<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0120-338X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Forma y Función]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Forma funcion, Santaf, de Bogot, D.C.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0120-338X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional de Colombia.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0120-338X2008000100016</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sobre la clasificación de los dialectos de las lenguas romano-germánicas]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mikheeva]]></surname>
<given-names><![CDATA[Natalia F]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<numero>21</numero>
<fpage>361</fpage>
<lpage>373</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0120-338X2008000100016&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0120-338X2008000100016&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0120-338X2008000100016&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2"></font>     <p align="center"><font size="4" face="verdana"><b>Sobre la clasificaci&oacute;n de   los dialectos de las lenguas romano-germ&aacute;nicas<sup><a href="#*" name="s*">*</a></sup></b></font></p> <font face="verdana" size="2">     <p>   <b>Natalia F. Mikheeva**</b></p>     <p>   Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos, <a href="mailto:mikheeva_rudn@mail.ru">mikheeva_rudn@mail.ru</a> </p>   <hr size="1">      <p>En este trabajo se esboza una clasificaci&oacute;n de los dialectos modernos    de las   lenguas romano-germ&aacute;nicas y se trazan las perspectivas de investigaciones    futuras al respecto.</p>     <p>   Bajo el t&eacute;rmino &#39;dialecto&#39; (del griego di&aacute;lektos)    comprendemos &quot;variedad de tal   o cual idioma, usada en calidad de un medio de comunicaci&oacute;n entre personas,    unidas   por territorio, status social o profesi&oacute;n&quot; (Diccionario enciclop&eacute;dico    ling&uuml;&iacute;stico   1990, p. 132). El dialecto es parte de una formaci&oacute;n idiom&aacute;tica    m&aacute;s amplia (lengua   nacional), oponi&eacute;ndose a otros dialectos (partes de la lengua vista como    un todo),   pero que conserva algunos rasgos comunes con ellos. Tal contraposici&oacute;n    perdura   en el transcurso de toda la existencia del idioma, pero en diferentes etapas    cambia   la correlaci&oacute;n de las partes opuestas. En las etapas iniciales prevalece    el dialecto; en nuestros d&iacute;as, el idioma literario<sup><a href="#1" name="s1">1</a></sup>.</p>     <p>   As&iacute; como el idioma nacional, el dialecto tiene forma oral y escrita.    Sin embargo,   a diferencia de la lengua, en el dialecto la escritura no es algo indispensable.    Por   ejemplo, de los dialectos del franc&eacute;s, el que tiene una forma escrita    m&aacute;s consecuente   es el dialecto de Vall&oacute;n, para el cual, ya a comienzos del siglo XX,    fue elaborado   un sistema de escritura<sup><a href="#2" name="s2">2</a></sup>. &quot;La escritura de los dem&aacute;s dialectos    modernos del idioma   franc&eacute;s se resume principalmente en apuntes de textos folcl&oacute;ricos    -a veces en la   ortograf&iacute;a normada, y con frecuencia- en trascripci&oacute;n&quot;  (<img src="img/revistas/fyf/n21/n21a16f1.gif">, 1958, 77).</p>     <p>   A diferencia de los dialectos modernos que los dialect&oacute;logos franceses    com&uacute;nmente   denominan &quot;patua&quot; (patois), la mayor&iacute;a de los dialectos de    la Edad Media   ten&iacute;an su escritura (scripta) y tambi&eacute;n su literatura, que se    diferenciaba seg&uacute;n los   temas y el car&aacute;cter, dependiendo de las condiciones hist&oacute;rico-culturales    de la vida del concreto territorio feudal (Borodina, 1961, pp. 286-289).</p>     <p>   Tradicionalmente, los dialectos se dividen en territoriales y sociales. Para    definir   el dialecto territorial como parte del todo (idioma), es substancial la comprensi&oacute;n de los conceptos de diferencia dialectal e isoglosa.</p>     <p>   En el idioma ruso pueden servir como ejemplos de diferencias dialectales los   fen&oacute;menos de &#39;&oacute;ka&ntilde;a&#39;, &#39;aka&ntilde;a&#39;,    por la diferenciaci&oacute;n de los sonidos [<img src="img/revistas/fyf/n21/n21a16f2.gif">] y [<img src="img/revistas/fyf/n21/n21a16f3.gif">] y, a su   vez, la no diferenciaci&oacute;n (ts&oacute;ka&ntilde;e); o bien, en la presencia    del sonido [gue] en la   formaci&oacute;n explosiva, por una parte, y por otra, del sonido [<img src="img/revistas/fyf/n21/n21a16f4.gif">] en la    formaci&oacute;n fricativa,   en referencia a la forma del caso genitivo del n&uacute;mero singular, por ejemplo,   <img src="img/revistas/fyf/n21/n21a16f5.gif">etc. Las isoglosas de diferentes sistemas    pueden aproximarse una a otra, formando haces, con los cuales se demarcan los   territorios que se caracterizan por un sistema idiom&aacute;tico com&uacute;n,    es decir, se demarcan dialectos territoriales (Idioma ruso. Enciclopedia, 1979, p. 70)<sup><a href="#3" name="s3">3</a></sup>.