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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Un análisis paradigmático de los aportes de F. de Saussure y N. Chomsky al campo de los estudios del lenguaje]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A paradigmatic analysis of Ferdinand de Saussure&#8217;s and Noam Chomsky&#8217;s contribution to the field of language studies]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The author of the article analyzes some contributions of two of the most prominent linguists of the 20th century, Ferdinand de Saussure and Noam Chomsky, from a paradigmatic viewpoint of science. The main statement supported here is the evidence, yielded by these contributions, which confirms that linguistics is a mature science in the study of the structure of human language, and also, that there existed a scientific community whose origins account for what could be called the prehistory of linguistics. The author employs for this purpose an argumentative chain which is focused on some core concepts as proposed by Thomas Kuhn in his book La Estructura de las Revoluciones Científicas.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana"size="2">      <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>Un an&aacute;lisis paradigm&aacute;tico    de los aportes de     <br>   F. de Saussure y N. Chomsky     <br>   al campo de los estudios del lenguaje</b></font></p>     <p align="center"><font size="3" face="Verdana"><b>A paradigmatic analysis of    Ferdinand de Saussure&#8217;s and Noam Chomsky&#8217;s     <br>   contribution to the field of language studies</b></font></p>     <p> <b>DORIS ADRIANA SANTOS CAICEDO</b>    <br>   Profesora asociada    <br>   Departamento de Ling&uuml;&iacute;stica    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA E mail:<a href="mailto:dasantosc@unal.edu.co">dasantosc@unal.edu.co</a>  <hr size="1">     <p>En este art&iacute;culo se analizan, desde una perspectiva paradigm&aacute;tica    de las ciencias, algunas de las contribuciones de dos de los m&aacute;s importantes    ling&uuml;istas del siglo XX, Ferdinand de Saussure y Noam Chomsky. La tesis    central que se sustenta aqu&iacute; es que existe evidencia proveniente de estos    aportes a favor de la consolidaci&oacute;n de la Ling&uuml;&iacute;stica como    una ciencia madura en el estudio de la estructura del lenguaje humano, y de    una comunidad cient&iacute;fica, cuyos or&iacute;genes dan cuenta de lo que    podr&iacute;a llamarse la prehistoria de la ling&uuml;&iacute;stica. Se recurre,    para este prop&oacute;sito, a una l&iacute;nea de argumentaci&oacute;n centrada    en algunos conceptos propuestos por Thomas Kuhn en su libro <i>La Estructura    de las Revoluciones Cient&iacute;ficas</i>. </p>     <p><b>Palabras clave:</b> teor&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica, historia de la    ling&uuml;&iacute;stica, comunidades cient&iacute;ficas, ling&uuml;&iacute;stica    del siglo XX.</p> <hr size="1">     <p>The author of the article analyzes some contributions of two of the most prominent    linguists of the 20th century, Ferdinand de Saussure and Noam Chomsky, from    a paradigmatic viewpoint of science. The main statement supported here is the    evidence, yielded by these contributions, which confirms that linguistics is    a mature science in the study of the structure of human language, and also,    that there existed a scientific community whose origins account for what could    be called the prehistory of linguistics. The author employs for this purpose    an argumentative chain which is focused on some core concepts as proposed by    Thomas Kuhn in his book La Estructura de las Revoluciones Cient&iacute;ficas.</p> <hr size="1">     <p><b><font size="3">1. &iquest;QU&Eacute; ENCONTRAMOS Y QU&Eacute; NO, EN LOS    LIBROS DE TEXTO?</font></b></p>     <p>Presentar las contribuciones te&oacute;ricas y metodol&oacute;gicas del suizo    Ferdinand de Saussure y el estadounidense Noam Chomsky al campo de la ling&uuml;&iacute;stica    no es nada nuevo, si de describirlos se trata. De hecho, &eacute;sa ha sido    la labor primera de los libros dedicados a contar la historia de la ling&uuml;&iacute;stica,    por un lado, y, por otro, de los textos dise&ntilde;ados para preparar a los    futuros ling&uuml;istas. Sin embargo, tal y como plantea Kuhn (1971:21), lo    que no aparece en estos libros es, precisamente, lo que ocasiona el desconocimiento    de la naturaleza y el desarrollo real de la ciencia.</p>     <p>Kuhn parte de una cr&iacute;tica a la labor del historiador de las ciencias.    En su calidad de historiador de la f&iacute;sica descubri&oacute; que muchos    investigadores en este campo, en su af&aacute;n por determinar en qu&eacute;    momento fue elaborada cada teor&iacute;a cient&iacute;fica contempor&aacute;nea    y por que hombre, as&iacute; como describir y explicar el conjunto de errores,    mitos y supersticiones que impidieron el r&aacute;pido desarrollo del conocimiento    cient&iacute;fico, hab&iacute;an llegado a generar un concepto de la ciencia    como si &eacute;sta se tratara de una simple acumulaci&oacute;n de conocimientos.    