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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[A propósito de la Ley 1122 del 2007 Reforma del Sistema General de Seguridad Social en Salud en Colombia: esperanza, mito y realidad]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad de Antioquia Facultad Nacional de Salud Pública ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In this paper it is analyzed the most important established aspects by the Law 1122 of 2007 that tried to modify the Colombian System of Health, in opinion of the author, With the intention of reaching to clarifying the new theoretical approaches and the parameters of action of the new norm. It splits always of looking at the expectations of reform from different studies and declarations of national and international experts. In the aspects of Universality and Public Health, the concepts introduced by the Law are analyzed initially, considered here like regressive, and later a look does to what the mentioned norm establishes on this matter and his consequences. In the aspects of Direction and Regulation it presents different concepts from the expectations of reform and some of the first provoked reactions. Other aspects only are mentioned in this paper for thinking that they do not deserve major deepening. The final conclusion is that the model of the System does not suffer any modification and that the new Law only manages to do functional adjustments in punctual topics, while the central problematic continues without solving. There is done that everything changes in order that ultimately, nothing changes]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[    <font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     <p align="center"><strong>A prop&oacute;sito de la Ley 1122 del 2007  Reforma del Sistema General de Seguridad Social en Salud en Colombia: esperanza, mito y realidad</strong></p> </font>  <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     <p>Rom&aacute;n Restrepo Villa  Mag&iacute;ster en salud p&uacute;blica. Facultad Nacional de Salud P&uacute;blica. Universidad de Antioquia. Medell&iacute;n. Colombia. Cibercorreo: roman@guajiros.udea.edu.co </p><hr>      <p>Restrepo V.R. A prop&oacute;sito de la Ley 1122 del 2007. Reforma del Sistema General de Seguridad Social en Salud en Colombia: esperanza, mito y realidad. Rev Fac Nac Salud PÃºblica. 2007; 25 (1): 90-105</p><hr>        <p><b>Resumen </b></p>        <p>Se presenta un an&aacute;lisis de los aspectos m&aacute;s relevantes, abordados por la Ley 1122 del 2007, que pretendi&oacute; modificar el sistema de salud colombiano, con el objetivo de aportar al esclarecimiento de los nuevos planteamientos te&oacute;ricos y los par&aacute;metros de acci&oacute;n impl&iacute;citos en &eacute;l.  Se parte de observar las expectativas de reforma a partir de diferentes estudios y declaraciones de expertos nacionales e internacionales. En los apartados sobre universalidad y salud p&uacute;blica se analizan inicialmente los conceptos introducidos por la Ley -calificados aqu&iacute; como regresivos-y posteriormente se aborda lo que la mencionada norma establece al respecto, as&iacute; como sus consecuencias. En el apartado sobre direcci&oacute;n y regulaci&oacute;n se presentan diferentes conceptos desde las expectativas y algunas de las primeras reacciones suscitadas. Otros aspectos solo se mencionan, pues no merecen mayor profundizaci&oacute;n. Finalmente, se concluye que el modelo del sistema no sufre ninguna modificaci&oacute;n y que la nueva ley solo consigue hacer ajustes funcionales en temas espec&iacute;ficos, mientras que la problem&aacute;tica central contin&uacute;a intocable. Se logra que todo cambie para que, al final, nada cambie.</p>        <p><i>Palabras clave: </i>reforma, ajustes, universalidad, direcci&oacute;n, salud p&uacute;blica</p><hr>          <p><b>Summary</b></p>        <p>In this paper it is analyzed the most important established aspects by the Law 1122 of 2007 that tried to modify the Colombian System of Health, in opinion of the author, With the intention of reaching to clarifying the new theoretical approaches and the parameters of action of the new norm. It splits always of looking at the expectations of reform from different studies and declarations of national and international experts. In the aspects of Universality and Public Health, the concepts introduced by the Law are analyzed initially, considered here like regressive, and later a look does to what the mentioned norm establishes on this matter and his consequences. In the aspects of Direction and Regulation it presents different concepts from the expectations of reform and some of the first provoked reactions. Other aspects only are mentioned in this paper for thinking that they do not deserve major deepening. The final conclusion is that the model of the System does not suffer any modification and that the new Law only manages to do functional adjustments in punctual topics, while the central problematic continues without solving. There is done that everything changes in order that ultimately, nothing changes.</p>      <p><i>Key words:</i> health reform, public health, social security, Colombia</p>          ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Introducci&oacute;n</b></p>        <p>En ocho cap&iacute;tulos, cuarenta y seis art&iacute;culos y cuarenta y dos par&aacute;grafos, la Ley 1122 del 9 de enero del 2007 introdujo modificaciones al Sistema General de Seguridad Social en Salud SGSSS en Colombia. Los aspectos de los cuales se ocupa esta ley son los siguientes:</p>        <p>1)	Direcci&oacute;n y regulaci&oacute;n (cap&iacute;tulo II)</p>      <p>2)	Financiamiento (cap&iacute;tulo III)</p>      <p>3)	Aseguramiento (cap&iacute;tulo IV)</p>      <p>4)	Prestaci&oacute;n de servicios (cap&iacute;tulo V)</p>      <p>5)	Salud p&uacute;blica (cap&iacute;tulo VI)</p>      <p>6)	Inspecci&oacute;n, vigilancia y control (cap&iacute;tulo VII)</p>        <p>En los aÃ±os previos a la expedici&oacute;n de esta nueva ley, en el pa&iacute;s se gener&oacute; una gran expectativa por lo que ser&iacute;a la reforma del actual sistema establecido por la Ley 100 de 1993. Visiones muy diversas animaron debates p&uacute;blicos sobre los aciertos y desaciertos de dicho sistema: unas se inclinaban por ponderar su diseÃ±o y seÃ±alar fallas en su implementaci&oacute;n como la fuente de sus errores y limitaciones; otros, al contrario, seÃ±alaron el diseÃ±o mismo como responsable de lo que calificaban como fracasos del sistema en su conjunto, aludiendo a un problema de car&aacute;cter estructural, dominante sobre los aspectos meramente coyunturales. De la misma manera, hubo gran cantidad y variedad de propuestas de reforma, en cuyos extremos pueden identificarse las que propugnaban por un cambio de modelo, al lado de otras que solo instaban a alg&uacute;n ajuste concreto.</p>      <p>Al final, el modelo no se cambi&oacute;, y puede decirse que el sistema no se reform&oacute; y s&iacute;, m&aacute;s bien -como lo dice el t&iacute;tulo de la nueva ley-, que se le hicieron "algunas modificaciones" o como, lo anuncia el objeto de la misma ley, el prop&oacute;sito fue el de "realizar ajustes" al sistema vigente. El modelo permanece y se reafirma en la nueva norma. Adicionalmente, la impresi&oacute;n general es que se trata de una norma no concluida adecuadamente, pues parece excesiva la cantidad de asuntos que apenas s&iacute; se mencionan y que dejan su verdadera definici&oacute;n al Ministerio de la Protecci&oacute;n Social, lo que ha empezado a causar renovadas inquietudes en los actores del SGSSS. En un total de 38 veces, la letra de la Ley deja en manos del Ministerio de la Protecci&oacute;n Social y del Gobierno Nacional la reglamentaci&oacute;n final, parte de la cual tiene un plazo perentorio de tres meses, otras, de seis meses y en otras, sin especificaci&oacute;n de l&iacute;mite alguno de tiempo.</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pero, aparte de esto, una de las primeras cr&iacute;ticas a la Ley 1122 provienen del sector jur&iacute;dico, que advierte sobre posibles fallos de orden constitucional y legal, porque cae en contradicciones con otras normas o en extralimitaci&oacute;n al abordar asuntos no pertinentes. Otras objeciones provienen de sectores t&eacute;cnicos que afirman que en esta ley se tocan aspectos que se consideran ya reglamentados o resueltos en el sistema,  otras incluso argumentan fallas en la redacci&oacute;n final del texto aprobado.</p>        <p>Como se ha dicho, habr&aacute; que esperar la reglamentaci&oacute;n para ver en definitiva con qu&eacute; nos quedamos en lo particular, porque en lo estructural y general, el SGSSS en Colombia no ha cambiado, a pesar de las expectativas ya aludidas.</p>        <p>Este trabajo ausculta los temas fundamentales que hicieron posible el consenso de necesidad de reforma, resalta los tres aspectos m&aacute;s importantes universalidad, direcci&oacute;n y salud p&uacute;blica y, finalmente, presenta algunos comentarios finales y unas conclusiones generales, con la pretensi&oacute;n de aportar al esclarecimiento de los nuevos par&aacute;metros de acci&oacute;n.</p>          <p><b>Consenso de reforma</b></p>        <p>Durante los aÃ±os 2004 y 2005, el Gobierno Nacional, el Congreso de la Rep&uacute;blica, los partidos, los gremios, los medios de comunicaci&oacute;n, las entidades territoriales y sus federaciones, los aseguradores, los prestadores de servicios de salud y, en general, tanto el sector de la salud como otros interesados en la problem&aacute;tica -incluidos varios actores del sector acad&eacute;mico, de la rama legislativa y de la sociedad civil, a lo largo y ancho del pa&iacute;s-desarrollaron una amplia discusi&oacute;n acerca del Sistema General de Seguridad Social en Salud, sus logros y dificultades y sus posibles reformas. As&iacute; lo comprueban la cantidad y variedad de proyectos de ley que circularon, se debatieron, se subsumieron en otros (en los de origen oficial) y se archivaron, hasta que al fin, el 9 de enero del 2007 se sancion&oacute; la mencionada Ley 1122.</p>        <p>La <a href="#tabla1">tabla 1</a> detalla la lista de los proyectos presentados durante la legislatura del 2006, inaugurada con la instalaci&oacute;n del nuevo Congreso de la Rep&uacute;blica y que empez&oacute; sesiones el d&iacute;a 20 de julio de dicho aÃ±o.</p>  <a name="tabla1"></a>      <p>    <center><img src="img/revistas/rfnsp/v25n1/v25n1a12tabla1.gif"></center></p>      <p>    <center><b>Tabla 1.</b> Proyectos de ley radicados en el Congreso de la Rep&uacute;blica de Colombia a partir del 20 de julio del 2006 para reformar el SGSSS </center></p>  Fuente: texto conciliado entre Senado y C&aacute;mara de Representantes y presentado para sanci&oacute;n presidencial de la Ley 1122 del 2007  *El proyecto 087 del Senado de la Rep&uacute;blica es el mismo que el 001 de la C&aacute;mara de Representantes.  ** Diego Palacios Betancourt      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La preocupaci&oacute;n por los resultados y el desempeÃ±o del sistema no fue, sin embargo, exclusiva del pa&iacute;s sino que, al contrario, como fruto de diversas investigaciones, evaluaciones, reuniones y discusiones internacionales, surgieron inquietudes similares respecto de los sistemas que conservaron diseÃ±os parecidos como producto de lo que hoy denominamos la era de las reformas:</p>      <p>La experiencia acumulada a trav&eacute;s de dos decenios de pol&iacute;ticas de ajuste estructural en el marco de las Reformas del Estado y las Reformas del Sector Salud indica que estas no han tenido un s&oacute;lido efecto positivo sobre el desarrollo de los sistemas de salud en las Regi&oacute;n de las Am&eacute;ricas. En la actualidad los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n se enfrentan a sistemas de salud d&eacute;biles, una infraestructura de salud inadecuada, un modelo regresivo de gasto de bolsillo en salud, inequidad extrema en el acceso a los servicios de salud y resultados negativos en los &iacute;ndices de salud.<sup>1</sup></p>      <p>B&aacute;sicamente, los logros que se reconocen internacionalmente en los sistemas reformados tienen que ver con algunos procesos administrativos y con los aspectos financieros, pero se recalcan problemas de accesibilidad, de equidad y de situaci&oacute;n de salud: </p>        <p>Los esfuerzos encaminados a privatizar los servicios de salud, han generado logros de eficiencia en algunos pa&iacute;ses; no obstante estos logros han perjudicado el mejoramiento del acceso a los servicios de salud y su equidad [...] A trav&eacute;s de toda la regi&oacute;n se ha pasado por alto el componente humano de la reforma del sector salud, un descuido que ha entorpecido la habilidad de las reformas para alcanzar su potencial.<sup>2</sup></p>        <p>En nuestro pa&iacute;s, la Fundaci&oacute;n Corona y la Fundaci&oacute;n Santaf&eacute; de Bogot&aacute; realizaron un estudio en el 2002 denominado <em>Situaci&oacute;n del sector salud en Colombia: retos y compromisos del nuevo gobierno,</em> dirigido por Luis Eduardo Rinc&oacute;n CaÃ±&oacute;n, en el cual se identificaron las siguientes quince &aacute;reas problem&aacute;ticas del Sistema General de Seguridad Social en Salud en nuestro pa&iacute;s, seg&uacute;n el orden de prioridades definido por los expertos del estudio:<sup>3</sup></p>      <p>1)	Aspectos financieros</p>      <p>2)	Vigilancia y control</p>      <p>3)	Hospitales</p>      <p>4)	Informaci&oacute;n</p>      <p>5)	Liderazgo del Ministerio</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>6)	Salud p&uacute;blica</p>      <p>7)	Evasi&oacute;n</p>      <p>8)	Recurso humano</p>      <p>9)	Calidad</p>      <p>10)	Instituto de Seguros Sociales</p>      <p>11)	Corrupci&oacute;n</p>      <p>12)	Cobertura</p>      <p>13)	R&eacute;gimen subsidiado</p>      <p>14)	Equidad</p>      <p>15)	Ciencia y tecnolog&iacute;a</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para Cardona J. F et al., las diversas iniciativas que tomaron parte en las discusiones acerca de la reforma de la seguridad social en salud en el pa&iacute;s, si bien representaron las visiones de diversos grupos de inter&eacute;s, "todas coincidieron en seÃ±alar como grandes problemas del sistema de salud, la falta de cobertura, la ca&iacute;da en los indicadores de salud p&uacute;blica, las dificultades en el flujo de los recursos y la existencia de conductas rent&iacute;sticas con los dineros de la salud".<sup>4</sup> Al analizar resultados de diversos estudios y las propuestas de reforma presentadas en los &uacute;ltimos aÃ±os, podr&iacute;a decirse que los problemas m&aacute;s socorridos son:</p>        <p>1)	Falta de universalidad en la cobertura de aseguramiento</p>      <p>2)	La intermediaci&oacute;n</p>      <p>3)	Los problemas de accesibilidad</p>      <p>4)	La crisis hospitalaria</p>      <p>5)	El exceso de normatividad</p>      <p>6)	El manejo del alto costo</p>      <p>7)	Las deficiencias de la vigilancia y el control</p>      <p>8)	La corrupci&oacute;n</p>      <p>9)	El derecho a la salud</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>10)	El deterioro de la salud p&uacute;blica</p>      <p>11)	La inequidad</p>          <p><b>Acerca de la universalidad en el aseguramiento</b></p>        <p>A pesar de que la Ley 100 de 1993 seÃ±al&oacute; que a partir del aÃ±o 2000 todos los colombianos estar&iacute;an afiliados al sistema -bien en el r&eacute;gimen contributivo, bien en el subsidiado, seg&uacute;n la condici&oacute;n socioecon&oacute;mica de cada quien-y que todos tendr&iacute;an derecho al mismo plan de beneficios, el del contributivo, hoy, m&aacute;s de seis aÃ±os despu&eacute;s de la meta seÃ±alada, a&uacute;n no se ha alcanzado ninguno de estos dos objetivos. De ello da cuenta el proyecto de Ley 01 del 2006, en su exposici&oacute;n de motivos cuando afirma que "a pesar de lo dispuesto en el art&iacute;culo 162 de la Ley 100 de 1993 y en la Carta constitucional, hasta ahora no ha sido posible lograr la cobertura universal de aseguramiento como servicio p&uacute;blico de car&aacute;cter obligatorio".<sup>5</sup> Tambi&eacute;n lo hace en su exposici&oacute;n de motivos el proyecto de Ley 02 del 2006, presentado por el gobierno nacional a trav&eacute;s del Ministerio de Protecci&oacute;n Social, cuando afirma que "es preocupante que alrededor del 18% de la poblaci&oacute;n, aproximadamente 7 millones de personas, no se encuentre asegurada en ninguno de los dos reg&iacute;menes establecidos, y que la mayor parte de los no asegurados sean personas de los niveles m&aacute;s pobres".<sup>6</sup>        <p>En el aÃ±o 2000, aÃ±o de la meta referida, las cifras de la Superintendencia Nacional de Salud indicaban que hab&iacute;a 12.337.941 habitantes del territorio nacional afiliados (compensados) al r&eacute;gimen contributivo, a la vez que, seg&uacute;n los c&aacute;lculos del Ministerio de Salud de la &eacute;poca, otros 9.510.566 lo estaban al r&eacute;gimen subsidiado. Y por otro lado se calcul&oacute;<sup>7</sup> en 1.199.896 la cantidad de afiliados a los denominados reg&iacute;menes especiales en el mismo aÃ±o, lo cual arroja un total de 23.048.403 afiliados, con lo cual quedan sin cobertura de aseguramiento un total de 19.272.983 personas en nuestro pa&iacute;s. Proporcionalmente, seg&uacute;n el estudio de Fedesalud del 2002,<sup>8</sup> en el aÃ±o de la meta seÃ±alada apenas se daba el 56,19% de la cobertura con aseguramiento en el SGSSS, con la adici&oacute;n de los afiliados a los reg&iacute;menes especiales, mientras que 43,81% restante estaba por fuera del sistema.</p>        <p>La <a href="#fig1">figura 1</a> muestra la diferencia entre lo proyectado en t&eacute;rminos de la citada cobertura y lo observado en lo sucesivos aÃ±os hasta el 2000, y la ampliaci&oacute;n progresiva de la brecha entre una y otra.</p>  <a name="fig1"></a>      <p>    <center><img src="img/revistas/rfnsp/v25n1/v25n1a12fig1.gif"></center></p>      <p>    <center><b>Figura 1.</b> Coberturas proyectada y observada de aseguramiento en salud en Colombia, 1994-2000</center></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Fuente:</b> Contralor&iacute;a General de la Naci&oacute;n</p>        <p>La revisi&oacute;n de las cifras de diversas fuentes oficiales permite ver que, aunque no hay acuerdo sobre los datos exactos, como ya se dijo, a&uacute;n no se consigue la prometida universalidad en el aseguramiento. De acuerdo con el Informe del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud 2005-2006, (<a href="#tabla2">tabla 2</a>), 37,66% de la poblaci&oacute;n se encuentra afiliada al r&eacute;gimen contributivo, 4,89% a los reg&iacute;menes exceptuados y 45,05% al r&eacute;gimen subsidiado, lo cual arroja como resultado que la cobertura total de afiliaci&oacute;n en Colombia alcanz&oacute; en el aÃ±o 2005 el 87,6%.</p>  <a name="tabla2"></a>      <p>    <center><img src="img/revistas/rfnsp/v25n1/v25n1a12tabla2.gif"></center></p>      <p>    <center><b>Tabla 2.</b> Cobertura en aseguramiento en salud en el 2005</center></p>      <p>Por otro lado, como afirma el ministro Diego Palacio Betancourt, "c&aacute;lculos del Ministerio de la Protecci&oacute;n Social indican que aproximadamente el 82% de la poblaci&oacute;n colombiana se encuentra afiliada al Sistema de Seguridad Social en Salud, de la cual 38% se encuentra afiliada al R&eacute;gimen Contributivo y 44% al R&eacute;gimen Subsidiado",<sup>9</sup> de donde se deduce que quedan unos siete millones de habitantes sin afiliaci&oacute;n, como ya se mencion&oacute; anteriormente. Por su parte, en el proyecto de Ley 01, debatido en el Senado de la Rep&uacute;blica y presentado por el sector de parlamentarios afectos al gobierno, se afirma que "actualmente, de acuerdo a informaci&oacute;n del Ministerio de la Protecci&oacute;n Social se encuentran afiliados al R&eacute;gimen Contributivo 15,5 millones de colombianos, y al subsidiado 18,6, de ellos 2,1 millones con subsidio parcial y 16,5 con subsidio total. Es decir que quedar&iacute;an cerca de 8,5 millones de personas sin protecci&oacute;n espec&iacute;fica de salud".<sup>10</sup> A pesar de  los desacuerdos concretos, se evidencia el incumplimiento en la universalidad proyectada para el sistema, de la cual surge la necesidad de intervenci&oacute;n en el mismo para alcanzarla.</p>        <p><b>Â¿Reformas en el aspecto de universalizaci&oacute;n?*</b></p>        <p>Â¿Se trata a&uacute;n de buscar la universalidad? Â¿A qu&eacute; le apunta la nueva norma de la seguridad social en salud en Colombia? Trataremos de entender primero la afirmaci&oacute;n que se encuentra contenida en el objeto de la Ley 1122 del 2007, seg&uacute;n la cual se anuncian "reformas en el aspecto de universalizaci&oacute;n", para ocuparnos luego del examen de lo que hace la citada norma al respecto: Â¿c&oacute;mo reformar la universalizaci&oacute;n?</p>        <p>Tomemos como primer acercamiento el significado lingÃ¼&iacute;stico del t&eacute;rmino de "universalidad" y, para ello, una revisi&oacute;n del diccionario de la lengua espaÃ±ola que lo define como "calidad de universal o general",<sup>11</sup> mientras que define "universal" como "que pertenece o se extiende a todo el mundo o a todos los tiempos". En el diccionario de sin&oacute;nimos, "universalidad" significa lo mismo que "generalidad", "totalidad", "integridad", "todo" y "conjunto".<sup>12</sup></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El profesor Agust&iacute;n de la Herr&aacute;n Gasc&oacute;n, en un trabajo de revisi&oacute;n de los conceptos del t&eacute;rmino universalidad, destaca uno, denominado por &eacute;l como "universalidad como no-parcialidad". Esta forma de entender el t&eacute;rmino aplica particularmente a su utilizaci&oacute;n como principio, y en esta hay una dependencia anterior, una condici&oacute;n previa que es la "identidad", cuando hace referencia a una "cualidad natural de igualdad" en el mismo autor. (Las condiciones naturales de igualdad existen como realidades jur&iacute;dicas, cuando se declara, por ejemplo, que todos somos iguales frente a la ley, o como realidades religiosas cuando se declara que todos somos iguales ante Dios. Se requiere, pues, de una declaraci&oacute;n de igualdad para que el principio de universalidad tenga cabida). "Universalidad se opone a solo-parcialidad [...] Nada m&aacute;s pegado a la vida que su pretensi&oacute;n, nada m&aacute;s leg&iacute;timo que su prosecuci&oacute;n".<sup>13</sup></p>        <p>En el sentido de las pol&iacute;ticas y del Estado, la universalidad, desde un punto de vista, se presenta como un principio que define el conjunto de las responsabilidades de este frente a la sociedad. El tipo de Estado que se identifica con el principio de universalidad se ha sido denominado <em>Estado de bienestar o Estado benefactor. </em>Justamente el desmonte de este tipo de Estado acarrea el planteamiento de la pol&iacute;tica de focalizaci&oacute;n como alternativa a las pol&iacute;ticas universalistas: "El reordenamiento de la econom&iacute;a trajo consigo el derrumbe del Estado benefactor".