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<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional de Colombia.]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[HACIA UNA REPRESENTACIÓN FONÉTICA DE LAS SEÑAS: SECUENCIALIDAD Y CONTRASTE]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">          <p>Doi: <a href="http://dx.doi.org/10.1353/sls.2010.0008" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1353/sls.2010.0008</a></p>      <p align="center"><font size="4"><b>HACIA UNA REPRESENTACI&Oacute;N FON&Eacute;TICA DE LAS SE&Ntilde;AS: SECUENCIALIDAD Y CONTRASTE</b></font><sup>*</sup></p>      <p><b><i>Robert E. Johnson</i></b>    <br>  <i><b>Scott K. Liddell</b></i></p>      <p><b>C&oacute;mo citar este art&iacute;culo:</b>    <br>  Johnson, R. E, &amp; Liddell, S. K. (2016). Hacia una representaci&oacute;n fon&eacute;tica de las se&ntilde;as: secuencialidad y contraste (M. A. Monta&ntilde;ez &amp; C. A. Robayo, Trads.). <i>Forma y Funci&oacute;n</i>, <i>29</i>(2), 247-279.</p>      <p><sup>*</sup> Se agradece a los autores y a Ceil Lucas la autorizaci&oacute;n para traducir el original: Johnson, R. E., &amp; Liddell, S. K. (2010). Toward a Phonetic Representation of Signs: Sequentiality and Contrast. <i>Sign Language Studies</i>, <i>11</i>(2), 241-274. doi: 10.1353/sls.2010.0008. Fue traducido por Miguel &Aacute;ngel Mont&aacute;&ntilde;ez (<a href="mailto:mamontanezp@unal.edu.co">mamontanezp@unal.edu.co</a>) y Camilo Alberto Robayo (<a href="mailto:carobayor@unal.edu.co">carobayor@unal.edu.co</a>), Universidad Nacional de Colombia.</p>   <hr>      <p align="right"><i>Este es el primero de varios art&iacute;culos donde se describe el enfoque completo </i><i>de los autores sobre la representaci&oacute;n fon&eacute;tica de las lenguas </i><i>de se&ntilde;as. Un art&iacute;culo ha aparecido en n&uacute;meros sucesivos de </i>Sign Language Studies<i> hasta completar la serie. Los pr&oacute;ximos art&iacute;culos se ocupan de los </i><i>temas de segmentaci&oacute;n, configuraci&oacute;n manual, localizaci&oacute;n, orientaci&oacute;n, </i><i>representaci&oacute;n del espacio anal&oacute;gico y de alteraciones fonol&oacute;gicas.</i></p>      <p> La idea de que las lenguas de se&ntilde;as existen como lenguas humanas reales y con un dise&ntilde;o estructural, tal como el que se encuentra en las lenguas producidas oralmente, es relativamente reciente. La propuesta de Stokoe (1960) de que la Lengua de Se&ntilde;as Estadounidense o American Sign Language (ASL) es una lengua real, fue considerada absurda por muchos ling&uuml;istas, por cuanto las lenguas de se&ntilde;as nunca hab&iacute;an sido tratadas como lenguas naturales plenamente constituidas. La gente estaba acostumbrada a pensar en ellas como un simple sistema de comunicaci&oacute;n o como una representaci&oacute;n de las lenguas orales. Adem&aacute;s, el campo de la ling&uuml;&iacute;stica estaba obstinado con la idea de que todas las lenguas deb&iacute;an ser producidas oralmente. Desde esa perspectiva, como las lenguas de se&ntilde;as son producidas con las manos y el cuerpo, y percibidas visualmente, deb&iacute;an ser una cosa distinta a las lenguas.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No obstante, en el transcurso de las siguientes dos d&eacute;cadas, numerosos ling&uuml;istas llegaron a aceptar las ideas de Stokoe, y se involucraron en la descripci&oacute;n de la estructura de la Lengua de Se&ntilde;as Estadounidense, y otras lenguas de se&ntilde;as. La idea de que las lenguas de se&ntilde;as tienen gram&aacute;ticas similares a aquellas de las lenguas producidas oralmente gan&oacute; gradualmente aceptaci&oacute;n general a finales de 1970 y comienzos de 1980. Hoy en d&iacute;a, ser&iacute;a dif&iacute;cil encontrar a un profesional en ling&uuml;&iacute;stica que sostenga que las lenguas de se&ntilde;as no son lenguas reales.</p>      <p>La diferencia m&aacute;s obvia e inmediata entre las lenguas de se&ntilde;as y las lenguas habladas evidentemente se encuentra en la forma de su producci&oacute;n y percepci&oacute;n. Esta diferencia, a menudo descrita como una <i>diferencia de modalidad</i> (<i>modality difference</i>), se manifiesta en los movimientos f&iacute;sicos necesarios para crear y percibir la lengua de se&ntilde;as. Los hablantes de una lengua producida oralmente coordinan diferentes sistemas articulatorios dentro del tracto vocal para producir grupos de sonidos identificados como palabras. Los se&ntilde;antes coordinan movimientos de las manos, brazos, torso, cara y cabeza para producir grupos de gestos reconocibles como se&ntilde;as. De la misma manera, para comprender las se&ntilde;as se requieren conjuntos diferentes de receptores. Por un lado, las variaciones de las ondas sonoras deben ser identificadas por el sistema auditivo, mientras por el otro las variaciones en las ondas lum&iacute;nicas deben ser identificadas por el sistema visual.</p>      <p>Por cuanto la se&ntilde;al en la lengua de se&ntilde;as es tan diferente de aquella producida en una lengua oral, simplemente no se puede imponer a las se&ntilde;as las estructuras fon&eacute;ticas que se sabe que existen en las lenguas producidas oralmente. M&aacute;s bien, los analistas deben intentar entender la estructura fon&eacute;tica de las se&ntilde;as en sus propios t&eacute;rminos. Ha habido un sinn&uacute;mero de tales intentos. En este art&iacute;culo, el primero de una serie, se propone una teor&iacute;a fon&eacute;tica de la lengua de se&ntilde;as, se discute la propuesta original de Stokoe con respecto a la estructura f&iacute;sica subyacente de las se&ntilde;as, as&iacute; como algunos de los intentos posteriores que conciben que las se&ntilde;as est&aacute;n compuestas de segmentos secuenciales. Se llega a la conclusi&oacute;n de que, si bien las pruebas para la segmentaci&oacute;n de las se&ntilde;as son convincentes, cada uno de los sistemas de segmentaci&oacute;n propuestos tiene problemas significativos; y en posteriores art&iacute;culos se discutir&aacute; una nueva forma de concebir las se&ntilde;as como segmentos organizados de manera secuencial.</p>      <p>La nueva propuesta difiere en el n&uacute;mero y en los tipos de segmentos que componen las se&ntilde;as. Tambi&eacute;n difiere en que nos concentramos en la representaci&oacute;n fon&eacute;tica de los segmentos, en lugar de tratar de concebir la estructura de la se&ntilde;a a un nivel fonol&oacute;gico. Finalmente, estos art&iacute;culos en su conjunto proponen un sistema de transcripci&oacute;n &uacute;til para representar las se&ntilde;as fon&eacute;ticamente (un sistema que puede aplicarse a una amplia variedad de lenguas de se&ntilde;as y perfeccionarse o rechazarse con base en la descripci&oacute;n de eventos ling&uuml;&iacute;sticos que ocurren de forma natural).</p>      <p><b>El sistema de Stokoe</b></p>      <p><b>Los queremas y las afirmaciones de simultaneidad</b></p>      <p> Stokoe (1960) fue el primero en proponer que las se&ntilde;as tienen una estructura interna equivalente al nivel fonol&oacute;gico de las lenguas producidas oralmente. Con el fin de marcar la diferencia de modalidad, &eacute;l acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino <i>querema</i> (<i>chereme</i>) como el equivalente del fonema en la lengua de se&ntilde;as, con lo cual model&oacute; su sistema a partir del sistema fon&eacute;tico y fon&eacute;mico de la Escuela Estructural Estadounidense (Sapir 1925, 1933; Bloomfield, 1933; Swadesh, 1934; Pike, 1947; Trager &amp; Bloch, 1941)<sup><A name="nu1"></A><A href="#num1">1</A></sup>. En el sistema de Stokoe, cada se&ntilde;a est&aacute; dividida en tres partes o <i>aspectos</i>:  el lugar de articulaci&oacute;n (<i>tabula</i> o <i>tab</i>, com&uacute;nmente llamado <i>localizaci&oacute;n</i>), la mano activa (<i>designador</i> o <i>dez</i>, com&uacute;nmente denominada <i>forma de la mano</i>), y la acci&oacute;n de producir la se&ntilde;a (<i>signaci&oacute;n</i> o <i>sig</i>, com&uacute;nmente llamada <i>movimiento</i>). Los queremas de la lengua de se&ntilde;as, como los fonemas en las lenguas producidas oralmente, se dice que tienen la propiedad de distinguir una palabra (se&ntilde;ada) de otra.</p>      <p>En el sistema quer&eacute;mico de Stokoe, en la formaci&oacute;n de se&ntilde;as, los queremas se combinan simult&aacute;neamente antes que secuencialmente. En su modelo, cada se&ntilde;a simple est&aacute; compuesta de una localizaci&oacute;n (tab), una orientaci&oacute;n de la forma de la mano (dez), y uno o m&aacute;s movimientos (sig). Esa estructura esquem&aacute;tica fue aplicada a todas las se&ntilde;as del <i>Diccionario de la lengua de se&ntilde;as estadounidense</i> (Stokoe, Casterline &amp; Croneberg, 1965). Aunque el diccionario afirma que los tres aspectos de una se&ntilde;a se combinan simult&aacute;neamente para formar una se&ntilde;a, los movimientos pueden ser especificados secuencialmente. Por ejemplo, consideremos la se&ntilde;a CHICAGO ('Chicago'), ilustrada en la <a href="#f1">Figura 1</a>. En la producci&oacute;n de esta se&ntilde;a, la mano primero realiza un movimiento hacia la derecha, luego un movimiento hacia abajo.</p>      <p align="center"><a name="f1"><img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10f1.jpg"></a></p>      <p>En el sistema quer&eacute;mico de Stokoe, CHICAGO se representa como &laquo;&Oslash;C<Sup>&gt;&#709;</Sup>&raquo; (1965, p. 50), donde la ubicaci&oacute;n en el espacio delante del cuerpo es representada por el s&iacute;mbolo &laquo;&Oslash;&raquo;, la forma de la mano es una &laquo;C&raquo; y los dos movimientos secuenciales son &laquo;<Sup>&gt;</Sup>&raquo; (hacia la derecha) y posteriormente &laquo;<Sup>&#709;</Sup>&raquo; (hacia abajo)<sup><A name="nu2,3"></A><A href="#num2,3">2,3</A></sup>,.</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El hecho de que Stokoe apuntara hacia un nivel &eacute;mico de representaci&oacute;n es evidente en su uso de s&iacute;mbolos que representan el torso &laquo;&#91;&#93;&raquo; (tab). Aunque las se&ntilde;as GUILTY ('culpable'), PLEASE ('por favor'), ASSERTIVE ('asertivo'), DISGUSTING ('repugnante') y RUSSIA ('Rusia') son representadas como producidas en la localizaci&oacute;n del torso &laquo;&#91;&#93;&raquo;, cada una debe ponerse en contacto con el torso en un lugar diferente. En GUILTY el contacto se realiza en la parte superior izquierda del torso, en please se hace contacto en la parte superior&ndash;central del torso, y para ASSERTIVE se realiza en la parte superior derecha y la parte superior izquierda. DISGUSTING se ejecuta en la parte central del torso; mientras en ASL, las dos manos, en la se&ntilde;a RUSSIA<sup><A name="nu4"></A><A href="#num4">4</A></sup>, se realizan ambas en el torso a nivel de la cintura.</p>      <p>Es importante tener en cuenta que el intento de producir GUILTY a nivel de la cintura o RUSSIA a nivel del torso dar&iacute;a lugar a formas inexistentes que no transmiten el significado deseado. De este modo, aunque hay diferencias en la localizaci&oacute;n de estas se&ntilde;as, para Stokoe todas ellas hacen parte de una misma categor&iacute;a &eacute;mica, es decir, todas comparten el mismo querema &laquo;&#91;&#93;&raquo;.</p>      <p>No est&aacute; claro de qu&eacute; manera Stokoe lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que cada una de estas se&ntilde;as compart&iacute;a un querema para tab, pero parece que se bas&oacute; en la noci&oacute;n de pares m&iacute;nimos, con el fin de considerar que los diversos lugares del torso constituyen un mismo querema de localizaci&oacute;n. Es decir, si fuera posible encontrar alguna otra se&ntilde;a con una configuraci&oacute;n manual y movimiento equivalente a la de GUILTY, pero producida en una localizaci&oacute;n diferente en el torso, esta se&ntilde;a hipot&eacute;tica y GUILTY constituir&iacute;an, en el an&aacute;lisis de Stokoe, un par m&iacute;nimo y podr&iacute;an ser utilizadas para demostrar que hay queremas que contrastan en el torso para la localizaci&oacute;n. Dada la falta de pruebas de pares m&iacute;nimos para distinguir una ubicaci&oacute;n en el torso frente a otra, Stokoe propuso un querema de localizaci&oacute;n &uacute;nico &laquo;&#91;&#93;&raquo;. As&iacute;, en el an&aacute;lisis de Stokoe, todas las localizaciones en el torso son <i>aloqueres</i> (t&eacute;rmino equivalente a los al&oacute;fonos en las lenguas orales) y no son contrastivos.</p>      <p>El nivel abstracto (&eacute;mico) de representaci&oacute;n tiene consecuencias para los usuarios del sistema. Es muy significativo, por ejemplo, que este no contenga suficientes detalles como para ir de la transcripci&oacute;n a la producci&oacute;n. Si bien un lector que vea la transcripci&oacute;n &laquo;&#91;&#93;C<Sup>x&gt;x</Sup>&raquo; sabr&iacute;a que una configuraci&oacute;n manual en C entra en contacto con el torso (&laquo;<Sup>x</Sup>&raquo;), se mueve hacia la derecha (&laquo;<Sup>&gt;</Sup>&raquo;) y vuelve a tocar el torso de nuevo (&laquo;<Sup>x</Sup>&raquo;); esta notaci&oacute;n no especifica qu&eacute; parte del torso se toc&oacute;. Dado que el sistema no identifica las condiciones bajo las cuales podr&iacute;an usarse lugares espec&iacute;ficos del torso, una persona que no est&eacute; familiarizada con la se&ntilde;a congress ('congreso') ser&iacute;a incapaz de reproducirla &uacute;nicamente sobre la base de la transcripci&oacute;n.