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</front><body><![CDATA[   <font face="Verdana" size="2">      <p align="center">&nbsp;</p>      <p align="right"><font size="2" face="Verdana"><b>Editorial</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>Principios filos&oacute;ficos    de la cirug&iacute;a ambulatoria</b></font></p>      <p>     <p><b>Jaime Jaramillo Mejia</b>     <br>   MD,Presidente Sociedad Cundinamarquesa de Anestesiolog&iacute;a  <hr size="1">        <p>En el curso anual de la Sociedad Cundinamarquesa de Anestesiolog&iacute;a,    present&eacute; una conferencia que se titul&oacute; <B>Principios Filos&oacute;ficos    De La Cirug&iacute;a Ambulatoria.</B> El comit&eacute; editorial de la Revista    Colombiana de Anestesiolog&iacute;a, consider&oacute; que este tema es de inter&eacute;s    general y me concedi&oacute; el honor de escribir una s&iacute;ntesis de la    conferencia para el editorial de este n&uacute;mero de la revista. </p>        <p>La cirug&iacute;a ambulatoria puede ser definida desde diferentes enfoques    de la prestaci&oacute;n de los servicios de salud o como un componente m&aacute;s    de un modelo de atenci&oacute;n m&eacute;dica. Desde el punto de vista jur&iacute;dico,    relaci&oacute;n contractual que surge de la prestaci&oacute;n de los servicios    de salud, ha sido definida como at&iacute;pica y multiforme porque no puede    ser enmarcada dentro de un contrato t&iacute;pico. Sin embargo, dado que la    cirug&iacute;a ambulatoria excluye del contrato la hospitalizaci&oacute;n, es    posible delimitar de una manera bastante espec&iacute;fica las obligaciones    de las partes interesadas y esto hace que la relaci&oacute;n contractual tenga    m&aacute;s semejanzas con un contrato de obra, que con un contrato de venta    de servicios hospitalarios. Desde la consideraci&oacute;n arquitect&oacute;nica,    la cirug&iacute;a ambulatoria es aquella que se realiza por fuera de los quir&oacute;fanos    de una instituci&oacute;n hospitalaria, bien sea en un consultorio, en un centro    de cirug&iacute;a ambulatoria independiente o en un programa de cirug&iacute;a    ambulatoria, que dependa de una instituci&oacute;n hospitalaria. Desde la &oacute;ptica    administrativa, la cirug&iacute;a ambulatoria es aquella que no genera un ingreso    hospitalario, porque el paciente se marcha para su casa o porque pasa la noche    en una secci&oacute;n diferente del &aacute;rea de hospitalizaci&oacute;n. Desde    la apreciaci&oacute;n funcional, una cirug&iacute;a ambulatoria es aquella que    le permite al paciente irse por sus propios medios para su casa el mismo d&iacute;a    que lo operan, porque puede &quot;deambular&quot; y &quot;cuidarse solo&quot;.    Por &uacute;ltimo, el modelo de atenci&oacute;n ambulatorio considera que la    cirug&iacute;a es otro campo m&aacute;s de la medicina, en el cual los pacientes    pueden ser cuidados &quot;en su casa&quot;, por su familia, con la orientaci&oacute;n    y el apoyo del personal de salud. Estos puntos de vista no son excluyentes;    al contrario, deben integrarse. </p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los procesos administrativos de una cirug&iacute;a ambulatoria deben ser m&aacute;s    simples, menos engorrosos y mejor estructurados que los que corresponden a una    cirug&iacute;a con internaci&oacute;n. Cuando un paciente ambulatorio se somete    a un tr&aacute;mite normal de hospitalizaci&oacute;n, sufre enormes contratiempos    y contrariedades. El enfermo que est&aacute; hospitalizado &quot;no tiene nada    m&aacute;s que hacer&quot;, y debe esperar pacientemente mientras el personal    administrativo cumple con todos los requisitos necesarios, para perfeccionar    el contrato de hospitalizaci&oacute;n, verificar las garant&iacute;as econ&oacute;micas,    para contabilizar los gastos que se generaron en los diferentes servicios y    elaborar las facturas. En cambio, el paciente ambulatorio puede realizar los    tr&aacute;mites de la admisi&oacute;n minutos, horas o d&iacute;as antes de    la cirug&iacute;a, y como no es indispensable que se quede recluido en la instituci&oacute;n,    generalmente tiene otros planes para el resto del d&iacute;a; por tanto, espera    que no lo demoren y exige diligencia en los procesos. Por otra parte, la admisi&oacute;n    es el &quot;primer momento de verdad&quot;, y crea la impresi&oacute;n m&aacute;s    memorable acerca de la atenci&oacute;n recibida. Por estos motivos, las instituciones    de salud deben desarrollar procesos administrativos espec&iacute;ficos para    los pacientes de cirug&iacute;a ambulatoria, los cuales deben ser muy &aacute;giles,    amables y eficientes. </p>        <p>El objetivo primordial de la atenci&oacute;n ambulatoria no es reducir los    costos, sino prevenir el sufrimiento que puedan ocasionar la cirug&iacute;a    y la hospitalizaci&oacute;n. Dado que la mayor fuente de sufrimiento es el miedo    a lo desconocido, el personal de salud debe educar al paciente y a su familia.    