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</front><body><![CDATA[   <font size="2" face="Verdana">     <p align="left"><font size="4"><b>Editorial</b></font></p> <hr>     <p align="center"><font size="3"><b>El olvido de una buena educaci&oacute;n</b></font></p>      <p align="right"><i>Wellman Rib&oacute;n<sup>*</sup>    <br> Yeinner Tarazona<sup>**</sup></i></p>      <p align="justify"><sup>*</sup>Profesor Escuela de Microbiolog&iacute;a. Bacteri&oacute;logo y Laboratorista Cl&iacute;nico. Especialista en Qu&iacute;mica ambiental. Magister en Biolog&iacute;a. Facultad de Salud. Universidad Industrial de Santander. Bucaramanga. Santander.    <br> <sup>**</sup>Estudiante VI a&ntilde;o de Microbiolog&iacute;a y Bioan&aacute;lisis. Facultad de Salud. Universidad Industrial de Santander. Bucaramanga. Santander.</p>      <p align="justify"><b>Correspondencia:</b> Wellman Rib&oacute;n. Direcci&oacute;n: carrera 32 No. 29-37 Facultad de Salud. Universidad Industrial de Santander. Bucaramanaga. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:wellmanribon@yahoo.es">wellmanribon@yahoo.es</a></p> <hr>     <p align="right"><b>&iquest;C&oacute;mo citar este art&iacute;culo?:</b> Rib&oacute;n W, Tarazona Y. El olvido de una buena educaci&oacute;n. M&Eacute;D.UIS. 2016;29(1):7-9.</p> <hr>      <p align="justify">No sorprende que en instituciones de educaci&oacute;n superior como las universidades, y particularmente aquellas reconocidas como las m&aacute;s destacadas alma m&aacute;ter a nivel mundial, el olvido de una buena educaci&oacute;n haya llegado a las aulas de clase. Tampoco asombra que entre sus principales prop&oacute;sitos se encuentre la formaci&oacute;n de personas con los m&aacute;s altos niveles &eacute;ticos, culturales, pol&iacute;ticos y profesionales, herramientas de gran valor, a las cuales se suman las cualidades humanas, capacidades de sus empleados y la excelencia acad&eacute;mica de sus profesores. Indiscutiblemente se cuenta con un exquisito cuerpo docente, hombres y mujeres altamente calificados y con experiencia, en ocasiones superior a la requerida, para ilustrar a la comunidad aprendiz con el contenido de determinados programas. Dado que actualmente se cuenta con acceso r&aacute;pido a la informaci&oacute;n y al conocimiento, los est&aacute;ndares para la selecci&oacute;n de profesores y alumnos incluye un alto grado de competencias, habilidades, conceptos y destrezas que desplazan el dominio y capacidad para transmitir el conocimiento aprendido por parte de los docentes y el inter&eacute;s de los estudiantes por aprender determinada profesi&oacute;n, quienes enfrentan situaciones dif&iacute;ciles por la falta de oportunidades.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="aligin">Sin embargo, el asunto que hoy nos inquieta es determinar, si as&iacute; como se cuenta con excelencia acad&eacute;mica en el colectivo ilustrador, tambi&eacute;n se est&aacute; realizando un apropiado esfuerzo para conquistar la excelencia acad&eacute;mica del estudiantado y si estos realmente est&aacute;n motivados para lograr una alta calidad acad&eacute;mica en compa&ntilde;&iacute;a de su mediador. Sin discriminar, en las diferentes &aacute;reas de formaci&oacute;n que se desarrollan en una universidad, siempre existen docentes que realizan su labor como pedagogos de una manera magistral y otros que lo hacen de un modo informal. De igual manera, tenemos al estudiante comprometido con su proceso de aprendizaje y algunos cuya actitud no le permite la interacci&oacute;n con el mediador y el mensaje o contenidos acad&eacute;micos son incomprendidos, convirti&eacute;ndose esta situaci&oacute;n en un proceso fallido por m&uacute;ltiples causas.</p>      <p align="justify">La argumentaci&oacute;n para que un proceso de docencia-aprendizaje no sea exitoso puede incluir varias consideraciones y no necesariamente es la raz&oacute;n que frecuentemente se expresa en torno a la escasez de formaci&oacute;n y competencia por parte de los catedr&aacute;ticos o la falta de inter&eacute;s del estudiante; sino tal vez el hecho de que persiste ese habitual mal conformismo que los convierte en trabajadores y estudiantes ordinarios, que nunca anhelan algo m&aacute;s que compartir informaci&oacute;n y que jam&aacute;s recuerdan que adem&aacute;s de educar, el fin es tambi&eacute;n formar y dejarse formar como personas &uacute;tiles en esta sociedad.