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<institution><![CDATA[,Hospital Universitario San Vicente Fundación Servicio de Gastroenterología - Hepatología ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <FONT FACE="Verdana" SIZE=3>    <p align="center"><B>VI. Hepatitis C en pacientes coinfectados con el VIH</B></p></FONT> <FONT FACE="Verdana" SIZE=2>    <p align="center">Jaime Holgu&iacute;n Rojas, MD, (1), Luis Gonzalo Guevara Casallas, MD.(2)     <p>(1) Internista, Hepat&oacute;logo, Centro M&eacute;dico Imbanaco. Profesor Medicina Universidad del Valle. Cali, Colombia</p>     <p>(2) Internista, Gastroenter&oacute;logo-Hepat&oacute;logo. Coordinador m&eacute;dico. Servicio de Gastroenterolog&iacute;aHepatolog&iacute;a, Hospital Universitario San Vicente Fundaci&oacute;n. Medell&iacute;n, Colombia</p>     <p>De todos los pacientes infectados con el virus de la hepatitis C (VHC), se consideran grupos especiales aquellas poblaciones espec&iacute;ficas como son los cirr&oacute;ticos descompensados, los pacientes trasplantados y los coinfectados con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).</p>     <p>Es ampliamente aceptado que la prevalencia de infecci&oacute;n por el VHC es muy variable, se han reportado tasas de 2% en los Estados Unidos y 20% en Egipto. Colombia no es ajena a esta condici&oacute;n y la prevalencia se ha documentado alrededor de 1% en diferentes estudios. Dado que el VIH y el virus de la hepatitis C comparten las v&iacute;as de trasmisi&oacute;n, es frecuente la coinfecci&oacute;n de los dos virus. Se estima que entre 15-30% de todos los pacientes infectados con VIH tambi&eacute;n lo est&aacute;n con el VHC (1).</p>     <p>En Colombia, en un centro de referencia para enfermedades hep&aacute;ticas en la ciudad de Medell&iacute;n, de una poblaci&oacute;n de 230 casos de pacientes infectados con el VHC, 17 (7,39%) presentaron coinfecci&oacute;n con VIH.</p>    <p>Se acepta que la trasmisi&oacute;n sexual del VHC es baja en parejas no infectadas con VIH, el seguimiento de estas parejas a m&aacute;s de 10 a&ntilde;os no ha mostrado aumento en el riesgo de transmisi&oacute;n del VHC (2, 3). Por el contrario, en los pacientes infectados con VIH el riesgo de infecci&oacute;n por el VHC es m&aacute;s alto, y parece estar directamente relacionado con el n&uacute;mero de parejas y las formas de pr&aacute;ctica sexual (4, 5).</p>    <p>La progresi&oacute;n de la fibrosis hep&aacute;tica en los pacientes infectados con el VHC est&aacute; relacionada con varios factores, entre ellos se destacan la edad al momento de la infecci&oacute;n, la duraci&oacute;n de la infecci&oacute;n, la ingesta de alcohol, y la coinfecci&oacute;n con el VIH, los bajos recuentos de c&eacute;lulas CD4 (&lt; 200 c&eacute;lulas/ml), el &iacute;ndice de masa corporal, el g&eacute;nero masculino y el grado de esteatosis.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La presencia del VIH se considera una comorbilidad que genera un impacto negativo en la historia natural de la infecci&oacute;n por el VHC. Los pacientes coinfectados con VIH tienen un riesgo mayor de r&aacute;pida progresi&oacute;n de la enfermedad y mayor riesgo para desarrollar hepatocarcinoma (HCC) (6, 7).</p>    <p>Hay m&uacute;ltiples reportes y metan&aacute;lisis que demuestran en los pacientes coinfectados un riesgo relativo 2 veces mayor de desarrollar cirrosis y 6 veces mayor de desarrollar enfermedad hep&aacute;tica descompensada que los pacientes infectados solamente con el VHC (8). El mecanismo que explica la mayor progresi&oacute;n de la fibrosis en los pacientes coinfectados es multifactorial. Se ha descrito que el VIH per s&eacute; puede favorecer la fibrosis al inducir una respuesta inflamatoria que activa las c&eacute;lulas estrelladas las cuales aumentan la producci&oacute;n de citoquinas fibrog&eacute;nicas.