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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La informalidad en la economía, algo incuestionable]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Nowadays there is a difficulty in terms of the economical theory to establish a clear conceptualization of the informal economy. Yet, there is an unquestionable reality of an almost daily phenomenon that emerges locally, regionally, nationally, and internationally and takes part of the social and economical life in all countries: the so-called informal economy. This article shows how there is still no concrete definition to this economical phenomenon which in most case has been seen as something marginal that is only worth being repressed by the legal authorities.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">     <P ALIGN="CENTER"><B><FONT SIZE="4">La informalidad en la econom&iacute;a, algo incuestionable<sup><A HREF="#a">*</A></sup><A NAME="a1"></A></FONT></B></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>&nbsp;</P>     <P> Luis Guillermo G&oacute;mez Naranjo<sup>**</sup></P>     <P><FONT SIZE="2" FACE="Verdana"> <sup>**</sup> Docente &#8211; investigador     de la Universidad de Medell&iacute;n y docente de otras prestantes instituciones     universitarias de la ciudad de Medell&iacute;n. Economista, especialista     en Administraci&oacute;n y Gerencia, diplomado en Metodolog&iacute;as de la investigaci&oacute;n. <A HREF="mailto:lgomez@udem.edu.co">lgomez@udem.edu.co</A></FONT></P>     <P>&nbsp; </P> </font> <hr size="1" noshade> <font face="Verdana" size="2"> <B>Resumen</B>     <P> Partiendo de la dificultad que se tiene hoy en t&eacute;rminos de la teor&iacute;a   econ&oacute;mica, para apropiarse   acerca de una conceptualizaci&oacute;n clara de lo que se entiende por econom&iacute;a   informal,   surge el contraste de una realidad incuestionable que muestra un fen&oacute;meno   presente en   forma local, regional, nacional e internacional, que toma el car&aacute;cter   de algo cotidiano   en la vida econ&oacute;mica y social de todos los pa&iacute;ses: la llamada econom&iacute;a   informal. Este   art&iacute;culo deja ver c&oacute;mo a&uacute;n sin una definici&oacute;n concreta   de este fen&oacute;meno econ&oacute;mico, que   en la mayor&iacute;a de las veces s&oacute;lo se ha visto como algo marginal   digno de reprimir por las   autoridades legales, &eacute;l s&iacute; hace presencia permanente e importante   en las econom&iacute;as de   nuestros pa&iacute;ses y los pa&iacute;ses vecinos, trascendiendo incluso a econom&iacute;as   lejanas como   China. Se quiere evidenciar su importancia en t&eacute;rminos de alternativa   ocupacional y social   para una parte de la poblaci&oacute;n, creciente, que la econom&iacute;a no absorbe   al c&iacute;rculo de lo   formal y que ha ido dejando en forma secular a vivir acorde con lo que de buena   forma   pueda hacer para alcanzar su subsistencia y la de su familia.</P>     <P> <B>Palabras clave: </B>econom&iacute;a informal, sector informal, Am&eacute;rica   Latina, empleo informal.    <B>CLASIFICACI&Oacute;N JEL:</B> O17, E26, N16 </P> </font> <hr size="1" noshade> <font face="Verdana" size="2">     <P><B>Abstract</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>   Nowadays there is a difficulty in terms of the economical theory to establish     a clear   conceptualization of the informal economy. Yet, there is an unquestionable   reality of an   almost daily phenomenon that emerges locally, regionally, nationally, and internationally   and takes part of the social and economical life in all countries: the so-called   informal   economy. This article shows how there is still no concrete definition to this   economical   phenomenon which in most case has been seen as something marginal that is only   worth being repressed by the legal authorities.</P>     <P> <B>Key Words:</B> informal economy, informal sector, Latin America, informal job. </P> </font> <hr size="1" noshade> <font face="Verdana" size="2">     <P>&nbsp;</P>     <P><B><FONT SIZE="3">INTRODUCCI&Oacute;N</FONT></B></P>     <P> El desarrollo del capitalismo como alternativa   de una econom&iacute;a moderna, internacional, productiva   y de competencias es un suceso hist&oacute;rico completamente   incuestionable a la luz de la econom&iacute;a   hoy. Pero, de igual forma, su devenir hist&oacute;rico le   ha mostrado a la humanidad que, como sistema,   ha sido incapaz de solucionar los grandes problemas   sociales de pobreza y atraso, que &eacute;l mismo ha   generado, y, que en el presente podr&iacute;a enunciarse   casi como una ley: la del desarrollo desigual. Uno   de los puntos a se&ntilde;alar y estudiar es la dificultad   estructural del capitalismo para absorber una mano   de obra que le permita crecer de una forma m&aacute;s   productiva y que le retribuya al recurso trabajo unas   condiciones que le permitan subsistencia con calidad   de vida generosa. El desempleo es un estigma   presente, en mayor o menor medida, en todas las   econom&iacute;as del mundo capitalista, y esto hace que   aquella poblaci&oacute;n se haga a la tarea de buscar de   una forma legal o personal una labor para subsistir.   Lo anterior ha tenido como resultado lo que algunos   identifican como econom&iacute;a informal, entendi&eacute;ndola   en forma general como el conjunto de actividades   que una parte de la poblaci&oacute;n, desempleados en   su gran mayor&iacute;a, realiza como medio para supervivir   en una sociedad que se olvida de ellos pero   que los persigue por rebuscar este medio de vivir.   La realidad econ&oacute;mica mundial muestra que este   fen&oacute;meno es incuestionable.</P>     <P> El art&iacute;culo presenta inicialmente unas generalidades   sobre la econom&iacute;a informal por regiones,   tratando de precisarlo por pa&iacute;ses, centrado en la   presencia de este fen&oacute;meno en todos ellos, con   algunas diferencias en t&eacute;rminos cuantitativos y de   la forma como se aborda el problema en ellos.   El objetivo de este art&iacute;culo es, partiendo de   una generalidad sobre la informalidad y empleando   contrastaciones particulares por pa&iacute;ses o regiones,   mostrar c&oacute;mo la informalidad hace presencia en la   actual econom&iacute;a capitalista y merece ser abordada   con la seriedad que ella exige.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><FONT SIZE="3"> <B>1. LA INFORMALIDAD ECON&Oacute;MICA</B></FONT></P>     <P> Una cosa es que no haya un concepto un&aacute;nime   acerca de lo que es la informalidad en la econom&iacute;a, por tal raz&oacute;n   se habla del sector informal, de econom&iacute;a   informal, econom&iacute;a no regulada, econom&iacute;a   marginal, etc., pero otra es que en lo objetivo del   devenir econ&oacute;mico y social exista un conjunto,   no despreciable, de actividades desempe&ntilde;adas   por personas, que tanto ellas como la forma de   hacer lo que hacen no se ajustan a unos par&aacute;metros   formalmente definidos por la sociedad y el   Estado. El estudio de este fen&oacute;meno merece m&aacute;s   dedicaci&oacute;n y seriedad que el dado hasta hoy por   el Estado y los acad&eacute;micos. Pareciera ser que es   suficiente decir que la econom&iacute;a crece al 6 o 7%,   que la inflaci&oacute;n est&aacute; controlada, que el consumo   est&aacute; en expansi&oacute;n, que la inversi&oacute;n es destacada   y que en general hay un momento favorable para   la econom&iacute;a. Pero si se mira con m&aacute;s detalle, se   encuentra que con crecimiento del 6% la tasa de   desempleo es en promedio del 12.7% en las zonas   urbanas (Farn&eacute;, 2006, pp.4) del pa&iacute;s y, lo m&aacute;s grave,   las personas que est&aacute;n en el rebusque aumentan.   El subempleo subjetivo lo tienen seis millones 800   mil personas y el objetivo dos millones 400 mil; el   primero es aqu&eacute;l que tienen personas al rebusque   pero que desean mejores ingresos, trabajar m&aacute;s   tiempo o tener un trabajo m&aacute;s adecuado a sus   capacidades, y el segundo, subempleo objetivo,   se entiende como aqu&eacute;l que sufren las personas   subempleadas pero que efectivamente hacen algo   por mejorar su condici&oacute;n laboral.</P>     <P> Una econom&iacute;a con un crecimiento aproximado   del 6% o a&uacute;n de un poco m&aacute;s, que no estaba   en la mente de alguien para el 2006 y que s&oacute;lo se   pronosticaba para el 2015, a pesar de este dato   cuantitativo aceptable, no puede soportar una tasa   de desempleo similar a la del 2005, con dos millones   400 mil desempleados y con m&aacute;s de 8 millones   de personas al rebusque. En Colombia se tienen   18 millones de personas con empleo, es decir, que   quienes trabajan al rebusque, m&aacute;s los que no tienen   empleo, representan m&aacute;s o menos 10 millones de   personas, o sea, m&aacute;s del 50% del quienes tienen un   empleo. Esto indica que la labor desempe&ntilde;ada por   desempleados y subempleados para poder subsistir   ellos y sus familias est&aacute; al margen de una formalidad   econ&oacute;mica, lo que, adem&aacute;s, sugiere que esta informalidad   la padece un gran n&uacute;mero de actividades   econ&oacute;micas en el pa&iacute;s. De aqu&iacute; la insistencia en la   necesidad de estudiar este fen&oacute;meno en Colombia,   pues se est&aacute; ante un crecimiento econ&oacute;mico, sin   crecimiento adecuado del empleo.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>     <P><FONT SIZE="3"> <B>2. DISCUSI&Oacute;N Y PRESENCIA DE LA   INFORMALIDAD</B></FONT></P>     <P> Esta econom&iacute;a, definida como informal, no   estructural, oculta o de tantas formas como hoy   se intenta describir, cubre el conjunto de actividades   desarrolladas por personas o empresas que   no son declaradas ante las autoridades y que, por   supuesto, escapa a los registros tributarios y a todo   un sistema regulatorio de las mismas. Seg&uacute;n los estudios   de Loayza (1996) y Loayza (1997), para 1996   la econom&iacute;a informal, como porcentaje del PIB,   representaba en Bolivia el 65%, Panam&aacute; el 62.1%,   Per&uacute; el 57.9%, Guatemala 50.4%, Honduras el 46.7%,   Brasil el 37.8%, Uruguay el 35.2%, Colombia 35.1%,   Ecuador el 31.2%, Venezuela el 30.8%, M&eacute;xico el   27.1%, Costa Rica el 23.3%, Argentina el 21.8% y   Chile el 18.2%. Algo verdaderamente no despreciable   de estudiar. Seg&uacute;n Gasparini (2000, pp.91), s&oacute;lo   para Argentina el sector informal representar&iacute;a una   evasi&oacute;n al impuesto de las ganancias entre 1.500 y   1.800 millones de d&oacute;lares anuales y una evasi&oacute;n al   impuesto del valor agregado de 9.100 millones de   d&oacute;lares por a&ntilde;o.</P>     <P> Este fen&oacute;meno lleva a una peligrosa saturaci&oacute;n   de las calles de las ciudades, donde las personas   al rebusque entran en un conflicto obligado con   las autoridades, los peatones, veh&iacute;culos de toda   clase y con los formales; lo que, adem&aacute;s, aumenta   la violencia y la desesperanza de la poblaci&oacute;n que   padece estas formas de trabajo, pues su empleo   es un empleo precario y empobrecedor, adem&aacute;s de   perseguido por las autoridades.</P>     <P>La discusi&oacute;n acerca de lo que se entiende por   econom&iacute;a informal data de 1972 cuando la OIT,   en un estudio realizado en Kenia, &Aacute;frica, hablaba   de numerosos trabajadores pobres que produc&iacute;an   bienes y servicios &#8220;en actividades que no eran reconocidas,   registradas, protegidas o reguladas por   las autoridades p&uacute;blicas&#8221; (Romero, 1972). En este   informe apareci&oacute; el concepto de &#8220;Informal sector&#8221;.   