<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0120-3584</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Desarrollo y Sociedad]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Desarro. soc.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0120-3584</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de los Andes]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0120-35842008000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Demanda por servicios públicos domiciliarios y pérdida irrecuperable de los subsidios: el caso colombiano]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Demand for public utility services and deadweight loss of subsidies: The case of Colombia]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Medina]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Morales]]></surname>
<given-names><![CDATA[Leonardo Fabio]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<numero>61</numero>
<fpage>01</fpage>
<lpage>42</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0120-35842008000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0120-35842008000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0120-35842008000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[En este trabajo se estiman funciones de demanda por los servicios públicos domiciliarios de agua y electricidad para una muestra de las ciudades más importantes en Colombia. Teniendo como fuente de información la Encuesta de Calidad de Vida 2003, se utiliza una metodología no lineal que aprovecha las particularidades de la función de oferta de estos bienes (bloque de precios crecientes, IBP), para identificar la demanda. Con la estimación de la función de demanda se obtienen elasticidades ingreso y precio, y se estima el efecto que tiene un aumento en el precio del consumo básico sobre el bienestar de las familias beneficiarias mediante la variación compensada y la pérdida irrecuperable, la cual se cuantifica en aproximadamente treinta y cinco millones de dólares por año, por concepto de los subsidios brutos en acueducto, alcantarillado y electricidad.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[We estimate demand functions of electricity and water for the main cities in Colombia, using as source of information the LSMS survey of 2003, and using a nonlinear methodology that take advantage of some particularities of the supply function that allow us identifying the demand in the presence of increasing block pricing, IBP. With the estimated demand functions, we get price and income elasticities, and we estimate the effect of rising subsidized prices to basic consumption of beneficiary families, on their welfare, by estimating their compensated variation and deadweight losses, which we estimate to be roughly US$35 million per year on gross subsidies to water, sewerage and electricity.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[focalización de subsidios]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[incidencia]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[bienestar]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[funciones de demanda de servicios públicos domiciliarios]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[focalization of subsidies]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[incidence]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[welfare]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[demand functions for public utility services]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2"> <font face="verdana" size="4">    <p align="center"><b>Demanda por servicios p&uacute;blicos domiciliarios y p&eacute;rdida irrecuperable de los subsidios: el caso colombiano</b></p></font>     <p></p> <font face="verdana" size="3">    <p align="center"><b><i>Demand for public utility services and deadweight loss of subsidies: The case of Colombia</i></b></p></font>     <p></p>     <p>Carlos Medina**    <br> Leonardo Fabio Morales***</p>     <p>* Agradecemos a Sheila Olmstead por sus aportes y sugerencias en la construcci&oacute;n del modelo emp&iacute;rico; a Silvio L&oacute;pez por asistencia; a un &aacute;rbitro an&oacute;nimo y a participantes en seminarios del Banco de la Rep&uacute;blica en Bogot&aacute; y Medell&iacute;n, y del Segundo Encuentro Local del Cap&iacute;tulo de Colombia de la Red de Desigualdad y Pobreza de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, por comentarios. Tambi&eacute;n agradecemos a Julio Miguel Silva y Javier Rozo por el suministro de informaci&oacute;n tarifaria. Las opiniones expresadas en este documento pertenecen a sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista del Banco de la Rep&uacute;blica o de su junta directiva.</p>     <p>** Investigador, correo electr&oacute;nico <a href="mailto:cmedindu@banrep.gov.co">cmedindu@banrep.gov.co</a>, tel&eacute;fono (57) (4) 576 7464, fax: (57) (4) 251 5488.</p>     <p>*** Investigador, correo electr&oacute;nico <a href="mailto:lmoralzu@banrep.gov.co">lmoralzu@banrep.gov.co</a>, tel&eacute;fono (57) (4) 576 7468, fax: (57) (4) 251 5488.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este art&iacute;culo fue recibido el 23 de octubre del 2007, modificado el 25 de febrero de 2008 y finalmente aceptado el 25 de mayo del mismo a&ntilde;o.</p> <hr size="1">     <p><b>Resumen</b></p>     <p>En este trabajo se estiman funciones de demanda por los servicios p&uacute;blicos domiciliarios de agua y electricidad para una muestra de las ciudades m&aacute;s importantes en Colombia. Teniendo como fuente de informaci&oacute;n la Encuesta de Calidad de Vida 2003, se utiliza una metodolog&iacute;a no lineal que aprovecha las particularidades de la funci&oacute;n de oferta de estos bienes (bloque de precios crecientes, IBP), para identificar la demanda. Con la estimaci&oacute;n de la funci&oacute;n de demanda se obtienen elasticidades ingreso y precio, y se estima el efecto que tiene un aumento en el precio del consumo b&aacute;sico sobre el bienestar de las familias beneficiarias mediante la variaci&oacute;n compensada y la p&eacute;rdida irrecuperable, la cual se cuantifica en aproximadamente treinta y cinco millones de d&oacute;lares por a&ntilde;o, por concepto de los subsidios brutos en acueducto, alcantarillado y electricidad.</p>     <p><b><i>Palabras clave</i>:</b> focalizaci&oacute;n de subsidios, incidencia, bienestar, funciones de demanda de servicios p&uacute;blicos domiciliarios.</p>     <p><i>Clasificaci&oacute;n JEL</i>: D6, D12, H4, H22, H24, I3.</p> <hr size="1">     <p><b>Abstract</b></p>     <p>We estimate demand functions of electricity and water for the main cities in Colombia, using as source of information the LSMS survey of 2003, and using a nonlinear methodology that take advantage of some particularities of the supply function that allow us identifying the demand in the presence of increasing block pricing, IBP. With the estimated demand functions, we get price and income elasticities, and we estimate the effect of rising subsidized prices to basic consumption of beneficiary families, on their welfare, by estimating their compensated variation and deadweight losses, which we estimate to be roughly US$35 million per year on gross subsidies to water, sewerage and electricity.</p>     <p><b><i>Key words</i>:</b> focalization of subsidies, incidence, welfare, demand functions for public utility services.</p>     <p><i>JEL Classification</i>: D6, D12, H4, H22, H24, I3.</p> <hr size="1">     <p><b>Introducci&oacute;n</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Buena parte de los pa&iacute;ses en desarrollo, y en particular, de los pa&iacute;ses latinoamericanos, cuentan con alguna forma de subsidios a la provisi&oacute;n de servicios p&uacute;blicos domiciliarios, SSPPD, soportados por decisiones que han contado tradicionalmente con amplio apoyo popular. La determinaci&oacute;n de la cuant&iacute;a y la asignaci&oacute;n de los subsidios han requerido una institucionalidad que establezca las reglas de juego en esta materia y vele por su cumplimiento. En casos como el colombiano, dichas reglas han contado desde sus comienzos con buenas intenciones de parte de sus autores, pero han estado acompa&ntilde;adas de grandes dificultades de tipo t&eacute;cnico, que en materia de la focalizaci&oacute;n de los subsidios, han ofrecido soluciones que han sido objeto de gran debate recientemente<a href="#1" name="n1"><sup>1</sup></a>.</p>     <p>Teniendo en cuenta la dificultad que representa lograr consensos en torno a la pol&iacute;tica de asignaci&oacute;n y focalizaci&oacute;n de subsidios de los SSPPD, es apenas de entenderse que la institucionalidad que enmarca dicha pol&iacute;tica no cuente con mecanismos que eval&uacute;en su desempe&ntilde;o, con objeto de reorientarla, de tal forma que despu&eacute;s que los subsidios se comienzan a otorgar, sea posible flexibilizar su asignaci&oacute;n de acuerdo con los resultados de dichas evaluaciones. En este sentido, el seguimiento y evaluaci&oacute;n de la asignaci&oacute;n y focalizaci&oacute;n de los subsidios a los SSPPD queda en buena parte en manos de la academia.</p>     <p>Este trabajo utiliza la Encuesta de Calidad de Vida de 2003 y las estructuras tarifarias, para estimar la funci&oacute;n de demanda de agua y electricidad en las principales zonas urbanas del pa&iacute;s. Las funciones de demanda se estiman mediante una metodolog&iacute;a no lineal, particularmente &uacute;til en presencia de bloques crecientes de tarifas, IBP, el cual es el caso en Colombia. Las estimaciones son la herramienta principal para calcular elasticidades precio e ingreso de la demanda e indicadores de bienestar como la variaci&oacute;n compensada del consumidor y la p&eacute;rdida irrecuperable de la eficiencia ante un cambio de precios, insumos fundamentales para evaluar el bienestar de los hogares beneficiarios de los SSPPD.</p>     <p>Los resultados de las estimaciones arrojan elasticidades precio de la demanda de agua y electricidad consistentes con las de estudios previos. La simulaci&oacute;n de una pol&iacute;tica que iguala en cada estrato los precios marginales del consumo b&aacute;sico a los costos de referencia revela que la compensaci&oacute;n que requerir&iacute;an los hogares beneficiarios de los subsidios a los SSPPD en Colombia, para mantener la utilidad que ten&iacute;an con el consumo b&aacute;sico a precio subsidiado, se asignar&iacute;a de forma bastante homog&eacute;nea en la distribuci&oacute;n de ingresos para ambos casos: agua y electricidad. Sin embargo, la p&eacute;rdida irrecuperable se concentrar&iacute;a en los m&aacute;s pobres, en particular en el caso de la electricidad.</p>     <p>A continuaci&oacute;n se presenta una revisi&oacute;n de trabajos previos sobre el tema y se describen en detalle la estructura de tarifas de bloques de precios crecientes, la metodolog&iacute;a de estimaci&oacute;n, los datos y los resultados de las estimaciones de las funciones de demanda de agua y electricidad, con base en las cuales se realiza el c&aacute;lculo de mediciones del bienestar econ&oacute;mico de los hogares beneficiarios. Finalmente, se presentan las conclusiones.</p>     <p><b>I. Antecedentes</b></p>     <p><b>A. Estimaciones previas de demandas de servicios p&uacute;blicos en Colombia</b></p>     <p>En Colombia se han realizado diversos intentos por encontrar una estimaci&oacute;n adecuada de la funci&oacute;n de demanda por agua o por electricidad, lo cual no es tarea f&aacute;cil, dado que la estimaci&oacute;n tiene problemas muy particulares que complican el proceso de identificaci&oacute;n, por el hecho de que la estructura de la oferta es de precios crecientes por bloques (IBP). Uno de los primeros intentos fue el de Madock, Casta&ntilde;o y Vella (1992), que con una muestra de hogares de Medell&iacute;n de 1.500 observaciones, derivaron elasticidades para la demanda de electricidad utilizando una metodolog&iacute;a tipo Hausman (1979), la cual consiste en estimar una funci&oacute;n demanda condicional minimizando una funci&oacute;n de p&eacute;rdida. La elasticidad precio de la demanda obtenida para todos los estratos fue de -0,466.