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<journal-title><![CDATA[Revista colombiana de Gastroenterología]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Asociación Colombiana de Gastroenterología  ]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sangrado gastrointestinal oscuro: ¿Cuál es el mejor abordaje diagnóstico?]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[What is the best diagnostic approach for obscure gastrointestinal bleeding?]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Pablo Tobón Uribe Sección de Gastroenterología y Endoscopia Digestiva ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[For the gastroenterologist, the study of patients with obscure gastrointestinal bleeding is a diagnostic challenge. Using recent definitions as starting point for locating and defining the type of obscure bleeding allows better study and classification of these individuals. Since 25% of the causes of obscure gastrointestinal bleeding are within the reach of upper endoscopy and total colonoscopy, we are compelled to make good clinical evaluations and establish quality parameters for performance of these procedures. With the emergence of new techniques such as capsule endoscopy and balloon enteroscopy, the study of the small intestine with higher performance than previously available through imaging studies is now possible in our environment. Rational sequential use of these diagnostic tools, exhaustive reviews of capsule endoscopy images plus and adequate training in performing balloon enteroscopy including the two-way approach when necessary, will help us to establish and treat the cause in most patients with this condition]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Sangrado gastrointestinal oscuro]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[sangrado oculto]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <FONT FACE="Verdana" SIZE=3>    <P align="center"><B>Sangrado gastrointestinal oscuro: &iquest;Cu&aacute;l es el mejor abordaje diagn&oacute;stico?</B></P></FONT> <FONT FACE="Verdana" SIZE=2>    <P align="center">Fabi&aacute;n Juliao Ba&ntilde;os, MD (1)</P>     <P>(1) Jefe Secci&oacute;n de Gastroenterolog&iacute;a y Endoscopia Digestiva Hospital Pablo Tob&oacute;n Uribe. Profesor Universidad de Antioquia y Universidad Pontificia Bolivariana, Medell&iacute;n.</P>     <P>Fecha recibido:   15-04-10  Fecha aceptado: 26-05-10</P>     <P><B>Resumen</B></P>     <P>El estudio de pacientes con sangrado digestivo de origen oscuro es un reto diagn&oacute;stico para el gastroenter&oacute;logo. Es necesario adoptar definiciones recientes, para localizar y definir el tipo de sangrado oscuro, lo cual permite clasificar y estudiar mejor a estos individuos. Un 25% de las causas de sangrado digestivo oscuro est&aacute;n al alcance de una endoscopia alta y colonoscopia total, lo cual nos obliga a realizar una buena evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica y establecer par&aacute;metros de calidad en la realizaci&oacute;n de estos procedimientos. Con la aparici&oacute;n de nuevas t&eacute;cnicas como la c&aacute;psula endosc&oacute;pica y la enteroscopia asistida por bal&oacute;n, el estudio del intestino delgado hoy en d&iacute;a es posible en nuestro medio, con un rendimiento superior a los estudios radiol&oacute;gicos utilizados previamente. Un uso racional y secuencial de estas herramientas diagn&oacute;sticas, como tambi&eacute;n una acuciosa revisi&oacute;n de las im&aacute;genes de c&aacute;psula endosc&oacute;pica y un adecuado entrenamiento en la realizaci&oacute;n de enteroscopia asistida por bal&oacute;n, con abordaje bidireccional en casos necesarios, nos ayudar&aacute; a establecer y tratar la causa en la mayor&iacute;a de pacientes con esta patolog&iacute;a. </P>      <P><B>Palabras clave</B></P>      <P>Sangrado gastrointestinal oscuro, sangrado oculto, c&aacute;psula endosc&oacute;pica, enteroscopia asistida por bal&oacute;n.