<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0120-9957</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista colombiana de Gastroenterología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Col Gastroenterol]]></abbrev-journal-title>
<issn>0120-9957</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Asociación Colombiana de Gastroenterología  ]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0120-99572007000100003</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Más sobre el Helicobater pylori en Colombia: Gastritis crónica atrófica, metaplasia intestinal y costumbres de tratamiento]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hurtado Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[Marcelo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad del Rosario Facultad de Medicina ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Bogotá ]]></addr-line>
<country>Colombia</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>03</day>
<month>30</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>03</day>
<month>30</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>22</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>4</fpage>
<lpage>6</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0120-99572007000100003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0120-99572007000100003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0120-99572007000100003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <P align="center"><font size="+1" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">M&aacute;s sobre el Helicobater pylori en Colombia: Gastritis cr&oacute;nica atr&oacute;fica, metaplasia intestinal y costumbres de tratamiento</font></P>     <P align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Marcelo Hurtado Fern&aacute;ndez, MD (1)</font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(1) Gastroenter&oacute;logo. Profesor asociado Facultad de Medicina de la Universidad del Rosario. Bogot&aacute;, Colombia.</font></P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Fecha recibido: 20-02-07 / Fecha aceptado: 27-02-07</font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En este n&uacute;mero de la Revista Colombiana de Gastroenterolog&iacute;a aparecen dos valiosos aportes sobre el tema del Helicobacter pylori en nuestro pa&iacute;s, esta vez en relaci&oacute;n con la gastritis atr&oacute;fica corporal y con las costumbres del tratamiento antibi&oacute;tico por parte de m&eacute;dicos generales y especialistas. </font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el estudio de casos y controles de Mart&iacute;nez J, Henao S, y Granados C, se determin&oacute; la presencia de H. pylori, gastritis cr&oacute;nica, actividad, atrofia, y metaplasia intestinal en biopsias corporales de 315 pacientes con edades entre 15 y 86 a&ntilde;os, que asistieron a una endoscopia digestiva alta en un centro ambulatorio de Bogot&aacute;. El an&aacute;lisis multivariado relacion&oacute; la edad de los pacientes con los par&aacute;metros histol&oacute;gicos mencionados. El 70% de los pacientes estaba infectado por H. pylori, y el 91% ten&iacute;a cambios de gastritis cr&oacute;nica corporal. En las dos terceras partes de &eacute;stos hab&iacute;a actividad en las biopsias, atrofia en el 6,03%, y metaplasia intestinal en el 4,76 %. Se encontr&oacute; una asociaci&oacute;n positiva entre la edad y la atrofia corporal, y entre la edad y la presencia de metaplasia intestinal. La infecci&oacute;n por H. Pylori disminuy&oacute; con la edad, pero se asoci&oacute; fuertemente con la actividad de la inflamaci&oacute;n g&aacute;strica y tambi&eacute;n con el hallazgo de metaplasia.</font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estudios similares han sido publicados en otros pa&iacute;ses como lo mencionan los autores en sus comentarios. En un estudio controlado con 281 pacientes de Chiapas, M&eacute;xico, se encontr&oacute; que el 59% de aquellos infectados con H. pylori ten&iacute;a gastritis atr&oacute;fica, el 51% metaplasia intestinal y el 13% displasia (1). En otro estudio prospectivo se investig&oacute; la historia natural de la gastritis corporal atr&oacute;fica y su relaci&oacute;n con la infecci&oacute;n por H. pylori determinada por biopsias y anticuerpos IgG e IgA en 42 pacientes adultos (2). Los anticuerpos contra H. pylori desaparecieron espont&aacute;neamente en los 10 a&ntilde;os de seguimiento en una cuarta parte de los individuos con gastritis corporal atr&oacute;fica. Sin embargo, no se observ&oacute; una disminuci&oacute;n significativa en el grado de atrofia o metaplasia intestinal en el antro o en el cuerpo. </font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Otros autores han investigado los cambios en la mucosa g&aacute;strica