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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Discusión francesa sobre la enseñanza de la economía Las cartas iniciales CARTA ABIERTA DE LOS ESTUDIANTES DE ECONOMÍA A LOS PROFESORES Y RESPONSABLES DE LA ENSEÑANZA DE ESA DISCIPLINA]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>Discusi&oacute;n francesa sobre la ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b>Las cartas iniciales</b></p>     <p align="center"><b>CARTA ABIERTA DE LOS ESTUDIANTES DE ECONOM&Iacute;A A LOS PROFESORES Y RESPONSABLES DE LA ENSE&Ntilde;ANZA DE ESA DISCIPLINA</b></p>     <p>Nosotros, estudiantes de Econom&iacute;a en las universidades y grandes escuelas francesas, nos declaramos globalmente descontentos de la ense&ntilde;anza que ah&iacute; recibimos, por las razones siguientes:</p>     <p><b>1) ¡Salgamos de los mundos imaginarios!</b></p>     <p>La mayor parte de nosotros ha escogido la formaci&oacute;n econ&oacute;mica con el fin de adquirir una comprensi&oacute;n profunda de los fen&oacute;menos econ&oacute;micos a los cuales el ciudadano de hoy en d&iacute;a se encuentra confrontado. Ahora bien, la ense&ntilde;anza tal como es expuesta -es decir en la mayor parte de los casos la teor&iacute;a neocl&aacute;sica o enfoques derivados-generalmente no responde a esta expectativa. En efecto, si la teor&iacute;a se separa de manera leg&iacute;tima en un primer momento de las contingencias, raramente efect&uacute;a el necesario regreso a los hechos: la parte emp&iacute;rica (historia de los hechos, funcionamiento de las instituciones, estudio de los comportamientos o de la estrategia de los actores,&hellip;) es casi inexistente. Por lo dem&aacute;s, ese desfase de la ense&ntilde;anza respecto a las realidades concretas necesariamente plantea un problema de adaptaci&oacute;n para los que desean ser &uacute;tiles a los actores econ&oacute;micos y sociales.</p>     <p><b>2)¡No al uso descontrolado de las matem&aacute;ticas!</b></p>     <p>El uso instrumental de las matem&aacute;ticas parece necesario. Pero el recurso a la formalizaci&oacute;n matem&aacute;tica, cuando ya no es un instrumento sino que se conviene en un fin en s&iacute; mismo, conduce a una verdadera esquizofrenia en relaci&oacute;n al mundo real. En ese sentido, la formalizaci&oacute;n permite construir f&aacute;cilmente ejercicios, “hacer trabajar” modelos en los cuales lo importante es encontrar “el buen” resultado (es decir el resultado l&oacute;gico en relaci&oacute;n con las hip&oacute;tesis de partida) para poder entregar un buen examen. Esto facilita la calificaci&oacute;n y la selecci&oacute;n, con una cobertura de cientificidad, pero no responde jam&aacute;s a las cuestiones que nos planteamos sobre los debates econ&oacute;micos contempor&aacute;neos.</p>     <p><b>3)¡Por un pluralismo de enfoques en econom&iacute;a!</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Muchas veces el curso magistral no deja lugar a la reflexi&oacute;n. Entre todos los enfoques presentes, generalmente se nos presenta s&oacute;lo uno, el cual debe supuestamente explicar todo seg&uacute;n un procedimiento puramente axiom&aacute;tico, como si se tratara de la verdad econ&oacute;mica. Nosotros no aceptamos ese dogmatismo. Queremos un pluralismo de explicaciones, adaptado a la complejidad de los objetos y a la incertidumbre que domina la mayor parte de las grandes cuestiones en econom&iacute;a (desempleo, desigualdades, lugar de las finanzas, ventajas y desventajas del libre cambio, etc.).</p>     <p><b>4)Llamado a los profesores: !despi&eacute;rtense antes de que sea demasiado tarde!