Adem&aacute;s, la cirug&iacute;a ambulatoria requiere auto-cuidado en casa,    evaluaci&oacute;n del curso postoperatorio por la familia, aplicaci&oacute;n    de medicamentos y curaciones en el hogar, desplazamientos a los centros m&eacute;dicos    para control y gasto de dinero. Entonces, antes de la cirug&iacute;a, se debe    establecer si el paciente cumple con los criterios de admisi&oacute;n del servicio,    si va a recibir los cuidados que necesita en el hogar, si el paciente y su familia    puedan entender las instrucciones y recomendaciones que les da el personal de    salud y si ellos puedan participar activa y eficazmente en la atenci&oacute;n    postoperatoria. Se han descrito muchos m&eacute;todos para brindar informaci&oacute;n    (ejercicios l&uacute;dicos, visitas guiadas, entrevistas personales o telef&oacute;nicas,    folletos, libros de colorear, afiches, videos, juegos interactivos en computador,    multimedia y p&aacute;ginas Web), pero lo realmente importante es que todos    los profesionales se preocupen por ofrecer instrucci&oacute;n, de una manera    directa, clara y afectuosa. Por todos estos motivos, antes de la cirug&iacute;a,    todos los pacientes deben asistir a una consulta con el cirujano, con el anestesi&oacute;logo    y con la enfermera del servicio de cirug&iacute;a ambulatoria. </p>        <p>La instituci&oacute;n debe establecer normas de atenci&oacute;n precisas, que    est&eacute;n orientadas a fomentar la seguridad y el bienestar del paciente,    el confort de los cirujanos, la comodidad de la familia del paciente y la reducci&oacute;n    de los costos. El personal debe ser seleccionado con criterios rigurosos, debe    tener condiciones cient&iacute;ficas y humanas excelentes y debe estar entrenado    para atender pacientes quir&uacute;rgicos ambulatorios. Dentro de las salas    de cirug&iacute;a debe funcionar un almac&eacute;n, con un extenso inventario    de materiales y suministros m&eacute;dico- quir&uacute;rgicos de la mejor calidad.    Se debe contar con el apoyo permanente de los servicios de radiolog&iacute;a,    laboratorio cl&iacute;nico, patolog&iacute;a y terapias; adem&aacute;s, es fundamental    el respaldo de ingenieros biom&eacute;dicos y de t&eacute;cnicos en equipos    m&eacute;dicos, para asegurar el adecuado y oportuno mantenimiento de los equipos.    Se deben elaborar manuales que definan los procesos, los protocolos de procedimientos,    las normas de comportamiento del personal, el funcionamiento de los equipos,    los procedimientos de evacuaci&oacute;n en casos de emergencia y las medidas    de seguridad, para que todo el personal ofrezca a los pacientes un cuidado &oacute;ptimo,    de acuerdo con est&aacute;ndares mundiales de seguridad y de calidad. As&iacute;    mismo, cada instituci&oacute;n debe definir los m&eacute;todos que va a utilizar    para identificar y tratar las complicaciones de la anestesia y de la cirug&iacute;a;    por ejemplo, se puede aplicar un cuestionario, por v&iacute;a telef&oacute;nica,    por internet o por correo, que sirva para detectar el tipo de problemas y su    frecuencia, para medir el grado de satisfacci&oacute;n de los pacientes con    la atenci&oacute;n recibida y para alentarlos a hacer sugerencias, con el fin    de corregir las deficiencias y mejorar el servicio. </p>        <p>El modelo de atenci&oacute;n ambulatorio requiere un sistema de medici&oacute;n    y un proceso de mejoramiento de la calidad, diferente del que se aplica en el    modelo hospitalario. Mientras que los hospitales prestan un servicio p&uacute;blico    esencial, que no se puede suspender as&iacute; tenga deficiencias, las unidades    de cirug&iacute;a ambulatoria venden una asistencia que se regula por la oferta    y la demanda; por ende, su principal preocupaci&oacute;n debe ser brindar comodidad    y bienestar para el paciente y sus acompa&ntilde;antes (cliente externo) y para    el personal que labora en la instituci&oacute;n (cliente interno). En el esquema    hospitalario tradicional, la calidad se mide con indicadores de eficacia, eficiencia    y productividad, mientras que la categor&iacute;a de las unidades ambulatorias    se tasa con indicadores que eval&uacute;an las caracter&iacute;sticas de la    infraestructura, la celeridad de los procesos y la suficiencia de los recursos.    