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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[MARITIMIDAD Y TURISMO EN LA HABANA:: UNA RELACIÓN PARA EL DESARROLLO]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Havana is a city with a strong maritime condition that holds potentiality for tourism development. This economic sector has experienced significant growth in the last 20 years, and it is estimated that it will keep growing in the future. This paper aims to characterize the tourist activity in the country and in Havana specifically, the most outstanding aspects of the relationship maritime-tourism in this city. Bibliographical revision, the synthetic method and the primary observation in the fieldwork were used. As a result, it contributes to the knowledge of the existing relationship among most of the coastal Cuban settlements.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">  <font size="4">    <p align="center"><b>MARITIMIDAD Y TURISMO EN LA HABANA:    <br> UNA RELACI&Oacute;N PARA EL DESARROLLO</b></p></font>  <font size="3">    <p align="center"><b>Port Urban Interface and Tourism in Havana:     <br> a relation for development</b></p></font>      <p>Orestes F. Sardi&ntilde;as G&oacute;mez    <br> Instituto de Geograf&iacute;a Tropical</p>      <p><b>Orestes F. Sardi&ntilde;as G&oacute;mez</b>    <br> <a href="mailto:orestess@geotech.cu" target="_blank"><i>orestess@geotech.cu</i></a><i> - </i><a href="mailto:orestess@ceniai.inf.cu" target="_blank"><i>orestess@ceniai.inf.cu</i></a><a href="mailto:jeadranmalagon@yahoo.com"><i>o.com </i></a><b>    <br> Correspondencia: </b>F # 307 entre 13 y 15, Plaza de la Revoluci&oacute;n, La Habana, Cuba.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>fecha de recepci&oacute;n:</b> enero 24 de 2012     <br> <b>fecha de aceptaci&oacute;n:</b> febrero 22 de 2012</p>  <hr>  <font size="3">    <p><b>RESUMEN</b></p></font>      <p>La Habana es una ciudad cuya condici&oacute;n mar&iacute;tima guarda fuertes potencialidades para el desarrollo del turismo. Ese sector econ&oacute;mico ha experimentado un gran crecimiento en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, y se estima que contin&uacute;e creciendo a la perspectiva. Este art&iacute;culo pretende caracterizar brevemente la actividad tur&iacute;stica de Cuba y de la Habana en particular, as&iacute; como establecer los aspectos m&aacute;s relevantes de la relaci&oacute;n maritimidad-turismo en esta ciudad. Para ello se utilizaron la revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica y el m&eacute;todo sint&eacute;tico, y en menor medida la observaci&oacute;n participante mediante trabajo de campo. Como resultado se contribuye al conocimiento de una relaci&oacute;n presente en la mayor&iacute;a de los asentamientos costeros cubanos.</p>      <p><b>Palabras clave: </b>Turismo, desarrollo, maritimidad, ciudad.</p>  <hr>  <font size="3">    <p><b>ABSTRACT</b></p></font>      <p><i>Havana is a city with a strong maritime condition that holds potentiality for tourism development. This economic sector has experienced significant growth in the last 20 years, and it is estimated that it will keep growing in the future. This paper aims to characterize the tourist activity in the country and in Havana specifically, the most outstanding aspects of the relationship maritime-tourism in this city. Bibliographical revision, the synthetic method and the primary observation in the fieldwork were used. As a result, it contributes to the knowledge of the existing relationship among most of the coastal Cuban settlements.</i></p>      <p><b>Keywords: </b><i>Tourism, development, maritime condition, city</i></p>  <hr>  <font size="3">    <p><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></p></font>      <p>Las franjas costeras han sido hist&oacute;ricamente un lugar privilegiado para el asentamiento de poblaciones, que han utilizado el recurso mar sea como medio de transporte o como fuente de riquezas para la subsistencia y el comercio entre los hombres. Esa cualidad mar&iacute;tima, o maritimidad, ha dejado su impronta en las ciudades portadoras de esa condici&oacute;n en aspectos como su crecimiento o desarrollo econ&oacute;mico e, incluso tambi&eacute;n en otros menos objetivos, como pueden ser los estilos de vida y las costumbres de sus pobladores. Tal es el caso de La Habana, una ciudad nacida en funci&oacute;n de su cercan&iacute;a al mar y que creci&oacute; como urbe a expensas de esa condici&oacute;n. La Habana de hoy es mucho m&aacute;s que su puerto, pero indiscutiblemente este contin&uacute;a presente por derecho propio en todos los an&aacute;lisis, labores de planeamiento y estrategias de desarrollo que se consideren para la ciudad. En ese sentido, la