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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[From the XIXth century onwards, two different paths were taken in the history of economic science. Almost simultaneously, the darwinian and the marginalist revolution took place but their respective -ulterior motif - could not be more opposited one from the other. The theory of Darwin about the evolution of the species by means of the natural selection, became a challenge to the dominant vision of the world: the Newtonian one (Witt, 1999). This challenge to the Newtonian ideal, was influenced, paradoxically, by intellectual stimuli coming from thinkers outside biology. These influences emanated from the liberal social philosophy of -laissez faire, laissez passer- during the XVIII century and beginning of the XIX century. In Darwin's correspondence with Herbert Spencer, stands out the clear influence of economists-philosophers like Adam Smith, from the so-called School of Edinburgh, and Robert Malthus. The paradox is that nowadays Darwin, in return, influences modern economists. The Darwinian revolution in the modern economy consists in showing capitalism as a evolutionary process explained by processes of change of patterns in the relations between entities. But great part of this study of Darwinian influence does not have to do with the study of Biology itself. It is related to the principles and concepts that define the evolutionary mechanism that is the foundation of the development of the modern evolutionary theory. What can we learn from the study of the natural system and its related disciplines in the field of social thinking in the adaptability of agents, in the face of adversity and bio- and sociodiversity? The high degree of entrepreneurship in Latin American countries is symptom of social resilience and adaptability. It is in adversity where more variety of behavior is present as well as higher conditions for stressing challenges. Since conventional theory of rational tradeoffs is insufficient, this raises a challenge to future research considering evolutionary thought as an alternative to studying systems with high levels of necessity-based entrepreneurship, high inequality but high degrees of happiness. It is surely a fruitful and interesting land.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p align="center"><font size="4">  ECONOM&Iacute;A EVOLUCIONISTA Y DARWIN </font></P >     <p align="center"   >Evolutionary Economics and Darwin </p >     <P   >IV&Aacute;N D. HERNANDEZ U.<Sup>1</Sup>, Ph. D. <Sup>1</Sup>Profesor Asociado de Econom&iacute;a, Universidad Nacional de Colombia,   Sede Bogot&aacute;. <a href="mailto:idhernandezu@unal.edu.co">idhernandezu@unal.edu.co</a> </P >     <p >Presentado 15 de octubre de 2009, aceptado 27 de febrero de 2010, correcciones 19 de mayo de 2010. </P ><hr size="1">     <p    >RESUMEN </p >     <p > A partir del siglo XIX, se tomaron dos caminos distintos en la historia de la ciencia econ&oacute;mica. Casi simult&aacute;neamente, la revoluci&oacute;n darwiniana y la revoluci&oacute;n marginalista tuvieron lugar pero sus intenciones ulteriores no pudieron ser m&aacute;s opuestas. La teor&iacute;a de Darwin de la evoluci&oacute;n de las especies por medio de la selecci&oacute;n natural, se convirti&oacute; en un desaf&iacute;o a la visi&oacute;n del mundo dominante: la newtoniana (Witt, 1999). Este desaf&iacute;o al ideal newtoniano, fue influido, parad&oacute;jicamente, por est&iacute;mulos intelectuales proveniente de pensadores fuera de la biolog&iacute;a. Estas influencias emanaron de la filosof&iacute;a liberal del -dejar pasar, dejar hacer- de los siglos XVIII y de principios del siglo XIX. De los diarios de Darwin se destaca la correspondencia con Herbert Spencer, en donde se denota una clara influencia del trabajo de economistas-fil&oacute;sofos como Adam Smith, de la llamada escuela de Edimburgo, y Robert Malthus. Lo parad&oacute;jico de esta situaci&oacute;n es que ahora es Darwin quien, de vuelta, influye sobre los economistas modernos. La revoluci&oacute;n darwiniana en la econom&iacute;a moderna consiste en mostrar al capitalismo como un proceso evolucionario explicado por procesos del cambio de patrones en las relaciones entre entidades. Pero gran parte de este estudio de influencia darwiniana no tiene que ver en s&iacute; con el estudio de la biolog&iacute;a. Est&aacute; relacionado con los principios y conceptos que definen el mecanismo evolucionario que es fundamento del desarrollo de la teor&iacute;a evolucionista moderna. Desde el estudio del sistema natural, y sus disciplinas &iquest;qu&eacute; podemos aprender en el campo de lo social en los temas de adaptabilidad, ante la adversidad y bio y sociodiversidad? El alto de emprenderismo en regiones y pa&iacute;ses latinoamericanos es s&iacute;ntoma de resiliencia social y adaptabilidad. Es en la adversidad donde se encuentra m&aacute;s variedad de comportamientos y hay m&aacute;s condiciones ante desaf&iacute;os estresantes. Dado que la teor&iacute;a convencional de disyuntivas racionales es insuficiente, esto plantea un reto para que futuras investigaciones consideren al pensamiento evolucionista como una alternativa a la hora de estudiar sistemas con altos niveles de emprenderismo por necesidad, alta desigualdad y alta felicidad. Es seguramente un terreno fruct&iacute;fero e interesante. </P >     <p >Palabras clave: adaptaci&oacute;n, adversidad, emprenderismo, empresa formal, empresa informal. </P ><hr size="1">     <p    >ABSTRACT </p >     <p > From the XIXth century onwards, two different paths were taken in the history of economic science. Almost simultaneously, the darwinian and the