</p>      <p align="justify">Se ha concebido que la buena educaci&oacute;n, genera excelsos aprendices, pr&oacute;speros resultados y crea un desmesurado conocimiento tanto al estudiante como al maestro. Es un trabajo que se realiza conjuntamente, ambas partes tienen la misma importancia y si alguno de los actores no se desempe&ntilde;a entreg&aacute;ndolo todo, el desenlace ser&iacute;a no deseado, porque para ense&ntilde;ar, hay que desear hacerlo y ansiar compartir esa pasi&oacute;n que se siente por un conocimiento y para aprender debe existir la necesidad de requerir conocimientos y tener la particular disposici&oacute;n de codiciar y enamorarse de un saber. Por consiguiente, cualquiera puede aprender y no solo es suficiente querer hacerlo, es necesario un mediador comprometido y una infraestructura b&aacute;sica natural o artificial que favorezca el proceso. Estos componentes aparentemente simples o b&aacute;sicos hacen la diferencia entre las alma m&aacute;ter m&aacute;s reconocidas a nivel mundial y el proceso amplio y complejo para lograr una buena educaci&oacute;n, que incluye como garant&iacute;a la participaci&oacute;n de un mediador, un estudiante y un mensaje comprendido as&iacute; no sea aceptado. De esta manera, la diferencia o coincidencia de opini&oacute;n entre el mediador y el estudiante determina el desarrollo de nuevas hip&oacute;tesis por parte del aprendiz y la consistencia de la tesis del mediador.</p>      <p align="justify">Para lograr el objetivo de formar personas con los m&aacute;s altos niveles profesionales, &eacute;ticos y de excelencia, acad&eacute;micamente hablando, se debe trabajar consistentemente y de manera equitativa en todos los componentes de cada &aacute;rea de estudio, para que el resultado de todo el trabajo sea la obtenci&oacute;n de un profesional &iacute;ntegro, completo, capaz de desempe&ntilde;ar de manera destacable su profesi&oacute;n. Cuando en una de estas &aacute;reas de formaci&oacute;n se fracasa, el resultado no es m&aacute;s que un profesional truncado y evidentemente sin una excelencia acad&eacute;mica. En un ejemplo pr&aacute;ctico, esto ser&iacute;a similar al hecho de construir un autom&oacute;vil con un neum&aacute;tico averiado, el cual puede avanzar con dificultades y no lograr&aacute; llegar seguramente a la direcci&oacute;n que su conductor ha fijado. As&iacute; como en un autom&oacute;vil todas y cada una de sus ruedas tienen exactamente la misma importancia, en la formaci&oacute;n de una persona &iacute;ntegra todas y cada una de las &aacute;reas objeto de su aprendizaje tienen una an&aacute;loga e inmensa relevancia.</p>      <p align="justify">Se debe destacar el hecho de que muchos de los docentes adscritos a una universidad desempe&ntilde;an una labor extraordinaria educando a sus estudiantes y aunque quienes cumplen ese perfil son una gran mayor&iacute;a, no todos realizan un trabajo tan ecu&aacute;nime, unos pocos pareciesen no tener esa predisposici&oacute;n al ense&ntilde;ar, ese deseo de compartir sus destrezas y conocimientos con todos sus estudiantes, lamentablemente pareciera que realizan un trabajo cualquiera y no ense&ntilde;an anhelando que sus pupilos aprendan de sus saberes, sino porque es su trabajo y deber hacerlo; se limitan a ejecutar un cargo ordinario como cualquier otro y en consecuencia trasmiten su desmotivaci&oacute;n laboral al proceso del aprendizaje incrementando las deficiencias del mediador y del aprendiz.</p>      <p align="justify">Aunque es inconcebible, jam&aacute;s se conoci&oacute; a alguien tan mezquino y pobre de amor por su trabajo, si puede designarse as&iacute;, como un docente, al que un estudiante en medio de un sal&oacute;n de clase pregunt&oacute; por algo que no comprend&iacute;a y cuya apenada respuesta del docente fue sugerir devolverse a la instituci&oacute;n de donde proven&iacute;a, debido a que esos conocimientos debieron ense&ntilde;&aacute;rselos all&aacute;, en el colegio y a &eacute;l ya no le compet&iacute;a ense&ntilde;arle lo que ignoraba. Indiscutiblemente una actitud poco acertada del educador, el hecho de negar el conocimiento a uno de sus estudiantes, teniendo la posibilidad de ilustrarlo. Lo m&aacute;s pesaroso es que posturas como estas, inmensamente irracionales y ego&iacute;stas, demuelen la idea de formar en la excelencia al estudiantado. No es que situaciones como esta ocurran todos los d&iacute;as en una aula de clase, pero no se puede desconocer el impacto que tiene en la mentalidad de una persona que presencie una atrocidad de tal talante, que as&iacute; como pueden despojar el inter&eacute;s de aprender, tambi&eacute;n logra truncar su mentalidad causando, sin lugar a dudas, que sea mucho m&aacute;s dif&iacute;cil la adquisici&oacute;n del conocimiento. Finalmente, entendemos que tanto educador como estudiante son v&iacute;ctimas de las fallas de un largo proceso de formaci&oacute;n que detiene la marcha del educador en su proceso de ense&ntilde;anza y desmotiva al estudiante por no recibir la informaci&oacute;n de la cual carece.