</p>     <p>Otra aproximaci&oacute;n reconocida para el caso colombiano es la de L&oacute;pez, Casta&ntilde;o y V&eacute;lez (1992), trabajo en el cual se estima una funci&oacute;n de demanda de acueducto para la ciudad de Medell&iacute;n para el per&iacute;odo comprendido entre 1985 y 1991. En este trabajo se utiliza un modelo din&aacute;mico de ajuste parcial, para obtener elasticidades de corto plazo entre -0,16 y -0,30. Para el caso de electricidad, V&eacute;lez, Botero y Y&aacute;&ntilde;ez (1991) hacen una estimaci&oacute;n de demanda residencial para las ciudades de Bogot&aacute; y Medell&iacute;n. Utilizan series de tiempo entre el per&iacute;odo 1970 y 1983, de consumo anual por suscriptor medio, para estimar par&aacute;metros estructurales de la funci&oacute;n de demanda. Las elasticidades precio de la demanda oscilan entre -0,10 y -0,12.</p>     <p><b>B. Estudios de otros pa&iacute;ses</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Puede encontrarse variedad de trabajos en los que se estiman individualmente ecuaciones de demanda de agua y electricidad para &aacute;reas urbanas de muchos pa&iacute;ses en el mundo. Las primeras aproximaciones de estimaci&oacute;n se centraban en el uso del precio marginal o el precio promedio, para incluirlo como la principal variable en las ecuaciones de demanda. Trabajos como los de Gibbs (1978) y Linaweaver (1967), pusieron de resalto las ventajas del uso del precio marginal. Los estudios posteriores de Taylor (1975) y Nordin (1976) se centraron en definir mejores especificaciones para las ecuaciones de demanda e incluyeron el precio marginal y una variable de diferencia que tomara en cuenta la transferencia que se presentaba por la existencia de IBP (Hewitt y Haneman, 1995).</p>     <p>En literatura posterior se aclararon los problemas de identificaci&oacute;n asociados a la estimaci&oacute;n de la demanda de estos bienes, y los trabajos se basaron en la utilizaci&oacute;n de m&eacute;todos econom&eacute;tricos para enfrentar el problema de endogeneidad por la aparente simultaneidad del precio marginal, la cantidad y las variables que tuvieran en cuenta la transferencia de ingreso entre los diferentes bloques. Por tanto, la mayor&iacute;a de los trabajos recurrieron a la utilizaci&oacute;n de m&eacute;todos de variables instrumentales o m&iacute;nimos cuadrados en dos o tres etapas (Baker, Blundell y Micklewright, 1989).</p>     <p>Dadas las limitaciones que presentan las alternativas basadas en regresiones lineales de enfrentar los problemas del trabajo emp&iacute;rico, la literatura emp&iacute;rica m&aacute;s reciente sobre demandas de electricidad y agua se ha encaminado hacia las aproximaciones no lineales de estimaci&oacute;n. La metodolog&iacute;a de elecci&oacute;n discreta continua es una de las alternativas no lineales que fue utilizada primeramente por Hewitt y Hanemann (1995) y a partir de all&iacute; en otra serie de trabajos como el de Olmstead, Hanemann y Stavins (2005), OHS y el de Mosqueira (2003), en los cuales se han comprobado las ventajas de la metodolog&iacute;a frente a comparaciones lineales. En este trabajo se seguir&aacute; esta l&iacute;nea de la literatura para el caso colombiano, que estima mediante la alternativa de elecci&oacute;n continua discreta la demanda para los servicios p&uacute;blicos en el pa&iacute;s.</p>     <p>Revisiones detalladas de la modelaci&oacute;n de estimaciones de demanda residencial de acueducto se pueden consultar en Arbu&eacute;s, Garc&iacute;a-Vali&ntilde;as y Mart&iacute;nez-Espi&ntilde;eira (2003) y en Worthington y Hoffmann (2006). Es importante anotar que aunque en teor&iacute;a el uso de modelos din&aacute;micos con datos de panel permitir&iacute;a obtener los resultados m&aacute;s precisos de las funciones de demanda residencial de servicios p&uacute;blicos, son muy pocos los trabajos que utilizan esa aproximaci&oacute;n por la falta de datos de panel. Afortunadamente, la revisi&oacute;n de Worthington y Hoffmann concluye que las estimaciones encontradas por los diferentes estudios citados son <i>generalmente</i> consistentes, independientemente de la fuente de datos utilizada y de su estrategia de identificaci&oacute;n.</p>     <p><b>II. Demanda de agua y electricidad y la teor&iacute;a sobre los bloques de precios crecientes</b></p>     <p>Actualmente es bastante com&uacute;n encontrar en todo el mundo que las tarifas de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios sean de precios por bloques, el cual es el caso colombiano.</p>     <p>El marco legal en el que se funda el actual sistema de subsidios a los servicios p&uacute;blicos domiciliarios est&aacute; plasmado en la Constituci&oacute;n de 1991 y en las posteriores leyes 142 y 143 de 1994. El esp&iacute;ritu de la normativa es el de promover un sistema de prestaci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos eficiente a partir de criterios de solidaridad, suficiencia financiera, redistribuci&oacute;n y eficiencia social y econ&oacute;mica. El sistema actual de SSPD que evolucion&oacute; como resultado de estas y otras consideraciones se caracteriza por un mecanismo de subsidios cruzados a la demanda; sin embargo, la reglamentaci&oacute;n tambi&eacute;n contempla la posibilidad de financiar el funcionamiento del sistema mediante la participaci&oacute;n de dineros p&uacute;blicos en los casos en los cuales sea necesario.</p>     <p>Los subsidios cruzados consisten en un sistema de tarifas en el cual se le asignan tarifas por encima del costo a una porci&oacute;n del mercado y por debajo a otra porci&oacute;n de dicho mercado, que por razones de pol&iacute;tica social se busca favorecer. La magnitud de los subsidios cruzados est&aacute; determinada por el estrato socioecon&oacute;mico de las viviendas y el nivel de consumo de los hogares.</p>     <p>En los casos de acueducto y electricidad, en general las viviendas situadas en estratos 1, 2 &oacute; 3 pagan una tarifa subsidiada hasta un nivel de consumo b&aacute;sico; las de estrato 4 pagan el costo, y finalmente, las de estratos 5 y 6 pagan m&aacute;s del costo<a href="#2" name="n2"><sup>2</sup></a>. El <a href="#g1">gr&aacute;fico 1</a> ilustra el caso de Bogot&aacute;. N&oacute;tese que los estratos m&aacute;s bajos pagan en general tarifas m&aacute;s subsidiadas.</p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><a name="g1"></a>Gr&aacute;fico 1. Estructura de tarifas. Bogot&aacute;, diciembre de 2003.</center></p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1g1.jpg"></center></p>     <p>La distribuci&oacute;n del consumo seg&uacute;n los rangos reglamentarios para la aplicaci&oacute;n de los subsidios y contribuciones que se observa en las ciudades de la ECV2003 se presenta en el <a href="#c1">cuadro 1</a>. Vale la pena se&ntilde;alar que mientras en ambos servicios el porcentaje de hogares con niveles de consumo inferiores al l&iacute;mite de subsistencia en estrato 1 es del 70%, en el estrato 6 es del 20% para electricidad, pero de 50% para acueducto. En el conjunto de hogares que se encuentran en los estratos 4, 5 y 6, el porcentaje de hogares con niveles de consumo inferiores al l&iacute;mite de subsistencia es del 40% y 65% respectivamente para electricidad y acueducto, lo cual sugiere que el l&iacute;mite de consumo b&aacute;sico en acueducto es mucho m&aacute;s generoso que en electricidad<a href="#3" name="n3"><sup>3</sup></a>.</p>     <p>    <center><a name="c1"></a>Cuadro 1. Distribuci&oacute;n de los hogares por rango de consumo y estrato.</center></p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1c1.jpg"></center></p>     <p>La presencia de este tipo de estructura tiene importantes repercusiones sobre el trabajo emp&iacute;rico al momento de plantearse la estimaci&oacute;n de la demanda de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios; por tanto, en esta secci&oacute;n se tratar&aacute; el tema con detenimiento.</p>     <p><b>A. Descripci&oacute;n general</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los precios por bloques son estructuras de precios que caracterizan la funci&oacute;n de oferta de ciertos bienes, sobre todo los servicios p&uacute;blicos domiciliarios. Estas estructuras de precios son no lineales, pues se caracterizan por fijar precios marginales diferentes seg&uacute;n sea el rango de consumo, mayor o menor de acuerdo con el tipo de estructura (creciente por bloque, decreciente por bloque). En Colombia los servicios residenciales de agua y electricidad tienen una estructura de precios crecientes por bloques, es decir, que se les carga un precio marginal m&aacute;s alto a los vol&uacute;menes de consumo mayores. Esta pr&aacute;ctica es muy com&uacute;n en el &aacute;mbito internacional, y en Colombia se ha establecido como una estrategia para focalizar subsidios, bajo el supuesto de que existe una correlaci&oacute;n entre el nivel de consumo y el nivel de ingreso, y tambi&eacute;n para racionalizar el consumo y desincentivar el desperdicio de los recursos.</p>     <p>El <a href="#g2">gr&aacute;fico 2</a> presenta un ejemplo de precios crecientes por bloques con tres precios marginales diferentes; Si el consumo esta situado entre 0 y <i>w</i><sub>1</sub>, el precio cargado es <i>p</i><sub>1</sub>; si est&aacute; entre <i>w</i><sub>1</sub> y <i>w</i><sub>2</sub>, el precio ser&aacute; <i>p</i><sub>2</sub>; por &uacute;ltimo, para un consumo mayor a <i>w</i><sub>2</sub>, el precio cargado ser&aacute; <i>p</i><sub>3</sub>.</p>     <p>    <center><a name="g2"></a>Gr&aacute;fico 2. Estructura creciente de bloques de precios, y su restricci&oacute;n presupuestal.</center></p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1g2.jpg"></center></p>     <p>En una estructura de este tipo, el consumidor enfrenta una restricci&oacute;n presupuestal con unas caracter&iacute;sticas que difieren de las usuales, pues ser&aacute; no lineal (lineal a tramos). Las alternativas que se le presentan al consumidor es consumir en un punto interior a cualquiera de los bloques o en cualquiera de los <i>kinks</i> (los puntos de consumo a partir de los cuales el precio marginal cambia). As&iacute;, siendo el consumo del servicio p&uacute;blico <i>w</i> y el consumo de los dem&aacute;s bienes <i>r</i>, la restricci&oacute;n presupuestaria del consumidor residencial ser&iacute;a la ilustrada en el <a href="#g2">gr&aacute;fico 2</a>.</p>     <p>Como puede verse en la figura, la restricci&oacute;n presupuestal, considerando bienes con una estructura de precios por bloque, es no lineal, y seg&uacute;n la estructura de los bloques puede ser estrictamente no convexa, lo cual tiene consecuencias muy particulares para el equilibrio del consumidor, las funciones de demanda, las curvas de Engel, etc.</p>     <p><b>B. Ingreso monetario e ingreso virtual del hogar</b></p>     <p>Una de las particularidades importantes que se ha de tener en cuenta en los sistemas de precios IBP es la existencia de una transferencia creciente por bloques de consumo que se deriva del hecho de que el precio marginal por la &uacute;ltima unidad de consumo (metro c&uacute;bico o kilovatio/hora) no coincide necesariamente con el precio medio del total de unidades consumidas, lo que se deriva del hecho de que para consumos en los bloques asociados a los precios marginales m&aacute;s altos, el consumidor estuvo dispuesto a pagar por cada unidad de consumo dicho precio marginal, pero para las unidades consumidas situadas en los primeros bloques tuvo que pagar un precio menor.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por ejemplo: para un individuo que consumi&oacute; una cantidad del servicio <i>w*</i>, por encima de <i>w</i><sub>2</sub>, (<a href="#g2">gr&aacute;fico 2</a>), se deduce que estar&iacute;a dispuesto a pagar el precio <i>p</i><sub>3</sub> por cada unidad de consumo, lo que implicar&iacute;a un gasto final de <i>w*p</i><sub>3</sub>; pero en realidad tal individuo s&oacute;lo tuvo que haber pagado los precios <i>p</i><sub>1</sub> y <i>p</i><sub>2</sub> por las cantidades dentro de los bloques 1 y 2 respectivamente, lo que implicar&iacute;a un gasto de <img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e1.jpg">, que resulta claramente menor. La diferencia entre lo que estar&iacute;a dispuesto a pagar y lo que realmente paga es una transferencia <i>d</i>, que sumada al ingreso <i>Y</i>, da como resultado lo que se conoce como el ingreso virtual <img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e2.jpg">. De tal manera que el ingreso virtual incluye un subsidio, siempre que el consumo se sit&uacute;e por encima del primer bloque, y tal efecto deber&aacute; ser tenido en cuenta a la hora de estimar cualquier tipo de funci&oacute;n de demanda.