</p>    <p>Del mismo modo, algunas prote&iacute;nas del VIH como la gp120 es capaz de inducir se&ntilde;ales que tambi&eacute;n activan las c&eacute;lulas estrelladas. El VIH tiene la capacidad de disminuir la poblaci&oacute;n de linfocitos en el lumen intestinal lo cual favorece la translocaci&oacute;n bacteriana la cual se ha correlacionado con la progresi&oacute;n de la fibrosis. Por otro lado, los agentes antirretrovirales pueden ocasionar una gama de lesiones hep&aacute;ticas como esteatosis, hepatitis y reacciones de hipersensibilidad con da&ntilde;o hepatocelular (9, 10).</p>    <p>Todo paciente VIH positivo debe ser evaluado para VHC. Las t&eacute;cnicas de ensayo inmunoenzim&aacute;tico (ELISA) pueden arrojar un resultado negativo hasta en 4% de los pacientes infectados con el VHC, por lo tanto se deben preferir las t&eacute;cnicas de biolog&iacute;a molecular en aquellos pacientes con alteraci&oacute;n en el perfil bioqu&iacute;mico y pruebas serol&oacute;gicas negativas (11, 12).</p>    <p>El principal objetivo en el tratamiento de los pacientes infectados con el VHC es erradicar el virus y disminuir la progresi&oacute;n a enfermedad hep&aacute;tica cr&oacute;nica y sus complicaciones. Hasta hace muy poco, antes de la aprobaci&oacute;n de los inhibidores de proteasa (boceprevir y telaprevir), la terapia aceptada para los pacientes coinfectados era la combinaci&oacute;n de interfer&oacute;n pegilado (PEG-IFN) m&aacute;s ribavirina (RBV) basados en estudios como el estudio APRICOT el cual demostr&oacute; una respuesta viral sostenida (RVS) de 29% para genotipo 1 y 62% para genotipos 2 y 3 (13).</p>    <p>En general, las tasas de RVS en los pacientes VIH + son m&aacute;s bajas que en los pacientes VIH negativos. Por otro lado, los pacientes coinfectados frecuentemente presentan factores como abuso de alcohol, enfermedades psiqui&aacute;tricas y falta de acompa&ntilde;amiento familiar los cuales impactan la probabilidad de RVS.</p>    <p>La reciente aprobaci&oacute;n de los agentes con acci&oacute;n antiviral directa (DAA), boceprevir y telaprevir para el tratamiento  de  los  pacientes  con  VHC  ha  incrementado  en forma significativa las tasas de RVS en todos los pacientes infectados con el genotipo 1, tanto en pacientes sin terapia previa como en aquellos que ya hab&iacute;an recibido alg&uacute;n tipo de terapia. Sin embargo, hay pocos datos sobre la seguridad y la eficacia de estos agentes antivirales en los pacientes coinfectados y su uso se considera â€œoff-labelâ€ (14, 15). Boceprevir  y  telaprevir  tienen  metabolismo  hep&aacute;tico pero no tienen acci&oacute;n contra el VIH.</p>    <p>Boceprevir es un sustrato de la aldo-keto-reductasa y potente inhibidor del complejo enzim&aacute;tico CYP3A4, mientras que telaprevir es inhibidor selectivo de CYP3A4. El uso de inhibidores de proteasa en pacientes que reciben terapia antirretroviral plantea un verdadero reto para el m&eacute;dico quien debe evaluar no solo las posibles interacciones medicamentosas (16), sino que debe manejar los efectos adversos como la anemia, rash, prurito y la disgeusia que debilitan al paciente.