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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper explores the widely mentioned perception gap existing between entrepreneurs and investors. A survey on the topic and an interview with entrepreneurs and joint investors serves as a basis for the setting up of a method intended to close the gap in order to facilitate investor-entrepreneur matching by means of a better perception of project value. The paper confirms the existence of the gap, lists the advantages of the method proposed, and points out future research avenues.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font size="4">    <center><b>Emprendedores e inversionistas: convergencias y divergencias<sup>*</sup> </b></center></font>     <p>    <center>V&iacute;ctor Manuel Tamayo Bustamante<sup>** </sup>Ana Mar&iacute;a Calle Fern&aacute;ndez <sup>***</sup></center></p>     <p><sup>*</sup> Este art&iacute;culo es parte del proyecto de tesis en el Master of Technology Management que el autor V&iacute;ctor Manuel Tamayo curs&oacute; en la Universidad de Queensland y de las reflexiones de los autores sobre el tema. Este art&iacute;culo se recibi&oacute; el 09-12-2004 y se aprob&oacute; el 29-05-2005. </p>     <p><sup>**</sup> Ingeniero Electr&oacute;nico, Universidad Pontificia Bolivariana, 2001; Master of Technology Management, Universidad de Queensland, 2002; Mag&iacute;ster en Ciencias Econ&oacute;micas, Universidad Nacional de Colombia. Profesor en el Departamento de Administraci&oacute;n de Empresas, Universidad de Antioquia y director del Grupo de Estudios Empresariales y Desarrollo Econ&oacute;mico (GEDE) en la misma instituci&oacute;n. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:vmtamayo@gmail.com">vmtamayo@gmail.com</a>. </p>     <p><sup>***</sup> Administradora de Empresas, Universidad de Antioquia, 2002; Especialista en Finanzas, Preparaci&oacute;n y Evaluaci&oacute;n de Proyectos, Universidad de Antioquia, 2005. Profesora en el Departamento de Administraci&oacute;n de Empresas, Universidad de Antioquia y miembro del Grupo de Estudios Empresariales y Desarrollo Econ&oacute;mico (GEDE) en la misma instituci&oacute;n. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:anamacalle@hotmail.com">anamacalle@hotmail.com</a>.</p>     <p>RESUMEN </p>     <p>El texto explora la <i>brecha de percepci&oacute;n</i> entre emprendedores empresariales e inversionistas. Esta relaci&oacute;n es ampliamente destacada, pero poco se ha estudiado y no se han propuesto m&eacute;todos para cerrarla. Apoyado en la revisi&oacute;n sobre el tema y entrevistas con emprendedores e inversionistas de riesgo, el art&iacute;culo propone un m&eacute;todo sistem&aacute;tico para cerrar dicha brecha de percepci&oacute;n, con el prop&oacute;sito de contribuir a que los emprendedores cumplan con los criterios de los inversionistas y de este modo aumenten el valor percibido de los proyectos y su financiaci&oacute;n. En el art&iacute;culo se muestra que la brecha existe; se exponen las ventajas de la metodolog&iacute;a propuesta para los emprendedores empresariales, los inversionistas y los docentes; y se se&ntilde;alan, finalmente, las posibilidades de investigaciones futuras. </p>     <p><b>Palabras clave:</b> empresarismo, riesgo, nuevas empresas, financiaci&oacute;n, creaci&oacute;n de empresas, plan de negocios.</p> <font size="4">    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><b>Entrepreneurs and investors: similarities and differences</b></center></font>     <p>ABSTRACT </p>     <p>This paper explores the widely mentioned perception gap existing between entrepreneurs and investors. A survey on the topic and an interview with entrepreneurs and joint investors serves as a basis for the setting up of a method intended to close the gap in order to facilitate investor-entrepreneur matching by means of a better perception of project value. The paper confirms the existence of the gap, lists the advantages of the method proposed, and points out future research avenues. </p>     <p><b>Key words:</b> Entrepreneurship, risk, new enterprises, financing, new venture creation, business plan.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p>     <p>La creaci&oacute;n de nuevas empresas ha sido reconocida como una fuerza motora para el crecimiento econ&oacute;mico de un pa&iacute;s (Burgelman &amp; Maidique, 2001; Timmons, 1994), dado que tanto este factor como el desarrollo son jalonados por el &eacute;xito de los nuevos proyectos empresariales. Se reconoce, de igual forma, que el capital para comenzar dichos proyectos com&uacute;nmente viene de terceros. Es usual que esta situaci&oacute;n se produzca por la falta de fondos en los nuevos proyectos empresariales, porque sus activos no son f&iacute;sicos, sino intelectuales o intangibles. En consecuencia, para hacer crecer sus proyectos empresariales, los emprendedores est&aacute;n obligados a encontrar una forma de obtener los recursos necesarios. Sin embargo, debido al hecho com&uacute;n de que los nuevos proyectos presentan flujos de caja negativos en los primeros a&ntilde;os (Lerner, 2000) y a que no poseen historial de desempe&ntilde;o ni de cr&eacute;dito, la obtenci&oacute;n de estos fondos se convierte en una tarea dif&iacute;cil. Esto significa el final de muchos proyectos productivos. </p>     <p>&iquest;Por qu&eacute; es tan dif&iacute;cil obtener fondos para nuevos proyectos productivos? Diferentes argumentos se han utilizado para explicar esta situaci&oacute;n. Algunos acad&eacute;micos dan razones macroecon&oacute;micas y falta de confianza en la econom&iacute;a (Tylor, 1999), mientras otros explican este fen&oacute;meno al sugerir la existencia de una <i>brecha de percepci&oacute;n</i> entre los inversionistas y los emprendedores. Estos &uacute;ltimos argumentan que en tanto los inversionistas poseen gu&iacute;as claras para seleccionar sus inversiones, los emprendedores y las nuevas empresas usualmente fallan en seguir y llenar estos criterios, porque fracasan en responder a las inquietudes de los inversionistas, lo cual da como resultado la no obtenci&oacute;n de los fondos requeridos. </p>     <p>Algunos acad&eacute;micos han hecho esfuerzos para llenar esta brecha de percepci&oacute;n, al codificar los criterios de los inversionistas (Hall &amp; Hofer, 1993; MacMillan &amp; Siegel, 1985; Muzyka &amp; Birley, 1996; Wells, 1974; Zopounidis, 1994). Sin embargo, ning&uacute;n estudio ha intentado explorar el otro lado de la relaci&oacute;n o presentar un m&eacute;todo para asegurar que los emprendedores llenen estos criterios, ya identificados por los investigadores. Una revisi&oacute;n de la bibliograf&iacute;a relevante, de los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os, indica que no se ha hecho investigaci&oacute;n o esfuerzo alguno en este campo. El presente documento sostiene firmemente que para llenar la brecha de percepci&oacute;n es necesario explorar ambos lados de la relaci&oacute;n y presentar un m&eacute;todo sistem&aacute;tico, a fin de asegurar que los emprendedores y los nuevos proyectos empresariales llenen los criterios seguidos por los inversionistas, y as&iacute; mejorar sus posibilidades de ser financiados. </p>     <p><b>1. Estado de la cuesti&oacute;n</b> </p>     <p>La creaci&oacute;n de nuevas empresas ha sido reconocida como un motor que dinamiza la econom&iacute;a y estimula su desarrollo y crecimiento (Admati &amp; Fleider, 1994). Un elemento clave es la participaci&oacute;n en forma de <i>equity positions</i><sup><a href="#Nota1">1</a></sup> por parte de los capitalistas, pues ellos son los facilitadores de capital para estas nuevas empresas. Adicionalmente, la cooperaci&oacute;n y el entendimiento &#8212;evitar brechas de percepci&oacute;n&#8212; entre emprendedores e inversionistas es un elemento determinante para el crecimiento continuo de esta relaci&oacute;n (Cable &amp; Shane, 1997).    <br>   A pesar de la importancia de la brecha de percepci&oacute;n en la relaci&oacute;n emprendedores-inversionistas, se han elaborado pocos estudios para entenderla a cabalidad. Por el contrario, tales estudios se han enfocado en el criterio de selecci&oacute;n de los capitalistas de riesgo (inversionista) y han desde&ntilde;ado completamente la percepci&oacute;n de los emprendedores. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>1.1 <i>Investigaci&oacute;n acad&eacute;mica</i></b> </p>     <p>Zopounidis (1994) provee un &uacute;til resumen de los estudios previos en el campo del capital de riesgo<i>. </i>&Eacute;l concluye que hay gran diversidad en los criterios de evaluaci&oacute;n y que su importancia var&iacute;a de un estudio a otro. Esto no debe sorprender, en especial si se toma en cuenta que el marco temporal de cubrimiento para los estudios analizados es alrededor de treinta a&ntilde;os &#8212;desde 1974 hasta 1996 (Muzyka &amp; Birley, 1996)&#8212;. Sin embargo, la industria de capital de riesgo ha sufrido revoluciones mayores en este per&iacute;odo, que la han cambiado significativamente en t&eacute;rminos de sofisticaci&oacute;n, especializaci&oacute;n e inversi&oacute;n econ&oacute;mica. </p>     <p>Zopounidis concluye que, como resultado del cambio, es natural esperar que los criterios de selecci&oacute;n, las expectativas y todas las variables relevantes hayan sido reevaluadas. No obstante, este autor presenta una variable constante a trav&eacute;s de los diferentes estudios, la cual se convierte en el criterio del equipo gerencial. Courtney argumenta que m&aacute;s all&aacute; de los cambios en los ciclos econ&oacute;micos y el cambio de paradigmas, siempre es una ventaja tener un equipo de direcci&oacute;n competente frente a nuevos proyectos empresariales (Courtney &amp; Kirkland, 1999). </p>     <p>MacMillan, por su parte, usa un modelo lineal y m&eacute;todos de regresi&oacute;n para predecir el &eacute;xito de 150 proyectos empresariales<i> </i>evaluados por 67 capitalistas de riesgo estadounidenses<i>. </i>Ellos identifican cinco grupos de criterios, los cuales se refieren a cuatro diferentes tipos de riesgo: riesgo gerencial, riesgo de inversi&oacute;n, las amenazas de la competencia y la capacidad de liquidar la inversi&oacute;n (estrategia de salida) (MacMillan &amp; Siegel, 1985)<i>. </i>Similarmente, Tyebjee y Bruno (1984), usando la misma t&eacute;cnica, encuentran como grupos de criterios las capacidades gerenciales, lo atractivo del mercado, la diferenciaci&oacute;n del producto, las amenazas del ambiente, la capacidad de liquidaci&oacute;n de la inversi&oacute;n y la recolecci&oacute;n de la utilidad. </p>     <p>Muzyca presenta un estudio entre firmas europeas de<i> </i>capital de riesgo<i>. </i>Para &eacute;stas, las habilidades gerenciales del equipo est&aacute;n en la cima de las caracter&iacute;sticas requeridas por los inversionistas<i>. </i>Adicionalmente, la capacidad de los productos para sostener una posici&oacute;n competitiva en el mercado y un equipo capaz de llevarlos a &eacute;ste se ubican en los siguientes lugares. Entre tanto, la ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica de la inversi&oacute;n relativa a la del inversionista est&aacute; situada en las &uacute;ltimas posiciones, por lo cual aparentemente este factor es de poca importancia para un gran n&uacute;mero de inversionistas (Muzyca &amp; Birley, 1996). &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p>     <p>Se concluye que los inversionistas de riesgo,<i> </i>como grupo, prefieren seleccionar una oportunidad que ofrecer un buen equipo gerencial y razonables estados financieros y productos, al tiempo que piensan que sin un adecuado equipo gerencial y una idea razonable, las buenas proyecciones financieras son generalmente insignificantes, porque nunca se materializar&aacute;n (Muzyca &amp; Birley, 1996). </p>     <p>Por otro lado, Muzyca concluye que todos los inversionistas de riesgo est&aacute;n de acuerdo en que la capacidad de liquidar la inversi&oacute;n es importante; en cambio, el tama&ntilde;o de mercado, la sensibilidad a los ciclos econ&oacute;micos y la estacionalidad de mercado-producto son relativamente insignificantes. Esta conclusi&oacute;n contrasta con la l&iacute;nea tradicional, la cual considera que los inversionistas est&aacute;n conducidos por el mercado. </p>     <p>Hall y Hofer (1993) usan como metodolog&iacute;a primaria el an&aacute;lisis de protocolo verbal. Ellos concluyen que la estrategia de negocios propuesta fue relativamente insignificante en las etapas de an&aacute;lisis de factibilidad y de valoraci&oacute;n de las propuestas. Tambi&eacute;n argumentan que mientras la informaci&oacute;n financiera sobre los negocios planteados fue revisada, esto no se convirti&oacute; en un criterio de decisi&oacute;n del inversionista. Adem&aacute;s, concluyen que las caracter&iacute;sticas de los emprendedores no fueron importantes en la valoraci&oacute;n y an&aacute;lisis de factibilidad de las propuestas, excepto para los extremos de la distribuci&oacute;n del talento empresarial &#8212;muy incompetentes y potencialmente muy competentes&#8212;. </p>     <p>Los resultados presentados por Hall y Hofer (1993), contrastan con varios estudios en este campo (Wells, 1974; Tyebjee &amp; Bruno, 1984; MacMillam &amp; Siegel 1985; MacMillan, Zemann &amp; Subbanarasimha, 1987). Los autores argumentan que debido a que en la mayor&iacute;a de los estudios previos no se especific&oacute; el estado del proceso de decisi&oacute;n estudiado, probablemente los criterios identificados surjan de diferentes estados del proceso de evaluaci&oacute;n por parte del inversionista, lo cual genera resultados espurios. Sin embargo, este estudio toma s&oacute;lo una muestra de cuatro capitalistas (dada la metodolog&iacute;a usada) y, por lo tanto, no puede ser considerado un reflejo suficiente de la realidad de todos los inversionistas de riesgo. </p>     <p>Cardis y Kirschner (2001) muestran un an&aacute;lisis completo de la industria de capital de riesgo. &Eacute;ste tiene la fortaleza de que los autores son personas de la industria, pero su desventaja radica en no proporcionan alg&uacute;n m&eacute;todo formal para validar sus conclusiones. Ellos afirman que los capitalistas perciben cuatro fuentes principales de riesgo: riesgo de mercado, riesgo de recursos humanos, riesgo tecnol&oacute;gico y riesgo monetario, y sostienen tanto que el mercado es el factor principal para los inversionistas como que las r&aacute;pidas tasas de crecimiento y su clara segmentaci&oacute;n son un elemento indispensable. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cardis y Kirschner tambi&eacute;n sugieren que un mercado peque&ntilde;o asegura el fracaso en la adquisici&oacute;n de fondos, pues si la idea del negocio no involucra un mercado suficientemente grande, la idea no puede crecer tanto como para ofrecer los retornos esperados por los inversionistas. Ellos argumentan que el riesgo del mercado es m&aacute;s significativo que el riesgo de recursos humanos, ya que los inversionistas pueden siempre adicionar talento y recursos humanos para fortalecer el equipo gerencial, pero en contadas ocasiones pueden crear un mercado para un proyecto dado. </p>     <p>Estos autores sugieren que los inversionistas minimizan el riesgo de recursos humanos evaluando el equipo gerencial y sus credenciales, los logros obtenidos y la calidad de sus presentaciones. Adicionalmente, ellos infieren que los inversionistas miden el grado de compromiso del equipo con el proyecto empresarial por el monto de su propio capital invertido en la empresa. As&iacute;, este estudio concluye que los inversionistas esperan soluciones, productos, servicios o tecnolog&iacute;as inteligentes, para evaluarlas a la luz de &aacute;reas principales: el estado de desarrollo del producto, la probable aceptaci&oacute;n del mercado y su grado de propiedad. </p>     <p>De cuerdo con Shepherd y Ettenson (2000), en general, el criterio m&aacute;s importante para el inversionista en su valoraci&oacute;n es el grado de competencia en el interior de la industria seleccionada, aunque tambi&eacute;n considera los aspectos relacionados con la competencia y la ventana de oportunidad. </p>     <p>Elango y Fried (1995) adicionan una cuesti&oacute;n de marcada relevancia: &iquest;c&oacute;mo difieren entre ellos los inversionistas de riesgo? Este aspecto es importante y debe ser tomado en cuenta, porque sus organizaciones y expectativas son distintas. Estos autores identifican cuatro fuentes potenciales de diferenciaci&oacute;n entre las firmas de capital de riesgo: etapa del proyecto empresarial que genera inter&eacute;s, monto de la ayuda proporcionada (no s&oacute;lo econ&oacute;mica), tama&ntilde;o de la firma y la localizaci&oacute;n geogr&aacute;fica. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p>     <p>Ellos dividen a los inversionistas en cuatro grupos, de acuerdo con las etapas de desarrollo del proyecto empresarial que genera inter&eacute;s, y concluyen que entre m&aacute;s temprana sea la etapa de inversi&oacute;n, m&aacute;s grande es el inter&eacute;s en proyectos empresariales construidos a partir de productos o servicios con alto grado de propiedad (por ejemplo, patentes), del alto grado de diferenciaci&oacute;n y de mercados con alto potencial. Los inversionistas interesados en etapas posteriores se mostraron m&aacute;s interesados en una aceptaci&oacute;n demostrada; sin embargo, no se encontraron variaciones en las cualidades gerenciales deseadas por los inversionistas. </p>     <p><b>1.2 <i>Resumen de resultados</i></b> </p>     <p>El <a href="/img/revistas/cadm/v18n29/a08c1.gif">Cuadro 1</a> extracta los resultados de las investigaciones y las caracter&iacute;sticas reconocidas como importantes y valoradas por los inversionistas cuando se considera al emprendedor y su proyecto empresarial, tal y como fueron ya identificadas en los estudios analizados.</p>     <p>Es notable que la &uacute;nica caracter&iacute;stica reconocida como fundamental por los inversionistas a trav&eacute;s de todos los estudios es la constituida por las <i>habilidades gerenciales</i> en el emprendedor o en el equipo. Puede argumentarse que sin importar el tipo de negocio, la tecnolog&iacute;a o el mercado, las habilidades gerenciales siempre son deseables, porque un equipo capacitado y preparado probablemente tendr&aacute; m&aacute;s ventajas y oportunidades que uno d&eacute;bil. Adem&aacute;s, factores como estados financieros, proyecciones de mercado o cualquier otra variable en un plan de negocios son insignificantes sin un equipo gerencial capaz de llevarlos a cabo y hacerlos una realidad.</p>     <p>Por lo tanto, es posible concluir que el equipo gerencial y el factor humano son caracter&iacute;sticas vitales y que los inversionistas podr&aacute;n invertir en buenas o excelentes ideas de negocios, pero solamente si son respaldadas con personas excepcionales. </p>     <p>El mercado y todas sus variables se han reconocido como determinantes clave para que los proyectos empresariales obtengan los fondos buscados (Cardis &amp; Kirschner, 2001). Sin embargo, se ha considerado el plan de mercadeo el eje principal de cualquier plan de negocios. A pesar de la posici&oacute;n contraria de Muzyka y Birley (1996), la gran mayor&iacute;a de los estudios muestra que el mercado y sus variables (tasas de crecimiento, por ejemplo) son tenidas en cuenta como criterios de decisi&oacute;n. Es posible concluir que, basados en los presentes estudios, los problemas del mercado son relevantes para los inversionistas y, de hecho, son un criterio decisivo para ellos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es l&oacute;gico que los inversionistas busquen oportunidades con grandes mercados y altas tasas de crecimiento, a fin de obtener los rendimientos esperados en sus portafolios. Esto es a&uacute;n m&aacute;s claro si se considera el hecho de que siete de cada diez proyectos empresariales de riesgo fallar&aacute;n o no obtendr&aacute;n los rendimientos esperados. Por lo tanto, las tres compa&ntilde;&iacute;as restantes son responsables del logro de los beneficios y los rendimientos del portafolio en general &#8212;rendimiento usualmente superior al 30% anual&#8212;. Queda claro que las compa&ntilde;&iacute;as `sobrevivientes' deben ser capaces de crecer r&aacute;pidamente para alcanzar esto, situaci&oacute;n que requerir&iacute;a un mercado masivo donde desempe&ntilde;arse de manera &oacute;ptima. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p>     <p>Las caracter&iacute;sticas del producto o servicio fueron medianamente reconocidas como decisivas para los estudios. Puede argumentarse que mientras tales caracter&iacute;sticas son importantes y necesarias para conquistar un mercado, tambi&eacute;n es asume que las soluciones tecnol&oacute;gicas usualmente no bastan para conquistar un mercado. Este &uacute;ltimo factor ha dado testimonio innumerables veces de mejores soluciones t&eacute;cnicas que fracasan. </p>     <p>La conclusi&oacute;n es que la mejor soluci&oacute;n t&eacute;cnica no conquista un mercado, sino aqu&eacute;lla con el mejor rango de variables y el mejor equipo gerencial &#8212;criterio n&uacute;mero uno&#8212;, capaz de transformar una buena oportunidad en un &eacute;xito total. Adicionalmente, se puede concluir que los inversionistas de riesgo esperan las buenas ideas, por lo que esto no significa una diferencia enormemente significativa, excepto en los extremos en los cuales la idea presentada tiene, en efecto, un potencial muy por encima del promedio. </p>     <p>El grupo de factores financieros fue tambi&eacute;n reconocido y valorado por los inversionistas. De &eacute;ste, la capacidad de liquidar la participaci&oacute;n (estrategia de salida) y el potencial de las propuestas fueron las caracter&iacute;sticas m&aacute;s importantes. Esto es l&oacute;gico si se considera a las inversiones en proyectos empresariales inversiones inm&oacute;viles, las cuales anclan un determinado capital (Cardis &amp; Kirschner, 2001). Por lo tanto, la existencia de una opci&oacute;n de salida a trav&eacute;s de la cual los inversionistas puedan trasformar su participaci&oacute;n inm&oacute;vil en elementos f&aacute;cilmente negociables en el mercado (como efectivo o acciones de alta bursatibilidad) es muy importante para ellos.</p>     <p>Finalmente, es posible identificar cinco grupos de caracter&iacute;sticas principales, que re&uacute;nen todas antes discutidas, las cuales se usaron para desarrollar el presente documento: </p>     <p>&#8226; Factores humanos: todos los asuntos relacionados con el equipo o el empresario, as&iacute; como la motivaci&oacute;n<i>, </i>preparaci&oacute;n<i>, </i>personalidad y habilidades. </p>     <p>&#8226; Caracter&iacute;sticas del producto/servicio: todos los asuntos relacionados con el producto/servicio en s&iacute; mismo, como la singularidad, la tecnolog&iacute;a y la viabilidad. </p>     <p>&#8226; Caracter&iacute;sticas del mercado: todos los asuntos relacionados con el mercado, como tama&ntilde;o del mercado, tasa de crecimiento, estacionalidad y competidores. </p>     <p>&#8226; Caracter&iacute;sticas financieras: todos los asuntos relacionados con los aspectos financieros del plan de negocios: retorno sobre la inversi&oacute;n (ROI: <i>return over investment</i>), puntos de equilibrio, estrategias de salida, participaci&oacute;n y equidad en el proyecto empresarial. </p>     <p>&#8226; Otros: asuntos no clasificados en ninguno de los grupos anteriores y se refieren a los criterios codificados de los inversionistas, como reglas de los fondos, etapas de inversi&oacute;n, rango de inversi&oacute;n y dem&aacute;s. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es importante resaltar algunos puntos importantes en la presente discusi&oacute;n. Primero, es notable el hecho que mientras diversos estudios se han realizado para identificar la percepci&oacute;n de los inversionistas, ninguno se haya realizado para encontrar la percepci&oacute;n de los emprendedores. Segundo, se conoce la creencia popular de la existencia de una brecha de percepci&oacute;n entre inversionistas y emprendedores, pero sorprende la carencia del tema en la bibliograf&iacute;a especializada.