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<institution><![CDATA[,Universidad de Caldas Facultad de Ciencias para la Salud ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">      <p>        <center>     <font size="4"><b>Propuesta en prevenci&oacute;n del riesgo cardiovascular</b></font>          <center>     </center>   </center> </p>     <p>        <center>     <font size="3"><b>Proposal in Cardiovascular Risk Prevention</b></font>    </center> </p>     <p>        <center>     Dora I. Molina de Salazar, MD.    </center> </p>     <p>Docente de la Facultad de Ciencias para la Salud, Universidad de Caldas, Manizales,    Colombia. </p>     <p><b>Correspondencia</b>: Dora I. Molina, MD. Carrera 23 No. 57-60 Apto. 202,    Manizales. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:doraines56@gmail.com">doraines56@gmail.com</a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Recibido: 24/10/08. Aprobado: 29/10/08.</p> <hr size="1">     <p><font size="3"><b>Marco conceptual</b></font></p>     <p> La propuesta planteada por la Sociedad Colombiana de Cardiolog&iacute;a, la    Federaci&oacute;n Diabetol&oacute;gica Colombiana, la Asociaci&oacute;n Colombiana    de Medicina Interna y la Sociedad Colombiana de Nefrolog&iacute;a, est&aacute;    encaminada a lograr un acercamiento con el Gobierno Nacional que permita establecer    un programa integral en promoci&oacute;n de la salud y prevenci&oacute;n de    la enfermedad cardiovascular, en la totalidad del territorio colombiano, en    compa&ntilde;&iacute;a de las instituciones en menci&oacute;n y que incluya    todos los niveles de atenci&oacute;n en salud. As&iacute; mismo, hace parte    de la preocupaci&oacute;n de estas sociedades cient&iacute;ficas por la creciente    epidemia de enfermedades cardiovasculares en nuestro pa&iacute;s, ya que constituyen    la primera causa de muerte y discapacidad.</p>     <p>La hipertensi&oacute;n arterial es un factor de riesgo silencioso. Su prevalencia    mundial est&aacute; en aumento (1) mientras el control poblacional de las cifras    de presi&oacute;n elevadas, a&uacute;n es muy pobre (menos de 30% de los pacientes    tratados est&aacute;n controlados) (2).</p>     <p>De acuerdo con estudios realizados por el grupo de investigaci&oacute;n del    Doctor Dagn&oacute;var Aristiz&aacute;bal Ocampo, en Medell&iacute;n, la hipertensi&oacute;n    tiene un riesgo atribuible poblacional de 32,3%. Seg&uacute;n estos datos, si    se lograra la prevenci&oacute;n de este importante factor con intervenciones    de prevenci&oacute;n primaria, se reducir&iacute;an los problemas cardiovasculares    en un 32%.</p>     <p>De otra parte, la diabetes mellitus es una de las primeras causas de defunci&oacute;n    en el mundo occidental. Puede afectar a cualquier persona; no respeta edad,    g&eacute;nero, grupo &eacute;tnico o nacionalidad. Su prevalencia aument&oacute;    r&aacute;pidamente en a&ntilde;os recientes. El envejecimiento de la poblaci&oacute;n    mundial, los malos h&aacute;bitos alimentarios, el sedentarismo y la obesidad    parecen ser las causas mejor identificadas por los estudios epidemiol&oacute;gicos.    De acuerdo con datos de la Federaci&oacute;n Internacional de Diabetes (IDF,    por su sigla en Ingl&eacute;s) y la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud    (OMS), mientras para 2000 la poblaci&oacute;n mundial diab&eacute;tica se estimaba    en 175 millones, para 2010 se calcula en 240 millones. Esto se fundamenta en    la informaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica actual, la previsi&oacute;n de la    distribuci&oacute;n demogr&aacute;fica por edades, los niveles actuales y futuros    del desarrollo econ&oacute;mico, as&iacute; como la presunci&oacute;n de que    las tasas de prevalencia ser&aacute;n mayores en 2010. La prevalencia estimada    para Colombia es de 5% a 8%, lo cual permite calcular una poblaci&oacute;n aproximada    de 3 millones de diab&eacute;ticos. </p>     <p>Sin duda la diabetes mellitus se ha convertido en una pandemia y con ello en    un problema de salud p&uacute;blica; el paciente diab&eacute;tico tiene dos    a cuatro veces mayor riesgo de enfermedad coronaria y ataque cerebrovascular    que el no diab&eacute;tico. Es una de las principales causas de ceguera en los    adultos y es responsable de un tercio de las amputaciones no traum&aacute;ticas    que se practican en los centros hospitalarios y de 20% a 30% de las causas de    enfermedad renal cr&oacute;nica. La calidad de vida del paciente diab&eacute;tico    se empobrece de manera significativa y su expectativa de vida se reduce en doce    a&ntilde;os aproximadamente.