</b></p>     <p>Sabemos muy bien que nuestros profesores est&aacute;n sujetos a ciertas restricciones. Sin embargo, pedimos el apoyo de todos los que comprenden nuestras reivindicaciones y que desean un cambio. Si &eacute;ste no se hace r&aacute;pidamente, es grande el riesgo de que los estudiantes que ya han iniciado un movimiento de retirada deserten masivamente de una formaci&oacute;n que ya no es interesante, ya que se encuentra cortada de las realidades y de los debates del mundo contempor&aacute;neo.</p>     <p>Ya no queremos hacer como que estudiamos esa ciencia autista que se nos intenta imponer. No pedimos lo imposible, sino &uacute;nicamente lo que el sentido com&uacute;n puede sugerir a cualquiera. Esperamos pues ser o&iacute;dos en los plazos m&aacute;s breves.</p>     <p><i>Esta carta abierta fue lanzada afines de mayo del 2000 ya principios de julio de este mismo a&ntilde;o m&aacute;s de 500 estudiantes de la licenciatura al doctorado la hab&iacute;an firmado, tanto de Francia como de otros pa&iacute;ses europeos (Escuela Nacional Superior -de Ulm, Cachan y fontenay-,la Escuela Nacional de Estad&iacute;stica y de Administraci&oacute;n Econ&aacute;ruca; la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, las Universidades de Paris X-Nanterre, Paris I, Paris Tolbiac, Versailles Saint-Quentin, Od&eacute;ans, Grenoble, Remes, Clemxrd-Ferrand, AixMarseille, Besanan, Httmhmg, Florence, Londres, Barcelona).</i></p>     <p align="center"><b>CARTA DE PROFESORES EN APOYO A LOS ESTUDIANTES</b></p>     <p><b>La ense&ntilde;anza de la ciencia econ&oacute;mica en discusi&oacute;n. ¡Al fin¡</b></p>     <p>La declaraci&oacute;n escrita y firmada por un grupo de estudiantes de econom&iacute;a de las universidades y grandes escuelas francesas no puede ser indiferentes a los maestros en ciencias econ&oacute;micas. Unos porque se sentir&aacute;n cuestionados por ella, y otros porque compartir&aacute;n las exigencias y preocupaciones que contiene. Nos identificamos con estos &uacute;ltimos.</p>     <p>Los problemas discutidos por los estudiantes se refieren a:</p>     <p>1)La posici&oacute;n predominante ocupada por la teor&iacute;a neocl&aacute;sica y el “desfase de la ense&ntilde;anza respecto a las realidades concretas”, considerando que conviene ejercer un retomo permanente a los hechos y proporcionar respuestas “&uacute;tiles a los actores econ&oacute;micos y sociales”.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>2) Al recurso a las matem&aacute;ticas que se ha vuelto un “fin en s&iacute; mismo” en lugar de ser un instrumento, y su uso como arma de selecci&oacute;n bajo el pretexto de cientificidad.</p>     <p>3) Una ense&ntilde;anza magistral que “no deja lugar a la reflexi&oacute;n”.</p>     <p>4) La necesidad de un pluralismo en la explicaci&oacute;n adaptado a la complejidad de los objetos de estudio.</p>     <p>Es grave constatar que, a partir de la ense&ntilde;anza dada y de los ejercicios propuestos,los estudiantes consideran que la actividad del economista consistir&iacute;a en “trabajar” modelos sin relaci&oacute;n con las realidades concretas. Como si &eacute;ste se ejercitara a la manipulaci&oacute;n de “mundos imaginarios” y le diera la espalda a la reflexi&oacute;n sobre las grandes preocupaciones del momento. Sin embargo, s&oacute;lo evocando las sociedades desarrolladas, s&oacute;lo ser&iacute;a desde hace 25 a&ntilde;os que la responsabilidad moral de los economistas est&aacute; comprometida en raz&oacute;n del desarrollo del desempleo y la exclusi&oacute;n social.</p>     <p>Con frecuencia, la investigaci&oacute;n y la ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a se reducen a un juego de variables en modelos m&aacute;s o menos sofisticados, con detrimento de la calidad de la respuesta a las preguntas planteadas por las mutaciones contempor&aacute;neas. Si el virtuosismo matem&aacute;tico del economista a veces puede verse como el de un artista frente a su obra, &eacute;l no constituye en ninguna medida la garant&iacute;a de una respuesta satisfactoria a los graves problemas que est&aacute;n en juego en la sociedad. El tecnicismo y la cientificidad del razonamiento, reducidos a menudo al uso de matem&aacute;tica, ocultan la ausencia de proposiciones y la falta de una respuesta operacional.