despu&eacute;s de la erradicaci&oacute;n del H. pylori. En un estudio controlado con m&aacute;s de 500 pacientes de la provincia de Shandong, China, (3) la erradicaci&oacute;n del H. pylori produjo una reducci&oacute;n notoria en la severidad y actividad de la gastritis cr&oacute;nica, y &quot;resoluci&oacute;n&quot; de la metaplasia intestinal en el antro despu&eacute;s de 5 a&ntilde;os. Por otra parte, la infecci&oacute;n continua por H. pylori produjo agravamiento de la atrofia y metaplasia. </font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los resultados del estudio de Mart&iacute;nez J. et al son similares a los de publicaciones previas en cuento a la prevalencia de atrofia corporal y metaplasia. Sin embargo, aunque no se puede generalizar a toda la poblaci&oacute;n colombiana por tratarse de un grupo pacientes remitidos para endoscopia digestiva alta a un centro m&eacute;dico urbano, estos datos sugieren nuevamente que la infecci&oacute;n por H. pylori en el est&oacute;mago humano inicia una serie de eventos que llevan a la gastritis cr&oacute;nica atr&oacute;fica y la metaplasia intestinal, consideradas como lesiones precancerosas. En alg&uacute;n momento, durante el envejecimiento, una parte de los pacientes aclara la infecci&oacute;n pero los cambios preneopl&aacute;sicos permanecen estables (5) o aumentan. No obstante, hay resultados contradictorios de otros estudios acerca de la desaparici&oacute;n de &eacute;stos despu&eacute;s de la erradicaci&oacute;n del H. pylori, como los del estudio chino mencionado antes (3). </font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las preguntas que surgen de estos estudios son interesantes, pero, lamentablemente, imposibles de contestar por el momento. Por ejemplo, ¿cu&aacute;l es la edad en la que se debe iniciar el despistaje endosc&oacute;pico para c&aacute;ncer g&aacute;strico en Colombia? Otros autores han sugerido en esta revista que se inicie a los 30 a&ntilde;os, en vista de la aparici&oacute;n de adenocarcinoma g&aacute;strico en varios pacientes j&oacute;venes que no presentan signos de alarma (4). En el presente estudio se sugiere que podr&iacute;a iniciarse a los 40 a&ntilde;os por el aumento de la prevalencia de atrofia a esa edad. M&aacute;s a&uacute;n, una vez que se inicie el depistaje y se detecten lesiones precancerosas, ¿cu&aacute;l debe ser la frecuencia del seguimiento endosc&oacute;pico? Finalmente, ¿es &uacute;til erradicar tempranamente el H. pylori en pacientes j&oacute;venes sin &uacute;lcera ni lesiones precancerosas para intentar cambiar la historia natural del c&aacute;ncer g&aacute;strico en nuestro medio? Estos interrogantes claramente plantean la necesidad estudios adicionales. </font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta &uacute;ltima pregunta nos lleva al segundo art&iacute;culo publicado en este n&uacute;mero por G&oacute;mez M, Otero W, y Guti&eacute;rrez O, en el cual reportan los resultados de una encuesta enviada a 648 m&eacute;dicos colombianos, la cual investiga las indicaciones y los tratamientos utilizados para erradicar la infecci&oacute;n por H. pylori. Los datos se analizan por ciudades, esquemas de tratamiento, enfermedades asociadas con la bacteria, y tipo de m&eacute;dico tratante (general, internista o gastroenter&oacute;logo). Llama la atenci&oacute;n el gran n&uacute;mero de esquemas que se utiliza en nuestro medio, la falla al no considerar la &uacute;lcera duodenal como indicaci&oacute;n para erradicaci&oacute;n y el uso frecuente del metronidazol, en un pa&iacute;s como el nuestro, donde la resistencia del germen a ese antibi&oacute;tico es de aproximadamente 80%. Los vac&iacute;os en la informaci&oacute;n al respecto se dan a todo nivel de especializaci&oacute;n y en todas las ciudades. Estos resultados plantean el interrogante inmediato del tipo de informaci&oacute;n que reciben los m&eacute;dicos y de las fuentes de donde la obtienen.</font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En un estudio similar (6) se envi&oacute; una encuesta a 219 residentes de medicina interna en los Estados Unidos. Este grupo de m&eacute;dicos obten&iacute;a su informaci&oacute;n de conferencias hospitalarias (82%), revista de los servicios (66%), publicaciones m&eacute;dicas (70%), y simposios (27%). El 97% recomendaba tratamiento para H. pylori en &uacute;lcera duodenal reci&eacute;n diagnosticada, pero s&oacute;lo el 61% para &uacute;lcera duodenal como antecedente. Muchos recomendaban pruebas diagn&oacute;sticas para H. pylori en situaciones no indicadas, pero no ofrec&iacute;an tratamiento a los pacientes infectados. El tratamiento de elecci&oacute;n fue un r&eacute;gimen triple basado en inhibidor de la bomba de protones (IBP) en el 55% de los casos, y el 20% recomend&oacute; un