</p>      <p>El segundo aspecto de las se&ntilde;as que identific&oacute; Stokoe y colaboradores fue <i>lo que </i><i>act&uacute;a</i>, es decir, el <i>designador</i>, o <i>dez</i>, com&uacute;nmente expresado como <i>forma de la mano</i>, para el cual Stokoe propuso diecinueve s&iacute;mbolos. As&iacute; como los s&iacute;mbolos de localizaci&oacute;n no identifican fon&eacute;ticamente lugares precisos de articulaci&oacute;n para la mano, el s&iacute;mbolo dez no identifica fon&eacute;ticamente configuraciones manuales precisas. Por ejemplo, las configuraciones manuales contrastivas A, S y T son todas representadas como instancias (aloqueres) del querema A. De la misma manera, las configuraciones manuales contrastivas G, 1 y D son todas representadas como instancias del querema G.</p>      <p>Por cuanto Stokoe no especific&oacute; la distribuci&oacute;n complementaria de estos aloqueres, no hay manera sustentada para saber cu&aacute;l variante usar con cu&aacute;l se&ntilde;a. Por tanto, una vez m&aacute;s, una persona que LEA la transcripci&oacute;n para una se&ntilde;a desconocida con un querema A, ser&aacute; incapaz de reproducir la configuraci&oacute;n manual de la se&ntilde;a solo a partir de esta transcripci&oacute;n<sup><A name="nu5"></A><A href="#num5">5</A></sup>.</p>      <p>Hay otro aspecto significativo de la representaci&oacute;n de los s&iacute;mbolos dez que necesita ser mencionado aqu&iacute;. Los diecinueve s&iacute;mbolos que constituyen el sistema dez son presentados sin ninguna referencia a c&oacute;mo est&aacute;n <i>orientadas</i> las manos. En la pr&aacute;ctica real, Stokoe frecuentemente a&ntilde;ade sub&iacute;ndices u otro tipo de diacr&iacute;ticos que describen ciertos detalles perceptibles de orientaci&oacute;n manual. Esto es evidente en la comparaci&oacute;n de las transcripciones de Stokoe para BLACK ('negro') y THINK ('pensar'), ilustradas en el ejemplo 1 (Stokoe, Casterline, &amp; Croneberg, 1965, pp. 126, 128). BLACK (1a) se inicia con la punta del dedo orientada a la izquierda (&laquo;G<Sub>&lt;</Sub>&raquo;), mientras que para THINK (1b), est&aacute; orientada hacia el se&ntilde;ante (&laquo;G<Sub>t</Sub>&raquo;)<sup><A name="nu6"></A><A href="#num6">6</A></sup>.</p>      <p align="center"><a name="ec1"><img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ec1.jpg"></a></p>       <p>De este modo, aunque el <i>Diccionario de lengua de se&ntilde;as estadounidense</i> incluye solo diecinueve s&iacute;mbolos dez, si llega a tener en cuenta la orientaci&oacute;n, entonces el n&uacute;mero de posibles s&iacute;mbolos dez se eleva a varios cientos. Esto incide para argumentar en pro de la separaci&oacute;n de la orientaci&oacute;n y de la configuraci&oacute;n manual, con el fin de reducir el inventario de los primitivos a partir de los cuales las se&ntilde;as pueden ser compuestas. Siguiendo a Battison (1974), Frishberg (1975), Woodward (1973) y otros, ahora es com&uacute;n citar cuatro aspectos manuales independientes en la formaci&oacute;n de las se&ntilde;as: configuraci&oacute;n manual, localizaci&oacute;n, movimiento y orientaci&oacute;n<sup><A name="nu7"></A><A href="#num7">7</A></sup>.</p>      <p>El tercer y &uacute;ltimo aspecto de la estructura de la se&ntilde;a propuesta por Stokoe es la se&ntilde;aci&oacute;n (sig), entendida como la acci&oacute;n de producir una se&ntilde;a, lo que es com&uacute;nmente denominado como <i>movimiento</i>. Mientras que los rasgos de localizaci&oacute;n y configuraci&oacute;n manual se limitan a uno por se&ntilde;a, Stokoe permite m&uacute;ltiples movimientos, que pueden ser simult&aacute;neos, secuenciales, o ambos.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por ejemplo, la se&ntilde;a BOARD&ndash;OF&ndash;TRUSTEES ('junta directiva') es producida con la misma secuencia de movimientos direccionales que CONGRESS (contacto, movimiento a la derecha, contacto). Inicialmente, la mano se pone en contacto con el lado m&aacute;s alejado de la parte superior del torso, con una configuraci&oacute;n manual en B; y la cara pr&oacute;xima al torso, con una configuraci&oacute;n manual en T. El movimiento hacia la derecha y el movimiento de cierre para la configuraci&oacute;n manual de T necesitar&iacute;an ser representados como dos movimientos simult&aacute;neos, entre los movimientos de contacto inicial y final.</p>      <p>Stokoe tambi&eacute;n representa algunas de las se&ntilde;as sin cambios de configuraci&oacute;n manual, con movimientos simult&aacute;neos entre otros movimientos secuenciales, como en king ('rey'), que se muestra en el ejemplo 2. La se&ntilde;a es producida por un primer contacto (&laquo;<Sup>x</Sup>&raquo;) en el lado superior izquierdo del torso, con el lado radial de la configuraci&oacute;n manual de K. Luego la mano se mueve hacia abajo (&laquo;<Sup>&#709;</Sup>&raquo;) y simult&aacute;neamente a la derecha (&laquo;<Sup>&gt;</Sup>&raquo;), seguido de otro contacto (&laquo;<Sup>x</Sup>&raquo;) en el lado inferior derecho del torso.</p>      <p align="center"><a name="ec2"><img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ec2.jpg"></a></p>       <p>El sistema de Stokoe para representar la acci&oacute;n de una se&ntilde;a consta de veinticuatro s&iacute;mbolos sig. Diez de los s&iacute;mbolos representan movimientos de la mano a lo largo de un recorrido (&laquo;<img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ect.jpg" align="absmiddle">&raquo;). Por ejemplo, ;THANK&ndash;YOU ('gracias') (<img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ecb.jpg" align="absmiddle">) tiene el s&iacute;mbolo sig &laquo;&#9524;&raquo;, que es descrito como &laquo;un movimiento de alejamiento del se&ntilde;ante&raquo;. El tab inicial es especificado como la boca o la barbilla del se&ntilde;ante &laquo;&#965;&raquo;, y esta se toma como la &uacute;nica posici&oacute;n de la se&ntilde;a, aunque la mano, de hecho, se mueve hacia una segunda localizaci&oacute;n durante la producci&oacute;n de la se&ntilde;a. No hay informaci&oacute;n sobre qu&eacute; tan lejos se debe mover la mano o qu&eacute; se debe hacer con ella cuando esta llegue a su destino.</p>      <p>Cuatro s&iacute;mbolos sig (<img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ecn.jpg" align="absmiddle">) involucran movimiento de la mu&ntilde;eca en lugar de movimientos a lo largo de una trayectoria. Los dos primeros rotan la mu&ntilde;eca en una direcci&oacute;n u otra, el tercero representa una rotaci&oacute;n oscilante continua de la mu&ntilde;eca, y el cuarto causa una flexi&oacute;n de la mu&ntilde;eca.</p>      <p>Los tres s&iacute;mbolos sig, &laquo;&#8507;&raquo; (acci&oacute;n de apertura), &laquo;#&raquo; (acci&oacute;n de cierre), y &laquo;&#8467;&raquo; (acci&oacute;n de serpenteo) producen cambios en la configuraci&oacute;n manual. En el sistema de Stokoe, cada una de las tres se&ntilde;as del ejemplo 3 es considerada como una se&ntilde;a producida con forma &uacute;nica de la mano A. Cada una de ellas es representada con un movimiento de &laquo;apertura&raquo;, que produce la configuraci&oacute;n manual final que se especifica en los corchetes que siguen al s&iacute;mbolo &laquo;&#8507;&raquo;, puesto que cada una de las se&ntilde;as termina con una configuraci&oacute;n manual diferente. De este modo, Stokoe usa transcripciones de movimiento para dar cuenta de los detalles secuenciales de la configuraci&oacute;n manual.</p>       <p align="center"><a name="ec3"><img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ec3.jpg"></a></p>       <p>La necesidad de especificar la segunda configuraci&oacute;n manual en estas se&ntilde;as representa un desperfecto en el sistema quer&eacute;mico. Si los movimientos de apertura y cierre realmente pudieran dar cuenta de los cambios en la configuraci&oacute;n manual, entonces no ser&iacute;a necesario a&ntilde;adir s&iacute;mbolos de configuraci&oacute;n manual adicionales a la representaci&oacute;n quer&eacute;mica. El hecho de que se necesiten tales s&iacute;mbolos pone en cuesti&oacute;n el concepto de restringir las se&ntilde;as a un &uacute;nico s&iacute;mbolo dez y el de representar los cambios de la configuraci&oacute;n manual con s&iacute;mbolos de movimiento.</p>      <p>El s&iacute;mbolo &laquo;&#8467;&raquo; indica una acci&oacute;n de serpenteo de los dedos, que puede o no co&ndash;ocurrir con el movimiento de trayectoria. Por &uacute;ltimo, los siete s&iacute;mbolos sig &mdash;&laquo;)&raquo;, &laquo;X&raquo;, &laquo;<img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ecc.jpg" align="absmiddle">&raquo;, &laquo;<img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ectt.jpg" align="absmiddle">&raquo;, &laquo;<img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ecto.jpg" align="absmiddle">&raquo;, &laquo;&#247;&raquo;, &laquo;<img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ecm.jpg" align="absmiddle">&raquo;&mdash; representan la interacci&oacute;n entre la mano y una localizaci&oacute;n, o entre las dos manos. Estos indican aproximaci&oacute;n, contacto, conexi&oacute;n, cruce, entrada, separaci&oacute;n e intercambio de dominancia, respectivamente.</p>      <p>El resultado de concebir la estructura de las se&ntilde;as de esta manera es que Stokoe y ling&uuml;istas posteriores aplicaron conceptualmente el conjunto <i>simult&aacute;neo</i> de tres aspectos para representar <i>secuencias</i> de eventos articulatorios. Desde esa perspectiva, el sistema usa s&iacute;mbolos de movimiento para representar secuencias de movimientos, de localizaciones, de formas de la mano y de orientaciones (aunque la orientaci&oacute;n no fuera vista como un aspecto fundamental de la estructura de las se&ntilde;as). Eso hace que sea posible afirmar que las se&ntilde;as con m&aacute;s de una forma fon&eacute;tica de la mano, orientaci&oacute;n o localizaci&oacute;n, solo tienen una &uacute;nica forma de la mano, orientaci&oacute;n o localizaci&oacute;n; porque tales secuencias son caracterizadas mediante s&iacute;mbolos especiales para el movimiento.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De esa manera, Stokoe (y por extensi&oacute;n, todos aquellos que adoptaron los supuestos centrales de ese sistema) perpet&uacute;a la noci&oacute;n de que todas las se&ntilde;as tienen una &uacute;nica forma de la mano, localizaci&oacute;n, y orientaci&oacute;n. El resultado de esa pr&aacute;ctica es que las secuencias de forma de la mano, localizaci&oacute;n y orientaci&oacute;n quedan encubiertas, puesto que son constantemente interpretadas como movimientos. M&aacute;s adelante se va a demostrar que esa pr&aacute;ctica es en gran parte responsable de la noci&oacute;n err&oacute;nea de que las se&ntilde;as no est&aacute;n organizadas como secuencias de segmentos fon&eacute;ticos o de segmentos fonol&oacute;gicos.</p>      <p><b>Problemas con el sistema quer&eacute;mico</b></p> <b>     <p><i>Problemas con el concepto de par m&iacute;nimo</i></p> </b>     <p> El concepto de pares m&iacute;nimos es utilizado frecuentemente para asignar fonos a categor&iacute;as fon&eacute;micas distintas. Los pares m&iacute;nimos son pares de palabras que comparten fonos id&eacute;nticos en todas las posiciones secuenciales, excepto en una. El conjunto de palabras que incluye &#91;tes&#93; <i>tez</i>, &#91;pes&#93; <i>pez</i>, &#91;kes&#93; <i>ques</i>, &#91;les&#93; <i>les</i>, &#91;mes&#93; <i>mes</i> y &#91;res&#93; <i>res</i>, pueden ser emparejadas entre s&iacute;, una con otra, para demostrar la noci&oacute;n de par m&iacute;nimo, como se ve en la <a href="#f2">Figura 2</a>. El hecho de que &#91;pes&#93; <i>pez</i> y &#91;res&#93; <i>res</i> sean palabras distintas con significados diferentes demuestra el potencial contrastivo de los segmentos fon&eacute;ticos &#91;p&#93; y &#91;t&#93;, que est&aacute;n situados en diferentes categor&iacute;as fon&eacute;micas, en virtud del hecho de que ocurren en secuencias dentro de palabras con diferente significado, que de otra manera ser&iacute;an id&eacute;nticas.</p>      <p align="center"><a name="f2"><img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10f2.jpg"></a></p>      <p>Esto lo mencionamos para demostrar el papel potencialmente contrastivo de los segmentos en una secuencia, y porqu&eacute; es considerado como la prueba definitiva de la dualidad de ordenamiento en una lengua, dado que ilumina tanto el potencial de oposici&oacute;n de los rasgos (para distinguir el fono &#91;p&#93; del fono &#91;t&#93;), como el papel contrastivo de los segmentos &#91;p&#93; y &#91;t&#93; para distinguir dos palabras. Como tal, se ha convertido en una parte crucial del proceso de aislar las unidades elementales fon&eacute;ticas y fonol&oacute;gicas de lenguas sin estudios previos. Empleando esta l&oacute;gica, los contrastes que se muestran en la <a href="#f2">Figura 2</a> demuestran que los fonos &#91;p&#93;, &#91;t&#93;, &#91;k&#93;, &#91;l&#93;, &#91;r&#93; y &#91;m&#93; deben ser situados en categor&iacute;as fon&eacute;micas distintas<sup><A name="nu8"></A><A href="#num8">8</A></sup>.