Su an&aacute;lisis de la integridad hist&oacute;rica de ciencias como la f&iacute;sica    y la qu&iacute;mica, en &eacute;pocas espec&iacute;ficas, le permiti&oacute;    concluir que la historia de una ciencia no pod&iacute;a reducirse a la acumulaci&oacute;n    de descubrimientos o inventos individuales, sino que ella m&aacute;s bien se    relacionaba especialmente con las din&aacute;micas propias de las que se conocen    hoy como las comunidades cient&iacute;ficas. </p>     <p>Las primeras etapas de desarrollo de la mayor&iacute;a de las ciencias, dice    Kuhn, se caracterizaron por una competencia continua entre una serie de concepciones    distintas sobre la realidad, cada una de las cuales se derivaba parcialmente    de la observaci&oacute;n y del m&eacute;todo cient&iacute;fico. Lo que diferenciaba    a las escuelas involucradas en esos primeros momentos no era uno u otro error    de m&eacute;todo, pues todos eran ejercicios &#8216;cient&iacute;ficos&#8217;,    sino, lo que Kuhn denomin&oacute;, sus modos inconmesurables de ver el mundo    y de practicar en &eacute;l las ciencias. </p> <ul>   &#8220;La observaci&oacute;n y la experiencia pueden y deben limitar dr&aacute;sticamente    la gama de las creencias cient&iacute;ficas admisibles o, de lo contrario, no    habr&iacute;a ciencia. Pero, por s&iacute; solas, no pueden determinar un cuerpo    particular de tales creencias. Un elemento arbitrario, compuesto de incidentes    personales e hist&oacute;ricos, es siempre uno de los ingredientes de formaci&oacute;n    de las creencias sostenidas por una comunidad cient&iacute;fica dada en un momento    determinado. Sin embargo, este elemento arbitrario no indica que cualquier grupo    cient&iacute;fico podr&iacute;a practicar su profesi&oacute;n sin un conjunto    dado de creencias recibidas [&#8230;] Al menos, en las ciencias maduras, las    respuestas (o substitutos completos a ellas) a preguntas como &eacute;sas se    encuentran enclavadas firmemente en la iniciaci&oacute;n educativa que prepara    y da licencia a los estudiantes para la pr&aacute;ctica profesional.&#8221;    (Kuhn, 1971:25-26)      </ul>     <p>Al analizar, desde otro punto de vista, los libros de texto con los que se    preparan los futuros miembros de una comunidad cient&iacute;fica, se puede claramente    identificar una serie de logros de la ciencia normal<a href="#(1)"><sup>1</sup></a>    que comparten unas caracter&iacute;sticas que los hacen destacarse frente a    otros: por una parte, este tipo especial de logros, de naturaleza te&oacute;rica-metodol&oacute;gica,    son descritos como sin precedentes, lo cual ha atra&iacute;do a grupos espec&iacute;ficos    de la comunidad cient&iacute;fica a adherirse a ellos con el objeto de orientar    su labor investigativa; por otra parte, estos logros han sido lo suficientemente    amplios e inagotables en sus cuestionamientos como para permitirle a los grupos    de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica formular una gran variedad de problemas    a cuya resoluci&oacute;n han dedicado sus continuados esfuerzos investigativos.    A este tipo de logros Kuhn los denomina paradigmas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><font size="3">2. SAUSSURE Y CHOMSKY: PIONEROS DE PARADIGMAS</font></b></p>     <p>Kuhn afirma que la ciencia misma puede evaluar los cambios en un paradigma    hasta provocar la b&uacute;squeda de uno nuevo. Y son precisamente los problemas    no resueltos en un paradigma los que constituyen el factor principal de la ruptura    en el mismo y la aparici&oacute;n de otro. Esta transici&oacute;n de un paradigma    a otro es la que permite que una ciencia madure. Sin embargo, muchas veces algunos    problemas no se resuelven inmediatamente debido a dos razones fundamentales:    o no se tiene el nivel de maduraci&oacute;n requerida (nivel te&oacute;rico    poco desarrollado) o no se cuenta con los instrumentos necesarios y adecuados    para resolver el nuevo problema (metodolog&iacute;a pr&aacute;ctica). En ocasiones,    el paradigma mismo permite la soluci&oacute;n del problema; otras veces, no.    Cuando la ciencia normal se extrav&iacute;a en esta empresa, se inician &#8220;las    investigaciones extraordinarias que conducen por fin a la profesi&oacute;n a    un nuevo conjunto de compromisos, una base nueva para la pr&aacute;ctica de    la ciencia&#8221; (Kuhn, 1971:27). Es a estos episodios extraordinarios a los    que Kuhn llama las revoluciones cient&iacute;ficas. </p>     <p>Cada paradigma cuenta con su propio pionero de paradigma o modificador del    anterior paradigma. En ling&uuml;&iacute;stica, Ferdinand de Saussure y Noam    Chomsky son reconocidos precisamente por ser los pioneros de los dos m&aacute;s    importantes paradigmas en el estudio de la estructura del lenguaje humano: el    estructuralista-descriptivista y el generativo-transformacional, respectivamente.    Sin embargo, <i>ser pioneros no significa que su trabajo haya sido el resultado    de un esfuerzo individual y aislado</i>. Por el contrario, el concepto de comunidad    cient&iacute;fica planteado por Kuhn permite comprender mejor la g&eacute;nesis    de los logros te&oacute;rico-metodol&oacute;gicos de estos dos grandes ling&uuml;istas    a la luz de las contribuciones de otros intelectuales y cient&iacute;ficos que    consolidaron lo que hoy podr&iacute;a conocerse como la prehistoria de la ling&uuml;&iacute;stica.</p> <b><font size="3">3. INTEGRIDAD HIST&Oacute;RICA DEL PARADIGMA SAUSSIRIANO </p>  </font></b>      <p> Ferdinand de Saussure, formado en la doctrina neogram&aacute;tica de finales    del siglo XIX, e influenciado fuertemente por el norteamericano W. D. Whitney,    acoge el planteamiento central de esta escuela de pensamiento: &#8220;el lenguaje    es fundamentalmente un mecanismo psicof&iacute;sico que debe haber sido igual    en todas las &eacute;pocas&#8221; (Pati&ntilde;o, 1999:29). Su identificaci&oacute;n    con este postulado, junto con su plena convicci&oacute;n sobre la &iacute;ntima    relaci&oacute;n entre la lengua y el car&aacute;cter nacional de la misma, tema    dominante en la teor&iacute;a humboldtiana del siglo XVIII, llevan a Saussure    a plantear su concepto de lengua directamente relacionado con la identidad espiritual    del pueblo respectivo<a href="#(2)"><sup>2</sup></a>. En este sentido, los planteamientos    saussirianos se pueden entender mejor a partir de un an&aacute;lisis de las    motivaciones centrales de los movimientos intelectuales de los siglos XVIII    y XIX. Citando a Robins (1967:112), Pati&ntilde;o (1999:18) se&ntilde;ala que    &#8220;factores como el colapso del lat&iacute;n, el reconocimiento de los idiomas    nacionales y la informaci&oacute;n sobre lenguas ex&oacute;ticas en otros continentes,    contribuyeron al sentimiento de que era posible crear nuevos c&oacute;digos    para las necesidades de esos tiempos.