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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ceremonia de instalación: XLIV Convención Nacional de Gastroenterología, XXV de Endoscopia Digestiva, XXV de Coloproctología, XI de Hepatología y II Congreso Andino de Gastroenterología y Endoscopia Digestiva]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <FONT FACE="Verdana" SIZE=4>    <p align="center"><b>Ceremonia de instalaci&oacute;n: XLIV Convenci&oacute;n Nacional de   Gastroenterolog&iacute;a, XXV de Endoscopia Digestiva, XXV de Coloproctolog&iacute;a, XI de   Hepatolog&iacute;a y II Congreso Andino de Gastroenterolog&iacute;a y Endoscopia Digestiva.   Noviembre 14 de 2013.</b></p></FONT>     <p>Fecha recibido: 05-12-13   Fecha aceptado: 08-05-14</p>     <p align="center"><b>CONFERENCIA MILTON ARG&Uuml;ELLO</b></p> <FONT FACE="Verdana" SIZE=2>    <p align="center">Dr. Luciano Aponte L&oacute;pez, Expresidente de la Asociaci&oacute;n   Colombiana de Gastroenterolog&iacute;a y Asociaci&oacute;n Colombiana de Endoscopia   Digestiva. </p>     <p>Dra. Mar&iacute;a Teresa Galiano, Presidenta Asociaci&oacute;n   Colombiana de Gastroenterolog&iacute;a y miembros de su Junta Directiva.</p>     <p>Dr. Diego Aponte Mart&iacute;n, Presidente Asociaci&oacute;n   Colombiana de Endoscopia Digestiva y miembros de su Junta Directiva.</p>     <p>Dra. Yanette Su&aacute;rez Quintero, Presidenta Asociaci&oacute;n   Colombiana de Hepatolog&iacute;a y miembros de su Junta Directiva.</p>     <p>Dr. Jos&eacute; Ignacio Restrepo Restrepo, Presidente   Asociaci&oacute;n Colombiana de Coloproctolog&iacute;a y miembros de su Junta Directiva.</p>     <p>Dr. Reinaldo Andr&eacute;s Rinc&oacute;n, Director de la Convenci&oacute;n</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Profesores nacionales y extranjeros invitados. </p>     <p>Se&ntilde;oras doctoras y se&ntilde;ores doctores asistentes.</p>     <p><b>AVANCE CIENT&Iacute;FICO Y ANARQU&Iacute;A SOCIAL</b></p>     <p>Cuando la doctora Mar&iacute;a Teresa Galiano, junto con la   honorable Junta Directiva de nuestra Asociaci&oacute;n, me designara para la disertaci&oacute;n   en la Conferencia "Milton Arg&uuml;ello", para m&iacute; fue una obligaci&oacute;n y hoy es un   gran honor. </p>     <p>La medicina del siglo XIX alcanz&oacute; las primeras grandes   transformaciones en sus dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas, con el descubrimiento de los rayos   X, del r&aacute;dium, de la asepsia y antisepsia; y con la anestesia logr&oacute; dominar el   dolor, permitiendo los primeros y grandes avances de la cirug&iacute;a en el siglo XX.</p>     <p>Nuestros antecesores ten&iacute;an pocas herramientas   terap&eacute;uticas, y por ello curaban poco, pero pose&iacute;an el arte del consuelo. Los   enfermos solo lograban vencer la enfermedad cuando el curso natural de esta lo   permit&iacute;a, bajo los designios de su sistema inmunol&oacute;gico. Los dem&aacute;s, la gran   mayor&iacute;a, sucumb&iacute;an bajo la mirada absorta del m&eacute;dico, quien tomaba el pulso y   la temperatura, auscultaba los signos vitales, ante lo inevitable.</p>     <p>Felices hemos comprobado lo que ha sucedido despu&eacute;s de   los antibi&oacute;ticos; vacunas; quimioterapia; radioterapia; cirug&iacute;a m&iacute;nimamente   invasiva; los avances en el tratamiento en la &uacute;lcera p&eacute;ptica, hoy como enfermedad   infecciosa, con la presencia del Helicobacter pylori, entre otros.