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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[OBJECTIVE: to identify, by assessing the records of Community Therapy meetings, the everyday problems that affect communities in order to understand and map the pain and suffering expressed by the participants. METHODOLOGY: the records created by the therapists after each meeting were used for data collection. The following two topics were chosen for analysis purposes: the problems that were presented and the ones that were chosen. Likewise, analysis categories were identified based on the frequency with which they were mentioned by the participants. The records of 774 meetings were analyzed. Such meetings took place from August, 2006 to December, 2008. An average of 9 to 20 people attended each meeting. RESULTS: openness, freedom, warmth, and respect were characteristics of these meetings. The most common problems were: domestic violence, sexual abuse, divorce, discrimination, feelings of guilt, abandonment, rage, fear, negligence, problems with children, partners, co-workers or neighbors, losing one’s job, one&38217;s loved ones or one’s material possessions, drug addiction, alcoholism, smoking, etc. CONCLUSIONS: Community Therapy has led not only to identify the people who really are in need of treatment, but also contributed to reduce the demand for the municipality’s health services. Having people meet without judging them by what they say, feel or think makes it easier for them to cope with their suffering and fears. It also creates social support networks, develops better attitudes of solidarity, responsibility and affectiveness, empowers the people and the community, and makes it easier to find better ways of overcoming problems. At the same time, it makes it possible to learn how people live and cope with their daily problems, thus allowing them to reframe these problems, and enabling the development of more effective care.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana">  <font size="2">     <p align="right"><b>INVESTIGACIONES</b></p></font>  <font size="4">     <p align="center"><b>Promoviendo salud en la comunidad: la terapia comunitaria como estrategia</b></p></font>  <font size="3">     <p align="center"><b>Promoting health within the community: community therapy as strategy</b></p></font>  <br /> <br />  <font size="2">     <p align="center"><b>Martha Fuentes R<sup>1</sup>.</b></p>      <p><sup>1</sup> Psic&oacute;loga, MSc en educaci&oacute;n, Phd en salud colectiva.  Docente investigadora de la Universidad Estatal de Campinas, S&#227;o Paulo, Brasil. Correo electr&oacute;nico: <a href="marta.fuentes@fca.unicamp.br">marta.fuentes&#64;fca.unicamp.br</a></p>  <br /> <br />      <p><hr />Fuentes M. Promoviendo salud en la comunidad: la terapia comunitaria como estrategia. Rev. Fac. Nac. Salud P&uacute;blica 2011; 29&#40;2&#41;: 50&#45;61.<hr /></p>      <p><b>RESUMEN</b></p>     <p><b>OBJETIVO:</b> identificar a trav&eacute;s de los registros de evaluaci&oacute;n de los encuentros de Terapia Comunitaria, problemas cotidianos que afligen a las comunidades, con la finalidad de conocer y mapear el dolor y el sufrimiento referenciado por los participantes.<br /> <b>METODOGOLOG&iacute;A:</b> para la recolecci&oacute;n de los datos se utilizaron los registros elaborados por los terapeutas al final de cada encuentro. Para efectos del an&aacute;lisis fueron escogidos los temas: problemas presentados y problemas escogidos, asimismo,  se identificaron las categor&iacute;as de an&aacute;lisis, de acuerdo con la frecuencia en que fueron referenciados por los participantes. Se analizaron los registros de 774 encuentros, realizados en agosto de 2006 a diciembre de 2008. Particip&oacute; un promedio de 9 a 20 personas, por encuentro.<br /> <b>RESULTADOS:</b> los encuentros se caracterizaron por ser espacios abiertos, libres, acogedores y respetuosos. Los problemas m&aacute;s referenciados fueron: violencia dom&eacute;stica, abuso sexual, separaci&oacute;n, discriminaci&oacute;n, sentimientos de culpa, abandono, rabia, miedo, descanso, dificultades con hijos, pareja, compa&#241;eros de trabajo, vecinos; p&eacute;rdida de empleo, seres queridos, bienes materiales; dependencia de drogas, alcohol, cigarrillo, entre otros.<br /> <b>CONCLUSIONES:</b> la Terapia Comunitaria permiti&oacute;, no s&oacute;lo identificar las personas que realmente necesitaban de tratamiento, como tambi&eacute;n contribuy&oacute; con la disminuci&oacute;n de la demanda en los servicios de salud del municipio. Cuando las personas se encuentran y no son juzgadas por lo que dicen, sienten y piensan, contribuye para que puedan enfrentar con mayor facilidad sufrimientos y miedos, as&iacute; como crear redes de apoyo social, desarrollar actitudes m&aacute;s solidarias, responsables y afectivas, fortalecer a las personas y a la comunidad, buscar medios m&aacute;s eficientes para superar las dificultades. Al mismo tiempo, conocer c&oacute;mo las personas viven y conviven con sus problemas cotidianos, permite no s&oacute;lo la resignificaci&oacute;n de los problemas, como tambi&eacute;n la elaboraci&oacute;n de acciones m&aacute;s efectivas de atenci&oacute;n.</p>      <p><b>Palabras clave:</b> comunidad, terapia comunitaria, redes de apoyo, problemas cotidianos, promoci&oacute;n, prevenci&oacute;n. </p>  <br />      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>ABSTRACT</b></p>     <p><b>OBJECTIVE:</b> to identify, by assessing the records of Community Therapy meetings, the everyday problems that affect communities in order to understand and map the pain and suffering expressed by the participants.<br /> <b>METHODOLOGY:</b> the records created by the therapists after each meeting were used for data collection. The following two topics were chosen for analysis purposes: the problems that were presented and the ones that were chosen.  Likewise, analysis categories were identified based on the frequency with which they were mentioned by the participants. The records of 774 meetings were analyzed. Such meetings took place from August, 2006 to December, 2008. An average of 9 to 20 people attended each meeting.<br /> <b>RESULTS:</b> openness, freedom, warmth, and respect were characteristics of these meetings. The most common problems were: domestic violence, sexual abuse, divorce, discrimination, feelings of guilt, abandonment, rage, fear, negligence, problems with children, partners, co&#45;workers or neighbors, losing one&#8217;s job, one&38217;s loved ones or one&#8217;s material possessions, drug addiction, alcoholism, smoking, etc.<br /> <b>CONCLUSIONS:</b> Community Therapy has led not only to identify the people who really are in need of treatment, but also contributed to reduce the demand for the municipality&#8217;s health services. Having people meet without judging them by what they say, feel or think makes it easier for them to cope with their suffering and fears. It also creates social support networks, develops better attitudes of solidarity, responsibility and affectiveness, empowers the people and the community, and makes it easier to find better ways of overcoming problems. At the same time, it makes it possible to learn how people live and cope with their daily problems, thus allowing them to reframe these problems, and enabling the development of more effective care.