</p>     <p>Como toda disciplina cient&iacute;fica, la econom&iacute;a est&aacute; dirigida a la explicaci&oacute;n de los fen&oacute;menos “reales”. La validez y la pertinencia de una teor&iacute;a s&oacute;lo se puede apreciar <i>in fine</i> en una necesaria confrontaci&oacute;n con “los hechos”. Es por ello que estamos con los estudiantes cuando deploran la pedagog&iacute;a de la econom&iacute;a que privilegiala exposici&oacute;n de teor&iacute;as, la construcci&oacute;n de modelos, la capacidad de escritura y derivaci&oacute;n de propiedades de un modelo cuya relevancia emp&iacute;rica no existe o ser&iacute;a m&iacute;nimamente discutida. O que valorizan la calidad formal de la construcci&oacute;n en detrimento de la discusi&oacute;n de su capacidad interpretativa y demostrativa con respecto a lo “real”. El primer inter&eacute;s de un modelo reside en la naturaleza, la fuerza y la eficacia de la abstracci&oacute;n que propone y pone en forma. Es sobre esto que debe ejercitarse en primer lugar la competencia inicial del economista. No se trata de un problema matem&aacute;tico.</p>     <p>Ciertamente, “el retomo a los hechos” no es evidente. Toda ciencia descansa en hechos construidos y conceptualizados. Esto explica la existencia de paradigmas que constituyen varias formas de representaci&oacute;n y de modos de interpretaci&oacute;n o de construcci&oacute;n de la realidad. Pero esto no puede conducir a resignarse a una especie de miop&iacute;a o de auto-referencialidad. El reconocimiento de la existencia y el papel de los paradigmas no debe servir de argumento para constituir otras tantas ciudadelas inexpugnables desde el exterior.</p>     <p>Los paradigmas deben confrontarse y deben discutirse. Pero esto no se puede hacer, so pena de empirismo, sobre la base de una representaci&oacute;n “natural” o inmediata. No podemos eludir el uso de herramientas proporcionadas por la estad&iacute;stica y la econometr&iacute;a. Pero la apreciaci&oacute;n critica de un modelo no debe hacerse &uacute;nicamente sobre el criterio cuantitativo. Por riguroso que sea, desde el punto de vista formal, hasta el punto de plantear una “ley econ&oacute;mica” o un teorema, por muy satisfactorio y convincente que sea respecto a la adecuaci&oacute;n de las estad&iacute;sticas a los hechos observados, necesariamente uno siempre tendr&aacute; que interrogarse sobre la pertinencia y validez en el contexto y en la situaci&oacute;n de los cuales depende su alcance. Tambi&eacute;n se deben tener en cuenta las instituciones, la historia, las estrategias de actores o de grupos sociol&oacute;gicos, as&iacute; como  de consideraciones epistemol&oacute;gicas. Ahora bien, estas dimensiones est&aacute;n ausentes de manera visible en la formaci&oacute;n de nuestros estudiantes.</p>     <p>Podr&iacute;amos remediar esto introduciendo algunos cursos especializados. Pero no es tanto la adici&oacute;n de cursos nuevos lo que es importante sino relacionar el conjunto de conocimientos involucrados en una misma ense&ntilde;anza. Los estudiantes lo solicitan y consideramos que tienen raz&oacute;n. Es necesario luchar contra la fragmentaci&oacute;n de nuestra disciplina. Por ejemplo el macroeconomista debe subrayar las restricciones institucionales y de las estructuras, y el papel de historia. ¿C&oacute;mo aceptar <i>a priori</i> que se afirme que el mismo modelo, las mismas teor&iacute;as, pueden tener la misma relevancia para los EEUU que para Francia o Jap&oacute;n?