marginalist revolution took place but their respective -ulterior motif - could not be more opposited one from the other. The theory of Darwin about the evolution of the species by means of the natural selection, became a challenge to the dominant vision of the world: the Newtonian one (Witt, 1999). This challenge to the Newtonian ideal, was influenced, paradoxically, by intellectual stimuli coming from thinkers outside biology. These influences emanated from the liberal social philosophy of -<I>laissez faire, laissez passer</I>- during the XVIII century and beginning of the XIX century. In Darwin&rsquo;s correspondence with Herbert Spencer, stands out the clear influence of economists-philosophers like Adam Smith, from the so-called School of Edinburgh, and Robert Malthus. The paradox is that nowadays Darwin, in return, influences modern economists. The Darwinian revolution in the modern economy consists in showing capitalism as a evolutionary process explained by processes of change of patterns in the relations between entities. But great part of this study of Darwinian influence does not have to do with the study of Biology itself. It is related to the principles and concepts that define the evolutionary mechanism that is the foundation of the development of the modern evolutionary theory. What can we learn from the study of the natural system and its related disciplines in the field of social thinking in the adaptability of agents, in the face of adversity and bio- and sociodiversity? The high degree of entrepreneurship in Latin American countries is symptom of social resilience and adaptability. It is in adversity where more variety of behavior is present as well as higher conditions for stressing challenges. Since conventional theory of rational tradeoffs is insufficient, this raises a challenge to future research considering evolutionary thought as an alternative to studying systems with high levels of necessity-based entrepreneurship, high inequality but high degrees of happiness. It is surely a fruitful and interesting land. </P >     ]]></body>
<body><![CDATA[<p >Key words: adaptation, adversity, entrepreneurship, formal enterprise, informal enterprise. </P ><hr size="1">     <p >Latinoam&eacute;rica experimenta una situaci&oacute;n contrastante &mdash;entre otras&mdash;, en cuanto a su distribuci&oacute;n del ingreso y su &iacute;ndice de felicidad. Respecto a la primera, se caracteriza por ser una regi&oacute;n con alta inequidad en su distribuci&oacute;n del ingreso (Colombia sufre una de las mayores del mundo con un Gini de 58,7), de acuerdo con el reporte del desarrollo humano de las Naciones Unidas, 2007/8. De otro lado, el grado de felicidad, medida por la fundaci&oacute;n de la Nueva econom&iacute;a con el &iacute;ndice HPI (por sus siglas en ingl&eacute;s), la clasifica como la regi&oacute;n m&aacute;s feliz del mundo. Esta situaci&oacute;n es, por decir lo menos, parad&oacute;jica: &iquest;c&oacute;mo es posible que los habitantes de pa&iacute;ses con alta desigualdad y poco acceso de oportunidades, al mismo tiempo y a pesar de todo, se consideren felices? &iquest;Ser&aacute; que, como se&ntilde;alan algunas teor&iacute;as, son pa&iacute;ses con tan pocas oportunidades que sus habitantes tienen bajas aspiraciones o expectativas y metas m&aacute;s f&aacute;cilmente realizables? -Al parecer los colombianos nos hemos fijado escenarios de &lsquo;metas felices f&aacute;ciles de lograr&rsquo;, es decir, que hemos reducido nuestras expectativas ante la limitaci&oacute;n de oportunidades en nuestra sociedad; esto se ve claro en el mercado laboral, donde el colombiano ante los pocos puestos de trabajo, aceptan lo que toque hacer y en las condiciones que toque hacerlo- (Herrera, 2008). Incluso, podr&iacute;a reducirse este relativo contentamiento ante condiciones adversas, en gran medida, a la resignaci&oacute;n de los seres humanos ante su inminente -predestinaci&oacute;n-, interpretaci&oacute;n profundamente arraigada en una sociedad cat&oacute;lica, distinta a la protestante calvinista, por ejemplo (Forcese, 1968). </P >     <p >La evidencia parece apuntar a otra interpretaci&oacute;n que, aunque no necesariamente excluyente, s&iacute; es, en alguna medida, contradictoria. Seg&uacute;n el <I>Global Entrepreneurship Monitor, </I>2007<I>, </I>(GEM en adelante), Latinoam&eacute;rica es la regi&oacute;n del mundo con mayor n&uacute;mero de actividad empresarial, no tanto por la cantidad de empresarios -por oportunidad- (<I>i.e. </I>es la iniciativa emprendedora que responde a una oportunidad o idea de negocio) sino especialmente debido al &iacute;ndice de emprenderismo -por necesidad- (<I>i. e.</I>, -<I>necessity-based entrepreneurship</I>-<Sup>1</Sup>; <I>i.e. </I>es la iniciativa emprendedora para escapar del desempleo). En efecto, mientras que en el mundo desarrollado, en promedio, solamente un empresario de cada diez se basa en la necesidad, en Am&eacute;rica Latina este mismo tipo de empresas es cuatro veces mayor (!); es decir, en Latinoam&eacute;rica por cada diez empresarios, aproximadamente cuatro surgen de la necesidad.