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<journal-title><![CDATA[Cuadernos de Economía]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional de Colombia]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[EL TEOREMA DE LA IMPOSIBILIDAD DE ARROW Y LA ELECCIÓN INTERDEPENDIENTE]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[I the problem of the social choice is characterized as a process of interdependent decision, also admitting the interpersonal comparison of the expectations and states of the world of citizens and assuming that the social interaction implies negotiable and not negotiable conflicts, it is possible to foresee consent situations and social]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>EL TEOREMA DE LA IMPOSIBILIDAD DE ARROW Y LA ELECCI&Oacute;N INTERDEPENDIENTE</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="right"><b>Freddy Cante*</b></p>     <p>* Estudiante del Doctorado de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad Nacional. Este trabajo recibi&oacute; menci&oacute;n especial como finalista en el concurso de ponencias que realiz&oacute; la Maestr&iacute;a de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad Nacional con motivo de sus 20 a&ntilde;os. El autor agradece los comentarios del profesor Alvaro Moreno.</p><hr>     <p><b>Resumen</b></p>     <p><i>Si el problema de la elecci&oacute;n social es planteado como un proceso de decisi&oacute;n interdependiente, admitiendo adem&aacute;s la comparaci&oacute;n interpersonal de las expectativas y estados del mundo de los ciudadanos, y asumiendo que la interacci&oacute;n social implica conflictos negociables y no negociables, es posible prever situaciones de consenso y convivencia social que serian inadmisibles en la rigidez axiom&aacute;tica y l&oacute;gica del teorema de la imposibilidad de Arrow.</i></p>     <p><b>Abstract</b></p>     <p><i>I the problem of the social choice is characterized as a process of interdependent decision, also admitting the interpersonal comparison of the expectations and states of the world of citizens and assuming that the social interaction implies negotiable and not negotiable conflicts, it is possible to foresee consent situations and social coexistence tha t would be inadmissible in the axiomatic rigidity andelogic of the theorem of the impossibility of Arrow.</i></p><hr>     <p><font face="verdana" size="3"><b> 1. S&Iacute;NTESIS DE LA TEOR&Iacute;A DE LA ELECCI&Oacute;N SOCIAL</b></font></p>     <p><b>1.1</b> Arrow &#91;1963, 1972&#93; reconoce que el mercado, formalmente interpretado a trav&eacute;s del modelo de equilibrio general, es un mecanismo de coordinaci&oacute;n de las ofertas y las demandas de los individuos que act&uacute;an de manera descentralizada y se comunican a trav&eacute;s de las se&ntilde;ales de precios. Tambi&eacute;n admite que el mercado falla. Las falencias del mercado son sintetizadas por Arrow en tres tipos, a saber: extemalidades y bienes p&uacute;blicos, distribuci&oacute;n del ingreso e incertidumbre.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>1.2</b> La teor&iacute;a de la elecci&oacute;n social es pertinente, justamente, para encontrar una respuesta a los problemas no resueltos a trav&eacute;s del mercado. A trav&eacute;s de un proceso pol&iacute;tico democr&aacute;tico es po ible hallar un consenso, mediante una mixtura de las preferencias y expectativas individuales que puedan se.r agregadas en forma de una funci&oacute;n de bienestar social. El significado del bienestar social, por analog&iacute;a al bien com&uacute;n, es el de una comunidad o convergencia de intereses acerca de las soluciones a los mencionados temas de extemalidades y bienes p&uacute;blicos, distribuci&oacute;n del ingreso e incertidumbre.</p>     <p><b>1.3</b> Los objetos de la elecci&oacute;n social no son canastas de bienes sino "estados del mundo". Un estado del mundo o estado social es, de acuerdo con Savage &#91;1954&#93;, Arrow &#91;1963&#93; y Krepps &#91;1995&#93; una expectativa de car&aacute;cter subjetivo, end&oacute;geno y cualitativo. La subjetividad y la endogeneidad implican que esta expectativa no tiene que ser o no puede ser probabilizable, en el sentido de que no se rige por par&aacute;metros ex&oacute;genos y objetivos. El car&aacute;cter cualitativo expresa la  presencia de informaci&oacute;n dif&iacute;cil de encasillar en unos rangos o conjuntos medibles y m&aacute;s all&aacute; el car&aacute;cter introspectivo y peculiar de un datos que comp ten directament al sujeto particular en una situaci&oacute;n espec&iacute;fica de tiempo y lugar.