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<journal-title><![CDATA[Tecné, Episteme y Didaxis: TED]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Universidad Pedagógica NacionalFacultad de Ciencia y Tecnología]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Razonamiento covariacional en el estudio de funciones cuadráticas]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad de Antioquia Matemática e Historia Grupo de investigación en Educación]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article discusses the results of a case study that describes a student´s covariatonal reasoning to deal with situations of variation associated with quadratic functions. The study was designed to develop a convergent line of inquiry (Yin, 2009) and was focused on the descriptions and actions performed by the student when facing one of the situations of variation. This experience helped the researchers describe the student´s reasoning and discover some implications for both the conceptual framework addressed in this study and the design of the classroom-oriented situations.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font size="2" face="verdana">     <p align="center"><font size="4"><b>Razonamiento covariacional en el estudio de funciones cuadr&aacute;ticas</b></font></p>      <p align="center"><font size="3"><b>Covariational reasoning in the quadratic function learning</b></font></p>      <p align="center">Jhony Alexander Villa-Ochoa<sup><a name="nu*"></a><a href="#num*">*</a></sup>      <p><sup><a name="num*"></a><a href="#nu*">*</a></sup> CIEP-ASDEM Grupo de investigaci&oacute;n en Educaci&oacute;n. Matem&aacute;tica e Historia-Universidad de Antioquia. Medell&iacute;n, Colombia. <a href="mailto:javo@une.net.co.">javo@une.net.co.</a></p>       <p>Art&iacute;culo recibido: 01-08-2010. aprobado: 04-05-2012</p><hr>       <p><font size="3"><b>Resumen:</b></font></p>   En este art&iacute;culo se usa el marco conceptual de Carlson et al. (2003) para discutir los resultados de un estudio de caso, el cual describe la forma como un estudiante razona covariacionalmente al enfrentarse a situaciones de variaci&oacute;n asociadas a funciones cuadr&aacute;ticas. El estudio se ide&oacute; para desarrollar una l&iacute;nea convergente de indagaci&oacute;n (Yin, 2009), la cual se centr&oacute; en las descripciones que el estudiante realizaba a medida que abordaba las situaciones dise&ntilde;adas para el estudio; dichas descripciones fueron trianguladas con las producciones escritas y los elementos te&oacute;ricos. Desde las acciones que el estudiante evidenci&oacute;, se pudo observar que el proceso de razonamiento covariacional no es un proceso lineal pero s&iacute; recursivo. As&iacute; mismo, este estudio de caso pone en evidencia el hecho de que existen estudiantes que pueden aproximarse a una interpretaci&oacute;n variacional de las concavidades de una gr&aacute;fica, sin que ello exija un estudio previo del c&aacute;lculo diferencial. Del estudio se desprenden algunas implicaciones tanto para el marco conceptual abordado en este estudio como para el dise&ntilde;o de situaciones orientadas al aula de clase.</p>       <p align="center"><b>Palabras clave:</b> Funci&oacute;n cuadr&aacute;tica, proceso de razonamiento, razonamiento covariacional, raz&oacute;n de cambio.</p><hr>        <p><font size="3"><b>Abstract:</b></font></p>      <p>This article discusses the results of a case study that describes a student&acute;s covariatonal reasoning to deal with situations of variation associated with quadratic functions. The study was designed to develop a convergent line of inquiry (Yin, 2009) and was focused on the descriptions and actions performed by the student when facing one of the situations of variation. This experience helped the researchers describe the student&acute;s reasoning and discover some implications for both the conceptual framework addressed in this study and the design of the classroom-oriented situations.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>Keywords:</b> Quadratic function, process of reasoning, covariational reasoning, reason for change.</p><hr>      <p><font size="3"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>      <p>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, parte de la literatura en educaci&oacute;n matem&aacute;tica resalta la importancia que tiene el reconocimiento de aspectos din&aacute;micos de algunos conceptos matem&aacute;ticos (Tall, 2009) y el estudio de procesos de variaci&oacute;n; de manera particular se llama la atenci&oacute;n sobre el valor de la percepci&oacute;n, la identificaci&oacute;n y la caracterizaci&oacute;n de la variaci&oacute;n en diferentes contextos para el desarrollo del pensamiento matem&aacute;tico (Cantoral y Farf&aacute;n, 1998; MEN, 2006; Posada y Villa-Ochoa, 2006; Cantoral, 2004; Dolores, 1999, 2007; Camargo y Guzm&aacute;n, 2005; Zandieh, 2000; Tall, 2009).</p>      <p>El estudio de la variaci&oacute;n representa una v&iacute;a para atender algunas de las dificultades que los estudiantes presentan en el establecimiento de conexiones entre aquellos conceptos de fuertes componentes din&aacute;micos, sus representaciones gr&aacute;ficas y el movimiento real de los objetos en sus contextos. Algunas de estas dificultades parecen estar asociadas al especial &eacute;nfasis que se presta en las aulas escolares, a los desarrollos procedimentales basados en manipulaciones algebraicas, descuidando en ocasiones sus aspectos conceptuales y las conexiones con otras &aacute;reas del conocimiento. En este sentido, Doorman y Gravemeijer (2009) afirman que muchas de las dificultades de los estudiantes, particularmente en los cursos de c&aacute;lculo, devienen de su poca familiarizaci&oacute;n con la construcci&oacute;n de modelos, sus prop&oacute;sitos, convenciones, representaciones y sus significados en t&eacute;rminos de las situaciones que se representan y el tipo de problemas que pueden resolverse.