</p>      <p><b>Keywords:</b> community, community therapy, support networks, daily problems, promotion, prevention. </p></font>  <hr /> <br /> <br />  <font size="3">     <p><b>Introducci&oacute;n</b></p></font> <font size="2">     <p>La salud de la poblaci&oacute;n est&aacute; directamente relacionada con la calidad de vida. La cual se refiere a las mejoras en las condiciones b&aacute;sicas, tales como,  la educaci&oacute;n, el empleo, el ocio, la salud, la vivienda, la alimentaci&oacute;n, el saneamiento b&aacute;sico y la espiritualidad &#91;2, 5, 7, 10&#93;. En &eacute;stas se incluyen el ser de la persona, el reconocimiento, el respeto, el valor de su saber, la aceptaci&oacute;n de las diferencias, la participaci&oacute;n activa, la construcci&oacute;n colectiva, la valorizaci&oacute;n de la vida, la recuperaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, la superaci&oacute;n del asistencialismo, as&iacute; como el rescate de que las personas puedan ser ellas mismas. Con este proceso se promueven, sin duda, acciones m&aacute;s solidarias, libres y &eacute;ticas, acompa&#241;adas de una visi&oacute;n m&aacute;s comunitaria.</p>      <p>En el trabajo con las comunidades se debe buscar no s&oacute;lo vencer la resistencia de los individuos, como tambi&eacute;n incentivarlos a participar activamente de las acciones comunitarias. Por lo tanto, una forma de vencer las resistencias, est&aacute; en hacer &eacute;nfasis en el ser humano como centro de los proyectos sociales. Lo que implica conocerlo para poder contar con &eacute;l; es decir, partir del presupuesto de que solamente conociendo al individuo y sus formas de vida ser&aacute; posible una acci&oacute;n eficiente y permanente &#91;1&#93;.</p>      <p>Sumado a esto toda comunidad tiene una l&oacute;gica que utiliza para sobrevivir en medio de las condiciones precarias; para comprender esta l&oacute;gica se requiere del desarrollo de estrategias que tengan sentido para la poblaci&oacute;n. De esta forma, no se trata de solucionar los problemas que corresponden al gobierno, sino, contribuir con acciones participativas que generen movilizaci&oacute;n de la comunidad por un objetivo com&uacute;n; es decir, convocar deseos para actuar a favor del prop&oacute;sito &#91;2, 3&#93;. Participar o no, es una decisi&oacute;n, un acto de libertad &#91;4&#93;. Las personas son invitadas y/o convocadas, pero la participaci&oacute;n siempre ser&aacute; una decisi&oacute;n de cada uno y &eacute;sta depende de la forma como se vean o no, responsables y capaces de provocar y construir cambios en ellas mismas y en su &aacute;mbito cotidiano. Entre m&aacute;s participativo sea el proceso, las decisiones se reflejan en el deseo del cambio y esto ser&aacute; necesariamente compartido por todos. Estos procesos de participaci&oacute;n, son imprescindibles para la superaci&oacute;n de desigualdades e injusticias, porque permite la construcci&oacute;n de sujetos aut&oacute;nomos, cr&iacute;ticos y ciudadanos &#91;5&#93;. Por lo tanto, la construcci&oacute;n de redes de apoyo social que surgen en el intercambio de experiencias, fortalecen y resignifican la vida de las personas y de las comunidades.</p>      <p>Cuando se discuten cuestiones relativas a la comunidad, a trav&eacute;s de la articulaci&oacute;n de saberes &#40;cient&iacute;fico y popular&#41; &#91;4&#93;, el proceso educativo es un instrumento de construcci&oacute;n de la participaci&oacute;n popular y, al mismo tiempo, de intervenci&oacute;n de la ciencia en la vida cotidiana de las personas, las familias y de la sociedad &#91;6&#93;. Asociar teor&iacute;a con la realidad muestra que, en el acto de aprender, es preciso tener un espacio de expresi&oacute;n de los problemas vividos en los diferentes contextos vinculados a la historia de vida, como fuente de saber y de est&iacute;mulos para que las personas se asuman como sujetos. Cuando se construye y se desarrolla una acci&oacute;n, de forma bidireccional, las partes generan un compromiso de transformaci&oacute;n de sus propios saberes y pr&aacute;cticas &#91;4, 1&#93;. Esto significa una responsabilidad compartida, en la que el profesional de la salud y los sujetos se convierten en corresponsables de la b&uacute;squeda de la calidad de vida de todos los involucrados en el proceso.  </p>      <p>Al considerar el ser humano, debemos tener presente en nuestras acciones que nadie puede cuidar del otro, si &eacute;ste no quiere hacerlo por s&iacute; mismo. De igual manera, la construcci&oacute;n de redes solidarias s&oacute;lo puede ser creada cuando la persona se conoce y se reconoce en la relaci&oacute;n con el otro. Por lo tanto, cuidar del respeto por la libertad, por la capacidad individual de decidir sobre s&iacute; mismo, como tambi&eacute;n la protecci&oacute;n del otro y de la colectividad, debe ser uno de los objetivos del trabajo con las comunidades &#91;1, 4, 2, 5, 7, 8&#93;.</p>      <p>Si partimos del principio de que todas las personas tienen tendencia a la autorrealizaci&oacute;n, pero que para esto, necesitan de condiciones que les permitan potencializarla, la cuesti&oacute;n no es quitar las defensas de ellas y s&iacute; ayudarlas a encontrar las estructuras de referencia internas que ya tienen, porque s&oacute;lo las personas saben de sus necesidades, por lo vivido y/o experimentado en su relaci&oacute;n con el mundo &#91;8&#93;. Significa captar la experiencia tal y como es vivida cotidianamente, sin dejar de considerar el contexto social en que los individuos se desarrollan &#91;9&#93;. Trabajar con saberes encontrados en la comunidad, en forma de ideas pr&aacute;cticas y h&aacute;bitos, implica necesariamente una acci&oacute;n cr&iacute;tica y, al mismo tiempo, respetuosa y solidaria.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el trabajo comunitario, se deben ofrecer posibilidades para que las personas se asuman como seres sociales, el conocimiento no puede ser separado del contexto de vida de las personas. El  respeto y la aceptaci&oacute;n de la diversidad, la consciencia de que el ser humano es inacabado, hace posible el ejercicio de indagar, comparar, dudar, despertar la curiosidad, sin invadir la privacidad de los otros, en la b&uacute;squeda de nuevos conocimientos, no para se&#241;alar los errores, las fallas, pero s&iacute; para ayudar a encontrar soluciones &#91;4, 8, 7&#93;.   </p>      <p>Motivar a la comunidad no es solamente identificar fragilidades y carencias. Es identificar y suscitar las fuerzas y las capacidades de los individuos, de las familias y de las comunidades para que, a trav&eacute;s de sus recursos, puedan encontrar sus propias soluciones y superar las dificultades impuestas por la cotidianidad y por la sociedad &#91;7&#93;. Las dificultades que se presentan en las comunidades est&aacute;n relacionadas con la forma como &eacute;stas enfrentan sus problemas cotidianos, la mayor&iacute;a de las veces no cuentan con una estructura emocional para enfrentarlas, lo que inevitablemente se puede transformar en problemas de salud mental.</p>      <p>El sujeto busca alivio y&#47;o cura para su sufrimiento en el profesional de la salud. Pero, &eacute;ste no est&aacute; preparado para lidiar con estas situaciones, porque el tema del sufrimiento es poco discutido en la propia formaci&oacute;n acad&eacute;mica. El modelo biom&eacute;dico, contin&uacute;a orientando la formaci&oacute;n y las pr&aacute;cticas de salud, focalizadas en el diagn&oacute;stico y tratamiento de enfermedades ya definidas &#91;10, 7&#93;. Esto limita al profesional de la salud para lidiar con el sufrimiento y los aspectos subjetivos del adolecer.</p>      <p>Cada vez m&aacute;s, se evidencian s&iacute;ndromes indefinidos como la ansiedad, el estr&eacute;s, las angustias, la depresi&oacute;n, miedos, dolores inespec&iacute;ficos, generados muchas veces por la violencia, falta de condiciones m&iacute;nimas de sobrevivencia, entre otras situaciones, que no se encuentran configuradas como enfermedades &#91;10&#93;.