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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p><b>Editorial </b></p>       <p><font size="4">    <center><b>El acceso global a los medicamentos en el contexto internacional actual</b></center></font></p>      <p>De los veinte millones de personas que la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, la Unicef y Onusida estiman en su informe del 2010 que deber&iacute;an estar recibiendo tratamiento antirretroviral para la infecci&oacute;n por VIH, solamente cinco millones ten&iacute;an acceso a la terapia a finales del 2010 (1). Un tercio de la poblaci&oacute;n mundial no tiene acceso regular a los medicamentos esenciales, y esta proporci&oacute;n puede llegar a ser m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n en algunos pa&iacute;ses en desarrollo. Los medicamentos son una herramienta esencial que posee la sociedad para prevenir, aliviar o curar las enfermedades, y el acceso a ellos es un derecho fundamental de los ciudadanos, parte del derecho a la salud como lo establecen algunos tratados internacionales o la misma constituci&oacute;n pol&iacute;tica de numerosos pa&iacute;ses.</p>      <p>El problema del costo de los medicamentos &ndash;de extrema urgencia para los pa&iacute;ses en desarrollo&ndash; amenaza con afectar a todo el planeta en el transcurso de los pr&oacute;ximos 10 a 15 a&ntilde;os, incluso a los pa&iacute;ses industrializados, cuya poblaci&oacute;n est&aacute; habituada desde hace casi cincuenta a&ntilde;os a acceder sistem&aacute;tica y gratuitamente a los medicamentos necesarios.</p>      <p>En efecto, &iquest;hasta qu&eacute; punto los sistemas de salud de los pa&iacute;ses industrializados podr&aacute;n seguir soportando el aumento del costo de reembolso ante la aparici&oacute;n, por ejemplo, de nuevos medicamentos contra las enfermedades cardiovasculares o el c&aacute;ncer? Y ello, por no hablar de los tratamientos que se desarrollar&aacute;n y patentar&aacute;n a partir de la investigaci&oacute;n sobre el genoma humano &ndash;sin olvidar que se ha llevado a cabo gracias a fondos p&uacute;blicos&ndash;, ni de las terapias relacionadas con el envejecimiento de la poblaci&oacute;n, o la aparici&oacute;n de formulaciones pedi&aacute;tricas.</p>      <p>Numerosos pa&iacute;ses europeos ya destinan a los productos farmac&eacute;uticos un porcentaje m&aacute;s elevado de sus gastos totales de salud que los Estados Unidos, pa&iacute;s en el que el gasto alcanza el 12,4 %. As&iacute;, por ejemplo, en Alemania se destina el 15,2 %; en Espa&ntilde;a, el 22,8 %; en Finlandia, el 16,3 %; en Francia, el 16,6 %, y en Italia, el 20,1 %. La tendencia es la misma en el conjunto de los pa&iacute;ses ricos: por ejemplo, en Canad&aacute; los medicamentos representaban en el 2005 el 17,7 % del presupuesto de la salud, contra el 11 % quince a&ntilde;os antes; y en Jap&oacute;n se observa la misma tendencia. Hace 10 a&ntilde;os, ning&uacute;n pa&iacute;s industrializado gastaba en medicamentos m&aacute;s del 10 % de su presupuesto de salud (2).</p>      <p>Desde 1995, a&ntilde;o del nacimiento de la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC), el debate sobre el precio de los medicamentos ha estado en la primera l&iacute;nea de los medios de comunicaci&oacute;n y foros internacionales debido a los posibles efectos del ADPIC, el acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio.</p>      <p>La l&oacute;gica del sistema &ndash;si se le puede llamar &ldquo;l&oacute;gica&rdquo; a este c&iacute;rculo sin salida&ndash; considera que la generalizaci&oacute;n del sistema de patentes (de una duraci&oacute;n m&iacute;nima de veinte a&ntilde;os) impuesta por el acuerdo sobre el ADPIC es indispensable para permitir que las empresas farmac&eacute;uticas privadas sigan investigando. El argumento es el siguiente: la investigaci&oacute;n es costosa, pero es financiada por las patentes que, al garantizar a las empresas farmac&eacute;uticas un monopolio, les permite mantener precios elevados, para poder continuar la investigaci&oacute;n y el desarrollo de nuevos productos.