<sup>14 </sup>Desde la nueva visi&oacute;n, se critica este tipo de Estado como ineficiente; "las reformas actuales privilegian los subsidios a la demanda focalizados hacia los pobres y parten de criticar los enfoques de las pol&iacute;ticas universalistas "por su alto costo y bajo impacto"".<sup>15</sup> En el nuevo contexto, "el Estado pierde la capacidad reguladora y ordenadora de la sociedad; su acci&oacute;n se hace m&iacute;nima para dar paso al sector privado, el <em>Estado ya no interviene ni es responsable directo del bienestar colectivo"</em><sup>16 </sup>(subrayado del autor).</p>        <p>Pero, en sentido f&aacute;ctico, la universalidad es una meta, una conquista, un resultado evaluable y verificable; en un sistema social es principio y resultado, y como resultado califica o descalifica el sistema social, califica o descalifica el Estado y lo caracteriza. Como resultado, la igualdad que valida la universalidad no es natural ni antecedente, es una conquista de la pol&iacute;tica, de la acci&oacute;n pol&iacute;tica.<sup>17</sup></p>        <p>Â¿C&oacute;mo puede reformarse la Universalidad? Como resultado, alcanzar la universalidad ser&iacute;a eventualmente un hecho concreto, real, que la sola fuerza de la palabra no podr&iacute;a afectar. Queda una sola v&iacute;a: resignificar el t&eacute;rmino. Una resignificaci&oacute;n puede enfrentarse en la esfera de lo jur&iacute;dico; una norma puede, y as&iacute; lo hace com&uacute;nmente, generar su propio glosario; podr&iacute;a decir, por ejemplo, que se entiende por universalidad una u otra cosa, y esto lo puede hacer a costa, incluso, de una confrontaci&oacute;n de tipo lingÃ¼&iacute;stico -hasta cierto punto o acad&eacute;mico-en el terreno al cual se refiera.</p>        <p><b>Â¿C&oacute;mo se define la universalidad en la seguridad social y en la legislaci&oacute;n colombiana de seguridad social?</b></p>        <p>El primer sistema de seguridad social -en realidad de seguros sociales-que bajo la &eacute;gida del Estado se conoci&oacute; en el mundo fue el llamado Sistema de Bismarck, que configur&oacute; la denominada Sozialpolitik, implementado primero en Alemania a partir de 1883 y propuesto por Otto von Bismarck, el denominado <em>Canciller de Hierro,</em> en &eacute;poca del Emperador Guillermo I en dicho pa&iacute;s. Posteriormente, este sistema se extender&iacute;a por toda Europa y a partir de 1924, por Am&eacute;rica latina, conservando en l&iacute;neas generales su diseÃ±o y sus principios.</p>        <p>Como se sabe, los sistemas de seguros sociales se convirtieron en pol&iacute;tica de protecci&oacute;n de la fuerza de trabajo, ya que la poblaci&oacute;n cubierta era la poblaci&oacute;n trabajadora, con limitada o incluso escasa cobertura familiar. Sin embargo, en 1942, en plena Guerra Mundial, surgi&oacute; un sistema alternativo, nacido en Inglaterra y conocido posteriormente como el Sistema de Beveridge. En dicho aÃ±o, sir William Beveridge present&oacute; al parlamento ingl&eacute;s un c&eacute;lebre informe, conocido con su nombre, en un documento titulado "Social Insurance and Allied Services", que se constituy&oacute; en una propuesta de seguridad social como seguridad nacional.</p>        <p>Basado en los principios conocidos como de las tres &uacute;es (universalidad, unicidad y uniformidad), defini&oacute; por primera vez el principio de Universalidad en la seguridad social, mediante la cual se estableci&oacute; que el derecho a esta &uacute;ltima no se adquiere por el desarrollo de un oficio o por el contrato de trabajo, sino por la condici&oacute;n de ciudadan&iacute;a y que los beneficios se definen por las necesidades: </p>      <p>The plan covers all citizens without upper income limit, but has regard to their different ways of life. It is a plan all-embracing in scope of persons and of needs, but is classified in application.<sup>18</sup></p>        <p>Desde Beveridge, pues, los sistemas de seguridad social en el mundo cuentan con un diseÃ±o alternativo, que considera la universalidad como principio que confirma la ciudadan&iacute;a; a partir de &eacute;l, la seguridad social se convierte en un derecho para todos los habitantes y en una pol&iacute;tica social de inclusi&oacute;n en la naci&oacute;n.</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Colombia, a partir de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de 1991, consagr&oacute; de igual manera la seguridad social como derecho irrenunciable y le estableci&oacute; tres principios, el segundo de los cuales es el de la universalidad. Este &uacute;ltimo y el principio del derecho irrenunciable est&aacute;n definidos en su art&iacute;culo 48 de la siguiente manera:<sup>19 </sup>"La seguridad social es un servicio p&uacute;blico de car&aacute;cter obligatorio que se prestar&aacute; bajo la direcci&oacute;n, coordinaci&oacute;n y control del Estado, en sujeci&oacute;n a los principios de eficiencia, <em>universalidad</em> y solidaridad" [...] Se garantiza a <em>todos los habitantes</em> el derecho irrenunciable a la seguridad social (subrayados del autor). </p>        <p>De la misma manera, en el art&iacute;culo 49, cuando la Constituci&oacute;n se refiere a la atenci&oacute;n en salud y el saneamiento ambiental, se lee que "corresponde al Estado, organizar, dirigir y reglamentar la prestaci&oacute;n de los servicios de salud, conforme a los principios de eficiencia, universalidad y solidaridad".<sup>20</sup></p>        <p>Queda pues claro a partir de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica que uno de los principios que debe observar nuestra seguridad social y, en particular, la atenci&oacute;n en salud, es el de universalidad como su derecho irrenunciable para todos los habitantes del territorio nacional. En consecuencia, la Ley 100 de 1993, mediante la cual "se crea el Sistema de Seguridad Social Integral", establece desde su segundo art&iacute;culo, inmediatamente despu&eacute;s de seÃ±alar su objeto, los principios que la rigen: "El servicio p&uacute;blico esencial de seguridad social se prestar&aacute; con sujeci&oacute;n a los principios de eficiencia, universalidad, solidaridad, integralidad, unidad y participaci&oacute;n".<sup>21</sup></p>        <p>A rengl&oacute;n seguido, en ese art&iacute;culo, el legislador se ocupa de establecer el significado de los principios ya seÃ±alados, tanto de los tres primeros -que son principios constitucionales-como de los tres siguientes, agregados por dicha Ley. En el literal b) se define el principio de universalidad, as&iacute;: "Es la garant&iacute;a de la protecci&oacute;n para todas las personas, sin ninguna discriminaci&oacute;n, en todas las etapas de la vida".<sup>22</sup></p>        <p>Posteriormente, en el cap&iacute;tulo II, se define el Sistema de Seguridad Social Integral y, solo despu&eacute;s de ello, la Ley se divide en los libros que la componen, el segundo de los cuales es el del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS). La ubicaci&oacute;n, en el articulado, de los principios y la definici&oacute;n del sistema integral representa un aspecto trascendental de unidad que atraviesa los sistemas generales que all&iacute; se crean, lo cual hace que, a pesar de las particularidades propias de la naturaleza diferente de cada uno y de los riesgos o contingencias que se cubren mediante ellos, todos se obligan al cumplimiento de los principios, seg&uacute;n el significado que para ellos se declara expresamente.</p>        <p>Este argumento parece obvio, pero la relativa importancia radica en que cualquier reforma parcial de la Ley -como lo es la reforma de cualesquiera de sus sistemas particulares, por ejemplo-debe respetar los marcos generales que permitieron establecer para el pa&iacute;s un Sistema Integral de Seguridad Social. De acuerdo con esto, en todos los art&iacute;culos de la Ley 100 de 1993 que pertenecen al libro segundo, del SGSSS, y que se refieren al principio de universalidad o a la necesidad de su cumplimiento, se reproduce el significado constitucional y legal ya presentado, que coincide con el establecido en el denominado Sistema de Beveridge. De esta manera, en el art&iacute;culo 154, cuando se ocupa de establecer la intervenci&oacute;n del Estado en el SGSSS, seÃ±ala en el literal b) que el Estado buscar&aacute; principalmente "asegurar el car&aacute;cter obligatorio de la seguridad social en salud y su naturaleza de derecho social <em>para todos los habitantes de Colombia"</em><sup>23</sup> (subrayado del autor).</p>        <p>Posteriormente queda establecido en las <em>caracter&iacute;sticas b&aacute;sicas</em> del mismo sistema de salud que "todos los habitantes en Colombia deber&aacute;n estar afiliados al Sistema General de Seguridad Social en Salud, previo el pago de la cotizaci&oacute;n reglamentaria o a trav&eacute;s del subsidio que se financiar&aacute; con recursos fiscales, de solidaridad y los ingresos propios de los entes territoriales",<sup>24</sup> aplicando de esta manera el mismo principio y significado. Y de acuerdo con ello, en el mismo art&iacute;culo, en el literal j), se crea el r&eacute;gimen subsidiado "con el objeto de asegurar el ingreso de toda la poblaci&oacute;n al sistema en condiciones equitativas".<sup>25</sup>        <p>Guardando coherencia con lo anterior, el sistema define que cada habitante del territorio colombiano hace parte del sistema: "A partir de la sanci&oacute;n de la presente ley, todo colombiano participar&aacute; en el servicio p&uacute;blico esencial de salud que permite el Sistema General de Seguridad Social en Salud",<sup>26 </sup>y seÃ±ala m&aacute;s adelante, en el literal b) del mismo art&iacute;culo, la meta de universalidad para &eacute;l mismo: "A partir del aÃ±o 2000, todo colombiano deber&aacute; estar vinculado al sistema a trav&eacute;s de [...]".<sup>27</sup></p>         <p><b>Â¿C&oacute;mo se entiende la universalizaci&oacute;n en la Ley 1122 del 2007?</b></p>        <p>Ante la declarada preocupaci&oacute;n por el incumplimiento de la meta, la mencionada ley deber&iacute;a entonces establecer una reforma que garantice el prop&oacute;sito de alcanzar la cobertura universal, que como es de la naturaleza de nuestro sistema, se refiere al aseguramiento, si bien, como se ha cuestionado, ello no signifique universalidad en el acceso a la prestaci&oacute;n de servicios. Para el efecto, lo que hace la norma de referencia, en primera instancia, es establecer fundamentalmente un nuevo significado a la universalidad en el SGSSS. Lo hace en varios de sus art&iacute;culos, si bien en ninguno de ellos anuncia expresamente una redefinici&oacute;n del t&eacute;rmino ni una reforma de las normas anteriormente mencionadas, pero lo hace intencionadamente. Basta con mirar las exposiciones de motivos de los proyectos de Ley 001 y 002 del 2006, principales inspiradores de la reforma. En ellos, los c&aacute;lculos de personas para hablar de cobertura universal plantean el total de las clasificadas en los niveles 1, 2 y 3 del Sisb&eacute;n (30 millones de colombianos) y los c&aacute;lculos de costos de aseguramiento para la cobertura universal hablan de subsidios (recursos nuevos anuales por cerca de 1,3 billones de pesos);<sup>28</sup> de igual manera, hablar del logro de la equidad en el sistema se refiere solo a las condiciones de afiliaci&oacute;n y pagos en los niveles 1, 2 y 3 afiliados al r&eacute;gimen contributivo y al r&eacute;gimen subsidiado.