<Sup>2 </Sup>En particular pa&iacute;ses con condiciones adversas como Colombia (inequidad, violencia, entre otras) causa el alto &iacute;ndice de Epn de GEM posiblemente debido al agente activo arraigado en sociedad (asociado a la confianza en s&iacute; mismo/a, responsabilidad, esperanza, optimismo, y perd&oacute;n/olvido) pero con una contraparte: el agente reactivo (asociado a sentir l&aacute;stima por s&iacute; mismo/a, culpa, frustraci&oacute;n, ira, etc.). Los agentes activos en el marco del estudio de Werner, 1992, son personas que llegan a ser exitosas en la vida, construyen familias estables y contribuyen en forma positiva en la sociedad a pesar de situaciones adversas como la pobreza, maternidad soltera adolescente, bajo peso al nacer, pertenecer a grupos &eacute;tnicos excluidos, etc. La capacidad de recuperaci&oacute;n es una propiedad de estos agentes de adaptaci&oacute;n frente a circunstancias adversas (Snyder y Lopez, 2002). </P >      <p >Con la acci&oacute;n o iniciativa que se toma para escapar del desempleo, cuatro veces mayor en Latinoam&eacute;rica que en otras regiones del mundo, se hace visible una capacidad de recuperaci&oacute;n o adaptaci&oacute;n de agentes activos. No obstante, la objeci&oacute;n com&uacute;n es que la empresa o empresario por necesidad (Epn en adelante) es una estrategia de subsistencia est&aacute;tica y sin la posibilidad de generar nuevas capacidades para crecer y obtener altas rentabilidades que generen valor. Esto significa que las empresas nacen y se quedan en -por necesidad-, b&aacute;sicamente porque no se asocia a los Epn con una expresi&oacute;n de un sistema central nervioso m&aacute;s complejo. Fuera de esto, si se les ignora la suficiente cantidad de tiempo, seguramente desaparecer&aacute;n por defecto, de tal manera que se mantienen excluidas de la econom&iacute;a de redes modernas. </P >     <p >De esta forma, la econom&iacute;a dual ha sido sobreentendida como dividida, sin m&aacute;s relaci&oacute;n entre sus partes que una transferencia de recursos humanos y f&iacute;sicos del sector informal al formal o, como se aduc&iacute;a en otros tiempos, del sector tradicional al moderno (Nelson, 1968; Lewis, 1978; Nelson y Pack, 1999). Esto se debe particularmente a que se considera que el Epn no implica procesos ni modelos mentales complejos contrario al tipo de empresario impl&iacute;cito en la visi&oacute;n m&aacute;s convencional de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de los pa&iacute;ses en desarrollo: la empresa o empresario oportunidad (Epo en adelante). El Epo informal es, bajo la visi&oacute;n m&aacute;s convencional, un agente oportunista que orbita itinerantemente al circuito del sistema econ&oacute;mico, a la espera de obtener unas condiciones adecuadas (propias y del ciclo econ&oacute;mico en auge) para formalizar su actividad econ&oacute;mica o, en el caso de ciclo desfavorable, informalizar su actividad (Maloney, 2003). </P >     <p >Por ejemplo, trabajos recientes (C&aacute;rdenas y Mej&iacute;a, 2007; Perry <I>et al.</I>, 2007) estudian el fen&oacute;meno dual sin diferencias esenciales entre empresas formales e informales<Sup>3</Sup>. La tabla 1 proporciona una primera aproximaci&oacute;n de las diferencias substanciales entre empresas formales e informales. </P >     <p >Una empresa informal que surge de la necesidad no orbita dentro de la -selecci&oacute;n racional- relevante para ser un problema econ&oacute;mico en el sentido convencional y, por tanto, se ha dejado a un lado en el campo actual de acci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y p&uacute;blica (Tabla 1). Como sugiere empresas, lo cual diferencia a Colombia y a Latinoam&eacute;rica del resto del mundo. Esto significa iniciativa, acci&oacute;n, agencia humanas para corregir el futuro, para no seguir igual. Todo esto significa esperanza y ambiciones con metas que, al contrario de ser bajas o f&aacute;cilmente realizables, emprenden el camino m&aacute;s dif&iacute;cil. Son agentes en su gran mayor&iacute;a que, a pesar de la inequidad, optan por seguir en el -carril- de lo productivo. </P >      <p >Pero, a su vez, es una situaci&oacute;n que seguramente puede conllevar a la informalidad, sub- o desempleo, (incluso ilegalidad) si no cuenta con instrumentos de pol&iacute;tica adecuados y sostenibles. Las pol&iacute;ticas keynesianas y estructuralistas, hace d&eacute;cadas, se basan precisamente en estos fen&oacute;menos involuntarios.<Sup>4 </Sup>Est&aacute;n en un &aacute;mbito donde las elecciones racionales de disyuntivas no tienen cabida, como s&iacute; pueden ser pertinentes para empresas formales o informales basadas en la oportunidad (tipos A y B). Los empresarios -tipo D- quedan fuera de los modelos de elecci&oacute;n racional de disyuntivas b&aacute;sicamente porque son involuntarios. </P >     <p >Es as&iacute; como a los Epn se les asocia con un agente reactivo al cual no se le atribuye la facultad de un cambio interno sino que est&aacute;, sobre todo, en funci&oacute;n de circunstancias externas. El agente reactivo se debe as&iacute; a un estado de inacci&oacute;n, resignaci&oacute;n, aut&oacute;mata, resignado, si se quiere, al asistencialismo del Estado u otras fuerzas ex&oacute;genas. Mi mensaje en este ensayo es precisamente que este tipo de agente no se limita a ser un agente reactivo, tal como se encuentra impl&iacute;cito en la visi&oacute;n convencional de los Epn. Esta visi&oacute;n me parece que es m&aacute;s parte del problema que de la soluci&oacute;n. </P >     <p >GENERALIDADES SOBRE LA ECONOM&Iacute;A EVOLUCIONISTA Y EL DARWINISMO </p >     ]]></body>