</p>     <p><b>C. Estimaci&oacute;n de funciones de demanda sujetas a bloques de precios crecientes</b></p>     <p>Cuando la estructura de precios de un determinado bien es del tipo de bloques crecientes, se presenta un problema dual: el precio marginal aumenta en la medida en que aumenta el consumo, lo que ocasiona un problema de simultaneidad, dado que el precio y el bloque en el que se consume se determinan simult&aacute;neamente. En nuestro caso, el ingreso virtual es igualmente end&oacute;geno, dado que la transferencia que se le adiciona al ingreso monetario es funci&oacute;n del precio. En ese sentido, si una aproximaci&oacute;n tradicional de m&iacute;nimos cuadrados ordinarios fuera empleada el tama&ntilde;o del error, el precio marginal y el ingreso virtual estar&iacute;an sistem&aacute;ticamente correlacionados, lo que har&iacute;a la estimaci&oacute;n sesgada e inconsistente.</p>     <p>Los primeros intentos de resolver este problema provienen de la utilizaci&oacute;n de variables instrumentales, como los m&iacute;nimos cuadrados en dos etapas<a href="#4" name="n4"><sup>4</sup></a>. No obstante, la aproximaci&oacute;n de las variables instrumentales tiene limitaciones importantes, previamente se&ntilde;aladas en la literatura<a href="#5" name="n5"><sup>5</sup></a>. Como lo documentan Arbu&eacute;s <i>et al</i>. (2003), otro tipo de aproximaciones se han basado en la decisi&oacute;n de los hogares de seleccionarse a s&iacute; mismos en intervalos determinados de consumo. En general, estos procedimientos adoptan la intuici&oacute;n impl&iacute;cita en Heckman (1978) y en Burtless y Hausman (1978), y forman parte de la misma aproximaci&oacute;n adoptada en este documento, denominada Elecci&oacute;n Discreta Continua.</p>     <p><b>D. Elecci&oacute;n Discreta Continua</b></p>     <p>Este m&eacute;todo fue propuesto inicialmente por Hewitt y Hanemann (1995) y posteriormente por OHS, entre otros. Consiste b&aacute;sicamente en la estimaci&oacute;n de una funci&oacute;n de m&aacute;xima verosimilitud definida con base en la distribuci&oacute;n conjunta de dos t&eacute;rminos de error. La metodolog&iacute;a permite hacer la estimaci&oacute;n independientemente de si los individuos son observados consumiendo en alguno de los <i>kink</i>, o en alguna porci&oacute;n lineal de la restricci&oacute;n.</p>     <p><b>III. Metodolog&iacute;a</b></p>     <p>A continuaci&oacute;n se describe la Elecci&oacute;n Discreta Continua, metodolog&iacute;a con base en la cual se realizar&aacute; la estimaci&oacute;n de las funciones de demanda de agua y electricidad.</p>     <p><b>A. Agua</b></p>     <p>En este caso, se realizaron estimaciones de prueba con diferentes formas funcionales, de las cuales se concluy&oacute; que el mejor modelo para estimar era el doble logar&iacute;tmico. La ecuaci&oacute;n (1) presenta el modelo estimado:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e3.jpg"></center></p>     <p>Donde <i>w<sub>a</sub></i> es el consumo observado en acueducto de cada hogar que reporta el valor de la factura pagada por el servicio. La matriz <i>Z</i> comprende una serie de variables ex&oacute;genas que pueden influir en la determinaci&oacute;n de los niveles de consumo del bien, y variables de efectos fijos por cuidad. Los precios marginales del agua se representan por <i>p<sub>a</sub></i>, y el ingreso virtual que incluye la transferencia en el mercado del agua es <img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e4.jpg">. Por &uacute;ltimo, <font face="Symbol">h</font> y <font face="Symbol">e</font> son los t&eacute;rminos de error.</p>     <p><b>B. Electricidad</b></p>     <p>En este caso, las estimaciones de prueba arrojaron que el modelo que converg&iacute;a sin mayores complicaciones y del cual se obten&iacute;an los resultados intuitivamente esperados era logar&iacute;tmico lineal; la ecuaci&oacute;n estimada puede ser representada por la siguiente expresi&oacute;n:</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e5.jpg"></center></p>     <p>Donde, <i>w<sub>b</sub></i> es el consumo observado en electricidad de cada hogar que reporta el valor de la factura, y las dem&aacute;s variables se definen igual al caso anterior.</p>     <p><b>C. Particularidades y estimaci&oacute;n del m&eacute;todo de DCC</b></p>     <p>En una estimaci&oacute;n econom&eacute;trica est&aacute;ndar, regularmente las especificaciones de los modelos emp&iacute;ricos s&oacute;lo tienen una perturbaci&oacute;n aleatoria y no dos, como en el caso de las ecuaciones de demanda presentadas arriba. En estas aproximaciones est&aacute;ndar, la perturbaci&oacute;n aleatoria est&aacute; justificada en la existencia de efectos aleatorios no observados u omitidos. Dado que la una aproximaci&oacute;n DCC es una modelaci&oacute;n m&aacute;s completa de la demanda que otras de otra naturaleza como los m&iacute;nimos cuadrados o las variables instrumentales, se debe ser cauto a la hora de introducir la perturbaci&oacute;n aleatoria (Hewitt y Hanemann, 1995). Como existen diversas fuentes de error, algunas s&oacute;lo desconocidas por el investigador y otras desconocidas tanto por &eacute;ste como por el hogar que resuelve el problema de maximizaci&oacute;n de su utilidad, por eso se incluyen dos t&eacute;rminos de error en las ecuaciones. En el caso de <font face="Symbol">h</font>, este t&eacute;rmino recoge diferentes fuentes de heterogeneidad en las preferencias sobre el bien en cuesti&oacute;n a lo largo de los hogares. Estas fuentes son no observadas por el investigador, a causa de la existencia de variables no observables o mesurables. Entre tanto, <font face="Symbol">e</font> recoge una fuente de error que igualmente no es observada por el investigador, pero tampoco por el hogar. Se trata de un error en el proceso de optimizaci&oacute;n, el cual refleja el hecho de que el uso observado no coincida con el que deber&iacute;a ser el &oacute;ptimo (dado el proceso de maximizaci&oacute;n de la utilidad del hogar). Se adoptan los siguientes supuestos sobre los t&eacute;rminos de error:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e6.jpg"></center></p>     <p>La aproximaci&oacute;n de DCC modela la demanda condicional de un bien cuyo r&eacute;gimen de tarifas opera bajo la estructura de precios por bloques. Para dicha modelaci&oacute;n, en este trabajo se sigue la tendencia de la literatura reciente en este tema de adoptar una formulaci&oacute;n aditiva lineal; en tal caso, la descripci&oacute;n de la demanda condicionada toma la siguiente forma (OHS)<a href="#6" name="n6"><sup>6</sup></a>:</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e7.jpg"></center></p>     <p></p>     <p>La expresi&oacute;n (4) se obtiene de despejar para <font face="Symbol">h</font> cada una de las desigualdades que pueden plantearse con base en la estructura creciente de bloques y la ecuaci&oacute;n (1), las cuales resultan de cada caso posible en el que pueda estar situado dentro de la estructura de precios el consumo observado: en alguno de los bloques de consumo, o en alg&uacute;n <i>kink</i>. Adem&aacute;s <i>w</i> es el consumo observado y <img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e8.jpg"> es el consumo estimado dentro del bloque <i>k</i>, y <i>w<sub>k</sub></i> es el consumo en el punto o <i>kink k</i>.</p>     <p>La ecuaci&oacute;n anterior es la que se va a estimar mediante la m&aacute;xima verosimilitud; la probabilidad de observar un determinado nivel de consumo del servicio <i>w<sub>i</sub></i> puede ser expresada de la siguiente manera:</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e9.jpg"></center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Donde <i>t<sub>j</sub></i> hace referencia a un bloque o <i>kink</i> determinado; por tanto, la sumatoria se realiza sobre todas las posibles posiciones de consumo del bien dentro de la restricci&oacute;n presupuestal: cualquier bloque o cualquier <i>kink</i>.</p>     <p>Al resolver la expresi&oacute;n anterior se obtiene la formula de la funci&oacute;n de m&aacute;ximo verosimilitud para un n&uacute;mero de bloques y <i>kinks</i> tal que: <i>bloques</i> + <i>kinks = k</i>. Al resolver para 3 bloques y 2 <i>kinks</i>, que es el caso de acueducto, se obtuvo la siguiente funci&oacute;n de verosimilitud:</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e10.jpg"></center></p>     <p>Donde:</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e11.jpg"></center></p>     <p>Se estimaron las ecuaciones de demanda maximizando f&oacute;rmulas de verosimilitud del tipo de la ecuaci&oacute;n (6), para los servicios de agua y alcantarillado, utilizando diferentes expresiones seg&uacute;n la forma de la funci&oacute;n de oferta enfrentada por cada consumidor en particular (tres bloques, dos <i>kinks</i>; dos bloques, un <i>kink</i>, etc.). Para determinar la elasticidad precio de la demanda con precisi&oacute;n, se realizaron simulaciones tipo Montecarlo, utilizando la esperanza matem&aacute;tica de la funci&oacute;n de demanda condicional, seg&uacute;n la forma funcional que se utiliza en la estimaci&oacute;n de la demanda, dado que por la naturaleza no lineal de la aproximaci&oacute;n, los par&aacute;metros no pueden ser precisamente interpretados como elasticidades<a href="#7" name="n7"><sup>7</sup></a>. No obstante, las elasticidades precio de las demandas simuladas resultan en magnitud muy similares a los coeficientes de precio obtenidos de las estimaciones. Por cuestiones de extensi&oacute;n del documento, se profundizar&aacute; el c&aacute;lculo de la esperanza matem&aacute;tica del consumo y la simulaci&oacute;n en uno de los ap&eacute;ndices.</p>     <p><b>IV. Datos y resultados de las estimaciones de demanda de servicios p&uacute;blicos</b></p>     <p><b>A. Datos y fuentes de informaci&oacute;n</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Nuestra estimaci&oacute;n de funciones de demanda residencial de agua y electricidad usa como fuente de informaci&oacute;n la Encuesta de Calidad de Vida (ECV), realizada por el Departamento Administrativo Nacional de Estad&iacute;stica (Dane) en 2003. Dicha encuesta recoge valiosa informaci&oacute;n sobre las condiciones socioecon&oacute;micas de la poblaci&oacute;n colombiana. Indaga sobre el valor de la &uacute;ltima factura pagada por servicios p&uacute;blicos del hogar encuestado, el ingreso y otro conjunto de variables que pueden influir en la determinaci&oacute;n de los niveles de consumo de estos dos servicios p&uacute;blicos domiciliarios. La otra informaci&oacute;n relevante que se utiliz&oacute; en el estudio son las tarifas cobradas por las empresas prestadoras en el mismo momento en el que se realiz&oacute; la encuesta. Para la informaci&oacute;n de tarifas se tiene como fuentes las comisiones de regulaci&oacute;n de los servicios en cuesti&oacute;n, la Superintendencia de Servicios P&uacute;blicos Domiciliarios (SSPD) y el Sistema &Uacute;nico de Informaci&oacute;n de la SSPD.</p>     <p>Con la informaci&oacute;n de la factura pagada por cada hogar en particular y las tarifas cobradas por las empresas, se calcul&oacute; el consumo observado por medio de algunas derivaciones de la expresi&oacute;n (8), la cual establece la estructura de cobro est&aacute;ndar para un servicio p&uacute;blico, la cual incluye un cargo fijo (aunque no en todos los casos) y cada uno de los bloques de consumo con sus respectivos precios.</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e12.jpg"></center></p>     <p>Con <i>i =</i> 1, 2, ... <i>n</i></p>     <p>donde <i>V</i><sup>(<i>e</i>)</sup> corresponde al valor de la factura de una vivienda situada en estrato <i>e</i>, la cual es una funci&oacute;n que depende de las cantidades totales consumidas. <i>Q<sub>k</sub></i>, <i>v</i><sub>0</sub><sup>(<i>e</i>)</sup> es el cargo fijo que se cobra a las viviendas situadas en estrato <i>e</i>; <i>p<sub>i</sub></i><sup>(<i>e</i>)</sup> es el precio marginal en el bloque de precios <i>i</i> para una vivienda situada en estrato <i>e</i>; <i>q<sub>i</sub></i> indica la cantidad consumida por el hogar el bloque de precios <i>i</i>; <i>n</i> indica el n&uacute;mero de intervalos y <i>k</i> el intervalo en el cual se encuentra la cantidad total consumida en unidades del respectivo bien <i>Q<sub>k</sub></i>.