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<institution><![CDATA[,Universidad El Bosque Grupo de Virología ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p><b>Editorial </b></p>     <p><b>Zika, evidencia de la derrota en la batalla contra <i>Aedes aegypti </i></b></p>     <p>Zika: a defeat in the struggle against <i>Aedes aegypti</i></p> <hr size="1">     <p>Aunque el virus del Zika (ZIKV) fue aislado por primera vez de monos en Uganda en 1947, solo hasta el 2007 se detectaron casos en seres humanos por fuera de &Aacute;frica en un brote en las islas de la Micronesia, posteriormente en las islas de la Polinesia Francesa (2013-2014) y desde el 2014 en Brasil, desde donde se ha dispersado por toda Am&eacute;rica continental e insular (1). Hasta febrero de 2016, se han reportado casos en 48 pa&iacute;ses y territorios del mundo, 36 de los cuales con transmisi&oacute;n de casos aut&oacute;ctonos, lo que demuestra la gran capacidad de adaptaci&oacute;n y dispersi&oacute;n del virus usando como vector al mosquito <i>Aedes aegypti </i>, presente en los pa&iacute;ses tropicales (2).</p>     <p>En la epidemia de la Polinesia Francesa, los pacientes presentaron s&iacute;ntomas leves (fiebre, erupci&oacute;n cut&aacute;nea con prurito intenso, conjuntivitis, mialgias y artralgias con edema asociado) y ameritaron solo cuidados menores; con los datos de las consultas se estim&oacute; que hubo tres veces m&aacute;s casos de los que se presentaron de forma sintom&aacute;tica (3). Por el contrario, los datos recopilados durante las epidemias de Brasil y Colombia apuntan a que, aproximadamente, la mitad de los pacientes infectados presentan manifestaciones cl&iacute;nicas, pero esta es una cifra que debe ser confirmada por investigaciones espec&iacute;ficas.</p>     <p>Es claro que las personas con infecciones asintom&aacute;ticas son capaces de transmitir el virus a nuevos individuos mediante el mosquito, expandiendo la infecci&oacute;n con mayor rapidez, ya que no se incapacitan. En el caso de los pacientes con s&iacute;ntomas, el diagn&oacute;stico cl&iacute;nico y la confirmaci&oacute;n por el laboratorio se presentan como un desaf&iacute;o enorme debido a la similitud cl&iacute;nica con el dengue y a la reacci&oacute;n cruzada en las pruebas serol&oacute;gicas (4). La descripci&oacute;n de la evoluci&oacute;n de la infecci&oacute;n por el ZIKV pone de manifiesto que la enfermedad ha cambiado su perfil: de la presentaci&oacute;n end&eacute;mica de poca gravedad en &Aacute;frica y Asia, a los grandes brotes y epidemias en Am&eacute;rica, con signos y s&iacute;ntomas m&aacute;s frecuentes en la poblaci&oacute;n y con la aparici&oacute;n de manifestaciones neurol&oacute;gicas (5).</p>     <p>Como se sab&iacute;a que la enfermedad febril asociada al ZIKV era de menor intensidad que la fiebre por el virus del dengue, inicialmente el brote de Brasil caus&oacute; poca alarma. Sin embargo, la crisis estall&oacute; cuando se describi&oacute; un aumento de diez veces en el n&uacute;mero de casos de microcefalia en ni&ntilde;os nacidos de madres de las zonas de circulaci&oacute;n intensa del ZIKV (6,7). Posteriormente, la aparici&oacute;n de casos importados en Estados Unidos y Europa, la confirmaci&oacute;n de la replicaci&oacute;n en la pr&oacute;stata, la excreci&oacute;n viral en el semen hasta por 62 d&iacute;as (8) y la transmisi&oacute;n por v&iacute;a sexual, atrajeron la atenci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n del mundo, los cuales han contribuido a alimentar el temor e, incluso, las teor&iacute;as conspirativas en torno al virus.</p>     <p>Con respecto a las malformaciones cong&eacute;nitas, en octubre de 2015 se comenz&oacute; a encontrar evidencia de que este arbovirus ( <i>arthropod borne virus </i>) estaba relacionado con la aparici&oacute;n de casos de microcefalia en ni&ntilde;os nacidos de madres que hab&iacute;an tenido infecci&oacute;n por el ZIKV durante el embarazo y que estaban ubicadas en la regi&oacute;n nororiental de Brasil (9). M&aacute;s recientemente, se describi&oacute; en profundidad, y con muy buen respaldo, que el virus puede mantenerse y replicarse hasta por 20 semanas en el cerebro del feto y en la placenta, develando as&iacute; una propiedad de persistencia desconocida en los flavivirus (10). No deja de causar inter&eacute;s el hecho de que no se hayan reportado previamente secuelas tan graves en otros brotes del ZIKV, aunque la magnitud de las epidemias actuales no se compara con las ocurridas anteriormente, lo que no habr&iacute;a permitido evaluar la verdadera incidencia de las manifestaciones graves.