</p>     <p><b>1.4</b> diferencia de una cana ta de biene , un estado del mundo recoge La exp ctativas pol&iacute;tica que, como ciudadano m&aacute;s que como simple consumidor, tiene un individuo respecto al tipo de sociedad en la que &eacute;l espera vivir. En consecuencia, en un tado del mundo se expresan las expectativas que una persona tiene desde aspectos m&aacute;s econ&oacute;micos c rno la a ignaci&oacute;n de recursos y la distribuci&oacute;n del ingreso, pasando por aspectos pol&iacute;ticos como el r&eacute;gimen politico y el nivel de libertades  esperada, ha ta llegar a asuntos como los alares de car&aacute;cter religioso los ritos culturales.</p>     <p><font face="verdana" size="3"><b>2. S&Iacute;NTESIS DEL TEOREMA DE LA IMPOSIBILIDAD DE ARROW</b></font></p>     <p><b>2.1</b>A diferencia de los c&aacute;lcul contable del valor agregado producido por un pa&iacute;s, la stirnaci&oacute;n de una funci&oacute;n de bienestar social no se pu de calcular sobre la base de &ndash;con un rasero com&uacute;n &ndash; medir, e mparar y adicionar Las utilidad e de las diferentes personas. La "nueva econ m&iacute;a del bienestar" de Bergson y Samuelson, de la cual Arrow es heredero recoge la idea de que los individuos maximizan funcione de utilidad pero se di tancia de Bentham en el sentido de que, al entender la utilidad como algo muy complejo y a la vez e ot&eacute;rico, no se pueden comparar ni meno umar la utilidades de las diferente personas.</p>     <p><b>2.2</b> En la moderna teor&iacute;a econ&oacute;mica, la renuncia a las comparaciones in terpersonales de utilidad y/o bienestar implica, por un lado, establecer jerarqu&iacute;as ordinales de la preferencias sobre objetos de  elcci&oacute;n como estados del mundo y, por ero lado, acogerse a un crireri muy general y e t&aacute;ndar de comparabilidad como lo es el &oacute;ptimo de Pareto. Pu sto que el &oacute;ptimo de Pareto indica aquella situaci&oacute;n donde no es posible mejorar la situaci&oacute;n de un agente sin perjudicar a otro(s), impl&iacute;citamente admite un m&iacute;nimo de comparacione interpersonale que, no obstante, se desperdicia porque en los m&aacute;s dis&iacute;miles panoramas distributivos existe &oacute;ptimo de Pareto.</p>     <p><b>2.3</b> El primer requisito de la funci&oacute;n de bienestar social anowiana es que constituye un proceso pol&iacute;tico regido por la misma racionalidad con que los individuos se comportan en el mercado. Esto significa que acoge la hip&oacute;tesis de racionalidad est&aacute;ndar, expresada con la prosaica frase de Friedman "no hay almuerzo gratis", verificada en la regularidad emp&iacute;rica de que (cualquiera que sean los motivos por los que la gente elige), en casi todos los casos, un precio (relativo) mayor conduce a la disminuci&oacute;n de la cantidad demandada &#91;Coase 1995&#93;. Y el precio no se refiere s&oacute;lo a un monto en dinero, sino a un importe en su sentido m&aacute;s amplio que incluye el esfuerzo, el riesgo y la incertidumbre que se pagan por suplir una necesidad o deseo &#91;Coase 1995&#93;.</p>     <p><b>2.4</b> En t&eacute;rminos formales de la elecci&oacute;n social, en concordancia con la renuncia a la cardinalidad, la racionalidad significa que las preferencias individuales y colectivas deben estar jerarquizada ordinalmente exigiendo completitud y transitivad. La completitud expresa que todas las alternativas o estados del mundo <i>x,y, Z. etc</i>., disponibles deben ser considerados. La transitividad significa que si <i>x P</i> y (<i>x es estrictamente preferido a y</i>), &amp; <i>y P z, entonces x P z</i>, lo que equivale a decir que la ordenaci&oacute;n es lineal y no puede dar lugar a ciclos o contradicciones. Esto se debe cumplir para la elecci&oacute;n individual formalizada con sub&iacute;ndice como <i>P<sub>i</sub></i> y para la elecci&oacute;n colectiva o social formalizada como <i>P</i>.