&#8221; </p>     <p>Uno de los grandes aportes de Saussure al estudio del lenguaje fue, precisamente,    su elaboraci&oacute;n te&oacute;rica, resultado de la aceptaci&oacute;n de una    invitaci&oacute;n hecha por los neogram&aacute;ticos a &#8220;situar en perspectiva    hist&oacute;rica todos los resultados de la comparaci&oacute;n y encadenar as&iacute;    los hechos en su orden natural&#8221; (Saussure, 1916:29). Pensaban que para    lograrlo, la ling&uuml;&iacute;stica deb&iacute;a buscar en las ciencias naturales    un modelo de objetividad y rigor (Pati&ntilde;o, 1999:30). Saussure recurre,    entonces, a la observaci&oacute;n y b&uacute;squeda de regularidades del m&eacute;todo    comparativo en el cual fue formado; sin embargo, no lo adopta para dar cuenta    de la evoluci&oacute;n de las lenguas, sino como un medio para dar cuenta de    la realidad presente del lenguaje. </p>     <p>Su experiencia en el uso del m&eacute;todo de la gram&aacute;tica comparativa    le permiti&oacute;, en consecuencia, llegar a la conclusi&oacute;n de que deb&iacute;a    existir un sistema abstracto a partir del cual todo hablante de una lengua pod&iacute;a    producir oraciones con significado. Por ello entendi&oacute; la langue &#8216;lengua&#8217;    como un mecanismo del lenguaje y como un sistema de mecanismos semi&oacute;ticos<a href="#(3)"><sup>3</sup></a>,    para cuya descripci&oacute;n dio cuenta de las condiciones de posibilidad de    la actividad de significaci&oacute;n y sus unidades constitutivas. </p>     <p>Mientras trataba de describir este sistema abstracto que tanto le interesaba,    tuvo que pensar en c&oacute;mo representarlo, teniendo en cuenta que este modelo    deb&iacute;a estar siempre presente para que funcionara lo que &eacute;l llamaba    parole &#8216;habla&#8217;, y que no deb&iacute;a experimentar cambios a trav&eacute;s    del tiempo. Este problema lo resolvi&oacute; con el principio de arbitrariedad    del signo<a href="#(4)"><sup>4</sup></a> y la distinci&oacute;n entre sincron&iacute;a    y diacron&iacute;a. Citando a Mounin (1967:149), Pati&ntilde;o (1999:16) afirma    que el concepto de arbitrariedad del signo ling&uuml;&iacute;stico es un legado    de Condillac, principal soporte filos&oacute;fico de los gram&aacute;ticos ilustrados,    el cual pudo haber llegado a Saussure a trav&eacute;s de Br&eacute;al. Condillac    sosten&iacute;a que la gram&aacute;tica ten&iacute;a &#8220;dos clases de principios:    los universales, derivados de la naturaleza del pensamiento humano, y los particulares,    que resultan de las convenciones cambiantes de los idiomas individuales&#8221;    (Pati&ntilde;o, 1999:16).</p>     <p>Con respecto a la distinci&oacute;n sincron&iacute;a y diacron&iacute;a, &eacute;sta    presentaba una nueva complicaci&oacute;n: la confusi&oacute;n entre sincron&iacute;a    y estabilidad. El lenguaje, al ser analizado en cualquier momento en el tiempo,    no era una realidad fija sino din&aacute;mica, debido a los m&uacute;ltiples    usos de los hablantes en un momento dado (variaciones muy sutiles entre los    miembros de una comunidad, j&oacute;venes, ancianos, mujeres, hombres, etc).    Sin embargo, decir que la diacron&iacute;a y la sincron&iacute;a no son en realidad    dimensiones diferentes, no invalida la idealizaci&oacute;n que se hace de estos    conceptos sino que se establece los l&iacute;mites de sus planteamientos como    verdades absolutas (Widdowson, 1996:23).</p>     <p>Otro de los problemas que encontraba Saussure en la elaboraci&oacute;n de sus    planteamientos era aqu&eacute;l referido a la pregunta &iquest;c&oacute;mo se    pod&iacute;an definir las unidades ling&uuml;&iacute;sticas? Su ya muy conocida    soluci&oacute;n fue la elaboraci&oacute;n del concepto de signo ling&uuml;&iacute;stico    como un todo integrado por un significado y un significante (estas dos &uacute;ltimas    entendidas como entidades ps&iacute;quicas), y la definici&oacute;n del sistema    del signo como un sistema de valores (Nerlich, 1986:268). Para la articulaci&oacute;n    entre signos (no entre las unidades constitutivas del mismo), trabaj&oacute;    mucho m&aacute;s a fondo la importancia del principio de linealidad de la cadena    hablada. </p>     <p><b><font size="3">4. EL PARADIGMA CHOMSKYANO Y M&Aacute;S SOBRE LA PREHISTORIA    DE LA LING&Uuml;&Iacute;STICA</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ser&iacute;a impreciso afirmar que Saussure o Chomsky, en nombre de la ling&uuml;&iacute;stica,    han sido los primeros en plantear la existencia de ese sistema abstracto del    lenguaje. Kuhn plantea que la prehistoria de una ciencia la constituyen las    diferentes descripciones e interpretaciones sobre una misma gama de fen&oacute;menos    desarrolladas por diferentes hombres y originadas en diversos campos de estudio    desde la antig&uuml;edad. Y afirma, as&iacute; mismo, que las transiciones a    la madurez de cada uno de estos campos raramente han sido tan repentinas e inequ&iacute;vocas,    como tampoco han sido hist&oacute;ricamente graduales, o sea, coextensivas con    el desarrollo total de los campos en cuyo interior tuvieron lugar (Kuhn, 1971:49).