</p>      <p>El proceso de la salud &#45; enfermedad incluye tanto la dimensi&oacute;n colectiva como la individual. Colectiva porque la salud de los sujetos est&aacute; influenciada por la salud del contexto social en el cual se encuentran. Individual, porque el sufrimiento y el dolor, aunque compartidos con otras personas, la forma como son experimentados es &uacute;nica, personal y singular &#91;11, 10&#93;. Por lo tanto, conocer la comunidad y sus sufrimientos, es de gran importancia cuando se discuten pol&iacute;ticas p&uacute;blicas relacionadas con la promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n de la salud.</p>      <p>La Terapia Comunitaria  &#40;TC&#41;, viene al encuentro de una necesidad del ser humano, convivir con las diferencias y ser corresponsable en la b&uacute;squeda de soluciones y la superaci&oacute;n de desaf&iacute;os cotidianos &#91;7&#93;. Creada como un espacio comunitario donde se procuran compartir experiencias de vida entre los miembros de la comunidad, se transform&oacute; en un instrumento valioso para trabajar los problemas cotidianos de las personas. El registro y publicaci&oacute;n de la TC, se encuentra en su fase inicial, en relatos de experiencia y en camino de investigaci&oacute;n y validaci&oacute;n de su efectividad. &Eacute;sta es una de las razones por las cuales se hace necesario analizar y evaluar el impacto de la TC en el trabajo comunitario &#91;7, 16&#93;.</p>      <p>Los encuentros de TC se caracterizan por ser espacios de cuidado, abiertos, libres y no de tratamiento psicol&oacute;gico. Tiene como objetivos reforzar la din&aacute;mica interna de cada individuo, la autoestima individual y colectiva, la confianza en el individuo, valorar el papel de la familia y el grupo social, suscitar la uni&oacute;n y la identificaci&oacute;n con los valores culturales, favorecer la construcci&oacute;n y reconstrucci&oacute;n de las relaciones sociales, promover y valorizar las instituciones y pr&aacute;cticas culturales tradicionales, estimular la participaci&oacute;n, promoviendo el di&aacute;logo y la reflexi&oacute;n &#91;7&#93;. Es un espacio donde se procuran compartir experiencias de vida y saberes &#91;12&#93; de forma horizontal y circular, que anima y fortalece las relaciones humanas, en la construcci&oacute;n de redes de apoyo social m&aacute;s solidarias. Ayuda a percibir que la fuerza de la comunidad act&uacute;a donde, muchas veces, la familia y la pol&iacute;tica no consiguen, valoriza el poder del colectivo y sus interacciones en el compartir, en las identificaciones con el otro y en el respeto por las diferencias &#91;7&#93;. </p>      <p>La experiencia cuando es compartida y cuando se cuenta con un espacio en que las personas tengan la oportunidad de hablar sobre s&iacute; mismos y escuchar a los otros, permite la construcci&oacute;n de nuevos saberes &#91;4&#93;, diferentes formas de interpretar lo que siente y la forma como act&uacute;a cuando est&aacute; recibiendo un servicio.</p>      <p> El objetivo de este estudio fue el de identificar, a trav&eacute;s de los registros de evaluaci&oacute;n de los encuentros de TC, problemas cotidianos que afligen a las comunidades, con la finalidad de conocer y mapear el dolor y el sufrimiento referenciado por los participantes. </p></font><br />  <font size="3">     <p><b>Metodolog&iacute;a </b></p></font> <font size="2">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El proceso consisti&oacute; en un estudio cualitativo de tipo descriptivo &#91;13, 14, 15&#93;. Para la recolecci&oacute;n de los datos se utilizaron los registros elaborados por los terapeutas al final de cada encuentro. En estos registros se encontraron datos sobre el lugar, fecha y horario de la TC, n&uacute;mero de participantes &#40;antiguos y nuevos&#41;, edad, problemas presentados, problema escogido, tema, estrategias utilizadas, aprendizajes, beneficios de la TC. </p>      <p>Para efectos de an&aacute;lisis, fueron escogidos los temas: problemas presentados y problemas escogidos, asimismo, se identificaron categor&iacute;as de an&aacute;lisis de acuerdo con la frecuencia en que fueron referenciados por los participantes. </p>      <p>Se realizaron 1.164 encuentros de TC, en el per&iacute;odo de agosto de 2006 a diciembre de 2008, por alumnos del curso de formaci&oacute;n de Terapeutas Comunitarios &#40;22 psic&oacute;logos de la red b&aacute;sica de salud&#41; y estudiantes del curso de psicolog&iacute;a de la Universidad de Uberaba. Los encuentros de TC hicieron parte de la pr&aacute;ctica obligatoria como requisito final para recibir el t&iacute;tulo de terapeuta comunitario y para validar la pr&aacute;ctica II de salud colectiva de los alumnos de sexto semestre de psicolog&iacute;a. Cada encuentro fue registrado, de acuerdo con un modelo previsto, con la finalidad de unificar los datos para posterior an&aacute;lisis y recolectar de la forma m&aacute;s fidedigna los relatos de los participantes. </p>      <p>Para efectos de este an&aacute;lisis, fueron seleccionados 774 registros de los 1.164 encuentros, en tanto estaban registrados de forma adecuada los datos solicitados de las sesiones de TC. &Eacute;stas mantuvieron una frecuencia de una vez por semana. Los encuentros fueron realizados en diferentes lugares e instituciones de la ciudad. Participaron personas de todas las edades, hombres y mujeres. Un promedio de 9 a 20 personas, por encuentro.</p>      <p>Fue realizada una revisi&oacute;n cuidadosa de los registros, seleccionando para los an&aacute;lisis solamente aquellos que se encontraban debidamente anotados y cuyos datos estaban claros y completos. Dentro de los problemas que se presentaron en los registros encontramos: datos incompletos relacionados con n&uacute;mero de participantes, lugar, edad, sexo; errores en el registro de los problemas planteados; falta de claridad en el problema escogido para discusi&oacute;n por los participantes. Es importante precisar que en algunas instituciones fueron desarrollados varios grupos de TC, gracias a la disponibilidad de la instituci&oacute;n en relaci&oacute;n con el espacio y el horario, lo que facilit&oacute; ofrecer varias posibilidades que permitieran la participaci&oacute;n de diferentes personas de la comunidad. </p>      <p>Debido a las caracter&iacute;sticas de los encuentros, los registros permitieron obtener una visi&oacute;n amplia de los datos recolectados, en estos fue posible observar las creencias, los valores, h&aacute;bitos, costumbres, opiniones, sentimientos, emociones como producto de las interpretaciones que las personas hacen, relacionadas con la forma como viven y construyen su realidad, as&iacute; como la percepci&oacute;n que tienen de s&iacute; mismos &#91;13&#93;. </p>      <p>Los registros de los diferentes encuentros, permitieron identificar c&oacute;mo las personas piensan, sienten y reaccionan frente a sus problemas, asimismo, lo que cada uno entiende y la forma como construye estrategias para lidiar con el estr&eacute;s. De igual forma, observar c&oacute;mo las personas y la comunidad consiguen resignificar su dolor y su sufrimiento, por medio de la palabra y del escuchar dentro del grupo; construir redes de apoyo social por identificaci&oacute;n con el problema y&#47;o por solidaridad.