<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0120-5307</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Investigación y Educación en Enfermería]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Invest. educ. enferm]]></abbrev-journal-title>
<issn>0120-5307</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Imprenta Universidad de Antioquia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0120-53072005000100012</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[A manera de comentario]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bustamante Ortiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[José Arturo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de San Buenaventura  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Medellín ]]></addr-line>
<country>Colombia</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>23</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>125</fpage>
<lpage>126</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0120-53072005000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0120-53072005000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0120-53072005000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><b>A manera de comentario</b></p>     <p> Jos&eacute; Arturo Bustamante Ortiz<sup>a</sup></p>     <p>a Psic&oacute;logo cl&iacute;nico humanista, profesor de la Universidad de   San Buenaventura, catedr&aacute;tico Universidad Pontificia Bolivariana y   Universidad Cooperativa de Colombia. Medell&iacute;n Colombia. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:jabog7@hotmail.com">jabog7@hotmail.com</a></p>     <p> Antes de hacer el comentario, quiero hacer un reconocimiento significativo   a   Maritza D&iacute;ez, por tener la valent&iacute;a de exponer su proceso de   crecimiento   espiritual y de haberse dado cuenta de que nosotros no s&oacute;lo somos el   cuerpo y   la cognici&oacute;n, sino un proceso continuo de hacernos concientes de la   vida misma.</p>     <p>Hay que aclarar que la persona que relata su   experiencia hace parte de una corriente   psicol&oacute;gica que se fundamenta en los principios   de la filosof&iacute;a existencial y el m&eacute;todo fenomenol&oacute;gico,   donde la construcci&oacute;n de la realidad surge a trav&eacute;s de   su percepci&oacute;n. Esta corriente se llama psicolog&iacute;a   humanista y se enfoca espec&iacute;ficamente en la axiolog&iacute;a y   la potencialidad humana. As&iacute; lo reconoce Miguel   Mart&iacute;nez cuando en su libro, Psicolog&iacute;a humanista,   escribe &quot;el ser humano puede tambi&eacute;n seguir un tercer   procedimiento que no es racional ni irracional, sino   simplemente arracional y constituye otra dimensi&oacute;n de   la vida humana. Se puede observar frecuentemente este   proceder en el compromiso total con una fe, religi&oacute;n,   filosof&iacute;a, vocaci&oacute;n, y en general siempre que hay juicios   de valor&quot;<sup>1</sup>.</p>     <p>La experiencia de Mar&iacute;tza nos relata la vivencia   que enfrent&oacute; al principio de su carrera: a partir de un   accidente qued&oacute; parapl&eacute;jica y relata de manera clara y   espec&iacute;fica el proceso de crecimiento que logr&oacute; a partir   de este suceso.</p>     <p> El proceso de formaci&oacute;n en la psicolog&iacute;a se da de   dos formas: una de orden te&oacute;rico formativo, en la cual   los estudiantes adquieren la estructura te&oacute;rica del   psiquismo humano, y otra de orden terap&eacute;utico, donde   se logra el crecimiento personal a trav&eacute;s de la vivencia   en relaci&oacute;n con la teor&iacute;a.</p>     <p>Es dif&iacute;cil encontrar profesionales de la salud,   espec&iacute;ficamente de psicolog&iacute;a, que aborden sus procesos   desde el orden terap&eacute;utico; pr&aacute;cticamente todos esperan   asistir el dolor humano de las otras personas. Pero hay   ciertas experiencias del proceso de vida por las cuales la psicolog&iacute;a   no se dirige hacia fuera sino hacia dentro;   estas experiencias generan sentido de vida a trav&eacute;s del   sufrimiento. As&iacute; lo ense&ntilde;&oacute; uno de los grandes representantes   del existencialismo, V&iacute;ktor Frankl, quien eligi&oacute; vivir   el holocausto nazi en el campo de concentraci&oacute;n de Auswichtz, y lleg&oacute; a   la conclusi&oacute;n de su tesis: &quot;sufrir de   manera conciente genera sentido de vida a la existencia&quot;y sostiene adem&aacute;s que &quot;cuando   uno se enfrenta con una   situaci&oacute;n inevitable, insoslayable, siempre tiene que   enfrentarse a un destino que es imposible de cambiar, por   ejemplo: una enfermedad incurable, entonces se le   presenta la oportunidad de realizar el valor supremo, de   cumplir el sentido m&aacute;s profundo, cual es el del sufrimiento&quot; <sup>2</sup>.</p>     <p>Mar&iacute;tza expresa tambi&eacute;n: &quot;pienso que fuimos   nosotros, las personas con discapacidad, quienes   elegimos y decidimos estar en esta situaci&oacute;n, con   determinados prop&oacute;sitos, los cuales var&iacute;an de personas   a personas dadas sus diferencias&quot;. Es muy complejo   comprender una experiencia de este tipo donde la persona   tenga la capacidad de comprender que la realidad que   vive se debe a su propia responsabilidad. En este sentido   Villanueva acota: &quot;El hecho de que la vida de cada hombre   sea suya lo hace responsable de ella, y los factores y   contingencias incontrolables, impredecibles e incomprensibles   de la vida no lo eximen de esta responsabilidad.   Un capit&aacute;n de barco no es responsable de la tormenta a   que se enfrenta, pero s&iacute; de la forma en que conduce su nave dentro de   la cat&aacute;strofe, como individuo se reconoce   responsable y acepta como suyas las consecuencias de   sus actos y el resultado de su vida. No puede culpar a los   dem&aacute;s, ni al pasado reprimido, ni a los impulsos de su   ello, pues &eacute;l es capaz de elegir sus reacciones ante las   condiciones incontrolables que le ha tocado enfrentar&quot;<sup>3</sup>.</p>     <p> Para finalizar, es de resaltar la capacidad de   afrontamiento que expresa la grandeza del sentimiento   profundo de un ser humano, que inserto en un tiempo y   en un espacio propios, mantiene viva la llama de la   esperanza y comprende que nunca es m&aacute;s oscuro que   antes de amanecer.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></p>     <p>1. Mart&iacute;nez M. La psicolog&iacute;a humanista. Fundamentaci&oacute;n   epistemol&oacute;gica estructura y m&eacute;todo. M&eacute;xico: Trillas; 1982.   p. 73. </p>     <p>2. Frankl V. El Hombre en busca de sentido. Barcelona: Herder;   1993. p. 110.</p>     <p>3. Villanueva M. Hacia un modelo integral de la personalidad.   M&eacute;xico: El Manual Moderno. 1985. pp. 20-21.</p>      ]]></body>
</article>
