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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p><b>        <center>     <font face="verdana" size="4">EN DEFENSA DEL DISE&Ntilde;O INTELIGENTE</font></center></b></p> 	    <p>&nbsp;</p>     <p><b>   William A. Dembski <a href="#*" name="#s*">*</a></b>    <br>   Center for Science and Theology   Southern Baptist Theological Seminary   Louisville</p>     <p>Traducci&oacute;n:    <br> <b>Carlos Esteban Cuervo<a href="#&#8224;" name="#s&#8224;">&#8224;</a></b></p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p><b><font face="verdana" size="3"> Consideraciones Preliminares </font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Alguien nuevo en el debate acerca del dise&ntilde;o inteligente encuentra muchas    afirmaciones contradictorias sobre su car&aacute;cter de ciencia, en un reportaje    de primera plana del Washington Post (Slevin 2005) afirma que el dise&ntilde;o    inteligente &#8220;no es ciencia [sino] pol&iacute;tica&#8221;, en es mismo    reportaje, Barry Lynn, el director de Americans United for Separation of Church    and State, afirma que el dise&ntilde;o inteligente es solamente &#8220;una cubierta    sobre un cierto mensaje teol&oacute;gico&#8221;, identificando as&iacute; el    dise&ntilde;o inteligente con la religi&oacute;n y no con la ciencia. En el    mismo sentido el fil&oacute;sofo de la Universidad de Copenhague Jakob Wolf    (2004), sostiene que el dise&ntilde;o inteligente no es ciencia pero filosof&iacute;a    (aunque una filosof&iacute;a &uacute;til para entender la ciencia). Y finalmente,    los defensores del dise&ntilde;o inteligente defienden que de hecho es ciencia    (por ejemplo, Dembski 2002a, cap. 6). &iquest;Qui&eacute;n esta en lo correcto?    Para determinar como contestar esta pregunta necesitan ser tenidos en cuenta,    tres puntos: </p>     <p><ul>        <p>(1) la ciencia no se decide por el voto de la mayor&iacute;a. &iquest;Pueden    la mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos estar equivocados sobre asuntos    cient&iacute;ficos? S&iacute;, pueden estarlo, el historiador y fil&oacute;sofo    de la ciencia Thomas Kuhn (1970), en su Estructura de las Revoluciones Cient&iacute;ficas,    documento numerosas transformaciones en la ciencia, d&oacute;nde visiones sostenidas    confiadamente por la comunidad cient&iacute;fica terminaron siendo desechadas    y reemplazadas. Por ejemplo, hasta que la teor&iacute;a de tect&oacute;nica    de placas no se propuso, los ge&oacute;logos cre&iacute;an que los continentes    eran inm&oacute;viles (compare Kearey y Vid 1996 con Clark y Stearn 1960). El    dise&ntilde;o Inteligente es en la actualidad una posici&oacute;n minoritaria    dentro de la ciencia, pero ese hecho por si mismo no es suficiente para impugnar    su validez.</p>     <p> (2) S&oacute;lo porque una idea tiene implicaciones religiosas, filos&oacute;ficas,    o pol&iacute;ticas eso no la hace acient&iacute;fica. Seg&uacute;n el evolucionista    Stephen Jay Gould (1977a, 267), &#8220;La biolog&iacute;a se llev&oacute; nuestro    estado como parangones creados a la imagen de Dios&#8230;. Antes de Darwin,    nosotros pens&aacute;bamos que un Dios ben&eacute;volo nos hab&iacute;a creado&#8221;.    El bi&oacute;logo de la Universidad de Oxford Richard Dawkins (1986, 6) Afirma,    &#8220;Darwin hizo posible ser un ateo intelectualmente integro&#8221;. En su    libro Una Izquierda Darwiniana: Pol&iacute;tica, Evoluci&oacute;n, y Cooperaci&oacute;n,    el bioetico de Princeton Peter Singer (2000, 6) recalca que debemos &#8220;enfrentar    el hecho de que somos animales producto de la evoluci&oacute;n y que llevamos    la evidencia de nuestra herencia, no s&oacute;lo en nuestra anatom&iacute;a    y nuestro ADN, pero en nuestra conducta tambi&eacute;n&#8221;. Gould, Dawkins,    y Singer est&aacute;n planteando respectivamente implicaciones religiosas, filos&oacute;ficas,    y pol&iacute;ticas de la teor&iacute;a evolutiva &iquest;hace esto acient&iacute;fica    a la teor&iacute;a evolutiva? no, de la misma manera, las implicaciones del    dise&ntilde;o inteligente no lo hacen acient&iacute;fico. </p>     <p>   (3) Llamar alguna &aacute;rea de investigaci&oacute;n &#8220;no ciencia&#8221;    o &#8220;acient&iacute;fica&#8221; o etiquetarla &#8220;religi&oacute;n&#8221;    o &#8220;mito&#8221; es dentro de la cultura occidental contempor&aacute;nea    una maniobra com&uacute;n para desacreditar una idea.    </ul> </p>     <p>El F&iacute;sico David Lindley (1993), por ejemplo, para desacreditar las teor&iacute;as    cosmol&oacute;gicas que dejan atr&aacute;s los datos experimentales o la comprobaci&oacute;n,    llama a tales teor&iacute;as &#8220;mitos&#8221;. El Escritor y medico Michael    Crichton (2003), en su Caltech Michelin Conferencia, critica la Busqueda de    Inteligencia Extraterrestre (SETI) como sigue: &#8220;SETI no es ninguna ciencia.    SETI es indiscutiblemente una religi&oacute;n. Se define la fe como la creencia    firme en algo para lo que no hay ninguna prueba&#8230;. La creencia de que hay    otra forma de vida en el universo es una cuesti&oacute;n de fe. No hay una sola    evidencia para cualquier otra forma de vida, y en cuarenta a&ntilde;os de investigaci&oacute;n,    nada se ha descubierto. No hay absolutamente ninguna raz&oacute;n evidente para    mantener esta creencia, SETI es una religi&oacute;n&#8221;. La cr&iacute;tica    de Crichton, sin embargo, parece extrema, en el pasado, la NASA ha patrocinada    la investigaci&oacute;n SETI. Y aun cuando la b&uacute;squeda real de inteligencia    extraterrestre ha demostrado hasta ahora ser infructuosa, los m&eacute;todos    de b&uacute;squeda de SETI y la posibilidad de que estos m&eacute;todos den    pruebas exitosas, validan a SETI como una empresa cient&iacute;fica leg&iacute;tima.  </p>  </p>     <p><b>&iquest;Qu&eacute; es el Dise&ntilde;o Inteligente?</b></p>     <p>   El dise&ntilde;o inteligente es el campo de estudio que investiga se&ntilde;ales    de inteligencia, identifica aqu&eacute;llos rasgos de los objetos que confiablemente    se&ntilde;alan la acci&oacute;n de una causa inteligente, para ver de lo que    estamos hablando, consideremos el Monte Rushmore, la evidencia para el dise&ntilde;o    del monte Rushmore es directa, testigos oculares vieron al escultor Gutzon Borglum    gastar buena parte de su vida dise&ntilde;ando y formando esta estructura. &iquest;Pero    y si no hubiera ninguna evidencia directa para el dise&ntilde;o del monte Rushmore?    Supongamos que los humanos se extinguieron y extraterrestres al visitar la Tierra,    descubren el monte Rushmore substancialmente en la misma condici&oacute;n de    ahora.</p>     <p>   En ese caso, &iquest;que sobre esta formaci&oacute;n de piedra proporcionar&iacute;a    evidencia circunstancial convincente de que fue producto de un dise&ntilde;ador    inteligente y no simplemente del viento y la erosi&oacute;n?. Los objetos dise&ntilde;ados    como el monte Rushmore exhiben rasgos caracter&iacute;sticos o patrones que    apuntan a una inteligencia, tales rasgos o patrones constituyen se&ntilde;ales    de inteligencia. Los defensores del dise&ntilde;o inteligente, conocidos como    te&oacute;ricos del dise&ntilde;o, pretenden estudiar tales signos de manera    formal, rigurosa, y cient&iacute;fica, en particular, ellos sostienen que un    tipo de informaci&oacute;n, conocida como complejidad especificada, es una se&ntilde;al    clave de inteligencia. Una formulaci&oacute;n exacta de complejidad especificada    apareci&oacute; primero en mi libro The Design Inference (1998) y fue desarrollada    mejor en No Free Lunch (2002a). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   &iquest;Qu&eacute; es la complejidad especificada? Recordemos la novela Contacto    por Carl Sagan (1985). En esa novela, radioastr&oacute;nomos descubren una sucesi&oacute;n    larga de n&uacute;meros primos del espacio exterior. Porque la sucesi&oacute;n    es larga, es compleja, es m&aacute;s, porque la sucesi&oacute;n es matem&aacute;ticamente    significativa, puede caracterizarse independientemente de los procesos f&iacute;sicos    que la produjeron, como consecuencia, tambi&eacute;n es especificada. As&iacute;,    cuando los radioastr&oacute;nomos en Contacto observan complejidad especificada    en esta sucesi&oacute;n de n&uacute;meros, ellos tienen evidencia convincente    de inteligencia extraterrestre. Acept&eacute;moslos, Los investigadores de carne    y hueso de SETI hasta ahora no han descubierto se&ntilde;ales dise&ntilde;adas    del espacio exterior, sin embargo, El punto para destacar, es que Sagan bas&oacute;    los m&eacute;todos de los investigadores de SETI para detectar dise&ntilde;o,    en una pr&aacute;ctica cient&iacute;fica real. </p>     <p>   Emplear la complejidad especificada para detectar dise&ntilde;o es entrar en    un razonamiento de causa-efecto. Como parte de la racionalidad humana b&aacute;sica,    nosotros razonamos de las causas a los efectos as&iacute; como de los efectos    de regreso a las causas. La experimentaci&oacute;n cient&iacute;fica, por ejemplo,    requiere observaci&oacute;n y el control de las variables, y as&iacute; t&iacute;picamente    usa el razonamiento de causa-a-efecto: El experimentador, al preparar ciertos    procesos causales en un experimento, restringe el resultado de esos procesos    (el efecto), pero, en muchos casos, nosotros no tenemos control de los procesos    de relevancia causal. M&aacute;s bien, nosotros somos confrontados con un efecto    y debemos reconstruir su causa, as&iacute;, un extraterrestre visitando la tierra    y confrontado con el Monte Rushmore necesitar&iacute;a averiguar si el viento    y la erosi&oacute;n pudieron producirlo o si algunos factores adicionales podr&iacute;an    requerirse. </p>     <p>   Surge una preocupaci&oacute;n y es si el razonamiento de efecto-a-causa llevar&iacute;a    a muchas hip&oacute;tesis absurdas de dise&ntilde;o. Considere la &#8220;hip&oacute;tesis    de Zeus &#8220;en que los rel&aacute;mpagos se atribuyen a la intervenci&oacute;n    divina del dios Zeus (estoy en deuda con Robert Pennock por este ejemplo). Tal    hip&oacute;tesis, aunque un ejemplo de razonamiento efecto-a-causa, no ser&iacute;a    la conclusi&oacute;n de una inferencia de dise&ntilde;o basada en la complejidad    especificada. Los rel&aacute;mpagos individuales se explican f&aacute;cilmente    en t&eacute;rminos de las leyes f&iacute;sicas, sin la necesidad de invocar    a un dise&ntilde;ador. Los &uacute;nicos rel&aacute;mpagos que podr&iacute;an    requerir una hip&oacute;tesis de DI es si en conjunto, ellos exhiben alg&uacute;n    patr&oacute;n particularmente sobresaliente. Consideremos, por ejemplo, la posibilidad    que en un d&iacute;a dado todos, y cada una, de las personas en Estados Unidos    que hab&iacute;an proferido comentarios desobligantes sobre Zeus fueran alcanzados    por los rel&aacute;mpagos y murieran, en ese caso, el patr&oacute;n conjunto    de los rel&aacute;mpagos exhibir&iacute;a complejidad especificada y la hip&oacute;tesis    de Zeus ya no parecer&iacute;a totalmente absurda.</p>     <p>   Para resumir, muchas ciencias especiales ya utilizan la complejidad especificada    como una se&ntilde;al de inteligencia - notablemente ciencia forense, criptograf&iacute;a,    generaci&oacute;n aleatoria de n&uacute;meros, arqueolog&iacute;a y la b&uacute;squeda    de inteligencia extraterrestre inteligente (Dembski 1998 cap. 1 y 2). Los te&oacute;ricos    del dise&ntilde;o toman estos m&eacute;todos y los aplican a sistemas de ocurrencia    natural (vea Dembski y Rose 2004 pt IV). Cuando lo hacen, estos mismos m&eacute;todos    para identificar inteligencia indican que el delicado balance de las constantes    cosmol&oacute;gicas (conocido como la afinaci&oacute;n precisa cosmol&oacute;gica),    y las cualidades de tipo m&aacute;quina de ciertos sistemas bioqu&iacute;micos    altamente integrados (conocidos como m&aacute;quinas moleculares irreduciblemente    complejas), son el resultado de la inteligencia y muy improbablemente pueden    haber aparecido mediante s&oacute;lo fuerzas materiales (como el mecanismo darviniano    de selecci&oacute;n natural y variaci&oacute;n aleatoria).</p>     <p>   Para tales argumentos teor&eacute;ticos - dise&ntilde;o al nivel cosmol&oacute;gico    vea Gonz&aacute;lez y Richards (2004); para tales argumentos teor&eacute;ticos    - dise&ntilde;o al nivel biol&oacute;gico, vea Behe (1996), en cualquier caso,    es altamente plausible que el dise&ntilde;o en la cosmolog&iacute;a y la biolog&iacute;a    sea cient&iacute;ficamente detectable, poniendo as&iacute; al dise&ntilde;o    inteligente claramente dentro del reino de la ciencia. </p>     <p><b>La acusaci&oacute;n de creacionismo </b></p>     <p>   A pesar de la uni&oacute;n clara del dise&ntilde;o inteligente, metodol&oacute;gicamente    y en contenido con ciencias existentes que ciernen los efectos de la inteligencia    de las fuerzas naturales sin direcci&oacute;n, los cr&iacute;ticos del dise&ntilde;o    inteligente lo etiquetan como una forma de creacionismo. &Eacute;sta etiqueta    no es s&oacute;lo enga&ntilde;osa, sino que adem&aacute;s en los c&iacute;rculos    acad&eacute;micos y cient&iacute;ficos se ha vuelto un t&eacute;rmino abusado    para censurar ideas antes de que puedan ser adecuadamente discutidas.</p>     <p>   Para ver que la etiqueta del creacionista es enga&ntilde;osa, consideremos que    uno puede defender el dise&ntilde;o inteligente sin defender el creacionismo,    tal creacionismo t&iacute;picamente denota una interpretaci&oacute;n literal    de los primeros cap&iacute;tulos del g&eacute;nesis, as&iacute; como un intento    de armonizar la ciencia con esta interpretaci&oacute;n (Morris 1975). Tambi&eacute;n    puede denotar la visi&oacute;n com&uacute;n a los te&iacute;stas, de que un    dios personal trascendente cre&oacute; el mundo, una visi&oacute;n ense&ntilde;ada    por el Juda&iacute;smo, Cristianismo e Islam (Johnson 2004), en cualquier caso    sin embargo, el creacionismo presupone que el mundo lleg&oacute; existir a trav&eacute;s    de un poder creativo separado del mundo.</p>     <p>   En contraste, el dise&ntilde;o inteligente, no coloca tal requerimiento en cualquier    inteligencia dise&ntilde;adora responsable de la afinaci&oacute;n precisa cosmol&oacute;gica    o de la complejidad biol&oacute;gica, simplemente sostiene que ciertos objetos    materiales finitos exhiben patrones que convincentemente apuntan a una causa    inteligente. Pero la naturaleza de esa causa -bien sea una o muchas, bien sea    parte o separada del mundo, y aun si es buena o mala- simplemente no cae dentro    del articulado del dise&ntilde;o inteligente - Tom&aacute;s Aquino, en su Summa    Contra Gentiles (III. 38) lo puso de esta manera (citado en Pegis 1948, 454-455):</p>     <p><ul><i>   Mediante su raz&oacute;n natural el hombre est&aacute; en capacidad de alcanzar    un poco de conocimiento de Dios, al observar que las cosas naturales siguen    un curso de acuerdo a un orden preestablecido, y como no puede haber orden sin    una causa de ese orden, los hombres en su mayor&iacute;a, perciben que hay uno    que ordena las cosas que vemos, pero quien o de qu&eacute; tipo es esta causa    del orden, o si puede ser uno, no puede ser recogido de esta consideraci&oacute;n    general.</i>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul></p>     <p>Consistente con esta declaraci&oacute;n, Arist&oacute;teles, que sostuvo un    mundo eterno no creado y a una teololog&iacute;a construida dentro del mundo,    sostendr&iacute;a el dise&ntilde;o inteligente pero no el creacionismo (vea    su f&iacute;sica as&iacute; como su metaf&iacute;sica en McKeon 1941). Lo mismo    es verdad para Antony Flew, que hasta hace poco era el ateo m&aacute;s prominente    del mundo de habla inglesa. &Eacute;l ahora repudia el ate&iacute;smo porque    ve al dise&ntilde;o inteligente como necesario para explicar el origen de la    vida (Associated Press 2004), Pero, al abrazar una inteligencia detr&aacute;s    de la complejidad biol&oacute;gica &eacute;l no se adhiere al creacionismo (Habermas    2004).