<body><![CDATA[<p > Dado que la teor&iacute;a convencional es insuficiente dejar&eacute; planteado en este ensayo alguna breves razones de por qu&eacute; considero que el pensamiento evolucionista en la econom&iacute;a puede proporcionar una alternativa interesante al fen&oacute;meno de los Epn. Pero primero abordar&eacute; algunos aspectos de la historia del pensamiento econ&oacute;mico y su an&aacute;lisis sobre el capitalismo. El capitalismo estacionario </P >     <p >o incluso el capitalismo con el crecimiento de todas las actividades a una tasa uniforme es una contradicci&oacute;n de t&eacute;rminos (Metcalfe, 1998). Desafortunadamente la concepci&oacute;n de este capitalismo estacionario fue adoptado como el paradigma dominante en la ciencia econ&oacute;mica. A partir del siglo XIX, se tomaron dos caminos distintos en la historia de la ciencia econ&oacute;mica. Casi simult&aacute;neamente, la revoluci&oacute;n darwiniana y la revoluci&oacute;n marginalista tuvieron lugar pero sus intenciones ulteriores no pudieron ser m&aacute;s opuestas. Las grandes teor&iacute;as de Darwin acerca de la evoluci&oacute;n de la vida en la tierra y de las especies por medio de la selecci&oacute;n natural, se convirtieron en no menos que un desaf&iacute;o a la visi&oacute;n del mundo dominante: la newtoniana (Witt, 1999). Este desaf&iacute;o al ideal newtoniano, fue influido, parad&oacute;jicamente, por est&iacute;mulos intelectuales de pensadores fuera de la biolog&iacute;a. Estas influencias emanaron de la filosof&iacute;a social del -dejar pasar, dejar hacer- liberal de los siglos XVIII y de principios del siglo XIX. De los diarios de Darwin se destaca la correspondencia con Herbert Spencer, en donde se denota una clara influencia del trabajo de economistas-fil&oacute;sofos como Adam Smith, de la llamada escuela de Edimburgo, y Robert Malthus. Lo parad&oacute;jico de esta situaci&oacute;n es que ahora es Darwin quien, de vuelta, influye sobre los economistas modernos. La revoluci&oacute;n darwiniana en la econom&iacute;a moderna consiste en mostrar al capitalismo como un proceso evolucionario explicado por procesos del cambio de patrones en las relaciones entre entidades. </P >     <p >Hay otras estrategias heur&iacute;sticas para conceptualizar la evoluci&oacute;n inspiradas no por las analog&iacute;as sino por el concepto gen&eacute;rico de evoluci&oacute;n. Algunas entidades pueden cambiar a trav&eacute;s del tiempo en respuesta a fuerzas inexplicadas y ex&oacute;genas tales como los -choques-. Pero el aspecto genuinamente evolutivo es aquel que transforma el sistema end&oacute;genamente a trav&eacute;s del tiempo. En &uacute;ltimas, la causa de cambio end&oacute;geno es la capacidad de crear novedad por medio del aprendizaje de los individuos. En todos estos casos el aspecto gen&eacute;rico que trasciende los dominios de las disciplinas es la emergencia end&oacute;gena de la novedad y el aprendizaje. La evoluci&oacute;n puede as&iacute; ser caracterizada de manera que ya no es espec&iacute;fica a un dominio sino que es un proceso de autotransformaci&oacute;n cuyos elementos b&aacute;sicos son la generaci&oacute;n de novedad, el aprendizaje y su diseminaci&oacute;n contingente. La dependencia de la met&aacute;fora de la selecci&oacute;n de la teor&iacute;a darwiniana es frecuentemente considerada como el elemento constitutivo de la econom&iacute;a evolutiva. En la aproximaci&oacute;n neo-Schumpeteriana las rutinas organizacionales son la unidad de selecci&oacute;n, la cual se derivan de la teor&iacute;a comportamental de la firma. La producci&oacute;n, el c&aacute;lculo, la colocaci&oacute;n de precios, y la asignaci&oacute;n de fondos de investigaci&oacute;n y desarrollo est&aacute;n todos representados por el comportamiento basado en las reglas y en las rutinas organizacionales. De esta manera, las rutinas de las firmas son tomadas como la analog&iacute;a a los genotipos en la biolog&iacute;a. Diversas rutinas y decisiones conllevan a diferentes crecimientos en las firmas. Bajo el supuesto que las rutinas que contribuyen al crecimiento no son cambiadas, entonces los crecimientos diferenciales de las firmas pueden ser entendidos como genes que se multiplican con mayor frecuencia. La estrategia heur&iacute;stica es tambi&eacute;n compatible con la extensi&oacute;n de la visi&oacute;n naturalista de las ciencias al comportamiento econ&oacute;mico y a la econom&iacute;a. Esta es una aproximaci&oacute;n defendida por los proponentes del -darwinismo universal-. Los principios de Darwin de variaci&oacute;n, selecci&oacute;n y retenci&oacute;n son reclamados como procesos evolutivos que gobiernan amplias esferas de la realidad. Algunos cr&iacute;ticos han objetado que hay riesgos inevitables que pueden desorientar la teor&iacute;a. Sin embargo, te&oacute;ricos importantes han sugerido la idea de generar el n&uacute;cleo de principios darwinistas para cubrir la evoluci&oacute;n de las entidades sociales. Se&ntilde;alan que los cr&iacute;ticos confunden generalizaci&oacute;n con la analog&iacute;a y otros presumen, de manera errada, que la generalizaci&oacute;n necesariamente involucra reduccionismo biol&oacute;gico (Aldrich <I>et al.</I>, 2008, p. 580). </P >      <p >En este orden de ideas, -la reclamaci&oacute;n que la evoluci&oacute;n social y biol&oacute;gicas son diferentes al nivel del detalle son importantes y ciertas, pero en &uacute;ltima instancia son irrelevantes al proyecto del darwinismo generalizado- (Aldrich <I>et al.</I>, 2008, p. 580). En efecto, la teor&iacute;a evolucionista es una manera de razonar en su propio derecho independientemente del uso que han hecho los bi&oacute;logos. Se&ntilde;ala acertadamente Metcalfe, -los bi&oacute;logos simplemente llegaron a ello primero, siguiendo el liderazgo de Darwin, construyeron argumentos para un cambio din&aacute;mico basados en la variedad de comportamiento en el mundo natural. Lo importante es la variedad y la selecci&oacute;n no (por s&iacute; mismo) el mundo natural- (Metcalfe, 1998, p. 36). </P >     <p >El darwinismo universal no se trata de analog&iacute;as y no depende de la propuesta de que los mecanismos biol&oacute;gicos y sociales evolucionan de una manera similar. Contrario los mecanismos de selecci&oacute;n y de replicaci&oacute;n son incluso distintos en entidades dentro del propio dominio