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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[CONTROVERSIAS ACTUALES EN LA TEORÍA PURA DEL DINERO]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article presents the current debate on pure theory of the money, evaluating the validity of the results of two types of neoclassical models -overlapping generations and search-, which attempt to explain money departing from Walrasian general equilibrium theory. It also presents an alternative non-neoclassical proposal, based on Marx's conception of the unity between circulation and production and on an institutional vision of money]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>CONTROVERSIAS ACTUALES EN LA TEOR&Iacute;A PURA DEL DINERO</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="right"><b>Ari Wancier *</b></p>     <p>* Este trabajo recibi&oacute; menci&oacute;n especial como finalista en el concurso de ponencias que realiz&oacute; la Maestr&iacute;a de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad Nacional con motivo de sus 20 a&ntilde;os. Este art&iacute;culo es una adaptaci&oacute;n de la tesis para optar el t&iacute;tulo de Mag&iacute;ster en Econom&iacute;a de la Universidad de los Andes. El autor agradece la ayuda prestada en el desarrollo de este trabajo a Jos&eacute; F&eacute;lix Cata&ntilde;o. Juan Luis Londo&ntilde;o, Camila Castro y Silvia Espinosa.</p><hr>     <p><b>Resumen</b></p>     <p><i>En este trabajo se expone el debate actual sobre la teor&iacute;a pura del dinero evaluando la validez de los resultados de dos clases de modelos neocl&aacute;sicos -de generaciones traslapadas y de b&uacute;squeda- que intentan explicar el dinero a partir de la teoria del equilibrio general walrasiano. De otro lado se presenta una propuesta alternativa no neocl&aacute;sica fundamentada en la concepci&oacute;n de la unidad de la circulaci&oacute;n y la producci&oacute;n de Marx y en una visi&oacute;n institucional del dinero.</i></p>     <p><b>Abstract</b></p>     <p><i>This article presents the current debate on pure theory of the money, evaluating the validity of the results of two types of neoclassical models -overlapping generations and search-, which attempt to explain money departing from Walrasian general equilibrium theory. It also presents an alternative non-neoclassical proposal, based on Marx's conception of the unity between circulation and production and on an institutional vision of money.</i></p><hr>     <p>La situaci&oacute;n neocl&aacute;sica actual sobre la comprensi&oacute;n econ&oacute;mica del dinero no es satisfactoria, pues se piensa que la teor&iacute;a monetaria no da respuestas claras ni convincente obre el dinero y su papel en la actividad econ&oacute;mica.</p>     <p>Existe un debate entre quienes creen que a partir del modelo walrasiano se puede explicar todo los fen&oacute;menos econ&oacute;micos, incluyendo el dinero, y quiene creen que la teor&iacute;a monetaria no se puede entender a partir de la excesiva centralizaci&oacute;n de este modelo, porque precisamente es el dinero el que permite la descentralizaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica. Seg&uacute;n Ostroy &#91;1994&#93; 'it is not clear if what we know as waltasian general equilibrium is compatible with a model in which money as a medium of exchange plays an essential role".Asi, hay la posibilidad de que el modelo walrasiano no sea compatible con la existencia del dinero, por lo qu su estudio a partir de la teor&iacute;a neocl&aacute;sica queda en duda.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El objetivo general del presente trabajo es estudiar y evaluar los resultados de dos enfoques neocl&aacute;sicos sobre la manera de responder a la pregunta qu&eacute; es el dinero y c&oacute;mo se justifica que exista en el proceso econ&oacute;mico (lo modelos de generaciones traslapadas y lo modelos de b&uacute;squeda). dem&aacute;s, se expone el debate que han suscitado y se presenta un enfoque alternativo 'postmarxista' sobre la forma de percibir el dinero, mostrando as&iacute; un camino distinto hacia su soluci&oacute;n, ya que se renuncia a un enfoque individualista sobre &eacute;ste.</p>      <p><font face="verdana" size="3"><b>LA EXPLICACI&Oacute;N DEL DINERO EN LA TEOR&Iacute;A NEOCL&Aacute;SICA</b></font></p>     <p><font face="verdana" size="2"><b>Origen hist&oacute;rico del problema</b></font></p>     <p>La Econom&iacute;a Politica del siglo XVIlI surgi&oacute; del intento de desarrollar una teor&iacute;a del valor que respondiera la gran pregunta planteada por A. Smith: ¿Puede ser ordenada una econom&iacute;a descentralizada que conf&iacute;a s&oacute;lo en las se&ntilde;ales de precio para la informaci&oacute;n de mercado? Para responderla ser&iacute;a necesario hallar una medida entre todas las relaciones sociales cuantitativas que permitiese expresar el valor de las cosas en cualquier momento del tiempo y sin la ayuda de alg&uacute;n ente colectivo. Algunos de los primeros economistas confiaban en que esta medida exist&iacute;a &ndash;igual que las leyes de la f&iacute;sica o la qu&iacute;mica&ndash; a partir de la naturaleza misma, por fuera de las formas sociales. De esta manera, el valor se podr&iacute;a identificar en el espacio de los bienes, por fuera de cualquier configuraci&oacute;n social sobre &eacute;stos. Por eso, el valor de las cosas deb&iacute;a seguir alg&uacute;n tipo de ley natural. La forma de expresar su magnitud ser&iacute;a a trav&eacute;s de aquella misteriosa medida.</p>     <p>Esta visi&oacute;n algo naturalista encontr&oacute; un obst&aacute;culo: la inclusi&oacute;n del dinero en la teor&iacute;a del valor. Dado el objetivo de desarrollar una teor&iacute;a del valor ajena a la esfera pol&iacute;tica de la sociedad, la inclusi&oacute;n del dinero se convert&iacute;a en un problema pues &eacute;ste permit&iacute;a al gobernante participar en las decisiones econ&oacute;micas. Por su car&aacute;cter institucional y colectivo, el dinero deb&iacute;a ser un bien &uacute;nico y emitido por una sola entidad. Por lo tanto, su valor quedar&iacute;a a disposici&oacute;n de la opini&oacute;n y el poder del gobernante. As&iacute;, el medio de pago y de intercambio esencial para el desarrollo de la actividad econ&oacute;mica estar&iacute;a influenciado por la voluntad y virtud del gobernante, dificultando una respuesta naturalista y satisfactoria para el proyecto liberal y anti-intervencionista de Smith. La teor&iacute;a del valor dejar&iacute;a de ser explicada por el orden natural de las cosas.</p>     <p><font face="verdana" size="2"><b>La sugenrencia de Hicks</b></font></p>      <p>Desde los or&iacute;genes de la Econom&iacute;a Pol&iacute;tica en el siglo xvm se ha intentado definir entender y justificar la existencia del dinero, y el problema a&uacute;n no est&aacute; resuelto. En 1935 Jobo Hicks propuso un im&eacute;todo para construir una tem&iacute;a monetaria fundamentada en los principios de la teor&iacute;a del valor walrasiana, sta propuesta igue tanto el pensamiento de Galiani en el sentido de explicar el valor del dinero por medio de la teor&iacute;a del valor de las cosa ,como el de Smith en el sentido de introducir el dinero a la teor&iacute;a del valor n un cap&iacute;tulo posterior a su desarrollo.</p>     <p>La idea de Hicks es justificar la existencia del dinero, contestando la pregunta de por qu&eacute; el individuo lo elige y prefiere usarlo. Su idea inicial es que el individuo toma esta d cisi&oacute;n porque existen 'fricciones' en el mercado que se pueden eliminar, o al menos reducir, si se utiliza el dinero. As&iacute;, Hicks sugiere la existencia de utilidad marginal por poseer dinero, y hace la pregunta de por qu&eacute; los agentes deciden "mantener activos en la forma de dinero puro y simple, en lugar de mantenerlos en forma de valores que rinden inter&eacute;s o beneficio produciendo seguridad" &#91;Benetti 1999&#93;. </p>     <p>Su argumento fundamental es el uso de la teor&iacute;a microecon&oacute;rnica de comportamiento optimizador como base de la teor&iacute;a monetaria. Se introducen las nociones de racionalidad del agente y de principio d elecci&oacute;n en el tratamiento del dinero, con el fin de extender el m&eacute;todo de la teor&iacute;a del valor a la teor&iacute;a monetaria: "Sin ce 'marginal utility' analysis is nothing other than a general theory of 'choice" and people do choose the amounts of money they hold, monetary theo.ry can be embedded into value theory" &#91;Ostroy 1994&#93;.</p>     <p>La propuesta metodol&oacute;gica de Hicks de 1935 le marc&oacute; el camino a la teor&iacute;a neocl&aacute;sica para explicar el dinero. A partir de &eacute;sta, se inicia un programa de desarrollo de teor&iacute;a monetaria basado en la teor&iacute;a de la elecci&oacute;n neocl&aacute;sica con el fin de construir una teor&iacute;a de la demanda de dinero. As&iacute;, se da lo que Hicks llama una "revoluci&oacute;n marginalista"<sup><a name="nr1"></a><a href="#1">1</a></sup> en la forma de entender el dinero.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="verdana" size="2"><b>El problema actual</b></font></p>     <p>El objetivo central de la teor&iacute;a monetaria es el de responder a la pregunta qu&eacute; es el dinero y c&oacute;mo se justifica que exista en el proceso econ&oacute;mico. A pe ar de que su desarrollo es puramente te&oacute;rico, sus resultados permiten resolver diversos problemas de econom&iacute;a aplicada y de pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Por ejemplo, para estudiar la relaci&oacute;n entre dinero, ingreso y precios, se requiere un marco te&oacute;rico que provea una explicaci&oacute;n satisfactoria a la relaci&oacute;n que existe entre el sistema monetario y el mecanismo de precios. Tambi&eacute;n, para comprender los efectos de pol&iacute;ticas de mercado abierto de un banco central, se requiere de un marco te&oacute;rico que d&eacute; una explicaci&oacute;n satisfactoria a la relaci&oacute;n existente entre dinero, bienes y mercados financieros. Las respuesta a estos interrogantes requieren de una comprensi&oacute;n te&oacute;rica previa sobre el dinero y su funci&oacute;n en el mercado.</p>     <p>La comprensi&oacute;n te&oacute;rica y funcional del dinero es indispensable en el mundo actual para interpretar ciertos aspectos y comportamientos de la sociedad contempor&aacute;nea, por ejemplo la realizaci&oacute;n de diversas actividades econ&oacute;micas, como los intercambios y el ahorro. Adem&aacute;s con el acel rada cambio tecnol&oacute;gico, parecer&iacute;a como si el dinero estuviese adoptando otras formas y funciones.</p>    <p> Si bien es cierto que las soluciones neocl&aacute;sicas a la pregunta qu&eacute; es el dinero han seguido el camino de Hicks, los intentos de soluci&oacute;n con ba e en las nociones de elecci&oacute;n y racionalidad muestran que existen diversos problemas y dudas sobre la pertinencia de esta v&iacute;a para la comprensi&oacute;n y explicaci&oacute;n del dinero.</p>       <p>Parece dificil explicar el dinero a partir de una teor&iacute;a del valor que no lo necesita y que no lo incluye desde el comienzo. Ante esta limitaci&oacute;n se puede decir que el problema monetario no ha sido resuelto.</p>      <blockquote>    <p>Departing from custorn, I want ro address a problem rhat needs ro be solved rather than one that has been solved. I do not have rnuch ro contribute to its solution, but I believe thar the problem is imporrant and want to focus artention on it. &#91;&hellip;&#93; lo general rerms, the problem is te find appropiate conceptual foundations for monetary economics. I believe that we do not, as yet, have a suitable theoretical framework for studying the functioning of a monetary system. The main obstacle to the development of such a framework is our habit of thinking in terms of frictionless, organized, i.e. Walrasian markets &#91;Hellwig 1993&#93;.</p></blockquote>     <p> Parece ser que la forma como se ha aproximado el problema monetario no ha alcanzado los resultados esperados. La tradici&oacute;n iniciada por Hicks, seg&uacute;n Hellwig, lleva a la utilizaci&oacute;n de adaptaciones artificiales del modelo walras&iacute;ano cen tralizado para acomodar el dinero sin pensar en cu&aacute;l es el verdadero papel de &eacute; te en una econom&iacute;a de mercado.