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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[CIENCIA Y TECNOLOGÍA EN EL PLAN DE DESARROLLO]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>CIENCIA Y TECNOLOG&Iacute;A EN EL PLAN DE DESARROLLO</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="right"><b>&Aacute;lvaro Zerda Sarmiento</b> *</p>     <p>* Profesor Asociado  de la Universidad   Nacional de Colombia. Enviar los comentarios al correo: <a href="mailto:azerda@sky.net.co">azerda@sky.net.co</a>. Art&iacute;culo recibido el 4 de julio de 2003 y aprobado el 20 de octubre del mismo a&ntilde;o.</p><hr>     <p>Las pol&iacute;ticas de  ciencia y tecnolog&iacute;a han pasado a ocupar un papel fundamental dentro del dise&ntilde;o  de estrategias para el desarrollo, al punto que en muchos pa&iacute;ses han  reemplazado a la formulaci&oacute;n de pol&iacute;tica industrial. Esto, por cuanto se  considera que la ciencia y la tecnolog&iacute;a son transversales a toda la econom&iacute;a y  abarcan todos los sectores productivos de bienes y servicios, en un modelo  tecno-econ&oacute;mico que se basa en la permanente innovaci&oacute;n y el avance del  conocimiento como fuente de la competencia econ&oacute;mica y la inserci&oacute;n exitosa de  los pa&iacute;ses en un mundo interconectado &#91; Teubal 2002&#93; .</p>     <p>En este documento se  examinan las formulaciones del Plan Nacional de Desarrollo del gobierno del  Presidente &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez en relaci&oacute;n con esos temas. En una primera parte  se esboza la evoluci&oacute;n de diversos aspectos de la ciencia y tecnolog&iacute;a en el  pa&iacute;s durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con el prop&oacute;sito de identificar las fortalezas  desarrolladas y las desventajas que hay necesidad de enfrentar. En una segunda  parte se aborda el contenido del Plan sobre estas materias.</p>     <p><b>ESBOZOS DE UNA TOMA DE CONCIENCIA</b></p>     <p>Cuando a finales de los a&ntilde;os ochenta la Misi&oacute;n de Ciencia y Tecnolog&iacute;a formul&oacute; sus  recomendaciones &ndash;que se ver&iacute;an luego concretadas en la Ley 29 de 1990&ndash; se abri&oacute; una  oportunidad para el mejor entendimiento de lo cient&iacute;fico y lo tecnol&oacute;gico en el  pa&iacute;s. La dirigencia pareci&oacute; entender la importancia de contemplar esos temas en  las pol&iacute;ticas de desarrollo, los empresarios comenzaron a hablar de la  innovaci&oacute;n como estrategia competitiva y en diferentes foros sociales se abord&oacute;  el tema de formaci&oacute;n de la acumulaci&oacute;n de capital humano. En ese entonces, se  pens&oacute; que Colombia hab&iacute;a despegado hacia la construcci&oacute;n de lo que desde la  d&eacute;cada de los sesenta Peter Drucker hab&iacute;a denominado &quot;sociedad de  conocimiento&quot;. No obstante, el impulso inicial se fue debilitando y una d&eacute;cada  despu&eacute;s existe la duda de qu&eacute; tan profundo logr&oacute; penetrar la comprensi&oacute;n de  dichos fen&oacute;menos en los diversos actores sociales concernidos.</p>     <p>La configuraci&oacute;n de ese ciclo se evidencia en los esfuerzos que el pa&iacute;s  realiz&oacute; durante el mismo periodo para invertir en actividades de ciencia y  tecnolog&iacute;a. En la Gr&aacute;fica <a href="#a11e1">1</a> se puede observar que el monto de recursos destinados a ese fin fue creciendo  desde 1994 hasta alcanzar su pico en los a&ntilde;os 1996-1997, para decaer en los  a&ntilde;os posteriores. Visto en relaci&oacute;n con los Gobiernos del periodo, es claro que  la fase expansiva se dio durante las administraciones de los Presidentes  Gaviria y Samper, en contraste, bajo el Gobierno de Andr&eacute;s Pastrana las  prioridades pasaron a otros campos.