</p>    <p>Un estudio reciente fase 2 compar&oacute; la eficacia y la seguridad de la triple terapia (Peg INF + Riba + telaprevir) vs. PegInf + Riba en pacientes con VHC genotipo 1 y coinfectados con el VIH (17), el estudio incluy&oacute; un peque&ntilde;o n&uacute;mero de pacientes y las tasas de respuesta virol&oacute;gica sostenida (VHC-RNA indetectable 12 semanas despu&eacute;s de finalizar en tratamiento) fueron 74% y 45% respectivamente.</p>    <p>Los efectos adversos fueron comunes en los pacientes tratados con telaprevir, no se presentaron casos de rash severo y 2 pacientes desarrollaron anemia hemol&iacute;tica e ictericia. Otro estudio fase 2 compar&oacute; la eficacia y seguridad de la triple terapia con boceprevir + PegINF + Riba vs. terapia doble con PegINF + Riba en pacientes VHC genotipo 1 coinfectados con VIH. Las tasas de RVS a la semana 12 postratamiento fueron de 60 % en el grupo de triple terapia y 26,5% en el grupo con terapia doble (18). Los efectos adversos serios se presentaron en 21% del grupo con doble terapia y en 17 % del grupo con triple terapia.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En estos dos estudios la terapia del paciente coinfectado, bien sea con telaprevir o boceprevir, se prolong&oacute; hasta las 48 semanas. En el caso de telaprevir, este se administr&oacute; por 12 semanas y en el caso de boceprevir se administr&oacute; por 44 semanas despu&eacute;s de un periodo de 4 semanas de lead-in con PegINF + ribavirina solamente.</p>    <p>Hay poca informaci&oacute;n sobre las potenciales interacciones entre los inhibidores de proteasa VHC NS3/4 y los agentes antirretrovirales. A la luz de los limitados estudios se han formulado unas recomendaciones generales para su uso: telaprevir se puede usar en combinaci&oacute;n con tenofovir/ entricitabine, atazanavir, efavirenz (aumentando la dosis de telaprevir) y Raltegravir. Por su parte, boceprevir se puede usar en combinaci&oacute;n con abacavir, lamivudine, tenofovir/ entricitabine y raltegravir. No se recomienda la asociaci&oacute;n con efavirenz, atazanavir/ritonavir, darunavir/ritonavir, lopinavir/ritonavir ni otros inhibidores no nucle&oacute;sidos de la transcriptasa reversa.</p>    <p>No se recomienda el uso de boceprevir o telaprevir en los pacientes que reciben terapias con ritonavir, lopinavir, darunavir y fosamprenavir, ya que la concentraci&oacute;n del DAA puede disminuir (19).</p>    <p>En todos los casos de terpia para el VHC, didanosine no se puede coadministrar con ribavirina y se debe evitar el uso de zidovudine y stavudine en los pacientes que reciben pegINF + ribavirina.</p>    <p>Medicamentos como ritonavir, abacavir y nevirapine tienen alto riesgo de hepatotoxicidad en el paciente coinfectado con el VHC y por lo tanto se deben evitar o monitorearlos estrechamente (20).</p>    <p>Todos los pacientes VIH positivos con infecci&oacute;n cr&oacute;nica con el VHC, deben ser considerados para recibir tratamiento antiviral (21, 22) en raz&oacute;n del ya referido alto riesgo de progresi&oacute;n a hepatopat&iacute;a cr&oacute;nica con todas sus compli-</p>    <p>caciones. La respuesta al tratamiento se encuentra en relaci&oacute;n con el nivel del conteo de c&eacute;lulas CD4; por tanto se ha recomendado iniciar terapia para el VHC en pacientes con un conteo superior a 350 c&eacute;lulas.</p>    <p>Pacientes con enfermedad neuropsiqui&aacute;trica establecida o alcoholismo activo, no deber&iacute;an recibir tratamiento hasta tanto no tener garant&iacute;a del control de esta condici&oacute;n.