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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[INTERACCIONES SOCIALES Y DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article contrasts a direct social interaction mechanism with market interactions in an attempt to explain how social interactions affect decisions concerning individuals’ human capital and their possible impact on income distribution.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="fr"><p><![CDATA[Dans cet article nous utilisons un mécanisme d´interaction sociale direct -en contraste avec les interactions par l´intermédiaire du marché- pour tenter d´expliquer comment les interactions sociales affectent les décisions sur le capital humain des individus et leur impact possible sur la distribution du revenu.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Georgia" size="3">    <P align=center>    <BR><b>INTERACCIONES SOCIALES Y DISTRIBUCIÓN DEL  INGRESO</b></P></font>     <p>    <br></p> <font face="Georgia" size="2">     <p align="center"><b>SOCIAL INTERACTION AND INCOME DISTRIBUTION</b></p>     <p>    <br>    <br></p>     <P align="right"><b>Gustavo Junca*</b></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">* Profesor Asistente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad    Nacional de Colombia. El autor agradece los comentarios de Sergio Monsalve y    Magda Manosalva, y también al programa “Jóvenes Investigadores en Economía” de    la Pontificia Universidad Javeriana por la financiación de esta investigación.    Cualquier error es responsabilidad única del autor. Enviar los comentarios al    correo: <a href="mailto:gajuncar@unal.edu.co">gajuncar@unal.edu.co</a>. Artículo recibido el 13 de enero de 2005, aprobada  su publicación el 1 de junio.</P> <hr>     <P align="justify"><b>Resumen</b>       <br>       <i>En este artículo utilizamos un mecanismo de interacción social directa  –en contraste con las interacciones a través del mercado– para intentar explicar    cómo las interacciones sociales afectan las decisiones sobre capital humano de  los individuos y su posible impacto sobre la distribución del ingreso.</i></P>     <P align="justify"><b>Palabras claves:</b> interacciones sociales, capital humano.  <b>JEL:</b> C69, D31, I20, H41.</P>     <P align="justify"><b>Abstract</b>       <br>       <i>This article contrasts a direct social interaction mechanism with market    interactions in an attempt to explain how social interactions affect decisions    concerning individuals’ human capital and their possible impact on income  distribution.</i></P>     <P align="justify"><b>Key words: </b>social interaction, human capital.  <b>JEL:</b> C69, D31, I20, H41.</P>     <P align="justify"><b>Résumé</b>       <br>       <i>Dans cet article nous utilisons un mécanisme d´interaction sociale direct    -en contraste avec les interactions par l´intermédiaire du marché- pour tenter    d´expliquer comment les interactions sociales affectent les décisions sur le    capital humain des individus et leur impact possible sur la distribution du  revenu.</i></P>     <P align="justify"><b>Mots clés:</b> interaction sociale, capital humain. <b>JEL  : </b>C69, D31, I20, H41.</P> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">En los trabajos recientes sobre crecimiento endógeno y mercado laboral, el    capital humano tiene un papel central. Para las nuevas teorías del crecimiento    endógeno, en el modelo de dos sectores de Uzawa (1964) y Lucas (1988), los    individuos deciden cuánto tiempo dedican a trabajar y cuánto tiempo dedican a la    producción de capital humano (primer sector) mediante procesos de    autoaprendizaje. El capital humano junto con el capital físico determinan la    producción del bien de consumo en la economía (segundo sector). La principal    conclusión del modelo de capital humano es que si la inversión bruta en capital    físico y humano es no negativa, entonces la tasa de crecimiento de la producción    agregada –incluye la producción de nuevo capital humano– aumentará en la medida    en que mayor sea la proporción del capital humano con respecto al capital  físico.</P>     <P align="justify">Entre los modelos de crecimiento endógeno, el trabajo de Galor y Zeira (1993)    resalta el efecto de la inversión en capital humano individual sobre la    distribución del ingreso a nivel agregado. Tal estudio muestra que en presencia    de imperfecciones en el mercado de crédito, si hay indivisibilidad del capital    humano –no convexidad tecnológica– los problemas de distribución del ingreso en    el corto plazo persistirán en el largo plazo. En este modelo es claro que la    distribución inicial de la riqueza afecta el crecimiento en la medida en que esa    distribución inicial determina el porcentaje de individuos que reciben    herencias, quienes a su vez tienen mayores posibilidades de invertir en capital    humano. Por su parte, los trabajos de Persson y Tambellini (1990) muestran que    no sólo existe una correlación positiva entre equidad y nivel de ingreso, sino  que a mayor tasa de crecimiento habrá una mejor distribución del ingreso.