</p>       <p> Stokoe afirma que las se&ntilde;as tienen una estructura paralela a la de las lenguas orales, principalmente en cuanto ambas tienen un peque&ntilde;o n&uacute;mero de elementos carentes de significado que, al combinarse, crean los elementos con significado de la lengua. Desde que Stokoe realiz&oacute; esta afirmaci&oacute;n, numerosos ling&uuml;istas de las lenguas de se&ntilde;as la han reiterado, refin&aacute;ndola para incluir la noci&oacute;n de <i>pares m&iacute;nimos</i> (Battison, 1978; Klima &amp; Bellugi, 1979; Baker &amp; Cokely, 1980). La siguiente afirmaci&oacute;n realizada hace poco por Meir y colaboradores es bastante af&iacute;n a la tradici&oacute;n que dec&iacute;a que pares como APPLE ('manzana') y ONION ('cebolla') de ASL eran pares m&iacute;nimos, diferenciados &uacute;nicamente por el lugar de realizaci&oacute;n:</p>    <blockquote>      <p>Desde una perspectiva fonol&oacute;gica, las se&ntilde;as est&aacute;n compuestas por tres categor&iacute;as formativas mayores: configuraci&oacute;n manual, localizaci&oacute;n y movimiento &#91;...&#93; La lengua de se&ntilde;as Israel&iacute; (o en sus siglas en ingl&eacute;s, ISL) &#91;...&#93; Ejemplifica el hecho de que cada una de estas categor&iacute;as est&aacute; compuesta de una lista de caracteres contrastivos, tal como sucede con las consonantes y las vocales de las lenguas orales, y cada una cuenta con rasgos fonol&oacute;gicos contrastivos. En ISL, las se&ntilde;as MOTHER ('madre') y noon ('medio d&iacute;a') &#91;...&#93; se distinguen por las caracter&iacute;sticas de &#91;...&#93; dos formas de la mano &#91;...&#93; Este es un par m&iacute;nimo, puesto que la localizaci&oacute;n y los movimientos son los mismos en ambas se&ntilde;as, y solo las distingue la forma de la mano. Las se&ntilde;as HEALTH ('salud') y CURIOSITY ('curiosidad') de ISL &#91;...&#93; se distinguen m&iacute;nimamente por las caracter&iacute;sticas de localizaci&oacute;n (torso <i>vs</i>. nariz, respectivamente), mientras que escape ('escape') y BETRAY ('traici&oacute;n') solamente se distinguen por el movimiento, recto para escape y arqueado para BETRAY. (Meir et al., 2007, pp. 537-39)</p></blockquote>      <p>La noci&oacute;n de que los rasgos contrastivos que constituyen estas se&ntilde;as est&aacute;n formados en el mismo modo que las vocales y las consonantes de las lenguas habladas, es de alguna manera correcta. Sin embargo, la idea de que dos se&ntilde;as que difieren por un solo querema constituyen un par m&iacute;nimo, no lo es. Paralelamente a los ejemplos de MOTHER y NOON de ISL, citados anteriormente, las se&ntilde;as de APPLE y ONION de la ASL son citados con frecuencia como ejemplo de par m&iacute;nimo. Ambas se&ntilde;as se realizan con una forma de la mano en X y un movimiento zigzagueante, pero APPLE es producida en la mejilla, mientras que ONION se produce al lado del ojo.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En ese enfoque, el potencial de oposici&oacute;n de los rasgos simult&aacute;neos se equipara al potencial contrastivo de las secuencias de fonos. La <a href="#f3">Figura 3</a> demuestra que los dos tipos de pares m&iacute;nimos no son equivalentes. En las lenguas producidas oralmente (<a href="#nu8">Figura 3a</a>) los elementos contrastivos son segmentos; mientras que en las representaciones de Stokoe, los elementos contrastivos son rasgos descriptivos de un &uacute;nico paquete simult&aacute;neo, que es estructuralmente equivalente a un solo segmento en las lenguas habladas.</p>      <p align="center"><a name="f3"><img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10f3.jpg"></a></p>       <p> La <a href="#f3">Figura 3</a> ilustra las diferencias geom&eacute;tricas esquem&aacute;ticas entre pares m&iacute;nimos en el habla y un par m&iacute;nimo putativo de se&ntilde;as. Los pares m&iacute;nimos en el habla se descubren cuando las secuencias de fonos difieren por un solo elemento secuencial, como en la <a href="#f3">Figura 3a</a>. Por lo tanto, &#91;pes&#93; <i>pez</i> y &#91;tes&#93; <i>tez</i> constituyen pares m&iacute;nimos en espa&ntilde;ol. En la <a href="#f3">Figura 3b</a>, donde el concepto se aplica a APPLE y ONION, el concepto de secuencialidad se omite, debido al supuesto de simultaneidad del sistema de representaci&oacute;n de Stokoe. El an&aacute;lisis simplemente aplica el concepto de sustituibilidad de manera simult&aacute;nea sobre los tres queremas. Dado que las dos se&ntilde;as difieren solo en la localizaci&oacute;n (mejilla y lado del ojo), son utilizadas para afirmar que constituyen un par m&iacute;nimo. El problema aqu&iacute; es que la sustituibilidad (la <i>oposici&oacute;n paradigm&aacute;tica</i> de Saussure) no es suficiente para demostrar el contraste (el <i>contraste sintagm&aacute;tico</i> de Saussure).</p>      <p>Es m&aacute;s problem&aacute;tico si se intenta aplicar el concepto de par m&iacute;nimo a una se&ntilde;a como BRAVE ('valiente'), que en el ejemplo 4 se representa con la transcripci&oacute;n de Stokoe. Debido a que el concepto de secuencia de segmentos es parte integral de la definici&oacute;n de pares m&iacute;nimos en el habla, y como este concepto no se tiene en cuenta en su aplicaci&oacute;n a las se&ntilde;as, un analista tendr&iacute;a dificultades en la aplicaci&oacute;n del concepto para BRAVE.</p>       <p align="center"><a name="ec5"><img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ec5.jpg"></a></p>      <p>En BRAVE, los s&iacute;mbolos de tab, dez y sig (&laquo;&#91;&#93;&raquo; &mdash;torso&mdash;, &laquo;j5j5&raquo; &mdash;dos configuraciones manuales en 5 con la participaci&oacute;n del antebrazo &#91;<img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ecv.jpg" align="absmiddle">&#93;&mdash;, y &laquo;<Sup>x</Sup>&raquo; &mdash;contacto&mdash;) efectivamente representan la articulaci&oacute;n simult&aacute;nea, porque la se&ntilde;a comienza con dos configuraciones manuales en 5, en contacto por la punta de los dedos con el torso. Sin embargo, luego de este comienzo simult&aacute;neo, ocurre un segundo evento simult&aacute;neo que implica las formas originales de la mano y el torso, y dos movimientos diferentes y ulteriores: &laquo;<Sup>&#708;</Sup>&raquo; (movimiento de alejamiento de) y &laquo;<Sup>#</Sup>&raquo; (acci&oacute;n de cierre).</p>      <p>Dados los supuestos del sistema, es ineludible que la propia representaci&oacute;n de Stokoe de BRAVE implique una secuencia de dos eventos articulatorios simult&aacute;neos. En cuanto a c&oacute;mo el concepto de pares m&iacute;nimos podr&iacute;a aplicarse a BRAVE y a una se&ntilde;a hipot&eacute;tica que solo difiera de BRAVE en cuanto a la configuraci&oacute;n manual, la respuesta directa es que el concepto es imposible de aplicar. Por ejemplo, la sustituci&oacute;n de alg&uacute;n otro tipo de configuraci&oacute;n para la configuraci&oacute;n de la mano en 5 de BRAVE, significar&iacute;a que la nueva configuraci&oacute;n de la mano se produjo en dos haces simult&aacute;neos: primero con &laquo;&#91;&#93;&raquo; y &laquo;<Sup>x</Sup>&raquo;, y enseguida con &laquo;&#91;&#93;&raquo;, &laquo;<Sup>&#9524;</Sup>&raquo; y &laquo;<Sup>#</Sup>&raquo;.</p>      <p>Recordemos que los pares m&iacute;nimos en el habla pueden ser identificados solo cuando hay un par de palabras en las que solo difiere un segmento dentro de una secuencia de segmentos. Utilizando el ejemplo de sustituci&oacute;n de forma de la mano en BRAVE, la forma de la mano se produce como parte de una secuencia. Por lo tanto, usar la posibilidad de sustituci&oacute;n dentro del sistema de Stokoe implicar&iacute;a sustituir no solo dentro de un &uacute;nico conjunto simult&aacute;neo de queremas, sino tambi&eacute;n dentro de una secuencia de queremas simult&aacute;neos. Esto choca con la forma en que se definen los pares m&iacute;nimos.</p>      <p>Afirmar que, en ASL, ONION y APPLE conforman un par m&iacute;nimo, requiere cambiar la definici&oacute;n para eliminar el concepto de contraste secuencial. Sin embargo, una vez que el concepto de pares m&iacute;nimos es definido de forma distinta para el habla y para las se&ntilde;as, este ya no es el mismo concepto. De este modo, afirmar que APPLE y ONION constituyen un par m&iacute;nimo es equivalente a afirmar que son equivalentes al par &#91;pes&#93; <i>pez</i> y &#91;tes&#93; <i>tez</i>. Pero esto solo resulta as&iacute;, porque la definici&oacute;n fundamental de <i>par m&iacute;nimo</i> ha sido alterada con el fin de que se ajuste a la concepci&oacute;n de estructura de APPLE y ONION, seg&uacute;n Stokoe. Entonces, desde esta perspectiva, APPLE y ONION no constituyen un par m&iacute;nimo en el mismo sentido que el t&eacute;rmino ha sido tradicionalmente usado en la descripci&oacute;n de las lenguas producidas oralmente.</p>      <p>Sin embargo, las dificultades para aplicar el concepto de <i>pares m&iacute;nimos</i> a las se&ntilde;as, tal como las representa el sistema de Stokoe, no terminan con esta observaci&oacute;n. La funci&oacute;n de los pares m&iacute;nimos es guiar al analista en la asignaci&oacute;n de fonos (es decir, los elementos de representaci&oacute;n a nivel fon&eacute;tico) a distintas categor&iacute;as fon&eacute;micas. Pero se sostiene que el sistema de Stokoe es en esencia un sistema &eacute;mico. Es decir, los s&iacute;mbolos como &laquo;&#91;&#93;&raquo;, &laquo;<Sup>&#9524;</Sup>&raquo; y &laquo;<Sup>#</Sup>&raquo; son descritos como queremas (equivalentes a fonemas del habla, no como queres, que ser&iacute;an los equivalentes a los fonos en el habla). Por lo tanto, la afirmaci&oacute;n de que APPLE y ONION son un par m&iacute;nimo contradice por completo la noci&oacute;n de <i>pares m&iacute;nimos</i>.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El par m&iacute;nimo &#91;pes&#93; y &#91;tes&#93; permite al analista clasificar los fonos &#91;p&#93; y &#91;t&#93; en categor&iacute;as fon&eacute;micas distintas, pero el sistema de Stokoe afirma que ya est&aacute; representando las se&ntilde;as en un nivel quer&eacute;mico, equivalente al nivel fon&eacute;mico en el habla. De hecho, esto sugiere que no hay ning&uacute;n otro inter&eacute;s ling&uuml;&iacute;stico que se pueda obtener de observar pares como APPLE y ONION, que no sea documentar la oposici&oacute;n.</p>      <p>Meir y colaboradores afirman tambi&eacute;n, en concordancia con las afirmaciones de Stokoe, que las configuraciones manuales, las localizaciones y los movimientos que componen la estructura interna de una se&ntilde;a, funcionan como bloques de construcci&oacute;n carentes de significado, al igual que los fonemas en las lenguas producidas oralmente. Tambi&eacute;n sostienen que esto verifica la noci&oacute;n de que las lenguas de se&ntilde;as, efectivamente, muestran dualidad de estructuraci&oacute;n, equivalente al rasgo universal de las lenguas humanas, ya que ambas poseen un nivel de estructuraci&oacute;n fonol&oacute;gico y uno gramatical.</p>      <p>La observaci&oacute;n importante aqu&iacute; es que en el l&eacute;xico de la lengua de se&ntilde;as Israel&iacute; las diferentes formas de la mano, la localizaci&oacute;n y los movimientos funcionan como bloques de construcci&oacute;n sin sentido, de la misma manera que fonemas como &#91;t&#93;, &#91;k&#93; y &#91;a&#93;<sup><A name="nu9"></A><A href="#num9">9</A></sup> en las lenguas orales &#91;...&#93; En pocas palabras, las lenguas de se&ntilde;as consolidadas que han sido investigadas tienen una estructura en el nivel fonol&oacute;gico. Esta caracter&iacute;stica da dualidad de estructuraci&oacute;n a la lengua de se&ntilde;as (Hockett, 1960), la caracter&iacute;stica universal de dise&ntilde;o de las lenguas humanas que hace posible crear un vasto vocabulario de formas significativas a partir de un n&uacute;mero relativamente peque&ntilde;o de unidades que forman un sistema sin referencia al significado. (Meir et al., 2007, pp. 537-539)</p>      <p>Si uno toma esa afirmaci&oacute;n sobre la dualidad de estructuraci&oacute;n solo para entender que todas las lenguas combinan elementos sin sentido para formar morfemas y palabras, y que las palabras significativas se combinan para formar un n&uacute;mero ilimitado de enunciados posibles, entonces su afirmaci&oacute;n es v&aacute;lida, puesto que, efectivamente, los dos tipos de lenguas la tienen. Sin embargo, esto requiere cambiar la definici&oacute;n de la dualidad de estructuraci&oacute;n, para eliminar la noci&oacute;n de contraste sintagm&aacute;tico a nivel fonol&oacute;gico. Es decir, a nivel fonol&oacute;gico la definici&oacute;n de la dualidad de estructuraci&oacute;n involucra <i>secuencias</i> de segmentos sin significado que componen morfemas o palabras. El modelo de Stokoe, tal como fue descrito m&aacute;s arriba, no tiene segmentos y, por lo tanto, no tiene secuencias de segmentos. Por el contrario, si se llega a demostrar que las se&ntilde;as consisten en secuencias de segmentos, entonces el concepto de pares m&iacute;nimos se podr&iacute;a utilizar sin la necesidad de redefinirlo. Una demostraci&oacute;n semejante propondr&iacute;a que las se&ntilde;as descritas anteriormente como pares m&iacute;nimos no cumplir&iacute;an con la definici&oacute;n aplicada generalmente.