</p>     <p>Tercero, en este documento se argumenta firmemente que para poder cerrar o minimizar una brecha, en especial de percepci&oacute;n o comunicaci&oacute;n, es obligatoria la exploraci&oacute;n de las dos posiciones y perspectivas, y no de una sola de las partes, tal como ha sido la pr&aacute;ctica com&uacute;n en la literatura hasta ahora. </p>     <p><b>2. Marco de trabajo</b> </p>     <p>Hasta el momento, este trabajo ha explorado y presentado el principal criterio usado por los inversionistas de riesgo &#8212;y para el mercado de equidad en general&#8212; como pauta para seleccionar las compa&ntilde;&iacute;as en las cuales invertir. Este criterio &#8212;como se explic&oacute; en las secciones previas&#8212; puede agruparse en las personas, el mercado, las capacidades tecnol&oacute;gicas, los asuntos financieros y la debida diligencia<i>.</i> </p>     <p>Tomando en cuenta toda esta informaci&oacute;n, ha sido posible establecer que mientras existen puntos de congruencia entre los capitalistas y los empresarios, as&iacute; como la importancia de la tecnolog&iacute;a y de las altas tasas de crecimiento, tambi&eacute;n existen puntos de desacuerdo &#8212;por ejemplo, la importancia que debe tener el equipo de direcci&oacute;n y las percepciones sobre los competidores&#8212;. Sin embargo, es razonable concluir que existen errores de percepci&oacute;n entre emprendedores e inversionistas y que &eacute;stos han condenado nuevos proyectos empresariales, porque se preocupan por llenar el criterio percibido, y no el realmente utilizado por los inversionistas. Fallan, en consecuencia, en sus esfuerzos para ser financiados. Sin embargo, dos preguntas permanecen sin contestar: </p>     <p>&#8226; &iquest;Qu&eacute; pueden hacer las nuevas compa&ntilde;&iacute;as y empresas que buscan capital para aumentar sus oportunidades de obtenerlo? </p>     <p>&#8226; &iquest;C&oacute;mo pueden usar los resultados del presente documento para aumentar sus oportunidades? </p>     <p>Este trabajo propone el uso de un m&eacute;todo estructurado y secuencial, desarrollado a partir de las entrevistas realizadas, as&iacute; como de las investigaciones previas, el cual puede verse como una t&eacute;cnica para `comprobar la realidad' y que ayuda a identificar las debilidades en las propuestas de las empresas. Tambi&eacute;n sugiere c&oacute;mo estas debilidades pueden ser afrontadas. </p>     <p>El m&eacute;todo propuesto intenta ayudar, despu&eacute;s de seguir todos los pasos secuenciales, a reducir el riesgo percibido por inversionistas y a asegurar que los proyectos empresariales posean todos los elementos clave para ellos. </p>     <p><b>2.1 <i>Supuestos</i></b> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En principio, el presente documento asume que los inversionistas act&uacute;an de manera racional, tal y como se define en la microeconom&iacute;a, lo cual implica los siguientes supuestos: </p>     <p>&#8226; Los inversionistas prefieren m&aacute;s riqueza a menos riqueza. </p>     <p>&#8226; Los inversionistas rechazan el riesgo (prefieren menos riesgo que mayor riesgo). </p>     <p>&#8226; La tasa de retorno de un proyecto empresarial est&aacute; en funci&oacute;n del riesgo percibido. Esta funci&oacute;n no es lineal, debido a que los inversionistas presentan aversi&oacute;n al riesgo. </p>     <p>De estas tres premisas iniciales es posible presentar tres situaciones: </p>     <p>&#8226; Entre dos inversiones similares en todas las caracter&iacute;sticas, excepto en el riesgo percibido, los inversionistas elegir&aacute;n aqu&eacute;lla con el menor riesgo. </p>     <p>&#8226; Entre dos inversiones similares en todas las caracter&iacute;sticas, excepto en relaci&oacute;n con el riesgo, los inversionistas esperan una mayor tasa de rendimiento para la inversi&oacute;n con mayor riesgo. </p>     <p>&#8226; Entre dos inversiones similares en todas las caracter&iacute;sticas, excepto en la tasa de retorno, los inversionistas elegir&aacute;n aquella con la mayor tasa de rendimiento sobre la inversi&oacute;n. </p>     <p>Por lo tanto, si un nuevo proyecto empresarial reduce el riesgo percibido, mejorar&aacute;n sus oportunidades de recibir financiaci&oacute;n. Un corolario de esta conclusi&oacute;n: dado que la tasa de rendimiento es una funci&oacute;n del riesgo percibido, y ya que los inversionistas presentan aversi&oacute;n al riesgo, ellos esperar&aacute;n retornos inferiores si el proyecto empresarial logra reducir su riesgo intr&iacute;nseco y percibido. </p>     <p><b>2.2 <i>Grupos</i></b> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se ha argumentado que los proyectos exitosos deben tener adecuados elementos humanos y t&eacute;cnicos, y ya que una nueva empresa puede considerarse un proyecto a largo plazo, estos elementos aplican con mayor raz&oacute;n para los proyectos empresariales.</p>     <p>Este trabajo presenta cinco grupos principales de caracter&iacute;sticas reconocidas como determinantes, de acuerdo con las entrevistas y con la revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica. Del grupo de caracter&iacute;sticas, dos van a considerarse controladas directamente por las nuevas empresas; mientras las otras tres van a tomarse como controladas indirectamente por ellas. </p>     <p>Caracter&iacute;sticas controladas directamente: </p>     <p>&#8226; Recursos humanos (personal). </p>     <p>&#8226; Capacidades tecnol&oacute;gicas. </p>     <p>Caracter&iacute;sticas controladas indirectamente: </p>     <p>&#8226; Problemas financieros. </p>     <p>&#8226; Debida diligencia. </p>     <p>&#8226; Mercado. </p>     <p>Las caracter&iacute;sticas controladas de forma directa se consideran variables end&oacute;genas independientes del contexto externo; por lo tanto, la <i>decisi&oacute;n</i> de cambiarlas recae en los emprendedores. Las empresas pueden cambiar libremente su personal y talento humano, as&iacute; como su tecnolog&iacute;a, ya que estas destrezas dependen del propio equipo de trabajo. Igualmente, las empresas pueden cambiar sus habilidades tecnol&oacute;gicas al optar por una variaci&oacute;n en sus recursos humanos; pero esto ser&iacute;a una decisi&oacute;n propia de la empresa, independiente del contexto externo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es necesario anotar que la aceptaci&oacute;n y el &eacute;xito de la tecnolog&iacute;a propuesta o del producto son considerados caracter&iacute;sticas de mercado, dado que este &uacute;ltimo decide en &uacute;ltima instancia su &eacute;xito o fracaso. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p>     <p>Las caracter&iacute;sticas indirectamente controladas (ex&oacute;genas) son aquellas que la empresa no puede controlar de forma directa, pues son variables que dependen de factores externos, como fuerzas de mercado o inversionistas<i>. </i>Sin embargo, la empresa puede <i>influir</i> en ellas y reenfocarse a s&iacute; misma<i> &#8212;</i>por ejemplo, cambiando su mercado objetivo o seleccionando una determinada fuente de recursos&#8212;, aunque no puede asegurar el resultado final, es decir, que el nuevo mercado sea completamente exitoso o la nueva fuente de recursos est&eacute; garantizada. </p>     <p>Las dos caracter&iacute;sticas controladas de forma directa pueden expandirse usando como gu&iacute;a los componentes identificados en las entrevistas y los criterios que se destacaron en la revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica, de la siguiente manera: </p>     <p>Recursos humanos y la firma: </p>     <p>&#8226; Habilidades gerenciales. </p>     <p>&#8226; Plan de negocio. </p>     <p>&#8226; Disponibilidad de elementos de la cadena de valor. </p>     <p>&#8226; Equipo de trabajo. </p>     <p>Tecnolog&iacute;a: </p>     <p>&#8226; Viabilidad. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#8226; Competencias disponibles. </p>     <p>&#8226; Diferenciaci&oacute;n. </p>     <p>&#8226; Propiedad o inimitabilidad (derechos de propiedad). </p>     <p><b>2.2.1<i> Recursos humanos y la firma</i></b> </p>     <p><i>Habilidades gerenciales: </i>constituyen la &uacute;nica caracter&iacute;stica que la literatura acad&eacute;mica y profesional presentada hasta ahora ha asumido como relevante, as&iacute; como las entrevistas personales. El ciento por ciento de los inversionistas analizados sugieren que ellos esperan que los emprendedores posean habilidades gerenciales en alg&uacute;n grado. Los inversionistas miden tales habilidades a trav&eacute;s de las experiencias previas (exitosas y no exitosas), acreditaci&oacute;n acad&eacute;mica formal y contacto personal (cara a cara). Adicionalmente, la calidad de la presentaci&oacute;n (exposici&oacute;n y documentos) tambi&eacute;n se toma en cuenta (Muzyka &amp; Birley, 1996; Zopounidis, 1994). </p>     <p><i>Plan de negocio:</i> el objetivo &uacute;ltimo de un plan de negocios es presentar un modelo de negocio que asegure la incorporaci&oacute;n de un n&uacute;cleo tecnol&oacute;gico de la innovaci&oacute;n en un esquema econ&oacute;micamente viable. El plan de negocios funge como canal en el proceso de creaci&oacute;n de valor, pues sirve como intermediario entre los dominios tecnol&oacute;gicos y sociales, al seleccionar y filtrar las tecnolog&iacute;as y agruparlas en una configuraci&oacute;n particular que va a ser ofrecida al mercado. Los inversionistas de equidad requieren un s&oacute;lido plan de negocios, a fin de entender de forma plena el modelo de negocios propuesto y c&oacute;mo &eacute;ste crear&aacute; valor. Adicionalmente, la presentaci&oacute;n profesional y el asegurar que cubra todos los componentes clave es fundamental. </p>     <p><i>Disponibilidad de elementos de la cadena de valor: </i>el &eacute;xito de una nueva tecnolog&iacute;a en el mercado requiere diversos elementos, en adici&oacute;n de la tecnolog&iacute;a en s&iacute; misma. Para nuevas tecnolog&iacute;as, variados elementos &#8212;como ingenier&iacute;a, producci&oacute;n, canales de distribuci&oacute;n y organizaci&oacute;n de ventas&#8212; pueden no estar &oacute;ptimamente implementados, y debilitar, de esa forma, la cadena de valor y conducir a un riesgo significativamente mayor. </p>     <p><i>Equipo: </i>equipos s&oacute;lidos presentan caracter&iacute;sticas complementarias entre los miembros, las cuales posibilitan al equipo superar cualquier debilidad individual. Caracter&iacute;sticas como el conocimiento del mercado, habilidades t&eacute;cnicas y liderazgo (presentes en los individuos) deben ser fusionadas en un equipo que cuente con las habilidades requeridas para enfrentar los retos de crear empresa. Desde esta perspectiva, el equipo es reconocido como un elemento clave cuando los inversionistas consideran financiar un proyecto empresarial. </p>     <p><b>2.2.2<i> Tecnolog&iacute;a</i></b> </p>     <p><i>Viabilidad: </i>la viabilidad de la tecnolog&iacute;a se refiere a la habilidad para desarrollar el producto o servicio propuesto. A medida que nuevas tecnolog&iacute;as se mueven hacia productos o servicios, su desempe&ntilde;o debe ser cuantificado y categorizado en las especificaciones de producci&oacute;n designadas. Esto se relaciona no con el riesgo de que las especificaciones hayan sido seleccionadas apropiadamente, bas&aacute;ndose en las necesidades o requerimientos del mercado, sino con el riesgo de que el rendimiento de la tecnolog&iacute;a sea insuficiente para alcanzar las especificaciones designadas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Competencias disponibles: </i>la habilidad distintiva de una firma envuelve las habilidades diferenciadas, recursos complementarios y procesos usados para crear ventajas competitivas sostenibles. Prahalad y Hamel (1990) definen competencias como el aprendizaje colectivo en la organizaci&oacute;n, sobre todo, la manera de coordinar diversas habilidades productivas y de integrar m&uacute;ltiples fuentes de tecnolog&iacute;a. Se infiere que las competencias deben estar presentes en una firma dada, para garantizar una ventaja competitiva a trav&eacute;s de la integraci&oacute;n de habilidades y tecnolog&iacute;as. </p>     <p><i>Diferenciaci&oacute;n: </i>nuevos productos deben ofrecer alguna atractiva combinaci&oacute;n de funciones, caracter&iacute;sticas o costos para diferenciarse de los productos existentes. Adicionalmente, existe el riesgo de que los clientes no perciban la tecnolog&iacute;a como superior o ventajosa y, por lo tanto, sean indiferentes a &eacute;sta. </p>     <p><i>Propiedad o inimitabilidad: </i>los inversionistas de equidad han reconocido esta caracter&iacute;stica como deseable, dado que provee el potencial de construir barreras para futuros entrantes al mercado, al fortalecer la posici&oacute;n competitiva de la firma (MacMillan &amp; Siegel, 1985; Shepherd &amp; Ettenson, 2000; Wells, 1974). La forma m&aacute;s com&uacute;n de cumplir con esta caracter&iacute;stica es a trav&eacute;s de patentes o derechos de propiedad. </p>     <p><b>2.3 <i>Valores</i></b> </p>     <p>A los grupos <i>recursos humanos</i> y <i>tecnolog&iacute;a</i> se les asigna un vector. La magnitud de cada uno de los componentes de los vectores es medida entre 0,1 (riesgo m&aacute;ximo/elemento m&aacute;s d&eacute;bil) y 0,9 (riesgo m&iacute;nimo/elemento m&aacute;s fuerte). Es importante aclarar que los valores de 1 o 0 no son usados, dado que el &eacute;xito o el fracaso no se pueden predecir con total certeza. Para el resultado general se considera que a mayor valor del vector, menor el riesgo, donde 1 es un estado 100% libre de riesgo, y 0 es relacionado con un estado 100% de riesgo (riesgo total). Nuevamente, estos valores extremos nunca son asumidos. Por lo tanto, los vectores son como sigue: </p>     <p>&#8226; Vector de recursos humanos &#8594; A1 = &lt;a1, a2, a3, a4&gt; </p>     <p>&#8226; Vector tecnol&oacute;gico &#8594; B1= &lt;b1, b2, b3, b4&gt; </p>     <p>Los componentes del vector <i>ax</i> y <i>bx</i> son las caracter&iacute;sticas ya identificadas, que enlazan los componentes a las caracter&iacute;sticas. Esto queda as&iacute;: </p>     <p>Recursos humanos y la firma = A1 </p>     <p>&#8226; Habilidades gerenciales = a1. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#8226; Plan de negocios = a2. </p>     <p>&#8226; Disponibilidad de elementos de la cadena de valor = a3. </p>     <p>&#8226; Equipo = a4. </p>     <p>Tecnolog&iacute;a </p>     <p>&#8226; Viabilidad = b1. </p>     <p>&#8226; Disponibilidad de competencias = b2. </p>     <p>&#8226; Diferenciaci&oacute;n = b3. </p>     <p>&#8226; Propiedad o inimitabilidad = b4. </p>     <p>La magnitud del vector no se determina por medio de los procedimientos tradicionales del &aacute;lgebra lineal, sino utilizando un promedio aritm&eacute;tico: </p>     <p>|A| = a1*a2*a3*a4 / 4 </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>|B| = b1*b2*b3*b4 / 4</p>     <p><b>2.4 <i>Gu&iacute;a para asignar valores</i></b></p>     <p>El <a href="/img/revistas/cadm/v17n28/a08c2.gif">Cuadro 2</a> provee una gu&iacute;a para asignar los valores a las diferentes variables. Sin embargo, deber&aacute; notarse que estos valores son s&oacute;lo una sugerencia y no deben ser usados como una gu&iacute;a r&iacute;gida, sino como un indicador flexible.</p>     <p><b>2.5 <i>Matriz total de riesgo</i></b></p>     <p>Si las magnitudes de los vectores A y B son graficados en un plano cartesiano, es posible clasificar el riesgo total del proyecto empresarial propuesto. Si el grupo de recursos humanos (vector A) es asignado al eje X, y el grupo de tecnolog&iacute;a (vector B), al eje Y, y sus valores son graficados, es posible clasificar cualquier proyecto empresarial dentro de este plano, al cual llamaremos <i>matriz total de riesgo </i>(MTR).</p>     <p>Despu&eacute;s de graficar los valores del proyecto empresarial en los cuadrantes anteriores, &eacute;ste se ubicar&aacute; en cualquiera de los cuatro (<a href="#Grafico1">Gr&aacute;fico1</a>). Las l&iacute;neas de divisi&oacute;n en los ejes X y Y est&aacute;n en los valores de 0,5 en ambos ejes, dado que &eacute;sta es la mitad de la escala. Estas l&iacute;neas representan la frontera y la divisi&oacute;n entre los diferentes cuadrantes. Los cuatro cuadrantes y sus valores est&aacute;n resumidos en el <a href="#Cuadro3">Cuadro 3</a>.