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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">      <p align="center"><font size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>     <p>No con mucha frecuencia resultan claros los fundamentos de las decisiones de pol&iacute;tica educativa. El sistema educativo es de tal nivel de complejidad y resulta tan dif&iacute;cil de comprender -por no decir, predecir, modelar o controlar-, que muchas de las decisiones de la pol&iacute;tica educativa parecen a veces motivadas por suposiciones no confirmadas, presiones de diferentes grupos sociales, cuando no por convicciones personales de los responsables del dise&ntilde;o. Esta dificultad es el origen de los grandes proyectos nacionales e internacionales de evaluaci&oacute;n de la calidad de la educaci&oacute;n, y muy en especial de los estudios de &quot;factores asociados&quot; a la misma: tratar de dar una base emp&iacute;rica que sustente racionalmente la toma de decisiones de pol&iacute;tica; aportar informaci&oacute;n clara que justifique una acci&oacute;n por encima de otra, a fin de que el efecto de la inversi&oacute;n sobre la calidad se maximice.</p>     <p>Sin embargo, la adopci&oacute;n de los resultados de estos estudios tampoco parece aportar soluciones claras a las problem&aacute;ticas educativas. En efecto, las conclusiones de los estudios de factores asociados, presentadas usualmente como grandes listas de variables que muestran alg&uacute;n tipo de covariaci&oacute;n con los resultados en las pruebas, lleva a los dise&ntilde;adores de pol&iacute;tica a un inc&oacute;moda situaci&oacute;n en la que, a fin de dar cuenta de los diferentes factores resultantes, terminan dividiendo el presupuesto, siempre limitado, en peque&ntilde;as acciones que pretenden cubrir, cada una, algunos de los puntos que han mostrado ser m&aacute;s relevantes, o han evidenciado mayor peso estad&iacute;stico en la predicci&oacute;n de las pruebas. &iquest;El resultado general? Una colcha de retazos; una especie de pulpo de muchas extremidades que intenta, infructuosamente, tapar cientos de huecos al tiempo; una pol&iacute;tica sin direcci&oacute;n clara, sin unidad, sin totalidad; una multitud de peque&ntilde;as acciones descoordinadas entre s&iacute;.</p>     <p>Esta es la situaci&oacute;n que la Fundaci&oacute;n Compartir intent&oacute; conjurar cuando solicit&oacute;, motu proprio, a un grupo de expertos nacionales que trabajaban en el pa&iacute;s y en el extranjero, el dise&ntilde;o de una pol&iacute;tica educativa integral que tuviera posibilidades reales de impactar favorablemente la calidad de la educaci&oacute;n de todos los colombianos. Para hacerlo, este grupo de expertos se bas&oacute; en un factor en particular, que m&aacute;s que un factor deber&iacute;a entenderse como una gran categor&iacute;a de factores, cuya relaci&oacute;n directa y causal con la calidad de la educaci&oacute;n resulta clara, al menos bajo nuestro actual esquema educativo: la categor&iacute;a del maestro. As&iacute;, centrada en esta categor&iacute;a, esta propuesta de pol&iacute;tica educativa se desarroll&oacute; y se present&oacute; en un momento de la realidad nacional que result&oacute; muy propicio, por cuanto estuvo definido por un proceso electoral particularmente &aacute;lgido y debatido. Esta circunstancia facilit&oacute; el hecho de que el documento, y la pol&iacute;tica en &eacute;l contenida, fuera f&aacute;cil y r&aacute;pidamente adoptada por la totalidad de las campa&ntilde;as pol&iacute;ticas en contienda y, claro, por la que resultar&iacute;a a la postre vencedora.</p>     <p>Pero ya sabemos que una cosa es la formulaci&oacute;n en abstracto de la pol&iacute;tica, sobre todo en &eacute;pocas electorales, y otra su implementaci&oacute;n. En la implementaci&oacute;n vuelve a aparecer el riesgo que se hab&iacute;a tratado de evitar, la fragmentaci&oacute;n de las acciones, ahora justificada desde una &oacute;ptica pragm&aacute;tica por la siempre presente limitaci&oacute;n de los recursos. Muy posiblemente esta pol&iacute;tica no sobreviva, como totalidad, a esta fase de implementaci&oacute;n que hoy vivimos, con lo que se vuelve al antiguo problema: una superposici&oacute;n de acciones que no logran el efecto sin&eacute;rgico que pretend&iacute;an, desde sus inicios, los dise&ntilde;adores de la pol&iacute;tica.</p>     <p>Con todo lo anterior, estamos convencidos en la <i>Revista Colombiana de Educaci&oacute;n </i>de que vale la pena, as&iacute; sea como ejercicio acad&eacute;mico, una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica sobre este particular planteamiento de pol&iacute;tica. Por esta raz&oacute;n, convocamos para el n&uacute;mero 67 a la elaboraci&oacute;n de art&iacute;culos centrados en todas las acciones que influyen sobre el actuar docente, y en particular en lo planteado por el informe <i>Tras la excelencia docente, </i>de la Fundaci&oacute;n Compartir (2014), que parece constituirse, al menos de manera expl&iacute;cita, en documento central de la pol&iacute;tica educativa de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.