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Bajo el t&eacute;rmino &#39;dialecto social&#39; se comprende la lengua    de determinados grupos   sociales. Tales idiomas se diferencian del idioma nacional solo por el l&eacute;xico.   Por ejemplo, el habla profesional de cazadores o pescadores; la jerga de un    grupo   o corporativa, la de estudiantes, escolares, deportistas, soldados y otros,    principalmente   de colectivos juveniles; los idiomas secretos, el argot de sujetos desclasados,   negociantes, etc. Tales son tambi&eacute;n variantes de la lengua nacional,    propias de   determinados grupos econ&oacute;micos, de casta y religiosos (Diccionario enciclop&eacute;dico ling&uuml;&iacute;stico, 1990, p. 33).</p>     <p>   Entre los dialectos territoriales y sociales existen diferencias substanciales:    en   primer lugar, en el aspecto espacial, el concepto de dialecto social es mucho    m&aacute;s   amplio que el concepto de dialecto territorial; en segundo lugar, las particularidades   del dialecto territorial tienen que ver con toda la estructura del idioma, por    eso son   parte de una formaci&oacute;n idiom&aacute;tica m&aacute;s general, mientras    que las particularidades   del dialecto social como regla abarcan solo aspectos del l&eacute;xico y de    la fraseolog&iacute;a (Idioma ruso. Enciclopedia, 1979, p. 70).</p>     <p>   Los dialectos modernos son el resultado del desarrollo en el transcurso de muchos   siglos. En caso de tratar el dialecto seg&uacute;n su desarrollo hist&oacute;rico    -teniendo   en cuenta su estructura ling&uuml;&iacute;stico-geogr&aacute;fica- creemos    que el punto de vista de   V. M. Zhirmunsky es acertado: &quot;El dialecto consiste en la unidad no eterna,    sino   formada hist&oacute;ricamente, en el proceso de la interacci&oacute;n social,    condicionada con   otros dialectos del idioma nacional; no solo como resultado de la diferenciaci&oacute;n,   sino tambi&eacute;n de la integraci&oacute;n: una unidad que se desarrolla din&aacute;micamente,    as&iacute;   como lo atestigua el car&aacute;cter de las isoglosas de la carta idiom&aacute;tica    que reflejan   claramente el enlace de la historia de la lengua e historia del pueblo&quot;    (Zhirmunsky,   1954, p. 23). En el transcurso de la historia, debido a los cambios territoriales    de   uniones territoriales, tienen lugar la divisi&oacute;n, la unificaci&oacute;n    y la reagrupaci&oacute;n de los dialectos. Los l&iacute;mites de los dialectos    modernos pueden reflejar la existencia en el pasado   de l&iacute;mites entre diferentes uniones territoriales: estados, tierras feudales,    tribus.   As&iacute;, por ejemplo, despu&eacute;s de la ca&iacute;da del Imperio Romano    y de la fragmentaci&oacute;n   del lat&iacute;n hablado, aparecieron los dialectos romanos, los cuales, en    sus comienzos,   ten&iacute;an iguales posibilidades de desarrollo en las lenguas normadas y    polifuncionales.   Pero, debido a las causas de car&aacute;cter pol&iacute;tico-econ&oacute;mico,    algunos de estos dialectos,   en relaci&oacute;n con las tradiciones ligadas a sus hablantes, pudieron conservarse    y llegar   a ser lenguas nacionales, con status regional nacional (catal&aacute;n, gallego,    vasco),   mientras que una gran cantidad de tradiciones escritas -tales como la    andaluz,   la aragonesa, la leono-asturiana y la de Extremadura en Espa&ntilde;a; la de    Gasc&oacute;n, de   Provanzal y muchas otras m&aacute;s en Francia- &quot;se detuvieron&quot;    en el Tiempo Nuevo   debido a la ausencia de la libertad pol&iacute;tico-econ&oacute;mica de las    regiones correspondientes.   Al mismo tiempo, las formas orales de los dialectos continuaron existiendo   durante siglos, contamin&aacute;ndose con el idioma literario. Comenzaron a    debilitarse   especialmente las posiciones de los dialectos a principios de los a&ntilde;os    sesenta del siglo   XX. Esto se debi&oacute; al aceleramiento de los procesos de industrializaci&oacute;n,    urbanizaci&oacute;n,   migraci&oacute;n de la poblaci&oacute;n y del desarrollo intenso de los medios    de informaci&oacute;n. Sin   embargo, la reacci&oacute;n a dichos procesos no se hizo esperar. La lucha de    las regiones   hist&oacute;ricas por la autonom&iacute;a, que alcanz&oacute; su culminaci&oacute;n    en Espa&ntilde;a, significa el   inicio del paso de la &quot;Europa de los estados a la Europa de las regiones&quot;,    en la cual   se concede a cada regi&oacute;n la libertad de solucionar los problemas de car&aacute;cter    social,   econ&oacute;mico y pol&iacute;tico. Como consecuencia, en la lucha por la conservaci&oacute;n    nacional   aut&oacute;ctona, se concede al idioma un lugar important&iacute;simo debido    a su gran signifi- cado simb&oacute;lico y cultural (Nar&uacute;mov, 1993, pp. 15-16).</p>     <p>   En la ling&uuml;&iacute;stica de Rusia, en lo concerniente al estudio de la    dialectolog&iacute;a como   ciencia, un papel de primer orden corresponde a V. M. Zhirmunsky, quien estudiaba   dialectos (en primer lugar, sociales), bas&aacute;ndose en materiales del idioma  alem&aacute;n.