</p>     <p>Cada proceso de ense&ntilde;anza debe convocar varias especialidades. No se debe desarrollar, por un lado, un curso de macroeconom&iacute;a te&oacute;rica, despu&eacute;s un curso de historia, y m&aacute;s tarde un curso de epistemolog&iacute;a dej&aacute;ndole al estudiante la terrible tarea de realizar la s&iacute;ntesis de las disciplinas y de establece las conexiones adecuadas. Ellos no est&aacute;n en la capacidad de lograr tal s&iacute;ntesis. Esto ser&iacute;a tomar un camino equivocado para la pedagog&iacute;a de la econom&iacute;a. Lo que cuenta es la capacidad de tratar los problemas y por ende abordar las situaciones bajo diversos aspectos. Por eso debemos no solamente ense&ntilde;ar especialidades sino tambi&eacute;n ense&ntilde;ar c&oacute;mo se relacionan. Es necesario que los estudiantes aprendan a proponer y a llevar a cabo ellos mismos las conexiones que se imponen en el estudio de un problema.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esto nos conduce al problema del pluralismo. La existencia de teor&iacute;as diferentes se explica por la naturaleza de las hip&oacute;tesis escogidas, las cuestiones planteadas, la selecci&oacute;n del horizonte de tiempo m&aacute;s o menos largo en el cual se inscriben y se hacen las regulaciones, o tambi&eacute;n por el contexto institucional y hist&oacute;rico. El sistema al cual se remite el estudio del fen&oacute;meno estudiado puede ser relativamente extenso. Su demarcaci&oacute;n hace parte de los problemas que deben resolverse. El pluralismo no es s&oacute;lo un asunto, como algunos podr&iacute;an creerlo, de puntos de partida diferentes o de visiones de base que expresan algunas afiliaciones particulares. El pluralismo no es s&oacute;lo un asunto ideol&oacute;gico.</p>     <p>Indudablemente es m&aacute;s c&oacute;modo y simple, en las confrontaciones de teor&iacute;as, imputar las diferencias a las divergencias ideol&oacute;gicas. Aunque esto suceda a veces, no Siempre es asi.</p>     <p>El pluralismo debe hacer parte de la cultura b&aacute;sica del economista. En el campo de la investigaci&oacute;n cada uno es libre de hacer progresar el tipo de reflexi&oacute;n y la corriente hacia la cual lo empujan sus convicciones y sus centros de inter&eacute;s.</p>     <p>En el plan educativo, en un mundo complejo y en incesante evoluci&oacute;n, es imposible omitir representaciones alternativas o ejecutar reducciones muy finas. Tratemos ahora la cr&iacute;tica de la teor&iacute;a neocl&aacute;sica. El puesto dominante que ella ocupa es ciertamente criticable desde una posici&oacute;n pluralista. Pero hay algo m&aacute;s importante, m&aacute;s all&aacute; de la afirmaci&oacute;n de este principio.</p>     <p>La ficci&oacute;n de un agente racional representativo, la importancia acordada a la noci&oacute;n de equilibrio, la idea de que por lo esencial el mercado, regulado por los precios, constituye la instancia principal, sino la &uacute;nica, para el ajuste de los comportamientos, todos estos principios de an&aacute;lisis que fundan una estrategia de investigaci&oacute;n cuya eficaciay la pertinencia no son ni mucho menos evidentes ni tampoco est&aacute;n demostradas. Nuestra concepci&oacute;n de la econom&iacute;a, m&aacute;s pol&iacute;tica, reposa en principios de conducta de otra naturaleza (el principio de racionalidad limitada, por ejemplo). Esta reconoce la importancia de la historia y de las instituciones, integra la existencia de la interacci&oacute;n directa entre agentes y reconoce que su heterogeneidad es en s&iacute; misma un factor importante de la din&aacute;mica del sistema. Ella reserva un papel importante al ajuste de los comportamientos que sobrepasan el mercado y no se reducen al proceso de equilibrio de precios y cantidades. Las organizaciones juegan un papel doble: como agentes y como sistemas de agentes. Los fen&oacute;menos de poder no pueden excluirse <i>a priori</i>, ni ser dejados de lado. El estudio de las din&aacute;micas largas, de las rupturas y de las crisis permiten relativizar y entender mejor las evoluciones presentes.