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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Prevención primaria y secundaria del sangrado gastrointestinal alto no variceal, uso o abuso]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <FONT FACE="Verdana" SIZE=3>    <P align="center"><B>Prevenci&oacute;n primaria y secundaria del sangrado gastrointestinal alto no variceal, uso o abuso</B></P></font> <FONT FACE="Verdana" SIZE=2>    <P align="center">Emiro Alfonso Meisel Chinchilla, MD. (1)</P>     <P>(1) Gastroenter&oacute;logo Cl&iacute;nico. Universidad de Caldas. Gastrocoop Pereira - Centro de Especialistas de Risaralda. E-mail: <a href="emeisel12@gmail.com">emeisel12@gmail.com</a></P>     <P>Fecha recibido:    16-11-09  Fecha aceptado:  20-11-09</P>     <P>En la presente edici&oacute;n de la revista, los doctores Herrera Escand&oacute;n y Bejarano Castro nos hacen un llamado de atenci&oacute;n sobre el uso de medicamentos profil&aacute;cticos para hemorragia digestiva alta no variceal (1). </P>     <P>En un periodo corto de tiempo se evalu&oacute; el factor causal de este evento, el papel de medicamentos autoprescritos o bajo prescripci&oacute;n m&eacute;dica como factores importantes en el desarrollo de esta complicaci&oacute;n y la racionalidad en la utilizaci&oacute;n de medicamentos profil&aacute;cticos, algunos de ellos de alto costo y no exentos de efectos secundarios indeseables.</P>     <P>Las &uacute;lceras agudas de est&oacute;mago y duodeno en pacientes quemados fueron primero descritas por Swan en 1823; pero la primera serie de 10 pacientes fue publicada por Curling en 1842; y se convirti&oacute; en la m&aacute;s frecuente y temida complicaci&oacute;n gastrointestinal, ya que puede presentarse hasta en el 12% de los pacientes quemados severos (&gt;30% de su superficie), siendo el sangrado la manifestaci&oacute;n inicial en las <SUP>2</SUP>/<SUB>3</SUB> partes de ellos. Hallazgos similares se han presentado en pacientes con trauma encefalocraneano o sometidos a cirug&iacute;as de sistema nervioso central, &uacute;lceras de Cushing, y en pacientes cr&iacute;ticamente enfermos, las denominadas &uacute;lceras por estr&eacute;s, con tasas de mortalidad altas por esta complicaci&oacute;n (2). El sangrado no variceal gastrointestinal alto en t&eacute;rminos globales no ha disminuido en su morbilidad y mortalidad en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os; esta cifra permanece alrededor del 6-7%, y posiblemente se deba a que hay un incremento, ya sea en la incidencia de pacientes de m&aacute;s edad, o en el n&uacute;mero de enfermedades concurrentes, ambos predictores de mal pron&oacute;stico (3), a esto se agrega el papel que pueden jugar medicamentos como el ASA y los AINES, que en la publicaci&oacute;n de la Cl&iacute;nica Rafael Uribe U. es un factor de riesgo fundamental para el desarrollo de sangrado, presente en el 27,5% de los pacientes del estudio. Se conoce que alrededor del 25% de quienes consumen estos f&aacute;rmacos desarrollan efectos adversos gastrointestinales, con una frecuencia de complicaciones mayor en el primer mes de uso y en forma de dosis dependiente. Para el desarrollo de esta gastroenteropat&iacute;a tambi&eacute;n se han encontrado pacientes con mayor riesgo como son: edad mayor de 65 a&ntilde;os, historia de enfermedad ulcerosa p&eacute;ptica complicada, previo sangrado gastrointestinal, enfermedad cardiovascular asociada, uso concomitante de ASA antiplaquetarios y warfarina; con riesgos potenciales aditivos a mayor n&uacute;mero de dichos factores, en especial si hay historia de &uacute;lcera p&eacute;ptica complicada, ciclo corto de corticoides o AINES. </P>     <P>El papel de los corticosteroides permanece controversial, pero al parecer se ha reportado riesgo cuando se usa a dosis moderadamente altas, y en especial, si asocia con uso de ASA/AINES, generando un riesgo dos veces mayor; el uso de anticoagulantes orales solos genera un riesgo relativo de sangrado de 3,3, pero esta cifra llega a 12,7 si se combinan con AINES (4).