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<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional de Colombia]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[EXTERNALIDADES EN LA INDUSTRIA COLOMBIANA]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universiry of London Royal Holloway College Department of Econornics]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A test of the Caballero-Lyons [1989] model of external effects in manufacturing is performed with a gross output and value added data set of 28 two-digit industries for Colombia, using panel data estimation techniques. Both at aggregate and at industry level there is no evidence of economies of scale. At industry level there is a positive aggregate externality that ranges from 0.38% to 0.25% tor a one-percent increase in aggregate manufacturing activity. The etfect af effort, capacity utilisation or policy regimes does not seem to affect significantly these results.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>EXTERNALIDADES EN LA INDUSTRIA COLOMBIANA</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="right"><b>Jorge Alberto Restrepo*</b></p>     <p>* Department of Econornics. Royal Holloway College, Universiry of London. El autor agradece a Ricardo Chica, Universidad de los Andes, por permitir el uso de su base de datos del sector manufacturero. Este trabajo gan&oacute; el concurso de ponencias que realiz&oacute; la aesrria de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad acional con motivo de sus 20 a&ntilde;os. El lector puede dirigir sus comentarios al correo: <a href="mailtoj.restrepo@rhul.ac.uk">j.restrepo@rhul.ac.uk</a></p><hr>     <p><b>Resumen</b></p>      <p><i>Se presenta una prueba empirica del modelo Caballero-Lyons &#91;1989&#93; para 28 industrias colombianas a dos d&iacute;gitos utilizando da tos de producto bruto y valor agregado, mediante es timaciones de panel. Tanto a nivel del agregado manufacturero como a nivel de rama no existe evidencia de econom&iacute;as de escala. A nivel de industria existe una externalidad agregada positiva que va de 0.38% al 0.25% por cada punto porcentual de aumento de la actividad manufacturera. Las variaciones en esfuerzo, utilizaci&oacute;n o los cambios de pol&iacute;tica no afectan significativamente este resultado.</i></p>     <p><b> Abstract</b></p>     <p><i>A test of the Caballero-Lyons &#91;1989&#93; model of external effects in manufacturing is performed with a gross output and value added data set of 28 two-digit industries for Colombia, using panel data estimation techniques. Both at aggregate and at industry level there is no evidence of economies of scale. At industry level there is a positive aggregate externality that ranges from 0.38% to 0.25% tor a one-percent increase in aggregate manufacturing activity. The etfect af effort, capacity utilisation or policy regimes does not seem to affect significantly these results.</i></p><hr>      <p>El estudio de las externalidades y el comportamiento proc&iacute;clico dela productividad en el sector manufacturero recibi&oacute; un nuevo &iacute;mpetu con la publicaci&oacute;n en 1989 del art&iacute;culo de Ricardo abane y Richard Lyons sobre externalidades agregadas del sector manufacturero estadounidense. Estos autore construy n un m del usando el trabajo de Hall &#91;1988&#93; sobre din&aacute;mica proc&iacute;clica de la  productividad y los modelos macroecon&oacute;micos  de falla de  coordinaci&oacute;n de Cooper y John &#91;1988&#93;. Este modelo busca explicar la diferencia entre el grado de retorno a escala de la industria manufacturera a nivel agregado y por rama manufacturera, diferencia que de encontrarse, indica la presencia de un efecto externo que s&oacute;lo se internaliza al mayor nivel de agregaci&oacute;n.</p>      <p>El procedimiento desarrollado por estos autores no solo sirve para comprobar estad&iacute;sticamente la existencia de la externalidad agregada sino que adem&aacute;s permite distinguirla de una posible externalidad causada por variaciones en los insumos a nivel de rama del sector manufacturero. Tanto te&oacute;rica como econom&eacute;tricamente, estos trabajos demuestran la existencia de un efecto externo no explicad por los cambios del ciclo o por cambios en los insumo.En t&eacute;rminos emp&iacute;ricos ste fue un hallazgo novedoso, ya que los estudios anteriores identificaban esta discrepancia como un resultado del crecimiento proc&iacute;clico de la productividad usualmente asociado a variaciones en los insumos de cada sector, errores de medici&oacute;n de las variables, a retornos crecientes o a cambio en la utilizaci&oacute;n de la capacidad instalada.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> En la primera prueba emp&iacute;rica, Caballero y Lyons &#91;1989&#93; encontraron la existencia de tal discrepancia entre el agregado manufacturero y el conjunto de 22 industrias estadounidenses (con desagregaci&oacute;n de dos d&iacute;gitos CIIU) y sugieren una posible explicaci&oacute;n para este efecto asociada con externalidades originadas en mercados de "alta densidad". En un trabajo posterior, los mismos autores estimaron el modelo utilizando datos de los sectores manufactureros de cuatro pa&iacute;ses europeos y encontraron resultados similares; en este caso evidencia de la extemalidad agregada para 32 industrias en los cuatro pa&iacute;ses estudiados (Alemania occidental, Reino Unido, Francia y B&eacute;lgica), a pesar de la ausencia de evidencia de retornos crecientes a escala internos a nivel de cada rama del sector manufacturero. Recientemente, Nicholas Oulton &#91;1996&#93; aplic&oacute; el modelo a una extensa muestra de la industria manufacturera brit&aacute;nica, confirmando la existencia de externalidades agregadas y la ausencia de evidencia de retornos a escala internos en cada industria. Oulton propone que ese efecto externo se puede deber a mejoras, aprendizaje e innovaci&oacute;n que se difunden m&aacute;s r&aacute;pido en la econom&iacute;a cuanto m&aacute;s r&aacute;pida sea la expansi&oacute;n del sector manufacturero agregado.