</p>     <p>A mitad del siglo XX, y hacia los a&ntilde;os 55 y 60, en   nuestra facultad de medicina tuvo eco la reforma de la educaci&oacute;n m&eacute;dica,   impulsada por el doctor Ra&uacute;l Paredes Manrique, prestigioso Decano de la   Facultad de Medicina, del alma mater, de la Universidad Nacional de Colombia y   quien les habla en estas remembranzas. Junto con el profesor Milton Arg&uuml;ello,   fuimos frutos de la simbiosis educativa del m&eacute;todo franc&eacute;s y del cambio, tan   discutido a la escuela americana, donde la primera dominaba la cl&iacute;nica y la   segunda el laboratorio y los medios precl&iacute;nicos de apoyo diagn&oacute;stico. Resulta   nost&aacute;lgico recordar c&oacute;mo nuestros profesores, antes de su renuncia mancomunada   y desafiante ante el hecho cumplido de la reforma en curso, nos ense&ntilde;aban como   los nervios neumog&aacute;stricos tomaban el nombre de nervios "vagos" porque su   acci&oacute;n predominaba en la noche y, evidentemente, los vagos en las ciudades   divagan en la noche; o al buscar con la palpaci&oacute;n del &aacute;rea precordial, los   soplos de origen org&aacute;nico, se sent&iacute;a en la mano del explorador como la   sensaci&oacute;n de "ronroneo de gato satisfecho". Era el llamado trill de los   anglosajones. Y agregaban que el "trill es a la mano lo que el soplo es al   o&iacute;do". Tambi&eacute;n nos ense&ntilde;aban que por la palpaci&oacute;n buscaban la llamada cuerda   c&oacute;lica, que para ellos traduc&iacute;a espasmo del colon sigmoides; o buscaban las   llamadas zonas de head para la interpretaci&oacute;n del dolor visceral, sobre todo en   relaci&oacute;n a la &uacute;lcera p&eacute;ptica.</p>     <p>Recuerdo como uno de ellos, docente muy sabio y   equilibrado, nos defin&iacute;a salud "como el silencio euf&oacute;rico de los &oacute;rganos." y   trataba de demostrar que si no se siente el coraz&oacute;n todo anda bien, si no se   percibe la respiraci&oacute;n no hay que preocuparse, si los intestinos no se oyen,   &iexcl;qu&eacute; bien!, si la cabeza no duele, &iexcl;perfecto! Hoy sabemos que esto no siempre   es cierto. &iexcl;Qu&eacute; distancia hay entre esta medicina tan lejana y la existente   hoy, con ecocardiogramas y dem&aacute;s m&eacute;todos diagn&oacute;sticos de la cardiolog&iacute;a   moderna, o con los impresionantes desarrollos de la imagenolog&iacute;a!</p>     <p>El examen f&iacute;sico del paciente en gastroenterolog&iacute;a no   ha perdido su valor, en lo que refiere a la piel, conjuntivas, pupilas,   dentadura, cuello, estado nutricional y peso del paciente, y en algunas otras   &aacute;reas, como: la indagaci&oacute;n de los factores de riesgos heredofamiliares, o la   comprobaci&oacute;n y valoraci&oacute;n del dolor, pero sabemos que es muy limitado su aporte   como signos semiol&oacute;gicos en la patolog&iacute;a temprana o incipiente. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El examen del abdomen de ayer aporta poco, comparando   con las im&aacute;genes diagn&oacute;sticas de hoy, comenzando por la ecograf&iacute;a. Si hace una   d&eacute;cada busc&aacute;bamos incipientes, hoy estamos detr&aacute;s de las lesiones premalignas.   La historia cl&iacute;nica no ha perdido valor, indagando situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica,   dieta, relaci&oacute;n social y trabajo. La relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente es irremplazable   e insustituible para obtener el &eacute;xito en el acto m&eacute;dico final, el cual es curar   o aliviar.</p>     <p>La imagenolog&iacute;a, la electr&oacute;nica, la videoendoscopia, la   cromoscopia electr&oacute;nica y los avances en gen&eacute;tica oncol&oacute;gica, el estudio de   enzimas y de hormonas, general una gran satisfacci&oacute;n. Los medios terap&eacute;uticos   no invasivos, en todas las especialidades, asombran. La videoendoscopia ha   completado la visualizaci&oacute;n de todo el tubo digestivo, con el desarrollo de la   c&aacute;psula endosc&oacute;pica. El ultrasonido endosc&oacute;pico es cada d&iacute;a m&aacute;s promisorio, la   laparoscopia, a trav&eacute;s de orificios naturales, los llamados notes, nos   anonadan.