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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[ANÁLISIS CONCEPTUAL Y REFLEXIONES SOBRE EL LENGUAJE PSICOLÓGICO EN EL WITTGENSTEIN POSTERIOR AL TRACTATUS]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In this essay, 1) I make a presentation of the kind of conceptual analysis that Wittgenstein does in some of his post-Tractatus works. Particularly, I refer to a certain way of proceeding which consists in the description of the different uses of a concept, and which tries to clarify the conditions of functioning of our language to finally solve a certain philosophical problem. 2) I examine some passages from Philosophical Investigations in which Wittgenstein analyses psychological concepts and I point out to certain naturalistic, externalistic and mentalistic interpretations of those passages that I find problematic. 3) I present an interpretation of Wittgenstein&#39;s perspective about the existence and nature of psychological states and processes that considers both the kind of analysis done by Wittgenstein and some statements extracted from Investigations and Blue and Brown Books.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Análisis conceptual]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p align="center"><b><font size="4">AN&Aacute;LISIS CONCEPTUAL Y REFLEXIONES SOBRE    EL LENGUAJE PSICOL&Oacute;GICO EN EL WITTGENSTEIN POSTERIOR AL TRACTATUS<sup><a href="#*" name="s*">*</a></sup></font></b></p>     <p> <b>Susana G&oacute;mez Guti&eacute;rrez</b><sup><a href="#&dagger;" name="s&dagger;">&dagger;</a></sup></p>     <p> Corporaci&oacute;n Universitaria Minuto de Dios</p>     <p align="center"><sup><a href="#s*" name="*">*</a></sup> Recibido Agosto de 2006;    aprobado Noviembre de 2006</p> <hr size="1">     <p align="right"> No hay un &uacute;nico m&eacute;todo en filosof&iacute;a, si    bien hay realmente m&eacute;todos como diferentes terapias (Par&aacute;grafo    133)</p>     <p> <b>RESUMEN</b></p>     <p> En este escrito, 1) hago una presentaci&oacute;n del tipo de an&aacute;lisis    conceptual que hace Wittgenstein en algunas obras posteriores al Tractaus; me    refiero, espec&iacute;ficamente, a una cierta manera de proceder que consiste    en la descripci&oacute;n de los diferentes usos de un concepto, y que tiene    como fin arrojar luz sobre las condiciones de funcionamiento de nuestro lenguaje    para, as&iacute;, llegar a la soluci&oacute;n de un determinado problema filos&oacute;fico.    2) Examino algunos pasajes de las Investigaciones en los que que Wittgenstein    analiza conceptos psicol&oacute;gicos y se&ntilde;alo lo que considero son algunas    fallas de las interpretaciones naturalistas, externalistas y mentalistas de    esos pasajes. 3) Presento una interpretaci&oacute;n de la perspectiva de Wittgenstein    en torno al problema de la existencia y naturaleza de los estados y procesos    psicol&oacute;gicos, que tiene en cuenta, tanto el tipo de an&aacute;lisis que    Wittgenstein hace, como algunas afirmaciones suyas extra&iacute;das de las Investigaciones    y de Los Cuadernos Azul y Marr&oacute;n.</p>     <p> <b>Palabras clave:</b> An&aacute;lisis conceptual, conceptos psicol&oacute;gicos,    mentalismo, naturalismo, externalismo.</p> <hr size="1">     <p> <b>ABSTRACT</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> In this essay, 1) I make a presentation of the kind of conceptual analysis    that Wittgenstein does in some of his post-Tractatus works. Particularly,    I refer to a certain way of proceeding which consists in the description of    the different uses of a concept, and which tries to clarify the conditions of    functioning of our language to finally solve a certain philosophical problem.    2) I examine some passages from Philosophical Investigations in which Wittgenstein    analyses psychological concepts and I point out to certain naturalistic, externalistic    and mentalistic interpretations of those passages that I find problematic. 3)    I present an interpretation of Wittgenstein&#39;s perspective about the existence    and nature of psychological states and processes that considers both the kind    of analysis done by Wittgenstein and some statements extracted from Investigations    and Blue and Brown Books..</p>     <p> <b>Key words:</b> Conceptual analysis, psychological concepts, mentalism, naturalism,    externalism.</p> <hr size="1">     <p> <b>1. Descripci&oacute;n Gramatical</b></p>     <p> En varias de sus obras posteriores al Tractatus, particularmente en las Investigaciones    Filos&oacute;ficas (IF 1953), Wittgenstein lleva a cabo un tipo de an&aacute;lisis    conceptual, seg&uacute;n &eacute;l contrario al an&aacute;lisis l&oacute;gico    practicado por los atomistas l&oacute;gicos. Este tipo de an&aacute;lisis consiste    en presentar diferentes perspectivas de un concepto, o para decirlo menos metaf&iacute;sicamente,    consiste en presentar sus usos en contextos diversos, establecer semejanzas    y diferencias entre estos usos y compararlos tambi&eacute;n con el uso que se    hace de otros conceptos en el marco de una misma teor&iacute;a o juego de lenguaje;    esto con el fin de mostrar las distintas conexiones entre los conceptos y, as&iacute;,    arrojar luz sobre las condiciones de funcionamiento de nuestro lenguaje y disolver    malentendidos conceptuales<sup><a href="#1" name="s1">1</a></sup> . Esta parece    ser una constante en la manera de proceder del autor, pese, incluso, a la afirmaci&oacute;n    del ep&iacute;grafe. Sin embargo, quiz&aacute; lo que hace a Wittgenstein decir    que hay diferentes m&eacute;todos como diferentes terapias sea el hecho de que,    en esa manera de proceder, que consiste m&aacute;s exactamente en presentar    ejemplos de situaciones en que los conceptos son efectivamente o podr&iacute;an    imaginariamente ser usados, el tipo de ejemplos que se den, el tipo de situaciones    que se inventen, el tipo de relaciones que se enfaticen entre los conceptos    (de semejanza o de diferencia) depende del tipo de problema que se est&eacute;    queriendo resolver, esto es, depende de la finalidad con la cual se hace el    ejercicio.