</P>     <P align="justify">En los estudios sobre mercado laboral e inversión en capital humano (Becker    1964), la acumulación de capital humano es entendida como el proceso de    entrenamiento y cualificación de la fuerza laboral que afecta la productividad    y, por consiguiente, el salario real. La pregunta central allí es quién paga los    costos educativos. Cuando los conocimientos adquiridos pueden ser empleados en    cualquier proceso productivo (entrenamiento general), entonces el costo    educativo es asumido por los trabajadores. Si los conocimientos adquiridos    pueden ser utilizados de manera exclusiva en determinado proceso productivo    (entrenamiento específico) entonces los costos corren por cuenta del empresario.    De otra parte, se supone, exógenamente, salarios diferenciales a partir de la    existencia de trabajo calificado y no calificado, de tal manera que los    individuos con bajos niveles de educación ofrecerán trabajo no calificado y    recibirán salarios menores que aquellos individuos con altos niveles de  educación (trabajadores calificados).</P>     <P align="justify">En general, las investigaciones dirigidas explicar la relación entre el    capital humano y la distribución del ingreso suponen que la decisión de    inversión en capital humano por parte de los individuos depende de los ingresos    netos esperados, y en menor medida de las habilidades y oportunidades para    potenciar la inversión en capital humano.<SUP><A name=n1></A><A  href="#1">1</A></SUP> Además, los resultados de un aumento de la desigualdad en la distribución del    ingreso en los modelos intergeneracionales, dependen de la distribución inicial    de la riqueza, y el proceso de decisión individual sobre la inversión en capital  humano, se lleva a cabo a través de las interacciones del mercado.<SUP><A  name=n2></A><A  href="#2">2</A></SUP></P>     <P align="justify">En el presente artículo utilizamos un mecanismo de interacción social directa  –en contraste con las interacciones a través del mercado– para explicar cómo las    interacciones sociales afectan las decisiones sobre capital humano de los    individuos y su posible impacto sobre la distribución del ingreso. La    interacción social directa plantea que los individuos, al tomar sus decisiones,  se ven afectados por las decisiones de un grupo de referencia.</P>     <P align="justify">Si bien la utilización de los métodos de mecánica estadística en el estudio    de fenómenos económicos está en sus inicios, en la actualidad se presenta como    un campo de investigación que puede arrojar luces sobre el comportamiento de    poblaciones heterogéneas. Fenómenos que aparentemente están desconectados como    comportamientos sociales, formación de expectativas, ciclos de negocios y    preferencias endógenas, están ligados por la posibilidad de que cada uno esté    determinado, al menos parcialmente, por interacciones directas entre los actores    económicos. Es decir, las decisiones de unos individuos están fuertemente    influenciadas por las decisiones de otros con los cuales interactúa. Esto puede    llevar a que, en el agregado, se presenten comportamientos polarizados debidos  únicamente a la interdependencia colectiva en la toma de decisiones.</P>     <P align="justify">Este trabajo está ordenado de la siguiente manera: primero exponemos el    modelo básico en ausencia de mecanismos de cooperación y los determinantes de la    estratificación, así como las implicaciones de política. Luego presentamos el    modelo para una economía centralizada y analizamos las diferencias con respecto    al modelo básico. Y por último planteamos algunas perspectivas de estimación    econométrica.    <BR> </P>     <P align="justify"><b>INTERACCIONES SOCIALES EN AUSENCIA DE    <BR>   MECANISMOS DE  COOPERACIÓN</b></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">El modelo de interacciones sociales en ausencia de mecanismos de cooperación    se basa en el modelo general sobre aplicaciones de la Mecánica Estadística    (Palmer 1988) al comportamiento socioeconómico propuesto por Manosalva (1997) y    Manosalva y Monsalve (1997). En el presente artículo observamos el proceso de    decisión sobre capital humano bajo dos tipos de interacciones sociales: las    interacciones de cada individuo con los demás agentes que llamaremos  ‘interacciones sociales’ propiamente dichas, y las interacciones entre cada    individuo y el gobierno que llamaremos ‘interacciones del gobierno’. A    diferencia del modelo de Bénabou (1994) sobre educación, distribución del    ingreso y crecimiento, donde se introducen interacciones sociales en un modelo    de generaciones traslapadas, nuestro modelo utilizará las técnicas de la  mecánica estadística como herramienta de análisis.