</p>      <p>Fueron identificadas 10 categor&iacute;as de an&aacute;lisis, obtenidas de acuerdo con la frecuencia en que aparecieron los problemas y definidas con base en el registro de los relatos de los participantes. Entre las categor&iacute;as identificadas encontramos: discriminaci&oacute;n&#47;abandono, miedo&#47;impotencia&#47;preocupaci&oacute;n, violencia, conflictos en las relaciones, p&eacute;rdidas, enfermedades, depresi&oacute;n, dependencia, superaci&oacute;n, y agradecimiento. </p><br /></font>  <font size="3">     <p><b>Resultados: an&aacute;lisis y discusi&oacute;n</b></p></font> <font size="2">     <p>En el per&iacute;odo en que se realizaron los encuentros de TC, se obtuvieron 1.164 registros; para efectos del an&aacute;lisis fueron utilizados 774 &#40;67&#37;&#41;, por contar con datos completos y claros, el 23&#37; de los registros presentaron errores en las anotaciones y datos incompletos. De los 47 grupos creados, hacen parte de este an&aacute;lisis los registros de 43 grupos de  TC, en diferentes lugares de la ciudad de Uberaba. Dentro de los locales tenemos: puestos de salud, centros sociales, escuelas, centros parroquiales, iglesias, hospitales, casas de apoyo, centros de tratamiento de farmacodependientes, asociaciones, centros espirituales, entre otros. Participaron en promedio de 9 a 20 personas por encuentro. El 35&#37; eran de sexo masculino y 65&#37; femenino. Dentro de las categor&iacute;as de edad, tenemos que el 14,7&#37; &#40;0 &#45; 12a&#241;os&#41;, 16,1&#37; &#40;13 &#45; 17a&#241;os&#41;, 55,8&#37; &#40;18 &#45; 60 a&#241;os&#41; y 13,4&#37; &#40;mayores de 60 a&#241;os&#41;. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>Tabla 1.</b>Lugar, n&uacute;mero de encuentros, sexo y edad de los participantes</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rfnsp/v29n2/v29n2a07tb1.jpg" /></p><br />       <p>Debido a las caracter&iacute;sticas de los encuentros de TC, por ser abiertos a la participaci&oacute;n de las personas, estaba en querer y compartir sus sentimientos y&#47;o sufrimientos si as&iacute; lo quisieran; propici&oacute; tanto la ausencia como la inclusi&oacute;n de las personas en cada encuentro. De los 43 grupos donde se desarrollaron los encuentros de TC, dos de ellos eran grupos espec&iacute;ficos para farmacodependientes; luego no abiertos a la comunidad en general. En &eacute;stos, el n&uacute;mero de participantes era determinado por la rutina de la instituci&oacute;n. Se promovi&oacute;, no s&oacute;lo la cantidad de participantes, sino tambi&eacute;n el retorno de los mismos. En promedio retornaban el 80&#37; de los participantes de la sesi&oacute;n anterior. Todos de sexo masculino, cuyas edades oscilaban entre los 12 y 17 a&#241;os &#40;11&#37;&#41; y entre los 17 y 60 a&#241;os &#40;89&#37;&#41;. Sin contar que a cada encuentro se inclu&iacute;an nuevos internos, de 2 a 6 personas.</p>      <p>Es importante resaltar que en las instituciones donde se realiz&oacute; el tratamiento para farmacodependientes, existen reglas r&iacute;gidas de convivencia que deb&iacute;an ser cumplidas como parte del tratamiento; los encuentros de TC no hac&iacute;an parte de la propuesta de tratamiento institucional; se present&oacute; como una actividad de voluntariado que no interferir&iacute;a en el modelo de tratamiento. Observamos en estas dos instituciones, la aceptaci&oacute;n del p&uacute;blico interno por su participaci&oacute;n activa y frecuencia bastante significativa, para ellos se convirti&oacute; en un espacio donde pod&iacute;an hablar sin ser discriminados, mal vistos o juzgados. </p>      <p>Este encuentro se desarroll&oacute; en un clima de confianza donde los participantes expresaron sus sentimientos, sensaciones y emociones. Hablar y desahogarse, tanto por sus sentimientos de culpa, como por la presi&oacute;n recibida en las diferentes etapas del tratamiento, disminuy&oacute; en parte la ansiedad por los encuentros con la familia y por mantenerse bajo las reglas de la instituci&oacute;n. En una de las instituciones, los encuentros fueron bautizados por los propios internos de &#8220;reuni&oacute;n de sentimientos&#8221;, cuando los terapeutas por diferentes razones no interven&iacute;an, ellos se reun&iacute;an y conversaban de la visita familiar, sobre las emociones y sentimientos generados por estos encuentros; esta terapia fue vista y sentida por los participantes como una conquista y no permitieron que fuese ocupado por otra actividad institucional. </p>      <p>Con relaci&oacute;n a los grupos &#40;41&#41; abiertos a la comunidad, observamos una gran dificultad para la creaci&oacute;n y mantenimiento de los mismos. Los terapeutas tuvieron un intenso trabajo para convencer a los usuarios de participar y continuar asistiendo. Fue posible observar situaciones en que la persona participaba, compart&iacute;a su sufrimiento, se sent&iacute;a mejor y no regresaba al grupo. Otras, al inicio de los encuentros se mostraban inhibidos para hablar de sus problemas y prefer&iacute;an quedarse callados o dejaban de ir a los encuentros. Inicialmente, hubo resistencia y dificultad para entender la din&aacute;mica de cada etapa, de seguir las reglas y esperaban que el funcionamiento del grupo fuera como ya estaban acostumbrados.</p>      <p>Debido a las caracter&iacute;sticas de los encuentros y a la vivencia en su creaci&oacute;n, observamos la importancia de involucrar l&iacute;deres de la comunidad que, de alguna forma, reforzaron la importancia del grupo, la motivaci&oacute;n y la convocatoria de los encuentros de TC a la comunidad; el inter&eacute;s y desenvolvimiento de estos l&iacute;deres, mantuvo activos algunos grupos.</p>      <p>En los grupos, reunidos en las propias comunidades, se presentaron situaciones en las que algunos participantes se sent&iacute;an inhibidos para hablar, por estar presentes personas conocidas en las sesiones; por lo tanto, manifestaban el temor de ser mal interpretados y que fuera divulgada su situaci&oacute;n dentro de la comunidad. Este aspecto fue necesario discutirlo con el grupo y dejar claro que las dificultades o problemas socializados en los encuentros, son aquellos que pueden ser expuestos, otras situaciones de cu&#241;o m&aacute;s delicado y que la persona necesite conversar sobre ello, ser&iacute;a encaminada a un profesional de psicolog&iacute;a. De alguna forma, se cre&oacute; un clima de desconfianza para algunos participantes, hecho que fue trabajado dando libertad a las personas para exponer su problema y regresar cuando se sintieran m&aacute;s tranquilas y confiar en el grupo. Poco a poco, los participantes ganaron confianza y los grupos fueron cada vez mayores. Es importante recordar que, las personas que participaron de los encuentros no eran obligadas a estar all&iacute;. Esto gener&oacute; varios tipos de participantes: los que eran frecuentes, los que ven&iacute;an de vez en cuando y los nuevos. A pesar de las dificultades, muchos grupos se mantuvieron por un tiempo e inclusive algunos contin&uacute;an funcionando actualmente, gracias al inter&eacute;s de la comunidad y del profesional que se identific&oacute; con la TC, como parte de sus actividades profesionales. </p>      <p>Los encuentros contaban con algunas estrategias que eran utilizadas en cada etapa. Dentro de &eacute;stas, se preparaban a los participantes para hablar de sus preocupaciones y&#47;o dificultades del d&iacute;a a d&iacute;a, por tanto se utilizaban din&aacute;micas que sensibilizaban a las personas dispuestas para hablar y&#47;o escuchar, promoviendo un clima de confianza y respeto. Despu&eacute;s de la motivaci&oacute;n se ped&iacute;a a las personas que quisieran compartir sus dificultades y&#47;o sufrimientos al grupo de forma simple, con la finalidad de enumerar varios problemas, que fueran escogidos por votaci&oacute;n, en una etapa posterior. La din&aacute;mica del grupo fue llevando a las personas tanto a la manifestaci&oacute;n de su problema, como a la resignificaci&oacute;n del mismo, a trav&eacute;s del intercambio de experiencias y estrategias de soluci&oacute;n. </p>      <p>En la socializaci&oacute;n de experiencias fue posible observar que los problemas cotidianos tienen mucho que ver con la forma como las personas viven y reaccionan frente a su realidad, considerando las estructuras sociales, culturales y psicol&oacute;gicas con las que cuentan. Esta socializaci&oacute;n gener&oacute; confianza entre los participantes, fortalecimiento del grupo y la creaci&oacute;n de redes de apoyo social, m&aacute;s all&aacute; del espacio del grupo, entre las personas de la comunidad. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Terminada la preparaci&oacute;n del grupo para estar dispuestos a hablar&#47;escuchar de forma atenta y respetuosa los problemas, fue solicitado en cada encuentro, la exposici&oacute;n de tres a cinco personas que desearan compartir sus problemas, recordando que deber&iacute;an ser aquellos que pod&iacute;an ponerse en com&uacute;n. En los 774 encuentros de TC, fueron presentados 3.036 problemas o situaciones problema, sistematizados en categor&iacute;as de acuerdo con la frecuencia de las manifestaciones de los participantes y el significado dado por ellos en los diferentes encuentros. Fueron escogidos por los propios participantes 774, correspondiendo a una situaci&oacute;n a ser problematizada por encuentro. Buscamos establecer puntos comunes para comprender la forma como viven y entienden sus problemas y aflicciones cotidianas. Cabe resaltar que crear las categor&iacute;as de an&aacute;lisis fue una tarea ardua, por el surgimiento de sentimientos y emociones dif&iacute;ciles de separar de cada identificaci&oacute;n del problema. Por tanto, las categor&iacute;as fueron establecidas de acuerdo con la intensidad&#47;frecuencia con que fueron apareciendo, sin perder de vista la situaci&oacute;n y lo que ella representa para la persona que lo expuso y para el grupo que se identific&oacute; con la misma. </p>      <p>Dentro de los problemas m&aacute;s referidos encontramos: ansiedad, soledad, tristeza, miedos, violencia dom&eacute;stica, abuso sexual, sentimientos de culpa, separaci&oacute;n, discriminaci&oacute;n, abandono, depresi&oacute;n, rabia, negligencia; dificultad en las relaciones con hijos, pareja, compa&#241;eros de trabajo, vecinos; p&eacute;rdida de seres queridos, empleo, bienes materiales; dependencia de drogas, alcohol, cigarrillo, problemas de la adolescencia, entre otros.</p>      <p>Se describieron los problemas apuntados por los asistentes de los grupos de TC y ayud&oacute; a visualizar las diferentes problem&aacute;ticas o situaciones vividas por las comunidades, as&iacute; como las situaciones escogidas para ser problematizadas en los grupos de TC. Para este prop&oacute;sito, se tuvieron de base las anotaciones realizadas por los terapeutas en los registros de cada encuentro. En el momento de exponer los problemas, se observ&oacute; que las personas ten&iacute;an dificultad para nombrar lo que estaban sintiendo y, la mayor&iacute;a de las veces, sus relatos ven&iacute;an cargados de fuertes emociones y sensaciones que dificultaban su identificaci&oacute;n. </p>      <p>Para entender las situaciones de los participantes, se crearon categor&iacute;as que permitieron operativizar de forma m&aacute;s adecuada las dificultades presentadas, sin perder de vista aquello que lleva a las personas al sufrimiento. En la <a href="#tb2">tabla 2</a> y <a href="#fig1">figura 1</a>, est&aacute;n registrados el total de problemas&#47;situaciones&#47;dificultades planteados en las diferentes sesiones de TC, lo que corresponde a los 3.036  &#40;5 por encuentro&#41;.  En la <a href="#tb3">tabla 3</a>  y  <a href="#fig2">figura 2</a>, se encuentran registrados los problemas que fueron escogidos para ser problematizados y discutidos con mayor profundidad, proceso que permiti&oacute; la socializaci&oacute;n de estrategias de soluci&oacute;n, por medio del intercambio de experiencias, de quienes ya pasaron por una situaci&oacute;n semejante. </p>  <a name="tb2"></a>     <p align="center"><b>Tabla 2.</b>N&uacute;mero de veces en que es referida por los participantes</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rfnsp/v29n2/v29n2a07tb2.jpg" /></p><br />  <a name="fig1"></a>     <p align="center"><img src="img/revistas/rfnsp/v29n2/v29n2a07fig1.jpg" /></p>     <p align="center"><b>Figura 1.</b> Problemas y&#47;o situaciones planteadas en los encuentros de TC</p>     <p align="center"><i>Fuente:</i>elaboraci&oacute;n propia del autor</p><br />  <a name="tb3"></a>     <p align="center"><b>Tabla 3.</b>N&uacute;mero de veces que fueron escogidos los problemas</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="img/revistas/rfnsp/v29n2/v29n2a07tb3.jpg" /></p><br />  <a name="fig2"></a>     <p align="center"><img src="img/revistas/rfnsp/v29n2/v29n2a07fig2.jpg" /></p>     <p align="center"><b>Figura 2.</b>Problemas escogidos para ser discutidos en los encuentros</p>     <p align="center"><i>Fuente:</i>elaboraci&oacuten; propia del autor</p><br />        	     <p>El 9,5&#37; de los problemas planteados hicieron referencia a la discriminaci&oacute;n y al abandono, siendo escogido para discusi&oacute;n en 103 &#40;13,3&#37;&#41; encuentros. Por discriminaci&oacute;n se entiende el no ser aceptado, sentirse despreciado, acusado, juzgado y mal visto. Esto se debe a que eran considerados deficientes, pobres, adoptados, mujeres, prisioneros y&#47;o dependientes. En cuanto al abandono, se refieren a la falta de apoyo familiar, ser abandonado por enfermedad del hijo, por la edad, por tratamientos en ciudades lejanas a la tierra y distante de sus familiares, as&iacute; como, sentirse solo despu&eacute;s de la salida de los hijos de casa, esta &uacute;ltima surgi&oacute; de forma significativa en las personas de mayor edad. </p>      <p>Llam&oacute; la atenci&oacute;n el hecho de que las personas al hablar de sus problemas manifestaran el aparecimiento de varios sentimientos y sensaciones relacionadas con el miedo que lleva a la tristeza, a la impotencia y a grandes preocupaciones. Las situaciones de miedo, tristeza, culpa, impotencia y preocupaci&oacute;n se manifestaron en 29,8&#37;, siendo escogido para ser problematizado en 249 &#40;32,2&#37;&#41; encuentros. Los participantes hicieron referencia a problemas tales como: situaciones nuevas, a decepcionar, a causar sufrimiento, &#8220;ver los hijos con hambre y no conseguir parar de beber, no saber enfrentar la vida&#8221;. Generalmente, las preocupaciones est&aacute;n relacionadas con el futuro, con lo que los otros pueden pensar sobre sus actos, con las p&eacute;rdidas por causa de la enfermedad, la vejez y la posibilidad de transformarse en una carga.</p>      <p>La adolescencia de los hijos se convierte en una preocupaci&oacute;n por los riesgos que pueden pasar en relaci&oacute;n con las drogas, embarazos, enfermedades, inseguridad, educaci&oacute;n, l&iacute;mites y orientaci&oacute;n. Los miedos est&aacute;n relacionados con diagn&oacute;sticos de enfermedades graves, con la dependencia, con la reacci&oacute;n de los otros, del rechazo, de amar, de la muerte, como lo expresa uno de los testimonios: &#8220;Miedo de que mi padre muera en la cirug&iacute;a, mi madre ya muri&oacute; y yo no quiero que &eacute;l muera, qui&eacute;n cuidar&aacute; de m&iacute;...