</P>      <P><B>Definiciones</B></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Con el advenimiento de nuevos m&eacute;todos diagn&oacute;sticos, la clasificaci&oacute;n del sangrado digestivo seg&uacute;n la localizaci&oacute;n ha cambiado. Hoy en d&iacute;a se considera sangrado digestivo <I>superior </I>a aquel que se origina desde la boca hasta la ampolla de Vater, <I>medio</I> cuando proviene desde la ampolla de Vater hasta la v&aacute;lvula ileocecal, e<I> inferior </I>cuando se localiza en el colon. Lo anterior se basa en que el sangrado digestivo superior es f&aacute;cilmente detectado por una endoscopia alta, el sangrado digestivo medio requiere estudio con c&aacute;psula endosc&oacute;pica o enteroscopia asistida por bal&oacute;n, y el inferior se encuentra al alcance de la colonoscopia (1). </P>     <P>El sangrado digestivo oscuro es definido como el sangrado recurrente o persistente de origen desconocido despu&eacute;s de una evaluaci&oacute;n diagn&oacute;stica inicial negativa. Esta evaluaci&oacute;n incluye la realizaci&oacute;n de endoscopia digestiva alta, colonoscopia hasta &iacute;eon terminal, y la realizaci&oacute;n de un estudio radiol&oacute;gico de intestino delgado (tr&aacute;nsito intestinal con o sin enteroclisis). El sangrado digestivo de origen oscuro se clasifica en <I>sangrado visible o evidente</I>, dado por la presencia de sangrado por boca o recto, los cuales <I>se manifiestan como hematemesis, hematoquexia o melenas;</I> o sangrado oculto, definido como persistencia de sangre oculta en materia fecal positiva o anemia por deficiencia de hierro, o ambos, sin evidencia de sangrado gastrointestinal visible (2). </P>     <P>La recomendaci&oacute;n de solicitar sangre oculta en materia fecal es solamente en el contexto de tamizaje de c&aacute;ncer colorrectal; si la colonoscopia es normal y el paciente no presenta s&iacute;ntomas gastrointestinales, ni anemia por deficiencia de hierro, no requiere estudios adicionales, ni debe ser manejado como sangrado de origen oscuro (3). </P>     <P><B>Etiolog&iacute;a</B></P>     <P>Un 25% de lesiones causantes de sangrado gastrointestinal oscuro, se encuentran en es&oacute;fago, est&oacute;mago, duodeno y colon, las cuales no son visualizadas durante la evaluaci&oacute;n endosc&oacute;pica inicial. Los motivos son diversos, algunas lesiones han parado de sangrar, lo hacen en forma muy lenta o intermitente, otras no se visualizan ante hallazgos como co&aacute;gulos imposibles de movilizar, la presencia de anemia e hipovolemia las hacen ver menos obvias, o por d&eacute;ficit de la preparaci&oacute;n en el caso de la colonoscopia (3). Las causas m&aacute;s frecuentes de sangrado gastrointestinal de origen oscuro seg&uacute;n localizaci&oacute;n y edad, son mostradas en la <a href="#tabla1">tabla 1</a>.</P>     <P align="center"><a href="#tabla1">Tabla 1</a>. Etiolog&iacute;a de sangrado gastrointestinal (GI) de origen oscuro. Modificada de Raju GS, Gerson L, et al. American Gastroenterological Association (AGA) Institute Technical Review on Obscure Gastrointestinal Bleeding. Gastroenterology 2007; 133: 1697-1717. Etiolog&iacute;a de sangrado gastrointestinal (GI) de origen oscuro.</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v25n2/a10t1.JPG"><a name="tabla1"></a></P>     <P>La causa de sangrado de origen oscuro puede ser cualquier tipo de lesi&oacute;n desde la boca al ano que sangre dentro del tracto gastrointestinal. En pacientes menores de 40 a&ntilde;os es m&aacute;s frecuente encontrar tumores como linfomas, tumor carcinoide y adenocarcinomas, as&iacute; como tambi&eacute;n p&oacute;lipos asociados a s&iacute;ndromes polip&oacute;sicos familiares y divert&iacute;culo de Meckel. En mayores de 40 a&ntilde;os, la causa m&aacute;s frecuente de sangrado de intestino delgado son las lesiones vasculares tipo angiectasias, presentes en 40% de los casos. Aproximadamente 5% de pacientes con sangrado gastrointestinal tiene endoscopia alta y colonoscopia normal, 75% tiene sangrado proveniente de intestino delgado y el 25% restante, est&aacute; al alcance de una endoscopia alta o de una colonoscopia total, pero no se detectan en los estudios iniciales (27, 28). Los pacientes con sangrado GI oscuro evidente presentan 30-60% de angiectasias en intestino delgado. La causa de sangrado de estas lesiones vasculares se ha relacionado a alteraciones del factor de von Willebrand, glicoprote&iacute;na multim&eacute;rica, la cual es fundamental en la agregaci&oacute;n plaquetaria, que ante situaciones de estr&eacute;s sobre la microcirculaci&oacute;n y su deficiencia, originan sangrado activo (4). En las <a href="#figura1">figuras 1</a>, <a href="#figura2">2</a>, <a href="#figura3">3</a>, <a href="#figura4">4</a> y <a href="#figura5">5</a> se observan hallazgos encontrados en c&aacute;psula endosc&oacute;pica en pacientes nuestros con diagn&oacute;stico de sangrado gastrointestinal oscuro en el Hospital Pablo Tob&oacute;n Uribe.</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v25n2/a10f1.JPG"><a name="figura1"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura1">Figura 1</a>. Paciente de 77 a&ntilde;os con anemia ferrop&eacute;nica en estudio y en quien se diagnostic&oacute; Enfermedad de Crohn ileal.