</p>      <p>Por otro lado, Carlson, Jacobs, Coe, Larsen y Hsu (2003) afirman que los estudiantes ingresan a la universidad con una comprensi&oacute;n deficiente sobre las funciones y que incluso estudiantes acad&eacute;micamente talentosos, tienen dificultad para modelar relaciones funcionales de situaciones que involucran la raz&oacute;n de cambio de una variable cuando var&iacute;a continuamente en una relaci&oacute;n dependiente con otra variable. En su trabajo, Carlson et al. (2003, p. 123) retoman las investigaciones de Kaput (1994), Rasmussen (2000), Zandieh (2000), entre otras, para llamar principalmente la atenci&oacute;n sobre la importancia de modelaci&oacute;n de relaciones funcionales para la interpretaci&oacute;n de modelos de eventos din&aacute;micos y para la comprensi&oacute;n de los conceptos principales del c&aacute;lculo. Como resultado de su investigaci&oacute;n, Carlson y sus colegas proponen un marco conceptual para el estudio del razonamiento covariacional, el cual incorpora cinco acciones mentales y cinco niveles, los cuales se describir&aacute;n m&aacute;s adelante.</p>      <p>Este art&iacute;culo retoma el marco conceptual propuesto por Carlson et al. (2003) para indagar, mediante un estudio de caso, por la forma como un estudiante razona cuando aborda situaciones de variaci&oacute;n asociadas a funciones cuadr&aacute;ticas. Este estudio de caso hace parte de una investigaci&oacute;n m&aacute;s amplia titulada "El concepto de funci&oacute;n en las matem&aacute;ticas escolares", financiada por el Centro de Investigaciones Educativas y Pedag&oacute;gicas de la Asociaci&oacute;n de Profesores del Municipio de Medell&iacute;n (ASDEM) y desarrollada en cooperaci&oacute;n con la Universidad de Antioquia.</p>      <p><font size="3"><b>Antecedentes del estudio</b></font></p>      <p>En Posada y Villa-Ochoa (2006) se reporta una investigaci&oacute;n que se fundament&oacute; en la importancia de una aproximaci&oacute;n variacional a la funci&oacute;n lineal. En su trabajo, estos autores llaman la atenci&oacute;n sobre la necesidad de que converjan elementos asociados a los sistemas de representaci&oacute;n y la modelaci&oacute;n matem&aacute;tica, cuando se piensa en una did&aacute;ctica del concepto de funci&oacute;n lineal a partir del estudio de la variaci&oacute;n. Estos autores cuestionan el excesivo &eacute;nfasis que se hace en la definici&oacute;n algebraica de la funci&oacute;n lineal en la introducci&oacute;n de tal concepto, ratificando que esta manera de introducirlo no siempre permite develar ni interpretar factores asociados a la variaci&oacute;n. Posada y Villa-Ochoa proponen que el estudio de la funci&oacute;n lineal debe comenzar a trav&eacute;s del estudio de situaciones que involucren la raz&oacute;n de cambio constante entre dos cantidades de magnitud, de tal manera que la funci&oacute;n lineal pueda aparecer como <I>"la relaci&oacute;n entre dos cantidades de magnitud cuya raz&oacute;n de cambio es constante" </I>(Posada y Villa-Ochoa, 2006, p. 96).</p>      <p>El estudio de la variaci&oacute;n en las aulas escolares tambi&eacute;n ha sido propuesto, en algunos de los documentos emanados del Ministerio de Educaci&oacute;n Nacional de Colombia (MEN, 1998, 2006), como una manera de aproximarse al desarrollo del pensamiento variacional. Refiri&eacute;ndose a este pensamiento, el Ministerio afirma que:</p>      <blockquote> &#91;El pensamiento variacional&#93;<I>tiene que ver con el reconocimiento, la percepci&oacute;n, la identificaci&oacute;n y la caracterizaci&oacute;n de la variaci&oacute;n y el cambio en diferentes contextos, as&iacute; como con su descripci&oacute;n, modelaci&oacute;n y representaci&oacute;n en distintos sistemas o registros simb&oacute;licos, ya sean verbales, ic&oacute;nicos, gr&aacute;ficos o algebraicos.</I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  <I>Uno de los prop&oacute;sitos de cultivar el pensamiento variacional es construir desde la Educaci&oacute;n B&aacute;sica Primaria distintos caminos y acercamientos significativos para la comprensi&oacute;n y uso de los conceptos y procedimientos de las funciones y sus sistemas anal&iacute;ticos, para el aprendizaje con sentido del c&aacute;lculo num&eacute;rico y algebraico y, en la Educaci&oacute;n Media, del c&aacute;lculo diferencial e integral. Este pensamiento cumple un papel preponderante en la resoluci&oacute;n de problemas sustentados en el estudio de la variaci&oacute;n y el cambio, y en la modelaci&oacute;n de procesos de la vida cotidiana, las ciencias naturales y sociales y las matem&aacute;ticas mismas. </I>(MEN, 2006, p. 66) </blockquote>      <p>De lo anterior puede interpretarse que uno de los prop&oacute;sitos de la matem&aacute;tica en la Educaci&oacute;n B&aacute;sica no es &uacute;nicamente el manejo de variados sistemas matem&aacute;ticos conceptuales y simb&oacute;licos, sino tambi&eacute;n el desarrollo de un <I>pensamiento variacional</I>. Este, como su nombre lo indica, pone su acento en el estudio sistem&aacute;tico de la noci&oacute;n de variaci&oacute;n en diferentes escenarios de otras ciencias, de la vida cotidiana y de la misma matem&aacute;tica. En particular, la variaci&oacute;n implica la covariaci&oacute;n y correlaci&oacute;n de magnitudes cuantificadas num&eacute;ricamente.</p>      <p>Con base en los resultados de la investigaci&oacute;n de Posada y Villa-Ochoa, y teniendo los elementos declarados por el MEN (2006) sobre la importancia de incorporar el estudio de la variaci&oacute;n en las aulas escolares, se propuso la realizaci&oacute;n de una investigaci&oacute;n que diera cuenta de una manera en que se pudiese abordar el concepto de funci&oacute;n desde una perspectiva variacional, investigaci&oacute;n de la cual este art&iacute;culo se deriva.</p>      <p><font size="3"><b>Elementos te&oacute;ricos</b></font></p>      <p>El marco conceptual usado para describir el razonamiento covariacional en este estudio de caso fue el propuesto por Carlson et al. (2003). En dicho marco, los autores interpretan al razonamiento covariacional como "l<I>as actividades cognitivas implicadas en la coordinaci&oacute;n de dos cantidades que var&iacute;an mientras se atiende a las formas en que cada una de ellas cambia con respecto a la otra"</I>(p. 124). Con base en esta descripci&oacute;n, Carlson y sus colaboradores proponen un marco conceptual que involucra un conjunto de cinco acciones mentales y cinco niveles, con los cuales se describe la manera en la cual los estudiantes razonan cuando se enfrentan a eventos din&aacute;micos.