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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Primer consenso colombiano sobre la práctica de endoscopia digestiva "Acuerdo en lo fundamental": Segunda parte. Aspectos éticos]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[First Colombian Consensus on the Practice of Endoscopy "Fundamental Agreement": Part two: Ethics]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Purpose: The practice of endoscopy involves theoretical, practical and ethical knowledge. The first two are given widespread distribution and great importance in education. Ethics is always mentioned, but is little studied or investigated. The Colombian Association of Digestive Endoscopy (ACED) devotes the second part of the "Fundamental Agreement" consensus to the ethical practice of gastrointestinal endoscopy. We approach this topic from an analysis of the resolution of real dilemmas that arise in endoscopic scenarios shaping our practice. This is the way of conceptually appropriating ethical principles and moral values that should permeate the practice of specialists who rely on endoscopy. It is important to note that the end result is not intended to standardize the conduct of doctors. To the contrary, we propose to carry out an ongoing reflection about the continuous conflicts that arise in our specialty which should not be resolved without profound ethical and moral consideration. Materials and methods: This consensus is a social research study. It uses a descriptive and cross-sectional approach which mixes qualitative and quantitative analysis and is based on the Delphi Method. The information used was obtained during the "Fundamental Agreement" event held on June 23, 2012 by the Colombian Association of Digestive Endoscopy (ACED). Qualitative data were taken from four roundtable discussions in which the 34 participants discussed the 21 proposed ethical dilemmas. Quantitative data used include the final voting, individual private electronic surveys. Consensus was defined as agreement of 75% or more of participants. Speech analysis was used for qualitative analysis. It was oriented around from five variables related to moral and ethical aspects of the practice of endoscopy. For quantitative analysis, basic descriptive statistics centered on percentages were used. Results: Some of the consensus obtained were: 80.65% agreed to consult with the group that they replace in a particular institution; 80.54% shared the opinion that the type of contract limited research, educational, institutional and even personal development; 78.12% agreed that recognition of group work prevails over recognition of individual work in intellectual production, 100% agreed every individual involved in writing and publication should receive individual credit for their work; 80.64% agreed that the relationship of the patient to the health system determined the kind of attention that is given, and 90.82% agreed that the quality of care was affected by the number of patients who require care. Conclusions: The Colombian consensus agrees that resolution of ethical dilemmas that arise in real-world scenarios in the practice of endoscopy should consider ethical and moral values specifically related to the particular situation faced by the specialist. Thus, conflicts related to contractual or employment issues have to consider the dignity of, and respect for, colleagues. Similarly, equality and justice as values and principles that prevail within these scenarios must be considered. Intellectual property rights require responsibility and honesty as guiding principles when situations of group or individual recognition are confronted. EndoscopistsÂ´ professional relationships with patients should be framed within values and ethics including prudence, humanity, truthfulness, and choosing the lesser evil. In turn, the specialistÂ´s relations with her or his team should respect collegiality, autonomy, the right to an individualÂ´s good name, dignity and equality. A culture that promotes ethics, responsibility, humanity and charity must prevail for ethical training]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Principios éticos]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <FONT FACE="Verdana" SIZE=4>    <P align="center"><B>Primer consenso colombiano sobre la pr&aacute;ctica de endoscopia digestiva &amp;quot;Acuerdo en lo fundamental&rdquo; (Segunda parte. Aspectos &eacute;ticos)</B></P></FONT> <FONT FACE="Verdana" SIZE=2>    <P align="center">Camilo Blanco Avellaneda, MD. (1), Diego Aponte Mart&iacute;n, MD. (2), Alix Yineth Forero Acosta, MD. (3), Nadia Sof&iacute;a Flores, MD. (4), Ra&uacute;l Ca&ntilde;adas, MD. (5), Arecio Pe&ntilde;aloza Ram&iacute;rez, MD. (6), Fabio Leonel Gil, MD. (7), Fabi&aacute;n Emura, PhD. (8)</P>     <P>(1) Magister en Educaci&oacute;n, Instructor Asociado Universidad El Bosque, Profesor de C&aacute;tedra Pontificia Universidad Javeriana, MD Cirug&iacute;a Gastrointestinal y Endoscopia Digestiva. Bogot&aacute;, Colombia </P>     <P>(2) Internista, Gastroenter&oacute;logo y Endoscopista, Presidente ACED. Bogot&aacute;, Colombia </P>     <P>(3) Magister en Educaci&oacute;n, Profesora de C&aacute;tedra Pontificia Universidad Javeriana, Fonoaudi&oacute;loga. Bogot&aacute;, Colombia</P>     <P>(4) Magister en Educaci&oacute;n, Docente de C&aacute;tedra Universidad La Gran Colombia, Asesora Pedag&oacute;gica de Investigaci&oacute;n, Centro de Investigaciones de la Universidad Pedag&oacute;gica Nacional, Licenciada en Educaci&oacute;n Infantil. Bogot&aacute;, Colombia </P> (5) Profesor de Gastroenterolog&iacute;a Pontificia Universidad Javeriana, Internista, Gastroenter&oacute;logo y Endoscopista. Bogot&aacute;, Colombia </P>     <P>(6) Instructor Asistente Servicio de Gastroenterolog&iacute;a y Endoscopia Digestiva. Fundaci&oacute;n Universitaria Ciencias de la Salud, Internista, Gastroenter&oacute;logo y Endoscopista. Bogot&aacute;, Colombia </P>     <P>(7) Internista, Gastroenter&oacute;logo y Endoscopista, ex presidente Asociaci&oacute;n Colombiana de Endoscopia Digestiva. Bogot&aacute;, Colombia </P>     <P>(8) Especialista en Gastroenterolog&iacute;a y Endoscopia Digestiva.&nbsp;Profesor Asociado. Facultad de Medicina, Universidad de La Sabana. Bogot&aacute;, Colombia</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Fecha recibido:    08-10-12 Fecha aceptado:  31-01-13</P>     <P><B>Directores (o sus representantes) de programas de postgrado (gastroenterolog&iacute;a y endoscopia digestiva, cirug&iacute;a gastrointestinal y endoscopia digestiva, coloproctolog&iacute;a) acreditados en Colombia</B>: Arango L&aacute;zaro (Universidad de Caldas); Hani Albis (Pontificia Universidad Javeriana); Oliveros Ricardo (Universidad Militar Nueva Granada-Instituto Nacional de Cancerolog&iacute;a); Pe&ntilde;aloza Ram&iacute;rez Arecio (Universidad de Ciencias de la Salud); Rey Tovar Mario (Universidad del Rosario); Sabbagh Luis Carlos (Fundaci&oacute;n Universitaria Sanitas); Salej Jorge (Universidad Militar Nueva Granada-Hospital Militar Central); Santacoloma Mario (Universidad de Caldas). </P>     <P><B>Presidentes (o sus representantes) de Asociaciones cient&iacute;ficas de enfermedades digestivas en Colombia</B>: Aponte Diego (Asociaci&oacute;n Colombiana de Endoscopia Digestiva); Archila Paulo Emilio (Asociaci&oacute;n Colombiana de Medicina Interna); Galiano Mar&iacute;a Teresa (Asociaci&oacute;n Colombiana de Gastroenterolog&iacute;a); Ib&aacute;&ntilde;ez Heinz (Asociaci&oacute;n Colombiana de Coloproctolog&iacute;a); Landaz&aacute;bal Gustavo (Asociaci&oacute;n Colombiana de Cirug&iacute;a).</P>     <P><B>Ex presidentes Asociaciones cient&iacute;ficas de enfermedades digestivas en Colombia</B>: Alvarado Jaime; Aponte Luciano; Cuello Eduardo; Gil Parada Fabio Leonel; Pe&ntilde;aloza Rosas Arecio; Plata Guillermo; Rojas Elsa; Rold&aacute;n Luis Fernando.</P>     <P><B>Vicepresidente Asociaci&oacute;n Iberoamericana de Enfermer&iacute;a en Gastroenterolog&iacute;a y Endoscopia (ASIEGE)</B>: Ruiz Flor Alba.</P>     <P><B>Train the Trainers - Organizaci&oacute;n Mundial de Gastroenterolog&iacute;a</B>: Emura Fabi&aacute;n; Valdivieso Rueda Eduardo; Vargas R&oacute;mulo.</P>     <P><B>Docentes y l&iacute;deres de opini&oacute;n</B>: Blanco Camilo; Ca&ntilde;adas Ra&uacute;l; Solano Jaime; Unigarro Iv&aacute;n; V&eacute;lez Fausto.</P>     <P><B>Jefes de Residentes de Programas acreditados en gastroenterolog&iacute;a</B>: Preciado Javier (Cirujano); Herr&aacute;n Martha (Internista); Imbeth Pedro (Internista); Su&aacute;rez Juliana (Cirujana). </P>     <P><a href="#codigo1">C&oacute;digo</a> QR. <img src="img/revistas/rcg/v28n1/v28n1a05c1.jpg"><a name="codigo1"></a></P>     <P>Intervenci&oacute;n Padre Llano.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>Resumen</B></P>     <P><B>Prop&oacute;sito del trabajo</B>: La pr&aacute;ctica de la endoscopia digestiva implica conocimientos te&oacute;ricos, pr&aacute;cticos y &eacute;ticos. A los dos primeros se les da amplia difusi&oacute;n o importancia en los procesos educativos. A la &eacute;tica siempre se le menciona, se le asume pero poco se le investiga o indaga. La Asociaci&oacute;n Colombiana de Endoscopia Digestiva (ACED) dedica la segunda parte del consenso &amp;quot;Acuerdo sobre lo fundamental&rdquo; a los aspectos &eacute;ticos en la pr&aacute;ctica de la endoscopia digestiva, abordados desde el an&aacute;lisis de la resoluci&oacute;n de dilemas reales que se presentan en los diferentes escenarios que configuran el ejercicio endosc&oacute;pico. Es esta una forma de apropiar conceptualmente los principios &eacute;ticos y los valores morales que deben permear el ejercicio profesional de los especialistas que se apoyan en la endoscopia digestiva. Es importante precisar que el resultado final no pretende normatizar las conductas de los m&eacute;dicos; por el contrario, se propone la realizaci&oacute;n de una reflexi&oacute;n permanente sobre los continuos conflictos que ata&ntilde;en a esta especialidad, los cuales no deber&iacute;an resolverse por fuera de profundas consideraciones &eacute;ticas y morales. </P>     <P><B>Material y m&eacute;todos</B>: El presente consenso es un estudio de investigaci&oacute;n social, descriptivo, transversal, de enfoque mixto (cualitativo y cuantitativo), basado en el m&eacute;todo Delphi. La informaci&oacute;n se obtuvo durante el evento &amp;quot;Acuerdo en lo fundamental&rdquo;, citado el 23 de junio de 2012 por la Asociaci&oacute;n Colombiana de Endoscopia Digestiva (ACED). Los datos cualitativos se tomaron de las discusiones en 4 mesas redondas en las que los 34 participantes abordaron los 21 dilemas &eacute;ticos propuestos; los datos cuantitativos, de la votaci&oacute;n final, individual, privada y electr&oacute;nica de la encuesta, definiendo que 75% o m&aacute;s, constitu&iacute;an consenso. Para el an&aacute;lisis cualitativo, se emple&oacute; an&aacute;lisis de discurso orientado desde cinco variables relacionadas con aspectos &eacute;ticos y morales de la pr&aacute;ctica de la endoscopia digestiva. Para el cuantitativo, se us&oacute; estad&iacute;stica descriptiva b&aacute;sica centrada en porcentajes. </P>     <P><B>Resultados</B>: Algunos de los consensos obtenidos fueron: con 80,65% se estuvo de acuerdo en consultar con el grupo previo cuando se va a entrar a reemplazarlo en una determinada instituci&oacute;n; con 80,54%, de acuerdo en considerar que el tipo de contrataci&oacute;n limitaba desarrollos investigativos, educativos, institucionales y hasta personales; con 78,12% se estuvo de acuerdo al plantear que el reconocimiento del trabajo grupal prevalec&iacute;a sobre los individuales en la producci&oacute;n intelectual; con 100% de acuerdo al considerar que la escritura y publicaci&oacute;n deb&iacute;a conceder los cr&eacute;ditos respectivos a cada persona interviniente en un trabajo. Con 80,64% se estuvo de acuerdo al considerar que el tipo de vinculaci&oacute;n del paciente al sistema de salud determinaba el tipo de atenci&oacute;n que se le otorga; y en relaci&oacute;n a si la calidad de la atenci&oacute;n se ve&iacute;a afectada por el n&uacute;mero de pacientes que se obliga a atender, se obtuvo consenso de acuerdo de 90,82%.