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v25n2/a10f2.JPG"><a name="figura2"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura2">Figura 2</a>. Paciente de 80 a&ntilde;os con sangrado gastrointestinal de origen oscuro con angiectasia tipo 1b.</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v25n2/a10f3.JPG"><a name="figura3"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura3">Figura 3</a>. Paciente de 40 a&ntilde;os con cirrosis hep&aacute;tica y sangrado gastrointestinal oscuro evidente con enteropat&iacute;a hipertensiva.</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v25n2/a10f4.JPG"><a name="figura4"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura4">Figura 4</a>. Paciente de 48 a&ntilde;os con sangrado gastrointestinal oscuro evidente y lesi&oacute;n umbilicada en yeyuno distal, con diagn&oacute;stico postoperatorio de tumor estromal (GIST).</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v25n2/a10f6.JPG"><a name="figura5"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura5">Figura 5</a>. Paciente de 32 a&ntilde;os con sangrado gastrointestinal oculto y ascaris lumbricoides en &iacute;leon proximal.</P>     <P><B>Evaluaci&oacute;n</B></P>     <P><B>Historia cl&iacute;nica y examen f&iacute;sico</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Pacientes con hematemesis recurrente de origen desconocido, no requieren estudio con colonoscopia porque se supone que la fuente de sangrado se encuentra en el tracto digestivo superior. De otro lado, en pacientes con anemia leve y estable durante el tiempo, con m&uacute;ltiples comorbilidades, el estudio debe ser prudente y no debe exponerse al individuo a riesgos innecesarios de procedimientos invasivos. Debe interrogarse el antecedente de uso de medicamentos que lesionen la mucosa GI como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Al examen f&iacute;sico debe examinarse la piel del paciente, ya que entidades como telangiectasia hemorr&aacute;gica hereditaria, hemangiomas cavernosos, enfermedad celiaca, infecci&oacute;n por VIH (Sarcoma de Kaposi), p&uacute;rpura Henoch-Schonlein, s&iacute;ndrome de Ehlers-Danlos, s&iacute;ndrome de Plummer-Vinson, entre otros, presentan manifestaciones dermatol&oacute;gicas (3). </P>     <P><B>Diagn&oacute;stico</B></P>     <P>En caso de sospecha de lesi&oacute;n no visualizada en endoscopia alta y colonoscopia, ante la presencia de co&aacute;gulos o de mala preparaci&oacute;n, estos estudios deben ser repetidos, sobre todo cuando se encuentra hematemesis o antecedente de consumo de AINE. El rendimiento global de repetir la colonoscopia es de solo el 6% (5). La mayor&iacute;a de lesiones no visualizadas en endoscopia alta inicial incluyen: erosiones de Cameron (en hernia hiatal), lesiones de Dielafoy, ectasias vasculares, &uacute;lcera p&eacute;ptica y ectasia vascular antral. En pacientes con antecedente de aneurisma de aorta abdominal, la posibilidad de una f&iacute;stula aortoent&eacute;rica debe ser considerada, lo que obliga a examinar el duodeno distal a la ampolla de Vater y descartar la presencia de co&aacute;gulos y &uacute;lceras. Ante sospecha de enfermedad celiaca deben tomarse biopsias de duodeno distal, aunque la mucosa visualizada sea de aspecto normal. En caso de hemobilia o <I>hemosuccus</I> pancre&aacute;tico (sangrado pancre&aacute;tico postraum&aacute;tico), debe utilizarse un duodenoscopio de visi&oacute;n lateral para visualizar en forma adecuada la ampolla de Vater. </P>     <P>Realizar estudios radiol&oacute;gicos de intestino delgado (tr&aacute;nsito intestinal con o sin enteroclisis) en pacientes con sangrado GI oscuro tiene un rendimiento diagn&oacute;stico muy bajo comparado con nuevas t&eacute;cnicas como la c&aacute;psula endosc&oacute;pica, tanto para lesiones de intestino delgado (8% vs. 67%; <I>p </I>&lt; 0,00001), como para hallazgos cl&iacute;nicamente significativos (6% vs. 42%), con un n&uacute;mero necesario a diagnosticar (NND) de 3 (6). El resultado del tr&aacute;nsito intestinal por enteroclisis cambia el manejo en solo 10% de los pacientes (7), no muestra lesiones vasculares y est&aacute; indicado solamente en casos de sospecha de obstrucci&oacute;n intestinal por tumores, enfermedad de Crohn o antecedente de ingesta de AINEs.