</p>     <p>   A pesar de su repetici&oacute;n constante, la acusaci&oacute;n de que el dise&ntilde;o    inteligente es una forma de creacionismo es falsa. Robert Pennock (1999, 2001)    y Barbara Forrest (2004), por ejemplo, en todos sus escritos que critican el    dise&ntilde;o inteligente repiten esta acusaci&oacute;n aun, como fil&oacute;sofos    entrenados, ellos saben que el dise&ntilde;o inteligente es consistente con    posiciones filos&oacute;ficas que no sostienen la teor&iacute;a de la creaci&oacute;n.    Entonces &iquest;Por qu&eacute; insisten que el dise&ntilde;o inteligente es    creacionismo? La raz&oacute;n es que el creacionismo ha sido desacreditado en    los tribunales por la elite acad&eacute;mica y cient&iacute;fica, as&iacute;,    si la etiqueta se puede &#8220;colocar&#8221;, el dise&ntilde;o inteligente    ser&iacute;a derrotado sin la necesidad de investigar sus afirmaciones reales.</p>     <p>   Para ver que el &#8220;creacionismo&#8221; es una etiqueta &#8220;circular&#8221;    inventada para detener el curso de la investigaci&oacute;n antes de que empiece,    consideremos que uno de los cr&iacute;ticos m&aacute;s prominentes del dise&ntilde;o    inteligente ha sido el mismo llamado &#8220;creacionista&#8221;. El cr&iacute;tico    es Kenneth Miller, en su libro &#8220;Finding Darwin God&#8221;, Miller critica    el dise&ntilde;o inteligente en biolog&iacute;a, no obstante, en ese libro el    defiende una inteligencia o teleolog&iacute;a que esta detr&aacute;s de las    leyes f&iacute;sicas (leyes que son necesarias para que el universo permitiera    la vida vea Miller 1999, 226 - 232). La recompensa para Miller por proponer    dise&ntilde;o inteligente al nivel de la f&iacute;sica y la cosmolog&iacute;a    es ser llamado un creacionista por el profesor Frederick Crews de la universidad    de California - al comentar el libro de Miller, Crews (2001) escribe: </p>     <p><ul><i>   Cuando Miller entonces trata de arrastrar a Dios y a Darwin a la mesa de las    discusiones [Al encontrar dise&ntilde;o o prop&oacute;sito detr&aacute;s de    las leyes f&iacute;sicas], su sentido de proporci&oacute;n y probabilidad lo    abandonan, y el mismo prueba ser simplemente otro &#8220;Dios de los huecos&#8221;    creacionista. Es decir se une a Philip Jhonson, William Dembski y compa&ntilde;&iacute;a,    otorg&aacute;ndole a lo todav&iacute;a - sin - explicar como el lugar de la    acci&oacute;n intencional de la deidad Cristiana.</i>    </ul></p>     <p>A pesar de criticas como esta por Crews y otros, la f&iacute;sica predominante    esta bastante c&oacute;moda en este momento con el dise&ntilde;o en la cosmolog&iacute;a.    Tome el siguiente comentario por Arno Penzias, Premio Nobel y codescubridor    de la radiaci&oacute;n c&oacute;smica de fondo (citado en Margenau y Vargnese    1992, 83) &#8220;La astronom&iacute;a nos lleva a un &uacute;nico evento, un    universo que se cre&oacute; de la nada, uno con un muy delicado balance necesario    para proveer exactamente las condiciones requeridas para permitir la vida y    uno que tiene un plan subyacente (alguien dir&iacute;a sobrenatural)&#8221;.    O considere el siguiente comentario por el muy conocido astrof&iacute;sico y    escritor cient&iacute;fico Paul Davies (1988, 203) &#8220;Hay para mi evidencia    poderosa de que algo esta pasando detr&aacute;s de todo&#8230; parece como si    alguien ha ajustado finalmente los n&uacute;meros de la naturaleza para hacer    el universo&#8230; la impresi&oacute;n de dise&ntilde;o es avasallante&#8221;,    en otra parte Davies (1984, 243) agrega: &#8220;Las leyes (de la f&iacute;sica)    parecen ser el producto de un dise&ntilde;o sumamente ingenioso&#8230; el universo    debe tener un prop&oacute;sito&#8221;. Comentarios como estos por prominentes    f&iacute;sicos y cosm&oacute;logos se encuentran hoy ampliamente extendidos</p>     <p>   &iquest;Por qu&eacute; inferir dise&ntilde;o desde la evidencia de la cosmolog&iacute;a    deber&iacute;a ser cient&iacute;ficamente respetable pero inferir dise&ntilde;o    desde la evidencia de la biolog&iacute;a esta cient&iacute;ficamente desacreditado,    emiti&eacute;ndose la acusaci&oacute;n de creacionismo? claramente aqu&iacute;    hay en juego un criterio doble. Los te&oacute;ricos del dise&ntilde;o defienden    que la evidencia biol&oacute;gica confirma una inferencia de dise&ntilde;o,    pero aun cuando esa evidencia fuera eventualmente refutada por nueva evidencia,    tal fracaso constituir&iacute;a un fracaso del dise&ntilde;o inteligente como    teor&iacute;a cient&iacute;fica, y no, un fracaso del dise&ntilde;o inteligente    para calificar como teor&iacute;a cient&iacute;fica, mucho menos lo har&iacute;a    merecer la etiqueta de &#8220;creacionismo&#8221;.</p>     <p><b>Problemas con la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n </b></p>     <p>   La mayor&iacute;a de las teor&iacute;as cient&iacute;ficas son imperfectas,    en el sentido en que lo que exigen del mundo natural y lo que el mundo natural    en realidad despliega no corresponde perfectamente. La teor&iacute;a de Newton,    por ejemplo, predice cierto tipo de orbitas planetarias, no obstante, el perihelio    de mercurio viola esta predicci&oacute;n no por mucho, pero lo suficiente para    cuestionar la teor&iacute;a de Newton. Finalmente Einstein resolvi&oacute; esta    anomal&iacute;a reemplazando la teor&iacute;a de Newton con su propia teor&iacute;a    de la relatividad.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    El problema de teor&iacute;as que no corresponden con los hechos ha sido conocido    desde el tiempo de los antiguos griegos, quienes describieron este problema    en t&eacute;rminos de &#8220;salvando los hechos&#8221;; en otras palabras la    tarea de la ciencia (conocida en esa &eacute;poca como &#8220;filosof&iacute;a    natural&#8221;) era hacer corresponder las teor&iacute;as cient&iacute;ficas    con los fen&oacute;menos (o apariencias) de la naturaleza. El f&iacute;sico    Pierre Duhem (1969) incluso escribi&oacute; un libro sobre el tema, tambi&eacute;n    escribi&oacute; otro libro (Duhem 1954) para describir lo que los cient&iacute;ficos    hacen, cuando sus teor&iacute;as no corresponden con los hechos, en ese caso,    de acuerdo a Duhem, ellos tienen dos opciones: una es simplemente abandonar    la teor&iacute;a; la otra, y por mucho la opci&oacute;n m&aacute;s com&uacute;n,    es a&ntilde;adir hip&oacute;tesis auxiliares para apuntalar la teor&iacute;a.    En t&eacute;rminos simples, la segunda opci&oacute;n es poner parches sobre    aquellos aspectos de la teor&iacute;a que no corresponden con los hechos. </p>     <p>   &iquest;Cu&aacute;l es la opci&oacute;n preferible? Esto es una cuesti&oacute;n    de criterio. &iquest;Es la desigualdad tan evidente y el parche tan artificial    que la teor&iacute;a no pueda ser salvada? En esos casos los cient&iacute;ficos    prefieren la primera opci&oacute;n. &iquest;Ha sido la teor&iacute;a probada    como &uacute;til en el pasado y la desigualdad tan leve y el parche tan poco    obstructivo que la teor&iacute;a se mantiene en gran medida intacta?, en ese    caso los cient&iacute;ficos prefieren la segunda opci&oacute;n. El problema    como lo mostr&oacute; Thomas Khun (1970, cap. 10) en su inmensamente influyente    The structure of scientific revolutions es, que no hay una forma f&aacute;cil    de trazar la l&iacute;nea entre estas dos opciones.