</p>     <p><b>2.5</b> El segundo requerimiento de la funci&oacute;n de bienestar social arrowiana es que el proceso pol&iacute;tico constituye una regla electoral que, adem&aacute;s del requerimiento de la racionalidad, debe estar regido por cuatro condiciones electorales sintetizadas como sigue. La condici&oacute;n <i>U</i> o dominio irrestricto, tal que se deben tomar en cuenta todas las  combinaciones posibles de las preferencias individuales. El principio  f)	d&eacute;bil de Pareto <b>P</b> tal que si para todo individuo hay un par de alternativas tal que <i>x P y</i> en tonces socialmente x P y. La independencia y de alternativas irrelevantes I recoge la idea de que todo lo que deber&iacute;a importar en el proceso de elecci&oacute;n social son las ordenaciones relativas  de pares de alternativas <i>x &amp; y</i> sin posibilidad alguna de hacer comparaciones interpersonales de "intensidad de preferencias" ni asumir que los ordenamientos var&iacute;an al cambiar los estados o las situaciones sociales. Por &uacute;ltimo, una condici&oacute;n de no dictadura <i>D</i> tal  que la funci&oacute;n de bienestar social no debe imponer las preferencias de  un individuo sobre toda las d m&aacute; ni un ordenamiento social ind p ndiente de la preferencias individuales.</p>     <p><b>2.6</b> El teorema de la imposibilidad de Arrow es un resultado axi m&aacute;tic que consiste en que ninguna regla de lecci&oacute;n social puede  ati facer simult&aacute;neamente las condiciones U, <b>P</b>, I &amp; D. Por ejemplo, en un de las ociedade m&aacute; impli tas imaginables, con tres sujetos (<i>A B y C</i>) Y con tres alternativas o estados del mundo (<i>x, y, z</i>), asumiend que la rdenacione individuale de preferencia son: <i>x P<sub>A</sub> y P<sub>A</sub>, Z. Z P<sub>B</sub>X P<sub>B</sub>Y &amp;y P<sub>C</sub> Z P<sub>C</sub>X</i>. El resultado es que, simult&aacute;neamente, un.a mayor&iacute;a dela ociedad prefiere ay pero, parad&oacute;jicamente, una may r&iacute;a equivalente prefier <i>z</i> a <i>x</i>. Una de la conclusiones de Arrow es que si se excluyen las comparaciones interpersonales de utilidad, la funci&oacute;n de bienestar social s&oacute;lo puede ser alcanzada mediante m&eacute;todos dictatoriales.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="verdana" size="3"><b>3. S&Iacute;NTESIS DEL CONCEPTO DE CONFLICTO Y SUS DIVERSOS TIPOS</b></font></p>     <p><b>3.1</b> El conflicto e uno de 1 s conceptos que menos se presta para enca illar n definiciones fija, inmutables y unidimensionales.  e maro nte por estar emparentado con otros conceptos como contradicci&oacute;n, transformaci&oacute;n y lucha es m&aacute; susceptible a definiciones condici nales sujetas a la contingencia, al devenir y a la multidimen ionalidad. omo fen&oacute;meno contradictorio de destrucci&oacute;n  de construcci&oacute;n, el conflicto es causa y expresi&oacute;n de las m&aacute;s diversas tran . formaciones de la historia. Her&aacute;clito insist&iacute;a en que la guerra es el padre de todas la cosas. La naturaleza ambigua del conflicto significa que &eacute;ste es a la vez pegante y solvente, simult&aacute;neamente cohesiona y disuelve las relaciones sociales. Hirschman &#91;1995&#93; cita las terribles frases, contradictorias como expresiones an&aacute;logas a "apacibles tempestades" pronunciadas por Holderin "But where is danger / salvation also grows" y de Nietzsche "That which does not destroy me makes me stronger".</p>     <p><b>3.2.</b>El conflicto se puede considerar como una especie de estado int rm dio o 'zona templada' entre el ardor de la guerra y la frialdad de la perfecta armon&iacute;a. Cuando el conflicto degenera en guerra, es porque los actores sociales han llegado a tal grado de independencia, autarqu&iacute;a  y antipat&iacute;a que uno sujetos podr&iacute;an vivir sin sus antagonistas, es decir, la guerra se soluciona con el exterminio de alguno de los opositores. Cuando hay perfecta armon&iacute;a, coordinaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n sin fricciones ni roces, no hay raz&oacute;n alguna iquiera para estudiar asuntos como la econon&uacute;a o la justicia. Pero el conflicto es una mixtura de odio y amor, de empat&iacute;a y antipat&iacute;a de dependencia y de guerra. En una situaci&oacute;n de conflicto se ut&iacute;lizan estrategias como 'guerra limitada' o amenazas encaminadas a causar cambios en las elecciones o preferencias del adversario, evitando llegar a la guerra que significar&iacute;a la exterminaci&oacute;n mutua. Dada la mutua dependencia de los actores rivales, seria un absurdo que una parte buscas aniquilar o desaparecer a u oponente &#91;Schelling 1960&#93;.