Algunos estudiosos del tema afirman que este sector   surge como resultado de la globalizaci&oacute;n que   obliga a una apertura econ&oacute;mica indiscriminada, reforma   del Estado tendiente a que el mercado regule   la asignaci&oacute;n de recursos seg&uacute;n las leyes del libre   cambio, acompa&ntilde;ado de flexibilizaci&oacute;n comercial,   desregulaci&oacute;n, privatizaci&oacute;n, flexibilizaci&oacute;n laboral,   lo que ha generado un desempleo estructural en los   pa&iacute;ses, precarizaci&oacute;n de las condiciones laborales y   obligaci&oacute;n del rebusque para aquellos que no logran   encontrar empleo formal. Para estos desempleados,   el sector informal se convierte en la &uacute;nica opci&oacute;n   de ingresos y lo hacen aparecer as&iacute; como la &uacute;nica fuente generadora de empleo, as&iacute; sea precario.</P>     <P> La discusi&oacute;n del tema puede ir m&aacute;s all&aacute; y asociar   la informalidad como un proceso, no s&oacute;lo generado   por el capitalismo incapaz de proveer empleo, sino   un capitalismo que se nutre de la informalidad para   acumular m&aacute;s capital, concentrar m&aacute;s la riqueza y   eliminar medios de distribuirla como podr&iacute;a ser a   trav&eacute;s del trabajo asalariado. Esto llevar&iacute;a a decir   que no existe una econom&iacute;a informal sino una nueva   forma del capitalismo para aplicar tecnolog&iacute;a y   generar valor agregado sin responsabilidad social,   desestructurando la econom&iacute;a y eliminando parcialmente   la relaci&oacute;n capital-trabajo asalariado. Esto   muestra la evoluci&oacute;n del capitalismo a una forma   m&aacute;s salvaje, de menor responsabilidad social donde   se puede mostrar crecimiento sin empleo; fase en   la cual se acentuar&iacute;a la validez que evidencia toda   la informaci&oacute;n cuantitativa de hoy, de ser suficiente   mostrar crecimiento con n&uacute;meros, crecimiento   que puede ser del 5, 6 7%, sin mostrar indicadores   favorables al empleo, distribuci&oacute;n del ingreso y   calidad de vida de la poblaci&oacute;n. Los ejemplos   son claros en Colombia hoy, cuando el Estado   se viene reduciendo a su m&iacute;nima expresi&oacute;n, as&iacute;   como su compromiso en lo social con la venta de   sus empresas, sus bancos de apoyo a diferentes   sectores econ&oacute;micos y la creciente incapacidad de   atenci&oacute;n en salud, educaci&oacute;n e infraestructura, pero   con crecimiento econ&oacute;mico destacable e inflaci&oacute;n   controlada. Todo indica que el compromiso social y la deuda social poco interesan.</P>     <P> Esta informalidad econ&oacute;mica crece a tal ritmo   que, seg&uacute;n la OIT, m&aacute;s del 55% de la PEA est&aacute; siendo   absorbida por este sector en Latinoam&eacute;rica, donde   de cada 100 nuevos puestos de trabajo el 70 u 80%   es creado en este sector<sup><A HREF="#1">1</A></sup><A NAME="1a"></A>. Un caso real de este   proceso es la producci&oacute;n a trav&eacute;s de maquilas que   genera desempleo y permite que la riqueza creada   por el trabajador de un pa&iacute;s vaya a otro pa&iacute;s sin   reinvertir en el pa&iacute;s en donde se crea la riqueza;   esto muestra otra fase de lo desigual y explotador   del capital internacional globalizado en detrimento   de los pa&iacute;ses pobres, lo que finalmente acent&uacute;a la   pobreza de las naciones m&aacute;s pobres y la de su poblaci&oacute;n.   Caso destacable de la maquila es M&eacute;xico,   pero Colombia no escapa a ello y menos ciudades   como Medell&iacute;n donde el sector textil-confecci&oacute;n   es t&iacute;pico productor por medio de este sistema, en   detrimento de los ingresos de los trabajadores,   su estabilidad laboral y seguridad social, donde el   trabajador aparece como tal, en forma de contratista.   De paso, el sector obrero pierde capacidad de   asociaci&oacute;n, sindicalizaci&oacute;n y de reivindicar calidad en su labor diaria y su calidad de vida.</P>     <P> Esta informalidad cubre m&aacute;s del 60% de la PEA   en pa&iacute;ses como Per&uacute;, Bolivia, Ecuador y otros de   Centroam&eacute;rica como Honduras donde un 74% de   los trabajadores asalariados trabajan sin contrato (CHEP, 2002).</P>     <P>En Am&eacute;rica Latina, seg&uacute;n Somalia (2006),   hay 103 millones de personas que trabajan en la   econom&iacute;a informal y que carecen de seguridad   social, jubilaci&oacute;n y beneficios laborales. Si a estos   informales se les agregan los 23 millones de   desempleados de la regi&oacute;n, permite decir que 126   millones de latinoamericanos carecen de un empleo   decente, o sea, un 53% de la mano de obra de la   regi&oacute;n est&aacute; obligada a subsistir con sus familias de   alguna forma. Lo grave de esta situaci&oacute;n es que el   fen&oacute;meno crece, y se estima por la OIT que para el   a&ntilde;o 2015 estar&aacute;n en esta condici&oacute;n 158 millones   de latinoamericanos, afectando m&aacute;s a los j&oacute;venes y   mujeres. Destaca igualmente la OIT que en Brasilia   de cada 10 empleos generados en la regi&oacute;n, seis   pertenecen al sector informal. As&iacute; las cosas, es   claro afirmar que nuestros trabajadores sufren una   desestabilizaci&oacute;n en el empleo y, consecuente con ello, un empobrecimiento.</P>     <P> Trabajadores que aparecen ahora como no asalariados   y a&uacute;n llamados &#8220;cuenta propistas&#8221; laboran   en diferentes sectores o ramas de la econom&iacute;a, lo   que hace m&aacute;s complejo el estudio y entendimiento   del llamado sector informal de la econom&iacute;a. Estos   trabajadores se encuentran en sectores como la   construcci&oacute;n, el transporte, el comercio y otros,   aumentando en la medida que aumentan la privatizaci&oacute;n,   la flexibilizaci&oacute;n, la desregulaci&oacute;n, la precarizaci&oacute;n   y la tercerizaci&oacute;n de las relaciones laborales,   producto del modelo neoliberal y la globalizaci&oacute;n.   Todo esto va convirtiendo la llamada informalidad   en un hijo del capitalismo, no extra&ntilde;o sino propio, y   del cual se beneficia en forma natural; poco a poco   aparece la informalidad como elemento estructural   del modo de producci&oacute;n capitalista, informalidad   que permite explotar m&aacute;s al trabajador sin mayor   compromiso con &eacute;l, y que permite, finalmente,   una mayor concentraci&oacute;n del ingreso y la creciente   diferenciaci&oacute;n entre trabajadores formales e informales,   as&iacute; como entre los pa&iacute;ses y capitales m&aacute;s   ricos y pa&iacute;ses y capitales m&aacute;s pobres. Se puede   decir que de una manera formal, la informalidad   no es algo contradictorio con el capitalismo, sino   resultado de la contradicci&oacute;n del desarrollo del   mismo y donde este sistema se vuelve cada vez   m&aacute;s salvaje. Se da, entonces, una suplantaci&oacute;n del   empleo formal asalariado con otro individualizado,   por cuenta propia, donde ni la empresa ni el Estado   asumen riesgo alguno, dejando sobre el trabajador   el cubrimiento de toda clase de necesidades y la   seguridad social de &eacute;l y de su familia. Esto, a su   vez, se expresa hoy en el fen&oacute;meno de ampliaci&oacute;n   de la peque&ntilde;a y mediana empresa como forma de   enfrentar la producci&oacute;n de bienes y servicios en   los pa&iacute;ses y como unidades generadoras de nuevos   empleos, frente a la incapacidad mostrada por las   grandes empresas para crecer y generar empleo en   condiciones de competitividad, desfavorable en el   actual modelo globalizador y neoliberal.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> La econom&iacute;a colombiana es ejemplo de esta   situaci&oacute;n, donde la econom&iacute;a productiva del pa&iacute;s   es desarrollada en m&aacute;s de un 50% por micro y   peque&ntilde;as empresas. En esas condiciones la econom&iacute;a   y la sociedad van entrando en una creciente   informalidad, &uacute;til al capitalismo, y lo &uacute;nico que le   faltar&iacute;a al sistema para la mayor explotaci&oacute;n de   la informalidad es organizarla formalmente, no   legalizarla.</P>     <P> De esta manera, la informalidad tiene forma   real y objetiva, no es algo imaginario creado por los   economistas, soci&oacute;logos, acad&eacute;micos, sindicalistas   o comunistas. Est&aacute; constituida por individuos cuyas   actividades tienen caracter&iacute;sticas similares, as&iacute; sus   productos y servicios sean diferentes. Este conjunto   de actividades desarrolladas por los informales   constituye un sector, que hoy se discute en definirlo   como informal y cuya econom&iacute;a ser&iacute;a informal, pero   que existen y comparten lo formal. Es un sector   cuyos actores econ&oacute;micos no tienen como filosof&iacute;a   enfrentar lo formal y, por lo tanto, no ser&iacute;an   ilegales o informales. Es un conjunto de personas   y actividades que conviven con lo formal, es m&aacute;s,   se interrelacionan y retroalimentan entre s&iacute;, dando   paso incluso a que los llamados formales fomenten lo informal. Bajo esa condici&oacute;n,   lo informal no lo es   tal. Es simplemente un sector que no se ajusta a un   modelo estructural formal y surge como un sector   alternativo a una poblaci&oacute;n realmente excluida   de la formalidad social, productiva y econ&oacute;mica.   Sector en el cual gran n&uacute;mero de personas buscan   su propia subsistencia.</P>     <P> La complejidad de este proceso ha hecho que   sobre la econom&iacute;a o sector informal se digan muchas   cosas y se intente definirlo de muchas formas.   Algunas son:</P>     <P> &#8226; Pertenecen a dicho sector los emprendimientos   que requieren pocas calificaciones y escaso   capital y rinden magros ingresos; por lo tanto,   son de f&aacute;cil acceso, tienen bajo nivel de productividad   y baja capacidad de acumulaci&oacute;n   (PREALC).    <BR>&#8226;    Conjunto de actividades econ&oacute;micas de peque&ntilde;a   escala dedicadas a actividades de producci&oacute;n   y distribuci&oacute;n de bienes y servicios cuya relaci&oacute;n   capital-trabajo es d&eacute;bil, y se caracterizan por   ser precarios y vulnerables a las condiciones   econ&oacute;micas que prevalecen en los pa&iacute;ses de   Latinoam&eacute;rica y por operar en bajos niveles de   rentabilidad y tecnolog&iacute;a (OIT, PREALC).    <BR>&#8226;    La econom&iacute;a informal no es un conjunto de   actividades de supervivencia realizado por gente   destituida, en las m&aacute;rgenes de la sociedad.   Estudios efectuados tanto en pa&iacute;ses industrializados   avanzados como en otros menos desarrollados   han mostrado el dinamismo econ&oacute;mico   de las actividades no reguladas, generadoras de   ingresos y los ingresos relativamente altos de   los empresarios informales (Portes, 1990).    <BR>&#8226;    La caracter&iacute;stica central de las actividades informales   es la producci&oacute;n ilegal de productos   y servicios l&iacute;citos. Dichas actividades pueden   ser de subsistencia como la venta callejera y la   autoconstrucci&oacute;n (Portes, 2000).    <BR>&#8226;    Tokman y Kleim (2000), al estudiar el concepto   de sector informal, le se&ntilde;alan algunas particularidades,   como un sector con capacidad de absorber   empleo auto-generado y la relaci&oacute;n que   tiene con el sector moderno de la producci&oacute;n,   resultado de los cambios en la econom&iacute;a y en   el mercado de trabajo. Asumen que un sector   de los trabajadores ha perdido sus contratos   indefinidos y la seguridad social, lo que los lleva   a un sector marginal de subempleo auto-creado   para producir bienes y servicios en forma segmentada,   con bajos costos y cierta tolerancia   de los entes oficiales. Igualmente, formulan la   relaci&oacute;n entre el surgimiento de este sector y la   globalizaci&oacute;n, pues todo ello con el neoliberalismo   llev&oacute; a una reestructuraci&oacute;n productiva de   la econom&iacute;a, con reducci&oacute;n del empleo p&uacute;blico   y b&uacute;squeda de competitividad internacional,   desregulando el trabajo en el sector moderno   de la econom&iacute;a.