<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0120-386X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Facultad Nacional de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev. Fac. Nac. Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0120-386X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Antioquia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0120-386X2007000200003</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Algunos apuntes históricos sobre el proceso salud-enfermedad]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Valencia G.]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pedro Luis]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Antioquia Facultad Nacional de Salud Pública ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Medellín ]]></addr-line>
<country>Colombia</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>07</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>07</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>25</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>13</fpage>
<lpage>20</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0120-386X2007000200003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0120-386X2007000200003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0120-386X2007000200003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font size=5>      <p align=center><b>Algunos apuntes hist&oacute;ricos sobre el proceso salud&#45;enfermedad<sup>1</sup></b></p></font>  <font size="2">     <p><i>Pedro Luis Valencia G.</i>    <br> M&eacute;dico Colombiano. Magister en Salud P&uacute;blica profesor universitario de la Facultad Nacional de Salud P&uacute;blica de la Universidad de Antioquia y l&iacute;der pol&iacute;tico al servicio de la defensa de los derechos humanos. Asesinado en Medell&iacute;n Colombia el 14 de agosto de 1987.</p>      <p><hr>Valencia PL. Algunos apuntes hist&oacute;ricos sobre el proceso salud enfermedad. Rev. Fac. Nac. Salud P&uacute;blica. 2007; 25 &#40;2&#41;: 13&#45;20<hr></p>      <p>Decir que el concepto del proceso salud&#45;enfermedad obedece al del desarrollo de la sociedad es una verdad tan general que poco ayuda en el esclarecimiento del problema. Explicar que antiguamente las personas enfermas se llevaban a los cruces de los caminos para pedir consejo a los viajeros o que en Egipto y Grecia existieron los templos&#45;sanatorios, en donde las personas, mediante determinados ritos, eran dejadas durante varias noches para que en sueños alcanzaran de nuevo la salud, da una cierta medida de lo que la medicina y la sociedad en conjunto hab&iacute;an avanzado.</p>      <p>La creaci&oacute;n de los templos&#8211;sanatorios de Imhotep en Egipto y de Esculapio en Grecia indudablemente marcan una orientaci&oacute;n de c&oacute;mo tales sociedades daban respuesta al proceso salud&#45;enfermedad. Lo que se encuentra en las organizaciones tribales, en donde existe el brujo&#45;curandero, se convierte en las sociedades esclavistas &#8212;como la griega y egipcia a que nos referimos en templos que son a la vez sanatorios. Esto, en la sociedad feudal occidental, nos llevar&aacute; a los hospitales regidos por los superiores de los monasterios, en donde por cierto predomina la jerarqu&iacute;a y el criterio monacal sobre el saber propiamente m&eacute;dico.</p>      <p>El saber m&eacute;dico de la sociedad feudal est&aacute; profundamente compenetrado por una nueva concepci&oacute;n: la caridad cristiana, nacida en la etapa de la descomposici&oacute;n de la sociedad esclavista del imperio romano.</p>      <p>Con el advenimiento de la sociedad capitalista, el concepto salud&#45;enfermedad sufre un profundo cambio, que obedece precisamente a un estadio superior y diferente de la sociedad. Esta nueva concepci&oacute;n sirve lo mismo que en las formaciones econ&oacute;micas sociales precedentes para legitimar el estado de cosas. As&iacute; como la caridad cristiana sirve para reforzar el modo de producci&oacute;n esclavista y los hospitales del feudalismo refuerzan el estado feudal, el nuevo concepto y su respuesta sirven para afianzar el estado capitalista.</p>      <p>Pero fue la magia, la hechicer&iacute;a, el poco desarrollo de la ciencia, el m&aacute;s all&aacute;, la incertidumbre acerca de este y la promesa de un eterno presente lo que aliment&oacute; el concepto salud&#45;enfermedad en las etapas precapitalistas. El capitalismo da nacimiento a la llamada medicina cient&iacute;fica y, por lo tanto, la legitimaci&oacute;n de la sociedad capitalista no se apoya en este campo, en la brujer&iacute;a o en la magia sino en la Ciencia, as&iacute;, con may&uacute;scula. Y es precisamente con ese rimbombante t&iacute;tulo como escuda su car&aacute;cter de clase en cuanto a su conceptualizaci&oacute;n, por un lado, y su pr&aacute;ctica, por el otro.</p></font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <font size="3">     <p><b>La pr&aacute;ctica m&eacute;dica en el siglo XX</b></p></font> <font size="2">     <p>Hasta el siglo XIX coexist&iacute;an diversas concepciones sobre lo que es el proceso salud&#45;enfermedad y a esa m&uacute;ltiple concepci&oacute;n correspond&iacute;an las m&uacute;ltiples respuestas que a tal problema se daba. Exist&iacute;an la magia, la brujer&iacute;a, la alquimia, el rezo, el emplasto, los sudores, los ritos con animales, las yerbas, el castigo corporal, el ayuno, la danza, el uso de alucin&oacute;genos, etc. Pero ninguna de estas pr&aacute;cticas era hegem&oacute;nica, una o varias de ellas pod&iacute;an predominar en algunos sitios y durante alg&uacute;n tiempo, pero, en su conjunto, ninguna pod&iacute;a tildarse de hegem&oacute;nica. La hegemon&iacute;a o el predominio solo pod&iacute;an surgir de su eficacia para dar respuesta a los males que se pretende resolver. Eficacia que adem&aacute;s estaba situada por su capacidad para legitimar la estad&iacute;a en el poder de la clase dominante, y que por lo tanto ratifican la hegemon&iacute;a de tal clase &#40;o clases&#41;.