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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Una mirada a la ingeniería clínica desde las publicaciones científicas]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The aim of this paper was to characterize clinical engineering from the perspective of scientific publications. First of all, the most significant factors that influence the change in health systems are briefly exposed. Then, clinical engineering is defined and its main functions and evolution within the development of the health system is explained. Finally, the author describes the state of the field from the viewpoint of the scientific publications; an apparent lack of interest in the engineering community to publish scientific research was observed. This behavior can be seen in the clear declining tendency in the number of citations and the number of publications (in volume or quantity) in major scientific journals in the field. Finally, current challenges and future developments must be addressed to accomplish a better positioning of the specialty in the publishing world.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>ENSAYO</p> <font face="verdana" size="2">  <font size="4">    <center><b>Una mirada a la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica desde las publicaciones cient&iacute;ficas</b></center></font></p>      <p>    <center>Antonio Miguel Cruz</center></p>      <p>Escuela de Medicina, Universidad del Rosario, Bogot&aacute;, D.C., Colombia</p>      <p>Recibido: 09/06/09; aceptado:18/02/10</p> <hr size="1">      <p>El objetivo de este trabajo es hacer una caracterizaci&oacute;n del estado de la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica desde las publicaciones cient&iacute;ficas. En primer lugar, se exponen brevemente los factores m&aacute;s significativos que influyen en el cambio y en la evoluci&oacute;n de los sistemas sanitarios. Luego, se define el concepto de ingenier&iacute;a cl&iacute;nica, sus funciones fundamentales y su evoluci&oacute;n dentro del desarrollo de los sistemas sanitarios. Finalmente, se expone el estado de la especialidad, dando una mirada desde las publicaciones cient&iacute;ficas. </p>        <p>Se puede observar una aparente falta de inter&eacute;s en la comunidad de ingenieros por publicar trabajos de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Esto se puede constatar por la franca tendencia al decrecimiento del n&uacute;mero de citaciones y el n&uacute;mero de publicaciones (en volumen o en cantidad) en las principales revistas del gremio cient&iacute;fico. </p>        <p>Finalmente, se exponen, a criterio del autor, los retos actuales y los futuros desarrollos que tiene que enfrentar la especialidad para poder posicionarse en el mundo de las publicaciones.</p>        <p><b>Palabras clave:</b> mantenimiento, evaluaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a biom&eacute;dica, vigilancia de productos comercializados. </p> <hr size="1">      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>A view of clinical engineering from scientific publications</b></font></p>      <p>The aim of this paper was to characterize clinical engineering from the perspective of scientific publications. First of all, the most significant factors that influence the change in health systems are briefly exposed. Then, clinical engineering is defined and its main functions and evolution within the development of the health system is explained. Finally, the author describes the state of the field from the viewpoint of the scientific publications; an apparent lack of interest in the engineering community to publish scientific research was observed.</p>      <p>This behavior can be seen in the clear declining tendency in the number of citations and the number of publications (in volume or quantity) in major scientific journals in the field. </p>        <p>Finally, current challenges and future developments must be addressed to accomplish a better positioning of the specialty in the publishing world.</p>        <p><b>Key words: </b>maintenance; technology assessment, biomedical; product surveillance, postmarketing. </p> <hr size="1">      <p><b>Sistemas sanitarios en un contexto global</b></p>      <p>El sistema sanitario es el conjunto de instituciones de un pa&iacute;s que se ocupan del estudio, prevenci&oacute;n, control y curaci&oacute;n de las enfermedades. La sociedad moderna est&aacute; en una continua b&uacute;squeda para incrementar la calidad y mejorar la eficiencia de los sistemas sanitarios, pues se enfrenta constantemente a la introducci&oacute;n de modernas tecnolog&iacute;as, descubrimientos cient&iacute;ficos, y cambios demogr&aacute;ficos, de regulaci&oacute;n y econ&oacute;micos. </p>      <p>La ingenier&iacute;a cl&iacute;nica, como especialidad, est&aacute; involucrada en los sistemas sanitarios, pues su raz&oacute;n de ser es ofrecer servicios de apoyo a la tecnolog&iacute;a biom&eacute;dica que se encuentra instalada en ellos. La presencia del ingeniero cl&iacute;nico en el &aacute;mbito hospitalario de los pa&iacute;ses desarrollados surgi&oacute; por la necesidad de apoyar al sistema m&eacute;dico asistencial en procesos asociados a la adquisici&oacute;n, mantenimiento y control de las mediciones de la tecnolog&iacute;a biom&eacute;dica, as&iacute; como por la necesidad de lograr incorporar tecnolog&iacute;a segura. Por ende, si los sistemas sanitarios evolucionan hacia mejores niveles de prestaci&oacute;n de servicios, la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica tendr&aacute; que hacerlo tambi&eacute;n; de lo contrario, estar&aacute; condenada a desaparecer.</p>      <p><b>Impacto de los cambios demogr&aacute;ficos</b></p>      <p>Los cambios demogr&aacute;ficos influyen significativamente en la manera en que se ofrecen los servicios de salud. Por ejemplo, en los pa&iacute;ses desarrollados la pobla-ci&oacute;n est&aacute; en franca tendencia al envejecimiento:</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>en los Estados Unidos, se espera que para el 2030 el n&uacute;mero de personas con 65 o m&aacute;s a&ntilde;os de edad represente el 20%; </p>      <p>como la esperanza de vida crecer&aacute; a m&aacute;s de 80 a&ntilde;os como consecuencia de los avances en la medicina, las enfermedades pasar&aacute;n de ser fortuitas y repentinas a cr&oacute;nicas. </p>      <p>Estos aspectos implican que los gastos en salud crecer&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s. Por ejemplo, actualmente ascienden al 60% del gasto en salud; en el 2020, se espera que sean del 80% (1).