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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana"> 				    <p><font size="4" face="Verdana">    <center><b>Revista Colombiana de Cardiolog&iacute;a:    <br> 			  Pasado, presente y futuro</b></center></font></p> 				 				     <p><font size="3" face="Verdana">    <center><b>Colombian Journal of Cardiology:     <br> 			    Past, present and future</b></center></font></p> 				      <p>    <center>Jorge Le&oacute;n Galindo, MD., FACC.</center></p>     <p>Editor Revista Colombiana de Cardiolog&iacute;a</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Recibido: 08/04/2012. Aceptado: 09/04/2012</p> <hr size="1">     <p>Tengo mucho gusto de iniciar este Simposio de la Revista Colombiana de Cardiolog&iacute;a titulado &quot;El arte de publicar&quot; y al mismo tiempo conmemorar los casi 27 a&ntilde;os de existencia de nuestra publicaci&oacute;n.</p>     <p> La palabra arte viene del lat&iacute;n &quot;ars&quot;, &quot;artis&quot;, y se refiere a cualquier actividad o producto realizado por el ser humano con finalidad est&eacute;tica o comunicativa a trav&eacute;s del cual se expresan ideas, emociones, o nos da una visi&oacute;n del mundo mediante recursos como los pl&aacute;sticos, ling&uuml;&iacute;sticos, sonoros o escritos. El arte es un componente de la cultura. Es la transmisi&oacute;n de ideas y valores inherentes a cualquier cultura humana a lo largo del espacio y el tiempo. Com&uacute;nmente el arte se suele considerar como una actividad creadora del ser humano como medio expresivo. Seg&uacute;n Arist&oacute;teles el arte es &quot;la permanente disposici&oacute;n del ser humano a producir cosas de un modo racional&quot;, para Quintiliano &quot;est&aacute; basada en un m&eacute;todo y un orden&quot;; para Plat&oacute;n &quot;es la capacidad de hacer cosas por medio de la inteligencia, a trav&eacute;s del aprendizaje; es la capacidad creadora del ser humano&quot;. Casiodoro se&ntilde;al&oacute; tres objetivos del arte: ense&ntilde;ar, conmover y complacer. El arte desde siempre ha sido uno de los principales medios de expresi&oacute;n del hombre a trav&eacute;s del cual se relaciona con el mundo; por esto publicar, incluyendo temas cient&iacute;ficos, es arte.</p>     <p> Personalmente, quien me acerc&oacute; al arte de la publicaci&oacute;n cient&iacute;fica fue el Dr. George E. Burch por all&aacute; en 1973 durante mi especializaci&oacute;n en Medicina Interna y Cardiolog&iacute;a en la Universidad de Tulane en Nueva Orleans. Me contagi&oacute; al entregarme art&iacute;culos para revisarlos luego de ser arbitrados para darle un concepto antes de ser publicados en el American Heart Journal donde el Dr. Burch era el editor. Fue as&iacute; que al regresar a Bogot&aacute; en 1976 luego de completar mi entrenamiento, ten&iacute;a la idea casi obsesiva y algo compulsiva de crear una publicaci&oacute;n en cardiolog&iacute;a en la cual quedara impresa la investigaci&oacute;n realizada en nuestro pa&iacute;s. Me motiv&oacute; tambi&eacute;n la frustraci&oacute;n que viv&iacute; luego de presentar trabajos en los Congresos de la Sociedad Colombiana de Cardiolog&iacute;a; &eacute;stos quedaban almacenados en los archivos del viento y en la misma forma como &eacute;ste se dispersa en el infinito, nuestros trabajos lo segu&iacute;an con fidelidad.