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ahora bien, estos precios impiden que la mayor&iacute;a de las personas que necesitan estos nuevos productos, pueda procur&aacute;rselos. Si bien hay que preservar la investigaci&oacute;n y el desarrollo de nuevos medicamentos, tambi&eacute;n es esencial que &eacute;stos puedan salvar vidas a partir del momento de su descubrimiento y no veinte a&ntilde;os despu&eacute;s... Hay que evitar que se perpet&uacute;e la absurda situaci&oacute;n actual, en la cual millones de personas mueren por falta de medicamentos que, sin embargo, existen y la sociedad podr&iacute;a poner al alcance de todos.</p>      <p>En gran parte en manos del sector privado, la investigaci&oacute;n y el desarrollo de nuevos tratamientos dependen del mercado potencial del producto, y no de las necesidades de salud de las poblaciones con menos recursos. En el transcurso de estos &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, puede decirse que no se investigaron enfermedades y epidemias que afectan a millones de personas en los pa&iacute;ses en desarrollo, como la enfermedad de Chagas, la leishmaniasis, la esquistosomiasis e, incluso, la enfermedad del sue&ntilde;o.</p>      <p>Pero el problema del alto costo de los medicamentos no es el &uacute;nico que tenemos que enfrentar, el acceso a una de las principales armas terap&eacute;uticas &ndash;los antibi&oacute;ticos&ndash; podr&iacute;a verse tambi&eacute;n afectado. La resistencia antimicrobiana amenaza la capacidad existente de solucionar con eficacia problemas como las infecciones respiratorias agudas, las enfermedades diarreicas, la tuberculosis, las enfermedades infecciosas&hellip; Desde la aparici&oacute;n de la penicilina y de los primeros antibi&oacute;ticos en la d&eacute;cada de 1940 a 1950, se inici&oacute; lo que algunos autores han llamado la &laquo;era milagrosa de la medicina&raquo;. Enfermedades mortales hasta aquel entonces, pod&iacute;an ser curadas en algunos d&iacute;as por un producto casi m&aacute;gico. La eficacia de los antibi&oacute;ticos reforz&oacute; el &laquo;poder&raquo; de los m&eacute;dicos que, en todas partes del mundo, abusaron de la prescripci&oacute;n irracional de estos medicamentos. Pero no s&oacute;lo los m&eacute;dicos han sido responsables del problema, es importante se&ntilde;alar que la venta, prescripci&oacute;n y consumo de antibi&oacute;ticos en todo el mundo est&aacute; muy influenciada por la industria farmac&eacute;utica, y sus actividades de promoci&oacute;n y publicidad promueven tambi&eacute;n el uso irracional y exagerado de estos medicamentos. En algunas regiones del mundo, m&aacute;s de la mitad de los casos de neumon&iacute;a estreptoc&oacute;cica son resistentes a la penicilina.</p>      <p>Si el mundo se viera privado de los antibi&oacute;ticos a causa de la resistencia creciente a ellos, la medicina sufrir&iacute;a un atraso de 100 a&ntilde;os. Bueno, pero podr&iacute;amos decirnos que si hay resistencia a los antibi&oacute;ticos existentes, ya se inventar&aacute;n otros; la verdad es que actualmente no hay pr&aacute;cticamente investigaci&oacute;n alguna sobre nuevos antibi&oacute;ticos. La mayor&iacute;a de los antibi&oacute;ticos actualmente en circulaci&oacute;n se encuentra fuera de la protecci&oacute;n de patentes y son muchas veces accesibles a precios razonables; la industria argumenta que no gana suficiente con su venta para poder seguir investigando.</p>      <p>En una reuni&oacute;n en la sede de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud en Ginebra en abril del 2011, un representante de la industria propuso que si los sistemas de seguridad social o de reembolso de medicamentos de los pa&iacute;ses industrializados autorizaran multiplicar por cinco el precio de los antibi&oacute;ticos, la industria estar&iacute;a de acuerdo en retomar la investigaci&oacute;n en este campo. Ya sea por el precio o por el consumo exagerado, el mundo del medicamento se encuentra envenenado por una l&oacute;gica mercantil que parecer&iacute;a indicar que se busca primero el lucro antes que la curaci&oacute;n.