</p>    <p>Los pacientes con recuentos de c&eacute;lulas CD4 bajos o carga viral VIH mayor de 50.000 copias/ml deben iniciar tratamiento antirretroviral y diferir el inicio de la terapia para el VHC teniendo siempre en consideraci&oacute;n la evaluaci&oacute;n de riesgos de toxicidad por interacci&oacute;n medicamentosa entre antirretrovirales y los inhibidores de proteasa boceprevir / telaprevir.</p>    <p>La necesidad o no de biopsia hep&aacute;tica pretratamiento se presta para amplios espacios de discusi&oacute;n (23, 24). Los pacientes coinfectados presentan una mayor tasa de progresi&oacute;n a fibrosis y el examen histol&oacute;gico del h&iacute;gado puede aportar informaci&oacute;n adicional para la toma de decisiones pero tiene la desventaja del riesgo como m&eacute;todo invasivo y la poca representatividad de la muestra. La disponibilidad actual de m&eacute;todos no invasivos para el diagn&oacute;stico de fibrosis (elastograf&iacute;a, biomarcadores serol&oacute;gicos) ofrecen una nueva herramienta diagn&oacute;stica y sin duda contribuyen al momento de la toma de decisiones (25).</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El tratamiento de la hepatitis C en pacientes coinfectados supone una menor tasa de respuesta virol&oacute;gica sostenida y ello se explica por varios factores: el efecto inmunomodulador que ejerce el VIH, la mayor carga viral de los pacientes, el grado mayor de fibrosis, los efectos adversos del tratamiento que son mayores en los pacientes VIH positivos y el elevado n&uacute;mero de pastillas que conducen a un alto nivel de abandono de la terapia, el cual puede llegar a 25% (26, 27).</p>    <p>El m&eacute;dico tratante de los pacientes coinfectados debe conocer los riesgos que implica la terapia, y estar en capacidad de prevenir las complicaciones que se derivan por las interacciones medicamentosas y ser experto en el manejo de los efectos adversos del tratamiento.</p>    <p>Antes de indicar alg&uacute;n medicamento para el manejo del paciente coinfectado, se recomienda consultar en los medios electr&oacute;nicos las p&aacute;ginas que hacen referencia a interacciones y toxicidad y que han sido especialmente dise&ntilde;adas, ejemplo <a href="www.hep-druginteractions.org">www.hep-druginteractions.org</a>.</a></p>    <p><B>REFERENCIAS</B></p>    <p>1 Sherman KE, Rouster SD, Chung RT, Rajicic N. Hepatitis C Virus prevalence among patients infected with Human Immunodeficiency Virus: a cross-sectional analysis of the US adult AIDS Clinical Trials Group. Clin Infect Dis 2002; 34: 831-844.</p>    <p>2. Vandelli C, Renzo F, Romano L, et al. Lack of evidence of sexual transmission of hepatitis C among monogamous couples: results of a 10-year prospective follow-up study. Am J Gastroenterol 2004; 99: 855-859.</p>    <p>3. Marincovich B, Castilla J, del Romero J, et al. Absence of hepatitis C virus transmission in a prospective cohort of heterosexual serodiscordant couples. Sex Transm Infect 2003; 79: 160-62.</p>    <p>4. Hershow RC, Kalish LA. Hepatitis C virus infection in Chicago women with or at risk for HIV infection: evidence for sexual transmission. Sex Transm Dis 1998; 25: 527-532.</p>    <p>5. Frederick T, Burlan P, Terrault N, et al. Factors Associated with Prevalent Hepatitis C Infection Among HIV-Infected Women with No Reported History of Injection Drug Use: The Womenâ€™s Interagency HIV Study (WIHS). AIDS patient care 2009; 23: 915-923.</p>    <p>6. Ramachandran P, Fraser A. UK consensus guidelines for the use of the protease inhibitors boceprevir and telaprevir in genotype 1 chronic hepatitis C infected patients. Alimentary Pharmacology and Therapeutics 2012; 35: 647-662.