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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Manejo de la enfermedad diverticular del colon: Rompiendo con mitos, paradigmas y tradiciones]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital San Ignacio Unidad de Coloproctología ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <FONT FACE="Verdana" SIZE=3></FONT>     <P align="center"><font size="3" face="Verdana"><B>Manejo de la enfermedad diverticular del colon: Rompiendo con mitos, paradigmas y tradiciones</B></font></P>     <P align="center"><font size="2" face="Verdana">Luis Jorge Lombana Amaya, MD (1)</font></P> <FONT FACE="Verdana" SIZE=2>     <P>(1) Cirujano Coloproct&oacute;logo. Jefe Unidad de Coloproctolog&iacute;a, Hospital San Ignacio. Profesor Asistente Universidad Javeriana. Bogot&aacute;, Colombia.</P>     <P>Fecha recibido:    16-11-10  Fecha aceptado:  29-11-10</P>     <P>Es todo un reto responder a la solicitud de compartir mi testimonio y experiencia en un tema tan com&uacute;n, que parece tan simple, pero que para ser sinceros es tremendamente controversial. Empezando por el nombre: enfermedad diverticular. ¿Se le puede llamar enfermedad a una condici&oacute;n que se presenta en el 50 &oacute; 60% de las personas, por encima de 60 a&ntilde;os? (1). Sin embargo es muy com&uacute;n que a un paciente a quien se le realice un estudio de rutina, ll&aacute;mese TAC o colonoscopia, y en el que se detecten los divert&iacute;culos, se rotule en los diagn&oacute;sticos el nombre de enfermedad diverticular no complicada en forma err&oacute;nea.</P>     <P>La mayor&iacute;a de postulados nacen de ideas consensuadas, no necesariamente con los niveles de evidencia y grados de recomendaci&oacute;n que nos encantar&iacute;a encontrar, sino el producto de un panel de expertos; es m&aacute;s, en esta entidad se han heredado paradigmas que a&uacute;n se sostienen y se practican, por ejemplo, dos episodios de enfermedad diverticular o diverticulitis, y el paciente es quir&uacute;rgico. &quot;Lo voy a operar para evitar que en el futuro termine con una colostom&iacute;a&quot; (frase que para todos los pacientes les acarrea el peor de los temores); paciente joven con diverticulitis debe ser operado. Y para ser precisos, ¿hay una balanza que el cl&iacute;nico o el cirujano inclinan a su antojo, o ser&aacute; que la mayor&iacute;a de pacientes que terminan con colostom&iacute;a lo hacen en el primer episodio y no en el segundo, tercero o cuarto? ¿Qu&eacute; queremos prevenir?</P>     <P>Si el paciente tiene una edad avanzada puede ser criterio para ser operado, ya que en buen estado es mejor una cirug&iacute;a electiva, o incluso para no ser quir&uacute;rgico por los altos riesgos perioperatorios, ¿Qui&eacute;n decide esa balanza?</P>     <P>Con este escrito pretendo tocar los temas que siguen siendo controversiales, que deben ser de conocimiento de todos aquellos quienes tenemos que manejar esta patolog&iacute;a.</P>     <P>El simple hecho de encontrar divert&iacute;culos en un examen lo llamaremos <I>diverticulosis </I>(2). Como es sabido por todos, los divert&iacute;culos tienden a estar presentes en todo el colon pero en especial sobre el colon izquierdo. El proceso de inflamaci&oacute;n-microperforaci&oacute;n-plastr&oacute;n o perforaci&oacute;n libre, casi que es un evento exclusivo del sigmoide en Latinoam&eacute;rica. El sangrado como segundo campo de inter&eacute;s puede ser en cualquier lugar del colon que tenga divert&iacute;culos, incluso los textos m&aacute;s cl&aacute;sicos hablan de que los divert&iacute;culos del lado derecho son m&aacute;s exanguinantes que cualquier otro (3). Por alguna raz&oacute;n no muy clara, los pacientes que tienen episodios de inflamaci&oacute;n tienden a repetir episodios de inflamaci&oacute;n, y los que tienen historia de hemorragia de v&iacute;as digestivas bajas recurren con sangrados y no con inflamaci&oacute;n.