</p>     <p>Por tales motivos, los profesionales de la salud se ven obligados a cambiar    la forma de abordar las enfermedades de los pacientes desde los principios de    la promoci&oacute;n de la salud y la prevenci&oacute;n de la enfermedad como    una nueva pol&iacute;tica de salud p&uacute;blica. Esto ocurre gracias a que    en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la poblaci&oacute;n mundial ha presenciado    todo un proceso evolutivo en la salud dado por fen&oacute;menos de transici&oacute;n    epidemiol&oacute;gica y demogr&aacute;fica, dentro de los que se destacan el    incremento en la esperanza de vida al nacer que nos enfrenta a un mayor n&uacute;mero    de personas con enfermedades cr&oacute;nicas, siendo mayor la expectativa en    la mujer que en el hombre y consider&aacute;ndose esta una poblaci&oacute;n    de especial abordaje. En estos primeros a&ntilde;os del siglo XXI, la patolog&iacute;a    m&aacute;s seria y prevalente que presenta la mujer colombiana es la enfermedad    cardiovascular. En cuanto a mortalidad en Colombia, &eacute;sta afecta a 50,7    por 1.000 mujeres con enfermedades cerebrovasculares y a 67,1 por 1.000 mujeres    con enfermedad isqu&eacute;mica del coraz&oacute;n, siendo la primera causa    de muerte en este pa&iacute;s (3). </p>     <p>Los cambios en los h&aacute;bitos nutricionales y en la actividad f&iacute;sica    son las caracter&iacute;sticas que m&aacute;s se relacionan con la acelerada    transici&oacute;n econ&oacute;mica experimentada por los pa&iacute;ses en v&iacute;a    de desarrollo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la cual dio origen a una migraci&oacute;n    masiva del campo a la ciudad (4). A la transici&oacute;n econ&oacute;mica se    sumaron, en algunos pa&iacute;ses Latinoamericanos como es el caso de Colombia,    situaciones de orden pol&iacute;tico que llevaron a grandes desplazamientos    de campesinos a los centros urbanos (5).</p>     <p>El proceso de transici&oacute;n demogr&aacute;fica en Colombia puede ser un    ejemplo de lo que ocurre en otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n de las Am&eacute;ricas;    es el producto de transformaciones sociales profundas en los niveles de urbanizaci&oacute;n,    industrializaci&oacute;n, ingresos, educaci&oacute;n y atenci&oacute;n de la    salud. Esto se refleja en el cambio de la estructura poblacional, como resultado    de la acelerada reducci&oacute;n de las tasas generales de fertilidad, natalidad    y mortalidad y en consecuencia, en el aumento en la esperanza de vida al nacer.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El proceso de transici&oacute;n epidemiol&oacute;gica en Colombia es similar    al acaecido en los pa&iacute;ses de ingresos medios, conocido como &laquo;transici&oacute;n    prolongada y polarizada&raquo;, debido a la coexistencia de enfermedades transmisibles,    cr&oacute;nicas y degenerativas, y de lesiones: violencia y trauma.</p>     <p>Fumar es la causa de muerte m&aacute;s evitable en el mundo y es un factor    preponderante en la aparici&oacute;n de enfermedad coronaria. El tabaco es responsable    de una de cada cinco muertes en Occidente y es un factor de riesgo fundamental    no s&oacute;lo en la generaci&oacute;n de cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica,    sino de eventos cerebrovasculares y enfermedad vascular perif&eacute;rica. Se    estima que 29% de las muertes causadas por enfermedad coronaria, se relacionan    de manera directa con el tabaquismo.