</p>     <p> No quedaba evidencia alguna en la historia de la cardiolog&iacute;a colombiana de los documentos de los trabajos realizados, excepto los t&iacute;tulos grabados que permanec&iacute;an como testigos mudos en el folleto del programa del Congreso. Sin la historia el pasado se desvanece, el presente se convierte en una tramoya en la cual no hay certeza si lo que existe sea real y verdadero, y con la ausencia de cimientos ser&iacute;a dif&iacute;cil construir un futuro promisorio. Ante esta realidad tr&aacute;gico c&oacute;mica nos pusimos en el trabajo de crear una publicaci&oacute;n en la cual quedara plasmado para la posteridad nuestro devenir cient&iacute;fico y as&iacute; nosotros y el mundo entero podr&iacute;amos y podr&iacute;a conocer y reconocer nuestra especialidad y nuestra realidad. Fue as&iacute; que luego de muchas pruebas de ensayo y error logramos, en noviembre de 1985 durante el XI Congreso Colombiano de Cardiolog&iacute;a, publicar el primer n&uacute;mero de nuestra Revista Colombiana de Cardiolog&iacute;a. Este prop&oacute;sito  se logr&oacute; con la ayuda incondicional del Director M&eacute;dico del Laboratorio Farmac&eacute;utico Knoll de esa &eacute;poca, el Dr. Humberto Mar&iacute;n, psiquiatra de profesi&oacute;n, quien crey&oacute; en el proyecto. &Eacute;l percibi&oacute; nuestra ansiedad en el pensamiento y tal vez quiso evitarnos la frustraci&oacute;n si no se dieran las cosas. Inicialmente sacamos un n&uacute;mero cada seis meses durante los primeros casi cinco a&ntilde;os, periodo durante el cual la publicaci&oacute;n recibi&oacute; soporte econ&oacute;mico del Laboratorio Farmac&eacute;utico. Despu&eacute;s de ese periodo se dio cumplimiento a un trato verbal de &quot;abrir&quot; la revista a toda la industria farmac&eacute;utica que tuviera inter&eacute;s en anunciar en sus p&aacute;ginas. En esta etapa aumentamos la frecuencia de la publicaci&oacute;n a cada tres meses y luego, desde 1990, a cada dos meses, que es la frecuencia en que hoy en d&iacute;a se publica. El &quot;destete&quot; con Knoll trajo la necesidad de autofinanciarnos y urg&iacute;amos de alguien que nos ayudara a administrar y mercadear la revista. Fue as&iacute; como, utilizando un lenguaje coloquial, &quot;sonsacamos&quot; a Mar&iacute;a Eugenia Calder&oacute;n de Knoll, quien desde entonces ha sido el alma y gu&iacute;a de nuestra publicaci&oacute;n.</p>     <p> Durante todos estos casi veintisiete a&ntilde;os fuimos adquiriendo experiencia en el proceso editorial como tambi&eacute;n comercial con la industria farmac&eacute;utica. Experiencia obtenida a trav&eacute;s del ensayo y error, de &eacute;xitos y fracasos, de alegr&iacute;as y tristezas, de logros y frustraciones. Considero que uno de los principales &eacute;xitos de la Revista Colombiana de Cardiolog&iacute;a est&aacute; en el hecho de haber logrado conformar un Comit&eacute; Editorial de la talla cient&iacute;fica que la publicaci&oacute;n tiene en la actualidad. En mi coraz&oacute;n de cardi&oacute;logo guardo y recuerdo con gran cari&ntilde;o, agradecimiento y respeto, y deseo hacer un homenaje especial al Comit&eacute; Editorial inicial compuesto por mi gran amigo el Dr. H&eacute;ctor Gonz&aacute;lez Recam&aacute;n, ya fallecido, quien junto con los Drs. Hernando del Portillo y Alberto Bar&oacute;n creyeron en la revista y de quienes recib&iacute; un apoyo total e incondicional en todo momento. Su soporte, junto con el de Mar&iacute;a Eugenia Calder&oacute;n, en compa&ntilde;&iacute;a de Terry Stelle y Adriana Cort&eacute;s, han sido vitales para la supervivencia de la publicaci&oacute;n.