</P>     <P> Hoy, hay la tendencia creciente a asociar globalizaci&oacute;n,   neoliberalismo e informalidad, entendida   como la fase contempor&aacute;nea de un modelo   econ&oacute;mico que implica desempleo, subempleo y   marginalidad, dando un entorno muy particular a las   condiciones del mercado laboral en la econom&iacute;a.   Este entorno econ&oacute;mico llev&oacute; a la flexibilizaci&oacute;n   del empleo, se increment&oacute; la subcontrataci&oacute;n   laboral a trav&eacute;s de terceros como Cooperativas de   Trabajo Asociado, caso colombiano, y a incrementar   una producci&oacute;n perif&eacute;rica por medio de peque&ntilde;as   y medianas empresas con menores costos y dif&iacute;cil regulaci&oacute;n estatal.</P>     <P>Los cambios en el mercado laboral son evidentes:   por un lado, se tienen las grandes empresas que   contratan mano de obra calificada, y por otro, un   grupo de unidades econ&oacute;micas subordinadas a las   primeras, que ocupan j&oacute;venes y mujeres de poca   calificaci&oacute;n y grupos con escasas condiciones de   negociar sus condiciones laborales. La globalizaci&oacute;n   ha impulsado en los pa&iacute;ses con econom&iacute;as   subdesarrolladas formas productivas como la maquila   que separa el acto productivo asign&aacute;ndole   procesos parciales a econom&iacute;as pobres con bajo   costo laboral, lo que permite la implementaci&oacute;n de un dumping social,   pues las empresas multinacionales   venden estos productos en sus mercados a   precios locales, lo que les facilita obtener altas ganancias   explotando el recurso trabajo de los pa&iacute;ses   pobres. De igual manera, los cambios tecnol&oacute;gicos   en la informaci&oacute;n y las comunicaciones derivan   trabajos que se pueden realizar a distancia por   personas individuales o grupos de personas desde   sus propias casas o peque&ntilde;as oficinas; de esta   forma no es raro encontrar unidades econ&oacute;micas   con una o muy pocas personas, que por su propia   cuenta y riesgo cumplen funciones como propias de   empresario al servicio de grandes empresas, como   las aseguradoras, por ejemplo. Aparecen, bajo   esta forma, actividades como venta de Internet,   seguros, tele-marketing y otros. Todo esto muestra   los cambios generados en el mercado laboral,   resultado de los cambios en la econom&iacute;a mundial   y la tecnolog&iacute;a, lo que ha llevado, de igual forma, a   cambios en &#8220;la relaci&oacute;n entre la sociedad civil y el   Estado&#8221; (Tokman, 2000).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> Por lo evidenciado anteriormente, se colige que   una identificaci&oacute;n y definici&oacute;n del sector informal   debe tener en cuenta factores como el mercado   laboral, la desregulaci&oacute;n econ&oacute;mica, el aparato   productivo, los ingresos, la pobreza, las peque&ntilde;os y   medianos empresas, las desigualdades econ&oacute;micas,   los modelos econ&oacute;micos vigentes, descubriendo   la relaci&oacute;n que existe entre ellas y las actividades   econ&oacute;micas que se catalogan como informales.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><FONT SIZE="3"> <B>3. CRECIENTE PRESENCIA DE LA INFORMALIDAD:   EVIDENCIA PARA AM&Eacute;RICA LATINA Y CHINA</B></FONT></P>     <P> El fen&oacute;meno de la informalidad abraza no s&oacute;lo   toda clase de actividades, sino toda clase de pa&iacute;ses,   regiones y ciudades, s&oacute;lo se diferencia entre estos   por la forma como es llamada, desde econom&iacute;a   informal hasta econom&iacute;a de aproximaci&oacute;n. En   cualquier parte del mundo sus caracter&iacute;sticas son   similares: no registro en las estad&iacute;sticas oficiales, no   pago de impuestos, baja productividad, movilidad y,   en general, su intercambio y mercadeo en efectivo.   Se estima que la informalidad en el mundo mueve   cerca de 9 billones de d&oacute;lares, lo que equivale a   una econom&iacute;a como la de los Estados Unidos,   algo verdaderamente significativo. Seg&uacute;n la revista   The Economist, apoyada en estudios del profesor   Friedrich Schneider de la Universidad de Kepler, la   econom&iacute;a informal en los pa&iacute;ses desarrollados es   de un 15% del PIB, y en los pa&iacute;ses pobres es de m&aacute;s   del 33%, alcanzando cifras llamativas de m&aacute;s del   60%, pero con algunos casos como los de Egipto,   Nigeria y Tailandia donde sobrepasa el 70% de su   PIB. El mismo estudio indica que el pa&iacute;s con el sector   informal m&aacute;s peque&ntilde;o es Suiza con un 10% del   PIB; posterior a esta naci&oacute;n se encuentran Jap&oacute;n,   Estados Unidos y Australia.</P>     <P> Dadas ciertas condiciones de la econom&iacute;a   formal, como el crecimiento de la carga fiscal y   el empapelamiento oficial para crear empresas   formalmente, la informalidad aumenta, aun en los   pa&iacute;ses industrializados donde la misma fluct&uacute;a entre   un 23 y 28% del Producto Interno Bruto (Italia,   Espa&ntilde;a, B&eacute;lgica).</P>     <P> Para Am&eacute;rica Latina el caso es m&aacute;s grave, pues   circunstancias dif&iacute;ciles para la creaci&oacute;n de negocios   como permisos, licencias, documentos, parafiscales,   altos impuestos a la renta y a las ventas,   hacen crecer la informalidad; es el caso de Per&uacute; y   Venezuela, donde, ya para fines del siglo pasado,   la informalidad representaba el 60 y 50% del PIB,   respectivamente. Lo cierto es que a mayores obst&aacute;culos   al trabajo y la creaci&oacute;n de empresa, mayor   ser&aacute; la informalidad, informalidad que a primera   vista se expresa en la gran cantidad de vendedores   ambulantes que invaden las calles de ciudades   como M&eacute;xico, Sao Paulo, Bogot&aacute; y otras m&aacute;s peque&ntilde;as   como Medell&iacute;n.</P>     <P> Debe entenderse en este momento que lo   informal no es el sujeto, sino la forma que toma su   actividad de subsistencia, dada su imposibilidad de integrarse a la econom&iacute;a   formal, pues le es dif&iacute;cil   pagar impuestos, relaciones laborales y otras cargas   que le exige la legalidad.</P>     <P> Se pueden mirar muy particularmente algunos   casos de informalidad por pa&iacute;ses:</P>     <P> <B>PER&Uacute;</B></P>     <P> Ghersi (2002) calcula que en este pa&iacute;s la informalidad   ha llegado a ser de un 60% de las horashombre   trabajadas, lo que equivale a un 30% del   Producto Nacional Bruto.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> Este autor concluye, seg&uacute;n las estad&iacute;sticas, dos   cosas: la primera conclusi&oacute;n le indica que de cada   diez horas laboradas en el Per&uacute;, s&oacute;lo cuatro son   controlados por el Estado, o sea, la mayor&iacute;a de los   peruanos, para la fecha del estudio, trabajaban fuera   del marco legal. La segunda conclusi&oacute;n del estudio   es la baja productividad de este trabajo, pues el 60%   del trabajo s&oacute;lo hace el 30% del producto.</P>     <P> En este pa&iacute;s se destaca, entre la informalidad,   el sector de la construcci&oacute;n, mediante este sistema   se han construido los barrios urbanos marginales   en Lima que es una ciudad de m&aacute;s de 8 millones de   habitantes; esto indudablemente es de importancia   social, ya que permite a una poblaci&oacute;n pobre   llegar a la propiedad que le ha sido negada desde   tiempos remotos. Otro sector a tener en cuenta   en este pa&iacute;s, como uno de importancia en la informalidad,   es el comercio. Para la &uacute;ltima d&eacute;cada del   siglo pasado, la ciudad de Lima contaba con unos   300 mil vendedores callejeros, tambi&eacute;n llamados &#8220;   buhoneros&#8221;, cuyo origen y crecimiento es resultado   de los programas de ajuste en Per&uacute;, donde para   este periodo el Estado ya hab&iacute;a despedido 500 mil   empleados p&uacute;blicos; otros provienen del proceso   migratorio campo-ciudad.</P>     <P> De igual manera, a otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica   Latina como Colombia, el costo de la formalidad   para los industriales los ha llevado a practicar la   informalidad o a inducirla. En Per&uacute;, la informalidad   industrial hace presencia en confecciones y textiles,   muebles de madera y mec&aacute;nica. Estas actividades   se llevan a cabo en casas donde montan los talleres   informales empleando mano de obra propia, familiar   y de amigos, dando lugar a la constituci&oacute;n de un   sinn&uacute;mero de micro empresas informales.</P>     <P> El crecimiento urbano, y un servicio como   el transporte en manos del sector privado, han   llevado a que este servicio sea en muchos casos   informal, bien por sus costos o porque el capital   privado dedicado al transporte no presta este   servicio a ciertas &aacute;reas urbanas y rurales. En Per&uacute;,   dos situaciones han favorecido la informalidad en   este servicio: la liberalizaci&oacute;n del transporte urbano   declarando libertad de rutas, precios, entradas y   salidas del servicio, caso Lima, y la disoluci&oacute;n de la &uacute;   nica empresa de transporte p&uacute;blico (1990).   Seg&uacute;n Ghersi (2002), el origen de la informalidad   en el Per&uacute; proviene de factores como:</P>     <P> &#8226;    Ineficiencia de la ley y el alto costo de la formalidad;   en s&iacute;ntesis, el costo de la ley. Mientras   en Per&uacute; legalizar un negocio puede costar en   tiempo un a&ntilde;o y varios sobornos, en Tampa   demora dos horas y se hace por correo.    <BR>&#8226;    La sistem&aacute;tica exclusi&oacute;n del mercado que sufren   lo sectores m&aacute;s pobres de la poblaci&oacute;n, pues   son faltos de capital, de propiedad y de oportunidades. &#8220;Es discriminaci&oacute;n legal&#8221;.    <BR>&#8226;    La existencia de un Estado &#8220;grande e in&uacute;til&#8221; que   finalmente causa subdesarrollo y crisis, que   lleva a un sector de la poblaci&oacute;n a subsistir en   un mercado informal.</P>     <P> <B>COSTA RICA</B></P>     <P> En este pa&iacute;s, como en otros, al igual que   Colombia<sup><A HREF="#2">2</A><A NAME="2a"></A></sup>, las empresas   que caen en un nivel de subsistencia son consideradas como informales. En   Costa Rica, para el CHEP (2002), esto es un error,   pues se considerar&iacute;a que la peque&ntilde;a y la mediana   empresa caer&iacute;an en el sector informal. Seg&uacute;n el   Consejo referido, las peque&ntilde;as y medianas empresas   no poseen caracter&iacute;sticas iguales y se pueden   diferenciar por factores como la subsistencia, la   acumulaci&oacute;n, la gesti&oacute;n empresarial y otros. Esta   agremiaci&oacute;n identifica algunas caracter&iacute;sticas que   posee la empresa informal: son empresas que   encuentran pocas barreras para ingresar al mercado   con uso intensivo de trabajo que sustituye   la tecnolog&iacute;a, administradas generalmente por   los mismos due&ntilde;os y sus familias, con jornadas   de trabajo irregulares, con salarios limitados, inventarios   reducidos, los precios de sus productos   son dados por el mercado, se financian por sus   propios medios, tienen un contacto directo con el   consumidor, poseen unos costos fijos bajos, con   publicidad escasa o nula, sin subsidios ni apoyo   del Estado, pocas oportunidades de exportaci&oacute;n y   escasos niveles de organizaci&oacute;n.