</p>     <p>El riesgo de enfermedad cardiovascular comienza a disminuir desde el momento    en que se deja de fumar; hay 50% de reducci&oacute;n de eventos cardiovasculares    e infarto no fatal y hacia el tercer a&ntilde;o el riesgo disminuye pr&aacute;cticamente    al de los que nunca han fumado.</p>     <p>Seg&uacute;n las estimaciones, los niveles altos de colesterol ocasionan cerca    de 4,4 millones de defunciones (7,9% del total) y la p&eacute;rdida de 40,4    millones de AVAD (2,8% del total), aunque sus efectos suelen coincidir con los    de la hipertensi&oacute;n. Esa cifra representa 18% de los accidentes cerebrovasculares    y 56% de las cardiopat&iacute;as isqu&eacute;micas mundiales (6).</p>     <p>En relaci&oacute;n con la rehabilitaci&oacute;n orientada hacia la prevenci&oacute;n    esencial y primaria de riesgo cardiovascular, es importante considerar que esta    es la &laquo;m&aacute;s econ&oacute;mica&raquo; y sobre todo la que m&aacute;s    ayudar&iacute;a a evitar la discapacidad que se asocia con la enfermedad cardiovascular.    Discapacidad que hoy en d&iacute;a se incrementa en hombres y mujeres que est&aacute;n    entre los 50 y 69 a&ntilde;os de edad, que han sufrido un evento coronario,    hasta en 49% y 69% respectivamente.</p>     <p>A nivel nacional el reto que nos compromete a todos es frenar el incremento    acelerado en la incidencia de las enfermedades cardiovasculares por medio de    la orientaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas actuales y el estrecho acompa&ntilde;amiento    de las autoridades regionales de salud para intervenir en la atenci&oacute;n    de las poblaciones m&aacute;s vulnerables del pa&iacute;s.</p>     <p>Las cinco &aacute;reas m&aacute;s importantes de acci&oacute;n se encuentran    contempladas en la &laquo;declaraci&oacute;n de victoria sobre la salud cardiovascular&raquo;    y que en la actualidad a&uacute;n constituyen el est&aacute;ndar internacional    para orientar las pol&iacute;ticas ya mencionadas; los puntos que comprende    son: </p>     <p>- Educaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n y est&iacute;mulo de la demanda de    educaci&oacute;n de los consumidores.    <br>   - Aplicaci&oacute;n oportuna del conocimiento cient&iacute;fico.    <br>   - Voluntad pol&iacute;tica para promover la salud p&uacute;blica.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   - Creaci&oacute;n de coaliciones para conseguir los recursos necesarios.    <br>   - Promoci&oacute;n de una nueva forma de trabajo mediante la coordinaci&oacute;n    de las iniciativas de grupos ubicados dentro de cada pa&iacute;s y en distintas    partes del mundo.</p>     <p>De otro lado la OMS, en su conocido informe de salud en el mundo para el a&ntilde;o    2002, insta a los pa&iacute;ses a adoptar pol&iacute;ticas y programas que promuevan    intervenciones en el conjunto de la poblaci&oacute;n, como por ejemplo, la reducci&oacute;n    de la cantidad de sal en los alimentos procesados, la disminuci&oacute;n de    las grasas alimentarias, el fomento del ejercicio, el consumo abundante de frutas    y verduras, y la reducci&oacute;n del tabaquismo. </p>     <p>La Organizaci&oacute;n advierte que &laquo;la falta de intervenci&oacute;n    tiene costos graves&raquo;. El informe predice que se haga algo, ya que para    2020 morir&aacute;n cada a&ntilde;o a causa del tabaco nueve millones de personas,    frente a los cerca de cinco millones actuales; cinco millones de defunciones    frente a los tres millones actuales, ser&aacute;n atribuibles al sobrepeso y    a la obesidad. El n&uacute;mero de a&ntilde;os de vida sana que no disfrutar&aacute;n    es inaceptablemente alto (6).</p>     <p>Estas son las intervenciones m&aacute;s costo-eficaces identificadas para reducir    las enfermedades cardiovasculares y se encuentran al alcance de las comunidades    si se les educa oportunamente y se comprometen con su salud.