</p>      <p><b><i>Problemas con la supuesta simultaneidad en el sistema de Stokoe</i></b></p>      <p> Repasemos la propuesta de Stokoe en cuanto que un haz simult&aacute;neo de queremas se adhiere al significado como una sola unidad. Stokoe representa algunas se&ntilde;as como constituidas por tres queremas simult&aacute;neos. Este hecho es representado en la <a href="#f4">Figura 4</a> como grupos de rasgos organizados verticalmente. Esto se encuentra en consonancia con la pr&aacute;ctica com&uacute;n de representar fen&oacute;menos simult&aacute;neos dentro de un evento ling&uuml;&iacute;stico. Por ejemplo, THINK ('pensar') (<a href="#f4">Figura 4a</a>) es representado con los siguientes tres queremas simult&aacute;neos: frente, forma de la mano en G, y movimiento de contacto.</p>       <p align="center"><a name="f4"><img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10f4.jpg"></a></p>      <p>GUESS ('adivinar') (<a href="#f4">Figura 4b</a>) ilustra otro tipo de simultaneidad. Es representada por la frente, la forma de la mano en C, y dos movimientos simult&aacute;neos: un movimiento hacia la izquierda y un movimiento de cierre. Por lo tanto, aunque la se&ntilde;a utiliza dos movimientos, todos sus aspectos se conciben como simult&aacute;neos.</p>      <p>El concepto de un haz simult&aacute;neo de s&iacute;mbolos ya no es posible cuando consideramos se&ntilde;as como la de CHICAGO (<a href="#f4">Figura 4c</a>), que, como se mencion&oacute; anteriormente, tiene dos movimientos (hacia la derecha y hacia abajo), a pesar de que son secuenciales antes que simult&aacute;neos. Al producir CHICAGO, primero la mano se mueve hacia la derecha y luego hacia abajo. La existencia de estas se&ntilde;as es un argumento en contra de la noci&oacute;n central del sistema de Stokoe, que afirma que los rasgos de una se&ntilde;a constituyen un &uacute;nico paquete simult&aacute;neo; porque la se&ntilde;a, en realidad, contiene secuencias de tales rasgos.</p>      <p>Si CHICAGO fuera la &uacute;nica excepci&oacute;n a la noci&oacute;n de representar se&ntilde;as con un haz simult&aacute;neo de s&iacute;mbolos, ser&iacute;a posible preservar los fundamentos de un sistema simult&aacute;neo y tratarla como una se&ntilde;a que requiere una representaci&oacute;n secuencial excepcional. Pero CHICAGO no es excepcional. M&aacute;s bien, representa a un gran n&uacute;mero de se&ntilde;as producidas con dos movimientos secuenciales.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Adem&aacute;s, Stokoe representa las se&ntilde;as como congress (<a href="#f4">Figura 4d</a>) con una secuencia de tres movimientos secuenciales: contacto, movimiento hacia la derecha y contacto. Otras se&ntilde;as, como BRAVE (<a href="#f4">Figura 4e</a>), tambi&eacute;n son representadas con tres s&iacute;mbolos de movimiento: contacto, movimiento hacia afuera y movimiento de cierre. Sin embargo, a diferencia de congress, ocurre primero el contacto y luego es seguido por dos movimientos simult&aacute;neos: movimiento de alejamiento del cuerpo y movimiento de cierre. Es decir, con posterioridad al contacto, a medida que las manos se alejan del contacto con el cuerpo, las formas de las manos se cierran simult&aacute;neamente. Las clases de se&ntilde;as representadas en las <a href="#f4">Figuras 4c</a>, <a href="#f4">4d</a> y <a href="#f4">4e</a> demuestran claramente que el concepto de que las se&ntilde;as consisten solo en un &uacute;nico haz simult&aacute;neo sin secuencia alguna, es solo una ficci&oacute;n conveniente que se inici&oacute; con la propuesta original de Stokoe en 1960 (un concepto al que &eacute;l mismo no se adhiri&oacute; en la pr&aacute;ctica).</p>       <p><B><i>Problemas planteados por las se&ntilde;as compuestas</i></B></p>      <p> Desde 1970, el sistema de transcripci&oacute;n de Stokoe solo ha sido utilizado nominalmente en el an&aacute;lisis de las estructuras fonol&oacute;gicas y morfol&oacute;gicas de ASL. Esto constituye un enigma, porque su modelo quer&eacute;mico y su conjetura de la simultaneidad han sido ampliamente aceptados. Por ejemplo, Klima y Bellugi (1979, cap&iacute;tulo 9) adoptan los supuestos del modelo de Stokoe y los usan para presentar el primer an&aacute;lisis del proceso de composici&oacute;n que tiene tan alta productividad en ASL. Los ejemplos presentados por ellos se basan en la idea de que cualquier se&ntilde;a es una unidad simult&aacute;nea.</p>      <p>Ellos recogieron y analizaron un gran n&uacute;mero de se&ntilde;as compuestas, con lo que demostraron que los compuestos adquieren sus propios significados y que sus formas se diferencian de las secuencias simples de dos se&ntilde;as. Por ejemplo, consideremos la se&ntilde;a que significa algo como <i>just barely adequate</i> ('apenas m&iacute;nimamente adecuado'), formada de GOOD ('bueno') y ENOUGH ('suficiente'), en ese orden. La <a href="#f5">Figura 5</a> repite las ilustraciones de Bellugi y Klima sobre la manera en la cual un individuo zurdo se&ntilde;&oacute; GOOD y ENOUGH, y c&oacute;mo esa misma persona hizo la se&ntilde;a del compuesto GOOD&#094;ENOUGH <i>just barely adequate</i> ('apenas m&iacute;nimamente adecuado').</p>       <p align="center"><a name="f5"><img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10f5.jpg"></a></p>        <p> Klima y Bellugi demuestran que la se&ntilde;a compuesta es un &iacute;tem l&eacute;xico independiente con su propio significado y con una forma que es diferente de aquella que se encuentra en la secuencia de las dos se&ntilde;as independientes. Es evidente, por sus ilustraciones, que aunque la se&ntilde;a compuesta comienza con la mano izquierda ubicada y orientada como al comienzo de GOOD, no se produce la se&ntilde;a GOOD de manera completa. En su lugar, despu&eacute;s de dejar el contacto con la barbilla, la mano izquierda r&aacute;pidamente se reorienta y se relocaliza, de tal manera que la palma roza la superficie radial de la forma de mano en S, sobre la mano derecha. En ENOUGH la repetici&oacute;n tambi&eacute;n est&aacute; ausente. Adem&aacute;s, la mano derecha ya est&aacute; en posici&oacute;n durante el fragmento de la se&ntilde;a compuesta asociada con GOOD en una sola mano, y la orientaci&oacute;n de la forma en S de la mano derecha es diferente de su orientaci&oacute;n cuando se produce ENOUGH por fuera de la se&ntilde;a compuesta.</p>      <p>Debido a que el sistema de Stokoe no proporciona un modo de explicar estas diferencias como cambios en la estructura de una o ambas se&ntilde;as, Klima y Bellugi se ven obligados a hablar de manera impresionista de un movimiento &laquo;reducido y debilitado&raquo; de la se&ntilde;a inicial (1979, p. 216), y de una &laquo;transici&oacute;n suavizada entre se&ntilde;as&raquo; (1979, p. 218). Tambi&eacute;n describen el ritmo del compuesto como algo diferente al de una frase. En los compuestos, las se&ntilde;as &laquo;parecen m&aacute;s estrechamente juntas&raquo; (1979, p. 211) que las mismas dos se&ntilde;as en una frase. Ellos describen la se&ntilde;a inicial como una se&ntilde;a que pierde fuerza y repetici&oacute;n, y mencionan que las se&ntilde;as de una mano &laquo;tienden a reducirse a un &uacute;nico contacto breve o detenci&oacute;n (una duraci&oacute;n de unos pocos milisegundos), como si apenas se representara el inicio de la se&ntilde;a&raquo; (1979, p. 216).</p>      <p>El problema que este an&aacute;lisis plantea proviene de la concepci&oacute;n de Stokoe de las se&ntilde;as, en la que ninguna parte de la estructura quer&eacute;mica es identificable como el inicio de la se&ntilde;a. Todos los aspectos son vistos como si fueran simult&aacute;neos, por lo que es imposible hablar de un inicio o un final en t&eacute;rminos quer&eacute;micos. Como resultado, la descripci&oacute;n de Klima y de Bellugi de la formaci&oacute;n de compuestos se basa en t&eacute;rminos impresionistas como &laquo;fuerza&raquo;, &laquo;reducido&raquo; y &laquo;debilitado&raquo;, as&iacute; como la noci&oacute;n de &laquo;pareciendo m&aacute;s estrechamente juntas&raquo;. Por lo tanto, aunque el sistema quer&eacute;mico de transcripci&oacute;n pareci&oacute; adecuado para la representaci&oacute;n de las se&ntilde;as en un diccionario, su falta de utilidad para la soluci&oacute;n de problemas fonol&oacute;gicos o morfol&oacute;gicos demuestra que el modelo de estructura de las se&ntilde;as como &laquo;queremas simult&aacute;neos&raquo; tiene problemas significativos<sup><A name="nu10"></A><A href="#num10">10</A></sup>.</p>       <p><b>Argumentos anteriores para la segmentaci&oacute;n de se&ntilde;as</b></p>      <p><b>Secuencialidad <i>vs.</i> Segmentabilidad</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p> En los tratamientos ling&uuml;&iacute;sticos tradicionales, la fon&eacute;tica ha hecho una distinci&oacute;n entre eventos secuenciales articulatorios y segmentos fon&eacute;ticos o fonol&oacute;gicos. Por ejemplo, consideremos la africada &#91;&#269;&#93; en la palabra inglesa <i>chat</i> / &#269;&aelig;t /. Para producir &#91;&#269;&#93;, la lengua debe detener primero el flujo de aire haciendo contacto con la cresta alveolar, como si se produjera una &#91;t&#93;. Luego, la lengua debe moverse hacia una posici&oacute;n cercana de la cresta alveolar para producir el sonido &#91;&scaron;&#93; de &laquo;sh&raquo;. Por lo tanto, aunque producir &#91;&#269;&#93; requiere una secuencia de eventos articulatorios para la producci&oacute;n del segmento fon&eacute;tico &#91;&#269;&#93;, se lo trata com&uacute;nmente como un segmento articulatorio &uacute;nico. Del mismo modo, una oclusiva aspirada tal como &#91;t &#874;&#93; tambi&eacute;n requiere una secuencia de eventos articulatorios. Durante el <i>inicio</i>, la lengua contacta la cresta alveolar y corta el flujo de aire. Despu&eacute;s, durante el <i>cierre</i>, el sistema pulmonar aumenta la presi&oacute;n de aire en la boca, y por &uacute;ltimo la lengua se separa de ese contacto de una manera tal que provoca la aspiraci&oacute;n, conocida como <i>liberaci&oacute;n</i>. Pese a la secuencia de eventos necesarios para producir &#91;t <sup>h</sup>&#93;, este tambi&eacute;n se trata como un &uacute;nico segmento conson&aacute;ntico.</p>      <p>Stokoe reconoce en su propuesta original la necesidad de describir las actividades secuenciales como parte de la articulaci&oacute;n de las se&ntilde;as, pero solo dentro de la unidad &laquo;simult&aacute;nea&raquo; &uacute;nica que constituye una se&ntilde;a completa. &Eacute;l ve la secuencia dentro del movimiento. Sin embargo, trata los queremas dentro de la se&ntilde;a como simult&aacute;neos.</p>      <p>La noci&oacute;n de que las se&ntilde;as pueden tener estructuras secuenciales internas no es reciente. Ya para 1978, los problemas con la falta de segmentaci&oacute;n en el modelo quer&eacute;mico de Stokoe eran evidentes. Supalla y Newport (1978) investigaron las diferencias de formaci&oacute;n en cien pares de sustantivos y verbos parecidos en su formaci&oacute;n, y descubrieron que los sustantivos y los verbos difieren en aspectos secuenciales de sus movimientos. Identificaron tres modos de movimiento: continuos, de detenci&oacute;n y restringidos. Con esto, demostraron que la forma del movimiento al comienzo de una se&ntilde;a puede diferir de la que est&aacute; en el medio o al final.</p>      <p>Por ejemplo, aunque el <i>Diccionario de la lengua de se&ntilde;as estadounidense</i> describe que SIT ('sentarse') y CHAIR ('silla') tienen los mismos tres aspectos, Supalla y Newport encontraron diferencias en su producci&oacute;n. Ellos describieron SIT como una se&ntilde;a que inicia con un movimiento unidireccional y termina con un movimiento de detenci&oacute;n. En contraste, propusieron que CHAIR tambi&eacute;n comienza con un movimiento unidireccional, pero termina con un movimiento con forma restringida (es decir, un &laquo;rebote&raquo; en la direcci&oacute;n opuesta al movimiento original). Bas&aacute;ndose en las pruebas secuenciales que reunieron, ellos sugieren que &laquo;las se&ntilde;as pueden tener segmentos internos secuenciales, contrariamente a la opini&oacute;n predominante de que las se&ntilde;as son haces simult&aacute;neos de rasgos&raquo; (1978, p. 96).</p>      <p>Evidencia adicional de la necesidad de segmentar el movimiento aparece en el an&aacute;lisis de las formas verbales aspectuales en ASL (Newkirk, 1980, 1981). Newkirk reconoce la importancia de ambos, movimientos y detenciones, en el an&aacute;lisis de estas formas verbales aspectuales. Tambi&eacute;n argumenta que el par&aacute;metro de movimiento necesita ser segmentado:</p>    <blockquote>      <p>En alg&uacute;n nivel de abstracci&oacute;n, existe evidencia de que al menos uno de estos par&aacute;metros, el movimiento, presenta una organizaci&oacute;n secuencial&ndash;segmental, y que la informaci&oacute;n relacionada con uno de los otros par&aacute;metros, la configuraci&oacute;n manual, de alguna manera debe realizase en la forma superficial de una se&ntilde;a en coordinaci&oacute;n temporal con la estructura de movimiento. (1981, p. 65)</p></blockquote>      <p>Aunque Newkirk presenta evidencia considerable en favor de la segmentaci&oacute;n del movimiento en las formas verbales aspectuales, y argumenta que la configuraci&oacute;n manual debe estar coordinada con los movimientos, falla en el intento de proponer que las se&ntilde;as, en general, se componen de secuencias de segmentos; en tanto encuentra que &laquo;no hay razones convincentes para analizar sint&aacute;cticamente la se&ntilde;a en segmentos separados&raquo; (1981, p. 17).