</p>     <p><font face="verdana" size="3"><b>MODELOS DE GENERACIONES TRASLAPADAS Y MODELOS DE B&Uacute;QUEDA</b></font></p>     <p>Con la intenci&oacute;n de aplicar la metodolog&iacute;a de Hicks, la teor&iacute;a neocl&aacute;sica ha desarrollado recientemente dos importantes soluciones para justificar la existencia del dinero: los modelo de gen raciones traslapadas y los modelos de b&uacute;squeda.<sup><a name="nr2"></a><a href="#2">2</a></sup> En ambos, se presenta alg&uacute;n tipo de imperfecci&oacute;n del mercado que es corregida con el uso del dinero. Dicha correcci&oacute;n permite una mejor asignaci&oacute;n de los recursos de la econom&iacute;a, dado que los individuo perciben mayor utilidad una vez la imperfecci&oacute;n es solucionada. Por lo tanto, el dinero es preferido y elegido por las personas y su precio es positivo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="verdana" size="2"><b>Modelos de generaciones traslapadas</b></font></p>     <p>Los modelos de generaciones traslapadas re pond n a la n cesidad de realizar an&aacute;lisis de equilibrio general n un contexto din&aacute;mico, justificando as&iacute; el dinero como reserva de valor. Presentan un claro esp&iacute;ritu walrasiano en el sentido de que cada consumidor maximiza u utilidad y en cada periodo los mercados se equilibran. e sigue el programa de Hicks pues el dinero permite una asignaci&oacute;n intertemporal de recursos de la econom&iacute;a, solucionando el problema de no poder trasladar riqueza de un periodo a otro. As&iacute; los individuos escogen utilizarlo y &eacute;ste adquiere un precio positivo.</p>     <p>Como el objetivo de estos modelos es proveer una estructura adecuada para el an&aacute;lisis de cuestiones monetarias a partir de la teor&iacute;a del valor neocl&aacute;sica, es posible hacer evaluaciones de eficiencia y bienestar dentro de un contexto de equilibrio general. Estos abren la posibilidad de ineficiencia en el sentido de Pareto en una situaci&oacute;n en la cual se cumplen las condiciones de un modelo walrasiano (entre ellas la aclaraci&oacute;n de mercados y los agentes precio-aceptante y  maximizadores). En consecuencia se admite la presencia del dinero para soLucionar dicha ineficiencia:</p>     <blockquote>    <p>La caracteriscica central de estos modelos es que, seg&uacute;n los par&aacute;metros iniciales, el equilibrio estacionario puede ser monetario o no monetario &#91;&hellip;&#93; Este resultado est&aacute; dado por d hecho seg&uacute;n el cual, comparando en t&eacute;rminos de eficiencia o de bienestar dos tipos de equilibrio, con y sin moneda, &#91;&hellip;&#93;Los individuos eligen d mejor activo &#91;dinero&#93; que les es accesible para la realizaci&oacute;n del intercambio intertemporal &#91;Benetti 1999&#93;.</p></blockquote>     <p><i>Marco te&oacute;rico</i></p>     <p>El modelo de generaciones traslapadas que se utilizar&aacute; en este art&iacute;culo est&aacute; basado en el modelo de Samuelson &#91;1958&#93;:</p>     <blockquote>    <p> Actualmente, es claro que una econom&iacute;a de competencia perfecta del tipo Arrow-Debreu no permite incorporar satisfactoriamente el dinero, aun bajo incertidumbre. Se ha mostrado adem&aacute;s que el dinero, en un formato de equilibrio general, deberla estudiarse dentro de un contexto din&aacute;mico y un modelo de equilibrio general competitivo en un posible marco din&aacute;mico es el modelo de generaciones traslapadas de Samuelson &#91;1958&#93; &#91;Lozano <i>et al</i>. 1999&#93;.</p></blockquote>     <p>La idea b&aacute;sica del modelo es la existencia de generaciones de personas, clasificadas como j&oacute;venes y viejos, que se traslapan. Cada generaci&oacute;n, cuando es joven, comercia con la generaci&oacute;n vieja y luego, cuando es vieja comercia con la generaci&oacute;n joven. Todas las personas de una generaci&oacute;n nacen y mueren el mismo d&iacute;a. Cada periodo dura el tiempo qu transcurre entre el nacimiento de una generaci&oacute;n y la siguiente. La econom&iacute;a de un modelo de generaciones traslapadas es infinita, por lo que no hay un periodo final.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El procedimiento l&oacute;gico para introducir el dinero en este modelo consiste en partir inicialmente de un modelo de intercambio puro en donde no hay dinero, demostrar que en &eacute;ste el &uacute;nico equilibrio resultante no es eficiente en el sentido de Pareto (porque el intercambio entre generaciones no es posible) por lo que cada generaci&oacute;n consume, en cada periodo lo que le alcanza con sus dotaciones iniciales. Luego, al introducir el dinero se demuestra que uno de los equilibrios resultantes es estacionario y &oacute;ptimo de Pareto. Esto &uacute;ltimo resulta porque los individuos adquieren la capacidad de trasladar recursos de un periodo a otro, haciendo posible una mejor asignaci&oacute;n de &eacute;stos en el tiempo. El dinero permite el intercambio generacional dado que &eacute;ste es aceptado por generaciones futuras. As&iacute;, aparentemente es posible justificar el dinero a partir de la teor&iacute;a del valor neocl&aacute;sica con el an&aacute;lisis de elecci&oacute;n individual propue to por Hicks.</p>     <p><font face="verdana" size="2"><b>El modelo de intercambio puro</b></font></p>     <p>El modelo de intercambio puro tiene tres caracter&iacute;sticas fundamentales:</p> <ul>    <p>&ndash; Se supone un conjunto infinito contable de consumidore J = &#91;1,2,3,&hellip; &infin;&#93;. Los elementos j &epsilon; J indican la g neraci&oacute;n a la cual pertenecen los consumidores. El consumo del con umidor j cuando es joven est&aacute; denotado por c<sup>yj</sup> y el consumo del consumidor j cuando es viejo est&aacute; d n tad por C<sup>oj</sup>. El j-&eacute;simo consumidor escoge un plan de consumo c<sup>j</sup> = (c<sup>yj</sup>, c<sup>oj</sup>).</p>    </ul> <ul>    <p>&ndash; Cada consumidor tiene una funci&oacute;n de utilidad de la forma</p>     <p>u<sup>j</sup>(c<sup>yj</sup>, c<sup>oj</sup> = u<sup>j</sup>(c<sup>yj</sup> + &prop;. u<sup>j</sup> (c<sup>oj</sup>, para todo j &epsilon; J y &prop; &epsilon; (0,1)</p>    </ul> <ul>    <p>Se observa que la utilidad del consumidor e aditivam nt separable, mon&oacute;tona creciente, estrictamente cuasic&oacute;ncava y doblemente diferenciable con continuidad. El coeficiente &prop; indica el grado de impaciencia del consumidor entre consumo cuando es joven y consumo cuando es viejo. Entre m&aacute; alto sea &prop;, m&aacute;s paciente es el consumidor en no consumir cuando es joven. Dado que el objetivo es realizar un an&aacute;lisis temporal del consumo, se supone que cada consumidor escoge un consumo para el periodo t cuando es joven (c = c<sub>t</sub><sup>yj</sup>) y un consumo para el periodo t+l cuando es viejo (c = c<sub>t</sub>+<sub>1</sub><sup>oj</sup>). Es importante anotar que en esta econon&uacute;a la poblaci&oacute;n no crece y que existe una sola mercan ea la cual es perecedera.</p>    </ul> <ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cada consumidor adquiere unas dotaciones iniciales r<sup>y</sup> cuando es joven y unas dotaciones iniciales r&deg; cuando es viejo. Se supone que r<sup>y</sup> &gt; r&deg;; es decir, el consumidor adquiere una mayor dotaci&oacute;n cuando es joven que cuando es viejo.</p>    </ul>     <p>Teniendo en cuenta que todos los consumidores presentan la mi ma funci&oacute;n de utilidad y las mismas dotaciones iniciales cuando son  jovene y viejos, el problema de maximizaci&oacute;n de un consumidor representativo e puede expresar de la siguiente manera.<sup><a name="nr3"></a><a href="#3">3</a></sup></p>     <p><a name="v19n33a06e1"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a06e1.jpg"></td> <td width="16"> </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>donde P<sub>t</sub>  es el precio de la mercanc&iacute;a en el periodo t y P<sub>t</sub>+l<sup>e</sup> es el precio esperado en el periodo t+1.<sup><a name="nr4"></a><a href="#4">4</a></sup></p>.     <p>Las condiciones de primer orden de este problema de maximizaci&oacute;n son: </p>      <p><a name="v19n33a06e2"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a06e2.jpg"></td> <td width="16"> </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p> Estas condiciones permiten demostrar que en esta econom&iacute;a s&oacute;lo existe un equilibrio y que en &eacute;ste el intercambio no es posible. En Lozano <i>et al</i>. se presenta el siguiente teorema: "Bajo condiciones de no arbitraje en precios.<sup><a name="nr5"></a><a href="#5">5</a></sup> y c<sub>o</sub>&deg;=,r&deg;, c<sub>o</sub><sup>y</sup> = y<sup>y</sup>, el &uacute;nico equilibrio de &#91;esta&#93; econom&iacute;a es la autarqu&iacute;a,<sup><a name="nr6"></a><a href="#6">6</a></sup> es decir, en equilibrio, no hay intercambio". Este teorema muestra que en una econom&iacute;a de generaciones traslapadas de intercambio puro los consumidores maximizan su utilidad cuando consumen en cada periodo, precisamente, sus    dotaciones iniciales respectivas. N o existe forma de trasladar parte de esta dotaciones iniciales hacia el futuro.</p>      <p>La cuesti&oacute;n que surge es si un equilibrio de tipo aut&aacute;rquic e eficiente en el sentido de Pareto, Como se demuestra en el siguiente ejemplo la respuesta es que en un modelo de generaciones traslapada de intercambio puro el equilibrio &uacute;nico aut&aacute;rquico no es eficiente en t&eacute;rminos de Pareto &#91;Lozano <i>et al.</i> 1999&#93;.</p>     <p>Ejemplo: Si se considera un consumidor representativo con una funci&oacute;n de utilidad del tipo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="v19n33a06e3"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a06e3.jpg"></td> <td width="16"> </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p> y unas dotaciones iniciales tal que</p>     <p><a name="v19n33a06e4"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a06e4.jpg"></td> <td width="16"></p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p> en un equilibrio aut&aacute;rquico (c<sub>t</sub><sup>y</sup> =r<sup>y</sup>,c<sub>t+1</sub>&deg; = r&deg;) la utilidad de cada generaci&oacute;n es: </p>     <p>Generaci&oacute;n 1: u&sup1; (3,1) = In (3) + &alpha;In (1) = In (3)</p>      <p>Generaci&oacute;n 2: u&sup2; (3,1) = In (3) +  &alpha;In (1) = In (3)</p>      <p>Generaci&oacute;n &infin;: u<sup>&infin;</sup> (3,1) = In(3) +  &alpha;In (1) = In (3)</p>     <p>Si el equilibrio no es aut&aacute;rquico es porque el consumidor puede distribuir sus dotaciones iniciales de tal manera que su consumo en los dos periodos de su vida no sea igual a &eacute;stas. Por jemplo, se tiene que:</p>      <p><a name="v19n33a06e5"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a06e5.jpg"></td> <td width="16"></p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>En esta situaci&oacute;n, las dotaciones iniciales no son iguales a la distribuci&oacute;n generacional del consumo. Aun as&iacute;, no se viola. la condici&oacute;n de factibilidad, por lo que esta distribuci&oacute;n de consumo es perfectamente factible. Suponiendo un a cercano a 1 ( &alpha; &gt; 0.45) la utilidad de cada generaci&oacute;n en esta nueva situaci&oacute;n es:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Generaci&oacute;n 1: u&sup1; (3,3/2) = In (3) + &alpha;In (3/2) &gt;In (3)</p>     <p>Generaci&oacute;n 2: u&sup2; (5/2, 3/2) = In (5/2) + &alpha;In (3/2) &gt; In (3)</p>     <p>Generaci&oacute;n &infin;: u<sup>&infin;</sup> (3/2, 5/2) = In (5/2) +  &alpha;In (3/2) &gt; In (3)</p>     <p>Por lo tanto, se observa que e posible encontrar una distribuci&oacute;n generacional del consumo distinta a la de autarqu&iacute;a, la cual, en algunos casos &ndash;como el del ejemplo anterior&ndash; asegura un mayor nivel de utilidad para los consumidores. De esta manera, se muestra que el equilibrio aut&aacute;rquico no es eficiente en el sentido de Pareto.</p>     <p><font face="verdana" size="2"><b>El modelo de intercambio monetario</b></font></p>     <p>En un contexto de intercambio puro, la maximizaci&oacute;n del consumidor representativo arroja un resultado de equilibrio no &oacute;ptimo en el  entido de Pateta. Esto se debe a la imposibilidad que tienen los consumidores de una generaci&oacute;n de realizar intercambios con consumidores de otra generaci&oacute;n. De esta manera, los consumidores no pueden distribuir su consumo entre los dos periodos de sus vidas de diferentes maneras a la autarqu&iacute;a.