<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0121-4705</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Análisis Político]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[anal.polit.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0121-4705</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI), Universidad Nacional de Colombia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0121-47052005000200008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La conexión cubana. Narcotráfico, contrabando y juego en Cuba entre los años 20 y comienzos de la Revolución: Eduardo Sáenz Rovner Bogotá, Universidad Nacional de Colombia, 2005.]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Cuban connection. Drug traffic, smuggling and game in Barrel between years 20 and beginnings of the Revolution]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López Restrepo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Andrés]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional de Colombia Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI) ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>30</day>
<month>05</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>30</day>
<month>05</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>18</volume>
<numero>54</numero>
<fpage>101</fpage>
<lpage>105</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0121-47052005000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0121-47052005000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0121-47052005000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[   <font face="Verdana"size="2">      <p align=right> <b>rese&ntilde;a</b></p>        <p>&nbsp;</p>        <p>    <center><b><font size="4">La conexi&oacute;n cubana. Narcotr&aacute;fico, contrabando y juego en Cuba entre los a&ntilde;os 20    <br>     y comienzos de la Revoluci&oacute;n</font></b></center></p>        <p>    <center><b><font size="3">The Cuban connection. Drug traffic, smuggling and game in Barrel between years 20    <br> and beginnings of the Revolution</font></b></center></p>        <p>Eduardo S&aacute;enz Rovner     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>Bogot&aacute;, Universidad Nacional de Colombia, 2005. </p>    <hr size="1">      <p><b>Andr&eacute;s L&oacute;pez Restrepo </b>    <br>     Profesor del Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos y Relaciones Internacionales (IEPRI)    <br> de la Universidad Nacional de Colombia </p>    <hr size="1">      <p>El libro <i>La conexi&oacute;n cubana. Narcotr&aacute;fico, contrabando y juego en Cuba entre los a&ntilde;os 20 y comienzos de la Revoluci&oacute;n </i>, es el &uacute;ltimo trabajo de investigaci&oacute;n publicado por Eduardo S&aacute;enz Rovner, profesor de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad Nacional de Colombia. El libro tiene varias cualidades: es producto de un amplio trabajo de investigaci&oacute;n, es interesante y hace una significativa contribuci&oacute;n a un tema, la historia del crimen organizado en Am&eacute;rica Latina, sobre el cual el conocimiento es a&uacute;n incipiente. Con este texto, S&aacute;enz Rovner se incorpora a un grupo a&uacute;n muy peque&ntilde;o de acad&eacute;micos colombianos que han contribuido al conocimiento de realidades allende nuestras fronteras. </p>      <p>El autor se sumergi&oacute; en archivos cubanos y estadounidenses con el prop&oacute;sito de reconstruir las actividades del crimen organizado en Cuba desde el per&iacute;odo posterior a la Primera Guerra Mundial hasta la Revoluci&oacute;n Cubana. Aunque el autor no emplea nunca el concepto &quot;crimen organizado&quot;, es claro que el narcotr&aacute;fico, el contrabando y el juego son el tipo de actividades que son realizadas preferentemente por organizaciones criminales, es decir, por estructuras jer&aacute;rquicas que buscan perpetuarse en el tiempo. El autor, sin embargo, no hace consideraciones te&oacute;ricas de ning&uacute;n tipo ni tampoco busca definir los conceptos que emplea. Lo cual no es de manera alguna indispensable. Todos