</P>     <P>Recientemente, para el estudio de patolog&iacute;as de intestino delgado se han utilizado estudios radiol&oacute;gicos como entero-TAC o entero-RNM con enteroclisis, los cuales combinan la t&eacute;cnica de enteroclisis para distender el intestino delgado, y luego se realiza TAC helicoidal o resonancia nuclear magn&eacute;tica. Un estudio demostr&oacute; que el entero-TAC con enteroclisis fue inferior a la c&aacute;psula endosc&oacute;pica para detecci&oacute;n de lesiones vasculares (8). Otros estudios como la gammagraf&iacute;a con gl&oacute;bulos rojos marcados y la angiograf&iacute;a requieren un sangrado GI oscuro evidente y activo para poder identificar la lesi&oacute;n, teniendo la arteriograf&iacute;a la opci&oacute;n de embolizaci&oacute;n de la lesi&oacute;n sangrante en caso de que esta sea identificada, sin embargo, el rendimiento diagn&oacute;stico es muy bajo. </P>     <P><B>Estudios endosc&oacute;picos</B></P>     <P>El estudio endosc&oacute;pico del intestino delgado ha evolucionado en el siglo XXI, donde ha sido posible avanzar de la endoscopia intraoperatoria invasiva, pasando por el enteroscopio sonda, enteroscopio push, hasta el estudio con c&aacute;psula endosc&oacute;pica que permite la visualizaci&oacute;n completa en forma no invasiva. Actualmente, con el reciente desarrollo de la enteroscopia asistida por bal&oacute;n (doble y un bal&oacute;n), es posible realizar procedimientos terap&eacute;uticos en intestino delgado sin necesidad de cirug&iacute;a abierta. </P>     <P>La enteroscopia intraoperatoria se realiza desde 1950 y consiste en pasar un endoscopio a trav&eacute;s de una enterotom&iacute;a o incisi&oacute;n en intestino delgado, intraoperatorio. En 1980, Bowden describi&oacute; una t&eacute;cnica de enteroscopia intraoperatoria, pasando un colonoscopio de fibra &oacute;ptica inicialmente por boca y luego por ano, mientras que el cirujano deslizaba manualmente la punta del endoscopio a trav&eacute;s del tubo digestivo; con esta t&eacute;cnica se alcanza el &iacute;leon terminal en el 90% de los casos, el examen de la mucosa debe ser realizado durante la inserci&oacute;n y no en la retirada, para no confundir el trauma de la mucosa con lesiones vasculares, y no hay necesidad de realizar incisi&oacute;n. El rendimiento diagn&oacute;stico de esta t&eacute;cnica oscila entre un 58%-88% para sangrado gastrointestinal de origen oscuro. Esta t&eacute;cnica se asocia a &iacute;leo postoperatorio, perforaciones y se ha descrito una tasa de mortalidad de hasta 17%, como tambi&eacute;n una tasa de recurrencia de sangrado del 12,5%-60%. Por lo anterior, y con el advenimiento de enteroscopios asistidos por bal&oacute;n (EAB), esta t&eacute;cnica se reserva como &uacute;ltima opci&oacute;n, en caso de que no sea posible realizar enteroscopias por factores como la presencia de adherencias (3).</P>     <P>El enteroscopio sonda es un instrumento de 3 metros de longitud, con un bal&oacute;n distal, que se coloca en intestino delgado proximal y por actividad perist&aacute;ltica llega al &iacute;leon, el examen dura 7 horas, es inc&oacute;modo para el paciente y no es posible realizar intervenci&oacute;n terap&eacute;utica. El enteroscopio &quot;push&quot; o de empuje, es un endoscopio de 220-250 cms de longitud, que se utiliza en ocasiones con sobretubo para prevenir el asa en est&oacute;mago e incrementar la profundidad de la inserci&oacute;n (50-150 cms) en el intestino proximal, el rendimiento diagn&oacute;stico oscila entre 3%-60%, siendo las angiectasias las lesiones m&aacute;s frecuentes encontradas en 7-60% de los estudios. Cuando la indicaci&oacute;n es por sangrado oscuro el rendimiento se encuentra entre 15-40%, el cual es mayor cuando el sangrado oscuro es evidente, donde cambia la conducta de manejo en 40-75% de los casos (13).</P>     <P><B>C&aacute;psula endosc&oacute;pica</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En 1981, Gavriel Iddan ide&oacute; la c&aacute;psula endosc&oacute;pica con el objetivo de visualizar la totalidad del tracto GI, sin embargo, por limitaciones tecnol&oacute;gicas, no fue posible crear una c&aacute;psula que fuera deglutida por el ser humano. En 1996, Paul Swain realiz&oacute; otro intento en Londres, pero la primera c&aacute;psula endosc&oacute;pica actual fue creada casi 20 a&ntilde;os despu&eacute;s por la empresa Given Imaging, en Yoqneam, Israel, la cual mide 26 mm x 11 mm, toma fotos y las transmite por radiofrecuencia a una grabadora, y las im&aacute;genes son descargadas a un computador para su lectura, la bater&iacute;a tiene una duraci&oacute;n aproximada de 8-9 horas, y la c&aacute;psula es expulsada posteriormente en la materia fecal (9). </P>     <P>La c&aacute;psula endosc&oacute;pica ha revolucionado el estudio de patolog&iacute;as del intestino