</p>     <p>   En su libro Dialectolog&iacute;a del idioma alem&aacute;n, V. M. Zhirmunsky    analiz&oacute; los   dialectos del idioma alem&aacute;n y constat&oacute; que en esta lengua son    caracter&iacute;sticas las   diferencias significativas de car&aacute;cter hist&oacute;rico-geogr&aacute;fico    en las interrelaciones de   la norma nacional y los dialectos en sus variedades sociales. Como lo remarca    este   cient&iacute;fico, los dialectos se han conservado m&aacute;s profundamente    en el Sur, en particular   all&iacute; donde a esto coadyuvaba el aislamiento anterior del imperio germano:   en Suiza, donde el denominado idioma suizo-alem&aacute;n (Schweizer Deutsch),    en sus   variedades locales ciudadanas, es la lengua hablada de todas las clases sociales,   incluyendo las &quot;formadas&quot;; en Els&aacute;s, donde el dialecto local    alem&aacute;n se opone al idioma franc&eacute;s como estatal; en Austria, donde    el semidialecto ciudadano de Viena   a lo largo de mucho tiempo era norma que influ&iacute;a en los dialectos campesinos   locales como fuerza unificadora; en grado significativo, en Bavaria y Viurtemberg,   ciudades que conservaban hasta la Primera Guerra Mundial una significativa autonom&iacute;a   cultural en los dominios del imperio de Bismark (Zhirmunsky, 1956, pp.   563-573). Seg&uacute;n la opini&oacute;n de V. M. Zhirmunsky, tal situaci&oacute;n    indica que desde el   punto de vista metodol&oacute;gico es necesario, al describir un dialecto, tener    en cuenta   constantemente su estratificaci&oacute;n social y la existencia de las formas    duplicadas   concurrentes con diferentes coincidencias sociales y funcionales. &quot;Solo    semejante   descripci&oacute;n corresponder&aacute; a la realidad idiom&aacute;tica en sus    reales condiciones socioling&uuml;&iacute;sticas&quot; (Zhirmunsky, 1976, p. 394).</p>     <p>   La consiguiente elaboraci&oacute;n del estudio regional de la german&iacute;stica    nacional   (M. M. G&uacute;jman, M. N. Semeniuk, N. I. Filicheva y otros) est&aacute; relacionada    con la   larga discusi&oacute;n sobre el fundamento territorial del idioma literario    alem&aacute;n y el estudio   de su variaci&oacute;n territorial. Esta &uacute;ltima se manifiesta como una    important&iacute;sima   propiedad ontol&oacute;gica en la etapa inicial de la formaci&oacute;n del idioma    literario com&uacute;n   alem&aacute;n (fines del siglo Xv), en relaci&oacute;n con la existencia de    variantes territoriales   concurrentes e interrelacionadas del idioma literario: el alem&aacute;n del    Oriente Medio,   del Sur-Este, del Sur-Oeste y de la parte sur. La tesis de la investigaci&oacute;n    de C. I.   Dub&iacute;nin (2002), en particular, est&aacute; dedicada al an&aacute;lisis    de la variante territorial del Sur-Oeste del idioma alem&aacute;n literario.</p>     <p>   Con base en los materiales del idioma franc&eacute;s, N. A. Katag&oacute;shina    ha analizado   (en el plano de la diacron&iacute;a) los procesos de la formaci&oacute;n del    idioma literario   franc&eacute;s -bas&aacute;ndose en la contraposici&oacute;n de los antiguos    dialectos franceses de   los siglos Xi y Xii-, llegando a la conclusi&oacute;n de que en el periodo    citado exist&iacute;an   dos grupos de dialectos principales: occidental y nororiental<sup><a href="#4" name="s4">4</a></sup>. El grupo occidental,   de acuerdo con el punto de vista de N. A. Katag&oacute;shina, unificaba los    dialectos de   Normand&iacute;a, los noroccidentales, suroccidentales y de Francia. El grupo    oriental   inclu&iacute;a los dialectos de Vall&oacute;n, Lotaring y Burgundy. El dialecto    de Picard ocupaba   una posici&oacute;n intermedia, al involucrar caracter&iacute;sticas occidentales    y orientales.   Mucho m&aacute;s espec&iacute;fica era la situaci&oacute;n del dialecto de Shampang.    N. A. Katag&oacute;shina   (1956) observa que Las divergencias entre los antiguos dialectos franceses se    descubr&iacute;an principalmente   en el campo fon&eacute;tico (singular desarrollo de los mismos sonidos latinos),    y las   diferencias en el campo de la morfolog&iacute;a eran m&aacute;s d&eacute;biles:    ellas consist&iacute;an en el uso de   una u otra variante de las formas comunes. Un grupo de fen&oacute;menos pod&iacute;a    coincidir   incluso en dialectos que se observaban muy diferentes entre s&iacute;. As&iacute;    pues, las diferencias   entre los antiguos dialectos franceses de los siglos Xi y Xii no llevaban un    car&aacute;cter de   profundas divergencias en los eslabones b&aacute;sicos de la estructura del    idioma; lo m&aacute;s   probable es que eran s&oacute;lo cambios de forma de un entero com&uacute;n    (del lat&iacute;n popular de Gallia). (p. 31)</p>     <p>   El dialecto de Lotaring (territorial) del idioma franc&eacute;s fue investigado    por M.   