sabemos qu&eacute; son el narcotr&aacute;fico, el contrabando y el juego, o al menos los reconocemos cuando los vemos. </p>       <p>A continuaci&oacute;n voy a referirme en detalle a cada uno de los apartes del libro. Con af&aacute;n pol&eacute;mico se har&aacute; &eacute;nfasis en las cr&iacute;ticas, pero antes quiero insistir en que este libro es un aporte acad&eacute;mico importante, que con seguridad ser&aacute; le&iacute;do con inter&eacute;s, no solo en Colombia, sino tambi&eacute;n en el exterior. El libro est&aacute; integrado por un pr&oacute;logo, 12 cap&iacute;tulos y un ep&iacute;logo. En el pr&oacute;logo el autor introduce el libro mencionando a dos hermanos colombianos, de apellidos Herr&aacute;n Ol&oacute;zaga, que fueron detenidos en Cuba en 1956 con un cargamento de hero&iacute;na. Dado que este es un libro publicado en Colombia, el lector esperar&iacute;a que el autor se refiriera en alguna parte a los v&iacute;nculos del narcotr&aacute;fico colombiano en aquel per&iacute;odo con las actividades criminales que ten&iacute;an lugar entonces en Cuba. Pero la an&eacute;cdota es completamente enga&ntilde;osa: S&aacute;enz Rovner solo vuelve a referirse a ella en la &uacute;ltima p&aacute;gina del libro, y apenas hay otro p&aacute;rrafo que trata de Colombia. En alguna parte le o&iacute; mencionar al autor que su trabajo sobre Cuba empez&oacute; cuando se dedic&oacute; a rastrear la historia de los hermanos Herr&aacute;n. El problema es que el orden de la indagaci&oacute;n es diferente al orden de la exposici&oacute;n, y la verdad es que la historia de los hermanos Herr&aacute;n, puesta el principio del libro, promete cosas que el autor no va a cumplir. </p>       <p>El pr&oacute;logo evidencia otro problema, m&aacute;s de fondo. En &eacute;l, el autor se refiere repetidas veces al tema del narcotr&aacute;fico, mientras que pasa de largo por lo relacionado con el contrabando y el juego. En realidad, de los 12 cap&iacute;tulos uno se refiere al contrabando, el cap&iacute;tulo 1, otro est&aacute; dedicado al juego, el cap&iacute;tulo 7, en tanto que el cap&iacute;tulo 11 tambi&eacute;n trata parcialmente el tema del juego. Los restantes 9 cap&iacute;tulos se ocupan principalmente del narcotr&aacute;fico, aunque dan cabida a frecuentes y largas digresiones. Por tanto, el subt&iacute;tulo, &quot;Narcotr&aacute;fico, contrabando y juego entre los a&ntilde;os 20 y comienzos de la Revoluci&oacute;n &quot;, no corresponde plenamente al objetivo del libro. </p>       <p>Dos &uacute;ltimos comentarios en relaci&oacute;n con el pr&oacute;logo. En primer lugar, el autor critica el art&iacute;culo de Mary Rold&aacute;n llamado &quot;Colombia: Cocaine and the ‘miracle&#39; of modernity in Colombia&quot; <sup>1</sup> por afirmar que el narcotr&aacute;fico hizo su aparici&oacute;n formal en Colombia en 1972. A la cr&iacute;tica de S&aacute;enz Rovner habr&iacute;a que agregar una pregunta: &iquest;qu&eacute; quiere decir la autora con &quot;aparici&oacute;n formal&quot; al referirse a una actividad criminal? Aver&iacute;g&uuml;elo Vargas. Y aunque S&aacute;enz no se detiene en el texto de Rold&aacute;n, yo si quisiera mencionar que es un elogio muy desafortunado a la violencia ejercida por las pandillas en las comunas de Medell&iacute;n durante la d&eacute;cada de 1990. </p>       <p>El otro comentario es m&aacute;s de fondo. Varias de las p&aacute;ginas del pr&oacute;logo hacen un r&aacute;pido repaso a la historia econ&oacute;mica con el fin de explicar la diversidad e importancia del fen&oacute;meno migratorio en Cuba, y sobre todo en La Habana. Este punto es importante para el autor porque m&aacute;s adelante mostrar&aacute; como la presencia de los inmigrantes facilitar&aacute; la conformaci&oacute;n de redes criminales transnacionales que se establecen en la isla aprovechando la cercan&iacute;a de Cuba con Estados Unidos. En cap&iacute;tulos posteriores el autor tambi&eacute;n dedicar&aacute; muchas p&aacute;ginas a la historia de Cuba, sobre todo la historia pol&iacute;tica. Aunque algunos lectores puedan considerar