</P>     <P><B>Conclusiones</B>: El consenso colombiano acuerda que para la resoluci&oacute;n de dilemas &eacute;ticos que se presentan en escenarios reales en la pr&aacute;ctica de endoscopia digestiva, se deben tener presente tanto principios &eacute;ticos como valores morales que muestran cierta especificidad de acuerdo con la situaci&oacute;n particular a la que se puede enfrentar el especialista. De esta manera, los conflictos que se relacionan con aspectos contractuales o laborales han de considerar a la dignidad y al respeto por los colegas, y a la igualdad y a la justicia como valores y principios que prevalecen dentro de estos escenarios. Para el caso de la propiedad intelectual son la responsabilidad y la honestidad los valores orientadores cuando se deben enfrentar a situaciones de reconocimiento grupal o individual. Las relaciones profesionales del endoscopista con los pacientes pueden enmarcarse con valores y principios &eacute;ticos como la prudencia, la humanidad, la veracidad y el mal menor. A su vez, las relaciones del especialista con el equipo de trabajo habr&iacute;an de respetar al colegaje, la autonom&iacute;a, el derecho al buen nombre, la dignidad y la igualdad. Finalmente, en cuanto a la formaci&oacute;n en &eacute;tica prevalece la promoci&oacute;n de cultura &eacute;tica, la responsabilidad, la humanidad y la beneficencia.</P>     <P><B>Palabras clave</B></P>     <P>Principios &eacute;ticos, valores morales, consenso en endoscopia, &eacute;tica en gastroenterolog&iacute;a y endoscopia digestiva, formaci&oacute;n en &eacute;tica, &eacute;tica m&eacute;dica, Colombia.</P>     <P><B>INTRODUCCI&Oacute;N</B></P>     <P>El presente reporte de investigaci&oacute;n corresponde a la segunda parte de los hallazgos obtenidos durante el Primer consenso nacional &amp;quot;Acuerdo en lo fundamental&rdquo; en la pr&aacute;ctica de la endoscopia digestiva en Colombia, convocado por la Asociaci&oacute;n Colombiana de Endoscopia Digestiva y realizado el 23 de junio de 2012 en Bogot&aacute;. </P>     <P>La primera parte de la investigaci&oacute;n fue publicada en octubre de 2012 y en ella se presentaron los acuerdos en aspectos b&aacute;sicos y m&iacute;nimos a tener en cuenta en la formaci&oacute;n de especialistas para ejercer con calidad la endoscopia digestiva, que se concretaron en cinco puntos: primero, la endoscopia digestiva debe entenderse como un elemento de apoyo dentro de la pr&aacute;ctica diagn&oacute;stica y terap&eacute;utica para el manejo de las enfermedades digestivas; segundo, la formaci&oacute;n en endoscopia digestiva de calidad requiere s&oacute;lidos conocimientos te&oacute;ricos, desarrollo de habilidades y destrezas t&eacute;cnicas e implementaci&oacute;n de juicios, raciocinios y conductas cient&iacute;ficas, sociales y &eacute;ticas; tercero, el requisito formativo para acceder a capacitarse en endoscopia digestiva debe ser el pertenecer a un programa de subespecialidad (cl&iacute;nico o quir&uacute;rgico) en enfermedades digestivas, de adultos o ni&ntilde;os; cuarto, la responsabilidad de formaci&oacute;n en endoscopia digestiva es del docente cualificado como tal, perteneciente a un programa universitario, especialista en gastroenterolog&iacute;a (cl&iacute;nica o quir&uacute;rgica) y endoscopia digestiva y que ense&ntilde;e en un escenario universitario o avalado por una universidad; y, finalmente, el tiempo de formaci&oacute;n m&iacute;nimo para endoscopia digestiva b&aacute;sica debe ser de dos a&ntilde;os; para endoscopia avanzada debe tener por lo menos un a&ntilde;o adicional de formaci&oacute;n y con un direccionamiento hacia campo avanzado espec&iacute;fico; estos tiempos deben cumplirse dentro de programas de subespecializaci&oacute;n gastroenterol&oacute;gica (1).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Este informe centra su atenci&oacute;n en el segundo momento del Consenso, el cual indag&oacute; aspectos &eacute;ticos que ata&ntilde;en al ejercicio de la endoscopia digestiva y, aunque para los participantes fue un ejercicio novedoso toda vez que no es una tem&aacute;tica que se aborde en la gran mayor&iacute;a de actividades acad&eacute;micas, s&iacute; es pertinente pues son muchas las decisiones m&eacute;dicas en endoscopia en la que se toca lo &eacute;tico y lo moral.</P>     <P>Por otra parte, el abordaje de lo &eacute;tico en la endoscopia digestiva y la gastroenterolog&iacute;a se ha realizado desde diferentes perspectivas, unas centradas en lo te&oacute;rico y otras en lo pr&aacute;ctico. </P>     <P>La perspectiva te&oacute;rica reciente enfatiza su an&aacute;lisis en la comprensi&oacute;n de los quiebres que se han dado en la concepci&oacute;n de la &eacute;tica, en la medida que hoy se puede distinguir entre la &eacute;tica de la atenci&oacute;n directa al paciente y la &eacute;tica de la investigaci&oacute;n (y el conocimiento que de all&iacute; se genera). Este &uacute;ltimo es de especial relevancia porque cuestiona la &amp;quot;epistemolog&iacute;a endosc&oacute;pica&rdquo; (generaci&oacute;n, aceptaci&oacute;n y validez de su conocimiento), amenazada por intereses especialmente de las industrias farmac&eacute;utica y de equipos m&eacute;dicos (2). </P>     <P>La perspectiva pr&aacute;ctica a su vez, se acerca a la &eacute;tica desde la resoluci&oacute;n de los llamados &amp;quot;dilemas &eacute;ticos&rdquo;, que son m&uacute;ltiples en el ejercicio de las especialidades que se sirven de la endoscopia. Es as&iacute; como se pueden mencionar por los menos 10 actos m&eacute;dicos concretos (la obtenci&oacute;n del consentimiento informado para procedimientos espec&iacute;ficos; consentimiento y capacidad de dar consentimiento; hablar con la verdad; calidad en la atenci&oacute;n al final de la vida; conflicto de inter&eacute;s en el cuidado del paciente; manejo de malignidades gastrointestinales; &eacute;tica y educaci&oacute;n; &eacute;tica en la investigaci&oacute;n; aspectos &eacute;ticos en nutrici&oacute;n artificial; eutanasia y suicidio asistido) que son motivo de discusi&oacute;n, reflexi&oacute;n y decisi&oacute;n &eacute;tica y moral, en los que se ha encontrado que el orden de significaci&oacute;n e importancia se modifica en el profesional, en la medida que se pasa del estatus de estudiante de postgrado al de especialista graduado, mostrando que la realidad de la pr&aacute;ctica modifica la relevancia con la que se aprecia cada dilema (3). </P>     <P>En nuestro medio, las actuaciones m&eacute;dicas est&aacute;n enmarcadas conceptualmente en una normatividad precisa. La Ley 1164 de 2007 &amp;quot;por la cual se dictan disposiciones en materia del Talento Humano en Salud&rdquo; dedica el cap&iacute;tulo VI a la &amp;quot;prestaci&oacute;n &eacute;tica y bio&eacute;tica de los servicios&rdquo;; sus art&iacute;culos 34 a 38 enfatizan en &amp;quot;&hellip;el cuidado respetuoso de la vida y la dignidad de cada ser humano y en la promoci&oacute;n del desarrollo existencial&hellip; sin distingo de ninguna especie&hellip;&rdquo;; adem&aacute;s, exigen que &amp;quot;&hellip;la conducta de quien ejerce la profesi&oacute;n u ocupaci&oacute;n en salud, debe estar dentro de los l&iacute;mites del C&oacute;digo de &eacute;tica de su profesi&oacute;n u oficio y de las normas generales que rigen para todos los ciudadanos, establecidas en la Constituci&oacute;n y la Ley&rdquo; (4). </P>     <P>De acuerdo con S&aacute;nchez (5) la &eacute;tica m&eacute;dica es &amp;quot;&hellip;la disciplina que se ocupa del estudio de los actos m&eacute;dicos desde el punto de vista moral&hellip;&rdquo; calific&aacute;ndolos como buenos o malos, siempre y cuando se realicen de forma voluntaria, consciente e individual. Como disciplina entonces, la &eacute;tica m&eacute;dica es estructurada y sistematizada y, tal como un edificio &amp;quot;&hellip;posee cimientos, muros y acabados&hellip;&rdquo;, que corresponden, respectivamente, a los principios &eacute;ticos generales, a los valores morales y a las normas; edificio construido sobre el &amp;quot;&hellip;terreno f&eacute;rtil y necesario&hellip;&rdquo; que corresponde al hombre, quien a su vez es el arquitecto de su ser y responsable de su actuar &eacute;tico. </P>     <P>De esta forma, los principios &eacute;ticos est&aacute;n unidos a principios morales (&amp;quot;aquellos que permiten o facilitan que los actos sean buenos&rdquo;); as&iacute;, cuando se apela a ellos, adquieren la misma importancia que &amp;quot;&hellip;cuando en la ciencia se apela a una ley&rdquo;. De esta forma, los principios se convierten en los que &amp;quot;&hellip;autorizan acciones cuyas consecuencias sean mejores que las que pudieran derivarse de cualquier otro tipo de acci&oacute;n alternativa&hellip;&rdquo;. As&iacute; visto, se puede entender el car&aacute;cter general e incluyente que adquieren tanto los principios &eacute;ticos generales (autonom&iacute;a, justicia, beneficencia-no maleficencia) como aquellos asociados a los actos m&eacute;dicos (veracidad, igualdad, mal menor, totalidad, causa de doble efecto) (5). </P>     <P>Por otra parte, se entienden los valores como las cualidades que poseen algunas realidades (llamadas bienes), que adem&aacute;s son estimables. Para que una cualidad sea aceptada como &amp;quot;valor moral&rdquo;, se menciona que debe cumplir caracter&iacute;sticas como: ser valente (tener un valor a pesar de no ser tangible, por ej.: la responsabilidad); tener objetividad (a pesar de no ser reales, son objetivos en cuanto son deseables, valiosos y aprehendibles, por ej.: la generosidad); tener polaridad (tener un contrario o valor negativo, por ej. la honestidad o la deshonestidad); tener cualidad (el patrimonio del valor es su cualidad, a pesar de no poderse cuantificar por ej.: la prudencia); tener jerarqu&iacute;a (hay valores superiores o inferiores, que permiten tener una tabla que sirve de incitaci&oacute;n permanente a la elevaci&oacute;n moral, por ej.: igualdad, humanidad y consideraci&oacute;n) (5). De esta manera, se comprende la significaci&oacute;n e importancia de valores que ha de caracterizar a los actos m&eacute;dicos que se llaman &eacute;ticos. </P>     <P>En la intenci&oacute;n de no centrar la discusi&oacute;n en estos aspectos te&oacute;ricos de la &eacute;tica general o m&eacute;dica expuestos previamente, la investigaci&oacute;n actual enfoc&oacute; su indagaci&oacute;n en la reflexi&oacute;n sobre la resoluci&oacute;n de dilemas &eacute;ticos presentes en los escenarios reales del ejercicio de la endoscopia digestiva, llegando incluso m&aacute;s all&aacute; de situaciones referentes estrictamente a la atenci&oacute;n de los pacientes y acerc&aacute;ndose a hechos pol&eacute;micos en escenarios laborales, formativos e investigativos en los que se ejerce la endoscopia digestiva en el pa&iacute;s. </P>     <P>La reflexi&oacute;n propiciada y consensos obtenidos en los 21 dilemas abordados, pretenden constituirse en un marco general de referencia en el que se desenvuelva el ejercicio &eacute;tico y tambi&eacute;n moral de las especialidades que tienen que ver con la endoscopia digestiva. Desde su postura incluyente est&aacute;n denotando, a partir de sentires personales, unas formas consensuadas de &amp;quot;ser social&rdquo; que bien pueden permear comportamientos y constituirse en recomendaciones para otras &aacute;reas del ejercicio m&eacute;dico.