</p>     <p>Asimismo, en Brasil se observ&oacute; un aumento considerable de la incidencia de los casos del s&iacute;ndrome de Guillain-Barr&eacute; en las zonas de transmisi&oacute;n del virus, un hallazgo que hab&iacute;a sido reportado en la Polinesia Francesa (11) y que se ha repetido en otros pa&iacute;ses en los que la transmisi&oacute;n del virus comenz&oacute; en el 2015, como Colombia, El Salvador, Venezuela y Surinam. Aunque hasta el momento la evidencia de la relaci&oacute;n de estos trastornos neurol&oacute;gicos y la infecci&oacute;n por el ZIKV es circunstancial, los investigadores y el personal de salud involucrado en el estudio de estos casos consideran que es muy probable que esta relaci&oacute;n sea verdadera. Por ejemplo, ante la alarma generada por los casos de Brasil, las autoridades de salud de la Polinesia Francesa estudiaron retrospectivamente su epidemia de 2013-2014, y encontraron que hubo un incremento inusitado de casos de malformaciones neurol&oacute;gicas cong&eacute;nitas en fetos y ni&ntilde;os nacidos en el 2015, ratificando as&iacute; una asociaci&oacute;n temporal entre la infecci&oacute;n por el ZIKV en el primer trimestre del embarazo y los casos de malformaciones (12).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En Brasil, se calcula que han sido infectados 1,5 millones de personas, aproximadamente, y se han reportado 41 casos de microcefalia en ni&ntilde;os de madres con infecci&oacute;n confirmada por el ZIKV, aunque m&aacute;s de 3.800 casos siguen en investigaci&oacute;n (7). En Colombia, se hab&iacute;an reportado casi 40.000 casos del ZIKV hasta la semana epidemiol&oacute;gica 6 de 2016 y cerca de 6.000 de ellos corresponden a mujeres embarazadas (1.612 confirmados por laboratorio). No se han reportado oficialmente casos de microcefalia (13), aunque s&iacute; m&aacute;s de un centenar de casos de s&iacute;ndrome de Guillain-Barr&eacute; en pacientes con antecedentes de infecci&oacute;n por el ZIKV e, incluso, se ha reportado en los medios de comunicaci&oacute;n el fallecimiento de tres pacientes con diagn&oacute;stico de s&iacute;ndrome de Guillain-Barr&eacute; y con antecedentes de infecci&oacute;n por el ZIKV. M&aacute;s recientemente, en Barranquilla, se report&oacute; el caso de una paciente con antecedentes de anemia falciforme e infectada con el ZIKV, que tuvo un desenlace fatal (14), lo que pone de relieve la importancia de vigilar con mayor cuidado a los pacientes con enfermedades concomitantes.</p>     <p>Es bien conocido que <i>A. aegypti </i>, el zancudo vector, es el principal responsable de la transmisi&oacute;n de los virus del dengue (DENV) y de la fiebre amarilla (YFV) en toda Latinoam&eacute;rica, y que la infestaci&oacute;n generalizada del mosquito en la mayor parte de las ciudades y pueblos de nuestros pa&iacute;ses fue la causa de la epidemia de fiebre originada por el virus del chikungunya (CHIKV) en 2013-2014 y la actual responsable de la epidemia del ZIKV. Estos virus comparten los mismos nichos, como lo demostraron investigadores de la Costa Atl&aacute;ntica de Colombia, quienes reportaron un caso de un paciente con infecci&oacute;n simult&aacute;nea por los tres virus, con lo que se hizo evidente un temor latente sobre la circulaci&oacute;n simult&aacute;nea de los tres agentes y la probabilidad de cuadros cl&iacute;nicos m&aacute;s agresivos (15).