</p>        <p><b>Impacto en los cambios de regulaci&oacute;n</b></p>      <p>Los cambios de regulaci&oacute;n son din&aacute;micos y, tambi&eacute;n, est&aacute;n influyendo significativamente en el sector de la salud. Estos cambios est&aacute;n encaminados hacia dos aspectos fundamentales: por una parte, a reducir los gastos mediante la normalizaci&oacute;n de los procesos relacionados con el uso de las tecnolog&iacute;as y los procesos asistenciales y, por otra, a aumentar la seguridad del paciente. Por ejemplo, los siguientes aspectos evidenciaron la necesidad de un cambio de regulaci&oacute;n y normativo en los pa&iacute;ses desarrollados:</p>      <p>1.  En 1993, un grupo de trabajo en los Estados Unidos report&oacute; al Congreso de esa naci&oacute;n, que se podr&iacute;an ahorrar cerca de US$ 93 billones de d&oacute;lares si las organizaciones de salud adoptaran un sistema com&uacute;n de formato de datos para el intercambio de informaci&oacute;n electr&oacute;nica sobre los pacientes;</p>      <p>2.  En el 2000, el <i>Institute de Medicine</i> de los Estados Unidos inform&oacute; que, al menos, 98.000 estadounidenses mueren anualmente como resultado de errores m&eacute;dicos. En ese mismo reporte se plante&oacute; a la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica de mayor complejidad como uno de los factores contribuyentes a estas muertes. </p>      <p>Esta &uacute;ltima es una de las investigaciones m&aacute;s interesantes que se han realizado, pues en ella se ha llegado a reconocer que</p>      <p>&quot;[…] la tecnolog&iacute;a debe ser considerada como un elemento m&aacute;s dentro del sistema m&eacute;dico y dentro de sus roles est&aacute; el de lograr un mejoramiento del desempe&ntilde;o humano…&quot;(2).</p>      <p><b>Impacto de los nuevos descubrimientos cient&iacute;ficos </b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los nuevos descubrimientos cient&iacute;ficos en el campo de la biolog&iacute;a y la introducci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as biom&eacute;dicas, est&aacute;n influyendo de manera dram&aacute;tica en la manera en que se ofrecen los servicios en el sector de la salud. Los tres hechos m&aacute;s significativos que se han producido en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os han sido:</p>      <p>1. La decodificaci&oacute;n del mapa del genoma humano permitir&aacute; identificar los genes &quot;defectuosos&quot; que predispongan a contraer enfermedades. Con una adecuada terapia g&eacute;nica, &quot;reparaci&oacute;n del gen da&ntilde;ado&quot;, se podr&aacute;n dise&ntilde;ar nuevos tratamientos. Esto cambiar&aacute; para siempre el curso de la medicina. La medicina moderna pasar&aacute; de ser curativa a ser preventiva. </p>      <p>2.  Los significativos avances en las investigaciones b&aacute;sicas y aplicadas en el campo de las nanotecnolog&iacute;as provocar&aacute; que una avalancha de nanodispositivos invada el mercado en los pr&oacute;ximos cinco a diez a&ntilde;os. Nuevos medicamentos basados en vectores de nanopart&iacute;culas ser&aacute;n introducidos en el cuerpo humano y reparar&aacute;n el ADN. Los nanosensores, que ya est&aacute;n en etapa de desarrollo, servir&aacute;n para detectar y regular funciones en los &oacute;rganos y tejidos; tambi&eacute;n, se est&aacute;n dise&ntilde;ando nanodispositivos para trabajar en &oacute;rganos artificiales (3).</p>      <p>3.  El avance y desarrollo de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y las comunicaciones prometen jugar un papel fundamental en el sector de la salud. Este desarrollo se manifiesta en dos aspectos fundamentales: el aumento de los niveles de conectividad y la velocidad en el intercambio de datos.</p>      <p>4. El movimiento de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y las comunicaciones, hacia lo que IBM ha llamado o definido como sistemas aut&oacute;nomos (4, Fonash SJ. Micro and nanotechnology: Impact on biomedical science and practice. AAMI Conference, Minneapolis, MN, 2002). </p>      <p>As&iacute; como la decodificaci&oacute;n del mapa gen&eacute;tico y la nanotecnolog&iacute;a han revolucionado el campo de la medicina y la construcci&oacute;n de dispositivos electr&oacute;nicos, los sistemas aut&oacute;nomos revolucionar&aacute;n el campo de las ciencias de la computaci&oacute;n y de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y las comunicaciones. Estos sistemas invadir&aacute;n todos los dispositivos en los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os. Los sistemas aut&oacute;nomos simular&aacute;n el sistema nervioso central aut&oacute;nomo, se ajustar&aacute;n a los cambios ambientales, responder&aacute;n ante ataques externos y ser&aacute;n capaces de autorrepararse en caso de fallas.</p>      <p><b>Impacto de los cambios econ&oacute;micos </b></p>      <p>La pregunta fundamental que enfrentan los que deciden sobre pol&iacute;ticas de salud en el tema econ&oacute;mico, es cu&aacute;ntos recursos destinar a ellas. En otras palabras, se enfrentan a la pregunta: ¿m&aacute;s es siempre mejor? La respuesta intuitiva a esta pregunta es &quot;no&quot;. Sin embargo, a pesar de esta respuesta tan evidente, se han efectuado algunas investigaciones para demostrarla con suficiente pruebas cient&iacute;fica (5,6). </p>      <p>Los estudios en el campo de lo econ&oacute;mico est&aacute;n relacionados con el concepto de los llamados rendimientos marginales decrecientes. Por rendimientos marginales decrecientes se entiende el fen&oacute;meno por el cual las unidades adicionales de consumo de atenci&oacute;n sanitaria, ya sean de cantidad, calidad o ambas, hacen que los rendimientos (resultados en indicadores de salud) disminuyan o se mantengan constantes a medida que la calidad o calidad de la asistencia sanitaria aumentan. Dicho de otra manera, dar m&aacute;s y m&aacute;s lleva a un punto en el que el beneficio adicional de una unidad monetaria de atenci&oacute;n, en cantidad o calidad, no tiene impacto en la salud de la poblaci&oacute;n o de un individuo. De esta manera, se llega al absurdo de que intentar proveer m&aacute;s cantidad o calidad de asistencia sanitaria s&oacute;lo trae consigo un aumento de los costos, o sea, que la relaci&oacute;n beneficio-costo es inferior a la unidad. </p>      <p>Los mencionados estudios (per&iacute;odo de an&aacute;lisis: 1960-2002) muestran que la tendencia de la mortalidad infantil (muertes por cada mil nacimientos) y la esperanza de vida al nacer, en comparaci&oacute;n con el gasto sanitario como porcentaje del producto interno bruto (PIB) y el gasto sanitario per c&aacute;pita en Espa&ntilde;a, Portugal y la Uni&oacute;n Europea, no han mejorado significativamente a partir de los a&ntilde;os 90 por mucho m&aacute;s que se invierta en salud (5).