</p>     <p>La importancia de estos resultados se relaciona directamente con la literatura te&oacute;rica de crecimiento econ&oacute;mico y de la pol&iacute;tica industrial y de desarrollo. La presencia de extemalidades agregadas es un poderoso argumento en favor de las teor&iacute;as de crecimiento end&oacute;geno y pol&iacute;ticas industriales proactivas. El hecho mismo de que las externalidades agregadas puedan estar presentes en la industria implica que "existen beneficios adicionales cuando el crecimiento industrial es balanceado entre las industrias" &#91;Oulton 1996, 824&#93;. Sin embargo, la evidencia del agotamiento de retornos a escala a nivel de sector, implica una reducci&oacute;n de los efectos potenciales de las pol&iacute;ticas dise&ntilde;adas para incrementar el tama&ntilde;o del mercado, tales como la integraci&oacute;n econ&oacute;mica y la apertura. De igual forma, los beneficios derivados de una pol&iacute;tica sectorial activa orientada a la 'escogencia de ganadores', est&aacute;n limitados por el grado en el cual la explotaci&oacute;n de econom&iacute;as internas a escala se haya agotado.</p>     <p>Aunque este enfoque se ha debatido durante una d&eacute;cada, no se conocen .intentos que prueben estad&iacute;sticamente el modelo con datos del sector manufacturero de un pa&iacute;s en desarrollo, o que sustenten   recomendaciones de pol&iacute;tica en estos pa&iacute;ses. Esto se debe probablemente a la ausencia de bases de datos consistente y  completas de los sectores manufactureros de estos pa&iacute;s, o en otros casos, sucede que las mejora estad&iacute;sticas frecuentes y los cambios en las t&eacute;cnicas restan confianza a la informaci&oacute;n, y a m nudo &oacute;l muestran estimaciones de las tendencia gen rales. Por otra parte, la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas no se hac de manera clara, y da por hecho que algunos de lo hallazgos para Las industrias de los pa&iacute;se desarrollados se pueden aplicar autom&aacute;ticam nte a la indu tria d pa&iacute;ses en desarrollo. No es s&oacute;lo que las intervencione de pol&iacute;tica econ&oacute;mica no est&eacute;n s&oacute;lidamente fundamentada en estudios s y resultados emp&iacute;ricos, sino que algunos programas de reforma ambiciosos asumen que los procesos de apertura e integraci&oacute;n de mercados traen consigo beneficios ec n&oacute;mico autom&aacute;ticos, al menos para la industria manufacturera.</p>     <p>En este documento se presenta una prueba emp&iacute;rica del modelo Caballero-Lyons usando la encuesta Anual Manufacturera del DANE para Colombia, la cual incluye informaci&oacute;n para 28 sectores industriales seg&uacute;n clasificaci&oacute;n CIIU a dos d&iacute;gitos durante un per&iacute;odo de 23 a&ntilde;os hasta 1997.</p>     <p>En la siguiente secci&oacute;n del trabajo se presenta l modelo y las ecuaciones de Caballero y Lyons &#91;1990&#93; y la versi&oacute;n alternativa de Oulton &#91;1996&#93;, y posteriormente se describe el procedimiento anal&iacute;tico y los resultados econom&eacute;tricos.</p>     <p><font face="verdana" size="3"><b>EL MODELO</b></font></p>     <p>El modelo original de Caballera y Lyons &#91;1989, 1992&#93; es una versi&oacute;n modificada del propuesto por Hall &#91;1988&#93; que relaciona el crecimiento del valor agregado<sup><a name="nr1"></a><a href="#1">1</a></sup> de la industria <i>i</i> como una funci&oacute;n del crecimiento en una medida de insumas ponderada por costo y un residuo.<sup><a name="nr2"></a><a href="#2">2</a></sup></p>     <p><a name="v19n33a08e1"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e1.jpg"></td> <td width="16">&#091;1&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>donde <i>i</i> es el logaritmo del &iacute;ndice del insumo trabajo <i>k</i> es el logaritmo del &iacute;ndice del insumo capital y <i>w</i> es el residuo. &alpha;<sub>ci</sub> es la participaci&oacute;n del trabajo en los costos totales de factores. Esta ecuaci&oacute;n resulta de la manipulaci&oacute;n de una funci&oacute;n de valor agregado.</p>     <p><a name="v19n33a08e2"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e2.jpg"></td> <td width="16">&#091;2&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             ]]></body>