maritimidad de la cual se precia La Habana puede constituir una valiosa potencialidad para explotar el turismo, un sector de la econom&iacute;a cubana que ha experimentado un gran dinamismo en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Caracterizar brevemente la actividad tur&iacute;stica del pa&iacute;s y en particular de La Habana, as&iacute; como establecer los aspectos m&aacute;s importantes de la relaci&oacute;n maritimidad-turismo en el caso de esa ciudad, son los objetivos generales que pretende este art&iacute;culo y para lo cual se revis&oacute; una abundante bibliograf&iacute;a relacionada, y se sintetiz&oacute; a los efectos de los objetivos trazados. En menor medida se utiliz&oacute; el trabajo de campo y la observaci&oacute;n primaria. Los aspectos identificados permiten aportar al conocimiento de una relaci&oacute;n que se establece en buena parte de los asentamientos cubanos, con l&oacute;gicas diferencias entre si, pero tambi&eacute;n enfrentados a problemas similares y unidos por la singular condici&oacute;n mar&iacute;tima que en gran medida los define.</p>      <p><b>BREVE CARACTERIZACI&Oacute;N DEL TURISMO EN CUBA</b></p>      <p>La actividad tur&iacute;stica en Cuba cobra auge en la segunda d&eacute;cada del siglo XX, muy vinculada a la fuerte influencia norteamericana propia de aquella &eacute;poca en la historia cubana, y por tanto caracterizada por un turismo centrado en el juego, los negocios y la prostituci&oacute;n. Quintana, Figuerola, Chirivella, Lima, Garc&iacute;a y Figueras (2005) estiman que para la d&eacute;cada del cincuenta del pasado siglo el turismo norteamericano a Cuba representaba un 85% del total y una cuota del 30% en el &aacute;rea del Caribe. El turismo nacional se enfocaba fundamentalmente hacia el destino Norteam&eacute;rica, y en general se ignoraban los grandes atributos naturales y patrimoniales que exist&iacute;an en el pa&iacute;s. La inmensa mayor&iacute;a de los visitantes extranjeros se alojaban en La Habana, y de esa etapa datan los grandes hoteles construidos en la capital, como el Habana Hilton, el Riviera y el Capri, as&iacute; como los grandes proyectos de casinos vinculados a figuras del hampa estadounidense, entre ellos el tristemente c&eacute;lebre Meyer Lansky.</p>     <p>A partir de las transformaciones pol&iacute;ticas, sociales y econ&oacute;micas experimentadas en Cuba en el a&ntilde;o 1959, se produce un alejamiento pol&iacute;tico, diplom&aacute;tico y comercial con los Estados Unidos que hace decrecer el turismo desde ese mercado emisor. Los nuevos socios del campo socialista europeo no llenaron ese espacio, y la propia orientaci&oacute;n de la econom&iacute;a estuvo dirigida a otros programas que se consideraron m&aacute;s importantes para el desarrollo del pa&iacute;s en aquel entonces. Todo ello condicion&oacute; que en esos a&ntilde;os el turismo internacional fuera m&iacute;nimo, aunque cobr&oacute; alguna importancia el turismo nacional a partir de una infraestructura poco competitiva como producto internacional, pero que rebas&oacute; los marcos de la capital y se abri&oacute; a nuevos destinos tur&iacute;sticos en el pa&iacute;s. En los a&ntilde;os ochenta del pasado siglo comienza cierta reapertura al turismo internacional, pero es a partir de 1990, con el derrumbe del socialismo europeo y la necesidad de buscar nuevas alternativas econ&oacute;micas, que se proyecta un nuevo enfoque del desarrollo de la actividad, se crean las primeras empresas mixtas en el sector y se produce un crecimiento acelerado en los arribos de visitantes y en los ingresos. Desde 1996, cuando se logr&oacute; por primera vez sobrepasar el mill&oacute;n de visitantes, Cuba propuso consolidarse como destino mundial en el Caribe, con un turismo basado en las potencialidades naturales y culturales cubanas que hasta ahora ha encontrado mayor resonancia hacia el mercado externo, pero que recientemente retoma la demanda nacional donde se avizoran buenas perspectivas. Un rasgo distintivo en la operacionalidad de la actividad ha sido la modalidad bajo contrato de administraci&oacute;n extranjera, en la que han llegado a figurar hasta 16 cadenas de reconocido prestigio internacional, como Sol Meli&aacute;, Barcel&oacute;, Occidental, IberoStar y Riu, entre otras. Entre las cadenas nacionales figuran el Grupo Hotelero Gran Caribe, el Grupo de Turismo Gaviota S.A, Habaguanex S.A., Cubanac&aacute;n S.A. e Isla Azul, como las m&aacute;s importantes.