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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">      <p align="center"><font size="4"><b>Sedación, analgesia, anestesia   fuera de salas de cirugía</b></font></p>     <p><b>Julio Enrique Pe&ntilde;a B., MD</b></p>      <p> Director Nacional de Publicaciones - Especialista Fundaci&oacute;n Santa Fe de Bogot&aacute;  <hr size="1">     <p>Por largos años el teatro de operaciones de las diversas actividades del anestesiólogo se desarrolló   casi con exclusividad en las salas de cirugía, unidades intensivas, obstétricas y de recuperación.   Merced a nuevos conocimientos y al avance acelerado de actualización en tecnología médica, se   proponen en secuencia acelerada diversos y complejos procedimientos de orden diagnóstico y terapéutico   con fines paliativos o curativos de menor invasividad, expeditos en su definición, ambulatorios en la mayoría de situaciones.</p>     <p> Cada vez se requiere el servicio profesional del anestesiólogo para controlar y administrar sedación   y/o analgesia a pacientes que requieran inmovilidad, inconsciencia o pérdida de la percepción   dolorosa con una inmensa posibilidad de proseguir a la anestesia general por duración del   procedimiento o complicaciones derivadas del mismo, imposibles de ser previstos en la evaluación   preoperatoria.  </p>     <p>Estos escenarios de mayor concurrencia próximas a la sala de quirófanos como el área de radiología,   hemodinamia, cardiología, endoscopia digestiva, o a mediana distancia como el servicio de   urgencias; un gabinete odontológico, son sitios que implican unas condiciones de ejercicio bien   diferentes, con equipos de monitoría defectuosos, o insuficientes, carentes de unidades de cuidado   postanestésico, a su vez reguladas por siete normas con sus respectivas paragráfos.   En primer término la consulta preoperatoria por tener carácter obligatorio debe elaborarla el   anestesiólogo para enterarse de los antecedentes patológicos, quirúrgicos y alérgicos del paciente,   evaluar el estado físico, según clasificación ASA. </p>     <p>En la historia clínica preoperatoria deben   consignarse los detalles relevantes del examen físico, los exámenes paraclínicos, conceptos de   otros especialistas, la medicación formulada y una breve información, sobre el riesgo de los procedimientos,   al paciente o sus familiares, quienes firmarán en hoja especial la autorización y el   consentimiento para el acto anestésico(1).   Es previsible que todas las drogas ansiolíticas, sedantes, opioides o disociativas induzcan estados   semejantes a una anestesia general con pérdida de la conciencia, aún bajo estímulos dolorosos,   con atenuación de la respuesta ventilatoria, en pacientes a quienes solamente se les intentó   inducir una sedación a dosis bajas y universalmente apropiadas; en condiciones individuales de   orden desconocido: metabólicas o idiosincráticas, no es posible predecir la transformación y respuesta,   con el resultado que un intento de producir una moderada sedación y analgesia de carácter «consciente» se torna inconsciente, con depresión respiratoria de prolongado despertar, que requiere   asistencia ventilatoria y apoyo circulatorio que solamente el médico entrenado y en escenarios   adecuados puede proporcionar con éxito.</p>     <p> En segunda instancia debe proveerse un espacio locativo cómodo al paciente, al personal de   anestesia y al equipo de monitoría; algunos procedimientos resultan de una duración inesperada,   en lugares cuya estructura se acomoda primero al cirujano, radiólogo o endoscopista, con serias   limitaciones al acceso rápido a las infusiones y a la visualización de los equipos de control en un   ambiente oscuro, contaminado por el ruido y ocupado por las máquinas de resonancia o hemodinamia. </p>     <p>En tercer lugar, la denominada sedación o analgesia en cirugía ambulatoria distante a los   quirófanos requiere un equipo de monitoría en buen estado de funcionamiento, con señales   confiables, que registre las constantes viables de manera continua, sin intermitencia, bajo la   supervisión clínica, en condiciones cambiantes de un organismo que cursa sometido a un stress   traumático y un impacto farmacológico en aspectos de ventilación (oximetría), circulación (tensión   arterial, ECG), intercambio gaseoso (capnografía) y metabolismo (temperatura). El costo de la seguridad   es la permanente vigilancia. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las Normas de Seguridad de la Sociedad Colombiana de Anestesiolog&iacute;a, revisadas y en vigencia   desde 1985, aceptadas en los pa&iacute;ses de la CLASA como recomendaci&oacute;n a sus especialistas   para un ejercicio m&aacute;s seguro, exigen la instalaci&oacute;n y provisi&oacute;n de una fuente de ox&iacute;geno, equipo de   anestesia y monitor&iacute;a electr&oacute;nica, instrumental de anestesia, droga preseleccionada para una   reanimaci&oacute;n R.C.C.P y la posibilidad de un expedito traslado del paciente a una sala de cirug&iacute;a o una unidad postanest&eacute;sica con las facilidades de personal e instrumental(2).</p>     <p>Los efectos adversos de la sedaci&oacute;n en la poblaci&oacute;n pedi&aacute;trica ambulatoria est&aacute;n en &iacute;ntima   relaci&oacute;n con el desconocimiento de las condiciones del infante, las sobredosis, la interacci&oacute;n de   dos o m&aacute;s drogas, la v&iacute;a de administraci&oacute;n y la incapacidad de realizar una oportuna y eficaz   reanimaci&oacute;n. La depresi&oacute;n cardiorespiratoria se observa en dosis/respuesta variable en poblaciones   aparentemente homog&eacute;neas con diversos agentes farmacol&oacute;gicos: benzodiacepinas, barbit&uacute;ricos,   opioides, hipn&oacute;ticos y anest&eacute;sicos locales. Las complicaciones surgen en ni&ntilde;os de reconocida   susceptibilidad a estas medicaciones en hospitales de buena dotaci&oacute;n, es l&oacute;gico deducir una   mayor incidencia y gravedad, fuera de quir&oacute;fanos, en oficinas y consultorios con m&iacute;nimo personal y carencias severas en equipo y monitor&iacute;a(3).</p>     <p>onciente&raquo; y sedaci&oacute;n profunda con Analgesia, que tocan las fronteras de la Anestesia General,   deben eliminarse de las gu&iacute;as de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica, porque los l&iacute;mites en respuesta cl&iacute;nica,   afectaci&oacute;n de la conciencia, compromiso de la v&iacute;a a&eacute;rea, ventilaci&oacute;n y funci&oacute;n cardiovascular no   pueden establecerse por tablas o cartillas en entes biol&oacute;gicos diversos, con distinta susceptibilidad y reacci&oacute;n, as&iacute; fuera el mismo f&aacute;rmaco a igual dosis, por la misma ruta.</p>     <p>Los ni&ntilde;os en quienes se busca &laquo;ansiolosis&raquo; con hidrato de cloral, benzodiacepinas o ketamina,   no deber&aacute;n tener un control y monitor&iacute;a diferente a la propuesta para administraci&oacute;n de drogas   clasificadas para &laquo;sedaci&oacute;n consciente o profunda&raquo; y requieren por igual, destrezas del profesional   en asegurar la v&iacute;a a&eacute;rea, reanimaci&oacute;n cardio &ndash;cerebro&ndash; pulmonar b&aacute;sica y avanzada con vigilancia en la extensi&oacute;n de la post sedaci&oacute;n con reintegro a la normalidad (4).</p>     <p>La administraci&oacute;n simult&aacute;nea de &oacute;xido nitroso como analg&eacute;sico &ndash; hipn&oacute;tico, sumada a un sedante   y anestesia regional &laquo;controlada&raquo; por el mismo m&eacute;dico u odont&oacute;logo, carentes de los standares   b&aacute;sicos de monitor&iacute;a, debe abandonarse por hallarse en abierta contradicci&oacute;n a los requisitos de seguridad y en contra v&iacute;a de la ley 6&ordf; de Anestesia.