</p>      <p>El marco conceptual en menci&oacute;n considera las im&aacute;genes de covariaci&oacute;n como evolutivas, en los t&eacute;rminos de Piaget, y que por tanto son susceptibles de describirse mediante niveles que emergen en sucesi&oacute;n ordenada. Seg&uacute;n Carlson et al. (2003), el concepto de imagen que usan en su marco es coherente con la descripci&oacute;n proporcionada por Thompson (1994b) como "<I>din&aacute;mica que se origina en acciones corporales y movimientos de la atenci&oacute;n, y como la fuente y el veh&iacute;culo de las operaciones mentales</I>" (p. 124). As&iacute; mismo, el marco conceptual acoge las expresiones <I>procesos de pensamiento pseudoanal&iacute;ticos y comportamientos pseudoanal&iacute;ticos</I> los cuales, seg&uacute;n Carlson y sus colaboradores, fueron introducidas por Vinner (1997) y se asocian en su orden con "<I>procesos de pensamiento y comportamientos que ocurren sin comprensi&oacute;n y los comportamientos pseudoanal&iacute;ticos son producidos por procesos de pensamiento pseudoanal&iacute;ticos</I>" (Carlson et al., 2003, p. 125).</p>      <p>Las acciones mentales que componen el marco conceptual se muestran en la <a href="#tb1">Tabla 1</a>.</p>      <p>Con base en estas acciones mentales, Carlson y sus colegas clasifican a los estudiantes en niveles (ver <a href="#tb2">Tabla 2</a>), de acuerdo con la imagen global que parece sustentar a las varias acciones mentales que esa persona exhibe en el contexto de un problema o tarea.</p>      <p align="center"><a name="tb1"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02tb1.jpg"></p>     <p align="center"><a name="tb2"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02tb2.jpg"></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>El estudio</b></font></p>      <p>Como se mencion&oacute; anteriormente, el estudio que se reporta en este art&iacute;culo hace parte de una investigaci&oacute;n m&aacute;s amplia, en la cual se abord&oacute; el estudio del concepto de funci&oacute;n en las matem&aacute;ticas escolares; particularmente se resaltan aspectos relativos a la importancia de un enfoque variacional del concepto de funci&oacute;n cuadr&aacute;tica. El enfoque de la variaci&oacute;n para este concepto se ha justificado en la investigaci&oacute;n, tanto desde argumentos hist&oacute;ricos y epistemol&oacute;gicos como del orden de lo did&aacute;ctico, tal y como se reporta en Mesa y Villa-Ochoa (2008, 2009) y Villa-Ochoa (2008).</p>      <p><font size="3"><b>El dise&ntilde;o</b></font></p>      <p>Dado que este estudio puso especial atenci&oacute;n a las formas como el estudiante razona, reconociendo los elementos asociados a la variaci&oacute;n en la soluci&oacute;n de un problema, se adopt&oacute; como m&eacute;todo de investigaci&oacute;n el <I>estudio de caso</I>, el cual se asume como el "<I>m&eacute;todo empleado para estudiar a un individuo o una instituci&oacute;n </I>&#91;en este caso un fen&oacute;meno educativo&#93; <I>en un entorno o situaci&oacute;n &uacute;nica y de una forma lo m&aacute;s intensa o detallada posible</I>" (Salkind, 1999, p. 211). Por su parte, Yin (2009) establece que un estudio de caso es una indagaci&oacute;n emp&iacute;rica que investiga un fen&oacute;meno contempor&aacute;neo al interior de su contexto real de existencia, cuando los l&iacute;mites entre el fen&oacute;meno y el contexto no son claramente evidentes. De igual manera, Hern&aacute;ndez et al. (2006) se apoyan en los trabajos de Mertens (2005) para afirmar que "&#91;un estudio de caso&#93; <I>constituye un m&eacute;todo para aprender respecto a una instancia compleja, basado en un entendimiento comprehensivo de esta instancia como un "todo" y su contexto, mediante datos e informaci&oacute;n obtenidos por descripciones y an&aacute;lisis extensivos</I>" (p. 223).</p>      <p>Para este estudio se dise&ntilde;&oacute; una secuencia de actividades que fue ideada para desarrollar una l&iacute;nea convergente de indagaci&oacute;n, lo cual implic&oacute; que en cada una de las situaciones abordadas por el estudiante se hicieran preguntas en torno al <I>qu&eacute;</I>, <I>c&oacute;mo</I>, <I>cu&aacute;nto</I> cambian las cantidades y los cambios mismos que intervienen en las situaciones. Dicha indagaci&oacute;n convergente se bas&oacute; en un proceso de continua triangulaci&oacute;n de las fuentes de informaci&oacute;n (Yin, 2009). La informaci&oacute;n se construy&oacute; a partir del di&aacute;logo presentado con el estudiante a medida que se involucraba en el desarrollo de las actividades. Dicho di&aacute;logo fue registrado en audio para posteriormente ser transcrito y analizado a la luz de los referentes te&oacute;ricos usados. De igual manera, tambi&eacute;n se usaron las producciones escritas del estudiante, las cuales se convirtieron en evidencia para interpretar la manera como el estudiante razonaba.</p>      <p>El desarrollo de este art&iacute;culo se fundamenta en el caso de Santiago, un estudiante de &uacute;ltimo grado de bachillerato (15-17 a&ntilde;os) que hab&iacute;a sido reportado por sus profesores de matem&aacute;ticas como un estudiante inquieto y que mostraba agrado por el &aacute;rea. Santiago fue seleccionado de un grupo de 19 estudiantes que ven&iacute;an cursando una asignatura de prec&aacute;lculo, donde se aborda el concepto de funci&oacute;n y se prepara el trabajo para iniciar posteriormente un curso de c&aacute;lculo diferencial. Aunque Santiago hab&iacute;a evidenciado durante las clases pocas habilidades para el tratamiento algor&iacute;tmico, s&iacute; mostraba un buen compromiso en actividades que implicaran determinados razonamientos; adicionalmente, este estudiante hab&iacute;a demostrado habilidades comunicativas, lo cual jug&oacute; un papel determinante a la hora de identificar sus estilos de razonamiento.</p>      <p><font size="3"><b>Un instrumento</b></font></p>      <p>Una de las situaciones que Santiago abord&oacute; en este estudio se dise&ntilde;&oacute; con el software Cabri II; consist&iacute;a en describir y reconocer la variaci&oacute;n del &aacute;rea de un rect&aacute;ngulo inscrito en un cuadrado a medida que se mov&iacute;a el punto A en la ilustraci&oacute;n 1</p>      <p align="center"><a name="il1"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02il1.jpg"></p>       <p>La situaci&oacute;n se dise&ntilde;&oacute; para desarrollarse en tres momentos. El primero de ellos (variaci&oacute;n cualitativa) tuvo como prop&oacute;sito el reconocimiento y descripci&oacute;n de la variaci&oacute;n mediante un acercamiento de tipo cualitativo al contexto din&aacute;mico. Se pretend&iacute;a que el estudiante abordara la pregunta &iquest;qu&eacute; cambia?, de tal manera que reconociera cantidades como: longitud del lado del cuadrado, longitud del segmento PA, per&iacute;metro del rect&aacute;ngulo, &aacute;rea del rect&aacute;ngulo, &aacute;rea del cuadrado, &aacute;rea interior al cuadrado y exterior al rect&aacute;ngulo. Este momento fue tambi&eacute;n dise&ntilde;ado de tal modo que el estudiante pudiera establecer relaciones de dependencia entre las cantidades e hiciera una primera aproximaci&oacute;n a la pregunta &iquest;c&oacute;mo cambia?