</P>     <P>El t&eacute;rmino enfermedad mucosa relacionada con estr&eacute;s es el m&aacute;s utilizado para referirse a una condici&oacute;n que va del rango de injuria relacionada con estr&eacute;s (da&ntilde;o mucoso superficial) hasta las &uacute;lceras por estr&eacute;s (da&ntilde;o mucoso focal profundo). De esta entidad no est&aacute; clara la fisiopatolog&iacute;a, y puede ocurrir r&aacute;pidamente despu&eacute;s de un insulto severo como trauma, cirug&iacute;a, sepsis o quemaduras, y se desarrolla en el 75-100% de los pacientes en las primeras 24 horas de admisi&oacute;n a la UCI (5-7).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La Sociedad Europea de Cuidado M&eacute;dico Intensivo sugiere que los siguientes factores se asocian a mayor riesgo: Ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica mayor a 48 horas, presencia de coagulopat&iacute;a, neurocirug&iacute;a, cualquier clase de shock, sepsis, politrauma, cuadriplej&iacute;a, quemadura severa, falla multiorg&aacute;nica; y tambi&eacute;n ha agregado el antecedente de &uacute;lcera g&aacute;strica o duodenal, cirrosis hep&aacute;tica y la presencia de falla renal.</P>     <P>En un reciente metan&aacute;lisis de alta calidad del Eastern Association for Surgery of Trauma, se seleccionaron 46 estudios y se encontr&oacute;, en el an&aacute;lisis de factores de riesgo, una recomendaci&oacute;n nivel 1 de profilaxis a todo paciente con ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica, coagulopat&iacute;a, injuria cerebral traum&aacute;tica y quemadura mayor; recomendaci&oacute;n nivel 2 en pacientes politraumatizados, sepsis y falla renal; recomendaci&oacute;n nivel 3 en caso de Score APACHE II o ISS (Score de severidad de injuria) elevado, y requerimientos de altas dosis de corticosteroides. Para saber qu&eacute; agentes utilizar hacen recomendaci&oacute;n nivel 1 a los inhibidores bomba de protones, antagonistas de receptores H2 y agentes citoprotectores por igual; como recomendaci&oacute;n nivel 2 no utilizar compuestos con aluminio en pacientes en di&aacute;lisis; y como recomendaci&oacute;n nivel 3 que el inicio de alimentaci&oacute;n enteral sola es insuficiente, por su poco aumento del PH, y a pesar de ejercer papel protector debe consider&aacute;rsele solo como un adyuvante. En cuanto a la duraci&oacute;n del uso de medicamentos no hay recomendaci&oacute;n nivel 1; recomendaci&oacute;n nivel 2 continuarla mientras est&eacute; con ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica o mientras permanezca en la UCI; recomendaci&oacute;n nivel 3 hasta que tolere la nutrici&oacute;n enteral; en este punto, algunos aconsejan su utilizaci&oacute;n hasta por una semana, pero existe consenso en que el tiempo de duraci&oacute;n debe individualizarse (16).</P>     <P>El trabajo referente m&aacute;s importante fue el de la doctora DJ Cook que encontr&oacute; una incidencia de sangrado de 1,5% en un estudio de 2.252 pacientes, con OR de 15,6 en caso de falla respiratoria y de 4,3 en caso de coagulopat&iacute;a; 3,7% de los pacientes con factores de riesgo presentaron sangrado importante, comparado con el 0,1% de aquellos con ausencia de los mismos, con una mortalidad del 48,5% de los pacientes que sangraron, comparando con el 9,1% sin esta complicaci&oacute;n (8, 9). En otros estudios, la cifra fue similar: 2,6% al evaluar 27 trabajos, en estas y otras publicaciones han indicado que la coagulopat&iacute;a y la falla respiratoria se han asociado a riesgo m&aacute;s alto (6, 7), hallazgos coincidentes con los observados en el estudio de la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe de la ciudad de Cali, pero con una tasa de sangrado 3 a 7 veces m&aacute;s altos en este estudio para los pacientes de alto riesgo (12,2%). Por ende, la importancia radica en identificar los grupos de riesgo para no obviar la necesidad de prevenci&oacute;n, pues hasta una cuarta parte de ellos qued&oacute; en peligro, sin su respectivo tratamiento (25,6%).