</p>      <p><b>Movimientos y detenciones como segmentos</b></p>      <p> Liddell (1982, 1984) ofrece los primeros argumentos sobre los conjuntos de funciones simult&aacute;neas que componen los segmentos fonol&oacute;gicos, y sobre las secuencias de tales segmentos que componen las se&ntilde;as. Resumimos los argumentos en las siguientes secciones.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><i>Medir movimientos y detenciones</i></b></p>      <p> Liddell utiliza datos sincronizados para demostrar que las se&ntilde;as comunes son divisibles en secuencias de lo que &eacute;l llama <i>movimientos</i> (M) (es decir, per&iacute;odos de tiempo durante los cuales la mano se mueve), y <i>detenciones</i> (o <i>holds</i> &mdash;H&mdash;) (es decir, periodos de tiempo en los que la mano no se est&aacute; moviendo). &Eacute;l midi&oacute; los per&iacute;odos de M y H en se&ntilde;as, tanto en narraciones como para una lista, cuando eran se&ntilde;adas de forma individual. Adem&aacute;s, observ&oacute; que, en ambas condiciones, la mano pasa tanto tiempo sin moverse como movi&eacute;ndose, y que en ambas condiciones emerge un patr&oacute;n consistente de secuencias M y H. Liddell argumenta que estos datos de sincronizaci&oacute;n demuestran que (si se producen r&aacute;pidamente como parte de una narraci&oacute;n o m&aacute;s lentamente en la medida que las se&ntilde;as est&aacute;n en una lista) las se&ntilde;as tienen una estructura secuencial fundamental y coherente.</p>      <p><b><i>Se&ntilde;as de contacto sin contacto</i></b></p>      <p> Muchas se&ntilde;as tienden a ser producidas con el contacto entre la mano activa y el cuerpo, cuando son articuladas en forma aislada o discurso cuidadoso. Las mismas se&ntilde;as, cuando se producen en un discurso m&aacute;s r&aacute;pido, frecuentemente se aproximan al punto en el que normalmente entran en contacto, pero en realidad no hacen contacto. Liddell llam&oacute; a estas <i>se&ntilde;as de contacto sin contacto</i> (<i>noncontacting contact signs</i>), cuyo comportamiento era un misterio en el sistema quer&eacute;mico.</p>      <p>Por ejemplo, Stokoe represent&oacute; KNOW ('saber') como &laquo;<Sup>&#8745;</Sup>B<Sub>&Tau;</Sub><Sup>x</Sup>&raquo; (localizaci&oacute;n en la frente, configuraci&oacute;n manual en B orientada al se&ntilde;ante, y un movimiento de contacto). En la producci&oacute;n de la forma con contacto de esta se&ntilde;a, la mano se mueve hacia arriba, hacia la frente. Mientras se aproxima a la frente, adquiere la configuraci&oacute;n manual plana de B, con los cuatro dedos doblados sobre la primera articulaci&oacute;n y las puntas de los dedos orientadas hacia la frente. La mano contin&uacute;a su movimiento hacia la frente hasta que las puntas de los dedos hacen contacto. Este contacto es as&iacute; sostenido durante un per&iacute;odo apreciable de tiempo (es decir, en t&eacute;rminos de Liddell, la se&ntilde;a termina con una detenci&oacute;n).</p>      <p>Representar la se&ntilde;a en el sistema de Stokoe con el querema de movimiento &laquo;<Sup>X</Sup>&raquo; (contacto) implica que este contacto con la frente es lo importante, mas no el movimiento para conseguir que la mano entre en contacto con la frente. Adem&aacute;s, la transcripci&oacute;n no lleva ninguna implicaci&oacute;n que indique que el contacto es una parte de la estructura de la se&ntilde;a. Stokoe observa que KNOW puede ser producida tambi&eacute;n sin el contacto con la frente (1978, p. 29), aunque todav&iacute;a se mueva hacia la frente. &Eacute;l describe esta forma de la se&ntilde;a como producida en el espacio delante del se&ntilde;ante, con un movimiento hacia arriba (&laquo;&Oslash;B<Sub>&tau;</Sub><Sup>&#708;</Sup>&raquo;).</p>      <p>Esto constituye un acertijo, porque seg&uacute;n Stokoe, al producir la forma con contacto de KNOW, la mano se mueve hacia la frente con el prop&oacute;sito de <i>hacer contacto</i>. Si el querema de contacto se elimina, no parece existir ninguna raz&oacute;n para que la mano se mueva, puesto que ya no hay ninguna instrucci&oacute;n para ponerse en contacto con algo. Stokoe reemplaza &laquo;<Sup>X</Sup>&raquo; (acci&oacute;n de contacto) con &laquo;<Sup>&and;</Sup>&raquo; (movimiento hacia arriba) y reemplaza la localizaci&oacute;n &laquo;<Sup>&cap;</Sup>&raquo; (frente) con &laquo;&Oslash;&raquo; (espacio delante del se&ntilde;ante). Ah&iacute; la se&ntilde;a es descrita, simplemente, como un movimiento hacia arriba en el espacio, sin ninguna meta distinta que un movimiento general ascendente, y constituye la afirmaci&oacute;n de que la forma sin contacto de KNOW tiene una estructura totalmente diferente, que no est&aacute; asociada a la frente.</p>      <p>Esto no refleja el comportamiento real de la mano en la forma sin contacto de KNOW. Simplemente mover la mano verticalmente hacia arriba no producir&aacute; una se&ntilde;a reconocible como KNOW. En realidad, el movimiento de la mano se dirige, de todas maneras, hacia una meta espec&iacute;fica (la frente). Sin embargo, a pesar de que las puntas de los dedos no hacen contacto con la frente, se mueven a una posici&oacute;n cerca de ella, y acaban en una pausa, manteniendo esta posici&oacute;n durante un per&iacute;odo apreciable de tiempo. Por lo tanto, el movimiento hacia la frente y la detenci&oacute;n posterior son propiedades comunes tanto de la forma con contacto, como de la forma sin contacto de KNOW.</p>      <p>Sobre la base de esta observaci&oacute;n, Liddell argumenta que ambas formas tienen la estructura MH y, en ambos casos, el movimiento es hacia la frente. La diferencia entre las dos es d&oacute;nde est&aacute; la mano cuando detiene su movimiento hacia la frente. En uno de los casos, la mano est&aacute; en contacto con la frente y, en el otro, no lo est&aacute;. Visto en estos t&eacute;rminos, la forma sin contacto no pierde a la frente como lugar que gu&iacute;a el movimiento de la mano, es decir, que no pierde su movimiento hacia la frente. M&aacute;s bien, la diferencia entre las dos resulta solo de la prosa que describe las dos formas de KNOW. En un caso, la mano se mueve hacia la frente y hace contacto, y, en el otro, la mano se mueve hacia la frente y se detiene sin realizar contacto.</p>      <p>Semejante punto de vista es imposible en un modelo estrictamente simult&aacute;neo de la estructura de las se&ntilde;as. De hecho, Liddell argumenta que si las dos versiones de la se&ntilde;a comparten los dos primeros aspectos de la actividad (donde inicia la mano, y su movimiento hacia la frente) y solo la &uacute;ltima parte es diferente (si la mano se pone en contacto o no con la frente), entonces debe haber un orden secuencial significativo.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><i>Compuestos</i></b></p>      <p> Utilizando estas mismas observaciones sobre las se&ntilde;as compuestas, Liddell demuestra que la primera se&ntilde;a en compuestos como BELIEVE ('creer'), se&ntilde;a compuesta formada hist&oacute;ricamente a partir de THINK (&laquo;<Sup>&cap;</Sup>G<Sub>&tau;</Sub><Sup>x</Sup>&raquo;) y marry ('casarse') (&laquo;&Oslash;CC<Sup><img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ecvv.jpg"></Sup>&raquo;), se reduce a un segmento H. Espec&iacute;ficamente, propone que si la primera se&ntilde;a tiene un segmento de contacto H, ese segmento ser&aacute; retenido y el resto de la se&ntilde;a no ser&aacute; producido. Liddell propone que estos hechos relacionados con THINK en una se&ntilde;a compuesta no pueden ser explicados usando un modelo en donde todos los aspectos de la estructura de la se&ntilde;a son representados por un haz simult&aacute;neo.</p>      <p>El primer elemento de THINK&#094;marry ('pensar en casarse') tiene una estructura diferente a la de THINK a la hora de ser producida de forma individual, porque el movimiento inicial hacia la frente no se encuentra presente en la forma de la se&ntilde;a compuesta. No hay movimiento inicial hacia la frente cuando la estructura de THINK se entiende como &laquo;<Sup>u</Sup>G<Sub>&tau;</Sub><Sup>x</Sup>&raquo;. Esto se debe a que el movimiento de contacto &laquo;<Sup>X</Sup>&raquo; es el &uacute;nico movimiento en la se&ntilde;a. M&aacute;s a&uacute;n, no hay ninguna parte final a ser conservada en el compuesto. Liddell argumenta claramente que, con el fin de mantener solo una parte secuencial de una se&ntilde;a, la se&ntilde;a debe tener partes secuenciales.</p>      <p><b><i>Secuencias de segmentos</i></b></p>      <p> Liddell propone que las se&ntilde;as compuestas de una sola acci&oacute;n circular constan de un solo segmento m. Concluye que otras se&ntilde;as como STARE ('mirar fijamente') y BE&ndash;SITTING ('estar sentado'), que se producen sin ning&uacute;n otro movimiento de la mano que el movimiento transicional necesario para poner las manos en la posici&oacute;n, consisten de solo un segmento H. &Eacute;l argumenta que, por simple l&oacute;gica, se deriva que un movimiento seguido de una detenci&oacute;n deber&iacute;a consistir en dos segmentos:</p>    <blockquote>      <p>Parece razonable sostener la siguiente idea: si una se&ntilde;a M se compone de haces de unidades primarias, y as&iacute; ocurre con una se&ntilde;a H, entonces una se&ntilde;a que se mueve y se detiene consta de dos haces de unidades primarias. Uno especifica las caracter&iacute;sticas de la se&ntilde;a durante el movimiento M, y el segundo especifica las caracter&iacute;sticas de la se&ntilde;a durante la detenci&oacute;n H. (1984, p. 382)</p></blockquote>      <p><b><i>La evidencia no manual</i></b></p>      <p> Liddell (1984) observ&oacute; que la producci&oacute;n de algunas se&ntilde;as tambi&eacute;n involucra secuencias articulatorias no manuales que est&aacute;n estrechamente coordinadas con secuencias articulatorias manuales. Por ejemplo, GIVE&ndash;IN ('ceder') comienza con una mano en B que mantiene la palma en contacto con el pecho, y las puntas de los dedos apuntando a trav&eacute;s del cuerpo. La mano se desplaza ligeramente hacia abajo y lejos del pecho y llega a detenerse. En el tiempo en que la mano alcanza esa posici&oacute;n, la mu&ntilde;eca ha rotado lo suficiente para que, desde su posici&oacute;n m&aacute;s inferior, la palma todav&iacute;a est&eacute; de cara al pecho. Esto hace de GIVE&ndash;IN una se&ntilde;a con la estructura HMH.</p>      <p>Adem&aacute;s de estas producciones manuales, los aspectos no manuales de esta se&ntilde;a tambi&eacute;n son secuenciales. La se&ntilde;a comienza con los labios apretados uno con otro, seguido por una r&aacute;pida separaci&oacute;n de los labios mientras la mano se aleja del pecho. La boca es sostenida en una posici&oacute;n de apertura durante la H final. Independientemente de la duraci&oacute;n que tiene la detenci&oacute;n inicial en GIVE&ndash;IN, los labios apretados se mantienen durante toda esta detenci&oacute;n. Del mismo modo, independientemente de la duraci&oacute;n de la detenci&oacute;n final, la boca se mantiene abierta durante este intervalo de tiempo.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Durante el movimiento entre las detenciones, se lleva a cabo una transici&oacute;n de <i>labios apretados</i> a <i>boca abierta</i>. Aunque, desde esta perspectiva, <i>labios apretados</i> se puede identificar como un rasgo de la producci&oacute;n de GIVE&ndash;IN, una representaci&oacute;n a partir de Stokoe no tiene medios para hacer esta observaci&oacute;n. Esto se debe a que <i>la</i><i>bios apretados</i> no es un rasgo de la se&ntilde;a como un todo, sino lo es solo de la detenci&oacute;n inicial. De manera similar, <i>boca abierta</i> es un rasgo solo de la detenci&oacute;n final. Las h inicial y final cumplen una funci&oacute;n importante, en cuanto que los rasgos manuales y no manuales est&aacute;n alineados durante estos segmentos.</p>      <p><b><i>Se&ntilde;as ya conocidas por tener m&uacute;ltiples movimientos</i></b></p>      <p> En la obra original de Stokoe, se dec&iacute;a que una se&ntilde;a es un &uacute;nico haz simult&aacute;neo de localizaci&oacute;n, configuraci&oacute;n manual y rasgos de movimiento, pero el aspecto de movimiento frecuentemente involucraba secuencias. Esto condujo a que se&ntilde;as como CHICAGO aparecieran casi como un haz de rasgos completamente simult&aacute;neos, y, por lo tanto, de cierta manera ileg&iacute;timas, de ser correcto el supuesto te&oacute;rico de Stokoe. Sin embargo, si las se&ntilde;as se componen de segmentos secuenciales, cada uno con su propio conjunto de rasgos, entonces CHICAGO simplemente se convierte en una se&ntilde;a m&aacute;s, producida con una secuencia de segmentos.</p>      <p>Stokoe analiz&oacute; CHICAGO (&laquo;&Oslash;C<Sup>&gt;V</Sup>&raquo;) como si tuviese una secuencia de dos movimientos: &laquo;<Sup>&gt;</Sup>&raquo; (hacia la derecha) y &laquo;<Sup>V</Sup>&raquo; (hacia abajo). En la propuesta de Liddell (1984) CHICAGO consta de una secuencia de tres segmentos: mmh. La mano se mueve hacia la derecha durante el primer movimiento, hacia abajo durante el segundo, y finalmente termina con una detenci&oacute;n<sup><A name="nu11"></A><A href="#num11">11</A></sup>.