</p>     <p>Una descripci&oacute;n de las variables utilizadas en las estimaciones se presenta en el <a href="#c2">cuadro 2</a>. La diferencia en el n&uacute;mero de viviendas con las cuales se estimaron los modelos de agua y electricidad se debe principalmente al bajo reporte de la factura de agua. El resultado final es que la muestra utilizada en el ejercicio de agua consta de hogares relativamente m&aacute;s ricos que la de electricidad: se encuentran con mayor probabilidad en estratos altos, tienen un jefe m&aacute;s educado y, en general, las caracter&iacute;sticas de sus viviendas son mejores.     <p>    <center><a name="c2"></a>Cuadro 2. Estad&iacute;sticas descriptivas.</center></p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1c2.jpg"></center></p>     <p><b>B. Resultados</b></p>     <p><b>1. Agua</b></p>     <p>En este caso se utiliz&oacute; informaci&oacute;n para nueve ciudades, incluidas en la ECV 2003, y sus respectivas tarifas. Estas ciudades fueron: Bogot&aacute;, Medell&iacute;n y su &aacute;rea metropolitana, Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, C&uacute;cuta, Bucaramanga, Cali y Pasto<a href="#8" name="n8"><sup>8</sup></a>. Los resultados de las estimaciones se presentan en el <a href="#c3">cuadro 3</a>, en el cual aparecen tambi&eacute;n los nombres de las variables<a href="#9" name="n9"><sup>9</sup></a>. Salvo las variables casa, solar, numero de cuartos y las <i>dummies</i> de efectos fijos para Cali y Bucaramanga, las dem&aacute;s variables incluidas en la regresi&oacute;n resultaron ampliamente significativas.</p>     <p>    <center><a name="c3"></a>Cuadro 3. Resultados ecuaci&oacute;n de demanda de agua: DCC y OLS.</center></p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1c3.jpg"></center></p>     <p>Las variables de estrato revelan que el consumo aumenta a medida que pasamos a estratos cada vez m&aacute;s altos. Las variables que describen elementos adicionales de las viviendas, como n&uacute;mero de ba&ntilde;os, garaje, terraza, jard&iacute;n, etc., como es de esperarse, tienen influencia positiva en el consumo del recurso.</p>     <p>La variable <i>solar</i>, la variable <i>casa</i> (la unidad de vivienda es <i>casa</i> y no <i>apartamento</i>), junto con la variable <i>zona verde</i> (cercan&iacute;a de la vivienda a parques y zonas verdes), explican de forma negativa el consumo. En caso de las zonas verdes, estas pueden resultar un sustituto de otro tipo de bienes que impliquen consumo de agua, como el jard&iacute;n, y en el caso de la existencia de solar, este elemento en muchos casos permite la recolecci&oacute;n de aguas lluvia para empleos generales como el aseo y adem&aacute;s mantiene la vivienda fresca y ventilada. Adem&aacute;s, los solares son caracter&iacute;sticos de las casas y no de los apartamentos y los resultados de la estimaci&oacute;n de la demanda indican que en promedio los hogares que habitan unidades de vivienda que son casas consumen menos agua. La variable <i>n&uacute;mero de cuartos</i> resulta con signo negativo, pero su efecto no es estad&iacute;sticamente significativo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las variables de efectos fijos de ciudad revelan que con respecto a Bogot&aacute; (categor&iacute;a de referencia) y manteniendo todo lo dem&aacute;s constante, algunas ciudades como Medell&iacute;n, Barranquilla, Cali, Pereira y Cartagena consumen m&aacute;s agua en promedio. Alternativamente comparadas con Bogot&aacute;, otras ciudades como Pasto y Bucaramanga consumen menos. Esto puede explicarse por el hecho de que, como se ver&aacute; m&aacute;s adelante, la elasticidad precio de la demanda del agua es baja en lo que hace relaci&oacute;n a otros servicios p&uacute;blicos como electricidad; aunque el precio del servicio sea mayor en Bogot&aacute; que en la mayor&iacute;a de las otras ciudades, el ingreso del hogar promedio es sustancialmente mayor; por tanto, el consumo resulta inferior en algunas ciudades. En las ciudades en las cuales el consumo es mayor, puede presentarse que en promedio el efecto de un menor precio relativo comparado con Bogot&aacute; supere el efecto de un menor ingreso en comparaci&oacute;n a esta ciudad.</p>     <p>N&oacute;tese la gran diferencia que se encuentra entre los coeficientes estimados por OLS y aquellos estimados por DCC. Con OLS no se logra identificar la relaci&oacute;n negativa que existe entre los precios y la demanda de agua, y el efecto ingreso es en ese caso despreciable. Con OLS, buena parte del efecto precio se captura en los efectos fijos de estrato socioecon&oacute;mico, los cuales a su vez presentan un signo contraintuitivo.</p>     <p>Aunque la interpretaci&oacute;n de los coeficientes de precio e ingreso como cambios marginales puede estar sujeta a imprecisiones dada la no linealidad del modelo, m&aacute;s adelante puede verse que las elasticidades calculadas por simulaci&oacute;n son muy similares a dichos coeficientes. En el caso de esta estimaci&oacute;n, por ser doble logar&iacute;tmica los coeficientes podr&iacute;an ser interpretados como elasticidades; as&iacute;, la elasticidad precio estar&iacute;a alrededor del -25%, y el ingreso, en 14%. De lo cual se puede adelantar que el bien es inel&aacute;stico al precio y al ingreso, lo cual es muy intuitivo teniendo en cuenta que el agua es un bien necesario. Por tanto, no se espera mucha respuesta del consumo ante variaciones del precio o el ingreso.</p>     <p><b>2. Electricidad</b></p>     <p>En este caso de electricidad se utiliz&oacute; informaci&oacute;n de las siguientes ciudades colombianas: Medell&iacute;n y su &aacute;rea metropolitana, Cali, Bogot&aacute;, Bucaramanga, Pasto, Cartagena y Barranquilla. Los resultados de las estimaciones se presentan en el <a href="#c4">cuadro 4</a><a href="#10" name="n10"><sup>10</sup></a>. Salvo por la variable <i>garaje</i>, todas las variables incluidas en la ecuaci&oacute;n de demanda resultan estad&iacute;sticamente significativas. Las variables que se refieren a la existencia de algunos elementos de la vivienda como n&uacute;mero de cuartos, n&uacute;mero de ba&ntilde;os, terraza etc., resultan, como es de esperarse, con un efecto positivo sobre el consumo del recurso. Las variables de estrato revelan que se mantiene el mismo patr&oacute;n que en agua; el consumo crece a medida que se pasa de un estrato a otro. La &uacute;nica variable que tiene influencia negativa sobre el consumo es <i>educaci&oacute;n del jefe</i>, la cual revela que cuanto m&aacute;s educado sea el jefe del hogar, se evidencia menor consumo. Este hecho muestra la existencia de una cultura del ahorro y del no desperdicio en los hogares m&aacute;s educados.</p>     <p>    <center><a name="c4"></a>Cuadro 4. Resultados ecuaci&oacute;n de demanda de electricidad: DCC y OLS.</center></p>     <p>    <center><b><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1c4.jpg"></b></center></p>     <p>En cuanto a los efectos fijos de ciudad, los resultados revelan que en promedio y todo lo dem&aacute;s constante, casi todas las ciudades, salvo Bucaramanga, presentan un consumo superior al de Bogot&aacute;. Este resultado es consistente con las estimaciones, dado que a comparaci&oacute;n del agua, la elasticidad precio de la demanda es mayor, y dado que los precios marginales a cualquier bloque de consumo son mayores en Bogot&aacute;, eso repercute en un efecto precio en detrimento del consumo en la ciudad.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En este caso, los estimadores obtenidos por OLS registran problemas similares a los detectados en el caso de la demanda de agua.</p>     <p>Aunque de nuevo aqu&iacute; la interpretaci&oacute;n de los coeficientes de precio e ingreso puede tener ciertas imprecisiones, m&aacute;s adelante puede verse que la elasticidad precio simulada es muy similar a la que se obtiene con el coeficiente. Dado que el modelo arroja una semielasticidad en el caso del precio, al multiplicar por el consumo promedio se obtiene una elasticidad promedio superior a -0,48%, y el coeficiente del ingreso, que es una elasticidad, es de 32%. As&iacute; pues, en comparaci&oacute;n al agua, la electricidad es un bien m&aacute;s el&aacute;stico, lo cual es bastante intuitivo, dado que muchos bienes superiores y suntuarios y del hogar funcionan con electricidad, lo que hace que la respuesta ante cambios en precio e ingreso pueda ser m&aacute;s alta.</p>     <p><b>C. Simulaci&oacute;n de la elasticidad precio de la demanda</b></p>     <p>La no linealidad del modelo de elecci&oacute;n discreta continua implica que los coeficientes no puedan interpretarse precisamente como cambios marginales, pues las variables explicativas se encuentran tambi&eacute;n en los l&iacute;mites de integraci&oacute;n de la expresi&oacute;n de la demanda condicionada, por lo cual no es posible encontrar una soluci&oacute;n anal&iacute;tica para expresar la derivada. Sin embargo, para superar esta limitaci&oacute;n y encontrar cambios marginales precisos, es posible simularlos, para lo cual hay que encontrar una expresi&oacute;n para el valor esperado del consumo y perturbar el precio en una magnitud equivalerte al 1%, con lo cual es posible hallar el valor de la elasticidad directamente. Este procedimiento se hace mediante experimentos Montecarlo.</p>     <p>Para realizar este procedimiento es necesario calcular una expresi&oacute;n para el valor esperado del consumo. Del planteamiento de la funci&oacute;n de demanda condicional y siguiendo a OHS, tenemos que el consumo condicional a los bloques toma la siguiente forma:</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e13.jpg"></center></p>     <p>Resolviendo la anterior expresi&oacute;n se obtiene una formula para el valor esperado del consumo <i>E</i>(<i>w</i>). Esta derivaci&oacute;n aparece explicada m&aacute;s detalladamente en los anexos.</p>     <p><b>1. Agua</b></p>     <p>Los resultados de las simulaciones de la elasticidad precio de agua se presentan en el <a href="#c5">cuadro 5</a>. La elasticidad media es de -0,23; se realizaron 100 simulaciones de la elasticidad, lo que permite obtener un estad&iacute;stico <i>t</i> con el cual se deduce que el par&aacute;metro es estad&iacute;sticamente significativo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><a name="c5"></a>Cuadro 5. Elasticidades precio simuladas, agua</center></p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1c5.jpg"></center></p>     <p>En el <a href="#c6">cuadro 6</a> aparecen los resultados de la simulaci&oacute;n de las elasticidades ingreso. Para la demanda estimada de agua, en promedio la elasticidad fue de 0,13 y es estad&iacute;sticamente distinta de cero.</p>     <p>    <center><a name="c6"></a>Cuadro 6. Elasticidades ingreso de la demanda simuladas, agua</center></p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1c6.jpg"></center></p>     <p><b>2. Electricidad</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los resultados de las simulaciones de elasticidad precio e ingreso de la demanda de electricidad se presentan en los cuadros <a href="#c7">7</a> y <a href="#c8">8</a>. Aqu&iacute; tambi&eacute;n se realizaron 100 simulaciones y se calcul&oacute; un <i>t</i> estad&iacute;stico; las variables resultan muy significativas.</p>     <p>    <center><a name="c7"></a>Cuadro 7. Elasticidades precio simuladas, electricidad</center></p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1c7.jpg"></center></p>     <p>    <center><a name="c8"></a>Cuadro 8. Elasticidades ingreso simuladas, electricidad</center></p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1c8.jpg"></center></p>     <p>En el caso del agua, las elasticidades simuladas tanto de precio como de ingreso no difieren mucho de los coeficientes de las regresiones (-23%) y (17%) para precio y agua, respectivamente; es decir, si se registrase un incremento o decremento en el precio del agua equivalente al doble del precio actual, el consumo promedio s&oacute;lo incrementar&iacute;a o reducir&iacute;a en 23% respectivamente. Alternativamente, si el ingreso familiar se duplicase en el hogar, el incremento en el consumo s&oacute;lo ser&iacute;a del 17%. Estas elasticidades son m&aacute;s bajas que las obtenidas en el caso de electricidad, lo que puede ser interpretado como que el agua es un bien de car&aacute;cter m&aacute;s necesario que la electricidad. El consumo no responde mucho ante cambios de precio ni de ingreso.