</p>     <p>El hecho de que “en la mayor&iacute;a de los casos”, los libros de la ense&ntilde;anza que se ofrecen, reservan un lugar central a las tesis neocl&aacute;sicas es tambi&eacute;n lamentable por otras razones. Los estudiantes son conducidos de hecho a creer que no s&oacute;lo la teor&iacute;a neocl&aacute;sica es la &uacute;nica corriente cient&iacute;fica, sino tambi&eacute;n a que su cientificidad se explica por su car&aacute;cter axiom&aacute;tico o el uso sistem&aacute;tico, aun exclusivo, de la modelizaci&oacute;n formalizada en todos los aspectos. Dig&aacute;moslo claramente: la teor&iacute;a neocl&aacute;sica es tan cient&iacute;fica como otros enfoques en econom&iacute;a. Lo que no significa,de ninguna manera, que ella lo ser&iacute;a menos.</p>     <p>En todos los casos, denunciamos, con los estudiantes, la asimilaci&oacute;n absolutamente abusiva que se hace a menudo entre la cientificidad y el uso de las matem&aacute;ticas. El debate respecto la cientificidad de la econom&iacute;a como ciencia social no se reduce a la cuesti&oacute;n del uso o no de las matem&aacute;ticas. Vayamos a&uacute;n m&aacute;s lejos: plantear el debate en esos t&eacute;rminos es agitar un se&ntilde;uelo y distraer la atenci&oacute;n de las verdaderas cuestiones y de los asuntos m&aacute;s importantes, es decir,el objetivo y la naturaleza de la modelizaci&oacute;n. Sin contar el riesgo, ya antes subrayado, de una reflexi&oacute;n econ&oacute;mica centrada en la soluci&oacute;n de problemas “imaginarios”.</p>     <p>En el plano pedag&oacute;gico la consecuencia es inmediata: si el lugar concedido a las matem&aacute;ticas es demasiado importante y si se cree que un buen economista necesariamente debe ser un buen matem&aacute;tico (ya la inversa, seg&uacute;n algunos), se trata de una desviaci&oacute;n tan lamentable como injustificada.</p>     <p>Conocemos la fuerte inclinaci&oacute;n que existe en nuestro pa&iacute;s respecto a hacer del dominio de la herramienta matem&aacute;tica el criterio de la capacidad de elaborar un discurso cient&iacute;fico. Conocemos tambi&eacute;n el lugar que ocupan las matem&aacute;ticas puras como herramienta de selecci&oacute;n para el acceso a las <i>Grandes Ecoles</i>. Algunos han desarrollado el mismo tipo de selecci&oacute;n en los primeros ciclos de ciencias econ&oacute;micas. No podemos sino dudar de la pertinencia de esta estrategia educativa.</p>     <p><i>200 profesares firmantes, entre ellos: Michel Aglietta (Paris I), Jaques Freyssenet (Ires),Frederic London (Cepremap); Bernard Maris (Saint Denis), Benjamin Coriat (Paris XIII).</i></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>CR&Iacute;TICA DE PROFESORES A LA CARTA DE LOS ESTUDIANTES</b></p>     <p><b>Contra carta para conservar la cientificidad de la econom&iacute;a</b></p>     <p>&#91;En las notas de pie de p&aacute;gina est&aacute;n los comentarios del grupo de estudiantes&#93;</p>     <p>Un cierto n&uacute;mero de profesores y de estudiantes de econom&iacute;a firmaron y difundieron una carta p&uacute;blica pidiendo un cambio de la ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a, estimando que esta descansa demasiado en la formalizaci&oacute;n matem&aacute;tica.<sup><a name="nr1"></a><a href="#1">1</a></sup></p>     <p>Este manifiesto posee el m&eacute;rito de tocar un problema pertinente, el enfoque cient&iacute;fico en econom&iacute;a. Se aborda, sin embargo, de manera reduccionista, al criticar el uso (instrumental) de las matem&aacute;ticas y concluyendo en un ataque partidista contra uno de componentes centrales de nuestra disciplina, a saber las teor&iacute;as llamadas &lsquo;neocl&aacute;sicas’. Esta cr&iacute;tica nos parece muy cuestionable en la medida en que contribuye a quitarle a la econom&iacute;a su car&aacute;cter cient&iacute;fico.