</p>     <p>En el primer cap&iacute;tulo de su libro <i>El lenguaje y el entendimiento</i>    de 1971, y para sustentar la existencia de reflexiones anteriores sobre la existencia    de un sistema abstracto propio de la mente humana, Chomsky afirma que &eacute;stas    ya exist&iacute;an en la Europa del siglo XVII. Espec&iacute;ficamente, en la    filosof&iacute;a cartesiana ya se vislumbraba una conciencia de la existencia    de &#8220;una importante distancia -mejor ser&iacute;a decir un abismo infranqueable-    entre el sistema de conceptos que somos capaces de comprender de un modo suficientemente    claro, de un lado, y la naturaleza de la inteligencia humana, del otro&#8221;    (Chomsky: 1971:18). </p>     <p>A partir del argumento de Descartes referido a que &#8220;el &uacute;nico indicio    que nos permite asegurar que otro cuerpo posee el entendimiento propio del hombre    y que no es un mero aut&oacute;mata es su capacidad de usar el lenguaje de un    modo normal&#8221; (Chomsky, 1971:19), el ling&uuml;ista estadounidense plante&oacute;    que era necesario apelar a un principio totalmente nuevo. Y contin&uacute;a:</p> <ul>   &#8220;en t&eacute;rminos cartesianos, hay que postular una segunda substancia,    cuya esencia es el pensamiento, adem&aacute;s de la substancia corp&oacute;rea,    caracterizada por las propiedades esenciales de la extensi&oacute;n y el movimiento.    Ese nuevo principio tiene un &#8216;aspecto creador&#8217;, que se manifiesta    con particular claridad en lo que podemos describir como &#8216;el aspecto creador    del uso del lenguaje&#8217;, o sea la capacidad, por la que el hombre se distingue    de los dem&aacute;s animales, de expresar pensamientos nuevos y entender expresiones    del pensamiento enteramente nuevas, y eso dentro del marco de una &#8216;lengua    instituida&#8217;&#8221; (Chomsky, 1971:19).      </ul>     <p>El aporte de Chomsky ha consistido, como &eacute;l mismo lo ha planteado, en    elaborar un modelo (formalizaci&oacute;n) de esa segunda esencia identificada    por la filosof&iacute;a cartesiana. Chomsky contin&uacute;a: &#8220;No creo    equivocarme diciendo que el estudio de las propiedades y la organizaci&oacute;n    del entendimiento se abandonaron prematuramente, en parte por razones totalmente    espurias, y me parece que tiene su lado ir&oacute;nico el supuesto com&uacute;n    seg&uacute;n el cual dicho abandono se debi&oacute; a que, en el entretanto,    hab&iacute;a llegado a prevalecer una actitud general m&aacute;s &#8216;cient&iacute;fica&#8217;&#8221;.    (Chomsky, 1971: 22). </p>     <p> Este razonamiento sustenta el planteamiento de Khun en relaci&oacute;n con    los factores que no permiten la soluci&oacute;n inmediata de problemas por un    paradigma. Efectivamente, en primer lugar, en la &eacute;poca no se contaba    a&uacute;n con la maduraci&oacute;n intelectual requerida para llegar a abstracciones    m&aacute;s profundas en torno a esa segunda esencia develada por el lenguaje    humano; y, en segundo lugar, no se ten&iacute;an entonces las herramientas metodol&oacute;gicas    que una &#8216;nueva actitud general m&aacute;s cient&iacute;fica&#8217; aportar&iacute;a    un siglo despu&eacute;s. &Eacute;ste es, tal vez, el sentido ir&oacute;nico    del que habla Chomsky para el abandono del estudio del lenguaje por los fil&oacute;sofos    cartesianos. </p>     <p>La soluci&oacute;n chomskiana ser&aacute; elaborada a partir de procesos de    idealizaci&oacute;n, abstracci&oacute;n o selecci&oacute;n. Su soluci&oacute;n    es estrictamente formal, en tanto que concibe las formas del lenguaje como evidencia    de unos universales, sin tener en cuenta c&oacute;mo esas formas funcionan en    la comunicaci&oacute;n y en la conducta social en comunidades diversas (Widdowson,    1996:25). La formalizaci&oacute;n de Chomsky va m&aacute;s all&aacute; de la    abstracci&oacute;n hecha por el estructuralismo franc&eacute;s (Saussure), debido    a que deja cualquier consideraci&oacute;n social fuera de la elaboraci&oacute;n.    Tambi&eacute;n su nivel de abstracci&oacute;n va m&aacute;s all&aacute; del    estructuralismo estadounidense de la &eacute;poca en tanto trasciende la adecuaci&oacute;n    descriptiva de esta corriente al lograr una adecuaci&oacute;n explicativa, a    partir, entre otros, de su constructo te&oacute;rico del hablante-oyente ideal.    Este avance, en niveles m&aacute;s profundos de abstracci&oacute;n, conlleva    a un mayor riesgo en perder contacto con la realidad del lenguaje en uso (Widdowson,    1996:26).</p>     <p>En otro aparte del libro Chomsky resalta otra de las innovaciones en la teor&iacute;a    cartesiana de la Gram&aacute;tica de Port Royal de 1660: su reconocimiento de    la importancia de la noci&oacute;n de la frase como unidad gramatical. Esta    frase correspond&iacute;a a una idea muy compleja a partir de la cual se pod&iacute;a    entender la oraci&oacute;n como constituida por diversas clases de frase, y    la frase como conformada por palabras. Esta forma de an&aacute;lisis corresponde    a lo que luego Chomsky llamar&iacute;a &#8216;la estructura superficial&#8217;    de la oraci&oacute;n. As&iacute;, &eacute;l afirma que la Gram&aacute;tica de    Port&#8211;Royal al parecer fue la primera que recurri&oacute; de una manera    muy sistem&aacute;tica al an&aacute;lisis de la estructura superficial, reconociendo    ella misma la insuficiencia de dicho an&aacute;lisis. </p>     <p>En la terminolog&iacute;a moderna, dice Chomsky, esas estructuras superficiales    tienen un correspondiente an&aacute;lisis mental con estructuras formales (estructuras    profundas), que se relacionan directamente con el sentido de las primeras. Este    aporte, tiene una referencia muy estrecha a lo planteado por Wilhem von Humboldt    en 1830 &#8220;el hablante hace un uso infinito de medios finitos&#8221; (Chomsky,    1971:35). Chomsky retoma estos planteamientos para aseverar que la gram&aacute;tica    de un hablante </p> <ul>   &#8220;debe, por consiguiente, contener un sistema de reglas finito que genera    una pluralidad infinita de estructuras profundas y superficiales, adecuadamente    relacionadas entre s&iacute;. Debe contener tambi&eacute;n determinadas reglas    que establezcan la relaci&oacute;n entre esas estructuras abstractas y ciertas    representaciones del sonido y el sentido, representaciones que es de presumir    que est&aacute;n constituidas por elementos pertenecientes a la fon&eacute;tica    universal y a la sem&aacute;ntica universal, respectivamente.