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En cuanto a la electricidad, encontramos una elasticidad precio de -0,45; es decir, toda vez que la tarifa de electricidad cambie, la respuesta del consumo ser&aacute; en magnitud superior a la que tendr&iacute;a el consumo de agua. La elasticidad ingreso obtenida fue del 0,31; toda vez que el ingreso se duplique, el consumo de electricidad se elevar&iacute;a en un 31%. Dado que el consumo de muchos vienes suntuarios dentro del hogar es complementario al uso de la electricidad, la respuesta en el consumo del bien es m&aacute;s sensible que en el caso del agua.</p>     <p><b>V. C&aacute;lculo de mediciones del bienestar econ&oacute;mico de los hogares beneficiarios a partir de la elasticidad precio de la demanda</b></p>     <p>Uno de los principales logros de caracterizar la funci&oacute;n de demanda de un bien es que permite traer al campo de lo emp&iacute;rico muchos conceptos desde la teor&iacute;a econ&oacute;mica del bienestar. En esta secci&oacute;n se calcula con base en los resultados obtenidos de las estimaciones econom&eacute;tricas el cambio en el excedente del consumidor y la p&eacute;rdida irrecuperable de la eficiencia, resultantes de una pol&iacute;tica que iguala en cada estrato los precios marginales del consumo b&aacute;sico a los del consumo complementario, para los casos de agua y electricidad.</p>     <p>El excedente del consumidor es una de las herramientas m&aacute;s mencionadas de la teor&iacute;a del bienestar, y en el &aacute;mbito emp&iacute;rico, la idea b&aacute;sica es evaluar la disponibilidad que ha de pagar un consumidor por un cambio en el precio del bien que consume, por ejemplo de <i>p</i><sub>0</sub> a <i>p</i><sub>1</sub>. Para caracterizar los cambios en bienestar generados por variaciones en los precios, se utiliza un conjunto de herramientas dise&ntilde;adas desde la teor&iacute;a del bienestar como la variaci&oacute;n compensada y la variaci&oacute;n equivalente. Dado que los cambios en los precios de los servicios p&uacute;blicos afectan el bienestar econ&oacute;mico de la familia representativa, herramientas de este corte son una clave importante para dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas en el campo de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios en el pa&iacute;s.</p>     <p>Si se cuenta con una estimaci&oacute;n confiable de la funci&oacute;n de demanda, uno de los acercamientos m&aacute;s comunes al excedente del consumidor es el &aacute;rea a la izquierda de la demanda marshaliana, que utiliza los par&aacute;metros estimados; sin embargo, esta metodolog&iacute;a no deja de ser una aproximaci&oacute;n y en ciertas circunstancias podr&iacute;a no ser muy precisa. Para calcular las mediciones de bienestar que se presentan en este trabajo se sigui&oacute; a Hausman (1981), que desarrolla una metodolog&iacute;a para encontrar el excedente del consumidor y la p&eacute;rdida irrecuperable de manera precisa con base en la demanda compensada.</p>     <p><b>A. Estimaci&oacute;n del cambio en el excedente del consumidor y la p&eacute;rdida irrecuperable del subsidio a los servicios p&uacute;blicos</b></p>     <p>La idea b&aacute;sica de la metodolog&iacute;a de Hausman (1981) es encontrar el cambio en el excedente del consumidor mediante la funci&oacute;n de demanda compensada o hicksiana, partiendo de la demanda observada de mercado o marshaliana, que es justamente la que se ha estimado en secciones anteriores. Con este insumo realizan los c&aacute;lculos de la variaci&oacute;n compensada, que es una medici&oacute;n del cambio en el excedente del consumidor, y con la magnitud de la variaci&oacute;n compensada se puede encontrar el valor de la p&eacute;rdida irrecuperable de la eficiencia de forma directa.</p>     <p>Para empezar a construir una expresi&oacute;n para la variaci&oacute;n compensada ante un cambio de precios, se utiliza la identidad de Roy, con base en la cual se obtiene la siguiente ecuaci&oacute;n:</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e14.jpg"></center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Obs&eacute;rvese que la expresi&oacute;n de la derecha es la funci&oacute;n de demanda para el caso de agua, para la cual se utiliz&oacute; una forma Log-Log. Para encontrar la funci&oacute;n indirecta de utilidad se resuelve la anterior ecuaci&oacute;n diferencial por separaci&oacute;n de variables y se integra para llegar a la siguiente expresi&oacute;n:</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e15.jpg"></center></p>     <p>Siguiendo la metodolog&iacute;a planteada por Hausman (1981), simplemente se define la constante de integraci&oacute;n como un &iacute;ndice de utilidad cardinal <i>c</i> = <i>u</i><SUB>0</SUB>. Despejando el ingreso de la ecuaci&oacute;n anterior se obtiene la funci&oacute;n de gasto, la cual depende de la utilidad y el nivel de precios.</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e16.jpg"></center></p>     <p>Si consideramos un cambio de precios de <i>p</i><sub>0</sub> a <i>p</i><sub>1</sub>, la variaci&oacute;n compensada es la cantidad de ingreso <i>vc</i> que se le tendr&iacute;a que transferir al consumidor, para que a los precios nuevos, <i>p</i><sub>1</sub>, mantenga su utilidad inicial, <i>u</i><sub>0</sub>. De esta forma, <i>vc</i> es tal que <i>V</i> (<i>p</i><sub>0</sub>, <i>y</i><sub>0</sub>) = <i>V</i> (<i>p</i><sub>1</sub>, <i>y</i><sub>0</sub> + <i>vc</i>). En t&eacute;rminos de la funci&oacute;n de gasto, se expresa como:</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e17.jpg"></center></p>     <p>Finalmente, utilizando las expresiones (12) y (13) y realizando algunos procedimientos algebraicos se obtiene una ecuaci&oacute;n para la variaci&oacute;n compensada en t&eacute;rminos del cambio de precios y su equivalente en t&eacute;rminos del cambio en el precio de las cantidades.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e18.jpg"></center></p>     <p>El mismo procedimiento se utiliza para encontrar una ecuaci&oacute;n para la demanda de electricidad, que utiliza una forma logaritmo lineal. La expresi&oacute;n que se obtiene para la variaci&oacute;n compensatoria es la siguiente:</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e19.jpg"></center></p>     <p>Con las expresiones presentadas se puede entonces encontrar la variaci&oacute;n compensada ante el cambio de precios que implica cualquier tipo de subsidio o impuesto. Al igual que una medida de cambio en el excedente del consumidor, es importante tener una medida de la p&eacute;rdida irrecuperable de la eficiencia asociada a la respectiva distorsi&oacute;n en los precios; si la variaci&oacute;n compensada es el &aacute;rea a la izquierda de la curva de demanda compensada <i>h</i> (<i>p, u</i><SUB>0</SUB>) entre el precio inicial <i>p</i><SUB>0</SUB> y el precio final <i>p</i><sub>1</sub>, la p&eacute;rdida de la eficiencia es el tri&aacute;ngulo que corresponde a la diferencia entre la variaci&oacute;n compensada y el costo del subsidio o las rentas que se recogen con el impuesto. Dado que los servicios p&uacute;blicos se caracterizan en Colombia por haber sido importantemente subsidiados, en esta secci&oacute;n se realiza un acercamiento a la medici&oacute;n de la variaci&oacute;n compensada y la p&eacute;rdida de la eficiencia de dicho subsidio.</p>     <p><b>B. Aplicaci&oacute;n emp&iacute;rica</b></p>     <p>La p&eacute;rdida irrecuperable de la eficiencia corresponde entonces al &aacute;rea que resulta de restar del costo total del subsidio (<i>p</i><SUB>0</SUB> - <i>p</i><sub>1</sub>) • <i>q</i><sub>1</sub> el &aacute;rea correspondiente a la variaci&oacute;n compensada, lo cual da como resultado el tri&aacute;ngulo blanco en la esquina superior derecha en el rect&aacute;ngulo que representa el costo del subsidio en el panel <i>A</i> del <a href="#g3">gr&aacute;fico 3</a>.</p>     <p>    <center><a name="g3"></a>Gr&aacute;fico 3. Variaci&oacute;n compensada y p&eacute;rdida de la eficiencia.</center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1g3.jpg"></center></p>     <p>Para hacer el c&aacute;lculo de la variaci&oacute;n compensada y la p&eacute;rdida de la eficiencia se realizaron dos ejercicios de acercamiento. En el primer ejercicio, el m&aacute;s general, se analiz&oacute; un cambio de precios de <i>p</i><SUB>0</SUB> a <i>p</i><sub>1</sub> en el cual <i>p</i><sub>1</sub> es el costo de referencia y <i>p</i><SUB>0</SUB> el precio del primer bloque en la estructura, y suponiendo que la curva de oferta agregada del servicio p&uacute;blico es perfectamente el&aacute;stica, lo cual se muestra en el panel <i>B</i> del <a href="#g3">gr&aacute;fico 3</a>. El precio disminuye generando una variaci&oacute;n compensada equivalente al &aacute;rea del trapecio rayado, mientras que el costo del subsidio equivale al rect&aacute;ngulo en color. El cambio de precio en cada servicio equivale al precio que enfrenta en el primer rango de consumo, al precio que corresponde al costo de referencia.</p>     <p>En el segundo ejercicio se supone una estructura de oferta IBP y se modela un cambio de precios igualmente de <i>p</i><SUB>0</SUB> a <i>p</i><sub>1</sub>; de nuevo, <i>p</i><SUB>0</SUB> y <i>p</i><sub>1</sub> son los precios en el primer intervalo de consumo y el costo de referencia, respectivamente. En este caso se da por sentado que la variaci&oacute;n en los precios no es lo suficientemente grande como para que el individuo se cambie del bloque en el cual estaba consumiendo. As&iacute;, si el hogar estaba consumiendo en el primer bloque de consumo, la p&eacute;rdida de eficiencia es el triangulo dibujado en el panel <i>D</i> del <a href="#g3">gr&aacute;fico 3</a>; pero si el individuo ya se encontraba en el segundo intervalo de consumo, la variaci&oacute;n compensada equivale al rect&aacute;ngulo en color del panel <i>C</i> del <a href="#g3">gr&aacute;fico 3</a>. As&iacute; que siempre que el hogar presente consumo complementario, la variaci&oacute;n compensatoria es simplemente una transferencia de ingreso que iguala al costo del subsidio y, por tanto, no hay p&eacute;rdida irrecuperable de la eficiencia.</p>     <p>Los resultados tambi&eacute;n se presentan discriminando entre la muestra total y solamente los hogares que son susceptibles de recibir el subsidio, pues algunos hogares (menos del 10% de la muestra) nunca reciben subsidio, independientemente del nivel de consumo. Esta discriminaci&oacute;n es importante, dado que es de esperar que la magnitud de la p&eacute;rdida de la eficiencia y la variaci&oacute;n compensada difieran seg&uacute;n el tipo de servicio entre estas dos muestras.</p>     <p>Finalmente, el ejercicio presenta la estimaci&oacute;n de la p&eacute;rdida irrecuperable total por concepto del esquema de subsidios vigente al momento de la encuesta, sin tener en cuenta la fuente de financiaci&oacute;n de &eacute;stos<a href="#11" name="n11"><sup>11</sup></a>.</p>     <p><b>C. Resultados</b></p>     <p>Los resultados de los ejercicios planteados se presentan en los siguientes cuadros. Para visualizar elementos importantes desde el punto de vista distributivo, se analizan las medias de la variaci&oacute;n compensatoria y la p&eacute;rdida irrecuperable de la eficiencia por deciles de ingreso.</p>     <p><b>1. Agua</b></p>     <p>Para el caso de agua en el panel superior del <a href="#c9">cuadro 9</a> se presentan los resultados del primer ejercicio (oferta infinitamente el&aacute;stica) y en el inferior los del segundo ejercicio (oferta IBP). Los cuadros est&aacute;n divididos con los resultados para toda la muestra y exclusivamente para la muestra que puede recibir subsidio. Los hogares que independientemente del rango de consumo que presenten no pueden recibir subsidio son aquellos de estratos altos; en ellos, el precio que corresponde al primer rango de consumo siempre es igual al costo de referencia o est&aacute; por encima de &eacute;l. Para la muestra con la que se calcula agua, 600 observaciones presentan est&aacute; situaci&oacute;n, mientras que 1.063 son los hogares que s&iacute; pueden recibir subsidios en este servicio.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><a name="c9"></a>Cuadro 9. Promedios de la variaci&oacute;n compensada y la p&eacute;rdida irrecuperable de acuerdo con la estructura de tarifas: agua.</center></p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1c9.jpg"></center></p>     <p>La p&eacute;rdida irrecuperable de la eficiencia calculada en los dos ejercicios es relativamente estable en magnitud entre los deciles de ingreso intermedios, aunque como proporci&oacute;n de la variaci&oacute;n compensada, es notable que en los primeros deciles esta proporci&oacute;n sea mayor.