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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Consideraciones sobre el valor pronóstico de los estudios de perfusión miocárdica]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Fundación Clínica Shaio Departamento de Medicina Nuclear ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">     <p><font size="4" face="Verdana">    <center><b>Consideraciones sobre el valor pron&oacute;stico de los estudios de perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica</b></center></font></p>     <p><font size="3" face="Verdana">    <center><b>Considerations regarding prognostic value of myocardial perfusion studies</b></center></font></p>     <P>    <center>Ram&oacute;n Murgueitio<SUP>a</SUP>, Sonia Merlano<SUP>a</SUP>, Edgard J. Rodr&iacute;guez<SUP>a</SUP> </center></P>     <P> <SUP>a</SUP>Departamento de Medicina Nuclear, Fundaci&oacute;n Cl&iacute;nica Shaio, Bogot&aacute;, Colombia.</P>     <P> *Autor para correspondencia: Correos electr&oacute;nicos: <a href="mailto:ramón.murgueitio@shaio.org">ramón.murgueitio@shaio.org</a>; <a href="mailto:rammur7@yahoo.com">rammur7@yahoo.com</a> (R. Murgueitio).</P>     <P>Recibido el 29 de enero de 2014; aceptado el 3 de febrero de 2014.</P></font><font size="2" face="Verdana"> <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> Los estudios de perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica se usan desde hace treinta a&ntilde;os, cuentan con profusa literatura y amplia documentaci&oacute;n de Medicina basada en la evidencia y constituyen una valiosa herramienta diagn&oacute;stica y pron&oacute;stica en quienes se sospecha enfermedad coronaria. </P>     <P> Diferentes publicaciones avalan su utilidad en la estratificaci&oacute;n del riesgo y como estrategia diagn&oacute;stica costo-efectiva. Estas caracter&iacute;sticas han facilitado la identificaci&oacute;n de pacientes de bajo riesgo con perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica normal, quienes pueden recibir tratamiento m&eacute;dico, con miras a evitar procedimientos e intervenciones adicionales y habitualmente costosas en comparaci&oacute;n con aquellos pacientes con estudios anormales, que s&iacute; precisan esquemas de manejo intervencionista<SUP>1</SUP> (angiograf&iacute;a coronaria para confirmar diagn&oacute;stico y definir necesidad de angioplastia con implante de <I>stents</I> o revascularizaci&oacute;n mediante puentes aorto-coronarios).</P>     <P> Se considera que un estudio de perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica normal es indicativo de bajo riesgo. De acuerdo con las gu&iacute;as publicadas por <I>American College of Cardiology / American Heart Asociation</I> (ACC/AHA) para pacientes con angor estable, se define "bajo riesgo" una tasa de mortalidad menor al 1% por a&ntilde;o<SUP>2</SUP>.</P>     <P> Aquellos con estudios catalogados como normales (puntaje de severidad en el estr&eacute;s o SSS menor o igual 4 y fracci&oacute;n de eyecci&oacute;n ventricular izquierda mayor o igual al 50%) se asocian con buen pron&oacute;stico, libre de eventos "duros", durante un per&iacute;odo de tiempo variable, conocido como "per&iacute;odo de garant&iacute;a", el cual fue definido por Hachamovitch en un original art&iacute;culo publicado en 2003 y ha servido de base para investigaciones posteriores sobre el tema<SUP>3</SUP>.</P>     <P> En su trabajo, Hachamovitch y colaboradores, en una poblaci&oacute;n de 7.376 pacientes con estudios de perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica normal (realizada con estr&eacute;s f&iacute;sico o farmacol&oacute;gico) y un seguimiento de 665&plusmn;200 d&iacute;as, encontraron que el riesgo para muerte card&iacute;aca e infarto no fatal, era relativamente bajo en los pacientes sin enfermedad coronaria previa que ten&iacute;an un estudio normal con ejercicio f&iacute;sico, y se acrecentaba en presencia de diabetes, disnea, mayor edad, as&iacute; como en quienes se hac&iacute;a el estudio bajo estr&eacute;s farmacol&oacute;gico. En los pacientes con enfermedad coronaria conocida y estudio de perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica normal, tambi&eacute;n encontraron mayor tasa de eventos "duros" con los mismos par&aacute;metros anteriores, pero adicionaron la hipertensi&oacute;n arterial como factor de pron&oacute;stico adverso. En este grupo la tasa de eventos se increment&oacute; en funci&oacute;n del tiempo de seguimiento. Al comparar por intervalos de seis meses, del primero al cuarto intervalo, el riesgo aument&oacute; 2 a 2,5 veces, y por tanto la tasa de eventos fue mayor en el segundo a&ntilde;o de seguimiento con relaci&oacute;n al primero. El riesgo parece elevarse de manera apreciable con el tiempo en pacientes con enfermedad coronaria conocida<SUP>3</SUP>.