</p></font>    <br>  <font size="3">     <p><b>Las condiciones de los trabajadores en el siglo XIX</b></p></font> <font size="2">     <p>Instalado el capitalismo como modo de producci&oacute;n predominante, instaur&oacute; jornadas de trabajo extenuantes, que algunas veces llegaban a las 18&#45;20 horas diarias. No era la excepci&oacute;n el trabajo infantil con jornadas de 14 horas diarias, en que se explotaban niños hasta de 6 años de edad. Tales jornadas estaban acompañadas de baja remuneraci&oacute;n, en que tampoco era la excepci&oacute;n que grandes masas se vieran sometidas a trabajar a cambio de la comida &uacute;nicamente, alimentaci&oacute;n que, por lo dem&aacute;s, no cubr&iacute;a las necesidades proteico&#45;cal&oacute;ricas m&iacute;nimas.</p>      <p>A las jornadas de trabajo extenuantes y a la pobre alimentaci&oacute;n se sumaban unas condiciones de trabajo inhumanas, con poca ventilaci&oacute;n, aire enrarecido, temperaturas insoportables, exposici&oacute;n a todo tipo de riesgo y accidentes de trabajo, posturas que a la larga causaban lesiones graves e irreversibles. Como si lo anterior fuese poco, sus viviendas eran una r&eacute;plica de su situaci&oacute;n en el trabajo: viviendas antihigi&eacute;nicas, oscuras, sin el m&aacute;s m&iacute;nimo elemento de confort. A ello se sumaba una legislaci&oacute;n inhumana que hac&iacute;a que el obrero tuviese que acudir a su trabajo a pesar de estar enfermo. La familia se vio desorganizada: la madre y los niños se vieron lanzados a las &#8220;casas de horror&#8221;, como se denominaban los albergues para pobres, y los niños entraron al mercado de trabajo, como ya explicamos.    <p>      <p>Lo dicho aqu&iacute; no es exageraci&oacute;n alguna. Los libros <i>azules</i> del parlamento ingl&eacute;s dan fe de que lo explicado aqu&iacute; es solo una p&aacute;lida sombra de lo que ocurri&oacute; en la realidad; pel&iacute;culas de la vida moderna han llevado a la pantalla esta realidad, basados en documentos de la &eacute;poca.</p></font>    <br>  <font size="3">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Robert Koch y el bacilo de la tuberculosis</b></p></font> <font size="2">     <p>El inmenso desarrollo de las fuerzas productivas desatado por el capitalismo tiene su expresi&oacute;n tambi&eacute;n en el &aacute;rea de la salud. Wirchow descubri&oacute; la c&eacute;lula como la constituyente &uacute;nica de los organismos vivos, vegetales y animales. El comercio descubri&oacute; el microscopio como resultado de sus necesidades. Los colorantes hicieron su aparici&oacute;n en el campo biol&oacute;gico. Un cient&iacute;fico alem&aacute;n, Robert Koch, estudi&oacute; tenazmente el problema de la tuberculosis apoy&aacute;ndose en el alud de conocimientos producidos en la &eacute;poca.</p>      <p>Robert Koch logr&oacute; demostrar mediante coloraci&oacute;n ideada por &eacute;l que en el esputo de los enfermos tuberculosos hay un organismo microsc&oacute;pico de caracter&iacute;sticas especiales. El conocimiento cient&iacute;fico sirve para demostrar sin sombra de duda, por primera vez en la historia de la humanidad, que hay una enfermedad, la tuberculosis, que es causada por un agente: el bacilo de la tuberculosis &#40;conocido com&uacute;nmente como bacilo de Koch&#41;. Este es el inicio de la llamada medicina cient&iacute;fica, que puede demostrar en el laboratorio la existencia del agente de la enfermedad. A trav&eacute;s de investigadores con el desarrollo del laboratorio, utilizando todo un arsenal de conocimiento, la medicina cient&iacute;fica se hace hegem&oacute;nica, desplaza sin destruir a todas las dem&aacute;s concepciones sobre el proceso salud&#8211;enfermedad e instaura una pr&aacute;ctica congruente con ella, hegem&oacute;nica ella tambi&eacute;n y adem&aacute;s <i>cient&iacute;fica.</i></p>      <p>En esa misma l&iacute;nea de pensamiento viene despu&eacute;s el descubrimiento de Löffler, quien demuestra mediante coloraci&oacute;n especial que el crup<sup>2</sup> &#40;difteria&#41; es producido por un bacilo de tales y cuales caracter&iacute;sticas descritas por &eacute;l. Posteriormente vendr&aacute;n los geniales descubrimientos de Pasteur acerca de la rabia. Se abri&oacute; as&iacute; un ancho universo en donde una pl&eacute;yade de eximios investigadores han encontrado, uno tras otro, los microorganismos causantes de diversos males que han aquejado milenariamente a la humanidad.</p></font>    <br>  <font size="3">     <p><b>El concepto causante de la enfermedad</b></p></font> <font size="2">     <p>Todo este enorme aporte al conocimiento, este nuevo paso del hombre en su destino de dominar la naturaleza y ponerla a su servicio exige su sistematizaci&oacute;n y s&iacute;ntesis. Ya hay suficientes evidencias y elementos de juicio para tratar de resumirlos y convertirlos en una herramienta eficaz que sirva para enfocar los problemas en general del proceso salud&#45;enfermedad.</p>      <p>Surge as&iacute; el concepto biol&oacute;gico de la enfermedad cimentado en la ciencia y corroborado por su eficacia en la pr&aacute;ctica. Se dice que los seres vivientes agresivos al organismo humano, bajo ciertas condiciones, crean un desequilibro en el organismo a favor de los agentes agresivos y as&iacute; es como se produce la enfermedad. Si el agente est&aacute; en gran cantidad o si es especialmente agresivo favorece la aparici&oacute;n de la enfermedad. Si el hu&eacute;sped est&aacute; bien alimentado, facilita la salud. Y en medio de estos dos puntos externos se podr&iacute;an dar unas combinaciones que permitir&iacute;an uno u otro estado, enfermo o sano.