</p>     <p> Desde el punto de vista metodol&oacute;gico y organizacional editorial, el logro que considero de mayor significancia fue el crear un programa de sistematizaci&oacute;n del proceso. En determinado momento el Editor sinti&oacute; gran preocupaci&oacute;n y frustraci&oacute;n al no sentirse capaz de tener control sobre los art&iacute;culos recibidos y los publicados, al no tener certeza sobre la fase del proceso editorial en que se encontraba tal o cual art&iacute;culo. El seguimiento y control se llevaba manualmente; gran descontento y desconfianza posiblemente vivieron los autores por dicha metodolog&iacute;a arcaica. Entonces, decidimos, con el Comit&eacute; Editorial y con la ayuda del Ing. Jorge S&aacute;nchez, dise&ntilde;ar un programa para la sistematizaci&oacute;n del proceso editorial -antes de lanzarnos en esta aventura averiguamos sobre el costo de programas similares hechos en el exterior los cuales sub&iacute;an de varios miles de d&oacute;lares, inalcanzable para nuestras posibilidades- de manera que iniciamos el proceso comenzando desde la recepci&oacute;n del art&iacute;culo hasta su publicaci&oacute;n. Se dise&ntilde;&oacute; la capacidad de conocer en qu&eacute; etapa del camino se encontraba el art&iacute;culo y cu&aacute;nto tiempo permanecer&iacute;a en cada estadio, esto para garantizarles a los autores que su trabajo estaba siempre en movimiento en el devenir editorial y as&iacute; acortar el tiempo del proceso. Luego de la implementaci&oacute;n del sistema el tiempo se redujo en casi un sesenta por ciento.</p>     <p> En el trabajo editorial, la etapa m&aacute;s dif&iacute;cil y complicada en mi experiencia, es el proceso de &quot;peer review&quot; o de arbitraje. Toda publicaci&oacute;n cient&iacute;fica debe crear la cultura del arbitraje, de un arbitraje objetivo, imparcial, justo y sobretodo respetuoso con los conceptos y las ideas de los autores. Tarea no f&aacute;cil y que toma tiempo. El crear un equipo de &aacute;rbitros con las caracter&iacute;sticas descritas, que est&eacute; motivado para colaborar y aportar su tiempo a tan extenuante y valiosa labor no se logra en la primera instancia. Como lo hemos discutido en este foro anteriormente, no existe unanimidad en la forma ni en la metodolog&iacute;a de hacer un arbitraje cient&iacute;fico. El concepto se encuentra en constante discusi&oacute;n y la metodolog&iacute;a ideal no se ha encontrado. El genio de la l&aacute;mpara no se ha manifestado. La mayor&iacute;a de las revistas cient&iacute;ficas, en las cuales nos incluimos, lo hacen en la forma en que el &aacute;rbitro sea an&oacute;nimo y los autores no, otras, en las que ambas partes son an&oacute;nimas, otras en las que el arbitramiento se debe hacer abiertamente, o sea que ambas partes conocen sus nombres. Actualmente existe una tendencia en que el arbitraje lo hacen los lectores del art&iacute;culo en la revista luego de ser publicado sin arbitraje. Despu&eacute;s la revista lo publica nuevamente con las cr&iacute;ticas o sugerencias de los lectores. </p>     <p> El arbitramiento de los art&iacute;culos enviados a la Revista Colombiana de Cardiolog&iacute;a ha progresado positivamente, actividad que se hace en forma cuidadosa y profesional. El grupo de &aacute;rbitros se ha identificado y se ha logrado hacerlo por subespecializaciones en el campo de la cardiolog&iacute;a. De la calidad de estos &aacute;rbitros depende en gran parte la calidad de la publicaci&oacute;n. Es el filtro cient&iacute;fico de las revistas. Para ingresar y ser admitida una publicaci&oacute;n cient&iacute;fica en los &iacute;ndices internacionales, la calidad y la forma como se realiza el proceso de arbitraje