</p>     <p>   Los cient&iacute;ficos contin&uacute;an divididos acerca de lo que se debe hacer    sobre las no-correspondencias entre la teor&iacute;a evolutiva contempor&aacute;nea    y los hechos de la biolog&iacute;a. No obstante, las no-correspondencias est&aacute;n    all&iacute; a plena vista, as&iacute; como los parches puestos sobre la teor&iacute;a    evolutiva para mitigar las no-correspondencias. La no-correspondencia mejor    conocida, es el fracaso aplastante del registro f&oacute;sil para corresponderse    con la expectativa de Darwin de que las formas de vida caen dentro de un gigante    &aacute;rbol gradual ramificado de la vida. En la sexta edici&oacute;n de &#8220;El    origen de las especies&#8221; de Darwin, hay exactamente un diagrama, a saber,    uno que pinta la evoluci&oacute;n de los organismos como un &aacute;rbol gradual    ramificado de la vida. (Darwin 1872, 90 - 91). Aun as&iacute;, de hecho, el    registro f&oacute;sil esta lleno de huecos que no muestran ninguna se&ntilde;al    de haber sido cerrados por los mecanismos de la teor&iacute;a evolutiva.</p>     <p>   Para observar esto, uno no necesita mirar al trabajo de los te&oacute;ricos    del dise&ntilde;o, los mismos evolucionistas han reconocido el problema sobre    el camino; por ejemplo Stephen Jay Gould (1977b) quien hasta su muerte fue el    te&oacute;rico de la evoluci&oacute;n m&aacute;s prominente en el lado americano    del Atl&aacute;ntico mostr&oacute;:&#8221;La extrema rareza de formas transicionales    en el registro f&oacute;sil permaneces como el oficio secreto de la paleontolog&iacute;a.    Los &aacute;rboles evolutivos que adornan nuestros textos tienen datos solo    en las puntas y en los nodos de sus ramas; el resto es inferencia, si bien razonable    pero no la evidencia de los f&oacute;siles&#8221;.</p>     <p>   La soluci&oacute;n de Gould a este problema fue proponer su idea del equilibrio    puntuado, en la cual la evoluci&oacute;n sucede en poblaciones aisladas que    improbablemente ser&aacute;n fosilizadas, con los resultados de que el registro    f&oacute;sil exhibe un patr&oacute;n de cambios s&uacute;bitos seguidos por    la estasis (vea Eldrege y Gould, 1973). Pero este parche tiene sus propios problema:    Uno, no explica el mecanismo de cambio evolutivo, adem&aacute;s, es altamente    poco verificable por que toda evoluci&oacute;n interesante ocurre donde es inaccesible    a la observaci&oacute;n cient&iacute;fica.</p>     <p>   Hay muchos otros desajustes entre la teor&iacute;a evolutiva contempor&aacute;nea    y los hechos biol&oacute;gicos. A pesar de los experimentos de simulaci&oacute;n    de la atm&oacute;sfera primitiva, como el de Stanley Miller (1953), el problema    del origen de la vida se mantiene completamente sin resolver en t&eacute;rminos    materialistas. De manera similar, el desaf&iacute;o de las m&aacute;quinas moleculares    irreduciblemente complejas levantado por Michael Behe (1996) ha resistido las    explicaciones evolutivas. El bioqu&iacute;mico de la universidad de Colorado    Franklin Harold (2001, 205) citando a Behe, escribe: &#8220;Debemos rechazar,    por principio, la sustituci&oacute;n del dise&ntilde;o inteligente por el dialogo    entre necesidad y azar (Behe, 1996); pero debemos conceder que no hay actualmente    descripciones detalladas Darvinianas de la evoluci&oacute;n de ning&uacute;n    sistema bioqu&iacute;mico, solo una variedad de especulaciones optimistas&#8221;.</p>     <p>   O tome el problema del ADN basura, de acuerdo a la teor&iacute;a Neo-Darviniana,    los genomas del organismo son formados durante un largo proceso evolutivo a    trav&eacute;s de ensayo y error de la selecci&oacute;n natural que cierne los    efectos de los errores gen&eacute;ticos aleatorios. Como consecuencia el neodarvinismo    espera encontrar una gran cantidad de ADN basura, es decir, ADN que no tiene    un prop&oacute;sito &uacute;til pero que es simplemente llevado a lo largo del    paseo, porque es m&aacute;s f&aacute;cil para las c&eacute;lulas mantenerse    copiando ADN que los errores gen&eacute;ticos dejan como in&uacute;til, que    identificar y eliminar tal ADN o genoma.</p>     <p>   La teor&iacute;a del dise&ntilde;o inteligente, por otro lado, al aproximarse    a los organismos como sistemas dise&ntilde;ados - esta menos inclinada a descartar    ADN aparentemente in&uacute;til como basura -. En cambio, anima a los bi&oacute;logos    a investigar si sistemas que al principio aparecen sin funci&oacute;n podr&iacute;an    de hecho tener una funci&oacute;n, Y tal como esta sucediendo ahora, ADN &#8220;basura&#8221;    aparentemente in&uacute;til, se ha encontrado cada vez m&aacute;s que sirve    para funciones biol&oacute;gicas &uacute;tiles. Por ejemplo, James Shapiro y    Richard Sternberg (2005) han provisto recientemente una apreciaci&oacute;n global    de las funciones del ADN repetitivo,-un tipo cl&aacute;sico de ADN basura, similarmente,    Roy Fritten (2004) ha delineado recientemente las funciones de elementos gen&eacute;ticos    m&oacute;viles - otra clase de secuencias de las que se pens&oacute; por mucho    tiempo que eran simplemente basura paras&iacute;tica.</p>     <p>   Tales no-correspondencias entre la teor&iacute;a evolutiva y los hechos de la    biolog&iacute;a son significativas para el entendimiento p&uacute;blico de la    biolog&iacute;a. Incluso sin conocimiento biol&oacute;gico especializado, es    posible para la persona com&uacute;n ver que la teor&iacute;a evolutiva, como    la ense&ntilde;ada en los textos de bachillerato y universidad, necesita desesperadamente    un tratamiento m&aacute;s completo y una discusi&oacute;n m&aacute;s adecuada    de sus alternativas. En este momento, los libros b&aacute;sicos de biolog&iacute;a,    de los cuales la mayor&iacute;a de personas en el mundo anglo-parlante recibe    su primera exposici&oacute;n seria a la teor&iacute;a evolutiva. Explican el    origen de las formas biol&oacute;gicas en t&eacute;rminos de los mecanismos    neodarvinianos de la selecci&oacute;n natural y errores gen&eacute;ticos aleatorios    de este; sin embargo este mecanismo, es visto ahora como cada vez m&aacute;s    inadecuado para explicar la diversidad de formas biol&oacute;gicas, y no solamente    por te&oacute;ricos del dise&ntilde;o.</p>     <p>   Por ejemplo, Lynn Margulis (2002, 103), una bi&oacute;loga miembro de la Academia    Nacional de Ciencias, critica la teor&iacute;a darviniana de la siguiente manera:    &#8220;Como un dulce que temporalmente satisface nuestro apetito pero nos priva    de comidas m&aacute;s nutritivas, el neodarvinismo sacia la curiosidad intelectual    con abstracciones carentes de detalles - reales - bien sea metab&oacute;lico,    bioqu&iacute;mico, ecol&oacute;gico o de historia natural&#8221;. Robert Laughlin    (2005, 168-169) un Premio Nobel de f&iacute;sica preocupado con las propiedades    de la materia que hacen la vida posible, ofrece aun una cr&iacute;tica m&aacute;s    fuerte: </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><ul><i>   Una clave del pensamiento ideol&oacute;gico es la explicaci&oacute;n que no    tiene implicaciones y que no puede ser verificada. Yo llamo a tales caminos    l&oacute;gicos cerrados, antiteor&iacute;as, porque tienen exactamente el efecto    opuesto de las teor&iacute;as reales: detienen el pensamiento en vez de estimularlo.    La evoluci&oacute;n natural, por ejemplo, la cual Charles Darwin concibi&oacute;    originalmente como una gran teor&iacute;a, ha venido &uacute;ltimamente a funcionar    m&aacute;s como una antiteor&iacute;a, llamada para cubrir los resultados experimentales    embarazosos y legitimar descubrimientos que en su mejor estado son cuestionables    y en su peor estado ni siquiera equivocados. &iquest;Su prote&iacute;na desaf&iacute;a    las leyes de la acci&oacute;n de masas? &iexcl;La evoluci&oacute;n lo hizo!    &iquest;Su desorden complejo de reacciones bioqu&iacute;micas se convirti&oacute;    en un pollo? &iexcl;La evoluci&oacute;n! &iquest;El cerebro trabaja bajo principios    l&oacute;gicos que ning&uacute;n computador puede igualar? &iexcl;La causa es    la evoluci&oacute;n!</i>    </ul></p>     <p>Notemos que ni Margulis ni Laughlin defienden el Dise&ntilde;o Inteligente.       Esta cr&iacute;tica llega al centro mismo de la teor&iacute;a evolutiva contempor&aacute;nea    y son directamente pertinentes a c&oacute;mo debe ense&ntilde;arse la evoluci&oacute;n.    