</p></font>    <br>  <font size="3">     <p><b>A modo de s&iacute;ntesis</b></p></font> <font size="2">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Jornadas extenuantes de trabajo, condiciones higi&eacute;nicas inhumanas, mala alimentaci&oacute;n y, finalmente, enfermar de tuberculosis ser&iacute;a una l&iacute;nea de pensamiento coherente, l&oacute;gico y cient&iacute;fico, pero que pondr&iacute;a al desnudo lo inhumano del capitalismo y, por lo tanto, es una conceptualizaci&oacute;n inaceptable para las clases dominantes, que, por lo dem&aacute;s, legitima &#8212;desde el punto de vista ideol&oacute;gico&#8212; la nueva formaci&oacute;n econ&oacute;mica social.</p>      <p>Por ello, demostrar que la tuberculosis tiene un agente causal, el bacilo de Koch, significa asumir una l&iacute;nea de pensamiento que permite afianzar la nueva clase social en el poder, legitimar su hegemon&iacute;a.<sup>&#42;</sup></p>      <p>Al demostrar <i>cient&iacute;ficamente</i> que la enfermedad tiene su origen biol&oacute;gico, las investigaciones se orientan, una tras otra, por esta br&uacute;jula &#40;paradigma&#41;, y en la pr&aacute;ctica se hace tan eficaz que desplaza las dem&aacute;s concepciones; significa, en &uacute;ltima instancia, <i>que el proceso salud&#45;enfermedad tiene como causa fundamental lo biol&oacute;gico y no lo social.</i> As&iacute;, las ciencias de la salud permitieron en todo el mundo toda una orientaci&oacute;n <i>cient&iacute;fica</i> que respond&iacute;a exactamente a los intereses de la burgues&iacute;a instaurada en el poder. Lo social fue completamente olvidado o, por lo menos, relegado a un plano absolutamente secundario y sin ninguna relevancia en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica. La cl&iacute;nica enseñada en todo el mundo occidental responde a ese enfoque y no ve m&aacute;s all&aacute; de la piel del paciente que ha sido expuesto a un riesgo determinado.</p></font>    <br>  <font size="3">     <p><b>El enfoque ecol&oacute;gico y otros riesgos</b></p></font> <font size="2">     <p>La vida y el desarrollo del saber humano se encarg&oacute; de demostrar que hay una serie de agentes que no son necesariamente biol&oacute;gicos, potencialmente causantes de enfermedad: ruido, &aacute;cidos, alcoholes, &aacute;lcalis, pisos sucios, escaleras inseguras, luz intensa, oscuridad, etc. Por ello, posteriormente al agente biol&oacute;gico se le denomin&oacute; simplemente <i>agente.</i></p>      <p>La evaluaci&oacute;n paulatina demostr&oacute; adem&aacute;s que tal concepci&oacute;n agente&#45;hu&eacute;sped era una concepci&oacute;n mecanicista propia de la &eacute;poca de su origen, donde la mec&aacute;nica tuvo su auge. Por ello se introdujo un nuevo elemento que fue el medio ambiente, con lo que naci&oacute; la tr&iacute;ada ecol&oacute;gica o concepto ecol&oacute;gico de la enfermedad, en que adem&aacute;s del agente y el hu&eacute;sped, existe un tercer factor que es el medio ambiente, el cual vendr&iacute;a a ser el fiel de la balanza; y el agente, un platillo, y el hu&eacute;sped, el otro.</p>      <p>El medio ambiente como tercer factor ha visto su ampliaci&oacute;n d&iacute;a a d&iacute;a y en &eacute;l se han introducido toda una serie de factores, incluyendo lo social. Hacia mediados del siglo XX una serie de autores introdujeron tesis y discusiones que pon&iacute;an de relieve la insuficiencia de la tr&iacute;ada ecol&oacute;gica para explicar el proceso salud&#45;enfermedad. Se afirma, por ejemplo, que los promedios estad&iacute;sticos lo que hacen es esconder una serie de realidades sociales. As&iacute;, cuando se afirma que en Colombia mueren 70 niños de cada mil nacidos vivos antes de cumplir un año de edad &#40;tasa de mortalidad infantil&#41;, lo que se hace es esconder la realidad social de que esa cifra es de solo 20 cuando se refieren a los barrios de las clases m&aacute;s pudientes, de 150 cuando se abordan los barrios pobres y de hasta 300 cuando se estudian tugurios.</p>      <p>Matem&aacute;ticamente, se sabe que el promedio no da idea de lo que pasa en el extremo de la serie estad&iacute;stica que se estudia. As&iacute;, por ejemplo, decir que en un pa&iacute;s determinado el ingreso promedio de d&oacute;lares por persona al año es de 1.000 oculta el hecho de que hay millones de personas que no alcanzan los 150 y que unos pocos pasan de 100.000.</p>      <p>Este caso y el de la mortalidad infantil ilustran la forma en que se dan las cifras en cualquier pa&iacute;s dividido en clases: las cifras sirven para &#8212;bajo una aparente neutralidad y validez cientif&iacute;ca&#8212; esconder realidades sociales que de otra forma descubrir&iacute;an lo profundamente inhumano del sistema social existente y, por lo tanto, llevar&iacute;a a las clases dominantes al banquillo. L&oacute;gicamente, las estad&iacute;sticas de salud no escapan de esta regla, por lo cual una serie de estudiosos las vienen cuestionando.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El resultado final es que lo social fuese tra&iacute;do a cuento como explicativo del proceso salud&#45;enfermedad. T&eacute;cnicamente, fue lo que se llam&oacute; introducir la variable social en la explicaci&oacute;n del proceso salud&#45;enfermedad. Se han hecho una serie de estudios en este sentido, los cuales muestran que:</p>      <p>&#8212; los niños de los barrios pobres mueren m&aacute;s que los de los barrios de clase alta;    <br> &#8212; las personas de los barrios pobres mueren por causas diferentes a los de los barrios ricos;    <br> &#8212; las personas de los barrios pobres enferman m&aacute;s por causas de orden social y econ&oacute;mico, en cambio, las de los barrios ricos mueren por causas que la medicina a&uacute;n no sabe c&oacute;mo combatir;    <br> &#8212; al comparar pa&iacute;ses neocoloniales con pa&iacute;ses imperialistas, se encuentra lo mismo que se expuso arriba sobre barrios pobres y barrios ricos.</p>      <p>A pesar de todo este avance, la tr&iacute;ada ecol&oacute;gica y su m&aacute;s amplia concepci&oacute;n del medio ambiente llevaron a la distorsi&oacute;n de tratar lo social como una variable m&aacute;s y se termin&oacute; por &#8220;biologizar lo social&#8221;. Dicho de otra forma, se desnaturaliz&oacute; lo biol&oacute;gico y lo mismo sucedi&oacute; con lo social, creando actualmente una enorme confusi&oacute;n, a tal punto que al analizar las investigaciones al respecto, se encuentran conclusiones contradictorias que tanto pueden estar a favor de un punto de vista como de otro.