</P>     <P>Al evaluar la utilidad de medicaci&oacute;n profil&aacute;ctica, las publicaciones han sugerido que los pacientes que no est&aacute;n sometidos a ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica o coagulopat&iacute;a suelen estar en bajo riesgo 0,1-0,5%, y al igual que en el presente estudio 20,1% recibieron profilaxis en forma innecesaria. Si con estos medicamentos el riesgo disminuye un 50%, se requerir&iacute;a un NNT de 900 para prevenir un sangrado significativo. El peligro de sangrado en los grupos de alto riesgo suele estar alrededor del 2 al 3,7%, por tanto, en este grupo se benefician mucho m&aacute;s con un NNT de 30. As&iacute; que la decisi&oacute;n de restringir la profilaxis a pacientes cr&iacute;ticamente enfermos con al menos uno de estos factores de riesgo, ser&iacute;a un recomendaci&oacute;n a seguir (7).</P>     <P>El objetivo es tratar de mantener un PH mayor a 4 lo cual disminuye la retrodifusi&oacute;n de iones hidr&oacute;geno e inactiva la pepsina, y es importante en este aspecto el porcentaje de tiempo con este PH alto en el curso del d&iacute;a. El aumento del PH intrag&aacute;strico al parecer no se ha asociado a aumento de la incidencia en neumon&iacute;a nosocomial, de acuerdo a metan&aacute;lisis publicados luego de usar antisecretorios como la ranitidina, con incidencia de 19,1%, comparado con neutralizantes del &aacute;cido como el sucralfate con 16,2%. Medidas muy simples, como elevar la cabecera de la cama un 30% o m&aacute;s puede reducir el desarrollo de esta complicaci&oacute;n respiratoria (11, 13).</P>     <P>Es fundamental, al momento de elegir la medicaci&oacute;n, tener presente que, los pacientes de UCI tienen disfunci&oacute;n hep&aacute;tica en un 19% y disfunci&oacute;n renal en un 40%, pero si se asocia sepsis al diagn&oacute;stico la cifra alcanza el 73% y 60% respectivamente (11). </P>     <P>Misoprostol no ha mostrado beneficio en profilaxis de enfermedad mucosa relacionada con estr&eacute;s, pero s&iacute; tiene su papel en profilaxis primaria y secundaria de la gastroenteropat&iacute;a por ASA/AINES (10).</P>     <P>El sucralfate protege la mucosa g&aacute;strica sin aumentar el PH, no se puede usar si no hay v&iacute;a oral o no se dispone de sonda nasog&aacute;strica; su dosis habitual es la de 1 gm cada 6 horas; se han descrito efectos colaterales como el desarrollo de constipaci&oacute;n, obstrucci&oacute;n de la sonda, bezoar e hipofosfatemia, y en caso de disfunci&oacute;n renal pueden haber toxicidad por aluminio. Con este medicamento se ha encontrado que puede disminuirse la absorci&oacute;n de warfarina, fenito&iacute;na, digoxina, quinidina y fluoroquinolonas, afectando su acci&oacute;n (10, 11). </P>     <P>Los anti&aacute;cidos necesitan tambi&eacute;n sonda nasog&aacute;strica, requieren administraci&oacute;n cada 1 a 2 horas, y con vol&uacute;menes altos dependiendo de la determinaci&oacute;n del PH intrag&aacute;strico, por ende, requieren monitoreo y titulaci&oacute;n; tienen potencial de toxicidad por aluminio, alteraci&oacute;n electrol&iacute;tica, diarrea y oclusi&oacute;n de la sonda; por todo esto hoy d&iacute;a son poco recomendados (10, 11).</P>     <P>Los antagonistas de receptores H2 son de los m&aacute;s ampliamente usados; as&iacute; lo encontramos en el trabajo de los doctores Herrera y Bejarano (49,8% de la totalidad de los pacientes), con eficacia demostrada, pero con grandes limitaciones, la m&aacute;s significativa es su potencial taquifilaxis la cual significa no poder mantener el PH mayor a 4 a la dosis usual de 50 gm IV cada 8 horas. Este fen&oacute;meno de tolerancia se debe al aumento de la liberaci&oacute;n end&oacute;gena de histamina para competir con estos antagonistas por los receptores, y ello suele ocurrir en las primeras 48 horas. A pesar de aumentar la dosis no inhibe la secreci&oacute;n &aacute;cida vagalmente mediada, por tanto es menos eficaz en profilaxis luego de neurocirug&iacute;a y trauma encefalocraneano. Sus efectos adversos m&aacute;s frecuentemente descritos son la cefalea, mareo, diarrea, n&aacute;useas y estre&ntilde;imiento; raramente se ha reportado el desarrollo de trombocitopenia, alteraci&oacute;n de funci&oacute;n hep&aacute;tica y nefritis intersticial; su eliminaci&oacute;n es renal y si hay alteraci&oacute;n disminuye el aclaramiento, obligando a hacer ajuste de dosificaci&oacute;n. La cimetidina y la ranitidina tienen potencial inhibitorio del sistema citocromoxidasa hep&aacute;tico, y a pesar de que este &uacute;ltimo lo hace en menor proporci&oacute;n, tienen el potencial de aumentar los niveles de midazolam, metoprolol, nifedipina, teofilina y fenito&iacute;na, lo cual no se ha visto con la nizatidina y la famotidina. Se han descrito manifestaciones neurol&oacute;gicas con estos medicamentos como distonia, agitaci&oacute;n y alucinaciones, y alteraci&oacute;n cardiovascular como bradicardia e hipotensi&oacute;n arterial luego de uso endovenoso (10, 11, 14).