</p>     <p>En la medida en que el di&aacute;logo que hoy planteamos se inicia con la publicaci&oacute;n del <i>Informe Compartir </i>en 2014, les corresponde la palabra a los acad&eacute;micos que reaccionan al informe desde una perspectiva cr&iacute;tica. Por esta raz&oacute;n iniciamos este n&uacute;mero con un primer grupo de tres art&iacute;culos, bastante cr&iacute;ticos del informe, titulados &quot;Los l&iacute;mites de la econom&iacute;a de la educaci&oacute;n: abrir la mirada&quot; del profesor Alejandro &Aacute;lvarez, &quot;La estrechez de la excelencia docente en las pol&iacute;ticas educativas: &#094;ser bueno es estar bien evaluado?&quot; de los profesores Diego Arias y Elizabeth Torres, y &quot;El estatuto del maestro&quot; de autor&iacute;a de la profesora Pilar M&eacute;ndez.</p>     <p>El primero de ellos plantea una cr&iacute;tica al contenido del <i>Informe Compartir </i>basada en la concepci&oacute;n de educaci&oacute;n que, desde el punto de vista del autor, maneja el informe, as&iacute; como en sus nociones de calidad y en sus relaciones con la acci&oacute;n docente y otros factores. El segundo, por su parte, argumenta desde posiciones cercanas una cr&iacute;tica al concepto de calidad operacionalizado en los resultados de las pruebas. El tercero, por su parte, reitera algunas de las ideas claves de los dos art&iacute;culos anteriores, examinando con mayor detalle los discursos sobre la crisis y el desprestigio de la profesi&oacute;n docente, y planteando la presencia de una tensi&oacute;n entre discursos contra-puestos que dificultan la consideraci&oacute;n de un estatuto docente consistente y claro para todos. Coinciden estos art&iacute;culos, entre otros puntos, en un cuestionamiento del papel del docente en la calidad aislada del resto de los factores que la afectan y en la duda acerca de los resultados de las pruebas como mecanismo id&oacute;neo para caracterizar esta calidad.</p>     <p>Los manuscritos de los tres anteriores art&iacute;culos fueron enviados a los autores del informe Tras la excelencia docente a fin de que pudieran elaborar una respuesta apropiada. Esta respuesta se presenta en el art&iacute;culo que sigue, titulado &quot;Resumen y precisiones sobre <i>Tras la excelencia docente: c&oacute;mo mejorar la calidad de la educaci&oacute;n para todos los colombianos&quot; </i>de Sandra Garc&iacute;a, Dar&iacute;o Maldonado, Guillermo Perry, Catherine Rodr&iacute;guez y Juan Esteban Saavedra. En este art&iacute;culo, los autores hacen un breve resumen del informe y proceden a categorizar las cr&iacute;ticas planteadas seg&uacute;n si estas se refieren a aspectos metodol&oacute;gicos o pedag&oacute;gicos, respondiendo cada uno de estos aspectos por separado. La determinaci&oacute;n de la medida en que esta respuesta resulta satisfactoria ser&aacute; tarea de cada uno de nuestros lectores.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Contin&uacute;a el n&uacute;mero de la <i>Revista Colombiana de Educaci&oacute;n </i>con tres art&iacute;culos que tratan el tema, central a la propuesta de la excelencia docente, de la formaci&oacute;n de maestros. Estos son &quot;Diez pilares para un programa de desarrollo profesional docente centrado en el aprendizaje de los estudiantes&quot;, de autor&iacute;a de los profesores Mauricio Duque, Jorge Celis, Bibiam Diaz y Margarita G&oacute;mez; &quot;La formaci&oacute;n del <i>homo pedagogicus: </i>entre la lectura y la escritura&quot; de la profesora Nylza Offir Garc&iacute;a, y &quot;Desarrollo de competencias metacognitivas e investigativas en docentes en formaci&oacute;n mediante la incorporaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as digitales: aportes a la excelencia docente&quot; de autor&iacute;a de los profesores Luis Sanabria, Omar L&oacute;pez y Linda Leal.</p>     <p>El primero de estos trabajos se basa en el presupuesto de que el aprendizaje de los estudiantes es el principal factor de calidad de la educaci&oacute;n, y que para su logro, resulta crucial la capacidad de los docentes para ensenar. Sobre estos presupuestos, que fundamentan el planteamiento de pol&iacute;tica que discutimos, los autores sintetizan resultados derivados de la investigaci&oacute;n de las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas en un conjunto de 10 &quot;pilares&quot; que pueden contribuir al dise&ntilde;o de estrategias de desarrollo profesional situado de docentes en servicio, pero que tambi&eacute;n pueden ser utilizados en la formaci&oacute;n inicial.