</p>     <p>Para comercializar su producto tur&iacute;stico al mundo, la mayor de Las Antillas cuenta con fortalezas como la hospitalidad popular y amabilidad de su pueblo, excepcionales atractivos naturales, valores patrimoniales bien identificados, prol&iacute;fica vida art&iacute;stica y cultural, buena atenci&oacute;n sanitaria, estabilidad pol&iacute;tica y seguridad para los turistas. Su privilegiada ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica, entre dos continentes y a la entrada del Golfo de M&eacute;xico, constituye asimismo una oportunidad a ser considerada. El an&aacute;lisis del comportamiento en algunos indicadores de la actividad tur&iacute;stica entre los a&ntilde;os 2003 y 2010 evidencia, seg&uacute;n ONE (2011), el crecimiento experimentado por la actividad en ese per&iacute;odo (<a href="#t_01">Tabla 1</a>). Es as&iacute; que tanto el n&uacute;mero de establecimientos, como el total de plazas y habitaciones, las llegadas de visitantes y los ingresos provenientes del turismo tuvieron en esos siete a&ntilde;os un crecimiento significativo, que colocaron al sector en una posici&oacute;n privilegiada dentro de la econom&iacute;a nacional, confiri&eacute;ndole hasta fecha reciente el rol de &quot;locomotora &quot;del crecimiento de la econom&iacute;a cubana. Ocupa actualmente a unos 110 mil empleados, y garantiza el personal a emplear a partir de la existencia de 13 escuelas de formaci&oacute;n tur&iacute;stica y la apertura de la carrera universitaria de Licenciatura en Turismo. Se estim&oacute; que al cierre del a&ntilde;o 2011 el total de visitantes alcanz&oacute; la cifra de 2 millones 900 mil, seg&uacute;n informe rendido en la &uacute;ltima sesi&oacute;n de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) de diciembre del a&ntilde;o 2011. En ese mismo foro se aventur&oacute; la posibilidad de arribar en el a&ntilde;o 2012 a la cifra de 3 millones de visitantes.</p>     <p>El Ministerio del Turismo de la Rep&uacute;blica de Cuba (MINTUR) es el organismo estatal rector del Sistema de Turismo en el pa&iacute;s, dentro del cual tambi&eacute;n participan otras entidades. En ese sentido, el MINTUR elabora la pol&iacute;tica de desarrollo tur&iacute;stico para Cuba y controla su aplicaci&oacute;n en las entidades que administran directamente las propiedades del sector. Dise&ntilde;ar y concretar una comercializaci&oacute;n m&aacute;s eficiente del producto tur&iacute;stico, incrementar y diversificar una oferta tur&iacute;stica m&aacute;s competitiva, recuperar y hacer crecer la planta hotelera, elevar el nivel de eficiencia econ&oacute;mica del Sistema, desarrollar hasta los niveles m&aacute;s avanzados la inform&aacute;tica y los sistemas de comunicaci&oacute;n en el sector e incorporar el capital extranjero al desarrollo del turismo, son algunos de los objetivos estrat&eacute;gicos trazados por el MINTUR para planear el desarrollo de la actividad a mediano plazo (Instituto de Geograf&iacute;a Tropical, 2010).</p>     <p>De manera preferente un grupo de pa&iacute;ses se ha venido manteniendo como principales emisores de turismo hacia Cuba en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: Canad&aacute;, Inglaterra, Italia y Espa&ntilde;a, seguidos por Alemania y Francia. Esa composici&oacute;n condiciona que la temporada de alza tur&iacute;stica en Cuba ocurra entre diciembre y abril de cada a&ntilde;o, con una preferencia marcada en el mes de marzo, de manera coincidente con las vacaciones de fin de a&ntilde;o y la Semana Santa. De manera particular, tres pa&iacute;ses registraron al finalizar el a&ntilde;o 2011 notables crecimientos en su emisi&oacute;n hacia el mercado cubano: Rusia, con un incremento del 139,8 % respecto al a&ntilde;o anterior; Chile, con un 135,6 % y Argentina, con 129,6, % tambi&eacute;n con relaci&oacute;n al a&ntilde;o 2010.</p>     <p>El turismo en Cuba explota, en primer t&eacute;rmino, la modalidad de sol y playa, con base en sus atributos en tal sentido, pero el turismo cultural a partir de los valores patrimoniales nacionales tiene tambi&eacute;n un fuerte peso. Se adicionan otras modalidades, como el turismo de salud, el cient&iacute;fico, y va adquiriendo fuerza el turismo de naturaleza. La actividad tur&iacute;stica en Cuba no se distribuye de manera regular por su territorio, sino que se concentra en gran medida en algunos polos tur&iacute;sticos, l&oacute;gicamente ubicados en zonas costeras y cayer&iacute;as del pa&iacute;s. En Cuba pueden identificarse f&iacute;sicamente seis polos tur&iacute;sticos importantes, con base en la cantidad de instalaciones que poseen y el nivel de ingresos que generan. Estos polos son La Habana, Varadero, Ciego de &Aacute;vila, Holgu&iacute;n, Santiago de Cuba y Cayo Largo del Sur.