<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0120-4157</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Biomédica]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Biomédica]]></abbrev-journal-title>
<issn>0120-4157</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Salud]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0120-41572013000400001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La salud mental en Colombia]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Posada]]></surname>
<given-names><![CDATA[José A]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Médico psiquiatra  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Bogotá D.C]]></addr-line>
<country>Colombia</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<volume>33</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>497</fpage>
<lpage>498</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0120-41572013000400001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0120-41572013000400001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0120-41572013000400001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p><b>Editorial </b></p>     <p><b>La salud mental en Colombia </b></p> <hr size="1">     <p>La encuesta del Consorcio Internacional de Epidemiolog&iacute;a Psiqui&aacute;trica, un trabajo integrado de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), <em>Harvard University </em>, <em>University of Michigan </em>y 38 pa&iacute;ses, que usaron m&eacute;todos y procedimientos uniformes para seguir las mismas reglas de an&aacute;lisis, genera informaci&oacute;n que es una fuente invaluable para los tomadores de decisiones y todos los interesados, tanto de los dominios de la salud p&uacute;blica como de la salud mental, y Colombia aporta datos e informaci&oacute;n para este gran esfuerzo conjunto a nivel internacional. </p>     <p>Las proyecciones estad&iacute;sticas muestran que las condiciones psiqui&aacute;tricas y neurol&oacute;gicas en el mundo se incrementar&aacute;n de 10,5 % del total de la carga de la enfermedad a 15 % en el a&ntilde;o 2020, lo cual equivale a un incremento proporcional mayor que para las enfermedades cardiovasculares. Estos c&aacute;lculos muestran que en Colombia la depresi&oacute;n unipolar ser&aacute; la primera causa general de consulta en el a&ntilde;o 2015. </p>     <p>Seg&uacute;n el Estudio Nacional de Salud Mental, Colombia, 2003, el 40,1 % de la poblaci&oacute;n colombiana entre 18 y 65 a&ntilde;os ha sufrido, est&aacute; sufriendo o sufrir&aacute; alguna vez en la vida un trastorno psiqui&aacute;trico diagnosticado. De estos, se detecta el 16 % en el &uacute;ltimo a&ntilde;o y el 7,4 %, en el &uacute;ltimo mes. Los trastornos de ansiedad encabezan la lista (19,5 %); luego siguen los trastornos del estado de &aacute;nimo (13,3 %), los trastornos por control de impulsos (9,3 %) y los relacionados con el consumo de sustancias psicoactivas (9,4 %)(1). </p>     <p>Al comparar la prevalencia de los trastornos mentales en Colombia con otros 14 estudios hom&oacute;logos de otros pa&iacute;ses desarrollados y en desarrollo, se encuentra que Colombia ocupa los cinco primeros puestos en algunas enfermedades mentales: segundo puesto en el trastorno por control de impulsos, cuarto puesto en los trastornos de ansiedad y en los relacionados con el consumo de sustancias psicoactivas como en cualquier otro trastorno (trastorno de ansiedad de separaci&oacute;n en la infancia, trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n, trastorno de conducta, trastorno negativista desafiante, trastorno de ansiedad de separaci&oacute;n del adulto y bulimia nerviosa) y el quinto puesto en los trastornos del estado de &aacute;nimo. </p>     <p>Los trastornos mentales en Colombia afectan especialmente a ni&ntilde;os, adolescentes y adultos j&oacute;venes, situaci&oacute;n que empeora en gran medida el pron&oacute;stico, la productividad acad&eacute;mica y econ&oacute;mica de la poblaci&oacute;n y, en &uacute;ltimas, el capital global, que incluye los factores personales, simb&oacute;licos, culturales y relacionales. Estos trastornos se inician entre los 9 y los 23 a&ntilde;os. La mediana en la edad para las primeras manifestaciones de los trastornos afectivos, como el episodio depresivo mayor, se sit&uacute;a en los 24 a&ntilde;os, para la man&iacute;a, en los 20 a&ntilde;os, y para la