&#8221; (Chomsky,    1971:35).      </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es esta elaboraci&oacute;n m&aacute;s compleja de la estructura gramatical    el gran aporte de Chomsky; por supuesto, elaborada a partir de las contribuciones    de los fil&oacute;sofos cartesianos.</p>     <p>Finalmente, adem&aacute;s de hacer un reconocimiento abierto a la tradici&oacute;n    de la gram&aacute;tica filos&oacute;fica que floreci&oacute; desde el siglo    XVII hasta el romanticismo, Chomsky, resalta los aportes de la corriente estructuralista,    pues </p> <ul>   &#8220;ha ampliado enormemente el &aacute;mbito de nuestra informaci&oacute;n    y ha acrecentado inmensamente la calidad de la misma. Ha mostrado que se dan    en el lenguaje relaciones estructurales que pueden estudiarse en t&eacute;rminos    abstractos. Ha llevado las posibilidades del discurso sobre el lenguaje a niveles    de precisi&oacute;n inauditos. Pero creo que su contribuci&oacute;n m&aacute;s    importante resultar&aacute; haber sido un aspecto de la misma que, parad&oacute;jicamente,    ha sido objeto de cr&iacute;ticas muy severas. Me refiero al intento serio y    cuidadoso de elaborar &#8216;procedimientos de invenci&oacute;n&#8217;, las    t&eacute;cnicas de segmentaci&oacute;n y clasificaci&oacute;n postuladas por    Saussure.&#8221; (Chomsky, 1971:42).      </ul>     <p><b><font size="3">5. UNA TERMINOLOGIA PROPIA PARA LA NUEVA CIENCIA</font></b></p>     <p>Teniendo en cuenta lo anteriormente planteado, el tipo de contribuci&oacute;n    global realizado por estos dos ling&uuml;istas del siglo XX al panorama general    de los estudios del lenguaje concierne tanto al campo te&oacute;rico como al    metodol&oacute;gico. El aporte te&oacute;rico central se podr&iacute;a resumir    en la constituci&oacute;n del lenguaje de una nueva ciencia (terminolog&iacute;a    propia de una comunidad cient&iacute;fica), heccho que evidencia la existencia    de un sistema de constructos te&oacute;ricos propios. A esto le correspondi&oacute;    tambi&eacute;n la identificaci&oacute;n y consolidaci&oacute;n de una metodolog&iacute;a    espec&iacute;fica para el estudio de su objeto de estudio central: el lenguaje    como facultad esencialmente humana. </p>     <p>Las primeras nociones y principios metodol&oacute;gicos b&aacute;sicos de la    nueva ciencia fueron planteadas, en un primer momento, por Saussure. En sus    conferencias a comienzos de siglo, Saussure establece una de las principales    distinciones a realizar en el trabajo ling&uuml;&iacute;stico: la ling&uuml;&iacute;stica    deb&iacute;a ocuparse del estudio del sistema abstracto del lenguaje, la lengua    &#8216;langue&#8217;, dejando de lado las realizaciones ling&uuml;&iacute;sticas    particulares de los individuos, el habla &#8216;parole&#8217;. Aunque Chomsky    no concibe este sistema abstracto desde una visi&oacute;n social (el c&oacute;digo    socialmente compartido, seg&uacute;n Saussure), retoma, esta distinci&oacute;n    desde una visi&oacute;n psicologista, planteando la diferencia entre los conceptos    de competencia y actuaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;sticas: el primero refiri&eacute;ndose    al conocimiento que los hablantes nativos de una lengua tienen de la misma como    un sistema abstracto de relaciones formales; mientras el segundo, a su comportamiento    ling&uuml;&iacute;stico real. </p>     <p>Frente a las diferentes perspectivas para el trabajo cient&iacute;fico, tanto    Saussure como Chomsky desarrollaron sus propuestas a partir del trabajo emp&iacute;rico    propio del enfoque positivista, de gran fuerza en el campo de la filosof&iacute;a    de las ciencias durante sus &eacute;pocas correspondientes. La aparici&oacute;n    de las ciencias naturales en el siglo XVII, y el auge de las disciplinas emp&iacute;rico-anal&iacute;ticas    en los siglos XVIII y XIX promovieron la consolidaci&oacute;n de la construcci&oacute;n    de conocimiento a partir de la observaci&oacute;n y la experiencia. Este procedimiento    metodol&oacute;gico tendr&aacute; sus particularidades en una y otra corriente    a prop&oacute;sito de los constructos te&oacute;ricos que en ellas se elaboraron.  </p>     <p>A pesar de que las pr&aacute;cticas de dicho enfoque presentaba algunas limitaciones    respecto a su adecuaci&oacute;n al campo de las ciencias humanas y sociales,    fue gracias a ese trabajo emp&iacute;rico que la ling&uuml;&iacute;stica logro    su estatus como ciencia en el siglo XX. </p>     <p><b><font size="3">6. EL PERFECCIONAMIENTO DEL PARADIGMA    <br>   ESTRUCTURALISTA DESCRIPTIVISTA</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una de las cosas que adquiere una comunidad cient&iacute;fica con un paradigma,    afirma Kuhn, &#8220;es un criterio para seleccionar problemas que, mientras    se d&eacute; por sentado el paradigma, puede suponerse que tienen soluciones&#8221;    (Kuhn, 1971:71). En el caso de la ling&uuml;&iacute;stica estructuralista descriptivista,    uno de sus grandes aportes, adem&aacute;s de los mencionados anteriormente,    ha sido el extraordinario desarrollo de los estudios sincr&oacute;nico&#8211;descriptivos    de una gran variedad de lenguas. Su gran rigor y precisi&oacute;n en el procesamiento    de grandes corpus de datos ling&uuml;&iacute;sticos (m&eacute;todos taxon&oacute;micos)    permiti&oacute; analizar lo que Chomsky ha llamado la estructura superficial,    es decir, las propiedades formales que se observan expresamente en la se&ntilde;al    y las frases, as&iacute; como en unidades que pueden determinarse a partir de    la se&ntilde;al mediante t&eacute;cnicas de segmentaci&oacute;n y clasificaci&oacute;n.  </p>     <p>El tratamiento estructural del lenguaje en la dimensi&oacute;n sincr&oacute;nica    part&iacute;a del supuesto de que las lenguas deb&iacute;an ser observadas no    como suma de entidades, sino como totalidades estructuradas a diferentes niveles    (en t&eacute;rminos estructuralistas a nivel l&eacute;xico, gramatical y fonol&oacute;gico).    En esta estructura los elementos funcionan por sus relaciones con otros elementos    del mismo nivel, a partir de los cuales ellos se definen a su vez. En asuntos    m&aacute;s espec&iacute;ficos, la teor&iacute;a sobre el fonema se constituy&oacute;    en la primera gran consecuencia de la aplicaci&oacute;n de la noci&oacute;n    de rasgo distintivo sugerido por Saussure (Robins, 1990:547), noci&oacute;n    no existente en el siglo XIX.</p>     <p><b><font size="3">7. ENTONCES, &iquest;C&Oacute;MO PODR&Iacute;A ENTENDERSE    EN ESTE     <br>   CONTEXTO DE AN&Aacute;LISIS LA GRAM&Aacute;TICA DEL TEXTO?</font></b></p>     <p>Con la gram&aacute;tica del texto puede ilustrarse otro de los planteamientos    de Kuhn. </p> <ul>   &#8220;Para los cient&iacute;ficos, al menos, los resultados obtenidos mediante    la investigaci&oacute;n normal son importantes, debido a que contribuyen a aumentar    el alcance y la precisi&oacute;n con la que puede aplicarse un paradigma. [&#8230;]    El llegar a la conclusi&oacute;n de un problema de investigaci&oacute;n normal    es lograr lo esperado de una manera nueva y eso requiere la resoluci&oacute;n    de toda clase de complejos enigmas instrumentales, conceptuales y matem&aacute;ticos.    [&#8230;] Los enigmas son, en el sentido absolutamente ordinario que empleamos    aqu&iacute;, aquella categor&iacute;a especial de problemas que puede servir    para poner a prueba el ingenio o la habilidad para resolverlos. [&#8230;] Para    que pueda clasificarse como enigma, un problema debe caracterizarse por tener    m&aacute;s de una soluci&oacute;n asegurada. As&iacute; mismo, debe haber reglas    que limiten tanto la naturaleza de las soluciones aceptables como los pasos    que son precisos dar para obtenerlas.&#8221; (Kuhn, 1971:69-73).      </ul>     <p>Aunque se ha presentado la gram&aacute;tica del texto como un paradigma, desde    mi punto de vista, ella no cuenta con el car&aacute;cter paradigm&aacute;tico    planteado en Kuhn. Los supuestos principales de esta primera etapa de la ling&uuml;&iacute;stica    del texto se formularon a partir de los aportes te&oacute;ricos b&aacute;sicos    de la ling&uuml;&iacute;stica generativa-transformacional, la sem&aacute;ntica    estructural francesa, las teor&iacute;as de la acci&oacute;n y la pragm&aacute;tica    (estas dos &uacute;ltimas provenientes de la filosof&iacute;a del lenguaje).    Los trabajos de Teun van Dijk, Hannes Rieser, Janos Pet&ouml;fi, Siegfred Schmidt,    Wolfang Dressler, entre otros, no han planteado un nuevo modelo para explicar    qu&eacute; es el lenguaje humano desde su naturaleza estructural. Su principal    aporte ha consistido en el an&aacute;lisis de una unidad diferente a aquella    propuesta por Chomsky (la oraci&oacute;n). Surge, entonces, el texto como una    unidad de an&aacute;lisis nueva a partir de la cual se ha elaborado teor&iacute;a,    pero, ahora, de una manera nueva: desde una aproximaci&oacute;n multidisciplinar.    Los desarrollos ulteriores (d&eacute;cada de los noventa y comienzos del siglo    XXI) se han enfocado mucho m&aacute;s al an&aacute;lisis cr&iacute;tico del    discurso, trabajo cient&iacute;fico tambi&eacute;n de naturaleza multidisciplinar,    pero orientado por un modelo ideol&oacute;gico de las ciencias y no aut&oacute;nomo.</p>     <p><b><font size="3">8. LA REFORMULACI&Oacute;N DE LA TEOR&Iacute;A SAUSSIRIANA    SOBRE LA ESTRUCTURA DEL LENGUAJE HUMANO</font></b></p> <ul>   &#8220;Aunque la ciencia normal no tiende hacia novedades f&aacute;cticas o    te&oacute;ricas, la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica descubre repetidamente    fen&oacute;menos nuevos e inesperados a partir de las cuales los cient&iacute;ficos    han inventado, de manera continua, teor&iacute;as radicalmente nuevas&#8221;    (Kuhn, 1971: 92).      </ul>     <p>Esta afirmaci&oacute;n aplica a la ling&uuml;&iacute;stica, por supuesto. La    elaboraci&oacute;n de teor&iacute;as nuevas comienza, precisamente, con la percepci&oacute;n    de una anomal&iacute;a, es decir, con</p> <ul>   &#8220;el reconocimiento de que de cierto modo la naturaleza ha violado las    expectativas, inducidas por el paradigma, que rigen la ciencia normal. A continuaci&oacute;n,    se produce una exploraci&oacute;n m&aacute;s o menos prolongada de la zona de    anomal&iacute;a. Y s&oacute;lo concluye cuando la teor&iacute;a del paradigma    ha sido ajustada de tal modo que lo anormal se haya convertido en lo esperado&#8221;    (Kuhn, 1971:93).      ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p>Chomsky (1971:15), citando a Lashley (1948), afirmaba que en la base de los    usos del lenguaje y de toda conducta organizada ten&iacute;a que haber alg&uacute;n    tipo de mecanismos abstractos no analizables en t&eacute;rminos asociativos    y cuyo desarrollo no pod&iacute;a explicarse con medios tan simples como los    utilizados por el paradigma estructuralista descriptivista. Es el trabajo taxon&oacute;mico    del estructuralismo el que no dejaba lugar al estudio de las estructuras profundas    propuestas luego por el estadounidense (Chomsky, 1971:38). La ling&uuml;&iacute;stica,    pud&iacute;a y deb&iacute;a trascender la adecuaci&oacute;n descriptiva que    satisfac&iacute;a la ling&uuml;&iacute;stica estructuralista para dar paso a    una adecuaci&oacute;n explicativa de la misma, la cual s&iacute; es lograda    luego por la ling&uuml;&iacute;stica generativa&#8211;transformacional (Robins,    1990:559). </p>     <p>Esta &uacute;ltima insisti&oacute; en que la ling&uuml;&iacute;stica deb&iacute;a    describir los fen&oacute;menos del lenguaje y de la actividad mental tan cuidadosamente    como fuera posible, tratando de desarrollar un aparato teor&eacute;tico abstracto    capaz de explicar esos fen&oacute;menos y revelar los principios de su organizaci&oacute;n    y funcionamiento en la medida de lo posible (Chomsky, 1971:30). Una gram&aacute;tica,    por tanto, deber&iacute;a incluir elementos universales generales que se impusieran    sobre la forma y la organizaci&oacute;n de toda lengua humana. Esta gram&aacute;tica    universal es parte de nuestra dotaci&oacute;n biol&oacute;gica. Metodol&oacute;gicamente    hablando, Chomsky sugiere que la ling&uuml;&iacute;stica, al estar a cargo de    modelos representacionales de lo que los hablantes nativos de una lengua tienen    en su mente, puede llegar a conclusiones a partir de las intuiciones de dichos    hablantes. </p>     <p>Sin embargo, estas generalizaciones son m&aacute;s dif&iacute;ciles de abstraer    en la medida en que los datos ling&uuml;&iacute;sticos sean analizados en su    entorno natural (la comunicaci&oacute;n). Esta condici&oacute;n del trabajo    metodol&oacute;gico en la ling&uuml;&iacute;stica generativa-transformacional    es, en &uacute;ltimas, la limitaci&oacute;n metodol&oacute;gica m&aacute;s importante    identificada por las corrientes contempor&aacute;neas: entre m&aacute;s lejos    se quiera llegar en los niveles de abstracci&oacute;n sobre la facultad el lenguaje    humano, se corre un riesgo m&aacute;s grande de perder conexi&oacute;n con la    realidad del lenguaje en los contextos comunicativos. Este problema ha sido    resuelto por varios paradigmas en el campo de los estudios del lenguaje a partir    de otras alternativas de trabajo cient&iacute;fico.</p>     <p>Otra de las limitaciones te&oacute;ricas en esta corrien te ha sido el alcance    del concepto de competencia ling&uuml;&iacute;stica planteada por Chomsky para    explicar el fen&oacute;meno de la naturaleza del lenguaje en el contexto de    la comunicaci&oacute;n. Este problema ha sido abordado desde otros paradigmas    provenientes de campos tales como la antropolog&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica    con el concepto de competencia comunicativa elaborado por Dell Hymes en 1964,    o como la filosof&iacute;a del lenguaje con los supuestos b&aacute;sicos planteados    por Austin, la teor&iacute;a de los actos de habla de Searle o la teor&iacute;a    de la acci&oacute;n comunicativa de J&uuml;rgen Habermas, entre otros. </p>     <p><b><font size="3">9. CONCLUSI&Oacute;N</font></b></p>     <p> Todo el trabajo cient&iacute;fico desarrollado en las corrientes estructuralista    y generativista-transformacional ha contribuido enormemente no s&oacute;lo a    la consolidaci&oacute;n de la ling&uuml;&iacute;stica como ciencia en el siglo    XX sino tambi&eacute;n a describir (m&aacute;s con la primera) y a explicar    (con la segunda) la naturaleza del lenguaje humano como sistema abstracto subyacente    a las lenguas naturales. En este campo, seguir&aacute; teniendo validez el trabajo    de abstracci&oacute;n que sobre este objeto de estudio pueda realizarse. Sin    embargo, la adecuaci&oacute;n descriptiva y explicativa de sus teor&iacute;as    debe necesariamente integrarse a la relevancia de sus logros para la identificaci&oacute;n    y soluci&oacute;n de problemas en el campo de la comunicaci&oacute;n humana.    Es decir, sus hallazgos se vuelven irrelevantes (aunque no se invaliden) en    la medida en que &eacute;stos no sean puestos al servicio del propio ser humano.    Esto puede lograrse solamente con la participaci&oacute;n de la ling&uuml;&iacute;stica    en el trabajo multidisciplinar actual sobre el lenguaje y la comunicaci&oacute;n.  </p>     <p> Finalmente, habr&iacute;a que agregar que el costo de la <i>profesionalizaci&oacute;n    de la ling&uuml;&iacute;stica </i>(es decir, del hacer que ella <i>profesa</i>    que le es propio), condujo al desplazamiento de los problemas esenciales y de    inter&eacute;s general que hab&iacute;an inquietado a los intelectuales en siglos    pasados, hacia la aplicaci&oacute;n mecanizada de las t&eacute;cnicas que la    propia disciplina ha forjado para solucionar sus problemas en el campo te&oacute;rico    (Chomsky, 1971:41). El resultado real del abordaje que se ha hecho ha sido la    consolidaci&oacute;n de una Ling&uuml;&iacute;stica Aut&oacute;noma, llamada    as&iacute; debido al estudio exclusivo del lenguaje como sistema, desconociendo    las consideraciones no-sist&eacute;micas de los contextos de las comunidades    en las cuales el lenguaje es usado. &#8220;Strict autonomists continue to insist    that theirs is the only scientific approach to language&#8221; (Joseph, 1992:165).