</p>     <p>La menor participaci&oacute;n de la p&eacute;rdida irrecuperable en la variaci&oacute;n compensada, en la medida en que se consideran los deciles m&aacute;s altos, se debe a que es m&aacute;s probable que los hogares en los deciles m&aacute;s altos tengan niveles de consumo por encima del umbral de consumo de subsistencia, por lo cual su consumo le aportar&iacute;a a la variaci&oacute;n compensada; pero en la medida en que es m&aacute;s probable que se encuentre en un rango de consumo con precio marginal no subsidiado, no le aporta a la p&eacute;rdida irrecuperable y reduce as&iacute; el cociente en cuesti&oacute;n. En la mayor&iacute;a de los casos, este fen&oacute;meno, lejos de ser buenas noticias son malas, ya que lo &uacute;nico que refleja es la pobre focalizaci&oacute;n de los SPD, los cuales les otorgan subsidios inclusive a los hogares de los deciles m&aacute;s altos.</p>     <p>La p&eacute;rdida de la eficiencia resulta ser un porcentaje de la variaci&oacute;n compensatoria entre el 9,1% y el 7,5% para el primer y el segundo ejercicio, respectivamente, para la muestra de hogares que son susceptibles de recibir el subsidio, seg&uacute;n sea su nivel de consumo.</p>     <p><b>2. Electricidad</b></p>     <p>En forma similar al caso de agua, los resultados de electricidad se presentan en el <a href="#c10">cuadro 10</a>. Los resultados del primer ejercicio, suponiendo una curva de oferta perfectamente el&aacute;stica, en el panel superior, y los del segundo, suponiendo una curva de oferta tipo IBP en el inferior. En el caso de electricidad, los resultados tambi&eacute;n son discriminados entre el total de la muestra y s&oacute;lo la muestra de hogares que son susceptibles de recibir subsidio. Por ser de una estructura que comprende dos bloques, algunos hogares situados en estratos altos en cada una de las respectivas ciudades enfrentan desde el primer bloque de consumo un precio mayor o igual al costo de referencia. Los hogares que se encuentran en esta situaci&oacute;n son 2.328 en la muestra, una cantidad importante en lo que hace relaci&oacute;n al caso de agua, en el cual su peso en la muestra era menor. Los hogares que en electricidad son susceptibles de recibir el subsidio son 10.410.</p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><a name="c10"></a>Cuadro 10. Promedios de la variaci&oacute;n compensada y la p&eacute;rdida irrecuperable de acuerdo con la estructura de tarifas: electricidad.</center></p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1c10.jpg"></center></p>     <p>Muy parecido al caso anterior, la p&eacute;rdida irrecuperable de la eficiencia para la distorsi&oacute;n de precios causada por el subsidio para electricidad es de mayor magnitud en los deciles bajos e intermedios y se reduce de forma importante para los altos, sobre todo en el caso de los hogares susceptibles de subsidios. La p&eacute;rdida de la eficiencia resulta ser un porcentaje de la variaci&oacute;n compensatoria de 9,4% y 3,7%, para el ejercicio de oferta infinitamente el&aacute;stica y oferta IBP respectivamente, en el caso de los hogares susceptibles de ser subsidiados. Es notable que la p&eacute;rdida irrecuperable de la eficiencia es muy baja en promedio para toda la muestra, pues dada la estructura de consumo caracter&iacute;stica de este servicio, hay un n&uacute;mero considerable de hogares que no tienen p&eacute;rdida irrecuperable, dado que en gran parte de las ciudades a partir del tercer estrato el precio del primer bloque resulta ser el mismo costo de referencia, lo cual disminuye de manera notable el promedio de la p&eacute;rdida irrecuperable.</p>     <p>La p&eacute;rdida irrecuperable es una p&eacute;rdida de la eficiencia porque el costo del subsidio es superior a la magnitud que los individuos estar&iacute;an dispuestos a pagar por un cambio de precios que los dejase en el estado de bienestar antes que los precios experimentaran una variaci&oacute;n. Es menor en el caso de la electricidad en comparaci&oacute;n con el de agua, porque la estructura del consumo es tal que en electricidad hay mucha m&aacute;s concentraci&oacute;n de hogares consumidores en el bloque de consumo complementario, muchos de los cuales no tienen p&eacute;rdida irrecuperable de la eficiencia, siempre y cuando el cambio en los precios nos los lleve a reducir su consumo al primer intervalo, o consumo de subsistencia. Este resultado constituye evidencia adicional a la reportada en otros estudios, sobre el generoso nivel de consumo b&aacute;sico en el caso de agua<a href="#12" name="n12"><sup>12</sup></a>. Este aspecto incide directamente en la focalizaci&oacute;n de la p&eacute;rdida irrecuperable, pues cuantos m&aacute;s ricos se encuentren en el rango de consumo b&aacute;sico, m&aacute;s p&eacute;rdida irrecuperable se estar&aacute; generando en hogares de deciles altos.</p>     <p>Con base en una estimaci&oacute;n sencilla de la p&eacute;rdida irrecuperable total en subsidios a los SSPPD para el caso colombiano, que suponga que la p&eacute;rdida irrecuperable en las zonas urbanas sea similar a la que se presenta en el conjunto del pa&iacute;s, se tendr&iacute;a que la p&eacute;rdida irrecuperable ser&iacute;a igual a 18,1 millones de d&oacute;lares en agua, y a 19,4 millones en electricidad<a href="#13" name="n13"><sup>13</sup></a>. Los c&aacute;lculos se presentan en el <a href="#c11">cuadro 11</a> y se basan en cifras de subsidios estimados por Inec&oacute;n (2006) para 2004<a href="#14" name="n14"><sup>14</sup></a>.</p>     <p>    <center><a name="c11"></a>Cuadro 11. Estimaci&oacute;n de la p&eacute;rdida irrecuperable por los subsidios a agua y electricidad en Colombia.</center></p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1c11.jpg"></center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hay que tener en cuenta que por concepto de impuestos a los estratos altos y a los sectores comercial e industrial tambi&eacute;n se generan p&eacute;rdidas de eficiencia, las cuales no est&aacute;n cuantificadas en este ejercicio. Adem&aacute;s, la normativa del sector se ha modificado recientemente, y permite que los porcentajes m&aacute;ximos de subsidio en lo que hace relaci&oacute;n a los costos aumenten de 50% a 60% en estrato<sub>1</sub>, y de 40% a 50% en el estrato 2<a href="#15" name="n15"><sup>15</sup></a>.</p>     <p><b>VI. Conclusiones</b></p>     <p>En este trabajo se estim&oacute; una funci&oacute;n de demanda para los servicios p&uacute;blicos domiciliarios de agua y electricidad empleando una metodolog&iacute;a de alternativa discreta continua, que ha sido utilizada en la literatura reciente para hacer frente a los problemas de identificaci&oacute;n y estimaci&oacute;n que tienen los bienes cuya estructura de oferta se rige mediante bloques de precios crecientes. Los resultados obtenidos muestran que la elasticidad precio de la demanda en el caso de agua est&aacute; alrededor de (-0,23) y en electricidad alrededor de (-0,45). En cuanto a la elasticidad ingreso, los resultados obtenidos fueron (0,13) para agua y (0,31) para electricidad. Esto demuestra que el agua es un bien menos sensible a cambios en el precio y en el ingreso que la electricidad, por su car&aacute;cter de bien necesario.</p>     <p>Este trabajo demuestra que los servicios p&uacute;blicos domiciliarios son bienes de car&aacute;cter m&aacute;s bien inel&aacute;stico, sobre todo el agua. Por tanto, pol&iacute;ticas que le afecten el precio pueden causar efectos sensibles en el bienestar de la poblaci&oacute;n. Dado que el hogar promedio debe garantizar un consumo necesario de subsistencia, tambi&eacute;n debe reservar una parte del ingreso mensual para el consumo de estos bienes, aunque eso signifique sacrificar otros no tan necesarios.</p>     <p>Con base en la simulaci&oacute;n de una pol&iacute;tica que iguala en cada estrato los precios marginales del consumo b&aacute;sico a los del consumo complementario, se estimaron la variaci&oacute;n compensatoria y la p&eacute;rdida irrecuperable de la eficiencia. En el caso de esta &uacute;ltima variable, los resultados arrojaron que la p&eacute;rdida irrecuperable del hogar promedio representativo en el caso de agua ser&iacute;a de algo m&aacute;s del 7% de la variaci&oacute;n compensatoria, mientras que en el caso de la electricidad, la p&eacute;rdida de la eficiencia se sit&uacute;a alrededor del 4%, lo cual puede ser explicado por el hecho de que el consumo de electricidad no est&aacute; tan concentrado en el primer bloque de la estructura de tarifas, que es donde se produce la magnitud m&aacute;s fuerte de p&eacute;rdida de la eficiencia. Aunque estas mediciones del bienestar siguen siendo una aproximaci&oacute;n, permiten tener una idea de la magnitud de la ineficiencia provocada por la distorsi&oacute;n de precios y de los patrones en la distribuci&oacute;n entre poblaciones diferenciadas por su nivel de ingreso. La p&eacute;rdida se concentra en los niveles de ingreso intermedio y no en los altos, dado que el cambio en los precios de un rango de consumo a otro es menor a medida que se llega a los estratos m&aacute;s altos. Con base en una estimaci&oacute;n sencilla, se puede concluir que la p&eacute;rdida irrecuperable por los subsidios brutos en acueducto, alcantarillado y electricidad podr&iacute;an ascender a 37 millones y medio de d&oacute;lares por a&ntilde;o.</p>     <p>En vista de la magnitud de la p&eacute;rdida irrecuperable del sistema actual, y teniendo en cuenta la evidencia existente de acuerdo con la cual esquema actual tendr&iacute;a una incidencia muy limitada, se sigue que en caso de que se decidiera cambiar de sistema de focalizaci&oacute;n, por ejemplo eliminando el esquema de estratificaci&oacute;n y utilizando un mecanismo de focalizaci&oacute;n tipo <i>proxy-means test</i> (como el Sisb&eacute;n) con base en el cual se le transfiriera a cada hogar su respectiva <i>variaci&oacute;n compensada</i>, se ahorrar&iacute;an cerca de cuarenta millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o, a cambio de una inversi&oacute;n de aproximadamente siete millones de d&oacute;lares cada cinco a&ntilde;os (actualizaci&oacute;n del Sisb&eacute;n)<a href="#16" name="n16"><sup>16</sup></a>. Claro, ambos esquemas, el basado en el Sisb&eacute;n y el basado en la estratificaci&oacute;n, tienen limitaciones que cuestan, y que tambi&eacute;n habr&iacute;a que ponderar<a href="#17" name="n17"><sup>17</sup></a>.</p>     <p>    <center><b><a name="a1"></a>Anexo 1. Descripci&oacute;n de las variables utilizadas en las ecuaciones de demanda</b></center></p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1a1.jpg"></center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><a name="a2"></a>Anexo 2. Simulaci&oacute;n de la elasticidad</b></p>     <p>Dada la no linealidad del modelo de estimaci&oacute;n de demanda, para la estimaci&oacute;n de las elasticidades precio e ingreso de la demanda se requiri&oacute; realizar simulaciones mediante experimentos tipo Montecarlo. En el caso de la estimaci&oacute;n de demanda de agua, por ejemplo, en la que se utiliza una especificaci&oacute;n de tres bloques de consumo, el valor esperado de &eacute;ste est&aacute; determinado por la siguiente expresi&oacute;n, que se obtiene de aplicar la funci&oacute;n exponencial a la expresi&oacute;n (4) para eliminar el logaritmo:</p>     <p>    <center><b><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e20.jpg"></b></center></p>     <p>El valor esperado del consumo para una estructura de tres bloques y dos <i>kinks</i> puede escribirse en los siguientes t&eacute;rminos:</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e21.jpg"></center></p>     <p>Resolviendo esta expresi&oacute;n, con los supuestos realizados sobre el comportamiento de los t&eacute;rminos de error, se obtiene la siguiente f&oacute;rmula para el valor esperado bajo esa estructura:</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/dys/n61/n61a1e22.jpg"></center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De la misma forma se encuentran expresiones del valor esperado del consumo para cada una de las estructuras de la demanda de cada servicio en las diferentes ciudades y en los diferentes estratos, y todas ellas se utilizan para predecir el consumo. Utilizando procesos de Bootstrapping, se generaron 100 muestras aleatorias con reemplazo, las cuales permitieron calcular una muestra de 100 elasticidades simuladas para cada servicio, perturbando el precio en un 1% y encontrando la respuesta sobre el consumo.