<sup><a name="nr2"></a><a href="#2">2</a></sup></p>     <p>En efecto, nos parece importante que la econom&iacute;a guarde un m&eacute;todo conforme al enfoque cient&iacute;fico tradicional que puede describirse por un racionamiento en tres tiempos:</p>     <p>1)La identificaci&oacute;n y la definici&oacute;n precisa de conceptos y de los comportamientos que caracterizan la actividad econ&oacute;mica (consumo, producci&oacute;n, la inversi&oacute;n) y el enunciado de las hip&oacute;tesis relativas a esos comportamientos.</p>     <p>2) La formulaci&oacute;n de teor&iacute;as que tienen como forma de expresi&oacute;n la formalizaci&oacute;n de los lazos funcionales entre los elementos antes identificados.</p>     <p>3)La comprobaci&oacute;n de estas teor&iacute;as por medio de la experiencia.</p>     <p>Hasta que se muestre lo contrario, en econom&iacute;a esta experiencia s&oacute;lo puede constituirse por medio de la confrontaci&oacute;n con la historia cuantificada por la estad&iacute;stica y la econometr&iacute;a<sup><a name="nr3"></a><a href="#3">3</a></sup></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Si, por consiguiente, la ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a exige que se tenga en cuenta de forma importante la historia, ella no puede eludir la formalizaci&oacute;n, en particular, la que confiere -aunque no de manera exclusiva- a la matem&aacute;tica.<sup><a name="nr4"></a><a href="#4">4</a></sup></p>     <p>Esta formalizaci&oacute;n no est&aacute; all&iacute; para ocultar algunas intenciones pol&iacute;ticas culpables, ni para conferir a los economistas el sentimiento de que escapan a las cr&iacute;ticas de la sociedad. Ella apunta ni m&aacute;s ni menos a darse los medios de verificaci&oacute;n experimental y evitar as&iacute; que la econom&iacute;a se vuelve un simple discurso general que no podr&iacute;a ser demostrado ni probado.<sup><a name="nr5"></a><a href="#5">5</a></sup></p>     <p>El llamado contra la modelizaci&oacute;n se inscribe en primer lugar en una l&oacute;gica que se podr&iacute;a calificar de “teor&iacute;a del complot”: se juzga el valor de un resultado o de una teor&iacute;a, no por medio de la conformidad con la realidad, sino por el origen social o de las intenciones pol&iacute;ticas que se presumen portan los que las enuncian.<sup><a name="nr6"></a><a href="#6">6</a></sup></p>     <p>¿Hay necesidad de recordar que el recurso a la formalizaci&oacute;n no es hecho de un minor&iacute;a partidista sino de la gran mayor&iacute;a de nuestros colegas a trav&eacute;s del mundo, cualesquiera que sean sus opiniones pol&iacute;ticas y las creencias filos&oacute;ficas? <sup><a name="nr7"></a><a href="#7">7</a></sup></p>     <p>Los firmantes del presente texto llamamos a la raz&oacute;n y a la justa medida<sup><a name="nr8"></a><a href="#8">8</a></sup> y proponemos ubicar el debate en el terreno de la complementariedad de los instrumentos que fundan integralmente el enfoque cient&iacute;fico, y sobre todo, en el de la pedagog&iacute;a. Es sobre este &uacute;ltimo que naci&oacute; la protesta de estudiantes.<sup><a name="nr9"></a><a href="#9">9</a></sup></p>     <p><i>Christian de Botssieu (Paris I -Parub&eacute;m-Soranne), Jean-Jacques Rosa (IEP), Patrick Artus (Caisse des d&eacute;p&oacute;ts et cunsignations), Thierry Chauvean (Paris I), thierry Verdier (Delta), Georges Gallais-Hamonno (0rl&eacute;ans), Pierre-Philippe Combes (Ponts et Chaus&eacute;es), Jean-Paul Betb&eacute;ze (Paris II-Assas), Claudia S&eacute;nik (paris IV), Louis L&eacute;vy-Garbona (Paris I), Antome d&lsquo;Autume (Paris I), Jean-Marc Daniel (ESCP), Didier Marteau (ESCP), Michel Didier (CNAM), Alain Sand-Zantman (Paris XII). Octubre 31 de 2000.