</p>     <p> Cuando Wittgenstein se refiere a este procedimiento, al que identifica como    la labor propia del fil&oacute;sofo, lo hace con el t&eacute;rmino "descripci&oacute;n",    que surge en contraste con el t&eacute;rmino "explicaci&oacute;n":</p>     <p> No puede haber nada hipot&eacute;tico en nuestras consideraciones. Toda explicaci&oacute;n    tiene que desaparecer, y s&oacute;lo la descripci&oacute;n ha de ocupar su lugar.    Y esta descripci&oacute;n recibe su luz, esto es, su finalidad, de los problemas    filos&oacute;ficos. &Eacute;stos no son ciertamente emp&iacute;ricos, sino que    se resuelven mediante una cala en el funcionamiento de nuestro lenguaje, y justamente    de manera que &eacute;ste se reconozca: a pesar de una inclinaci&oacute;n a    malentenderlo. Los problemas se resuelven, no aduciendo nueva experiencia, sino    compilando lo ya conocido. La filosof&iacute;a es una lucha contra el embrujo    de nuestro entendimiento por medio del lenguaje (IF, par&aacute;g. 109)</p>     <p> Podr&iacute;a decirse, sobre la base de lo anterior, que la labor del fil&oacute;sofo    es la mera descripci&oacute;n de hechos ling&uuml;&iacute;sticos. La descripci&oacute;n    de palabras, frases o gestos, no en cuanto a hechos f&iacute;sicos, sino en    sus usos efectivos - vale decir, sus reglas gramaticales<sup><a href="#2" name="s2">2</a></sup>    . Pero la descripci&oacute;n que el autor propone es diferente de la que har&iacute;an,    por ejemplo, un cient&iacute;fico que pretende exponer las causas ocultas de    los hechos, o un fil&oacute;sofo metaf&iacute;sico que busca descripciones verdaderas    del mundo, independientemente de las circunstancias (IF 126). Tal descripci&oacute;n    est&aacute; marcada por el reconocimiento de que el objeto de la misma, lo que    es descrito, no es algo que se supone permanece oculto bajo la gram&aacute;tica    del lenguaje sino lo que aparece: su uso efectivo, que aqu&iacute; -a    diferencia de lo que ocurre en el Tractatus- no solamente incluye las    expresiones o conductas verbales, sino tambi&eacute;n gestos, movimientos y    situaciones significativas. En este sentido, lo que constituye el inter&eacute;s    del fil&oacute;sofo que hace este tipo de descripci&oacute;n, que podr&iacute;amos    llamar descripci&oacute;n gramatical, no es solamente lo que se dice, sino tambi&eacute;n    c&oacute;mo se dice: las expresiones usadas, la manera como son usadas y las    circunstancias en que son usadas. Por otro lado, en el contexto de la descripci&oacute;n    gramatical, toda descripci&oacute;n est&aacute; incluida en un sistema de referencia.    Sin embargo, hay que tener en cuenta que aqu&iacute; tal sistema de referencia    no es usado como un modelo al cual se debe parecer o aproximar, o en el cual    debe encajar el objeto descrito -y con base en el cual normativizar el    funcionamiento de dicho objeto<sup><a href="#3" name="s3">3</a></sup> -,    sino como un criterio de comparaci&oacute;n de los usos de las expresiones;    esto es, como apenas uno de entre los muchos sistemas de referencia que existen    o pueden existir, los cuales sirven para resaltar diferencias y producir analog&iacute;as    entre los objetos descritos, en este caso, entre los distintos usos de las expresiones    del lenguaje (IF 130-131).</p>     <p> Esta idea de describir los distintos usos de los conceptos parece estar comprendida    en la idea de Visi&oacute;n Sin&oacute;ptica (&Uuml;bersicht) que Wittgenstein    introduce en las IF:</p>     <p>Una fuente principal de nuestra falta de comprensi&oacute;n es que no vemos    sin&oacute;pticamente el uso de nuestras palabras -a nuestra gram&aacute;tica    le hace falta la visi&oacute;n sin&oacute;ptica-. La representaci&oacute;n    sin&oacute;ptica produce la comprensi&oacute;n que consiste en "ver conexiones".    He ah&iacute; la importancia de encontrar y de inventar casos intermedios.</p>     <p> El concepto de representaci&oacute;n sin&oacute;ptica es de fundamental significaci&oacute;n    para nosotros. Designa nuestra forma de representaci&oacute;n, el modo como    vemos las cosas. (IF 122)</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> El pasaje anterior sugiere que, quiz&aacute;, en el contexto de la descripci&oacute;n    gramatical, la visi&oacute;n sin&oacute;ptica puede ser entendida como la descripci&oacute;n    de la totalidad de la gram&aacute;tica de un concepto. Esto es, la descripci&oacute;n    de las diferentes maneras como un mismo concepto se usa o puede ser usado en    distintas situaciones, al interior de diferentes juegos de lenguaje, y el establecimiento    de conexiones entre sus usos y los usos de otros conceptos<sup><a href="#4" name="s4">4</a></sup>    . Sin embargo, cuando se habla aqu&iacute; de visi&oacute;n de conjunto, no    creo que pueda uno referirse a una totalidad en abstracto, sino a una totalidad    con relaci&oacute;n a una determinada finalidad, esto es, a la totalidad de    los usos que es necesario resaltar con el objeto de solucionar un problema filos&oacute;fico.    As&iacute; mismo, sugiere que en la descripci&oacute;n no solamente se incluyen    situaciones efectivas, circunstancias reales de uso de los conceptos, sino tambi&eacute;n    aquellas que son meramente creadas, imaginadas, con el prop&oacute;sito de resaltar    semejanzas o diferencias en el uso de los mismos. Este hecho es importante en    la medida en que permite entender que los juegos de lenguaje son usados como    meros criterios de comparaci&oacute;n sin ninguna pretensi&oacute;n de verdad.    