tratamiento con IBP y s&oacute;lo un antibi&oacute;tico. El 60 % subestim&oacute; la rata de resistencia a la claritromicina y el 80% al metronidazol. </font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En otro estudio se enviaron 922 encuestas a gastroenter&oacute;logos de los Estados Unidos, indagando sobre el uso de pruebas para detecci&oacute;n de H. pylori, las indicaciones para tratar la infecci&oacute;n, los reg&iacute;menes usados y las resistencias estimadas a los antibi&oacute;ticos. Se recibieron 286 respuestas. La combinaci&oacute;n m&aacute;s frecuente de medicamentos fue un IBP, claritromicina y amoxicilina o metronidazol. Los estimativos de resistencias fueron muy variables, y con frecuencia err&oacute;neos. </font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Finalmente, en otras encuestas se ha determinado que la mayor&iacute;a de los m&eacute;dicos norteamericanos acepta que el H. pylori es un agente causal de la &uacute;lcera p&eacute;ptica, y que los gastroenter&oacute;logos indican el tratamiento de H. pylori en forma m&aacute;s temprana y racional que los m&eacute;dicos de atenci&oacute;n primaria. A pesar de que no se reconoce en general que el H. pylori sea un agente causal en dispepsia no ulcerosa y en la enfermedad por reflujo gastroesof&aacute;gico, el tratamiento contra este agente se utiliza en forma generalizada en estas enfermedades. Aparentemente hay d&eacute;ficit de tratamiento antibi&oacute;tico en &uacute;lcera p&eacute;ptica asociada a H. pylori, pero un exceso de tratamiento en enfermedades no ulcerosas. Se utilizan adem&aacute;s, de manera cotidiana, tratamientos para H. pylori con eficacia dudosa, en especial entre los m&eacute;dicos de atenci&oacute;n primaria (8). </font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La situaci&oacute;n nuestra, puesta en evidencia en el estudio ahora publicado en la RCG, es por lo visto muy similar a las de otras comunidades m&eacute;dicas. Los datos parecen indicar que los medios de difusi&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico y de las gu&iacute;as de manejo vigentes no funcionan como se espera. </font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Vale la pena preguntarse qu&eacute; responsabilidad individual nos cabe a todos como especialistas, profesores e investigadores.</font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lecturas recomendadas</font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1. Mohar A, Ley C, Guarner J, Herrera-Goepfert R, S&aacute;nchez L, Halperin D, Parsonnet J. Alta frecuencia de lesiones precursoras de c&aacute;ncer g&aacute;strico asociadas a Helicobacter pylori y respuesta al tratamiento, en Chiapas, M&eacute;xico. Gaceta m&eacute;dica de M&eacute;xico 2002; 138: 405-10.</font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2. Kokkola A, Kosunen TU, Puolakkainen P, Sipponen P, Harkonen M, Laxen F, Virtamo J, Haapiainen R, Rautelin H. Spontaneous disappearance of Helicobacter pylori antibodies in patients with advanced atrophic corpus gastritis. APMIS: acta patol&oacute;gica, microbiol&oacute;gica, et inmunol&oacute;gica escandinava. 2003; 111: 619-24.</font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">3. Zhou LY, Shen ZY, Lin SR, Jin Z, Ding SG, Huang XB, Xia ZW, Liu JJ, Guo HL, William C. Changes of gastric mucosa histopathology after Helicobacter pylori eradication. Chinese journal of internal medicine. 2003; 42: 162-64.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">4. Pineda LF, Otero W, G&oacute;mez M, Arbel&aacute;ez V, Otero E. Enfermedad estructural y valor predictivo de la historia cl&iacute;nica en pacientes con dispepsia no investigada. Revista Colombiana de Gastroenterolog&iacute;a 2004; 19: 13-25. </font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5. Sung JJY, Chin JYL, et al. Atrophy and intestinal metaplasia one year after cure of H. pylori infection: a prospective, randomized study. Gastroenterology 2000; 119: 7-14. </font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">6. Sharma VK, Bailey DM, Raufman JP, et al. A survey of internal medicine residents’ knowledge about Helicobacter pylori infection. The American Journal of Gastroenterology 2000; 95(8): 1914-1919.</font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">7. Sharma VK, Vasudeva R, Howden CW. A survey of gastroenterologists’ perceptions and practices related to Helicobacter pylori infection The American Journal of Gastroenterology 1999; 94(11): 3170-3174. </font></P>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">8. O’Connor HJ. Helicobacter pylori and dyspepsia: physicians’ attitudes, clinical practice, and prescribing habits Alimentary Pharmacology &amp; Therapeutics 2002; 16 (3): 487-496.</font></P>      ]]></body>
</article>