</p>      <p>Ser&iacute;a necesario considerar al medicamento esencial como un bien p&uacute;blico a escala mundial. Este cambio de perspectiva implicar&iacute;a modificaciones sustanciales en varios niveles y de distinta naturaleza, a las cuales la comunidad internacional y las autoridades p&uacute;blicas deber&iacute;an encontrar respuestas. &iquest;Es posible que un bien p&uacute;blico a escala mundial sea patentable, es decir que exista un monopolio de algunos en detrimento directo de millones de personas? El objeto (medicamento) que hace posible el ejercicio de uno de los derechos fundamentales, &iquest;puede someterse a normas que obstaculizan el acceso de todos durante un per&iacute;odo de veinte a&ntilde;os? &iquest;Bajo qu&eacute; forma se organizar&iacute;an la investigaci&oacute;n y el desarrollo de nuevos productos farmac&eacute;uticos, de manera tal que estuvieran disponibles y fueran de acceso inmediato para todos los que los necesitaren? &iquest;C&oacute;mo reorientar la industria farmac&eacute;utica hacia objetivos compatibles con la mejora de la salud y la calidad de vida y no &uacute;nicamente con la expansi&oacute;n econ&oacute;mica y la ganancia? &iquest;C&oacute;mo garantizar&iacute;a la sociedad del ma&ntilde;ana la producci&oacute;n a escala mundial de estos medicamentos? &iquest;C&oacute;mo luchar contra la resistencia antibacteriana para preservar esta importante arma terap&eacute;utica? Es necesario dar respuesta a estas preguntas, y la mejor manera de prepararse es intentar desde ahora formularlas con claridad.</p>      <p>Estamos frente a un problema especialmente complejo en el cual intervienen protagonistas, intereses y discursos de naturaleza y origen muy diverso, que exigen un enfoque integral y multidisciplinario. Es necesario asumir un punto de vista que permita conciliar las nuevas reglas internacionales de comercio y el acceso a la salud y a los medicamentos como parte de los derechos de los ciudadanos. No hay respuesta inmediata que al mismo tiempo sea duradera. &iquest;C&oacute;mo podemos evitar que, como acontece con el VIH/sida, cada paso adelante parezca servir m&aacute;s para recuperar el tiempo perdido que para avanzar?163</p>      <p>Algunos, como M&eacute;dicos sin Fronteras, afirmaban ya en el a&ntilde;o 2001 que al ser la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud &laquo;[&hellip;] el &uacute;nico organismo intergubernamental internacional legalmente elegido para velar por la salud en el mundo, (&hellip;) deber&iacute;a trabajar en la elaboraci&oacute;n de una agenda prioritaria de investigaci&oacute;n y desarrollo&raquo; (3) de todo futuro medicamento-bien p&uacute;blico.</p>      <p>Seguir inactivos o inmersos en debates est&eacute;riles nos conducir&aacute; a crisis a&uacute;n m&aacute;s graves &ndash;como si eso fuera posible&ndash; que la actual pandemia del sida. Crisis ante las cuales no se podr&aacute; alegar sorpresa ni ignorancia.</p>      <p>Germ&aacute;n Vel&aacute;squez    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  Ex director, Secretariado para la Salud P&uacute;blica, la Innovaci&oacute;n y la Propiedad Intelectual, Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, Ginebra, Suiza    <br>  Actualmente, Consejero Especial para Salud y Desarrollo del Centro Sur, Ginebra, Suiza.</p>      <p><b>Referencias</b></p>      <!-- ref --><p>1. <b>UNAIDS</b>. Global Report. Ginebra: UNAIDS; 2010.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000026&pid=S0120-4157201100020000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. <b>Organization for Economic Cooperation and Development. </b>OECD Health Data, 2007. Paris: OECD; 2008.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000027&pid=S0120-4157201100020000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. <b>M&eacute;dicins sans Fronti&egrave;rs. </b>Recherche m&eacute;dicale en panne pour les maladies des plus pauvres. Gen&egrave;ve: M&eacute;decins sans Fronti&egrave;rs; 2001.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000028&pid=S0120-4157201100020000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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