A. Borodina, en los l&iacute;mites de la geograf&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica    (tambi&eacute;n en el plano diacr&oacute;nico)   (Borodina, 1962). Este investigador estudi&oacute; las particularidades fon&eacute;ticas,   gramaticales y l&eacute;xicas del nombrado dialecto. En particular, en lo tocante    a las   caracter&iacute;sticas l&eacute;xicas del dialecto de Lotaring, fueron hallados    por M. A. Borodina   m&aacute;s de 100 zonas de lexemas: zonas de &#39;arca&iacute;smos&#39;,    neologismos, lotaringuismos   propiamente dichos, de variantes dialectales geogr&aacute;ficas, de germanismos,    etc. Por   ejemplo, las zonas de &#39;arca&iacute;smos&#39; en la mayor&iacute;a de    los casos est&aacute;n formadas por   lexemas que en el pasado eran usadas en toda Francia, pero ahora se usan solo   o primordialmente en Lotaringuia. As&iacute; las palabras braire, ersoir, coche,    flairer,   g&eacute;line, jotte, chausse eran comunes en Francia hasta los siglos Xvi-Xvii,    lapso en   el que dejaron de tener un uso nacional y fueron reemplazados por sus sin&oacute;nimos   correspondientes: pleurer &#39;llorar&#39;, hier &#39;ayer&#39; (y avant-hier    &#39;anteayer&#39;), cochon &#39;chancha&#39;,   puer &#39;tener mal olor&#39;, poule &#39;gallina&#39;, chou &#39;col&#39;,    bas &#39;bajo, no alto&#39;. Como se ha   indicado l&iacute;neas arriba, en algunos casos se habla de los dialectismos    aut&oacute;ctonos de   Lotaring, incluyendo aquellas palabras que tienen que ver con las particularidades   de la vida real y las tradiciones locales. En los dialectismos aut&oacute;ctonos    de Lotaring,   M. A. Borodina incluye: kmot o pmot (lit. pomme &#39;manzana&#39;), d&eacute;proter    (lit. d&eacute;v&ecirc;tir &#39;desvestir&#39;), nunet, t&eacute;rmino relacionado con el ritual local    en la boda, &#39;un cierre   especial en el vestido de boda&#39;, bavette (lit. moucheron &#39;mosquita&#39;;    lenguaje popular &#39;muchachito&#39;), hoje (lit. glisser &#39;resbalar&#39;), sugnon,    variante de la formaci&oacute;n de palabras   del antiguo Lotaring para &#39;sa&uacute;co&#39;, jotte en el significado    &#39;col&#39; (lit. chou), mes &#39;jard&iacute;n, huerto que colinda con la casa&#39;, y otros.</p>     <p>   I. I. Ch&eacute;lisheva (2001) ha investigado los dialectos territoriales de  Italia, </p>     <p>[...] entre los que forman parte los dialectos rom&aacute;nicos de la    poblaci&oacute;n de Italia y   San Marino, a exclusi&oacute;n de aquellas provincias, el habla de las cuales    se reconoce como   idiomas verdaderos (el idioma de Fri&uacute;l, el idioma de Lad&iacute;n, el    idioma de Sardina). Usan   tambi&eacute;n dialectos de Italia en algunas zonas de los pa&iacute;ses colindantes    con Italia (Suiza,   Francia, M&oacute;naco). Parte de los emigrantes de procedencia italiana, residentes    de los   ee.uu., Am&eacute;rica Latina y Europa, tambi&eacute;n conserva dialectos en    el habla com&uacute;n. Y   m&aacute;s adelante: aparte de los dialectos territoriales, en Italia exist&iacute;an    tambi&eacute;n variantes   territoriales-confesionales; se trata de hablas hebreo-italianas, entre las    cuales pose&iacute;an la mayor homogeneidad la hebreo-veneciana y la hebreo-romana. (pp. 90-91)</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Seg&uacute;n esto, I. I. Ch&eacute;lisheva (2001, p. 93) distingue los siguientes    tres grupos principales de los dialectos de Italia en el plano sincr&oacute;nico:</p>     <p> 1. Dialectos de la Italia norte&ntilde;a (galo-italianos y de Venett).</p>     <p> 2. El dialecto de Toscano.</p>     <p>   3. El grupo de dialectos del Sur (dialectos de la Italia central, los propiamente    dichos dialectos del Sur, los dialectos del Extremo Sur).</p>     <p>   Un profundo an&aacute;lisis de las clasificaciones existentes en la roman&iacute;stica    nacional   y extranjera de los idiomas rom&aacute;nicos y sus dialectos ha sido realizado    por   A. V. Shir&oacute;kova (vid. Del latino a los idiomas romanos). Sintetizando    todas las   clasificaciones estudiadas por ella, y concord&aacute;ndolas con los datos de    la fonolog&iacute;a   comparativo-hist&oacute;rica, A. V. Shir&oacute;kova (1995) elabor&oacute; su    propia clasificaci&oacute;n de los   dialectos de los idiomas rom&aacute;nicos. A base de esta clasificaci&oacute;n    est&aacute;n distribuidas   las relaciones dialectales del lat&iacute;n popular<sup><a href="#5" name="s5">5</a></sup>, reflejadas en los idiomas    rom&aacute;nicos. A continuaci&oacute;n se presenta tal clasificaci&oacute;n:</p>     <p> i. Dialectos de la Roman&iacute;a central:</p>     <p>   1. Sure&ntilde;os (reflejados en los dialectos del Sur italiano de Apulia, del    Sur de Campa&ntilde;a,   de Basilicata, de Calabria, de Sardinia; en las hablas de Campidano en Sardinia.   En los dialectos de Galluriisk, de Sassariisk, de Oltremontansk del Sur, de    Oltremontansk del Norte, en C&oacute;rcega y Sardinia; en las hablas de Logudorsk    y Nuoriisk de la lengua de Sardinia).</p>     <p>   2. El habla it&aacute;lica central (reflejada en los dialectos italianos de    Campa&ntilde;a del Norte,   Abrutsio, Latsio, Umbr&iacute;a, Marca; en el habla de Toscano; en las hablas    chismontanas del Norte y Centro de C&oacute;rcega).