</p>      <p>El tratamiento que Stokoe da a tales se&ntilde;as asume que, a pesar de que la mano hace m&uacute;ltiples movimientos, los rasgos de localizaci&oacute;n y configuraci&oacute;n manual permanecen constantes. Esto no es correcto. Adem&aacute;s del hecho evidente de que la mano inicia en un lugar, se mueve hacia la derecha a un segundo lugar, luego se mueve hacia abajo a un tercero; tambi&eacute;n cambia la orientaci&oacute;n de la palma de la mano. Durante el movimiento inicial, la palma est&aacute; orientada hacia delante (alejada del se&ntilde;ante), pero esto cambia durante el segundo movimiento, de tal manera que, para la conclusi&oacute;n de la se&ntilde;a (durante la h final), la palma es orientada hacia abajo. Este cambio de orientaci&oacute;n debe ser coordinado exactamente con el cambio final de la localizaci&oacute;n, lo que sugiere que las secuencias son fundamentales en la estructura de las se&ntilde;as<sup><A name="nu12"></A><A href="#num12">12</A></sup>.</p>      <p>Otras se&ntilde;as cambian la configuraci&oacute;n manual durante m&uacute;ltiples movimientos. Por ejemplo, destroy comienza con las dos manos en forma 5. Para un se&ntilde;ante diestro, la mano derecha se coloca por delante del lado derecho del pecho, la palma hacia abajo, mientras la otra mano est&aacute; sobre el lado izquierdo del pecho, con la palma hacia arriba. Las manos se cruzan (mano fuerte sobre mano d&eacute;bil) sin ning&uacute;n cambio en la configuraci&oacute;n manual. Las dos manos regresan luego a sus localizaciones iniciales, pero, mientras lo hacen, cambian hacia configuraciones manuales en A. La propuesta de Liddell trata destroy como una se&ntilde;a mmh, con una configuraci&oacute;n manual final diferente a la inicial y con un cambio en la configuraci&oacute;n manual sincronizado para ocurrir durante el segundo cambio de lugar.</p>      <p><b><i>Los verbos de indicaci&oacute;n</i></b></p>      <p> Liddell tambi&eacute;n observa que los verbos de indicaci&oacute;n (indication verbs) (Liddell, 2003) deben ser especificados para m&aacute;s de una localizaci&oacute;n<sup><A name="nu13"></A><A href="#num13">13</A></sup>. Por ejemplo, si give<Sup>x&rarr;y</Sup> ('dar') comienza su movimiento hacia <i>x</i> (el destinatario) y termina su movimiento dirigido hacia <i>y</i> (una mujer de pie junto al destinatario), la se&ntilde;a se traduce como 'usted le da (eso) a ella'. La localizaci&oacute;n inicial de la se&ntilde;a identifica el destinatario como el dador y la localizaci&oacute;n final identifica a la mujer como el receptor. No hay manera de describir el movimiento en esa se&ntilde;a mediante la identificaci&oacute;n de solo una localizaci&oacute;n para ella.</p>      <p>Suponga que el destinatario fuera la localizaci&oacute;n de la se&ntilde;a &iquest;Qu&eacute; movimiento posible podr&iacute;a asegurar que la se&ntilde;a finalice se&ntilde;alando a la mujer junto al destinatario? Del mismo modo, si se entendiera que la mujer es la receptora del dar, y una localizaci&oacute;n en su direcci&oacute;n fuera especificada como la &uacute;nica localizaci&oacute;n de la se&ntilde;a, &iquest;Qu&eacute; opci&oacute;n posible habr&iacute;a para asegurar que la mano comienza dirigida hacia el destinatario? Esto llev&oacute; a Liddell a concluir que tales verbos implican una secuencia esencial e indispensable de los lugares que es distintiva, y con movimientos entre ellos.</p>      <p><b><i>Movimientos sin trayectoria y movimientos locales</i></b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Stokoe propuso dos tipos de movimiento: los que causan que la mano se mueva a lo largo de una trayectoria y los que no lo hacen. Por ejemplo, el movimiento &laquo;&#9524;&raquo;, seg&uacute;n Stokoe, lleva la mano a lo largo de una trayectoria en una direcci&oacute;n de alejamiento del se&ntilde;ante, mientras que el movimiento &laquo;&#9640;&raquo; simplemente hace que la forma de la mano se cierre.</p>      <p>En WHITE ('blanco') (ejemplo 5) la forma manual en 5 comienza con el pulgar y las puntas de los dedos en contacto con el pecho. A medida de que la mano se aleja del pecho, se cierra en forma de O. En el ejemplo 6, la se&ntilde;a bimanual BRAVE ('valiente') comienza con el pulgar y las puntas de los dedos de una mano en 5, y en contacto con los frentes de sus respectivos hombros. Luego, las manos se dirigen hacia afuera y terminan sus movimientos en lo que el sistema de Stokoe identifica como una forma manual (quer&eacute;mica) en A, aunque las manos en realidad tengan una forma manual en S.</p>      <p align="center"><a name="ec6"><img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10ec6.jpg"></a></p>       <p>Estas dos se&ntilde;as ilustran c&oacute;mo el s&iacute;mbolo <i>acci&oacute;n de cierre</i> es insuficiente por s&iacute; solo como mecanismo para producir la configuraci&oacute;n manual final correcta. Es decir, hay m&aacute;s de una manera de cerrar la mano en 5. Stokoe a&ntilde;adi&oacute; la segunda forma de la mano entre par&eacute;ntesis cuadrados para representar este hecho. Sin embargo, la especificaci&oacute;n de una segunda mano es inconsistente con un sistema que afirma que las se&ntilde;as tienen una sola configuraci&oacute;n manual, y con denominarla un &laquo;movimiento de cierre&raquo; en vez de una &laquo;segunda configuraci&oacute;n manual&raquo;. Por lo tanto, Liddell argumenta que esas se&ntilde;as proporcionan evidencia de la necesidad de especificar las secuencias de configuraci&oacute;n manual, un hecho f&aacute;cilmente ubicado dentro de un sistema que admite secuencias de segmentos.</p>      <p>Un tercer tipo de movimiento (<i>movimientos locales</i> &mdash;a menudo llamados <i>movi</i><i>mientos internos de la mano</i>&mdash;) tambi&eacute;n argumenta en favor de la segmentaci&oacute;n de las se&ntilde;as. Estos involucran un tipo de actividad secundaria repetida de las manos, que puede co&ndash;ocurrir con los movimientos de trayectoria. Uno de tales movimientos locales es el <i>serpenteo</i>, en el que los dedos repetidamente serpentean debido a las contracciones musculares en la articulaci&oacute;n m&aacute;s cercana a la palma de la mano.</p>      <p>Consideremos VERY&ndash;LONG&ndash;AGO ('hace mucho tiempo'). En el tratamiento de Liddell VERY&ndash;LONG&ndash;AGO ('hace mucho tiempo') es una se&ntilde;a MH con el movimiento de inicio muy por delante del hombro, con una configuraci&oacute;n manual 5 y con la palma orientada a trav&eacute;s del cuerpo. Los dedos serpentean durante este movimiento. Cuando la mano se acerca al hombro, detiene su movimiento y los dedos tambi&eacute;n detienen su serpenteo. La mano que no serpentea mantiene brevemente una configuraci&oacute;n inm&oacute;vil (H). El problema para una representaci&oacute;n simult&aacute;nea es que el serpenteo no se puede asignar como una propiedad de la se&ntilde;a. M&aacute;s bien, el serpenteo es una propiedad solo del movimiento hacia el hombro, ya que no hay serpenteo durante h. Sin embargo, si M y H tienen sus propias propiedades, entonces esto lleva a asignar el serpenteo como una propiedad de una, pero no de la otra. En la medida de que cada segmento tiene sus propios rasgos, esto lleva a restringir el serpenteo al segmento en el cual efectivamente ocurre.</p>      <p><b><i>El modelo revisado </i><i>MH</i></b></p>      <p> El modelo inicial MH (Liddell, 1984) fue considerablemente ampliado y revisado en Liddell y Johnson (1989). Mantuvo M y H como los dos tipos b&aacute;sicos de segmentos que componen las se&ntilde;as, pero los separ&oacute; como unidades sincronizadas de los rasgos que no solo configuran la forma, la orientaci&oacute;n y la localizaci&oacute;n de la mano, sino tambi&eacute;n las se&ntilde;as no manuales. Este modelo fue ense&ntilde;ado en el curso de fonolog&iacute;a de ASL de Johnson en la Universidad de Gallaudet a mediados de 1980. Adem&aacute;s, las versiones in&eacute;ditas de las gu&iacute;as de clase, as&iacute; como un manuscrito in&eacute;dito de 1985, &laquo;ASL: The Phonological Base&raquo; que explica los detalles de c&oacute;mo el sistema ha evolucionado, fueron tambi&eacute;n ampliamente distribuidos durante este tiempo. El art&iacute;culo fue publicado finalmente por Liddell y Johnson (1989).</p>      <p>El modelo difiere significativamente del de Liddell (1984) en varios sentidos. En primer lugar, proporciona una descripci&oacute;n mucho m&aacute;s detallada de la forma de la mano, (denominada ahora como <i>configuraci&oacute;n manual</i>), la ubicaci&oacute;n y la orientaci&oacute;n tanto de la mano activa como de la mano pasiva, y las relaciones entre la mano activa y la localizaci&oacute;n especificada de la se&ntilde;a. Tambi&eacute;n se mostr&oacute; que unas representaciones m&aacute;s detalladas de las se&ntilde;as ayudan a identificar las restricciones de estructura del morfema y los procesos fonol&oacute;gicos, y conduce a solucionar problemas morfol&oacute;gicos.</p>      <p>El modelo MH y su desarrollo en el modelo presentado en Liddell y Johnson (1989) es el &uacute;nico intento que sabemos que existe, que crea un sistema de representaci&oacute;n capaz de representar m&aacute;s detalles fon&eacute;ticos de la actividad real de hacer se&ntilde;as. Tales detalles han sido especialmente &uacute;tiles en el an&aacute;lisis de muchas construcciones morfol&oacute;gicas en ASL: los &laquo;marcos&raquo; aspectuales (Liddell, 1984; Johnson, 1996), los procesos de formaci&oacute;n de compuestos en ASL (Liddell, 1985; Liddell &amp; Johnson, 1986), la afijaci&oacute;n y la incorporaci&oacute;n numeral (Liddell, 1996), y la reduplicaci&oacute;n (Liddell, 2003).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Liddell y Johnson (1989) tambi&eacute;n exploran procesos fonol&oacute;gicos como la ep&eacute;ntesis de movimiento, la eliminaci&oacute;n de detenci&oacute;n, met&aacute;tesis, geminaci&oacute;n, asimilaci&oacute;n, reducci&oacute;n, la perseverancia y anticipaci&oacute;n. Al lado de este trabajo, esa versi&oacute;n del sistema fon&eacute;tico tambi&eacute;n ha sido aplicada al an&aacute;lisis de otras lenguas de se&ntilde;as (Takkinen, 2002; Fridman-Mintz, 2006)</p>      <p>Sin embargo, los fon&oacute;logos de la ASL no han estado interesados especialmente en la representaci&oacute;n fon&eacute;tica detallada de las se&ntilde;as. La fonolog&iacute;a de la lengua de se&ntilde;as ha venido a orientarse principalmente por tipos m&aacute;s abstractos de representaciones:</p>    <blockquote>      <p>Utilizar el comportamiento fonol&oacute;gico de la configuraci&oacute;n manual como gu&iacute;a para su an&aacute;lisis implica que el detalle fon&eacute;tico se relegar&aacute; a un componente diferente de la gram&aacute;tica. (Sandler, 1989, p. 45)</p>      <p>Mi hip&oacute;tesis es que entre m&aacute;s cercano est&eacute; nuestro an&aacute;lisis de lo fon&eacute;tico, m&aacute;s visibles son las diferencias entre el lenguaje de se&ntilde;as y el lenguaje hablado, y que entre m&aacute;s cercanos est&eacute;n nuestros an&aacute;lisis de la funci&oacute;n gramatical, m&aacute;s visibles aparecer&aacute;n las similitudes. (Brentari, 1998, p. 3)</p></blockquote>      <p>La meta de la especificaci&oacute;n m&iacute;nima de los rasgos en un sistema de representaci&oacute;n de nivel &eacute;mico es tambi&eacute;n una caracter&iacute;stica del modelo sil&aacute;bico propuesto en Wilbur (1993):</p>    <blockquote>      <p>El detalle fon&eacute;tico predecible y la especificaci&oacute;n de rasgos redundantes no deben ser incluidos en una verdadera representaci&oacute;n de nivel &laquo;fon&eacute;mico&raquo;. (Wilbur, 1993, p. 137)</p>      <p>El enfoque adecuado es, entonces, plantear la menor cantidad de estructura interna en las entradas l&eacute;xicas hasta el momento en que se demuestre de manera concluyente que se les debe a&ntilde;adir estructura adicional. (Wilbur, 1993, p. 149)</p></blockquote>      <p>Debido a que buscamos desarrollar un sistema que posibilite una descripci&oacute;n, y una soluci&oacute;n a problemas fonol&oacute;gicos y morfol&oacute;gicos corrientes, y puesto que ninguna de estas propuestas trata con representaciones de nivel fon&eacute;tico, nosotros no las revisaremos ac&aacute;. Sin embargo, queda por revisar aqu&iacute; una propuesta con respecto a la segmentaci&oacute;n. Esta sugiere que los movimientos no necesitan ser transcritos en la representaci&oacute;n de las se&ntilde;as de ASL, y en esa medida es directamente pertinente para nuestro an&aacute;lisis.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Un modelo sin&ndash;movimiento</b></p>      <p> Sin presentar una contrapropuesta expl&iacute;cita, Hayes (1993) sostiene que en el an&aacute;lisis de las lenguas habladas los fon&oacute;logos se han ido alejando de los rasgos din&aacute;micos. Antes de la aparici&oacute;n de la fonolog&iacute;a autosegmental, la africada era considerada como una consonante &uacute;nica que inclu&iacute;a m&aacute;s de una sola configuraci&oacute;n. Su configuraci&oacute;n inicial, representada en la <a href="#f6">Figura 6</a> se parece a &#91;t&#93;, y su configuraci&oacute;n final se asemeja a &#91;&scaron;&#93;. Dadas estas correspondencias, los fon&oacute;logos llegaron a representar la africada como una secuencia unida de dos configuraciones est&aacute;ticas distintas, y no como una sola consonante con el rasgo din&aacute;mico &#91;+ liberaci&oacute;n retardada&#93;.