biol&oacute;gico. As&iacute; que debemos esperar diferencias entre entidades de la sociedad y los mecanismos de la naturaleza, as&iacute; como tambi&eacute;n diferencias entre sociedades. La idea de un darwinismo generalizado depende del grado de comunalidad a un nivel alto abstracto. Esto es capturado por la idea amplia de un sistema de poblaci&oacute;n compleja y la formulaci&oacute;n de conceptos generales de selecci&oacute;n y replicaci&oacute;n. El darwinismo generalizado no se ve afectado por la cr&iacute;tica de que en la selecci&oacute;n, la herencia y la variaci&oacute;n son inadecuados para explicar la evoluci&oacute;n social. Definitivamente son inadecuados. Adem&aacute;s son insuficientes para explicar los detalles en la esfera biol&oacute;gica. Se necesita as&iacute; principios auxiliares. Pero insuficiente no significa invalidez. </P >     <p >As&iacute; que un darwinismo generalizado es consistente con la idea que la sociedad humana est&aacute; arraigada en el mundo natural y dependen de este mundo natural para su supervivencia. As&iacute;, tambi&eacute;n las ideas darwinianas cuentan con implicaciones importantes respecto a la racionalidad y la psiquis de los agentes humanos. La evoluci&oacute;n darwiniana involucra el desarrollo, la retenci&oacute;n y la selecci&oacute;n de informaci&oacute;n referente a las soluciones adaptativas respecto a los problemas de supervivencia que enfrentan los organismos en su entorno. Esto aplica en particular a los problemas que est&aacute;n relacionados con el pensamiento y el comportamiento humano. El darwinismo provee as&iacute; entonces una insuficiente e incompleta respuesta, pero provee un marco general en el cual se pueden a&ntilde;adir y contextualizar explicaciones espec&iacute;ficas. </P >      <p >&iquest;DE QU&Eacute; MANERA PUEDE SER LA ECONOM&Iacute;A EVOLUCIONISTA UNA ALTERNATIVA PARA EL AN&Aacute;LISIS SOBRE LOS EMPRESARIOS POR NECESIDAD (EPN)? </p >     <p > La alta cantidad relativa en Colombia y Latinoam&eacute;rica de Epn puede estudiarse como un caso de la sociedad y la econom&iacute;a ubicado en el debate del pensamiento evolutivo entre anag&eacute;nesis y cladog&eacute;nesis o, desde otro lado m&aacute;s razonado, entre lamarckismo y darwinismo. </P >     <p >La anag&eacute;nesis o evoluci&oacute;n fil&eacute;tica es la evoluci&oacute;n progresiva de las especies que generalmente implica una menor variabilidad gen&eacute;tica de los organismos en la poblaci&oacute;n, y por tanto los cambios existentes no se traducen en una bifurcaci&oacute;n o cladog&eacute;nesis, no obstante puede dar lugar a especiaci&oacute;n. Por el contario, la cladog&eacute;nesis es un proceso que a partir de una mayor variedad gen&eacute;tica de los organismos dentro de la poblaci&oacute;n inicial, conduce a una bifurcaci&oacute;n evolutiva, en la que cada rama o linaje ha sido seleccionada como resultado de un proceso de evoluci&oacute;n adaptativa que conduce a una nueva especiaci&oacute;n. En estos casos no es f&aacute;cil decidir si la especie original se extingui&oacute; o sigue presente como una de las especies hijas. Generalmente se asume que cuando en una poblaci&oacute;n se fijan mutaciones suficientes para que se produzca un aislamiento reproductivo con respecto a una poblaci&oacute;n ancestral, es posible identificar una nueva especie. En este caso la poblaci&oacute;n ancestral puede considerarse extinta. Es f&aacute;cil deducir de esta definici&oacute;n la controversia que puede surgir entre los tax&oacute;nomos respecto a cu&aacute;ndo las diferencias son lo bastante significativas para justificar la existencia de una nueva especie. </P >     <p >Una poblaci&oacute;n de agentes econ&oacute;micos, entendidos como agentes cognitivos, generan una diversidad de juicios acerca del entorno, precisamente debido a una evoluci&oacute;n adaptativa que conduce hacia la diversificaci&oacute;n de los organismos. En tiempos de crisis se dispara la iniciativa de los empresarios. En t&eacute;rminos evolutivos, esta es una v&iacute;a para explicar el origen de las variaciones de acuerdo a las teor&iacute;as epigen&eacute;ticas como la teor&iacute;a de sistemas en desarrollo. Es decir, por procesos de ajustes estructurales dentro de un contexto funcional, o variaciones som&aacute;ticas que una vez son sometidas a la selecci&oacute;n natural dan lugar a las configuraciones gen&eacute;ticas que mejor se acomodan a la capacidad de responder al medio (Andrade, 2009). La explicaci&oacute;n gen&eacute;tica neo-darwiniana tradicional cambia, en el sentido que los nuevos ajustes no implican nuevos genes, sino que se trata de modificaciones fenot&iacute;picas permitidas por el genotipo preexistente. Los Epn representan esencialmente ese conocimiento inicial aunado a la capacidad de aprender, que podr&iacute;a dar origen al proceso de generaci&oacute;n de variedad en un sistema econ&oacute;mico. Por esta raz&oacute;n se constituyen en una etapa de desarrollo empresarial que puede evolucionar por medio de procesos cladog&eacute;nesis. Es importante insistir que los desarrollos que se derivan de este conocimiento, no est&aacute;n prefigurados con antelaci&oacute;n, ni ocurren completamente al azar. No hay azar absoluto, ni tampoco predeterminaci&oacute;n, sino que se trata del resultado de interacciones mediadas por la agencia propia de estas entidades (Andrade, 2009). </P >     ]]></body>