De esta manera, a&uacute;n cuando pareciera derivarse de algunos pasajes de    las IF que Wittgenstein defiende una determinada postura filos&oacute;fica,    por ejemplo, o impone un uso espec&iacute;fico de un concepto en detrimento    de otros, una reflexi&oacute;n m&aacute;s detenida, en mi opini&oacute;n, no    avala tal conclusi&oacute;n. En la misma l&iacute;nea de interpretaci&oacute;n    que acabo de insinuar, puede afirmarse que lo que hace en esos pasajes es poner    en pr&aacute;ctica la descripci&oacute;n gramatical: presentar diferentes perspectivas    de un concepto (sus usos en contextos diversos), o establecer semejanzas entre    este concepto y otros m&aacute;s en el marco de una misma teor&iacute;a o juego    de lenguaje. Lo anterior, con el fin de mostrar las distintas conexiones entre    los mismos y, de esta forma, arrojar luz sobre la manera como funciona nuestro    lenguaje<sup><a href="#5" name="s5">5</a></sup> .</p>     <p><b>2. An&aacute;lisis de Conceptos Psicol&oacute;gicos</b></p>     <p> Pienso que un buen ejemplo de lo que acabo de decir lo constituye el an&aacute;lisis    que, en las IF, hace Wittgenstein de conceptos psicol&oacute;gicos como "pensar",    "pensamiento", "creer", "tener la intenci&oacute;n    de", "desear", "imaginar", "dolor",    "tristeza" y de expresiones en los que estos aparecen, como cuando    decimos que los pensamientos est&aacute;n en la cabeza o que no podemos sentir    el dolor de los dem&aacute;s, o que deseamos imposibles. Perder de vista la    manera como funciona la descripci&oacute;n gramatical podr&iacute;a llevar,    y de hecho ha llevado a algunos, a hacerse una idea de la postura de Wittgenstein    frente al asunto de lo mental que yo personalmente considero poco adecuada,    puesto que no tiene en cuenta ni aspectos centrales del an&aacute;lisis ni algunas    afirmaciones importantes del autor.</p>     <p> Ciertamente, en ocasiones podr&iacute;a verse a &eacute;ste como un antimentalista    que o bien quiere reducir toda instancia psicol&oacute;gica a meros registros    conductuales, o bien pone todo lo que se llama contenidos mentales y los significados    de las palabras fuera de la cabeza. As&iacute; sucede, por ejemplo, con pasajes    como 256-258 y 265 de las IF, los cuales podr&iacute;an ser interpretados    como una cr&iacute;tica a una teor&iacute;a mentalista del significado, y como    una toma de posici&oacute;n externalista, en la medida en que en ellos, mediante    ejemplos, el autor se&ntilde;ala la imposibilidad de dar cuenta del significado    de conceptos psicol&oacute;gicos como "sensaci&oacute;n" y "dolor",    apelando a una instancia subjetiva, privada, y parece exigir una instancia independiente,    no subjetiva, que funcione como criterio para la significatividad de tales conceptos.    Sin embargo, por otro lado, hay tambi&eacute;n en sus escritos pasajes en los    que Wittgenstein parecer&iacute;a adoptar una posici&oacute;n m&aacute;s bien    realista en torno a lo mental. En un pasaje en el que el autor da respuesta    a un supuesto interlocutor, quien le sugiere que su posici&oacute;n frente a    las sensaciones podr&iacute;a enmarcarse en una postura conductista, afirma:</p>     <p> "Pero lo que t&uacute; dices &iquest;no viene a ser que no hay, por    ejemplo, ning&uacute;n dolor sin conducta de dolor?", viene a ser esto:    solamente de seres humanos vivos y de lo que es semejante a ellos (se comportan    de modo semejante) podemos decir que tienen sensaciones, ven, est&aacute;n ciegos,    oyen, est&aacute;n sordos, son conscientes o inconscientes. (Ib&iacute;d., par&aacute;grafo    281)</p>     <p> De cierta forma, y contrario a lo que suced&iacute;a en nuestra suposici&oacute;n    primera, en el p&aacute;rrafo citado, la postura de Wittgenstein podr&iacute;a    identificarse con la de un defensor de un cierto realismo con relaci&oacute;n    a los estados psicol&oacute;gicos, cuando afirma que solamente de los seres    humanos vivos (...) puede decirse que tienen sensaciones, etc. No obstante,    afirmaciones y ejemplos posteriores niegan ambos supuestos. En efecto, indican    que el objetivo de Wittgenstein no es dar la &uacute;ltima palabra a favor o    en contra de una determinada teor&iacute;a metaf&iacute;sica sobre los estados    psicol&oacute;gicos, sino, como sucede en este caso, examinar el uso de una    determinada palabra, la palabra "dolor": mostrar que tal se usa    dentro de nuestro lenguaje de una determinada manera y que, en ese uso, mantiene    una serie de relaciones con otros conceptos, como "compasi&oacute;n",    "alma" y "cuerpo" (Ib&iacute;d. par&aacute;grafos 282-    288); conexiones que son precisamente las que dan sentido a las expresiones    en las cuales se le atribuye dolor a seres humanos vivos, y excluyen la significatividad    de otras en donde se atribuye dolor a las piedras, a los muertos y a toda una    serie de cosas inanimadas. De esta manera, al decir que s&oacute;lo de los seres    humanos vivos y de lo que es semejante a ellos podemos decir que tienen sensaciones,    ven, etc., Wittgenstein est&aacute; haciendo notar que en nuestra vida diaria    usamos conceptos psicol&oacute;gicos y est&aacute; mostrando c&oacute;mo se    usan, y, en este sentido, est&aacute; haciendo una afirmaci&oacute;n acerca    de c&oacute;mo funciona nuestro lenguaje, esto es, acerca de la gram&aacute;tica,    y no, como podr&iacute;a creerse a primera vista, acerca de c&oacute;mo es el    mundo<sup><a href="#6" name="s6">6</a></sup> :</p>     <p> No analizamos un fen&oacute;meno (por ejemplo, el pensar) sino un concepto    (por ejemplo, el de pensar), y por tanto, la aplicaci&oacute;n de una palabra.    Por ello puede parecer que lo que hacemos es nominalismo. Los nominalistas cometen    el error de que interpretan todas las palabras como nombres, o sea, no describen    realmente su empleo, sino que por as&iacute; decir, dan s&oacute;lo una indicaci&oacute;n    postiza de lo que ser&iacute;a una descripci&oacute;n tal (Ibid, par&aacute;g.    383)</p>     <p> Ejemplos de interpretaciones diferentes a la que acabo de dar aqu&iacute;    pueden encontrarse en los libros de Scott Soames -Philosophical analisis    in the Twentieth Century: The age of Meaning (2005)- y Manuel Garc&iacute;a-    Carpintero -Las Palabras, las Ideas y las Cosas (1996)-. Por ejemplo,    en el cap&iacute;tulo 2 de su libro, en el que presenta la filosof&iacute;a    del segundo Wittgenstein, el profesor Soames afirma lo siguiente refiri&eacute;ndose    a los pasajes 256-258 de las Investigaciones:</p>     <p> So on this interpretation we have an attempted reductio ad absurdum of the    claim that the meaning of an expression could consist simply or entirely, in    the kind of private sensation that it stands for. However, in other passages    -for example, in section 243- Wittgenstein seems to be saying something    stronger -namely, that there are no private sensations at all (Soames    2005, p 48).