<body><![CDATA[<p> donde Y es valor agregado, K, L, E y V son capital, trabajo, un &iacute;ndice de efecto externos y un &iacute;ndice de productividad respectivamente. Presentaremos m&aacute;s adelante una derivaci&oacute;n alternativa de la ecuaci&oacute;n &#91;<a href="#v19n33a08e1">1</a>&#93;, utilizando una funci&oacute;n de producci&oacute;n en vez de una funci&oacute;n de valor agregado, como hace Oulton &#91;1996&#93;.</p>     <p>Definiendo el t&eacute;rmino en par&eacute;ntesis en &#91;1&#93; como <img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e3.jpg"> tenemos:</p>     <p><a name="v19n33a08e4"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e4.jpg"></td> <td width="16">&#091;3&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>Si existen cambios en esfuerzo podemos definir una relaci&oacute;n entre el <i>x<sup>m</sup></i> medido y el <i>x</i> efectivo tal que: </p>     <p><a name="v19n33a08e5"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e5.jpg"></td> <td width="16">&#091;4&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>donde <img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e6.jpg">, es la tasa de crecimiento de la utilizaci&oacute;n de capacidad.Suponiendo que la utilizaci&oacute;n es:</p>      <p><a name="v19n33a08e7"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e7.jpg"></td> <td width="16">&#091;5&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p> donde <i>a<sub>i</sub></i> es el nivel de producto de largo plazo o de m&aacute;ximo nivel de esfuerzo. Reemplazando &#91;<a href="#v19n33a08e5">4</a>&#93; y &#91;<a href="#v19n33a08e7">5</a>&#93; en &#91;<a href="#v19n33a08e4">3</a>&#93; obtenemo :</p>     <p><a name="v19n33a08e8"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e8.jpg"></td> <td width="16">&#091;6&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p> que se simplifica como:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="v19n33a08e9"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e9.jpg"></td> <td width="16">&#091;7&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>Esta es la primera ecuaci&oacute;n para estimar de forma econom&eacute;trica, de hecho, es la ecuaci&oacute;n usada por Caballero y Lyons para establecer la  existencia de la discrepancia o efecto agtogado. En esencia <i>y</i> es un par&aacute;metro de retornos a escala la diferencia del par&aacute;metro estimado utilizando la variables pata el agregada y para el conjunto de los datos a nivel de industria se atribuye a la externalidad. La versi&oacute;n agregada de &#91;<a href="#v19n33a08e9">7</a>&#93; es:</p>     <p><a name="v19n33a08e10"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e10.jpg"></td> <td width="16">&#091;8&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>La igualdad de los par&aacute;metros en las ecuaciones &#91;<a href="#v19n33a08e9">7</a>&#93; y &#91;<a href="#v19n33a08e10">8</a>&#93; se mantiene aun si hay diferencias en e fuerzo, error de medici&oacute;n o acaparamiento de la fuerza laboral por parte de las firmas &#91;Cabalero y Lyons 1992, 212&#93;.</p>     <p>Hasta este momento hemos presentado la teor&iacute;a que fundamenta  el primer paso del ejercicio emp&iacute;rico. Ahora seguimos el enfoque y notaci&oacute;n de Oulton &#91;1996&#93;. La principal diferencia con respect al modelo de Caballero-Lyons es el uso de una funci&oacute;n de producci&oacute;n bruta en vez de una funci&oacute;n de valor agregado como en &#91;<a href="#v19n33a08e2">2</a>&#93;. Dado que una funci&oacute;n de valor agregado debe cumplir el fuerte supuesto de separabilidad en capital y trabajo, el uso de una funci&oacute;n de producci&oacute;n es menos restrictivo &#91;Oulton 1996, 101&#93;.<sup><a name="nr3"></a><a href="#3">3</a></sup> La funci&eacute; o de producci&oacute;n bruta para la industria i es:</p>     <p><a name="v19n33a08e11"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e11.jpg"></td> <td width="16">&#091;9&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>En &#91;<a href="#v19n33a08e11">9</a>&#93; <i>Y</i> es producto bruto real, <i>K</i> es capital, <i>L</i> es trabajo, <i>M</i> son insumos intermedios (energ&iacute;a, mateciale , servicios, etc.) <i>Z</i> es un &iacute;ndice de externalidades, <i>t</i> es tiempo (actuando como una variable 'proxy' del progreso t&eacute;cnico) <i>&delta;<sub>i</sub></i> es una medida del efecto de extemalidad y <i>&micro;<sub>it</sub></i> es la tasa de crecimiento de la productividad total de los factores. El lado derecho de &#91;<a href="#v19n33a08e11">9</a>&#93; es una funci&oacute;n de producci&oacute;n de forma <i>Y</i> = <i>e<sup>AF(K.L.M)</sup></i> en la que el par&aacute;metro de progreso t&eacute;cnico  A toma la forma especial de exp&#91;<i>&delta;<sub>i</sub>Z<sub>t</sub>,+&micro;<sub>it</sub></i>&#93;. Los supuestos sobre la funci&oacute;n de producci&oacute;n <i>Gi</i> son su homogeneidad de grado <i>&upsih;</i>, en capital, trabajo y el insumo intermedio. Esto es, sin progreso t&eacute;cnico un incremento homog&eacute;neo en todos los insurnos producir&iacute;a un incremento en el producto de <i>&upsih;<sub>i</sub></i> siendo <i>&upsih;<sub>i</sub></i>, una medida de la elasticidad de escala de <i>Gi</i> igual a la raz&oacute;n del costo medio al costo marginal. Como normalizaci&oacute;n, <i>Gi</i> es tambi&eacute;n homog&eacute;nea de grado uno en los &iacute;ndices de productividad y del efecto externo.</p>     <p>Como menciona Oulton, tanto <i>&delta;<sub>i</sub></i> como <i>&upsih;<sub>i</sub></i>, est&aacute;n restr&iacute;ngidos a ser constantes en el tiempo, pero tanto la productividad total de los factores como los insumas s&iacute; crecen en el tiempo. En la formulaci&oacute;n original de Caballero-Lyons el tiempo no se incluye expl&iacute;citamente en la funci&oacute;n de valor agregado. Sin embargo, frecuentemente destacan la importancia de considerar que su modelo est&aacute; formulado en diferencias lo que permite capturar relaciones de alta frecuencia entre las variables a nivel econom&eacute;trico y no el progreso t&eacute;cnico.