</p>     <p>    <center><img border=0 id="_x0000_i1025" src="/img/revistas/cadm/v18n29/a08g1.JPG"><a name="Grafico1"></a> </center></p>     <p>    <center><img border=0 id="_x0000_i1026" src="/img/revistas/cadm/v18n29/a08c3.JPG"><a name="Cuadro3"></a> </center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>3. Marco de trabajo</b></p>     <p>&iquest;En qu&eacute; grado el proyecto empresarial llena el criterio de los inversionistas?&iquest;Cu&aacute;les son las fortalezas y las debilidades del proyecto empresarial <i>a los ojos de los inversionistas</i>?&iquest;C&oacute;mo pueden estas preguntas ser contestadas en forma objetiva? A trav&eacute;s de este documento se argumenta que un program&aacute;tico y sistem&aacute;tico marco de trabajo puede utilizarse para analizar el proyecto empresarial, as&iacute; como para resaltar elementos clave y proporcionar una gu&iacute;a que ayude a solucionar los elementos d&eacute;biles. El marco de trabajo posee cuatro etapas principales:</p>     <p>&#8226;Generaci&oacute;n de la idea.</p>     <p>&#8226;Evaluaci&oacute;n de mercados.</p>     <p>&#8226;MTR.</p>     <p>&#8226;Debida diligencia.</p>     <p>Cada una de estas etapas posee compuertas actuariales condicionales que posibilitan la toma de diferentes caminos, dependiendo del resultado de cada etapa. Adem&aacute;s, estas compuertas permiten c&iacute;rculos, iteraciones y procesos de retroalimentaci&oacute;n. El proceso global puede ser visualizado utilizando el <a href="#Diagrama1">Diagrama 1</a>:</p>     <p>    <center><img border=0 id="_x0000_i1027" src="/img/revistas/cadm/v18n29/a08diag1.JPG"><a name="Diagrama1"></a> </center></p>     <p><b>3.1 <i>Idea</i></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El primer bloque en el marco de trabajo es la <i>idea</i>, dado que cualquier nuevo proyecto empresarial empieza con una (Timmons, 1994). Sin embargo, no todas las ideas poseen el potencial para generar proyectos empresariales exitosos; por lo tanto, en este punto, el emprendedor debe explorar la viabilidad de su idea.</p>     <p><b>3.2 <i>Mercado</i></b></p>     <p>El segundo bloque en el Diagrama 1 es el <i>mercado</i>, el cual se ha colocado en esta posici&oacute;n para tomar en cuenta tres hechos:</p>     <p>&#8226;Usualmente, los emprendedores se enfocan en un mercado <i>despu&eacute;s </i>de generar la idea, pues creen que la idea debe centrarse en el mercado que <i>ellos creen </i>es el m&aacute;s adecuado.</p>     <p>&#8226;Dado que el objetivo del marco de trabajo es reflejar la realidad y no la mejor pr&aacute;ctica, el bloque mercado se ubica en esta posici&oacute;n para reflejar este hecho.</p>     <p>&#8226;Para analizar el siguiente bloque (MTR) es necesario identificar un mercado inicial, a fin de poder determinar si el proyecto empresarial posee las competencias requeridas en ese mercado espec&iacute;fico.</p>     <p>La idea identificada como factible debe evaluarse desde una perspectiva de mercado, en la cual las variables de precio, promoci&oacute;n, plaza y producto deben ser claras y objetivamente discutidas, con el fin de identificar posibles debilidades en esta etapa.</p>     <p><b>3.3 <i>MTR</i></b></p>     <p>En esta etapa se debe aplicar la herramienta MTR, tal como fue explicada anteriormente. El proyecto empresarial se ubicar&aacute;, asimismo, en uno de los cuatro cuadrantes. Dado que los inversionistas prefieren menor a mayor riesgo, el cuadrante ideal ser&aacute; el n&uacute;mero uno, ya que los proyectos empresariales ubicados en este cuadrante poseen altos valores en ambos grupos (recursos humanos y tecnolog&iacute;a), lo cual reduce el riesgo intr&iacute;nseco del proyecto. Sin embargo, no todos los proyectos empresariales pueden ser ubicados en este cuadrante, ya que se carece de buenos puntajes en uno de los grupos o en ambos.</p>     <p>En este punto se presenta una bifurcaci&oacute;n, al tomar en cuenta si el proyecto empresarial posee las caracter&iacute;sticas necesarias para estar en el cuadrante I. No obstante, cuando, en efecto, se cumplen los requerimientos, significa que las caracter&iacute;sticas t&eacute;cnicas y de recursos humanos son s&oacute;lidas y, por lo tanto, el proyecto empresarial puede avanzar al cuarto bloque o siguiente etapa.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>3.4 <i>Arreglo</i></b></p>     <p>En sentido contrario, si el proyecto empresarial encuentra que sus valores lo ubican en los cuadrantes II o IV, deber&aacute; intentar solucionar esta situaci&oacute;n al incorporar al proyecto empresarial capacidades relacionadas con los recursos humanos para el cuadrante II&#8212;habilidades gerenciales, de mercadotecnia o administrativas&#8212;y capacidades t&eacute;cnicas en el caso del cuadrante IV. Adicionalmente, si el proyecto empresarial se ubica en el cuadrante III, significa que el proyecto carece de capacidades en recursos humanos y tecnolog&iacute;a.</p>     <p>Esta situaci&oacute;n representa el mayor riesgo intr&iacute;nseco y, por lo tanto, posee la menor opci&oacute;n de atraer inversionistas o equidad. Para solucionarla se debe buscar talento en ambos campos; sin embargo, es poco probable que el proyecto empresarial alcance la siguiente etapa, dado que carece de conocimiento del mercado seleccionado y del conocimiento t&eacute;cnico requerido para hacer realidad el producto o servicio propuesto. Esto crea un escenario poco atractivo y con poco potencial para atraer el talento necesario.</p>     <p>Los proyectos productivos en los cuadrantes II, III y IV deben solucionar sus debilidades y <i>despu&eacute;s </i>seguir el camino hasta el segundo bloque o mercado, y comenzar nuevamente desde este punto. Esto es necesario, dado que el proyecto empresarial, al estar en los cuadrantes II, III o IV, no tienen las competencias suficientes para evaluar el mercado o las diferentes variables relacionadas con la tecnolog&iacute;a.</p>     <p><b>3.5 <i>Debida diligencia</i></b></p>     <p>El &uacute;ltimo bloque, la debida diligencia, es aquel por medio del cual el presente trabajo pretende agrupar todos los asuntos relacionados con la compatibilidad entre el proyecto empresarial y los posibles inversionistas o participantes de equidad. Hay dos puntos principales que investigaciones previas no han recalcado: (1) lo adecuado de la fuente de fondos para el proyecto empresarial y su conveniencia y (2) la calidad del plan de negocios.</p>     <p>Partiendo de las premisas de que no todas las fuentes de capital son iguales (Sahlman &amp; Stevenson, 1999), que los requerimientos que los diversos inversionistas buscan son diferentes y que el posible valor a&ntilde;adido que &eacute;stos pueden traer al proyecto empresarial difieren ampliamente en el abanico de inversionistas (Lerner, 2000), los emprendedores deben tener una clara idea acerca del requerimiento decapital y de los beneficios adicionales que est&eacute;n buscando (posibilidad de consultor&iacute;a, redes de contactos, etc.) en el inversionista.</p>     <p>La relaci&oacute;n entre emprendedores e inversionistas posee un horizonte de largo plazo, el cual es usualmente medido en a&ntilde;os (Shepherd &amp; Ettenson, 2000). Adicionalmente, el escoger la forma adecuada de financiaci&oacute;n (capital de riesgo,&aacute;ngeles, equidad, pr&eacute;stamo, corporaciones, fondos mixtos, inversionistas de riesgo, etc.), posee una gran importancia, dado que afectar&aacute; directamente a la compa&ntilde;&iacute;a y su futuro (Hunter, 1997). Por las anteriores razones, los emprendedores deben analizar de manera cuidadosa las diferentes opciones, de la misma manera en que los inversionistas eval&uacute;an los proyectos empresariales, con la intenci&oacute;n de encontrar la m&aacute;s adecuada y apta fuente de fondos.