<sup>29</sup></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En efecto, en el art&iacute;culo 9, la mencionada ley proclama: "El Sistema General de Seguridad Social en Salud alcanzar&aacute; en los pr&oacute;ximos tres aÃ±os, la cobertura universal de aseguramiento en los niveles 1, 2 y 3 del Sisb&eacute;n de las personas que cumplan con los requisitos para la afiliaci&oacute;n al Sistema".<sup>30</sup> De igual manera en el art&iacute;culo 11 de la misma ley, en su numeral b), se establece que "en todo caso el Gobierno Nacional garantizar&aacute; los recursos necesarios para cumplir con el proceso de universalizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n de Sisb&eacute;n 1, 2 y 3".<sup>31</sup></p>        <p>Como fuere -y dado que en ning&uacute;n momento se aborda en los mecanismos y recursos una referencia a la totalidad de la poblaci&oacute;n-, por universalidad se entender&aacute; a partir de esta ley solo la cobertura de afiliaci&oacute;n-aseguramiento de la poblaci&oacute;n clasificada en los niveles 1, 2 y 3 del Sistema de Identificaci&oacute;n de Beneficiarios de los Subsidios del Estado (Sisb&eacute;n).</p>        <p>No m&aacute;s la b&uacute;squeda de garant&iacute;a a todos los habitantes del territorio nacional, ni a todos los ciudadanos. No m&aacute;s la condici&oacute;n de ciudadan&iacute;a. Se trata de una profundizaci&oacute;n de la estrategia de focalizaci&oacute;n bajo el concepto del <em>Estado m&iacute;nimo,</em> que considera sus responsabilidades agotadas, con la asignaci&oacute;n de subsidios a la poblaci&oacute;n en extrema pobreza, que bajo el principio orientador de organizaci&oacute;n social con base en el mercado, lo que busca es habilitar una capacidad de consumo para quienes por sus propios medios no la tienen, entregando adem&aacute;s los recursos del gasto social del Estado al manejo de entidades privadas, dotadas de gran capacidad para obtener de dichos recursos altos rendimientos financieros, puestos posteriormente al servicio del capital.</p>        <p>A partir de ahora, se hablar&aacute; de universalidad en el Sistema General de Seguridad Social en Salud, una vez se afilien al mismo los identificados en los tres primeros niveles de pobreza, seg&uacute;n el instrumento dispuesto para el efecto. Adicionalmente, tampoco importar&aacute; -para hablar de universalidad-que unos de ellos tengan "derecho", seg&uacute;n el plan que los cobija, a 60% de los contenidos del Plan Obligatorio de Salud, diseÃ±ado con el prop&oacute;sito de integralidad y al cual tienen derecho los que s&iacute; tienen capacidad de pago y que otros, tambi&eacute;n en condici&oacute;n de pobreza, solo tendr&aacute;n "derecho", seg&uacute;n el plan que los cobija, a la mitad del anterior, es decir a 30% de los contenidos del plan "mayor".</p>        <p>En este &uacute;ltimo aspecto vale la pena identificar la situaci&oacute;n en la que cay&oacute; el SGSSS colombiano, que inspirado en lo que posteriormente se present&oacute; como la propuesta del <em>pluralismo estructurado,</em> pretendi&oacute; abordar un diseÃ±o que enfrentara los sistemas o modelos segmentados como los latinoamericanos antes de las reformas y el Sistema Nacional de Salud de nuestro pa&iacute;s, en particular, para solucionar dicha segmentaci&oacute;n, prometiendo la equidad a partir de la libertad de elecci&oacute;n y la igualaci&oacute;n de la capacidad de pago con el establecimiento de la <em>unidad de pago por capitaci&oacute;n.</em></p>        <p>A los segmentos anteriores, denominados subsector oficial (para la poblaci&oacute;n pobre), subsector de la seguridad social (para los trabajadores) y subsector privado (para los que tienen capacidad de pago), le han seguido ahora sin soluci&oacute;n los reg&iacute;menes contributivo (para los que tienen capacidad de pago) y subsidiado (para los que no la tienen) y el sector de los vinculados (que est&aacute;n sin capacidad de pago ni aseguramiento), con una institucionalidad diferente y derechos diferentes, justamente lo criticable de los sistemas segmentados. Esto sin contar con la que vulgarmente se ha denominado "poblaci&oacute;n s&aacute;ndwich" para designar una gran parte de la poblaci&oacute;n que no tiene capacidad de pago, pero que tampoco logra quedar identificada en ninguno de los niveles de pobreza seg&uacute;n el instrumento designado para el efecto. Con la aparici&oacute;n ahora de los subsidios parciales, aparece entonces un nuevo segmento; como quien dice: que ahora tenemos m&aacute;s segmentos que antes, a pesar de las promesas con las cuales aceptamos e implementamos la reforma sectorial en Colombia.</p>        <p>El pluralismo estructurado se presenta como el modelo alternativo a los sistemas segmentados: "As&iacute; como el modelo segmentado combina las desventajas de estos sistemas polares, el pluralismo estructurado las compensa".<sup>32</sup> Sin embargo, 13 aÃ±os despu&eacute;s de la vigencia de la Ley 100, como ya se ha dicho, aparecen claramente cuatro segmentos no conformes con ello; la Ley 1122 del 2007 consagra uno m&aacute;s, el de los subsidios parciales, sin considerar a&uacute;n otros segmentos importantes de la poblaci&oacute;n por su n&uacute;mero pero, m&aacute;s a&uacute;n, por sus condiciones, como es la poblaci&oacute;n desplazada por el conflicto armado.</p>          <p><i><b>Direcci&oacute;n y regulaci&oacute;n</b> </i></p>      <p>El segundo aspecto que se quiere resaltar tiene que ver con la intervenci&oacute;n que la Ley 1122 del 2007 hace de la funci&oacute;n y la institucionalidad de <em>direcci&oacute;n y regulaci&oacute;n del sistema.</em> Se agrega ahora un organismo nuevo, se adicionan funciones, se tocan aspectos de la autonom&iacute;a de las instituciones y se replantean aspectos de la descentralizaci&oacute;n, tal y como se hab&iacute;a venido desempeÃ±ando. Este aspecto, como ya vimos, requer&iacute;a -al decir de los diferentes estudios y de las intervenciones de los expertos-un replanteamiento en nuestro sistema, por diferentes razones, no siempre compartidas por todos.</p>        <p>En el marco de las aludidas reformas sectoriales, la redefinici&oacute;n del papel de los gobiernos, tal como se diseÃ±&oacute; a instancias del Banco Mundial, constituy&oacute; un eslab&oacute;n de gran importancia. La p&eacute;rdida de protagonismo del Estado que ello supuso, sin embargo, ha sido seÃ±alada como una de las causas de varios de los problemas identificados en los sistemas resultantes y, particularmente, en el descuido de la salud p&uacute;blica, lo que se ha evidenciado en los pa&iacute;ses que han emprendido tales reformas. </p>    En el &aacute;mbito internacional, con liderazgo, en este sentido, por parte de la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud, se argumenta que las reformas del sector se han valorado ahora por la introducci&oacute;n de nuevas funciones y nuevos actores y por sus cambios financieros y de organizaci&oacute;n para la prestaci&oacute;n de los servicios de salud, no obstante, se siente como un vac&iacute;o el no haber diseÃ±ado acciones espec&iacute;ficas tendientes a fortalecer las instituciones del Estado para el ejercicio de la funci&oacute;n rectora de los sistemas resultantes: "Sin embargo, los cambios relacionados con el fortalecimiento de la funci&oacute;n rectora de las autoridades sanitarias y con su mejora en el ejercicio de la salud p&uacute;blica han recibido mucha menor atenci&oacute;n".<sup>33 </sup>A pesar de la justeza de esta preocupaci&oacute;n, en relaci&oacute;n con el desempeÃ±o de los sistemas y sus resultados en t&eacute;rminos de salud de la poblaci&oacute;n, tales "errores" resultantes -me atrevo a seÃ±alar-no son producto de la ausencia del diseÃ±o de un papel del Estado, sino, por el contrario, de su diseÃ±o como parte de las pol&iacute;ticas que inspiraron las reformas respaldadas por los organismos financieros internacionales. V&eacute;ase, para el efecto, el documento denominado "Redefinici&oacute;n del papel del gobierno en el sector de salud", producido por Robert Hecht y Philip Musgrove, funcionarios del Banco Mundial, de reconocida trayectoria acad&eacute;mica e influencia en el diseÃ±o de estas pol&iacute;ticas.<sup>34</sup></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el sentido ya anunciado es como, a instancias de la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud -tanto en sus funcionarios centrales como de las reuniones de ministros del &aacute;rea-se coincide en seÃ±alar como prioritaria la redirecci&oacute;n de esfuerzos encaminados a fortalecer las instituciones del los Estados y recuperar el papel de autoridad sanitaria. As&iacute; lo seÃ±ala <em>la Iniciativa de la Salud en las Am&eacute;ricas, </em>de la OPS:        <p>La reforma del Estado y la descentralizaci&oacute;n de la vida pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social de los pa&iacute;ses, han vuelto prioritaria, en la regi&oacute;n de las Am&eacute;ricas, la redefinici&oacute;n de los roles institucionales al interior del sector de la salud, a fin de garantizar el pleno ejercicio de la autoridad sanitaria y de fortalecer el papel rector del Estado en el desempeÃ±o del sistema de salud y en los procesos de reforma sectorial.<sup>35</sup>        <p>De lo anterior ha surgido el planteamiento de las <em>funciones esenciales de la salud p&uacute;blica </em>(FESP) como instrumento que permitir&iacute;a centralizar y comprender el papel de los gobiernos en materia de salud; junto con &eacute;l, los pa&iacute;ses miembros de la OPS/OMS han acordado un instrumento de medici&oacute;n del desempeÃ±o de las instituciones del Estado en ejercicio de la funci&oacute;n rectora, que se convierte en instrumento de evaluaci&oacute;n del ejercicio de la autoridad sanitaria en los pa&iacute;ses. Este instrumento se ha aplicado en los diversos pa&iacute;ses del &aacute;rea y su aplicaci&oacute;n en Colombia se convierte en una de las justificaciones para intervenir en el ejercicio de las funciones de direcci&oacute;n y regulaci&oacute;n de nuestro Sistema de Seguridad Social en Salud.</p>        <p>En el aÃ±o 2001, se realiz&oacute; dicha medici&oacute;n en Colombia y se obtuvo como resultado un panorama francamente desolador. De las once funciones, solo una, la que se refiere a la "reducci&oacute;n del impacto de emergencias y desastres en salud", obtiene una buena evaluaci&oacute;n, que la sit&uacute;a en el 81%, mientras que funciones tan importantes como la de promoci&oacute;n de la salud alcanza solo un puntaje del 12%. Con excepci&oacute;n de la funci&oacute;n ya anotada, le evaluaci&oacute;n oscila entre el 12 y el 40% para ejercicio de las denominadas funciones esenciales por parte del Ministerio de la Protecci&oacute;n Social como autoridad sanitaria nacional en Colombia (<a href="#fig2">figura 2</a>).</p>    <a name="fig2"></a>      <p>    <center><img src="img/revistas/rfnsp/v25n1/v25n1a12fig2.gif"></center></p>      <p>    <center><b>Figura 2.</b> Resultados de la medici&oacute;n del desempeÃ±o de las FESP ejercidas por la autoridad sanitaria en Colombia (21 de septiembre, 2001)</center></p>      <p>Fuente: Ministerio de Salud de Colombia-Organizaci&oacute;n panamericana de la Salud, OPS/OMS</p>        <p>Por su parte, analistas locales coinciden b&aacute;sicamente con el diagn&oacute;stico del ejercicio de esta funci&oacute;n en nuestro sistema: "La percepci&oacute;n general se refiere a una falta de liderazgo, legitimidad y capacidad de estas entidades (Ministerio, Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud y Superintendencia Nacional de Salud) que se expresa por sobrerregulaci&oacute;n, duplicidad de funciones y vac&iacute;os regulatorios".