</p> <hr size="1">     <p><b>NOTAS AL PIE</b></p>     <p><a href="#n1" name="1">1</a>. Se distinguen dos principales enfoques que estudian la informalidad laboral: el enfoque estructuralista y el institucionalista. El primero ofrece una explicaci&oacute;n del fen&oacute;meno de la informalidad laboral como producto del comportamiento de la estructura econ&oacute;mica (Klein y Tokman, 1988; Uribe y Ortiz, 2006); es un an&aacute;lisis macroecon&oacute;mico de la informalidad. El segundo enfoque plantea que las actividades informales son una elecci&oacute;n de los individuos que responde a las excesivas regulaciones econ&oacute;micas y la ineficiencia del Estado por cargas burocr&aacute;ticas (De Soto, 1987 y 2000; Loayza, 1997; Perry, Maloney, Arias, Fajnzylber, Mason y Saavedra-Chanduvi, 2007; Portes y Benton, 1984; Uribe y Ortiz, 2006), que ser&iacute;a el an&aacute;lisis microecon&oacute;mico de la informalidad.</p>     <p><a href="#n2" name="2">2</a>. Para una descripci&oacute;n m&aacute;s detallada de las pruebas, <i>v&eacute;ase</i> Sarafidis y De Hoyos (2006).</p>     <p><a href="#n3" name="3">3</a>. <i>V&eacute;anse</i> mayores detalles sobre la evoluci&oacute;n de la normativa del sector y de sus esquemas de subsidios en Mill&aacute;n (2006).</p>     <p><a href="#n4" name="4">4</a>. Hausman <i>et al.</i> (1979); Agthe, Billings, Dobra y Kambiz (1986); Deller, Chicoine y Ganapathi (1986); Nieswiadomy y Molina (1988, 1989). <i>V&eacute;anse</i> tambi&eacute;n las referencias adicionales incluidas en Arbu&eacute;s <i>et al.</i> (2003) y en Worthington y Hoffmann (2006).</p>     <p><a href="#n5" name="5">5</a>. Hausman <i>et al.</i> (1979); Agthe, Billings, Dobra y Kambiz (1986); Deller, Chicoine y Ganapathi (1986); Nieswiadomy y Molina (1988, 1989). <i>V&eacute;anse</i> tambi&eacute;n las referencias adicionales incluidas en Arbu&eacute;s <i>et al.</i> (2003) y en Worthington y Hoffmann (2006).</p>     <p><a href="#n6" name="6">6</a>. La derivaci&oacute;n matem&aacute;tica y su notaci&oacute;n siguen la l&iacute;nea de los trabajos de Hewitt y Hanemann (1995) y de Olsmtead <i>et al</i>. (2005).</p>     <p><a href="#n7" name="7">7</a>. Pues los precios aparecen en los l&iacute;mites de integraci&oacute;n de la f&oacute;rmula de probabilidad de observar un consumo espec&iacute;fico.</p>     <p><a href="#n8" name="8">8</a>. Las inferencias resultantes con base en los hogares de la ECV 2003 que residen en estas ciudades son representativas del agregado de la zona urbana de ellas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#n9" name="9">9</a>. Una descripci&oacute;n m&aacute;s detallada de cada variable se encuentra en el <a href="#a1">anexo 1</a>.</p>     <p><a href="#n10" name="10">10</a>. Una descripci&oacute;n m&aacute;s detallada de cada variable se encuentra en el <a href="#a1">anexo 1</a>.</p>     <p><a href="#n11" name="11">11</a>. Sabemos que los subsidios a los SPD son financiados en parte por los usuarios residenciales de estratos 5 y 6, en parte por los sectores industrial y comercial y, finalmente, por la Naci&oacute;n o los gobiernos departamentales o municipales.</p>     <p><a href="#n12" name="12">12</a>. <i>V&eacute;anse</i> Fern&aacute;ndez (2004), Mel&eacute;ndez (2004) y Medina y Morales (2007), entre otros.</p>     <p><a href="#n13" name="13">13</a>. Se parte de un gasto (subsidio bruto) en acueducto y alcantarillado equivalente al 0,23% del PIB (suponiendo que la p&eacute;rdida irrecuperable de agua es igual a la de alcantarillado) y de un gasto en electricidad equivalente al 0,32% del PIB. No se tienen en cuenta las p&eacute;rdidas debidas a las tarifas impositivas.</p>     <p><a href="#n14" name="14">14</a>. La magnitud de la p&eacute;rdida irrecuperable, PI, en 2004 para el caso de bloque de precios crecientes, IBP, se estima en el caso de acueducto, con base en la fracci&oacute;n de la PI sobre la variaci&oacute;n compensada de 7,5%, y el monto del subsidio de demanda de ese servicio para ese a&ntilde;o, 453 mil millones: PI = (0,075)[453(1-0,075)], en el que [453(1-0,075)] es la variaci&oacute;n compensada.</p>     <p><a href="#n15" name="15">15</a>. Leyes 142 de 1995 y 1117 de 2006.</p>     <p><a href="#n16" name="16">16</a>. Medina y Morales (2007) presentan una estimaci&oacute;n de la incidencia de los subsidios a los servicios p&uacute;blicos domiciliarios para el caso de Bogot&aacute;, en la cual encuentran que la mayor parte de los subsidios, en lugar de quedar en los bolsillos de los pobres, se limitan a distorsionar los precios de las viviendas.</p>     <p><a href="#n17" name="17">17</a>. <i>V&eacute;anse</i>, entre otros, las dificultades del Sisb&eacute;n como instrumento de focalizaci&oacute;n documentadas en Gaviria, Medina y Mej&iacute;a (2006) y las referencias que all&iacute; se citan. Mel&eacute;ndez (2004) hace una cuantificaci&oacute;n de los <i>trade-offs</i> entre estos sistemas de focalizaci&oacute;n.</p> <hr size="1">     <p><b>Referencias</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>1. AGTHE, D.; BILLINGS, R.; DOBRA, J. and KAMBIZ, R. &quot;A simultaneous equation demand model for block rates&quot;, <i>Water Resources Research</i>, 22(1), (1986):1-4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000263&pid=S0120-3584200800010000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. ARBU&Eacute;S, F.; GARC&Iacute;A-VALI&Ntilde;AS, M. &Aacute;. and MART&Iacute;NEZ-ESPI&Ntilde;EIRA, R. &quot;Estimation of residencial water demand: A state-of-the-art review&quot;, <i>Journal of Socio-Economics</i>, 32, (2003):81-102.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000264&pid=S0120-3584200800010000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. BAKER, P.; BLUNDELL, R. and MICKLEWRIGHT, J. &quot;Modeling household energy expenditures using micro-data&quot;, <i>The Economic Journal</i>, 99, (1989):738-720.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000265&pid=S0120-3584200800010000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. BURTLESS, G. and HAUSMAN, J. &quot;The effect of taxation on labor supply: Evaluating the gary income maintenance experiment&quot;, <i>Journal of Political Economy</i>, 86, (1978):1101-1130.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000266&pid=S0120-3584200800010000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. DELLER, S.; CHICOINE, D. and GANAPATHI, R. &quot;instrumental variables approach to rural water service demand&quot;, <i>Southern Economic Journal</i>, 53(2), (1986):333-346.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000267&pid=S0120-3584200800010000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACI&Oacute;N. &quot;Plan de acci&oacute;n para la focalizaci&oacute;n de los subsidios para servicios p&uacute;blicos domiciliarios&quot;, <i>Documento Conpes</i>, 3386, (2005).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000268&pid=S0120-3584200800010000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. FERN&Aacute;NDEZ, D. <i>Recent Economic Developments in Infrastructure -REDI- in the water sector - Colombia</i>. Mimeo, Banco Mundial, (2004).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000269&pid=S0120-3584200800010000100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. GAVIRIA, A.; MEDINA, C. and MEJ&Iacute;A, C. <i>Assessing health reform in Colombia: From theory to practice</i>. Economia, Fall, (2006).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000270&pid=S0120-3584200800010000100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. GIBBS, K. &quot;Price variable in residencial water demand models&quot;, <i>Water Resources Research</i>, 14(1), (1978):18-15 <i>.</i>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000271&pid=S0120-3584200800010000100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. HAUSMAN, J.; KINUNNUCAN, M. and MCFADDEN, D. &quot;A two level electricity demand model: A evaluation of the connecticut time of day pricing&quot;, <i>Journal of Econometrics</i>, 8, (1979): 289-263.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000272&pid=S0120-3584200800010000100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. HAUSMAN, J. &quot;Exact consumer surplus and deadweight loss&quot;, <i>The American Economic Review</i>, 71(4),(1981):676-662.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000273&pid=S0120-3584200800010000100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. HECKMAN, J. &quot;Dummy endogenous variables in a simultaneous equation system&quot;, <i>Econometrica</i>, 46(4), (1978):931–959.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000274&pid=S0120-3584200800010000100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. HEWITT, J. and HANEMANN, W. &quot;A discrete continuous approach to residential water demand under block rate pricing&quot;, <i>Land Economics</i>, 71(2), (1995):173-92.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000275&pid=S0120-3584200800010000100013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. INGENIEROS Y ECONOMISTAS CONSULTORES S.A., Inec&oacute;n. <i>Consultor&iacute;a para la elaboraci&oacute;n de un programa de subsidios para el sector de agua potable y saneamiento en Colombia</i>. Informe Preliminar, Departamento Nacional de Planeaci&oacute;n, (2006).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000276&pid=S0120-3584200800010000100014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15. JARAMILLO, L. &quot;Modelando la demanda de uso residencial en M&eacute;xico&quot;, <i>Serie Documentos de Trabajo</i> (<i>INE-DGIPEA</i>), Instituto Nacional de Ecolog&iacute;a Perif&eacute;rico del Sur, (2003).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000277&pid=S0120-3584200800010000100015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16. L&Oacute;PEZ, G.; CASTA&Ntilde;O, E. and V&Eacute;LEZ, C. &quot;La demanda residencial de servicio de acueducto en Medell&iacute;n&quot;, <i>Lecturas de Econom&iacute;a</i> 37, (1992):104-70.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000278&pid=S0120-3584200800010000100016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17. MADOCK, R.; CASTA&Ntilde;O, E, y VELLA, F. &quot;Estimating electricity demand: The cost of linearising the budget constraint&quot;, <i>The Review of Economics and statistic</i>, 74(2), (1992): 350-354.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000279&pid=S0120-3584200800010000100017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. MEDINA, C. y MORALES, L. &quot;Stratification and public utility services in colombia: subsidies to households or distortions on housing prices?&quot;, <i>Economia</i>, 2(2), (2007).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000280&pid=S0120-3584200800010000100018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19. MEL&Eacute;NDEZ, M. <i>Subsidios al consumo de los servicios p&uacute;blicos en Colombia: ¿hacia d&oacute;nde movernos?</i> Fedesarrollo en el marco de la Misi&oacute;n de Servicios P&uacute;blicos, (2004).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000281&pid=S0120-3584200800010000100019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. MILL&Aacute;N, J. <i>Entre el mercado y el Estado: Tres d&eacute;cadas de reformas en el sector el&eacute;ctrico de Am&eacute;rica Latina</i>. Washington, D. C.: Banco Interamericano de Desarrollo, (2006).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000282&pid=S0120-3584200800010000100020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>21. MONTENEGRO, A. y RIVAS, R. <i>Las piezas del rompecabezas: Desigualdad, pobreza y crecimiento</i>. Taurus, (2005).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000283&pid=S0120-3584200800010000100021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>22. NIESWIADOMY, M. and MOLINA, D. &quot;Urban water demand estimates under increasing block rates&quot;, <i>Growth and Change</i>, 19(1), (1988):1-12.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000284&pid=S0120-3584200800010000100022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>23. NORDIN, J. &quot;a proposed modification of taylor's demand analysis: comment&quot;, <i>The Bell Journal of Economics</i>, 7(2), (1976):719-21.