</p>     <p> Si tenemos en cuenta lo que dice el propio Wittgenstein en la cita anterior,    no hay razones para pensar que los par&aacute;grafos 256-258 e incluyo    el par&aacute;grafo 265 antes mencionado, constituyan afirmaciones de una tesis    con relaci&oacute;n a las sensaciones o al dolor. Podemos decir que se trata    m&aacute;s bien de una muestra de c&oacute;mo funciona la descripci&oacute;n    gramatical en el caso de esos dos conceptos, un proceso en el que el autor nos    muestra los diferentes usos que hacemos de ellos, y nos hace ver, en esos usos,    las relaciones que &eacute;stos mantienen con otros conceptos como "justificaci&oacute;n",    "correcto", y "comprobaci&oacute;n" (y la referencia    que estos &uacute;ltimos hacen a condiciones p&uacute;blicas) dentro de nuestro    lenguaje. En este sentido, el problema que se plantea no es que no haya criterios    de correcci&oacute;n en el lenguaje privado, sino que la manera como habr&iacute;a    que usar la palabra "correcto" en el contexto del lenguaje privado    no se corresponde con la manera como se usa normalmente<sup><a href="#7" name="s7">7</a></sup>    . Ahora bien, en lo relativo al pasaje 243, creo que Soames se refiere a la    &uacute;ltima parte, en que Wittgenstein afirma lo siguiente acerca de la posibilidad    de un lenguaje "en el que uno pudiera anotar sus vivencias internas":</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Las palabras de este lenguaje deben referirse a lo que s&oacute;lo puede ser    conocido por el hablante, a sus sensaciones inmediatas privadas. Otro no puede,    por tanto, entender este lenguaje.</p>     <p> Me parece, sin embargo, que aqu&iacute; Wittgenstein no est&aacute; refiri&eacute;ndose    al hecho metaf&iacute;sico de la existencia de sensaciones, sino que est&aacute;    llamando la atenci&oacute;n hacia la manera como se nombra en el lenguaje, la    manera como &eacute;ste se aprende, c&oacute;mo se comprende y al car&aacute;cter    p&uacute;blico del mismo, en otras palabras, a aquello en lo que he insistido    en este texto, al funcionamiento del lenguaje. Afirmaciones en esa direcci&oacute;n    pueden verse en 244 y en par&aacute;grafos posteriores, por ejemplo en 257,    en los que Wittgenstein habla de la manera como aprendemos palabras de sensaciones    y c&oacute;mo es que &eacute;stas refieren, donde presenta las condiciones para    ense&ntilde;arle a un ni&ntilde;o el uso de una expresi&oacute;n, y donde hace    referencia al acto de nombrar; y mucho m&aacute;s adelante, en 384, donde, creo,    el autor resume el asunto de la significatividad y el aprendizaje de los conceptos    psicol&oacute;gicos, cuando afirma: "el concepto "dolor" lo    has aprendido con el lenguaje". Usamos el concepto dolor, nombramos con    &eacute;l algo, porque hemos aprendido a usarlo como parte de un lenguaje, lo    que en las IF significa, como parte de un conjunto de pr&aacute;cticas, de instituciones,    esto es de una forma de vida (IF 19)<sup><a href="#8" name="s8">8</a></sup>    .</p>     <p> Pienso que las mismas observaciones pueden hacerse a la lectura que hace Garc&iacute;a-Carpintero    de los pasajes mencionados (Garc&iacute;a-Carpintero 1996, cap. XI). Al    final del cap&iacute;tulo, el autor hace un resumen de la que, seg&uacute;n    &eacute;l, es la postura del segundo Wittgenstein con relaci&oacute;n al mentalismo    en el &aacute;mbito del funcionamiento del lenguaje. Ah&iacute; afirma lo siguiente:</p>     <p> Como alternativa a la concepci&oacute;n mentalista, Wittgenstein hace una    propuesta disposicional. Los significados son disposiciones al uso de las expresiones,    compartidas por los miembros de una comunidad ling&uuml;&iacute;stica; la dimensi&oacute;n    normativa proviene del acuerdo en el uso entre los miembros de una comunidad,    basado en una naturaleza com&uacute;n.<sup><a href="#9" name="s9">9</a></sup></p>     <p> Creo que vale la pena agregar unas l&iacute;neas m&aacute;s a lo que antes    ya he dicho sobre una posible defensa de una postura metaf&iacute;sica en las    Investigaciones, citando lo que el propio Wittgenstein dice, con relaci&oacute;n    a una lectura naturalista de su obra, como la propuesta por Garc&iacute;a-Carpintero:</p>     <p> Si la formaci&oacute;n de conceptos se puede explicar a partir de hechos naturales,    &iquest;no nos deber&iacute;a interesar entonces, en vez de la gram&aacute;tica,    lo que subyace a ella en la naturaleza? -Ciertamente, tambi&eacute;n nos    interesa la correspondencia de conceptos con hechos naturales muy generales    (con aquellos que debido a su generalidad no suelen llamar nuestra atenci&oacute;n.).    Pero resulta que nuestro inter&eacute;s no se retrotrae hasta esas causas posibles    de la formaci&oacute;n de conceptos; no hacemos ciencia natural; tampoco historia    natural -dado que tambi&eacute;n nos podr&iacute;amos inventar una historia    natural para nuestras finalidades.</p>     <p> No digo: si tales y cuales hechos naturales fueran distintos, los seres humanos    tendr&iacute;an otros conceptos (en el sentido de una hip&oacute;tesis). Sino:    quien crea que ciertos conceptos son los correctos sin m&aacute;s; que quien    tuviera otros no apreciar&iacute;a justamente algo que nosotros apreciamos -que    se imagine que ciertos hechos naturales muy generales ocurren de manera distinta    a la que estamos acostumbrados, y le ser&aacute;n comprensibles formaciones    conceptuales distintas a las usuales.