</p>     <p><a name="a11e1"></a></p> <TABLE width=580 border=0> 	<TBODY> 		<TR> 			<TD> <img src="img/revistas/ceco/v22n39/v22n39a11e1.jpg"></td> 	  </tr> 	</tbody> </table>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por su parte, el discurso empresarial sobre la necesidad de modernizaci&oacute;n  productiva como estrategia competitiva, no se vio reflejado en sus esfuerzos  por destinar recursos financieros hacia las actividades de ciencia y tecnolog&iacute;a,  cuya responsabilidad sigui&oacute; estando sobre los hombros del Gobierno, como se  ilustra en la Gr&aacute;fica <a href="#a11e2">2</a>	. En esta se observa que del total del gasto en ciencia y tecnolog&iacute;a durante  el periodo 1995-2001 los Gobiernos contribuyeron con un 48%, mientras el sector  privado lo hizo con s&oacute;lo un 37%.</p>     <p><a name="a11e2"></a></p> <TABLE width=580 border=0> 	<TBODY> 		<TR> 			<TD> <img src="img/revistas/ceco/v22n39/v22n39a11e2.jpg"></td> 	  </tr> 	</tbody> </table>     <p>La asignaci&oacute;n de responsabilidades y el mayor esfuerzo del sector p&uacute;blico  se manifestaron en el hecho de que la fase de auge de la inversi&oacute;n en ciencia y  tecnolog&iacute;a correspondi&oacute; a los cr&eacute;ditos contratados con el Banco Interamericano  de Desarrollo (BID) para la promoci&oacute;n de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Podr&iacute;a  argumentarse, entonces, que en realidad ni siquiera constituy&oacute; un esfuerzo  directo, pero aun as&iacute;, lo cierto es que exist&iacute;a la voluntad pol&iacute;tica para  hacerlo, as&iacute; la carga de desembolsar los recursos se trasladara a vigencias  futuras mediante el pago de la respectiva deuda.</p>     <p>Las cifras muestran el mayor esfuerzo realizado durante esos a&ntilde;os en el  pa&iacute;s, pero restar&iacute;a calificar ese esfuerzo, y la mejor manera de hacerlo es  estableciendo la distancia con respecto a lo hecho en otros pa&iacute;ses. Obviamente,  la comparaci&oacute;n con pa&iacute;ses desarrollados es desfavorable para cualquier pa&iacute;s en  desarrollo, pues mientras pa&iacute;ses como Estados Unidos, Jap&oacute;n o Alemania dedican  m&aacute;s del 2% de su PIB a los gastos en ciencia y tecnolog&iacute;a, los pa&iacute;ses en  desarrollo escasamente llegan al 1%. Justamente, la comparaci&oacute;n con pa&iacute;ses  similares muestra que el esfuerzo colombiano est&aacute; por debajo del promedio de  los vecinos latinoamericanos. En la   Gr&aacute;fica <a href="#a11e3">3</a> se puede ver que Brasil, Argentina y Chile dedican un  mayor porcentaje de su PIB a la ciencia y la tecnolog&iacute;a, respecto al nivel  colombiano.</p>     <p><a name="a11e3"></a></p> <TABLE width=580 border=0> 	<TBODY> 		<TR> 			<TD> <img src="img/revistas/ceco/v22n39/v22n39a11e3.jpg"></td> 	  </tr> 	</tbody> </table>     <p>Esta  diferenciaci&oacute;n se hace m&aacute;s estricta cuando se mira, no al conjunto de la  econom&iacute;a, sino la contribuci&oacute;n per c&aacute;pita. En la Gr&aacute;fica <a href="#a11e4">4</a> es claro que  mientras Brasil ha destinado entre 40 y 60 d&oacute;lares por habitante, Argentina entre  30 y 40 d&oacute;lares y Chile cerca de 20 d&oacute;lares, Colombia ha oscilado escasamente  alrededor de 10 d&oacute;lares per c&aacute;pita, con la disminuci&oacute;n consecuente de los  &uacute;ltimos a&ntilde;os. Estados Unidos, que dedica 900 d&oacute;lares por cada habitante queda,  desde luego, fuera no s&oacute;lo de la gr&aacute;fica sino tambi&eacute;n de las posibilidades  inmediatas de alcance.