</P>     <P> En este pa&iacute;s, el 95% de las unidades empresariales   pertenecen al nivel de peque&ntilde;as y medianas   empresas, lo que quiere decir que si ser PYME es   suficiente para ser catalogada como informal, entonces   la industria de este pa&iacute;s pr&aacute;cticamente es   informal. Del total de esas empresas, el 81.1% son   microempresas, y de estas, el 53.8% son de subsistencia   baja, o sea, que en su gran mayor&iacute;a es una   industria sin capacidad de acumulaci&oacute;n de capital,   lo que es una gran dificultad para la econom&iacute;a del   pa&iacute;s, pues esto necesariamente lo lleva a un alto   grado de dependencia de las econom&iacute;as de los otros   pa&iacute;ses y del capital internacional.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> <B>GUATEMALA</B></P>     <P> Su poblaci&oacute;n es el 31% de la poblaci&oacute;n de Centroam&eacute;rica   y el grado de calificaci&oacute;n de su fuerza   de trabajo es bajo, lo que facilita el camino a la   informalidad y a unos salarios posiblemente bajos.   En este pa&iacute;s la informalidad es creciente, 10% para   1960, 20% para la mitad de la d&eacute;cada del noventa   y un 30% para el a&ntilde;o 2000 (CHEP, 2002).</P>     <P> Sobre la informalidad en Guatemala se puede   destacar:</P>     <P> &#8226; Para no pagar el costo total de las actividades   econ&oacute;micas del pa&iacute;s, las personas prefieren   trabajar de manera informal.    <BR>&#8226;  Los pagos que se hacen al Instituto Guatemalteco   de Seguridad Social se toman como   impuesto al trabajo formal.    <BR>&#8226;    La informalidad se centra en la producci&oacute;n de   bienes, servicios y comercio.    <BR>&#8226;    El peque&ntilde;o empresario considera que el costo   de la formalidad lo lleva a preferir la informalidad,   hace su actividad econ&oacute;mica en un local   o un puesto abierto al p&uacute;blico.    <BR>&#8226;    Durante los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, un 30% de la producci&oacute;n   en la econom&iacute;a guatemalteca tiene su   origen en la informalidad.    <BR>&#8226;    Los salarios pagados en el sector generalmente   son menores al m&iacute;nimo establecido por la ley, y   los trabajadores son separados del cumplimiento   de las normas de higiene y seguridad.</P>     <P> <B>EL SALVADOR</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> En este pa&iacute;s la informalidad tiene un origen   similar al de los otros, como lo es el alto costo de la   formalidad. Es una econom&iacute;a donde, para el informe   del Consejo Hondure&ntilde;o de la Empresa Privada,   el 93% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa   est&aacute; ocupada, poblaci&oacute;n ocupada que a su vez es   un 49% de la poblaci&oacute;n en edad de trabajar (CHEP,   2002). En El Salvador hay tendencias a asociar el   concepto de microempresa con econom&iacute;a informal,   pero al segundo se le identifica m&aacute;s con un sector   de subsistencia, pero que genera mucho empleo.   La capacitaci&oacute;n de quienes trabajan en el sector es   baja y estos trabajadores no poseen cobertura en   seguridad social pues institucionalmente este sector   no lo cubre la Secretar&iacute;a del Trabajo y Seguridad  Social, lo que hace   que las condiciones de trabajo   en el sector sean precarias, y todav&iacute;a m&aacute;s grave, no   son controlados los aspectos relativos a la salud y   seguridad ocupacional. La informalidad se realiza   sobre todo en los centros urbanos, donde el 45% del   empleo generado en el sector no agr&iacute;cola es informal.   La informalidad es practicada por empresarios   que se ubican en el sector de bienes y servicios, que   ven la formalidad s&oacute;lo como un medio para no ser   perseguidos y que no encuentran otro incentivo   para formalizarse, entendiendo formalizarse como   un medio para convertirse en contribuyente.</P>     <P> <B>HONDURAS</B></P>     <P> En sus razones, la informalidad en este pa&iacute;s   no se sale de lo com&uacute;n a todos los pa&iacute;ses de la   regi&oacute;n: excesivo tr&aacute;mite burocr&aacute;tico y los altos   costos de ubicarse en la formalidad. Lo anterior   hace pensar a quienes viven en la informalidad   que dejarla tiene m&aacute;s una justificaci&oacute;n fiscal que   de inversi&oacute;n, capacitaci&oacute;n o financiamiento. Esto   lo que muestra es que el informal, sin una visi&oacute;n   objetiva de empresario s&oacute;lido, no dejar&aacute; de ser   informal pues all&iacute; subsiste sin mucha presi&oacute;n, dado   que en Honduras las autoridades no tiene tiempo   de auditar, al menos, lo formal. Lo m&aacute;s diciente   del problema es que el Estado ni siquiera dispone   de una oficina para asesorar a quienes deseen dejar   la informalidad.</P>     <P> La informalidad en las grandes ciudades como   Tegucigalpa y San Pedro Sula es bot&iacute;n electoral, lo   que hace que una vez los candidatos empiezan a   desempe&ntilde;ar sus puestos no est&aacute;n interesados en   enfrentar la informalidad, lo que le resta a unidades   administrativas de estas municipalidades capacidad   de ingresos v&iacute;a impuestos a las actividades econ&oacute;micas,   si ellas fueran formales.</P>     <P> Algunas caracter&iacute;sticas de la informalidad en   Honduras son:</P>     <P> &#8226;    No existe temor a ser ejercida, por la escasa   vigilancia y control sobre estas actividades, lo   que lleva a que se realicen en aceras, calles y   avenidas de las ciudades.    <BR>&#8226;    Por cada unidad de trabajo informal existen   entre uno y cuatro trabajadores, sin seguro   social ni protecci&oacute;n de los derechos laborales;   se cumple igualmente como en otros pa&iacute;ses la   precariedad del trabajo informal, lo que finalmente   lleva a una inestabilidad econ&oacute;mica y   pol&iacute;tica de la regi&oacute;n, por ser un factor com&uacute;n a   todos estos pa&iacute;ses, no s&oacute;lo de Centroam&eacute;rica,   sino igualmente a los de Suram&eacute;rica.    <BR>&#8226;    La mitad de los nuevos empleos creados para   las mujeres presentaron el car&aacute;cter de cuenta   propia y familiares no remunerados, para los   cuales fue del 44%.    <BR>&#8226;    En Honduras la informalidad se vuelve de   subsistencia, pues la mayor&iacute;a de quienes se   desempe&ntilde;an en estas actividades reciben menos   de un salario m&iacute;nimo legal; esto es grave   en t&eacute;rminos de distribuci&oacute;n del ingreso ya que   el 55.3% de los ocupados del pa&iacute;s trabajan por   cuenta propia.    <BR>&#8226;    Si el 55.3% de los ocupados son cuenta propia   en este pa&iacute;s, vale la pena tener en cuenta que   de estos, el 52.6% se encuentran en el &aacute;rea rural,   indicador que muestra c&oacute;mo un poco m&aacute;s de la   mitad del trabajo de este sector es informal.    ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>&#8226;    El crecimiento de los ocupados en el sector   informal y de microempresas en Honduras,   durante la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 90 del siglo pasado,   lleg&oacute; a que los asalariados sin contrato   pasaran del 53% al 74%; tienen como caracter&iacute;stica   general operar en un local o puesto formal   abierto al p&uacute;blico sin pago de impuestos y con   las caracter&iacute;sticas laborales que aqu&iacute; ya se han   mencionado. Los datos dicen que el 95% de   estos informales operan as&iacute;; esto indica las   grandes dificultades de trabajo en Honduras,   donde los trabajadores se ven degradados en   sus actividades laborales, resultado del alto   grado de informalidad.</P>     <P><B>REP&Uacute;BLICA DOMINICANA</B></P>     <P> En este pa&iacute;s, donde el sector informal tiene gran   importancia econ&oacute;mica y social, se ha demostrado   que quienes ejercen esta actividad no desean retirarse   de ella, ya que es menos controlada y fiscalizada   por el Estado (CHEP, 2002). La importancia de   este sector en Rep&uacute;blica Dominicana se sustenta en   que si a &eacute;l se le suma la peque&ntilde;a y mediana empresa   se encuentra que el gran potencial del pa&iacute;s est&aacute; en   ellos, pues contribuye a la generaci&oacute;n de empleo,   ingresos, reducci&oacute;n de la pobreza y la democracia   econ&oacute;mica. Se considera que es la alternativa mejor   de empleo y genera empleo al 29% de la PEA que,   comparado con la incapacidad del Estado para   hacerlo, es de gran importancia. Lo grave de esta   situaci&oacute;n est&aacute; en que una econom&iacute;a que descansa   en este sector presenta grandes dificultades para   incorporarse en forma competitiva a la globalizaci&oacute;n   econ&oacute;mica.</P>     <P> El sector informal muestra otras caracter&iacute;sticas   como:</P>     <P> &#8226;    Se concentra en la ciudad de Santo Domingo   donde representa el 44% del empleo total.    <BR>&#8226;    En su gran mayor&iacute;a son empresas unipersonales   (44%) y otras son empresas de dos trabajadores   (28%).    <BR>&#8226;    Los j&oacute;venes empresarios entienden que se   deben capacitar y generar nuevas formas de   empleo y elevar la productividad; lo anterior es   importante pues permite ver una generaci&oacute;n   nueva de empresarios con visi&oacute;n global.    <BR>&#8226;    Situaci&oacute;n interesante es la que muestra que el   n&uacute;mero de propietarios, por g&eacute;nero, es mayor   en las mujeres, cuando esas, a su vez; tienen   menor capacitaci&oacute;n que los hombres (4% en   los hombres y 8% en las mujeres).</P>     <P> <B>NICARAGUA</B></P>     <P> En Nicaragua, el 54.6% de la poblaci&oacute;n ocupada   lo est&aacute; en el sector informal; esto muestra, como   en otros pa&iacute;ses aqu&iacute; se&ntilde;alados, la importancia de   la informalidad como v&iacute;a de generaci&oacute;n de empleo.   Esta informalidad se origina por los altos vol&uacute;menes   de desempleo, la burocratizaci&oacute;n y el desconocimiento   de las v&iacute;as legales.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> Para estudiar la informalidad en este pa&iacute;s, se   tuvieron en cuenta factores como no poseer permiso   para ejercer una labor econ&oacute;mica, no llevar   registros contables, la forma de contrataci&oacute;n de   personal y el no registro en asociaciones gremiales.   Los salarios y la forma de contrataci&oacute;n de personal   se hacen por fuera de las normas del Ministerio del   Trabajo y sin registro en el Instituto de Seguridad   Social, cosa com&uacute;n a este tipo de econom&iacute;as. En   Nicaragua el sector informal ocupa m&aacute;s mujeres que   hombres y es un campo alternativo para trabajar   las personas mayores.</P>     <P> Otras particularidades de la informalidad en   este pa&iacute;s son:</P>     <P> &#8226;    La informalidad en el comercio es importante   para la reventa de productos, para productos   de gran rotaci&oacute;n y para las temporadas.    <BR>&#8226;    Los bajos costos de instalaci&oacute;n y operaci&oacute;n   hacen llamativa la informalidad para los formales.    <BR>&#8226;    En el sector informal participan profesionales,   actuales estudiantes de educaci&oacute;n superior   y ex estudiantes que all&iacute; encuentran la &uacute;nica   alternativa de supervivencia.</P>     <P> <B>PANAM&Aacute;</B></P>     <P> A pesar de su posici&oacute;n geogr&aacute;fica estrat&eacute;gica,   este pa&iacute;s no escapa a la informalidad. Para la &eacute;poca   del estudio del COHEP (2002), la tasa de ocupaci&oacute;n   era del 54% con un desempleo abierto del 12%. El   crecimiento de la informalidad en Panam&aacute; preocupa   por la forma como afecta al pa&iacute;s en el campo   tributario y su impacto negativo para desarrollar   los programas de gobierno; de igual forma la no   contribuci&oacute;n a la seguridad social hace que la sociedad   deba asumir bajo su propio capital este rubro o simplemente se queda al margen   de &eacute;l, lo que   afecta el sistema de seguridad social del pa&iacute;s. La   informalidad en Panam&aacute; impacta en forma negativa   la distribuci&oacute;n del ingreso y, por ende, la calidad de   vida de la poblaci&oacute;n, ya que al empobrecerse consume   menos y dificulta el crecimiento econ&oacute;mico   y el desarrollo del pa&iacute;s. En la medida en que la   informalidad se expande, significa una competencia   desleal a los formales, quienes s&iacute; pagan seguridad   social y se acogen a las normas tributarias, laborales   y ambientales de Panam&aacute;.