</p>     <p>   3. El habla de Galia Tsizalpina (Tsispadana y Transpadana) --reflejada    en parte en   el habla de Pizzano-Lukck y de Toscano, pero principalmente en los dialectos    de   Italia del Norte, a saber: de Emilia y Roman&iacute;a, Lombard&iacute;a oriental    y occidental,   de Liguria, de Piemont (y Venecia), en las hablas norte&ntilde;as de Italia,    de Venecia y en los hablas friulianas del idioma retorromano.</p>     <p>   4. El lat&iacute;n de Retiisk (reflejado en los principales dialectos del idioma    retorromano, a   saber: de Alta Selva, de Baja Selva, de Munster, de Alto Engad&iacute;n, de    Bajo Engad&iacute;n, de Trientinsk).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   5. El lat&iacute;n dalm&aacute;tico (reflejado en los dialectos muertos, tales    como: el Viejo Istrorom&aacute;nico,   el Velliotte, en las hablas romanas desaparecidas de Fiume-Rieki y Raguza-Dubr&oacute;vnik).</p>     <p>   ii. Dialectos de la periferia rom&aacute;nica, unidos gen&eacute;ticamente a    los dialectos del Sur it&aacute;lico:</p>     <p>   1.El dialecto arcaico de Espa&ntilde;a, reflejado en parte en algunas hablas en    los Pirineos  occidentales y pr&eacute;stamos en el idioma vasco.</p>     <p>   2. El lat&iacute;n africano (reflejado en pr&eacute;stamos del idioma retorromano    en el idioma  berb&eacute;rico).</p>     <p>   3. El lat&iacute;n daco-miciano (balcano), reflejado en los idiomas rom&aacute;nicos  orientales:</p>     <p> a) subgrupo del Norte: rumano, moldavo, istrorrumano<sup><a href="#6" name="s6">6</a></sup>;</p>     <p> b) subgrupo del Sur: arrumano (con &eacute;l de Farsherotte), megleno-rumano.</p>     <p>   iii. Dialectos del la periferia rom&aacute;nica, gen&eacute;ticamente unidos    a las hablas centrales rom&aacute;nicas, tsisalpina y de Retiisk:</p>     <p>   1. El lat&iacute;n de Galia del Norte (reflejado en el idioma franc&eacute;s  y en el habla francoprovenzal).</p>     <p> 2. Dialectos latinos occidentales que conformaron dos grupos:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   a. Pirineo-harb&oacute;nico, reflejado en: a) el idioma occitano y b) el idioma  catal&aacute;n.</p>     <p>b. Hispano-lusitano, reflejado en: a) hablas del idioma espa&ntilde;ol, b)    los idiomas   portugu&eacute;s y gallego. (Shir&oacute;kova, 1995, pp. 33-35)</p>     <p>   Para nosotros es muy importante la afirmaci&oacute;n de A. V. Shir&oacute;kova    (1995) de que</p>     <p>   [...] la m&aacute;s antigua de las provincias perif&eacute;ricas rom&aacute;nicas    colonizadas es Espa&ntilde;a.   Aqu&iacute;, las diferencias dialectales del lat&iacute;n popular est&aacute;n    reflejadas tanto entre   los dialectos (por ejemplo, el car&aacute;cter de la diptongaci&oacute;n en    el aragon&eacute;s y castellano,   particularidades arcaicas &quot;sure&ntilde;as&quot; de las hablas aisladas    de los Pirineos, as&iacute; como en   diferencias entre los mismos idiomas oficiales (la ausencia de la diptongaci&oacute;n    en el   idioma portugu&eacute;s, el car&aacute;cter particular de diptongos en los idiomas    gallego y catal&aacute;n,   etc.). (p. 271)</p>     <p>   En la anglic&iacute;stica nacional y extranjera est&aacute;n estudiadas ampliamente    diferentes   variantes nacionales del idioma ingl&eacute;s. De ellas, las m&aacute;s estudiadas    son: la brit&aacute;nica   (V. N. Y&aacute;rtseva, A. I. Smirnitsky, G. P. Tors&uacute;ev, T. I. Shevchenko,    V. A. Vas&iacute;liev; Dsh.   A. Shajb&aacute;gova; R. Brown; D. Crystal, D. Davy; M. A. K. Halliday; J. D.    O&#39;Connor   y otros m&aacute;s), la americana (A. D. Shv&eacute;itser, Dsh. A. Shajb&aacute;gova,    E. N. Fil&iacute;pov, M.   P. Taras&eacute;vich, M. N. Lapshin&aacute;, T. K. Sidorenko, T. L. Karav&aacute;eva;    A. M. Espinosa;   F. Pe&ntilde;alosa, R. S&aacute;nchez, C. Silva-Corval&aacute;n, J. D. O&#39;Connor,    L. J. Gerstman, A.   M. Lieberman, P. C. Delattre, F. S. Cooper, T. Gay; C. K. Thomas; G. L. Brook;    J.   Clifford, H. Prator y otros), la australiana (G. A. Orlov, Dsh. A. Shajb&aacute;gova,    L. F.   Yeg&oacute;rova), as&iacute; como tambi&eacute;n la canadiense (Dsh. A. Shajb&aacute;gova,    N. N. Bijov&eacute;ts, L.   G. Popova, V. A. Fil&aacute;tov) y la de Nueva Zelandia (L. V. Turchenko).</p>     <p>   En la anglic&iacute;stica nacional, el estudio de los problemas de la dialectolog&iacute;a    del   ingl&eacute;s moderno se halla pr&aacute;cticamente en su etapa inicial. Quisi&eacute;ramos    remarcar,   en primer lugar, el trabajo de Dsh. A. Shajb&aacute;gova &quot;Particularidades    fon&eacute;ticas de   las variantes de pronunciaci&oacute;n del idioma ingl&eacute;s&quot; , en el    cual la autora estudiaba   las particularidades de la pronunciaci&oacute;n en las variantes americana,    australiana y   canadiense, compar&aacute;ndolas con la brit&aacute;nica seg&uacute;n los tres    componentes b&aacute;sicos   de la estructura fon&eacute;tica del idioma ingl&eacute;s: composici&oacute;n    auditiva, estructura de la   acentuaci&oacute;n de palabras (acento de palabras) y la entonaci&oacute;n.    