</p>     <p>Como actividad generadora de ingresos en divisas, el turismo en Cuba continuar&aacute; creciendo a partir de los favorables resultados obtenidos en una econom&iacute;a como la cubana urgida de captar recursos monetarios frescos para sortear sus dificultades econ&oacute;micas. Este crecimiento, previsto sobre todo en la recuperaci&oacute;n de instalaciones y en menor medida el incremento de capacidades hoteleras, no estar&aacute; desprovisto de retos, entre ellos la fuerte competencia en el &aacute;rea que representan destinos tur&iacute;sticos como M&eacute;xico, Jamaica, Puerto Rico y la Rep&uacute;blica Dominicana, con las mismas bondades naturales pero con mayores facilidades para acceder a la inversi&oacute;n extranjera. Por tanto, crecer en la excelencia de los servicios hoteleros y extrahoteleros, distante a&uacute;n de lo necesario, se presenta como la gran aspiraci&oacute;n a lograr en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os hasta lograr un nivel realmente competitivo. De igual, manera al predominar un turismo de sol y playa, deber&aacute;n preverse y remediarse los impactos ambientales pues esa modalidad se desarrolla en gran medida sobre ecosistemas fr&aacute;giles (cayos, playas), lo cual plantea la necesidad de que este tipo de turismo sea proyectado y regulado de manera rigurosa. Algo similar sucede con el turismo llevado a cabo en zonas de alto valor patrimonial, y por tanto sujetas a un tratamiento diferenciado en aras de su cuidado y preservaci&oacute;n. La explotaci&oacute;n de las potencialidades locales, tanto en una modalidad de turismo u otra, deber&aacute; constituir tambi&eacute;n un aspecto prioritario dentro de la estrategia de la actividad en un futuro pr&oacute;ximo. Seg&uacute;n declaraciones de Manuel Marrero Cruz, ministro cubano del sector, los tres temas fundamentales sobre los cuales se basar&aacute; la proyecci&oacute;n m&aacute;s inmediata del turismo en Cuba ser&aacute;n potenciar a Cayo Santa Mar&iacute;a, situado al Norte de Cuba, como el polo tur&iacute;stico m&aacute;s joven del pa&iacute;s, destacar a Argentina como mercado emisor a la Isla y fomentar el turismo familiar como un segmento de preferencia en el espectro de visitantes (Hautrive, 2011).</p>     <p>Al respecto, y al calor de las transformaciones que vienen ocurriendo en Cuba para actualizar su modelo econ&oacute;mico (PCC, 2011), se plantean entre otros los siguientes lineamientos estrat&eacute;gicos para el desarrollo del sector:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>•&nbsp;La actividad tur&iacute;stica deber&aacute; tener un crecimiento acelerado que permita dinamizar la econom&iacute;a, sobre la base de un programa de desarrollo eficiente.    <br> •&nbsp;Incrementar la competitividad de Cuba en los mercados, a partir, principalmente, de la elevaci&oacute;n de la calidad de los servicios y el logro de una adecuada coherencia en la relaci&oacute;n calidad/precio.    <br> •&nbsp;Crear, diversificar y consolidar de forma acelerada servicios y ofertas complementarias al alojamiento que distingan al pa&iacute;s, priorizando el desarrollo de las modalidades: turismo de salud, marinas y n&aacute;utica, golf e inmobiliaria, turismo de aventura y naturaleza, parques tem&aacute;ticos, crucerismo, historia, cultura y patrimonio, convenciones, congresos y ferias, entre otras, incluyendo el estudio de las potencialidades en la costa sur.    <br> •&nbsp;La actividad no estatal en alojamiento, gastronom&iacute;a y otros servicios, se continuar&aacute; desarrollando como oferta tur&iacute;stica complementaria a la estatal.    <br> •&nbsp;Dise&ntilde;ar y desarrollar como parte de la iniciativa municipal por los territorios, ofertas tur&iacute;sticas atractivas como fuente de ingreso en divisas (alojamiento, servicios gastron&oacute;micos, actividades socioculturales e hist&oacute;ricas, ecuestres, de campi&ntilde;as, turismo rural, observaci&oacute;n de la flora y la fauna, entre otras).    <br> •&nbsp;Priorizar el mantenimiento y renovaci&oacute;n de la infraestructura tur&iacute;stica y de apoyo. Aplicar pol&iacute;ticas que garanticen la sostenibilidad de su desarrollo, implementando medidas para disminuir el &iacute;ndice de consumo de agua y de portadores energ&eacute;ticos e incrementar la utilizaci&oacute;n de fuentes de energ&iacute;a renovable y el reciclaje de los desechos que se generan en la prestaci&oacute;n de los servicios tur&iacute;sticos.</p>     <p>Lo anterior permite aseverar que el desarrollo tur&iacute;stico cubano continuar&aacute; proyect&aacute;ndose con fuerza hacia el futuro, experimentando a la par cambios cualitativos que modificar&aacute;n su estructura, composici&oacute;n y distribuci&oacute;n espacial, as&iacute; como tributar&aacute;n al desarrollo local y a la sostenibilidad ambiental de la actividad en el pa&iacute;s.