</p>     <p>Dado que los inversionistas no est&aacute;n dados a invertir en campos diferentes a los acostumbrados por ellos (telecomunicaciones, biotecnolog&iacute;a, manufactura o comercio electr&oacute;nico) o fuera de un determinado rango geogr&aacute;fico (Hunter, 1997), los emprendedores deben indagar sobre estas variables y segmentar a los inversionistas que est&eacute;n dispuestos a invertir en el campo propuesto por el proyecto empresarial. Adem&aacute;s, la cantidad de capital requerido deber&aacute; estar dentro de los l&iacute;mites del inversionista, es decir, no estar ni por encima ni por debajo de los establecidos por el inversionista espec&iacute;fico.</p>     <p>Queda as&iacute; que los emprendedores, al seleccionar la fuente de fondos, deben considerar:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#8226;Capital requerido.</p>     <p>&#8226;Campo del proyecto empresarial.</p>     <p>&#8226;Cantidad de participaci&oacute;n (equidad) dispuestos a entregar.</p>     <p>&#8226;Lo anterior, comparado con las caracter&iacute;sticas del inversionista.</p>     <p>Finalmente, el plan de negocios debe cubrir todos los puntos relevantes al equipo, la oportunidad, los contextos externo e interno y el trato ofrecido a los potenciales inversionistas. &Eacute;ste, adem&aacute;s, debe ser presentado en una forma profesional, esto es, ser impecable, dado que &eacute;sta es la primera y posiblemente &uacute;nica carta de presentaci&oacute;n que los emprendedores tienen ante los potenciales inversionistas.</p>     <p><b>4. Integraci&oacute;n</b></p>     <p>Este documento ha presentado un marco de trabajo que pretende abarcar el criterio utilizado por los inversionistas para seleccionar proyectos empresariales en los cuales invertir, as&iacute; como fue identificado a trav&eacute;s de diversas investigaciones. Sin embargo, es necesario realizar un escrutinio del marco de trabajo propuesto y contestar las siguientes tres preguntas:</p>     <p>&#8226;&iquest;Realmente el marco de trabajo propuesto est&aacute; cubriendo el criterio de los inversionistas?</p>     <p>&#8226;&iquest;Exactamente en cu&aacute;les pasos del marco de trabajo se cubren los diversos puntos del criterio de los inversionistas?</p>     <p>&#8226;&iquest;El marco de trabajo es &uacute;til para cerrar la brecha de percepci&oacute;n entre los emprendedores y los inversionistas?</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para contestar las anteriores preguntas se debe observar el <a href="/img/revistas/cadm/v18n29/a08diag2.gif">Diagrama 2</a>, el cual desglosa las diferentes etapas del marco de trabajo:</p>     <p>    <center><a href="/img/revistas/cadm/v18n29/a08diag2.gif">Diagrama 2</a></center></p>     <p>El primer bloque del modelo(mercado) est&aacute; vinculado con el criterio &quot;mercado&quot; de los inversionistas, lo cual indica que este bloque del marco de trabajo est&aacute; designado a cubrirlo. El marco de trabajo cumple este criterio al mirar variables clave buscadas por los inversionistas, como tasa de crecimiento del mercado, segmentaci&oacute;n del nicho y la estrategia relacionada para tomar posici&oacute;n en el mercado.</p>     <p>El bloque MTR est&aacute; enlazado con el criterio &quot;caracter&iacute;sticas del producto/servicio&quot;. El marco de trabajo lo cubre al indagar acerca de:</p>     <p>&#8226;La factibilidad de la idea, producto o servicio.</p>     <p>&#8226;La presencia y disponibilidad de las competencias requeridas para hacer realidad la idea o el producto/servicio propuesto.</p>     <p>&#8226;El grado de diferenciaci&oacute;n de la idea, producto o servicio propuesto.</p>     <p>El criterio &quot;recursos humanos&quot; est&aacute; vinculado con el bloque MTR, el cual cubre el criterio de la siguiente forma:</p>     <p>&#8226;Diagnostica las habilidades gerenciales del equipo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#8226;Diagnostica la coherencia y viabilidad del plan de negocio.</p>     <p>&#8226;Explora la existencia y solidez de los diversos eslabones de la cadena de valor.</p>     <p>&#8226;La solidez del equipo y como los miembros se complementan.</p>     <p>El criterio &quot;caracter&iacute;sticas financieras&quot; est&aacute; vinculado a los bloques MTR y debida diligencia, los cuales cumplen el criterio al:</p>     <p>&#8226;Explorar los elementos financieros en el plan de negocio. Esto es hecho en la MTR.</p>     <p>&#8226;Vincular los elementos financieros del proyecto empresarial con la fuente de fondos m&aacute;s adecuada. Esto es hecho en la debida diligencia, porque en este punto se exploran los diferentes inversionistas y se selecciona el m&aacute;s adecuado para el proyecto empresarial.</p>     <p>Finalmente, el criterio &quot;debida diligencia&quot; es vinculado con el bloque del mismo nombre. El marco de trabajo cubre el criterio, al incitar una exhaustiva investigaci&oacute;n que conduzca y seleccione al inversionista m&aacute;s apto y probable.</p>     <p>En conclusi&oacute;n, puede afirmarse que el marco de trabajo, en efecto, s&iacute; cubre los cinco grupos principales de caracter&iacute;sticas identificadas como necesarias por los inversionistas. Adem&aacute;s, se puede aseverar que el marco de trabajo ayuda a cerrar la brecha de percepci&oacute;n entre los inversionistas y los emprendedores, al considerar que da una aproximaci&oacute;n sistem&aacute;tica, la cual habilita a los emprendedores a cubrir los requerimientos y criterios usados por los inversionistas.</p>     <p><b>Conclusiones</b></p>     <p>A trav&eacute;s del documento se ha mostrado que la <i>brecha de percepci&oacute;n </i>entre emprendedores e inversionistas existe y que es un elemento que debe considerarse si se desea aumentar las posibilidades de que un proyecto empresarial sea financiado, dado que, al tomarlo en cuenta, se puede aumentar el valor percibido por los inversionistas e incrementar su atractivo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A pesar de la efectividad del marco de trabajo presentado, no est&aacute; libre de debilidades, las cuales deben ser tenidas en cuenta para evitar caer en ellas. La principal es el grado de subjetividad con el cual puede asumirse la asignaci&oacute;n de valores y la autocr&iacute;tica de los proyectos empresariales. A pesar de los esfuerzos realizados para mitigar esta debilidad, al codificar y proporcionar valores gu&iacute;a, la asignaci&oacute;n final puede estar influida por conceptos subjetivos. Por lo tanto, y en orden de minimizar este posible riesgo, este documento propone que el marco de trabajo debe ser aplicado integrando elementos externos y objetivos al equipo evaluador del proyecto empresarial.</p>     <p>Este documento resalta cuatro principales riesgos que los emprendedores deben evitar, ya que &eacute;stos representan fuerzas divergentes entre los emprendedores y los inversionistas, las cuales ampl&iacute;an la brecha de percepci&oacute;n:</p>     <p>&#8226;Falta de evaluaciones objetivas, las cuales impiden que ideas, servicios, productos y otras variables sean evaluadas de forma rigurosa y objetiva.</p>     <p>&#8226;Falta de conocimiento real del mercado seleccionado, lo cual conduce a falta de visi&oacute;n e incrementa el riesgo intr&iacute;nseco del proyecto empresarial.</p>     <p>&#8226;Inadecuada comprensi&oacute;n de los requerimientos t&eacute;cnicos, lo cual gu&iacute;a a imprevistos, y puede hacer naufragar el proyecto empresarial.</p>     <p>&#8226;Expectativas irrealistas y falta de identificaci&oacute;n de variables clave en el interior del proyecto empresarial.</p>     <p>Finalmente, este documento concluye que la relaci&oacute;n emprendedor-inversionista puede ser positivamente afectada al cerrar la brecha de percepci&oacute;n entre las partes. Esto es posible si se usa el marco de trabajo presentado. Adicionalmente, ya que la relaci&oacute;n emprendedor-inversionista es de mutua dependencia, se infiere que una mejor comunicaci&oacute;n en la reelecci&oacute;n debe significar beneficios para ambas partes.