&#8221;. Igualmente, estuvo en relaci&oacute;n con otras situaciones, como el miedo a la realidad, las malas experiencias, los animales, perder el empleo y las malas compa&#241;&iacute;as. </p>      <p>Cabe resaltar que estas personas presentan una autoestima muy baja, se sienten frustradas por lo que no hicieron y les gustar&iacute;a haber hecho. Siempre est&aacute;n con pensamientos negativos en relaci&oacute;n a s&iacute; mismos, sentimientos de inferioridad, fragilidad e inseguridad. Son personas conformistas, que se apegan a las cosas, no creen en s&iacute; mismas, consideran que todo lo que hacen est&aacute; errado o saldr&aacute; errado. En general, al problematizar la situaci&oacute;n fue posible percibir que el miedo manifestado se debe a una gran preocupaci&oacute;n por no contar con los recursos b&aacute;sicos para superar las dificultades relacionadas con el futuro de los hijos, de los padres y de s&iacute; mismos. Muchas veces manifiestan miedo a sufrir de nuevo, de no realizar lo que se proponen, de ver personas pr&oacute;ximas con grandes dificultades y no poder ayudarlas, as&iacute; como el no poder protegerlos de los riesgos sociales, del hambre, de la enfermedad y de la muerte.</p>      <p>La violencia, es la causa de muchos de los sufrimientos relatados por los participantes &#40;6&#37;&#41;, fue escogida para ser problematizada en 45 &#40;5,8&#37;&#41; de los encuentros de TC. De esta manera, se convierte en una categor&iacute;a importante, no solamente por ser identificada, sino tambi&eacute;n por ser una situaci&oacute;n que padecen las comunidades en estos tiempos. Los participantes hacen referencia a la violencia dom&eacute;stica, maltrato f&iacute;sico, abuso sexual, amenaza con arma, tortura, agresividad, tanto f&iacute;sica como emocional, entre los padres, hermanos, familiares, colegas de escuela y de trabajo; padres violentos; amenazas de abandono; rapto de los propios hijos; agresi&oacute;n a los abuelos; robos seguidos de muerte, entre otras formas. </p>      <p>Las personas m&aacute;s j&oacute;venes se&#241;alaron el desacuerdo con colegas, las amenazas a los profesores, el deseo de resolver con agresividad, alegr&iacute;a y emoci&oacute;n al devolver la agresividad. El temor a ser violentos cuando crezcan como sus padres y familiares. Ellos conviven con tiroteos, muertes, peleas, atropellamientos dentro del barrio. Visitas a las casas de rehabilitaci&oacute;n de adolescentes, donde muchas veces encuentran a sus hermanos y&#47;o hijos siendo maltratados y torturados. De alguna forma, las situaciones violentas vienen acompa&#241;adas de sentimientos como el miedo, la angustia, la preocupaci&oacute;n, como fue indicado en la categor&iacute;a anterior. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El 17,8&#37; de las dificultades planteadas hicieron referencia a conflictos en las relaciones entre las personas, siendo escogido para discusi&oacute;n en 151 &#40;19,6&#37;&#41; encuentros. Los conflictos hicieron referencia a dificultades para mantener una buena relaci&oacute;n con padres, hijos, pareja, familiares, amigos, compa&#241;eros de trabajo y vecinos. En la familia las relaciones se vuelven dif&iacute;ciles cuando hay p&eacute;rdida de confianza, de respeto y dificultad de establecer un di&aacute;logo. Problemas de pareja relacionados con aceptar hijos fuera del matrimonio, infidelidad, humillaci&oacute;n, celos excesivos y separaci&oacute;n. </p>      <p>Otra situaci&oacute;n se refiere al cuidado de los padres de edad avanzada y&#47;o enfermos. Cuando se trata de la relaci&oacute;n con hijos adolescentes, parece aumentar la dificultad por no saber c&oacute;mo lidiar con la rebeld&iacute;a, la falta de l&iacute;mites, con el comportamiento, con las malas compa&#241;&iacute;as, el embarazo, las drogas, el alcohol y el suicidio. Ya las dificultades manifestadas por el adolescente hacen referencia a al control exagerado, recibir castigos y acusaciones injustamente, dificultad para aceptar la nueva pareja de uno de los padres, no saber c&oacute;mo comunicarse y sentirse incomprendido.  </p>      <p>Las relaciones de trabajo son marcadas por la insatisfacci&oacute;n de la opci&oacute;n profesional, problemas con colegas, discriminaci&oacute;n, maltrato e inclusive asedio moral dentro de la empresa; as&iacute; como las dificultades econ&oacute;micas y la inseguridad en mantener el empleo. Todo esto genera no s&oacute;lo problemas de relacionamiento en el medio laboral, como dentro de la familia. En algunos encuentros fueron discutidos tambi&eacute;n problemas con vecinos, con la justicia, entre otras situaciones. </p>      <p>Dentro de los problemas referenciados se encuentra la dificultad para lidiar con las p&eacute;rdidas en 4,6&#37; y escogido para ser problematizado en 44 &#40;5,7&#37;&#41; encuentros. Se refieren a las p&eacute;rdidas a lo largo de la vida, relacionadas con la muerte de seres queridos, muchas veces por causas violentas o por enfermedad; con la p&eacute;rdida del empleo y dificultad para encontrar de nuevo, la mayor&iacute;a de las veces por falta de formaci&oacute;n; con la p&eacute;rdida de bienes materiales, como consecuencia del tr&aacute;fico de drogas; y con la p&eacute;rdida de la amistad y&#47;o de personas pr&oacute;ximas. </p>      <p>Aunque la enfermedad es causa de otras dificultades, fue resaltada aqu&iacute; por traer una nueva situaci&oacute;n, ajena a aquellas ya discutidas. El 11,5&#37; se refieren espec&iacute;ficamente a esta cuesti&oacute;n y fue escogida en 59 &#40;7,6&#37;&#41; encuentros. Si bien es cierto que manifestaron gran preocupaci&oacute;n y dificultad en aceptar tanto la propia enfermedad, como la de los seres queridos, sin embargo, en estos encuentros fue se&#241;alado el desgaste f&iacute;sico y emocional de la persona que cuida. Surgen conflictos con relaci&oacute;n a la disposici&oacute;n para el cuidado de los parientes enfermos y la sobrecarga generalmente para una persona de la familia.</p>      <p>En cuanto a la depresi&oacute;n, fue escogida como un criterio, por ser una de las enfermedades m&aacute;s esperadas en los tiempos actuales, fue se&#241;alado en 1,8&#37; y propuesto para discusi&oacute;n en 14 &#40;1,8&#37;&#41; encuentros. Es importante dejar claro que esta preocupaci&oacute;n la manifestaron personas que fueron diagnosticadas y se encuentran recibiendo tratamiento m&eacute;dico. Algunas personas afirmaron presentar mejoras con los medicamentos, mientras que otras dicen no saber lo que sucede con ellas, no le encuentran sentido a la vida y no desean luchar por ella, a tal punto que algunas intentar&iacute;an el suicidio. Dentro de las causas apuntadas tenemos infelicidad en el matrimonio, separaci&oacute;n  despu&eacute;s de 25 &oacute; 30 a&#241;os, p&eacute;rdida de los hijos por enfermedad y&#47;o violencia, soledad y otros por abandono.</p>      <p>Actualmente, se discute la cuesti&oacute;n de la dependencia tanto de drogas, alcohol y tabaco, as&iacute; como las consecuencias para la familia y la sociedad &#91;7&#93;, &#91;10&#93;. Fue planteado el 4,4&#37;, dentro de los problemas que afligen a la comunidad y escogido para discusi&oacute;n en 43 &#40;5,5&#37;&#41; encuentros de TC. Cabe anotar que, aunque en las otras categor&iacute;as fueron se&#241;aladas situaciones relacionadas con la dependencia, en este &iacute;tem fueron manifestadas dificultades espec&iacute;ficas vividas con padres, maridos, hijos y nietos dependientes de drogas y de alcohol. Situaciones como la agresividad, la amenaza, el robo para mantener el vicio, p&eacute;rdidas econ&oacute;micas y sociales, fragilizan las familias y las dejan sin posibilidad de reacci&oacute;n. La droga y el alcohol traen, adem&aacute;s de los problemas apuntados, muerte, violencia, asaltos, prisi&oacute;n y p&eacute;rdida total de la tranquilidad familiar y social. En relaci&oacute;n con el tabaco, algunas personas manifiestan, como consecuencia, enfermedades respiratorias, c&aacute;ncer y otras, disminuyendo la calidad de vida de algunas de ellas y&#47;o de parientes. </p>       <p>Llam&oacute; la atenci&oacute;n en el planteamiento de problemas, que en el 10,9&#37;, al mismo tiempo en que hablan de sus dificultades, tambi&eacute;n hacen una reflexi&oacute;n sobre sus actitudes e identifican