delgado, ya que permite su visualizaci&oacute;n completa en un alto porcentaje de casos (85-90%), de manera no invasiva y es muy bien tolerada por el paciente. Dentro de sus limitaciones se incluye que no puede ser maniobrada y no es posible tomar biopsias, por lo que el diagn&oacute;stico es basado en la apariencia endosc&oacute;pica, adem&aacute;s no es un estudio terap&eacute;utico; se est&aacute; evolucionando en determinar la localizaci&oacute;n exacta y el tama&ntilde;o preciso de las lesiones, la visualizaci&oacute;n depende de la preparaci&oacute;n de la mucosa del paciente, la lectura requiere entrenamiento previo y experiencia, y por &uacute;ltimo, tiene riesgo de retenci&oacute;n en zonas de estenosis (1-1,5%). Al tiempo con la aparici&oacute;n de la c&aacute;psula endosc&oacute;pica y teniendo en cuanta las anteriores limitaciones, se han desarrollado enteroscopios que avanzan asistidos por bal&oacute;n (EAB) o por un espiral, y permiten realizar enteroscopia terap&eacute;utica con un mayor alcance, comparados con el enteroscopio push, lo cual complementa el estudio de patolog&iacute;as de intestino delgado (12). </P>     <P>Particularmente, en pacientes con sangrado GI de origen oscuro, la c&aacute;psula endosc&oacute;pica es una modalidad diagn&oacute;stica muy importante, que identifica la causa de sangrado en 50-60% de los casos. Dentro de los factores a tener en cuenta, que incrementan el rendimiento diagn&oacute;stico se incluyen: sangrado activo en el momento del estudio, un intervalo corto de tiempo entre el &uacute;ltimo episodio de sangrado y la realizaci&oacute;n del examen (&lt; 2 semanas), alto requerimiento de transfusiones y niveles bajos de hemoglobina (&lt; 10 g/dl) (14).</P>     <P>Un estudio compar&oacute; la enteroscopia intraperatoria (&quot;prueba de oro&quot;) con la c&aacute;psula endosc&oacute;pica, encontrando que esta presenta una sensibilidad del 95% y especificidad del 75%, con valores predictivo positivo del 95% y negativo del 86%, para patolog&iacute;as de intestino delgado (10). Al mismo tiempo, Penazzio encontr&oacute; una sensibilidad del 89%, especificidad del 95%, con valores predictivo positivo del 97%, y negativo del 83%, para detectar causa de sangrado digestivo de origen oscuro, en 100 pacientes a quienes se les realiz&oacute; c&aacute;psula endosc&oacute;pica (11).</P>     <P>Un metan&aacute;lisis analizando 20 estudios prospectivos, 537 pacientes, con sangrado GI de origen oscuro, demostr&oacute; que la c&aacute;psula endosc&oacute;pica tiene mayor rendimiento para hallazgos cl&iacute;nicos significativos, que la enteroscopia push (56% vs. 26%, <I>p </I>&lt; 0,00001) y que estudios radiol&oacute;gicos en intestino delgado (42% vs. 6%, <I>p </I>&lt; 0,00001), el n&uacute;mero necesario a diagnosticar (NND) para la c&aacute;psula endosc&oacute;pica comparado con las otras pruebas fue de 3, siendo m&aacute;s importante para el diagn&oacute;stico de lesiones vasculares e inflamatorias (6). Un segundo metan&aacute;lisis, con 17 estudios y 526 pacientes, mostr&oacute; que en el subgrupo de pacientes con sangrado GI oscuro, la c&aacute;psula endosc&oacute;pica presenta una tasa superior de detecci&oacute;n diagn&oacute;stica (37%), comparado con enteroscopia push y estudios radiol&oacute;gicos, con un NND de 3 (15).</P>     <P>Una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica reciente que incluy&oacute; 227 publicaciones, con m&aacute;s de 22.840 estudios entre los a&ntilde;os 2000-2008, encontr&oacute; que el sangrado gastrointestinal de origen oscuro es la indicaci&oacute;n en 66,0% de los casos, con una tasa de detecci&oacute;n de 60,5%, dentro de las cuales las angiectasias fueron las lesiones m&aacute;s frecuentes asociadas a sangrado oscuro (50%), seguidos por inflamaci&oacute;n/&uacute;lceras en 29,6% y neoplasias en 8,6%. El porcentaje de visualizaci&oacute;n completa fue de 85,3% y la tasa de retenci&oacute;n de la c&aacute;psula fue de 1,2% (30).</P>     <P>Un estudio negativo con c&aacute;psula endosc&oacute;pica tiene un pron&oacute;stico favorable para el paciente con sangrado GI de origen oscuro, porque la tasa de resangrado es muy baja comparada con aquellos con c&aacute;psula endosc&oacute;pica positiva (42% vs. 11%), la presencia de anticoagulaci&oacute;n se relacion&oacute; con riesgo de resangrado (16). Por lo anterior, un consenso recomienda observar y no realizar pruebas diagn&oacute;sticas adicionales a pacientes con c&aacute;psula endosc&oacute;pica negativa (17). En caso de que persista el sangrado, repetir el estudio de c&aacute;psula (&quot;second look&quot;) que tiene un rendimiento diagn&oacute;stico del 35-75%, y es conveniente si el tipo de sangrado cambia de oculto a evidente, o si el valor de hemoglobina disminuye &gt; 4 g/dl (18).