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Lo interesante y parad&oacute;jico de la situaci&oacute;n relacionada con los gastos de los servicios sanitarios, es que no son ni los hospitales ni la tecnolog&iacute;a los factores determinantes fundamentales en la salud de las personas; sin embargo, es en lo que m&aacute;s se invierte. Ya desde 1980, Kerr Write se&ntilde;al&oacute;, luego de un estudio sobre los sistemas sanitarios que, de cada 1.000 personas, 250 no necesitan atenci&oacute;n, 740 s&oacute;lo necesitan atenci&oacute;n ambulatoria, 9 requieren de un hospital general y s&oacute;lo una de un hospital especializado.</p>      <p>Otro estudio realizado en 54 pa&iacute;ses, produjo dos conclusiones b&aacute;sicas:</p>      <p>1.  El nivel de salud de la poblaci&oacute;n est&aacute; determinado en un pa&iacute;s por los siguientes factores, en el orden indicado: educaci&oacute;n, vivienda, nutrici&oacute;n, urbanizaci&oacute;n y recursos m&eacute;dicos (incluida la tecnolog&iacute;a).</p>      <p>2.  Existe un monto &quot;&oacute;ptimo&quot; en cuanto a inversiones en el sistema sanitario, a partir del cual s&oacute;lo se consiguen mejoras marginales en el estado de la salud de la poblaci&oacute;n, que afectan cada vez a menos habitantes. De los estudios realizados en relaci&oacute;n con el uso de la tecnolog&iacute;a biom&eacute;dica, se ha comprobado que, si el establecer un diagn&oacute;stico con una probabilidad de acierto del 95% cuesta cinco unidades, para obtener una certidumbre del 96% es necesario invertir 500 unidades.</p>      <p>Finalmente, un reciente estudio realizado en Europa concluy&oacute; que los factores determinantes fundamentales en la salud de las personas son: la herencia, el entorno, los estilos de vida y el sistema sanitario. Su aporte es de 27%, 19%, 43% y 11%, respectivamente. Sin embargo, ese mismo estudio encontr&oacute; que se destina el 90% del gasto a los sistemas sanitarios (<a href="#figura1">figura 1</a>).</p>      <p>    <center><a name="figura1"><img src="img/revistas/bio/v30n2/2a06g1.jpg"></a></center></p>        <p>Este fen&oacute;meno, relacionado con los gastos destinados a los servicios de salud, no s&oacute;lo se encuentra en los pa&iacute;ses de Europa. Por ejemplo, en los Estados Unidos se ha ca&iacute;do en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os en una crisis financiera sin control. Estos hechos pueden resumirse en los siguientes aspectos: </p>      <p>1.  En 1997, se gastaba en salud el 13,5% del PIB, valor muy superior comparado con algunos pa&iacute;ses de la Comunidad Econ&oacute;mica Europea, que era del 10%.</p>      <p>2.  Los gastos totales crecieron de US$ 888 a US$ 1.425 billones en el 2001. Se espera que ese n&uacute;mero alcance los US$ 3,1 trillones de d&oacute;lares para el 2012.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>3.  Los gastos administrativos est&aacute;n en el orden del 24%. En cambio, estos gastos en Canad&aacute; y en la Comunidad Econ&oacute;mica Europea est&aacute;n en el orden del 11% y el 7%, respectivamente. </p>      <p>Estos aspectos han provocado que los estadouni-denses, hoy por hoy, paguen m&aacute;s caros los servicios de salud. Parad&oacute;jicamente, los Estados Unidos no ofrecen cobertura universal de los servicios y tampoco es paradigma en resultados de indicadores de salud. Por ejemplo, en estos momentos ese pa&iacute;s se encuentra ubicado en el lugar 37 de 191 pa&iacute;ses participantes, seg&uacute;n una encuesta realizada por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) relacionada con la calidad de los servicios de salud (7).</p>        <p>Entonces, la pregunta clave no ser&iacute;a, ¿m&aacute;s es mejor?; por el contrario, una pregunta m&aacute;s compleja ser&iacute;a: ¿cu&aacute;nto gastar para obtener los beneficios esperados? Esto lleva a la conclusi&oacute;n de que es necesario conseguir un monto &quot;correcto&quot; u &quot;&oacute;ptimo&quot; en el gasto destinado a los niveles de atenci&oacute;n en salud. </p>      <p>Existen dos tipos generales de medidas de pol&iacute;ticas que intentan afrontar el problema de encontrar un gasto &oacute;ptimo. La primera es la evaluaci&oacute;n de las decisiones, basada en evaluaciones previas, para luego definir las mejores pr&aacute;cticas por seguir para garantizar que los beneficios compensen los costos. En el campo de la econom&iacute;a, esto se suele llamar &quot;evaluaci&oacute;n econ&oacute;mica&quot;.</p>      <p>El segundo tipo de medidas de pol&iacute;tica econ&oacute;mica constituye lo que se denomin&oacute; &quot;dise&ntilde;o institucional&quot;. Este concepto se conoce en la literatura como el dise&ntilde;o adecuado de normas que rigen el comportamiento de los factores que intervienen en el sistema sanitario. Si bien los sistemas sanitarios han tenido un significativo avance en la formulaci&oacute;n de las normas que regulan las buenas pr&aacute;cticas en el sistema sanitario, este aspecto por s&iacute; solo no es suficiente, pues los que apliquen las normas pueden desvirtuarlas en su cotidiano accionar.</p>        <p><b>Tecnolog&iacute;a en los sistemas sanitarios</b></p>      <p>Un sistema sanitario se puede dividir en tres grandes subsistemas: el sistema m&eacute;dico, el sistema m&eacute;dico-administrativo y el sistema m&eacute;dico-tecnol&oacute;gico. Como es obvio, a cada sistema le corresponden aspectos que le son particulares y los cuales deben ser abordados por especialistas en cada disciplina. As&iacute;, el sistema m&eacute;dico-tecnol&oacute;gico contribuye de manera significativa en el impacto que tienen los gastos de los sistemas sanitarios. De esta &uacute;ltima idea se puede inferir que una adecuada gesti&oacute;n de este sistema contribuir&iacute;a a mejorar la relaci&oacute;n costo-beneficio del sistema sanitario en su conjunto.</p>      <p>Las tecnolog&iacute;as biom&eacute;dicas, como es de suponer, se encuentran en el sistema m&eacute;dico-tecnol&oacute;gico. Seg&uacute;n la &uacute;ltima definici&oacute;n emitida en Ginebra,</p>      <p>&quot;[…] &eacute;stas incluyen los dispositivos, equipos, sistemas, programas, suministros, f&aacute;rmacos,   biotecnol&oacute;gicos, as&iacute; como los procedimientos m&eacute;dicos y quir&uacute;rgicos usados en la   prevenci&oacute;n, diagn&oacute;stico y tratamiento de enfermedades en humanos…&quot; (8).