</p></font>    <br>  <font size="3">     <p><b>El proceso salud&#45;enfermedad como problema hist&oacute;rico</b></p></font> <font size="2">     <p>Tal como se dice en el primer p&aacute;rrafo de este escrito: &#8220;el concepto salud&#45;enfermedad obedece al grado de desa&#45;  rrollo de la sociedad&#8221; es una verdad demasiado general. Agregar que cada formaci&oacute;n econ&oacute;mica social tiene caracter&iacute;sticas propias de morbi&#45;mortalidad es avanzar un poco, pues se plantea cierta historicidad en el proceso salud&#45;enfermedad, pero a&uacute;n sigue quedando en un campo demasiado general.</p>      <p>Las explicaciones biol&oacute;gica y ecol&oacute;gica de la enfermedad dan respuesta al problema dentro de su propio &aacute;mbito, como es apenas l&oacute;gico; por tanto, el problema determinante que juega lo social no puede explicarse a trav&eacute;s de categor&iacute;as propias de lo biol&oacute;gico y lo ecol&oacute;gico &#40;interrelaci&oacute;n de los seres vivos entre s&iacute; y con el medio ambiente&#41;. Por otro lado, tratar lo social con categor&iacute;as biol&oacute;gicas y ecol&oacute;gicas es un grave error metodol&oacute;gico que desvirt&uacute;a tanto lo social como lo biol&oacute;gico y ecol&oacute;gico.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Mencionemos el ejemplo del darwinismo social. Darwin demostr&oacute; rotundamente el papel que desempeñan la herencia y las mutaciones gen&eacute;ticas en la selecci&oacute;n natural de las especies. Como se sabe, la mutaci&oacute;n gen&eacute;tica es algo accidental o que se sale de la regla; lo normal es que si una especie animal o vegetal tiene una caracter&iacute;stica, esa caracter&iacute;stica se transmita por herencia. Pero tal caracter&iacute;stica, en unas condiciones diferentes, puede no resistir un ambiente en donde se hayan realizado cambios importantes. La mutaci&oacute;n viene as&iacute; a convertirse en un elemento que ayuda la perpetuaci&oacute;n de la especie. Este tipo accidental de cambio gen&eacute;tico es uno de los mecanismos que permite que especies de un mismo origen desaparezcan mientras otras supervivan. Esta ley v&aacute;lida para el reino vegetal y animal fue aplicada a la vida social en donde rigen otras leyes. Surgi&oacute; as&iacute; la tesis de que en la sociedad humana sobreviven los m&aacute;s capaces y los que tengan aptitudes naturales para adecuarse al medio, de acuerdo con las leyes naturales que proteg&iacute;an as&iacute; a los elegidos. La evoluci&oacute;n de estas tesis sirvi&oacute; m&aacute;s tarde de sustentaci&oacute;n a diversas teor&iacute;as racistas, como las de la raza superior aria, la segregaci&oacute;n racial estadounidense, el apartheid surafricano.</p>      <p>La nueva concepci&oacute;n del proceso salud&#45;enfermedad parte de la tesis de que la enfermedad en las sociedades divididas en clases tiene un comportamiento diferente en cada una de esas formaciones econ&oacute;mico&#45;sociales. Afirma, adem&aacute;s, que el proceso salud&#45;enfermedad es diferente para la clase dirigente respecto de la clase trabajadora. Establece, por lo tanto, que el proceso salud&#45; enfermedad es ante todo un problema hist&oacute;rico, por lo cual su explicaci&oacute;n es eminentemente social y que, finalmente, lo biol&oacute;gico est&aacute; mediado por lo social.</p>      <p>Decir que el proceso salud&#45;enfermedad es un problema de enfoque hist&oacute;rico y por lo tanto un problema social tiene una serie de implicaciones metodol&oacute;gicas y conceptuales que apuntan a superar las limitaciones de las explicaciones biol&oacute;gicas y ecol&oacute;gicas, y que ubica lo social como el marco general en que se mueven las dem&aacute;s esferas interpretativas, sin que constituya &uacute;nicamente una variable &#8212;dependiente o independiente&#8212; para explicar la enfermedad. Vistas as&iacute; las cosas, surge entonces la necesidad de precisar de d&oacute;nde surgen las diferencias fundamentales del hombre con el resto del reino animal.</p>      <p>Para ello, afirmamos que la diferencia primera y determinante es la de que el hombre, a diferencia de los animales, construye herramientas para transformar la naturaleza y ponerla a su servicio. Este proceso de construcci&oacute;n de herramientas transforma al hombre mismo. Tal proceso a trav&eacute;s de los siglos permite que el hombre de hoy siga siendo hombre, pero cualitativamente sea diferente al hombre de la edad de piedra. El hombre, a diferencia de los animales, crea en su mente lo que va a hacer; el arquitecto crea la casa primero en su mente. La abstracci&oacute;n es una caracter&iacute;stica propia del hombre. En tercer lugar, el trabajo exigi&oacute; que el hombre se comunicara con los dem&aacute;s y de all&iacute; vino el lenguaje articulado, la palabra.</p>      <p>En resumen, creemos que es necesario analizar el proceso del trabajo, ya que es as&iacute; como el hombre se relaciona con la naturaleza para poder encontrar una explicaci&oacute;n cient&iacute;fica al proceso salud&#45;enfermedad. Si bien esto hay que hacerlo, tenemos que ir m&aacute;s all&aacute; para analizar el producto del trabajo; a manos de qui&eacute;n va a parar la riqueza social producida: si ello sirve en forma igual para toda la sociedad en su conjunto o si beneficia a un sector m&aacute;s que a otro. En el caso concreto de las formaciones econ&oacute;mico&#45;sociales de tipo capitalista, se debe mirar, adem&aacute;s, la l&oacute;gica interna de esta sociedad. Ve&aacute;mosla sucintamente.