</p>     <p> Comp&aacute;rese un concepto con un modo de pintar: &iquest;Es tambi&eacute;n    nuestro modo de pintar arbitrario? Podemos escoger uno a discreci&oacute;n?    (Por ejemplo, el de los egipcios). &iquest;O se trata aqu&iacute; s&oacute;lo    de lo que es bonito y feo? (IF, parte 2, XII)</p>     <p> Las interpretaciones de ambos autores son demasiado interesantes y complejas    como para agotarlas en estas pocas l&iacute;neas. Reconozco que el solo hecho    de comprender bien su posici&oacute;n requerir&iacute;a de una lectura y un    examen m&aacute;s cuidadosos de mi parte. Sin embargo, por cuesti&oacute;n de    espacio debo dejar la discusi&oacute;n aqu&iacute; y pasar al &uacute;ltimo    asunto que tratar&eacute; en este ensayo.</p>     <p> <b>3. Reflexiones en torno al Mentalismo</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Una afirmaci&oacute;n que puede causar confusi&oacute;n, con relaci&oacute;n    al asunto de la posici&oacute;n de Wittgenstein respecto a los estados y procesos    mentales, es la de "pensar es esencialmente la actividad de operar con    signos" que aparece en Los Cuadernos Azul y Marr&oacute;n (BBB 1933-1935,    p 33). Aqu&iacute; nuevamente parecer&iacute;a que el autor est&aacute; dando    una interpretaci&oacute;n puramente externalista del pensar. Sin embargo, creo    que esta afirmaci&oacute;n puede entenderse como expresando lo siguiente: cuando    decimos que alguien piensa nos referimos a una actividad (un c&aacute;lculo,    por ejemplo) que aqu&eacute;l realiza habl&aacute;ndole a alguien en voz alta,    o hablando consigo mismo, o escribiendo sobre el papel, sobre una pared, etc.    Y esto, nuevamente, no es una afirmaci&oacute;n metaf&iacute;sica acerca de    la esencia del pensar. Es una afirmaci&oacute;n gramatical acerca de la manera    como efectivamente se usa tal concepto. Pienso que esta orientaci&oacute;n queda    clara algunas l&iacute;neas m&aacute;s abajo, cuando refiri&eacute;ndose a la    expresi&oacute;n "lugar del pensamiento", Wittgenstein afirma:</p>     <p> Examinemos cu&aacute;les son las razones para llamar a la cabeza el lugar    del pensamiento. No es nuestra intenci&oacute;n criticar esta forma de expresi&oacute;n    o mostrar que no es apropiada. Lo que debemos hacer es: comprender su funcionamiento,    su gram&aacute;tica; por ejemplo, ver qu&eacute; relaci&oacute;n tiene esta    gram&aacute;tica con la de la expresi&oacute;n "pensamos con la boca"    o "pensamos con un l&aacute;piz sobre un trozo de papel". (Ib&iacute;dem.)</p>     <p> No obstante, tambi&eacute;n pienso que, al presentarnos este uso de la palabra    "pensar", y en general, al hacer la descripci&oacute;n gramatical    de conceptos psicol&oacute;gicos, Wittgenstein no s&oacute;lo nos muestra la    manera como funciona el lenguaje, no s&oacute;lo nos hace caer en cuenta de    su gram&aacute;tica, sino que adem&aacute;s, creo, nos hace ver que, para que    un concepto tal sea significativo, para que las expresiones en las que aparece    tengan un sentido, no es necesario presuponer la existencia de estados o procesos    mentales. Esta, me parece, es una de las consecuencias m&aacute;s interesantes    de la descripci&oacute;n gramatical. Desde una cierta perspectiva podr&iacute;a    considerarse que todas las expresiones en las que aparecen esos conceptos, expresiones    como "creo que P" o "S desea que P" son expresiones    descriptivas, esto es, describen un determinado hecho y tienen sentido precisamente    gracias a la existencia de ese hecho. Esta manera de ver el asunto conduce a    los problemas tradicionales de saber de qu&eacute; tipo de hechos se trata:    f&iacute;sico, mental, etc. -es decir cu&aacute;l es su naturaleza-,    c&oacute;mo podemos identificarlos y distinguirlos de otros, c&oacute;mo podemos    tener acceso a ellos, etc<sup><a href="#10" name="s10">10</a></sup> . En este    sentido, lo que creo que Wittgenstein est&aacute; queriendo mostrar a trav&eacute;s    de la descripci&oacute;n gramatical es que, de acuerdo con lo que puede verse    de la manera como funciona el lenguaje, en primer lugar, no todos los usos de    conceptos psicol&oacute;gicos son referenciales, y, en segundo lugar, que en    los usos referenciales, en vez de pensar en estados y procesos ocultos podemos    sencillamente pensar en actividades observables que involucran objetos observables.    Podemos reemplazar lo uno por lo otro conservando sin embargo el sentido de    las expresiones:</p>     <p> Podr&iacute;amos reemplazar perfectamente bien cada proceso de imaginar por    un proceso de mirar un objeto o de pintar, dibujar o modelar; y cada proceso    de hablar consigo mismo por procesos de hablar en voz alta o de escribir".    (las cursivas son m&iacute;as. Con ellas quiero resaltar el car&aacute;cter    de posibilidad de lo que dice Wittgenstein,) (BBB p. 29-30)</p>     <p> No obstante, hay que aclarar que esta idea de reemplazar lo no observable    por lo observable no debe tampoco entenderse de manera aislada, sino a la luz    de otras afirmaciones en las que el propio Wittgenstein hace manifiesto que    lo que &eacute;l pretende no es imponer una determinada teor&iacute;a sobre    el mundo, sino simplemente se&ntilde;alar la posibilidad de desprenderse de    una cierta manera de ver las cosas y contemplar otras alternativas<sup><a href="#11" name="s11">11</a></sup>    . Una idea de este tipo puede encontrarse en un pasaje en el cual el autor habla    de la distinci&oacute;n entre el pensamiento y la expresi&oacute;n del pensamiento:</p>     <p> Con todo esto he estado intentando eliminar la tentaci&oacute;n de pensar    que "tiene que haber" lo que se llama un proceso mental de pensar,    esperar, desear, creer, etc., independiente del proceso de expresar un pensamiento,    una creencia, una esperanza, un deseo, etc. (...) naturalmente esto no    significa que hayamos puesto de manifiesto que a las expresiones de nuestros    pensamientos no les acompa&ntilde;an actos de conciencia peculiares. Lo &uacute;nico    que ya no decimos es que tengan que acompa&ntilde;arlos. (Ibid p. 72-73)</p>     <p> A partir de lo anterior, puede decirse, entonces, que, a trav&eacute;s de    la descripci&oacute;n gramatical, Wittgenstein nos muestra la manera como funciona    nuestro lenguaje y nos sugiere, que es posible hacer uso de conceptos psicol&oacute;gicos,    decir "creo que est&aacute; lloviendo", "x desea que y venga",    "me duele el est&oacute;mago" etc., sin que sea necesario comprometerse    con la existencia de procesos inobservables. Esta, sin embargo, no es una conclusi&oacute;n    acerca del mundo sino acerca de la gram&aacute;tica de nuestro lenguaje y, dir&iacute;a    yo, acerca del tipo de compromisos que adquirimos con el uso del mismo. Mirando    esto en el contexto de la comprensi&oacute;n de nuestro comportamiento, el asunto    puede ser planteado de la siguiente manera: en la vida diaria, usamos un lenguaje    psicol&oacute;gico para describir nuestros comportamientos, y usamos una psicolog&iacute;a    de creencias y deseos para explicarlos. &iquest;Implica esto un compromiso con    una metaf&iacute;sica mentalista? Creo que la respuesta, de acuerdo con lo que    he dicho hasta aqu&iacute; es "no necesariamente".<sup><a href="#12" name="s12">12</a></sup></p>     <p> Seg&uacute;n Wittgenstein, cuando decimos, por ejemplo, de un determinado    comportamiento que es intencional, podemos entender esto "no como algo    caracterizado como tal por una experiencia a la que llam&aacute;semos caracter&iacute;stica    de la acci&oacute;n voluntaria, sino por la multitud de circunstancias en las    que se realiza la acci&oacute;n" (Ib&iacute;dem.). As&iacute;, es posible    entender la atribuci&oacute;n de un cierto "estado psicol&oacute;gico"    como tener la intenci&oacute;n o creer, desear, estar triste, etc., a otra persona    o a uno mismo, no como la constataci&oacute;n de la presencia de algo inobservable,    oculto, constataci&oacute;n que es simplemente el resultado de un proceso inferencial    basado en las conductas de la persona, sino como la constataci&oacute;n de algo    visible directamente:</p>     <p> Pero, seguro que no puedes negar que, por ejemplo, al recordar tiene lugar    un proceso interno. - &iquest;Por qu&eacute; da la impresi&oacute;n de    que quisi&eacute;ramos negar algo? Cuando se dice "tiene lugar ah&iacute;    un proceso interno". - Se quiere continuar: T&uacute; lo ves, despu&eacute;s    de todo. (IF, par&aacute;grafo 305)<sup><a href="#13" name="s13">13</a></sup></p>     <p> Es importante aclarar, o recordar, sin embargo, que cuando Wittgenstein dice    que los estados y procesos mentales son visibles, no est&aacute; adoptando una    postura reduccionista, no se est&aacute; refiriendo a una especie de reducci&oacute;n    de lo mental a lo f&iacute;sico o el compromiso con un conductismo. Se refiere    m&aacute;s bien al hecho de que, en nuestro lenguaje, a eso que vemos, por ejemplo,    al rostro desencajado de alguien, a un par de l&aacute;grimas en sus mejillas,    a su dificultad para sonre&iacute;r, o al hecho de no levantarse durante d&iacute;as,    es a lo que llamamos estar triste, y no a algo et&eacute;reo, invisible que    de alguna forma tenemos que adivinar. Llegamos aqu&iacute; al terreno de lo    que Wittgenstein llama "la convencionalidad"<sup><a href="#14" name="s14">14</a></sup>    . En este sentido, puede afirmarse otra vez que de lo que se trata no es de    decir qu&eacute; es la tristeza, cu&aacute;l es su naturaleza como objeto del    mundo, sino de mostrar c&oacute;mo, en qu&eacute; circunstancias, usamos la    expresi&oacute;n "estar triste". Y puede agregarse tambi&eacute;n    que es el uso que hacemos de ese concepto, es el lenguaje mismo, la manera como    se usan los conceptos psicol&oacute;gicos, lo que lleva a decir que no es necesario    presuponer la existencia de algo oculto.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Por otro lado, la distinci&oacute;n que hace Wittgenstein entre raz&oacute;n    y causa<sup><a href="#15" name="s15">15</a></sup> (BBB, p 42-43) permite    afirmar que cuando nos explicamos mutuamente nuestros comportamientos, cuando    explicamos por qu&eacute; hicimos un enunciado o actuamos de un modo determinado    dando la causa de nuestro comportamiento, no necesitamos postular procesos,    eventos, o estados inobservables. Pues, en nuestro lenguaje, decir que una acci&oacute;n    tiene tal y tal causa es simplemente hacer una hip&oacute;tesis, y "la    hip&oacute;tesis est&aacute; bien fundada si se ha tenido un n&uacute;mero de    experiencias que, hablando toscamente, concuerdan en mostrar que la acci&oacute;n    es una secuela regular de ciertas condiciones, que entonces llamamos causa de    la acci&oacute;n" (las cursivas son m&iacute;as. Ib&iacute;d...,    p 43). Esto, nuevamente, no es una afirmaci&oacute;n metaf&iacute;sica. Es una    afirmaci&oacute;n acerca de c&oacute;mo funciona, en nuestro lenguaje, el concepto    de causa con relaci&oacute;n al concepto de raz&oacute;n. Lo cual, como dije    antes, permite ver tambi&eacute;n que, cuando acudimos a conceptos como creer,    desear, tener la intenci&oacute;n etc., para explicar la manera como actuamos,    podemos entender esa explicaci&oacute;n sin acudir a estados o procesos ocultos    como causas.