</p>     <p>Para solucionar esta imperfecci&oacute;n del mercado &ndash;suboptimalidad&ndash; se introduce el dinero en el modelo de generaciones traslapadas. Este es dinero legal sin respaldo, emitido por una autoridad monetaria y aceptado por todos los consumidores para realizar sus transacciones durante sus vidas.</p>     <p>Ahora el problema de maximizaci&oacute;n de un consumidor en el caso monetario es:</p>      <p><a name="v19n33a06e6"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a06e6.jpg"></td> <td width="16"></p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>donde s<sub>t</sub> es el nivel de ahorro nominal del consumidor en la generaci&oacute;n t. ale la pena aclarar que el ahorro se hace cuando el consumidor est&aacute; joven y se gasta cuando &eacute;ste est&aacute; viejo. Adicionalmente, se supone que el ahorro nominal de la generaci&oacute;n t es igual a la cantidad de dinero (M<sub>t</sub>) emitido por la autoridad monetaria en el momento t: s, = M<sub>t</sub>. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las condiciones de primer orden de este problema de maximizaci&oacute;n son:</p>     <p><a name="v19n33a06e7"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a06e7.jpg"></td> <td width="16"></p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>En palabras, se alcanza un equilibrio monetario cuando cada consumidor maximiza su utilidad con respecto a su restricci&oacute;n presupuestal, cuando hay equilibrio de mercado en cada periodo y cuando la cantidad de dinero es igual al ahorro nominal De estas condiciones se derivan tres teoremas fundamentale , de los cuales es posible entender la raz&oacute;n de la aceptaci&oacute;n del dinero por parte de los consumidores.</p>     <p>Teorema 1. Si  &alpha; es suficientemente cercano a la unidad y r<sup>y</sup> &gt; r&deg;, xist un &uacute;nico equilibrio monetario estacionario finito para la econom&iacute;a.</p>     <p>Este teorema implica que si el consumidor es suficientement paciente por no consumir en el presente y si las dotaciones iniciales de los j&oacute;venes son mayores a las dotaciones de los viejos en cada periodo, es posible tener un equilibrio estacionario en donde el dinero es determinado end&oacute;genamente y en donde &eacute;ste adquiere un precio positivo, constante y bien definido siempre. &#91;Lozano <i>et al.</i> 1999&#93;.</p>     <p>Teorema 2. El &uacute;nico equilibrio monetario estacionario que existe en esta econom&iacute;a es &oacute;ptimo de Pareto. Por lo tanto, la pr sencia del dinero en este modelo de generaciones traslapadas permite que por lo menos exista un equilibrio &oacute;ptimo de Pareto. Esto se debe a que el dinero permite el intercambio entre generaciones, necesario para poder distribuir el consumo entre periodos de la mejor manera posible, es decir, de la manera que genere la mayor utilidad para lo consumidores. La idea b&aacute;sica es que la generaci&oacute;n vieja de un periodo puede comprarle a la generaci&oacute;n joven de ese mismo periodo parte de sus dotaciones iniciales porque existe dinero. La generaci&oacute;n joven puede aceptar la transacci&oacute;n porque con el dinero, que es legal y aceptado por todos, podr&aacute; comprar de vuelta las dotaciones que vendi&oacute; cuando est&eacute; en la segunda etapa de la vida.</p>     <p>Teorema 3. A pesar de que existe un &uacute;nico equilibrio estacionario, 1 s otros equilibrios posibles convergen a la autarqu&iacute;a: "Bajo una oferta monetaria constante,  &alpha; suficientemente cercano a 1,r<sup>y</sup> &gt; r&deg; y u (&middot;) suficientemente c&oacute;ncava, esta econom&iacute;a monetaria tiene un continuo de equilibrios determin&iacute;sticos. Uno de ellos es el estado monetario estacionario, y los otros son un continuo de equilibrios monetarios que s&oacute;lo dependen del nivel de precios inicial y que convergen a la autarqu&iacute;a" &#91;Lozano <i>et al.</i> 1999&#93;. Lo interesante de este teorema e que, en aquellos equilibrios que convergen a la autarqu&iacute;a, el dinero pierde  valor y tiende a no ser aceptado por los consumidores. De un continuo de equilibrios determin&iacute;sticos s&oacute;lo uno es estacionario y tiene un precio positivo constante del dinero.</p>     <p> Con las condiciones del modelo de intercambio monetario, se demuestra que exi te un equilibrio llamado "equilibrio monetario" donde los agentes e t&aacute;n dispuestos a aceptar el objeto llamado dinero. As&iacute;, &eacute;ste cierra la brecha de suboptimalidad de una econom&iacute;a sin dinero.</p>     <p><i>Criticas a los Modelos de Generaciones Traslapadas</i></p>     <p>Parecer&iacute;a ser que los modelos de generaciones traslapadas logran el objetivo planteado por Hicks: explicar el dinero por que &eacute;ste le genera utilidad a las personas y por tanto eligen usarlo.En 1977 Wallace afirm&oacute; que la tem&iacute;a de generaciones traslapadas inclu&iacute;a lo esencial para una buena teor&iacute;a del dinero. Por lo tanto, sugiri&oacute; a los economistas reconocerla como la mejor teor&iacute;a disponible. Sin embargo, seg&uacute;n algunos cr&iacute;ticos, los resultados de estos modelos no han sido los mejores, debido a que dejan diversas dudas sobre el funcionamiento y la existencia del dinero en una econom&iacute;a comercial.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La critica de Hellwig</p>     <p>En su art&iacute;culo <i>The Challenge of Monetary Theory</i> (1993) Mart&iacute;n Hel1wig afirma que no ha sido posible hallar un marco te&oacute;rico adecuado para estudiar el funcionamiento de un sistema monetario, principalmente por el h&aacute;bito de pensar los fen&oacute;menos econ&oacute;micos en t&eacute;rminos de mercados walra ianos sin fricciones. Los modelos de generaciones traslapadas introducen el dinero precisamente para eliminar cierta fricci&oacute;n (la imposibilidad de trasladar la riqueza de un periodo a otro) que impide el alcance de un equilibrio &oacute;ptimo en el sentido de Pareto, Para defender su argumento recurre a la capacidad que tienen los modelos de generaciones traslapadas para responder las siguientes cuestiones.</p>     <p>1) El problema de Hahn: ¿Por qu&eacute; el dinero fiduciario tiene un valor positivo cu&aacute;ndo se intercambia por bienes y servicios a pesar de qu &eacute;ste no es intr&iacute;nsecamente &uacute;til?</p>     <p>La relevancia de esta pregunta es indiscutible, pu s una respuesta acertada resolver&iacute;a importantes cuestiones obre la existencia del dinero. Sin embargo, como lo muestra Hellwig, la respuesta de los modelos de generaciones traslapadas a esta pregunta no es satisfactoria.</p>     <p>Es indudable que los modelos de generaciones traslapadas explican de manera end&oacute;gena el valor po itivo del dinero. La informaci Sn de la econom&iacute;a que provee el modelo e suficiente para relacionar el valor del dinero con la necesidad de una reserva de valor. Sin embargo, en estos modelos el dinero fiduciario es la &uacute;nica re erva d valor disponible. Dado que no hay otro activos, lo que dice Hellwig es que una demanda por una reserva de valor es "autom&aacute;ticamente" una demanda por dinero. De esta manera, cualquier intento por realizar alg&uacute;n tipo de an&aacute;lisis de selecci&oacute;n de portafolio er&iacute;a infructuo o &#91;Hellwig 1993&#93;. Veamos con detalle.</p>     <p>En caso de que existieran otros activos en el modelo, la demanda por dinero no podr&iacute;a ser explicada s&oacute;lo por la nec sidad que tienen los agente por una reserva de valor, dado que estos activos tambi&eacute;n podr&iacute;an cumplir con dicha funci&oacute;n. Ser&iacute;a necesario tambi&eacute;n un argumento de selecci&oacute;n de portafolio en el cual los agentes siguen demandando dinero. Para ello, se requerir&iacute;a que el dinero tenga un retorno futuro lo suficientemente atractivo para as&iacute; preferirlo frente a los otros activos. Esta selecci&oacute;n de portafolio es posible en el caso en que la tasa de retorno de los otros activos es menor que la tasa de retorno del dinero. De esta manera, los agentes preferir&iacute;an poseer dinero como reserva de valor en vez de otros activo. in embargo, como lo demuestra la realidad, existen diversos activos que pueden servir como reserva de valor y que tienen una tasa de retorno mayor a la tasa de retomo del dinero. Por lo tanto, dada esta situaci&oacute;n, los agentes de los modelos de generaciones traslapadas preferir&iacute;an no tener dinero y entonces su valor ser&iacute;a nulo. Aun as&iacute;, el valor del dinero en el mundo comercial e positivo. Hellwig propone modificar el problema de .Hahn y hacerse una nueva pregunta para responder a esta incongruencla.</p>      <p>2) El problema modificado de Hahn: ¿Por qu&eacute; dinero sin utilidad intr&iacute;nseca tiene un valor positivo cu&aacute;ndo se intercambia por bienes y servicios y cu&aacute;ndo existen otros activos cuyas tasas de retorno en cada periodo exceden la tasa de retomo de este dinero?</p>       <p>La respuesta de los modelos de generaciones traslapadas a esta pregunta tampoco es acertada. Si existe un activo cuya tasa de retorno es m&aacute;s alta que la tasa de retorno del dinero en cada periodo con probabilidad uno, y si este activo tiene las mismas propiedades de 'comerciabilidad' que el dinero<sup><a name="nr7"></a><a href="#7">7</a></sup> entonces no existe un equilibrio en d nde el dinero tenga un valor real positivo.</p>     <p>Aqu&iacute; el argumento de Hellwig es el siguiente. Se supone la existencia de un activo cuya 'comerciabilidad' es igual a la del dinero. Por lo tanto, la decisi&oacute;n de posesi&oacute;n de dinero por parte de los agentes depende s&oacute;lo de consideraciones sobre su rendimiento. Si los agentes deciden poseer dinero es porque le est&aacute;n asignando una probabilidad positiva al evento de que su tasa de retomo sea mayor a la tasa de retorno del activo. Dado que las expectativas de los agentes son racionales y la verdadera probabilidad de este evento es positiva, la tasa de retomo del dinero es al menos tan alta como la tasa de retomo del activo. Si hay T fechas de pago al rendimiento del activo debe existir una probabilidad positiva de que la p&eacute;rdida en el valor de &eacute;ste exceda en valor absoluto a la ganancia de los T pagos de inter&eacute;s<sup><a name="nr8"></a><a href="#8">8</a></sup> "If this overall period contains T interest payment dates for the consol, there must then be a positive probability of cumulative capitallosses on the consol outweighing the T interest payments" &#91;Hellwig 1993&#93;.</p>     <p>Ahora se supone un modelo de generaciones traslapadas en donde existe dinero y un acti o con las mismas propiedades de "comerciabilidad". Adem&aacute;s se supone que los agentes son racionales y que el dinero tiene un valor positivo. Dado que existe libre desperdicio, el precio de los activos no puede ser negativo. Esta condici&oacute;n implica que las p&eacute;rdidas sobre el valor del activo no exceden  u precio inicial. Ahora, si se supone un n&uacute;mero T de periodos de pago al rendimiento del activo lo suficientemente grande, es posible que estos pagos excedan el precio inicial del activo. Por lo tanto, si hay T pagos de inter&eacute;s, la probabilidad de que las p&eacute;rdidas sobre el valor del activo excedan en valor absoluto a las ganancias por el cobro de intereses debe ser cero. ntonces, con probabilidad uno la tasa d retomo del dinero debe ser menor que la tasa de retorno de los activo . De esta manera, se muestra que existe al menos un periodo en que nadie quiere tener dinero porque e m&aacute;s rentable tener como reserva de valor al otro activo. El supuesto inicial de un valor real po itivo del dinero de este modelo lleva a una contradicci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hellwig muestra un resultado bastant negativo obre la capacidad que tienen los modelos de generaciones traslapadas para justificar la existencia del dinero. Sin embargo deja una importante se&ntilde;al del camino a seguir. La &uacute;nica forma de resolver e te problema n los modelos de generaciones traslapadas es suponer que el dinero y los otros activos no tienen las mismas propiedades de 'comerciabilidad'. Este supuesto se traduce en la percepci&oacute;n de qu el dinero, a diferencia de los otros activos, tambi&eacute;n sirve como medio de pago l&iacute;quido, y por eso la gente lo prefiere sobre otras formas de reserva de valor. Por lo tanto, el camino a seguir, seg&uacute;n Hellwig, es preguntarse como puede ser posible introducir en los modelos existente (entr ello los modelos de generaciones traslapadas) el dinero como medio de cambio.