que estas divagaciones hist&oacute;ricas contribuyen a dar un contexto a la historia de la criminalidad organizada cubana, yo, por mi parte, encontr&eacute; que tales divagaciones no aportaban mucho y m&aacute;s bien aumentaban de manera innecesaria el tama&ntilde;o del libro. Sobre esto &uacute;ltimo volver&eacute; m&aacute;s adelante. </p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el cap&iacute;tulo 1 el autor trata la prohibici&oacute;n del alcohol en los Estados Unidos durante el per&iacute;odo 1920-1933, y el papel de Cuba como proveedora de licor de contrabando hacia su vecino del norte. El autor cita numerosos documentos que testimonian la preocupaci&oacute;n de los funcionarios estadounidenses por el contrabando y sus intentos por obtener la cooperaci&oacute;n de las autoridades cubanos para combatirlo. En su presentaci&oacute;n de la prohibici&oacute;n S&aacute;enz Rovner resalta la participaci&oacute;n que tuvieron los empresarios en el establecimiento de la Prohibici&oacute;n , pero desconoce que hubo un n&uacute;mero significativo de l&iacute;deres obreros que tambi&eacute;n defendieron la prohibici&oacute;n, por considerar que el consumo excesivo de alcohol hac&iacute;a que los trabajadores descuidaran las luchas reivindicativas y otras necesidades econ&oacute;micas m&aacute;s fundamentales. Al parecer determinado por la bibliograf&iacute;a seleccionada, el autor da un &eacute;nfasis excesivo a la entrada de licor a trav&eacute;s de Michigan, olvidando la participaci&oacute;n de otros estados fronterizos. El autor dice que la poblaci&oacute;n se desentendi&oacute; r&aacute;pidamente de la prohibici&oacute;n y que esta fracas&oacute;. En realidad, diversos trabajos muestran que la prohibici&oacute;n consigui&oacute; disminuir el consumo de alcohol en los Estados Unidos y que tuvo un gran apoyo hasta la gran crisis de 1930, cuando s&uacute;bitamente pareci&oacute; menos importante el control del consumo de alcohol que la obtenci&oacute;n de ingresos fiscales por medio de la venta de alcohol legal. </p>       <p>El tema del narcotr&aacute;fico aparece en el cap&iacute;tulo 2. S&aacute;enz Rovner afirma que el clima de anarqu&iacute;a pol&iacute;tica posterior a la revoluci&oacute;n de 1933 favoreci&oacute; a todas las actividades legales, incluido el narcotr&aacute;fico. Al referirse a la coca&iacute;na, el autor la incluye dentro de los narc&oacute;ticos (p&aacute;g. 51), pero en realidad los efectos de la coca&iacute;na son estimulantes, es decir, para nada conducentes al sue&ntilde;o. En el cap&iacute;tulo 3 el autor trata del opio y su consumo por parte de la poblaci&oacute;n de origen chino. El autor dedica muchas p&aacute;ginas a describir la inmigraci&oacute;n china a Cuba y Estados Unidos, aunque resulta curioso que los chinos llegados a Cuba parecen haber sido forzados a viajar, mientras que los que viajaron a Estados Unidos lo hicieron por su voluntad (p&aacute;gs. 70 a 72). Esta diferencia parece tener su origen m&aacute;s en las fuentes utilizadas que en la realidad. El autor se refiere a los trabajadores chinos con el t&eacute;rmino ingl&eacute;s <i>coolies </i>, el cual es innecesaria dada la existencia del t&eacute;rmino espa&ntilde;ol cul&iacute;es. </p>       <p>De acuerdo con el t&iacute;tulo, el cap&iacute;tulo 4 trata de la corrupci&oacute;n y el narcotr&aacute;fico en Cuba durante la Segunda Guerra Mundial y el per&iacute;odo inmediatamente posterior a la Guerra. En realidad, el autor habla mucho de corrupci&oacute;n y poco de narcotr&aacute;fico. La caracterizaci&oacute;n que se hace de la corrupci&oacute;n es confusa. En las p&aacute;ginas 92 y 93 se intenta definir de forma extensiva lo que constituye la corrupci&oacute;n, pero se confunden causas estructurales, como el crecimiento del poder estatal, con causas coyunturales, como los controles de precios establecidos durante la guerra, y se mezclan las condiciones que hacen posible la corrupci&oacute;n, como el excesivo poder presidencial, con sus distintas modalidades, como el nepotismo. </p>       <p>En este cap&iacute;tulo se