</p>      <p>El capitalismo se rige por la misma mec&aacute;nica en el cual un volumen determinado de dinero compra un volumen determinado de mercanc&iacute;a que, al ser realizada, vendida, debe volverse dinero, pero de una cantidad superior al inicial; nadie invierte para obtener la misma cantidad invertida y menos a&uacute;n para tener p&eacute;rdidas. Esta es la l&oacute;gica interna de funcionamiento del capitalismo. Quien trabaje sin utilidades o a p&eacute;rdida termina quebr&aacute;ndose y sale del mercado. Adem&aacute;s, no se trata de que voluntaria o involuntariamente esto sea as&iacute;, se trata de que eso funciona as&iacute; &#8212;quer&aacute;moslo o no&#8212;; es decir, tiene caracter&iacute;sticas de ley.</p>      <p>Si el dinero inicialmente invertido tiene que volver aumentado, es necesario que todo lo que signifique mejorar la tasa de ganancia sea &uacute;til para perpetuar el ciclo capitalista descrito y lo que vaya en contra signifique la quiebra de los capitalistas que no obtengan utilidades y la perpetuaci&oacute;n de los que extraen m&aacute;s utilidades. Si la ley &uacute;ltima es la tasa m&aacute;xima de lucro, entonces a ello ayuda mantener jornadas largas o muy intensivas y salarios lo m&aacute;s bajos posible. Pero, adem&aacute;s de eso, la riqueza social producida est&aacute; distribuida de forma inversa a la pir&aacute;mide de poblaci&oacute;n, es decir, unos pocos industriales, comerciantes y terratenientes se apropian de 70&#37; del PIB, mientras que al 70&#37; de la poblaci&oacute;n les queda el 30&#37; del PIB.</p>      <p>As&iacute;, desde el punto de vista del proceso salud&#45;enfermedad, encontramos que las enfermedades de los trabajadores obedecen a un patr&oacute;n m&aacute;s o menos identificable, en que hay predominio de enfermedades s&iacute;quicas por trabajo intensivo o por el ruido, o enfermedades propias de medios con altas temperaturas, mala aireaci&oacute;n, excesiva o poca iluminaci&oacute;n, intoxicaci&oacute;n por agentes qu&iacute;micos. Enfermedades derivadas de la t&eacute;cnica propia de la producci&oacute;n, porque esta sea en serie, o por procesos en que se repite mon&oacute;tonamente una misma operaci&oacute;n miles de veces, o porque el obrero se convierte en un ap&eacute;ndice de la m&aacute;quina, en lo cual es esta la que determina el ritmo y, adem&aacute;s, la creatividad del obrero est&aacute; completamente castrada.</p>      <p>Por otro lado, toda la posibilidad de desarrollo espiritual e intelectual est&aacute; taponada. La jornada de ocho horas se ve alargada no solo por las horas extra, sino por las horas de transporte malsano y que crea nuevos riesgos como los accidentes de variable gravedad. Los bajos salarios, las horas extras, m&aacute;s miles de desocupados que amenazan su estabilidad configuran todo el marco para una morbi&#45;mortalidad con caracter&iacute;sticas propias.</p>      <p>La distribuci&oacute;n de la riqueza social &#8211;que ya vimos que es desigual&#8211; hace que en el sistema capitalista el salario del obrero sea realmente lo que &eacute;l necesita para procrear hijos que mañana lo remplacen en la f&aacute;brica, m&aacute;s lo necesario para que mantenga una situaci&oacute;n nutricional que garantice la recuperaci&oacute;n de las energ&iacute;as perdidas en la jornada de trabajo, adicion&aacute;ndole algo para su recreaci&oacute;n y la capacitaci&oacute;n de la fuerza de trabajo que la f&aacute;brica demande.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Estas condiciones de un salario que solo garantizan lo dicho permite que la desnutrici&oacute;n de su hogar est&eacute; en los l&iacute;mites tolerables para que se perpet&uacute;en los obreros y como criterio &eacute;tico de la sociedad que le da origen a esa desnutrici&oacute;n. Las calor&iacute;as insuficientes tienden a ser muchas veces compensadas con la ingesti&oacute;n de bebidas alcoh&oacute;licas que tienen adem&aacute;s la virtud de ser atar&aacute;xicas &#40;sedantes&#41; sociales.</p>      <p>Pero la distribuci&oacute;n desigual de las riquezas no para ah&iacute;: va m&aacute;s all&aacute; y se traduce en un sistema de transporte distribuido tambi&eacute;n desigualmente y en el que los barrios de las clases altas tienen buenas v&iacute;as y buen servicio de transporte, am&eacute;n de veh&iacute;culos propios &#8211;a veces con la extravagancia de tres y cuatro por unidad familiar&#8211;. La calidad de la vivienda de los sectores populares, a la inversa de las clases altas, es mal ventilada, sin agua o con agua no potable, con problemas en la eliminaci&oacute;n de desechos, hacinadas, con inadecuados sistemas de recolecci&oacute;n de basuras, muchas veces con aguas negras que corren por las calles, con problemas graves de roedores e insectos. Son h&aacute;bitats propios que terminan por condicionar el perfil epidemiol&oacute;gico de las clases altas y bajas; todo esto da como resultado final:</p>      <p>&#8212; expectativa corta de vida en los sectores populares y por encima del promedio en las clases altas;    <br> &#8212; morbimortalidad por dolencias t&eacute;cnica y cient&iacute;ficamente controlables por las ciencias de la salud en los sectores populares y enfermedades degenerativas y no controlables por la medicina en los sectores altos;    <br> &#8212; subalimentaci&oacute;n y desnutrici&oacute;n en los sectores bajos y sobrealimentaci&oacute;n en los sectores altos;    <br> &#8212; distribuci&oacute;n de los servicios de salud y de la infraestructura social orientada al bienestar y acorde con lo anterior.</p></font>    <br>  <font size="3">     <p><b>El enfoque del mantenimiento y reproducci&oacute;n de la fuerza de trabajo</b></p></font> <font size="2">     <p>Veamos una forma de abordar el problema de la salud como problema hist&oacute;rico y, espec&iacute;ficamente, el enfoque que Win Diercksens adopta. Este es un criterio, pero existen otros enfoques, igualmente hist&oacute;ricos, como se explic&oacute; antes.