</p>     <p><b>3.3</b> Pese a la naturaleza ambigua de los conflictos, en aras de distinguir  ntte aquellos que tienden a disolver la sociedad y aquellos que contribuyen a su integraci&oacute;n, Hirschman &#91;1995&#93; ha propuesto cla ificar el conflicto en t&eacute;rminos de indivisible y divisible. Los conflictos indivisibles implican exclusi&oacute;n (either-or) haciendo alusi&oacute;n a caracter&iacute;sticas o valores (values) de las sociedades, colectividades e incluso individuos, a los cuales no se pu de renunciar, como, por ejemplo, rivalidades de car&aacute;cter &eacute;tnico, lingÃ¼&iacute;stico o religioso. Los conflictos divisibles implican inclusi&oacute;n (both - on), haciendo alusi&oacute;n a preferencias de car&aacute;cter econ&oacute;mico o gustos (tastes) de las sociedades, colectivos e individuos, los cuales se pueden negociar y dividir, en el sentido de que se pueden aceptar o rechazar parcialmente en aras de convivir. Y los conflictos divisibles son los pilares de las modernas democracias pues, justamente, fen&oacute;menos como la inequidad, las crisis, las asimetr&iacute;as de informaci&oacute;n y la demanda por mayores derechos individuales, constituyen clamores por acciones correctivas en el sentido de incluir o dar participaci&oacute;n a quienes estaban excluidos.</p>     <p><b>3.4</b> Al menos desde Smith, el conflicto divisible ha sido correctamente interpretado como elemento constructor de colectividad. M&aacute;s precisamente, la met&aacute;fora de la mano invisible, significa que, en un orden extenso &ndash; sociedad cuantiosa en poblaci&oacute;n y plural en individualidades &ndash; no existe otra manera de sobrevivir, que a partir de los intereses y prop&oacute;sitos divergentes de los diversos individuos reunidos en colectivo.En tal proceso de competencia y rivalidadelos individuos est&aacute;n, sin embargo, en tal grado de interdependencia que, cada uno persiguiendo su propia ganancia acaba como sus cong&eacute;neres, contribuyendo a una ventaja colectiva o externalidad positiva que no formaba parte de sus intenciones &#91;Hirschman 1995&#93;. De acuerdo con Hay k &#91;1976&#93; el mercado O catalaxia es un mecanismo para la resoluci&oacute;n de conflicto, un juego de intercambio encaminado a transformar los enemigo en amigos. Y el &eacute;xito del mercado, de acuerdo con Hirschman, ha llegado al punto de conciliar las clases sociales e incluso la regiones con dis&iacute;miles niveles de desarrollo, que g&uacute;n Marx profetizaba staban de tinadas a ser enemigos irreconciliables.</p>     <p><font face="verdana" size="3"><b>4. LA DIMENSI&Oacute;N DEL CONFLICTO</b></font></p>     <p><b>4.1</b>Es posible, me atrevo a conjeturarlo, que la brecha que separa a la ocicdades de integradas y en crisis de las sociedades m&aacute;s integradas y e tables tenga 'lue ver con la dosis mediocre o radical de conflictos indivisible que han afectado a tales colectividades. En t&eacute;rminos de la  voluci&oacute;n natural dela especie y cultural de las sociedades, la competencia es un rostro disfrazada de cooperaci&oacute;n y &eacute;sta, a su vez, e una faz disimulada de la guerra.</p>     <p><b>4.2</b> Hay que recordar que Smith mediante la "ley de hierro de los salarios" (la reproducci&oacute;n de la clase obrera depende del nivel de salarios que le otorga m&aacute; o menos acce o a la canasta de bienes de subsistencia) y m&aacute;s dir ctam nte Malthus Oa poblaci&oacute;n crece a un ritmo geom&eacute;trico en tanto que los recursos lo hacen s&oacute;lo a ritmo aritm&eacute; rico), in piraron a lo bi&oacute;logo para desarrollar la teor&iacute;a de la ev luci&oacute;n natural. Por un lado Darwin en <i>the origin of species by means of natural selection</i>, conjetur&oacute; que la naturaleza es una superficie con 10.000 cu&ntilde;as clavadas firmemente y que cubren todo el espacio disponible; una nueva especie (representada como una cu&ntilde;a) s&oacute;lo puede conseguir entrar en una comunidad si logra introducirse en un resquicio min&uacute;sculo y fuerza la expulsi&oacute;n de la otra cu&ntilde;a. Por otro lado Kr potkin en <i>Mutual aid: A factor of evolution</i>, conjeturaba que el &eacute;xito en la evoluci&oacute;n de las especies depende de la cooperaci&oacute;n, la simbiosis y La ayuda mutua.