Dsh. A. Shajb&aacute;gova,   en el trabajo nombrado l&iacute;neas arriba, tambi&eacute;n destaca dialectos    locales (regionales)   en el ingl&eacute;s moderno de Gran Breta&ntilde;a, en los cuales incluye, en    primer lugar,   hablas de las capas sociales menos educadas (m&aacute;s bajas). Sin embargo,    al mismo tiempo recuerda que &quot;dialectos pueden ser identificados con determinados    territorios&quot;   (Shajb&aacute;gova, 1982, pp. 8-9).</p>     <p>   Es imposible tratar de analizar todo el material concerniente a la dialectolog&iacute;a   de diferentes idiomas nacionales y extranjeros en un solo trabajo. Por eso,    en nuestra   investigaci&oacute;n nos limitaremos a examinar los estudios existentes sobre    los dialectos   del idioma espa&ntilde;ol como una de las lenguas m&aacute;s difundidas en el    mundo, desde   la hispan&iacute;stica nacional y extranjera.</p>     <p>   En los trabajos de los hispanistas nacionales, siguiendo a G. V. Step&aacute;nov,    se   determina el status socioling&uuml;&iacute;stico del espa&ntilde;ol en los pa&iacute;ses    latinoamericanos como &quot;variante nacional&quot; del idioma espa&ntilde;ol (V. S. Vinogr&aacute;dov,    N. M. F&iacute;rsova, Y. L.   Obol&eacute;nskaya, T. V. Pis&aacute;nova, A. V. Sini&aacute;vsky, O. S. Chesnokova,    N. F. Mikheeva   y otros). Nos unimos completamente al punto de vista de G. V. Step&aacute;nov    (1976),   quien escrib&iacute;a que</p>     <p>   [...] es un error metodol&oacute;gico y por cuanto las situaciones tienen lugar    entre los   l&iacute;mites de los estados, resulta un error pol&iacute;tico y una falta    de tacto combinar estructuras   jer&aacute;rquicas, poniendo en una escala estratificadora seg&uacute;n criterios    hist&oacute;ricos,   ling&uuml;&iacute;sticos u otros, variantes territoriales que intervienen en    diferentes situaciones,   calificando as&iacute; el idioma portugu&eacute;s de Brasil como dialecto del    idioma portugu&eacute;s de   Portugal, el franc&eacute;s del Canad&aacute; como dialecto del franc&eacute;s    de Francia y el espa&ntilde;ol de   Argentina como dialecto del espa&ntilde;ol europeo y al rev&eacute;s. (p. 59)</p>     <p>   Las variantes nacionales del espa&ntilde;ol tienen sus propios dialectos.   En la actualidad, en la hispan&iacute;stica nacional se contin&uacute;an desarrollando    las   ideas de G. V. Step&aacute;nov. As&iacute; pues, se ha comenzado la descripci&oacute;n    de la tipolog&iacute;a   de las variedades del idioma espa&ntilde;ol, comenzando por sus variantes nacionales   (F&iacute;rsova, 1989, p. 7; 1991, pp. 11-12; 2000a, pp. 13-14; 2000b, pp. 15-21;    Vinogr&aacute;dov,   1994, pp. 69-73).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   V. S. Vinogr&aacute;dov (1994) menciona que</p>     <p>   [...] la forma global de la existencia del idioma espa&ntilde;ol es la forma    espa&ntilde;ola   internacional, despu&eacute;s la siguen las formas o variantes nacionales (por    ejemplo, la   variante mexicana del idioma espa&ntilde;ol, la cubana, la peruana, la pirenaica,    etc.). Al   final de cuentas, pr&aacute;cticamente cada una de estas variantes tiene sus    dialectos y hablas.   Dicho sea de paso que en Am&eacute;rica Latina las zonas dialectales de un mismo    tipo son capaces de abarcar partes de diferentes territorios nacionales, es    decir, un total dialecto   territorial puede ser usado en dos o m&aacute;s estados vecinos. (p. 70)<sup><a href="#7" name="s7">7</a></sup></p>     <p>   En la hispan&iacute;stica nacional, reci&eacute;n se est&aacute; empezando a    estudiar en forma especial   algunos dialectos. As&iacute;, A. Y. P&aacute;nchenko ha analizado las particularidades    del   dialecto andaluz, en calidad del subsistema especial, formando parte de la variante   nacional pirenaica del idioma espa&ntilde;ol; ha determinado su lugar, valor    funcional y   social en la situaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica de la Espa&ntilde;a contempor&aacute;nea.    Seg&uacute;n la cient&iacute;fica, el   dialecto andaluz se forma en el proceso de diferenciaci&oacute;n del idioma    castellano en   los siglos Xiii-Xv, en las tierras reconquistadas por tropas cristianas de los &aacute;rabes; en   la etapa de su desarrollo actual, muestra sus diferencias principales de las    normas del   idioma codificado literario, antes que todo, en el campo de la fon&eacute;tica    y fonolog&iacute;a.</p>     <p>   Como es conocido, los alcances de la difusi&oacute;n, ante todo, de dos fen&oacute;menos   fon&eacute;ticos como son el seseo y el ceceo, sirven de base para trazar la    frontera del dialecto   andaluz. A. Y. P&aacute;nchenko relaciona esto tambi&eacute;n con el cambio    en el sistema   del vocalismo en la parte oriental de la provincia, y as&iacute;, demarca la    variedad oriental   y occidental del dialecto andaluz. Seg&uacute;n la opini&oacute;n de la citada    cient&iacute;fica, su esencia   consiste en la aparici&oacute;n de diferencias de las caracter&iacute;sticas    de timbre (apertura/   cierre) de las vocales (en el idioma espa&ntilde;ol codificado no existen diferencias    de las   vocales seg&uacute;n timbre), en la funci&oacute;n de los diferenciantes del    singular y plural por   la oposici&oacute;n de cierre (indicador del singular)/apertura (indicador del    plural) de   la &uacute;ltima vocal: [k&aacute;p&aring;] capa <img src="img/revistas/fyf/n21/n21a16f6.gif">    [k&aacute;pa] capas <img src="img/revistas/fyf/n21/n21a16f7.gif">. A   estas dos diferencias, ella tambi&eacute;n agrega una m&aacute;s, el propiamente    dicho &quot;rasgo   andaluz&quot;, esto es, la aspiraci&oacute;n de las consonantes /p/, /t/, /k/    y la articulaci&oacute;n especial   fricativa del sonido [t<img src="img/revistas/fyf/n21/n21a16f8.gif">] (P&aacute;nchenko, 2002, pp. 3-5). El citado ling&uuml;ista,    en   su tesis de investigaci&oacute;n, tambi&eacute;n estudia la influencia del dialecto    andaluz en el   funcionamiento del idioma espa&ntilde;ol fuera de Andaluc&iacute;a.