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Ante un cuadro cl&iacute;nico de inflamaci&oacute;n es claro que la evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica ser&aacute; la base del inicio del manejo, seguido de una serie de ex&aacute;menes de gabinete que corroboran la impresi&oacute;n cl&iacute;nica de diverticulitis, hoy, con la impresi&oacute;n diagn&oacute;stica, el examen de elecci&oacute;n en el servicio de urgencias es la escanograf&iacute;a con medio de contraste. Este permite hacer el diagn&oacute;stico e incluso la clasificaci&oacute;n de Hughes, de Hinchey y sus adaptaciones a la tomograf&iacute;a siguen teniendo validez (4).</P>     <P>Y es aqu&iacute; donde hay que mencionar el t&eacute;rmino enfermedad diverticular complicada, expresi&oacute;n usada casi de rutina por m&eacute;dicos y cirujanos e internistas para este paciente que asisti&oacute; a urgencias. La Organizaci&oacute;n Mundial de Gastroenterolog&iacute;a report&oacute; en su consenso una forma pr&aacute;ctica que lleva a buenos desenlaces cl&iacute;nicos. </P>     <P>Ante una diverticulitis cl&iacute;nica comprobada por escanograf&iacute;a, llamaremos a todas las alteraciones de la grasa sigmoidea, a los flegmones, a los plastrones diverticulares como: </P>     <P><B>Diverticulitis simple (2)</B></P>     <P>Dejando el nombre de enfermedad diverticular complicada solo a los episodios en donde se evidencie absceso peric&oacute;lico, colecci&oacute;n p&eacute;lvica, colecci&oacute;n intraperitoneal, perforaci&oacute;n, estenosis, f&iacute;stula y/o obstrucci&oacute;n intestinal. </P>     <P>Una vez hecho el diagn&oacute;stico en que la mayor&iacute;a de pacientes cursar&aacute; con diverticulitis simple, va a ser objeto de un manejo m&eacute;dico que consta de antibi&oacute;ticos (basados en las teor&iacute;as de microperforaci&oacute;n) ayuno, dieta l&iacute;quida, manejo ambulatorio y/o hospitalario a criterios del grupo de trabajo, que seguir&aacute; con una evoluci&oacute;n cl&iacute;nica favorable para un posterior estudio electivo.</P>     <P>El paciente que al ingreso curse con un cuadro cl&iacute;nico s&eacute;ptico, un abdomen agudo o deterioro cl&iacute;nico de su cuadro, ser&aacute; objeto de una valoraci&oacute;n quir&uacute;rgica que llevar&aacute; a un desenlace operatorio que tambi&eacute;n encontramos controversial.</P>     <P>En el manejo m&eacute;dico, si nos inclinamos por teor&iacute;as de un compromiso inflamatorio de la pared como etiolog&iacute;a, el uso de antiinflamatorios (mesalazina) va tener un papel en el manejo de esta entidad y en la prevenci&oacute;n de la recurrencia de nuevos episodios o incluso en la entidad ya conocida como SCAD (colitis segmentaria asociada a enfermedad diverticular) (5).</P>     <P>Pero quiero inclinarme por una controversia grande en cirug&iacute;a, aquel paciente que en el cuadro de ingreso se decidi&oacute; llevar a cirug&iacute;a. La historia de esta condici&oacute;n tiene muchos paradigmas que a&uacute;n se siguen; ante un evento quir&uacute;rgico de perforaci&oacute;n la conducta cl&aacute;sica es la sigmoidectom&iacute;a con colostom&iacute;a tipo Hartman (cierre del mu&ntilde;&oacute;n distal), con un cierre de colostom&iacute;a en un segundo tiempo quir&uacute;rgico unos meses m&aacute;s adelante. Conducta empleada por la mayor&iacute;a de centros a&uacute;n (6), &quot;conducta conservadora&quot;. Har&iacute;a dos consideraciones como aporte a los colegas. Parte del motor del problema est&aacute; en la uni&oacute;n recta sigmoidea que seguramente es la zona de mayor presi&oacute;n y menor di&aacute;metro del colon. Una cirug&iacute;a de urgencia debe incluir una resecci&oacute;n a ese nivel. Todos aquellos que hacemos cierres de colostom&iacute;a con frecuencia y que nos remiten lo pacientes para este procedimiento, al hacer el estudio preoperatorio, con frecuencia vemos mu&ntilde;ones rectales con sigmoide residual. Pero el tema puede ser tan debatible que uno de los paradigmas en la cirug&iacute;a est&aacute; dado por uno de los factores que hace