<sup>36</sup></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Uno de los elementos del diagn&oacute;stico alrededor del cual ha habido fuerte consenso por parte de los diversos actores del sistema es que existe una sobrerreglamentaci&oacute;n que dificulta la operaci&oacute;n y que, en muchos casos, se ha percibido como inestabilidad normativa y ha generado inseguridad en muchos de ellos para que act&uacute;en en &eacute;l. As&iacute; lo manifest&oacute; p&uacute;blicamente la Confederaci&oacute;n de Secretarios Municipales y Departamentales de Salud del pa&iacute;s al seÃ±alar como primer problema el "exceso de normas y reglamentaciones, todas dispersas", ante lo cual propusieron como soluci&oacute;n, al igual que otros, la elaboraci&oacute;n de un estatuto &uacute;nico de la normatividad para la seguridad social, que contenga las funciones y competencias del Estado y de los actores del sistema.</p>        <p>Las cr&iacute;ticas no competen solo al ministerio. Para algunos, el funcionamiento del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud merece hondos reparos y, por lo menos, ha sido objeto de estudio espec&iacute;fico por parte de diversos investigadores del pa&iacute;s.<sup>37, 38</sup> Seg&uacute;n el Grupo de Econom&iacute;a de la Salud, de la Universidad de Antioquia, se identifican tres fallas de regulaci&oacute;n, a partir del estudio sobre el CNSSS:</p>        <p>El primer fallo surge por la propia conformaci&oacute;n del organismo, la cual al estar guiada por la participaci&oacute;n de los principales actores del sistema y no por las necesidades del consumidor, facilita la captura de intereses [& ] El segundo fallo, referido a problemas de informaci&oacute;n, se verifica en el mecanismo de toma de decisiones. Aunque el Consejo posee instrumentos legales para dirigir el Sistema, estos terminan dependiendo de la autoridad del ejecutivo al no contar con estudios propios para sustentar la regulaci&oacute;n [& ] y el tercer fallo, desde la perspectiva de los regulados, muestra que la regulaci&oacute;n ha sido fluctuante, epis&oacute;dica y, en algunos casos, confusa, profusa y difusa.<sup>39</sup></p>        <p>Existe la sensaci&oacute;n que en muchas ocasiones, para tomar las decisiones adoptadas, no se necesita de un organismo como el creado y, m&aacute;s a&uacute;n, que los aspectos centrales para los cuales se conform&oacute; merecieron poca atenci&oacute;n: "M&aacute;s de la mitad de las sesiones del CNSSS que se estudiaron atendieron aspectos de tr&aacute;mite, que podr&iacute;an atender de una forma m&aacute;s expedita y profesional los funcionarios de los ministerios. Los manuales de medicamentos y los planes de beneficios (POS) se han revisado espor&aacute;dicamente".<sup>40</sup> No obstante, el trabajo de G&oacute;mez y S&aacute;nchez advierte que una eventual desaparici&oacute;n del CNSSS ser&iacute;a desventajosa para los m&aacute;s d&eacute;biles y recomienda conservarlo como &oacute;rgano de direcci&oacute;n, participaci&oacute;n y control pol&iacute;tico, si bien se puedan modificar aspectos de su conformaci&oacute;n, funciones y m&eacute;todos.</p>        <p>En general, se evidencia pues que una reforma de la Ley 100 de 1993 deb&iacute;a enfrentar, como un tema importante y prioritario, una intervenci&oacute;n en la funci&oacute;n de direcci&oacute;n del sistema y de sus organismos responsables. El proyecto de Ley 38, del Senado de la Rep&uacute;blica, lider&oacute; en las propuestas la intervenci&oacute;n en la institucionalidad de tal funci&oacute;n, proponiendo un organismo nuevo que asumiera las funciones hasta ahora reservadas para el CNSSS y la transformaci&oacute;n de este en un organismo solo de car&aacute;cter asesor del ministerio. Justifica su propuesta con base en el siguiente diagn&oacute;stico:</p>        <p>La aplicaci&oacute;n de la Ley 100 ha tenido grandes debilidades en Colombia, pues no ha existido un organismo capaz de diseÃ±ar las pol&iacute;ticas y trazar las estrategias necesarias para que se avance en la soluci&oacute;n de los principales problemas de salud del pa&iacute;s. La actual Comisi&oacute;n Nacional de Seguridad Social en Salud es un organismo demasiado grande y complejo, con representaci&oacute;n espec&iacute;fica de los diferentes organismos que tienen que ver con la organizaci&oacute;n, aseguramiento y prestaci&oacute;n de los servicios de salud, que no se re&uacute;ne con la suficiente periodicidad ni act&uacute;a con la debida diligencia para pensar con seriedad en la salud de los colombianos. Su labor est&aacute; m&aacute;s dirigida a defender intereses particulares de las entidades que representan sus miembros, por lo que deber&iacute;a convertirse en una comisi&oacute;n asesora del Ministerio de la Protecci&oacute;n Social y de ese modo sirviera como un instrumento de regulaci&oacute;n y control.</p>        <p>La Ley 1122 del 2007 cre&oacute; entonces la Comisi&oacute;n de Regulaci&oacute;n en Salud (CRES) la cual defini&oacute; como una "unidad administrativa especial, con personer&iacute;a jur&iacute;dica, autonom&iacute;a administrativa, t&eacute;cnica y patrimonial, adscrita al Ministerio de la Protecci&oacute;n Social".</p>        <p>Conforman esta comisi&oacute;n siete miembros, todos nombrados por el presidente de la rep&uacute;blica con car&aacute;cter de funcionarios p&uacute;blicos; dos de ellos son el ministro de la protecci&oacute;n social y el de hacienda y cr&eacute;dito p&uacute;blico, y los otros cinco se denominan comisionados expertos, que tendr&aacute;n dedicaci&oacute;n exclusiva y deber&aacute;n tener como m&iacute;nimo grado acad&eacute;mico de maestr&iacute;a y experiencia m&iacute;nima de 10 aÃ±os. Dichos comisionados ser&aacute;n elegidos del sector acad&eacute;mico, de la salud y de la econom&iacute;a de la salud, de las organizaciones de profesionales del &aacute;rea y de los usuarios.</p>        <p>Las funciones de esta comisi&oacute;n tienen que ver con la definici&oacute;n de asuntos centrales de nuestro sistema y que han sido a la vez las m&aacute;s importantes del CNSSS hasta ahora. Tiene en sus manos la definici&oacute;n de los asuntos financieros m&aacute;s importantes, tales como el valor de la unidad de pago por capitaci&oacute;n de los reg&iacute;menes contributivo, de subsidios "plenos" y de subsidios "parciales"; el establecimiento y actualizaci&oacute;n de un sistema de tarifas y de un manual de tarifas que funcione como piso en la contrataci&oacute;n por prestaci&oacute;n de servicios de salud; y la definici&oacute;n de los criterios para los pagos moderadores. De igual manera, deber&aacute; definir lo concerniente a los beneficios que funcionan como los derechos de los asegurados, y debe definir y modificar los planes obligatorios de salud, tanto del r&eacute;gimen contributivo como del  subsidiado, incluido el manual de medicamentos y el reconocimiento y pago de incapacidades y licencias de maternidad.</p>        <p>De esta manera, el CNSSS pasa a ser, seg&uacute;n el nuevo ordenamiento, un ente asesor del Ministerio de la Protecci&oacute;n Social y de la propia comisi&oacute;n, lo que ha valido para la cr&iacute;tica de diferentes actores del sistema que ven como se acaba as&iacute; la instancia, tanto de concertaci&oacute;n como de participaci&oacute;n m&aacute;s importante que ha tenido hasta ahora el SGSSS. As&iacute; lo hace la Asociaci&oacute;n Medica Colombiana, que ve como un desacierto la decisi&oacute;n tomada, "m&aacute;s cuando se busca cambiarlo por una comisi&oacute;n de regulaci&oacute;n en salud de bolsillo de la administraci&oacute;n de turno".42 En opini&oacute;n de esta asociaci&oacute;n, "el CNSSS era un instrumento excepcional de control pol&iacute;tico, participaci&oacute;n y concertaci&oacute;n, nacido de los principios de democracia participativa establecidos en la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de 1991", y as&iacute; respalda su actuaci&oacute;n a lo largo de los aÃ±os de vigencia de la Ley 100 de 1993, hasta ahora.</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En adici&oacute;n a lo manipulable que ser&iacute;a esta comisi&oacute;n, como ya se anticipa, podr&iacute;a esperarse una inoperancia del citado consejo bajo su nueva figura, partida de una desmotivaci&oacute;n a la presencia de los diversos actores y una desintegraci&oacute;n progresiva hasta su desaparici&oacute;n pr&aacute;ctica.</p>        <p>Un segundo aspecto en el tema de direcci&oacute;n y regulaci&oacute;n del sistema intervenido por la nueva ley es el establecimiento de la evaluaci&oacute;n por resultados, lo cual, en principio, puede entenderse como loable. Un sistema de salud deber&iacute;a tener una forma de evaluaci&oacute;n de sus actores, la cual no solo debe mirar el desempeÃ±o de estos sino los resultados en t&eacute;rminos de impacto en la poblaci&oacute;n. As&iacute;, entonces, que la norma en cuesti&oacute;n plantee la evaluaci&oacute;n con base en indicadores de gesti&oacute;n es apenas entendible; que la haga con base en indicadores de salud, en  gran medida es comprensible, am&eacute;n de que cada vez es m&aacute;s claro que la salud tiene mucho m&aacute;s que ver con las condiciones de vida que con la prestaci&oacute;n de servicios. Pero que se esgriman indicadores de bienestar, adicionales a los de salud, parece ser parte de la ret&oacute;rica de una discusi&oacute;n pol&iacute;tica, como las que con seguridad se presentaron en el Congreso de la Rep&uacute;blica, previas al acuerdo sobre la ley, pero a todas luces impracticable en el sistema. Â¿Cu&aacute;les "indicadores de bienestar" se les solicitar&iacute;a a las EPS del r&eacute;gimen contributivo o del r&eacute;gimen subsidiado? Â¿Cu&aacute;les a una IPS privada? E incluso Â¿cu&aacute;les a una direcci&oacute;n de salud?</p>        <p>El asunto es que si no se cumplen dichos indicadores, la sobrevida de los actores respectivos corre peligro en el sistema. Si quienes no los cumplen son las direcciones locales de salud, ser&aacute; la Direcci&oacute;n Departamental de Salud la que se har&aacute; cargo de sus funciones, y si no es esta &uacute;ltima, le corresponder&aacute; al ministerio hacer sus veces. Esto hace prever, por lo menos en el sector p&uacute;blico, una centralizaci&oacute;n del SGSSS, como ya se ha venido advirtiendo en diferentes c&iacute;rculos del sector y del pa&iacute;s. Pero antes de aquello, la reglamentaci&oacute;n de la presente ley tendr&aacute; una tarea muy dif&iacute;cil: Â¿cu&aacute;les indicadores de bienestar, adicionales a los de salud, se asumir&iacute;an para dicha evaluaci&oacute;n, o simplemente ignorar&aacute; este mandato legal, a conciencia de su dificultad pr&aacute;ctica?