</p>     <p> A partir de lo expuesto en este escrito, pienso que es posible decir que la    manera de proceder de Wittgenstein en BBB y en IF, la puesta en pr&aacute;ctica    de la descripci&oacute;n gramatical, le permite hacer afirmaciones acerca del    lenguaje psicol&oacute;gico que no lo comprometen ni con un mentalismo, ni con    un externalismo, ni mucho menos con un naturalismo. Y puede anotarse tambi&eacute;n,    como un resultado del an&aacute;lisis de los conceptos psicol&oacute;gicos que    Wittgenstein lleva a cabo en esas obras, que el uso efectivo que hacemos en    nuestra vida diaria de un lenguaje psicol&oacute;gico para describir y explicar    nuestros comportamientos y relacionarnos con los dem&aacute;s no supone que    tengamos que ser mentalistas; esto es, no nos compromete necesariamente con    la existencia de estados o procesos que ocurren en un medio peculiar que es    la mente. Creo que el sentido de lo que he intentado decir aqu&iacute; lo aclara    mejor Wittgenstein en el siguiente pasaje:</p>     <p> Resumamos: si escrutamos los usos que hacemos de palabras tales como "pensar",    "referirse a", "desear", etc., el realizar este proceso    nos libera de la tentaci&oacute;n de buscar un peculiar acto de pensar independientemente    del acto de expresar nuestros pensamientos y colocado en alg&uacute;n medio    peculiar. Las formas de expresi&oacute;n establecidas ya no nos impiden reconocer    que la experiencia de pensar puede ser precisamente la experiencia de decir,    o puede consistir en esta experiencia acompa&ntilde;ada de otras que la acompa&ntilde;an    (...) El examen de la gram&aacute;tica de una palabra debilita la posici&oacute;n    de ciertas pautas fijas de nuestra expresi&oacute;n que nos hab&iacute;an impedido    ver los hechos con ojos libres de prejuicios. Nuestra investigaci&oacute;n intent&oacute;    eliminar el prejuicio que nos fuerza a pensar que los hechos tienen que adaptarse    a ciertas representaciones incrustadas en nuestro lenguaje. (Ibid, p74)</p>     <p> Pero, mirando la cuesti&oacute;n por el otro lado, &iquest;significa esto,    de alguna manera, que debemos prescindir de los conceptos psicol&oacute;gicos    o que si queremos podemos hacerlo? Yo creo que no a ambas cuestiones. En primer    lugar, en algunos lugares Wittgenstein es claro en decir que el lenguaje est&aacute;    bien como est&aacute;. En segundo lugar, creo que m&aacute;s bien lo que parece    que esto significa es que si hay algo de lo que podemos prescindir, si queremos,    es del mentalismo. No obstante, la cuesti&oacute;n no es si el mentalismo es    o no una teor&iacute;a verdadera sobre el mundo, o en general, si existen o    no existen realmente sensaciones o dolores, cu&aacute;l es su naturaleza, etc.    Se trata m&aacute;s bien de que el mentalismo, en cuanto imagen del mundo, puede,    si se quiere, ser abandonado, y es la manera como se usa efectivamente el lenguaje    lo que nos da potestad para hacerlo. Por esa raz&oacute;n la idea no es presentar    contraejemplos o experimentos mentales que muestren la falsedad del mentalismo,    sino proporcionar ejemplos de usos de los conceptos que puedan persuadirnos    de dejar a un lado una cierta imagen del mundo. Por &uacute;ltimo, pienso que    ese "poder" que aparece en la pregunta que acabo de formular es    enga&ntilde;oso. Quiz&aacute; en un sentido el lenguaje psicol&oacute;gico podr&iacute;a    eliminarse porque todo lenguaje es convencional, lo cual quiere decir que es    "arbitrario". Sin embargo, por otro lado, el uso de un concepto    psicol&oacute;gico no es simplemente la pronunciaci&oacute;n de una palabra.    Es todo un c&uacute;mulo de pr&aacute;cticas, de situaciones, de instituciones,    que le dan vida. Es, como dice Wittgenstein, una forma de vida, y desde esta    perspectiva, pienso, la arbitrariedad del convencionalismo, hasta cierto punto,    se desvanece.</p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p><sup><a href="#s&dagger;" name="&dagger;">&dagger;</a></sup> Agradezco al profesor    Juan Jos&eacute; Botero por la revisi&oacute;n y discusi&oacute;n de una versi&oacute;n    previa de este texto.</p>     <p><sup><a href="#s1" name="1">1</a></sup> Lo que digo aqu&iacute; sobre la descripci&oacute;n    gramatical, aunque m&aacute;s orientado hacia la finalidad &eacute;tica de la    misma, puede encontrarse tambi&eacute;n en G&oacute;mez 2004.</p>     <p><sup><a href="#s2" name="2">2</a></sup> Al respecto, en el par&aacute;grafo    108 de las IF el autor afirma: "Hablamos del fen&oacute;meno espacial    y temporal de lenguaje; no de una aberraci&oacute;n inespacial e intemporal    (...) pero hablamos de &eacute;l como de las piezas de ajedrez al dar reglas    para ellas, no al describir sus propiedades f&iacute;sicas" </p>     <p><sup><a href="#s3" name="3">3</a></sup> Como lo har&iacute;an los atomistas    l&oacute;gicos con el modelo referencialista del significado.</p>     <p><sup><a href="#s4" name="4">4</a></sup> Lo anterior sugiere la posibilidad    de ver un concepto desde sus m&uacute;ltiples usos, tal como se ver&iacute;a    un objeto desde sus m&uacute;ltiples perspectivas y las relaciones entre ellas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <sup><a href="#s5" name="5">5</a></sup> Esta interpretaci&oacute;n sigue muy    de cerca algunas de las ideas que el profesor Arley Moreno presenta en Moreno    1989 y Moreno 1995. De igual manera, retoma parte del trabajo que el profesor    Moreno desarroll&oacute; en sus clases y en las sesiones del grupo de estudio    sobre Wittgenstein, durante el per&iacute;odo 2001-2002 en la Unicamp.</p>     <p><sup><a href="#s6" name="6">6</a></sup> En este sentido puede decirse que los    ejemplos que Wittgenstein pone, las situaciones imaginadas que presenta, no    cumplen la misma funci&oacute;n de los experimentos mentales o los contraejemplos    que suelen encontrarse en filosof&iacute;a. Estos &uacute;ltimos cumplen el    papel de probar la verdad o la falsedad de teor&iacute;as o propuestas filos&oacute;ficas    dadas. Las situaciones imaginadas en Wittgenstein tienen, entre otros, el objetivo    de mostrar el uso de los conceptos y en algunos casos ampliar el sentido de    los mismos. Para un an&aacute;lisis del uso de experimentos mentales en filosof&iacute;a,    ver Farmhouse 1999. Para un examen del uso de ejemplos en la filosof&iacute;a,    y del uso de las met&aacute;foras en la obra de Wittgenstein, ver Fermandois    2005a y 2005b.</p>     <p><sup><a href="#s7" name="7">7</a></sup> Ver final de 258.