evidencia otro problema del libro. S&aacute;enz Rovner se preocup&oacute; de presentar el contexto econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de Cuba, desvi&aacute;ndose en muchos lugares y a lo largo de varias p&aacute;ginas del tema central del libro. Pero presta poca atenci&oacute;n al tema del narcotr&aacute;fico internacional y ninguna a la pol&iacute;tica mundial frente a las drogas prohibidas o reguladas. Por ello, quien no conoce el tema no puede conocer las implicaciones de la discusi&oacute;n que se presenta en las p&aacute;ginas 94 y 95, cuando los Estados Unidos amenaza con prohibir las exportaciones a Cuba durante la Guerra. No se dice claramente que la amenaza se refiere &uacute;nicamente a las drogas reguladas. En este punto hubiera sido necesario explicar la pol&iacute;tica de controles de exportaci&oacute;n e importaci&oacute;n adoptada por la Sociedad de las Naciones y el papel que jugaban los pa&iacute;ses consumidores y productores. </p>       <p>El tema del cap&iacute;tulo 5 es Lucky Luciano y su presencia en Cuba. Con ese fin, el autor rastrea en documentos originales la estad&iacute;a de Luciano en la isla y la lucha que dio para evitar su expulsi&oacute;n. El t&iacute;tulo del cap&iacute;tulo 6 promete considerar el gobierno de Pr&iacute;o Socarr&aacute;s (1948-1952). En realidad, no se dice nada con relaci&oacute;n directa al narcotr&aacute;fico. Apenas se le menciona como parte de las continuas acusaciones de corrupci&oacute;n que se hicieron a ese gobierno. Debido a las fuentes de que depende, el autor se limita a transcribir las denuncias y manifestaciones de observadores extranjeros, pero no se hace ning&uacute;n esfuerzo por aclarar los mecanismos de corrupci&oacute;n. En otros lugares, pero particularmente en este cap&iacute;tulo, S&aacute;enz Rovner critica a la historia oficial cubana por exagerar la intervenci&oacute;n estadounidense en Cuba. La versi&oacute;n oficial dice que el golpe de Estado de 1952 llevado a cabo por Batista fue apoyado y bendecido por los Estados Unidos, pero, como demuestra la correspondencia diplom&aacute;tica estadounidense, Batista fue rechazado en un principio y solo al cabo del tiempo Estados Unidos debi&oacute; avenirse a normalizar las relaciones con el nuevo r&eacute;gimen cubano. </p>       <p>El cap&iacute;tulo 7 es el &uacute;nico que centra su inter&eacute;s en el tema del juego. En las p&aacute;ginas 132 a 140 el autor transcribe diversos testimonios de autores cubanos y extranjeros en los cuales se denuncia el juego y se presenta el espect&aacute;culo de una ciudad, La Habana , entregada por completo a ese vicio. Esos testimonios, como muchos otros que se encuentran a lo largo del libro, son interesantes y apropiados; sin embargo, no es posible hacer historia &uacute;nicamente a partir de testimonios. Por lo general, los testimonios recogidos son interesados: provienen bien de diplom&aacute;ticos estadounidenses y brit&aacute;nicos que ven con disgusto, incluso desprecio, la vida pol&iacute;tica y social cubana, bien de moralistas cubanos que rechazan el vicio del juego. Pero el libro se limita a recoger los testimonios indignados de extremistas morales que ven en el juego un vicio irredimible, sin dejar claro el impacto econ&oacute;mico y social del juego en la vida de la isla. </p>       <p>En el cap&iacute;tulo 8 se trata la relaci&oacute;n del narcotr&aacute;fico cubano con la coca&iacute;na producida en los pa&iacute;ses andinos. S&aacute;enz Rovner afirma que el comercio ilegal de la coca&iacute;na andina tuvo sus or&iacute;genes en el restablecimiento de las exportaciones de Java tras la Segunda Guerra Mundial (p&aacute;g. 151); la verdad es que el cultivo de coca de Java desapareci&oacute; definitivamente con la Guerra y la industria ilegal de la coca&iacute;na tuvo su origen en la represi&oacute;n de la industria legal peruana en la segunda mitad de la d&eacute;cada de 1940 <sup>2, 3</sup>. En este cap&iacute;tulo se hace m&aacute;s evidente un problema que es com&uacute;n al resto del texto. El narcotr&aacute;fico es en este