</p>     <p>Podr&iacute;amos formarnos la idea que hoy existen diferentes   clases de m&eacute;dicos, en la pr&aacute;ctica diaria. El cl&iacute;nico o cirujano, con la   preparaci&oacute;n y capacidad de interpretaci&oacute;n eficaz de los m&eacute;todos precl&iacute;nicos de   diagn&oacute;stico para realizar una consulta a conciencia y alcanzar la meta de un   buen acto m&eacute;dico. El investigador y permanente docente, locomotora del progreso   m&eacute;dico, con quien la humanidad tiene una deuda incancelable. El m&eacute;dico   tecn&oacute;logo, tan conocido y variopinto, cuya agenda est&aacute; abierta para los   procedimientos tecnol&oacute;gicos diagn&oacute;sticos o terap&eacute;uticos, realizados con   destreza, pero que nunca tiene cita para la consulta m&eacute;dica y el sistema de   atenci&oacute;n m&eacute;dica actual, perverso al fin y al cabo, si as&iacute; lo permite. Por   &uacute;ltimo, el m&eacute;dico actualizado en las &uacute;ltimas publicaciones, el non plus ultra   del conocimiento, aquel que levita con palabra inaudible y que siempre anda en   funci&oacute;n de la b&uacute;squeda de la estatua o de la placa de bronce para el futuro, en   su propia instituci&oacute;n. Creo que ustedes ya han identificado cada uno de ellos.</p>     <p>Hemos avanzado como nadie pod&iacute;a avizorar a mitad de   siglo XX, pero perdimos el derecho a un ejercicio decente y justo frente a la   sociedad, como debe ser nuestra misi&oacute;n.</p>     <p>Al m&eacute;dico es al &uacute;nico profesional a quien se le   regatean ingresos justos, cuando el Estado quiere hacer justicia social. Cuando   se hacen programas de vivienda social, m&aacute;s que justificada, a los arquitectos,   ingenieros y dem&aacute;s profesionales del ramo no se le rebajan sus emolumentos por   su trabajo; a los juristas y abogados, que atienden los reclamos de la   ciudadan&iacute;a ante el Estado o que resuelven los conflictos entre personas,   tampoco se le escatiman sus honorarios. As&iacute;, todas las actividades se   desarrollan sin menoscabar el derecho a una justa remuneraci&oacute;n. Solo los   m&eacute;dicos tienen que aportar a la soluci&oacute;n social el menoscabo de sus propios   honorarios. Somos los profesionales m&aacute;s vulnerados del pa&iacute;s, nos cancelan   nuestra meritoria labor con papelitos de poco valor.</p>     <p>A las profesiones, como a los pa&iacute;ses lo forman sus   gentes. Me atrevo a sugerir, muy respetuosamente, la lectura de un libro de   aparici&oacute;n reciente "Por qu&eacute; fracasan los pa&iacute;ses" de connotados profesores de la   Universidad de Harvard: los doctores Daron Acemoglu y James A. Robinson. Ellos   analizan, con documentada experticia, c&oacute;mo los reg&iacute;menes autocr&aacute;ticos y no   inclusivos generan pobreza, c&oacute;mo esta no est&aacute; ligada a la geograf&iacute;a, al clima o   a su extensi&oacute;n territorial.</p>     <p>Nuestro pa&iacute;s Colombia ha cometido errores que han   retrasado su desarrollo, errores que est&aacute;n gravitando negativamente en el   futuro. As&iacute; como la dirigencia no fue capaz de intentar la canalizaci&oacute;n y   buscar la navegabilidad de nuestra principal arteria fluvial, el R&iacute;o Magdalena;   o no desarroll&oacute; la inmensa llanura atl&aacute;ntica, tampoco hoy mira certeramente   hacia el Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico.</p>     <p>No fue capaz de organizar la Naci&oacute;n para brindar   bienestar y seguridad econ&oacute;mica a sus habitantes. Para algunos resultar&aacute; fuera   de contexto hacer estas anotaciones, pero es que si no hay desarrollo   equilibrado, no hay salud, que no es otra cosa sino bienestar.</p>     <p>Con 127 facultades de derecho, y no hemos podido organizar   la justicia. Queremos resolver el problema de asistencia m&eacute;dica eficaz con 57   facultades de medicina, que grad&uacute;an 2700 m&eacute;dicos generales cada a&ntilde;o, con   preparaci&oacute;n deficiente. Queremos resolver el problema de la infecci&oacute;n diarr&eacute;ica   aguda con m&aacute;s consultas m&eacute;dicas y camas hospitalarias, cuando lo indicado y   l&oacute;gico es resolver el problema de agua potable y el manejo de excretas y   residuos. Bien es cierto que entidades como el Instituto de Estudios en el   Exterior (ICETEX), el Instituto de Bienestar Familiar, el Banco de la   Rep&uacute;blica, la Caja de Cr&eacute;dito Agrario (hoy Banco Agrario), el Servicio Nacional   de Aprendizaje (SENA), o la Federaci&oacute;n de Cafeteros, han impulsado nuestro   desarrollo.