</p>     <p>El segundo de los art&iacute;culos constituye una reflexi&oacute;n derivada de investigaciones que examinan la formaci&oacute;n inicial de maestros en lectura y escritura. En ese sentido, vuelve la mirada e insiste en la importancia de la formaci&oacute;n human&iacute;stica y pedag&oacute;gica, cada vez m&aacute;s ausente de las licenciaturas o carreras en educaci&oacute;n, como condici&oacute;n fundamental en la formaci&oacute;n de maestros.</p>     <p>Finalmente, en el tercero de los art&iacute;culos mencionados los autores reaccionan al <i>Informe Compartir </i>desde una perspectiva t&eacute;cnica y propositiva. El trabajo se concentra en las dificultades relacionadas con la formaci&oacute;n de docentes previa al servicio, proponiendo y probando un modelo de formaci&oacute;n de docentes que incorpora tecnolog&iacute;as digitales y que logra mejorar la praxis pedag&oacute;gica de los docentes en formaci&oacute;n.</p>      <p>&nbsp;Concluimos este n&uacute;mero de la revista con tres magn&iacute;ficos art&iacute;culos que giran en torno a las pr&aacute;cticas de los docentes frena sus estudiantes y los elementos que las motivan y las explican.</p>       <p>El primero de ellos, titulado &quot;&iquest;Qu&eacute; caracteriza a un docente destacado? Rasgos de la pr&aacute;ctica en los primeros grados de la escolaridad&quot;, escrito por los profesores Mauricio P&eacute;rez, Catalina Roa, &Aacute;ngela Patricia Vargas y Lida Alexandra Isaza, presenta los resultados de una investigaci&oacute;n que pretende identificar las caracter&iacute;sticas de la ense&ntilde;anza &quot;destacada&quot; del lenguaje en los primeros anos de escolaridad: los resultados indican que los mejores docentes se caracterizan por mantener una clara posici&oacute;n pol&iacute;tica de compromiso y responsabilidad con sus estudiantes y que las definiciones acerca de otros aspectos, tradicionalmente considerados como prioritarios, se subordinan a dichas convicciones.</p>     <p>En el segundo art&iacute;culo, titulado &quot;Gobierno de los pobres, culturas y saber pedag&oacute;gico: algunas l&iacute;neas de fuerza emergentes en la configuraci&oacute;n del dispositivo escolarizador p&uacute;blico en Colombia&quot;, el profesor Javier S&aacute;enz expone una reflexi&oacute;n derivada de una investigaci&oacute;n en la que se examinan cr&iacute;ticamente algunas l&iacute;neas de la pol&iacute;tica educativa reciente para comprender las transformaciones de la pr&aacute;ctica pedag&oacute;gica de los maestros en la educaci&oacute;n p&uacute;blica. Se argumenta aqu&iacute; a favor de la idea de que se est&aacute; configurando un dispositivo escolarizador espec&iacute;fico que regula las pr&aacute;cticas de los maestros, de manera que estos tienden ahora a privilegiar sus pr&aacute;cticas de gobierno de los estudiantes en desmedro de las pr&aacute;cticas de saber en la escuela.</p>     <p>Por &uacute;ltimo, cierra este n&uacute;mero de la <i>Revista Colombiana de Educaci&oacute;n </i>el art&iacute;culo escrito por las profesoras Pilar Arnaiz y Cecilia Ma. Azor&iacute;n titulado &quot;Autoevaluaci&oacute;n docente para la mejora de los procesos educativos en escuelas que caminan hacia la inclusi&oacute;n&quot;. Este art&iacute;culo reporta los resultados de una investigaci&oacute;n realizada en la regi&oacute;n de Murcia (Espa&ntilde;a) hecha sobre la base de una autoevaluaci&oacute;n docente de los procesos educativos con el fin de valorar las necesidades que presentan estas escuelas desde un enfoque inclusivo. Los resultados indican las potencialidades de la autoevaluaci&oacute;n docente en el logro de una educaci&oacute;n verdaderamente inclusiva.</p>     <p>En total, se presentan en este n&uacute;mero de la <i>Revista Colombiana de Educaci&oacute;n </i>once art&iacute;culos que han girado, en su gran mayor&iacute;a, en torno al debate sobre el planteamiento de la pol&iacute;tica educativa contenida en el documento <i>Tras la excelencia docente. </i>Debemos manifestar nuestra satisfacci&oacute;n con el resultado de esta convocatoria. Se han incluido las cr&iacute;ticas puntuales y las respuestas a las mismas. Se han considerado reflexiones generales sobre los presupuestos de las pol&iacute;ticas planteadas y propuestas puntuales que facilitar&iacute;an su operacionalizaci&oacute;n. Se ha examinado en detalle el origen y la direcci&oacute;n de las pr&aacute;cticas docentes y su relaci&oacute;n con los resultados de los alumnos. Esperamos haber contribuido a facilitar el di&aacute;logo, muy necesario pero siempre dif&iacute;cil, entre los dise&ntilde;adores de la pol&iacute;tica educativa y los acad&eacute;micos que sobre ella reflexionan.</p>     <p align="right"><i><b>Christian Hederich Mart&iacute;nez</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Profesor de la Universidad Pedag&oacute;gica Nacional    <br> Editor invitado</i></p>  </font>      ]]></body>
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