</p>     <p>La critica de Benetti</p>     <p>Para Benetti &#91;1990&#93; la mayor contribuci&oacute;n de los modelos de generaciones traslapadas ha sido su capacidad de explicar la antigua idea de que "un agente s&oacute;lo acepta la moneda a cambio de bienes en la medida en que anticipe que los dem&aacute;s agente van a aceptarla cuando la ofrezca." Esta es una explicaci&oacute;n importante para la teor&iacute;a monetaria porque presenta de manera precisa una de las propiedade del dinero.</p>     <p>A pesar de este resultado, Benetti argumenta que los modelos de generaciones traslapadas "presentan debilidades profundas precisamente en lo que concierne al punto central de la integraci&oacute;n de la moneda en la teor&iacute;a del valor" &#91;Benetti 1990&#93;.</p>     <p>Su tesis es que en un marco de generaciones traslapadas, la posibilidad de existencia de un equilibrio monetario estacionario es bastante limitada. Como se observa en un punto anterior (Modelo de intercambiomonetario)  para poder demostrar el primer teorema de exi tencia de un equilibrio monetario estacionario se requiere el cumplimiento de condiciones espec&iacute;ficas y algo arbitrarias acerca del grado de impaciencia de los agentes y de las dotaciones iniciales de las generaciones en cada periodo. Dependiendo de cu&aacute;l sea el grado de impaciencia de los agentes y de c&oacute;mo se distribuyan las dotaciones iniciales de la econom&iacute;a entre las generaciones, existe alguno de los estados estacionarios posibles, monetario o de autarqu&iacute;a. ada asegura que el equilibrio resultante sea el monetario a menos que el grado de impaciencia de los agentes sea cercano a la unidad y que las dotaciones iniciales de la generaci&oacute;n joven sean mayores a las dotaciones iniciales de la generaci&oacute;n vieja en cada periodo. Estas condiciones implican que el equilibrio monetario s&oacute;lo se puede alcanzar bajo situaciones bastante limitadas y espec&iacute;ficas. Adem&aacute;s, se impone sobre los agentes una conducta arbitraria en el sentido de que &eacute;stos tienen que ser muy ahorradores cuando j&oacute;venes. Seg&uacute;n Benetti, dado que el resultado de maximizaci&oacute;n de los agentes puede conducir tanto a un estado estacionario de autarqu&iacute;a como a un estado estacionario monetario, esto "equivale a afirmar que la econom&iacute;a considerada por el modelo de generaciones &#91;traslapadas&#93; puede funcionar con o sin moneda" &#91;Benetti 1990&#93;. Si la econom&iacute;a puede funcionar con o sin dinero, como ocurre en los modelos de generaciones traslapadas, entonces la explicaci&oacute;n del dinero en un mundo comercial queda en entredicho. Para Benetti, el problema fundamental de la teor&iacute;a monetaria neocl&aacute;sica es la tentativa de explicaci&oacute;n del dinero a partir de un modelo que no lo necesita para su funcionamiento.</p>     <p>La critica de Laidler (1988)</p>     <p>Esta critica, igual que la de Hellwig, est&aacute; enfocada hacia la posibilidad que existe de reemplazar el dinero por otro activo cuya rentabilidad sea m&aacute;s alta. David Laidler propone que cualquier activo duradero, por ejemplo la tierra &ndash;como el dinero&ndash; puede servir de reserva de valor. Adicionalmente, dado que el dinero s&oacute;lo sirve para adquirir bienes de consumo en el futuro, &eacute;ste no va a ser demandado en caso tal de que el otro activo tenga un rendimiento mayor. Seg&uacute;n Laidler el dinero s&oacute;lo tendr&aacute; una demanda positiva si se cumple una de dos condiciones. Primero, los agentes querr&aacute;n tener dinero s&oacute;lo si &eacute;ste se traduce en la adquisici&oacute;n de una cantidad suficiente de bienes futuros. En otra palabras, el dinero tiene que tener alg&uacute;n tipo de respaldo ea el futuro para que los agentes decidan recibirlo en los int rcambios generacionales. Segundo, para que los agentes demanden dinero se necesita una 'restricci&oacute;n legal' que los obligue a tener diner tanto en el presente como en el futuro. Si no se cumple alguna de estas condiciones y adem&aacute;s existe alg&uacute;n activo que tenga m&aacute;s rendimiento que el dinero, en un marco de generaciones traslapadas los agentes no tendr&aacute;n incentivos para aceptar el dinero en los intercambios generacionales.</p>     <p>¿Qu&eacute; sugieren estas cr&iacute;ticas?</p>     <p>Las cr&iacute;ticas apuntan a lo mismo: s&oacute;lo bajo condiciones que aparecen arbitrarias o muy particulares puede ser introducido el dinero como reserva de valor. Por lo tanto, es necesario explicar tambi&eacute;n el dinero como medio de cambio. in esta explicaci&oacute;n, el re ultado qu e deriva de los modelos de generaciones traslapadas sobre el dinero es bastante precano.</p>     <p>Hellwig sugiere que para resolver el problema modificado de Hahn es indispensable suponer que el dinero y los otros activos tienen propiedades de comerciabilidad distintas. Este supuesto lleva a pensar que tal vez el dinero, a diferencia de los otro activo, sirve tambi&eacute;n como medio de cambio. Es por esta raz&oacute;n  que la gente decide aceptarlo. La pregunta que sugiere hacer es por qu&eacute; el dinero se acepta a pesar de que existen otros activos que posiblemente tienen un mayor rendimiento. La respuesta, seg&uacute;n Hellwig, radica en el mayor grado de liquidez, o de 'comerciabilidad', que tiene el dinero. Por lo tanto, es esencial entender el papel del dinero como medio de cambio.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como ejemplo de esta idea se puede tomar la explicaci&oacute;n que hace Laidler con el activo tierra. En un marco de generaciones traslapadas, la tierra, al igual que el dinero puede servir como reserva de valor. En caso tal que la tierra tenga un mayor rendimiento que el dinero, los agentes la escoger&aacute;n como reserva de valor. Sin embargo, es claro que la tierra no permitir&iacute;a intercambios al interior de una misma generaci&oacute;n en un mismo periodo por su bajo grado de 'comerciabilidad'. En este caso, los agentes preferir&iacute;an tener dinero. El problema es que dentro del marco de generaciones traslapadas no es posible este tipo de an&aacute;lisis pues el intercambio es s&oacute;lo entre generaciones. Por lo tanto, se observa de nuevo que se requerir&iacute;a la construcci&oacute;n de un marco que permita un an&aacute;lisis del dinero como medio de cambio.</p>     <p>Benetti tambi&eacute;n afirma que la debilidad m&aacute;s grave de los modelos de generaciones traslapadas "&#91;es&#93; su pretensi&oacute;n de construir una teor&iacute;a de la moneda independientemente de su atributo de medio de cambio &#91;&hellip;&#93; De lo cual resulta que el car&aacute;cter de medio de cambio y de reserva de valor son dos a pectos inseparables del mismo objeto" &#91;Benetti 1990&#93;. Para Benetti, lo que diferencia el dinero de los otros activos es tanto su propiedad de reserva de valor como su propiedad de medio de cambio general, pues &eacute;l mismo dice que cuando se habla de dinero, reserva de valor y medio de cambio son dos aspectos inseparables.</p>     <p>En suma, las cr&iacute;ticas de Hellwig, Laidler y Benetti sugieren claramente la necesidad que existe de estudiar el dinero ante todo como medio de cambio:</p>     <blockquote>    <p> Esto se debe sobre todo a la err&oacute;nea identificaci&oacute;n de la moneda con una re serva de valor sin relaci&oacute;n alguna con su atributo fundamental de medio general de cambio, que, como vimos, es ignorado por dicha teor&iacute;a &#91;modelos de generaciones traslapadas) &#91;Benetti 1990&#93;,.</p></blockquote>     <p><font face="verdana" size="2"><b>Los modelos de b&uacute;squeda</b></font></p>     <p>Como respuesta a estas cr&iacute;ticas, la teor&iacute;a neocl&aacute;sica ha desarrollado un marco te&oacute;rico que intenta explicar el dinero como medio de cambio. Este intento ha desembocado en los modelos de b&uacute;squeda aplicados a la teor&iacute;a monetaria, en los cu&aacute;les se cumple el programa hicksiano, La idea de nuevo es que existen 'fricciones' en el mercado que s&oacute;lo el dinero soluciona. Por lo tanto, el equilibrio monetario es superior &ndash;en t&eacute;rminos de bienestar&ndash; al equilibrio no monetario. De esta manera las personas deciden utilizar dinero, y en efecto su precio es positivo, a pesar de que no es intr&iacute;nsecamente &uacute;til (dinero fiduciario). Existe una elecci&oacute;n individual y un comportamiento optimizador por parte de los individuos en la elecci&oacute;n del dinero, siguiendo claramente la propuesta de Hicks. Al igual que en los modelos de generaciones traslapadas, son posibles las evaluaciones de eficiencia y bienestar dentro de un contexto de equilibrio general. </p>        <p><i>Marco te&oacute;rico</i></p>     <p>El marco te&oacute;rico que se presentar&aacute; en esta secci&oacute;n esta basada en el modelo de b&uacute;squeda monetario que desarrollaron Kiyotaki y Wright &#91;1993&#93;.</p>     <p>El modelo b&aacute;sico de esta econom&iacute;a supone una poblaci&oacute;n grande de agentes que viven infinitamente (la poblaci&oacute;n total e normaliza en uno) as&iacute; como tambi&eacute;n un n&uacute;mero alto de bienes de consumo. Estos bienes son indivisibles y vienen en unidades de tama&ntilde;o uno. A diferencia de &eacute;stos, el dinero fiduciario del modelo es un objeto que nadie consume y que puede ser pensado como pedazos de papel sin valor intr&iacute;nseco.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Existe un par&aacute;metro ex&oacute;geno x (0 &lt; x &lt; 1) el cual indica hasta qu&eacute; punto los bienes y los gustos son diferenciados. En otras palabras, x es igual a la proporci&oacute;n de bienes que pueden ser consumidos por alg&uacute;n agente; x tambi&eacute;n es igual a la proporci&oacute;n de agentes que pueden consumir alg&uacute;n bien. En otros t&eacute;rmino x = k/K, donde k es el consumo de cada agente y K el total de bienes que hay en la econom&iacute;a.</p>     <p>Si un bien es de los que puede ser consumido por un agente, entonces este bien es de su canasta de consumo. Con umir uno de estos bienes genera una utilidad positiva (U &gt;0), mientra que consumir otro bien no genera utilidad.</p>     <p>Inicialmente, una fracci&oacute;n M de los agentes tiene dinero mientras que una fracci&oacute;n 1-M tiene un bien real, (0 &le;M&le;1).<sup><a name="nr9"></a><a href="#9">9</a></sup> o hay costo de almacenamiento para los bienes ni para el dinero. Adem&aacute;s, se supone que el dinero no puede ser producido por ning&uacute;n agente privado.</p>     <p>Los bienes se producen con la siguiente tecnolog&iacute;a. Una unidad de producto requiere de dos unidades de insumo: un bien de consumo y una cantidad aleatoria de tiempo. Lo anterior implica que, una vez un agente consume, entra en un proceso de producci&oacute;n que genera una unidad de a.Ig&uacute;n bien real, escogido aleatoriamente del conjunto de los bienes reales de acuerdo a un proceso de tiempo continuo Poisson con  tiempo de llegada &alpha; &gt;0. No est&aacute; de m&aacute;s decir que los agentes que no hayan consumido no pueden producir.</p>     <p>Un agente que acaba de producir entra a un sector de intercambio en donde busca a otros agentes para intercambiar. Los agentes que entran a intercambiar se encuentran por parejas y de manera aleatoria de acuerdo a un proceso Poisson con tasa constante de llegada &beta; &gt;0. Cuando dos agentes se encuentran, el intercambio ocurre si y s&oacute;lo s&iacute; &eacute;ste es aceptado mutuamente. Esto quiere decir que el intercambio ocurre si y s&oacute;lo si ambos agentes mejoran su bienestar al realizarlo.