hipoman&iacute;a, en los 27 a&ntilde;os. La edad de inicio de los trastornos de ansiedad se encuentra entre los 7 y los 28 a&ntilde;os, con un promedio a los 17 a&ntilde;os, y la de los trastornos por uso de sustancias, entre los 20 y los 27 a&ntilde;os, con un promedio a los 22 a&ntilde;os. La edad de inicio de otros trastornos, como el de ansiedad de separaci&oacute;n en la infancia, el de d&eacute;ficit de atenci&oacute;n, el de conducta, el negativista desafiante, el de ansiedad de separaci&oacute;n del adulto y la bulimia nerviosa, se encuentra entre los 8 y 20 a&ntilde;os, con un promedio a los 11 a&ntilde;os. </p>     <p>En relaci&oacute;n con los correlatos demogr&aacute;ficos, se sabe que las mujeres tienen una mayor probabilidad de presentar trastornos del estado de &aacute;nimo o trastornos de ansiedad, mientras que los hombres tienen mayor probabilidad de sufrir trastornos relacionados con el control de impulsos. Adem&aacute;s, los hombres j&oacute;venes y no casados tienen m&aacute;s probabilidades de presentar trastornos por uso de sustancias. Las personas encuestadas de hogares con ingresos clasificados como de promedio bajo, que nunca se hab&iacute;an casado y que no ten&iacute;an educaci&oacute;n secundaria, tuvieron mayores probabilidades de tener una enfermedad moderada o grave. </p>     <p>La salud mental, definida por la OMS como un estado de bienestar en el que la persona afronta el estr&eacute;s usual de la vida en familia y en comunidad o como el desarrollo de las potencialidades de la persona, es parte integral de la salud p&uacute;blica. Esto significa que la promoci&oacute;n de la salud, as&iacute; como la prevenci&oacute;n de los problemas y trastornos mentales, debe trascender la tradicional separaci&oacute;n de la salud mental como si esta fuera un campo aparte de la salud en general. La salud p&uacute;blica mental como componente de la salud p&uacute;blica, es un campo en permanente desarrollo que no ha logrado todav&iacute;a acciones coordinadas en el &aacute;mbito de la salud general y, en Colombia, esto no es la excepci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La salud mental es fundamental para la salud p&uacute;blica y hay muchas razones para que sea as&iacute;: los trastornos mentales son frecuentes, afectan a dos de cada cinco personas adultas en nuestro pa&iacute;s, ning&uacute;n nivel socioecon&oacute;mico o &aacute;rea geogr&aacute;fica es inmune a ellos, son costosos tanto econ&oacute;mica como emocionalmente para la persona, la familia y la sociedad, y la coexistencia de enfermedades f&iacute;sicas y trastornos mentales es muy frecuente. La promoci&oacute;n de la salud se superpone en estos dominios y los beneficios de la prevenci&oacute;n son comunes a todos. Esta interconectividad es la raz&oacute;n que da fuerza a los editores de este n&uacute;mero de la revista <em>Biom&eacute;dica </em>para dedicar el presente editorial al tema de la salud mental, en el empe&ntilde;o de dar luz a aspectos clave que constituyen una buena muestra de lo que est&aacute; ocurriendo en este campo en nuestro medio. </p>     <p>Se hace necesario trabajar un abordaje de salud p&uacute;blica en la promoci&oacute;n de la salud mental y la prevenci&oacute;n de los problemas y trastornos mentales, y una estrategia para promover la resiliencia y el bienestar emocional en los individuos, familias y comunidades. Hay evidencias en la literatura cient&iacute;fica de que estas intervenciones son costo-efectivas. Adem&aacute;s, la promoci&oacute;n de la salud mental es vital en pa&iacute;ses en desarrollo como Colombia, abocados a graves problem&aacute;ticas psicosociales, teniendo en cuenta el largo conflicto armado interno y las frecuentes situaciones de emergencias complejas y desastres que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han afectado al pa&iacute;s. </p>     <p>Innovaci&oacute;n, adaptaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n, movilizadas por un cabildeo efectivo, son necesarias para integrar la promoci&oacute;n de la salud mental en la agenda de la salud p&uacute;blica. </p>     <p>Los estudios requieren colaboraci&oacute;n entre m&eacute;dicos, psic&oacute;logos, epidemi&oacute;logos, bioestad&iacute;sticos, antrop&oacute;logos, genetistas y profesionales de otras disciplinas, para incrementar el conocimiento de factores que contribuyen a los problemas y trastornos mentales