</P>     <P align="justify"><b>Modelo básico</b></P>     <P align="justify">Supongamos una economía en la que existen <i>m</i> agentes cuya decisión    individual en presencia de interacciones sociales es un problema de elección    binaria que consiste en escoger un nivel de formación en capital humano. Estos    niveles de capital humano están dados por <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e1.jpg" width="24" height="28" align="absmiddle"> y  <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e2.jpg" width="22" height="28" align="absmiddle"> donde <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e3.jpg" width="54" height="28" align="absmiddle">. La realización de los niveles de capital    humano se indicarán así: 1 &ordm; elegir el nivel de capital humano <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e1.jpg" width="24" height="28" align="absmiddle">, -1 &ordm; elegir el nivel de    capital humano <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e2.jpg" width="22" height="28" align="absmiddle">. Así, el espacio de todas las posibles acciones de los agentes    estará conformado por las <i>m-tuplas</i> <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e4.jpg" width="244" height="28" align="absmiddle">. De igual forma, denotamos la elección de todos los  agentes distintos del <i>i-ésimo</i> agente como <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e5.jpg" width="190" height="28" align="absmiddle">.</P>     <P align="justify">En dicha economía, además de los <i>m</i> agentes, existe un planeador central o    gobierno cuya decisión es también un problema de elección binaria que consiste    en escoger un nivel de gasto en educación. Estos niveles de gasto en educación    están dados por <i>g</i><sub><i>a</i></sub> y <i>g</i><sub>b</sub> donde <i>g</i><sub><i>a</i></sub> &gt; <i>g</i><sub>b</sub>. La realización de los niveles de gasto en educación se    indicarán así: 1 &ordm; el gobierno elige gastar en educación al nivel <i>g</i><sub><i>a</i></sub>; -1 &ordm; el gobierno  elige gastar en educación al nivel <i>g</i><sub>b</sub>.</P>     <P align="justify">Definición 1: una función (binaria) de utilidad individual estocástica con    interacciones sociales es aquella donde cada individuo <i>i</i>, al hacer su elección <i>h</i><sub>i</sub> en el tiempo <i>t </i>deriva su beneficio de la utilidad privada <i>u</i><sub>t</sub>(<i>h</i><sub>i</sub>), de la utilidad  social <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e6.jpg" width="132" height="32" align="absmiddle">y de un término de utilidad aleatorio <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e7.jpg" width="46" height="28" align="absmiddle">. Así:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e8.jpg" width="286" height="32"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[1]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">donde <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e9.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle">es la expectativa del individuo <i>i</i> con respecto a las decisiones de los    demás agentes, <i>g</i><sup>e</sup>(<i>t</i>) es la expectativa del individuo <i>i </i>con respecto al gasto del    gobierno<sup><a href="#3">3</a><a name="n3"></a></sup> (que asumimos común a todos los individuos) y <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e7.jpg" width="46" height="28" align="absmiddle"> es un término de utilidad  aleatorio.</P>     <P align="justify">En este modelo supondremos que la función de utilidad individual es  aditivamente separable:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e10.jpg" width="346" height="32"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[2]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">donde <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e11.jpg" width="88" height="32" align="absmiddle"> es la parte de la utilidad social que captura las interacciones entre    el individuo y los demás agentes, mientras que <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e12.jpg" width="92" height="32" align="absmiddle"> es la parte de la utilidad social  que captura las interacciones entre cada individuo y el gobierno.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">En ausencia de interacciones sociales –como en la teoría de los mercados    competitivos perfectos– la utilidad individual sólo dependería de la utilidad    privada <i>u</i><sub>t</sub>(<i>h</i>)<sub>i </sub>y del término de utilidad aleatorio asociado con la decisión individual <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e7.jpg" width="46" height="28" align="absmiddle">. En nuestra economía existen, entonces, dos tipos de interacciones sociales que    afectan el comportamiento individual: las que se derivan de las decisiones    esperadas sobre capital humano de los otros individuos <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e13.jpg" width="50" height="32" align="absmiddle"> y las que se derivan de    las decisiones esperadas del gobierno sobre el gasto en educación per cápita <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e14.jpg" width="52" height="32" align="absmiddle">.    