</P>     <P> La informalidad en este pa&iacute;s se ve alimentada   por factores como las trabas burocr&aacute;ticas para los   emprendedores de negocios legales, los altos costos   de contrataci&oacute;n laboral y su rigidez, que impulsan   la subcontrataci&oacute;n, un proceso de inscripci&oacute;n   en el sistema de seguridad social que es costoso,   demorado, complicado y burocratizado.</P>     <P> <B>M&Eacute;XICO</B></P>     <P> La aplicaci&oacute;n de los lineamientos del Consenso   de Washington, recomendadas por el Fondo Monetario   Internacional y el Banco Mundial, han sido el   pilar del modelo de crecimiento mexicano durante   los &uacute;ltimos cuatro sexenios. La pol&iacute;tica econ&oacute;mica   ha estado centrada en el crecimiento hacia afuera,   apoyado en el sector exportador y particularmente   en la exportaci&oacute;n de bienes manufacturados; todo   apoyado en las &#8220;reformas estructurales y disciplinas   macroecon&oacute;micas&#8221; recomendadas por estas   instituciones.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> Seg&uacute;n Ju&aacute;rez (2005), el impacto del dec&aacute;logo   de Washington ha sido un bajo crecimiento de la   econom&iacute;a mexicana como resultado del d&eacute;bil mercado   interno. El crecimiento econ&oacute;mico del PIB   promedio entre los a&ntilde;os 1982 al primer trimestre del   2005 es s&oacute;lo del 1.6%; aduce la investigadora que   el mercado interno no crece por factores como la   ca&iacute;da relativa de los salarios que se viene llevando   a la pr&aacute;ctica en el pa&iacute;s como v&iacute;a de ser m&aacute;s competitivos   en el mercado mundial; en igual sentido, el   mercado se estrecha dada la pol&iacute;tica de restricci&oacute;n   monetaria y fiscal que encarece el cr&eacute;dito, frena la   inversi&oacute;n y dificulta la generaci&oacute;n de empleo, pero,   igualmente, la apertura a llevado al traste a miles de   peque&ntilde;as y medianas empresas con el consecuente   impacto sobre el desempleo. Seg&uacute;n esto, a lo que   se le viene abriendo espacio en el pa&iacute;s mexicano es   a la informalidad en el empleo, dado que durante   m&aacute;s de 20 a&ntilde;os el crecimiento ha sido pobre (1.6%   promedio) lo que necesariamente agudiza el problema   estructural del empleo en este pa&iacute;s.</P>     <P> Estas dificultades en la generaci&oacute;n de empleo,   a pasar de impulsar el modelo exportador, se inician   desde el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado   donde en el periodo 1983&#8211;1988 el PIB s&oacute;lo creci&oacute;   en promedio 0.2%, raz&oacute;n esta que llev&oacute; a llamar   este sexenio como el de crecimiento cero.   En este periodo la PEA creci&oacute; en 5'676.000   personas y s&oacute;lo se generaron 2'411.114 nuevos   puestos de trabajo formales, lo que signific&oacute; un   d&eacute;ficit en el empleo de m&aacute;s de tres millones de   puestos.</P>     <P> En el gobierno de Carlos Salinas de Gortari   (1989&#8211;1994), per&iacute;odo en el cual se firm&oacute; el Tratado   de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLC-AN),   la econom&iacute;a creci&oacute; en promedio 3.9%, indicador   pobre que muestra c&oacute;mo se agudiza el problema   econ&oacute;mico y de empleo en el pa&iacute;s, impulsado por   una disminuci&oacute;n del Estado en la inversi&oacute;n p&uacute;blica,   dada la menor intervenci&oacute;n econ&oacute;mica y la   venta de los activos p&uacute;blicos; todo agudizado por   el control a los salarios; conjunto de situaciones   que estrecha m&aacute;s el crecimiento del mercado interno   y una eventual generaci&oacute;n de empleo. Los   indicadores as&iacute; lo muestran: durante este sexenio   la PEA creci&oacute; en 6'990.000 personas y se crearon   s&oacute;lo 2'287.000 puestos de trabajo, lo que indica   que m&aacute;s de 4'700.000 personas quedaron sin un   empleo formal.</P>     <P> Para el per&iacute;odo 1994&#8211;2000, durante el gobierno   de Ernesto Zedillo Ponce de Le&oacute;n, se present&oacute;   una gran crisis econ&oacute;mica que se caracteriz&oacute; por un crecimiento   promedio de s&oacute;lo 3.1% anual en el   periodo que va del 1995 al 2000, acompa&ntilde;ado de   sobrevaluaci&oacute;n del peso, contenci&oacute;n salarial, creciente   apertura, elevadas tasas de inter&eacute;s y con un   periodo de desplome del PIB de un 6.2% en el a&ntilde;o   de 1995. Estos resultados econ&oacute;micos son efecto   del inter&eacute;s del gobierno mexicano por controlar la   inflaci&oacute;n y la disminuci&oacute;n del d&eacute;ficit de la balanza   comercial, donde en el a&ntilde;o de 1994 se da una devaluaci&oacute;n   del 100% en el mes de diciembre.</P>     <P> Lo grave de este contexto es continuar con un   modelo que contrae el mercado interno, disminuye   la inversi&oacute;n productiva, opaca la generaci&oacute;n de empleo   y disminuye en t&eacute;rminos relativos los salarios.   Para 1994, M&eacute;xico vivi&oacute; una gran crisis financiera   acompa&ntilde;ada de la fuga de capitales golondrina, lo   que har&aacute; recordar a los mexicanos que este periodo   fue uno de grandes dificultades econ&oacute;micas.   La pol&iacute;tica econ&oacute;mica a partir de 1995 vari&oacute; en   t&eacute;rminos del tipo de cambio, pues se empieza a   utilizar la sobrevaluaci&oacute;n como un instrumento de   control a la inflaci&oacute;n, para fomentar las importaciones   y presionar a la baja los precios internos,   situaci&oacute;n que conllevar&iacute;a a los empresarios de este   pa&iacute;s a v&eacute;rselas con los productos importados en los   mercados del pa&iacute;s.</P>     <P> En esta condici&oacute;n, el desempleo continu&oacute; su   crecimiento. Al finalizar el periodo del presidente   Zedillo las cifras mostraron un total de 4'729.000   desempleados, pues la demanda por empleos   formales fue de 7'518.000 y se generaron s&oacute;lo   2'788.000 de ellos (Ju&aacute;rez, 2005).</P>     <P> El irrumpir de la econom&iacute;a china en los Estados   Unidos, con una participaci&oacute;n creciente en las   importaciones del pa&iacute;s del Norte, signific&oacute; para los   mexicanos el parcial desplazamiento del mercado   de los Estados Unidos al perder competitividad en   sus exportaciones. El impacto fue un M&eacute;xico desplazado   por los chinos como el segundo proveedor   de productos importados por los norteamericanos.   Esto se da para los a&ntilde;os 2001 y 2002, los cuales   coinciden con el inicio de la administraci&oacute;n Fox y   con el inicio del agotamiento del modelo maquilador,   seg&uacute;n la autora citada.</P>     <P> Este agotamiento se fundamenta en que la   mano de obra mexicana result&oacute; ser m&aacute;s costosa,   no s&oacute;lo que la china, sino incluso que la centroamericana.   Esto le hizo perder competitividad a   M&eacute;xico, a pesar de su proximidad continental con   el mercado norteamericano. Esta situaci&oacute;n fue sumamente   grave para el empleo y el mercado interno   mexicano, si se tiene en cuenta que, por ejemplo,   para el a&ntilde;o 2004, el 46.4% de sus exportaciones   se fundamentan en la maquila, igual que el 34% de   sus importaciones. En un referente m&aacute;s amplio,   entre el a&ntilde;o 1989 y el 2003 las exportaciones maquiladoras   pasan del 49.4% al 54.9% mientras las   no maquiladoras disminuyeron del 50.6% al 45.1%;   este impacto se hizo sentir en la generaci&oacute;n de empleo   por las actividades maquiladoras, pues pas&oacute;   del 10.2% al 8.7%, entre los a&ntilde;os 2000 a 2004, lo   que signific&oacute; que se perdieran cerca de 200.000   empleos en este periodo ya que fueron cerradas   439 de estas empresas.</P>     <P> Para el conjunto del per&iacute;odo entre el 2001 y   el primer trimestre de 2005, bajo el gobierno del   presidente Fox, el d&eacute;ficit de empleo ascendi&oacute; a   5'289.853 plazas.</P>     <P> En s&iacute;ntesis, para M&eacute;xico, en los &uacute;ltimos cuatro   mandatos gubernamentales, todos enmarcados por   el modelo neoliberal, han llevado a un deterioro   del mercado laboral expresado en ca&iacute;da de los   salarios como medio de mantener, v&iacute;a costos, la   competitividad de sus productos; esta contenci&oacute;n   de los salarios afecta la capacidad de consumo de   los trabajadores y, por supuesto, la generaci&oacute;n de   empleo.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> As&iacute; las cosas, la econom&iacute;a mexicana abre por s&iacute;   misma el camino a la informalidad: salarios bajos y   precariedad laboral son el cultivo para la econom&iacute;a   informal. S&oacute;lo en la maquila se descubrieron, en   el a&ntilde;o 2001, 3.200 maquiladoras informales, que   es algo muy diciente si registradas como formales   exist&iacute;an 3.245 empresas; simplemente la econom&iacute;a informal en   la maquila es igual a la formal, o sea, del   100% de la producci&oacute;n maquiladora, casi la mitad   es informal.</P>     <P> Esta informalidad impacta la seguridad social   de la poblaci&oacute;n trabajadora y conlleva a tener m&aacute;s   poblaci&oacute;n sin acceso a este rubro, pues muchos   de los empleadores formales tampoco lo pagan;   los datos cuantitativos as&iacute; lo demuestran, ya que   para el a&ntilde;o 2004 el n&uacute;mero de trabajadores sin   seguridad social era de 27.6 millones en M&eacute;xico, es   decir, el 67% de la poblaci&oacute;n ocupada no contaba   con esta garant&iacute;a social.</P>     <P> Seg&uacute;n la investigadora referida, para el a&ntilde;o   2003 el sector informal ocupa 10.7 millones de   personas, lo que represent&oacute; un 24.8% m&aacute;s de la   poblaci&oacute;n ocupada por este mismo sector en el   a&ntilde;o de 1995, que eran 8.6 millones de personas.   Como en otros pa&iacute;ses con caracter&iacute;sticas econ&oacute;micas   similares, la informalidad en este pa&iacute;s, en   vez de decrecer, aumenta, pues en total para el   a&ntilde;o 2003 los informales eran el 26% de la PEA,   poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa que para este   a&ntilde;o era de 41.5 millones de personas, mientras   para el a&ntilde;o de 1995 los informales fueron el 24.3%   de esta poblaci&oacute;n.</P>     <P> Para este pa&iacute;s, as&iacute; como para otros de la regi&oacute;n,   el sector informal es el escape para los desempleados   del sector formal que buscan en la informalidad   una salida al desempleo y a la disminuci&oacute;n de sus   ingresos, y creen que este sector es un camino de   salvaci&oacute;n, pero encuentran en la pr&aacute;ctica una forma   de simple supervivencia, pues quedan fuera de recibir   sus prestaciones sociales as&iacute; como las dem&aacute;s   prestaciones de ley, y tienen, entonces, en su gran   mayor&iacute;a a recibir unos ingresos marginales.