</p>     <p>Tambi&eacute;n se asume que hay un costo de transacci&oacute;n e (medido en t&eacute;rminos de desutilidad tal que 0 &lt; &epsilon; &lt; 1) pagado por el que recibe el bien en ca o tal que se realice el intercambio. ste costo implica que un agente que es indiferente entre tener uno u otro bien no intercambiar&aacute; el que tiene originalmente.</p>     <p>Dado que el intercambio sucede si y s&oacute;lo si ambas partes aceptan, un agente con una unidad de balances reales (dinero) o con una unidad de un bien real no puede adquirir dinero adicional u otro bien excepto si sacrifica todo su inventario. Ning&uacute;n agente en el sector de intercambio puede producir hasta que intercambia y obtiene uno de los bienes de su canasta de consumo y luego consume. Estas observaciones implican que si en el periodo inicial cada agente comienza con una unidad de dinero o con una unidad de bien real, en equilibrio todos los agentes van a tener una unidad de dinero o una unidad de bien real.</p>     <p>Se define &micro; como la fracci&oacute;n de intercambiadores de dinero, tal que un intercambiador escogido al azar tiene dinero con probabilidad &micro; o tiene un bien real con probabilidad 1-&micro;. Un agente siempre acepta un bien real si &eacute;ste es de su canasta de consumo. Inmediatamente el agente consume dicho bien y entra en el proceso de producci&oacute;n. Un intercambiador de bienes nunca va a aceptar un bien que no sea de su canasta de consumo. Esto se debe a que no hay ventaja en hacerlo dado que hay un costo de transacci&oacute;n e por recibir el bien. Esto implica entonces que x es igual a la probabilidad de que un intercambia dar de bienes escogidos al azar est&eacute; dispuesto a aceptar alg&uacute;n bien. Por lo tanto, x<sup>2</sup> es igual a la probabilidad de que dos intercarnbiadores de bienes realicen un intercambio puro. Esta probabilidad refleja el problema de la doble coincidencia de necesidades que a&ntilde;os antes Jevons y Smith hab&iacute;an pensado.</p>     <p>El siguiente paso es determinar si los individuos de este modelo aceptan o no dinero. Se supone que &Pi; es la probabilidad de que un intercambiador de bienes acepte dinero y que &pi; es la mejor respuesta de un individuo que puede decidir entre aceptar o no aceptar dinero. El c&aacute;lculo individual de los agentes e comparar el valor pr sen te delos flujos de utilidad esperada sobre toda su vida. i se asume que Vjes la funci&oacute;n de m&aacute;ximo valor del individuo en el estado j, en donde j= 0,1, m indica que el individuo es un productor, un intercambiador de bienes o un intercambiador de dinero respectivamente, se tienen las siguientes ecuaciones de Bellman de programaci&oacute;n din&aacute;mica (con r= la tasa intertemporal de descuento):</p>     <p>a) rV<sub>0</sub> = &alpha; (V<sub>1</sub> - V<sub>0</sub> )</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta ecuaci&oacute;n muestra que el flujo de retorno del productor es igual al tiempo de llegada &alpha;, o a la tasa a la cual los bienes son producidos, por la ganancia que se obtiene al cambiarse del estado de producci&oacute;n al estado de intercambio de bienes, (V<sub>1</sub> - V<sub>o</sub>). </p>     <p>b) rV<sub>1</sub>= &beta; (1-&micro;) x&sup2; (U -&epsilon; + V<sub>0</sub> - V<sub>1</sub>) + &beta;&micro;x max<sub>&micro;</sub>&micro; (V<sub>m</sub> - V<sub>1</sub>)</p>     <p>Se observa que el flujo de retorno de un intercambiador de bienes e igual a la suma de dos expresiones. La primera expresi&oacute;n refleja la ganancia que obtend&oacute;a el intercambiador de bienes en caso tal de que &eacute;ste lograra intercambiar su producto. Esta expresi&oacute;n representa la tasa a la cual el intercambiador de bienes se encuentra con otros intercambiadores de bienes, &beta;(1-&micro;), por la probabilidad de que ambos quieran intercambiar, x&sup2;, por la ganancia que obtiene de intercambiar, consumir y luego volver a producir, (U - &epsilon; + V<sub>0</sub> - V<sub>1</sub>). La segunda expresi&oacute;n refleja la ganancia que obtendria el intercambiador de bienes en caso tal de que &eacute;ste lograra intercambiar con un intecambiador de dinero. Esta representa la tasa a la cual el intercambia dar de bienes se encuentra con intercambiadores de dinero, &beta;&micro;, por la probabilidad de que el poseedor de dinero quiera intercambiar, x, por la ganancia de aceptar el dinero con probabilidad &pi;, donde &pi; es escogido de manera &oacute;ptima.</p>       <p>c) rV<sub>m</sub> = &beta;(1-&micro;) &Pi;x (U - &epsilon; + V<sub>0</sub>- V<sub>m</sub> )</p>     <p>El flujo de retorno de un intercambiador de dinero es igual a la tasa a la cual &eacute;ste se encuentra con intercambiadores de bienes, &beta;(l - &micro;), por  la probabilidad de que ambos quieran intercambiar, &Pi;x, por la ganancia que obtiene de intercambiar, consumir y luego producir.</p>       <p><i>Equilibrios resultantes</i></p>     <p>Las anteriores ecuaciones implican que la aceptaci&oacute;n del dinero depender&aacute; de la relaci&oacute;n que exista entre &Pi;, la mejor respuesta de los inrercambiadores de bienes ante un encuentro con intercambiadores de dinero, y &Pi;, la probabilidad de que los intercambiadores de bienes efectivamente acepten dinero. Dependiendo de esta relaci&oacute;n, existir&aacute;n en este modelo tres posibles equilibrios, uno de los cuales ser&aacute; estrictamente monetario:</p>     <p>El equilibrio no monetario</p>     <p>Si &Pi; &lt; x, la probabilidad de que los intercambiadores de bienes acepten dinero es menor a la probabilidad de que &eacute;stos acepten otros bienes. Por lo tanto, las ecuaciones  anteriores implican  que V<sub>1</sub> &gt; V<sub>m</sub>.Si  V<sub>1</sub> &gt; V<sub>m</sub>, entonces la mejor respuesta por parte de los intercambiadores de bienes es siempre aceptar el dinero en los intercambios, por lo que &pi;=1. Intuitivamente,si el dinero es aceptado  con mayor porbabilidad que los bienes, entonces es mejor usar dinero al momento de intercambiar.</p>     <p><a name="v19n33a06e8"></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a06e8.jpg">          <p> As&iacute;, la mejor respuesta por parte de los poseedores de bienes es aceptar el dinero en los intercambios siempre que puedan (&pi; = 1). n este caso, la mejor respuesta por parte de los individuos implica que &Pi; = 1, y as&iacute;, el equilibrio es monetario puro, pues los individuos del modelo esperan que el dinero sea universalmente aceptado. De esta manera, &eacute;stos lo aceptan en todos los intercambios.</p>     <p> La gr&aacute;fica que observamos, se resume la relaci&oacute;n que existe entre &Pi; y &pi;. Como se observa, hay tres equilibrios posibles en este modelo: cuando &Pi; &lt; x,&pi; = 0; cuando &Pi; &gt; x,&pi; = 1; cuando &Pi;= x,&pi; &epsilon; &#91;0,1&#93;. Como lo demuestran Kiyotaki y Wright, al reemplazar &Pi; = 0, &Pi; = 1 y &Pi; = x en la ecuaci&oacute;n b) del modelo de b&uacute;squeda expuesto arriba, se observa que lo intercambiadores de bienes tienen una mayor utilidad en el caso de un equilibrio monetario puro (&Pi; = 1) que en los casos de equilibrio mixto (&Pi; = x) y de equilibrio no monetario (&Pi; = 0). Para estos dos &uacute;ltimos equilibrios, la utilidad de los intercambiadores es exactamente igual. Por lo tanto, definiendo N, M y P como los equilibrios no monetario, mixto y monetario puro respectivamente se tiene el siguiente resultado:</p>     <p> V<sub>1</sub><sup>N</sup> &lt; V<sub>1</sub><sup>M</sup> &lt; V<sub>1</sub><sup>p</sup></p>     <p> Los autores tambi&eacute;n demuestran que los intercambiadores de dinero tienen una mayor utilidad en el caso de un equilibrio monetario puro (&Pi; = 1) que en los casos de equilibrio mixto (&Pi; = x) y de equilibrio no monetario (&Pi; = 0). Al reemplazar en c) del modelo de b&uacute;squeda expuesto arriba, los valores de &Pi; que representan cada uno de los tres equilibrios posibles, se obtiene el siguiente resultado para los intercambiadores de dinero: </p>     <p> V<sub>1</sub><sup>N</sup> &lt; V<sub>1</sub><sup>M</sup> &lt; V<sub>1</sub><sup>P</sup></p>     <p>Los modelos de b&uacute;squeda demuestran un valor positivo del dinero como medio de cambio. Con la presencia del dinero, los individuos del modelo obtienen una mayor utilidad que en el caso en que &eacute;ste no es aceptado o que en el caso en que los individuos son indiferentes entre &eacute;ste y otros bienes para intercambiar. Por lo tanto, por medio del programa de Hicks de elecci&oacute;n individual y de comportamiento optimizador, se explica el dinero como medio de cambio. Es de esta manera como algunos neocl&aacute;sicos responden ante las cr&iacute;ticas hechas a los modelos de generaciones traslapadas.</p>     <p><i>Cr&iacute;ticas a los modelos de b&uacute;squeda</i></p>     <p>Los modelos de b&uacute;squeda permiten demostrar la existencia de un equilibrio que requiere de dinero meramente fiduciario para la realizaci&oacute;n - de las transacciones. El dinero es aceptado a un precio    positivo pues &eacute;ste act&uacute;a como medio de cambio en las transacciones. Por lo tanto, los modelos de b&uacute;squeda tienen en cuenta c&oacute;mo se hacen y se organizan las transacciones, considerando que los agentes se buscan, se re&uacute;nen y negocian los precios. El aporte m&aacute;s evidente de estos modelos aplicados a la teor&iacute;a monetaria es que han dado respuestas precisas a preguntas que ni los modelos tradicionales de equilibrio general ni los modelos de generaciones traslapadas hab&iacute;an podido explicar. Los modelos de b&uacute;squeda representan el primer intento neocl&aacute;sico por explicar el papel del dinero como medio de cambio en las transacciones bilaterale . Para Benetti los modelos de b&uacute;squeda son la mejor aplicaci&oacute;n del programa monetario de Hicks: "como lo demuestran los modelo de Wtight &#91;de b&uacute;squeda&#93; que representan, a nuestro modo de ver, la mejor aplicaci&oacute;n de la simplificaci&oacute;n de Hicks como medio de in tercambio" &#91;Benetti 1999&#93;. </p>     <p>A pesar de este aporte, los modelos de b&uacute;squeda han planteado nuevos interrogantes y nuevas perspectivas de an&aacute;lisis. Cartelier parte de dos cr&iacute;ticas a los modelos de b&uacute;squeda para proponer la elaboraci&oacute;n de una teor&iacute;a alternativa al programa de Hicks. Seg&uacute;n Cartelier, los modelos de b&uacute;squeda pueden de pronto ser portadores de ense&ntilde;anzas para el camino a seguir: "En faisant appara&icirc;tre de nouvelles impasses, les mod&egrave;les de prospection sont peut-&egrave;tre porteurs d' enseignements sur la voie a suivre" &#91;Cartelier 1999&#93;. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El car&aacute;cter convencional del dinero</p>     <p>La principal cr&iacute;tica a los modelos de b&uacute;squeda es que la decisi&oacute;n individual de aceptar el dinero depende de que &eacute;ste ea aceptado por el resto de los individuos. Si &Pi; &gt; x, el dinero es aceptado con mayor probabilidad que los bienes; por lo tanto, es mejor usar dinero al momento de intercambiar. De esta manera, la mejor estrategia n por parte de los individuos es aceptar el dinero en los intercambios siempre que puedan. As&iacute;, todos favorecen una estrategia de intercambio monetario y consecuentemente el equilibrio es monetario. Sin embargo, el hecho de que el dinero sea aceptado porque cada agente piensa que los otros lo van a aceptar no dice nada sobre la naturaleza misma de &eacute;ste. Lo &uacute;nico que permiten los modelos de b&uacute;squeda es afirmar que en este caso el equilibrio existente es monetario. Sin embargo, no permiten decir por qu&eacute; los individuos aceptan el dinero.</p>     <p>De todas maneras, insiste Cartelier, la l&oacute;gica que siguen los individuos de los modelos de b&uacute;squeda sugieren una "pista" acerca de la naturaleza misma del dinero. El argumento formal del equilibrio monetario afirma que cada individuo escogi&oacute; el dinero porque el resto tambi&eacute;n lo hizo. Si todos los individuos lo aceptan es porque &eacute;ste tiene algo que los otros bienes no tienen. Aqu&iacute; radica la "pista" de los modelos de b&uacute;squeda. Seg&uacute;n Cartelier, la expectativa que tiene cada agente de que los otros tambi&eacute;n acepten el dinero debe estar fundamentada en ciertas caracter&iacute;sticas especiales que &eacute;ste posee.