Dichas interacciones sociales afectan las decisiones individuales. Tenemos así    que dada la función de utilidad privada o dados los fundamentos económicos es    necesario especificar la utilidad social y el término aleatorio.    <BR> </P>     <P align="justify"><i>La utilidad social</i></P>     <P align="justify">Como sabemos, el término <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e9.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle"> captura la expectativa que el agente i-ésimo tiene    sobre las elecciones de los demás agentes en el momento de hacer su propia    elección. Por su parte, el término <i>g</i><sup>e</sup>(<i>t</i>) representa la expectativa común que tienen    los individuos sobre la decisión del gobierno en gasto en educación per  cápita.</P>     <P align="justify">Nos interesan funciones de utilidad social que presenten complementariedades    estratégicas<sup><a href="#4">4</a><a name="n4"></a></sup> en el sentido definido por Bryant (1983), Cooper y John (1988) y    Diamond (1982). Por lo tanto, suponemos que las utilidades sociales son  funciones de la forma:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e15.jpg" width="250" height="32"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[3]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <br> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e16.jpg" width="258" height="32"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[4]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">con:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e17.jpg" width="170" height="64"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[5]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">  donde <i>E</i><sub>t</sub> corresponde a la esperanza matemática en el    tiempo<i> t</i>, y <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e18.jpg" width="60" height="32" align="absmiddle"> es un vector que representa las características, en el  tiempo <i>t</i>, de la población a la que pertenecen los <i>m</i> agentes.</P>     <P align="justify">Las parametrizaciones [3] y [4] de la utilidad social bajo ‘externalidades    proporcionales’<sup><a name="n5"></a><a href="#5">5</a></sup> implican para la existencia de complementariedades estratégicas,  que: </P>     <P align="justify">i) <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e19.jpg" width="90" height="32" align="absmiddle"> si y sólo si <i>h</i><sub>i</sub> y <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e9.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle"> tienen el mismo signo, lo que significa que la acción    individual del i-ésimo agente (<i>h</i><sub>i</sub>) debe ajustarse al nivel medio de decisión de    la sociedad o del grupo al que pertenece (<img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e9.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle"> ) en el tiempo <i>t</i>, pues en caso    contrario el agente será penalizado (<img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e20.jpg" width="88" height="28" align="absmiddle"> ).    <BR>       <BR>   ii) Lo anterior también resulta    válido en el caso de las interacciones con respecto al gobierno, de manera que <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e21.jpg" width="92" height="32" align="absmiddle"> si y sólo si <i>h</i><sub>i</sub> y <i>g</i><sub>i</sub>(t) tienen el mismo signo, lo que significa que la acción    individual del i-ésimo agente (<i>h</i><sub>i</sub>) se ajusta al nivel de gasto per cápita en    educación que lleva a cabo el gobierno (<i>g</i><sub>i</sub>(t)) en el tiempo <i>t</i>. En caso contrario, el    agente será penalizado (<img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e20.jpg" width="88" height="28" align="absmiddle">). Más concretamente, el agente  escogerá el nivel alto    de educación <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e1.jpg" width="24" height="28" align="absmiddle">, si el gobierno escoge el nivel alto de inversión <i>g</i><sub><i>a</i></sub>, y escogerá el  nivel bajo de educación <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e2.jpg" width="22" height="28" align="absmiddle">, si el gobierno escoge el nivel bajo de inversión <i>g</i><sub><i>b</i></sub>.