</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El segundo momento (cuantificaci&oacute;n de la variaci&oacute;n) se dise&ntilde;&oacute; para que el estudiante abordara con mayor profundidad las preguntas c&oacute;mo y cu&aacute;nto cambia. Promoviendo al estudiante hacia el uso de algunas de las herramientas del Cabri (transferencia de medidas, &aacute;rea, tabla, entre otras), se esperaba que el estudiante estableciera los valores que toman el segmento PA y el rect&aacute;ngulo inscrito, y a partir de all&iacute; conjeturara sobre algunas relaciones entre ellas.</p>        <p>El tercer momento (construcci&oacute;n de la representaci&oacute;n gr&aacute;fica) se dise&ntilde;&oacute; de tal manera que el estudiante diera cuenta de la construcci&oacute;n de una gr&aacute;fica del movimiento implicado en la situaci&oacute;n. En la construcci&oacute;n, el estudiante pod&iacute;a usar herramientas del software como: rectas, transferencias de medidas, traza, entre otras. En la siguiente ilustraci&oacute;n se muestra la construcci&oacute;n de la gr&aacute;fica en donde el segmento OR es la medida de PA y el segmento RS representa el &aacute;rea. La gr&aacute;fica se construye con la traza del punto S conforme se mueve el punto A del cuadrado.</p>        <p align="center"><a name="il2"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02il2.jpg"></p>       <p><font size="3"><b>Resultados</b></font></p>      <p><b>Los primeros niveles</b></p>      <p>Conforme al primer momento de la situaci&oacute;n, Santiago asoci&oacute; inicialmente los cambios en el "tama&ntilde;o" del rect&aacute;ngulo inscrito con los cambios en la posici&oacute;n del punto A. Las verbalizaciones de Santiago dieron cuenta de que su primer acercamiento a la situaci&oacute;n se dio de manera cualitativa, mediante el reconocimiento de ciertas caracter&iacute;sticas del cambio, por ejemplo, la correlaci&oacute;n directa e inversa. En el siguiente di&aacute;logo se observa un ejemplo de este reconocimiento:</p>      <p align="center"><a name="dg1"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02dg1.jpg"></p>      <p>Se observa en el di&aacute;logo c&oacute;mo Santiago coordina los cambios de una variable con los de otra. Seg&uacute;n Carlson et al. 2003), este reconocimiento corresponde la primera acci&oacute;n mental de su marco	conceptual. As&iacute; mismo, puede identificarse la segunda acci&oacute;n mental cuando el estudiante verbaliza que a medida que el punto A avanza, el rect&aacute;ngulo se acerca a un cuadrado y luego de la mitad vuelve a ser un rect&aacute;ngulo como el inicial. Con estas descripciones Santiago ofrece de manera cualitativa sus primeras explicaciones sobre la pregunta &iquest;c&oacute;mo cambia?      <p>Centrando la atenci&oacute;n en el rect&aacute;ngulo inscrito y con la posibilidad de experimentar reiteradamente, Santiago identific&oacute; otras caracter&iacute;sticas de la situaci&oacute;n; por ejemplo, pudo determinar que cuando la longitud del lado PA se anula o iguala al lado del cuadrado, el rect&aacute;ngulo se convierte en un segmento y por tanto su &aacute;rea se anula. Hasta este momento de la situaci&oacute;n, el razonamiento de Santiago se basaba solo en las im&aacute;genes visuales proporcionadas por el software. De igual manera, en el di&aacute;logo presentado entre Santiago y el investigador no hab&iacute;a evidencia de caracter&iacute;sticas que se pudieran asociar a las acciones mentales 3, 4, o 5 del marco conceptual abordado en este estudio. Estos elementos permiten concluir que Santiago, en este momento de la discusi&oacute;n, puede ubicarse en un nivel N&ordm;2 (Direcci&oacute;n) del Marco conceptual de Carlson et al. (2003).</p>      <p><font size="3"><b>Cuantificaci&oacute;n de la covariaci&oacute;n</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cuando el investigador solicit&oacute; a Santiago una justificaci&oacute;n que trascendiera la evidencia visual, para validar su conjetura sobre la forma de cuadrado que el rect&aacute;ngulo adquiere cuando el punto A est&aacute; en la mitad del lado superior del cuadrado exterior, Santiago evidenci&oacute; la necesidad de incorporar datos cuantitativos para algunas de las longitudes de los elementos en cuesti&oacute;n, de tal manera que le permitiera realizar c&aacute;lculos para probar su conjetura.</p>      <p>Con un valor num&eacute;rico particular del lado PA, Santiago intenta calcular uno de los lados del rect&aacute;ngulo inscrito; sin embargo, al no recordar el procedimiento del teorema de Pit&aacute;goras, Santiago pregunt&oacute; si el software ofrec&iacute;a el valor del &aacute;rea y posteriormente lo solicit&oacute;.</p>      <p>En el siguiente di&aacute;logo se pueden inferir algunas de las relaciones de covariaci&oacute;n que Santiago comienza a establecer con ayudar de los recursos num&eacute;ricos del software.</p>      <p align="center"><a name="dg2"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02dg2.jpg"></p>      <p>Con las observaciones que Santiago hizo del comportamiento num&eacute;rico del &aacute;rea, ratific&oacute; que se encuentra en el nivel N&ordm;2 del razonamiento.</p>      <p>En el siguiente fragmento de la discusi&oacute;n, Santiago intenta hacer un an&aacute;lisis de la variaci&oacute;n mediante la divisi&oacute;n del lado del cuadrado exterior en cuatro segmentos iguales:</p>      <p align="center"><a name="dg3"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02dg3.jpg"></p>      <p>En este fragmento el estudiante hace una subdivisi&oacute;n del lado del cuadrado en intervalos cuya longitud es de &frac14; de dicho lado. Por sugerencia del investigador, Santiago construye una tabla para registrar los valores calculados del movimiento del punto A cada &frac14; del valor del lado, describe el valor del cambio en cada uno de los cuatro intervalos. Este tipo de comportamientos est&aacute; en coherencia con el descriptor asociado a la acci&oacute;n mental 3 y por tanto se puede decir que Santiago evolucion&oacute; al nivel N&ordm;3.