</p>        <p>Un &uacute;ltimo aspecto para destacar de la evaluaci&oacute;n se trata de la que se propone de las empresas sociales del estado (ESE), a las que se piensa evaluar seg&uacute;n indicadores de rentabilidad social, condiciones de atenci&oacute;n, cobertura, aplicaci&oacute;n de est&aacute;ndares de contrataci&oacute;n de profesionales, estabilidad laboral y acatamiento de las normas de trabajo. Indudablemente es relevante la voluntad de mirar estos indicadores, pero, al tratarse de un sistema p&uacute;blico, Â¿por qu&eacute; es v&aacute;lido hacerlo en las ESE y no en las IPS privadas? Â¿No deber&iacute;an arrojar similares resultados en lo que se espera como rentabilidad social en un sistema de salud? Particularmente, desde el punto de vista de la pol&iacute;tica social, es de gran importancia vigilar y hacer respetar la dignidad de los trabajadores y propender desde all&iacute; por la contrataci&oacute;n y la estabilidad laboral, pero Â¿por qu&eacute; hacerlo solamente cuando el patrono es una entidad p&uacute;blica y no cuando lo es el capital privado? Hay all&iacute; una doble moral en el gobierno, al brindar todas las garant&iacute;as de maximizaci&oacute;n de ganancias al sector privado, sin ninguna pretensi&oacute;n de redistribuci&oacute;n por v&iacute;a de garant&iacute;as laborales a los trabajadores y, a la vez, a la generaci&oacute;n de las condiciones m&aacute;s onerosas de vinculaci&oacute;n laboral para las instituciones p&uacute;blicas, que debieran por ello competir en condiciones desventajosas en el mercado, con la consiguiente profundizaci&oacute;n posterior de la privatizaci&oacute;n de la prestaci&oacute;n de servicios de salud en el pa&iacute;s.</p>        <p><em><b>Salud p&uacute;blica</b></em></p>        <p>El tercer aspecto destacado aqu&iacute; asume lo que se titula en la Ley como salud p&uacute;blica. Esta se entiende como la situaci&oacute;n de salud de la poblaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n como el conjunto de estrategias y pr&aacute;cticas sociales para enfrentarla, lo que ha sido otro de los aspectos de consenso de reforma en nuestro pa&iacute;s, aunque parece que es un rasgo com&uacute;n a los sistemas de la era de las reformas: "Ha habido dos grandes ausentes en los procesos de reforma, la salud p&uacute;blica y los recursos humanos". As&iacute; lo advierte la OPS, cuando afirma que "hoy, existe una preocupaci&oacute;n generalizada por la carencia de una pol&iacute;tica expl&iacute;cita de salud p&uacute;blica y por la falta de liderazgo y debilidad de sus instituciones que se ha traducido en el empeoramiento de los indicadores de salud p&uacute;blica".</p>        <p>Al referirse en particular a la situaci&oacute;n de salud p&uacute;blica del pa&iacute;s, Jos&eacute; F. Cardona et al. toman cinco indicadores para referirse a su deterioro:</p>        <p>Son inadmisibles las altas cifras de niÃ±os menores de cinco aÃ±os con otitis media supurativa y con hospitalizaci&oacute;n por neumon&iacute;a y enfermedad diarreica en poblaci&oacute;n asegurada que no tiene barreras econ&oacute;micas de acceso. Resultan preocupantes los altos niveles de mortalidad materna evitable mediante una buena atenci&oacute;n en un sistema que reporta m&aacute;s del 95% de partos atendidos institucionalmente por m&eacute;dico. La incidencia de s&iacute;filis cong&eacute;nita con tasas superiores a 1 por 1.000 nacidos vivos en la mayor parte del territorio nacional [& ] la situaci&oacute;n relacionada con las enfermedades transmitidas por vectores muestra un serio deterioro [& ] Los niveles de vacunaci&oacute;n descendieron entre 1996 y 1999 en forma progresiva.<sup>41</sup>        <p>Al adicionar solo algunos otros indicadores de salud, las figuras <a href="#fig3">3</a> y <a href="#fig4">4</a> presentan respectivamente la situaci&oacute;n de hospitalizaci&oacute;n y de mortalidad por malaria en Colombia desde 1990; puede verse all&iacute; un aumento de los casos a partir de 1996.</p>    <a name="fig3"></a>      <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><img src="img/revistas/rfnsp/v25n1/v25n1a12fig3.gif"></center></p>      <p>    <center><b>Figura 3.</b> &iacute;ndice de hospitalizaci&oacute;n por malaria, Colombia, 1990-2000</center></p>      <p>Fuente: Sivigila, Instituto Nacional de Salud</p>  <a name="fig4"></a>      <p>    <center><img src="img/revistas/rfnsp/v25n1/v25n1a12fig4.gif"></center></p>      <p>    <center><b>Figura 4.</b> &iacute;ndice de mortalidad por malaria, Colombia, 1990-2000</center></p>      <p>Fuente: Sivigila, Instituto Nacional de Salud</p>        <p>De la misma manera, la <a href="#fig5">figura 5</a> muestra el aumento de las tasas de mortalidad materna por 100 mil nacidos vivos a partir de 1996 en Colombia.</p>  <a name="fig5"></a>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><img src="img/revistas/rfnsp/v25n1/v25n1a12fig5.gif"></center></p>      <p>    <center><b>Figura 5.</b> Raz&oacute;n de mortalidad materna por 100 mil nacidos vivos, Colombia, modelo de join point 1985-2002</center></p>      <p>Fuente: A. Quintero. La mortalidad materna como indicador de impacto de la pol&iacute;tica sanitaria en Colombia, 1985-2002 </p>        <p>Por otro lado, cuando se mira la efectividad de programas de reconocido alto impacto en salud p&uacute;blica, como el Programa Ampliado de Inmunizaciones, se encuentra c&oacute;mo en los aÃ±os siguientes al inicio de la implementaci&oacute;n del sistema, sus coberturas descienden dram&aacute;ticamente y, solo en los aÃ±os recientes, luego de grandes debates y de la evidencia de nuevos riesgos, se presenta una nueva recuperaci&oacute;n en estos indicadores espec&iacute;ficos, tal como lo muestra la <a href="#tabla3">tabla 3</a>.</p>  <a name="tabla3"></a>      <p>    <center><img src="img/revistas/rfnsp/v25n1/v25n1a12tabla3.gif"></center></p>      <p>    <center><b>Tabla 3.</b> Coberturas de vacunaci&oacute;n en menores de un aÃ±o, Colombia 1994-2003</center></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por otro lado, es menester analizar otro tipo de impacto en la salud p&uacute;blica derivado de las reformas y profundizado ahora con esta nueva norma que aqu&iacute; se estudia. En este sentido, resulta claro que la pol&iacute;tica internacional que rige las reformas sectoriales en Am&eacute;rica latina y su consiguiente modelo de SGSSS colombiano gener&oacute; un impacto en el concepto de salud p&uacute;blica. A partir de este, se entiende que la salud p&uacute;blica est&aacute; representada por el conjunto de acciones dirigidas a los colectivos o al medio ambiente &uacute;nicamente, con excepci&oacute;n de unas pocas de car&aacute;cter individual cuando se trate de algunos casos de las llamadas externalidades.</p>        <p>El fundamento econ&oacute;mico de los actuales sistemas que orienta la organizaci&oacute;n de los servicios de salud parte de su clasificaci&oacute;n como bienes privados, unos, y bienes p&uacute;blicos, los otros. Los primeros se designan como aquellos por los cuales una persona est&aacute; dispuesta a pagar y, por tanto, pueden ajustarse a las leyes de mercado. La econom&iacute;a los clasifica para el caso de los servicios de salud como servicios individuales; los otros, los p&uacute;blicos son los que aqu&iacute; se consideran el campo de acci&oacute;n de la salud p&uacute;blica:</p>        <p>A prop&oacute;sito de la apertura de los mercados de salud que regula la Ley 100 de 1993, puede decirse que la salud p&uacute;blica es un bien de consumo colectivo para el cual no se cumplen las leyes del mercado, ya que no tiene demanda expl&iacute;cita [& ] los servicios de salud p&uacute;blica se dirigen a un consumidor colectivo o a uno individual con altas externalidades, como es el caso del usuario con una enfermedad contagiosa.<sup>42</sup></p>        <p>De all&iacute; surge entonces que en el sistema colombiano se haya organizado un paquete de servicios llamado Plan de Atenci&oacute;n B&aacute;sica y que, en su &aacute;mbito, se lo considere como el Plan de Salud P&uacute;blica: "El PAB estar&aacute; constituido por aquellas intervenciones dirigidas directamente a la colectividad o aquellas que se dirigen a los individuos pero tienen altas externalidades".<sup>43</sup> De este entendido, respecto del PAB como Plan de Salud P&uacute;blica, da cuenta Iv&aacute;n Jaramillo cuando anuncia que "la ley previ&oacute; que el Ministerio de Salud deber&aacute; definir un plan de atenci&oacute;n b&aacute;sica -mejor hubiera sido definirlo como de salud p&uacute;blica-que complemente las acciones previstas en el POS".<sup>44</sup></p>        <p>Por supuesto, para la salud p&uacute;blica, considerada su evoluci&oacute;n hist&oacute;rica y construcci&oacute;n como campo definido del conocimiento cient&iacute;fico, esto no es as&iacute;. Se trata de una construcci&oacute;n desde los intereses de grupos sociales identificados y expresados en la reformas, para lo cual se han valido de una construcci&oacute;n te&oacute;rica que ha hecho la disciplina de la econom&iacute;a, muy a pesar de que connotados economistas, como el caso de Kenneth Arrow, hab&iacute;an advertido de la inconveniencia de su aplicaci&oacute;n a campos como el de la salud y los servicios de salud en la sociedad.</p>        <p>La preocupaci&oacute;n por los colectivos, sus formas de vida y su bienestar le viene a la salud p&uacute;blica de la comprobaci&oacute;n en el sentido de que la salud -y de ella, el proceso salud-enfermedad-es un fen&oacute;meno estrictamente social, no solo en sus determinantes sino tambi&eacute;n en sus formas de presentaci&oacute;n y en sus consecuencias, y por tanto, no cabe la dicotom&iacute;a entre salud individual y salud de los colectivos ni entre inter&eacute;s individual ni inter&eacute;s hacia o de los colectivos:</p>         <p>En el centro de los esfuerzos de la salud p&uacute;blica est&aacute; la preocupaci&oacute;n por la vida y todos los actos vitales de los seres humanos en su b&uacute;squeda del bienestar y la felicidad. La salud p&uacute;blica ha podido precisar que muchos de los obst&aacute;culos al bienestar y la felicidad no son de la responsabilidad de cada uno de los individuos sino que devienen de la manera como est&aacute;n organizados los procesos sociales tales como la producci&oacute;n de  riqueza, la intervenci&oacute;n sobre los entornos f&iacute;sicos y las decisiones econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas.<sup>45</sup></p>        <p><b>Â¿C&oacute;mo se plantea la salud p&uacute;blica en la Ley 1122?</b></p>        <p>Un primer hecho que puede calificarse de positivo es la decisi&oacute;n de establecer para el pa&iacute;s un Plan de Salud P&uacute;blica y que este se conciba en el Plan de Desarrollo Nacional que cada cuatrienio debe someter la presidencia de la Rep&uacute;blica a aprobaci&oacute;n del Congreso y que han de ejecutar como compromiso de su mandato. No obstante el real significado de esta disposici&oacute;n, en la nueva ley hay que entenderla seg&uacute;n su propio significado y contexto. Por supuesto, esta Ley no cambia el "malentendido" ya referenciado de la Ley 100. En esta disposici&oacute;n se perpet&uacute;a la dicotom&iacute;a salud individual-salud colectiva. Pero, adicionalmente, la Ley 1122 reduce a&uacute;n m&aacute;s el asunto cuando adopta un concepto de salud p&uacute;blica como el "conjunto de pol&iacute;ticas que buscan garantizar de una manera integrada la salud de la poblaci&oacute;n <em>por medio de acciones de salubridad"</em><sup>48</sup> (subrayado del autor). Y entonces aqu&iacute;, al impacto negativo en la conceptualizaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica consagrado en la Ley 100 de 1993, ya comentado, se agrega un retroceso de grandes magnitudes en la historia de la salud p&uacute;blica. Equipararla con la salubridad es retornar a la &eacute;poca del higienismo, el cual hace parte de la prehistoria de la salud p&uacute;blica, en su consideraci&oacute;n como concepto y como etapa evolutiva de la estructura sanitaria del pa&iacute;s. As&iacute; lo refleja el estudio sobre la salud en Colombia, en su cap&iacute;tulo titulado "De la higiene a la salud p&uacute;blica": </p>        <p>Los conceptos de higiene, salud p&uacute;blica, saneamiento ambiental, medicina preventiva, etc., dejan de ser patrimonio de los higienistas [& ] no obstante, estos conceptos presentan sus matices y se relacionan con deferentes orientaciones. Tal es el caso de los t&eacute;rminos higiene y salud p&uacute;blica [& ] A finales de los aÃ±os cuarentas, el t&eacute;rmino salud p&uacute;blica se difunde con amplitud en el &aacute;rea hispanoparlante, en tanto sin&oacute;nimo de salud del pueblo en general. En el Ingl&eacute;s se usaba desde mucho antes el t&eacute;rmino <em>public health</em> en el sentido de medidas para preservar la salud del pueblo [& ] el doctor Winslow, profesor de higiene de la Universidad de Yale, afirmaba: "La salud p&uacute;blica es la pr&aacute;ctica de las medidas de medicina preventiva en todos los casos donde sea posible. Esto incluye la prevenci&oacute;n de las enfermedades, la prolongaci&oacute;n de la vida, promoci&oacute;n de la salud f&iacute;sica y mental y la eficiencia de los esfuerzos de la comunidad dirigidos a: a) educaci&oacute;n de los individuos en los principios de higiene personal y p&uacute;blica; b) sanidad del medio ambiente; c) control de enfermedades prevenibles; d) organizaci&oacute;n de los servicios m&eacute;dicos y de enfermer&iacute;a para el diagn&oacute;stico y tratamiento preventivo del individuo [& ] estos aspectos conceptuales incidieron para que en Colombia en 1953 el Ministerio de Higiene se convirtiera en el Ministerio de Salud P&uacute;blica (Decreto 984)".