es fundamental para calificarla. Hemos avanzado pero somos conscientes de que esta labor es ardua y tomar&aacute; tiempo en llegar a la meta que queremos. El crear una cultura es una labor humana que toma tiempo para alcanzar una madurez en sus miembros. Tambi&eacute;n somos conscientes de que la calidad de la publicaci&oacute;n se retroalimenta con la calidad del arbitraje; cuanto m&aacute;s reconocida sea una publicaci&oacute;n m&aacute;s &quot;f&aacute;cil&quot; ser&aacute; el motivar y conseguir &aacute;rbitros de altas cualidades cient&iacute;ficas, y mientras el arbitraje sea m&aacute;s objetivo, profesional y especializado la afluencia de art&iacute;culos de alta calidad ser&aacute; mayor y la publicaci&oacute;n ser&aacute; de mejor calidad y su visibilidad e impacto aumentar&aacute;n.</p>     <p> Finalmente la Revista tiene su p&aacute;gina web independiente. En ella se encuentran los art&iacute;culos publicados desde hace 14 a&ntilde;os. La b&uacute;squeda del art&iacute;culo se puede realizar mediante el nombre de &eacute;ste o a trav&eacute;s del nombre de los autores. Estamos organizando los links para tener comunicaci&oacute;n con otras revistas importantes nacionales e internacionales. A trav&eacute;s de esta p&aacute;gina lograremos completar el c&iacute;rculo editorial virtual de los art&iacute;culos enviados a la Revista. Todo el proceso se podr&aacute; hacer virtualmente v&iacute;a Internet, desde el env&iacute;o del art&iacute;culo a la Revista, el dirig&iacute;rselo al Editor, &eacute;ste a los Jefes de Secci&oacute;n de las subespecialidades, de aqu&iacute; a los &aacute;rbitros, de ellos nuevamente a los Jefes de Secci&oacute;n, ellos al Editor y su presentaci&oacute;n al final ante el Comit&eacute; Editorial para su publicaci&oacute;n, todo v&iacute;a Internet.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> La Revista Colombiana de Cardiolog&iacute;a siente gran orgullo por haber logrado la meta que se fij&oacute; desde un comienzo y que fue el crear la cultura de publicar nuestra investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y que quedara impresa. De hacer esa transmisi&oacute;n del conocimiento y dejar la evidencia escrita de nuestra investigaci&oacute;n sobre las enfermedades cardiovasculares a trav&eacute;s de la Revista Colombiana de Cardiolog&iacute;a para los m&eacute;dicos y dem&aacute;s profesionales de la salud en el &aacute;mbito nacional e internacional. El motivo de este orgullo se evidenci&oacute; con la investigaci&oacute;n que realiz&oacute; el Dr. Libardo Medina quien analiz&oacute; los art&iacute;culos publicados entre los a&ntilde;os 2000 y 2010. Comprob&oacute; que el tema m&aacute;s publicado fue sobre Cardiolog&iacute;a cl&iacute;nica (14,4%), seguido de Cirug&iacute;a cardiovascular en el adulto (11,1%) y Hemodinamia y Cuidados intensivos (10,8%); que la patolog&iacute;a de la cual se publicaron m&aacute;s art&iacute;culos en este periodo de tiempo fue sobre la enfermedad arterioescler&oacute;tica (21%) y que los tipos de trabajos m&aacute;s publicados fueron los trabajos originales de investigaci&oacute;n (37,5%), seguidos de los observacionales y descriptivos (24,9%), y finalmente por los art&iacute;culos de revisi&oacute;n de temas (18,9%). El haber logrado doblar la cantidad de trabajos originales en relaci&oacute;n a los de la revisi&oacute;n de temas demuestra la inquietud cient&iacute;fica que reina en el ambiente de la cardiolog&iacute;a en Colombia. Por observaci&oacute;n propia conozco que en el pa&iacute;s probablemente no existe otra revista m&eacute;dica de otras especialidades m&eacute;dicas que tenga este porcentaje de trabajos cient&iacute;ficos originales en su publicaci&oacute;n. Esto demuestra que nuestra especialidad es de las m&aacute;s inquietas intelectualmente en el pa&iacute;s.