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los inhibidores de bomba de protones son los medicamentos de elecci&oacute;n en la mayor&iacute;a de los des&oacute;rdenes gastrointestinales relacionados con el &aacute;cido, son los m&aacute;s potentes disponibles, con la ventaja de que dan aumento sostenido del PH desde la primera dosis luego de su administraci&oacute;n endovenosa o parenteral a los efectos colaterales son raros, incluyendo cefalea, diarrea, n&aacute;useas, estre&ntilde;imiento, prurito; no ha sido reportada taquifilaxis con su uso; su metabolismo no permite la necesidad de hacer ajuste de la dosis en ancianos, ni en caso de falla renal o en disfunci&oacute;n hep&aacute;tica moderada. El metabolismo a nivel del h&iacute;gado se hace a trav&eacute;s del CYP2C19 y del CYP3A4; en el caso de omeprazol disminuir&iacute;a el aclaramiento de la carbamazepina, diazepam y fenito&iacute;na; en el caso del lansoprazol a la teofilina; el pantoprazol lo hace en la fase II no saturable y lo hace de m&aacute;s bajo potencial sobre CYP450, por ende, con menor interacci&oacute;n medicamentosa, no es acumulativo y no necesitando hacer ajustes en las circunstancias antes anotadas. Se dispone de presentaci&oacute;n para uso endovenoso del omeprazol, esomeprazol, pantoprazol; no el lansoprazol, pero s&iacute; en jarabe; ya existen grupos que recomiendan su uso a trav&eacute;s de sonda nasog&aacute;strica, luego de mezclar los gr&aacute;nulos o disolver las tabletas en l&iacute;quido d&eacute;bilmente &aacute;cido, por ejemplo, jugo de manzana como veh&iacute;culo. El uso de IBP administrado v&iacute;a oral ha demostrado su utilidad en profilaxis primaria y en el decremento de la posibilidad de resangrado, profilaxis secundaria (10-12, 14, 15). </P>     <P>In vitro, el perfil de la agregaci&oacute;n plaquetaria es profundamente afectado por el ambiente &aacute;cido, se reduce en 75% con PH de 6,8 a 7,4, y pr&aacute;cticamente desaparece con PH menor a 5,9, llevando tambi&eacute;n a desagregaci&oacute;n de las previamente agregadas. Este es un proceso reversible al retornar al nivel normal de 7,4. Antagonistas de receptores H2, como la ranitidina mantienen niveles con PH arriba de 4 en aproximadamente el 65% del d&iacute;a, comparado con el 95% al usar inhibidores de bomba de protones (7).</P>     <P>El sangrado, de presentarse, aumentar&iacute;a la estancia hospitalaria en UCI en 4 a 8 d&iacute;as, con el respectivo aumento de costos. El impacto econ&oacute;mico del manejo hospitalario de un paciente con sangrado digestivo alto es de alrededor de US$ 5.000, basados en 150.000 admisiones hospitalarias/a&ntilde;o y un costo de U$$ 750 millones en Estados Unidos. En Canad&aacute;, se estima que la cifra es alrededor de U$$ 3.000 en pacientes de corta estancia, teniendo en cuenta que la presencia de esta complicaci&oacute;n aumenta la estancia hospitalaria entre 4 a 8 d&iacute;as, y en pacientes mayores de 65 a&ntilde;os y con enfermedades com&oacute;rbidas acrecienta dicho valor; su alto costo social en morbimortalidad y el costo financiero motiva la optimizaci&oacute;n del uso de la profilaxis primaria.</P>     <P>Los medicamentos antes descritos tienen similar efecto profil&aacute;ctico en el desarrollo de enfermedad mucosa relacionada con estr&eacute;s y su complicaci&oacute;n hemorr&aacute;gica; el agente ideal debe ser aquel que sea efectivo en la reducci&oacute;n del riesgo, con bajo potencial de efectos colaterales e interacciones medicamentosas, con caracter&iacute;sticas farmacocin&eacute;ticas que faciliten el uso en pacientes con disfunci&oacute;n de &oacute;rganos vitales, y que sea costo-efectiva, no solo en los costos de adquisici&oacute;n y disponibilidad, sino tambi&eacute;n en los indirectos de administraci&oacute;n y monitoreo. Finalmente, la elecci&oacute;n del medicamento y la duraci&oacute;n de su uso deben ser individualizadas, por todo lo analizado previamente.