</p>     <p>observancia   en la provisi&oacute;n locativa y de equipos de control, que puedan involucrarse en forma incidental   o rutinaria en estos procedimientos anest&eacute;sicos, es necesario recordar la normatividad vigente   en acuerdo a la ley 6&ordf; de 1991 y el Decreto No. 0097 de 1996 por el cual se reglamenta la ley 06 de 1991 sobre la especialidad m&eacute;dica de Anestesiolog&iacute;a:</p>     <p class="tituloAbstract">Art&iacute;culo 3&deg;:</p>    <p> &laquo;De la pr&aacute;ctica de procedimientos anest&eacute;sicos por m&eacute;dicos no especializados:   Los m&eacute;dicos no especializados en Anestesia y Reanimaci&oacute;n, solo podr&aacute;n practicar   procedimientos anest&eacute;sicos en los casos de urgencia, y en aquellos casos no remisibles   debido a la condici&oacute;n cl&iacute;nica del paciente o a limitaciones de acceso geogr&aacute;fico, pero   siempre que medie la ausencia de un m&eacute;dico especializado en Anestesia y Reanimaci&oacute;n.   Los m&eacute;dicos que est&eacute;n cumpliendo con el Servicio Social Obligatorio, solo podr&aacute;n suministrar anestesia en casos de urgencia&raquo;.</p>     <p class="tituloAbstract">Par&aacute;grafo:    <p> &laquo;Los m&eacute;dicos no especializados en Anestesiolog&iacute;a y Reanimaci&oacute;n, y los profesionales   de Odontolog&iacute;a, podr&aacute;n practicar procedimientos anest&eacute;sicos como la anestesia   local o regional, en los casos propios de su ejercicio profesional ordinario y habitual que no impliquen riesgo grave para la salud del paciente&raquo;.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="tituloAbstract">Art&iacute;culo 4:     <p>&laquo;De la prohibici&oacute;n de suministrar la anestesia y realizar el procedimiento   quir&uacute;rgico: Proh&iacute;bese aplicar anestesia y llevar a cabo intervenciones quir&uacute;rgicas por   parte del mismo m&eacute;dico en forma simult&aacute;nea, salvo en los casos de urgencia atendidos en instituciones hospitalarias que dispongan de un solo profesional de la medicina&raquo;.</p>     <p>En conclusi&oacute;n, El objetivo de ejercer una medicina de calidad, con altos &iacute;ndices de seguridad,   conlleva un conocimiento previo de las condiciones del paciente, ajustarse a la normatividad   preestablecida, con real advertencia de los potenciales eventos adversos que se sucedan por causa   de la enfermedad misma y anticipando los efectos variables de las drogas, administrados inicialmente   como sedantes o ansiol&iacute;ticos que pueden transformarse en anestesias con las complicaciones   inherentes y comprometer al profesional en sujeto de demandas m&eacute;dico -legales-, por la no   observancia de la Lex Artis con las consecuencias &eacute;ticas y penales, agravadas si ocurrieran secuelas neurol&oacute;gicas temporales o definitivas.</p>     <p><b>BIBLIOGRAFIA</b>     <!-- ref --><p>1. ASA Standards, Guidelines and statements, October 2004, p.p.1-55&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000027&pid=S0120-3347200600020000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Normas M&iacute;nimas de Seguridad en Anestesiolog&iacute;a SCARE-CLASA, 2006&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000028&pid=S0120-3347200600020000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Brennan TA, Leape LL, Laird NM, et al. Incidence of adverse events, ocurring during hospitalization a   cross-Sectional Study of litigation, quality assurance and medical records at two teaching hospitals. Ann intern Med. 1990; 112: 221-226&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000029&pid=S0120-3347200600020000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Charles J. Cot&eacute;; Helen W. Karl; Daniel A. Notterman, et al. Adverse Sedation Events in Pediatrics: Analysis of medications used for sedation. Pediatrics. Vol 106. 2000; 633-644&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000030&pid=S0120-3347200600020000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 5. Ley 06 de Anestesia, Enero 16, 1991 y Decreto No. 0097, reglamentario de la Ley 06, de Enero 12, 1996&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000031&pid=S0120-3347200600020000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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