</p>     <p>Al diferenciar logar&iacute;tmicamente &#91;<a href="#v19n33a08e11">9</a>&#93; con respecto al tiempo se obtiene la ecuaci&oacute;n &#91;<a href="#v19n33a08e12">10</a>&#93;:</p>     <p><a name="v19n33a08e12"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e12.jpg"></td> <td width="16">&#091;10&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se supone que las firmas maximizan ganancias con cierto poder de monopolio en los mercados de bienes y que son tomadoras de precios en los mercados de insumos, y si se supone adem&aacute;s que los mercados de factores son competitivos podemos igualar el costo marginal (precio del factor) con el ingreso marginal. Si definimos las participaciones del capital y del trabajo en el costo total como:</p>     <p><a name="v19n33a08e13"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e13.jpg"></td> <td width="16">&#091;11&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p><a name="v19n33a08e14"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e14.jpg"></td> <td width="16">&#091;12&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>En &eacute;stas <img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e15.jpg"> es el costo promedio y <i>r<sub>it</sub></i> y <i>w<sub>it</sub></i> representan el costo de arrendamiento del capital y del salario respectivamente. Los numeradores al lado derecho d &#91;<a href="#v19n33a08e13">11</a> &#93; Y &#91;<a href="#v19n33a08e14">12</a>&#93; on la remuneraciones totales a los factores; esto es el ingreso marginal por la productividad marginal por el nivel d I insumo incorporado en el proceso productivo. Reemplazando &#91;<a href="#v19n33a08e13">11</a>&#93; y &#91;<a href="#v19n33a08e14">12</a>&#93; en la ecuaci&oacute;n &#91;<a href="#v19n33a08e12">10</a>&#93; y dado que el grado de homogeneidad de <i>G<sub>i</sub></i> debe ser igual a la raz&oacute;n del costo promedio al costo marginal y que las participaciones de todos los insumas deben sumar la unidad, e obtiene:<sup><a name="nr4"></a><a href="#4">4</a></sup> </p>     <p><a name="v19n33a08e16"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e16.jpg"></td> <td width="16">&#091;13&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>Al definir X como insumas totales, el crecimiento ponderado de los insumas usando como ponderadores la participaci&oacute;n del insumo en los costos totales es:</p>     <p><a name="v19n33a08e17"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e17.jpg"></td> <td width="16">&#091;14&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>que al ser reemplazado en &#91;<a href="#v19n33a08e16">13</a>&#93; permite obtener:</p>     <p><a name="v19n33a08e18"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e18.jpg"></td> <td width="16">&#091;15&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>La ecuaci&oacute;n &#91;<a href="#v19n33a08e18">15</a>&#93; es la que se estimar&aacute; emp&iacute;ricamente. El par&aacute;metro <i>&delta;</i> captura el efecto de externalidad producido por la variable  agregada <img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e19.jpg">. En el modelo de Caballero-Lyons esta variable agregada era el total del valor agregado y  consecuentemente la variable <img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e20.jpg"> era un promedio ponderado del crecimiento de los insumas del valor agregado (trabajo y capital). En el caso de Oulton, <img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e19.jpg"> se mide por el producto bruto y <img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e20.jpg"> incluye los insumas intermedios. El modelo m&aacute;s general a ser estimado es una versi&oacute;n discreta de &#91;<a href="#v19n33a08e18">15</a>&#93;:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="v19n33a08e21"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e21.jpg"></td> <td width="16">&#091;16&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p> Para qu <i>&epsilon;<sub>it</sub></i> sea ruido blanco, la tasa de crecimiento de la productividad total de los factores debe haber sido incorporada dentro del intercepto y el residuo. El grado de retomas a escala medido por <i>&alpha;<sub>li</sub></i> puede variar entre sectores, as&iacute; como el grado de  externalidades <i>&alpha;<sub>2i</sub></i>. Diferentes combinaciones de restricciones se pueden aplicar a esta ecuaci&oacute;n, como se ver&aacute; en una secci&oacute;n po terior. La variable <img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e22.jpg">, es el logaritmo del producto bruto agregado o alternativamente del valor agregado. Esto indica que el t&eacute;rmino de error y la variable agregada <img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e22.jpg">, pueden estar correlacionados, dado que un cambio aleatorio en la productividad de un sector manufacturero puede afectar el nivel del producto agregado o del valor agregado total. Para evitar este problema es posible reemplazar el producto agregado por lo insumas agregados que, en general no est&aacute;n correlacionados con el t&eacute;rmino de error. Para encontrar el equivalente a la ecuaci&oacute;n &#91;<a href="#v19n33a08e21">16</a>&#93; en t&eacute;rminos de los insumas agregados  se parte de &Delta;<i>z<sub>t</sub></i>= &Delta;<i>y<sub>t</sub></i> donde &Delta;<i>y<sub>t</sub></i> =&sum;<sub>t</sub>&theta;<sub>i</sub>&Delta;y<sub>it</sub>y  donde los &theta;<sub>i</sub> son  ponderadores tal que &sum;<sub>i</sub>&theta;<sub>i</sub> = 1. Sumando &#91;<a href="#v19n33a08e21">16</a> &#93; para todos los sectores <i>i</i> obtenemos:</p>     <p><a name="v19n33a08e23"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e23.jpg"></td> <td width="16">&#091;17&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p> donde <i>&alpha;<sub>o</sub></i> = &sum;<i><sub>i</sub></i>&theta;<i><sub>it</sub></i>&alpha;<i><sub>oi</sub></i>  &alpha;<sub>1</sub> es la media de &alpha;<sub>1i</sub>, = &Delta;<i>x<sub>t</sub></i> = &sum;<sub>t</sub> &theta;<i><sub>it</sub></i>&Delta;<i>x<sub>it</sub></i> y <i>&epsilon;<sub>t</sub></i> = &sum;<i><sub>t</sub></i>&theta;<i><sub>it</sub></i>&epsilon;<i><sub>it</sub></i> + &sum;<i><sub>t</sub></i>(&alpha;<sub>1i</sub> - &alpha;<sub>1</sub>) &theta;<i><sub>it</sub></i>&Delta;<i>x<sub>it</sub></i>. La no correlaci&oacute;n del descansa en el hecho que el segundo t&eacute;rmino de tiende a  cuando <i>N</i> es grande y cuando  &theta;<i><sub>it</sub></i>&Delta;<i>x<sub>it</sub></i>  no est&aacute; corrclacionado  (&alpha;<sub>1<i>i</i></sub> -&alpha;<sub>1</sub>). Sustituyend &#91;<a href="#v19n33a08e23">17</a>&#93; en &#91;<a href="#v19n33a08e21">16</a>&#93;:</p>     <p><a name="v19n33a08e24"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e24.jpg"></td> <td width="16">&#091;18&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p>Esta soluci&oacute;n no est&aacute; libre de problemas como Oulton &#91;1996,103&#93; advierte, &eacute;sto puede dar lugar a una correlaci&oacute;n entre el error de &#91;<a href="#v19n33a08e24">18</a>&#93; y la variable &Delta;<i>x<sub>it</sub></i>, dado que un cambio positivo en la productividad puede generar una reducci&oacute;n en lo insumas. Sin embargo el uso de variables instrumentales para corregir el efecto de esta correlaci&oacute;n puede generar una distorsi&oacute;n en el valor de los par&aacute;metro estimados mayor que el sesgo que causa la posible correlaci&oacute;n como el an&aacute;lisis de consistencia as&iacute; lo demuestra &#91;Caballero y Lyons 1990&#93;.Las ecuaciones &#91;<a href="#v19n33a08e21">16</a>&#93; y &#91;<a href="#v19n33a08e24">18</a>&#93; son los modelos para estimar con m&eacute;todos econom&eacute;tricos. Primero estimamos estas ecuaciones sin la  variable agregada &Delta;<i>z<sub>t</sub></i> tanto a nivel de rama como a nivel agregado para determinar la existencia de diferencias en los grados de retorno  a escala a nivel de ramas y del agregado, como lo sugieren las ecuaciones &#91;<a href="#v19n33a08e9">7</a>&#93; y &#91;<a href="#v19n33a08e10">8</a>&#93; del modelo. Esta cuaciones en tiempo discreto son:</p>     <p><a name="v19n33a08e25"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e25.jpg"></td> <td width="16">&#091;19&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p><a name="v19n33a08e26"></a></p> <table align="center" width=580 border=0> <tbody><tr> <td><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e26.jpg"></td> <td width="16">&#091;20&#093; </p></td></tr> </tbody> </table></td>             <p> Es importante mencionar dos cr&iacute;tica sobre este modelo. La mas fuerte consiste en que el modelo de Caballero- Lyons puede estar capturando el ef cto de choques ex&oacute;genos y que en detalle est modelo puede ser equivalente a uno de ciclos econ&oacute;mico reales  porque la ecuaci&oacute;n &#91;<a href="#v19n33a08e24">18</a>&#93; es una forma reducida de un modelo de este tipo &#91;Kamihigashi 1996&#93;. Oulton &#91;1996, 111&#93; enfrenta la critica y demuestra que, aunque este modelo pueda ser una versi&oacute;n restringida de un modelo de ciclo real generalizado de variables dummy en el tiempo y que -en el caso de Gran Breta&ntilde;a- esta restricci&oacute;n no puede ser rechazada, constituye una prueba extrema, dado que un modelo de dummys para el tiempo, en general ser&aacute; superior frente a especificaciones restringidas. Con la desventaja, debemos decido, que su contenido en t&eacute;rminos te&oacute;ricos es casi nulo. La segunda critica tiene que ver con la sensibilidad de los resultados ante el uso de un conjunto de variables instrumentales diferentes mientras se estima con m&iacute;nimos cuadrados en tres etapas para reducir el sesgo causado por la correlaci&oacute;n &#91;Bumside 1996&#93;.</p>     <p><font face="verdana" size="3"><b>EL SECTOR INDUSTRIAL COLOMBIANO</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La informaci&oacute;n primaria utilizada pertenece a la Encuesta Anual Manufacturera del DANE, que cubre productos e insumas para 29 ramas industriales durante un periodo de 24 a&ntilde;os de 1974 a 1997. El deflactor aplicado es el &iacute;ndice de precios impl&iacute;cito al productor obtenido a nivel de sectores y del agregado de la misma encuesta.</p>     <p>Las variables requeridas se calcularon en t&eacute;rminos reales y su tasa de crecimiento es el crecimiento exponencial expresado en tasas porcentuales anuales, calculadas como la primera diferencia del logaritmo de las variables. El stock de capital se calcula siguiendo el m&eacute;todo de inventario perpetuo. La inversi&oacute;n neta es calculada como la suma de inversi&oacute;n en maquinaria, construcciones, equipo de transporte y de oficina menos la depreciaci&oacute;n a las tasas utilizadas habitualmente.