per&iacute;odo un problema menor que se mide en gramos y kilos, a diferencia de las toneladas actuales. Es posible perder el sentido de las proporciones cuando se habla de cantidades tan peque&ntilde;as. As&iacute;, el autor menciona en la p&aacute;gina 151 que la coca&iacute;na peruana decomisada en los Estados Unidos aument&oacute; de 702 gramos a 13,5 kilos entre 1945 y 1949. El autor califica esto como un &quot;fuerte aumento de los decomisos&quot;; en t&eacute;rminos relativos, estamos hablando de un incremento del casi 2000%, pero en t&eacute;rminos absolutos nos estamos refiriendo a cantidades muy peque&ntilde;as. Por poner un caso, si el incremento hubiera sido de 0 (cero) gramos a 1 (un) gramo, las matem&aacute;ticas elementales nos dir&iacute;an que el incremento fue infinito; en realidad, estamos hablando de cifras insignificantes. Adem&aacute;s, hay que tener en cuenta que entonces no se hac&iacute;an tantos esfuerzos por decomisar droga como ahora, por lo cual hay que considerar que los decomisos eran m&aacute;s resultado de la suerte que de otra cosa, y por tanto no se les debe dar mucho significado. </p>       <p>Es en este cap&iacute;tulo el &uacute;nico otro lugar en que el autor menciona la participaci&oacute;n de colombianos en el narcotr&aacute;fico. En la p&aacute;gina 160 dice que un par de agentes de un laboratorio compraban pasta de opio para procesarla en Colombia, y a continuaci&oacute;n describe a otro colombiano como &quot;otro contrabandista de drogas entre Colombia y Ecuador&quot;. De esta manera, los empleados del laboratorio JGB, una empresa nacional reconocida que a&uacute;n existe, son se&ntilde;alados como narcotraficantes, sin presentar prueba alguna. Este parece ser un descuido, que sin embargo tiene implicaciones que pueden ser graves. </p>       <p>El cap&iacute;tulo 9 se refiere a la conexi&oacute;n francesa, es decir, a la participaci&oacute;n de Cuba en el tr&aacute;fico de hero&iacute;na producida en Francia con destino a los Estados Unidos. En este cap&iacute;tulo se hace m&aacute;s notable una actitud del autor que tambi&eacute;n est&aacute; presente en el cap&iacute;tulo anterior, el 8. Al parecer, el autor no quiere desaprovechar ning&uacute;n dato de los encontrados en los archivos, por insignificante que sea: por tanto, todas las capturas, decomisos y casos de corrupci&oacute;n con que se top&oacute; son recogidos en el libro, aunque su importancia sea menor. As&iacute;, unos pocos datos sobre el comercio de coca&iacute;na en los pa&iacute;ses andinos dan lugar al cap&iacute;tulo 8, mientras que otros a&uacute;n m&aacute;s escasos sirven de justificaci&oacute;n para el cap&iacute;tulo 9. El autor debe llenar el espacio haciendo referencias, en este &uacute;ltimo caso, a Marsella, al Mediterr&aacute;neo, al Medio Oriente, pero no se clarifica el papel de Cuba en esa conexi&oacute;n francesa. Al final me qued&oacute; la sensaci&oacute;n de que el libro hubiera podido ser mucho m&aacute;s corto. </p>       <p>En el cap&iacute;tulo 10 se examina la situaci&oacute;n del narcotr&aacute;fico en Cuba durante el segundo gobierno de Batista (1952-1958). S&aacute;enz Rovner da como cierta la historia que dice que los mafiosos estadounidenses se reunieron en 1957 en Apalachin, estado de Nueva York, donde la mayor&iacute;a acord&oacute; mantenerse al margen del negocio del narcotr&aacute;fico. Para este mito se han dado diversas justificaciones, como la que dice que los mafiosos se rehusaron por razones morales a entrar en un negocio que despreciaban; esta versi&oacute;n es la recogida en la pel&iacute;cula <i>El Padrino </i>, y sirve de justificaci&oacute;n al intento de asesino de Vito Corleone, el capo interpretado por Marlon Brando, por parte de sus competidores. Pero la mayor parte de los acad&eacute;micos estadounidenses que se ocupan del tema de la mafia consideran que la reuni&oacute;n de Apalachin tuvo poca importancia, y niegan que los mafiosos rechazaran entrar al negocio del narcotr&aacute;fico <sup>4,5</sup>. Las capturas de mafiosos por su participaci&oacute;n en el