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>OBJETIVO GENERAL </B></P>     <P>Establecer consensos sobre aspectos b&aacute;sicos y m&iacute;nimos referentes a principios y valores &eacute;ticos, con los que se puedan abordar dilemas presentes en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica de especialistas que ejercen en disciplinas relacionadas con la endoscopia digestiva. </P>     <P><B>Objetivos espec&iacute;ficos </B></P>     <P>- Identificar comportamientos y actitudes al enfrentar dilemas &eacute;ticos en diferentes escenarios contractuales. </P>     <P>- Establecer consideraciones sobre el respeto a la propiedad intelectual del trabajo en endoscopia digestiva. </P>     <P>- Caracterizar los principios y valores que orientan las relaciones actuales entre los especialistas y los pacientes. </P>     <P>Significar las interacciones que se dan dentro de los equipos de trabajo. </P>     <P>Reconocer la importancia de la formaci&oacute;n en principios y valores &eacute;ticos para la pr&aacute;ctica de la endoscopia digestiva. </P>     <P><B>MATERIAL Y M&Eacute;TODOS </B></P>     <P><B>Tipo de estudio</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Estudio descriptivo, transversal, con enfoque mixto (cualitativo y cuantitativo). </P>     <P><B>Participantes</B></P>     <P>Al primer Consenso colombiano sobre la pr&aacute;ctica de la endoscopia digestiva &amp;quot;Acuerdo en lo fundamental&rdquo; fueron invitados y participaron una enfermera (vicepresidente de una asociaci&oacute;n iberoamericana de enfermer&iacute;a en gastroenterolog&iacute;a); 4 jefes de residentes (estudiantes de postgrado) en programas de gastroenterolog&iacute;a y endoscopia digestiva; y 29 m&eacute;dicos especialistas (internistas, cirujanos generales, gastroenter&oacute;logos, coloproct&oacute;logos, cirujanos gastrointestinales), dentro de ellos 8 de los 9 directores (o representantes) de los programas de postgrado acreditados en el pa&iacute;s; 5 presidentes (o sus representantes) de asociaciones cient&iacute;ficas de enfermedades del tracto digestivo y 11 ex presidentes de las mismas; maestros de la endoscopia; docentes y directores de institutos de endoscopia digestiva, considerados l&iacute;deres de opini&oacute;n. </P>     <P>El grupo de investigaci&oacute;n pedag&oacute;gica estuvo constituido por 3 magister en Educaci&oacute;n y una auxiliar investigativa, quienes realizaron el dise&ntilde;o metodol&oacute;gico, implementaci&oacute;n, sistematizaci&oacute;n, an&aacute;lisis y escritura del documento. </P>     <P>El 83% de los participantes fueron de g&eacute;nero masculino y 17% de g&eacute;nero femenino; 80% ten&iacute;a edad mayor a 40 a&ntilde;os; 63% ten&iacute;a un tiempo de pr&aacute;ctica profesional de m&aacute;s de 20 a&ntilde;os; y 13%, entre 15 y 20 a&ntilde;os.</P>     <P><B>T&eacute;cnica de recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n</B></P>     <P>En la recolecci&oacute;n de datos se utiliz&oacute; el m&eacute;todo Delphi (1, 6) que permiti&oacute;, desde la expresi&oacute;n de opiniones, lograr mayor&iacute;as o consensos, para formular recomendaciones. </P>     <P>En el trabajo general se definieron dos variables (o dimensiones) principales: lo Formativo y lo &Eacute;tico. En el presente art&iacute;culo se est&aacute;n presentando los consensos alcanzados respecto a la segunda variable &amp;quot;Aspectos &eacute;ticos&rdquo;. </P>     <P>Se elabor&oacute; la encuesta No. 2 (<a href="#figura1">figura 1</a>) con 21 afirmaciones (a manera de dilemas), que se distribuyeron en 5 grupos, de acuerdo con las siguientes variables (o categor&iacute;as) secundarias: </P>     <P>- Escenarios contractuales</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>- Propiedad intelectual</P>     <P>- Relaci&oacute;n con los pacientes </P>     <P>- Relaciones con el equipo de trabajo</P>     <P>- Formaci&oacute;n en &eacute;tica.</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v28n1/v28n1a05f1.jpg"></P>     <P>Cada pregunta se evalu&oacute; de acuerdo con una escala de Likert de 1 a 5, as&iacute;: 1 Totalmente en desacuerdo; 2 Desacuerdo; 3 Neutral (ni de acuerdo ni en desacuerdo); 4 De acuerdo; y 5 Totalmente de acuerdo.</P>     <P>Se realiz&oacute; pilotaje de la encuesta en dos momentos, con 8 gastroenter&oacute;logos pertenecientes a la Asociaci&oacute;n Colombiana de Endoscopia Digestiva (ACED) quienes la respondieron en forma aut&oacute;noma y privada. Al terminar su diligenciamiento, se discuti&oacute; con todos acerca de la claridad, la pertinencia y la intencionalidad de cada pregunta. Con sus observaciones, se realizaron los ajustes correspondientes hasta llegar a la encuesta final aplicada durante el consenso.</P>     <P>A las cuatro mesas redondas en que se distribuyeron los 34 participantes (cada mesa con moderador, secretario y orientador del grupo de investigaci&oacute;n), se explicaron las fases del consenso (presentaci&oacute;n del problema; primer lanzamiento del cuestionario con respuesta escrita individual; segundo lanzamiento de encuesta, para discusi&oacute;n verbal y en grupo; socializaci&oacute;n grupal de los consensos de cada mesa; y por &uacute;ltimo, votaci&oacute;n final del cuestionario, en ejercicio individual, privado y electr&oacute;nico) (7).</P>     <P><B>METODOLOG&Iacute;A DEL AN&Aacute;LISIS </B></P>     <P>La parte cuantitativa, manejada con estad&iacute;stica descriptiva, se centr&oacute; en la determinaci&oacute;n de porcentajes, considerando &amp;quot;consenso&rdquo; a la obtenci&oacute;n de 75% o m&aacute;s de la votaci&oacute;n final, individual y privada. Finalmente se decidieron 3 grupos que definir&iacute;an el consenso: el primero, con la sumatoria de los porcentajes obtenidos como &amp;quot;Totalmente de acuerdo&rdquo; y &amp;quot;De acuerdo&rdquo;; el segundo, a la sumatoria de los porcentajes de &amp;quot;Totalmente en desacuerdo&rdquo; y &amp;quot;Desacuerdo&rdquo;; y el tercer grupo, con el porcentaje obtenido de &amp;quot;Neutral (ni de acuerdo ni en desacuerdo)&rdquo;.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La parte cualitativa se abord&oacute; desde el m&eacute;todo de An&aacute;lisis de contenido, recuperando las discusiones de las mesas redondas grabadas en audio. El eje del an&aacute;lisis estuvo orientado por las categor&iacute;as definidas y expuestas previamente (8). </P>     <P><B>Aspectos &eacute;ticos</B></P>     <P>Los participantes fueron informados de los objetivos del consenso y de la investigaci&oacute;n, en especial sobre la confidencialidad con que se manejar&iacute;an los datos obtenidos. Igualmente, se solicit&oacute; la autorizaci&oacute;n por escrito (a manera de consentimiento) para que todas la sesiones (mesas redondas y encuentros generales de todo el grupo) fueran grabados en audio y video. Estos registros se mantienen en custodia y bajo salvaguarda.</P>     <P><B>RESULTADOS </B></P>     <P>La forma de presentaci&oacute;n que se muestra a continuaci&oacute;n, est&aacute; organizada de acuerdo a las categor&iacute;as principales y secundarias. Se utiliza una gr&aacute;fica de sumatoria de porcentajes obtenidos, resaltando con negrilla las votaciones que obtuvieron un resultado de consenso (75% o m&aacute;s). A continuaci&oacute;n de la gr&aacute;fica, se exponen los principales argumentos (a manera de voces textuales) con los cuales se sustentan los acuerdos y se soporta el an&aacute;lisis cualitativo hermen&eacute;utico de la investigaci&oacute;n.</P>     <P>Respecto a la primera categor&iacute;a, que buscaba aclarar las acciones y consideraciones de los participantes del consenso frente a dilemas generados en espacios laborales y contractuales, los resultados fueron (<a href="#figura2">figura 2</a>): </P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v28n1/v28n1a05f2.jpg"></P>     <P>Hubo consenso de acuerdo (80,65%) respecto a consultar con el grupo previo cuando se va a entrar a reemplazarlo en una determinada instituci&oacute;n; en especial sobre las circunstancias por las cuales estos &uacute;ltimos no llegaron a un acuerdo con el empleador: &amp;quot;&hellip;de todas maneras consultar&iacute;a cu&aacute;l hab&iacute;a sido el motivo de salida, las condiciones y la situaci&oacute;n especial por la que se abandon&oacute; el espacio laboral&rdquo;; pero se hace claridad que si la consideraci&oacute;n del desacuerdo entre las partes fue solamente econ&oacute;mica &amp;quot;&hellip;ir a ofrecer un peso menos, eso no lo har&iacute;a&hellip;&rdquo; o &amp;quot;&hellip;ir a ofrecer menos para que me lo den a m&iacute; y saquen al otro&hellip;&rdquo; se incurrir&iacute;a en una competencia desleal, no &eacute;tica. Y es diferente con otra posici&oacute;n en que &amp;quot;&hellip;puede ser que a la otra persona le puede parecer que le estaban pagando poquito y para m&iacute; no me parece poquito, y yo lo puedo hacer por ese precio&hellip; entonces eso es v&aacute;lido&hellip; eso es otra historia&hellip;&rdquo;; por consiguiente aqu&iacute; se respetar&iacute;a la autonom&iacute;a por la cual cada profesional le asigna valor a su trabajo. </P>     <P>Se considera pertinente, entonces, el conocer con profundidad el entorno laboral al cual se va a acceder ya que &amp;quot;&hellip;si se ha hecho una injusticia con alguien&hellip;no se deber&iacute;a patrocinar eso &hellip;si alguien est&aacute; trabajando bien, que hace las cosas bien, yo no voy a reemplazar a ese y a solucionarle el problema al administrador (por ej. Una injusticia tarifaria)...&rdquo;. </P>     <P>Sobre el tercer dilema que indagaba si el tipo de contrataci&oacute;n limitaba desarrollos investigativos, educativos, institucionales y hasta personales, se obtuvo consenso de acuerdo (80,64%), al igual que se obtuvo mayor&iacute;a de acuerdo (68,74%) en el cuarto dilema respecto a si el ingreso a ciertos escenarios afectaba o influ&iacute;a en la autonom&iacute;a y el desarrollo profesional del especialista que utilizaba la endoscopia. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>As&iacute;, se mencion&oacute; que a pesar &amp;quot;&hellip;del tipo de contrataci&oacute;n, la persona proactiva puede lograr hacer cosas investigativas...&rdquo;, es claro para la mayor&iacute;a que en el escenario real &amp;quot;&hellip;la contrataci&oacute;n s&iacute; limita &hellip;especialmente a los que trabajamos en EPS&hellip; hay restricciones y no hay ning&uacute;n tipo de aliciente para ayuda acad&eacute;mica, desarrollo de investigaci&oacute;n&hellip; ni est&iacute;mulo para innovaci&oacute;n o calidad&hellip;&rdquo; puesto que todo est&aacute; centrado en la asistencia: &amp;quot;&hellip;no puede uno demorarse pasando una revista o discutiendo casos ni nada&hellip; lo que usted tiene es que producir&rdquo;. </P>     <P>De esta forma, las libertades y posibilidades son diferentes seg&uacute;n el sitio en el que se labora: por un lado, quienes tienen vinculaci&oacute;n a una universidad consideran que &amp;quot;&hellip;nunca la universidad me ha limitado&hellip; la universidad es la que menos limita&hellip;&rdquo;. Por el contrario, &amp;quot;&hellip;en una EPS&hellip; que no deber&iacute;a limitar la autonom&iacute;a&hellip; en la pr&aacute;ctica s&iacute; la limita, sea directa o indirectamente&hellip;&rdquo; por ej.: &amp;quot;&hellip;al no aceptar alg&uacute;n tipo de tratamiento o al colocar un n&uacute;mero abultado de consultas por hora &hellip;usted de 2 a 7 pm debe ver 20 pacientes&hellip; o sea 20 min por paciente&hellip; y en tu &eacute;tica consideras que deben ser 45 min por consulta&hellip; o lo haces en 20 min o te vas&hellip; eso es lo que les pasa hoy a la mayor&iacute;a de trabajadores de la salud...&rdquo;. </P>     <P>Sin embargo, se acepta que la autonom&iacute;a profesional tiene l&iacute;mites que van m&aacute;s all&aacute; de la actividad individual; en especial, se entiende que el sistema de salud vigente enmarca la pr&aacute;ctica de la endoscopia en normatividades que deben ser comprendidas y respetadas: &amp;quot;&hellip;no se debe entender la autonom&iacute;a como la libertad completa m&iacute;a: hacer lo que yo quiero; es que como yo lo hago me funciona, as&iacute; tenga un bajo nivel de evidencia; no me adhiero a un protocolo &hellip;(por el contrario) deber&iacute;a haber cierto control y limitaci&oacute;n&hellip;&rdquo;, todav&iacute;a que el sistema quiere &amp;quot;&hellip;tener control en el gasto, da&ntilde;os colaterales, en complicaciones, etc&hellip; eso exige limitar la autonom&iacute;a&hellip; pues no podemos llegar al esoterismo&hellip; qu&eacute; pena, pero si hacer lo que uno quiera es autonom&iacute;a, por mi parte, que acaben con la autonom&iacute;a&rdquo;. </P>     <P>Frente al dilema de ocupar espacios laborales que han quedado libres cuando el grupo de trabajo previo no ha llegado a acuerdos con los contratantes, se obtuvo mayor&iacute;a de acuerdo (51,61%). La discusi&oacute;n fue amplia en la medida que es en los escenarios contractuales donde se &amp;quot;&hellip;ponen a prueba los valores &eacute;ticos en su m&aacute;xima expresi&oacute;n, de los cuales es f&aacute;cil desprenderse&hellip;&rdquo;, toda vez que los intereses que se mueven pueden interferir con &amp;quot;&hellip;la visi&oacute;n &eacute;tica que se tiene del ejercicio profesional&hellip;&rdquo;, especialmente cuando estos valores no se tienen solidificados, por ej.: el colegaje porque &amp;quot;&hellip;una buena relaci&oacute;n entre colegas deber&iacute;a prevalecer por encima de lo que sea&hellip;&rdquo;.