</p>     <p>El balance, pues,  en t&eacute;rminos del gasto en ciencia y tecnolog&iacute;a, arroja un saldo poco favorable  para los retos que el pa&iacute;s debe afrontar para lograr una inserci&oacute;n  internacional exitosa. Pero ese no constituye el &uacute;nico indicador que puede  informar sobre la existencia de una estrategia global de desarrollo de  capacidades competitivas. La formaci&oacute;n de talento humano es ampliamente  reconocida en la literatura como una acci&oacute;n fundamental para lograr tasas m&aacute;s  altas de crecimiento de la productividad y, por ende, mejores niveles  competitivos.</p>     <p>Sin embargo, en  este campo tambi&eacute;n es claro que el pa&iacute;s no est&aacute; haciendo lo suficiente. Durante  los &uacute;ltimos a&ntilde;os, si bien ha aumentado el n&uacute;mero de graduados de pregrado,  pasando de setenta mil a noventa mil por a&ntilde;o, del total de esos graduados  &ndash;considerados por &aacute;rea de la ciencia&ndash; el porcentaje de los de ingenier&iacute;a ha  pasado de 22% a 25%, lo cual es insuficiente para alcanzar una masa cr&iacute;tica que  logre construir capacidades cient&iacute;ficas y tecnol&oacute;gicas para el pa&iacute;s. A la vez,  el 60% lo siguen constituyendo graduandos del &aacute;rea de ciencias sociales.</p>     <p><a name="a11e4"></a></p> <TABLE width=580 border=0> 	<TBODY> 		<TR> 			<TD> <img src="img/revistas/ceco/v22n39/v22n39a11e4.jpg"></td> 	  </tr> 	</tbody> </table>     <p>Peor a&uacute;n, la  formaci&oacute;n en maestr&iacute;as evidencia el mismo ciclo de la inversi&oacute;n en ciencia y  tecnolog&iacute;a. Luego de aumentar el n&uacute;mero de graduandos a 2.500 en 1997, cayeron hasta  1.300 en el a&ntilde;o 2000. Adem&aacute;s, su composici&oacute;n por &aacute;reas de la ciencia arroja un  desbalance hacia las ingenier&iacute;as, como se constata en la Gr&aacute;fica <a href="#a11e5">5</a>, donde su  participaci&oacute;n oscila entre 17% y 22%.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta situaci&oacute;n de  la acumulaci&oacute;n de capital humano en Colombia ha llevado a que la mayor  proporci&oacute;n (60%) de personal que trabaja en ciencia, tenga una formaci&oacute;n de  pregrado. El 30% corresponde a maestr&iacute;a y un escaso 11% a doctorado  &#91; Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnolog&iacute;a 2003&#93; .</p>     <p><a name="a11e5"></a></p> <TABLE width=580 border=0> 	<TBODY> 		<TR> 			<TD> <img src="img/revistas/ceco/v22n39/v22n39a11e5.jpg"></td> 	  </tr> 	</tbody> </table>     <p><b> Resultados no muy alentadores</b></p>     <p>Existen diversos  indicadores para medir los resultados de la actividad de ciencia y tecnolog&iacute;a  en un pa&iacute;s, en tanto, individualmente ninguno de ellos recoge toda la acci&oacute;n  que pueda estarse adelantando en el tiempo o en un momento determinado. Sin  embargo, internacionalmente se utiliza como una aproximaci&oacute;n aceptable para tal  medici&oacute;n, el n&uacute;mero de patentes solicitadas y otorgadas por los residentes de  los pa&iacute;ses.</p>     <p>En el caso  colombiano, la proporci&oacute;n de patentes otorgadas a nacionales es de una por cada  27 patentes otorgadas a extranjeros. Esto indica una alta dependencia de la  producci&oacute;n cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica del pa&iacute;s; m&aacute;xime si se tiene en cuenta que  en el 2000 s&oacute;lo fueron otorgadas a nacionales 21 patentes por la Superintendencia  de Industria y Comercio &#91; Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnolog&iacute;a 2003&#93; .</p>     <p>El problema con  este tipo de indicadores es que no capta buena parte del avance tecnol&oacute;gico de  un pa&iacute;s, en especial, lo que es logrado por sus empresas en la forma de  innovaciones incrementales sobre la tecnolog&iacute;a de producto y proceso adquirida  del extranjero, o en el lanzamiento de productos novedosos para el mercado  local.