</P>     <P> La mayor&iacute;a de trabajos sobre el valor pron&oacute;stico de la perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica han sido llevados a cabo por per&iacute;odos de seguimiento relativamente cortos (cercanos a un a&ntilde;o), lapso durante el cual la posibilidad de aparici&oacute;n de eventos "duros" es baja en pacientes con perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica normal, sea con ejercicio o bajo estr&eacute;s farmacol&oacute;gico, y tengan o no comorbilidades como las descritas (diabetes, hipertensi&oacute;n...), hecho que se corrob&oacute; en el trabajo de Cadavid y Garc&iacute;a<SUP>4</SUP>, publicado en este n&uacute;mero de la Revista, pues se observ&oacute; tendencia a una muy reducida incidencia de eventos "duros" durante el seguimiento de doce meses efectuado al grupo de pacientes con un estudio de perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica bajo dipiridamol normal.</P>     <P> Entre tanto, como se indic&oacute; antes, a aquellos pacientes con estudios de perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica anormales, es decir con defectos perfusorios de tipo reversible (que denotan la presencia de isquemia), defectos fijos (indicativos de &aacute;reas de necrosis mioc&aacute;rdica definida) o la combinaci&oacute;n de &eacute;stos (infarto y territorios isqu&eacute;micos) se les asocia con mayor tasa de eventos "duros", pues, a medida que la extensi&oacute;n y la severidad de los defectos encontrados en la perfusi&oacute;n son mayores, tambi&eacute;n lo ser&aacute; la presencia de eventos "duros".</P>     <P> De acuerdo con Cadavid y Garc&iacute;a<SUP>4</SUP>, la mayor&iacute;a de estudios han sido llevados a cabo con talio 201 y sestamibi-99mTc y hay menor cantidad de literatura en lo que respecta a estudios realizados con tetrofosm&iacute;n-99mTc, lo que constituye uno de los objetivos de su trabajo.</P>     <P> El talio 201 es un an&aacute;logo del potasio y su captaci&oacute;n est&aacute; relacionada con el potencial de membrana, Na<SUP>+</SUP>, K<SUP>+</SUP>, actividad del ATP y otros canales de K<SUP>+</SUP> a trav&eacute;s de la membrana celular.</P>     <P> La captaci&oacute;n del sestamibi-99mTc tambi&eacute;n est&aacute; relacionada con el potencial de membrana y se piensa que el paso a trav&eacute;s de la misma se hace por difusi&oacute;n pasiva y se fija mayormente en las mitocondrias. Adicionalmente, interviene el sistema de transporte Na<SUP>+</SUP>/H<SUP>+</SUP>.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> El tetrofosm&iacute;n-99mTc, por su parte, es un compuesto del grupo de las difosfinas, con propiedades lipof&iacute;licas; para su captaci&oacute;n tambi&eacute;n interviene el sistema de transporte Na<SUP>+</SUP>/H<SUP>+</SUP> y su fijaci&oacute;n en las mitocondrias es menor que el MIBI; sin embargo la biocin&eacute;tica es similar. </P>     <P> En comparaci&oacute;n con el sestamibi-99mTc, la depuraci&oacute;n hep&aacute;tica del tetrofosm&iacute;n-99mTc es m&aacute;s r&aacute;pida pero su captaci&oacute;n card&iacute;aca absoluta es menor, pese a lo cual el aclaramiento r&aacute;pido de este &uacute;ltimo en el h&iacute;gado, mejora la relaci&oacute;n de actividad coraz&oacute;n/intestino, produciendo im&aacute;genes de calidad<SUP>5</SUP>.</P>     <P> Por tanto, no hay diferencias significativas entre el talio 201, el sestamibi-99mTc y el tetrofosm&iacute;n-99mTc para determinar la extensi&oacute;n y la severidad de la enfermedad coronaria, lo que hace que los tres trazadores sean comparables en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica<SUP>6,7</SUP>.</P>     <P> Las razones m&aacute;s comunes para hacer el estudio de perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica con estr&eacute;s farmacol&oacute;gico son la incapacidad para realizar ejercicio (causas ortop&eacute;dicas, reumatol&oacute;gicas, secuelas de accidente cerebrovascular, enfermedad vascular perif&eacute;rica, EPOC), el pobre acondicionamiento para el ejercicio, las cifras tensionales altas en reposo, el bloqueo de rama izquierda o el ritmo de marcapasos.