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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p align="center" ><font size="4"><b>CARTA A LOS LECTORES </b></font></p> 				  <hr size="1">      <p>Desde hace unos meses, el Comit&eacute; Editorial de Historia  				Cr&iacute;tica ha venido realizando un trabajo de reflexi&oacute;n y de  				autocr&iacute;tica tendiente a determinar los principales vac&iacute;os y  				aportes de la revista en el campo historiogr&aacute;fico. Este empe&ntilde;o  				se ha visto fortalecido gracias a los valiosos comentarios  				hechos por varios autores en el dossier del n&uacute;mero anterior, que  				realiz&oacute; precisamente un balance de lo que ha sido Historia  				Cr&iacute;tica en sus primeros veinticinco n&uacute;meros. Este esfuerzo le ha  				permitido al Comit&eacute; Editorial trazar con mayor precisi&oacute;n ciertos  				derroteros que, de ser seguidos, deben fortalecer el significado  				de Historia Cr&iacute;tica en el seno de la comunidad hist&oacute;rica del  				pa&iacute;s. B&aacute;sicamente, se trata de asumir un mayor compromiso en el  				campo de las reflexiones historiogr&aacute;ficas propias a nuestra  				disciplina.    <br> 				    <br> 				Con el fin de trabajar en la b&uacute;squeda de este objetivo, el  				Comit&eacute; Editorial ha programado para los n&uacute;meros 26, 27 y 28 tres  				dossier: el primero de ellos, organizado por el profesor Luis  				Eduardo Bosemberg y que publicamos en esta edici&oacute;n, aborda el  				problema del Medio Oriente, un tema de gran actualidad en esta  				coyuntura hist&oacute;rica. El siguiente n&uacute;mero, de corte m&aacute;s te&oacute;rico,  				se centra en las relaciones que se han dado, en el caso  				colombiano, entre la Historia y las otras disciplinas de las  				Ciencias Sociales; sin lugar a dudas, se trata de un dossier de  				suma importancia para los cient&iacute;ficos sociales en general y para  				el Departamento de Historia de la Universidad de los Andes en  				particular, pues a partir de 2004 estar&aacute; ofreciendo un programa  				de Maestr&iacute;a. Finalmente, el n&uacute;mero 28, con ocasi&oacute;n de los  				cincuenta a&ntilde;os de la televisi&oacute;n en Colombia, contar&aacute; con un  				dossier sobre los medios de comunicaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, otro  				tema que por sus diversas implicaciones reviste un gran inter&eacute;s  				hist&oacute;rico.    <br> 				    <br> 				El dossier &quot;Medio Oriente: actualidad y conflicto&quot; quiere  				contribuir a los grandes debates que en los &uacute;ltimos meses se han  				dado tanto en los medios acad&eacute;micos como en la opini&oacute;n p&uacute;blica  				en general. Si tenemos en cuenta que en nuestro medio no abundan  				las publicaciones sobre el Medio Oriente y apenas estamos  				viviendo un lento inicio del surgimiento de acad&eacute;micos  				interesados en estos temas lejanos a nuestra realidad, los  				cuatro art&iacute;culos que conforman el dossier pretenden contribuir a  				que, desde nuestro pa&iacute;s, se reflexione sobre temas que como &eacute;ste  				no han sido tradicionalmente objeto de estudio.    <br> 				    <br> 				Todav&iacute;a es notorio en la historiograf&iacute;a sobre el Medio Oriente  				encontrar dos grandes tipos de an&aacute;lisis. Uno de ellos estudia  				los hechos pol&iacute;ticos y las influencias internacionales. El  				&eacute;nfasis se hace en la pol&iacute;tica externa de la regi&oacute;n. Se centra  				en las influencias internacionales a partir de la llegada de  				Europa, el imperialismo, la Guerra Fr&iacute;a o la actual hegemon&iacute;a  				norteamericana. Este enfoque, a veces cargado de una euforia  				nacionalista y anti-imperialista, hace hincapi&eacute; en las presiones  				externas como fuerza de cambio. Muestran la importancia y  				vitalidad de los v&iacute;nculos internacionales pol&iacute;ticos tanto en  				t&eacute;rminos de presiones e influencias, como en sus propuestas que  				son adoptadas por los pol&iacute;ticos e intelectuales locales. Hasta  				hace unas d&eacute;cadas, este tipo de an&aacute;lisis era considerado  				estrecho, excesivamente pol&iacute;tico y, por ende, &quot;pasado de moda&quot;.  				