<body><![CDATA[<p >Este debate de vieja data puede retomarse en el economista y dem&oacute;grafo Robert Malthus quien inspira a Darwin. Mientras que para Lamarck y Spencer, la adaptabilidad originada en la modificaci&oacute;n de los h&aacute;bitos en respuesta a los cambios en las condiciones de vida, era el motor de la transformaci&oacute;n, para Darwin era la combinaci&oacute;n entre variedad surgida por causas que ignoramos e independiente de las necesidades de los organismos y sus condiciones de vida, y la selecci&oacute;n natural. El debate entre el lamarckismo y el darwinismo precisamente ilustra tambi&eacute;n estas posiciones encontradas frente a fen&oacute;menos similares. La siguiente cita es reveladora: </P >       <p >El lamarckismo hace &eacute;nfasis en la direccionalidad del proceso de variaci&oacute;n, la cual est&aacute; garantizada por la tendencia que muestran individuos similares a responder a las exigencias del medio de un modo similar; mientras que el darwinismo enfatiza la dispersi&oacute;n de variaciones observada en la poblaci&oacute;n. En mi opini&oacute;n, la especiaci&oacute;n de cada experiencia individual debe mantenerse. La complementariedad entre estos dos puntos de vista se evidencia si se interpretan las variaciones aleatorias como efectos colaterales derivados de la tendencia que muestran individuos similares para responder de un modo regular aunque no id&eacute;ntico dado el car&aacute;cter &uacute;nico de la experiencia individual a las condiciones del medio. Por tanto un desaf&iacute;o estresante trae como consecuencia una dispersi&oacute;n de respuestas (en la poblaci&oacute;n) que puede ser tan amplia que parece no estar relacionada con la situaci&oacute;n desafiante o las condiciones de vida. (Andrade, 2003, p. 150). </P >     <p >La variedad, independientemente de su fuente, descarta la hip&oacute;tesis de que el sistema econ&oacute;mico tiene una tendencia hacia un estado superior, hacia la optimizaci&oacute;n de la felicidad, hacia una finalidad o hacia el perfeccionamiento. La variedad as&iacute; entendida, significa que la historia y sus procesos no tienen un t&eacute;rmino final. La variedad tambi&eacute;n hace f&uacute;til cualquier intento de adivinar hacia qu&eacute; sistema tiende la sociedad (entre una amplia variedad de posibilidades). Es in&uacute;til limitar la sociedad a una tendencia hacia el perfeccionamiento, ya sea hacia una sociedad sin clases sociales o hacia otra sociedad basada en el mercado puro. En otras palabras, la variedad, manifiesta en la gran actividad de los Epns, implica que, entre mayor variedad, m&aacute;s inesperado y m&aacute;s abierto es el espectro del resultados posibles del sistema econ&oacute;mico. </P >     <p >As&iacute; que los Epn son la fuente de la variedad de conocimientos de los sistemas econ&oacute;micos. El punto es que la variedad no solo es el inicio del cambio sino que, en la medida que sea renovada, es una fuente permanente de cambio (Hodgson, 2004). En econom&iacute;a evolucionista los Epn ejemplifican muy bien los procesos de comportamientos diferenciados que a pesar de la existencia de condiciones similares dan lugar a comportamientos innovadores. Pero precisamente se enfrentan a fuerzas que los reducen a comportamientos rutinarios, contra innovadores, o mal llamados de -supervivencia-, desasociados de comportamientos cognitivos complejos. Muchas de sus actividades, por el contrario, luchan contra la adversidad y con una gran capacidad de recuperaci&oacute;n. Luchan contra la rutina del esperar al asistencialismo del Estado o de la filantrop&iacute;a y hacen algo por corregir el presente estado de cosas, o mejor, corregir el futuro. </P >     <p >Pero estos -revolucionarios de la adversidad- como las cooperativas de recicladores, l&iacute;deres comunitarios, asociaciones de desplazados, la econom&iacute;a de servicios durante el -sem&aacute;foro en rojo-, o mal denominados -informales-, precisamente por ser aquellos que pretenden eliminar los viejos patrones pasivos del -poliz&oacute;n- y que pretenden generar nuevos patrones de comportamientos activo, se enfrentan al antagonismo de los protectores de aquellas viejas pr&aacute;cticas asistencialistas. En contra de estos comportamientos innovadores operan fuerzas antag&oacute;nicas que disponen su propia -ret&oacute;rica de la reacci&oacute;n-. Seg&uacute;n Hirschman, 1991, este tipo de fuerzas se basan en tres tesis: 1. la tesis de la perversidad: consiste en que cualquier acci&oacute;n constructiva para cambiar una cierta caracter&iacute;stica de orden pol&iacute;tico, social o econ&oacute;mico sirve solamente para exacerbar la condici&oacute;n que se desea remediar. Para el caso exacerbar&iacute;a la pobreza o la precariedad del trabajo, por ejemplo. 2. la tesis de la futilidad: sostiene que los intentos de la transformaci&oacute;n social simplemente fallar&aacute;n en su intento de -hacer mella-; por sus precarios recursos y tecnolog&iacute;a, fallar&aacute;n en su intento de crecer, diversificarse y generar valor agregado. Por &uacute;ltimo, 3. la tesis del riesgo, la cual discute que el costo del cambio o de la reforma propuesta es demasiado alto pues pone en peligro una cierta realizaci&oacute;n anterior muy valiosa. Por ejemplo, los -informales- ponen en riesgo la viabilidad del sector formal. </P >     <p >Una sociedad que pretende cambiar desde dentro y frente a la adversidad choca necesariamente con lo que podemos llamar a estas tres tesis, o reglas que gu&iacute;an el comportamiento de la parte de la sociedad -reactiva-, compuesta de cientos, miles o millones de agentes que no dan cuenta de los cambios necesarios de modelos mentales internos. Pero la sociedad en general requiere difundir el cambio en dicha parte de sociedad para cambiarse a s&iacute; misma. Sin embargo, el verdadero potencial de una sociedad no se mide por un promedio o de reglas o modelos mentales internos generalizados, o por una estad&iacute;stica que mida su representatividad, sino por lo que se