</p>     <p>La desbordada transmisi&oacute;n de los dos nuevos arbovirus recientemente detectados en Am&eacute;rica, es evidencia del fracaso de las estrategias de control del zancudo en nuestros pa&iacute;ses en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os. Nos hemos acostumbrado a convivir con cifras crecientes de casos de dengue y, peor a&uacute;n, con casos fatales por dengue en cientos de pacientes, sin que esto se haya traducido en la adopci&oacute;n de medidas de control vectorial que realmente reduzcan la circulaci&oacute;n del mosquito. En Colombia, por ejemplo, despu&eacute;s de la grave epidemia de dengue de 2010 (666 casos por 100.000 habitantes), las cifras se han mantenido entre las m&aacute;s altas de la regi&oacute;n, report&aacute;ndose tasas de 222, 470, 401 y 323 casos por 100.000 habitantes en los a&ntilde;os 2012, 2013, 2014 y 2015, respectivamente, lo que evidencia m&aacute;s directamente la infestaci&oacute;n permanente del zancudo en nuestras ciudades, consecuencia de varias circunstancias desafortunadas, como la ineficacia de los programas de control vectorial, la debilidad de los sistemas de vigilancia epidemiol&oacute;gica y de salud p&uacute;blica, las dificultades en la prestaci&oacute;n de los servicios de salud y la escasa participaci&oacute;n de los pobladores en las actividades de control.</p>     <p>Independientemente del tipo de aproximaci&oacute;n que se adopte para investigar el fen&oacute;meno de la transmisi&oacute;n de los arbovirus, las conclusiones siempre llegan al mismo punto: la falta del servicio continuo de acueducto en las ciudades y barrios m&aacute;s pobres obliga a las familias a almacenar el agua en tanques, albercas, canecas y baldes; estos contenedores se convierten en el mejor sitio de reproducci&oacute;n del mosquito, lo que lleva a que los &iacute;ndices a&eacute;dicos sigan siendo muy altos en estos lugares. Con esta epidemia seguimos pagando las consecuencias de d&eacute;cadas de atraso y abandono en las pol&iacute;ticas de acceso a agua potable y segura, a saneamiento b&aacute;sico y a mejor&iacute;a en las condiciones de vida de grandes sectores de la poblaci&oacute;n, lo cual, a&ntilde;adido a las falencias en el control vectorial, ha facilitado la explosi&oacute;n de las enfermedades vectoriales. El ZIKV y la posible afectaci&oacute;n de nuestros ni&ntilde;os, nos han puesto contra la pared y en la penosa aceptaci&oacute;n de nuestra derrota.</p>     <p>Obviamente, ante esta emergencia sale a relucir una verdad que es preocupante para muchas personas: el crecimiento desbordado de las poblaciones de mosquitos se relaciona tambi&eacute;n con el aumento de la temperatura en el planeta debido al cambio clim&aacute;tico. Es sabido que con el aumento de la temperatura ambiental, <i>A. aegypti </i> se desarrolla de larva a adulto en menos tiempo y el mosquito puede llegar m&aacute;s f&aacute;cilmente a zonas de mayor altitud donde antes no exist&iacute;a. Esto, sumado a las deficientes condiciones en las zonas urbanas m&aacute;s pobres y al aumento de la resistencia a los insecticidas, agrava los pron&oacute;sticos sobre enfermedades como el dengue, el zika y el chikungunya (16).</p>     <p>A ra&iacute;z de la decisi&oacute;n del gobierno brasile&ntilde;o de desplazar 200.000 soldados a actividades de control del vector en las ciudades con mayor transmisi&oacute;n, se ha puesto en el centro de la discusi&oacute;n si las medidas de emergencia, como la fumigaci&oacute;n, ser&aacute;n efectivas en ciudades y barrios sin acueducto y con una deficiente recolecci&oacute;n de basuras, que siguen siendo los principales lugares para la proliferaci&oacute;n de los criaderos del mosquito. Adem&aacute;s de estas medidas de urgencia, no deben dejarse de lado otras estrategias, como la educaci&oacute;n comunitaria y la promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n ciudadana, que han mostrado mayor efectividad (17).</p>     <p>Desde otro punto de vista, la epidemia y la relaci&oacute;n entre la microcefalia y la infecci&oacute;n por el ZIKV, han puesto a Colombia en el centro de la atenci&oacute;n mundial, ya que con la colaboraci&oacute;n internacional se han dise&ntilde;ado varios protocolos para el seguimiento de miles de mujeres embarazadas en las zonas de circulaci&oacute;n del virus con el fin de definir si existe causalidad entre la infecci&oacute;n y los defectos neurol&oacute;gicos de los fetos. Se ha desatado, asimismo, una intensa discusi&oacute;n sobre la conveniencia de la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo en mujeres en las que se confirme un feto con malformaciones, aduciendo que un feto con graves deficiencias neurol&oacute;gicas y cognitivas supone un peligro para la salud de la madre. Se ha abierto as&iacute; la posibilidad de ver desde otra &oacute;ptica los dilemas &eacute;ticos y legales de la anticoncepci&oacute;n y el aborto en el marco de la epidemia por el ZIKV.