</p>     <p>La primera es que el dinero debe ser una mercanc&iacute;a que posea propiedades intr&iacute;nsecas particulares; por ejemplo, que sea m&aacute;s moldeable, transportable e inalterable que otras mercanc&iacute;as. La segunda caracter&iacute;stica es que el dinero debe estar respaldado por alg&uacute;n tipo de poder juridico o pol&iacute;tico que garantice su aceptaci&oacute;n. En ambos casos, se observan elementos intr&iacute;nsecos que son decisivos para la comprensi&oacute;n del dinero.</p>     <p>Aqu&iacute; est&aacute; precisamente el avance alcanzado por los modelos de b&uacute;squeda: sobrepasan las antiguas concepciones del dinero sin valor intr&iacute;nseco y permiten hacer &eacute;nfasis sobre la esencia misma del dinero, su car&aacute;cter convencional. A diferencia de los bienes (en los que sus precios dependen de la utilidad marginal individual) la informaci&oacute;n necesaria para la elecci&oacute;n de la organizaci&oacute;n de los intercambios, monetaria o no, no depende de dichos fundamentos.</p>      <p>Equilibrios monetarios vs. Equilibrios no monetarios</p>     <p>  Al igual que en los modelos de generaciones traslapadas, el equilibrio monetario de los modelos de b&uacute;squeda depende fundamentalmente del valor de los par&aacute;metros; en este caso &Pi; y x. Si &Pi; = 1, el equilibrio ser&aacute; monetario. Si &Pi; = x el equilibrio ser&aacute; mixto. Y si &Pi; = 0, el equilibrio ser&aacute; no monetario. Por lo tanto, para que el precio del dinero sea positivo, se requiere de una especificaci&oacute;n muy limitada sobre los par&aacute;metros. De nuevo se observa que, dado un proceso de maximizaci&oacute;n por parte de los individuos del modelo, el equilibrio resultante puede ser monetario, mixto o de trueque. El problema que se resuelve ac&aacute; no es el de la explicaci&oacute;n del dinero como mecanismo de coordinaci&oacute;n en una econom&iacute;a &uacute;nica sino la dificultad que tiene &eacute;sta de coordinarse entre diversos equilibrios monetarios, mixtos y no monetarios. Por lo tanto, la explicaci&oacute;n del dinero y de su naturaleza queda intacta. El resultado de los modelos de b&uacute; queda s&oacute;lo sirve para decir cuando una econom&iacute;a es monetaria y cu&aacute;ndo no, pero no irve para decir cu&aacute;les son las circunstancias que hacen que un objeto sea tomado como dinero:</p>     <blockquote>    <p>De acuerdo con los principios de la teor&iacute;a neocl&aacute;sica, la realidad es el resultado de las elecciones individuales. Si el problema del medio de cambio consiste en elegirlo cuando posee un precio positivo, la alternativa es, entonces, el intercambio monetario o un sistema centralizado de transacciones. La elecci&oacute;n s&oacute;lo tendr&iacute;a sentido si los individuos pudieran rechazar el medio de cambio y mantener el sistema econ&oacute;mico descentralizado derivado de la divisi&oacute;n del trabajo. Pero esas decisiones son mutuamente incompatibles &#91;Benerti y Carrelier 1998).</p></blockquote>      <p><i>¿Qu&eacute; sugieren estas criticas?</i></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Lo que sugieren estas cr&iacute;ticas es que tal vez la pregunta que hizo Hicks, m&aacute;s que la respuesta, es insuficiente para poder explicar la en tencia del dinero en la actividad econ&oacute;mica. Dados los resultado de los modelos de b&uacute;squeda, parece que la pregunta planteada por Hicks no puede reducirse a determinar si un bien privado sin valor intr&iacute;nseco puede tener un precio positivo a partir de un modelo que originahnente no lo incluye, porque &eacute;ste soluciona el problema del intercambio. La raz&oacute;n profunda de esto es que la t&eacute;cnica de transacciones y de intercambios no es el objeto de una elecci&oacute;n individual pero s&iacute; de una elecci&oacute;n colectiva. Como lo muestran los modelos de b&uacute;squeda, cada individuo decide o no aceptar el dinero desde el punto de vista de lo que hagan los otros individuos.En cambio, cada individuo decide producir o demandar una cantidad deseada de producto desde el punto de vista de la informaci&oacute;n que le proporcionan los precios, independientemente de lo que hagan los otros individuos.</p>      <p>Para Cartelier, el programa individualista que propone Hicks plantea de manera equ&iacute;voca el problema que se debe resolver. Por eso, lo modelos neocl&aacute;sicos monetarios no logran explicar la naturaleza del dinero. Este fracaso de nuevo indica que el dinero no es un objeto de elecci&oacute;n individual, y que por lo tanto seguir buscando una explicaci&oacute;n de esta manera no parece un esfuerzo v&aacute;lido.</p>      <p><font face="verdana" size="3"><b>UNA SOLUCI&Oacute;N ALTERNATIVA: UNIR VALOR Y DINERO</b></font></p>      <p>Hemos visto que los resultados de la teor&iacute;a monetaria neocl&aacute;sica no han logrado responder a la pregunta qu&eacute; es el dinero y c&oacute;mo se justifica que exista en el proceso econ&oacute;mico.</p>      <blockquote>    <p>To obtain a satisfactory framework for monetary economics, we musr abandon che Walrasian approaeh witb irs assumption that in any period all agents trade simultaneously and multilaterally with each other, We muse replace che Walrasian multilateral exchanges by a descentralized system of multiple bilateral exchanges in which there is a need for a medium of exchange and che role of money in transaetions can be made explicit &#91;Hellwig 1993&#93;.</p></blockquote>     <p> De esta cita se deduce que entre algunos cr&iacute;ticos existe una insatisfacci&oacute;n en la forma como se ha intentado construir la teoria monetaria actual. Las principales preguntas que se hacen estos cr&iacute;ticos tienen que ver con el enfoque hicksiano propuesto en 1935.Las principales preguntas que se hace Hellwig tienen que ver con el enfoque hicksiano propuesto en 1935. ¿Ser&aacute; que la sugerencia de Hicks es adecuada para pensar el dinero? ¿Es el dinero verdaderamente un objeto de elecci&oacute;n individual? A pesar del reconocido esfuerzo neocl&aacute;sico, en este contexto, la idea es m&aacute;s bien ver qu&eacute; se consigue al tratar el dinero de una manera diferente.</p>     <p>En la parte final de este art&iacute;culo se presenta una explicaci&oacute;n alternativa "post marxista" del dinero en la teor&iacute;a.En &eacute;sta, se asume que el dinero es una instituci&oacute;n l&oacute;gicamente previa al intercambio, y en este sentido no es un objeto de elecci&oacute;n. Seg&uacute;n este enfoque, la econom&iacute;a de mercado es inherentemente monetaria. Dado este supuesto, los resultados obtenidos dan una nueva perspectiva sobre el funcionamiento del mercado.</p>     <p><font face="verdana" size="2"><b> Valor, dinero y forma de valor</b></font></p>     <p>Un ejemplo de estas nuevas perspectivas es el trabajo de Carlo Benetti y Jean Cartelier presentado en <i>Dinero, Forma y Determinaci&oacute;n del Valor</i> &#91;1998&#93;.<sup><a name="nr10"></a><a href="#10">10</a></sup> Los autores proponen crear una nueva teor&iacute;a del valor donde valor y dinero no sean magnitudes separadas sino que todo valor sea de inmediato una cantidad monetaria, lo que se logra definiendo el dinero como una instituci&oacute;n y determinando lo valores a partir de la idea manci ta de la "unidad de la producci&oacute;n y la circulaci&oacute;n."</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Seg&uacute;n los autores, la forma monetaria del valor e e encial en el an&aacute;li is de una econom&iacute;a mercantil. Sin dicha forma, las mercanc&iacute;a, como dec&iacute;a Marx, "no se enfrentan entre s&iacute; como mercanc&iacute;as sino tan s&oacute;lo como productos o valores de uso" haciendo de la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as algo imposible. Es decir, no es posible que el valor de una mercanc&iacute;a xista sin que tenga la forma adecuada (forma monetaria) para ser reconocida por los compradores. De esta manera, Benetti y Cartelier, a partir de ciertas ideas marxistas sobre la necesidad de la forma monetaria del valor y de un balance critico de las tentativas neocl&aacute;sicas sobre el tema, justifican la existencia del dinero en la teor&iacute;a misma de los precios. </p>     <p>En esta teor&iacute;a el dinero toma la forma de un conjunto de reglas monetarias (i.e. unidad de cuenta, sistema de emisi&oacute;n y sistema de destrucci&oacute;n del dinero), la cual representa el marco institucional m&iacute;nimo para que exista una econon&uacute;a de intercambio, y por xtensi&oacute;n una econom&iacute;a capitalista (con salarios y beneficio). i e te marco desaparece, lo que est&aacute; en juego no es el llamado equilibrio monetario sino el colapso mismo del mercado. Sin dinero (el marco in titucional) no hay precios ni sistema de intercambios, y por ende tampoco una econom&iacute;a.</p>     <p><font face="verdana" size="2"><b> Las pistas de Marx</b></font></p>     <p>Seg&uacute;n los autores, Marx deja dos pistas fundamentales acerca del tema. La primera dice que "la escuela cl&aacute;sica no puede deducir la forma del valor de cambio del an&aacute;lisis de la mercanc&iacute;a, especialmente de su teor&iacute;a del valor" &#91;Benetti y Cartelier 1998&#93;. La teor&iacute;a neocl&aacute;sica como la cl&aacute;sica ignora la forma del valor (o forma monetaria) en tanto los precios son reales y no monetarios, evitando las relaciones de intercambio entre individuos. Para estos autores, el error del pensamiento neocl&aacute;sico es su razonamiento naturalista, heredado de la tradici&oacute;n metodol&oacute;gica de Smith en la que el agente se piensa como un Robinson Crusoe sin dinero, enfrentado a los bienes antes de  encontrarse en un contexto social. Esta tradici&oacute;n considera que el dinero es el resultado de una teor&iacute;a que comienza con una lista de bienes <i>a priori</i> y sin dinero. Para Marx, por el contrario, el dinero es la condici&oacute;n indispensable del c&aacute;lculo econ&oacute;mico:</p>     <blockquote>    <p> El trabajo es trabajo del individuo privado, representado en un determinado producto. in embargo en cuanto valor, el producto tiene que ser materializaci&oacute;n del trabajo social y, como tal, directamente convertible de un valor de uso en cualquier otro. Por tanto, el trabajo privado debe representarse directamente como lo cootrario a &eacute;l &#91; &hellip; &#93; Pero la mercanc&iacute;a tiene que poseer esta expresi&oacute;n general anres de ser enajenada. Esta necesidad de que el trabajo individual se represente como trabajo general es la necesidad de representar la mercanc&iacute;a como dinero &#91;Marx 1975&#93;. </p></blockquote>     <p> Por lo tanto, la forma monetaria es inherente a la mercanc&iacute;a.</p>    <p>  La segunda pista que deja Marx es que el dinero como una unidad de cuenta y (a posteriori como medio de cambio) es el instrumento necesario para que el valor adopte la forma de valor de cambio perceptible por los agentes. Seg&uacute;n Marx, sin la forma monetaria del valor las mercanc&iacute;as son tan s&oacute;lo valores de uso, los cuales no son percibidos en el mercado por los compradores. Una vez acurre la divisi&oacute;n del trabajo, los individuos aceptan el medio de cambio como un hecho colectivo. Desde esta perspectiva, el medio de cambio, a diferencia de lo que pensaba Hicks, no es un objeto de elecci&oacute;n.<sup><a name="nr11"></a><a href="#11">11</a></sup> </p>     <p><font face="verdana" size="2"><b> El valor determinado en la unidad de la producci&oacute;n y la circulaci&oacute;n</b></font></p>     <p>Esta teor&iacute;a alternativa de precios parte de la teor&iacute;a marxista de la "unidad de la producci&oacute;n y la circulaci&oacute;n". Para ello, es necesario rechazar la concepci&oacute;n de la circulaci&oacute;n basada en el proceso M-D-M (mercanc&iacute;a-dinero-mercanc&iacute;a). Seg&uacute;n los autores, si los individuos entran al mercado con mercanc&iacute;as para adquirir otros valores de uso, entonces el proceso M-D-M es una buena descripci&oacute;n del  funcionamiento del mercado, pero as&iacute; la producci&oacute;n queda inexplicada. Por el contrario, si los individuos entran al mercado para adquirir otras mercanc&iacute;as (medios de producci&oacute;n, materia prima y bienes de consumo) y as&iacute; poder producir, los individuos tienen que poseer obligatoriamente, dinero antes de su entrada. Por lo tanto, el proceso de la circulaci&oacute;n debe ser corregido y d scrito por la f&oacute;rmula D-M-D (dinero-mercanc&iacute;a-dinero) .