</p>     <p>Los deflactores de la inversi&oacute;n son los de Cuentas Nacionales reportados por el DANE para cada tipo de bien de capital. El nivel de empleo es tomado de la Muestra Mensual Manufacturera del DANE como el n&uacute;mero total de trabajadores calificados y no calificados, y ya ha sido ajustado en t&eacute;rminos de eficiencia medida por horas trabajadas. Los salarios incluyen beneficios y han sido deflactados utilizando el &iacute;ndice de precios al consumidor del DANE. Como en el trabajo de Oulton, aqu&iacute; utilizamos las participaciones de los tres insumes en el producto total pero no en el valor agregado. Para cada rama manufacturera, el crecimiento de los insumos ser&aacute; calculado como el promedio ponderado del crecimiento de cada insumo. Los ponderadores son promedios m&oacute;viles de segundo orden de las participaciones de los pagos a cada factor en el producto total. En consecuencia, la ponderaciones son ajustadas en el caso del valor agregado.</p>     <p>El sector industrial completo se incluy&oacute; en el panel con la excepci&oacute;n de refiner&iacute;as de petr&oacute;leos (353), dado que este sector opera bajo el control del Estado y sus cifras reflejan m&aacute; las pol&iacute;ticas de precios de los combustibles que sus variables industriales. Las observacion extremas para el sector 311 en 1974 y el 322 en 1976 fueron suavizadas para evitar distorsiones.</p>     <p>Se utiliz&oacute; el m&eacute;todo de estimaci&oacute;n de M&iacute;nimos Cuadrados Ordinarios pese a la posible existencia de endogeneidad y de correlaci&oacute;n entre los errores y las variable explicativas. No se pudo utilizar el m&eacute;todo de variables instrumentale y la estimaci&oacute;n en tres etapas para corregir estos problemas por la ausencia de un adecuado conjunto de variables instrumentales de alta correlaci&oacute;n con las variables explicativas. El uso de instrumentos con una baja correlaci&oacute;n con las variables explicativas conduce a un sesgo en los par&aacute;metros mucho mayor que el producido por la misma correlaci&oacute;n. Como es muy probable qu el sesgo (hacia abajo) debido a esta endogeneidad sea peque&ntilde;o, es preferible usar m&iacute;nimos cuadrados ordinarios &#91;Caballero y Lyons 1992, 815&#93;.En todo los casos se hacen pruebas por errores hetero cedasticos y utilizan y reportan errores est&aacute;ndares robustos corregidos por el m&eacute;todo de White.</p>     <p><font face="verdana" size="2"><b>Variaci&oacute;n en insumos</b></font></p>     <p>La Tabla <a href="#v19n33a08e27">1</a> muestra los resultados de la estimaci&oacute;n de la ecuaci&oacute;n &#91;<a href="#v19n33a08e25">19</a>&#93; y &#91;<a href="#v19n33a08e26">20</a>&#93; utilizando alternativamente producto bruto y valor agregado como variable dependiente. La ecuaci&oacute;n &#91;<a href="#v19n33a08e26">20</a>&#93; da lugar al modelo agregado y la &#91;<a href="#v19n33a08e25">19</a>&#93; a un modelo pooled a nivel de sectores. La variable explicativa tambi&eacute;n cambia dependiendo de la medida de producci&oacute;n usada.</p>     <p><a name="v19n33a08e27"></a></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e27.jpg">     <p>El modelo predice que para que existan externalidades a nivel agregado el par&aacute;metro estimado de retornos a escala debe ser mayor en el agregado que a nivel de rama. En la industria manufacturera colombiana no podemos establecer la existencia o no de esta discrepancia porque no se pudo obtener un resultado significativo estad&iacute;sticamente en el caso de la regresi&oacute;n agregada que nos permita comparar los estimadores puntuales.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No obstante, llegamos a un resultado interesante. La &uacute;nica regresi&oacute;n de la cual se pueden deducir resultado con significaci&oacute;n estad&iacute;stica (la regresi&oacute;n pooled sin considerar los fectos sectorial ) muetra que no existen retomas crecientes a escala, como e encontr&oacute; en lo casos de las industrias francesa y estadounidense usando esta misma metodolog&iacute;a. El valor del par&aacute;metro es cercano a 0.9 e o un intervalo de confianza al 95% que va de 0.750 272 a 0.9941981. De hecho, no se puede rechazar la hip&oacute;tesis nula de que el coeficiente de retomas a escala sea diferente de uno (con un p-value de 0.0401).Este estimador puntual es casi igual al calculado por Caballero y Lyons &#91;1992&#93; de 0.87 para la industria. brit&aacute;nica.</p>     <p>Con esto se pasa a la segunda etapa del procedimiento sin que exista evidencia inicial de la existencia de la externalidad agregada. En adelante se buscar&aacute; la existencia de un efecto agregado usando modelos de panel.</p>     <p><font face="verdana" size="2"><b>Externalidades</b></font></p>     <p>La Tabla <a href="#v19n33a08e28">2</a> muestra en la columna (1) a (4) 10 resultados de la estimaciones de las ecuaciones &#91;<a href="#v19n33a08e21">16</a>&#93; y &#91;<a href="#v19n33a08e24">18</a>&#93; utilizando corn &iacute;ndic d externalidad el producto bruto total, los insumos totale al producto bruto, el valor agregado total y lo insumas totales al valo agregad respectivamente. La columna (5) muestra una versi&oacute;n restringida del modelo en la ecuaci&oacute;n &#91;<a href="#v19n33a08e1">1</a>&#93; s&oacute;lo para prop&oacute;sitos comparativos. Todas las ecuaciones fueron estimadas utilizando regresione de Panel de  efectos fijos o regresi&oacute;n within lo que hace que todo los  interceptas sean fijos al interior de lo sectores (within), y lo valores estimados de los par&aacute;metros para las variabl s explicativa es &eacute;n restringidos a trav&eacute;s de los sectores.