</p>     <p>En la d&eacute;cada de  los noventa se adelantaron en el pa&iacute;s tres estudios que buscaron indagar por  ese tipo de innovaciones en los establecimientos industriales. Una comparaci&oacute;n  de los resultados de dos de los estudios realizados en los extremos, sugerir&iacute;a  la afirmaci&oacute;n de que durante dicha d&eacute;cada la actividad innovadora empresarial  aument&oacute; significativamente, pues como muestra el Cuadro <a href="#a11e6">1</a>, de un 47% de  establecimientos que innovaron en 1991 se pas&oacute; al 70% en 1996. Sin embargo,  este tipo de resultados &ndash;basados en las respuestas dadas por los  administradores de las empresas&ndash; deben tomarse con cautela ya que dependen  muchas veces de lo que los encuestados conciban como &quot;innovaci&oacute;n&quot;. La mayor&iacute;a de  las veces, como lo mostraron esos mismos estudios, la innovaci&oacute;n consist&iacute;a en  haber adquirido una nueva m&aacute;quina o haberle introducido una modificaci&oacute;n &ndash;a  veces en reversa&ndash; para las condiciones del pa&iacute;s, o haber mejorado un producto  ya en el mercado.</p>     <p><a name="a11e6"></a></p> <TABLE width=580 border=0> 	<TBODY> 		<TR> 			<TD> <img src="img/revistas/ceco/v22n39/v22n39a11e6.jpg"></td> 	  </tr> 	</tbody> </table>     <p>Lo importante  para indagar en tales exploraciones ser&iacute;a si con esas mejoras, grandes o  peque&ntilde;as, las organizaciones est&aacute;n construyendo capacidades de innovaci&oacute;n y  conciben&nbsp; esta &uacute;ltima como una estrategia  de sus negocios. S&oacute;lo as&iacute; estar&iacute;an contribuyendo a mejorar la posici&oacute;n  competitiva del pa&iacute;s.</p>     <p>Otra manera de  calibrar el avance en la producci&oacute;n de conocimiento en un pa&iacute;s es mirar la  evoluci&oacute;n de los grupos de investigaci&oacute;n existentes. Las convocatorias  realizadas por Colciencias para concursos por fondos para la investigaci&oacute;n,  muestran un avance en el n&uacute;mero de grupos inscritos que pasaron de 234 en 1998 a 736 en 2001  &#91; Colciencias 2003&#93; . Nuevamente, las cifras deben interpretarse en su respectivo  contexto. Si bien, importante en s&iacute;, este incremento puede ser efecto del mismo  tipo de convocatorias que llaman a presentarse exclusivamente a grupos, lo cual  incentiva la conformaci&oacute;n de conjuntos de personas ad-hoc para competir por  recursos escasos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No obstante, una  &quot;prueba &aacute;cida&quot; de la efectividad de dicha pol&iacute;tica es el seguimiento de las  publicaciones en medios calificados internacionales que puedan hacer los  cient&iacute;ficos nacionales. En efecto, el n&uacute;mero de art&iacute;culos registrados en el <i>Science  Citation Index</i> pas&oacute; de alrededor de 350 en 1995 a 720 en 2000  &#91; Colciencias 2003&#93; , que si bien es el doble, todav&iacute;a se muestra insuficiente en  comparaci&oacute;n con pa&iacute;ses como Brasil, Argentina o Chile.</p>     <p><b>Competitividad</b></p>     <p>En &uacute;ltima  instancia, las actividades de ciencia y tecnolog&iacute;a de un pa&iacute;s tienen como  objetivos apalancar el crecimiento econ&oacute;mico y lograr un mejor nivel de vida  para su poblaci&oacute;n. En el actual contexto mundial estos se manifiestan, en  parte, a trav&eacute;s de la mejora en la capacidad competitiva internacional de los  pa&iacute;ses.</p>     <p>El ranking de  competitividad internacional que elabora el Foro Econ&oacute;mico Mundial, muestra que  la posici&oacute;n competitiva del pa&iacute;s ha desmejorado al pasar de la posici&oacute;n 30  entre 47 pa&iacute;ses en 1994, a  ocupar la posici&oacute;n 41 en 2001. Dentro de los factores determinantes para la  clasificaci&oacute;n, el de ciencia y tecnolog&iacute;a pas&oacute; del lugar 28 para Colombia en  1994, al 39 en 2001 &#91; IMD 2002&#93; .