</p>     <p>Por todo lo expuesto, es conveniente establecer alianzas estrat&eacute;gicas    entre el gobierno nacional y las sociedades cient&iacute;ficas colombianas a    cargo del estudio y manejo de las enfermedades cardio-cerebro-vasculares, como    un compromiso conjunto en la protecci&oacute;n de la salud.</p>     <p>En conclusi&oacute;n, la realizaci&oacute;n de estudios que identifiquen el    peso espec&iacute;fico de cada uno de los factores de riesgo, y que eval&uacute;en    el impacto de las medidas de prevenci&oacute;n y de intervenci&oacute;n terap&eacute;utica    bajo las propias condiciones de las poblaciones del tercer mundo, son una obligaci&oacute;n    de todos los actores involucrados con la Salud P&uacute;blica; es decir Ministerios,    Universidades, Sociedades Cient&iacute;ficas e Institutos de Investigaci&oacute;n.    Por lo tanto, para los pa&iacute;ses latinoamericanos es fundamental dise&ntilde;ar    ensayos cl&iacute;nicos bien estructurados, que permitan evaluar de forma estricta    la eficacia de las intervenciones dirigidas a la prevenci&oacute;n y recuperaci&oacute;n    de las enfermedades cardiovasculares y metab&oacute;licas que hoy en d&iacute;a    son los problemas m&aacute;s importantes de salud en estos pa&iacute;ses. Es    preferible que este tipo de estudios los coordinen y financien los Sistemas    Nacionales de Ciencia y Tecnolog&iacute;a y tengan independencia de cualquier    conflicto de inter&eacute;s comercial, adem&aacute;s de ser concebidos para    mostrar resultados que permitan obtener un cambio positivo en la pr&aacute;ctica    m&eacute;dica y en las pol&iacute;ticas de Salud P&uacute;blica (7).</p>     <p>As&iacute;, de manera puntual, se propone lo siguiente:</p>     <p>- Apoyo a los entes territoriales de salud para el desarrollo de pol&iacute;ticas    que permitan la generaci&oacute;n de nuevos instrumentos en promoci&oacute;n    de la salud y prevenci&oacute;n de la enfermedad cardiovascular y capacitaci&oacute;n    del recurso humano de la salud.    <br>   - Historia &uacute;nica nacional en riesgo cardiovascular, marco de referencia    Centro Latinoamericano de Perinatolog&iacute;a y Desarrollo Humano (CLAP).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   - Estrategias de intervenci&oacute;n acordes con la epidemiolog&iacute;a regional.</p>     <p><font size="3"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <p>1. Kearney PM, Whelton M, Reynolds K, Muntner P, Whelton PK, He J. Global burden    of hypertension: analysis of worldwide data. Lancet 2005; 365 (9455): 217-223.</p>     <p>2. Chobanian AV, Bakris GL, Black HR, Cushman WC, Green LA, Izzo JL, et al.    The Seventh Report of the Joint National Committee on Prevention, Detection,    Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure: the JNC 7 report. JAMA 2003;    289 (19): 2560-2572.</p>     <p>3. G&eacute;nero, Salud y Desarrollo en las Am&eacute;ricas &#8211; Indicadores    B&aacute;sicos 2005. Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud. Oficina Regional    de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud.</p>     <p>4. La otra guerra: destierro y despoblamiento. Bolet&iacute;n COHDES, abril    2003.</p>     <p>5. Rep&uacute;blica de Colombia. Ministerio de Defensa Nacional. Informe anual    de derechos humanos y derecho internacional humanitario 2002 y avances periodo    presidencial 2003. Disponible en: <a href="http://www.mindefensa.gov.co/index.php?%20page=181&id=371" target="_blank">http://www.mindefensa.gov.co/index.php?    page=181&amp;id=371</a> </p>     <p>6. Jaramillo G&oacute;mez NI, Torres de Galvis Y. Aspectos epidemiol&oacute;gicos    y conocimiento sobre factores asociados como base para la prevenci&oacute;n    cardiocerebrovascular. En: Factores de riesgo cardiovascular. Mitos y realidades.    2&ordf;. Ed. Cl&iacute;nica Las Am&eacute;ricas: Medellin; 2007. p. 17-59.</p>     <p>7. L&oacute;pez-Jaramillo P, Casas JP, Bautista L, Serrano NC, Morillo CA.    An integrated proposal to explain the epidemic of cardiovascular disease in    a developing country. From socioeconomic factors to free radicals. Cardiology    2001; 96: 1-6.</p> </font>       ]]></body>
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