que una anastomosis falle: el shock, y probablemente la contaminaci&oacute;n. Sin embargo, son interesantes los reportes de grupos que hacen anastomosis primaria con resultados similares e incluso algunos promueven la idea de anastomosis con ostom&iacute;a de protecci&oacute;n (extrapolando un concepto de la cirug&iacute;a rectal) con resultados llamativos (7). Incluso algo que antes parecer&iacute;a incre&iacute;ble: ante un paciente con enfermedad diverticular complicada con perforaci&oacute;n, el abordaje inicial puede ser la laparoscopia, el drenaje de la colecci&oacute;n y/o absceso por laparoscopia, incluso la rafia primaria del sitio de la perforaci&oacute;n y colocaci&oacute;n de drenes para un manejo m&eacute;dico con antibi&oacute;ticos, drenaje y seguimiento cl&iacute;nico, que va a permitir en un segundo tiempo electivo una resecci&oacute;n segmentaria y anastomosis, haciendo que este paciente nunca pase por la experiencia de la colostom&iacute;a. Suena interesante y es parte de lo que se hace hoy en d&iacute;a aunque requiere mayor evaluaci&oacute;n (8). Como ven, el manejo cl&aacute;sico de la urgencia puede cambiar y, de hecho, est&aacute; cambiando.</P>     <P>Otro punto a tratar es el paciente que respondi&oacute; m&eacute;dicamente y es dado de alta. No quisiera discutir sobre el manejo ambulatorio y/o hospitalario de esta entidad en nuestro sistema de seguridad social. Pero en esencia sabemos que aunque un gran porcentaje de la poblaci&oacute;n tiene divert&iacute;culos, solo un peque&ntilde;o grupo genera eventos hospitalarios. Y ya vamos entendiendo que no es lo mismo hacer varias diverticulitis simples que tener un real episodio de complicaci&oacute;n.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>¿C&oacute;mo estudiar a los pacientes? Y en este gabinete se pelea el colon por enema y la colonoscopia, el papel de protagonista. </P>     <P>Pienso que depender&aacute; del contexto cl&iacute;nico. En la mente de todos siempre estar&aacute; que detr&aacute;s de ese plastr&oacute;n inflamatorio diagnosticado en el servicio de urgencias no haya una neoplasia oculta no identificada, y es por eso que mi elecci&oacute;n es la colonoscopia 6 semanas despu&eacute;s del episodio inicial. Y ese n&uacute;mero de seis semanas (anecd&oacute;tico) debe responder a los tiempos normales de los procesos de cicatrizaci&oacute;n. Pero el colon por enema tiene su espacio, tal vez no como antes para evidenciar d&oacute;nde o cu&aacute;ntos son los divert&iacute;culos, sino en la evaluaci&oacute;n de las secuelas que puede generar esta enfermedad, (las f&iacute;stulas y las estenosis). Por lo tanto, la respuesta de c&oacute;mo estudiar esta enfermedad puede implicar el uso de los dos estudios (9).</P>     <P><B>La decisi&oacute;n de operar</B></P>     <P>Este es el gran problema de esta condici&oacute;n. Heredamos el tab&uacute; de &quot;dos episodios y cirug&iacute;a&quot;. Hemos jugado con el t&eacute;rmino, que se le aplica a unos, y a otros muy enfermos con algo de sentido com&uacute;n se les cambia. Pero no est&aacute;bamos tan equivocados. </P>     <P>Es claro ahora a la luz del 2010 que los pacientes se manejan selectivamente o electivamente; las historias son individualizadas y un paciente puede llegar a tener varios episodios de diverticulitis simple (uno, dos, tres, cuatro) y no ser necesariamente quir&uacute;rgico y, por otro lado, puede existir un paciente con pocos episodios pero que nunca estuvo asintom&aacute;tico o curs&oacute; con un cuadro cl&iacute;nico cr&oacute;nico y solo con un par de episodios podr&iacute;a tomarse la decisi&oacute;n de ser llevado a una cirug&iacute;a electiva. Esto significa una lenta tendencia a ser selectivos e individualizar el manejo de cada paciente donde el n&uacute;mero de episodios no es la clave de la decisi&oacute;n (10).