</P>     <P><B>Enteroscopia asistida por bal&oacute;n (EAB)</B></P>     <P>El enteroscopio de doble bal&oacute;n (EDB) fue dise&ntilde;ado por Yamamoto en el a&ntilde;o 2001, y permite la visualizaci&oacute;n del intestino delgado, utilizando un endoscopio de 200 cms de longitud con un sobretubo de 140 cms, los cuales presentan un bal&oacute;n en la punta, que pueden ser inflados y desinflados con aire, por una bomba de presi&oacute;n (19). El estudio se realiza por v&iacute;a anter&oacute;grada (oral) o retr&oacute;grada (anal), logrando una visualizaci&oacute;n completa promedio del intestino delgado en el 29% de los casos (0%-86%), seg&uacute;n las diferentes publicaciones, sin embargo, en la mayor&iacute;a de casos se inicia por v&iacute;a anter&oacute;grada, debido a que la mayor&iacute;a de lesiones sangrantes de intestino delgado se encuentran en los dos tercios proximales del intestino delgado, y seg&uacute;n el resultado se utiliza la v&iacute;a retr&oacute;grada, la cual se requiere en solo 30% de los casos; si se cuenta con una c&aacute;psula endosc&oacute;pica previa, el resultado ayuda a definir la ruta de abordaje inicial. Este procedimiento es seguro, la tasa de perforaci&oacute;n es de 0,3%, y existen reportes de pancreatitis, &iacute;leo adin&aacute;mico y sangrado pospolipectom&iacute;a posterior al procedimiento; pero es un procedimiento invasivo, produce molestias al paciente, requiere anestesia general y en ocasiones fluoroscopia, adem&aacute;s de que la curva de aprendizaje es larga (3, 25, 26). Recientemente, se introdujo el enteroscopio con un solo bal&oacute;n (21), con resultados muy similares al EDB, pero con menor visualizaci&oacute;n del intestino delgado, y Akerman dise&ntilde;&oacute; un enteroscopio con sobretubo espiral con resultados muy prometedores (22).</P>     <P>El rendimiento diagn&oacute;stico del EDB en sangrado oscuro oscila entre 50-75%, siendo m&aacute;s alto en pacientes con sangrado evidente persistente (100%), comparado con sangrado evidente previo (48,4%) y oculto (42,1%); este mismo estudio encontr&oacute; una sensibilidad de 92,7%, especificidad 96,4%, valor predictivo positivo 98,1% y valor predictivo negativo 87,1%, similares a lo reportado para la c&aacute;psula endosc&oacute;pica (20). Comparado con el enteroscopio push, el EDB por v&iacute;a anter&oacute;grada alcanza una visualizaci&oacute;n mayor de intestino delgado (230 cms vs. 80 cms), lo cual permite una mayor tasa de detecci&oacute;n de lesiones (63% vs. 44%) (23). </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Un reciente metan&aacute;lisis compar&oacute; EDB con c&aacute;psula endosc&oacute;pica basado en 11 estudios, y encontr&oacute; que tienen rendimientos diagn&oacute;sticos comparables, 57% (n: 360) y 60% (n: 397), respectivamente (24). Un estudio reciente en Jap&oacute;n hall&oacute; una tasa de detecci&oacute;n similar entre c&aacute;psula endosc&oacute;pica y enteroscopia de doble bal&oacute;n por v&iacute;a anter&oacute;grada y retr&oacute;grada, cuando se logran tasas de enteroscopia total similar en los dos procedimientos, con un acuerdo entre los resultados bueno (&Iacute;ndice Kappa: 0,76) (32). Un segundo metan&aacute;lisis encontr&oacute; que la c&aacute;psula endosc&oacute;pica tiene mayor rendimiento diagn&oacute;stico que la enteroscopia de doble bal&oacute;n para sangrado oscuro (4 estudios); sin embargo, cuando la enteroscopia de doble bal&oacute;n se realiza por abordaje tanto anter&oacute;grado como retr&oacute;grado, el rendimiento es mayor comparado con la c&aacute;psula endosc&oacute;pica (solo un estudio) (33). Un estudio reciente compar&oacute; enteroscopia con doble y un solo bal&oacute;n, y encontr&oacute; una tasa de enteroscopia completa en 66% y 22%, y rendimiento diagn&oacute;stico de 72% y 48%, respectivamente (34).