</p>     <p>Toda esta  evidencia estad&iacute;stica muestra que, si bien la situaci&oacute;n del pa&iacute;s en ciencia y  tecnolog&iacute;a es diferente a la que viv&iacute;a en los a&ntilde;os ochenta, cuando el gasto  total en estos rubros escasamente ara&ntilde;aba el 2,5% del PIB, los grupos de  investigaci&oacute;n eran muy escasos y dif&iacute;cilmente se pensaba en publicar  internacionalmente, existe el reto de extender y profundizar la incidencia de  la producci&oacute;n cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica a todos los campos de la sociedad, para  enfrentar con posibilidades de &eacute;xito el siglo XXI.</p>     <p><b>LOS PLANTEAMIENTOS DEL PLAN DE  DESARROLLO</b></p>     <p>El Plan Nacional  de Desarrollo &quot;Hacia un Estado Comunitario&quot; no hace menci&oacute;n expl&iacute;cita a la  ciencia y tecnolog&iacute;a en sus objetivos generales, uno de los cuales es impulsar  el crecimiento econ&oacute;mico sostenible y la generaci&oacute;n de empleo, garantizando un  adecuado acceso de la econom&iacute;a colombiana en los mercados financieros y de  bienes y servicios internacionales &#91; DNP 2003, 1&#93; .</p>     <p>La concepci&oacute;n del  papel de la ciencia y la tecnolog&iacute;a en el desarrollo est&aacute; bastante  desarticulada en el Plan Nacional de Desarrollo (PND), pues ambos componentes  son tratados por separado respecto a la competitividad y la pol&iacute;tica comercial,  cada uno con unos objetivos y programas sin mayor concatenaci&oacute;n.</p>     <p>Por su parte, las  metas para profundizar la acci&oacute;n de la ciencia y tecnolog&iacute;a son bastante  modestas. En el cap&iacute;tulo que desarrolla este objetivo, la ciencia, la  tecnolog&iacute;a y la innovaci&oacute;n ocupan un quinto lugar, formulando el prop&oacute;sito de  alcanzar un 0,6% del PIB como cifra de inversi&oacute;n p&uacute;blica y privada para el  2006. El PND no formula acciones novedosas y se limita a recoger los  principales programas que se vienen adelantando por parte de Colciencias, a  saber:</p>     <p>i. Promoci&oacute;n  de la investigaci&oacute;n mediante convocatorias de proyectos en todos los programas  nacionales con las modalidades de financiaci&oacute;n existentes.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>ii. Investigaci&oacute;n  aplicada y desarrollo tecnol&oacute;gico con el Sena para mejorar la competitividad.</p>     <p>iii. Est&iacute;mulos  financieros para las micro, peque&ntilde;as y medianas empresas mediante cr&eacute;ditos y  esquemas de garant&iacute;as para proyectos de innovaci&oacute;n y desarrollo tecnol&oacute;gico.</p>     <p>iv. Continuaci&oacute;n  del programa de j&oacute;venes investigadores y el de apoyo a la formaci&oacute;n de doctores  en el exterior.</p>     <p>v. Fortalecimiento  de los programas de doctorado nacionales con recursos de Colciencias, Icfes,  Sena y del BIRF (Banco Mundial).</p>     <p>Con respecto a la  competitividad, el alcance de las consideraciones es bastante limitado,  referido a mejorar las condiciones de funcionamiento de los mercados, a tener  un mejor alcance a las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n en el marco de la Agenda de Conectividad y al  desarrollo de pol&iacute;ticas integrales de biotecnolog&iacute;a. Valga se&ntilde;alar que el  traslado de la Agenda  de Conectividad como un programa de la Presidencia de la Rep&uacute;blica hacia el  Ministerio de Comunicaciones le baja el perfil al reemplazar su car&aacute;cter  transversal por uno m&aacute;s sectorial, en una cartera, adem&aacute;s, con poca capacidad  presupuestal y de ejecuci&oacute;n.