</p>      <p><b>LA HABANA COMO POLO TUR&Iacute;STICO: SU MARITIMIDAD COMO RECURSO</b></p>      <p>La Habana, desde sus inicios, fue una ciudad abierta y cosmopolita. Su rol en el trasiego mercantil entre el Nuevo y Viejo Mundo, primero, como base para la colonizaci&oacute;n espa&ntilde;ola y despu&eacute;s para la expansi&oacute;n norteamericana por el continente, se uni&oacute; al car&aacute;cter centrista del sistema de asentamientos cubano y la convirtieron en una urbe donde la poblaci&oacute;n flotante siempre fue numerosa, y donde se precisaba de cierta infraestructura que, aunque no fuese precisamente tur&iacute;stica tal y como hoy la concebimos, era necesaria para dar alojamiento y comida a un gran n&uacute;mero de visitantes. Ese car&aacute;cter de obligado sitio de tr&aacute;nsito y hospedaje se mantuvo durante el inicio de la Rep&uacute;blica, cuando ya comienzan a producirse flujos de viajeros asociados tanto a actividades de ocio como comerciales que se intensifican al finalizar la Segunda Guerra Mundial, muy asociadas al capital norteamericano que privilegi&oacute; a La Habana en sus inversiones (Quintana y otros, 2005). En ese momento ya puede hablarse de un comienzo del turismo en la ciudad.</p>     <p>Hoy La Habana constituye, junto a la playa de Varadero, el principal polo tur&iacute;stico de Cuba, superando a este &uacute;ltimo en el total de hoteles pero contando con menor n&uacute;mero de habitaciones y plazas. Contribuye a lo anterior el hecho de constituir la capital del pa&iacute;s, por tanto poseedora de la mejor infraestructura de servicios y de apoyo a la actividad, la fuerza de trabajo m&aacute;s calificada, la vida cultural y econ&oacute;mica m&aacute;s importante y significativos valores patrimoniales. Posee un total de 75 instalaciones hoteleras, que agrupan 12 589 habitaciones y 25 478 plazas. Ingres&oacute;, como polo tur&iacute;stico, unos 418,4 millones de pesos cubanos convertibles (CUC) en el a&ntilde;o 2010, cifra inferior a los 588,7 millones recaudados en el a&ntilde;o 2005, como efecto probable del impacto indirecto de la crisis econ&oacute;mica mundial a este sector de la econom&iacute;a cubana. Los incrementos en totales de habitaciones y plazas en esos cinco a&ntilde;os han sido modestos, unas 510 y 1330 respectivamente.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ha basado su crecimiento en el turismo tanto en la nueva construcci&oacute;n de instalaciones (<a href="#f_01">Fotograf&iacute;a 1</a>), como en la recuperaci&oacute;n de otras existentes. Retom&oacute; la renta de apartamentos y pisos como parte de negocios inmobiliarios y viene adquiriendo importancia, sobre todo para un segmento de turistas de menor poder adquisitivo o que simplemente prefieren practicar un turismo de calle y m&aacute;s independiente, la cada vez m&aacute;s numerosa red de peque&ntilde;as instalaciones gastron&oacute;micas y arriendo de habitaciones y viviendas que nuevas regulaciones sobre el &quot;trabajo por cuenta propia&quot; (peque&ntilde;os propietarios) han impulsado desde mediados del a&ntilde;o 2011 (<a href="#f_02">Fotograf&iacute;a 2</a>).</p>     <p>Al profundizar sobre aquellos aspectos que la maritimidad establece en su relaci&oacute;n con el turismo en La Habana, hay que remontarse a los or&iacute;genes de una ciudad que se fund&oacute; precisamente por su cercan&iacute;a al mar y la excelencia de su bah&iacute;a. Fue tambi&eacute;n la maritimidad y la importancia del puerto de La Habana para la Corona espa&ntilde;ola el factor que propuls&oacute; el desarrollo urbano y, por ende, la construcci&oacute;n de todo un conjunto de edificaciones en esa etapa colonial que hoy constituyen su centro hist&oacute;rico, reconocido como Monumento Nacional, y como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Sexta Reuni&oacute;n del Comit&eacute; Intergubernamental de la Convenci&oacute;n de Patrimonio Mundial, Cultural y Natural de 1982 en Par&iacute;s. M&aacute;s a&uacute;n, el sistema de fortificaciones contenido dentro de esa categor&iacute;a patrimonial encuentra su raz&oacute;n de ser a partir de la necesidad de defender a la ciudad y su puerto de los frecuentes ataques de piratas y corsarios en la primera &eacute;poca de la etapa colonial. Hoy, el centro hist&oacute;rico de La Habana constituye, sin lugar a dudas, el principal atractivo tur&iacute;stico de los visitantes a la ciudad. Con una extensi&oacute;n de 2,14 km<sup>2</sup>, conserva unas 3 400 edificaciones representativas de la arquitectura colonial, con un alto grado de valor patrimonial que representa un 88% del total de inmuebles con alg&uacute;n grado de protecci&oacute;n otorgado (Men&eacute;ndez, 2004). Dentro de ese centro se incluyen no solo edificios de viviendas sino tambi&eacute;n plazas, plazuelas, monumentos, construcciones religiosas y militares (<a href="#f_03">Fotograf&iacute;a 3</a>). De esas edificaciones, muchas han variado su funci&oacute;n original para engrosar la infraestructura hotelera y extrahotelera presente hoy en el centro hist&oacute;rico de La Habana.