</P>     <P> Es este pa&iacute;s otra de las alternativas buscadas   por los desempleados es su migraci&oacute;n a los Estados   Unidos, proceso que seg&uacute;n la Secretar&iacute;a de   Relaciones Exteriores alcanza entre 400.000 y un   mill&oacute;n de personas por a&ntilde;o (Ju&aacute;rez, 2002), lo que ha   convertido a M&eacute;xico en el principal pa&iacute;s receptor de   remesas del mundo, con los consecuentes impactos   econ&oacute;micos, entre otros, la sobrevaloraci&oacute;n de su   moneda que, finalmente, no es una soluci&oacute;n para   sus desempleados pues estos inmigrantes dedican   el 78% de los recursos enviados al pago de alquiler,   un 7% a la educaci&oacute;n, s&oacute;lo un 8% a ahorro y un   7% a otras inversiones. Es decir, pr&aacute;cticamente se   mantienen a un nivel de sobrevivencia en el sue&ntilde;o   americano.</P>     <P> <B>CHINA</B></P>     <P> Seg&uacute;n GIDFE (2003), en China, pa&iacute;s con niveles   de desarrollo importantes y crecimiento del PIB a   ritmos que los pa&iacute;ses desarrollados no alcanzan   hoy, tambi&eacute;n hace presencia el sector informal.   Con la reestructuraci&oacute;n econ&oacute;mica que hace el pa&iacute;s   para enfrentar la globalizaci&oacute;n y la competencia de   mercado, las empresas estatales han encontrado   dificultades para absorber la mano de obra que llega   al mercado y han dejado sin trabajo a parte de sus   trabajadores; esto, a la par que el pa&iacute;s por mucho   tiempo hizo m&aacute;s &eacute;nfasis en los recursos materiales   y de capital dejando de lado el desarrollo humano,   ha hecho que surja un desempleo estructural donde   el mercado de mano de obra de baja calificaci&oacute;n   muestra una mayor demanda que oferta de puestos   de trabajo, gener&aacute;ndose as&iacute; una dificultad para el   crecimiento social sustentable. Estos trabajadores   sin empleo y aquellos provenientes del sector rural,   bajo la modalidad de inmigrantes, han encontrado   en el sector informal un medio de subsistencia,   empleo que se ajusta al bajo nivel de calificaci&oacute;n de   esta mano de obra y que toma la forma de empleo   de baja calidad, inestable y de alta rotaci&oacute;n. Sin   embargo, el sector informal se convierte as&iacute; en v&iacute;a   de disminuir la presi&oacute;n sobre el mercado laboral   en China.</P>     <P> En este pa&iacute;s el sector informal presenta caracter&iacute;sticas   que no difieren del resto de pa&iacute;ses en   forma sustancial, algunas de ellas son:</P>     <P> &#8226;    El sector est&aacute; conformado por trabajadores de   cuenta propia, microempresas familiares y otras microempresas que operan con   bajo capital y   escasa restricci&oacute;n para su operaci&oacute;n.    <BR>&#8226;    Los cuenta propia son en lo com&uacute;n venteros   ambulantes, limpiadores y personas dedicadas   a servicios comunitarios.    ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>&#8226;    Las microempresas familiares emplean mano de   obra de la familia y producen bienes y servicios   simples, operan generalmente por medio de   subcontrataci&oacute;n.    <BR>&#8226;    Los ingresos que genera el sector son inestables   y las actividades del mismo est&aacute;n al margen   de leyes y regulaciones, generando empleo   inestable e inseguro, donde la mayor&iacute;a de los   informales carecen de seguridad social.    <BR>&#8226;    Las labores propias de trabajadores individuales   se han incrementado a medida que avanza la   tecnolog&iacute;a, el conocimiento, la inform&aacute;tica y la   comunicaci&oacute;n, lo que permite agregar valor al   conocimiento y desempe&ntilde;arse como consultor,   dise&ntilde;ador, servidor de software y otros.    <BR>&#8226;    Existen algunas organizaciones de trabajo informal   para empleados cesantes que, en forma   individual o en grupos, prestan servicios p&uacute;blicos   como limpieza de calles y otros servicios   a instituciones y empresas que no los pueden   vincular directamente; sin embargo, estas   organizaciones en su gran mayor&iacute;a no est&aacute;n   registradas ante las autoridades comerciales   o industriales a pesar de, en algunos casos,   ser impulsadas por las municipalidades como   medio para bajar el impacto de los despidos   de sus empresas; estas organizaciones no son   registradas por las autoridades gubernamentales   por no caer dentro del marco regulatorio de   oficina industrial y comercial.</P>     <P> El sector y empleo informal en China existe   desde 1949, es decir, es tan antiguo como la nueva   forma pol&iacute;tica del pa&iacute;s tomada a partir de su proceso   revolucionario. Diversos factores han contribuido   a su formaci&oacute;n: uno, surgi&oacute; cuando a los j&oacute;venes   intelectuales se les ubic&oacute; en &aacute;reas rurales para   trabajar con productores en ciertas localidades,   este empleo tom&oacute; la forma de &#8220;unidades comerciales   e industriales con base dom&eacute;stica&#8221; y se les   denomin&oacute; Getihu. Otro factor surge, como se dijo   anteriormente, con las reformas a las empresas   estatales para ser reestructuradas y enfrentar la   globalizaci&oacute;n y el mercado m&aacute;s abierto, proceso que   gener&oacute; expulsi&oacute;n de mano de obra, que al quedar   sin empleo busca la informalidad para subsistir. Resultado   de esta situaci&oacute;n de desempleo, el gobierno   dict&oacute; normas que facilitaron la empresa privada y   la microempresa como medios para enfrentar el   desequilibrio del mercado laboral; en 1990 declar&oacute;   el sector privado como un componente importante   de la econom&iacute;a del pa&iacute;s y en 1999 se reforma la   Constituci&oacute;n, dando espacio al desarrollo y propiedad   conjunta, lo que dio campo a desarrollar la   propiedad privada y el empleo en el sector informal.   De igual forma, su pol&iacute;tica se orient&oacute; en algunos casos   a promover la peque&ntilde;a y mediana empresa. Lo   anterior ha permitido el desarrollo de la propiedad   privada en peque&ntilde;as unidades econ&oacute;micas tanto   en el sector rural como en el urbano; la informaci&oacute;n   para el per&iacute;odo 1996-1999 indica que el empleo en   las empresas privadas urbanas creci&oacute; en un 70%,   bajo la modalidad de cuenta propia, y empleados   en microempresas creci&oacute; un 41%, cuando a la par   el empleo en las empresas estatales y colectivas   ca&iacute;a en un 28% (GIDFE, 2003).</P>     <P> En este sentido, el sector informal para la   econom&iacute;a China ha sido medio importante para   disminuir la presi&oacute;n sobre el empleo y camino de   ampliar la escala de la producci&oacute;n privada a trav&eacute;s   de empresas privadas y trabajadores por cuenta   propia. Con todo, el sector informal ha contribuido   al desarrollo econ&oacute;mico y social en China. Algunos   de sus aportes pueden mencionase aqu&iacute;:</P>     <P> &#8226; Permite ofertar bienes y servicios que no son   ofertados por el sector formal, caso de servicios   dom&eacute;sticos, espacios geogr&aacute;ficos nuevos   para mercados locales, entregas r&aacute;pidas de productos, etc.; todo esto   brinda comodidad y   bienestar al comprador con productos baratos   y servicios a satisfacci&oacute;n.    <BR>&#8226;    Se genera empleo y alivia la pobreza, impone   calidad y competencia a las empresas estatales   y facilita puestos de trabajo a inmigrantes rurales;   se calcula que para finales del siglo pasado   (1999), los cuenta propia eran del orden de   82.63 millones que equivale al 12% del total del   empleo del pa&iacute;s.    <BR>&#8226;  Por medio de la microempresa se ha contribuido   al crecimiento de la empresa privada, lo que   poco a poco se ha ido volviendo formal.</P>     <P> Pero tambi&eacute;n el sector informal presenta dificultades   a la sociedad y la econom&iacute;a China; algunas   son:</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> &#8226;    Este sector, aunque es relativamente aceptable   en la sociedad china, no le garantiza a quienes   se mueven en &eacute;l una cobertura de seguridad   social y salud, dado que las pol&iacute;ticas relativas   a estos rubros excluyen el sector informal.    <BR>&#8226;    En el largo plazo no existen regulaciones que   definan el sector informal, el empleo en el sector   y otros aspectos que permitan que no haya   exclusiones a las actividades y las personas que   se desempe&ntilde;an en el mismo.    <BR>&#8226;    Los bajos niveles de calificaci&oacute;n de la mano   de obra que se encuentra en el sector llevan   a que los resultados productivos sean igualmente   de baja calidad, baja competitividad y   a que las empresas del sector logren solo en   forma parcial potenciar la productividad de los   ajustes econ&oacute;micos. Consecuente con esto,   el trabajador informal puede ser reemplazado   f&aacute;cilmente d&aacute;ndole a su trabajo un toque de   inestabilidad.</P>     <P> Con todo lo presentado sobre el sector informal   en China, se puede agregar que en este pa&iacute;s la informalidad   se ha tomado con un alto grado de seriedad   y responsabilidad por el Estado, pues a pesar de   faltar m&aacute;s consistencia en su manejo y proyectarlo   en el largo plazo, la econom&iacute;a China lleva a la pr&aacute;ctica   programas y proyectos que permiten que este   sector sea tenido en cuenta como una alternativa   econ&oacute;mica y social para la poblaci&oacute;n que es parcialmente   marginada de la formalidad, resultado de   los procesos econ&oacute;micos, sociales y pol&iacute;ticos del   pa&iacute;s. Algunos aspectos sustentan esto:</P>     <P> &#8226;    El empleo en el sector informal es ampliamente   promovido, ya que este sector se ha convertido   en fuente importante de empleo para los   trabajadores cesantes del sector formal y para   los trabajadores excedentes del sector rural;   esto ha hecho que el gobierno y la sociedad   china presten atenci&oacute;n al sector, dise&ntilde;ando   alternativas para el desarrollo de calificaciones y   competencias adecuadas para los trabajadores   del sector, con miras a formar conciencia de   mercado y competitividad, as&iacute; como a formar   competencias empresariales con el fin de salir   del c&iacute;rculo de baja calidad de productos y empleo.       <BR>&#8226;    Acorde con lo anterior, el Ministerio de Trabajo   y Seguridad Social implement&oacute; programas de   capacitaci&oacute;n para los cesantes con miras a su   reempleo a trav&eacute;s de sindicatos, ONG, federaci&oacute;n   de mujeres, ligas juveniles y otras instituciones,   capacitaciones sin costo o parcialmente   financiadas que permitieron en el a&ntilde;o 2000   capacitar a 13.6 millones de cesantes, de los   cuales 9 millones fueron reempleados (GIDFE,   2003).    <BR>&#8226;    Igualmente, se dise&ntilde;aron programas para el inicio   de empresas con el fin de generar empleo a   trav&eacute;s de la formaci&oacute;n y desarrollo de peque&ntilde;as   empresas, esto pretende evitar la salida del mercado   de estas unidades productivas por falta de   calificaci&oacute;n empresarial y capacidad gerencial,   algo frecuente hasta los tres primeros meses de   formaci&oacute;n de la empresa. El programa aprovecha   la experiencia presente en los trabajadores   cesantes de las empresas p&uacute;blicas, quienes son   capacitados sin costo alguno en el inicio y direcci&oacute;n   de empresas con programas espec&iacute;ficos en &#8220;econom&iacute;a b&aacute;sica,   leyes y regulaciones, registro   empresarial y formalidades administrativas, industriales   y comerciales, gerencia empresarial,   administraci&oacute;n financiera, mercados, etc.&#8221;.   Estos empresarios potenciales pueden solicitar   asesor&iacute;a gratuita a grupos de expertos conformados   por expertos en formaci&oacute;n y gerencia   de empresas, practicantes, especialistas y acad&eacute;micos.   Este programa capacit&oacute; para finales   del a&ntilde;o 2000 a 30.000 personas, de las cuales   el 61.6% ten&iacute;a ya su propia empresa, generando   74.000 empleos.