</P>     <P>En hip&oacute;tesis como las planteadas, las respuestas var&iacute;an seg&uacute;n los contextos particulares y en este sentido ser&iacute;a pertinente y v&aacute;lido conocer los motivos de desacuerdo y retiro de un grupo; de esta forma, no ser&iacute;a anti&eacute;tico el ocupar estos espacios si &amp;quot;&hellip;los motivos de salida fueran algo razonable&hellip;por ej.: porque est&eacute;n estableciendo que hagan algo en contra de lo legal o de lo &eacute;tico en el accionar de esos m&eacute;dicos&hellip;&rdquo;. Por el contrario, no se deber&iacute;an ocupar estos espacios laborales si la raz&oacute;n del desacuerdo fuera por presi&oacute;n institucional, donde &amp;quot;&hellip;el grupo renuncia porque le obligan a hacer cosas anti&eacute;ticas&hellip; a hacer endoscopias con poco tiempo de reprocesamiento&hellip; porque se reutilicen, fuera de normas legales, aditamentos de endoscopia&hellip; o porque les exijan una carga de productividad exagerada&hellip;&rdquo;. </P>     <P>El quinto dilema, que indag&oacute; si el lugar de trabajo determinaba las relaciones entre colegas, obtuvo mayor&iacute;a de desacuerdo (53,13%), ya que no se considera que dicho espacio genere una relaci&oacute;n de causalidad, hacia lo positivo o lo negativo, en lo que respecta al colegaje. Pero se acepta que &amp;quot;&hellip;el ambiente en los diferentes sitios es dis&iacute;mil porque hay personas que son muy hostiles&hellip; usted entra a un lugar donde todo mundo est&aacute; estresado&hellip; por mal ambiente de trabajo&hellip; entonces s&iacute; afecta...&rdquo;. Pero el tipo de relaci&oacute;n con el colega m&eacute;dico no deber&iacute;a cambiar &amp;quot;&hellip;trabaje donde trabaje&hellip;&rdquo;; aunque se debe ser consciente que &amp;quot;&hellip;la forma en que t&uacute; trabajes s&iacute; afecta a los colegas que trabajan contigo ...si eres de los que usas un lenguaje soez, afecta&hellip; ahora, si t&uacute; trabajas en un lugar arm&oacute;nico, esto influye positivamente...&rdquo;. </P>     <P>En este orden de ideas, ciertos ambientes de trabajo generan poco contacto con los colegas y sus relaciones son muy pol&iacute;ticas, muy distantes y muy fr&iacute;as, especialmente cuando &amp;quot;&hellip;la carga laboral, exigencias administrativas, la presi&oacute;n, la necesidad de tener indicadores de producci&oacute;n&hellip;&rdquo; distancian a los profesionales. Pero el colegaje no solo podr&iacute;a resentirse por el ambiente laboral: tambi&eacute;n se estimular&iacute;a desde el aprecio, el respeto, el querer al colega, es decir moviendo &amp;quot;&hellip;principios que est&aacute;n por encima de esos ambientes tensionantes&hellip; pues uno debe poder ser buen colega independiente del sitio donde est&eacute;&hellip; porque si el sitio me obliga a ser mal colega, yo me debo salir del sitio&rdquo;.</P>     <P>Respecto a la segunda categor&iacute;a, referente a dilemas relativos a &eacute;tica y reconocimiento intelectual, se encontr&oacute; (<a href="#figura3">figura 3</a>):</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v28n1/v28n1a05f3.jpg"></P>     <P>En el primer dilema, que indagaba si los reconocimientos del trabajo grupal deber&iacute;an prevalecer sobre los individuales en los trabajos de orden profesional e intelectual, se obtuvo consenso de acuerdo (78,12%), puesto que para los participantes es importante reconocer el papel realizado por todos los miembros del grupo, mantener un equilibrio entre la labor del grupo y la individual toda vez que cuando se &amp;quot;&hellip;trabaja en grupo debe haber una cabeza&hellip; pero debe haber reconocimiento para todos los miembros&hellip; (en la medida que) cada miembro aporta algo que es importante para el grupo&rdquo;. De manera que lo ideal es &amp;quot;&hellip;el reconocimiento del trabajo grupal y tambi&eacute;n de los aportes que individualmente cada uno hace&hellip; lo que predomine ser&aacute; un juicio de valor &hellip;que se debe dar en el interior de los grupos&hellip; desde la autocr&iacute;tica y madurez interna del grupo&rdquo;. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El dilema acerca de si la escritura y publicaci&oacute;n debe conceder los cr&eacute;ditos respectivos a cada persona interviniente en un trabajo, obtuvo un consenso de acuerdo total (100%), resaltando la importancia de dar reconocimiento a los aportes individuales de cada miembro del grupo, tal como se encuentra &amp;quot;&hellip;recientemente en algunos art&iacute;culos (donde) aparece la contribuci&oacute;n particular de cada autor&hellip;&rdquo;. </P>     <P>Se precisa c&oacute;mo &amp;quot;&hellip;las normas de autor&iacute;a internacionales exigen que cada persona que aparezca como autor debe haber contribuido (de una y otra forma)&hellip; a la planeaci&oacute;n, al an&aacute;lisis, al cuidado de los pacientes, a la vigilancia en el texto final, comentarios del trabajo&hellip;&rdquo;, de manera que reflejen las funciones establecidas internamente por el grupo y que muestren realmente los &amp;quot;&hellip;aportes en el trabajo, (donde) debe haber participaci&oacute;n real y no nominal&hellip; en el dise&ntilde;o, planeaci&oacute;n y ejecuci&oacute;n del art&iacute;culo y del trabajo (m&aacute;s all&aacute; de lo administrativo)&hellip;&rdquo;. </P>     <P>El dilema de si el reconocimiento de una idea o pr&aacute;ctica original es tan importante como el hecho de publicarla obtuvo consenso de acuerdo (75%), porque la importancia de reconocer la idea original acarrea un valor de honestidad frente a quien la ide&oacute;. Sin embargo, se resalta la importancia de publicarla toda vez que aunque &amp;quot;&hellip;de ella es de donde se parte todo, ella solo es reconocida si usted la patenta&hellip; pues si en una charla usted menciona una idea pero yo la tomo y la desarrollo por varios a&ntilde;os, no puedo reconocer eso &hellip;su sola idea de investigaci&oacute;n es genial pero usted no arranc&oacute; el proyecto, pero la idea fue suya&hellip;&rdquo;. Por ende, se insiste que frente a una idea, lo que se debe hacer es publicarla puesto que &amp;quot;&hellip;mientras no se publique, no existe &hellip;la publicaci&oacute;n es un requisito para que la idea se cristalice&hellip;&rdquo;. </P>     <P>En el mismo sentido, el dilema de si la autor&iacute;a intelectual reconocer&iacute;a solo aportes te&oacute;ricos o pr&aacute;cticos, obtuvo consenso de desacuerdo (75%) porque &amp;quot;&hellip;hay ideas que son muy importantes, no solamente m&aacute;s all&aacute; de lo que est&aacute; escrito y lo que est&aacute; dicho&hellip; hay ideas y, especialmente, pr&aacute;cticas que no est&aacute;n publicadas, de mucho tiempo atr&aacute;s &hellip;que deben ser reconocidas como una obra de la vida&hellip;&rdquo;. As&iacute;, debe existir un equilibrio entre lo que aporta una idea y lo que se materializa en una pr&aacute;ctica o en una publicaci&oacute;n, ya que as&iacute; como &amp;quot;&hellip; a veces las ideas no alcanzan a tener solidez&hellip; muchas pr&aacute;cticas son una obra en construcci&oacute;n permanente (como escuela) &hellip;toda una obra de vida, que es la que se reconoce por sus m&uacute;ltiples acciones durante muchos a&ntilde;os&hellip;&rdquo;.</P>     <P>Sobre la tercera categor&iacute;a, referente a dilemas relativos a &Eacute;tica y relaci&oacute;n con los pacientes, el consenso mostr&oacute; (<a href="#figura4">figura 4</a>):</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v28n1/v28n1a05f4.jpg"></P>     <P>El primer dilema, que interrogaba si el tipo de vinculaci&oacute;n del paciente al sistema de salud determina el tipo de atenci&oacute;n que se le otorga, obtuvo consenso de acuerdo (80,64%), en la medida que se considera que &amp;quot;&hellip;la ley 100 y su sistema de salud, los intermediario&hellip; han hecho mirar en forma diferente a los pacientes de las distintas modalidades&hellip; la atenci&oacute;n francamente es diferente entre los pacientes del r&eacute;gimen subsidiado a los del r&eacute;gimen contributivo o a los de medicinas prepagadas o al paciente que cubre sus propios costos&hellip; no deber&iacute;a ser diferente pero lo es en la calidad de la atenci&oacute;n&hellip; es una realidad&rdquo;. </P>     <P>La normatividad impuesta al m&eacute;dico en el sistema en general (y en sentido particular, en cada uno de los reg&iacute;menes mencionados previamente) ha hecho que, por ej.: frente a procedimientos endosc&oacute;picos el m&eacute;dico &amp;quot;&hellip;empieza a actuar a la defensiva&hellip; o usted hace un diagn&oacute;stico&hellip; o una formulaci&oacute;n&hellip; o un determinado procedimiento&hellip;&rdquo;; pero, de acuerdo al tipo de afiliaci&oacute;n que tenga el paciente &amp;quot;&hellip;usted tiene que hacer estrictamente lo que le mandaron, seg&uacute;n lo que le van a reconocer (econ&oacute;micamente) por lo que hace&hellip; y usted tiene que hacer lo mejor que pueda dentro de eso&hellip; entonces el sistema s&iacute; afecta el tipo de atenci&oacute;n que se le otorga&hellip;&rdquo;.</P>     <P>Lo anterior no implica que no haya conciencia sobre los riesgos al desempe&ntilde;o &eacute;tico de la profesi&oacute;n en estas condiciones particulares del sistema de salud colombiano actual; de all&iacute; que se abogue por mantener principios y valores centrales como &amp;quot;&hellip;el hablar con el paciente (lo cual) est&aacute; por encima de todo&hellip; por eso uno no puede trabajar donde no pueda hablar con el paciente&hellip;&rdquo;. Esta acci&oacute;n b&aacute;sica de comunicaci&oacute;n est&aacute; permeada por el valor &eacute;tico de la veracidad que puede ser amenazada por hechos reales como que &amp;quot;&hellip;en muchos sitios, el doctor no sabe ni c&oacute;mo se llama el paciente y le pone un tubo adentro&rdquo;. Hay afectaci&oacute;n entonces, tanto de la atenci&oacute;n del paciente como de la pr&aacute;ctica profesional, la cual &amp;quot;&hellip;se fragmenta entre diferentes entidades y profesionales, pues se env&iacute;a al paciente a un m&eacute;dico, luego a otro al procedimiento, luego a otro al control, a otro m&eacute;dico a que lo opere&hellip;&rdquo;. Es as&iacute; como la normatividad, en algunos escenarios puede ser tan extrema, que se alcanzan a percibir riesgos hasta de la vinculaci&oacute;n laboral: &amp;quot;&hellip;si usted pasa al general por encima del soldado y usted salva al soldado y no al general&hellip; al otro d&iacute;a lo votan del hospital, &iquest;o no?&hellip;&rdquo;; indudablemente, la &eacute;tica est&aacute; en permanente dilema. </P>     <P>El segundo dilema, de si la calidad de la atenci&oacute;n se afectaba de acuerdo al n&uacute;mero de pacientes que se obliga a atender, obtuvo consenso de acuerdo (90,82%), en concordancia y relaci&oacute;n con el dilema expuesto antes. Las exigencias del sistema de salud actual afectan la calidad de la atenci&oacute;n, no solo por el tipo de vinculaci&oacute;n; tambi&eacute;n &amp;quot;&hellip;influyen muchos otros aspectos: tipo de pacientes, condiciones del sitio, tiempos de lavado de equipos&hellip; creo que un endoscopista debe hacer cuantos procedimientos pueda &eacute;ticamente hacer con orden&hellip; pero en las instituciones est&aacute;n programando un n&uacute;mero mayor de pacientes de los que se deber&iacute;an ver por hora&hellip;&rdquo;. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En este punto central, se considera un pacto sobre protocolos de atenci&oacute;n en el que &amp;quot;&hellip;deber&iacute;a haber un acuerdo sobre el n&uacute;mero m&aacute;ximo de procedimientos a hacer por hora&hellip; entre los contratantes y los m&eacute;dicos, teniendo en cuenta la situaci&oacute;n particular&hellip;&rdquo;; pacto que tambi&eacute;n interprete las necesidades institucionales, ya que no son iguales las pr&aacute;cticas endosc&oacute;picas en escenarios universitarios donde &amp;quot;...yo no puedo trabajar de carrera&hellip; necesito m&iacute;nimo treinta minutos para cada uno, para as&iacute; hablar con el paciente&hellip;&rdquo;; o en escenarios exclusivamente asistenciales donde en ocasiones &amp;quot;&hellip;se pasan los l&iacute;mites de los protocolos&hellip; pues se imponen unos tiempos y estos son violados por el n&uacute;mero excesivo de pacientes&hellip; el concepto humanitario va en contrav&iacute;a de esto&hellip;&rdquo;. </P>     <P>Ante un sistema ineficiente donde, por un lado est&aacute;, por ej.: la alta incidencia en c&aacute;nceres digestivos diagnosticados tard&iacute;amente; y por el otro, el gran retraso y falta de oportuno acceso a la atenci&oacute;n endosc&oacute;pica, se escucharon planteamientos ampliamente discutibles para resolver el grave dilema de la atenci&oacute;n como: &amp;quot;&hellip;ante nuestra realidad&hellip;prefiero una endoscopia 90% bien hecha y no una endoscopia demorada 180 d&iacute;as&hellip;&rdquo; en referencia a continuar aceptando la realizaci&oacute;n de endoscopia digestiva por especialistas con solo un a&ntilde;o de entrenamiento. </P>     <P>El tercer dilema preguntaba si se contraponen o van en distinto sentido el contacto humanitario con el paciente y el desarrollo endosc&oacute;pico tecnol&oacute;gico inherente a la pr&aacute;ctica de la endoscopia digestiva actual. Se obtuvo consenso de desacuerdo (87,5%): no tendr&iacute;a por qu&eacute; haber disociaci&oacute;n entre ambos aspectos toda vez que &amp;quot;&hellip;yo seguir&iacute;a cerca de mi paciente, le explicar&iacute;a lo que le voy a hacer&hellip; lo mejor (humano y tecnol&oacute;gico) que tengo&hellip; y le tengo que decir todo eso y se lo hago&hellip;&rdquo;. De esta forma el trato humanitario no puede ser reemplazado o rebasado por diferentes avances tecnol&oacute;gicos los cuales, por el contrario, deben estar al servicio del bienestar de la dignidad y el respeto total del paciente y de los cuales el paciente debe recibir la suficiente informaci&oacute;n respecto a su nivel de desarrollo, alcances y limitaciones, riesgos y ventajas. </P>     <P>El cuarto dilema preguntaba si el consentimiento informado escrito ten&iacute;a mayores alcances informativos que la explicaci&oacute;n directa del m&eacute;dico, el cual obtuvo consenso de desacuerdo (75%) y se adujo que el alcance del consentimiento informado &amp;quot;&hellip;puede ser &eacute;tico o legal; pero el verbal es m&aacute;s &eacute;tico, lo escrito es m&aacute;s legal&hellip;&rdquo;. En ese sentido, se plantea que puede haber &amp;quot;&hellip;consentimiento t&aacute;cito que existe cuando se tiene una buena relaci&oacute;n, uno lo puede comprobar a trav&eacute;s de las enfermeras&hellip; lo hace como si fuera un contrato verbal&hellip;&rdquo;; sin embargo, se acepta que &amp;quot;&hellip;cuando se asiste como peritos frente a una demanda, lo que vale es lo que est&aacute; escrito y con letra tangible&hellip;&rdquo;. </P>     <P>Esta consideraci&oacute;n por lo legal se enfrenta a percepciones como que, en algunos casos &amp;quot;&hellip;el paciente queda m&aacute;s tranquilo cuando uno le habla y no cuando le pasa las dos hojas&hellip; uno le habla aunque sea dos palabras&hellip;&rdquo;; se considera que el paciente tiene m&aacute;s claridad cuando el m&eacute;dico tratante le explica con detalles cada uno de los procedimientos a llevar a cabo, y en la mayor&iacute;a de los casos que &amp;quot;&hellip;muchos pacientes no leen el consentimiento, no lo entienden&hellip; y lo firman porque si no , no lo atienden&hellip; (por eso) en nuestro servicio en colangio (CPRE) hasta le hacemos el dibujito y nos tomamos el tiempo (as&iacute; el anestesi&oacute;logo est&eacute; furioso) explicando todos los riesgos posibles, incluyendo la muerte&hellip;&rdquo;. </P>     <P>La anterior postura est&aacute; en concordancia con la normatividad colombiana donde &amp;quot;&hellip;el c&oacute;digo de &eacute;tica (Ley 23 de 1981- Normas en materia de &eacute;tica m&eacute;dica. Art. 11) dice que uno no debe preocupar innecesariamente al paciente asust&aacute;ndolo demasiado, pero a la vez tiene que explicarle todo&hellip; debe haber un equilibrio&hellip; (creo que) es m&aacute;s f&aacute;cil que llegue (mediante) el lenguaje hablado que el escrito&hellip; ah&iacute; si depende de que el paciente lea&hellip; (pero) aqu&iacute; no leen, como s&iacute; en EE.UU. donde (los pacientes) leen y se informan&hellip;&rdquo;.</P>     <P>No ha de olvidarse que la tecnolog&iacute;a permite el uso de videos para ambientar el conocimiento que el paciente debe tener del procedimiento que se le va a realizar, teniendo en cuenta que tambi&eacute;n se le puede &amp;quot;&hellip;entregar en la consulta (los d&iacute;as anteriores) para que lo mediten en la casa&hellip; y hasta con el abogado&hellip;&rdquo;. Del mismo modo, es de gran importancia la presencia de un testigo al diligenciar el consentimiento informado y lo mejor es que &amp;quot;&hellip;siempre tenga que ir con un familiar (el m&aacute;s cercano)&hellip; y &eacute;l tambi&eacute;n escucha esa explicaci&oacute;n... porque cuando el paciente se complica, el que sale a las peleas es el familiar&hellip;&rdquo;.</P>     <P>Se insiste que, en relaci&oacute;n con el consentimiento informado, lo verbal y lo escrito no se excluyen y que por el contrario &amp;quot;&hellip;la ley praxis y la ley m&eacute;dica dice que deben usarse ambos m&eacute;todos, es obligatorio darlo por escrito y explic&aacute;rselo delante de testigos, porque lo que est&aacute; escrito no es del todo v&aacute;lido pues el paciente luego puede decir que no entendi&oacute; y que lo forzaron a firmar algo que no entend&iacute;a&hellip;&rdquo;, pretendiendo invalidar lo que el especialista da por hecho. </P>     <P>El &uacute;ltimo dilema de esta categor&iacute;a hac&iacute;a referencia a si la prescripci&oacute;n de tratamientos ten&iacute;a intereses diferentes a las mejores pr&aacute;cticas reconocidas; obtuvo mayor&iacute;a de acuerdo (51,61%) con una divergencia marcada dada por la percepci&oacute;n de la intervenci&oacute;n de la industria farmac&eacute;utica y de equipos m&eacute;dicos en el apoyo que reciben muchos gastroenter&oacute;logos, especialmente en las actividades de educaci&oacute;n continua (usualmente con la asistencia a congresos de la especialidad); sin embargo se es claro en que &amp;quot;&hellip;el bienestar del paciente no debe verse afectado por intereses comerciales, por ning&uacute;n tipo de inter&eacute;s&hellip; el acto m&eacute;dico debe velar exclusivamente por su &uacute;nico objetivo que es el bienestar del paciente, sin distinguir por cultura o econom&iacute;a&hellip;&rdquo;.</P>     <P>Hay quienes perciben que la realidad de la relaci&oacute;n con la industria farmac&eacute;utica &amp;quot;&hellip;es que nos presiona para prescribir&hellip; y entonces debemos tener una &eacute;tica y un comportamiento para hacerlo...&rdquo;; y se presentan incluso ocasiones en que intereses diferentes a la educaci&oacute;n continua sobresalen y se acercan al lucro &amp;quot;&hellip;que son amenazas contra la &eacute;tica&hellip; elementos muy poderosos&hellip; viajes, congresos, prebendas personales que no deben interferir pero son amenazadas&hellip; incluso en las EPS, por ej.: los tratamientos para programas No-POS&hellip;&rdquo;. La comprensi&oacute;n, tanto de los intereses de la industria farmac&eacute;utica como del marco &eacute;tico del comportamiento profesional pueden ir de la mano en la medida que el acto m&eacute;dico nunca se desprenda de valores centrales que protegen al paciente y que tienen que ver con &amp;quot;&hellip;el beneficio que se obtiene con la seguridad, la veracidad, la eficiencia, la eficacia, la equidad y la oportunidad&hellip; por ende no hay nada m&aacute;s importante que velar por valores como el respeto, la humanidad y la dignidad del paciente&hellip;&rdquo;.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En referencia a la cuarta categor&iacute;a, sobre dilemas relativos a &Eacute;tica y relaciones con el equipo de trabajo, se encontr&oacute; (<a href="#figura5">figura 5</a>):</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v28n1/v28n1a05f5.jpg"> </P>     <P>El primer dilema, que indagaba si los tipos de relaci&oacute;n (profesionales, laborales, personales, contractuales) estaban determinados por los estatus individuales (entendidos como la posici&oacute;n particular asignado por la sociedad, grupo y cultura) de las personas dentro del grupo, obtuvo consenso de acuerdo (75%) en el sentido que, a pesar de que algunos consideran que las relaciones &amp;quot;&hellip;con colegas, enfermeras y con todos deben ser igualitarias&hellip;&rdquo;, hay quienes sostienen que &amp;quot;&hellip;los tipos de relaciones est&aacute;n determinados por el estatus&hellip; a su vez condicionados por lo social, econ&oacute;mico, relaciones de amistad o de parentesco&hellip; a su vez asignado por sociedad, grupo y cultura&hellip; esa es una realidad de Colombia&hellip; no es lo ideal pero es as&iacute;&hellip;&rdquo;. </P>     <P>El segundo dilema postulaba que el ambiente de trabajo grato es una consecuencia de acogerse a pr&aacute;cticas endosc&oacute;picas seguras y obtuvo consenso de acuerdo (75%). Aunque hay quienes no ven relaci&oacute;n entre ambiente de trabajo y pr&aacute;cticas seguras en la medida que &amp;quot;&hellip;se puede tener muy buen ambiente de trabajo pero hacer muy mal una endoscopia... o puede tener buenas pr&aacute;cticas y un ambiente de trabajo p&eacute;simo&hellip;&rdquo;, para otros participantes s&iacute; es consecuente que &amp;quot;&hellip;si se trabaja donde hay pr&aacute;cticas seguras, pues ah&iacute; debe haber un buen ambiente&hellip; pues si todos trabajan bajo los mismos preceptos, el grupo va a tener buenos resultados y el ambiente de trabajo ser&aacute; bueno&hellip;&rdquo;. Aporta al buen ambiente de trabajo &amp;quot;&hellip;el hecho de saber que usted tiene un equipo de trabajo seguro, que llega a la unidad de endoscopia y los protocolos se guardan y se hacen en la regla&hellip; eso genera ambiente de tranquilidad&hellip;&rdquo;.</P>     <P>En el mismo sentido, el tener buenas relaciones que vayan m&aacute;s all&aacute; de lo social adquiere marcada importancia, porque nada se obtiene de &amp;quot;&hellip;tener buenas relaciones si no hay buena pr&aacute;ctica&hellip; que induce al error diario o muy frecuente&hellip;&rdquo;; porque esa deficiencia en la pr&aacute;ctica profesional &amp;quot;&hellip;termina afectando el ambiente laboral... esta es tambi&eacute;n una consecuencia...&rdquo;. A este respecto, un ejemplo t&iacute;pico es la forma como en &amp;quot;&hellip;algunos hospitales estatales tienen un ambiente espectacular de trabajo&hellip; sin embargo, no siempre tienen las condiciones m&aacute;s seguras para el paciente&hellip; pero el ambiente de trabajo es fabuloso&hellip; porque la gente tal vez necesita trabajar con las u&ntilde;as&hellip;&rdquo;. Pero las malas relaciones tambien pueden tener sus consecuencias en la seguridad de la pr&aacute;ctica profesional pues &amp;quot;&hellip;en algunas cl&iacute;nicas privadas, donde hay todos los recursos pero hay pugna entre los m&eacute;dicos&hellip; y ambientes hostiles&hellip;&rdquo; que pueden interferir en decisiones acertadas o justas para los pacientes.</P>     <P>El tercer dilema sobre si el respeto va m&aacute;s all&aacute; de reconocimiento profesional del otro, obtuvo consenso de acuerdo (96,88%) con argumentos que soportan la concepci&oacute;n general de la igualdad entre seres humanos, g&eacute;neros, razas, creencias religiosas; muy por encima de las desigualdades entre los niveles formativos del profesional o del tipo de disciplina al que se dedica.</P>     <P>El &uacute;ltimo dilema indagaba por las diferencias ancestrales entre los especialistas gastroenter&oacute;logos cl&iacute;nicos y quir&uacute;rgicos y sobre su aparente natural incompatibilidad o tensi&oacute;n. Hubo mayor&iacute;a de desacuerdo (71,88%), pues se considera que esta apreciaci&oacute;n es &amp;quot;&hellip;un mito que se ha extendido&hellip; aunque claro que existe tensi&oacute;n entre ambos&hellip;&rdquo;. </P>     <P>Sin embargo, es claro que en algunos programas de formaci&oacute;n se mantiene una exclusividad cl&iacute;nica, por eso &amp;quot;&hellip;yo no tengo problemas con los cirujanos, pero al servicio no los dejo entrar&hellip; nuestro servicio fue creado por y para internistas&hellip;&rdquo;. Pero, al contrario, algunos programas de gastroenterolog&iacute;a con &eacute;nfasis quir&uacute;rgico son concientes que &amp;quot;&hellip;los cirujanos salen y (deben resolver y) hacer consulta de gastroenterolog&iacute;a sin entrenamiento gastroenterol&oacute;gico cl&iacute;nico suficiente, pero te deben manejar con todo&hellip; deber&iacute;an recibir formaci&oacute;n de parte de internistas&hellip; por eso efectivamente los mandamos a rotar con ustedes (los internistas)...