</p>        <p>Actualmente, casi toda la comunidad de los profesionales que laboran en los sistemas de salud est&aacute; de acuerdo en el papel determinante que posee la tecnolog&iacute;a en los mismos. A manera de resumen, podemos decir que &eacute;sta contribuye a la prevenci&oacute;n de enfermedades, as&iacute; como tambi&eacute;n permite limitar su impacto. La tecnolog&iacute;a es la principal herramienta de diagn&oacute;stico para obtener los signos cl&iacute;nicos con el prop&oacute;sito de identificar la naturaleza, la causa y la extensi&oacute;n de un evento no saludable. La tecnolog&iacute;a contribuye tambi&eacute;n al tratamiento por restauraci&oacute;n, por mejoramiento o por sustituci&oacute;n de funciones fisiol&oacute;gicas y corporales que est&eacute;n da&ntilde;adas, y previene su deterioro o el dolor, garantiz&aacute;ndole al individuo el disfrute de una mejor calidad de vida. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La mejor tecnolog&iacute;a es aquella que, con gran efectividad en la prevenci&oacute;n, detecci&oacute;n, an&aacute;lisis y tratamiento de las enfermedades, est&aacute; tambi&eacute;n en funci&oacute;n del incremento de la esperanza o calidad de vida, de prevenir la muerte prematura, de posibilitar el f&aacute;cil y r&aacute;pido acceso a los cuidados de salud, y de incrementar el uso eficiente de los recursos.</p>      <p>Seg&uacute;n la <i>Food and Drug Administration</i> (FDA), organismo que se encarga en los Estados Unidos del registro, control y certificaci&oacute;n de los dispositivos m&eacute;dicos, en la actualidad existen m&aacute;s de 50.000 tipos diferentes de equipos m&eacute;dicos y cada a&ntilde;o se agregan a este arsenal 5.000 nuevos productos.</p>      <p>La explosi&oacute;n en variedad y cantidad de equipos m&eacute;dicos se puede evidenciar por medio de las ventas que realizan los pa&iacute;ses industrializados. Todo esto se debe a una estrecha relaci&oacute;n entre la ingenier&iacute;a y la medicina, que ha dado origen, en los pa&iacute;ses industrializados, a un gran complejo m&eacute;dico-industrial, cuya producci&oacute;n alcanz&oacute; un mercado por la cantidad de US$ 62,5 miles de millones en 1990. Ésta es la industria de mayor   crecimiento proporcional y la que m&aacute;s porcentaje de sus ventas invierte en   investigaci&oacute;n y desarrollo.</p>        <p><b>Ingenier&iacute;a cl&iacute;nica</b></p>      <p>La &quot;[…] ingenier&iacute;a biom&eacute;dica es una disciplina, que desarrolla y aplica los adelantos de los conocimientos de la ingenier&iacute;a, la biolog&iacute;a y la medicina para mejorar la salud humana a trav&eacute;s de la integraci&oacute;n de &eacute;stas en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica…&quot; (8).<b> </b></p>      <p>La ingenier&iacute;a cl&iacute;nica se considera una especialidad de la ingenier&iacute;a biom&eacute;dica. La inclusi&oacute;n del ingeniero cl&iacute;nico en el ambiente hospitalario surgi&oacute; por la necesidad de cubrir la brecha existente entre mantener la tecnolog&iacute;a en los hospitales y la existencia de los m&eacute;dicos especialistas no entrenados para lidiar con las complejidades de los dispositivos m&eacute;dicos desde el punto de vista t&eacute;cnico. </p>      <p>El nacimiento del t&eacute;rmino se remonta a los a&ntilde;os 60, cuando C&eacute;sar C&aacute;ceres lo utiliz&oacute; por primera vez en 1967. Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde obtuvo fondos de la fundaci&oacute;n Fannie E. Rippel para crear el primer departamento de ingenier&iacute;a cl&iacute;nica en un hospital. La existencia de ingenieros cl&iacute;nicos fue formalmente reconocida por la <i>Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations</i> (JCAHO), en su manual de acreditaci&oacute;n del a&ntilde;o 1976.</p>      <p>Alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s, el <i>American College of Clinical Engineering</i> (ACCE) defini&oacute; al ingeniero cl&iacute;nico como un especialista que </p>      <p>&quot;[…] apoya y contribuye a mejorar la calidad del servicio a los pacientes a trav&eacute;s de la aplicaci&oacute;n de competencias adquiridas, relacionadas con el campo de la ingenier&iacute;a y la gesti&oacute;n de la tecnolog&iacute;a…&quot; (9).</p>      <p>Tambi&eacute;n, ha sido definido como aquel especialista que<b> </b></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;[…] tiene capacidad de gerenciar sistemas de mantenimiento preventivo y correctivo, adiestrar el personal relacionado con la instalaci&oacute;n y realizar peque&ntilde;os desarrollos, todo ello dentro del &aacute;mbito hospitalario con relaciones costo/beneficio &oacute;ptimas…&quot; (10).</p>     <p>Tradicionalmente, las responsabilidades de los ingenieros fueron creciendo a medida que la tecnolog&iacute;a se fue desarrollando y los sistemas sanitarios las fueron adoptando. Tambi&eacute;n, gracias a que los requisitos de regulaci&oacute;n fueron evolucionando y exigiendo nuevos retos en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica y en el manejo de tecnolog&iacute;as. </p>      <p>A manera de resumen, la especialidad ha pasado por los siguientes niveles de complejidad en cuanto a sus funciones, desde los a&ntilde;os 70 hasta finales de los 90.</p>      <p><b><i>Nivel 1</i></b>. Surgi&oacute; la especialidad y fue reconocida como tal. Se describieron los departamentos reci&eacute;n creados. Se establecieron los primeros programas de control del equipamiento biom&eacute;dico, que realizaban solamente actividades de reparaci&oacute;n y mantenimiento preventivo a equipos de baja complejidad. </p>      <p><b><i>Nivel 2</i></b>. La JCAHO reconoci&oacute; a la especialidad de Ingenier&iacute;a Cl&iacute;nica como parte responsable en el cumplimiento de las actividades de mantenimiento preventivo e inspecci&oacute;n. Tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1979, el <i>Emergency Care Research Institute</i> (ECRI) (organizaci&oacute;n no gubernamental que trabaja con instituciones de salud en los Estados Unidos) public&oacute; en la<i> Revista Dispositivos de Salud</i> de ese a&ntilde;o una adaptaci&oacute;n o revisi&oacute;n del programa de control del equipamiento m&eacute;dico. Hizo &eacute;nfasis, y ah&iacute; radicaba lo novedoso, en la necesidad de reportar los da&ntilde;os y los accidentes que ocurren al interactuar los pacientes con tecnolog&iacute;as biom&eacute;dicas, producto de malos mantenimientos o procedimientos operativos. Se agreg&oacute;, adem&aacute;s, una nueva responsabilidad o funci&oacute;n, la cual consist&iacute;a en que se empez&oacute; a prestar atenci&oacute;n al proceso de adquisici&oacute;n y a tratar de gestionar &iacute;ntegramente los contratos de servicios.