</p>      <p align="center"><a name="f6"><img src="img/revistas/fyf/v29n2/v29n2a10f6.jpg"></a></p>      <p> Hayes plantea la hip&oacute;tesis de que podr&iacute;a ser fruct&iacute;fero buscar rasgos din&aacute;micos en ASL y reemplazarlos por unos est&aacute;ticos. &Eacute;l observa que tanto Liddell (1988) como Stack (1988) argumentan que las se&ntilde;as producidas con un movimiento de gancho se pueden describir en t&eacute;rminos de sus puntos terminales. Por ejemplo, DREAM ('so&ntilde;ar') comienza con un dedo &iacute;ndice recto en contacto con el lado de la frente. A medida que la mano se aleja de la frente, comienza el &laquo;enganche&raquo;, contrayendo repetidamente la segunda y tercera articulaci&oacute;n del dedo &iacute;ndice. Cuando el movimiento llega a una parada, el dedo se queda inm&oacute;vil en la posici&oacute;n de gancho. Por lo tanto, la se&ntilde;a se puede describir como que comienza con un dedo &iacute;ndice recto, y concluye con un dedo &iacute;ndice en forma de gancho, y oscila r&aacute;pidamente entre estas dos configuraciones durante el recorrido del movimiento.</p>      <p>Hayes observa que un m es probablemente el &laquo;elemento din&aacute;mico central de todos&raquo; (1993, p. 220). Si hubiera una manera de eliminar los m de las representaciones fonol&oacute;gicas de ASL, entonces se parecer&iacute;an mucho a las representaciones fonol&oacute;gicas de las lenguas producidas oralmente. &Eacute;l conjetura que si los m resultaran ser completamente predecibles, no aparecer&iacute;an de ninguna manera en las formas subyacentes<sup><A name="nu14"></A><A href="#num14">14</A></sup>.</p>      <p>En el pr&oacute;ximo art&iacute;culo de esta serie se demuestra que la eliminaci&oacute;n de los m de las representaciones estructurales fon&eacute;ticas o fonol&oacute;gicas de la ASL oscurece el hecho de que los <i>medios</i> para ir de una configuraci&oacute;n a otra resultan ser significativos y no predecibles. Hayes mismo encuentra problemas para especificar la forma de la trayectoria del movimiento (por ejemplo: arco, recto), as&iacute; como cuando el movimiento es o no es &laquo;acentuado&raquo;. &Eacute;l finaliza su propuesta sin soluciones para ninguno de estos problemas. Nosotros demostramos que cierto n&uacute;mero de otras caracter&iacute;sticas para ir de una configuraci&oacute;n a la siguiente tambi&eacute;n necesitan ser especificadas como parte de un movimiento.</p>      <p><b>Transcripciones fon&eacute;ticas</b></p>      <p><b>Lenguas producidas oralmente</b></p>      <p> Una transcripci&oacute;n fon&eacute;tica de un enunciado hablado es una representaci&oacute;n de los sonidos producidos por un hablante en una ocasi&oacute;n espec&iacute;fica. C&oacute;mo una representaci&oacute;n fon&eacute;tica representa exactamente un evento de habla, diferir&aacute; de acuerdo con las necesidades del analista que realiza la transcripci&oacute;n. Como m&iacute;nimo, el sistema fon&eacute;tico debe capturar las distinciones de sonido necesarias para distinguir una palabra de otra. Es posible que las transcripciones fon&eacute;ticas de varias instancias de la palabra <i>play</i> ('jugar') producidas por varios hablantes de diferentes sexos y edades puedan estar representadas todas ellas como &#91;p<sup>h</sup>le<Sup>I</Sup>&#93;. Esto no quiere decir que todos los hablantes pronuncien la palabra exactamente de la misma manera. M&aacute;s bien, significa que el analista reconoci&oacute; la misma secuencia de unidades fon&eacute;ticas cada vez que uno de los hablantes produjo la palabra. Las tres unidades son la consonante aspirada inicial &#91;p<sup>h</sup>&#93;, la consonante &#91;1&#93;, y el diptongo &#91;e<Sup>I</Sup>&#93;.</p>      <p>Las producciones reales de estas instancias de <i>play</i> podr&iacute;an haber diferido en la entonaci&oacute;n de la voz, el tono del sonido, la longitud de la vocal, el grado de aspiraci&oacute;n de la consonante inicial, y as&iacute; sucesivamente. Es decir, a pesar de que la voz de un ni&ntilde;o o de una mujer est&eacute; t&iacute;picamente en un tono m&aacute;s alto que el del hombre, la representaci&oacute;n fon&eacute;tica &#91;p<sup>h</sup>le<Sup>I</Sup>&#93; no pretende representar ese hecho. Lo que el analista intenta hacer es identificar las unidades fon&eacute;ticas ling&uuml;&iacute;sticamente significativas dentro del grupo de sonidos, mientras ignora otros aspectos del grupo de sonidos que son resultado de fen&oacute;menos idiosincr&aacute;ticos, ling&uuml;&iacute;sticamente no significativos.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Transcribir la palabra <i>play</i> fon&eacute;ticamente requiere tomar una decisi&oacute;n acerca de si el sonido inicial cae en la categor&iacute;a de los sonidos representados fon&eacute;ticamente como &#91;p<sup>h</sup>&#93; o en la categor&iacute;a de sonidos representada fon&eacute;ticamente como &#91;p&#93;. La producci&oacute;n t&iacute;pica de <i>play</i> por parte de un hablante estadounidense estar&iacute;a representada fon&eacute;ticamente como &#91;p<sup>h</sup>le<Sup>I</Sup>&#93;. Cualquiera que haya escuchado a un gran n&uacute;mero de hablantes sabe que hay muchas diferencias individuales en la pronunciaci&oacute;n. Sin embargo, estas diferencias no suelen ser lo suficientemente grandes como para cambiar las categor&iacute;as fon&eacute;ticas.</p>      <p>Es posible, sin embargo, encontrar a un hablante que pronuncie <i>play</i> de una manera que requiera una representaci&oacute;n fon&eacute;tica diferente. Por ejemplo, hemos observado una celebridad de la televisi&oacute;n cuya producci&oacute;n de <i>play</i> tendr&iacute;a que ser representada fon&eacute;ticamente como &#91;ple<Sup>I</Sup>&#93;. Es decir, no aspira la &laquo;p&raquo; inicial hasta el punto que garantice su categorizaci&oacute;n como aspirada.</p>      <p>Destacamos aqu&iacute; que los s&iacute;mbolos fon&eacute;ticos para transcribir son s&iacute;mbolos para categor&iacute;as abstractas de sonidos, pero las categor&iacute;as no son tan abstractas como las categor&iacute;as fon&eacute;micas. La principal diferencia entre las categor&iacute;as fon&eacute;ticas y fon&eacute;micas es que las categor&iacute;as fon&eacute;micas son abstracciones a trav&eacute;s de las categor&iacute;as fon&eacute;ticas (abstractas). Es decir, para el ingl&eacute;s, las categor&iacute;as fon&eacute;ticas abstractas &#91;p<sup>h</sup>&#93; y &#91;p&#93; caen ambas dentro de la categor&iacute;a fon&eacute;mica a&uacute;n m&aacute;s abstracta /p/. Para otras lenguas estas dos categor&iacute;as fon&eacute;ticas abstractas son potencialmente capaces de distinguir una palabra de otra, por lo que podr&iacute;an caer en las diferentes categor&iacute;as fon&eacute;micas.</p>      <p><b>Lenguas de se&ntilde;as</b></p>      <p> Idealmente, un sistema de representaci&oacute;n fon&eacute;tica para las se&ntilde;as debe cumplir los mismos objetivos que uno para el habla. Debe proporcionar una representaci&oacute;n categ&oacute;rica escrita de lo que un se&ntilde;ante produce realmente. Tales representaciones podr&iacute;an proporcionar una base para el an&aacute;lisis de varios tipos de procesos fonol&oacute;gicos, incluyendo la asimilaci&oacute;n, la perseverancia, y as&iacute; sucesivamente.</p>      <p>Sostenemos que una representaci&oacute;n fon&eacute;tica adecuada para las se&ntilde;as necesariamente implica secuencias de segmentos fon&eacute;ticos. La naturaleza y el tipo de los segmentos requeridos para esa representaci&oacute;n son el tema del siguiente art&iacute;culo de nuestra serie.</p>   <hr>      <P><sup><A name="num1"></A><A href="#nu1">1</A></sup> Stokoe, Casterline y Croneberg (1965, p. XXIX) describen la motivaci&oacute;n para el t&eacute;rmino <i>querema</i> de la siguiente manera: &laquo;(CARE&ndash;eem, la primera s&iacute;laba de una palabra del griego hom&eacute;rico, que significa <i>manual</i>)&raquo;. El origen del t&eacute;rmino es descrito de manera diferente en Maher (1996, p. 67), quien indica que se trata &laquo;de la palabra griega <i>chirologia</i> (t&eacute;rmino del siglo XVIII y el siglo XIX para <i>dactilol&oacute;gico</i> o <i>se&ntilde;ando</i>)&raquo;    <br> <sup><A name="num2"></A><A href="#nu2">2</A></sup> Por convenci&oacute;n, Stokoe omite el s&iacute;mbolo para la localizaci&oacute;n en la parte frontal del cuerpo (&laquo;&Oslash;&raquo;). Su diccionario representa chicago como &laquo;C<Sup>&gt;V</Sup>&raquo;. Hemos a&ntilde;adido el s&iacute;mbolo tab &laquo;&Oslash;&raquo; aqu&iacute; para mayor claridad.    <br> <sup><A name="num3"></A><A href="#nu3">3</A></sup> Aunque la orientaci&oacute;n manual es fundamental, y aunque cambia durante el curso de la se&ntilde;a, no se describe como un aspecto independiente en la notaci&oacute;n de Stokoe. Si se representa, tiende a ser mostrada como una parte de la forma manual (dez) o como un movimiento espec&iacute;fico, tal como &laquo;<font face="Palatino Linotype">&#965;</font>&raquo; (movimiento de supinaci&oacute;n).    <br> <sup><A name="num4"></A><A href="#nu4">4</A></sup> La se&ntilde;a bimanual de ASL se opone a la se&ntilde;a de una sola mano RUSSIA, tomada de la Lengua de Se&ntilde;as Rusa.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><A name="num5"></A><A href="#nu5">5</A></sup> El uso de tales categor&iacute;as fue defendida a menudo, diciendo que Stokoe no estaba tratando de hacer fon&eacute;tica (que estaba interesado s&oacute;lo en la representaci&oacute;n &eacute;mica) y, por lo tanto, tales detalles no son relevantes. Sin embargo, al representar los fonemas de una lengua oral no sucede que sea irrelevante la fon&eacute;tica de esa lengua hablada. De hecho, los fonemas son usados a la par que un conjunto de afirmaciones sobre la distribuci&oacute;n que siempre hacen posible recuperar la representaci&oacute;n fon&eacute;tica a partir de la representaci&oacute;n fon&eacute;mica. Por lo tanto, a falta de afirmaciones sobre la distribuci&oacute;n de los aloqueres a partir de los queremas, las clasificaciones de Stokoe de las categor&iacute;as &eacute;micas son injustificadas e inutilizables.    <br> <sup><A name="num6"></A><A href="#nu6">6</A></sup> Obs&eacute;rvese que Stokoe describe todas las se&ntilde;as como si fueran producidas por un se&ntilde;ante diestro. Por lo tanto, la orientaci&oacute;n hacia la izquierda de BLACK ('negro') significa aqu&iacute; la orientaci&oacute;n hacia la izquierda de la mano derecha. Su sistema de notaci&oacute;n no atiende al hecho de que hay se&ntilde;antes zurdos, ni a la pr&aacute;ctica com&uacute;n de los se&ntilde;antes diestros de se&ntilde;ar como si fueran zurdos. Esta es una dificultad que nuestra propuesta resuelve.    <br> <sup><A name="num7"></A><A href="#nu7">7</A></sup> A pesar de la amplia aceptaci&oacute;n de esta idea, Stokoe nunca separ&oacute; la configuraci&oacute;n y la orientaci&oacute;n manual. Por lo tanto, para el sistema de Stokoe esta contradicci&oacute;n interna de la teor&iacute;a (diecinueve s&iacute;mbolos dez, pero cientos de posibles configuraciones dez) nunca fue resuelta. Adem&aacute;s, la expresi&oacute;n facial y otros detalles de gestos no manuales tambi&eacute;n necesitan ser representados por razones l&eacute;xicas, morfol&oacute;gicas y sint&aacute;cticas (ver entre otros Liddell, 1977, 2003; Baker &amp; Padden, 1978; Baker-Shenk &amp; Cokely, 1980).    <br> <sup><A name="num8"></A><A href="#nu8">8</A></sup> Una revisi&oacute;n &uacute;til de estos conceptos aparece en Mannheim (1991).    <br> <sup><A name="num9"></A><A href="#nu9">9</A></sup> Meir y colaboradores utilizan par&eacute;ntesis cuadrados para representar fonemas, mientras nosotros seguimos la pr&aacute;ctica tradicional de representar fonemas entre par&eacute;ntesis angulares y los fonos entre par&eacute;ntesis cuadrados.    <br> <sup><A name="num10"></A><A href="#nu10">10</A></sup> V&eacute;ase Liddell (1984) y Liddell y Johnson (1986) para una discusi&oacute;n m&aacute;s completa de la composici&oacute;n y de otras dificultades inherentes de la visi&oacute;n simult&aacute;nea de la estructura de la se&ntilde;a.    <br> <sup><A name="num11"></A><A href="#nu11">11</A></sup> Nuestro an&aacute;lisis de CHICAGO en un art&iacute;culo posterior se diferencia del de Liddell (1984), en que el sistema fon&eacute;tico que proponemos contiene cinco segmentos.    <br> <sup><A name="num12"></A><A href="#nu12">12</A></sup> Puesto que Stokoe represent&oacute; una secuencia de dos movimientos, y porque todas las dem&aacute;s secuencias tambi&eacute;n eran representadas como movimientos, su sistema fue capaz de representar la sincronizaci&oacute;n del cambio de orientaci&oacute;n y los cambios de localizaci&oacute;n. &Eacute;l logr&oacute; eso mediante el etiquetado de cambios de orientaci&oacute;n como <i>movimientos unitarios</i>. En ese caso, el movimiento ser&iacute;a etiquetado con el s&iacute;mbolo &#331;, que es descrito como &laquo;asentir con la cabeza&raquo;. Sin embargo, este no es una clase de movimiento, sino m&aacute;s bien un cambio &uacute;nico de orientaci&oacute;n que necesita estar coordinado con el cambio final de lugar.    <br> <sup><A name="num13"></A><A href="#nu13">13</A></sup> A pesar de que estas se&ntilde;as son referidas com&uacute;nmente como <i>verbos de concordancia</i>, Liddell (2000) sostiene que no aparecen en construcciones en las que se aplica el concepto de <i>concordancia </i><i>gramatical</i>.    <br> <sup><A name="num14"></A><A href="#nu14">14</A></sup> Uyechi (1995, p. 97) tambi&eacute;n propone un modelo en el cual el &laquo;<i>movimiento</i> en s&iacute; no emerge como un constructo fonol&oacute;gico del modelo&raquo;. M&aacute;s bien, ella propone una &laquo;unidad de transici&oacute;n&raquo; que pretende dar raz&oacute;n de los cambios en la forma de la mano, localizaci&oacute;n y orientaci&oacute;n, mientras que la mano se mueve de una configuraci&oacute;n a la siguiente.</P>  <hr>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Referencias</b></p>      <!-- ref --><p> Baker, C., &amp; Padden, C. (1978). <i>American Sign Language: A Look at Its Story, </i><i>Structure, and Community</i>. Silver Spring: tj Publishers.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513668&pid=S0120-338X201600020001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Baker, C., &amp; Cokely, D. (1980). <i>American Sign Language: A Teacher's Resource Text </i><i>on Grammar and Culture</i>. Washington D.C.: Clerc Books.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513670&pid=S0120-338X201600020001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Battison, R. (1974). Phonological Deletion in American Sign Language. <i>Sign </i><i>Language Studies</i>, <i>5</i>, 1-19.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513672&pid=S0120-338X201600020001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Battison, R. (1978). <i>Lexical Borrowing in American Sign Language</i>. Silver Spring: Linstok.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513674&pid=S0120-338X201600020001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Bloomfield, L. (1933). <i>Language</i>. New York: Holt.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513676&pid=S0120-338X201600020001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Brentari, D. (1998). <i>A Prosodic Model of Sign Language Phonology</i>. Cambridge: MIT Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513678&pid=S0120-338X201600020001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Fridman-Mintz, B. (2006). Tense and Aspect Inflections in Mexican Sign Language Verbs. Tesis doctoral, Georgetown University.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513680&pid=S0120-338X201600020001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Friedman, L. A. (1975). Space, Time, and Person Reference in American Sign Language. <i>Language</i>, <i>51</i>, 940-961.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513682&pid=S0120-338X201600020001000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Frishberg, N. (1975). Arbitrariness and Iconicity. <i>Language</i>, <i>51</i>, 696-719.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513684&pid=S0120-338X201600020001000009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Hayes, B. (1993). Against Movement: Comments on Liddell's Article. En G. R. Coulter (Ed.), <i>Current Issues in </i><i>ASL</i><i> Phonology</i>. San Diego: Academic Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513686&pid=S0120-338X201600020001000010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Hockett, C. (1960). <i>A Course in Modern Linguistics</i>. New York: Macmillan.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513688&pid=S0120-338X201600020001000011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Johnson, R. E. (1996). The Continuative Aspect Inflection in ASL: Evidence for Variable Phonological Feature Values. Documento presentado a Theoretical Issues in Sign Language Linguistics Conference, Montreal, Quebec, Canada.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513690&pid=S0120-338X201600020001000012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Klima, E., &amp; Bellugi, U. (1979). <i>The Signs of Language</i>. Cambridge: Harvard University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513692&pid=S0120-338X201600020001000013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Liddell, S. K. (1977). An Investigation into the Syntactic Structure of American Sign Language. Tesis doctoral, University of California-San Diego.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513694&pid=S0120-338X201600020001000014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Liddell, S. K. (1982). THINK and BELIEVE: Sequentiality in American Sign Language Signs. Linguistic Society of America, University of Maryland, Summer Session.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513696&pid=S0120-338X201600020001000015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Liddell, S. K. (1984). THINK and BELIEVE: Sequentiality in American Sign Language. <i>Language</i>, <i>60</i>, 372-399.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513698&pid=S0120-338X201600020001000016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Liddell, S. K. (1985). Compound Formation Rules in American Sign Language. En <i>SLR</i><i> '83, Proceedings of the </i><i>III</i><i>. International Symposium on Sign Language </i><i>Research</i>. Silver Spring: Linstok Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513700&pid=S0120-338X201600020001000017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Liddell, S. K. (1988). Structures for Representing Handshape and Local Movement at the Phonemic Level. Manuscrito in&eacute;dito, Gallaudet University, Washington, D.C.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513702&pid=S0120-338X201600020001000018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Liddell, S. K. (1989). American Sign Language: The Phonological Base. <i>Sign </i><i>Language Studies</i>, <i>64</i>, 195-277.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513704&pid=S0120-338X201600020001000019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Liddell, S. K. (1996). Numeral Incorporating Roots and Non-incorporating Prefixes in American Sign Language. <i>Sign Language Studies</i>, <i>92</i>, 201-226.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513706&pid=S0120-338X201600020001000020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Liddell, S. K. (2000). Indicating Verbs and Pronouns: Pointing Away from Agreement. En K. Emmorey &amp; H. Lane (Eds.), <i>The Signs of Language </i><i>Revisited: An Anthology to Honor Ursula Bellugi and Edward Klima</i> (pp. 303-320). Mahwah: LEA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513708&pid=S0120-338X201600020001000021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Liddell, S. K. (2003). <i>Grammar, Gesture, and Meaning in American Sign </i><i>Language</i>. New York: Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513710&pid=S0120-338X201600020001000022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Liddell, S. K., &amp; Johnson, R. E. (1986). American Sign Language Compound Formation Processes, Lexicalization, and Phonological Remnants. <i>Natural </i><i>Language and Linguistic Theory</i>, <i>4</i>, 445-513.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513712&pid=S0120-338X201600020001000023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Maher, J. (1996). <i>Seeing Language in Sign: The Work of William C. Stokoe</i>. Washington D.C.: Gallaudet University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513714&pid=S0120-338X201600020001000024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Mannheim, B. (1991). <i>The Language of the Inka since the European Invasion</i>. Austin: University of Texas Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513716&pid=S0120-338X201600020001000025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Meir, I., Padden, C., Aronoff, M., &amp; Sandler, W. (2007). Body as Subject. <i>Journal </i><i>of Linguistics</i>, <i>43</i>, 531-563.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513718&pid=S0120-338X201600020001000026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Newkirk, D. (1980). Rhythmic Features of Inflections in American Sign Language. Manuscrito. La Jolla, California: Salk Institute.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513720&pid=S0120-338X201600020001000027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Newkirk, D. (1981). On the Temporal Segmentation of Movement in American Sign Language. Manuscrito. La Jolla, California: Salk Institute.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513722&pid=S0120-338X201600020001000028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Pike, K. (1947). <i>Phonemics: A Technique for Reducing Languages to Writing</i>. Ann Arbor: University of Michigan Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513724&pid=S0120-338X201600020001000029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Sandler, W. (1989). <i>Phonological Representation of the Sign</i>. Dordrecht: Foris.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513726&pid=S0120-338X201600020001000030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Sapir, E. (1925). Sound Patterns in Language. <i>Language</i>, <i>1</i>, 37-51.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513728&pid=S0120-338X201600020001000031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Sapir, E. (1933). La r&eacute;alit&eacute; psychologique des phon&egrave;mes &#91;The Psychological Reality of Phonemes&#93;. <i>Journal de Psychologie Normale et Pathologique</i>, <i>30</i>, 247-265.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513730&pid=S0120-338X201600020001000032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Stack, K. (1988). Tiers and Syllable Structure in American Sign Language: Evidence from Phonotactics. Tesis de maestr&iacute;a, University of California-Los Angeles.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513732&pid=S0120-338X201600020001000033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Stokoe, W. C., Jr. (1960). Sign Language Structure: An Outline of the Visual Communication System of the American Deaf. Studies in Linguistics occasional papers, no. 8, Buffalo: Department of Anthropology and Linguistics, University of Buffalo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513734&pid=S0120-338X201600020001000034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Stokoe, W. C., Jr., Casterline, D., &amp; Croneberg K. (1965). <i>Dictionary of American </i><i>Sign Language</i>. Washington D.C.: Gallaudet College Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513736&pid=S0120-338X201600020001000035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Supalla, T., &amp; Newport, E. (1978). How Many Seats in a Chair? The Derivation of Nouns and Verbs in American Sign Language. En P. Siple (Ed.), <i>Understanding Language through Sign Language Research</i> (pp. 91-132). New York: Academic Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513738&pid=S0120-338X201600020001000036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Swadesh, M. (1934). The Phonemic Principle. <i>Language</i>, <i>10</i>, 117-129.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513740&pid=S0120-338X201600020001000037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Takkinen, R. (2002). K&auml;simuotojen salat: Viittomakielisten lasten k&auml;simuotojen omaksuminen 2-7 vuoden i&auml;ss&auml;. (V&auml;it&ouml;skirja) &#91;The Secrets of Handshapes: The Acquisition of Handshapes by Native Signers at the Age of Two to Seven Years&#93;. Tesis doctoral, Kuurojen Liitto ry, Helsinki.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513742&pid=S0120-338X201600020001000038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Trager, G. L., &amp; Bloch, B. (1941). The Syllabic Phonemes of English. <i>Language</i>, <i>17</i>, 223-246.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513744&pid=S0120-338X201600020001000039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Uyechi, L. A. N. (1995). The Geometry of Visual Phonology. Tesis doctoral, Stanford University, Stanford, California (Publicado en 1996 por CSLI Publications, Stanford).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513746&pid=S0120-338X201600020001000040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Wilbur, R. (1993). Syllables and Segments: Hold the Movement and Move the Holds! En G. R. Coulter (Ed.), <i>Current Issues in </i><i>ASL</i><i> Phonology</i> (pp. 135-168). San Diego: Academic Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513748&pid=S0120-338X201600020001000041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Woodward, J. A., Jr. (1973). Implicational Lects on the Deaf Diglossic Continuum. Tesis doctoral, Georgetown University.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1513750&pid=S0120-338X201600020001000042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>  </font>      ]]></body><back>
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