fallas, reconocen errores y muestran una gran disposici&oacute;n para superar las adversidades, al compartir deseos de superaci&oacute;n y de esperanza, a trav&eacute;s de diferentes formas. Los participantes escogieron discutir esta cuesti&oacute;n en 51 &#40;6,6&#37;&#41; encuentros de TC. En el intercambio de experiencias manifestaron disposici&oacute;n para ayudarse y ayudar a los otros &#40;familiares y amigos&#41; para que no pasen por lo que ellos ya atravesaron. A pesar de las dificultades, se identific&oacute; en los relatos un punto com&uacute;n, a saber, la esperanza por momentos mejores. En relaci&oacute;n con los relatos de los ni&#241;os y adolescentes, el hecho de participar en actividades fuera de la rutina de la escuela, como viajar, participar de cursos, eventos, visitar familiares, conocer lugares nuevos, mostr&oacute; que ofrecer actividades positivas, de alguna forma, se convierten en factores protectores que permiten la alegr&iacute;a y la superaci&oacute;n de momentos dif&iacute;ciles, como la violencia y el abandono. </p>      <p>En el planteamiento de las situaciones se observ&oacute; que, pasado un tiempo de los encuentros, el 4&#37; eran relatos de agradecimiento y valorizaci&oacute;n del grupo. En 15 &#40;1,9&#37;&#41; encuentros, los participantes encogieron discutir sobre los cambios promovidos por las reuniones, el intercambio de experiencias y por las identificaciones con los problemas de los otros. Los participantes relataron el significado de estar en el grupo de TC con &eacute;nfasis en el hecho de ser escuchados y no ser juzgados por lo que son, piensan y realizan. Algunas personas afirmaron que, despu&eacute;s de frecuentar el grupo, se sent&iacute;an m&aacute;s seguros, m&aacute;s tranquilos, menos aprensivos al exponer sus sentimientos, sab&iacute;an que no ser&iacute;an juzgados; relataron que hablar los dejaba m&aacute;s aliviados de sus problemas y les permiti&oacute; identificar personas que ya pasaron por el mismo problema y encontraron soluci&oacute;n.</p>      <p>Problematizar el sufrimiento permiti&oacute; al grupo entrar en contacto con posibles soluciones, identificar, contextualizar y resignificar los propios problemas, por medio de preguntas que buscaron promover el encuentro consigo mismos y su relaci&oacute;n con los otros, experiencia que desencaden&oacute; reflexiones y reordenaci&oacute;n de ideas. La estrategia de TC permite que las personas que participaron llegaran con una visi&oacute;n de mundo y salieran enriquecidas cuando fueron confrontadas con otras visiones de la realidad.</p></font><br />  <font size="3">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Conclusiones </b></p></font> <font size="2">     <p>Introducir la terapia comunitaria en las poblaciones es una tarea ardua y dif&iacute;cil, posiblemente por ser una propuesta diferente que ofrece un espacio libre, que trabaja con la persona y no con la enfermedad, no se limita por sexo o edad, ni por n&uacute;mero de personas. Se observa que la palabra terapia como tal es rechazada, por creer que se refiere a aquel que tiene una enfermedad mental. Esta concepci&oacute;n, inicialmente, provoca la presencia de pocos participantes, orientaciones  inadecuadas, horario inconveniente, entre otros. Con el tiempo, la TC va mostrando resultados no s&oacute;lo a la comunidad, sino tambi&eacute;n a los propios profesionales de la salud. Como espacio de cuidado permite que la persona que necesita de atenci&oacute;n especializada, tenga un grupo de apoyo mientras espera para ser tratado de forma individual. </p>      <p>Observar que, cuando las personas se encuentran y no son juzgadas por lo que dicen, sienten y piensan, contribuye para que puedan enfrentar con mayor facilidad los sufrimientos y miedos, identificar personas con las mismas dificultades, crear redes de apoyo social, desarrollar actitudes m&aacute;s solidarias, responsables y afectivas, fortalecer a las personas y a la comunidad, as&iacute; como buscar medios m&aacute;s eficientes para superar las dificultades. Al mismo tiempo, conocer c&oacute;mo viven y conviven las personas con sus problemas cotidianos, permite no s&oacute;lo la resignificaci&oacute;n, como tambi&eacute;n la elaboraci&oacute;n de acciones m&aacute;s efectivas de atenci&oacute;n. </p>      <p>El contacto con el material registrado, muestra que las dificultades de las personas en las diferentes comunidades est&aacute;n relacionadas con la forma como enfrentan el sufrimiento y desarrollan formas de convivir con las adversidades, en su cotidianidad. Este proceso nos lleva a percibir que el hablar de sus problemas y ser cuestionados, respetados y valorizados contribuye para revisar, reconocer sentimientos y emociones y, as&iacute;, crear estrategias que faciliten la convivencia del d&iacute;a a d&iacute;a dentro de las comunidades. </p>      <p>La TC contribuye a dar un salto cualitativo &#91;7&#93; en la vida de las personas, llev&aacute;ndolas a la reflexi&oacute;n, a reunirse cuando la duda aparece y a darse cuenta que alguna cosa cambia en la vida cuando se est&aacute; dispuesto a compartir su experiencia de vida, cuando aprende a hablar, escuchar de forma atenta y cuidadosa al otro. </p>      <p>Como estrategia, permite no s&oacute;lo identificar a las personas que realmente necesitan de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica, as&iacute; como contribuye a la disminuci&oacute;n de la demanda en los servicios de salud del municipio, ofreciendo un grupo de apoyo para las personas que necesitan atenci&oacute;n especializada, mientras esperan ser atendidos de forma individual. </p>      <p>Para explicar las contribuciones que la estrategia de TC ofrece para promover la salud de las comunidades, conviene mostrar las propias manifestaciones de las personas que de ella participaron, conforme a sus palabras: </p>      <blockquote>&#8220;... nos ayuda a equilibrar internamente&#8221;; &#8220;importante para aprender c&oacute;mo las personas lidian con sus problemas&#8221;; &#8220;nos ense&#241;a a encontrar la felicidad donde menos esperamos&#8221;; &#8220;estar aqu&iacute;, me hace sentir bien, compartir mis experiencias con las personas&#8221;; &#8220;aqu&iacute; todo el mundo es amigo&#8221;; &#8220;desde que participo siempre llevo algo nuevo para casa&#8221;; &#8220;cuando salgo de aqu&iacute; me siento m&aacute;s aliviado, m&aacute;s tranquilo&#8221;; &#8220;aprend&iacute; a hablar de m&iacute; y de mis problemas&#8221;; &#8220;aprend&iacute; que la soluci&oacute;n de mis problemas est&aacute; en m&iacute; misma&#8221;. &#8220;hoy me siento m&aacute;s segura, s&eacute; que puedo hablar y no ser&eacute; juzgada&#8221;; &#8220;cre&iacute;a que no ten&iacute;a salida y que s&oacute;lo yo sufr&iacute;a&#8221;; &#8220;espero con ansiedad el d&iacute;a de la terapia, ella es muy importante para m&iacute;&#8221;; &#8220;la terapia me ha ayudado a descubrir cosas que no conoc&iacute;a de m&iacute;&#8221;; &#8220;aprend&iacute; a imponerme, antes mi marido no me daba valor, despu&eacute;s de estar aqu&iacute; yo aprend&iacute; que puedo decir no y no va a suceder nada, al contrario &eacute;l hoy me respeta y me consulta &#40;Participantes de los encuentros de TC&#41;</blockquote>      <p>Estos testimonios muestran que la TC permite que las personas se reconozcan a s&iacute; mismas y a los otros, a trav&eacute;s de la identificaci&oacute;n de experiencias de vida y sufrimiento semejantes. Por tanto, es un espacio de promoci&oacute;n de la salud y prevenci&oacute;n de la enfermedad, donde el cuidado, el respeto por la historia del otro, genera una red social incuestionable que, sin duda, fortalece al individuo, al grupo y genera transformaci&oacute;n en la vida cotidiana de las personas que de ella participan.