</p>     <p><b><i>Implicaciones</i></b></p>     <p><b><i>Emprendedores</i></b></p>     <p>El an&aacute;lisis presentado en el documento tiene profundas implicaciones para los emprendedores, ya que se muestra c&oacute;mo la brecha de percepci&oacute;n puede llegar a significar el fracaso en la consecuci&oacute;n de fondos para los proyectos empresariales. No obstante, al cerrar esta brecha, sus probabilidades se incrementan considerablemente.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Con las ideas presentadas, los emprendedores pueden considerar `personalizar' las propuestas a los inversionistas, resaltando los puntos clave mencionados. Esto incrementar&iacute;a el valor percibido por los inversionistas. Por &uacute;ltimo, al adoptar una posici&oacute;n objetiva y utilizar el marco de trabajo propuesto, los emprendedores estar&aacute;n en posici&oacute;n de identificar, y probablemente solucionar, debilidades fatales en sus proyectos empresariales.</p>     <p>Resumiendo, este texto provee las herramientas para que los emprendedores reduzcan la brecha de percepci&oacute;n y aumenten lo atractivo de la propuesta. En vista de que los inversionistas se comportan en forma racional, se sigue que ellos estar&aacute;n m&aacute;s dispuestos a financiar los proyectos desde estas nuevas condiciones. Fallar en reconocer la existencia de la brecha de percepci&oacute;n o la carencia de planes para solucionarla pondr&aacute;n en entredicho la viabilidad y la factibilidad de los proyectos productivos propuestos.</p>     <p><b><i>Inversionistas</i></b></p>     <p>La relaci&oacute;n entre inversionistas y emprendedores depende de la mutua colaboraci&oacute;n (Cable &amp; Shane, 1997), y dado que las relaciones comerciales fruct&iacute;feras deben estar basadas en comunicaci&oacute;n abierta y clara, a fin de que reduzcan al m&iacute;nimo cualquier percepci&oacute;n errada o malentendido, es razonable concluir que al minimizar la brecha de percepci&oacute;n habilitar&aacute; a los inversionistas a construir relaciones m&aacute;s productivas y provechosas.</p>     <p><b><i>Academia</i></b></p>     <p>Para la academia, especialmente aquellos acad&eacute;micos a cargo de preparar la nueva generaci&oacute;n de emprendedores e inversionistas, el conocimiento de los elementos clave de esta relaci&oacute;n permitir&aacute; que ellos provean a los estudiantes la conciencia y la sensibilidad necesarias para mejorarla y cerrar la brecha de percepci&oacute;n entre ellos.</p>     <p><b><i>Investigaciones futuras</i></b></p>     <p>El presente documento genera algunas preguntas que merecen consideraci&oacute;n. Es intrigante la falta de capital de riesgo en Colombia. Ser&iacute;a muy &uacute;til un estudio que explique esta falta de inter&eacute;s y los medios para solucionar esta situaci&oacute;n, dado que el capital de riesgo es un elemento necesario para el adecuado desarrollo de proyectos empresariales.</p>     <p>Adem&aacute;s, nuevas t&eacute;cnicas como los protocolos verbales y los m&eacute;todos de compensaci&oacute;n de opciones pueden utilizarse, pues ayudar&iacute;an a recolectar mejor, y de manera m&aacute;s fidedigna, informaci&oacute;n de los emprendedores e inversionistas, ya que estos m&eacute;todos habilitar&iacute;an al investigador a ir m&aacute;s all&aacute; de las respuestas conscientes y descubrir las preferencias e intenciones `ocultas' o inconscientes. Esta t&eacute;cnica ha sido usada con &eacute;xito en algunas investigaciones de preferencias (M&uacute;sica &amp; Birley, 1996).</p>     <p><b>Notas al pi&eacute; de p&aacute;gina</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name=Nota1>1</a>.<i>Equity position </i>son aquellas participaciones en las que los inversionistas exigen acciones en la compa&ntilde;&iacute;a que financian.</p>     <p><b>Lista de referencias</b></p>     <!-- ref --><p>Admati AR, Fleider P.&nbsp; Robust financial contracting and the role of venturing. <i>Journal of Finance </i>(1994) 49 (2), 371-402.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000215&pid=S0120-3592200500010000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Burgelman RA, Maidique MA. <i>Strategic management of technology and innovation</i>. NewYork: McGraw Hill. (2001).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000216&pid=S0120-3592200500010000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Cable DM, Shane S. A prisioner's dilemma approach to entrepreneur-venture capitalist relationship. <i>Academy of Management Review </i>(1997) 22 (1), 142-176.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000217&pid=S0120-3592200500010000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Cardis J, Kirschner S. <i>Venture capital, the definitive guide for entrepreneurs,investors and practitioner</i>. New York: John Wiley &amp; Sons. (2001).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000218&pid=S0120-3592200500010000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Courtney H, Kirkland J. Strategy under uncertainty. <i>Harvard Business Review on Managing Uncertainty</i>. Cambridge: Harvard Business School Press. (1999).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000219&pid=S0120-3592200500010000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Elango B, Fried VH. Howventure capital firms differ. <i>Journal of Business Venturing </i>(1995) 10 (2), 157-179.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000220&pid=S0120-3592200500010000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Hall J, Hofer CW. Venture capitalists' decision criteria in new venture evaluation. <i>Journal of Business Venturing </i>(1993) 8 (1), 25-42.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000221&pid=S0120-3592200500010000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Hunter G.<i>Entrepreneurs in search for financial angels</i>. Upstate Business. (1997).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000222&pid=S0120-3592200500010000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Lerner J.<i>Venture capital &amp; private equity</i>. New York: John Wiley &amp; Sons. (2000).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000223&pid=S0120-3592200500010000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>MacMillan IC, Siegel R. Criteria used by venture capitalists to evaluate new venture proposals. <i>Journal of Business Venturing </i>(1985) 1 (1), 119-128.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000224&pid=S0120-3592200500010000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>MacMillan IC, Zemann L, Subbanarasimha PN. Criteria distinguishing successful from unsuccessful ventures in the screening process. <i>Journal of Business Venturing </i>(1987) 2 (2), 123-138.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000225&pid=S0120-3592200500010000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Muzyka D, Birley S. Trade offs in the investment decisions of european venture capitalis. <i>Journal of Business Venturing </i>(1996) 11 (5), 273-287.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000226&pid=S0120-3592200500010000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Prahalad CK, Hamel G. The core competences of the organization. <i>Harvard Business Review </i>(1990) May-June.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000227&pid=S0120-3592200500010000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Sahlman WA, Stevenson HH. <i>The entrepreneurial venture</i>. Boston, Mass.: Harvard Business School Press. (1999).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000228&pid=S0120-3592200500010000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Shepherd DA, Ettenson R. New venture strategy: Aventure capitalist' assessment. <i>Journal of Business Venturing </i>(2000) 15 ( 4), 449-467.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000229&pid=S0120-3592200500010000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Timmons JA. <i>New venture creation: Entrepreneurship for the 21 century</i>. Boston Mass: McGraw-Hill. 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