</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En una sociedad mercantil, lo individuos deben comprar medio de producci&oacute;n, materias primas y bienes de consumo y adicionalmente vender sus propios productos. Por lo tanto, la producci&oacute;n no viene antes de la circulaci&oacute;n. "La producci&oacute;n no es l&oacute;gicamente anterior a la venta" &#91;Benetti y Cartelier 1998&#93;. Se propone que la producci&oacute;n y el consumo hacen parte de un proceso &uacute;nico. Lo que la f&oacute;rmula D-M-D implica es que el punto de partida de toda producci&oacute;n es un gasto y &eacute;sta s&oacute;lo puede ser efectiva si se gasta en forma de dinero. Los bienes no poseen poder de compra, el dinero si.</p>     <p><font face="verdana" size="2"><b>El modelo</b></font></p>     <p>Para describir este proceso &uacute;nico de circulaci&oacute;n y producci&oacute;n, e propone una matriz de pagos monetarios. Cada celda de la matriz tiene doble significado: de un lado -es egreso de un individuo y del otr es ingreso para otro. La expresi&oacute;n d<sub>il</sub> indica que el individuo j gasta en el individuo l,d unidades monetarias. A su vez, la misma expresi&oacute;n indica que el individuo l recibe d unidades monetarias del individuo j. En total, cada individuo j gasta G<sub>j</sub> y cada individuo l recibe I<sub>1</sub>, Se supone que en esta econom&iacute;a hay J individuos, tal que j= 1,2,&hellip; ,J y M mercanc&iacute;as, tal que m= 1,2,&hellip; ,M. Existe una relaci&oacute;n biun&iacute;voca entre individuos y mercanc&iacute;as. Esto implica que cada individuo j produce una sola mercanc&iacute;a m, y cada mercanc&iacute;a m es producida por un solo individuo j. Y las cantidades a producir las determina cada individuo de acuerdo a sus expectativas de venta.</p>     <p>Como proponen Benetti y Cartelier &#91;1998&#93;, "la disponibilidad de medios de pago es el prerrequisito de la circulaci&oacute;n: el dinero no surge del intercambio mercantil; en realidad, ocurre lo contrario." Para incluir el dinero como prerrequisito del intercambio mercantil se supone que existe un sistema monetario que financia las transacciones de los individuos, ya sea para adquirir medios de producci&oacute;n o para comprar bienes de consumo.<sup><a name="nr12"></a><a href="#12">12</a></sup> De esta manera, los individuos, antes de ir al mercado, se definen como usuarios de dinero. Los individuos realizan un c&aacute;lculo sobre la suma que necesitan para poder llevar a cabo sus planes de consumo y de producci&oacute;n.El c&aacute;lculo se hace con base en los precios del periodo pasado.<sup><a name="nr13"></a><a href="#13">13</a></sup> De esta manera, los individuos llegan al sistema monetario, el cual financia sus planes. El acceso al dinero permite que las decisiones de compra y venta de los individuos se hagan efectivas. Por eso la matriz de gastos del modelo es monetaria.</p>     <p>Por &uacute;ltimo, es necesario especificar un mecanismo de formaci&oacute;n de precios de mercado. Benetti y Cartelier quieren evitar el escollo neocl&aacute;sico de acudir aqu&iacute; al subastador y proponen ir a los autores antiguos y rescatar la regla Cantillon-Smith seg&uacute;n la cual el precio del mercado es igual a la cantidad de dinero que se gasta (demanda efectiva) sobre la cantidad de producto que efectivamente se trae al mercado (oferta efectiva) &#91;Smith, cap. VII, 1994&#93;.</p>     <p><i>Un Ejemplo num&eacute;rico</i></p>     <p>El siguiente ejemplo numenco sintetiza la idea de la unidad de la circulaci&oacute;n y la producci&oacute;n. Se supone que hay tres individuos en esta econom&iacute;a, tal que J = 3. El individuo 1 produce botellas.ste necesita vidrios para poder producir sus botellas y necesita jugos para poder sobrevivir. El consumo de sus propias botellas es nulo. Para producir 10 botellas (que es lo que espera vender), el individuo 1 requiere 2 vidrios y 5 jugos. Si cada vidrio vali&oacute; 2 pesos y cada jugo vali&oacute; 8 pesos en el periodo pasado, y el individuo quiere producir 10 botellas, &eacute;ste debe pedir al sistema monetario 44 pesos. Entonces si produce 10 botellas y espera vender cada una a 5 pesos el individuo 1 e pera ganar 50 pesos con su producci&oacute;n. De esta manera el sistema mon tario le presta los 44 pesos.</p>     <p>El individuo 2 produce vidrios para hacer las botellas. Lo &uacute;nico que necesita este individuo para producir y sobrevivir son jugos. Para producir 20 vidrios (que es lo que espera vender) el individuo 2 necesita 4 jugos. Si cada jugo vali&oacute; 8 pesos en el periodo pasado y el individuo quiere producir 20 vidrios, &eacute;ste debe pedir al sistema monetario 32 pesos. Adem&aacute;s si produce 20 vidrios y vende cada uno a 2 pesos, el individuo 2 espera ganar 40 pesos con su producci&oacute;n. De esta manera el sistema monetario le presta los 32 pesos.</p>     <p>El individuo 3 produce jugos. Este individuo necesita tanto botellas como jugos para poder producir y adem&aacute;s obrevivir. Para producir 9 jugos (que es lo que espera vender) el individuo 3 requiere 9 botellas y 3 jugos. Si cada botella vali&oacute; 5 pesos y cada jugo vali&oacute; 8 pesos, y el individuo quiere producir 9 jugos, &eacute;ste debe solicitar al sistema monetario 69 pesos. Y si produce 9 jugos y vende cada uno a 8 pesos, e! individuo 3 espera ganar 72 peso con su producci&oacute;n. De esta manera el sistema monetario le presta los 69 pesos.</p>     <p> Una vez los individuos entran al mercado con su dinero se observa que, a pesar del financiamiento que recibieron para realizar sus planes de consumo y producci&oacute;n, sus ingresos esperados no concuerdan con el c&aacute;lculo hecho previamente:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="v19n33a06e9"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a06e9.jpg"></td> <td width="16"></p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>Esta tabla muestra que el precio con el cual los individuos hacen el c&aacute;lculo previo sobre ingresos y gastos no concuerda con el precio que efectivamente se da en el mercado. En el caso de las botellas, por ejemplo, se esperaba que su precio fuera de 5 pesos cada una. Despu&eacute;s del proceso de circulaci&oacute;n monetaria en el mercado, se observa que las    botellas valieron (de acuerdo a la regla Cantillon-Smitb) efectivamente 4.5 pesos cada una. Dado el menor precio de las botellas, el que las produjo gan&oacute; 45 pesos y no lo que esperaba antes de entrar al mercado (50 pesos).</p>     <p>En el caso de los vidrios se esperaba que su precio fuera de 2 pesos cada uno. Despu&eacute;s del proceso de circulaci&oacute;n monetaria se observa que &eacute;stos efectivamente valieron (de acuerdo a la regla CantillonÂ¬Smith) 0.2 pesos. Por lo tanto, el productor de vidrios vendi&oacute; sus vidrios a un precio menor al que esperaba venderlos. El resultado fue un d&eacute;ficit de 28 pesos en su cuenta bancaria.</p>     <p>y el productor de jugos termin&oacute; ganando mucho m&aacute;s de lo que esperaba ganar antes de ir al mercado porque el precio al cual pudo vender sus jugos fue mayor al que esperaba venderlos. Este productor vendi&oacute; cada jugo a 10.67 pesos ganando 96 pesos por los 9 jugos vendidos, cuando esperaba vender cada uno a 8 pesos.</p>     <p><font face="verdana" size="2"><b>¿Qu&eacute; implican estos resultados?</b></font></p>     <p>Lo que muestran estos resultados es que el hecho de que los mercados se equilibren no implica que los precios <i>a priori</i> sean iguales a los precios que ocurren efectivamente en el mercado. Por lo tanto, tampoco se garantiza que los balances monetarios de los individuos (la diferencia entre gastos e ingresos) sean iguales a cero despu&eacute;s del proceso de circulaci&oacute;n. Entonces el desequilibrio de esta econom&iacute;a es el producto de las decisiones descentralizadas de los individuos que la componen, dado que &eacute;stos no pueden saber cu&aacute;l va a ser el precio de las mercanc&iacute;as. El hecho de que la circulaci&oacute;n sea decidida de manera descentralizada admite la posibilidad de que los individuos se equivoquen en sus decisiones tanto de producci&oacute;n como de consecuci&oacute;n de dinero.</p>     <p>El dinero en este modelo permite la descripci&oacute;n de una econom&iacute;a mercantil, definida como un proceso de evaluaci&oacute;n de las decisiones privadas y la consecuente respuesta colectiva. A partir del principio de la unidad de la circulaci&oacute;n y la producci&oacute;n es posible demostrar que una econom&iacute;a mercantil sanciona a algunos agentes y beneficia a otros. En una econom&iacute;a mercantil que sigue un proceso de circulaci&oacute;n D-M¬D, los individuos se enfrentan al problema de cu&aacute;nto producir y cu&aacute;nto dinero llevar al mercado. Existe una decisi&oacute;n individual y tambi&eacute;n una respuesta social que no necesariamente concuerda con la primera que hace que los precios esperados no re ultan iguale a los precios que efectivamente se forman en el mercado.</p>    <p>Para Benetti y Cartelier, este resultado es la esencia de una econom&iacute;a de mercado: sin dinero no hay producci&oacute;n, no hay decisiones y por ende no hay intercambios. Se necesita el dinero para que el sistema funcione, y en t&eacute;rminos de Marx, el dinero se necesita para que el trabajo privado se convierta en trabajo social. Por lo tanto, como proponen Benetti y Cartelier &#91;1998&#93; "el dinero no puede derivarse de un intercambio de mercanc&iacute;as. El dinero no tiene que ser &lt;integrado' a una teor&iacute;a del valor que no lo incluye desde el comienzo. La teor&iacute;a del valor sin dinero no puede determinar los valores relevantes para una econom&iacute;a mercantil."</p>     <p>Esencialmente, lo que proponen Benetti. y Cartelier es un mundo econ&oacute;mico compuesto por bienes, individuos y un sistema monetario. En este contexto, el dinero existe desde el comienzo de la teor&iacute;a, al contrario de lo que propuso Hicks en su programa.</p>     <p><font face="verdana" size="3"><b>CONCLUSIONES</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Parece ser que el tema monetario en econom&iacute;a est&aacute; lejos de ser resuelto. De hecho, existe una clara ruptura entre los distintos pensadores de la teor&iacute;a pura del dinero. Los &uacute;ltimos planteamientos neocl&aacute;sicos, los modelos de generaciones traslapadas y los modelos de b&uacute;squeda aplicados a la teor&iacute;a monetaria, presentan resultado bastante cuestionables acerca del funcionamiento del dinero en econom&iacute;a. Sin embargo, sus problemas dejan importantes pistas sobre c&oacute;mo pensar el dinero en adelante.</p>     <p>Los modelos de generaciones traslapadas fundamentados en el desarrollo de Samuelson presentan un resultado interesante al programa propuesto por Hicks, Estos muestran fundamentalmente que el dinero sirve como reserva de valor. Con la presencia del dinero, las generaciones obtienen utilidades m&aacute;s altas en cada periodo de sus vidas pues pueden repartir su riqueza (o dotaciones) de forma m&aacute;s eficiente. Sin embargo, los modelos de generaciones traslapadas no logran explicar porqu&eacute; los individuos escogen el dinero en vez de otro  activo como reserva de valor. De esta manera, estos modelos no pueden diferenciar el dinero de otros activos duraderos.</p>     <p>Adem&aacute;s de ser reserva de valor, el dinero debe tener otra propiedad que lo diferencie de los otros activos. Seg&uacute;n algunos c&oacute;ticos, esta propiedad es el alto grado de 'comerciabilidad' que posee el dinero. Esta propiedad permite que el dinero sea aceptado en los intercambios m&aacute;s que otros activos. Por lo tanto, algunos pensadores neocl&aacute;sicos se proponen estudiar el dinero como medio de cambio, en el intento de resolver el problema que queda planteado despu&eacute;s de los modelos de generaciones traslapadas.