<sup>49</sup></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La salubridad es un t&eacute;rmino que hist&oacute;ricamente aplica a las medidas de saneamiento de diferentes espacios f&iacute;sicos. Tradicionalmente se habl&oacute; de ambientes insalubres para referirse a aquellos en los cuales se deb&iacute;an aplicar las medidas de salubridad. "Mediante la Ley 30 de 1986, se cre&oacute; en Colombia la Junta Central de Higiene, como cuerpo colegiado asesor del gobierno en las decisiones concernientes a la higiene, en particular aquellas referidas a la <em>salubridad de los puertos"</em><sup>50</sup> (subrayado del autor). En el mismo sentido, la historiadora Libia J. Restrepo relata que con la "visita cient&iacute;fica" efectuada en 1904 por el renombrado m&eacute;dico Juan B. Montoya y Fl&oacute;rez, se empez&oacute; a observar qu&eacute; condiciones podr&iacute;an modificarse en los trabajos del ferrocarril, con el fin de conseguir una mayor salubridad para los obreros".<sup>51</sup></p>        <p>Identificar, pues, la salud p&uacute;blica hoy con la salubridad es emparentarla con las medidas de saneamiento ambiental, al estilo de la visi&oacute;n limitada de aquellos comienzos de la estructura sanitaria del pa&iacute;s. Y en estas condiciones, es poco lo que puede esperarse del llamado Plan de Salud P&uacute;blica como componente del Plan de Desarrollo Nacional.</p>          <p><b>Consideraciones finales</b></p>        <p>Escapa a este an&aacute;lisis lo referente a las modificaciones que esta norma hace de la Ley 715 del 2001, que reglamenta una modificaci&oacute;n constitucional (Acto Legislativo 001 de 2001); de la Ley 797 del 2003, del Sistema General de Pensiones; y de la Ley 776 del 2002, del Sistema General de Riesgos Profesionales. Algunos hablan de problemas jur&iacute;dicos en estas modificaciones, frente a lo cual no presento profundizaci&oacute;n alguna.</p>        <p>En segundo lugar, es necesario mencionar que se introducen algunas modificaciones en el financiamiento, tendientes a buscar nuevos recursos para ampliar coberturas en el r&eacute;gimen subsidiado, buscar mejoras en el flujo de los recursos hasta los prestadores de servicios y abolir los copagos para los afiliados en el r&eacute;gimen subsidiado clasificados en nivel 1 del Sisb&eacute;n. Este &uacute;ltimo aspecto podr&iacute;a aliviar en algo la carga econ&oacute;mica de los servicios de salud de esta poblaci&oacute;n en condiciones de miseria, si bien cuando se alude a barreras econ&oacute;micas, intervienen otras variables diferentes del servicio mismo, tales como los costos del transporte, cuando no otros m&aacute;s. Asimismo, y probablemente con el &aacute;nimo de contribuir a aminorar las barreras de acceso, con la Ley 1122 del 2007 queda abierta la posibilidad de revivir los llamados subsidios de oferta para garantizar la viabilidad de prestadores de servicios en peligro por condiciones de mercado.</p>        <p>Para muchos analistas, lo que se presenta como control a la integraci&oacute;n vertical en realidad es su legalizaci&oacute;n. Seg&uacute;n algunos estudios, no parece haber muchas EPS que al momento tengan un porcentaje que llegue a lo aprobado del 30% y, por el contrario, dicha integraci&oacute;n alcanza porcentajes mucho menores.</p>        <p>Esta misma ley parecer&iacute;a que aumenta los poderes a la Superintendencia Nacional de Salud, crea la figura del defensor del usuario y resuelve los problemas detectados de vigilancia y control. Sin embargo, a pesar de su rimbombancia, estas medidas parecer&iacute;an m&aacute;s d&eacute;biles a&uacute;n.</p>        <p>En resumen, se presenta una colecci&oacute;n de temas en los que se hacen una serie de ajustes de car&aacute;cter funcional, tendientes a corregir algunas desviaciones y aspectos de la relaci&oacute;n entre los diferentes actores del sistema, pero que no afectan su estructura central.</p>          <p><b>A manera de conclusi&oacute;n</b></p>        <p>El aspecto de mayor impacto en la intervenci&oacute;n que mediante la Ley 1122 del 2007 se hace del actual Sistema General de Seguridad Social en Salud de nuestro pa&iacute;s es el de direcci&oacute;n y regulaci&oacute;n. Sin embargo, su intervenci&oacute;n no es compartida por diferentes actores del sistema y diferentes analistas. Se advierte que podr&iacute;an reflejar una tendencia centralista y que se pierden espacios importantes de concertaci&oacute;n y participaci&oacute;n social.</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A pesar del poder de la Ley, se presenta frente a lo aqu&iacute; dispuesto una discusi&oacute;n acad&eacute;mica frente a la utilizaci&oacute;n y redefinici&oacute;n de asuntos vitales, como los de universalidad y salud p&uacute;blica, asumiendo conceptos aqu&iacute;, claramente regresivos, no solo de los avances ya hechos en el pa&iacute;s, sino respecto del concierto internacional, por lo menos en el &aacute;mbito acad&eacute;mico.</p>        <p>Por &uacute;ltimo, las modificaciones adoptadas en la Ley representan ajustes solamente funcionales, pero la estructura central y el modelo permanecen indemnes, y habr&aacute; que aplazar por mucho m&aacute;s tiempo su transformaci&oacute;n. Siguiendo el modelo y los aspectos centrales del diseÃ±o, se ha producido una nueva norma para que "todo cambie, a fin de que nada cambie".</p>          <p><b>Referencias</b></p>        <p>*As&iacute; se lee del art&iacute;culo 1 de la ley 1122 del 2007</p>        <!-- ref --><p>1.	Rivas-Loria, P, SaldaÃ±a K. Prefacio de Perfiles de los Sistemas de Salud. Monitoreo y An&aacute;lisis de los procesos de cambio/reforma. Edici&oacute;n especial no. 18. Washington D.C.: OPS/OMS y USAID; 2006.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000187&pid=S0120-386X200700010001200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2.	Rivas-Loria, P y SaldaÃ±a, K. Fortalecimiento de los Sistemas de Salud y las Reformas. Edici&oacute;n no. 8. Washington D.C.: LACHEALTHSYS; 2006.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000188&pid=S0120-386X200700010001200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3.	Rinc&oacute;n, L. Situaci&oacute;n del Sector Salud en Colombia. Retos y compromisos del nuevo gobierno. Bogot&aacute; : Fundaciones Corona y Fundaci&oacute;n Santa Fe de Bogot&aacute;; 2002&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000189&pid=S0120-386X200700010001200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4.	Cardona J, Hern&aacute;ndez A, Y&eacute;pez F. La Reforma a la Seguridad Social en Salud en Colombia Â¿Avances o Retrocesos?. Rev. gerenc. pol&iacute;ticas salud. 2005; 4 (edici&oacute;n especial 9).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000190&pid=S0120-386X200700010001200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5.	Proyecto de Ley No. 001 de 2006. Reforma la Ley 100 de 1993 en materia de salud. Senado de la Rep&uacute;blica de Colombia. (20 de julio de 2006.) &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000191&pid=S0120-386X200700010001200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6.	Proyecto de Ley No. 002 de 2006.  "Por la cual se hacen algunas modificaciones en el Sistema General de Seguridad Social en Salud y se dictan otras disposiciones". Senado de la Rep&uacute;blica de Colombia. (20 de julio de 2006.)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000192&pid=S0120-386X200700010001200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7.	Mart&iacute;nez F, Robayo G, Valencia, O. "Â¿Porqu&eacute; no se logra la Cobertura Universal de la Seguridad Social en salud"? Bogot&aacute; D.C.: Fedesalud; 2002. p. 69&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000193&pid=S0120-386X200700010001200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8.	Mart&iacute;nez F, Robayo G, Valencia, O. "Â¿Porqu&eacute; no se logra la Cobertura Universal de la Seguridad Social en salud"? Bogot&aacute; D.C.: Fedesalud; 2002. p. 70&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000194&pid=S0120-386X200700010001200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9.	Proyecto de Ley No. 002 de 2006.  "Por la cual se hacen algunas modificaciones en el Sistema General de Seguridad Social en Salud y se dictan otras disposiciones". Senado de la Rep&uacute;blica de Colombia. (20 de julio de 2006).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000195&pid=S0120-386X200700010001200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10.	Proyecto de Ley 001 de 2006. "por medio del cual se reforma la Ley 100 de 1993 en materia de salud". Senado de la Rep&uacute;blica de Colombia. (20 de julio de 2006). &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000196&pid=S0120-386X200700010001200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11.	Diccionario de la Lengua EspaÃ±ola. PequeÃ±o Gigante Ilustrado.Bogot&aacute;: Bibliogr&aacute;fica Internacional;1997.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000197&pid=S0120-386X200700010001200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12.	Diccionario de Sin&oacute;nimos y Ant&oacute;nimos. Madrid: Espasa-Calpe; 2005.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000198&pid=S0120-386X200700010001200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13.	De la Herr&aacute;n Gasc&oacute;n A. El derecho a la universalidad: Un desaf&iacute;o educativo para el siglo XXI. En: Llorent Bedmar V, coordinador. Derechos y educaci&oacute;n de miÃ±os y niÃ±as. Un enfoque multicultural. Sevilla: GIECSE; 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000199&pid=S0120-386X200700010001200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14.	AÃ±ez C. El Estado del bienestar social y el neoliberalismo ante los derechos laborales. Revista de Ciencias Sociales. 2004; 10(1): 70-82&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000200&pid=S0120-386X200700010001200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15.	Giraldo C. Finanzas P&uacute;blicas en Am&eacute;rica Latina: La econom&iacute;a pol&iacute;tica. Bogota D.C.: Desde Abajo; 2001.