</p>     <p>La presencia del puerto en la ciudad tambi&eacute;n contribuy&oacute;, como parte del trasiego de mercanc&iacute;as, a que la ciudad tenga la mejor accesibilidad hacia el interior del pa&iacute;s a partir del Ferrocarril Central, la Carretera Central y la Autopista Nacional, conectados de alg&uacute;n modo con el puerto y con los principales asentamientos poblacionales. Esta buena accesibilidad, de modo indirecto, influye en el turismo hacia y desde la ciudad.</p>     <p>Adem&aacute;s de lo anterior, la maritimidad de La Habana plantea otros aspectos que pueden contribuir al desarrollo tur&iacute;stico que el pa&iacute;s pretende. En ese sentido, guarda fuertes potencialidades por explotar.</p>     <p>Una de esas potencialidades se establece a partir de las magn&iacute;ficas visuales hacia el mar que se producen en la primera franja de urbanizaci&oacute;n habanera en el litoral. Hay que tomar en consideraci&oacute;n que La Habana se extiende por unos 60,2 km a lo largo de la costa, donde mar y ciudad se conjugan de manera arm&oacute;nica para conformar un paisaje de altos valores est&eacute;ticos, que le confieren una tipicidad e identidad muy propias. De igual modo, las bondades que proveen las brisas marinas en un clima caluroso como el cubano, constituye un factor de atracci&oacute;n para localizar las nuevas inversiones en el sector tur&iacute;stico. No es de extra&ntilde;ar que los grandes proyectos hoteleros de la d&eacute;cada de 1950, truncados con el triunfo revolucionario, privilegiaran la franja costera en su localizaci&oacute;n, ni que parte del desarrollo inmobiliario actual se proyecte en zonas litorales como El Vedado, Miramar o el Malec&oacute;n de la ciudad. Contenidos incluso dentro de la trama urbana, existen actualmente reservas en cuanto a espacios en el litoral que pueden ser utilizados en funci&oacute;n del turismo, a partir de sus valores paisaj&iacute;sticos y ambientales.</p>     <p>A pesar de su largo tramo costero, La Habana solamente cuenta con dos marinas habilitadas para recibir embarcaciones y atender a sus tripulantes: la Marina Hemingway y Puertosol Tarar&aacute;. En ambos casos, las instalaciones y los servicios que ofertan no son de gran consideraci&oacute;n. La ciudad cuenta asimismo con una de las tres terminales de cruceros disponibles en el pa&iacute;s, ubicada en la zona del puerto. El Plan Especial de Desarrollo Integral del Centro Hist&oacute;rico, instrumento que estrat&eacute;gicamente proyectar&aacute; el desarrollo del centro hist&oacute;rico al futuro, ha concebido como uno de sus criterios de ordenamiento territorial crear las condiciones adecuadas para convertir la rada habanera en puerto-madre del turismo de cruceros en el Caribe, fomentando actividades que brinden servicios especializados de aprovisionamiento (Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, 2011).</p>     <p>Respecto a la modalidad de cruceros, vale aclarar que Cuba no ha podido desarrollarla a plenitud al no contar con toda la infraestructura necesaria, pero tambi&eacute;n por las presiones ejercidas por parte de gobiernos de los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica contra compa&ntilde;&iacute;as dedicadas al crucerismo. Por tanto, es un tipo de turismo que se produce espor&aacute;dicamente en la ciudad (dos visitas en el a&ntilde;o 2011), a pesar de su privilegiada posici&oacute;n geogr&aacute;fica en medio del intenso tr&aacute;fico de cruceros del &aacute;rea (<a href="#f_04">Fotograf&iacute;a 4</a>). Se estima que de mejorar las relaciones cubano-norteamericanas, una cifra de 3,5 millones de turistas pudieran visitar La Habana por ese concepto, dada la cercan&iacute;a a La Florida, punto por excelencia del crucerismo en el Caribe, con un 90% del tr&aacute;fico generado.</p>     <p>No hay que perder de vista las infinitas posibilidades que plantean el puerto y la bah&iacute;a para los recorridos mar&iacute;timos en su interior, pero que incluso pueden extenderse desde la bah&iacute;a hacia polos, centros o localidades de inter&eacute;s tur&iacute;stico en el resto del pa&iacute;s, como un producto m&aacute;s. Del mismo modo existen en la bah&iacute;a y por todo el tramo litoral locaciones de buen potencial para instalar marinas, como son las desembocaduras de los r&iacute;os Coj&iacute;mar y Almendares, por citar solo dos.