</p>     <p>Sin embargo, en el &aacute;rea de la salud, hitos meritorios   como: el Hospital Infantil "Lorencita Villegas de Santos" o nuestro Hospital   San Juan de Dios, desaparecieron por la falta de decisi&oacute;n pol&iacute;tica; y en el   caso del Hospital San Juan de Dios, hoy no se sabe qui&eacute;n es su due&ntilde;o,   sometiendo a nuestra Facultad de Medicina, la Universidad Nacional, nuestra alma   mater, a la afrenta intolerable de carecer de hospital universitario. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>"Colombia es, tal vez, uno de los pocos pa&iacute;ses del   mundo que cierra hospitales", Fray Bartolom&eacute; de las Casas. La Cl&iacute;nica del   Distrito Capital permanece cerrada hace m&aacute;s de 10 a&ntilde;os. A&uacute;n no se ha escrito la   historia dolorosa del hundimiento del Instituto Colombiano de Seguros Sociales,   con el cual el Estado nunca cumpli&oacute; su aporte obligatorio por ley, ya que se   concibi&oacute; como tripartita: empleadores, trabajadores y el Estado; o de la Caja   Nacional de Previsi&oacute;n, ambos n&aacute;ufragos de la politiquer&iacute;a y de un sindicalismo   mal entendido.</p>     <p>Entonces hay que anotar que no todo lo hemos realizado   bien, pero sin demeritar otros esfuerzos centrales y de la periferia nacional del   sector privado asistencial. Hay que reconocer obras e instituciones como: el   Hospital de San Jos&eacute; de, la ya centenaria, Sociedad de Cirug&iacute;a de Bogot&aacute; ya   centenaria; el Instituto Franklin Delano Roosevelt; el Hospital San Ignacio, de la   Universidad Javeriana; el Hospital de La Samaritana; el Instituto Nacional de   Cancerolog&iacute;a; el Hospital Militar Central; el Hospital Infantil de la   Misericordia, tambi&eacute;n centenario; la Universidad del Bosque, el Hospital Pablo   Tob&oacute;n Uribe, la Pontificia Universidad Bolivariana, el Hospital Universitario   San Vicente de Paul en Medell&iacute;n, Antioquia; la Universidad de Cali y su   Hospital Evaristo Garc&iacute;a, en el Valle del Cauca; todas ellas disminuyen nuestro   pesar. </p>     <p>Deliberadamente, no quiero destacar la calidad de todos   los nuevos centros de gastroenterolog&iacute;a y endoscopia que han aparecido en los   &uacute;ltimos a&ntilde;os, en diferentes regiones del pa&iacute;s, ya que entiendo que el an&aacute;lisis   del acontecer presente solo se puede hacer a "soto voces", "a cuitas", con   susurros, para no enardecer pasiones. Solo me atrever&iacute;a a nombrar al Hospital   san Ignacio de la Universidad Javeriana, el Centro de Gastroenterolog&iacute;a y   Endoscopia de la Fundaci&oacute;n Ardila Lule, la CIED en la ciudad de Bucaramanga,   que tanto requer&iacute;a el oriente colombiano, y el Centro de Entrenamiento   Internacional en la Cl&iacute;nica Colombia de Colsanitas, con el auspicio de la World   Gastroenterology Organisation (WGO), en Bogot&aacute;. El aporte desde la Cl&iacute;nica de   Marly, con la introducci&oacute;n de la c&aacute;psula endosc&oacute;pica, ejecutoria liderada por   la doctora. Mar&iacute;a Teresa Galiano, marc&oacute; un adelanto en el estudio de la   patolog&iacute;a del intestino delgado.</p>     <p>Se construy&oacute; la Ciudad Universitaria en la d&eacute;cada del   40 y se est&aacute; derrumbando a pedazos, ante la desidia estatal, &iexcl;qu&eacute; horror!</p>     <p>A esta hora Colombia se encuentra en anarqu&iacute;a social.   Pido excusas por este crudo an&aacute;lisis, pero precisamente, uno de los factores   que determina el progreso de los pueblos, despu&eacute;s de la educaci&oacute;n, es la   autocr&iacute;tica. Si no somos conscientes para determinar en qu&eacute; fallamos, no   podremos darle soluci&oacute;n a esas faltas. Si hay duda, miren por unos segundos las   publicaciones de prensa reciente: "se proh&iacute;ben, por jurisprudencia de las altas   cortes, la infecciones hospitalarias". Si despu&eacute;s de examinar con criterio   jur&iacute;dico por expertos, resultare contraevidente o antijur&iacute;dica tal decisi&oacute;n.   &iexcl;Esto no es anarqu&iacute;a social, sino anarqu&iacute;a mental!</p>     <p>Desapareci&oacute; el principio de autoridad, la justicia se   encuentra en crisis, con jurisprudencias diab&oacute;licas, sin sentido, en   contradicci&oacute;n a toda juridicidad. La salud igualmente se percibe ag&oacute;nica y la   educaci&oacute;n con una calidad controvertida. Estamos enfrentados a una sociedad sin   principios ni valores. No se defiende a la familia, al contrario, cada vez m&aacute;s   se le ataca y se le vulnera su estabilidad frente a la sociedad y al Estado   mismo.</p>     <p>Con dolor de patria, registramos que en uno de los   &uacute;ltimos puentes festivos, del 2 al 4 de noviembre, sucedieron 34 muertes, 120   heridos y 1200 conductores ebrios. Desde hace d&eacute;cadas acaecen m&aacute;s de 30 000   muertes anuales por el conflicto armado, que padecemos hace 50 a&ntilde;os, y por la   delincuencia organizada. En este pa&iacute;s no funciona nada. Todo est&aacute; por   ordenarse.</p>     <p>Estoy por creer, con fe de carbonero, que a lo mejor   tiene mucho de verdad "la maldici&oacute;n del &aacute;ngel malo a Francisco el hombre en el   camino de Macho Bayo", como lo cuenta el juglar vallenato de la literatura   guajira, el doctor Stevenson Marulanda, cuando el juglar legendario derrot&oacute; al   diablo rezando el credo al rev&eacute;s. </p>     <p>Cuando los pa&iacute;ses confrontan estas situaciones buscan   siempre una salida o sucumben. Nuestra Colombia, en situaciones parecidas o a&uacute;n   peores, encontr&oacute; el rumbo y emergi&oacute; airada. A pesar de todo soy optimista, creo   en el porvenir, pero para ello tenemos que elevar nuestra protesta y nuestra   voz.</p>     <p>La docencia de la gastroenterolog&iacute;a reglamentada por   Ascofame, en la d&eacute;cada de los 80, se desarroll&oacute; en el Hospital San Juan de   Dios, de la Universidad Nacional, bajo la direcci&oacute;n del profesor Milton   Arg&uuml;ello, nombre ep&oacute;nimo de esta conferencia, y coet&aacute;neamente en el Hospital de   San Jos&eacute;, bajo la egida del profesor Arecio Pe&ntilde;aloza Rosas, marcando derroteros   imperecederos que comprometen esas escuelas. Fue entonces cuando en una   decisi&oacute;n feliz del profesor Pe&ntilde;aloza Rosas, adelantado a su tiempo, admiti&oacute;   cirujanos para entrenarlos en gastroscopia, en ese tiempo solo para el   diagn&oacute;stico. El pa&iacute;s as&iacute; lo requer&iacute;a.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El primer programa de gastroenterolog&iacute;a aprobado se   implement&oacute; en la Facultad de Medicina de la Universidad de Caldas, Manizales,   bajo la direcci&oacute;n del doctor. Mario Orozco, "o tempora o mores". Hoy existen en   dicha facultad dos programas docentes de la especialidad, uno de   Gastroenterolog&iacute;a quir&uacute;rgica y otro de Gastroenterolog&iacute;a cl&iacute;nica. </p>     <p>La Asociaci&oacute;n Colombiana de Gastroenterolog&iacute;a se fund&oacute;   el 24 de julio del a&ntilde;o 1947. Los quijotes que emprendieron fueron: Luis E.   Plata Esquerra, Ernesto Andrade Valderrama, Juan Di Dom&eacute;nico, Jos&eacute; Antonio   J&aacute;come Valderrama, Jorge Lega Sicar, Hernando Vel&aacute;squez Mej&iacute;a, siendo este su   primer presidente; todos ellos cirujanos generales de alto prestigio y   acendrados atributos morales. Ha sido el eje de diamante que ha estructurado el   avance de la especialidad, y por eso la queremos y distinguimos tanto. </p>     <p>En ese entonces, no exist&iacute;an gastroenter&oacute;logos   cl&iacute;nicos, y solo a&ntilde;os despu&eacute;s surgi&oacute; el primero de ellos, el doctor Ignacio   V&eacute;lez Escobar, de Medell&iacute;n, inspirador de la medicatura rural obligatoria, que   hoy debe reformarse para que deje de ser solo una contrataci&oacute;n de mano de obra   m&eacute;dica barata.