</p>     <p>Con la evoluci&oacute;n de la epidemia y la demostraci&oacute;n de la transmisi&oacute;n del ZIKV por contacto sexual y por transfusiones (18), la infecci&oacute;n ha tomado nuevos rumbos, pues ya las autoridades nacionales e internacionales han definido orientaciones sobre la prevenci&oacute;n durante el contacto sexual y han recomendado no detener la recolecci&oacute;n de sangre de donantes en zonas de circulaci&oacute;n viral pero extremando las precauciones para detectar casos recientes en estos donantes.</p>     <p>Existen varios aspectos cruciales que dificultan el seguimiento y el control de la epidemia, y que ameritan un esfuerzo acad&eacute;mico y t&eacute;cnico de la comunidad cient&iacute;fica nacional, as&iacute; como de las autoridades del sistema de salud, en los siguientes campos.</p>     <p>&#149;&nbsp; Se requieren pruebas de serolog&iacute;a (IgM o IgG) para el diagn&oacute;stico de los casos agudos o recientes. Estas pruebas no est&aacute;n disponibles comercialmente, y las que hay tienen baja sensibilidad y especificidad en pacientes que tengan o hayan tenido dengue debido a la cercana relaci&oacute;n entre el ZIKV y el DENV, que pertenecen a la misma familia.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#149;&nbsp; El diagn&oacute;stico se hace esencialmente mediante la detecci&oacute;n del ARN viral con RT-PCR en tiempo real, una t&eacute;cnica que, aunque sencilla, requiere de un alto nivel de experiencia y equipos apropiados, adem&aacute;s de una muestra tomada en el momento preciso, en personas que pueden o no presentar s&iacute;ntomas.</p>     <p>&#149;&nbsp; Las gu&iacute;as de seguimiento cl&iacute;nico para las mujeres embarazadas y los ni&ntilde;os nacidos de madres con antecedentes de infecci&oacute;n, indican la necesidad de contar con profesionales especializados y ecograf&iacute;as frecuentes, lo cual tendr&aacute; un fuerte impacto en los costos de atenci&oacute;n del sistema de salud, que todav&iacute;a no se han calculado concienzudamente.</p>     <p>&#149;&nbsp; Es necesario prever los costos asociados a la atenci&oacute;n de los reci&eacute;n nacidos con d&eacute;ficit neurol&oacute;gico grave y de los pacientes con s&iacute;ndrome de Guillain-Barr&eacute;.</p>     <p>&#149;&nbsp; Se debe evaluar el impacto de las estrategias de control vectorial y reforzar las actividades relacionadas con el programa de gesti&oacute;n integral de las enfermedades vectoriales, fortaleciendo decididamente la participaci&oacute;n de las poblaciones m&aacute;s afectadas en las labores de eliminaci&oacute;n del mosquito, ya que este enfoque es el que m&aacute;s beneficios ha reportado.</p>     <p>&#149;&nbsp; El desarrollo de vacunas y medicamentos antivirales es un campo en el que se esperan avances r&aacute;pidamente, aunque los esfuerzos econ&oacute;micos y t&eacute;cnicos se encuentran fuera del alcance de los pa&iacute;ses m&aacute;s afectados por la circulaci&oacute;n del virus.</p>     <p>Por &uacute;ltimo, con esta epidemia del ZIKV podr&iacute;amos decir que las enfermedades &acute;tropicales&acute; comenzaron a desaparecer, pues los nichos ecol&oacute;gicos y los grupos humanos vulnerables se encuentran ahora en todos los pa&iacute;ses del mundo. La humanidad y la comunidad cient&iacute;fica internacional est&aacute;n obligadas a atender y entender la ecolog&iacute;a, los vectores y la patogenia de las infecciones que tanto da&ntilde;o han causado en los pa&iacute;ses subdesarrollados.