</p>     <p><sup><a href="#s8" name="8">8</a></sup> Una de las diferencias importantes    entre las IF y Los Cuadernos Azul y Marr&oacute;n est&aacute; en la concepci&oacute;n    del lenguaje que Wittgenstein presenta en cada una de tales obras. Mientras    en la primera se ve al lenguaje como una forma de vida, esto es, como un conjunto    de pr&aacute;cticas e instituciones que dan vida a los conceptos, en la segunda    el lenguaje se ve m&aacute;s bien como una especie de c&aacute;lculo -sistema    de signos y reglas- al cual estos pertenecen. </p>     <p><sup><a href="#s9" name="9">9</a></sup> Las cursivas son m&iacute;as. Esta    idea la desarrolla en la secci&oacute;n 2, pp 401-402</p>     <p><sup><a href="#s10" name="10">10</a></sup> Otro autor que se aleja de esta    mirada referencialista de las expresiones sobre estados mentales, o mejor, sobre    vivencias internas es Husserl. En los 4 primeros par&aacute;grafos de la investigaci&oacute;n    VI hace referencia expl&iacute;cita a este asunto (Husserl 1900/1913) </p>     <p><sup><a href="#s11" name="11">11</a></sup> Esta manera de ver a la que se alude    aqu&iacute; resulta problem&aacute;tica para Wittgenstein, no en s&iacute; misma    sino en cuanto es la fuente de muchos problemas filos&oacute;ficos que son,    dig&aacute;moslo as&iacute;, insolubles. Justamente debido a esto es que Wittgenstein    propone maneras de ver alternativas.</p>     <p><sup><a href="#s12" name="12">12</a></sup> En el primer cap&iacute;tulo de    su libro Psicosem&aacute;ntica, Fodor hace una defensa de la psicolog&iacute;a    de las creencias y deseos mostrando que en nuestra vida diaria usamos un lenguaje    psicol&oacute;gico para describir nuestros comportamientos y apelamos a causas    inobservables para explicarlos, y en alguna parte afirma lo siguiente: "Todos    nosotros -espero que de una forma completamente literal- hemos nacido    mentalistas y realistas, y permaneceremos en ese estado hasta que el sentido    com&uacute;n sea desplazado por una mala filosof&iacute;a" (Fodor , p    25). Creo que un cierto malentendido m&iacute;o con relaci&oacute;n esta frase    me llev&oacute;, en un principio, a ver en Wittgenstein a un interlocutor interesante    para Fodor. Al comienzo cre&iacute; que el compromiso con el realismo y el mentalismo    pod&iacute;a entenderse en Fodor como, al parecer, lo entender&iacute;a Wittgenstein,    a saber, como la afirmaci&oacute;n de la existencia de estados y procesos inobservables    que ocurren en un "extra&ntilde;o tipo de medio que es la mente"    (BBB, p 30). El problema, sin embargo, es que, aparentemente, esa interpretaci&oacute;n    no cabe en el marco del funcionalismo de Fodor. </p>     <p><sup><a href="#s13" name="13">13</a></sup> El subrayado es m&iacute;o.</p>     <p><sup><a href="#s14" name="14">14</a></sup> Ver Wittgenstein 1933-1935,    p 53. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup><a href="#s15" name="15">15</a></sup> Seg&uacute;n Wittgenstein, cuando    se habla de causa se habla de algo que no podemos conocer sino conjeturar (t&eacute;ngase    en cuenta que este "poder" es puramente gramatical. Se refiere s&oacute;lo    a una posibilidad l&oacute;gica, no a una posibilidad emp&iacute;rica), mientras    que de las razones se dice que podemos conocerlas.</p> <hr size="1">     <p><b><font size="3">Referencias Bibliogr&aacute;ficas</font></b></p>     <!-- ref --><p> FARMHOUSE, S., (1999) Internalismo e Externalismo: Um Debate em Filosof&iacute;a    da Mente y da Psicologia, Tesis de maestr&iacute;a en filosof&iacute;a del lenguaje    y de la conciencia, Facultad de Letras de la Universidad de Lisboa, Lisboa 1999    <a href="http://www.criticanarede.com/teses/internalismo.pdf" target="_blank">http://www.criticanarede.com/teses/internalismo.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000075&pid=S0120-4688200600020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> FERMANDOIS, E., (2005a) Un Ejemplo, una Raz&oacute;n: Sobre el Uso de Ejemplos    en la Filosof&iacute;a (Ms), Pontificia Universidad Cat&oacute;lica de Chile,    2005&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000076&pid=S0120-4688200600020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> FERMANDOIS, E., (2005b) Uso de Met&aacute;foras en Wittgenstein (Ms), Pontificia    Universidad Cat&oacute;lica de Chile, 2005&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000077&pid=S0120-4688200600020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> FODOR, J., (1987) Psicosem&aacute;ntica, Editorial Tecnos, Madrid, 1994.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000078&pid=S0120-4688200600020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> GARC&Iacute;A-CARPINTERO, M., (1996) Las Palabras, las Ideas y las Cosas,    Ariel, Barcelona, 1996&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000079&pid=S0120-4688200600020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> G&Oacute;MEZ, S., (2004) "Sobre a Filosof&iacute;a como uma atividade    terap&ecirc;utica", en Cadernos de Hist&oacute;ria e Filosofia da Ci&ecirc;ncia,    S&eacute;rie 3, v. 14, Campinas, jul- dic 2004, pp 203-226&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000080&pid=S0120-4688200600020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> HUSSERL, E., (1900-1913) Investigaciones L&oacute;gicas, Biblioteca    de Revista de Occidente, Madrid, 1976&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000081&pid=S0120-4688200600020000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> MORENO, Arley, (1989) "Duas Observa&ccedil;&otilde;es Sobre a Gram&aacute;tica    Filos&oacute;fica", en Manuscrito, XII, 2, Campinas,1989&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: 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Altaya,    Barcelona, 1994&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000086&pid=S0120-4688200600020000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> WITTGENSTEIN, L., (1953) Investigaciones Filos&oacute;ficas, Ed. Cr&iacute;tica,    Barcelona 1988&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000087&pid=S0120-4688200600020000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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