</P>     <P>Cada instituci&oacute;n debe establecer qu&eacute; pacientes est&aacute;n en riesgo y se beneficiar&aacute;n del uso de medicamentos profil&aacute;cticos para las &uacute;lceras por estr&eacute;s; el estudio de la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe de Cali ha sido el primer paso para saber qu&eacute; sucede en nuestro medio sobre el uso de medicamentos profil&aacute;cticos para el desarrollo de sangrado gastrointestinal no variceal, espec&iacute;ficamente en la profilaxis primaria de pacientes en riesgo. </P>     <P>A pesar del corto espacio en la selecci&oacute;n de pacientes y el seguimiento de solo diez d&iacute;as, este estudio puede ser el inicio de una l&iacute;nea o l&iacute;neas de investigaci&oacute;n en las que se puedan seleccionar los pacientes de UCI y comparar con otros servicios, tambi&eacute;n incluir pacientes en riesgo como aquellos con quemaduras mayores; y as&iacute; mismo, determinar localmente el uso y el abuso de profilaxis primaria en otras circunstancias como la gastroenteropat&iacute;a por ASA/AINES y sus repercusiones en costo-efectividad.</P>     <P><B>Referencias</B> </P>     <P>1. Herrera A, Bejarano M. Uso de medicamentos profil&aacute;cticos para hemorragia digestiva en pacientes hospitalizados en la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe de Cali. Rev Col Gastroenterol 2009; 24: 340-346.</P>     <P>2. Barkun AN, et al. Review article: acid suppression in non-variceal acute upper gastrointestinal bleeding. Aliment Pharmacol Ther 1999; 13(2): 1505-84.</P>     <P>3. Chang FK, Graham DY. Review article: prevention of non-steroidal anti-inflammatory drug gastrointestinal complications. Review and recommendations based on risk assessment. Aliment Pharmacol Ther 2004; 19(10): 1051-64.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>4. Barletta JF, et al. Stress ulcer prophylaxis in trauma patients. Crit Care 2002; 6(6): 526-30.</P>     <P>5. Sesler JM. Stress-related mucosal disease in the intensive care unit; an update on prophylaxis. Adv Crit Care 2007; 18(2): 119-26.</P>     <P>6. Constantin VD, et al. Multimodal management of upper gastrointestinal bleeding caused by stress gastropathy. J Gastrintestin Liver Dis 2009; 18(3): 279-84.</P>     <P>7. Cook DJ, et al. Risk factors for gastrointestinal bleeding in critically ill patients. Canadian critical care trials group. N Eng J Med 1994; 330(6): 377-81.</P>     <P>8. Cook DJ, et al. Stress ulcer prophylaxis in the critical ill: a meta-analysis. Am J Med 1991; 91: 519-27.</P>     <P>9. Spirt MJ. Stress-related mucosal disease: risk factors and prophylactic therapy. Clin Ther 2004; 26(2): 197-213</P>     <P>10. Brett S. Science review: the use of proton pump inhibitors for gastric acid suppression in critical illness. Crit Care 2005; 9(1): 45-50.</P>     <P>11. Lantidis GI, et al. Proton pump inhibitor therapy for peptic ulcer bleeding: Cochrane collaboration meta-analysis of randomized controlled trials. Mayo Clin Proc 2007; 82(3): 286-96.</P>     <P>12. Cook DJ, Laine LA. Nosocomial Pneumonia and the role of gastric PH. A meta-analysis. Chest 1991; 100(1): 7-13.</P>     <P>13. Ojako K, et al. Famotidine versus pantoprazole for preventing bleeding in the upper gastrointestinal tract of critically ill patients receiving mechanical ventilation. Am J Crit Care 2008; 17(2): 142-7.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>14. Metz DC. Potential uses of intravenous proton pump inhibitors to control gastric secretions. Digestion. 2002; 62(2-3): 73-81. </P>     <P>15. Guillamondegui OD, et al. Practice management guidelines for stress ulcer prophylaxis .EAST practice management guidelines committee. 2008. <a href="www.east.org" target="_blank">www.east.org</a> </P> </font>      ]]></body>
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