</p>      <p>Seguidamente, el investigador le sugiere tomar intervalos iguales a la unidad, ante lo cual Santiago construye nuevamente una tabla. En la siguiente trascripci&oacute;n, Santiago evidencia en su razonamiento una aproximaci&oacute;n al cuarto nivel de razonamiento (<I>nivel de raz&oacute;n</I>), mediante el an&aacute;lisis cuantitativo a trav&eacute;s de una tabla.</p>      <p align="center"><a name="dg4"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02dg4.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="dg5"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02dg5.jpg"></p>       <p>Se observa en este di&aacute;logo c&oacute;mo Santiago reconoce la raz&oacute;n de cambio promedio como la cantidad que relaciona el cambio en la variable &aacute;rea con los cambios discretos de la variable lado del segmento. Seg&uacute;n Carlson et al. (2003) este tipo de elementos evidencia una acci&oacute;n mental 4, y por tanto, se aproxima al cuarto nivel de razonamiento. </p>      <p><b>La evocaci&oacute;n de un nivel previo</b></p>      <p>En este momento, el investigador le solicita al estudiante una gr&aacute;fica cartesiana que represente la relaci&oacute;n de variaci&oacute;n que se observa en la situaci&oacute;n. Santiago construye la gr&aacute;fica que se observa en la <a href="#il3">ilustraci&oacute;n 3 (a)</a>. El investigador solicit&oacute; al estudiante una justificaci&oacute;n del porqu&eacute; de la gr&aacute;fica, para lo cual Santiago adujo <I>im&aacute;genes </I>propias de la acci&oacute;n mental, es decir, al reconocimiento de relaciones directa e inversa entre las cantidades y a los valores extremos y medio del &aacute;rea: "<I>Cuando el lado es cero el &aacute;rea es cero, cuando llega a 3.5 llega a su mayor &aacute;rea, cuando este </I>&#91;se&ntilde;alando el punto A&#93;<I> llega a siete cent&iacute;metros el &aacute;rea es cero"."Porque mientras m&aacute;s se acerque el punto A a 3.5 cms., el &aacute;rea llega a su mayor&iacute;a de &aacute;rea. Entre m&aacute;s se aleje, se acerca a cero".</I></p>      <p>Este comportamiento puede interpretarse como una "demanda" que Santiago hace de su razonamiento en el nivel N&ordm; 2 en el momento de cambiar el contexto de la representaci&oacute;n. Para Santiago las rectas parecen ser la forma m&aacute;s precisa de representar la correlaci&oacute;n entre las dos cantidades que intervienen en la situaci&oacute;n; de este modo, el estudiante parece omitir el razonamiento descrito por la acci&oacute;n mental 3 que hab&iacute;a alcanzado por medio del an&aacute;lisis tabular descrito anteriormente.</p>      <p>El investigador cuestiona la construcci&oacute;n de Santiago y le solicita que justifique por qu&eacute; considera que la gr&aacute;fica es un par de rectas. En ese momento Santiago presenta un comportamiento <I>pseudoanal&iacute;tico</I>, superponiendo un tramo de gr&aacute;fica creciente c&oacute;ncava hacia arriba a la gr&aacute;fica de la <a href="#il3">ilustraci&oacute;n 3 (a)</a>, sin presentar ning&uacute;n comentario que diera a entender el tipo de razonamiento que le llevaba a ese resultado. Despu&eacute;s de un momento de quedarse en silencio, Santiago present&oacute; la gr&aacute;fica de la <a href="#il3">ilustraci&oacute;n 3 (b)</a>, present&aacute;ndose el siguiente di&aacute;logo:</p>      <p align="center"><a name="il3"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02il3.jpg"></p>     <p align="center"><a name="il4"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02il4.jpg"></p>      <p>En este extracto del di&aacute;logo parece que Santiago reconociera algunos aspectos de la rapidez con la que cambia la variaci&oacute;n y los hubiera asociado con la concavidad de la gr&aacute;fica. Con el &aacute;nimo de profundizar en este hecho, el investigador solicit&oacute; a Santiago el uso de la herramienta tabla del <I>software </I>Cabri II y construirla con intervalos de 0.5 de longitud. Los resultados de esta fase del trabajo se describen en el siguiente apartado.</p>      <p><font size="3"><b>Hacia el cambio de la rapidez de la variaci&oacute;n </b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De un modo general, una funci&oacute;n representa la variaci&oacute;n de dos cantidades de magnitud que intervienen en un fen&oacute;meno; as&iacute; mismo, la derivada de dicha funci&oacute;n da cuenta de velocidad o rapidez de la variaci&oacute;n. En este mismo sentido, una interpretaci&oacute;n variacional de la segunda derivada implica el reconocimiento del cambio de la rapidez de la variaci&oacute;n, lo cual se asocia gr&aacute;ficamente con las concavidades de la funci&oacute;n. En el razonamiento de Santiago parece haber evidencia de un acercamiento a un entendimiento de las concavidades de la gr&aacute;fica mediante el estudio de la raz&oacute;n de cambio promedio. Lo cual puede observarse en el siguiente di&aacute;logo:</p>      <p align="center"><a name="il5"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02il5.jpg"></p>      <p>Se le solicit&oacute; a Santiago una construcci&oacute;n m&aacute;s detallada de la gr&aacute;fica, es decir, teniendo en cuenta el trazo ortogonal de los ejes, escala en la ubicaci&oacute;n de puntos, etc. El proceso de construcci&oacute;n que evidenci&oacute; el estudiante consisti&oacute; en la ubicaci&oacute;n punto a punto de las coordenadas correspondientes a la primera mitad de la par&aacute;bola. En algunas de sus verbalizaciones, Santiago hizo alusi&oacute;n a valores incrementales como forma de cuantificar el cambio, as&iacute;: <I>"Los siguientes 0.5 cms. aument&oacute; 5.5 cms. </I>&#91;cuadrados&#93; <I>lleg&oacute; a 12 cms. </I>&#91;cuadrados&#93;". Despu&eacute;s de ubicar los puntos y antes de trazar la curva suave, se confront&oacute; al estudiante entre lo que estaba construyendo y la primera gr&aacute;fica elaborada (<a href="#il3">ilustraci&oacute;n 3 (a)</a>). El razonamiento de Santiago se observa en el siguiente di&aacute;logo: </p>      <p align="center"><a name="il6"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02il6.jpg"></p>      <p>Este comentario permite confirmar el acercamiento de Santiago a la relaci&oacute;n entre la rapidez del cambio de la funci&oacute;n y la concavidad en la representaci&oacute;n gr&aacute;fica.