</p>     <p>   En el presente trabajo analizamos las peculiaridades nacionales y culturales   del funcionamiento de las unidades fon&eacute;ticas, l&eacute;xicas y gramaticales    en el dialecto   territorial mexicano del idioma espa&ntilde;ol fuera de M&eacute;xico (Mikheeva,    2003).</p>     <p>   Haremos un breve an&aacute;lisis de los enfoques existentes sobre la descripci&oacute;n    de   clasificaciones de los dialectos del idioma espa&ntilde;ol en la hispan&iacute;stica    extranjera.   Una peque&ntilde;a cantidad de descripciones de dialectos del idioma espa&ntilde;ol    tiene lugar </p>     <p>en algunos pa&iacute;ses de habla hispana, a nivel de sus variantes nacionales.    Los m&aacute;s   estudiados, desde nuestro punto de vista, son pa&iacute;ses como M&eacute;xico,    (P. Henr&iacute;quez   Ure&ntilde;a, J. M. Lope Blanch, G. Craddok, M. Hidalgo), Colombia (L. Cuervo,    L.   Flores, J. Montes Giraldo), entre otros.</p>     <p>   Por ejemplo, P. Henr&iacute;quez Ure&ntilde;a, seguido por J. Barker, diferencian    cinco zonas   dialectales en M&eacute;xico que se caracterizan por disparidades fonol&oacute;gicas    y l&eacute;xicas.   El &quot;est&aacute;ndar nacional&quot;, seg&uacute;n ellos, se basa en el    habla de los habitantes de M&eacute;xico   y de las regiones centrales monta&ntilde;osas que lo rodean. Otras zonas son:    la norte&ntilde;a,   la sure&ntilde;a (Morelos, Guerrero, Oaxaca), coste&ntilde;a (Tamaulipas, Veracruz,    Tabasco,   Campeche) y, finalmente, el relativamente aislado territorio de la pen&iacute;nsula    de   Yucat&aacute;n (Henr&iacute;quez Ure&ntilde;a, 1938; Barker, 1972). Ante esto,    J. Barker concluye que   en los ee.uu. son particularmente importantes las divergencias entre el verdadero   espa&ntilde;ol mexicano colonial del estado de Nuevo M&eacute;xico y el espa&ntilde;ol    de los emigrantes   que han llegado m&aacute;s tarde, principalmente del Centro y del Norte de M&eacute;xico   (Barker, 1972, p. 26). J. Craddock se une a &eacute;l, afirmando que probablemente    en   esto consiste el paso del espa&ntilde;ol mexicano-norte&ntilde;o al espa&ntilde;ol    norte&ntilde;o-americano   (Craddock, 1973, p. 477).</p>     <p>   J. M. Lope Blanch, bas&aacute;ndose en la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica    de 25 lexemas,   destaca en M&eacute;xico 17 zonas dialectales. Seg&uacute;n lo anterior, este    conocido fil&oacute;logo   mexicano estudia la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n como una zona dialectal    independiente   (Lope Blanch, 1979a, pp. 59-132). Esta &uacute;ltima hip&oacute;tesis encuentra    su apoyo en el   consiguiente estudio, hecho por &eacute;l, de la variabilidad fon&eacute;tica    en el estado de Yucat&aacute;n   (Lope Blanch, 1979b, pp. 41-53), as&iacute; como tambi&eacute;n en los estados    mexicanos de   Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Veracruz (Lope Blanch, 1979c, pp. 17-33).</p>     <p>   En el primer trabajo, J. M. Lope Blanch analiza la oposici&oacute;n en la articulaci&oacute;n   alveolar de un sonido vibrante simple /r/ y uno vibrante m&uacute;ltiple /rr/.    La predorsal   variante alveolar de la [t] que no existe en el sistema fonol&oacute;gico del    idioma espa&ntilde;ol,   tiene uso com&uacute;n en la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n, pero su frecuencia    baja seg&uacute;n el alejamiento   de la regi&oacute;n del adstrato maya hasta su completa desaparici&oacute;n.    Bas&aacute;ndose   en lo dicho l&iacute;neas arriba, el ling&uuml;ista mexicano llega a la conclusi&oacute;n    de la posible   influencia de la lengua maya en el idioma espa&ntilde;ol del estado de Yucat&aacute;n    (Lope   Blanch, 1979b, p. 52).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   En su obra Algunos casos del polimorfismo fon&eacute;tico en M&eacute;xico,    J. M. Lope Blanch   describe la realizaci&oacute;n de cuatro fonemas: /f/, /c/, /r/ en la posici&oacute;n    final y el fonema   /y/ en las regiones urbanas y campesinas de los estados de Yucat&aacute;n, Campeche,   Quintana Roo, Tabasco y Veracruz. Los resultados de esta investigaci&oacute;n    no solo confirman la ya anotada situaci&oacute;n de la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n,    sino tambi&eacute;n determinan   el status del estado de Tabasco en calidad de una zona dialectal en transici&oacute;n.   