</p>      <p>Si partimos de la base de que la sociedad requiere de alimento, habitaci&oacute;n, calzado, ropa, etc., es l&oacute;gico deducir que la sociedad necesita del trabajo para poder subsistir. Este adopta diferente formas de acuerdo con el desarrollo que se tenga de los medios de producci&oacute;n y al tipo de propiedad que exista sobre tales medios de producci&oacute;n. En la sociedad feudal, el medio de producci&oacute;n fundamental era la tierra y alrededor de ella se cre&oacute; una espec&iacute;fica forma de trabajo: apareci&oacute; la rotaci&oacute;n de cultivo, el abono natural con los excrementos de los animales, etc. Para su perpetuaci&oacute;n, cualquier formaci&oacute;n econ&oacute;mico&#45;social requiere mantener la fuerza de trabajo sana y, adem&aacute;s, garantizar que esa fuerza se reproduzca. Digamos de paso que este enfoque introduce una forma novedosa sobre lo que es la salud, concepto imposible hasta ahora de definir bajo la &oacute;ptica positivista que alimenta toda la conceptualizaci&oacute;n en esta &aacute;rea.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Si el problema es la conservaci&oacute;n y reproducci&oacute;n de la fuerza de trabajo, entonces se hace necesario examinar c&oacute;mo se mantiene esta en la familia y en la sociedad en su conjunto y, adem&aacute;s, c&oacute;mo el trabajo en la sociedad, basado en la propiedad privada sobre los medios de producci&oacute;n, crea mejores condiciones de salud para el sector de la poblaci&oacute;n propietario de esos medios de producci&oacute;n, mientras que el sector que trabaja y produce la riqueza enfrenta condiciones de salud desventajosas.</p></font>    <br>  <font size="3">     <p><b>El capitalismo, la familia y la fuerza de trabajo</b></p></font> <font size="2">     <p>El paso del feudalismo al capitalismo, desde el punto de vista que nos interesa, fue posible por la aparici&oacute;n de la m&aacute;quina y la producci&oacute;n en serie. La m&aacute;quina ya no exig&iacute;a la fuerza muscular del hombre, lo que permiti&oacute; la incorporaci&oacute;n de la fuerza de trabajo femenina e infantil. El salario del obrero, sabemos, est&aacute; determinado por el valor que &eacute;l requiere para mantenerse, perpetuarse y calificarse, es decir, incluye su alimentaci&oacute;n, su habitaci&oacute;n, su recreaci&oacute;n y su descanso, as&iacute; como la calificaci&oacute;n de sus destrezas y habilidades.</p>      <p>Incorporar a su mujer como fuerza laborar no implica gastar el doble del valor para su mantenimiento y reproducci&oacute;n sino una cifra inferior. Otro tanto sucede al incorporar la fuerza de trabajo del niño. Ello explica que en la Holanda del siglo XIX, el salario de las mujeres en la rama textil equival&iacute;a solo a 50&#45;60&#37; del salario masculino y el de los niños, a 20&#45;30&#37;. Adem&aacute;s, en ramas como la textil, el rendimiento de mujeres y niños era muy superior al del hombre adulto.</p>     <p>Las estad&iacute;sticas de la &eacute;poca demuestran que las tasas de mortalidad infantil eran m&aacute;s altas cuando la madre trabajaba. Por otro lado, la expectativa de vida al nacer &#40;seg&uacute;n Wirgley, citado por Diercksens&#41; en Colyton &#40;Inglaterra&#41; era la siguiente:</p> Antes de 1600 &nbsp;&nbsp;&nbsp;41&#45;46 años    <br>	 1625&#45;1699 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;35&#45;39 años    <br> 1750 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;38&#45;41 años    <br>     <p>La mortalidad infantil, por mil nacidos vivos:    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Antes de 1600 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;120&#45;140    <br> Primera mitad del siglo XVIII &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;161&#45;203    <br>      <p>El sexto informe de salubridad p&uacute;blica de Inglaterra, de 1854, señala que la mortalidad de los obreros agr&iacute;colas era de 8&#37;, en Inglaterra y Gales, mientras que la de los impresores era el doble: 17,5&#37;. En resumen, la fuerza de trabajo se desnutr&iacute;a f&iacute;sicamente. Tal desnutrici&oacute;n no era problema, pues hab&iacute;a una fuente inagotable de mano de obra proveniente del campesinado desalojado de su tierra. Solo cuando esta fuente inagotable empez&oacute; a mostrar su franca tendencia a desaparecer, fue cuando el capitalismo entr&oacute; a reglamentar el trabajo del niño, busc&oacute; que la madre volviera al hogar y se mejoraran las condiciones de trabajo, hechos que fueron posibles, adem&aacute;s, gracias al avance de la tecnolog&iacute;a en la producci&oacute;n.</p>      <p>En 1833, en Inglaterra se prohibi&oacute; la entrada de niños menores de 9 años a las f&aacute;bricas y se limit&oacute; la jornada a 9 horas por d&iacute;a para los niños de 9 a 13 años. En 1867, se extendi&oacute; la legislaci&oacute;n y la inspecci&oacute;n sobre todos los sectores industriales y con ella desaparecieron las peores anomal&iacute;as referentes al trabajo femenino e infantil.</p></font>    <br>  <font size="3">     <p><b>La &eacute;poca del monopolio</b></p></font> <font size="2">     <p>En el &uacute;ltimo tercio del siglo XIX surgi&oacute; un fen&oacute;meno nuevo a escala mundial, el capital bancario, el cual ha pasado de ser un simple intermediario a concentrar enormes masas de dinero y se ha entrelazado cada vez m&aacute;s con el capital directamente productivo, el capital industrial. Nace as&iacute; una nueva forma de capital, el capital financiero, monopolista o imperialista. El mundo se ha convertido en un &uacute;nico mercado mundial: la palanca del capital bancario entrelazado al capital industrial ha potenciado incre&iacute;blemente la productividad.