</P>     <P> <B>COLOMBIA</B></P>     <P> Diferentes investigaciones indican que en   Colombia m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n con   ocupaci&oacute;n se encuentra en alg&uacute;n grado o tipo de   informalidad. Al respecto V&aacute;squez (2001, pp.347),   afirma que: <I>&#8220;m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n   colombiana con alg&uacute;n grado de ocupaci&oacute;n est&aacute;   involucrada en actividades caracterizadas en su   mayor&iacute;a por su baja productividad, su precariedad   y por estar fuera de la normativa econ&oacute;mica,   laboral y urban&iacute;stica&#8221;</I>.</P>     <P> Colombia es un pa&iacute;s de poblaci&oacute;n pobre y, seg&uacute;n   la CEPAL,<sup><A HREF="#3">3</A></sup><A NAME="3a"></A> posee uno de los &iacute;ndices m&aacute;s altos   de pobreza, indigencia, desempleo y desigualdad en   la distribuci&oacute;n del ingreso en la regi&oacute;n; es un pa&iacute;s   donde el 60% de la poblaci&oacute;n no tiene un ingreso   suficiente para adquirir lo b&aacute;sico de la canasta familiar,   y un 23% de este 60% est&aacute; en nivel de indigencia;   es decir, son personas que no obtienen ingresos   ni para lo m&aacute;s m&iacute;nimo de la canasta familiar. En   otros t&eacute;rminos, 26 millones de colombianos son   pobres y, de &eacute;stos, 9 millones est&aacute;n en la indigencia.   Seg&uacute;n la misma CEPAL, s&oacute;lo en el per&iacute;odo entre   1997 y 2000 los pobres en Colombia crecieron en   cinco millones. Esto indudablemente lleva a una   parte de la poblaci&oacute;n colombiana, que no obtiene   ingresos suficientes para sobrevivir, a buscar en   la informalidad y a&uacute;n en actividades abiertamente   ilegales formas de subsistencia. La b&uacute;squeda del   sustento para estas personas las hace aparecer ante   la econom&iacute;a y la sociedad como unos individuos   que los lesionan en alguna forma, bien sea por no   ajustarse a la legislaci&oacute;n existente o por desarrollar   actividades en contra de la econom&iacute;a formal, ya que   los informales no est&aacute;n en capacidad de respetar   los valores en que la sociedad los ha formado.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> Los altos &iacute;ndices de desempleo que la econom&iacute;a   del pa&iacute;s ha vivido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, teniendo   en cuenta la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo pasado, es   indudablemente un factor que alimenta la informalidad.   Para los a&ntilde;os 1994 y 1995 se ten&iacute;an tasas de   desempleo del 11.53% que aumentaron por encima   del 20% durante la crisis y que s&oacute;lo ahora comienzan   a disminuir, coloc&aacute;ndose en un 11.2% en septiembre   del 2005 y 12.9% en agosto y septiembre de 2006;   esto quiere decir que aproximadamente 2 millones   500 mil colombianos no tienen empleo, a quienes   hay que agregar 7 millones y medio de subempleados.<sup><A HREF="#4">4</A></sup><A NAME="4a"></A> El desempleo es muy grave   en ciudades   como Ibagu&eacute; (20.5%), Cartagena (16.4%) y Manizales   (15.4%) y en menor grado en Bogot&aacute; (11.4%); esto   preocupa cuando a la par la econom&iacute;a colombiana,   seg&uacute;n datos oficiales, tiene una recuperaci&oacute;n significativa   con crecimiento del PIB en 2006 entre el   6 y 7%. Desagregando m&aacute;s las cifras se tiene que   en Colombia existe una poblaci&oacute;n de 45'368.000   personas, de las cuales 34'947.000 est&aacute;n en edad   de trabajar y de &eacute;stas 19'945.000 corresponden a   la PEA (Poblaci&oacute;n Econ&oacute;micamente Activa) y 15   millones son inactivos<sup><A HREF="#5">5</A></sup><A NAME="5a"></A>.</P>     <P>El sector informal es el que m&aacute;s mano de obra   absorbe en el pa&iacute;s. Seg&uacute;n el DANE, en 1984 absorb&iacute;a   el 55.1% del total de empleados y el 1998 el   56.5%, lo que indica que esa informalidad no es algo   nuevo en Colombia. La informalidad m&aacute;s sobresaliente   es la de subsistencia, con una productividad   baja y gran precariedad, esto a su vez genera ingresos   m&iacute;nimos y va de la mano con la pobreza; los   ingresos generalmente est&aacute;n por debajo del m&iacute;nimo,   se tienen jornadas mayores a 48 horas semanales y   la cobertura de seguridad social no alcanza a m&aacute;s de la mitad de los informales.</P>     <P> La mayor parte de las actividades informales   en el pa&iacute;s son llevadas a cabo por trabajadores   independientes (cuenta-propia), que realizan labores   no profesionales ni t&eacute;cnicas y que obtienen de   ingresos, en su gran mayor&iacute;a, menos de un salario   m&iacute;nimo mensual<sup><A HREF="#6">6</A></sup><A NAME="6a"></A>.</P>     <P> Como en otros pa&iacute;ses, en Colombia la informalidad   igualmente es alimentada por el alto costo de   la formalidad, expresada por las erogaciones que   deben hacer a seguridad social y parafiscales (EPS,   ARS, ARP, Caja de Compensaci&oacute;n Familiar, SENA,   ICBF, Fondos de Pensiones y Cesant&iacute;as), por el pago   de impuestos como el de renta, industria y comercio   y valor agregado, por la inscripci&oacute;n en C&aacute;mara   de Comercio y por desconocimiento de registros   contables a los que se ver&iacute;an obligados a llevar, si   fueran formales. En general, esta informalidad se   asocia a costos, dificultades en tramitaci&oacute;n de la   legalidad o a su mismo desconocimiento; sin embargo,   el factor m&aacute;s importante de la informalidad   en Colombia es resultado de las deficiencias en el   aparato productivo; estas se expresan en:</P>     <P> &#8226;    Una industria colombiana que, protegida por   largas d&eacute;cadas, no logr&oacute; un desarrollo s&oacute;lido,   fuerte y competitivo para enfrentar una   globalizaci&oacute;n creciente, con competencia sin   fin desde todos los rincones de la econom&iacute;a   mundial y que ahora frente al modelo neoliberal   y globalizador no responde con fortaleza, lo   que ha llevado a que su participaci&oacute;n en el PIB   nacional no llegue a un 30% siendo menor que   la de cualquier pa&iacute;s de la regi&oacute;n andina (Bolivia   30%, Ecuador 40%, Per&uacute; 30%, Venezuela 50%)<sup><A HREF="#7">7</A></sup><A NAME="7a"></A>;    por el contrario, el sector terciario aporta poco   m&aacute;s del 60% del PIB del pa&iacute;s; se asiste a una   econom&iacute;a que se terceriza.    <BR>&#8226;    Un sector agropecuario desprotegido y que no   ha resuelto sus grandes problemas, ante todo la   ausencia de la reforma agraria para democratizar   la propiedad y los ingresos en el agro, lo que   ha hecho al sector pobre, poco competitivo y   con grandes desigualdades y de pocas oportunidades   para sus pobladores, los que ven err&oacute;neamente   las urbes como una salvaci&oacute;n a sus   dificultades migrando a ellas para aumentar los   cordones de miseria urbana. Situaci&oacute;n agravada   en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por los actores armados   que han ocasionado desplazamientos masivos   del campo a la ciudad hasta el punto donde   Colombia lleg&oacute; a contar con m&aacute;s de 3 millones   de desplazados, seg&uacute;n cifras de los &uacute;ltimos dos   a&ntilde;os (2006 -2007), tal vez el n&uacute;mero m&aacute;s grande   del mundo; esto es indudablemente una de las   explicaciones a la creciente informalidad en las   ciudades del pa&iacute;s.    <BR>&#8226;    Una pol&iacute;tica macroecon&oacute;mica, cuyo objetivo   central ha sido el control a la inflaci&oacute;n y la aplicaci&oacute;n   del modelo neoliberal, lo que ha ocasionado   un aumento controlado de los precios, a   la par con tasas de desempleo del 13% que no   es algo favorable para el pa&iacute;s y unas altas tasas   de inter&eacute;s que el Estado no ha podido controlar,   situaci&oacute;n que permite altas ganancias al sector   financiero como las obtenidas en el los a&ntilde;os 2005 y 2006 que pasan de   billones de pesos.   Todo en conjunto muestra unos resultados contradictorios   que no explican ni los empresarios   ni el gobierno: crecimiento econ&oacute;mico, control   a la inflaci&oacute;n, desempleo, alto costo del dinero   y baja inversi&oacute;n, sobre todo en los sectores   generadores de empleo como la industria y el   agro.</P>     <P> Pero como si estas deficiencias del aparato   productivo no fueran suficientes para alimentar la   informalidad en Colombia, se presentan otras situaciones   que de igual forma la incentivan. La carencia   de oportunidades que muchos colombianos enfrentan,   resultado del alto grado de concentraci&oacute;n del   poder pol&iacute;tico y econ&oacute;mico que presenta el pa&iacute;s y   que le impide a mucha parte de su poblaci&oacute;n tener   acceso a oportunidades dignas de subsistencia   hace de la informalidad una alternativa econ&oacute;mica,   pol&iacute;tica y social; alternativa econ&oacute;mica como fuente   de ingresos, as&iacute; sean precarios; pol&iacute;tica, ya que los   informales son coqueteados continuamente por   los pol&iacute;ticos de turno, quienes les prometen aliviar   sus dificultades y los llevan a los diferentes grupos   pol&iacute;ticos. Y social, a trav&eacute;s de sus agremiaciones   comunales o sindicales, cuando las tienen, pues les   permite en alg&uacute;n grado asociarse para defender sus   reivindicaciones como el derecho al trabajo y a la   subsistencia propia y la de su familia.</P>     <P> Otro elemento a tener en cuenta es la existente   reglamentaci&oacute;n y condiciones que median el trabajo   formal, el acceso al capital y a la legalizaci&oacute;n de   empresas; esto cuando no es desconocido, est&aacute;   asociado a un sinf&iacute;n de permisos, pagos y otros que   hacen verdaderamente dif&iacute;cil la formalidad.</P>     <P> Ha de tenerse en cuenta, igualmente, como   medio que impulsa la informalidad, el c&iacute;rculo vicioso   de la dificultad de estudio para los sectores de m&aacute;s   bajos ingresos en Colombia: en el pa&iacute;s la educaci&oacute;n   no es democr&aacute;tica, se centra en los estratos   superiores y se dificulta cada vez m&aacute;s a los pobres,   m&aacute;s hoy en el entorno neoliberal que ha llevado   la educaci&oacute;n superior a tener unos altos costos   inalcanzables para los sectores populares de bajos   ingresos. De tal forma que sin acceso a la educaci&oacute;n   como un medio de movilidad social, lo que afecta a   gran parte de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s, esta queda por   fuera de oportunidades laborales calificadas como   las exige hoy la apertura y la globalizaci&oacute;n, cuando   de enfrentar con competitividad los mercados se   trata. Seg&uacute;n el DANE<sup><A HREF="#8">8</A></sup><A NAME="8a"></A>, en el pa&iacute;s para fines del   siglo pasado el 3.4% de los informales urbanos no   posee tipo alguno de educaci&oacute;n, el 34.5% poseen   primaria, el 49.3% secundaria, el 12.3% superior y   el 0.31% no inform&oacute;. Esto corrobora la correlaci&oacute;n   existente entre el grado de educaci&oacute;n logrado por   los estratos m&aacute;s pobres y los niveles de desempleo,   subempleo y marginalidad.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>     <P><FONT SIZE="3"> <B>CONCLUSI&Oacute;N</B></FONT></P>     <P> La econom&iacute;a informal cobija gran parte de las   actividades econ&oacute;micas en los pa&iacute;ses y merece   ser estudiada debidamente, de forma que permita   esclarecer con nitidez la raz&oacute;n del problema y as&iacute;   aportar a la explicaci&oacute;n de uno de los puntos a tener   en cuenta cuando de econom&iacute;a se habla, en t&eacute;rminos   de la racionalidad del manejo de los recursos.   