</p>     <p> Alguien me preguntar&aacute; acerca de la visi&oacute;n que tengo sobre el futuro de la Revista Colombiana de Cardiolog&iacute;a y le contestar&iacute;a que lo veo claro. Vislumbro un gran porvenir pues se ha preparado para los avances tecnol&oacute;gicos que vendr&aacute;n. &iquest;Desaparecer&aacute; la versi&oacute;n impresa? No lo s&eacute;, no lo creo, pero puede suceder. La Revista est&aacute; preparada para existir virtualmente. &iquest;Que si podremos tener im&aacute;genes animadas en la versi&oacute;n escrita? Creo que s&iacute;; conocemos y hemos empleado la realidad aumentada y ser&aacute; sencillo implementar el &quot;scan&quot;, ambas tecnolog&iacute;as ya se est&aacute;n utilizando en los medio escritos incluyendo los peri&oacute;dicos. Se pueden generar espacios de visualizaci&oacute;n interactiva digital con modelos en 3D, textos, videos, audio y en general la multimedia. En la versi&oacute;n por Internet ya podemos introducir videos en los art&iacute;culos.</p>     <p> Debemos mejorar la visibilidad, debemos ingresar a m&aacute;s &iacute;ndices cient&iacute;ficos m&eacute;dicos a nivel internacional. Ya pertenecemos a nivel nacional a Publindex de Colciencias y a Licocs (Literatura Colombiana en Ciencias de la Salud). Internacionalmente estamos en SciELO (Scientific Electronic Library on Line), Lilacs (Literatura Latinoamericana en Ciencias de la Salud) y fuimos invitados a ingresar a la plataforma WoK, (Web of Knowledge) que incluye el Journal Citation Index. Nuestro sue&ntilde;o es ingresar al Index Medicus, a PubMed, y creemos que estamos listos. Con ello podremos so&ntilde;ar con medir alg&uacute;n d&iacute;a el impacto de la Revista Colombiana de Cardiolog&iacute;a a nivel internacional. Para tener una penetraci&oacute;n y visibilidad significativa en el &aacute;mbito internacional ser&aacute; necesario tener toda nuestra publicaci&oacute;n tanto en idioma espa&ntilde;ol como en ingl&eacute;s. Lo tratamos pero todav&iacute;a no estamos preparados para lograrlo completamente, es un objetivo por alcanzar.</p>     <p> Por medio de estas cuatro p&aacute;ginas quise, y ojal&aacute; lo haya logrado, motivarlos para que piensen en lo que puede ser y se puede convertir en un futuro nuestra revista. Que sientan que ella le pertenece a los miembros de la Sociedad Colombiana de Cardiolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Cardiovascular, sentirla como propia y luchar para mejorar la calidad cient&iacute;fica de su contenido. Sentir que nos representa y representa la cardiolog&iacute;a colombiana ante el mundo. Ya comenzamos; miren el &uacute;ltimo n&uacute;mero y observen que hay dos art&iacute;culos enviados por autores de otros pa&iacute;ses.    <br>   El futuro de Colombia es grande y promisorio al igual que el de nuestra cardiolog&iacute;a, especialmente por su gente joven que se encuentra en formaci&oacute;n. Los hemos estructurado desde el punto de vista acad&eacute;mico, &eacute;tico y profesional pero los debemos fortalecer y motivar desde el punto de vista investigativo, contagiarlos con el esp&iacute;ritu de la duda y mostrarles la metodolog&iacute;a cient&iacute;fica en la investigaci&oacute;n.</p> </font>      ]]></body>
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