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000201&pid=S0120-386X200700010001200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16.	AÃ±ez C. El Estado del bienestar social y el neoliberalismo ante los derechos laborales. Revista de Ciencias Sociales. 2004; 10(1): 70-82&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000202&pid=S0120-386X200700010001200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17.	Arendt A. Los or&iacute;genes del totalitarismo. Madrid: Taurus; 1974.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000203&pid=S0120-386X200700010001200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18.	Beveridge W. Social insurance and allied services. London: H. M. Stationery off;1942&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000204&pid=S0120-386X200700010001200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19.	Rep&uacute;blica de Colombia. Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de Colombia. Art&iacute;culo 48. Bogot&aacute; D.C.: Rep&uacute;blica de Colombia; 1991.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000205&pid=S0120-386X200700010001200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20.	Rep&uacute;blica de Colombia. Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de Colombia. Art&iacute;culo 49. Bogot&aacute; D.C.; 1991&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000206&pid=S0120-386X200700010001200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>21.	Sistema De Seguridad Social Integral. Ley 100 de 1993. Diario Oficial, No. 41.148, (23 de diciembre de 1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000207&pid=S0120-386X200700010001200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>22.	Sistema De Seguridad Social Integral. Ley 100 de 1993. Art&iacute;culo 2. literal b. Diario Oficial, No. 41.148, (23 de diciembre de 1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000208&pid=S0120-386X200700010001200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>23.	Sistema De Seguridad Social Integral. Ley 100 de 1993. Art&iacute;culo 154. literal b. Diario Oficial, No. 41.148, (23 de diciembre de 1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000209&pid=S0120-386X200700010001200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>24.	Sistema De Seguridad Social Integral. Ley 100 de 1993. Art&iacute;culo 156. literal b. Diario Oficial, No. 41.148, (23 de diciembre de 1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000210&pid=S0120-386X200700010001200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>25.	Sistema De Seguridad Social Integral. Ley 100 de 1993. Art&iacute;culo 156. literal j. Diario Oficial, No. 41.148, (23 de diciembre de 1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000211&pid=S0120-386X200700010001200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>26.	Sistema De Seguridad Social Integral. Ley 100 de 1993. Art&iacute;culo 157. Diario Oficial, No. 41.148, (23 de diciembre de 1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000212&pid=S0120-386X200700010001200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>27.	Sistema De Seguridad Social Integral. Ley 100 de 1993. Art&iacute;culo 157. literal b. Diario Oficial, No. 41.148, (23 de diciembre de 1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000213&pid=S0120-386X200700010001200027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>28.	Proyecto de Ley No. 002 de 2006.  "Por la cual se hacen algunas modificaciones en el Sistema General de Seguridad Social en Salud y se dictan otras disposiciones". Senado de la Rep&uacute;blica de Colombia. (20 de julio de 2006.)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000214&pid=S0120-386X200700010001200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>29.	Proyecto de Ley No. 001 de 2006. Reforma la Ley 100 de 1993 en materia de salud. Senado de la Rep&uacute;blica de Colombia. (20 de julio de 2006.)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000215&pid=S0120-386X200700010001200029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>30.	Modificaciones en el Sistema General de Seguridad Social en Salud, Ley 1122 de 2007. Cap&iacute;tulo III, Del Financiamiento, Art&iacute;culo 9. Financiaci&oacute;n. Diario Oficial no. 46506  (enero 09 de 2007).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000216&pid=S0120-386X200700010001200030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>31.	Modificaciones en el Sistema General de Seguridad Social en Salud. Ley 1122 de 2007. Cap&iacute;tulo III, Del Financiamiento, Art&iacute;culo 11. Diario Oficial no. 46506  (enero 09 de 2007). &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000217&pid=S0120-386X200700010001200031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>32.	LondoÃ±o JL, Frenk J. Pluralismo Estructurado: Hacia un modelo innovador para la reforma de los sistemas de salud en Am&eacute;rica Latina. M&eacute;xico: Banco Interamiericano de Desarrollo; 1997. Documento de trabajo: 353.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000218&pid=S0120-386X200700010001200032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>33.	OPS/OMS. La iniciativa "La Salud en las Am&eacute;ricas" y la necesidad de fortalecer el ejercicio de la salud p&uacute;blica en la regi&oacute;n. En: La Salud P&uacute;blica en las Am&eacute;ricas. Nuevos conceptos, an&aacute;lisis de desempeÃ±o y bases para la acci&oacute;n. Washington. D.C.: OPS/OMS; 2002 .Publicaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica :589. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000219&pid=S0120-386X200700010001200033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>34.	Hecht R, Musgrove P. Redefinici&oacute;n del Papel del Gobierno  en el Sector de Salud, en Finanzas y Desarrollo. 1993; 30 (3): 6-9&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000220&pid=S0120-386X200700010001200034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>35.	OPS/OMS. La funci&oacute;n de rector&iacute;a en salud y el fortaliecimiento institucional de las autoridades sanitarias nacionales y subnacionales. En: La Salud P&uacute;blica en las Am&eacute;ricas. Nuevos conceptos, an&aacute;lisis de desempeÃ±o y bases para la acci&oacute;n. Washington. D.C.: OPS/OMS; 2002 .Publicaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica :589. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000221&pid=S0120-386X200700010001200035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>36.	Acosta OL, Latorre C. Elementos para la discusi&oacute;n de la reforma del Sistema General de Seguridad Social en Salud. Bogot&aacute;: ASIVAMOSENSALUD/Fundaci&oacute;n Corona/Fundaci&oacute;n Santa F&eacute; de Bogot&aacute;; 2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000222&pid=S0120-386X200700010001200036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>37.	G&oacute;mez C, S&aacute;nchez H, Ram&iacute;rez M. Experiencia del Consejo Colombiano de Seguridad Social en Salud como conductor de la reforma. An&aacute;lisis a partir del conflicto en la toma de decisiones. Informe de Investigaci&oacute;n. Bogot&aacute;: Assalud; 2003&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000223&pid=S0120-386X200700010001200037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>38.	Restrepo JH, Rodr&iacute;guez S. DiseÃ±o y experiencia de la regulaci&oacute;n en salud en Colombia. Revista de Econom&iacute;a Institucional. 2005; 7 (12):&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000224&pid=S0120-386X200700010001200038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>39.	Restrepo JH, Rodr&iacute;guez S. DiseÃ±o y experiencia de la regulaci&oacute;n en salud en Colombia. Revista de Econom&iacute;a Institucional. 2005; 7 (12): 165-90&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000225&pid=S0120-386X200700010001200039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>40.	G&oacute;mez C, S&aacute;nchez H, Ram&iacute;rez M. Experiencia del Consejo Colombiano de Seguridad Social en Salud como conductor de la reforma. An&aacute;lisis a partir del conflicto en la toma de decisiones. Informe de Investigaci&oacute;n. Bogot&aacute;: Assalud; 2003. p. 50&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000226&pid=S0120-386X200700010001200040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>41.	Brito P. Funciones Esenciales de la Salud P&uacute;blica. Conferencia Inaugural.En: II Congreso Internacional de Salud P&uacute;blica. Accesibilidad al Desarrollo y a los Sistemas de Salud, Condici&oacute;n para  el Bienestar Social. Medell&iacute;n: Universidad de Antioquia; 2002. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000227&pid=S0120-386X200700010001200041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>42.	OPS/OMS. La iniciativa "La Salud en las Am&eacute;ricas" y la necesidad de fortalecer el ejercicio de la salud p&uacute;blica en la regi&oacute;n. En: La Salud P&uacute;blica en las Am&eacute;ricas. Nuevos conceptos, an&aacute;lisis de desempeÃ±o y bases para la acci&oacute;n. Washington. 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Bogot&aacute; D.C.: 1999; p. 214&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000230&pid=S0120-386X200700010001200044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>45.	Sistema De Seguridad Social Integral. Ley 100 de 1993.Libro segundo.Art&iacute;culo 1665. Diario Oficial, No. 41.148, (23 de diciembre de 1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000231&pid=S0120-386X200700010001200045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>46.	Jaramillo I. El Futuro de la Salud P&uacute;blica en Colombia. 4Âª edici&oacute;n. Bogot&aacute; D.C.: 1999; p. 216&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000232&pid=S0120-386X200700010001200046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>47.	Cardona A, Franco A. La Salud P&uacute;blica como disciplina cient&iacute;fica: fundamento para los programas de formaci&oacute;n acad&eacute;mica. Rev Fac Nac salud p&uacute;blica. 23(2): 107-14&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000233&pid=S0120-386X200700010001200047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>48.	Modificaciones en el Sistema General de Seguridad Social en Salud. Ley 1122 de 2007. Cap&iacute;tulo III, Del Financiamiento, Art&iacute;culo 32. Diario Oficial no. 46506  (enero 09 de 2007).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000234&pid=S0120-386X200700010001200048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>49.	Yepes F,director. Colombia. Ministerio de Salud. La Salud en Colombia. An&aacute;lisis Socio-Hist&oacute;rico. Bogot&aacute; D.C.:Ministerio de Salud; 1990.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000235&pid=S0120-386X200700010001200049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>50.	Eslava J. Buscando el Reconocimiento Profesional. La Salud P&uacute;blica en Colombia en la primera mitad del siglo XX. Bogot&aacute;: Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Medicina; 2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000236&pid=S0120-386X200700010001200050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>51.	Restrepo L. La pr&aacute;ctica m&eacute;dica del Ferrocarril de Antioquia. 1875-1930. Medell&iacute;n: La Carreta; 2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000237&pid=S0120-386X200700010001200051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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