</p>     <p><b>4.3</b> En t&eacute;rminos generale ,La selecci&oacute;n natural es un argumento sobre la ventajas para los organismos individuales, por mucho que estos luchen &#91;Gould 1993&#93;. La cooperaci&oacute;n al modo de Kropotk:in, ocurre cuando organismos individuales dis&iacute;miles y diferentes se agrupan y establecen nexos de ayuda mutua para luchar contra la inclemencia del medio ambiente externo &ndash; una especie de enemigo com&uacute;n &ndash; lo cual el anarquista ruso pudo comprobar en el riguroso clima de la desierta  iberia. La competencia ocurre cuando, sobre la base de una poblaci&oacute;n de diferentes organismos en un medio ambiente favorable pero limitado (sin enemigo externo pueden darse el 'lujo' de competir entre ellos), es tanta la diversidad y la cantidad de poblaci&oacute;n que cualquier solidaridad es suplantada por la pugna encaminada a la selecci&oacute;n de los m&aacute;s aptos, como en las atestadas ciudades inglesas o los congestionados tr&oacute;picos que visit&oacute; Darwin.</p>      <p><b>4.4</b> De manera an&aacute;loga a la evoluci&oacute;n de los organismos y las especies, los individuos y las colectividades evolucionan y se desarrollan gracias a la cooperaci&oacute;n y la competencia. Tratando de relacionar los argumentos sobre clasificaci&oacute;n de conflictos por parte de Hirschman y, en el otro contexto un tanto familiar de las hip&oacute;tesis sobre la evoluci&oacute;n los argumentos esgrimidos por Gould, es posible enunciar la siguiente hip&oacute;tesis: los conflictos indivisibles propician la cohesi&oacute;n interna (ayuda mutua, simbiosis, cooperaci&oacute;n voluntaria) de colectividades o sociedades, puesto que constituyen una amenaza virtual o real de una agresi&oacute;n proveniente de un medio externo hostil (por ejemplo otras naciones, otras tribus u otras sociedades con valores antagonistas).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>4.5</b> Las sociedades m&aacute;s fragmentadas, desintegradas y agobiadas por la guerra de peque&ntilde;os grupos de justicia privada y cobertura local y/o regional, bien podr&iacute;an caracterizarse como sociedades inmaduras que podr&iacute;an estar clamando por una radicalizaci&oacute;n del conflicto (incremento del conflicto indivisible).</p>     <p> Autores como Nozick &#91;1974&#93; y Gambetta &#91;1993, 1996&#93; han mostrado que los grupos de justicia privada se nutren, parad&oacute;jicamente, de la fragmentaci&oacute;n y descomposici&oacute;n de las sociedades, al punto de que los valores que deber&iacute;an ser m&aacute;s p&uacute;blicamente compartidos, como la justicia, se convierten en un bien posicional. Evocando la historia y tratando de parafrasear a Her&aacute;clito, seria posible afirmar que la guerra &ndash; entendida como conflicto indivisible &ndash; es la madre de muchas naciones, imperios y tribus.</p>     <p><font face="verdana" size="3"><b> 5. ESBOZO DE LA ELECCI&Oacute;N SOCIAL COMO UN PROBLEMA DE INTERDEPENDENCIA ESTRAT&Eacute;GICA</b></font></p>     <p><b>5.1</b> Como habr&aacute; advertido el lector aguzado, el conflicto es un problema de interdependencia. estrat&eacute;gica. Mientras en la guerra los adversarios se comportan como sujetos aut&aacute;rquicos e independientes que buscan aniquilar a su enemigo, en l conflicto las personas pueden divergir radicalmente pero aun as&iacute; tienen lazos de interdependencia y, por lo mismo, sus elecciones dependen y est&aacute;n relacionadas con las de su rival. Esto lleva a replantear la forma como ocurre la elecci&oacute;n social tal como la ha concebido Arrow, en particular lo relacionado con el  upu to de ausencia de comparaci&oacute;n s interpersonales. Cuando existe la m&aacute;s m&iacute;nima forma de interacci&oacute;n social, los individuos se comparan y como rivales sopesan su expectativas. Cualquier elecci&oacute;n de la gente por m&aacute;s minima que esta pueda ser implica situaciones de conflicto, esto es existe la posibilidad de que cualquier expectativa individual encuentre simpatizantes o detractores. La elecci&oacute;n social e un problema de conflicto, de interdependencia estrat&eacute;gica. S&oacute;lo si se cae en el extremo contra intuitivo de sugerir que la elecci&oacute;n social semeja un procedimiento electoral de votantes an&oacute;nimos e independientes que  votan secretamente en urnas impersonales, entonces se puede seguir aceptando el controvertido supuesto de Arrow.