</p>     <p><a name="v19n33a08e28"></a></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ceco/v19n33/v19n33a08e28.jpg">     <p>Primero consideramos el coeficiente &alpha;<sub>1</sub> crecimiento de los insumas para cada industria <i>i</i> (&Delta;<i>x<sub>i</sub></i>).El valor estimado va de 0.85 a 0.90 con un alto nivel de s&iacute;gnificancia en los cinco modelos, confirmando la ausencia de econom&iacute;a de escala, aun de pu&eacute; de incluir los efectos espec&iacute;ficos de cada industria. Como Oulron menciona &#91;1996, 105&#93; este resultado se fortalece s&iacute; se asume que el sesgo inducido por la simultaneidad es considerado, dado que el estimador &alpha;<sub>1</sub> de OLS est&aacute; sesgado hacia arriba: hacia la existencia de econom&iacute;a de escala. El valor de este estimador puntual coincide con los resultados de Oulton para la industria brit&aacute;nica (tres de cada cuatro especificaciones en cada caso muestran la ausencia de econom&iacute;as de escala).</p>     <p>Con respecto a la extemalidad agregada encontramos en tres de los cuatro estimadores un efecto significativo. Los estimativos de esta extemalidad (&alpha;<sub>2</sub>) van del 0.38% (en producto bruto) al 0.25% (en valor agregado) indicando un efecto externo positivo y robusto.En incremento de la actividad manufacturera agregada en un punto porcentual generar&aacute; una expansi&oacute;n subsecuente de 0.38% al 0.25% en todos los sectores industriales, aun si se mantiene el nivel de insumas constante.</p>     <p> Estas estimaciones son similares a las que encontraron Oulton para la industria brit&aacute;nica y Caballero y Lyons &#91;1992&#93; para la alemana. En este punto hay que hacer dos anotaciones. En t&eacute;rminos del ajuste de la regresi&oacute;n &eacute;ste s&oacute;lo se incrementa marginalmente con respecto al modelo excluyendo la variable agregada. No obstante, esto no redunda en p&eacute;rdida de significancia de la variables. La segunda observaci&oacute;n tiene que ver con el signo del par&aacute;metro estimado para la exteroalidad en la columna (2) cuando se usa el insumo total al producto bruto. La externalidad negativa que e encuentra en este caso puede sugerir que, en el agregado, una expansi&oacute;n en la actividad manufacturera puede tener un efecto positivo debido al incremento en el nivel de actividad pero uno negativo por presi&oacute;n en el mercado de insumos.</p>     <p>Este caso que puede ser plausible, requiere ser confirmado mediante una metodolog&iacute;a diferente a la presentada aqu&iacute;, que re&uacute;na las dos hip&oacute;tesis y permita discriminar adecuadamente entre ella. in embargo un hecho que respalda este resultado es que un hallazgo similar se repite en el caso de La industria brit&aacute;nica. Oulton ncontr&oacute; que las estimaciones del par&aacute;metro de externalidad usando los insumos est&aacute;n sistem&aacute;ticamente muy por debajo de las estirnacione que utilizan el producto agregado como variable explicativa.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se realizaron ejercicios de sensibilidad con variables dummy para recesiones y/o cambios en reg&iacute;m nes de pol&iacute;tica pero ninguna prueba result&oacute; significativa. De igual manera la inclusi&oacute;n de una variable de esfuerzo y cambios en La utilizaci&oacute;n de capacidad<sup><a name="nr5"></a><a href="#5">5</a></sup> a nivel del sector industrial no cambian significativamente los resultado ya presentados.</p>     <p><font face="verdana" size="3"><b>CONCLUSIONES</b></font></p>     <p>Utilizando datos a nivel sectorial de la industria manufacturera colombiana encontramos evidencia e tad&iacute;stica robusta de la existencia de una externalidad agregada positiva. ste efecto va de un incremento del 0.38% al 0.25% por cada punto de incremento porcentual en la actividad manufacturera. El tama&ntilde;o de este efecto es similar al reportado para algunas industrias Europeas (en el Reino Unido y Alemania) y un poco inferior al de la industria estadounidense. Tambi&eacute;n se encontr&oacute; un efecto negativo que surge de las presiones sobre los mercados de factores. Reuniendo las observaciones de todos los ectores y despu&eacute;s de aislar las diferencias propias de cada uno y el efecto de las extemalidades, se encontr&oacute; que no existe evidencia significativa de retomas crecientes a scala en la industria colombiana que sean internos a cada sector. Por el contrario, la manufactura colombiana muestra, de manera consistente, retomas constantes a escala y la ausencia de econom&iacute;as a escala. Variaciones en la utilizaci&oacute;n, el ciclo o cambios en los reg&iacute;menes de pol&iacute;tica en el que opera la industria parecen no afectar significativamente alguno de los anteriores resultados.