</P>     <P>Lo que parece ser m&aacute;s claro es que un paciente con un solo episodio de enfermedad diverticular complicada entendida en los t&eacute;rminos actuales (absceso, estenosis, perforaci&oacute;n, drenaje previo ecogr&aacute;fico), es quir&uacute;rgico en forma electiva despu&eacute;s de su manejo inicial (11). Los abscesos peric&oacute;licos son colecciones que van a ser susceptibles de manejo m&eacute;dico e intervenci&oacute;n, ya sea con punci&oacute;n guiada por eco o TAC, o algunos casos en laparoscopia como ya mencionamos. La extensi&oacute;n de la resecci&oacute;n: otro paradigma roto. </P>     <P>El sangrado y la hemorragia de v&iacute;as digestivas bajas es otra historia por la dificultad de saber qu&eacute; segmento es el responsable, pero en inflamaci&oacute;n (producto de la cirug&iacute;a laparosc&oacute;pica) sabemos que el segmento a resecar es el segmento que se ha enfermado. Como en la mayor&iacute;a de los casos es en el sigmoide, la extensi&oacute;n de la resecci&oacute;n es casi siempre una sigmoidectom&iacute;a y parte del colon descendente. La presencia de m&aacute;s divert&iacute;culos proximales no implica una mayor resecci&oacute;n. Lo que determina una mayor extensi&oacute;n, es decir, ampliar la cirug&iacute;a hacia una colectom&iacute;a izquierda o subtotal, es que el cirujano encuentre una calidad de las paredes del colon inadecuadas, (hipertrofia o engrosamiento de la muscular). La cirug&iacute;a laparosc&oacute;pica es hoy el m&eacute;todo m&aacute;s indicado para la resecci&oacute;n electiva, en la cual la resecci&oacute;n distal debe sobrepasar la uni&oacute;n rectosigmoidea (12).</P>     <P>He tocado varios conceptos, se mueven varios principios cl&aacute;sicos que s&eacute; que muchos a&uacute;n conservan, lo cual obliga a la b&uacute;squeda sistem&aacute;tica de la literatura, a la comprobaci&oacute;n de estos conceptos, a la reafirmaci&oacute;n de las nuevas corrientes y espero esta sea la inquietud generada por esta reflexi&oacute;n acad&eacute;mica bajo una experiencia desarrollada en estos 10 a&ntilde;os de ejercicio de la cirug&iacute;a colorrectal.</P>     <P><B>REFERENCIAS</B></P>     <P>1. Matrana MR, Margolin DA. Epidemiology and pathophysiology of diverticular disease. Clin Colon Rectal Surg 2009; 22(3): 141-6.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>2. WGO Practice Guidelines. Enfermedad diverticular 2005.</P>     <P>3. Hobson KG, Roberts PL. Clin Etiology and pathophysiology of diverticular disease. Colon Rectal Surg 2004; 17(3): 147-53.</P>     <P>4. Hinchey EJ, Schall PGH, Richards GK. Treatment of perforated disease of the colon.&nbsp;Adv Surg 1978;&nbsp;12: 86-109.</P>     <P>5. Freeman Segmental colitis associated with diverticulosis syndrome. HJ World J Gastroenterol 2008; 14(42): 6442-3.</P>     <P>6. Salem L, Flum DR. Primary anastomosis or Hartmann´s procedure for patients with diverticular peritonitis? A systemic review. Dis Colon Rectum 2004; 47(11): 1953-1964. </P>     <P>7. Constantinides VA, Tekkis PP, Remzi FH, Fazio VW, et al. Primary resection with anastomosis vs. Hartmann procedure in nonelective surgery for acute colonic diverticulitis: a systematic review. Dis Colon Rectum 2006; 49: 966-981.</P>     <P>8. Rafferty J, Shellito P, Hyman NH, Buie WD. Practice parameters for sigmoid diverticulitis. Dis Colon Rectum 2006; 49: 939-944.</P>     <P>9. Ambrosetti P, Jenny A, Becker C, et al. Acute left colonic diverticulitis – compared performance of computed tomography and water soluble contrast enema: a prospective evaluation of 420 patients. Dis Colon Rectum 2000; 43: 1363-67.</P>     <P>10. Hall J, Hammerich K, Roberts P. New paradigms in the management of diverticular disease. Curr Probl Surg 2010; 47(9): 680-735. </P>     <P>11. Stocchi L. Current indications and role of surgery in the management of sigmoid diverticulitis. World J Gastroenterol 2010; 16(7): 804-17.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>12. Lipman JM, Reynolds HL. Laparoscopic management of diverticular disease. Clin Colon Rectal Surg 2009; 22(3): 173-80.</P> </FONT>      ]]></body>
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