</P>     <P align="justify">Como en el modelo de Manosalva (1997) y Manosalva y Monsalve (1997), el    parámetro <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e22.jpg" width="24" height="32" align="absmiddle">se interpreta como ‘el nivel de interacciones sociales’. Por su parte, <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e23.jpg" width="26" height="32" align="absmiddle"> captura el efecto de la complementariedad estratégica entre las acciones    individuales <i>h</i><sub>i</sub> y la acción del gobierno <i>g</i><sup>e</sup>(<i>t</i>).    <BR> </P>     <P align="justify"><i>El término aleatorio: un aporte de la mecánica estadística</i></P>     <P align="justify">El término aleatorio asociado a <i>h</i><sub>i</sub> es independiente e idénticamente    distribuido (i.i.d.) a través de los agentes y le da el carácter estocástico a    la función de utilidad. Además, supondremos que, por estar en un problema de    elección binaria en el tiempo <i>t</i> donde los errores <i>e</i><sub>t</sub><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e1.jpg" width="24" height="28" align="absmiddle"> y <i>e</i><sub>t</sub><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e2.jpg" width="22" height="28" align="absmiddle"> son i.i.d., la densidad de    probabilidad <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e24.jpg" width="104" height="28" align="absmiddle"> está determinada paramétricamente por la distribución logística  estándar:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e25.jpg" width="518" height="50"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[6]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">donde:  <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e26.jpg" width="126" height="32" align="absmiddle"> y <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e27.jpg" width="142" height="28" align="absmiddle"></P>     <P align="justify">Para efectos de nuestro modelo, <i>X</i><sub>t</sub> busca capturar las características    heterogéneas de una población. Esta elección paramétrica implica, además, la    maximización de la función de utilidad [2]. La distribución logística estándar    pertenece a la familia de las distribuciones de Gibbs que son muy utilizadas    para procesos espaciales que poseen un sistema dado de distribuciones de    probabilidad condicional. Este tipo de distribuciones son comunes en el estudio    de sistemas compuestos por un gran número de elementos que interactúan. En el    caso particular de la Mecánica Estadística, el problema básico surge en relación    con los determinantes de la magnetización de la materia. Se tiene así que un    cuerpo está magnetizado cuando la mayoría de los átomos comparten un <i>spin</i> común,    lo que a primera vista pareciera una condición difícil de cumplir. Sin embargo,    si la probabilidad de que un átomo tenga un <i>spin</i> particular es función de los <i>spines</i> de los átomos que lo rodean, la posibilidad de interdependencia entre    ellos hace del magnetismo algo posible.    <BR> </P>     <P align="justify"><b>Comportamiento económico y decisiones individuales</b></P>     <P align="justify">De acuerdo con nuestro modelo básico: ¿cómo toman los agentes sus decisiones?  ¿cuál es la probabilidad de que un individuo decida escoger un determinado nivel    de formación en capital humano? Bajo nuestras hipótesis el i-ésimo agente  prefiere <i>h</i><sub>i</sub> =1 en el período <i>t</i> (es decir escoger <i>h<sub>a</sub></i>), si y sólo si:</P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e28.jpg" width="542" height="27"></P>     <P align="justify">Luego, la probabilidad de que el agente i-ésimo elija la acción<i> h</i><sub>i</sub> = <i>h<sub>a</sub></i> está dada por:</P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e29.jpg" width="556" height="34"></P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD width="105">&nbsp;</TD>       <TD width=435>             <P align=left><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e30.jpg" width="410" height="32"></P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <br> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD width="105">&nbsp;</TD>       <TD width=435>             ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e31.jpg" width="374" height="52"></P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">Es decir:</P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e32.jpg" width="107" height="32"></P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e33.jpg" width="524" height="56"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[7]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">Y tenemos que la probabilidad de que el agente i-ésimo elija la acción <i>h</i><sub>b</sub> está dada por:</P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e34.jpg" width="270" height="32"></P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e35.jpg" width="524" height="56"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[8]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">&nbsp;</P>     <P align="justify"><b>Solución del modelo bajo tomas de decisión no cooperativas</b></P>     <P align="justify">Una vez establecido el modelo básico, nos concentraremos en los estados de    equilibrio que surgen en un ambiente de decisiones no cooperativas, es decir,    los agentes no se comunican ni coordinan sus decisiones. Tenemos así que los    agentes toman sus decisiones dada la expectativa de la media de elección, que a  su vez es independiente de las realizaciones de <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e7.jpg" width="46" height="28" align="absmiddle">.