&rdquo;. </P>     <P>En ese sentido, se aprecia c&oacute;mo en los grupos donde hay &amp;quot;...gente de ambas partes, eso fortalece&hellip; eso genera ayuda mutua que ha fortalecido al grupo&hellip;&rdquo; donde se comparten conocimientos, se apoyan t&eacute;cnica y conceptualmente, de manera que ahora hay una tendencia a aceptar esa complementariedad.</P>     <P>Esa apertura propicia otra dimensionalidad a la comunicaci&oacute;n entre internistas y cirujanos, toda vez que &amp;quot;&hellip;el respeto a las relaciones interpersonales afecta positivamente tanto el desarrollo de los sitios de trabajo como en el colegaje&hellip;&rdquo;, es un valor m&aacute;s importante que otros intereses o discrepancias que los alejen.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Finalmente, para la quinta categor&iacute;a, sobre dilemas relativos a &Eacute;tica y su formaci&oacute;n, el consenso acord&oacute; (<a href="#figura6">figura 6</a>): </P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v28n1/v28n1a05f6.jpg"></P>     <P>El primer dilema suger&iacute;a que los principios &eacute;ticos son heredados y no son modificables, lo que obtuvo un consenso de desacuerdo (87,09%) al considerarse que a pesar de que &amp;quot;&hellip; hay algo de trasmisi&oacute;n que viene desde la cuna&hellip; tambi&eacute;n se tiene la capacidad de pensar, razonar, cambiar y mejorar sus cosas en el transcurso de la vida&hellip;&rdquo; aceptando que el ser humano y sus experiencias le posibilitan discernir para modificar sus actitudes. </P>     <P>En el mismo sentido, la formaci&oacute;n profesional m&eacute;dica, su pr&aacute;ctica y por consiguiente su &eacute;tica, que es inherente, debe ser permanente ya que lo ayuda a resolver dilemas y enfrentar situaciones de conflicto. Se debe tener siempre presente cu&aacute;l es el objetivo de la profesi&oacute;n m&eacute;dica y mientras esta se ejerza, la &eacute;tica debe ser una constante del devenir natural profesional.</P>     <P>Por otra parte, se entiende la importancia de la formaci&oacute;n en valores, toda vez que &amp;quot;&hellip;el docente a sus alumnos les ense&ntilde;a no solo la endoscopia&hellip; adem&aacute;s ense&ntilde;a la moral, c&oacute;mo se saluda con su colega, c&oacute;mo trata a los pacientes o a la ni&ntilde;a que lleva el tinto&hellip; y no se hereda, se aprende... se resume en una sola palabra&hellip; formaci&oacute;n&hellip;&rdquo;.</P>     <P>Del mismo modo, asumir que los valores y principios &eacute;ticos no son modificables es un contrasentido frente a la actividad docente de muchos de los gastroenter&oacute;logos puesto que &amp;quot;&hellip;la no posibilidad de modificar la carga (&eacute;tica o moral) que se trae&hellip; es negar la postura de cualquier profesor&hellip; (lo cual) no es f&aacute;cil&hellip; es como la colangiograf&iacute;a, que no es f&aacute;cil, pero se aprende&hellip; igual es con los problemas &eacute;ticos...&rdquo;. Se considera entonces que la &eacute;tica y su formaci&oacute;n pueden no verse como una ense&ntilde;anza tangible o evidente (como por ej.: hacer una colonoscopia en la que puede haber una comprobaci&oacute;n visual e inmediata); pero la evidencia del aprendizaje &eacute;tico y moral salta a la vista cuando el endoscopista se enfrenta a un dilema real, variable e impredecible. </P>     <P>El segundo dilema postulaba que la resoluci&oacute;n de conflictos &eacute;ticos se aprend&iacute;a desde la pr&aacute;ctica cotidiana, y logr&oacute; consenso de acuerdo (83,87%); sin olvidar que la sola pr&aacute;ctica cotidiana aporta un fragmento del aprendizaje de dicha resoluci&oacute;n, es fundamental la precisi&oacute;n te&oacute;rica de principios y valores de manera que &amp;quot;&hellip;hay que estarle recalcando a la gente los valores&hellip; tambi&eacute;n requiere de educaci&oacute;n&hellip; relacionando la experiencia con las motivaciones&hellip; mostrando el significado, coherencia y aceptaci&oacute;n de unos verdaderos principios &eacute;ticos&hellip; aprender a aplicarlos&hellip;&rdquo;, de forma tal que en la pr&aacute;ctica &eacute;tica del endoscopista no se d&eacute; la posibilidad de ensayo-error, sino la madurez en la capacidad de decisi&oacute;n adecuada y responsable, siempre en beneficio del paciente. </P>     <P>El tercer dilema indagaba acerca de si el desarrollo endosc&oacute;pico tecnol&oacute;gico favorec&iacute;a la formaci&oacute;n en reflexiones &eacute;ticas, lo que obtuvo consenso de acuerdo (75%). Siendo el desarrollo tecnol&oacute;gico un elemento que acompa&ntilde;a permanentemente a las pr&aacute;cticas m&eacute;dicas, es una necesidad que los profesionales est&eacute;n en una constante actualizaci&oacute;n ya que &amp;quot;&hellip;en la medida en que la tecnolog&iacute;a avanza, el m&eacute;dico debe tener un criterio mucho m&aacute;s completo y decidido de lo que va a hacer&hellip; la tecnolog&iacute;a le permite a ese m&eacute;dico escoger&hellip;&rdquo; sobre nuevas t&eacute;cnicas e indicaciones, que llevadas a contextos laborales y acad&eacute;micos &amp;quot;&hellip;exigen la necesidad que su equipo produzca&hellip; entonces ese desarrollo s&iacute; favorece una reflexi&oacute;n &eacute;tica que es la que hacemos en nuestras reuniones de Gastroenterolog&iacute;a&hellip;&rdquo;, ya que hay avances o aditamentos con los que es necesario &amp;quot;&hellip;limitar ese uso y debe haber una reflexi&oacute;n sobre la &eacute;tica del uso&hellip; porque si no, se empieza a usar la tecnolog&iacute;a en lo que no debes usarla&hellip; la tecnolog&iacute;a no me obliga&hellip; me obligan los propios valores&hellip; si no hay tentaci&oacute;n, no hay reflexi&oacute;n&hellip;&rdquo;.</P>     <P>As&iacute; como es importante el uso de nuevas tecnolog&iacute;as para ofrecer tratamientos &oacute;ptimos a los pacientes, un valor moral central en la formaci&oacute;n es el colegaje, proponi&eacute;ndose que &amp;quot;&hellip;hay que tratar de tener menos ego (me lo s&eacute; todo, lo tengo todo, la verdad la tengo yo, yo soy el mejor) para ser m&aacute;s &eacute;tico, para respetar m&aacute;s al otro, para entender el ser humano&hellip;&rdquo;, que se constituye en la esencia del actuar no solo profesional sino personal. </P>     <P>Esas nuevas aplicaciones demandan reflexiones &eacute;ticas sobre beneficencia y seguridad para los pacientes, por ej.: al enfrentar &amp;quot;&hellip;un desarrollo tecnol&oacute;gico que no est&aacute; al alcance propio o la capacitaci&oacute;n propia, lo &eacute;tico es abstenerse de hacer ese procedimiento y pas&aacute;rselo a ese colega y decirle&hellip; deme la mano que yo quiero hacer esto&hellip; en bien del paciente&hellip; no siempre hay que pensar en su fama o en su poder&hellip; o en la plata&hellip; hay que pensar en su paciente&hellip; &iquest;qu&eacute; es lo mejor para &eacute;l?&rdquo;.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se trae a colaci&oacute;n la importancia del papel formador de los docentes y en especial, el propiciar su s&oacute;lida formaci&oacute;n pedag&oacute;gica y &eacute;tica, toda vez que en varios &amp;quot;&hellip;escenarios universitarios&hellip; los especialistas (reci&eacute;n egresados) autom&aacute;ticamente se vuelven profesores universitarios&hellip; tienen que dar docencia en teor&iacute;a... y son obligados por las circunstancias a soltarle una cirug&iacute;a (o una endoscopia) a uno de esos muchachos&hellip; y asumen la responsabilidad legal sobre eso&hellip; y ni siquiera les pagan&rdquo;; lo que desmotiva la labor docente y afecta la formaci&oacute;n de los nuevos especialistas. </P>     <P><B>DISCUSI&Oacute;N</B></P>     <P>La participaci&oacute;n en un consenso de especialistas que utilizan la endoscopia digestiva como una herramienta diagn&oacute;stica y terap&eacute;utica adquiere una complejidad especial cuando uno de los temas a tratar tiene que ver con la &eacute;tica en su ejercicio profesional. </P>     <P>Es claro que cuando se invita a reflexionar sobre dilemas &eacute;ticos, no se busca dar soluciones ni recomendaciones puntuales. Pero s&iacute; se pretende llegar a plantear opciones y a proponer ideas desde el marco de las experiencias de los participantes.</P>     <P>Por esto, se invita a este tipo de consensos a personas con mucha experiencia en la pr&aacute;ctica profesional puesto que desde la resoluci&oacute;n de sus casos personales se facilita el enfoque del problema principal, llegando as&iacute; a una mejor contextualizaci&oacute;n de un problema general. En este sentido, la participaci&oacute;n conjunta de expertos, en eventos como este, permite plantear decisiones &eacute;ticas maduras que de todas maneras no son la f&oacute;rmula m&aacute;gica para resolver dilemas porque siempre ser&aacute; muy dif&iacute;cil (por no decir impredecible) la forma como se reaccionar&aacute; ante ellos. </P>     <P>El especialista que utiliza la endoscopia digestiva (al igual que probablemente todo el gremio m&eacute;dico), se encuentra entonces frente a incertidumbres &eacute;ticas y morales cuando se ve confrontado a situaciones que le demandan una postura y que van m&aacute;s all&aacute; de los aspectos cient&iacute;ficos, pues tocan tambi&eacute;n esferas sociales o tecnol&oacute;gicas, como se puede vislumbrar en los dilemas que ha mostrado esta investigaci&oacute;n. </P>     <P>Las incertidumbres mencionadas se pueden deber, en parte, a la falta de preparaci&oacute;n en &eacute;tica, que le impide al m&eacute;dico tener un marco de referencia que delimite conceptualmente el problema planteado; por ende, que le facilite su comprensi&oacute;n y le posibilite dar propuestas de soluci&oacute;n (9).</P>     <P>La &eacute;tica puede variar en su definici&oacute;n de acuerdo al contexto en el que se analiza pero, en lo que se refiere a la &eacute;tica m&eacute;dica, se encuentran y aceptan unos par&aacute;metros que han posibilitado su permanencia con el paso del tiempo y una aceptaci&oacute;n que en general es de car&aacute;cter universal. Estos par&aacute;metros, a manera de constantes, que han servido de eje al mantenimiento del concepto de la &eacute;tica m&eacute;dica durante siglos son la pr&aacute;ctica m&eacute;dica y el servicio al cuidado de la salud (9).</P>     <P>En este sentido, el presente trabajo aprecia como constantes estables a tres de las categor&iacute;as planteadas: la relaci&oacute;n con los pacientes, relaciones en los grupos de trabajo y a la formaci&oacute;n en &eacute;tica. Como constantes inestables, es decir aquellas que pueden modificar el sentido &eacute;tico del accionar y que est&aacute;n relacionadas con momentos sociopol&iacute;ticos variables (como son por ej.: leyes o sistemas de salud orientados por una particular visi&oacute;n econ&oacute;mica), se consideraron las formas de actuar en escenarios laborales y segundo, los aspectos relacionados con la propiedad intelectual. </P>     <P><B>&Eacute;tica y escenarios contractuales</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El enfrentarse a dilemas que se pueden presentar en escenarios laborales y relaciones contractuales involucra aspectos &eacute;ticos que tienen que ver con tres situaciones val&oacute;ricas especiales que se entrecruzan: la resoluci&oacute;n de conflictos; el derecho al trabajo y a recibir pago por dichos servicios; y el colegaje.