</p>     <p>Los modelos de b&uacute;squeda responden al vac&iacute;o que dejan los modelos de generaciones traslapadas sobre el papel del dinero como medio de cambio. Sin embargo, sus resultados no alcanzan a ser una respuesta s&oacute;lida y satisfactoria a la existencia del dinero en la actividad econ&oacute;mica. En estos modelos, un individuo acepta el dinero solamente si sabe que los otros individuos tambi&eacute;n lo har&aacute;n. Por lo tanto, la aceptaci&oacute;n del dinero deja de ser una decisi&oacute;n individual, pasando al &aacute;mbito colectivo y contradiciendo su prop&oacute;sito inicial: seguir el programa de Hicks de elecci&oacute;n del dinero individual. Ahora los individuos deciden con base en lo que los otros hagan, donde lo colectivo se convierte en condici&oacute;n de la acci&oacute;n individual.</p>     <p>Los resultados hablan de dos equilibrios posibles: uno sin dinero (aut&aacute;rquico) y otro con dinero. Lo que estos resultados implican es que el sistema econ&oacute;mico puede funcionar con o sin dinero, dejando intacta la pregunta acerca de la existencia e importancia de &eacute;ste en el mercado. Lo &uacute;nico que se puede deducir es que con dinero el equilibrio es m&aacute;s eficiente que sin dinero.</p>     <p>Benetti y Cartelier toman ciertas ideas de Marx, confirmadas m&aacute;s adelante con la pista que dejan los modelos de b&uacute;squeda acerca de la aceptaci&oacute;n colectiva del dinero, para proponer una nueva visi&oacute;n monetaria. Dado que los resultados neocl&aacute;sicos reiterados no han sido los mejores, estos autores proponen pensar el dinero de otra manera. La idea fundamental radica en la imposibilidad de pensar una econom&iacute;a descentralizada sin dinero. Para estos autores, el dinero es el elemento b&aacute;sico del funcionamiento y existencia del mercado. Sin dinero, los individuos no pueden producir pues no pueden adquirir los medios de producci&oacute;n ni las materias primas para ello, y por lo tanto  no pueden intercambiar. Circulaci&oacute;n y producci&oacute;n constituyen un proceso &uacute;nico. Al aceptar el dinero como una instituci&oacute;n previa al mercado, se observa que el mercado lleva a situaciones distintas a las que hab&iacute;an planeado los individuos antes de intercambiar. En otra palabras, bajo este esquema, los individuos son sancionados o beneficiados por el mercado, ya que sus c&aacute;lculos personales con base en los precios <i>a prior</i> no necesariamente concuerdan con lo que efectivamente obtienen despu&eacute;s de que ocurren los precios de mercado.</p>     <p>La ruptura en el pensamiento puro del dinero se d&aacute; desde de la posibilidad de entender el dinero como un suplemento de la teo&oacute;a walrasiana sin dinero o no. Lo que alegan los criticas de la teor&iacute;a neocl&aacute;sica es la incoherencia del m&eacute;todo hicksiano de adicionar el dinero a una teor&iacute;a no monetaria. Seg&uacute;n &eacute;stos, bajo este m&eacute;todo el dinero queda relegado a un segundo plano, cuando &eacute;ste es un elemento esencial del mercado. De hecho, seg&uacute;n estos cr&iacute;ticos, el mercado no se explica sin dinero.</p>     <p>Las cuestiones de fondo de este problema remiten a los or&iacute;genes de la  conom&iacute;a Pol&iacute;tica. La pregunta que hay que hacerse es i es posible describir un orden social a partir de un mundo en donde s&oacute;lo existen individuos y bienes. El resultado que se tiene en la actualidad es la c&eacute;lebre Teor&iacute;a del Equilibrio General, que es el resultado del trabajo iniciado por Walras a finales del siglo XIX. La respuesta de esta teor&iacute;a es afirmativa: en un mundo en donde s&oacute;lo hay bienes e individuos que tienen la capacidad de decidir de acuerdo a las se&ntilde;ales de pr cios que reciben, s&iacute; existe un orden. Sin embargo, esta teo&oacute;a requiere de una excesiva centralizaci&oacute;n para que dicho orden exista. Es necesario incluir en ella una caja de compensaci&oacute;n que distribuya los bienes y una figura como el subastador para que ponga los precios. Por lo tanto, queda en duda si esta teor&iacute;a es verdaderamente la expresi&oacute;n de un mercado en donde todas las decisiones son descentralizadas.</p>     <p>Como lo muestran Benetti y Cartelier, existe otra posibilidad, que con iste en pensar una econom&iacute;a descentralizada como econom&iacute;a monetaria. De esta manera, hay tanto descentralizaci&oacute;n de las decisiones individuales como coordinaci&oacute;n entre los agentes. Sin embargo, tambi&eacute;n existe una instituci&oacute;n (el dinero) que permite que este orden sea posible.</p>     <p>Entonces la conclusi&oacute;n es que si no hay dinero la econom&iacute;a resulta centralizada por medio de figuras como el subastador o la caja de compensaci&oacute;n &#91;Cata&ntilde;o 2000&#93;. Si hay dinero, se puede explicar un orden aun con decisiones descentralizadas. Pero en ambos casos, existen instituciones que se escapan de las decisiones del individuo. Por lo tanto, lo que en el fondo muestra este debate es que, a diferencia de lo que quer&iacute;a probar Smith y de ah&iacute; en adelante los economistas neocl&aacute;sicos, parece ser que la pol&iacute;tica y las instituciones son indispensables para que exista un orden entre los individuos. Si la econom&iacute;a es descentralizada se requiere del dinero. Si no hay dinero, entonces &eacute;sta tiene que ser centralizada.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Notas al pie</b></p>      <p><a href="#nr1">1</a><a name="1"></a> En su propuesta, Hicks plante&oacute; una "revoluci&oacute;n marginalista" en el sentido de explicar el dinero por medio de la teor&iacute;a del valor, aplic&aacute;ndole a &eacute;ste la noci&oacute;n de la existencia de una utilidad marginal por su posesi&oacute;n.</p>     <p><a href="#nr2">2</a><a name="2"></a> Antes de estos modelos se present&oacute; un intento de Patink&iacute;n por resolver el problema monetario, el cual no se estudia en este trabajo.</p>      <p><a href="#nr3">3</a><a name="3"></a> Se supone un consumidor representativo en donde u<sup>j</sup>=u, c<sub>t</sub><sup>ji</sup> = c<sub>t</sub><sup>t</sup>, c<sup>ji</sup> = C<sub>t</sub>&deg;,&forall; j &epsilon; J.</p>     <p><a href="#nr4">4</a><a name="4"></a> Se supone que el consumidor tiene expectativas racionales y por lo tanto perfecta previsi&oacute;n. De esta manera P<sub>t</sub>+l<sup>e</sup> <sup>=</sup> P<sub>t+1</sub>.</p>     <p><a href="#nr5">5</a><a name="5"></a> Hay arbitraje de precios cuando se cumple que p<sub>t</sub> = P<sub>t+1</sub>.</p>      <p><a href="#nr6">6</a><a name="6"></a> Una asignaci&oacute;n de recursos es aut&aacute;rquica si los consumos de cada generaci&oacute;n son iguales a sus respectivas dotaciones iniciales, para cada periodo: c<sub>t</sub><sup>y</sup> = r<sub>y</sub>, c<sub>t+1</sub>&deg; <sup>=</sup> r&deg;.</p>     <p><a href="#nr7">7</a><a name="7"></a> La misma 'comerciabilidad' implica que el activo es igualmente aceptado en los intercambios generacionales que el dinero.</p>     <p><a href="#nr8">8</a><a name="8"></a> La ganancia que un agente puede obtener de un activo depende del pago de intereses y de cambios en su valor. Por lo tanto, puede ocurrir que el cambio negativo en su valor (en caso tal de que su precio caiga) sea mayor que la ganancia obtenida por el pago de intereses.</p>     <p><a href="#nr9">9</a><a name="9"></a> En este instante inicial el dinero puede tener o no tener valor, Si tiene valor es conveniente asumir que los agentes que inicialmente tienen dinero, tienen exactamente una unidad de balances reales, con el fin de que cuando compren un bien real se gasten todo el dinero. Para lograr esto se asume que el dinero es indivisible.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#nr10">10</a><a name="10"></a> Este trabajo es un desarrollo de una investigaci&oacute;n que apareci&oacute; en 1980 en el libro:  Marchands, salariar et capiralistes, Editorial F. Maspero, Par&iacute;s.</p>     <p><a href="#nr11">11</a><a name="11"></a> Benetti y Cartelier, sin embargo, critican a Marx por pretender afirmar que el dinero es una mercanc&iacute;a al tiempo que se&ntilde;alaba que &eacute;ste no ten&iacute;a las propiedades de las mercanc&iacute;as. En las palabras de Marx "el dinero se convierte en una mercanc&iacute;a como las otras y al mismo tiempo no es una mercanc&iacute;a como las otras" &#91;Elementos 77&#93;. La demostraci&oacute;n de esta dualidadela hace Marx en el cap&iacute;tulo I de <i>El Capital</i> en la "g&eacute;nesis" de la forma del valor. Para una critica de este intento ver Benetti &#91;1990&#93;.</p>     <p><a href="#nr12">12</a><a name="12"></a> En este sistema monetario el dinero es un lenguaje colectivo, entendido como unidad de cuenta nomina! y como sistema de pagos. En cuanto al dinero como unidad de cuenta, &eacute;ste puede estar instituido por una autoridad como una unidad fisicamente definida (por ejemplo, una libra esterlina es un gramo de oro acu&ntilde;ado) o, simplemente, como dinero fiduciario (una libra esterlina es una libra esterlina). As&iacute; se descarta que para que el dinero exista como un componente del sistema econ&oacute;mico debe ser una mercanc&iacute;a con un precio positivo dado pOI una ley del valor. En cuanto al dinero como medio de cambio, se supone que sin &eacute;ste nadie podr&iacute;a vender, efectivamente, sus productos ni tampoco producirlos. </p>       <p><a href="#nr13">13</a><a name="13"></a> Evidentemente puede haber otras formas para calcular los precios. Pero para facilitar la soluci&oacute;n matem&aacute;tica del problema, Benetti y Cartelier proponen que sea con base en 105 precios del periodo pasado.</p><hr> <font face="verdana" size="3">    <p><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></p></font>     <!-- ref --><p>&#91;1&#93; Benetti, Carlo. (1990). <i>Moneda y Teor&iacute;a del Valor.</i> Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, M&eacute;xico.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000228&pid=S0121-4772200000020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;2&#93; Benetti, Carlo. (1999). <i>"Monnaie, choix individuals et frietions"</i>, Colloque Hicks, Par&iacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000229&pid=S0121-4772200000020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;3&#93; Benetti, Carlo y Cartelier, Jean. (1998). "Dinero, Forma y Determinaci&oacute;n del Valor", <i>Cuadernos de Econom&iacute;a</i> 28, Universidad Nacional de Colombia, 53-70.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000230&pid=S0121-4772200000020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;4&#93; Cartelier, Jean. (1998). <i>Monnaie et Marche</i><i>: </i><i>L'apport limite des modeles de prospection</i><i>.</i> Universit&eacute; de Paris X-Nanterre, Forum Caesar.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000231&pid=S0121-4772200000020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;5&#93; Cata&ntilde;o, Jos&eacute; F&eacute;lix. (2000). "Las instituciones y la teor&iacute;a neocl&aacute;sica de los precios", <i>Cuadernos de Econom&iacute;a</i> 32, Universidad Nacional de Colombia, 9-25.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000232&pid=S0121-4772200000020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;6&#93; Davidson, Paul. (1977). "Money and General Equilibrium", <i>Economit Apliqu&eacute;e</i> 30.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000233&pid=S0121-4772200000020000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;7&#93; Hahn, Frank, (1989). "On Some Problems of Proving the Existence of an Equilibirum in a Monetary Economy", <i>General Equilibrium Models of Monetary Economies: Studies in the Static Foundations of Monetary Theory</i>, Academic Press, Inc.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000234&pid=S0121-4772200000020000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;8&#93; Hellwig, Mart&iacute;n. (1993). "The Challenge of Monetary Theory", <i>European Economic Review</i> 37, North-Holland.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000235&pid=S0121-4772200000020000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;9&#93; Hicks, J.R. 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