</p>     <p> Tal vez, el mismo Chomsky nos est&eacute; indicando en sus reflexiones, de    hace ya casi treinta a&ntilde;os, el momento actual por el que la ling&uuml;&iacute;stica    misma est&aacute; atravesando </p> <ul>   &#8220;La moraleja no consiste en abandonar herramientas de indiscutible utilidad;    sino, m&aacute;s bien, en primer lugar, en reconocer que debe mantenerse suficiente    perspectiva para ser capaz de anticipar la llegada inevitable del d&iacute;a    en que la investigaci&oacute;n llevada a cabo con dichas herramientas habr&aacute;    dejado de ser importante; y, en segundo lugar, en aceptar la necesidad de conceder    el valor a ideas y atisbos de evidente relevancia, por m&aacute;s que tal vez    tambi&eacute;n resulten prematuros, y vagos e infruct&iacute;feros desde el    punto de vista de la investigaci&oacute;n en determinado estadio de desarrollo    de la t&eacute;cnica y los conocimientos.&#8221; (Chomsky, 1971:41).      </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Siguiendo los planteamientos de Thomas Khun, es posible afirmar que el trabajo    emp&iacute;rico propio del enfoque positivista que le permiti&oacute; a la ling&uuml;&iacute;stica    consolidarse como ciencia (entre otros factores) haya cumplido ya su finalidad;    especialmente en una &eacute;poca (finales del siglo XIX y primera mitad del    siglo XX) en la que ese paradigma del trabajo cient&iacute;fico era el &uacute;nico    reconocido en las ciencias humanas y sociales. Sin embargo, habr&iacute;a que    explorar, en primer lugar, hasta qu&eacute; punto desde este paradigma es posible    ampliar nuestro conocimiento sobre el lenguaje humano como sistema; y, en segundo,    si es posible que este paradigma de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica,    con los modelos aut&oacute;nomos que siga promoviendo, pueda coexistir en la    ling&uuml;&iacute;stica con otros paradigmas y otro tipo de modelos no-aut&oacute;nomos.</p>  <hr size"1">      <p><b><font size="3">Comentarios</font></b></p>      <p><a name="#(1)"> 1.</a>  Aquel tipo de investigaci&oacute;n que se basa en uno o m&aacute;s logros    cient&iacute;ficos pasados reconocidos por una comunidad cient&iacute;fica como    fundamentales para su pr&aacute;ctica posterior (Kuhn, 1971:33) </p>        <p><a name="#(2)"> 2.</a> Casi un siglo despu&eacute;s este postulado va a ser    analizado por Norman Fairclough, representante de la escuela del an&aacute;lisis    cr&iacute;tico del discurso, como parte de la ret&oacute;rica de la estandarizaci&oacute;n.    (Fairclough, 1989:22-23)</p>        <p><a name="#(3)"> 3.</a>  Este primer significado est&aacute; oculto en sus notas y fue poco desarrollado    por Saussure (Nerlich, 1986:268); mientras el segundo fue desarrollado posteriormente    por la que fue conocida como la escuela del estructuralismo franc&eacute;s.</p>      <p><a name="#(4)"> 4.</a> Es decir, la propiedad de los signos ling&uuml;&iacute;sticos que se refiere    a la no existencia de un parecido natural entre las formas y lo que estas quieren    significar.</p>    <hr size"1">      <p><b><font size="3">REFERENCIAS</font></b></p>      <!-- ref --><p>CHOMSKY, N., (1971). El lenguaje y el entendimiento. 3&ordf; edici&oacute;n.    Barcelona: Editorial Seix Barral. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000080&pid=S0120-338X200500010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>FAIRCLOUGH, N., (1989). Language and power. Londres: Longman.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000081&pid=S0120-338X200500010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>HACKER, P.M.S., (1990). &#8220;Chomsky&#8217;s problems&#8221;. En Language    and Communication. Vol. 10 No. 2 pp. 127-148&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000082&pid=S0120-338X200500010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>JOSEPH, J., (1992). &#8220;Modern linguistics in post-modern perspective&#8221;&nbsp;.    En Language and Communication Vol. 12 No. 2 pp. 165-179 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000083&pid=S0120-338X200500010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>KUHN, T., (1971). La estructura de las revoluciones cient&iacute;ficas. M&eacute;xico:    Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000084&pid=S0120-338X200500010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>NERLICH, B (1986). &#8220;Saussurean linguistics and the problem of meaning&#8212;form    dynamic statics to static dynamics&#8221;. En Language and Communication Vol.    6 No. 4 pp.267-276&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000085&pid=S0120-338X200500010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>PATI&Ntilde;O ROSELLI, C. (1999). &#8220;Un repaso ling&uuml;&iacute;stico    al siglo XIX&#8221;. En Forma y Funci&oacute;n. No. 12 Bogot&aacute;: Universidad    Nacional de Colombia. Pp. 15-32.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000086&pid=S0120-338X200500010000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>ROBINS, R.H (1990). &#8220;Historia de la Ling&uuml;&iacute;stica&#8221;. En    Panorama de la ling&uuml;&iacute;stica moderna de la Universidad de Cambridge.    Tomo I. pp. 549-560&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000087&pid=S0120-338X200500010000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>SAUSSURE, F (1916) Curso de Ling&uuml;&iacute;stica general. Madrid: Akal Editor&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000088&pid=S0120-338X200500010000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>WIDDOWSON, H.G (1996). Linguistics. Londres: Oxford University Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000089&pid=S0120-338X200500010000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>VAN DIJK, T (2000). De la gram&aacute;tica del texto al an&aacute;lisis cr&iacute;tico    del discurso. Autobiograf&iacute;a acad&eacute;mica y notas bibliogr&aacute;ficas.    Alejandro Castro Bar&oacute;n (edici&oacute;n). Buenos Aires: Mimeo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000090&pid=S0120-338X200500010000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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