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>7. Romeo R, Rumi MG. Hepatitis C is more severe in drug users with human immunodeficiency virus infection. J Viral Hepat 2000; 7: 297-301.</p>    <p>8. Graham C, Baden L, Yu E, et al. Influence of human immunodeficiency virus infection on the course of hepatitis C virus infection: a meta-analysis. Clin Infect Dis 2001; 33: 562-569.</p>    <p>9. Soto B, S&aacute;nchez A, Rodrigo L, et al. Human immunodeficiency virus infection modifies the natural history of chronic parenterally-acquired hepatitis C with an unusually rapid progression to cirrhosis. J Hepatol 1997; 26: 1-5.</p>    <p>10. Tebas P. Insulin resistance and diabetes mellitus associated with antiretroviral use in HIV-infected patients: pathogenesis, prevention, and treatment options. J Acquir Immune Defic Syndr 2008; 49: 86-92.</p>    <p>11. Cengiz Cem, Park JS. HIV and liver diseases: recent clinical advances. Clin Liver Dis 2005; 9: 647-666.</p>    <p>12. Bonacini M, Puoti M. Hepatitis C in patients with human immunodeficiency virus infection: diagnosis, natural history, meta-analysis of sexual and vertical transmission, and therapeutic issues.Arch Intern Med 2000; 160: 3365-3373.</p>    <p>13. Torriani FJ, Rodriguez-Torres M. Peginterferon Alfa-2a plus ribavirin for chronic hepatitis C virus infection in HIVinfected patients. N Engl J Med 2004; 351: 438-450.</p>    <p>14. Telaprevir. <a href="http://www.incivek.com/" class="a" target="_blank">www.incivek.com.</a> November 6, 2011.</p>    <p>15. Boceprevir. <a href="http://www.victrelis.com/" class="a" target="_blank">www.victrelis.com.</a> November 6, 2011.</p>    <p>16. Ghany MG, Nelson DR. An update on treatment of geno-type 1 chronic hepatitis C virus infection: 2011 practice gui-deline by the American Association for the Study of Liver Diseases. Hepatology 2011; 54: 1433-1444.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>17. Dieterich DT, Soriano V, Sherman KE, et al. Conference retroviruses. March 5-8 2011. Seattle, WA. Abstract 46.</p>    <p>Sulkowski M, Pol S, Cooper C, et al. Conference of retroviruses, March 5-8, 2011. Seatle, WA. Abstract 47.</p>    <p>19. Naggie S, Sulkowski M. Management of patients coinfected with HCV and HIV: a close look at the role for direct-acting antivirals. Gastroenterolgy 2012; 142: 1324-1334.</p>    <p>20. Martin-Carbonero L, Nu&ntilde;ez M. Incidence of liver injury after beginning antiretroviral therapy with efavirenz or nevirapine. HIV Clin Trials 2003; 4: 115-120.</p>    <p>21. Soriano V, Puoti M. Care of patients with hepatitis C and HIV co-infection. AIDS 2004; 18: 1-12.</p>    <p>22. Operskalski EA, Kovacs A. HIV/HCV Co-infection: Pathogenesis, Clinical Complications, Treatment, and New Therapeutic Technologies. Curr HIV/AIDS Rep 2011; 8: 12-22.</p>    <p>23. Dienstag J. The role of liver biopsy in chronic hepatitis C. Hepatology 2002; 36 (suppl.): 152-160.</p>    <p>24. Soriano V, Vispo E, Labarga P, et al. Viral hepatitis and HIV co-infection. Antiviral Res 2010; 85(1): 303-315.</p>    <p>25. Castera L. Transient elastography and other noninvasive tests to assess hepatic fibrosis in patients with viral hepatitis. J Viral Hepat 2009; 16(5): 300-314.</p>    <p>26. Cargnel A, Casella A. DDW 2002 San Francisco. Abstract 115.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>27. Manns M, McHutchison J. Peginterferon alfaâ€2b plus ribavirin compared with interferon alfaâ€2b plus ribavirin for initial treatment of chronic hepatitis C: a randomised trial. Lancet 2001; 358: 958-965.</p></font>      ]]></body>
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