</P>     <P>Por una parte, en el sitio de trabajo puede haber conflictos de orden administrativo, o de remuneraci&oacute;n o de atenci&oacute;n de pacientes. Donde las pol&iacute;ticas de funcionamiento y las instancias de decisiones usualmente sobrepasan el &aacute;mbito estrictamente m&eacute;dico, pero involucran al m&eacute;dico quien, frente a recursos limitados de salud o a lineamientos de atenci&oacute;n centradas en la cobertura (tal como lo mencionaron los asistentes al consenso), debe adoptar posturas en las que deber&iacute;an prevalecer los principios tutoriales de la &eacute;tica m&eacute;dica, las cuales centran su inter&eacute;s en la protecci&oacute;n del paciente. </P>     <P>Se ha sugerido que los desacuerdos entre administrativos y m&eacute;dicos no deber&iacute;an ser ventilados frente al paciente, sino tratados en privado de acuerdo con un orden a seguir el cual ser&iacute;a: </P>     <P>- Intentar soluciones iniciales de la manera m&aacute;s informal posible, negociando directamente con el personal en desacuerdo. </P>     <P>- Obtener y respetar la opini&oacute;n de todos los involucrados. </P>     <P>- Ofrecer una amplia gama de posibilidades de soluci&oacute;n, explicit&aacute;ndole al paciente cu&aacute;ndo ciertas limitaciones son por recursos. </P>     <P>- Por &uacute;ltimo, respetar la decisi&oacute;n final de quien puede decidir, o acogerse a un arbitramento si definitivamente no hay acuerdos (10). </P>     <P>Cuando el desacuerdo entre administrativos y m&eacute;dicos conlleva al retiro o cambio de estos &uacute;ltimos, son variados los dilemas que deben enfrentar la persona o grupo que llega en reemplazo, dilemas que est&aacute;n ampliamente expuestos en la parte de resultados. Aqu&iacute; mencionaremos, por ser elemento central en la decisi&oacute;n, el pago de honorarios profesionales. Est&aacute; bien establecido que todo m&eacute;dico tiene derecho a recibir honorarios, toda vez que son &amp;quot;&hellip;un pago a la honra que el m&eacute;dico merece por sus servicios&hellip;&rdquo; los cuales, para no ser fuente de abusos, se enmarcan en normas generales establecidas en cada sociedad, y que deben tener en consideraci&oacute;n aspectos como: no cobrar honorarios a los colegas; respetar las tarifas cuando han sido bien establecidas y acordadas; no exigir por adelantado parte o la totalidad del pago (&amp;quot;&hellip;no es conforme al decoro profesional&hellip;&rdquo;) (11).</P>     <P>El caso contrario, de no cobrar honorarios, puede ser considerado anti&eacute;tico si lo que se busca con ello es un posicionamiento pol&iacute;tico o una v&iacute;a de propaganda, situaci&oacute;n por dem&aacute;s desleal con otros colegas que cobran tarifas justas. Igualmente, se considera contrario a la &eacute;tica el mercantilismo de la profesi&oacute;n; y la dicotom&iacute;a, en la cual el paciente es direccionado a determinado especialista, laboratorio o farmacia, quienes dan al m&eacute;dico un porcentaje del costo del servicio. Pr&aacute;ctica que vulnera la autonom&iacute;a y la justicia del paciente y la de otros profesionales no favorecidos. En este sentido, el m&eacute;dico no debe ser un intermediario pues no tiene derecho legal a reclamar un pago por los servicios que otros profesionales le prestan a su paciente (11).</P>     <P>De manera que, el percibir honorarios adecuadamente requiere que el m&eacute;dico sea talentoso, reflexivo y honorable, y que tenga como consideraci&oacute;n principal el aportar bienestar al paciente, entendiendo que la remuneraci&oacute;n m&aacute;s valiosa est&aacute; mucho m&aacute;s all&aacute; del dinero que se pueda recibir (11). Es decir, independiente de las presiones del mundo moderno y globalizado, la profesi&oacute;n m&eacute;dica no debe perder nunca el altruismo; y enfrentados a negociar unos honorarios, se deber&iacute;a actuar con justicia y lealtad frente a los colegas que salen, sin desconocer que el nivel de remuneraci&oacute;n y las condiciones laborales deben ser acordes con el prestigio y categor&iacute;a que el individuo o grupo cree haber alcanzado. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El tercer elemento que coincide en estos dilemas tiene que ver con el colegaje m&eacute;dico, toda vez que ser buen colega est&aacute; unido indefectiblemente a ser buen m&eacute;dico. Para ambas condiciones, se requieren caracter&iacute;sticas, cualidades y responsabilidades &amp;quot;buenas&rdquo; que son el fruto de una formaci&oacute;n integral con s&oacute;lidas bases familiares, acad&eacute;micas y humanas. Como el llegar a ser es todo un proceso, no existen clases que ense&ntilde;en a ser buen colega, para lo cual los principios y valores fundamentales pueden ser: </P>     <P>- La honestidad (lograr que lo que se dice y lo que se hace sea un reflejo de la conciencia y del pensamiento del m&eacute;dico; y que ello se ajuste a las normas legales y morales de la sociedad, incluso de una sociedad m&eacute;dica, por ej.: la gastroenterol&oacute;gica).</P>     <P>- El respeto (donde la decencia y la dignidad propia y la del otro permeen toda relaci&oacute;n interpersonal).</P>     <P>- La benevolencia (b&uacute;squeda permanente del bien f&iacute;sico, ps&iacute;quico y social del otro; o simpat&iacute;a y buena voluntad hacia el otro) (12). </P>     <P>Estos preceptos del buen colega deber&iacute;an reflejarse en conductas de lealtad y consideraci&oacute;n mutua con los otros m&eacute;dicos; y en especial no permitir que las caracter&iacute;sticas cambiantes del sistema de salud (como los dilemas reales propuestos en esta investigaci&oacute;n) influyan en la relaci&oacute;n de colaboraci&oacute;n y apoyo entre colegas; o que hagan olvidar otros deberes que tambi&eacute;n se deben tener con ellos como la ense&ntilde;anza; el respeto al prestigio y buen nombre; la actitud comprensiva ante el error m&eacute;dico; y la cortes&iacute;a profesional (12).</P>     <P><B>&Eacute;tica y reconocimiento intelectual</B></P>     <P>Las primeras inquietudes cuando se trajo a colaci&oacute;n el comportamiento &eacute;tico frente a la producci&oacute;n intelectual de otros, centraron la atenci&oacute;n en el respeto por actividades y participaci&oacute;n en producciones cient&iacute;ficas escritas, generaci&oacute;n de ideas, desarrollo de proyectos y, en general, se acept&oacute; que el reconocimiento expl&iacute;cito a cada tipo de aporte (grande o peque&ntilde;o) reflejaba un actuar &eacute;tico basado en el principio de justicia y en valores como lealtad, honradez, sinceridad y respeto por el intelectual y por la persona.</P>     <P>Basado en lo anterior, la propiedad intelectual ha de valorar lo concerniente a la autor&iacute;a y orden de autor&iacute;a en los trabajos de investigaci&oacute;n (cient&iacute;ficos). Ser primer autor trae consigo beneficios a nivel laboral, institucional, de reconocimiento profesional, econ&oacute;mico, etc.; de manera que un primer autor se ha definido como &amp;quot;&hellip;aquel individuo que ha tomado la mayor responsabilidad por el art&iacute;culo, usualmente quien posee gran inter&eacute;s en desarrollar un t&oacute;pico&hellip;&rdquo; (13).</P>     <P>Por su parte, se considera recomendable definir desde el primer momento otros aspectos de la autor&iacute;a tales como el orden de los autores, lo cual puede realizarse al especificar las responsabilidades que cada participante va a tomar dentro de la investigaci&oacute;n. Estas responsabilidades pueden cambiar durante el proceso, cambio que requiere un ejercicio reflexivo de todo el equipo para actuar en justicia y con honestidad ante el reconocimiento del trabajo. </P>     <P>De este modo, se han encontrado formatos de autor&iacute;a y coautor&iacute;a que facilitan el reconocimiento del trabajo elaborado por cada miembro de la investigaci&oacute;n. Los formatos propuestos dan la posibilidad que, objetivamente al finalizar la investigaci&oacute;n o manuscrito, los acuerdos iniciales sobre derechos de autor&iacute;a y coautor&iacute;a puedan cambiar de acuerdo a los roles y tareas que fueron efectivamente realizadas por cada persona; todo depende de las responsabilidades asumidas y ejecutadas por todos y cada uno de los miembros y de los valores &eacute;ticos expuestos, sobre los cuales se puede llegar a este tipo de acuerdos (13). </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Pero en esta categor&iacute;a, se olvid&oacute; proponer un tema que tiene que ver con la validez del conocimiento, es decir la epistemolog&iacute;a del conocimiento m&eacute;dico que se genera en producciones intelectuales provenientes de investigaciones m&eacute;dicas, muchas de las cuales mostraron su aspecto m&aacute;s cruel en el siglo XX; no es sino mencionar a Auschwitz y Dachau para recordar la forma como la investigaci&oacute;n no tuvo ning&uacute;n marco &eacute;tico que la limitara. Este descontrol propici&oacute; el surgimiento de c&oacute;digos de &eacute;tica de la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica como el de Nuremberg y la Declaraci&oacute;n de Helsinki o las gu&iacute;as de Buena Pr&aacute;ctica Cl&iacute;nica de la FDA de 2007, con los cuales se colocaron l&iacute;mites sociales y se acordaron principios y valores que rigen, no solo los &aacute;mbitos personales sino tambi&eacute;n los institucionales para realizar investigaciones en las que se pueda poner en riesgo la vida y la salud humana (14-16).</P>     <P>Del mismo modo, la presente investigaci&oacute;n llama a reflexionar a los endoscopistas sobre el respeto, tanto a los aportes intelectuales individuales, como a la vigilancia de los principios y valores &eacute;ticos que deben direccionar toda actividad investigativa; es decir, ser cr&iacute;ticos de las formas como surgen los conocimientos a partir de investigaciones puntuales, ya que ellos son los que van a soportar su pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Pues, no es dif&iacute;cil predecir lo que puede pasar en la pr&aacute;ctica de un profesional cuando los conocimientos con los cuales act&uacute;a, han surgido desde personas o escenarios no &eacute;ticos. </P>     <P><B>&Eacute;tica y relaci&oacute;n con los pacientes</B></P>     <P>El marco &eacute;tico normativo general en medicina centra actualmente su atenci&oacute;n en dos perspectivas: la primera tiene que ver con la buena conducta del m&eacute;dico hacia el paciente, es decir su deontolog&iacute;a; o la aplicaci&oacute;n de los principios, valores, virtudes y deberes que corresponder&iacute;an a lo que se define como &amp;quot;bienes internos&rdquo;. La segunda perspectiva, hace cuenta de la relaci&oacute;n entre las pr&aacute;cticas biom&eacute;dicas (sean cl&iacute;nicas o experimentales) y los individuos y las comunidades; relaci&oacute;n en la que tambi&eacute;n deben ser resguardados principios y valores que velen por el respeto a los derechos humanos y que se definen como &amp;quot;bienes externos&rdquo; (2, 17). </P>     <P>Para la primera perspectiva (bienes internos) aplicar&iacute;an los principios y valores de beneficencia, confidencialidad, veracidad, respeto y otros; para la segunda (bienes externos), los de no maleficencia, solidaridad y justicia. </P>     <P>La investigaci&oacute;n ha mostrado que la l&iacute;nea entre las dos perspectivas tiende a confundirse o borrarse, en la medida que la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente sobrepasa lo estrictamente asistencial y se acerca a aspectos que tienen que ver con investigaci&oacute;n biom&eacute;dica o con espacios laborales y relaciones contractuales. </P>     <P>As&iacute;, se ha puesto en evidencia la forma como los condicionamientos en las leyes actuales de seguridad social en Colombia han causado un profundo impacto en la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente; lo cual no debe hacer perder la perspectiva planteada por algunos autores que mencionan que es esta una herencia perversa del siglo XX por la cual, a pesar de que en m&uacute;ltiples contextos se habla de derechos de los enfermos, de modelos de justicia sanitaria o de derecho a la salud, estos son protegidos al mismo tiempo que son violados en condiciones particulares como las mencionadas por los participantes del consenso (2); condiciones en las que el m&eacute;dico en general, y el gastroenter&oacute;logo y endoscopista en particular, pueden obnubilar los juicios que gu&iacute;an sus pr&aacute;cticas cuando olvidan los principios, valores y normas &eacute;ticas que siempre deben respetar.