</p>      <p>Esto trae varias consecuencias para nuestro campo espec&iacute;fico. El viejo problema de que la producci&oacute;n crece mucho m&aacute;s r&aacute;pidamente que los mercados no ha sido solucionado, sino todo lo contrario, ha llegado a un grado de agudizaci&oacute;n tal que deja de ser un problema de una rama industrial o de un pa&iacute;s para convertirse en un problema mundial. La enorme productividad trae como consecuencia que el valor de la fuerza de trabajo disminuye desproporcionadamente, creando la aparente paradoja o, mejor, agrav&aacute;ndola; de que el hombre, con dominio sobre la naturaleza, con gran capacidad de producci&oacute;n, en vez de producir bienestar, lo que crea son desigualdades sociales m&aacute;s profundas, y mientras en la c&uacute;pula hay exceso de todo, los sectores populares sufren todo tipo de privaciones, incluyendo la inanici&oacute;n. Desde el punto de vista de la salud p&uacute;blica se encuentra un problema may&uacute;sculo, ante el cual las epidemias y pandemias son simple juego de niños: las guerras mundiales y, con el correr del tiempo, el s&uacute;mmum del delirio paranoico: la fuerza at&oacute;mica como arma que amenaza la supervivencia, no de la fuerza de trabajo, sino de la vida en el planeta Tierra.</p>      <p>Volviendo un poco atr&aacute;s, se encuentra que el monopolio ha creado una nueva necesidad en la producci&oacute;n: los t&eacute;cnicos, los especialistas, etc. De all&iacute; surge la necesidad de calificar esa fuerza de trabajo y entra la educaci&oacute;n como palanca que ayuda a estratificar la sociedad. Como el salario del obrero no da para calificar la fuerza de trabajo de su hijo, el capitalismo acude a dos mecanismos para ello:</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#8212;la familia obrera con pocos hijos tiene la posibilidad de que su hijo termine estudios universitarios; as&iacute;, este mecanismo permite &#8212;sin aumentarles salarios a todos los obreros&#8212; calificar la fuerza de trabajo que el monopolio requiere &#40;las trasnacionales&#41;;    <br> &#8212;el estado capitalista entra a subsidiar los estudios, incluyendo los universitarios.</p>      <p>Analizando series hist&oacute;ricas, encontramos que la fuerza de trabajo que m&aacute;s crece proporcionalmente es la fuerza de trabajo calificado.</p>      <p><b>Estados Unidos</b> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<b>1910</b> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<b>1967</b>    <br> Obreros no calificados &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;12,9&#37; &nbsp;&nbsp;4,8&#37;    <br> Profesionales y t&eacute;cnicos &nbsp;&nbsp;4,7&#37; &nbsp;&nbsp;13,3&#37;</p>     <p>Es importante hacer un par&eacute;ntesis para algunos comentarios anexos. Este proceso es profundamente beneficioso para el capitalismo, ya que permite que:</p>      <p>&#8212;el estudio del hijo del obrero que asiste a la universidad o instituto t&eacute;cnico es pagado por el obrero, no por el capitalista;    <br> &#8212;el capital recluta fuerza de trabajo calificada que rinde m&aacute;s plusval&iacute;a;    <br> &#8212;la disminuci&oacute;n del tamaño de la familia obrera no impone aumentos salariales al capitalista.&#8224;</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En esta l&iacute;nea de ideas, la fuerza de trabajo calificada es tratada con m&aacute;s consideraci&oacute;n por el capitalista y, adem&aacute;s, su salario le permite acceder a servicios de salud de buena calidad, am&eacute;n de que su entorno f&iacute;sico no es especialmente agresivo. La reproducci&oacute;n de esta fuerza de trabajo calificada y no calificada tender&aacute; a mantenerse para garantizar la continuidad del aparato econ&oacute;mico que les dio origen. En su conjunto, la sociedad tiende a perpetuar las diferentes clases sociales, como es apenas l&oacute;gico.</p>      <p>Pero el problema de la producci&oacute;n de fuerza de trabajo calificada se industrializa tambi&eacute;n, mientras el mercado de trabajo es limitado en la sociedad capitalista. Veamos el ejemplo de Estados Unidos: De 1890 a 1950 el n&uacute;mero de estudiantes que asisten a colegios y universidades aument&oacute; en una proporci&oacute;n de 17 a 1 y el n&uacute;mero de personas que ocupan empleos acad&eacute;micos se increment&oacute; alrededor de 13 veces desde aquel año. Durante el mismo per&iacute;odo la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s aument&oacute; solo 2<sup>1</sup>&#47;<sub>2</sub> veces.</p>      <p>Este fen&oacute;meno, con el tiempo, hace que este sector se proletarice cada d&iacute;a m&aacute;s, viven de la venta de su fuerza de trabajo calificada casi exclusivamente, mientras no poseen la organizaci&oacute;n ni la capacidad y experiencia de los obreros. En la pr&aacute;ctica, esto da como resultado que sus condiciones salariales y de trabajo se parezcan cada vez m&aacute;s a la de los obreros calificados de las grandes industrias.</p></font>    <br>  <font size="3">     <p><b>Algunas consideraciones sobre el sistema de seguridad social</b></p></font> <font size="2">     <p>Tomemos literalmente una cita para que veamos uno de los componentes del r&eacute;gimen de seguridad social:</p>      <p>    <blockquote>El capital de que se priva Estados Unidos a consecuencia de la mortalidad infantil que es posible evitar alcanza la asombrosa sume de 750 millones de d&oacute;lares por año. El valor general de las vidas que se pod&iacute;an salvar anualmente, empleando las conquistas modernas de la medicina de la salud p&uacute;blica, representa m&aacute;s de 6.000 millones de d&oacute;lares. Funcionarios m&eacute;dicos competentes proponen que el gasto de 2,5 d&oacute;lares por habitante realizado contra las enfermedades contagiosas y en la educaci&oacute;n sanitaria hace bajar anualmente la mortalidad en 0,2&#37; y eleva la duraci&oacute;n media de la vida en 5,7 años. El valor monetario de esos años significa miles de millones de d&oacute;lares. &#40;Dubl&iacute;n, 1928, citado por Diercksens&#41;.