</p>      <p>Se recomienda, ofrecer un espacio de cuidado, donde las personas puedan amenizar y resignificar su dolor y sufrimiento &#91;7&#93;. En esta propuesta, el cuidado se entiende como parte de la esencia humana y no apenas un acto puntual, se trata de una actitud de respeto, responsabilidad y preocupaci&oacute;n para con el pr&oacute;jimo. Cuidar es, por lo tanto, una actitud interactiva que incluye el desenvolvimiento y la relaci&oacute;n entre las partes, al comprender, acoger, escuchar, respetar el sufrimiento y las historias de vida. Si el cuidar puede amenizar el impacto del sufrimiento, por otro lado la falta puede agravarlo &#91;11, 14, 7&#93;.  Aunque la desorganizaci&oacute;n social est&eacute; presente en la cotidianidad de la poblaci&oacute;n, su impacto no es el mismo para todos los sujetos. Las diferentes maneras como las personas reaccionan dependen de la forma como se relacionan y de la capacidad de lidiar con las circunstancias sociales &#91;11, 10&#93;. La carencia y la sensaci&oacute;n de no tener control de la propia vida y de no tener contactos sociales, tiene una fuerte influencia en la forma como se lidia con el sufrimiento. Al mismo tiempo, se parte de la convicci&oacute;n de que en las comunidades, lo que las personas tienen en com&uacute;n, entre otras afinidades, es el sufrimiento, la b&uacute;squeda de soluciones y la superaci&oacute;n de sus dificultades.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cuando las personas se encuentran en un espacio de cuidado y no son juzgadas por lo que dicen, sienten y piensan, contribuye para que puedan enfrentar con mayor facilidad los sufrimientos y miedos, identificar personas con las mismas dificultades, crear redes de apoyo social, desarrollar actitudes m&aacute;s solidarias, responsables y afectivas, fortalecer a las personas y a la comunidad, buscar medios m&aacute;s eficientes para superar las dificultades. Al mismo tiempo, conocer c&oacute;mo las personas viven y conviven con sus problemas cotidianos, permite no s&oacute;lo la resignificaci&oacute;n, como tambi&eacute;n la elaboraci&oacute;n de acciones m&aacute;s efectivas de atenci&oacute;n.</p>      <p>La TC viene al encuentro de una necesidad del profesional de la salud, ofreci&eacute;ndole un instrumento de trabajo de promoci&oacute;n y de prevenci&oacute;n. Permite la superaci&oacute;n de la t&eacute;cnica, pautada en el diagn&oacute;stico y tratamiento de enfermedades, en la que existe poco espacio para escuchar a los sujetos y sus sufrimientos, para acoger y para la atenci&oacute;n y cuidado en salud. Le permite percibir el hombre y su sufrimiento en una red relacional, identificar tanto la patolog&iacute;a, como trabajar el potencial de las personas que se encuentran en sufrimiento. </p>      <p>Al mismo tiempo, es importante considerar que para promover espacios como el propuesto por la TC, se requiere del fortalecimiento de v&iacute;nculos con l&iacute;deres comunitarios e instituciones que prestan servicios, as&iacute; como de los propios usuarios, para su viabilidad. Igualmente, identificar elementos de las dificultades cotidianas en las comunidades, aporta en la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de promoci&oacute;n de la salud m&aacute;s exitosas. </p></font><br />  <font size="3">     <p><b>Referencias</b></p></font> <font size="2">     <!-- ref --><p>1 Brice&#241;o LR. Siete tesis sobre la educaci&oacute;n sanitaria para la participaci&oacute;n comunitaria. Cadernos de Sa&uacute;de P&uacute;blica 1996; 12&#40;1&#41;: 7-30. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000097&pid=S0120-386X201100020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2 Valla VV. Educa&#231;&#227;o e sa&uacute;de: do ponto de vista popular. En: Valla VV, coordinador. Sa&uacute;de e Educa&#231;&#227;o. Rio de Janeiro: DP&#38;A; 2000.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S0120-386X201100020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3 Toro AJB. Mobiliza&#231;&#227;o social &#45; um modo de construir a democracia e a participa&#231;&#227;o. Belo Horizonte: Aut&#234;ntica; 2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S0120-386X201100020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4 Freire P. Pedagogia da autonomia: saberes necess&aacute;rios para a pr&aacute;tica educativa. 7&#170; ed. S&#227;o Paulo: Ed. Paz e Terra; 1998.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S0120-386X201100020000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5 G&oacute;is CWL. Sa&uacute;de comunit&aacute;ria: pensar e fazer. S&#227;o Paulo: Aderaldo &#36; Rothschild; 2008.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S0120-386X201100020000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6 Vasconcelos EM. Educa&#231;&#227;o popular e a aten&#231;&#227;o &#224; sa&uacute;de da fam&iacute;lia. S&#227;o Paulo: Hucitec&#47;Min. 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S&#227;o Paulo: Martins Fontes; 2001.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S0120-386X201100020000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9 Nogueira  MA, Martins CM. Bourdieu &#38; a educa&#231;&#227;o. Belo Horizonte: Aut&#234;ntica; 2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000105&pid=S0120-386X201100020000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10 Lacerda  A, Valla VV. As pr&aacute;ticas Terap&#234;uticas de Cuidado Integral &#224; Sa&uacute;de como Proposta para Aliviar o Sofrimento. En: Pinheiro R, Mattos RA, organizadores. Cuidado: as fronteiras da integralidade. Rio de Janeiro: Hucitec&#47;Abrasco; 2004. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000106&pid=S0120-386X201100020000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11 Sluzki CE. A rede social na pr&aacute;tica sist&#234;mica. S&#227;o Paulo: Casa do Psic&oacute;logo; 1997.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000107&pid=S0120-386X201100020000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12 Freire P. Educa&#231;&#227;o e mudan&#231;a. Rio de Janeiro: Paz e Terra; 1979.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S0120-386X201100020000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13 De souza MC. O desafio do conhecimento: pesquisa qualitativa em sa&uacute;de. 10&#170; ed. S&#227;o Paulo: Ed. Hucitec; 2007.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000109&pid=S0120-386X201100020000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14 Cajide J. La investigaci&oacute;n cualitativa: tradiciones y perspectivas contempor&aacute;neas, Revista Bord&oacute;n 1992; 44&#40;4&#41;: 357&#45;373. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S0120-386X201100020000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15 Amezcua M, G&aacute;lvez A. Los modos de an&aacute;lisis en investigaci&oacute;n cualitativa en salud: perspectiva cr&iacute;tica y reflexiones en voz alta. Revista Espa&#241;ola de salud p&uacute;blica 2002; 76&#40;5&#41;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S0120-386X201100020000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16 Fuentes M. Psicologia e Sa&uacute;de: A Terapia Comunit&aacute;ria como instrumento de sensibiliza&#231;&#227;o para o trabalho com comunidades na forma&#231;&#227;o do psicologo. Psicologia: Ci&#234;ncia e Profiss&#227;o 2011; 31&#40;2&#41;: 420&#45;435. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S0120-386X201100020000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>Recibido: 8 de marzo de 2011.<br />  Aprobado: 24 de marzo de 2011.</p>    </font>  </font>        ]]></body><back>
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