De acuerdo a Simon Conway Morris (2000, 1). &#8220;Cuando se discute la evoluci&oacute;n    org&aacute;nica el &uacute;nico punto de acuerdo parece ser: `esta sucedi&oacute;`.    As&iacute;, hay poco consenso, lo que a primera vista puede parecer bastante    extra&ntilde;o&#8221;. Extra&ntilde;o de hecho, ahora mismo, textos b&aacute;sicos    de biolog&iacute;a reflejan un &#8220;acuerdo de consenso&#8221;, dando la ilusi&oacute;n    que hay unanimidad entre bi&oacute;logos acerca de c&oacute;mo ocurri&oacute;    la evoluci&oacute;n cuando en realidad no hay tal unanimidad. Este acuerdo de    consenso necesita ser roto, con alternativas cient&iacute;ficas a la teor&iacute;a    evolutiva convencional recibidas en el curr&iacute;culo de la biolog&iacute;a,    una de esas alternativas es el Dise&ntilde;o Inteligente. </p>     <p><b>Materialismo metodol&oacute;gico</b></p>     <p>   No obstante, los cr&iacute;ticos del Dise&ntilde;o Inteligente sostienen que    no es una teor&iacute;a cient&iacute;fica. Lo hacen, no confrontando la evidencia    l&oacute;gica por medio de la cual los te&oacute;ricos del Dise&ntilde;o Inteligente    defienden sus conclusiones, sino que lo hacen mediante un prejuicio de definici&oacute;n.    Esencialmente, se comprometen en un ir y venir conceptual, cuidadosamente definiendo    ciencia para que la teor&iacute;a evolutiva contempor&aacute;nea caiga dentro    de la ciencia y el Dise&ntilde;o Inteligente caiga fuera. El mecanismo mediante    el cual mantienen al Dise&ntilde;o Inteligente a la orilla es un principio normativo    para la ciencia, conocido como naturalismo metodol&oacute;gico o materialismo    metodol&oacute;gico. El rechazo del Dise&ntilde;o Inteligente a este principio    dice mostrar que el Dise&ntilde;o Inteligente esta comprometido con una forma    de sobrenatural&iacute;simo. Se supone que esto a su vez hace al Dise&ntilde;o    Inteligente una forma de creencia religiosa, Barba Forrest (2004) y Eugenie    Scott (2005) hacen al materialismo metodol&oacute;gico la pieza central de su    cr&iacute;tica contra el Dise&ntilde;o Inteligente.</p>     <p>   La impresi&oacute;n que dan es que mientras la teor&iacute;a evolutiva contempor&aacute;nea    esta involucrada en el trabajo &#8220;duro&#8221; de la ciencia real, el Dise&ntilde;o    Inteligente apela a lo sobrenatural y as&iacute; se rinde y olvida la ciencia,    sustituye las &#8220;explicaciones naturales&#8221; por la magia por, pero &iquest;Qu&eacute;    son las &#8220;explicaciones naturales&#8221;? de hecho, que constituye la naturaleza    sigue siendo una pregunta abierta. Si uno revisa la literatura del Dise&ntilde;o    Inteligente, uno encuentra que al principio hubo m&aacute;s bien pocas referencias    a &#8220;lo sobrenatural&#8221;. Pero para el 2000 (especialmente con la conferencia    &#8220;La naturaleza de la naturaleza&#8221;, organizada por el centro Baylor    de Michel Pulanyi - vea Dembski y Gordon, 2000), las referencias a lo sobrenatural    desaparecieron en gran medida. La raz&oacute;n para eso es que el mismo t&eacute;rmino    sobrenatural, precisamente concede el punto en disputa, a saber, como es la    naturaleza y cuales son los poderes causales mediante los cuales la naturaleza    opera.</p>     <p>   Los cr&iacute;ticos del Dise&ntilde;o Inteligente que sostienen el materialismo    metodol&oacute;gico, dicen que la naturaleza opera solo mediante causas naturales    y es explicada cient&iacute;ficamente a trav&eacute;s de explicaciones naturales.    Pero &iquest;Qu&eacute; significan mediante naturaleza? Eugene Scott (1998),    director del grupo vigilante de la evoluci&oacute;n, el Natural Center for Science    Education (NCSE), explica como el materialismo metodol&oacute;gico construye    la naturaleza:</p>     <p><ul><i>   La mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos hoy requieren que la ciencia sea    llevada delante de acuerdo a la regla del materialismo metodol&oacute;gico:    para explicar el mundo natural cient&iacute;ficamente, los cient&iacute;ficos    deben restringirse ellos mismos solamente a causas materiales (a la materia,    energ&iacute;a y sus interacciones).Hay una raz&oacute;n pr&aacute;ctica para    esta restricci&oacute;n: funciona. Al continuar buscando explicaciones naturales    de c&oacute;mo funciona el mundo, hemos sido capaces de encontrarlas. Si se    permiten explicaciones sobrenaturales, ellas desanimaran - o al menos retrasar&aacute;n    - el descubrimiento de explicaciones naturales, y entenderemos menos acerca    del universo. </i>    </ul></p>     <p>As&iacute; para Scott, la naturaleza es &#8220;materia, energ&iacute;a y su    interacci&oacute;n&#8221;. De acuerdo con esto, por explicaciones naturales,    Scott quiere decir explicaciones que solo acuden a tales causas materiales.    Sin embargo, ese es precisamente el punto en cuesti&oacute;n, a saber, si la    naturaleza opera exclusivamente mediante tales causas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Si la naturaleza contiene un juego m&aacute;s rico de causas que las causas    meramente materiales, entonces el Dise&ntilde;o inteligente es una posibilidad    viva y el materialismo metodol&oacute;gico leer&aacute; mal la realidad f&iacute;sica.    Notemos, tambi&eacute;n, que al contrastar las explicaciones naturales con las    explicaciones sobrenaturales se oscurece aun m&aacute;s este punto crucial.    Las explicaciones sobrenaturales t&iacute;picamente denotan explicaciones que    invocan los milagros y no pueden ser entendidas cient&iacute;ficamente, pero    explicaciones que acuden a las causas inteligentes no requieren ning&uacute;n    milagro y no dan ninguna evidencia de ser reducibles al tr&iacute;o de Scott    de &#8220;materia, energ&iacute;a, y su interacci&oacute;n&#8221;. De hecho,    los te&oacute;ricos del dise&ntilde;o defienden que esa causalidad inteligente    es absolutamente natural con tal de que la naturaleza sea propiamente entendida.  </p>     <p>   La caracterizaci&oacute;n de Scott del materialismo metodol&oacute;gico encuentra    dos dificultades: Primera, si como ella sugiere, el materialismo metodol&oacute;gico    es meramente una hip&oacute;tesis de trabajo que los cient&iacute;ficos usan    porque &#8220;funciona&#8221;, entonces los cient&iacute;ficos son libres de    desecharla cuando ellos juzgan que no esta funcionando mas. Te&oacute;ricos    del dise&ntilde;o defienden que para explicar adecuadamente la complejidad biol&oacute;gica,    el materialismo metodol&oacute;gico falla y justamente necesita ser desechado.    Segundo, y m&aacute;s significativamente, definiendo la ciencia como la b&uacute;squeda    de explicaciones naturales, Scott presupone precisamente lo que debe demostrarse,    si, por explicaciones naturales, Scott simplemente significa explicaciones que    explican lo que est&aacute; pasando en la naturaleza, no habr&iacute;a ning&uacute;n    problema, y el dise&ntilde;o inteligente constituir&iacute;a una explicaci&oacute;n    natural completamente adecuada de la complejidad biol&oacute;gica, pero, claramente,    eso no es lo que ella quiere decir.