</p>      <p><b><i>Nivel 3</i></b>. Durante la d&eacute;cada de los 80, los departamentos de ingenier&iacute;a cl&iacute;nica se empezaron a preocupar por los aspectos econ&oacute;micos. Esto ocurri&oacute; principalmente porque la JCAHO emiti&oacute; en su nueva edici&oacute;n del manual de acreditaci&oacute;n de hospitales, la posibilidad de lograr acreditaci&oacute;n sin la existencia de un departamento de ingenier&iacute;a cl&iacute;nica en el hospital. En este nivel surgi&oacute; la posibilidad de que las instituciones de salud evaluaran el <i>outsourcing</i> como una alternativa.</p>      <p>Los departamentos que &quot;sobrevivieron&quot; a este escollo, comenzaron a responsabilizarse de las actividades de mantenimiento preventivo y correctivo del equipamiento complejo de especialidades tales como radiolog&iacute;a y laboratorio cl&iacute;nico. Informatizaron el control y la gesti&oacute;n de mantenimiento del equipamiento biom&eacute;dico. </p>      <p><b><i>Nivel 4</i></b>. Los departamentos asumieron todas las funciones propias de un sistema de gesti&oacute;n tecnol&oacute;gica, debido a que la JCAHO, en su manual para la acreditaci&oacute;n de instituciones de salud de la serie &quot;<i>Plan Technology and Safety Management</i>&quot; exigi&oacute; la creaci&oacute;n de un sistema integral de pol&iacute;ticas y procedimientos en cuanto a la adquisici&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as y la sustituci&oacute;n de las ya obsoletas, programas de control del equipamiento biom&eacute;dico, inspecciones, mantenimiento preventivo y correctivo, reporte de accidentes, y gesti&oacute;n de contratos de servicios. Tambi&eacute;n, exigi&oacute; el an&aacute;lisis de costos y de productividad, crear metodolog&iacute;as relacionadas con la construcci&oacute;n y renovaci&oacute;n del equipamiento, y un programa de control de riesgos en un sistema de aseguramiento de la calidad</p>      <p><b><i>Nivel 5.</i></b> Es el nivel en el cual se deber&iacute;a estar actualmente. El papel del departamento de ingenier&iacute;a cl&iacute;nica en un sistema de gesti&oacute;n de tecnolog&iacute;as continuar&aacute; creciendo, especialmente, en la adquisici&oacute;n del equipamiento con los objetivos de satisfacer los est&aacute;ndares internacionales en materia de salud y de  que no existan problemas con la adquisici&oacute;n de equipamientos de alto costo, como los de resonancia magn&eacute;tica (RM) y tomograf&iacute;a axial computadorizada (TC). </p>      <p>En resumen, de las dos definiciones anteriores y de la evoluci&oacute;n de la especialidad a trav&eacute;s de los a&ntilde;os 70, 80, y 90 en los pa&iacute;ses desarrollados, se puede observar un avanzado nivel de desarrollo. Se identifica que la funci&oacute;n fundamental del ingeniero cl&iacute;nico es la de dise&ntilde;ar y aplicar los procesos asociados a la gesti&oacute;n tecnol&oacute;gica hospitalaria, cuyo objetivo fundamental es alcanzar una atenci&oacute;n de excelencia a costos razonables, esto mediante el empleo racional y eficiente de la tecnolog&iacute;a (11).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ahora bien, un panorama bien diferente existe en los pa&iacute;ses subdesarrollados y, en especial, en Am&eacute;rica Latina. Se puede afirmar que la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica como especialidad a&uacute;n tiene un desarrollo incipiente. Por ejemplo, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud anotaba, a finales de la d&eacute;cada de los 90 del siglo pasado, respecto a los procesos de direcci&oacute;n, mantenimiento y reparaci&oacute;n de equipos utilizados en la salud, que</p>      <p>&quot;[…] un pa&iacute;s en desarrollo tiene rara vez el 50% de sus equipos en estado de utilizaci&oacute;n y que en algunos casos hasta el 80% pueden ser inoperables…&quot;. </p>      <p>Seg&uacute;n este mismo informe, el factor principal que determina esta desastrosa situaci&oacute;n es la falta de calificaci&oacute;n del personal t&eacute;cnico, m&eacute;dico y param&eacute;dico con relaci&oacute;n a la </p>      <p>&quot;[…] utilizaci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as y la incapacidad de generar desarrollos en el &aacute;mbito m&eacute;dico-hospitalario que puedan elevar la calidad de la atenci&oacute;n…&quot; (2). </p>      <p>Con respecto a Colombia, se puede decir que no existe ning&uacute;n estudio que se haya propuesto como problema de investigaci&oacute;n caracterizar completamente el estado real de la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica. Algunos estudios revelan que la situaci&oacute;n no es diferente a la del resto de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Esto se puede constatar al indagar sobre dos aspectos fundamentales:</p>      <p>1.  estudios realizados por investigadores e instituciones, las cuales evidencian dificultades en la gesti&oacute;n de tecnolog&iacute;as, piedra angular de las funciones de un ingeniero cl&iacute;nico, y</p>      <p>2.  el estado de desarrollo de los grupos de investigaci&oacute;n de ingenier&iacute;a cl&iacute;nica en Colombia.</p>      <p>Por ejemplo, en relaci&oacute;n con el primer punto, hay dos estudios importantes:</p>      <p>•  El primero est&aacute; relacionado con el estado de los procesos asociados a la adquisici&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as. Éste revel&oacute; que, de todas las adquisiciones que se realizan en las instituciones p&uacute;blicas, 34% se hizo a precios iguales o inferiores a los precios de referencia en el mercado internacional, 22% se realiz&oacute; con sobreprecios de hasta el 10%, otro 22% con sobreprecios entre el 11% y el 50%, 8% a sobreprecios que oscilan entre el 51% y el 100%. y finalmente, 14% con sobreprecios de m&aacute;s del 100% (12).</p>      <p>•  El segundo tiene relaci&oacute;n con la gesti&oacute;n de los contratos de servicios de mantenimiento. Éste revel&oacute; que </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;[…] en Colombia no se han realizado profundos estudios sobre este tema, las &uacute;nicas indagaciones que se han hecho se refieren en alguna medida a la importancia que esta estrategia tiene entre las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud....&quot; (13).</p>      <p>Con respecto al estado del desarrollo de los grupos de investigaci&oacute;n de ingenier&iacute;a cl&iacute;nica, al consultar el sitio <i>Web Scienti </i>de Colciencias (14), se puede encontrar que existen, al menos, 20 grupos de ingenier&iacute;a biom&eacute;dica registrados. De ellos, s&oacute;lo seis grupos atienden una l&iacute;nea relacionada con la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica; ellos son:</p>      <p>•  el Centro de Bioingenier&iacute;a Universidad Aut&oacute;noma del Caribe, CEBI-UAC (categor&iacute;a D),</p>      <p>• el Grupo Ciencia y Tecnolog&iacute;a Biom&eacute;dica, CTB, de la Universidad de Antioquia (categor&iacute;a D),</p>      <p>•  el Grupo de Investigaciones en Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica, G-BIO, de la Universidad Aut&oacute;noma de Cali (categor&iacute;a D),</p>      <p>• el Grupo de Investigaci&oacute;n en Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica, EIA-CES (GIBEC), categor&iacute;a B,</p>      <p>• Ingenier&iacute;a de la Salud de la Universidad Nacional de Colombia (categor&iacute;a A) y</p>      <p>• el grupo llamado IngeBioCaribe de la Universidad Sim&oacute;n Bol&iacute;var (categor&iacute;a D).</p>      <p>N&oacute;tese como el 66,67% de los grupos que abordan la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica como tema de investigaci&oacute;n, poseen un valor bajo en la categor&iacute;a de impacto (categor&iacute;a D). Las categor&iacute;as son A1, A, B, C, D y registrado; la m&aacute;s alta es A1 y la m&aacute;s baja es registrado. Por esta raz&oacute;n, al observar la producci&oacute;n cient&iacute;fica en t&eacute;rminos de proyectos y publicaciones de   estos grupos, se puede decir que es poca y de poco impacto.</p>        <p><b>Futuro de la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica </b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El punto de inflexi&oacute;n (cuando una curva cambia de concavidad, matem&aacute;ticamente hablando, es cuando hay un cambio de signo en el cero de la segunda derivada de la funci&oacute;n), estrat&eacute;gico en una industria, ha sido definido por Andrew Grove, presidente de la Corporaci&oacute;n Intel,</p>      <p>&quot;[…] como el momento preciso en el cual fuerzas extremas, externas e internas, cambian para siempre el escenario de la industria en cuesti&oacute;n, creando oportunidades y retos…&quot; (15).</p>      <p>Del modelo o idea de Grove se infiere   que, una vez se llega al punto de inflexi&oacute;n o justo antes de llegar a &eacute;l, la   industria debe estar preparada para tomar medidas, evitando as&iacute; evitar caer en   un descenso de su crecimiento. Aplicando este interesante concepto al contexto   de la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica, hay quienes han llegado a decir que &eacute;sta se encuentra   en un punto de inflexi&oacute;n estrat&eacute;gico (1).</p>        <p>Probablemente, los mencionados autores que plantean la existencia de un punto de inflexi&oacute;n para la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica est&eacute;n en lo cierto. A nuestro modo de ver, el problema ha radicado en que la especialidad ha estado mayormente vinculada al servicio t&eacute;cnico y no ha realizado o no ha profundizado en la realizaci&oacute;n de investigaciones b&aacute;sicas y aplicadas en el campo de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y las comunicaciones, la investigaci&oacute;n de operaciones, la inteligencia artificial, la miner&iacute;a de datos y la gesti&oacute;n econ&oacute;mica, para utilizarlas en su propio beneficio. Para poder hacer esto, la especialidad debe pasar por un proceso de maduraci&oacute;n m&aacute;s profundo, aumentar su campo de acci&oacute;n, en donde se deben identificar los problemas cient&iacute;ficos por resolver, y aumentar la vinculaci&oacute;n que tiene que existir entre el sector hospitalario (que ser&iacute;a el s&iacute;mil de la industria) y la academia (en este caso, las universidades). </p>      <p>La mayor&iacute;a de los autores que argumentan el citado punto de inflexi&oacute;n tienen la opini&oacute;n –y es la nuestra tambi&eacute;n– de que la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica debe aumentar el alcance en las investigaciones que realiza. Si se da una mirada a la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica desde la ventana de las publicaciones cient&iacute;ficas, se puede observar que los resultados corroboran la opini&oacute;n anterior. El comportamiento observado se evidencia por igual, tanto en los pa&iacute;ses desarrollados como en los subdesarrollados.</p>      <p>En esta especialidad, tradicionalmente han existido tres revistas en las cuales se pueden publicar trabajos de investigaci&oacute;n. Éstas son:</p>      <p><i>1. Journal of Clinical Engineering</i>, publicada desde 1976 y cuya casa editorial es Lippincott Williams &amp; Wilkins, </p>      <p><i>2. Biomedical Instrumentation &amp; Technology</i>, &oacute;rgano oficial de la <i>Association for the Advancement of Medical Instrumentation</i>(AAMI), publicada desde 1989 por la casa editorial <i>Hanley &amp; Belfus for the Association</i>, y</p>      <p>3. <i>IEEE Engineering in Medicine and Biology Magazine</i>, publicada desde 1982, por la casa editorial <i>Institute Electrical and Electronics Engineers, Engineering in Medicine &amp; Biology</i>. </p>      <p>Esta &uacute;ltima est&aacute; registrada en <i>The Web of Science</i>, con un &iacute;ndice de impacto de 1,25 unidades, aproximadamente. La base de datos SCOPUS de revistas indexadas (16) permite estudiar cuatro indicadores para medir el impacto que tienen los art&iacute;culos publicados en una determinada revista; estos son:</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1.  el total de art&iacute;culos publicados por a&ntilde;o,</p>      <p>2.  el total de citaciones por a&ntilde;o,</p>      <p>3.  el porcentaje de art&iacute;culos que nunca se citan, y</p>      <p>4.  la l&iacute;nea de tendencia de art&iacute;culos publicados; este indicador mide la cantidad de citaciones realizadas en el a&ntilde;o, dividida por la cantidad de art&iacute;culos publicados en ese mismo periodo. </p>      <p>A continuaci&oacute;n veamos c&oacute;mo se comportan estos indicadores en las revistas citadas anteriorment, en relaci&oacute;n con los art&iacute;culos cient&iacute;ficos que tratan temas sobre ingenier&iacute;a cl&iacute;nica.