</p>     <p>Las excelentes condiciones de la bah&iacute;a y su ciudad para el turismo, el desarrollo perspectivo que a mediano plazo tendr&aacute; el vecino Puerto del Mariel, y algunas limitaciones en la bah&iacute;a para asumir mayores niveles en su desarrollo portuario, como la existencia del t&uacute;nel de la bah&iacute;a y la estrechez del canal de entrada, permiten avizorar un cambio en la concepci&oacute;n del puerto y sus &aacute;reas aleda&ntilde;as, para convertirse en un futuro m&aacute;s que un puerto comercial en un puerto tur&iacute;stico recreativo, dando un nuevo giro a la explotaci&oacute;n de la maritimidad como recurso para el desarrollo del turismo. En esta intenci&oacute;n, se elabor&oacute; por parte de la Direcci&oacute;n de Planificaci&oacute;n F&iacute;sica de la capital un Plan Especial de Ordenamiento Territorial y Urbano del Puerto y la Bah&iacute;a de La Habana, el cual entre sus objetivos generales menciona los siguientes:</p>     <p>•&nbsp;Desarrollar las modalidades tur&iacute;sticas de cruceros y marinas integradas a los espacios recreativos definidos en el borde costero.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> •&nbsp;Desarrollar espacios e instalaciones que puedan ser destinados a actividades recreativas, culturales y terciarias integrados a &aacute;reas de uso p&uacute;blico y paseos mar&iacute;timos.    <br> •&nbsp;Desarrollar un frente costero de elevada calidad urban&iacute;stica, ambiental y paisaj&iacute;stica que albergue toda la diversidad funcional del entorno de la bah&iacute;a.</p>     <p>Es de esta manera que se proyectar&aacute;n acciones a un corte temporal hasta el a&ntilde;o 2025, que incluye la reconversi&oacute;n de la Avenida del Puerto, la creaci&oacute;n de un Paseo Mar&iacute;timo entre el frente de Casablanca y la D&aacute;rsena de los Franceses, la ubicaci&oacute;n de tiendas, almacenes, cafeter&iacute;as, &aacute;reas de parqueo, y sobre todo la ejecuci&oacute;n de la inversi&oacute;n conocida como Puerto Viejo, que permitir&aacute; ampliar y mejorar la calidad de recepci&oacute;n y servicio a cruceros en la ribera oeste de la bah&iacute;a habanera (Direcci&oacute;n de Planificaci&oacute;n F&iacute;sica de Ciudad de La Habana, 2004).</p>     <p>El estado actual del medio ambiente en la bah&iacute;a y su entorno m&aacute;s inmediato son el obst&aacute;culo m&aacute;s visible en ese prop&oacute;sito de convertir al puerto de La Habana en un agente del desarrollo tur&iacute;stico de la ciudad. Las propias actividades portuarias y otras afines han propiciado la fuerte contaminaci&oacute;n de la bah&iacute;a de La Habana, considerada como una de las m&aacute;s afectadas en la zona del Gran Caribe. Influyen en esta situaci&oacute;n la presencia de m&aacute;s de 50 industrias y centros contaminantes dentro del denominado recinto portuario, algunas de efecto tan significativo en la calidad del aire y de las aguas marinas como la Refiner&iacute;a &Ntilde;ico L&oacute;pez (<a href="#f_05">Fotograf&iacute;a 5</a>). La deforestaci&oacute;n de las franjas hidrorreguladoras de las corrientes de agua dulce que desembocan en la bah&iacute;a, el lento intercambio con aguas mar afuera, las malas pr&aacute;cticas de la poblaci&oacute;n circundante y el vertimiento de aguas residuales de origen dom&eacute;stico e industrial sin el tratamiento adecuado, tambi&eacute;n contribuyen a la contaminaci&oacute;n del cuerpo de agua y la acumulaci&oacute;n de contaminantes en el fondo de la bah&iacute;a (Nihon Suido Consultans, 2004).</p>     <p>Finalmente, en la relaci&oacute;n que maritimidad y turismo establecen dentro de La Habana no puede dejar de mencionarse la localizaci&oacute;n a solo 20 minutos del centro de la ciudad de las denominadas Playas del Este, una franja litoral de 12,6 kil&oacute;metros de longitud y un ancho variable que llega alcanzar los 58 metros en el &aacute;rea del M&eacute;gano, y que a pesar de constituir playas de excelente calidad guardan reservas potenciales para su explotaci&oacute;n.</p>     <p>Con tan solo 5 829 habitaciones disponibles, pero un potencial estimado de 17 359 habitaciones m&aacute;s, este polo ha encontrado dificultades para su mayor desarrollo por la descomercializaci&oacute;n de su planta hotelera, la falta de mantenimiento, ausencia de infraestructura y deterioro de la oferta complementaria, as&iacute; como el alto costo de inversi&oacute;n que demanda la creaci&oacute;n de un sistema de infraestructura hidrosanitaria adecuado (Direcci&oacute;n de Planificaci&oacute;n F&iacute;sica de Ciudad de La Habana, 2005). No obstante, la calidad de sus playas (<a href="#f_06">Fotograf&iacute;a 6</a>), las reservas de espacio no construido, su cercan&iacute;a al centro de la capital y a varias &aacute;reas protegidas que permitir&iacute;a vincular el turismo de sol y playa con ofertas culturales y de naturaleza, indican la factibilidad de impulsar su desarrollo m&aacute;s a&uacute;n cuando resulta el destino preferente del turismo local, que en verano fluye en cifras estimadas de hasta 200 mil visitantes por d&iacute;a. La creciente explotaci&oacute;n de gas y petr&oacute;leo en Playas del Este constituyen, asimismo, un factor de peso a considerar dentro de cualquier prop&oacute;sito de impulsar el turismo en esta franja del litoral habanero.