</p>      <p align="justify">No se puede negar, que existen estudiantes que no est&aacute;n comprometidos y que muchos no ans&iacute;an aprender. Si bien es cierto, cada quien tiene gustos y afinidades diferentes y a muchos no les nace el inter&eacute;s por instruirse en ciertas &aacute;reas, pero sin la existencia de un docente, de un modelo que cree esa necesidad de educarse, que infunda ese amor por aprender, dif&iacute;cilmente se lograr&aacute; la educaci&oacute;n deseada.</p>      <p align="justify">No todas las personas son id&oacute;latras de las humanidades, ni poseen esa tendencia e inter&eacute;s, por ejemplo, de aprender sobre leyes y pol&iacute;ticas, debido a que desconocen la importancia y el impacto que tienen en nuestra sociedad. Sin embargo, al haber personas que instruyan y fomenten la necesidad de conocer la sustancial importancia de estos temas, sin cuesti&oacute;n alguna se despertar&aacute; el inter&eacute;s y la curiosidad por aprender, debido a que a nadie le agrada la idea de ser usurpado, por lo que as&iacute; se iniciar&iacute;a la construcci&oacute;n del saber y la formaci&oacute;n de personas en leyes y pol&iacute;tica, no s&oacute;lo con el fin de promover la jurisprudencia y ense&ntilde;ar a la sociedad a defender sus derechos sino tambi&eacute;n con el fin de impedir que no se apodere de los bienes y derechos que le corresponden a los dem&aacute;s.</p>      <p align="justify">Si se considerase el universo de personas que por uno u otro motivo toman la decisi&oacute;n de formarse y estudiar, f&aacute;cilmente se deducir&iacute;a la veracidad de que no todas las personas tienen ese mismo deseo y con m&aacute;s facilidad a&uacute;n se podr&iacute;a decir, con unos pocos prejuicios, que algunos pa&iacute;ses cuentan con un sistema de educaci&oacute;n pobre donde se posee un sinn&uacute;mero de falencias en la formaci&oacute;n y el conocimiento, y que el entorno en que se cree afecta el inter&eacute;s por aprender. Sin embargo, teniendo las cartas sobre la mesa, nunca ser&aacute; una opci&oacute;n quedarse cruzados de brazos y hacer el mismo pobre y d&eacute;bil esfuerzo por cambiar las cosas. Siempre ha sido y ser&aacute; necesaria la presencia de hombres y mujeres que deseen ense&ntilde;ar y su insistencia por incurrir poco a poco a las personas en las diferentes &aacute;reas del saber, con la capacidad de enamorar al alumno del conocimiento.</p>      <p align="justify">Aunque existan personas que poseen mucho conocimiento y son inusitados eruditas en el saber, algunos olvidan que si no hubiesen tenido la magn&iacute;fica fortuna de poseer unos mentores que le ense&ntilde;asen con argumentos concretos y ver&iacute;dicos y fomentasen su raciocinio e intelecto, muy posiblemente no tendr&iacute;an las espl&eacute;ndidas capacidades con las que cuentan y no gozar&iacute;an de la inteligencia y el discernimiento que poseen el d&iacute;a de hoy.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">No creemos que todos lo hayamos olvidado y echado de menos la importancia que tiene la educaci&oacute;n en nuestra sociedad, en que todav&iacute;a existen seres humanos que reconocen la importancia que tiene una buena ense&ntilde;anza para las personas y que quienes ignoren esa vital importancia o la hayan olvidado, la contemplen y la consideren como la &uacute;nica llave para renovar y edificar una mejor educaci&oacute;n.</p>      <p align="justify">La distancia es larga frente al objetivo de lograr la excelencia acad&eacute;mica en el alumnado; el reto de lograr una buena educaci&oacute;n y formar grandes estudiantes no es tarea f&aacute;cil, labor similar a la de pulir diamantes, una ardua tarea que no cualquiera puede realizar, pues en esta, donde adem&aacute;s de tener la fortuna de poseer rocas y las herramientas para pulirla, debe haber otro diamante, alguien que tenga la vocaci&oacute;n, las aptitudes y el deseo de pulir esas piezas, ya que de otro modo, estos seguir&iacute;an siendo &uacute;nicamente simples rocas, o lo que se asemeja m&aacute;s a nuestra realidad, simples diamantes mal pulidos.</p>      <p align="justify">Para concluir, se denota la importancia indiscutible de un armonioso proceso de educaci&oacute;n, no todo esta definido, carecemos injustamente de oportunidades, pocos cupos para estudiantes, una planta de profesores m&iacute;nima, recursos limitados y un mercado laboral que no retribuye el compromiso y dedicaci&oacute;n que la formaci&oacute;n a nivel profesional ha requerido desde su inicio en la b&aacute;sica primaria. Por esto es destacable que aquellos privilegiados profesores y estudiantes se comprometan y no se alejen de ese compromiso social y &eacute;tico que los une entorno a un mismo fin: la buena educaci&oacute;n.</p>  </font>      ]]></body>
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