</p>     <p>Es presumible que, ante el desaf&iacute;o evolutivo que supone la aparici&oacute;n del ZIKV en un nuevo ecosistema y con un grupo tan heterog&eacute;neo de hu&eacute;spedes, se produzca una evoluci&oacute;n gen&eacute;tica que implique cambios en el comportamiento que se manifiesten en mayores tasas de transmisi&oacute;n o en una mayor gravedad de las infecciones, por lo que es imperativo avanzar en la comprensi&oacute;n de los mecanismos del virus y luchar por mejorar las condiciones generales de salud para as&iacute; hacer retroceder y comenzar a ganarle la batalla a <i>A. aegypti </i>.</p>     <p>Jaime E. Castellanos</p>     <p>Grupo de Virolog&iacute;a, Universidad El Bosque, Bogot&aacute;, D.C., Colombia</p>     <p><a href="mailto:castellanosjaime@unbosque.edu.co" target="_blank">castellanosjaime@unbosque.edu.co</a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Referencias </b></p>     <!-- ref --><p>1. <b>Zanluca C, de Melo VCA, Mosimann ALP, dos Santos GIV, dos Santos CND, Luz K. </b>First report of autochthonous transmission of Zika virus in Brazil. Mem Inst Oswaldo Cruz. 2015;110:569-72. <a href="http://dx.doi.org/10.1590/0074-02760150192" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1590/0074-02760150192</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=532232&pid=S0120-4157201600010000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. <b>World Health Organization. </b>Zika virus microcephaly and Guillain-Barr&eacute; syndrome. Situation report. Fecha de consulta: 19 de febrero de 2016. Disponible en: <a href="http://www.who.int/emergencies/zika-virus/situation-report/19-february-2016/en/" target="_blank">http://www.who.int/emergencies/zika-virus/situation-report/19-february-2016/en/</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=532233&pid=S0120-4157201600010000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. <b>Cao-Lormeau VM, Roche C, Teissier A, Robin E, Berry AL, Mallet HP, <i>et al </i>. </b>Zika virus, French Polynesia, South Pacific, 2013. Emerg Infect Dis. 2014;20:1085-6. <a href="http://dx.doi.org/10.3201/eid2006.140138" target="_blank">http://dx.doi.org/10.3201/eid2006.140138</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=532234&pid=S0120-4157201600010000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. <b>M&aacute;ttar S, Gonz&aacute;lez M. </b> Now is the time for the Zika virus. Revista MVZ C&oacute;rdoba. 2015;20:4511-2.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=532235&pid=S0120-4157201600010000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>5. <b>Kindhauser MK, Allen T, Frank V, Santhana RS, Dye C. </b>Zika: the origin and spread of a mosquito-borne virus &#91;Submitted&#93;. Bull World Health Organ. 2016. <a href="http://dx.doi.org/10.2471/BLT.16.171082" target="_blank">http://dx.doi.org/10.2471/BLT.16.171082</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=532237&pid=S0120-4157201600010000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. <b>Pan American Health Organization, World Health Organization. </b>Neurological syndrome, congenital malformations, and Zika virus infection. Implications for public health in the Americas. Fecha de consulta: 1&ordm; de diciembre de 2015. Disponible en: <a href="http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&amp;task=doc_download&amp;Itemid=&amp;gid=32405&amp;lang =en" target="_blank">http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&amp;task=doc_download&amp;Itemid=&amp;gid=32405&amp;lang =en</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=532238&pid=S0120-4157201600010000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>7. <b>Minist&eacute;rio da Sa&uacute;de, Brasil. </b>Boletim epidemiol&oacute;gico. Minist&eacute;rio da Sa&uacute;de divulga novos dados de microcefalia. Fecha de consulta: 9 de febrero de 2016. Disponible en: <a href="http://portalsaude.saude.gov.br/index.php/cidadao/principal/agencia-saude/21019-ministerio-da-saude-divulga-novos-dados-de-microcefalia" target="_blank">http://portalsaude.saude.gov.br/index.php/cidadao/principal/agencia-saude/21019-ministerio-da-saude-divulga-novos-dados-de-microcefalia</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=532240&pid=S0120-4157201600010000100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>8. <b>Atkinson B, Hearn P, Afrough B, Lumley S, Carter D, Aarons EJ, <i>et al </i>. </b>Detection of Zika virus in semen. 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