</p>     <p><b>5.2</b> La democracia &ndash; y por analog&iacute;a, la elecci&oacute;n social &ndash; consiste en un proceso tal que las leccion s u ordenamientos de preferencias de los electores no se conservan puras sino que justamente por el conflicto son transformadas para que las personas puedan vivir en sociedad. M&aacute;s que de un proceso de votaci&oacute;n se tratar&iacute;a de un procedimiento de amenazas y negociaci&oacute;n, que implicar&iacute;a que las expectativas se ajusten o acondicionen a las de otros individuos. Al decir de Hirschman:</p>     <blockquote>    <p><i> Democraty has generally come into existence not because people wanted this form of guvernment or becase they had achieved a wide consensus on 'basic values' but  because varios groups had been at each other's threat for a long time and finally came to recognize their mutual inability to gain dominance and the need for some accomodation</i> &#91;Hirschrnan 1995&#93;.</p></blockquote>     <p><b>5.3</b> En presencia de conflictos indivisibles, pese a la posibilidad de comparaciones interper anales, es posible que la divergencia de valores de las personas arroje resultados an&aacute;logos a los que Arrow encontr&oacute; en su famoso teorema de la imposibilidad. Si imaginamos una sociedadelo m&aacute;s simplista posible de s&oacute;lo tres electores <i>A</i>, B &amp; <i>C</i> y tres alternativas o estados del mundo concebibles, enunciados como <i>x = "que todos sean protestantes", y = "que todos sean cat&oacute;licos", y = "que todos sean ateos"</i>, es posible encontrar paradojas electorales como la insinuada en el numeral 2.6. Del mismo modo es posible que rivalidades de car&aacute;cter &eacute;tnico y ling&uuml;&iacute;stico, creencias, tab&uacute;es y posiciones morales respecto a temas como el sexo, el aborto y la droga constituyan conflictos indivisibles que se traduzcan en imposibilidades de consenso colectivo.</p>     <p><b>5.4</b> No obstante, aun suponiendo conflictos indivisibles, si asumimos que existen lazos de interdependencia entre las personas es de esperar que, en aras de convivir, sean capaces de negociar y transformar sus preferencias para vivir en sociedad. Los lazos o v&iacute;nculos de interdependencia o interacci&oacute;n social abarcan desde las relaciones m&aacute;s colindantes con la sensualidad y el afecto (simpat&iacute;a), pasando por las ataduras impuestas por las organizaciones y el Estado (compromisos) hasta los nexos impersonales del mercado (intercambio). El com&uacute;n denominador de las mencionadas relaciones es el de constituir procedimientos de elecci&oacute;n interdependiente, justamente, porque ning&uacute;n individuo concebible puede ser tan autosufic&iacute;ente y aut&aacute;rquico como para poder vivir sin las dependencias que implica la comunicaci&oacute;n, el sexo y la divisi&oacute;n social del trabajo y del conocimiento.</p>     <p><b>5.5</b> Cuando introducimos de lleno el problema de la interdependencia, a trav&eacute;s de conflictos divisibles, es posible que nuestros tres electores <i>A</i>, B &amp; e de nuestra sociedad simplista e hipot&eacute;tica se puedan sentar a negociar y, literalmente, a comparar y dividir porcentualmente sus temas de divergencia. Se puede persistir en suponer que los tres sujetos <i>A</i>, B &amp; e tienen diferentes valores frente a la religi&oacute;n como el protestantismo, el catolicismo y el ate&iacute;smo, que adem&aacute;s uno puede ser blanco, el otro negro y el otro indio y que, como si esto fuese poco, uno prefiere el ingl&eacute;s, el otro el espa&ntilde;ol y el otro el chibcha. No obstante, ante problemas de dependencia sexual y/o afectiva, compromisos de car&aacute;cter cultural o pol&iacute;tico, adem&aacute;s de La interdependencia del mercado, las tres personas tienen que negociar, intercambiar, regatear y alcanzar consensos.