Pero, hoy por hoy, el an&aacute;lisis pol&iacute;tico ha vuelto ha tener  				acogida en el mundo acad&eacute;mico.    <br> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 				La otra visi&oacute;n, intentando ser m&aacute;s &quot;objetiva&quot; y &quot;equilibrada&quot;,  				observa los procesos desde adentro. Para equilibrar la visi&oacute;n  				anterior hace &eacute;nfasis en los atributos culturales tradicionales  				para explicar la historia pol&iacute;tica. El entusiasmo religioso o  				las lealtades tribales son tra&iacute;dos a colaci&oacute;n por antrop&oacute;logos y  				periodistas. Se analizan patrones culturales, discursos y  				mentalidades, lealtades tribales, el entusiasmo del islam,  				burocracias, reg&iacute;menes militares, monarqu&iacute;as, etc. Se han  				publicado trabajos sobre migraciones, urbanizaci&oacute;n y sobre  				cambios sociopol&iacute;ticos. Los an&aacute;lisis a veces se basan en modelos  				desarrollados con respecto a otras regiones, por ejemplo, se  				centran en las crisis que genera el modelo de industrializaci&oacute;n  				fundados en la substituci&oacute;n de importaciones y en el predominio  				del mercado interno nacional o regional que conlleva a un gran  				intervencionismo estatal y a la formaci&oacute;n de una clase  				burocr&aacute;tica. </p> 				    <p>El art&iacute;culo del profesor Bosemberg, Estados Unidos y el Medio  				Oriente: moderaci&oacute;n, rivalidad y hegemon&iacute;a, se inscribe en el  				primer grupo y es un an&aacute;lisis de relaciones internacionales, en  				donde priman, por consiguiente, los actores estatales. Si bien  				se trata de un enfoque bastante tradicional, se aleja de las  				euforias nacionalistas y de las culpabilidades de ciertos  				actores, en un intento, si se quiere, de objetividad. El texto  				pretende abordar el objeto de estudio &quot;desde aqu&iacute;&quot;. De ah&iacute; que  				uno de sus objetivos principales sea presentar intereses,  				desaf&iacute;os, acciones y tambi&eacute;n el impacto de las acciones  				estadounidenses.</p> 				    <p>En La incierta victoria de Estados Unidos en Irak, el profesor  				Eric Lair plantea que las guerras interestatales no han  				desaparecido y que la victoria contra Irak arroja ante todo  				incertidumbres e interrogantes y, por lo tanto, es incierta. El  				art&iacute;culo tambi&eacute;n se inscribe en el primer grupo, pues trata  				desde la pol&iacute;tica dos grandes temas. Reflexionando sobre la  				naturaleza y las repercusiones inmediatas de la guerra de 2003  				retoma inicialmente los actores estatales, sin grandes  				planteamientos te&oacute;ricos y sin tener en cuenta la pol&iacute;tica  				interna. En la segunda parte, al referirse a los kurdos y a los  				chiitas iraqu&iacute;es, si bien trata el tema de las minor&iacute;as, se hace  				tambi&eacute;n con un enfoque exclusivamente pol&iacute;tico. </p> 				    <p>El profesor Malik Tahar Chaouch, en Intervenci&oacute;n militar en  				Irak: seguridad, democracia y guerra contra el terrorismo,  				aunque sigue tambi&eacute;n lineamientos del enfoque pol&iacute;tico, se  				inscribe m&aacute;s bien en el terreno de la sociolog&iacute;a pol&iacute;tica, por  				consiguiente, en el segundo grupo de an&aacute;lisis. Adem&aacute;s, introduce  				visiones culturales, es decir, mentalidades, discursos  				pol&iacute;ticos, imaginarios y visiones desde adentro, como cuando  				explica la postura occidental o el fundamentalismo isl&aacute;mico.    <p>El ensayo del profesor Benjam&iacute;n Herrera, El Cercano Oriente:  				Estados y minor&iacute;as &eacute;tnico-nacionales, vincula el an&aacute;lisis  				pol&iacute;tico actual, a partir de la diversidad &eacute;tnica, a los  				procesos hist&oacute;ricos de la formaci&oacute;n de las unidades pol&iacute;ticas  				del Cercano Oriente y las incidencias que tienen o podr&iacute;an tener  				en el desarrollo de la consolidaci&oacute;n de la presencia  				norteamericana en la regi&oacute;n. De esta manera, el dossier refleja  				los dos tipos de an&aacute;lisis historiogr&aacute;ficos que mencionamos en un  				comienzo, con lo cual la visi&oacute;n pol&iacute;tica y la cultural se  				retroalimentan mutuamente.  		 </font>      ]]></body>
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