</p>     <p>Todo lo anterior  se refleja en la baja capacidad presupuestal que tendr&aacute; Colciencias, sujeto en  el &uacute;ltimo a&ntilde;o a las restricciones que impone la destinaci&oacute;n de recursos a otros  fines m&aacute;s importantes para el gobierno, como es la pol&iacute;tica de seguridad. La Gr&aacute;fica <a href="#a11e7">6</a>	muestra que para  2003 la apropiaci&oacute;n presupuestal est&aacute; en los niveles m&aacute;s bajos de la d&eacute;cada.</p>     <p><a name="a11e7"></a></p> <TABLE width=580 border=0> 	<TBODY> 		<TR> 			<TD> <img src="img/revistas/ceco/v22n39/v22n39a11e7.jpg"></td> 	  </tr> 	</tbody> </table>     <p><b>Balance</b></p>     <p>A juzgar por los  contenidos del PND, el cierre del &quot;Nuevo contrato Ciencia - Sociedad&quot; que le ha  propuesto Colciencias al pa&iacute;s no ser&aacute; posible, debido a la escasa voluntad  pol&iacute;tica existente para tal fin. De la misma forma, ser&aacute; inevitable que la  proclama que 400 investigadores colombianos reunidos en el Simposio  Internacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a lanzaron al pa&iacute;s desde Medell&iacute;n para  aumentar el gasto en ciencia y tecnolog&iacute;a al 1,5% del PIB en diez a&ntilde;os caiga en  el vac&iacute;o:</p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>Exhortamos al  Estado a asumir la responsabilidad social de apoyar y financiar en forma  adecuada la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica y a utilizar en los  ministerios y empresas estatales los resultados de la investigaci&oacute;n y los  productos de conocimiento generados en el pa&iacute;s.</p>     <p>Exhortamos al  sector productivo a que asuma el compromiso de invertir en investigaci&oacute;n y  desarrollo, y de aplicar el conocimiento generado para el aumento de la  competitividad, para la reducci&oacute;n de la brecha que nos separa de otros pa&iacute;ses y  para la disminuci&oacute;n de las desigualdades sociales.</p>     <p>Exhortamos, as&iacute;  mismo, a los cient&iacute;ficos a que produzcan m&aacute;s conocimiento certificado por las  comunidades cient&iacute;ficas, m&aacute;s patentes y otros resultados de aplicaci&oacute;n a los  sectores sociales y productivos, as&iacute; como a comprometerse en la formaci&oacute;n de  nuevos cient&iacute;ficos. &#91; Manifiesto de Medell&iacute;n 2003&#93; .</p></blockquote><hr>     <p><b>REFERENCIAS  BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></p>     <p>1. Colciencias. 2003.  &quot;Pol&iacute;ticas de financiaci&oacute;n para la investigaci&oacute;n universitaria&quot;, Encuentro  internacional de rectores, Universidad de Antioquia, Medell&iacute;n, mayo 22.</p>     <p>2. Departamento Nacional de  Planeaci&oacute;n (DNP). 1998. <i>Encuesta de desarrollo industrial</i>, Unidad de  Desarrollo Empresarial, Bogot&aacute;.</p>     <p>3. Departamento Nacional de  Planeaci&oacute;n (DNP) 2003. Proyecto de Ley No. 169/03 C, 167/03 S, por la cual se  expide el Plan Nacional de Desarrollo, 2002-2006: Hacia un Estado Comunitario,  Bogot&aacute;.</p>     <p>4. IMD &ndash; Foro Econ&oacute;mico Mundial, 1994-2002. <i>World  Competitiveness Year Book</i>, Suiza.</p>     <p>5. Manifiesto de Medell&iacute;n.  2003. Simposio Internacional: Hacia un nuevo contrato social en ciencia y  tecnolog&iacute;a para un desarrollo equitativo, Universidad de Antioquia, mayo 21.</p>     <p>6. Observatorio Colombiano  de Ciencia y Tecnolog&iacute;a. 2003. <i>Indicadores de ciencia y tecnolog&iacute;a</i>,  Bogot&aacute;.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>7. Teubal, Morris. 2002.  &quot;Technology policy (ITP) and how can we apply it to developing and newly  industrialized economies?&quot;, <i>Journal of Evolutionary Economics</i>, v. 12, n.  1-2, marzo.</p>     <p>8. Zerda, &Aacute;lvaro. 1992.  &quot;An&aacute;lisis de los resultados de una encuesta a establecimientos industriales&quot;,  PREALC, OIT, Bogot&aacute;.</p><hr> </font>     ]]></body>
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