</P>     <P> En diferentes publicaciones se ha postulado que los pacientes con perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica normal bajo estr&eacute;s farmacol&oacute;gico (habitualmente con dipiridamol o adenosina) tienen riesgo mayor que aquellos en quienes el estudio se hace bajo estr&eacute;s f&iacute;sico en la banda ergom&eacute;trica. Se considera que los pacientes que son llevados a estudio con estr&eacute;s farmacol&oacute;gico habitualmente son mayores y poseen co-morbilidades importantes que hacen que su pron&oacute;stico sea diferente y que el "per&iacute;odo de garant&iacute;a" de un estudio normal sea distinto al de aquellos con estudios normales sometidos a prueba de ejercicio<SUP>8</SUP>.</P>     <P> Por tanto, deben tomarse en consideraci&oacute;n la informaci&oacute;n cl&iacute;nica y los antecedentes del paciente, ya que dan un valor adicional sobre los resultados aislados de un estudio de perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica. As&iacute;, un paciente a&ntilde;oso, con enfermedad coronaria conocida, incapaz de realizar ejercicio, tiene una expectativa pron&oacute;stica diferente a la de aquel que es m&aacute;s joven, no tiene enfermedad coronaria previa y puede realizar una buena prueba de esfuerzo, aunque ambos tengan perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica normal<SUP>3</SUP>.</P>     <P> Ahora bien, para tratar de dilucidar si realmente los pacientes sometidos a estudios de perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica con estr&eacute;s farmacol&oacute;gico ten&iacute;an mayor tasa de "eventos duros" en comparaci&oacute;n con aquellos que realizaban test de esfuerzo ergom&eacute;trico, Rozansky y colaboradores<SUP>1</SUP> desarrollaron un modelo de "puntaje de propensi&oacute;n" (propensity score) para comparar pacientes sin isquemia en estudios con esfuerzo f&iacute;sico <I>vs</I>. pacientes normales bajo estudios de estr&eacute;s farmacol&oacute;gico, con base en edad, g&eacute;nero, s&iacute;ntomas anginosos y factores de riesgo para enfermedad coronaria. Excluyeron pacientes con marcapasos, bloqueo de rama izquierda, fibrilaci&oacute;n auricular, dilataci&oacute;n transitoria del ventr&iacute;culo izquierdo, administraci&oacute;n de digoxina y presencia de disnea, para crear grupos comparables de "propensi&oacute;n" con baja incidencia de alteraciones card&iacute;acas co-existentes.</P>     <P> Hicieron un seguimiento promedio de 10,2&plusmn;1,7 a&ntilde;os (rango 7,5 a 14 a&ntilde;os) en 6.069 pacientes. La tasa anual de mortalidad fue notablemente mayor en el grupo de vasodilataci&oacute;n farmacol&oacute;gica (4,3%) en comparaci&oacute;n con el grupo que realiz&oacute; ejercicio (1,1%) (p &lt; 0,0001). En subgrupos de edad menor o igual a 55 a&ntilde;os, entre 55-65 a&ntilde;os y mayor a 65 a&ntilde;os la tendencia de mayor mortalidad se mantuvo en el grupo de estr&eacute;s farmacol&oacute;gico.</P>     <P> Igualmente, observaron que a medida que la duraci&oacute;n del ejercicio disminu&iacute;a, la mortalidad se incrementaba de manera progresiva. As&iacute; por ejemplo, en aquellos pacientes que hicieron ejercicio durante 9 o m&aacute;s minutos, la tasa anual de mortalidad fue del 0,8%, entre 6 a 8,9 minutos del 1,3% y durante menos de 3 minutos fue muy similar al grupo de vasodilataci&oacute;n farmacol&oacute;gica (3,4%).</P>     <P> Vale la pena mencionar, que adem&aacute;s de la denominada "isquemia balanceada", es decir, aquella imagen de perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica sin defectos, interpretada como normal, secundaria a enfermedad multivaso (un paciente en el trabajo que se publica), existen otras causas de "falsos negativos". En un estudio realizado por Rossen en pacientes a quienes se les midi&oacute; la reserva de flujo coronario bajo infusi&oacute;n de dipiridamol, se encontr&oacute; respuesta vasodilatadora pobre en 17% del grupo estudiado, con flujos pico menores de 2,0 mL/min/g de tejido, en comparaci&oacute;n con flujos de 3,7 &plusmn; 1,2 mL/min/g de tejido en el resto del grupo. La causa de esta respuesta vasodilatadora escasa en algunos pacientes es desconocida y en teor&iacute;a se cree que si se adiciona ejercicio f&iacute;sico podr&iacute;a disminuirse el n&uacute;mero de pacientes "no-respondedores" al efecto vasodilatador del dipiridamol<SUP>9</SUP>. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> As&iacute; mismo, otra causa de "falsos negativos" incluye realizar el examen en presencia de xantinas (cafe&iacute;na, teobromina, teofilina entre otras) que bloquean la respuesta al dipiridamol y que no se indagan previamente o el paciente omite para no reprogramar su estudio o porque considera que consumir un caf&eacute; no deber&iacute;a alterar el resultado de este examen<SUP>10</SUP>.