</p>     <p>   Ya que tanta parte del debate acerca del estatus cient&iacute;fico del dise&ntilde;o    inteligente depende del papel del materialismo metodol&oacute;gico restringiendo    la naturaleza de la naturaleza, permit&aacute;monos examinar la naturaleza de    naturaleza m&aacute;s estrechamente. La naturaleza, como es concebida por Scott    y la mayor&iacute;a de los cr&iacute;ticos de dise&ntilde;o inteligente, consiste    de entidades materiales gobernadas por leyes de interacci&oacute;n fijas, a    menudo llamadas &#8220;leyes naturales&#8221;. &Eacute;stas leyes pueden ser    determin&iacute;sticas o no-determin&iacute;sticas que es la raz&oacute;n por    la qu&eacute; algunos cient&iacute;ficos se refieren a la naturaleza como gobernada    por &#8220;azar y necesidad&#8221; (como Jacques Monod 1972). Obviamente, estas    leyes de interacci&oacute;n dejan fuera cualquier forma de agencia inteligente    actuando en tiempo-real dentro de la naturaleza, ellas operan aut&oacute;nomamente    y autom&aacute;ticamente: Dadas ciertas entidades materiales con ciertas propiedades    en&eacute;rgicas en ciertas relaciones espacio-temporales, estas entidades se    comportar&aacute;n de ciertas maneras prescritas. </p>     <p>   Una pregunta ineludible se levanta ahora: &iquest;C&oacute;mo sabemos que la    naturaleza es de hecho un juego de entidades materiales gobernadas por leyes    de interacci&oacute;n fijas? Equivalentemente, &iquest;c&oacute;mo sabemos que    todo lo que pasa en la naturaleza puede explicarse en t&eacute;rminos de condiciones    materiales antecedentes y causas materiales que act&uacute;an en ellas? Una    vez la pregunta se propone de esta manera, se vuelve una pregunta abierta, &iquest;comprende    la naturaleza un juego de entidades materiales gobernadas por leyes de interacci&oacute;n    fijas?, de hecho, se vuelve una posibilidad viva que la naturaleza, as&iacute;    concebida, este sumamente incompleta. No Free Lunch (Dembski 2002a, xiii-xiv)    resume lo que est&aacute; en juego como sigue:</p>     <p><ul><i>   Al Defender que las explicaciones naturalistas [materialistas] est&aacute;n    incompletas o, equivalentemente, que las causas naturales [materiales] no pueden    responder por todos los rasgos del mundo natural, yo estoy poniendo las causas    naturales en contra-distinci&oacute;n a las causas inteligentes. La comunidad    cient&iacute;fica ha trazado esta distinci&oacute;n en su uso de estas categor&iacute;as    gemelas de causalidad, as&iacute;, en la cita anterior de Francisco Ayala, &#8220;el    m&aacute;s grande logro de Darwin [fue] mostrar que la organizaci&oacute;n dirigida    de los seres vivos puede explicarse como el resultado de un proceso natural,    selecci&oacute;n natural, sin necesidad alguna de acudir a un creador u otro    agente externo&#8221;.Las causas naturales, como la comunidad cient&iacute;fica    las entiende, son causas que operan seg&uacute;n leyes determin&iacute;sticas    y no-determin&iacute;sticas y eso puede caracterizarse en t&eacute;rminos de    azar, necesidad, o su combinaci&oacute;n (cf. Jacques Monod Azar y Necesidad).    Para estar seguro, si uno es mas liberal acerca de lo quiere decir por causas    naturales e incluye entre las causas naturales procesos t&eacute;licos que no    son reducibles a azar y necesidad (como los Estoicos antiguo hicieron dotando    la naturaleza de teleolog&iacute;a inmanente), entonces mi afirmaci&oacute;n    de que las causas naturales est&aacute;n incompletas se disuelve pero as&iacute;    no es c&oacute;mo entiende principalmente la comunidad cient&iacute;fica las    causas naturales.</i>    </ul></p>     <p>De acuerdo a esto, definir la ciencia (en l&iacute;nea con el materialismo    metodol&oacute;gico) como la b&uacute;squeda de explicaciones naturales a fen&oacute;menos    naturales es afirmar que tales explicaciones existen para todo fen&oacute;meno    natural. &iquest;Pero c&oacute;mo esta afirmaci&oacute;n puede ser justificada?,    en lugar de justificarla, el materialismo metodol&oacute;gico, razona en circulo.    Para ver esto, consideremos la analog&iacute;a siguiente del juego de ajedrez,    en el ajedrez, inicialmente hay treinta y dos piezas colocadas en un tablero    de ajedrez de ocho-por-ocho como sigue:</p>       <center><img src="img/revistas/pafi/n24/n24a08fig1.gif"></center>     <p>      Es m&aacute;s, el ajedrez opera mediante ciertas reglas fijas. Por ejemplo,    Los alfiles mueven diagonalmente, los peones s&oacute;lo avanzan hacia adelante    y solo comen diagonalmente, etc. En esta analog&iacute;a, las piezas del ajedrez    en su configuraci&oacute;n inicial corresponden a las entidades materiales que    dentro del materialismo metodol&oacute;gico constituyen la naturaleza y las    reglas del ajedrez corresponden a las leyes de interacci&oacute;n que para el    materialismo metodol&oacute;gico gobiernan la naturaleza.</p>     <p>   Dada la posici&oacute;n inicial de las piezas del ajedrez y las reglas del juego,    podemos preguntar si la siguiente posici&oacute;n es posible:</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<center><img src="img/revistas/pafi/n24/n24a08fig2.gif"></center>     <p>      Resulta que no lo es. No hay ninguna manera de pasar de la primera posici&oacute;n    a la segunda mediante las reglas del ajedrez. </p>     <p>   As&iacute; tambi&eacute;n, el dise&ntilde;o inteligentes pretende mostrar que    existen configuraciones de entidades materiales en la biolog&iacute;a (por ejemplo,    flagelo bacteriano, mecanismos de s&iacute;ntesis de prote&iacute;na, y los    sistemas del &oacute;rgano complejos) que no pueden explicarse adecuadamente    en t&eacute;rminos de condiciones materiales antecedentes junto con los procesos    gobernados por ley (es decir, procesos evolutivos mec&aacute;nicos) que act&uacute;an    en ellas. Acept&eacute;moslo, el ajedrez constituye un ejemplo insignificante    mientras que los ejemplos biol&oacute;gicos que los te&oacute;rico del DI investigan    son mucho m&aacute;s complicados, es m&aacute;s, mientras que el ajedrez opera    seg&uacute;n reglas matem&aacute;ticas precisas, las leyes de interacci&oacute;n    asociadas con las entidades materiales son probabil&iacute;sticas, as&iacute;    que los obst&aacute;culos para producir configuraciones biol&oacute;gicas complejas    de entidades materiales no son imposibilidades l&oacute;gicas sino improbabilidades    emp&iacute;ricas. Pero el punto de la analog&iacute;a todav&iacute;a se sostiene.    Siempre que uno tenga una teor&iacute;a sobre un proceso - c&oacute;mo un estado    se supone, mediante alg&uacute;n proceso, se transforme en otro - es perfectamente    leg&iacute;timo preguntar si el proceso en cuesti&oacute;n es capaz de responder    por el estado final en t&eacute;rminos del estado inicial. </p>     <p>   Se desprende que la acusaci&oacute;n de sobrenaturalismo contra el dise&ntilde;o    inteligente no puede sostenerse. De hecho, para decir que rechazar el naturalismo    trae consigo aceptar el sobrenaturalismo s&oacute;lo se sostiene, si la naturaleza    es definida como un sistema cerrado de entidades materiales gobernadas por leyes    inquebrantables de interacci&oacute;n material. Pero esta definici&oacute;n    de naturaleza es circular. La naturaleza es lo qu&eacute; la naturaleza es y    no lo que nosotros definimos que es. Para ver esto, considere el enigma siguiente:    &iquest;Cu&aacute;ntas patas tiene un perro tiene si uno llama una cola pata?    La respuesta correcta es cuatro, llamar una cosa otra cosa no le hace algo diferente.  </p>     <p>   Igualmente, definir la naturaleza como un sistema cerrado de entidades materiales    que operan por leyes fijas de interacci&oacute;n no la hace as&iacute;, la naturaleza    es lo qu&eacute; la naturaleza es, y prescribir el materialismo metodol&oacute;gico    como un principio normativo para la ciencia no hace nada para cambiar eso. Los    te&oacute;rico del DI defienden que el materialismo metodol&oacute;gico tuerce    fundamentalmente nuestra comprensi&oacute;n de la naturaleza. Para evaluar la    validez del DI, la cuesti&oacute;n crucial no es si ellos tienen raz&oacute;n    pero si ellos podr&iacute;an tener raz&oacute;n, dado que ellos podr&iacute;an    tener raz&oacute;n, el materialismo metodol&oacute;gico no puede ser tomado    como un rasgo definitorio de la ciencia, mucho menos debe ser sostenido dogm&aacute;ticamente.    