Particularmente en el caso del trabajo como fuente   de riqueza de las naciones y que, dadas las actuales   circunstancias hist&oacute;ricas, viene siendo sometido   cada vez m&aacute;s a procesos degradables en su forma   de vinculaci&oacute;n al proceso productivo. La econom&iacute;a   informal es algo incuestionable en su existencia y   debe ser asumida en una discusi&oacute;n seria y profunda   con riqueza te&oacute;rica y conceptual que brote de la   econom&iacute;a para su m&aacute;s correcta interpretaci&oacute;n. </P>     <P>&nbsp; </P>     <P><B><FONT SIZE="3">BIBLIOGRAF&Iacute;A</FONT></B></P>     <!-- ref --><P> 1. BARRAG&Aacute;N ARQUE, Paulino (2005). Magnitud de la econom&iacute;a   informal en el Per&uacute; y el mundo. En: Gesti&oacute;n en el Tercer Milenio,   Revista   de Investigaci&oacute;n de la Facultada de Ciencias Administrativas, UNMSM,   Vol. 7, N&#176; 14, Lima, noviembre 2005. Se encuentra disponible en el siguiente link: <A HREF="http://sisbib.unmsm.edu.pe/BibVirtualData/publicaciones/administracion/N14_2005/a04.pdf" TARGET="_blank">http://sisbib.unmsm.edu.pe/BibVirtualData/publicaciones/administracion/N14_2005/a04.pdf</A>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000158&pid=S0120-6346200700010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>2. BARREIRO CAVESTANY, Fernando. Econom&iacute;a informal o econom&iacute;a   de proximidad. Director de la ONG Proyecto Local Barcelona. 1997.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000159&pid=S0120-6346200700010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>3. CARR, Marilyn y ALTER CHEN, Martha. La globalizaci&oacute;n y la econom&iacute;a informal. Oficina Internacional del Trabajo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000160&pid=S0120-6346200700010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>4. Consejo Hondure&ntilde;o de la empresa privada &#8211;CHEP- (2002). La   econom&iacute;a   informal en Centroam&eacute;rica, Panam&aacute; y Rep&uacute;blica Dominicana. Mayo 2, de 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000161&pid=S0120-6346200700010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>5. El Colombiano. Diciembre 15 de 2006. P&aacute;g. 15A.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000162&pid=S0120-6346200700010000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>6. FARN&Eacute;, STEFANO (2006). (Editor). Bolet&iacute;n del observatorio   del mercado de trabajo y la seguridad social No.9, Universidad Externado de Colombia, Bogot&aacute;, Agosto 2006.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000163&pid=S0120-6346200700010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>7. GASPARINI, Leonardo C., (2000). La econom&iacute;a oculta en la Argentina,   Fundaci&oacute;n de Investigaciones econ&oacute;micas Latinoamericanas, FIEL, Buenos Aires, Argentina, Agosto 2000, ISBN.: 987-9329-05-08.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000164&pid=S0120-6346200700010000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>8. GHERSI, Enrique (2002). La econom&iacute;a informal en Am&eacute;rica Latina.   Disponible en la p&aacute;gina web <A HREF="http://www.elcato.org/economia.htm" TARGET="_blank">http://www.elcato.org/economia.htm</A>. Este   ensayo aparece en ingl&eacute;s en el &#8220;Cato Journal&#8221;, vol. 7, no. 1&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000165&pid=S0120-6346200700010000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>9.  Grupo de Investigaciones del Departamento de Formaci&oacute;n y Empleo &#8211;GIDFE-,   Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de China   (2003).Formaci&oacute;n en calificaciones en el sector informal en China. Bolet&iacute;n   T&eacute;cnico Interamericano de Formaci&oacute;n Profesional (Bolet&iacute;n CEINFOR), OIT, N&uacute;mero 155.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000166&pid=S0120-6346200700010000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>10. JU&Aacute;REZ S&Aacute;NCHEZ, Laura (2005). Neoliberalismo econ&oacute;mico   y empleo. En: revista Trabajadores, a&ntilde;o 9, No 48, Universidad Obrera de M&eacute;xico, mayo-junio de 2005.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000167&pid=S0120-6346200700010000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>11. JU&Aacute;REZ S&Aacute;NCHEZ, Laura (2002). Tiende a cerrarse la v&aacute;lvula   de escape estadounidense a los exiliados econ&oacute;micos de M&eacute;xico.   revista Trabajadores, a&ntilde;o 6, No 32, Universidad Obrera de M&eacute;xico, septiembre-octubre de 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000168&pid=S0120-6346200700010000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>12. KLEIN, Emilio, 2000. &#8220;Las pol&iacute;ticas hacia el sector informal   urbano y la OIT: una mirada retrospectiva&#8221;. En: CARPIO, Jorge, KLEIN,   Emilio y NOVACOVSKY, Irene (compiladores): Informalidad y exclusi&oacute;n   social. Buenos Aires: OIT, SIEMPRO, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000169&pid=S0120-6346200700010000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>13. LOAYZA V, NORMAN (1997). &#8220;The Economics of the Informal Sector.   A Simple Model and Empirical Evidence from Latin America&#8221;, Policy Research, Working Paper 1727, February.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000170&pid=S0120-6346200700010000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>14. LOAYZA, Norman. (1996), &#8220;The Economics of the Informal Sector: A   Simple Model and Some Evidence from Latin America,&#8221; Carnegie- Rochester Conference Series on Public Policy, 45, 129-62.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000171&pid=S0120-6346200700010000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>15.   NU&Ntilde;EZ MENDEZ, Jairo Augusto. Empleo informal y evasi&oacute;n en Colombia. DANE. Documento # 10. Octubre 29 de 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000172&pid=S0120-6346200700010000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>16.  PORTES, Alejandro (editor), 1990. La econom&iacute;a informal. En los   pa&iacute;ses   desarrollados y en los menos avanzados. Buenos Aires: Grupo editorial Planeta.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000173&pid=S0120-6346200700010000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>17. PORTES, Alejandro, 2000. &#8220;La econom&iacute;a informal y sus paradojas&#8221;,   en CARPIO, Jorge, KLEIN, Emilio y NOVACOVSKY, Irene (compiladores):   Informalidad y exclusi&oacute;n social. Buenos Aires: OIT, SIEMPRO, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000174&pid=S0120-6346200700010000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>18. PORTES, Alejandro y HALLER, William (2005): The Informal Economy. En:   Neil Smelser y Richard Swedberg:Handbook of Economic   Sociology, 2&#170; ed., Princeton University Press, Princeton, New Jersey, 2005.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000175&pid=S0120-6346200700010000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>19. RAM&Iacute;REZ GUERRERO, Jaime (2003). El sector informal urbano en Colombia.   Oficina Internacional del Trabajo. Documento de trabajo, Bolet&iacute;n Ceinfor, No 155.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000176&pid=S0120-6346200700010000400019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>20. RAM&Iacute;REZ GUERRERO, Jaime. Capacitaci&oacute;n laboral para el sector informal en Colombia. Oficina Internacional del Trabajo.,&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000177&pid=S0120-6346200700010000400020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>21. ROMERO, Rodolfo (1972). Econom&iacute;a Informal. Universidad de los Trabajadores   e Am&eacute;rica Latina (UTAL), San Antonio de los Altos. Disponible en la p&aacute;gina web <A HREF="http://www.utal.org/economia9.htm" TARGET="_blank">www.utal.org/economia9.htm</A>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000178&pid=S0120-6346200700010000400021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>22. SOMALIA, Juan (2006), Director General de la OIT, Brasilia. El Colombiano 03-05-2006.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000179&pid=S0120-6346200700010000400022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>23. TIJERINA GUAJARDO, Jos&eacute; Alfredo y MEDELL&Iacute;N RUIZ, Antonio.   Tama&ntilde;o   del sector informal y esfuerzo fiscal en nivel internacional.   Centro de an&aacute;lisis y difusi&oacute;n econ&oacute;mica. Documento de investigaci&oacute;n # 7. Marzo de 1999.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000180&pid=S0120-6346200700010000400023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>24.TOKMAN, V&iacute;ctor y KLEIN, Emilio (2000). La estratificaci&oacute;n   social bajo tensi&oacute;n en la era de la globalizaci&oacute;n, En: revista   de la CEPAL No 72, Chile, diciembre de 2000, pp. 7-30.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000181&pid=S0120-6346200700010000400024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>25. TOKMAN, V&iacute;ctor, (2000). &#8220;El sector informal posreforma econ&oacute;mica&#8221;.   En: CARPIO, Jorge, KLEIN, Emilio y NOVACOVSKY, Irene (compiladores):   Informalidad y exclusi&oacute;n social. Buenos Aires: OIT, SIEMPRO, Fondo de   Cultura Econ&oacute;mica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000182&pid=S0120-6346200700010000400025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>26. V&Aacute;SQUEZ Urriago, &Aacute;ngela Roc&iacute;o (2001). Informalidad.   En: AMAYA PULIDO, Pedro Jos&eacute; (Director): Colombia un pa&iacute;s por   construir,   Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogot&aacute;, p&aacute;gs. 347-363.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000183&pid=S0120-6346200700010000400026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><P>&nbsp;</P>     <P>Recibido: marzo 13 de 2007   Aprobado: abril 18 de 2007</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><sup><A HREF="#a1">*</A></sup><A NAME="a"></A> El inter&eacute;s que me ha suscitado el fen&oacute;meno siempre presente   de un gran n&uacute;mero de personas que desarrollan actividades del   d&iacute;a a d&iacute;a en las calles, buses, sem&aacute;foros, en sus casas   o en locales encubiertos o descubiertos a la sociedad y, que indudablemente   no hacen parte de una estructura que a primera vista ser&iacute;a una econom&iacute;a   ordenada, controlada, formal y adecuadamente   legalizada, tiene como resultado este art&iacute;culo, que en forma parcial   toca el problema de la econom&iacute;a informal. Debo agradecer   en primera instancia a la Universidad de Medell&iacute;n, instituci&oacute;n   que ha financiado la propuesta de investigaci&oacute;n sobre el tema   de la Econom&iacute;a Informal, este art&iacute;culo es uno de los productos   de la misma, de la cual se har&aacute; su correspondiente publicaci&oacute;n   como continuidad de un art&iacute;culo escrito en la Revista Semestre Econ&oacute;mico   #15; de igual forma a quienes han colaborado con   su presente inter&eacute;s en la investigaci&oacute;n como lo es el doctor, Hugo Mac&iacute;as y el economista Andr&eacute;s Borraez.</P>     <P><sup><A HREF="#1a">1</A></sup><A NAME="1"></A> OIT. Citado por Romero, Rodolfo (1972).</P>     <P><sup><A HREF="#2a">2</A></sup><A NAME="2"></A> En Colombia, de acuerdo con los criterios empleados por el DANE, las empresas   de menos de diez trabajadores son tenidas en cuenta dentro del sector informal.</P>     <P><sup><A HREF="#3a">3</A></sup><A NAME="3"></A> Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y el Caribe</P>     <P><sup><A HREF="#4a">4</A></sup><A NAME="4"></A> El Colombiano, 02-11-2006.</P>     <P><sup><A HREF="#5a">5</A></sup><A NAME="5"></A> Informe del DANE presentado en El Colombiano del 01-10-2006.</P>     ]]></body>
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