</P>     <P> Finalmente, como lo mencionan Cadavid y Garc&iacute;a, llama la atenci&oacute;n que un importante grupo de pacientes con resultados anormales en el estudio, no fueron llevados a coronariograf&iacute;a y se desconoce si hubo cambios considerables en el manejo m&eacute;dico, hallazgo que coincide con lo descrito en el estudio SPARC<SUP>11</SUP>, en el que se determin&oacute; que los estudios no invasivos (SPECT, PET, TC coronaria) tuvieron un impacto modesto en el manejo de los pacientes 90 d&iacute;as despu&eacute;s de uno de estos ex&aacute;menes, lo que ha llevado a la comunidad m&eacute;dica estadounidense a cuestionarse sobre si se est&aacute; brindando una atenci&oacute;n m&eacute;dica adecuada a este grupo de pacientes.</P>     <P> De acuerdo con lo discutid o, puede inferirse lo siguiente: </P>     <P> &bull; No hay diferencias significativas en lo que se refiere al empleo de talio 201, sestamibi-99mTc o tetrofosm&iacute;n-99mTc para establecer diagn&oacute;stico y/o pron&oacute;stico en enfermedad coronaria.</P>     <P> &bull; A mayor extensi&oacute;n y severidad de los defectos de perfusi&oacute;n, mayor incidencia de "eventos duros".</P>     <P> &bull; Los estudios de perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica normales bajo estr&eacute;s farmacol&oacute;gico se asocian con buen pron&oacute;stico en el lapso de un a&ntilde;o, pero tienen mayor incidencia de "eventos duros" en tiempos de seguimiento mayores, independiente de las co-morbilidades card&iacute;acas de los pacientes.</P>     <P>    <B>Conflicto de intereses </B> </P>     <P> Los autores declaran no tener ning&uacute;n conflicto de intereses.</P>     <P><font size="3" face="Verdana"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></P>     <!-- ref --><P><B>1</B>. Rozanski A, Gransar H, Hayes SW, Friedman JD, Hachamovitch R, Berman DS.  Comparison of long-term mortality risk following normal exercise vs. adenosine myocardial perfusion SPECT.  J Nucl Cardiol. 2010;17:999-1008.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000042&pid=S0120-5633201400020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><BR>   <A href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21076898" target="_blank">Medline</A>    <!-- ref --><BR>   <B>2</B>. Gibbons R, Chatterjee K, Daley J, Douglas JS, Fihn SD, Gardin JM, et al.  ACC/AHA/ACP-ASIM guidelines for the management of patients with chronic stable angina.  J Am Coll Cardiol. 1999;33:2092-197.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000044&pid=S0120-5633201400020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><BR>   <A href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10362225" target="_blank">Medline</A>    <!-- ref --><BR>   <B>3</B>. Hachamovitch R, Hayes SW, Friedman JD, Cohen I, Shaw LJ, Germano G, et al.  Determinants of risk and its temporal variation in patients with normal stress myocardial perfusion scans.  J Am Coll Cardiol. 2003;41:1329-40.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000046&pid=S0120-5633201400020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><BR>   <A href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12706929" target="_blank">Medline</A>    <!-- ref --><BR>   <B>4</B>. Cadavid L, Garc&iacute;a CE.  Resultados de SPECT mioc&aacute;rdico y eventos cardiovasculares en dos servicios de Medicina nuclear de Bogot&aacute; durante 2011 a 2012.  Rev Colomb Cardiol. 2014;21:86-94.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000048&pid=S0120-5633201400020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><BR>   <B>5</B>. Hamb&yuml;e AS, Delsarte P, Vervaert AH.  Influence of the different biokinetics of Sestamibi and Tetrofosmin on the interpretation of myocardial imaging in daily practice.  Nucl Med Commun. 2007;28:383-90.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000049&pid=S0120-5633201400020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><BR>   <A href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17414888" target="_blank">Medline</A>    <!-- ref --><BR>   <B>6</B>. Kapur A, Latus KA, Davies G, Dhawan RT, Eastick S, Jarritt PH, et al.  A comparison of three radionuclide myocardial perfusion tracers in clinical practice: the ROBUST Study.  Eur J Nucl Med Mol Imaging. 2002;29:1608-16.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000051&pid=S0120-5633201400020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><BR>   <A href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12458395" target="_blank">Medline</A>    ]]></body>
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