narcotr&aacute;fico, mencionadas por el mismo autor, bastan para restar solidez al mito de Apalachin. </p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el cap&iacute;tulo 11, referente a la situaci&oacute;n durante el triunfo de la Revoluci&oacute;n y algunos meses despu&eacute;s, el autor se extiende sobre el proceso pol&iacute;tico y menciona la pol&iacute;tica la pol&iacute;tica del nuevo r&eacute;gimen frente al juego, pero hay poco sobre narcotr&aacute;fico. En el cap&iacute;tulo 12 y &uacute;ltimo S&aacute;enz Rovner recoge las m&uacute;ltiples declaraciones provenientes de Estados Unidos y de opositores del nuevo r&eacute;gimen que acusaron al gobierno de Castro de participar en el narcotr&aacute;fico, as&iacute; como la correspondencia diplom&aacute;tica esc&eacute;ptica de tales pronunciamientos. La creciente animadversi&oacute;n entre los dos pa&iacute;ses hizo que los funcionarios diplom&aacute;ticos estadounidenses perdieran el acceso que antes ten&iacute;an a las altas esferas del poder cubano, y por tanto ya no estaban en condiciones de saber si el nuevo gobierno ten&iacute;a o no contactos con el narcotr&aacute;fico. Y existe una explicaci&oacute;n probable a la contradicci&oacute;n entre los pronunciamientos p&uacute;blicos y la correspondencia oficial, que el autor no menciona: aunque el gobierno de Estados Unidos sab&iacute;a que el r&eacute;gimen castrista no ten&iacute;a relaciones con el narcotr&aacute;fico, dec&iacute;a p&uacute;blicamente lo contrario como parte de su campa&ntilde;a de desprestigio. </p>       <p>Una cr&iacute;tica final, que se refiere a todo el libro: el autor en ning&uacute;n momento cuestiona la verdad de los testimonios y los documentos oficiales que ha recogido. Todas las fuentes son consideradas fidedignas. Por ejemplo, las felicitaciones a los polic&iacute;as y funcionarios cubanos provenientes de polic&iacute;as y funcionarios estadounidenses son citadas sin una dosis de escepticismo, sin pensar que tales felicitaciones son un procedimiento normal que reconoce la colaboraci&oacute;n en alguna operaci&oacute;n pero no sirven para sacar conclusiones generales sobre el &eacute;xito de Cuba en la lucha contra el narcotr&aacute;fico o la honradez de los funcionarios y polic&iacute;as cubanos. Ciertamente las alternativas no son muy elegantes: es chocante leer textos que transcriben testimonios y todo el tiempo los desautorizan insistiendo en los sesgos e intereses de sus autores. Pero tal vez hubiera sido &uacute;til una reflexi&oacute;n inicial sobre los alcances y limitaciones de las investigaciones basadas principalmente en archivos de correspondencia diplom&aacute;tica y de tribunales. </p>       <p>Pese a los comentarios cr&iacute;ticos anteriores, quisiera resaltar al final el esfuerzo que hace el autor por perseguir las pocas pistas que existen sobre el narcotr&aacute;fico en Cuba antes de la Revoluci&oacute;n. Su resultado m&aacute;s notable es la reconstrucci&oacute;n de las carreras criminales de los extranjeros y cubanos que se dedicaron al crimen organizado, particularmente al narcotr&aacute;fico, antes de la Revoluci&oacute;n , Pero es de lamentar que un libro en el cual se citan tantos nombres, algunos de los cuales aparecen repetidas veces, no tenga un &iacute;ndice onom&aacute;stico que facilite la b&uacute;squeda. En otras latitudes los libros acad&eacute;micos cuentan obligatoriamente con &iacute;ndices, pero esta costumbre infortunadamente a&uacute;n no ha sido acogida en nuestro pa&iacute;s. Un comentario editorial adicional: al final del libro se recoge un material gr&aacute;fico interesante; hubiera tenido mucho m&aacute;s impacto si el autor hubiera remitido a las fotos e ilustraciones en las partes apropiadas del texto. Y aunque a Luciano se le dedica un cap&iacute;tulo, no tiene tanta importancia como para colocarlo en la portada. </p>       <p>En el ep&iacute;logo, S&aacute;enz Rovner promete extender su historia al per&iacute;odo posterior, a partir de la d&eacute;cada de 1960, cuando los agentes colombianos empezaron a tener una participaci&oacute;n decisiva en el narcotr&aacute;fico entre los pa&iacute;ses andinos y Estados Unidos. Ojal&aacute; cumpla pronto esta promesa. </p>   <hr size="1">      <p><b>REFERENCIAS</b></p>       <!