</P>     <P>En la misma forma como las circunstancias externas han influido en la pr&aacute;ctica profesional, del mismo modo el desarrollo social, mundial, inform&aacute;tico ha hecho que el paciente abandone una especie de credibilidad absoluta con la que se apreciaba al m&eacute;dico el cual todo lo sab&iacute;a y al que no se le pod&iacute;a cuestionar. Este cambio ha dado un impulso definitivo a la &amp;quot;obtenci&oacute;n del consentimiento informado&rdquo; el que, teniendo como orientador el valor moral del respeto al paciente, propende porque este reciba una adecuada informaci&oacute;n sobre su condici&oacute;n y, en especial para el endoscopista, por la necesidad y la obligaci&oacute;n que &eacute;l tiene de explicar la naturaleza de los procedimientos que va a realizar al paciente, al igual que los riesgos y beneficios que puedan acarrear y las eventuales alternativas que se podr&iacute;an tomar (18). </P>     <P>De esta manera se puede generar una efectiva colaboraci&oacute;n entre el m&eacute;dico y el paciente, en la que el m&eacute;dico entiende que la obtenci&oacute;n del consentimiento es una forma muy significativa de respetar la autonom&iacute;a y la autodeterminaci&oacute;n del paciente y que adem&aacute;s, le da elementos de protecci&oacute;n frente a quejas o demandas por negligencia. </P>     <P>De este modo, es una obligaci&oacute;n para el endoscopista obtener siempre el consentimiento escrito para la realizaci&oacute;n de cualquier procedimiento o tratamiento que implique alg&uacute;n tipo de riesgo; pero ha de tener en cuenta que si el paciente no ha recibido la informaci&oacute;n apropiada, puede alegar que el consentimiento no lo ha dado a pesar de haberlo firmado. Por otra parte, no se debe olvidar que han salido estudios que sugieren que la utilizaci&oacute;n de herramientas tecnol&oacute;gicas como videos es tan &uacute;til y efectiva como la presencia del m&eacute;dico y el video en conjunto (19). </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Igualmente, cuando se indag&oacute; si la prescripci&oacute;n de tratamientos (incluidos los endosc&oacute;picos) ten&iacute;a intereses diferentes a las mejores pr&aacute;cticas reconocidas, surgen dos escenarios de reflexi&oacute;n. Por una parte, la relaci&oacute;n que los m&eacute;dicos puedan tener con las industrias farmac&eacute;utica y de equipos m&eacute;dicos (en cuanto a investigaci&oacute;n, becas, apoyos, patrocinios) no deber&iacute;an influir en las decisiones diagn&oacute;sticas o terap&eacute;uticas, las cuales deben tener como &uacute;nico norte los valores que buscan el bienestar y la seguridad del paciente. Por la otra, manteniendo estos valores, el endoscopista puede proteger su propio principio de autonom&iacute;a y tendr&aacute; un actuar con justicia, por ej.: formulando medicamentos que sean de un costo asequible a los pacientes, con lo cual se le respeta al paciente su derecho a mejorarse o curarse (20). </P>     <P><B>&Eacute;tica y relaciones con el equipo de trabajo</B></P>     <P>La soluci&oacute;n de dilemas en las relaciones con el equipo de trabajo est&aacute;n cobijadas por principios y valores similares esbozados previamente, en especial aquellos de los escenarios contractuales, pues es en ellos donde est&aacute; afincado el trabajo colaborativo en grupo, piedra angular para el ejercicio seguro y de calidad de la endoscopia digestiva. </P>     <P>Las normas del buen colegaje aplican para la resoluci&oacute;n de los desencuentros (cada vez menos frecuentes) entre cirujanos y cl&iacute;nicos. Pero, en general, las relaciones con otros profesionales de la salud deben guiarse por los mismos principios que rigen la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente (11).</P>     <P>La raz&oacute;n de esta concepci&oacute;n igualitaria es que no todo el personal de la salud tiene el mismo nivel de formaci&oacute;n y educaci&oacute;n; pero lo que s&iacute; hace humanamente igual a todos los miembros de un equipo es su desvelo por el bienestar de los pacientes. As&iacute;, dos valores principales deben mantenerse en esta relaci&oacute;n: </P>     <P>- La no discriminaci&oacute;n, pues no se puede aceptar que una persona sea separada por razones de edad, etnia o raza, g&eacute;nero, orientaci&oacute;n sexual o pol&iacute;tica, clase social, nacionalidad, enfermedad o discapacidad. </P>     <P>- El respeto (diferente a la no discriminaci&oacute;n, que puede verse como una actitud pasiva en la relaci&oacute;n) tiene una connotaci&oacute;n activa y positiva, toda vez que revalora a todos los miembros del equipo en cuanto a su persona, a sus conocimientos y experiencia (12). </P>     <P>Estos dos valores deber&iacute;an permitir superar condiciones en las que la falta de confianza en la capacidad o en la integridad de la otra persona (o ante la presencia de conflictos personales irreconciliables), alteren todo el ambiente de trabajo, con consecuencias que incluso pueden poner en riesgo el bienestar del paciente. </P>     <P><B>&Eacute;tica y formaci&oacute;n</B></P>     <P>Como se mencion&oacute; arriba, se puede atribuir la dificultad y la sensaci&oacute;n de incertidumbre &eacute;tica a la falta de formaci&oacute;n espec&iacute;fica en ella. Pero se ha de tener en cuenta que la ense&ntilde;anza de la &eacute;tica tiene consideraciones especiales, toda vez que no es un &aacute;rea que se pueda ense&ntilde;ar solo te&oacute;ricamente, o se pueda confirmar su aprendizaje realizando una evaluaci&oacute;n tradicional.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Es decir, la &eacute;tica no es la que act&uacute;a pero s&iacute; es la que le va a dar al m&eacute;dico un marco de referencia para que &eacute;l lo haga. De esta manera, la formaci&oacute;n y ense&ntilde;anza en &eacute;tica ha de dar la suficiente importancia a aspectos individuales de los alumnos tales como &amp;quot;sus experiencias, motivaciones, emociones; no olvidando su educaci&oacute;n familiar o religiosa o de otro tipo&rdquo; (9).</P>     <P>Dicho esto, se debe considerar la presencia de dogmas familiares o religiosos que pueden entrar en franco conflicto con postulados cient&iacute;ficos o cambios sociales o pol&iacute;ticos en la sociedad contempor&aacute;nea. Igualmente, pareciera pertinente hacer comprender a los endoscopistas en su formaci&oacute;n &eacute;tica, que hay situaciones en la asistencia cl&iacute;nica que pueden obnubilar su pensamiento, especialmente en escenarios donde hay altas presiones relacionadas con atenci&oacute;n de urgencias, tiempos de dedicaci&oacute;n a cada paciente y reconocimientos econ&oacute;micos. Y en una esfera m&aacute;s personal, cuando se generan presiones relacionadas con el &eacute;xito o el fracaso, el prestigio o la vanidad. </P>     <P>Se considera a su vez importante que la formaci&oacute;n en &eacute;tica incluya historia de la medicina, pues con ella se comprenden los elementos fundantes del ejercicio &eacute;tico m&eacute;dico; y por supuesto, que haya una fundamentaci&oacute;n te&oacute;rica en los principios rectores de la &eacute;tica m&eacute;dica, con los que los alumnos tendr&aacute;n un marco conceptual de referencia para afrontar los dilemas de su ejercicio cotidiano (5, 9).</P>     <P>Y adicionar&iacute;amos que un objetivo fundamental y definitivo en la formaci&oacute;n en &eacute;tica m&eacute;dica es lograr la congruencia entre lo que se habla (palabras, ideas) y lo que se termina haciendo, donde se cae en el gran espacio de la incertidumbre del docente a quien solo los a&ntilde;os le mostrar&aacute; si el alumno s&iacute; aprendi&oacute;; o si aprendi&oacute; lo que el maestro quiso ense&ntilde;arle. </P>     <P><B>CONCLUSIONES</B></P>     <P>A trav&eacute;s del primer Consenso colombiano &amp;quot;Acuerdo sobre lo fundamental&rdquo; en la pr&aacute;ctica de la endoscopia digestiva, se han podido aclarar conceptualmente los principios y valores &eacute;ticos relacionados con la resoluci&oacute;n de diferentes dilemas &eacute;ticos ubicados en escenarios reales de pr&aacute;ctica en endoscopia digestiva, que se muestran en la tabla 1.</P>     <P>A su vez, se propone un dilema final de reflexi&oacute;n (de los muchos que pueden haber surgido) desde el cual, en un ejercicio privado o grupal, se pueda llegar a aproximaciones que impliquen actuaciones &eacute;ticas y morales en el ejercicio m&eacute;dico de la especialidad en Colombia. </P>     <P>Finalmente, la forma como la Asociaci&oacute;n Colombiana de Endoscopia Digestiva concibi&oacute; y desarroll&oacute; el presente trabajo y su sentido general, no pretendi&oacute; normatizar la manera como se deben comportar los endoscopistas (individual o grupalmente) frente a cierto dilema; sino invitar a la reflexi&oacute;n, a &amp;quot;&hellip;despertar inquietud, estimular el ser cr&iacute;tico, olvidar la regla, obligar al autoexamen continuo&hellip; cosa que no es sencilla&hellip;&rdquo; (9).</P>     <P><B>REFERENCIAS</B></P>     <!-- ref --><P>1. Aponte D, Blanco C, Flores N, Forero A, Ca&ntilde;adas R, Pe&ntilde;aloza R, et al. Primer consenso colombiano sobre la pr&aacute;ctica de endoscopia digestiva &quot;Acuerdo en lo fundamental&quot; (Primera parte. Aspectos Formativos). Rev Col Gastroenterol 2012; 27(3): 185-198.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000192&pid=S0120-9957201300010000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </P>     <!-- ref --><P>2. Vidal M. Las fracturas &eacute;ticas del modelo globalizado: est&aacute;ndares &eacute;ticos en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica y la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica. Universidad El Bosque, Revista Colombiana de Bio&eacute;tica 2010; 5(2): 60-82.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000194&pid=S0120-9957201300010000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>3. Malhotra K, Ottaway CA. Ethical issues in Canadian Gastroenterology: Results of a survey of Canadian gastroenterology trainees. Can J Gastroenterol 2004; 18(5): 315-317.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000196&pid=S0120-9957201300010000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>4. Talento Humano en Salud. Ley 1164 de 2007. Ley Pub. No. 1164 de 2007. Congreso de Colombia; 2007 (Octubre 3 de 2007).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000198&pid=S0120-9957201300010000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>5. S&aacute;nchez Torres F. Temas de &eacute;tica m&eacute;dica; 1995 disponible en URL: <a href="http://www.tensiometrovirtual.com/upload/BE012_g.pdf">http://www.tensiometrovirtual.com/upload/BE012_g.pdf</a> consultado el 10 de septiembre de 2012.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000200&pid=S0120-9957201300010000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>6. Astigarraga, E. M&eacute;todo Delphi. 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Utop&iacute;a o realidad: &iquest;Tiene sentido ense&ntilde;ar &eacute;tica m&eacute;dica a los estudiantes de medicina? Anales M&eacute;dicos Asoc Med Hosp ABC 2000; 45(1): 45-50.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000207&pid=S0120-9957201300010000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>10. William J. Medical Ethic Manual. AMN. El m&eacute;dico y los colegas. Cap. 4. 2005. p. 80-93.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000209&pid=S0120-9957201300010000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>11. L&oacute;pez E. &Eacute;tica m&eacute;dica. Universidad Aut&oacute;noma de Centro Am&eacute;rica. Colecci&oacute;n D&eacute;cimo Aniversario. Recuperado 2011; 8: 77-82.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000211&pid=S0120-9957201300010000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     ]]></body>
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<body><![CDATA[<!-- ref --><P>17. Torres R. Las dimensiones &eacute;ticas de la relaci&oacute;n m&eacute;dico paciente frente a los esquemas de aseguramiento. Presentaci&oacute;n realizada durante el XIII curso OPS/OMS-CIESS legislaci&oacute;n de salud: la regulaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica profesional en salud. M&eacute;xico, D.F.; 2006.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000223&pid=S0120-9957201300010000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </P>     <!-- ref --><P>18. Rodr&iacute;guez C. Consentimiento informado en endoscopias digestivas: &iquest;es necesaria una consulta preendosc&oacute;pica? Publicaci&oacute;n cuatrimestral del Master en bio&eacute;tica y derecho 2008; 14: 29-33.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000225&pid=S0120-9957201300010000500018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>19. Ahuja A, Tandon RK. Ethics in diagnostic and therapeutic endoscopy. En Stanciu C, Ladas S (Eds.). Medical Ethics. Focus on Gastroenterology and Digestive Endoscopy. Beta Medical Arts; 2002. p. 97-108.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000227&pid=S0120-9957201300010000500019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </P>     <!-- ref --><P>20. Ladas SD et al. Second European Symposium on Ethics in Gastroenterology and Digestive Endoscopy. Endoscopy 2007; 39: 556-565.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000229&pid=S0120-9957201300010000500020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P></FONT>      ]]></body><back>
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