La capital del estado de Tabasco, la ciudad de Villahermosa, ha sido considerada   como la m&aacute;s estable en cuanto a la pronunciaci&oacute;n de los cuatro    fonemas descritos.   Seg&uacute;n esto, J. M. Lope Blanch anot&oacute; que cuanto m&aacute;s alto    es el nivel de desarrollo   y educaci&oacute;n de los portadores del idioma (fueron encuestadas 44 personas),    tanto   mayor es la estabilidad fon&eacute;tico-fonol&oacute;gica del sistema. Seg&uacute;n    su opini&oacute;n, el estado   de Veracruz resulta ser una zona dialectal separada (Lope Blanch, 1979c, p.    27).</p>     <p>   Otras zonas dialectales en M&eacute;xico, seg&uacute;n el conocido cient&iacute;fico    americano M.   Hidalgo, son: la regi&oacute;n del Norte de M&eacute;xico, un amplio territorio    que se divide en   cuatro subregiones, y la regi&oacute;n de la Meseta sure&ntilde;a, que incluye    la capital de M&eacute;xico   y ciudades como Puebla, Cuernavaca y Quer&eacute;taro (Hidalgo, 1987, p. 172).</p>     <p>   Es interesante el hecho de que en las actuales investigaciones de las particularidades   del espa&ntilde;ol en el territorio del suroeste de los ee.uu. (C. J. Barker,    Y.   Ornshtein-Galicia, F. Pe&ntilde;alosa, R. S&aacute;nchez, C. Silva-Corval&aacute;n),    se enfatiza en sus   caracter&iacute;sticas de habla popular. Por esto, el trabajo colectivo de varios    autores (entre   ellos J. M. Lope Blanch), El habla popular de la ciudad de M&eacute;xico, 1976,    donde, con   base en los datos obtenidos como resultado de una encuesta, se analiza el uso    de las   unidades morfol&oacute;gicas y l&eacute;xicas en el habla de los artesanos nacidos    en las provincias   pero que viven en las ciudades, lo cual puede servir hasta cierto punto como    base   para el estudio comparativo de ambas variedades del idioma espa&ntilde;ol.</p>     <p>   Por su parte, el conocido ling&uuml;ista colombiano J. Montes Giraldo diferencia   dos superdialectos en la variante nacional colombiana del idioma espa&ntilde;ol:    el coste&ntilde;o   (a) y el continental (b), tomando como base la pronunciaci&oacute;n del fonema    /s/   en calidad de explosivo en la posici&oacute;n despu&eacute;s de las vocales,    as&iacute; como la presencia   o ausencia de neutralizaci&oacute;n de los fonemas /r/, /l/, /n/ al final de    la s&iacute;laba y de la   palabra (Montes Giraldo, 1982, pp. 23-92).</p>     <p>   A nuestro modo de ver, la cuesti&oacute;n del estudio de los dialectos (incluyendo   el espa&ntilde;ol) exige futuras investigaciones concretas. Por ello es de gran    inter&eacute;s la   elaboraci&oacute;n de una tipolog&iacute;a de las clasificaciones de los dialectos    del espa&ntilde;ol y de   otros idiomas, con su consiguiente comparaci&oacute;n.</p>     <p></p>   <hr size="1">     <p><sup><a href="#s*" name="*">*</a></sup> C&aacute;tedra de lenguas extranjeras de la Facultad de Filolog&iacute;a    de la Universidad Rusa de la   Amistad de los Pueblos.</p>     <p><sup><a href="#s1" name="1">1</a></sup> V&eacute;ase m&aacute;s detalladamente Borodina (1958, pp. 71-79).</p>     <p><sup><a href="#s2" name="2">2</a></sup> V&eacute;ase Feller (1905).</p>     <p><sup><a href="#s3" name="3">3</a></sup> Consecuentemente, los ling&uuml;istas checos y eslovacos destacan tambi&eacute;n    tal formaci&oacute;n   idiom&aacute;tica, como el interdialecto: &quot;Entre los intercontactos de    representantes de diferentes   dialectos se establece tal uso dialectal, en el cual se borran las diferencias    entre los dialectos y se   forma una estructura de orden superior. Esta estructura que funciona en una    esfera m&aacute;s amplia,   frecuentemente se denomina con el t&eacute;rmino interdialecto&quot;. Y m&aacute;s    adelante: &quot;el dialecto pasa a   un escal&oacute;n mucho m&aacute;s alto de su desarrollo y como resultado de    ello, cambia su situaci&oacute;n en la jerarqu&iacute;a de las estructuras territoriales del idioma nacional&quot; (Ripka, 1988, p. 256). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup><a href="#s4" name="4">4</a></sup> V&eacute;ase Katag&oacute;shina (1955; 1956, pp. 26-40). En cuanto a esto    tambi&eacute;n v&eacute;ase Sajadze (1966). </p>     <p><sup><a href="#s5" name="5">5</a></sup> N&oacute;tese que bajo el t&eacute;rmino &#39;lat&iacute;n popular&#39;,    se tiene un conjunto de formas populares del lat&iacute;n   que se contraponen al mismo idioma literario, el lat&iacute;n cl&aacute;sico.    Para m&aacute;s detalle en cuanto a   esta cuesti&oacute;n, v&eacute;ase los trabajos de A. V. Shir&oacute;kova (1995,    2002), M. S. Guricheva (1969), I. G.   Shenguelia (1962), A. N. &Aacute;nninkova, M. G. Lop&aacute;tina (1975), N.    G. Korletianu (1977) y otros.</p>     <p><sup><a href="#s6" name="6">6</a></sup> En lo relacionado a los idiomas istrorrumano, arrumano, meglenorrumano (meglenorromano)   v&eacute;ase tambi&eacute;n Nar&uacute;mov (2001a, pp. 636-655; 2001b, pp. 656-670;    2001c, pp. 671-681).</p>     <p><sup><a href="#s7" name="7">7</a></sup> En cuanto a esta cuesti&oacute;n, v&eacute;ase Garc&iacute;a Mouton (1999),    Zamora Vicente (1985) y Garc&iacute;a de   Diego (1959).</p> </font>      ]]></body>
</article>