Habitualmente, los hospitales proyectan el mejoramiento de la calidad con la    adquisici&oacute;n de nueva tecnolog&iacute;a y con la incorporaci&oacute;n    de personal con mejor capacitaci&oacute;n, mientras que en las unidades ambulatorias    este mejoramiento se planea buscando una mejor aceptaci&oacute;n de los servicios    existentes y ofreciendo otros nuevos. El principal motivo por el cual los ciudadanos,    con frecuencia cada vez mayor, prefieren la cirug&iacute;a ambulatoria, as&iacute;    les toque asumir algunos costos y riesgos, es que ellos no quieren ser tratados    como un &quot;paciente de hospital&quot;. </p>        <p>Por tanto, el factor clave para el &eacute;xito de un programa de cirug&iacute;a    ambulatoria, es el control de la calidad, especialmente en lo que hace referencia    al comportamiento del personal. A pesar de que hoy en d&iacute;a los centros    ambulatorios son la principal fuente de empleo para los profesionales de la    salud, las universidades todav&iacute;a tienen centralizados sus lugares de    pr&aacute;ctica en hospitales universitarios que atienden la patolog&iacute;a    del nivel m&aacute;s alto de complejidad, contin&uacute;an enfocando el entrenamiento    de sus estudiantes en la atenci&oacute;n de los procedimientos quir&uacute;rgicos    m&aacute;s complejos, as&iacute; sean los menos frecuentes, y todav&iacute;a    permiten que los profesionales se sientan seres superiores, con licencia para    dispensar un trato impersonal, descort&eacute;s o desconsiderado a la mayor&iacute;a    de las personas, porque a&uacute;n creen que todos los enfermos est&aacute;n    en una condici&oacute;n de minusval&iacute;a. Siguen sin percatarse que todos    los ciudadanos del mundo moderno rechazan este comportamiento soberbio e impertinente.    El personal que labora en un centro ambulatorio, debe estar preparado para entender    que la nueva dimensi&oacute;n de la relaci&oacute;n medico-paciente se basa    en la igualdad entre los seres humanos, en el respeto por la autonom&iacute;a    de las personas, en la compasi&oacute;n por el sufrimiento del pr&oacute;jimo    y en la entrega generosa del servicio profesional. En consecuencia, el principal    criterio para seleccionar al grupo de profesionales que va a tratar a los pacientes    en un centro de cirug&iacute;a ambulatoria, es que todos los enfermos deben    ser atendidos exclusivamente por personas capaces de dar amor; es decir, por    seres humanos c&aacute;lidos, simp&aacute;ticos, gentiles, amables y cari&ntilde;osos.</p>            <p>En s&iacute;ntesis, las instituciones de salud deben organizar los programas    de cirug&iacute;a ambulatoria partiendo de cuatro principios filos&oacute;ficos    b&aacute;sicos: la prevenci&oacute;n del dolor y del sufrimiento que provoca    la cirug&iacute;a; el respeto por la autonom&iacute;a del paciente y de su familia;    la m&iacute;nima intervenci&oacute;n posible durante los procedimientos; la    m&aacute;xima seguridad para el paciente. Para hacer efectivos estos preceptos,    las instituciones que prestan los servicios de cirug&iacute;a ambulatoria deben    emprender todas las acciones que sean necesarias para obtener los siguientes    resultados: un esquema de contrataci&oacute;n que sea congruente con las obligaciones    legales de los servicios ambulatorios; un dise&ntilde;o arquitect&oacute;nico    que se ajuste a las exigencias de los usuarios, tanto internos como externos;    un modelo administrativo que sea &aacute;gil, amable y eficiente; y un sistema    de control de calidad que garantice la satisfacci&oacute;n de las expectativas    del paciente y de su familia, del pagador y de los m&eacute;dicos que atienden    al paciente en sus instalaciones.</p>      </font>       ]]></body>
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