</p>     <p>All&aacute; en la lejan&iacute;a, veo difuminadas las figuras de la   gastroenterolog&iacute;a quir&uacute;rgica colombiana: Hernando Anzola Cubides, Alfonso   Bonilla Naar, &aacute;lvaro Caro Mendoza, Jaime de la Hoz, Mario Negrett, Jorge Segura   Vargas, N&eacute;stor Andrade Valderrama, Iv&aacute;n Vargas, Antonio Ram&iacute;rez, acompa&ntilde;ados   por Milton Arg&uuml;ello, Jaime Campos, Alberto Albornoz Plata, Roberto Guti&eacute;rrez   Arango, Luis Valencia Torres, Pedro Enrique Pab&oacute;n, Carlos Camacho y muchos   otros.</p>     <p>La gastroenterolog&iacute;a creci&oacute; con la endoscopia   digestiva, y en Colombia hemos culminado 20 a&ntilde;os de desavenencias con los cirujanos   generales en su ejercicio. Estos practicaban la endoscopia alta con equipo   r&iacute;gido, sobre todo broncoscopio, m&eacute;todo dif&iacute;cil, peligroso y limitado en sus   alcances. Cuando la endoscopia apareci&oacute; con equipos flexibles, m&aacute;s f&aacute;ciles de   manejar y con mayor precisi&oacute;n diagn&oacute;stica, los cirujanos en nuestro pa&iacute;s,   preocupados por el manejo del trauma, la abandonaron a los gastroenter&oacute;logos   cl&iacute;nicos. </p>     <p>Todav&iacute;a es hora de rendir un sincero homenaje a dos   expresidentes, sup&eacute;rtites en la alta cima del decoro profesional, ejemplos para   imitar: Eduardo de Lima, en la ciudad de Cali, cl&iacute;nico brillante y docente de   muchos quilates; y a Alberto Orduz, en la ciudad de Pereira, cirujano diestro,   pionero de la vaguetom&iacute;a selectiva. C&oacute;mo no destacar, en esta hora que acerca   corazones, la haza&ntilde;a lograda por el doctor Napole&oacute;n Franco Pareja, quien en   compa&ntilde;&iacute;a del doctor Jorge de Francisco, en el viejo hospital San Juan de Dios,   la Hort&uacute;a, realizaron en noviembre de 1924 la primera vaguectom&iacute;a selectiva en   el mundo, 19 a&ntilde;os antes que Dragstedt, 38 a antes de las experiencias de Murray   y 23 antes del informe de Jackson. Dragstedt comunic&oacute; sus experiencias en el   Congreso de san Francisco en el a&ntilde;o 1961. </p>     <p>Napole&oacute;n Franco hab&iacute;a publicado su experiencia con tres   casos, como tesis de grado en la revista de la facultad de medicina. As&iacute; lo   rememora y registra el profesor Alfonso Bonilla Naar, en su libro   "Gastroenterolog&iacute;a Quir&uacute;rgica".</p>     <p>En este momento entendemos que la endoscopia digestiva,   con todos sus avances diagn&oacute;sticos y terap&eacute;uticos, debe ser del dominio, tanto   de los gastroenter&oacute;logos cl&iacute;nicos, como de los cirujanos gastrointestinales,   pero despu&eacute;s de un entrenamiento adecuado, como lo ordenan los programas de   posgrado en los Servicios de Gastroenterolog&iacute;a de los hospitales universitarios.</p>     <p>Latinoam&eacute;rica no ha podido integrarse econ&oacute;micamente,   pero nosotros los m&eacute;dicos, especialmente los gastroenter&oacute;logos, hemos logrado   la integraci&oacute;n docente. Numerosos profesores de todo el continente americano   son asiduos asistentes invitados a nuestros congresos. Los presentes en este   congreso, venidos de Jap&oacute;n, Estados Unidos y de varios pa&iacute;ses Latinoamericanos,   elevan el nivel cient&iacute;fico de este. Es imperativo recordar la presencia   reiterada de Pablo Sakai y Fauze Maluf Filho de Brasil; Claudio Navarrete y   Pedro Llorens de Chile; Ra&uacute;l Monserrat, Jorge Landaeta, Walter Oliver y Roberto   Fogel de Venezuela; Guido Villa G&oacute;mez de Bolivia; Pelayo Correa de   Norteam&eacute;rica, as&iacute; como de N&eacute;stor Chopita de Argentina.</p>     <p>&iquest;Qu&eacute; fines inconfesables busca este Gobierno y el   Congreso en la Ley de Reforma a la Salud, que hoy nos preocupa, al autorizar a   los hospitales de tercer nivel, no universitarios, para habilitar t&iacute;tulos de   especialistas? Al se&ntilde;or Ministro de Salud, eminente economista de la   Universidad de los Andes, se le podr&iacute;a inquirir. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se&ntilde;or Ministro, &iquest;qu&eacute; pensar&iacute;a usted, si por ley, se   autorizara que el t&iacute;tulo o los posgrados en econom&iacute;a los pudieran certificar   las escuelas de comercio? La ley de educaci&oacute;n superior, que le brinda autonom&iacute;a   a las universidades, no puede ser la puerta de escape para burlar los programas   docentes de posgrados de las mismas universidades.</p>     <p>No podemos aceptar un sistema de salud sin que se nos   tenga en cuenta como protagonistas principales, que somos del sistema. No   podemos aceptar un sistema de salud con una normatividad que ponga en entre   dicho la idoneidad de los t&iacute;tulos de especialistas. No podemos aceptar que se   apruebe la inembargabilidad de los fondos de salud, ya que de aprobarse esta,   no podremos reclamar por la v&iacute;a judicial las cuentas no pagadas. No podemos   aceptar la aprobaci&oacute;n de un r&eacute;gimen especial laboral, cuando este desmejora el   existente en el sector p&uacute;blico. No podemos aceptar que persista un sistema de   contrataci&oacute;n injusto, malevo, sometido y regido solo por la ley de la oferta y   la demanda. No podemos aceptar un sistema que no le ponga coto a la corrupci&oacute;n.   No podemos aceptar una Superintendencia de Salud d&eacute;bil frente a las entidades   prestadoras de salud. No podemos aceptar un sistema de salud en el cual el   defensor de los usuarios sea designado y pagado por las mismas entidades   prestadoras de salud.</p>     <p>Solo podemos aceptar un sistema de salud que valore la   calidad y no la cantidad. Solo podemos aceptar un sistema de salud donde el   auditaje m&eacute;dico sea entre pares acad&eacute;micos. Solo podemos aceptar un sistema de   salud cuando el m&eacute;dico tenga protecci&oacute;n y sea intocable laboralmente, frente a   sus decisiones m&eacute;dicas.</p>     <p>No podemos aceptar el sistema de reforma aprobado con   tantas falencias, a falta de liderazgo del sector ejecutivo y carencia de luces   del sector legislativo.</p>     <p>Cuando a los hombres honrados las circunstancias   injustas los conducen a decisiones extremas en la defensa de sus derechos, son   discutibles los imposibles morales. Es dudoso que existan estos en nuestra   protesta, si se respetan urgencias y pacientes hospitalizados. La obligaci&oacute;n   moral debe existir para el Congreso Nacional o para el Gobierno Nacional,   formado por el se&ntilde;or Presidente y su Ministro de Salud, quienes deben buscar   una ley justa que impida llegar al paro m&eacute;dico.</p>     <p>El pa&iacute;s est&aacute; en mora de reglamentar el ejercicio de   todas las especialidades m&eacute;dicas y quir&uacute;rgicas; y el Ministerio de Salud,   conjuntamente con el Ministerio de Educaci&oacute;n, deben acometer tal tarea sin   dilaci&oacute;n y con premura. Hay caos total en el ejercicio de las especialidades.   Cuando esto llegue, ser&iacute;a deseable la integraci&oacute;n de los servicios de   gastroenterolog&iacute;a con nutrici&oacute;n cl&iacute;nica, hepatolog&iacute;a, cirug&iacute;a gastrointestinal   y coloproctolog&iacute;a, sin separar lo propio de cada &aacute;rea quir&uacute;rgica con lo   cl&iacute;nico.</p>     <p>Se requiere una reforma en educaci&oacute;n m&eacute;dica a fondo,   para formar m&eacute;dicos generales bien entrenados o m&eacute;dicos familiaristas con   formaci&oacute;n excelente. La docencia debe ser de tiempo completo y con remuneraci&oacute;n   adecuada.</p>     <p>Los residentes deben recibir un pago justo, que les   permita vivir decorosamente el tiempo de estudios. En conducente un an&aacute;lisis   para racionalizar las especialidades necesarias. &iquest;Para qu&eacute; formar m&aacute;s   bacteri&oacute;logos o m&aacute;s psic&oacute;logos? &iquest;No ser&aacute; que el pa&iacute;s necesita m&aacute;s salubristas,   internistas, onc&oacute;logos, proct&oacute;logos, neur&oacute;logos o m&aacute;s neurocirujanos? </p>     <p>Ganar&iacute;a la Naci&oacute;n si parte de los billones de las   regal&iacute;as se dedicara a la docencia m&eacute;dica y a la infraestructura hospitalaria   en ciudades