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>5.6</b> Se finaliza con una conclusi&oacute;n que puede abrir futuras investigaciones. Se sugiere que abandonando la discusi&oacute;n meramente axiom&aacute;tica de la teor&iacute;a de la elecci&oacute;n social quiz&aacute;s incursionando en otros planteamientos l&oacute;gicos del problema y, como se ha insinuado aqu&iacute;, explorando procesos de elecci&oacute;n sobre diversos temas (desde valores hasta gustos) en diversos escenarios de interdependencia, es posible llegar a consen o y soluciones que contradicen la generalidad y el exagerado pesimismo del teorema de la imposibilidad de Arrow.</p><hr> <font face="verdana" size="3">    <p><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></p></font>     <!-- ref --><p>&#91;1&#93; Arrow, K (1951) <i>Social choice and Individual Values</i>, New York, John Wiley &amp; Son, 1963.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000045&pid=S0121-4772200000020000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;2&#93;Arrow, K (1972). "Discurso de premio N&oacute;bel", <i>Los premios n&oacute;bel de econom&iacute;a</i>, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, M&eacute;xico, 1974.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000046&pid=S0121-4772200000020000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;3&#93; Coase, R. (1995). <i>La empresa, el mercado y La ley</i>, Madrid, Alianza editorial.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000047&pid=S0121-4772200000020000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;4&#93; Cuevas, H. (1998). <i>Proceso pol&iacute;tico y bienestar social</i>, Editorial Universidad Externado de Colombia, Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000048&pid=S0121-4772200000020000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;5&#93; Gamberta, D. (1993). <i>The Sicilian Mafia: The Business of Protection</i>, University Press, Cambridge.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000049&pid=S0121-4772200000020000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;6&#93; Gambetta D. (1996). "Conspiracy among the many: the mafia in legitimate industries", <i>The economics of organized crime</i>, Gianluca Fiorentini and Sam Peltzman, Cambridge.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000050&pid=S0121-4772200000020000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;7&#93; Gould, S. J. (1993). "Brontosaurus' y la nalga del ministro", <i>Kropotkin no era ning&uacute;n ,chiflado</i>, Critica Drakontos, Barcelona.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000051&pid=S0121-4772200000020000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;8&#93; Kreps, D. (1994). <i>Curso de teor&iacute;a microecon&oacute;mica</i>, McGraw-Hill, M&eacute;xico.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000052&pid=S0121-4772200000020000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;9&#93; Hayek, F. (1976). <i>Derecho, legislaci&oacute;n y libertad</i>, Uni&oacute;n editorial, Madrid.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000053&pid=S0121-4772200000020000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;10&#93; Hirschman, A.O. (1995). <i>Apropensity to self -subversion</i>, Harvard University Press, Cambridge.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000054&pid=S0121-4772200000020000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;11&#93; N&oacute;zick, R. (1974). <i>Anarchy, Slatt and Utop&iacute;a</i>, New York, Basic Books&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000055&pid=S0121-4772200000020000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;12&#93; Savage, L. (1954). <i>The Foundations of Statistics</i>, New York, John Wiley and Sons.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000056&pid=S0121-4772200000020000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;13&#93; Sen A. (1986). "Los tontos racionales", Hahn &amp; Hollis (comp.)<i> Filosof&iacute;a y teor&iacute;a Econ&oacute;mica</i>.  Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, M&eacute;xico.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000057&pid=S0121-4772200000020000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;14&#93; Schelling, T. (1960). <i>The Strategy of Conflict</i>, Cambridge, Harvard University Press&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000058&pid=S0121-4772200000020000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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