</i></p>     <p>La traducci&oacute;n de estos documentos fue realizada por Jos&eacute; F&eacute;lix Cata&ntilde;o, profesor de la F acultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad Nacional de Colombia.</p>     <p><b>NOTAS AL PIE</b></p>     <p><a href="#nr1">1</a><a name="1"></a>  El problema de la formalizaci&oacute;n constituye una de las quejas dirigidas a la instituci&oacute;n, y nunca se ha presentado por nuestro movimiento como si fuera el m&aacute;s importante; se podr&aacute; notar que la carta de los otros profesores -Ia moci&oacute;n de apoyo- insiste m&aacute;s en la exigencia de pluralismo que sobre la formalizaci&oacute;n. Debemos recordar que s&oacute;lo somos responsables de aquellos art&iacute;culos firmados por el movimiento y de ninguna manera de los art&iacute;culos publicados por los periodistas sobre nuestra iniciativa. ¿Porqu&eacute;, entonces, el debate se focaliz6 sobre la formalizaci&oacute;n y las matem&aacute;ticas? Se pude pensar que este terreno es favorable a nuestros contradictores- en la medida en que permite hacer aparecer nuestra posici&oacute;n como insostenible, ser&iacute;amos ami-matem&aacute;ticas y antiformalizaci&oacute;n. Adem&aacute;s, esas mismas personas podr&iacute;an denigrar de nuestra iniciativa present&aacute;ndola como una “crisis de adolescencia” de estudiantes que habr&iacute;an recibido una formaci&oacute;n literaria, asustados por la dificultad de las matem&aacute;ticas. Disipemos de inmediato lo que llamaremos de buena manera un &lsquo;malentendido”: numerosos miembros del movimiento siguen con &eacute;xito cursos de gran altura en temas formalizados. Adem&aacute;s, debe notarse simplemente que aquellos que dominan mejor las herramientas matem&aacute;ticas son aquellos que con frecuencia toman respecto a ellas una posici&oacute;n bastante cr&iacute;tica: se pueden citar a Bernard Guerrien y Jean Gadrey, ambos antiguos matem&aacute;ticos, o los economistas de la Escuela de la Regulaci&oacute;n que son numerosos en haber apoyados nuestros textos y cuyo n&uacute;cleo fundador se origin&oacute; en gran parte en la Ecole Polytechnique.</p>     <p><a href="#nr2">2</a><a name="2"></a> Se trata objetivamente de afirmaciones err&oacute;neas. Citemos nuestra carta abierta a la que los autores hacen alusi&oacute;n: “el uso instrumental de las matem&aacute;ticas parece necesario. Pero el recurso a la formalizaci&oacute;n matem&aacute;tica, cuando ya no es s&oacute;lo un instrumento sino que se vuelve un fin en s&iacute; mismo, conduce a una verdadera esquizofrenia respecto al mundo real.” Y pensamos que es esta desviaci&oacute;n del uso de las matem&aacute;ticas la que domina hoy la universidad francesa. ¿Entonces qui&eacute;n critica el uso instrumental de las matem&aacute;ticas? Sobre la teor&iacute;a neocl&aacute;sica, nuestra carta dice: “la ense&ntilde;anza tal como es expuesta -en la mayor&iacute;a de los casos la teor&iacute;a neocl&aacute;sica o enfoques derivados- generalmente no responde a esta expectativa”. ¿En qu&eacute; es partidista esta cr&iacute;tica (no dijimos que la teor&iacute;a neocl&aacute;sica que se nos ense&ntilde;a era de derecha o de izquierda). Decimos que esta teor&iacute;a domina la ense&ntilde;anza (qui&eacute;n lo podr&aacute; negar?) y que ella no satisface nuestras expectativas. Pero estamos abiertos a todas las posiciones, y esperamos si&eacute;mpre ejemplos precisos de las momentos en que los modelos “neocl&aacute;sicos” han permitido avanzar significativamente en la comprensi&oacute;n de los fen&oacute;menos econ&oacute;micos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#nr3">3</a><a name="3"></a> Nosotros estamos muy sorprendidos por estas afirmaciones. ¿Frecuentan estas personas las mismas universidades que nosotros? ¡Los invitamos, en todo caso, a asistir a nuestros cursos de econon&uacute;a! De hecho, las etapas 1 y 3 no se tratan casi nunca en los cursos de econon&uacute;a. El enunciado claro