conoce como estad&iacute;stica -punta de lanza-<Sup>5</Sup>. El incremento en los est&aacute;ndares de vida que son ganados a trav&eacute;s de los expansiones masivas de patrones de comportamiento alrededor de las actividades econ&oacute;micas de todo el mundo, los cuales constituyen los eventos que han inspirado a los economistas modernos a plantear una visi&oacute;n alterna o de -punta de lanza-, algunos planteamientos de De Soto (De Soto, 2000; De Soto, 2001) van en esta v&iacute;a. Dicha visi&oacute;n se resume en el estudio de la naturaleza de la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica competitiva y est&aacute; basada en los pilares darwinianos de la variedad end&eacute;mica en el comportamiento humano y la selecci&oacute;n econ&oacute;mica por medio de los mecanismos de mercado. </P >     <P   >A MODO DE CONCLUSI&Oacute;N </P >     <P   >La regularidad en el promedio de alta felicidad relativa de los pa&iacute;ses latinoamericanos no deber&iacute;a hacernos olvidar de las diferencias individuales. Sin embargo, ocurre lo contrario: olvidamos. Los empresarios por oportunidad (Epo), incluso los empresarios por (Epn), pueden ser una minor&iacute;a de agentes adaptables. Y no olvidemos que solo una subminor&iacute;a de esta minor&iacute;a sobrevive debido a los diversos mecanismos de selecci&oacute;n predominantes en sociedades altamente desiguales y excluyentes que no renuevan f&aacute;cilmente la variedad. La gran mayor&iacute;a no deber&iacute;a ser ignorada. Los estudios por ende no deber&iacute;an caer m&aacute;s en sobre simplificaciones como las que nos preven&iacute;a Hirschman, 1991, sobre si no hay un &eacute;xito total entonces debemos haber fracasado (<I>i.e. </I>fracasoman&iacute;a) o viceversa (<I>i.e. </I>exitoman&iacute;a). Los promedios pueden conllevar a simplificaciones de Colombia y Latinoam&eacute;rica como regiones -m&aacute;s felices- o -m&aacute;s resignadas-. Los promedios, tal como las apariencias, enga&ntilde;an y pueden hacer m&aacute;s bien que mal pues ignoren la varianza y la diversidad. </P >     <P   >Este ensayo deja algunas preguntas de reflexi&oacute;n. &iquest;En qu&eacute; &eacute;pocas de la historia existi&oacute; una alta adversidad y presi&oacute;n sobre la calidad de vida de las mayor&iacute;as que conllev&oacute; a una alto grado de recuperaci&oacute;n, felicidad y por ende de variedad de comportamiento? Desde el estudio del sis-tema natural, y sus disciplinas &iquest;qu&eacute; podemos aprender en el campo de lo social en los temas de adaptabilidad, ante la adversidad y bio- y sociodiversidad? La cantidad de emprendimiento de todo tipo es s&iacute;ntoma de una gran capacidad de recuperaci&oacute;n social. Es en la adversidad donde m&aacute;s variedad de comportamiento hay, pues, es donde m&aacute;s condiciones de desaf&iacute;os estresantes existen. Dado que la teor&iacute;a convencional de disyuntivas es insuficiente, esto plantea un reto para que futuras investigaciones consideren al pensamiento evolucionista como una alternativa a la hora de estudiar sistemas con altos niveles de emprendimiento por necesidad, alta desigualdad y alta felicidad. Estoy seguro que ser&aacute; un terreno fruct&iacute;fero e interesante. </P ><hr size="1">      <p><Sup>1 </Sup>Firmas que fueron fundadas por personas desempleadas que decidieron convertirse en -cuenta-propia-. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><Sup>2 </Sup>Otra base de datos (GGDC, 2007) muestra que los trabajadores en los pa&iacute;ses latinoamericanos han laborado un n&uacute;mero relativamente m&aacute;s alto de horas por a&ntilde;o (despu&eacute;s de los pa&iacute;ses en desarrollo del Noreste Asi&aacute;tico) comparado con otras regiones en el mundo en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os. El promedio de horas anuales laboradas por trabajador est&aacute; entre 150 y 2005 (<a href="http://www.ggdc.net" target="_blank">http://www.ggdc.net</a>). </p>     <p><Sup>3 </Sup>Las empresas informales, por definici&oacute;n, son las que no cumplen con al menos una de las siguientes caracter&iacute;sticas: poseer registro mercantil, llevar registros contables, pagar impuestos y/o aportar a seguridad social de sus empleados. Seg&uacute;n c&aacute;lculos de C&aacute;rdenas y Mej&iacute;a, 2007, no tener registro mercantil aumenta la probabilidad de que tampoco se cumpla el resto de condiciones. </p>  <Sup>4 </Sup>Parte, no todo, de este Epn (Empresario Tipo D) es del tipo informal, (ver Tabla 1).     <P   ><Sup>5 </Sup>Firmas que fueron fundadas por personas desempleadas que decidieron convertirse en -cuenta-propia-. </P >        <p    >AGRADECIMIENTOS </p >     <P   > Agradezco mucho los valiosos comentarios del editor de secci&oacute;n, profesor Eugenio Andrade, y del (la) evaluador(a) an&oacute;nimo(a). </P >     <p >BIBLIOGRAF&Iacute;A </P >     <!-- ref --><p > ALDRICH HE, HODGSON GM, HULL DL, KNUDSEN TH, MOKYR J, VANBERG VJ. In Defense of Generalized Darwinism. J Evol Econ. 2008;18,577-596. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000049&pid=S0120-548X200900040001900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >ANDRADE E. Los demonios de Darwin. Bogot&aacute;: Universidad Nacional de Colombia; 2003. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000050&pid=S0120-548X200900040001900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >ANDRADE E. La Ontogenia del Pensamiento Evolutivo Historia de la construcci&oacute;n de una perspectiva biosemi&oacute;tica. Bogot&aacute;: Universidad Nacional de Colombia; 2009. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000051&pid=S0120-548X200900040001900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >C&Aacute;RDENAS M, MEJ&Iacute;A C. Informalidad en Colombia: Nueva Evidencia. Fedesarrollo, Working Paper; 2007. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000052&pid=S0120-548X200900040001900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >DE SOTO H. The Mystery of Capital: Why Capitalism Triumphs in the West and Fails Everywhere Else. Basic Books, New York, London: Bantam Press/Random House; 2000. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000053&pid=S0120-548X200900040001900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >DE SOTO H. Article. En: Finanzas &amp; Desarrollo. 2001. March (also in <a href="http://www.eumed.net/cursecon/textos/soto-misterio.htm" target="_blank">http://www.eumed.net/cursecon/textos/soto-misterio.htm</a>). </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000054&pid=S0120-548X200900040001900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >FORCESE DP. Calvinism, Capitalism and Confusion: The Weberian Thesis Revisited. Sociol Anal. 1968;29,193-201. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000055&pid=S0120-548X200900040001900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >GLOBAL ENTREPRENEURSHIP MONITOR (GEM). Global Report. Niels Bosma, Kent Jones, Erkko Autio and Jonathan Levie. Babson College, MA., London Business School, and Global Entrepreneurship Research Consortium (GERA); 2007. Disponible en: <a href="http://www.gemconsortium.org/download/1202244343538/GEM_2007_Executive_Report.p" target="_blank">: http://www.gemconsortium.org/download/1202244343538/GEM_2007_Executive_Report.p</a> </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000056&pid=S0120-548X200900040001900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >HERRERA MORA C. -&iquest;Por qu&eacute; carajos somos felices?- Observatorio de la Econom&iacute;a Latinoamericana. 2008. p. 99. Texto completo en <a href="http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/co/" target="_blank">http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/co/</a> </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000057&pid=S0120-548X200900040001900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >HIRSCHMAN A. The Rhetoric of Reaction. Perversity, Futility, Jeopardy. Cambridge, MA and London, UK: The Belknap Press of Harvard University Press; 1991. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000058&pid=S0120-548X200900040001900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >HODGSON G. The Evolution of Institutional Economics. Agency, Structure and Darwinism in American Institutionalism. London and New York: Routledge; 2004. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000059&pid=S0120-548X200900040001900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >LEWIS A. The Diffusion of Development. En: Wilson T, Skinner A, editors. The Market and the State. Essays in Honor of Adam Smith. Oxford University Press; 1978. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000060&pid=S0120-548X200900040001900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >MALONEY W. -Informality revisited,- Policy Research Working Paper Series 2965, The World Bank; 2003. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000061&pid=S0120-548X200900040001900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >METCALFE S. Evolutionary Economics and Creative Destruction. The Graz Schumpeter Lectures. London and New York: Routledge; 1998. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000062&pid=S0120-548X200900040001900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >NACIONES UNIDAS. Reporte sobre Desarrollo. Nueva York: Naciones Unidas. 2007/8. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000063&pid=S0120-548X200900040001900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >NELSON RICHARD R. A Diffusion Model of International Productivity Differences in Manufacturing Industry. Am Econ Rev. 1968;58,1219-1248. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000064&pid=S0120-548X200900040001900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >NELSON RICHARD R, PACK H. The Asian Miracle and Modern Growth Theory. Econ J. 1999;109,416-436. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000065&pid=S0120-548X200900040001900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >PERRY G, MALONEY WF, ARIAS OS, FAJNZYLBER P, MASON AD, SAAVEDRA J. Informality in LAC: A Barrier for Development. Latin America and the Caribbean Flagship Report. World Bank; 2007. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000066&pid=S0120-548X200900040001900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >SNYDER CR, LOPEZ SJ, editores. Handbook of Positive Psychology. Oxford University Press; 2002. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000067&pid=S0120-548X200900040001900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >VON MISES L. Human Action. Irvington: Foundation for Economic Education; 1996. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000068&pid=S0120-548X200900040001900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >WERNER EMMY E. Overcoming the Odds: High Risk Children from Birth to Adulthood. Cornell University Press; 1992. </P >     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000069&pid=S0120-548X200900040001900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p >WITT U. Do Entrepreneurs Need Firms? A Contribution to a Missing Chapter in Austrian Economics. Rev Austrian Econ. 1999;11,99-109. </P > </font>     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000070&pid=S0120-548X200900040001900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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