y promover la investigaci&oacute;n de causas y tratamientos. La OMS se refiere a los trastornos mentales como uno de los principales desaf&iacute;os de la salud p&uacute;blica. La reciente resoluci&oacute;n de esta organizaci&oacute;n sobre la necesidad de una respuesta integral y coordinada al manejo de los trastornos mentales desde la salud y los sectores sociales a nivel de pa&iacute;s, fue reforzada por el “Plan de acci&oacute;n en salud mental 2013-2020”, adoptado por la Asamblea Mundial de Salud. No podemos continuar manteniendo la separaci&oacute;n entre los aspectos biol&oacute;gicos, mentales y sociales de la salud. El desaf&iacute;o para la salud p&uacute;blica es jugar un papel de liderazgo en los esfuerzos sociales para manejar la salud mental como una parte integral de este mandato. Los problemas son amplios y nos afectan a todos directa o indirectamente. La nueva salud p&uacute;blica debe ayudarnos a encontrar una mejor atenci&oacute;n (promoci&oacute;n, prevenci&oacute;n, tratamiento, rehabilitaci&oacute;n) en este campo. </p>     <p>La investigaci&oacute;n y el desarrollo dedicados a los trastornos mentales durante las pasadas d&eacute;cadas, han transformado notablemente la pr&aacute;ctica psiqui&aacute;trica, ofreciendo una mayor calidad de vida a millones de pacientes en todo el mundo. Gracias a los nuevos antidepresivos y antipsic&oacute;ticos, con menos efectos secundarios y m&aacute;s r&aacute;pida acci&oacute;n, las personas pueden retornar al trabajo, los s&iacute;ndromes parecidos al Parkinson son menos frecuentes, los pacientes son menos estigmatizados y las personas afectadas por los trastornos psic&oacute;ticos pueden ser tratadas sin hospitalizaci&oacute;n, o con cortas permanencias en unidades de salud mental. El incremento en la calidad de la atenci&oacute;n psicoterap&eacute;utica y psicosocial y la atenci&oacute;n primaria, potenciando la capacidad de las acciones de salud mental basada en la comunidad con intervenciones para mejorar la calidad de vida, pueden, perfectamente, facilitar la reducci&oacute;n de los costos y la carga social del trastorno mental. </p>     <p>Es necesario dar m&aacute;s importancia a la promoci&oacute;n de la salud mental, a la prevenci&oacute;n con enfoque de riesgo, con un &eacute;nfasis especial en la vida temprana, desde la atenci&oacute;n prenatal, pasando por la edad preescolar y escolar. </p>     <p>Es muy probable que emerjan nuevos descubrimientos en neurobiolog&iacute;a, terap&eacute;utica y epidemiolog&iacute;a de los trastornos mentales en la pr&oacute;xima d&eacute;cada, pero ya tenemos suficientes evidencias y experiencias demostrativas que deben animar a no aplazar m&aacute;s la promoci&oacute;n de la salud mental, y la prevenci&oacute;n y el tratamiento temprano de los problemas y trastornos mentales. Todo esto requiere una plataforma legal, que en nuestro medio ya se vislumbra como ventana de oportunidad con la Ley 1616 del 21 de enero de 2013 que, si es adecuadamente reglamentada, permitir&iacute;a empezar a pagar una deuda de siglos con las personas que en Colombia sufren trastornos mentales, y, por otro lado, permitir&iacute;a hacer aportes sustanciales al desarrollo del pa&iacute;s en el logro de un capital humano y social acorde con los merecimientos de todos los colombianos. </p>     <p>Jos&eacute; A. Posada </p>     <p>M&eacute;dico psiquiatra </p>     <p>Bogot&aacute;, D.C., Colombia</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="mailto:machado@utp.edu.co">latos98@yahoo.com</a> </p>     <p><b>Referencias </b></p>     <!-- ref --><p>1. <b>Ministerio de la Protecci&oacute;n Social y Fundaci&oacute;n FES Social. </b>Estudio Nacional de Salud Mental Colombia 2003. Cali: C&amp;C Gr&aacute;ficas, Ltda.; 2005. Disponible en: <a href="http://onsm.ces.edu.co/uploads/files/1243030_EstudioNacionalSM2003.pdf" target="_blank">http://onsm.ces.edu.co/uploads/files/1243030_EstudioNacionalSM2003.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000025&pid=S0120-4157201300040000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>Ministerio de la Protección Social y Fundación FES Social</collab>
<source><![CDATA[Estudio Nacional de Salud Mental Colombia 2003]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cali ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[C & C Gráficas, Ltda]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