-- ref --><p>1. Gootenberg Paul (ed), <i>Cocaine. Global histories </i>, Londres – Nueva York, 1999, pp. 165-182. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000038&pid=S0121-4705200500020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. De Kort Marcel, &quot;Doctors, diplomats, and businessman: Conflicting interests in the Netherlands and Dutch East Indies , 1860- 1950&quot; , en Gootenberg Paul (ed), <i>Cocaine. Global histories </i>, Londres – Nueva York, 1999, pp. 123-145.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000039&pid=S0121-4705200500020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Paul Gootenberg, &quot;Birth of the <i>Narcs </i>: The first illicit cocaine flows in the Americas, 1945- 1965&quot; , documento presentado en el Boston Area Latin American History Workshop, Harvard, 16 de marzo de 2005. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000040&pid=S0121-4705200500020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Goldstock Ronald, &quot;The prosecutor as problem solver&quot;, en Robert F. Kelly, Ko-Lin Chin y Rufus Schatzberg (eds), <i>Handbook of organized crime in the United States </i>, Westport, Greenwood Press, 1994, p&aacute;gs. 445 y 446, &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000041&pid=S0121-4705200500020000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 5. Patrick J. Ryan, <i>Organized crime. A reference handbook </i>, Santa Barbara , ABC-Clio, 1995, pp. 67-70. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000042&pid=S0121-4705200500020000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gootenberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cocaine. Global histories]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>165-182</page-range><publisher-loc><![CDATA[Londres ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De Kort]]></surname>
<given-names><![CDATA[Marcel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA["Doctors, diplomats, and businessman: Conflicting interests in the Netherlands and Dutch East Indies , 1860- 1950"]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Gootenberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cocaine. Global histories]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>123-145</page-range><publisher-loc><![CDATA[Londres ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gootenberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>Boston Area Latin American History Workshop</collab>
<source><![CDATA["Birth of the Narcs: The first illicit cocaine flows in the Americas, 1945- 1965"]]></source>
<year>16 d</year>
<month>e </month>
<day>ma</day>
<publisher-name><![CDATA[Harvard]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Goldstock]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ronald]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA["The prosecutor as problem solver"]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Robert F.]]></surname>
<given-names><![CDATA[Kelly]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ko-Lin]]></surname>
<given-names><![CDATA[Chin]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schatzberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rufus]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Handbook of organized crime in the United States]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>445 y 446</page-range><publisher-loc><![CDATA[Westport ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Greenwood Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Patrick J.]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ryan]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Organized crime. A reference handbook]]></source>
<year>1995</year>
<page-range>67-70</page-range><publisher-loc><![CDATA[Santa Barbara ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[ABC-Clio]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