</P>     <P>Un estudio reciente de costo-efectividad mostr&oacute; que la mejor estrategia en sangrado gastrointestinal oscuro es la enteroscopia de doble bal&oacute;n por v&iacute;a anter&oacute;grada inicialmente y luego retr&oacute;grada si el resultado inicial es negativo, pero iniciar con c&aacute;psula endosc&oacute;pica y, seg&uacute;n hallazgos, avanzar a enteroscopia de doble bal&oacute;n, se asocia a mejores resultados y menos complicaciones debido a menor uso de procedimientos endosc&oacute;picos (31). Un segundo an&aacute;lisis de costos considera que la EDB es m&aacute;s costo-efectiva que la c&aacute;psula endosc&oacute;pica en el manejo de sangrado GI oscuro oculto, sin embargo, cuando el costo de EDB supera los US$ 1.870 o la sensibilidad es inferior al 68%, es m&aacute;s costo-efectivo realizar c&aacute;psula endosc&oacute;pica (29). </P>     <P><B>Conclusiones</B></P>     <P>A diferencia del siglo XX, en este nuevo siglo nosotros contamos en nuestro medio con c&aacute;psula endosc&oacute;pica y enteroscopios asistidos con bal&oacute;n (EAB) para el diagn&oacute;stico y tratamiento de patolog&iacute;as del intestino delgado. El principal problema son las lesiones vasculares tipo angiectasias, sobre todo cuando son difusas, debido a que tienen alta probabilidad de resangrado aun despu&eacute;s de manejo terap&eacute;utico, aunque 40% de ellas, al a&ntilde;o, dejan de sangrar espont&aacute;neamente (14). Teniendo en cuenta que 25% de lesiones causantes de sangrado GI de origen oscuro, se encuentran al alcance de una endoscopia alta o colonoscopia total, la estrategia inicial en estos pacientes es repetir estos estudios. Posteriormente, si el sangrado es oscuro oculto o evidente en forma intermitente, y no hay signos de obstrucci&oacute;n intestinal, el estudio de elecci&oacute;n es la c&aacute;psula endosc&oacute;pica, debido a que no es invasivo, es muy bien tolerado, permite una visualizaci&oacute;n completa del intestino delgado en la mayor&iacute;a de casos, y determina la ruta inicial de la EAB ante un hallazgo positivo, en caso de requerir biopsia o alg&uacute;n procedimiento terap&eacute;utico. Los pacientes con sangrado oscuro evidente persistente, se deben beneficiar de EAB en forma temprana, siempre y cuando se encuentre disponible y se haga completa (Doble abordaje), con el objetivo de realizar manejo terap&eacute;utico (coagulaci&oacute;n con arg&oacute;n plasma, polipectom&iacute;a, etc.). En caso de sangrado masivo de origen oscuro con inestabilidad hemodin&aacute;mica del paciente, es preferible realizar angiograf&iacute;a mesent&eacute;rica, la cual es ideal en sangrado activo (&gt; 0,5-1,0 mL/min). En la figura 6 se resume un algoritmo de diagn&oacute;stico y manejo de pacientes con sangrado gastrointestinal de origen oscuro.</P>     <P>Figura 6. Diagrama de flujo de manejo sangrado GI oscuro. Modificado de Pennazio M. Enteroscopy in the Diagnosis and Management of Obscure Gastrointestinal Bleeding. Gastrointest Endoscopy Clin N Am 2009; 19: 409-426.</P>     <P><B>Referencias</B></P>     <!-- ref --><P>1. Ell C, May A. Mid-gastrointestinal bleeding: capsule endoscopy and push-and-pull enteroscopy give rise to a new medical term. Endoscopy 2006; 38: 73-75.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000059&pid=S0120-9957201000020001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>2. Gralnek IM. Obscure-Overt Gastrointestinal Bleeding. Gastroenterology 2005; 128: 1424-1430. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000060&pid=S0120-9957201000020001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>3. Raju GS, Gerson L, et al. American Gastroenterological Association (AGA) Institute Technical Review on Obscure Gastrointestinal Bleeding. Gastroenterology 2007; 133: 1697-1717.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000061&pid=S0120-9957201000020001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>4. Veyradier A, Balian A, Wolf M, Giraud V, Montembault S, Obert B, Dagher I, Chaput JC, Meyer D, Naveau S. Abnormal von Willebrand factor in bleeding angiodysplasias of the digestive tract. 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A meta-analysis of the yield of capsule endoscopy compared to other diagnostic modalities in patients with obscure gastrointestinal bleeding. Am J Gastroenterol 2005; 100: 2407-2418.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000064&pid=S0120-9957201000020001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>7. Malik A, Lukaszewski K, Caroline D, Parkman H, DeSipio J, Banson F, Bazir K, Reddy L, Srinivasan R, Fisher R, Miller L. A retrospective review of enteroclysis in patients with obscure gastrointestinal bleeding and chronic abdominal pain of undetermined etiology. 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Gastrointestinal endoscopy 2007; 66(6): 1188-1195. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000067&pid=S0120-9957201000020001000009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>10. Hartmann D, Schmidt H, Bolz G, Schilling D, Kinzel F, Eickhoff A, Huschner W, Moller K, Jakobs R, Reitzig P, Weickert U, Gellert K, Schultz H, Guenther K, Hollerbuhl H, Schoenleben K, Schulz HJ, Riemann JF. A prospective two-center study comparing wireless capsule endoscopy with intraoperative enteroscopy in patients with obscure GI bleeding. 