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000285&pid=S0120-3584200800010000100023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>24. OLMSTEAD, S.; HANEMANN, W. and STAVINS, R. &quot;Do consumers react to the shape of supply? Water demand under heterogeneous price structures&quot;, <i>Discussion Papers dp-05-29</i>, Resources For the Future, (2005).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000286&pid=S0120-3584200800010000100024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>25. TAYLOR, L. &quot;The demand for electricity: A survey&quot;, <i>The Bell Journal of Economics</i>, 6(1),(1975):110-74.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000287&pid=S0120-3584200800010000100025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>26. TERZA, J. &quot;Determinants of household electricity demand: A two-stage probit approach&quot;, <i>Southern Economic Journal</i>, 53(2), (1986):1131–1139.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000288&pid=S0120-3584200800010000100026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>27. V&Eacute;LEZ C.; BOTERO, J. y Y&Aacute;&Ntilde;EZ, S. &quot;La demanda residencial de electricidad: un caso colombiano&quot;, <i>Lecturas de Econom&iacute;a</i>, 34,(1991):147-114.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000289&pid=S0120-3584200800010000100027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>28. WORTHINGTON, A. and HOFFMANN, M. &quot;A state of the art review of residential water demand modelling&quot;, <i>Faculty of Commerce Papers</i>, (2006).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000290&pid=S0120-3584200800010000100028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[AGTHE]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[BILLINGS]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[DOBRA]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[KAMBIZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A simultaneous equation demand model for block rates]]></article-title>
<source><![CDATA[Water Resources Research]]></source>
<year>1986</year>
<volume>22</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>1-4</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[ARBUÉS]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[GARCÍA-VALIÑAS]]></surname>
<given-names><![CDATA[M. Á]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[MARTÍNEZ-ESPIÑEIRA]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Estimation of residencial water demand: A state-of-the-art review]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Socio-Economics]]></source>
<year>2003</year>
<volume>32</volume>
<page-range>81-102</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[BAKER]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[BLUNDELL]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[MICKLEWRIGHT]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Modeling household energy expenditures using micro-data]]></article-title>
<source><![CDATA[The Economic Journal]]></source>
<year>1989</year>
<volume>99</volume>
<page-range>738-720</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[BURTLESS]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[HAUSMAN]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The effect of taxation on labor supply: Evaluating the gary income maintenance experiment]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Political Economy]]></source>
<year>1978</year>
<volume>86</volume>
<page-range>1101-1130</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[DELLER]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[CHICOINE]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[GANAPATHI]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[instrumental variables approach to rural water service demand]]></article-title>
<source><![CDATA[Southern Economic Journal]]></source>
<year>1986</year>
<volume>53</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>333-346</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACIÓN</collab>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Plan de acción para la focalización de los subsidios para servicios públicos domiciliarios]]></article-title>
<source><![CDATA[Documento Conpes]]></source>
<year>2005</year>
<numero>3386</numero>
<issue>3386</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[FERNÁNDEZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Recent Economic Developments in Infrastructure -REDI- in the water sector - Colombia]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-name><![CDATA[Banco Mundial]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[GAVIRIA]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[MEDINA]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[MEJÍA]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Assessing health reform in Colombia: From theory to practice]]></source>
<year>2006</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[GIBBS]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Price variable in residencial water demand models]]></article-title>
<source><![CDATA[Water Resources Research]]></source>
<year>1978</year>
<volume>14</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>18-15</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[HAUSMAN]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[KINUNNUCAN]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[MCFADDEN]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A two level electricity demand model: A evaluation of the connecticut time of day pricing]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Econometrics]]></source>
<year>1979</year>
<volume>8</volume>
<page-range>289-263</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[HAUSMAN]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Exact consumer surplus and deadweight loss]]></article-title>
<source><![CDATA[The American Economic Review]]></source>
<year>1981</year>
<volume>71</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>676-662</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[HECKMAN]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Dummy endogenous variables in a simultaneous equation system]]></article-title>
<source><![CDATA[Econometrica]]></source>
<year>1978</year>
<volume>46</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>931-959</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[HEWITT]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[HANEMANN]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A discrete continuous approach to residential water demand under block rate pricing]]></article-title>
<source><![CDATA[Land Economics]]></source>
<year>1995</year>
<volume>71</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>173-92</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>INGENIEROS Y ECONOMISTAS CONSULTORES S.A., Inecón</collab>
<source><![CDATA[Consultoría para la elaboración de un programa de subsidios para el sector de agua potable y saneamiento en Colombia]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-name><![CDATA[Departamento Nacional de Planeación]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[JARAMILLO]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Modelando la demanda de uso residencial en México]]></article-title>
<source><![CDATA[Serie Documentos de Trabajo (INE-DGIPEA)]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-name><![CDATA[ituto Nacional de Ecología Periférico del Sur]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[LÓPEZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[CASTAÑO]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[VÉLEZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La demanda residencial de servicio de acueducto en Medellín]]></article-title>
<source><![CDATA[Lecturas de Economía]]></source>
<year>1992</year>
<volume>37</volume>
<page-range>104-70</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MADOCK]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[CASTAÑO]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[VELLA]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Estimating electricity demand: The cost of linearising the budget constraint]]></article-title>
<source><![CDATA[The Review of Economics and statistic]]></source>
<year>1992</year>
<volume>74</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>350-354</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MEDINA]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[MORALES]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Stratification and public utility services in colombia: subsidies to households or distortions on housing prices?]]></article-title>
<source><![CDATA[Economia]]></source>
<year>2007</year>
<volume>2</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MELÉNDEZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Subsidios al consumo de los servicios públicos en Colombia: ¿hacia dónde movernos?]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-name><![CDATA[Fedesarrollo]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MILLÁN]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[el mercado y el Estado: Tres décadas de reformas en el sector eléctrico de América Latina]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-loc><![CDATA[Washington^eD. C. D. C.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Banco Interamericano de Desarrollo]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MONTENEGRO]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[RIVAS]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Las piezas del rompecabezas: Desigualdad, pobreza y crecimiento]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-name><![CDATA[Taurus]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[NIESWIADOMY]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[MOLINA]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Urban water demand estimates under increasing block rates]]></article-title>
<source><![CDATA[Growth and Change]]></source>
<year>1988</year>
<volume>19</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>1-12</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[NORDIN]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[a proposed modification of taylor's demand analysis: comment]]></article-title>
<source><![CDATA[The Bell Journal of Economics]]></source>
<year>1976</year>
<volume>7</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>719-21</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[OLMSTEAD]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[HANEMANN]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[STAVINS]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Do consumers react to the shape of supply? Water demand under heterogeneous price structures]]></article-title>
<source><![CDATA[Discussion Papers]]></source>
<year>2005</year>
<numero>dp-05-29</numero>
<issue>dp-05-29</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[TAYLOR]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The demand for electricity: A survey]]></article-title>
<source><![CDATA[The Bell Journal of Economics]]></source>
<year>1975</year>
<volume>6</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>110-74</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[TERZA]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Determinants of household electricity demand: A two-stage probit approach]]></article-title>
<source><![CDATA[Southern Economic Journal]]></source>
<year>1986</year>
<volume>53</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>1131-1139</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[VÉLEZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[BOTERO]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[YÁÑEZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La demanda residencial de electricidad: un caso colombiano]]></article-title>
<source><![CDATA[Lecturas de Economía]]></source>
<year>1991</year>
<volume>34</volume>
<page-range>147-114</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[WORTHINGTON]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[HOFFMANN]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A state of the art review of residential water demand modelling]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year>2006</year>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