Hacer al materialismo metodol&oacute;gico un rasgo definitorio de la ciencia    comete el pecado premoderno de forzar la naturaleza en categor&iacute;as a priori    en lugar de permitir la naturaleza hablar por s&iacute; misma. </p>     <p>   Recapitulando, el materialismo metodol&oacute;gico nos presenta un dilema falso:    O bien la ciencia debe ser limitada a &#8220;explicaciones naturales&#8221;    (tomado en un sentido muy tendencioso) o debe abrazar &#8220;explicaciones sobrenaturales&#8221;    significando magia. Pero hay una tercera posibilidad: ni materialismo ni magia    pero mente. Los te&oacute;rico de DI no est&aacute;n deseosos de conceder la    demanda materialista que una inteligencia dise&ntilde;adora (la mente) interactuando    con la materia es &#8220;sobrenatural&#8221;. De hecho, investigaciones por    te&oacute;ricos del DI est&aacute;n empezando a demostrar que esta interacci&oacute;n    es absolutamente natural - que no puede entenderse apropiadamente la naturaleza    aparte de la actividad de una inteligencia dise&ntilde;adora (cf. Schwartz y    Begley 2002).</p>     <p><b>La controversia que rodea el Dise&ntilde;o Inteligente </b></p>     <p> La controversia que rodea el dise&ntilde;o inteligente ocurre a muchos niveles,    pero es finalmente una controversia cient&iacute;fica dentro de la comunidad    cient&iacute;fica, para estar seguro, hay aspectos educativos, pol&iacute;ticos,    religiosos, y filos&oacute;ficos a esta controversia, pero si no hubiera ninguna    controversia cient&iacute;fica aqu&iacute;, estos otros aspectos nunca habr&iacute;an    empezado a despegar.</p>     <p>   Hay varias maneras de ver que &eacute;sta es de verdad una controversia cient&iacute;fica.    Un indicador es que te&oacute;ricos del dise&ntilde;o est&aacute;n publicando    cada vez m&aacute;s en publicaciones especializadas de literatura cient&iacute;fica    investigaciones que apoyan el dise&ntilde;o inteligente, sobre todo en la literatura    biol&oacute;gica (vea Meyer 2004; Behe y Snoke 2004; y Denton et al. 2002),    un indicador relacionado es que su trabajo es sometido cada vez m&aacute;s a    la cr&iacute;tica dentro de la corriente principal de la literatura cient&iacute;fica    (vea Thornhill y Ussery 2000; Schneider 2000; y Lenski et al. 2003), y, el m&aacute;s    significativo, es que te&oacute;ricos del dise&ntilde;o tienen un programa genuino    de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica que ellos est&aacute;n siguiendo ahora    con vigor creciente (vea &#8220;research themes&#8221; in Dembski 2002b). </p>     <p>   Decir que el programa de investigaci&oacute;n del dise&ntilde;o inteligente    est&aacute; en desigualdad con el te&oacute;rico evolutivo convencional es una    verdad de Perogrullo. Menos obvio, quiz&aacute;s, es que esta controversia entre    teor&iacute;as en competencia es saludable para la ciencia, ya que convierte    al dise&ntilde;o inteligente y a la teor&iacute;a evolutiva en cient&iacute;ficamente    verificables. Desafortunadamente, como est&aacute;n las cosas ahora, dada la    exclusi&oacute;n artificial del dise&ntilde;o inteligente de la discusi&oacute;n    cient&iacute;fica (mediante el dispositivo del materialismo metodol&oacute;gico),    la teor&iacute;a evolutiva se ha vuelto inmune a la desconfirmaci&oacute;n cient&iacute;fica,    en otros t&eacute;rminos, se ha vuelto el cient&iacute;ficamente in-verificable.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Eshel Ben Jacob, un f&iacute;sico que se especializa en los sistemas complejos,    esta preocupado por el estado de esta situaci&oacute;n. &Eacute;l escribe, &#8220;Darwin,    un libre pensador que se atrevi&oacute; a hacer conclusiones de largo alcance    basado en las observaciones, se habr&iacute;a desanimado al ver la doctrina    petrificante que su hijo-cerebral se ha vuelto. &iquest;Debemos admitir que    todos los organismos son nada m&aacute;s que m&aacute;quinas de Turing acuosas    evolucionadas meramente por una sucesi&oacute;n de accidentes favorecidos por    la naturaleza? &iquest;O tenemos la libertad intelectual para volver a pensar    este problema fundamental?&#8221; (Citado en Dembski 2004, contraportada.)</p>     <p>   La teor&iacute;a de Darwin del descenso con modificaci&oacute;n por medio de    selecci&oacute;n natural que act&uacute;a en las variaciones presenta una alternativa    no-teleol&oacute;gica al dise&ntilde;o inteligente. De hecho, el Origen de Darwin    puede ser visto como una contestaci&oacute;n premeditada al argumento del dise&ntilde;o.    La teor&iacute;a evolutiva contempor&aacute;nea sigue en este tren, de hecho    Richard Dawkins (1986) da a su libro El Relojero Ciego el subt&iacute;tulo,    Por qu&eacute; la Evidencia de la Evoluci&oacute;n Revela un Universo sin Dise&ntilde;o.    El estudio de los or&iacute;genes biol&oacute;gicos est&aacute; fundamentalmente    incompleto mientras que el dise&ntilde;o inteligente este eliminado de la discusi&oacute;n    cient&iacute;fica. Otra cosa es cierta: la teor&iacute;a evolutiva no puede    entenderse adecuadamente, separadamente del dise&ntilde;o inteligente como su    propio contexto y contraparte. </p>     <p>   La integridad de la teorizaci&oacute;n evolutiva actual depende de dar sitio    para el dise&ntilde;o inteligente. El propio Darwin habr&iacute;a estado de    acuerdo, en su Origen de las Especies, Darwin (1859, 2) escribi&oacute;: &#8220;Un    resultado justo s&oacute;lo puede obtenerse presentando totalmente y equilibradamente    los hechos y argumentos en ambos lados de cada pregunta&#8221;. Cuando llegamos    a los or&iacute;genes biol&oacute;gicos, el dise&ntilde;o inteligente presenta    los hechos y los argumentos para un lado de esta pregunta, pretender que no    hay controversia cient&iacute;fica rodeando el dise&ntilde;o inteligente es    por lo tanto en si mismo acient&iacute;fico.</p>       <p>&nbsp;</p> <hr size="1"> <font face="verdana" size="1">      <p><a href="#s*" name="#*">*</a> Se publica con la gentil autorizaci&oacute;n del autor.</p>     <p><a href="#s&#8224;" name="#&#8224;">&#8224;</a>    Estudiante de la Maestr&iacute;a en Filosof&iacute;a del Departamento    de Filosof&iacute;a, Universidad del   Valle.</p>   </font> <hr size="1">     <p><b> <font face="verdana" size="3"> Bibliograf&iacute;a</font></b></p>     <p>Associated Press, &#8220;Famous Atheist Now Believes in God&#8221; (December    9, 2004): <a href="http://abcnews.go.com/US/wireStory?id=315976" target="blank">http://abcnews.go.com/US/wireStory?id=315976</a>    (last accessed March 25, 2005). </p>     <p>   Behe, Michael, Darwin's Black Box: The Biochemical Challenge to Evolution (New    York: Free Press, 1996).</p>     <p>    Behe, Michael and David W. Snoke, &#8220;Simulating Evolution by Gene Duplication    of Protein Features That Require Multiple Amino Acid Residues,&#8221; Protein    Science, 13 (2004):2651-2664.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    Britten, Roy J., &#8220;Coding Sequences of Functioning Human Genes Derived    Entirely from Mobile</p>     <p>   Element Sequences,&#8221; Proceedings of the National Academy of Sciences 101(48)    (November 30, 2004): 16825-16830. </p>     <p>   Clark, Thomas H. and Colin W. Stearn, The Geological Evolution of North America    (New York: Ronald Press, 1960). </p>     <p>   Conway Morris, Simon, &#8220;Evolution: Bringing Molecules into the Fold,&#8221;    Cell 100 (January 7, 2000): 1-11. </p>     <p>   Crews, Frederick C., &#8220;Saving Us from Darwin, Part II,&#8221; The New York    Review of Books (October18, 2001): publicado en linea en <a href="http://www.nybooks.com/articles/articlepreview?article_id=14622" target="blank">http://www.nybooks.com/articles/articlepreview?article_id=14622</a>    (last accessed March 25, 2005). </p>     <p>   Crichton, Michael, &#8220;Aliens Cause Global Warming,&#8221; Caltech Michelin    Lecture (January 17,2003): publicado en linea en <a href="http://www.crichtonofficial.com/speeches/speeches_quote04.html" target="blank">http://www.crichtonofficial.com/speeches/speeches_quote04.html</a>    (revisado por ultima vez Marzo 15, 2005). </p>     <p>   Darwin, Charles, On the Origin of Species, facsimile 1st ed. (1859; reprinted    Cambridge, Mass.:Harvard University Press, 1964). </p>     <p>   Darwin, Charles, The Origin of Species, 6th ed. (London: John Murray, 1872).  </p>     <p>   Davies, Paul, Superforce: The Search for a Grand Unified Theory of Nature (New    York: Simon and Schuster, 1984). </p>     <p>   Davies, Paul, The Cosmic Blueprint: New Discoveries in Nature's Creative Ability    to Order the Universe (New York: Simon and Schuster, 1988). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Dawkins, Richard, The Blind Watchmaker: Why the Evidence of Evolution Reveals    a Universe without Design (New York: Norton, 1986). </p>     <p>   Dembski, William A., The Design Inference: Eliminating Chance through Small    Probabilities (Cambridge: Cambridge University Press, 1998). </p>     <p>   Dembski, William A., No Free Lunch: Why Specified Complexity Cannot Be Purchased    without Intelligence (Lanham, Md.: Rowman and Littlefield, 2002a). </p>     <p>   Dembski, William A., &#8220;Becoming a Disciplined Science: Prospects, Pitfalls,    and Reality Check for ID,&#8221; Progress in Complexity, Information, and Design    1(4) (2002b): publicado en linea en <a href="http://www.iscid.org/papers/Dembski_DisciplinedScience_102802.pdf" target="blank">http://www.iscid.org/papers/Dembski_DisciplinedScience_102802.pdf</a>    (revisado por ultima vez Junio 29, 2005). </p>     <p>   Dembski, William A., ed., Uncommon Dissent: Intellectuals Who Find Darwinism    Unconvincing(Wilmington, Del.: ISI Books, 2004). </p>     <p>   Dembski, William A. and Bruce L. Gordon, The Nature of Nature: An InterdisciplinaryConference    on the Role of Naturalism in Science, presentada en Baylor University's Michael    Polanyi Center, April 12-15, 2000, programa de la conferencia disponible en    l&iacute;nea en <a href="http://www.designinference.com/documents/2000.04.nature_of_nature.htm" target="blank">http://www.designinference.com/documents/2000.04.nature_of_nature.htm</a>    (last accessed June 29, 2005.</p>     <p>   Dembski, William A. and Michael Ruse, eds., Debating Design: From Darwin to    DNA(Cambridge: Cambridge University Press, 2004). </p>     <p>   Denton, M. J., J. C. Marshall, and M. Legge, &#8220;The Protein Folds as Platonic    Forms: New Support for the pre-Darwinian Conception of Evolution by Natural    Law,&#8221; Journal of Theoretical Biology 219 (2002): 325-342.</p>     <p>    Duhem, Pierre, The Aim and Structure of Physical Theory, P. P. Wiener, trans.    (Princeton: Princeton University Press, 1954). </p>     <p>   Duhem, Pierre, To Save the Phenomena: An Essay on the Idea of Physical Theory    from Plato to Galileo, E. Dolan and C. Maschler, trans. (Chicago: University    of Chicago Press, 1969).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    Eldredge, Niles and Stephen Jay Gould, &#8220;Punctuated Equilibria: An Alternative    to Phyletic Gradualism,&#8221; 82-115 in Models in Paleobiology, ed. T. J. M.    Schopf (San Francisco: Freeman, 1973).</p>     <p>    Forrest, Barbara, and Paul Gross, Creationism's Trojan Horse: The Wedge of Intelligent    Design(Oxford: Oxford University Press, 2004). </p>     <p>   Gonzalez, Guillermo and Jay Wesley Richards, The Privileged Planet: How Our    Place in the Cosmos Is Designed for Discovery (Washington, D.C.: Regnery, 2004).  </p>     <p>   Gould, Stephen Jay, Ever Since Darwin: Reflections in Natural History (New York:    W. W. Norton 1977a). </p>     <p>   Gould, Stephen Jay, &#8220;Evolution's Erratic Pace,&#8221; Natural History    86(5) (1977b): 12-16. </p>     <p>   Habermas, Gary, &#8220;Atheist Becomes Theist: An Exclusive Interview with Former    Atheist </p>     <p>   Antony Flew,&#8221; Philosophia Christi (Winter 2004): publicado en l&iacute;nea    en <a href="http://www.biola.edu/antonyflew" target="blank">http://www.biola.edu/antonyflew</a>    (last accessed June 29, 2005).</p>     <p>    Johnson, Phillip, &#8220;Evolution as Dogma: The Establishment of Naturalism,&#8221;    in W. A. Dembski,ed., Uncommon Dissent: Intellectuals Who Find Darwinism Unconvincing,    23-40 (Wilmington, Del.: ISI Books, 2004). </p>     <p>   Kearey, Philip and Frederick J. Vine, Global Tectonics (Oxford: Blackwell Sciences,    1996). </p>     <p>   Koestler, Arthur and J. R. Smithies, eds., Beyond Reductionism: New Perspectives    in the LifeSciences, Proceedings of the 1968 Alpbach Symposium (London: Hutchinson,    1969). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Kuhn, Thomas, The Structure of Scientific Revolutions, 2nd ed. (Chicago: University    of Chicago Press, 1970). </p>     <p>   Laughlin, Robert B., A Different Universe: Reinventing Physics from the Bottom    Down (New York: Basic Books, 2005). </p>     <p>   Richard E. Lenski, Charles Ofria, Robert T. Pennock, and Christoph Adami, &#8220;The    EvolutionaryOrigin of Complex Features,&#8221; Nature 423 (May 8, 2003): 139-144.  </p>     <p>   Lindley, David, The End of Physics: The Myth of a Unified Theory (New York:    Basic Books, 1993). </p>     <p>   Margulis, Lynn and Dorion Sagan, Acquiring Genomes: A Theory of the Origins    of Species (New York: Basic Books, 2002), </p>     <p>   McKeon, Richard, ed., The Basic Works of Aristotle (New York: Random House,    1941). Margenau, Henry and Roy Varghese, eds., Cosmos, Bios, and Theos (LaSalle,    Ill.: Open Court, 1992). </p>     <p>   Meyer, Stephen C., &#8220;The Origin of Biological Information and the Higher    TaxonomicCategories,&#8221; Proceedings of the Biological Society of Washington,    117(2) (2004): 213-239. </p>     <p>   Miller, Kenneth R., Finding Darwin's God: A Scientist's Search for Common Ground    between God and Evolution (New York: HarperCollins, 1999). </p>     <p>   Miller, Stanley, &#8220;A Production of Amino Acids under Possible Primitive    Earth Conditions,&#8221;Science 117 (1953): 528-529. </p>     <p>   Monod, Jacques, Chance and Necessity (New York: Vintage, 1972). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Morris, Henry, ed., Scientific Creationism (San Diego: Creation-Life Publishers,    1975). </p>     <p>   Pegis, Anton C., ed., Introduction to St. Thomas Aquinas (New York: Modern Library,    1948). </p>     <p>   Pennock, Robert, Tower of Babel (Cambridge, Mass.: MIT Press, 1999). </p>     <p>   Pennock, Robert, ed., Intelligent Design Creationism and its Critics (Cambridge,    Mass: MIT Press, 2001). </p>     <p>   Sagan, Carl, Contact (New York: Simon Schuster, 1985). </p>     <p>   Schneider, Thomas D., &#8220;Evolution of Biological Information,&#8221; Nucleic    Acids Research 28(14) (2000): 2794-2799. </p>     <p>   Schwartz, Jeffrey and Sharon Begley, The Mind and the Brain: Neuroplasticity    and the Power ofMental Force (New York: HarperCollins, 2002). </p>     <p>   Scott, Eugenie C., &#8220;'Science and Religion', 'Christian Scholarship', and    'Theistic Science': Some Comparisons,&#8221; Reports of the National Center    for Science Education 18(2) (1998): 30-32. Published online at <a href="http://www.ncseweb.org/resources/articles/6149_science_and_religion_chris_3_1_1998.asp" target="blank">http://www.ncseweb.org/resources/articles/6149_science_and_religion_chris_3_1_1998.asp</a>    (last accessed March 29, 2005). </p>     <p>   Scott, Eugenie C., Evolution vs. Creationism: An Introduction (Berkeley, Calif.:    University of California Press, 2005). </p>     <p>   Shapiro, James A. and Richard von Sternberg, &#8220;Why Repetitive DNA Is Essential    to Genome Function,&#8221; Biological Reviews 80 (2005): 1-24. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Singer, Peter, A Darwinian Left: Politics, Evolution, and Cooperation (New Haven,    Conn.: Yale University Press, 2000). </p>     <p>   Slevin, Peter, &#8220;Battle on Teaching Evolution Sharpens,&#8221; Washington    Post (March 14, 2005): A1. Thornhill, R. H. and D. W. Ussery, &#8220;A Classification    of Possible Routes of Darwinian Evolution,&#8221; Journal of Theoretical Biology    203 (2000): 111-116. </p>     <p>   Wolf, Jakob, Rosens R&aring;b: Intelligent Design I Naturen, Opg&oslash;r Med    Darwinismen [The Cry of the Rose: Intelligent Design in Nature and the Critique    of Darwinism] (Copenhagen: ANIS Publishers, 2004). </p> </font>       ]]></body>
</article>