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Balloon-assisted enteroscopy: unifying double-balloon and single-balloon enteroscopy. Endoscopy 2008; 40(6): 537.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000070&pid=S0120-9957201000020001000012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>13. Bezet A, Cuillerier E, Landi B, et al. Clinical impact of push enteroscopy in patients with gastrointestinal bleeding of unknown origin. Clin Gastroenterol Hepatol 2004; 2(10): 921-7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000071&pid=S0120-9957201000020001000013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>14. Pennazio M. Enteroscopy in the Diagnosis and Management of Obscure Gastrointestinal Bleeding. Gastrointest Endoscopy Clin N Am 2009; 19: 409-426.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000072&pid=S0120-9957201000020001000014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>15. Marmo R, Rotondano G, Piscopo R, et al. Meta-analysis: capsule enteroscopy vs. conventional modalities in diagnosis of small bowel diseases. Aliment Pharmacol Ther 2005; 22(7): 595-604.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000073&pid=S0120-9957201000020001000015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>16. Macdonald J, Porter V, McNamara D. Negative capsule endoscopy in patients with obscure GI bleeding predicts low rebleeding rates. Gastrointest Endosc 2008; 68(6): 1122-7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000074&pid=S0120-9957201000020001000016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>17. Mergener K, Ponchon T, Gralnek I, et al. Literature review and recommendations for clinical application of small-bowel capsule endoscopy, based on a panel discussion by international experts. Consensus statements for small-bowel capsule endoscopy, 2006/2007. 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Total enteroscopy with a nonsurgical steerable double-balloon method. Gastrointest Endosc 2001; 53: 216-220.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000077&pid=S0120-9957201000020001000019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>20. Tanaka S, Mitsui K, Yamada Y, et al. Diagnostic yield of double-balloon endoscopy in patients with obscure GI bleeding. Gastrointest Endosc 2008; 68(4): 683-91.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000078&pid=S0120-9957201000020001000020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>21. Kawamura T, Yasuda K, Tanaka K, et al. Clinical evaluation of a newly developed single-balloon enteroscope. Gastrointest Endosc 2008; 68(6): 1112-6.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000079&pid=S0120-9957201000020001000021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>22. Akerman PA, Agrawal D, Cantero D, et al. Spiral enteroscopy with the new DSB overtube: a novel technique for deep peroral small-bowel intubation. Endoscopy 2008; 40(12): 974-8.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000080&pid=S0120-9957201000020001000022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>23. May A, Nachbar L, Schneider M, et al. 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Clin Gastroenterol Hepatol 2008; 6(6): 671-6.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000082&pid=S0120-9957201000020001000024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>25. Gross SA, Stark ME. Initial experience with double-balloon enteroscopy at a U.S. center. Gastrointest Endosc 2008; 67(6): 890-7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000083&pid=S0120-9957201000020001000025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>26. Gerson LB, Flodin JT, Miyabayashi K. Balloon-assisted enteroscopy: technology and troubleshooting. Gastrointest Endosc 2008; 68(6): 1158-67.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000084&pid=S0120-9957201000020001000026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>27. Kitiyakara T, Selby W. Non-small-bowel lesions detected by capsule endoscopy in patients with obscure GI bleeding. Gastrointest Endosc 2005; 62(2): 234-8.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000085&pid=S0120-9957201000020001000027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>28. Fry LC, Bellutti M, Neumann H, et al. 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