</blockquote></p>      <p>De all&iacute; el surgimiento de los sistemas de seguridad social. Pero adem&aacute;s el sistema de seguridad social tiene otra virtud adicional: es la forma de acumular inmensas cantidades de capital que se usar&aacute; como nuevo mecanismo de concentrar r&aacute;pidamente enormes vol&uacute;menes de capital. Adem&aacute;s, en cuanto la rentabilidad de los mecanismos de prevenci&oacute;n sanitaria y los de prevenci&oacute;n de la fuerza de trabajo citamos nuevamente a Dublin:</p>      <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>La compañ&iacute;a invirti&oacute; en educaci&oacute;n y asistencia m&eacute;dica con fines profil&aacute;cticos para un mill&oacute;n de empleados y trabajadores industriales asegurados, m&aacute;s de 20 millones de d&oacute;lares durante el per&iacute;odo 1911&#45;1928. Durante este per&iacute;odo la mortalidad de los asegurados disminuy&oacute; en m&aacute;s del 30&#37; y los ahorros de la compañ&iacute;a como consecuencia de la reducci&oacute;n de la mortalidad fueron de 43.000.000 de d&oacute;lares &#91;&#46;&#46;&#46;&#93; la defensa de la salud es un negocio rentable.</blockquote></p>      <p>Los intereses de los monopolios por la seguridad social, por un lado, y la organizaci&oacute;n y capacidad de presi&oacute;n de los sindicatos, por el otro, son la raz&oacute;n del nacimiento de tal sistema. Este nuevo elemento permite una cierta unificaci&oacute;n de la atenci&oacute;n a la fuerza de trabajo, en cuanto a la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica y hospitalaria. Lo diferente son las condiciones de trabajo, de vivienda, de alimentaci&oacute;n, de salarios, lo que seguir&aacute; determinando que la composici&oacute;n morbi&#45;mortalidad sea diferente.</p>      <p>La creaci&oacute;n de los seguros sociales como instituci&oacute;n nacional tiene que ver con un hecho importante. Se trata de que el Estado capitalista interviene directamente no solo en la vida econ&oacute;mica del pa&iacute;s, sino en el &aacute;rea social. Dicho de otra manera, el poder del Estado es usado para preservar la fuerza de trabajo, garantizando su mantenimiento y reproducci&oacute;n, a la vez que tal pol&iacute;tica social tiende a frenar luchas y tensiones sociales, poni&eacute;ndose a la vista de la poblaci&oacute;n como un ente <i>preocupado por el bienestar de los asociados</i> como un todo, y situado, por lo tanto, por encima de los conflictos de la clases sociales, como &aacute;rbitro y mediador <i>preocupado por todos, sin distingos de color, raza, credo pol&iacute;tico y extracci&oacute;n social.</i></p>      <p>Un tercer elemento que confluye para la creaci&oacute;n de la seguridad social es la racionalidad de disminuir costos, centralizar decisiones, actuar eficaz y eficientemente frente al problema salud&#45;enfermedad de la fuerza de trabajo.</p>      <p>Anteriormente, por presi&oacute;n de las convenciones colectivas de los trabajadores, estos hab&iacute;an conquistado servicios m&eacute;dico&#45;hospitalarios de diferente calidad para ellos o para ellos y sus familias. Desde el punto de vista de la racionalidad del capitalismo, indudablemente era &uacute;til y conveniente para los dueños de los medios de producci&oacute;n que tal atenci&oacute;n quedara por fuera de los litigios de cada uno de ellos en particular y que fuese atendido, con la misma o menor erogaci&oacute;n, la fuerza de trabajo de su f&aacute;brica. Adem&aacute;s, el razonamiento administrativo demostraba todas las bondades que podr&iacute;an salir de tal decisi&oacute;n.</p>      <p>Otro aspecto relacionado estrechamente con el anterior, es la extensi&oacute;n que se tenga en el pa&iacute;s del uso de fuerza de trabajo asalariado. Vale decir, si hay un predominio neto de la producci&oacute;n en base al uso de fuerza de trabajo asalariada o si por el contrario pervive otra modalidad de producci&oacute;n como la campesina, en unidades de econom&iacute;a de autoconsumo, en donde se produce para el consumo directo y no para el mercado. Se observa que en los pa&iacute;ses donde se generaliz&oacute; m&aacute;s r&aacute;pidamente este modo de producci&oacute;n &#40;Argentina, Chile, Uruguay&#41; fue donde el sistema de seguridad social se afianz&oacute; m&aacute;s r&aacute;pido, alcanz&oacute; mayor cobertura y aparecieron tasas de morbimortalidad m&aacute;s bajas y la esperanza de vida es m&aacute;s alta.</p>      <p>Hacia 1970 la fuerza de trabajo asalariada era de 48&#37; en El Salvador, 48&#37; en Guatemala, 45&#37; en Honduras y 58&#37; en Nicaragua. En estos pa&iacute;ses el sistema de seguridad social es relativamente nuevo y restringido, ya que se asegura &uacute;nicamente la fuerza de trabajo vinculada directamente a la producci&oacute;n y no se aseguran pequeños productores, pues muchos de ellos se quiebran en forma m&aacute;s o menos inexorable y no se aseguran empleadas dom&eacute;sticas, lustrabotas, etc.</p>      <p>En aquellos pa&iacute;ses en donde la fuerza de trabajo asalariada se desarrolla con posterioridad, aunque se encuentra actualmente bastante ampliada &#40;M&eacute;xico, Per&uacute;, Costa Rica&#41;, el sistema de seguridad social tiende a expandirse y, con ello, la mortalidad baja.</p></font>    <br>  <font size="3">     <p><b>Notas al pie</b></p> <font size="2">      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#42; Indudablemente este es un enorme avance que sustrae de la magia, la hechicer&iacute;a o la ira de Dios la causalidad de la enfermedad.</p>      <p>&#8224; No obstante, el calificar la fuerza de trabajo del obrero es un inmenso avance de las fuerzas productivas; su intelectualizaci&oacute;n es un obst&aacute;culo para el oscurantismo.</p>      <p><sup>1</sup> Documento de archivo &#40;manuscrito&#41; donado por la familia del autor a la biblioteca de la Facultad Nacional de Salud P&uacute;blica.</p>      <p><sup>2</sup> El t&eacute;rmino crup no se refiere a una sola enfermedad, sino a un conjunto de afecciones que incluyen la inflamaci&oacute;n de las v&iacute;as respiratorias superiores y producen una tos perruna, sobre todo cuando el niño llora. El origen de la mayor&iacute;a de los casos de crup es un virus, pero es posible que, ocasionalmente, s&iacute;ntomas similares los cause una bacteria o una reacci&oacute;n al&eacute;rgica <i>&#40;nota del editor&#41;.</i></p>   </font>      ]]></body>
</article>