</p>      <p>La otra mitad de la gr&aacute;fica la construye aludiendo a la relaci&oacute;n sim&eacute;trica que el estudiante reconoci&oacute; tanto en el movimiento del rect&aacute;ngulo inscrito como en la tabla.</p>      <p align="center"><a name="il7"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02il7.jpg"></p>      <p>La curva suave que traz&oacute; Santiago no implic&oacute; comprensi&oacute;n alguna de la raz&oacute;n de cambio instant&aacute;nea, ni de la continuidad de las variables presentadas en la gr&aacute;fica. Sin embargo, se observ&oacute; que el estudiante trazaba las curvas suaves atendiendo a la costumbre de hacerlo ante un conjunto de puntos. Al cuestionarlo al respecto, el estudiante se&ntilde;al&oacute; una generalizaci&oacute;n a muchos m&aacute;s puntos que se pueden trazar en el intermedio. Al respecto Santiago dice: <I>"Dependiendo de c&oacute;mo cuadramos la longitud, pues c&oacute;mo organiz&aacute;ramos la tablita, pues ser&iacute;a lo mismo, dar&iacute;a la misma l&iacute;nea, si lo acomod&aacute;ramos en esta misma cosa </I>&#91;gr&aacute;fica&#93;<I> siempre dar&iacute;a la misma l&iacute;nea </I>&#91;curva&#93;<I>".</I></p>      <p>Se observa entonces que existe una interpretaci&oacute;n cualitativa de la concavidad de las gr&aacute;ficas asociada al cambio de la raz&oacute;n de cambio promedio. Este tipo de interpretaci&oacute;n ofrece un significado a un posterior trabajo en un curso formal de c&aacute;lculo.</p>       <p><font size="3"><b>Una interpretaci&oacute;n de gr&aacute;ficas cartesianas desde la covariaci&oacute;n</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El trabajo desarrollado hasta este punto le permiti&oacute; a Santiago establecer el criterio "<I>si el cambio crece m&aacute;s r&aacute;pido se traza as&iacute; </I>&#91;c&oacute;ncava hacia arriba&#93;" y an&aacute;logamente para el tramo c&oacute;ncavo hacia abajo, y generalizarlo para explicar el comportamiento de fen&oacute;menos a trav&eacute;s de sus gr&aacute;ficas. Este tipo de comportamientos puede observarse en las explicaciones que el estudiante ofrece a las gr&aacute;ficas presentadas en las <a href="#il8">ilustraci&oacute;nes 5 (a) y (b)</a>. Las gr&aacute;ficas fueron presentadas al estudiante con el enunciado de la situaci&oacute;n que se analiza en este art&iacute;culo; es decir, el &aacute;rea de un rect&aacute;ngulo inscrito que var&iacute;a de acuerdo con los cambios en la longitud PA en un lado. El estudiante deb&iacute;a describir el comportamiento de las cantidades de magnitud bajo el supuesto que las gr&aacute;ficas presentadas a continuaci&oacute;n representaran la relaci&oacute;n entre dichas cantidades.</p>      <p align="center"><a name="il8"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02il8.jpg"></p>     <p align="center"><a name="tb1"></a><img src="img/revistas/ted/n31/n31a02il9.jpg"></p>      <p>En las verbalizaciones de Santiago se observa c&oacute;mo logra identificar visualmente las concavidades tanto en tramos crecientes como decrecientes de las gr&aacute;ficas. Adicionalmente asocia el cambio de las concavidades con el cambio creciente a decreciente o rec&iacute;procamente de la raz&oacute;n de cambio. Este tipo de comportamientos se vinculan con la acci&oacute;n mental AM5; sin embargo, es claro que Santiago no ha alcanzado una comprensi&oacute;n de la raz&oacute;n de cambio instant&aacute;nea, y por tanto no puede ubicarse en el nivel 5 (raz&oacute;n instant&aacute;nea) tal y como lo sugiere el marco conceptual.</p>      <p>En este sentido, los comportamientos de Santiago permiten colegir que un abordaje de la raz&oacute;n de cambio promedio y los cambios de esta, permite la creaci&oacute;n de una imagen de las concavidades de la gr&aacute;fica asociadas al razonamiento covariacional, lo cual se encuentra en las bases para una posterior interpretaci&oacute;n de la segunda derivada.</p>      <p><font size="3"><b>Discusi&oacute;n</b></font></p>      <p>Las preguntas por el <I>qu&eacute; </I>y <I>c&oacute;mo var&iacute;an</I> marcaron el punto de partida de Santiago para una descripci&oacute;n cualitativa de la variaci&oacute;n en la situaci&oacute;n. Estas dos preguntas fueron trascendentales para la determinaci&oacute;n de las AM1 y AM2, con lo que se pudo ubicar a Santiago en el N2 de razonamiento covariacional. En este estudio, no solo se identificaron las acciones mentales presentes en el razonamiento de un estudiante sino que, al investigador cuestionar, confrontar y solicitar justificaciones, actu&oacute; como mediador en la evoluci&oacute;n de dicho razonamiento. En este sentido, el marco conceptual de Carlson y sus colegas, m&aacute;s all&aacute; de concebirse como un instrumento para rotular los niveles de razonamiento del estudiante, se convirti&oacute; en una herramienta que permiti&oacute; describir la evoluci&oacute;n de razonamiento covariacional de Santiago.</p>      <p>El razonamiento covariacional entendido como un proceso que evoluciona a trav&eacute;s de los diferentes niveles propuestos en el marco conceptual abordado en este estudio, no es un proceso lineal y, contrario a ello, es un fen&oacute;meno recursivo. En este estudio, Santiago evidenci&oacute; comportamientos en los que se remit&iacute;a a acciones mentales pertenecientes a niveles precedentes. Sin embargo, este hecho, en lugar de interpretarse como un retroceso en el nivel de razonamiento, parece ser una actividad con la cual el estudiante re-visa y fortalece su entendimiento de la variaci&oacute;n para continuar avanzando en sus niveles de razonamiento covariacional. Este comportamiento de Santiago permite confirmar una vez m&aacute;s que no hay una trasferencia inmediata ni autom&aacute;tica de la comprensi&oacute;n obtenida de un sistema de representaci&oacute;n a otra; por tanto, es importante promover el uso de diferentes representaciones y formular nuevas investigaciones en este campo de la representaci&oacute;n y el razonamiento covariacional.