</p>      <p>La <a href="#figura2">figura 2</a> muestra la cantidad de art&iacute;culos que se citan en las revistas <i>Journal of Clinical Engineering</i> y <i>Biomedical Instrumentation &amp; Technology</i>.</p>     <p>    <center><a name="figura2"><img src="img/revistas/bio/v30n2/2a06g2.jpg"></a></center></p>      <p>N&oacute;tese que la tendencia es a la baja y que la cantidad de citaciones no supera las 60 en todo el per&iacute;odo para la primera revista, y las 180, para la segunda, con valores promedios de 46,57 y 151,79, respectivamente.</p>      <p>La <a href="#figura3">figura 3</a> muestra el porcentaje de art&iacute;culos que nunca son citados en las revistas <i>Journal of Clinical Engineering</i> y <i>Biomedical Instrumentation &amp; Technology</i>. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><a name="figura3"><img src="img/revistas/bio/v30n2/2a06g3.jpg"></a></center></p>      <p>N&oacute;tese que la tendencia es al ascenso y que el porcentaje de art&iacute;culos que nunca son citados alcanza el 90% para ambas revistas en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, con valores promedios de 76,57% para la primera, y de 78,73%, para la segunda. </p>      <p>La <a href="#figura4">figura 4</a> muestra la l&iacute;nea de tendencia en el impacto de estas dos revistas. </p>      <p>    <center><a name="figura4"><img src="img/revistas/bio/v30n2/2a06g4.jpg"></a></center></p>      <p>N&oacute;tese que la tendencia es a la baja y que el &iacute;ndice de impacto en los &uacute;ltimos siete a&ntilde;os baj&oacute; a un punto, alcanzando sus valores m&iacute;nimos en 2008 con una valor por debajo de la unidad (0,8). Se alcanzaron valores promedios de 1,92 unidades para la revista <i>Journal of Clinical Engineering</i>, y 1,52, para la revista <i>Biomedical Instrumentation &amp; Technology.</i></p>      <p>S&oacute;lo como marco de referencia para que el lector tenga un nivel de comparaci&oacute;n, en la <a href="#figura5">figura 5</a> se muestra la l&iacute;nea de tendencia en publicaciones en algunas revistas de ingenier&iacute;a biom&eacute;dica, excepto las revistas <i>Journal of Clinical Engineering</i> y <i>Biomedical Instrumentation &amp; Technology</i>. </p>      <p>    <center>   <font face="verdana" size="2"><a name="figura5"><img src="img/revistas/bio/v30n2/2a06g5.jpg"></a></font> </center></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>N&oacute;tese que la tendencia es al ascenso en algunos casos y, en otros, se mantiene constante o de manera sostenida, y que los valores en la tendencia est&aacute;n en el orden de 40 a 150 puntos.</p>      <p>Los anteriores hallazgos nos demuestran una verdad irrefutable: los temas tratados en las revistas de ingenier&iacute;a cl&iacute;nica han perdido inter&eacute;s para la comunidad cient&iacute;fica. Esto implica que hay que trabajar mucho m&aacute;s para posicionar la especialidad. Hay que usar las herramientas existentes en otras ramas del saber e integrarlas para resolver los problemas cient&iacute;ficos que se tienen en &eacute;sta, esto es: investigaci&oacute;n de operaciones, inteligencia artificial, modelos matem&aacute;ticos, m&eacute;todos multicriterios de toma de decisi&oacute;n, entre otros. </p>      <p>A continuaci&oacute;n, se presenta un listado de los aspectos m&aacute;s relevantes en los cuales se puede trabajar en ingenier&iacute;a cl&iacute;nica para que, desde un abordaje cient&iacute;fico, se puedan resolver los problemas que a&uacute;n persisten:</p>      <p>1)  Adopci&oacute;n de la teor&iacute;a de sistemas a la gesti&oacute;n tecnol&oacute;gica hospitalaria, viendo las funciones propias como procesos y estableciendo las relaciones entre &eacute;stos y las formas de medir su desempe&ntilde;o. </p>      <p>2)  Establecer un marco com&uacute;n para la medici&oacute;n del desempe&ntilde;o de los programas de gesti&oacute;n tecnol&oacute;gica hospitalaria, en otras palabras, la aplicaci&oacute;n del <i>benchmarking</i> en la especialidad.</p>      <p>3)  Aplicaci&oacute;n de los m&eacute;todos de ingenier&iacute;a econ&oacute;mica con el objetivo de realizar estudios de costo-beneficio.</p>      <p>4)  Desarrollo de aplicaciones inform&aacute;ticas de alcance global que permitan establecer un marco com&uacute;n para el intercambio de informaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as, facilitando as&iacute; la aplicaci&oacute;n del <i>benchmarking</i>.</p>      <p>5)  Aplicaci&oacute;n de m&eacute;todos de miner&iacute;a de datos, para evaluar el desempe&ntilde;o de los procesos asociados a la gesti&oacute;n tecnol&oacute;gica hospitalaria.</p>      <p>6)  Aplicaci&oacute;n de m&eacute;todos de an&aacute;lisis de riesgos y probabil&iacute;sticos de seguridad, establecidos en otras industrias, como la nuclear y la aeron&aacute;utica, a la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica compleja y de alto riesgo, para proveer una mayor seguridad a los pacientes.</p>      <p>7) Aplicaci&oacute;n de los m&eacute;todos de inteligencia artificial que asistan en la toma de decisi&oacute;n a la hora de evaluar y adquirir tecnolog&iacute;as y servicios.<b> </b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No se puede decir que estos temas de investigaci&oacute;n no est&eacute;n siendo abordados. Lo que se est&aacute; planteando ac&aacute; es que los temas a&uacute;n son insuficientes y que deben enfocarse con mayor rigor cient&iacute;fico y aplicabilidad para que las experiencias sean tomadas como referencias, aumentando as&iacute; el posicionamiento y la presencia de la especialidad en las publicaciones cient&iacute;ficas.</p>        <p><b>Conclusiones</b></p>      <p>1.  No existe un estudio riguroso que permita caracterizar el estado real de la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica en Colombia.</p>      <p>2.  Al hacer un estudio del desarrollo de los grupos de investigaci&oacute;n de ingenier&iacute;a cl&iacute;nica en Colombia, se observa un desarrollo incipiente de la especialidad. Esto se evidencia en la baja calificaci&oacute;n de los grupos debido a la escasez de su producci&oacute;n cient&iacute;fica de alto nivel (proyectos y publicaciones).</p>      <p>3.  Los temas tratados en las revistas cient&iacute;ficas de ingenier&iacute;a cl&iacute;nica han perdido inter&eacute;s para la comunidad cient&iacute;fica. Esto se evidencia por el bajo n&uacute;mero de citaciones que tienen los mismos, en comparaci&oacute;n con otras publicaciones del mismo ramo.