intermedias o medianas, con el fin de volverlas atractivas para el   ejercicio m&eacute;dico y descongestionar de especialistas los grandes centros. &iquest;No   ser&aacute; conveniente que los residentes de &uacute;ltimo a&ntilde;o presten una rotaci&oacute;n de 3   meses por ciudades intermedias menores de 50 000 habitantes con hospitales   mejor dotados, en compensaci&oacute;n de un a&ntilde;o rural exigido al terminar los estudios   b&aacute;sicos? </p>     <p>Ser&iacute;a ben&eacute;fico para el pa&iacute;s que en todos los hospitales   universitarios, as&iacute; como hay servicios de cirug&iacute;a general, tuvieran servicios   de coloproctolog&iacute;a. La competencia y destreza no est&aacute; en el manejo de la   patolog&iacute;a del colon, sino en la dif&iacute;cil y muy especializada patolog&iacute;a   anorrectal.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&iexcl;Recuerdo, la argumentaci&oacute;n opositora de prominentes   autoridades acad&eacute;micas para la aprobaci&oacute;n del servicio del Hospital Militar   Central! Los desarrollos posteriores nos dieron la raz&oacute;n de la necesidad de su   creaci&oacute;n. En los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica se hab&iacute;an creado tales   servicios m&aacute;s de un siglo antes. &iexcl;Qu&eacute; tardanza! &iexcl;Qu&eacute; miop&iacute;a! Y luego, la   resistencia para que los proct&oacute;logos pudieran hacer las colonoscopias. Hoy eso   no es objeto de discusi&oacute;n.</p>     <p>Solo se podr&aacute; progresar y avanzar con servicios   integrados de cirujanos gastrointestinales, gastroenter&oacute;logos cl&iacute;nicos,   pediatras gastroenter&oacute;logos, y hepat&oacute;logos. Los mejores centros docentes   avanzados en el mundo as&iacute; lo hacen y as&iacute; lo demuestran. </p>     <p>Nuestras asociaciones m&eacute;dicas y cient&iacute;ficas han   desarrollado, en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, una encomiable y tenaz labor docente de   posgrado, docencia que el Estado no asume y lleva a cabo de manera &iacute;nfima. Como   lo expres&eacute; antes, con regocijo destacamos que Colombia haya alcanzado los   m&eacute;ritos y el reconocimiento de la WGO para el centro de entrenamiento   internacional en la cl&iacute;nica Colombia de Colsanitas, bajo la direcci&oacute;n del   doctor. Luis Carlos Sabbagh. </p>     <p>Nuestras Asociaciones de Gastroenterolog&iacute;a, Endoscopia   Digestiva, Coloproctolog&iacute;a y Hepatolog&iacute;a se destacan para bien del pa&iacute;s y   ocupan un primer lugar entre sus pares. La junta directiva de ACADI con la   organizaci&oacute;n de este congreso, que hoy disfrutamos, merece nuestro   agradecimiento perenne a nombre de toda la Naci&oacute;n.</p>     <p>Muchas gracias por el desarrollo de todos sus   programas, por la acci&oacute;n decidida y entusiasta de los diferentes comit&eacute;s.   Gracias por los "trainer de trainer", por la connotada presencia internacional.   Gracias por obtener para Colombia la sede del Panamericano 2016, veinte a&ntilde;os   despu&eacute;s.</p>     <p>Gracias por la sede del grupo de trabajo europeo para   el estudio de la enfermedad inflamatoria intestinal (ECCO), que tendr&aacute; lugar en   Cartagena de Indias en septiembre del 2014, lograda por nuestra presidenta, la   doctora Mar&iacute;a Teresa Galiano, y el doctor Fabi&aacute;n Juliao, durante la Semana   Europea de Gastroenterolog&iacute;a en Berl&iacute;n. </p>     <p>Que Dios le brinde a todos muchos a&ntilde;os para bien de la   medicina colombiana y en beneficio de la Patria. A m&iacute; me queda el pasado con   satisfacciones inmensas. A la mayor&iacute;a de ustedes, el porvenir.</p>     <p>Agradezco la paciencia para escuchar estas   deshilvanadas reflexiones, en esta hora que convoca a la uni&oacute;n. </p>     <p>&iexcl;Que Dios les bendiga y les guie!</p>     <p>Muchas gracias.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Luciano Aponte L&oacute;pez, expresidente.</p></FONT>      ]]></body>
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