</p>      <p>El caso de Santiago evidencia que la evoluci&oacute;n del nivel asociado a la <I>raz&oacute;n promedio</I>, al nivel correspondiente a la <I>raz&oacute;n de cambio instant&aacute;nea</I> puede ser compleja, no inmediata y requerir de otros desarrollos conceptuales propios de la matem&aacute;tica continua (por ejemplo l&iacute;mites y derivadas) que permitan al estudiante "<I>una consciencia de que la raz&oacute;n de cambio instant&aacute;nea resulta de refinamientos m&aacute;s y m&aacute;s peque&ntilde;os en la raz&oacute;n de cambio promedio</I>" (Carlson et al., 2003, p. 129). Otros investigadores han llamado la atenci&oacute;n en este hecho: por ejemplo, en el marco conceptual para la comprensi&oacute;n de la derivada propuesto por Zandieh (2000), se usa la concepci&oacute;n proceso-objeto y la notaci&oacute;n de Leibniz para expresar que mediante la consolidaci&oacute;n de la raz&oacute;n promedio con incrementos cada vez mas peque&ntilde;os en el denominador, se puede llegar a la raz&oacute;n de cambio instant&aacute;nea. Sin embargo, este proceso evolutivo requiere de nuevos desarrollos y de investigaci&oacute;n m&aacute;s profunda para su caracerizaci&oacute;n.</p>      <p>Sea cualquiera la naturaleza de la evoluci&oacute;n de la raz&oacute;n promedio a la raz&oacute;n instant&aacute;nea, lo cierto es que, a pesar de que Santiago no alcanz&oacute; a desarrollar una noci&oacute;n de la raz&oacute;n de cambio instant&aacute;nea, s&iacute; logr&oacute; construir curvas suaves basado en procesos de generalizaci&oacute;n "incompleta" y as&iacute; evidenciar algunos comportamientos que asocian la concavidad de una gr&aacute;fica con la forma como cambia la rapidez de la variaci&oacute;n, lo cual se convierte en las bases para un entendimiento m&aacute;s significativo de la segunda derivada, cuando posteriormente se desenvuelva en un curso de c&aacute;lculo. En otras palabras, se observa en Santiago que hizo aproximaciones cualitativas a nociones del c&aacute;lculo sin que necesariamente haya construido una noci&oacute;n de la raz&oacute;n de cambio instant&aacute;nea y sin que haya cursado una asignatura formal de c&aacute;lculo diferencial.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se presenta tambi&eacute;n para la discusi&oacute;n que una introducci&oacute;n de la funci&oacute;n cuadr&aacute;tica en la cual se promueva el razonamiento covariacional, posibilitar&iacute;a un entendimiento de dicho concepto como <I>la relaci&oacute;n entre dos cantidades de magnitud cuya raz&oacute;n de cambio (promedio </I> <I>o instant&aacute;nea) var&iacute;a linealmente</I>, lo cual viene siendo defendido en Villa-Ochoa (2008). Este tipo de abordaje implicar&iacute;a un estudio previo de la funci&oacute;n lineal en los mismos t&eacute;rminos variacionales, tal y como defendieron Posada y Villa-Ochoa (2006). Para el estudio de la raz&oacute;n de cambio y del cambio de esta misma, el uso de <I>software </I>puede dinamizar las situaciones recreando patrones de covariaci&oacute;n que le posibilitar&iacute;an al estudiante el reconocimiento descripci&oacute;n y cuantificaci&oacute;n de dichos patrones.</p>      <p><font size="3"><b>Conclusiones</b></font></p>      <p>Los niveles de razonamiento covariacional presentados en el marco conceptual de Carlson et al. (2003), parecen describir el razonamiento presentado por Santiago en el estudio de situaciones din&aacute;micas. Al asumir el razonamiento como un proceso que evoluciona a trav&eacute;s de los niveles presentados en el marco conceptual, se debe resaltar la importancia que tuvo:</p>      <blockquote> 1. La actividad experimental. Al presentar la situaci&oacute;n en el <I>software</I> din&aacute;mico, Santiago pudo manipular repetidamente las cantidades, de tal manera que pudo ir construyendo aserciones que validaba o refutaba con los datos obtenidos experimentalmente.      <p>2. El uso de diferentes contextos o usos de las representaciones. Las representaciones juegan un papel muy importante en el razonamiento y en la comprensi&oacute;n de los conceptos matem&aacute;ticos. El caso de Santiago, pone en evidencia la existencia de estudiantes en los cuales se hace necesario promover traslaciones entre los contextos de representaci&oacute;n, lo cual puede posibilitarles avances en sus niveles de razonamiento covariacional. De este modo se formulan nuevos planteamientos para futuras investigaciones.      <p>3. El di&aacute;logo a trav&eacute;s de preguntas. La pregunta cumpli&oacute; un papel trascendental para promover la evoluci&oacute;n en el razonamiento, ya que permiti&oacute; que el estudiante reflexionara sobre sus propias ideas, se confrontara continuamente con sus respuestas y buscara algunas justificaciones para validar sus consideraciones.</p> </blockquote>      <p>Este estudio solicita una extensi&oacute;n del marco conceptual de Carlson y sus colaboradores, en cuanto a las actividades cognitivas involucradas en la evoluci&oacute;n del razonamiento a trav&eacute;s de los diferentes niveles, de tal manera que el razonamiento sea un proceso din&aacute;mico, que va ganando diferentes niveles de sofisticaci&oacute;n en la medida que se experimentan nuevas situaciones y contextos y usos de las representaciones. As&iacute; mismo, se hace necesario profundizar en las acciones mentales que le posibilitan al estudiante un razonamiento en t&eacute;rminos de la transformaci&oacute;n de la raz&oacute;n de cambio, y analizar la no dependencia de este tipo de razonamiento del nivel asociado a la raz&oacute;n de cambio instant&aacute;nea.</p>      <p>Por otro lado, es necesario indagar por las acciones mentales involucradas en la evoluci&oacute;n del nivel de raz&oacute;n promedio al de raz&oacute;n de cambio instant&aacute;nea y analizar el papel que juegan los conceptos de l&iacute;mite, derivada y continuidad en dicha evoluci&oacute;n.</p>      <p>Finalmente, el estudio de este caso deja en evidencia que el estudio de la funci&oacute;n cuadr&aacute;tica abordado desde una perspectiva variacional puede ir mucho m&aacute;s all&aacute; de la tradicional secuencia:</p>      <p>Definici&oacute;n algebraica &rarr; estudio de propiedades &rarr; c&aacute;lculos procedimentales &rarr; aplicaciones.</p> 	     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En dicha secuencia, generalmente el &eacute;nfasis se pone en los elementos procedimentales que permiten determinar algunas caracter&iacute;sticas como crecimientos, decrecimientos, concavidades, puntos m&aacute;ximos o m&iacute;nimos (v&eacute;rtices), pero en la mayor&iacute;a de los casos estas caracter&iacute;sticas carecen de sentido en el momento de interpretarlas en un contexto de variaci&oacute;n. Se espera, entonces, que los resultados obtenidos en este estudio puedan ser &uacute;tiles a los maestros e investigadores en el dise&ntilde;o de situaciones para la ense&ntilde;anza de las funciones cuadr&aacute;ticas y as&iacute; contribuir a un aprendizaje con mayor significado desde la variaci&oacute;n de este tipo de concepto.