</p>  <font size="3">    <p><b>CONCLUSIONES</b></p></font>      <p>A partir de todo lo anterior puede concluirse que el turismo en Cuba se ha convertido en una actividad de peso dentro de la econom&iacute;a nacional en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, alcanzando como plaza un tercer lugar en el Caribe insular. Se proyecta hacia el futuro con gran dinamismo, consciente del rol que puede continuar jugando para la econom&iacute;a del pa&iacute;s, y lo hace de manera responsable y comprometida con la sostenibilidad ambiental indispensable para su desarrollo.</p>     <p>Los aspectos m&aacute;s visibles de la relaci&oacute;n maritimidad-turismo en La Habana se encuentran en la propia fundaci&oacute;n de la ciudad y la conservaci&oacute;n de su centro hist&oacute;rico como punto de atracci&oacute;n tur&iacute;stica, alrededor del puerto que las origin&oacute;, las visuales y los valores paisaj&iacute;sticos que se establecen, la accesibilidad que el puerto estableci&oacute; con el resto del pa&iacute;s, y la existencia de potencialidades para el desarrollo tur&iacute;stico de La Habana, como las reservas de espacio no construido en el litoral, la disponibilidad y poca explotaci&oacute;n de las Playas del Este, las oportunidades para explotar el crucerismo y los recorridos mar&iacute;timos, a partir de la construcci&oacute;n de la infraestructura necesaria como marinas y terminales de cruceros.</p>     <p>La maritimidad se proyecta al futuro de La Habana pues su planeamiento y la propia estrategia del pa&iacute;s contemplan al turismo, y dentro de este a las actividades mar&iacute;timas como una alternativa viable y deseable que contribuir&aacute; a su desarrollo y transformaci&oacute;n espacial. Dentro de ese empe&ntilde;o a m&aacute;s largo plazo, resulta imprescindible el mejoramiento de las condiciones ambientales en la bah&iacute;a habanera, elemento articulador en gran medida del desarrollo tur&iacute;stico pretendido.</p>  <hr>  <font size="3">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></p></font>      <!-- ref --><p>Direcci&oacute;n de Planificaci&oacute;n F&iacute;sica de Ciudad de La Habana (2004). <i>Plan Especial de Ordenamiento Territorial y Urbano del Puerto y la Bah&iacute;a de La Habana, </i>La Habana, pp. 51-52.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000064&pid=S0121-3261201200010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Direcci&oacute;n de Planificaci&oacute;n F&iacute;sica de Ciudad de La Habana (2005). <i>Plan General de Ordenamiento Territorial y Urbanismo de Ciudad de La Habana 2006-2012. 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Cuba: tercer destino art&iacute;stico del Caribe insular. <i>Trabajadores. </i>Recuperado el 19 de enero de 2012 desde <a href="http://www.trabajadores.cu/news/2011/05/03/cuba-tercer-destino-turistico-del-caribe-insular" target="_blank">http://www.trabajadores.cu/news/2011/05/03/cuba-tercer-destino-turistico-del-caribe-insular</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000066&pid=S0121-3261201200010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Instituto de Geograf&iacute;a Tropical (2010). <i>Diagn&oacute;stico de la Base Econ&oacute;mica para el Modelo de Ordenamiento Ambiental Nacional. </i>&#91;Manuscrito no publicado&#93;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000067&pid=S0121-3261201200010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Quintana, R., Figuerola, M., Chirivella, M. Lima, D., Garc&iacute;a, A. &amp; Figueras, M.A. (2005). <i>Efectos y futuro del turismo en la econom&iacute;a cubana </i>(pp. 43-104). La Habana: INIE.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000068&pid=S0121-3261201200010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Men&eacute;ndez, M. (2004). La vivienda en La Habana Vieja. 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Recuperado el 3 de enero de 2012 desde <a href="http://www.one.cu/publicaciones/06turismoycomercio/Turismo%20en%20Cifras%20Cuba%202010.pdf" target="_blank">http://www.one.cu/publicaciones/06turismoycomercio/Turismo%20en%20Cifras%20Cuba%202010.pdf</a>. Consultado el 11 de enero de 2012.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000072&pid=S0121-3261201200010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>PCC (2011). <i>Lineamientos de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y social del Partido y la Revoluci&oacute;n. </i>VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. 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