de los conceptos es el gran ausente de los cursos: raros son los estudiantes a quienes se les ha definido claramente lo que es el desempleo en un modelo de econon&uacute;a del trabajo, o el esfuerzo en los modelos de la teor&iacute;a de la agencia. ¿Qu&eacute; relaci&oacute;n hay entre las variables usadas en los modelos y las que se usan en las pruebas emp&iacute;ricas? Sin dejar de decir que el estudio emp&iacute;rico de la validez de los modelos incluso es cosa rara actualmente. De todas las maneras, esto &uacute;ltimo es secundario porque lo principal en la calificaci&oacute;n de los ex&aacute;menes proviene de la soluci&oacute;n de peque&ntilde;os ejercicios de muy poca importancia. -del tipo de c&aacute;lculo de tasas marginales de sustituci&oacute;n, soluci&oacute;n del sistema lineales con 2 ecuaciones y 2 inc&oacute;gnitas, etc. -, que acaparar toda la mente de los estudiantes y que est&aacute;n muy lejos de usar la matem&aacute;tica como una herramienta rigurosa en el razonamiento. En resumen ¡que no nos vengan a fatigar con llamados elementales a la epistemolog&iacute;a cuando es imposible discernir alguna exigencia de cientificidad en los cursos ofrecidos!</p>     <p><a href="#nr4">4</a><a name="4"></a> Pensamos que estamos lejos de haber alcanzado este equilibrio: ¡en los cursos de econon&uacute;a el riesgo no es ver desaparecer la formalizaci&oacute;n en beneficio de la historia!</p>     <p><a href="#nr5">5</a><a name="5"></a> ¿C&oacute;mo juzgar la validez del discurso basado en variables imposibles de observar y cuya misma definici&oacute;n es problem&aacute;tica y criticada dentro de la comunidad de economistas? Los f&iacute;sicos est&aacute;n en verdad de acuerdo sobre lo que es la longitud y el valor de la constantes usadas en sus c&aacute;lculos. Lo que se demuestra en los modelos que nos presentan, no son resultados que se aplican a la realidad econ&oacute;mica, sino al “mundo imaginario” construido por los economistas. El paso de uno al otro no es evidente. Sin contar que a menudo se tiene como adquirido resultados formales -como la ley de la oferta y la demanda- de la cual sabemos que nunca lo podr&aacute;n ser. N&oacute;tese la ausencia del teorema de Sonnenschein en cursos de econon&uacute;a.</p>     <p><a href="#nr6">6</a><a name="6"></a> Aqu&iacute; se llega cerca de la calumnia: vuelvan a leer nuestra carta abierta. Tomando el riesgo de ser un poco provocadores, se&ntilde;alamos de todas maneras que los fumantes de la contra-carta aqu&iacute; comentada no son conocidos por sus posiciones de &lsquo;izquierda’, lo que no constituye una prueba del car&aacute;cter &lsquo;ideol&oacute;gico’ de la econom&iacute;a, pero los dispensa en dar lecciones de neutralidad a los otros.</p>     <p><a href="#nr7">7</a><a name="7"></a> Sin embargo, la historia est&aacute; llena de creencias falsas pero muy difundidas</p>     <p><a href="#nr8">8</a><a name="8"></a> En esto, tienen nuestro apoyo incondicional: ¡restablezcamos un equilibrio justo y razonable entre las teor&iacute;as, entre los otros enfoques formalizados y los dem&aacute;s¡</p>     <p><a href="#nr9">9</a><a name="9"></a> Nuestra protesta no se reduce a la pedagog&iacute;a, sino tambi&eacute;n al contenido de las ense&ntilde;anzas impartidas. La sola manera de progresar en la ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a es suprimir los enfoques por herramientas (macro 1, 2,&hellip; y micro 1, 2,&hellip;) para reemplazarlos por enfoques por problemas econ&oacute;micos (la distribuci&oacute;n de ingresos, el progreso t&eacute;cnico, las instituciones internacionales, desempleo, etc.), por preguntas en lugar de dogmas, ya que los economistas no est&aacute;n de acuerdo sobre la mayor&iacute;a de las grandes preguntas de su disciplina.</p><hr></font>     ]]></body>
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