</p>       <p><font size="3"><b>Referencias</b></font></p>      <!-- ref --><p>Camargo, L. y Guzm&aacute;n, A. (2005). <I>Elementos para una did&aacute;ctica del pensamiento variacional. Relaciones entre la pendiente y la raz&oacute;n de cambio.</I> Bogot&aacute;: Cooperativa Editorial Magisterio.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000105&pid=S0121-3814201200010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Cantoral, R. (2004). Desarrollo del pensamiento y lenguaje variacional. Una mirada socioepistemol&oacute;gica. En D&iacute;az, L. (Ed.). <I>Acta Latinoamericana de Matem&aacute;tica Educativa.</I> 17, pp. 1-9. M&eacute;xico, D.F.: Comit&eacute; Latinoamericano de Matem&aacute;tica Educativa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000107&pid=S0121-3814201200010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Cantoral, R. y Farf&aacute;n, R. M. (1998). Pensamiento y lenguaje variacional en la introducci&oacute;n al an&aacute;lisis. <I>Epsilon</I> (42), 353-369.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000109&pid=S0121-3814201200010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Carlson, M., Jacobs, S., Coe, E., Larsen, S. y Hsu, E. (2003). Razonamiento covariacional aplicado a la modelaci&oacute;n de eventos din&aacute;micos: Un marco conceptual y un estudio. <I>EMA</I>, 8 (2), 121-156.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S0121-3814201200010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Dolores, C. (1999). <I>Una introducci&oacute;n a la derivada a trav&eacute;s de la variaci&oacute;n. </I>M&eacute;xico D.F.: Grupo Editorial Iberoam&eacute;rica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000113&pid=S0121-3814201200010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Dolores, C. (2007). <I>Elementos para una aproximaci&oacute;n variacional a la derivada.</I> M&eacute;xico D.F: Ediciones D&iacute;az de Santos - Universidad Aut&oacute;noma de Guerrero.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000115&pid=S0121-3814201200010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Doorman, L. M. y Gravemeijer, K. P. (2009). Emergent modeling: discrete graphs to support the undertanding of change and velocity. <I>ZDM Mathematics Education</I>, 41 (1-2), 199-211.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S0121-3814201200010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Hern&aacute;ndez R., Fern&aacute;ndez, C. y Baptista, P. (2006). <I>Metodolog&iacute;a de la investigaci&oacute;n</I>, M&eacute;xico: Mc Graw Hill.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S0121-3814201200010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Mesa, Y. M. y Villa-Ochoa, J. A. (2008). Construcci&oacute;n hist&oacute;rica y epistemol&oacute;gica del concepto de funci&oacute;n cuadr&aacute;tica: Algunas reflexiones e implicaciones did&aacute;cticas. En: Tzanakis, C. (Ed.). <I>Proceedings of History and Pedagogy of Mathematics. The HPM Satellite Meeting of ICME</I>. M&eacute;xico: CIMATES.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S0121-3814201200010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Mesa, Y. M. y Villa-Ochoa, J. A. (2009). El papel de Galileo Galilei en la construcci&oacute;n hist&oacute;rica del concepto de funci&oacute;n cuadr&aacute;tica. En Leston, P. (Ed.). <I>Acta Latinoamericana de Matem&aacute;tica Educativa.</I> 22, pp. 1315-1323. M&eacute;xico, D.F.: Comit&eacute; Latinoamericano de Matem&aacute;tica Educativa-Colegio Mexicano de Matem&aacute;tica Educativa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S0121-3814201200010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Ministerio de Educaci&oacute;n Nacional (1998). Lineamientos curriculares. &Aacute;rea de Matem&aacute;ticas. Bogot&aacute;: Magisterio.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S0121-3814201200010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Ministerio de Educaci&oacute;n Nacional (2006). Est&aacute;ndares b&aacute;sicos de competencias. Bogot&aacute;: Magisterio.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S0121-3814201200010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Posada, F. y Villa-Ochoa, J. A. (2006). <I>Propuesta did&aacute;ctica de aproximaci&oacute;n al concepto de funci&oacute;n lineal desde una perspectiva variacional.</I> Tesis de Maestr&iacute;a no publicada. Medell&iacute;n: Universidad de Antioquia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S0121-3814201200010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Salkind, N. (1999). <I>M&eacute;todos de investigaci&oacute;n.</I> M&eacute;xico: Prentice Hall.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S0121-3814201200010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Tall, D. (2009). Dynamic mathematics and the blending of knowledge structures in the calculus. <I>ZDM. Mathematics Education</I>, 41(4), 481-492.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S0121-3814201200010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Villa-Ochoa, J. A. (2008). <I>El concepto de funci&oacute;n. Una mirada desde las matem&aacute;ticas escolares</I>. En Leston, P. (Ed.). <I>Acta Latinoamericana de Matem&aacute;tica Educativa.</I> 21, pp. 245-254. M&eacute;xico D.F: Colegio Mexicano de Matem&aacute;tica Educativa- Comit&eacute; Latinoamericano de Matem&aacute;tica Educativa&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S0121-3814201200010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Yin, R. K. (2009). <I>Case study research: design and methods</I>. Thousand Oaks, CA: Sage Publications, Inc.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S0121-3814201200010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Zandieh, M. (2000). A theoretical framework for analyzing student understanding of the concept of derivate. En Dubinsky, E., Schoenfeld, A. J. &amp; Kaput, J. (Eds.). <I>Research in Collegiate Mathematics Education IV CBMS</I> (Vol. 8, pp. 103-127). Providence, USA: American Mathematical Society.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S0121-3814201200010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>   </FONT>      ]]></body><back>
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