</p>      <p>4.  El bajo n&uacute;mero de citaciones y, por ende, el impacto de las investigaciones debe aumentarse aplicando herramientas existentes en otras ramas del saber e integrarlas a la ingenier&iacute;a cl&iacute;nica, esto, con el objetivo de resolver los problemas cient&iacute;ficos que se tienen en la especialidad.</p>      <p>    <center><b>Conflictos de inter&eacute;s</b></center></p>     <p>El autor de este trabajo deja constancia de que no existe conflicto de inter&eacute;s alguno.</p>      <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><b>Financiaci&oacute;n</b></center></p>     <p>Los recursos para la financiaci&oacute;n de este ensayo se obtuvieron gracias a COLCIENCIAS, convocatoria: 459/08 proyectos investigaci&oacute;n prioritaria en salud.</p>      <p>Correspondencia: Antonio Miguel Cruz, Escuela de Medicina, Universidad del Rosario, Bogotá, D.C., Colombia. Teléfono: 347 4570, extensión 257 <a href="mailto:antonio.miguel@urosario.edu.co">antonio.miguel@urosario.edu.co</a></p>      <p>    <center><b>Referencias</b></center></p>      <!-- ref --><p>1.<b>   Grimes LS.</b> The future of clinical engineering: The challenge of change. IEEE Eng Med Biol Mag. 2003:22;91-9. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000158&pid=S0120-4157201000020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2.<b>   Denis ER.</b> Manual de ingenier&iacute;a cl&iacute;nica. Puerto Ordaz: Fundacite; 2001. p. 1-210. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000159&pid=S0120-4157201000020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3.<b>   Kohn L, Corrigan MJ, Molla SD.</b> Building a safer health system. To err is human. Washington, D.C.: National Academy Press; 2000. p. 1-8. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000160&pid=S0120-4157201000020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4.<b>   IMB.</b> Autonomic computing: IBM perspective on the state of information technology. Armonk NY: International Bussiness Machines; 2001. p. 3-37. Fecha de consulta: 2 de junio 2009. Disponible en: <a href="http://www.research.ibm.com/autonomic/manifesto/autonomic_computing.pdf">http://www.research.ibm.com/autonomic/manifesto/autonomic_computing.pdf</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000161&pid=S0120-4157201000020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5.<b>   Gibbs WW.</b> Autonomic computing. Scientific American.com. Fecha de consulta: 2 de junio 2009. Disponible en: <a href="http://www.scientificamerican.com/article.cfm?id=autonomic-computing">http://www.scientificamerican.com/article.cfm?id=autonomic-computing</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000162&pid=S0120-4157201000020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6.<b>   OECD.</b> Health Data 2004: A comparative analysis of 30 countries. Washington, D.C.: OECD Publishing; 2004. p. 1-190.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000163&pid=S0120-4157201000020000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7.<b>   Garrido UR.</b> El gasto sanitario y su financiaci&oacute;n: evoluci&oacute;n, tendencias y sus reflexiones para el futuro. Revista Asturiana de Econom&iacute;a. 2006:35;45-65. Fecha de consulta: 2 de junio 2009. Disponible en: <a href="http://www.revistaasturianadeeconomia.org/raepdf/35/P45URBANOS.pdf">http://www.revistaasturianadeeconomia.org/raepdf/35/P45URBANOS.pdf</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000164&pid=S0120-4157201000020000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8.<b>   World Health Organization.</b> World Health Report, 2000. Fecha de consulta: 2 de junio 2009. Disponible en: <a href="http://www.who.int/whr/2000/en/report.htm">http://www.who.int/whr/2000/en/report.htm</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000165&pid=S0120-4157201000020000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9.<b>   Whitaker Foundation.</b> Biomedical Engineering Education Summit 2005. Fecha de consulta: 2 de junio 2009. Disponible en: <a href="http://bmes.seas.wustl.edu/WhitakerArchives/academic">http://bmes.seas.wustl.edu/WhitakerArchives/academic</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000166&pid=S0120-4157201000020000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10.<b> ACCE</b>. Clinical Engineers: Stewards of Healthcare Technologies. Fecha de consulta: 2 de junio 2009. Disponible en: <a href="http://www.accenet.org/default.asp?page=publications&amp;section=whitepapers">http://www.accenet.org/default.asp?page=publications&amp;section=whitepapers</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000167&pid=S0120-4157201000020000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11.<b> ECRI.</b> Health Technology. Special report on technology management: Preparing your hospital for the 1990s. 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Disponible en: <a href="http://www.voltairenet.org/article121511.html.">http://www.voltairenet.org/article121511.html.</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000169&pid=S0120-4157201000020000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13.<b> Ministerio de la Protecci&oacute;n Social. </b>Modelo de evaluaci&oacute;n y gesti&oacute;n del equipamiento biom&eacute;dico. Fecha de consulta: 2 junio 2009. 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Disponible en: <a href="http://scienti.colciencias.gov.co:8081/digicyt.war/search/EnGrupoInvestigacion/area.do?__tableAction=reset&amp;__tableName=enGrupoInvestigacion.table.area&amp;area_conocimiento_cod_area_conhec=31300006">http://scienti.colciencias.gov.co:8081/digicyt.war/search/EnGrupoInvestigacion/area.do?__tableAction=reset&amp;__tableName=enGrupoInvestigacion.table.area&amp;area_conocimiento_cod_area_conhec=31300006</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000171&pid=S0120-4157201000020000600014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15.<b> Grove AS</b>. Only the paranoid survive. New York: Doubleday Business; 1996. p. 12. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000172&pid=S0120-4157201000020000600015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16.<b> Scopus. </b>Base de datos Scopus. Fecha de consulta: 5 de noviembre de 2009. Disponible en: <a href="http://www.scopus.com/source/eval">http://www.scopus.com/source/eval</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000173&pid=S0120-4157201000020000600016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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