</p>     <p>Dos razones que pueden explicar la falta de evidencia de un efecto positivo mayor y que pueda ser capturado significativamente al nivel m&aacute;s agregado. En primer lugar, la estructura des balanceada del sector manufacturero colombiano que impide explotar completamente los encadenamientos intra e &iacute;nter-industriales. En segundo lugar, la restricci&oacute;n de los mercados de insumas que parece frenar la extemalidad agregada: carencia de personal calificado, restricciones de cr&eacute;dito, ausencia de actividad innovadora y en general restricciones que afectan no s&oacute;lo la actividad de cada sector sino el aprovechamiento de efectos agregados e interindustriales.</p>     <p>Toda pol&iacute;tica dise&ntilde;ada para relajar estas restricciones construyendo capacidades para la innovaci&oacute;n y la mejora de las habilidades para canalizar recursos de inversi&oacute;n a actividades productivas y para fomentar una estructura industrial balanceada; probar&aacute;n ser ben&eacute;ficas en tanto incrementen y aprovechen estas extemalidades agregadas.</p>     <p>No existe evidencia de que incrementar el tama&ntilde;o del mercado pueda beneficiar las actividades industriales ya establecidas. dinamismo de la producci&oacute;n manufacturera, pasado o futuro, no descansa en la explotaci&oacute;n de supuestas econom&iacute;as de escala, como usualmente se razona para justificar la liberalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a o profundizaciones en el proceso de integraci&oacute;n.</p>     <p>Posteriores tapas de este trabajo aclarar&aacute;n los posibles beneficio de profundizar la integraci&oacute;n al interior de la Comunidad Andina de Naciones y otros pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica, aplicando la metodolog&iacute;a con datos de las industrias de esos pa&iacute;ses 	estableciendo las  potencialidades en t&eacute;rminos de rendimientos a escala, crecimiento balanceado y externalidades agregadas.</p>       <p><b>Notas al pie</b></p>       <p><a href="#nr1">1</a><a name="1"></a> En las ecuaciones, letras may&uacute;sculas denotan el valor real de la variable y las min&uacute;sculas su transfonnaci&oacute;n logar&iacute;tmica.Un punto sobre la variable denota la derivada con respecto al tiempo.</p>     <p><a href="#nr2">2</a><a name="2"></a>  Las constantes hacen parte del residuo y se excluyen para facilitar la exposici&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#nr3">3</a><a name="3"></a> Oulton no dedica su estudio a la discrepancia que mencionamos arriba sino que construye el modelo para el nivel de industrias.</p>     <p><a href="#nr4">4</a><a name="4"></a> Este mismo resultado se puede obtener utilizando la relaci&oacute;n entre el margen sobre el costo marginal y la elasticidad de demanda por insumes. Para detalles de esa derivaci&oacute;n ver el ap&eacute;ndice A en Caballero y Lyons &#91;1992&#93;.</p>     <p><a href="#nr5">5</a><a name="5"></a> Calculada como la diferencia entre el nivel de producto actual y el nivel potencial.</p><hr> <font face="verdana" size="3">    <p><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></p></font>     <!-- ref --><p>&#91;1&#93; Burnside, C. (1996). "Production Function Regressions, returns to scale,  and  externalities", <i>Journal of Monetary Economics</i> 37, 177-201.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000097&pid=S0121-4772200000020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;2&#93; Caballero R. y Lyons R. (1989). "The role of external economies in U.S.  manufacturing", <i>N.B.E.R</i>  <i>Working Paper</i> No.3033, Cambridge, MA.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S0121-4772200000020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;3&#93; Caballero R. Y Lyons R. (1990). "Internal versus external economies In European industry", <i>European Economic Review</i> 34, 805-830.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S0121-4772200000020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;4&#93; Caballero R, Lyons R. (1992). "External effects in U.S. procyclical productivity", <i>Journal of  Monetary Economics</i> 29, 209-225.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S0121-4772200000020000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;5&#93; Cooper, R. y John, A. (1988). "Co-ordinating coordination failures In Keyneian models", <i>Quarterly Journal of Economics</i> 103, 441-463.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S0121-4772200000020000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;6&#93; Cooper R. (1998). "Business Cycles: Theory, Evidence and Policy lmplications", <i>Scandinavian Journal of Economics</i> 100, 213-237.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S0121-4772200000020000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;7&#93; Hall, R.E. (1998). "The relation between price and marginal cost in  U.S. industry", <i>Journal of Political Economy</i> 96,921-974.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000103&pid=S0121-4772200000020000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;8&#93; Kamihigashi, T. (1996). "Real business cycles and sunspot fluctuations are observationally equivalent", <i>Journal of Monetary Economics</i>: 37, 105-117.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S0121-4772200000020000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&#91;9&#93; Oulton, N. (1996). "Increasing return and externalities in UK manufacturing: Myth or Reality?", <i>Journal of Industrial Economics</i> XLIV, 1,99-113.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000105&pid=S0121-4772200000020000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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