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">Finalmente, para determinar los estados de equilibrio haremos tres supuestos    simplificadores. En primer lugar, introducimos la hipótesis de expectativas  homogéneas: </P>     <P align="justify">( &#61474;i) </P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD width="111"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e36.jpg" width="88" height="32"> </TD>       <TD width="277">(<i>h*</i>(<i>t</i>) fijo &quot;<sub>i</sub> )</TD>       <TD width=148>             <P align=right>[9]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">y escribimos, sólo por notación:<a name="n6"></a><sup><a href="#6">6</a></sup></P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e37.jpg" width="90" height="30"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[10]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">de manera que cada individuo tenga la misma expectativa sobre el    comportamiento de la economía. Esta hipótesis simplifica notablemente el    tratamiento. Sin embargo, el suponer que <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e9.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle"> sigue un comportamiento aleatorio    implicaría el uso de técnicas matemáticas más sofisticadas. En particular, el    suponer expectativas heterogéneas podría dar origen a dinámicas más complicadas  e interesantes, lo que constituye un problema de investigación futura.</P>     <P align="justify">En segundo lugar, como el problema abordado es de decisión binaria, podemos    expresar la función de utilidad privada como una función lineal <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e39.jpg" width="108" height="28" align="absmiddle">. Es fácil    mostrar que <i>e</i><sub>t</sub> es un parámetro proporcional a la diferencia de las utilidades    privadas determinísticas cuando los individuos deciden sobre los dos niveles de  capital humano, es decir:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e40.jpg" width="146" height="28"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[11]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">Por tanto, la probabilidad de que el individuo <i>i</i> elija un nivel de capital  humano <i>h</i><sub>i</sub> puede escribirse como:</P> <TABLE width=576 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD width="540"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e41.jpg" width="540" height="51"></TD>       <TD width=26>             <P align=right>[12]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">con y <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e42.jpg" width="64" height="28" align="absmiddle"> y <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e43.jpg" width="172" height="28" align="absmiddle">.</P>     <P align="justify">De acuerdo con el supuesto de expectativas fijas, el valor esperado de cada  una de estas variables aleatorias será:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e44.jpg" width="386" height="32"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[13]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e45.jpg" width="482" height="56"></p>     <p align="justify">Finalmente, de la condición paramétrica [5], tenemos este sistema dinámico: </p> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e46.jpg" width="442" height="48"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[14]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">Obtenemos así, la ecuación básica del modelo, la cual resume toda la    información pertinente del proceso aquí considerado y abre múltiples caminos de    investigación. Para el análisis de dicha ecuación fundamental nos concentrarnos    en cierto tipo de racionalidad acotada<a name="n7"></a><sup><a href="#7">7</a></sup> que nos conduce a algunas conclusiones  interesantes.</P>     <P align="justify">Con ese propósito, aquí propondremos los siguientes supuestos:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e47.jpg" width="152" height="32"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[15]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e48.jpg" width="156" height="32"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[16]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e49.jpg" width="140" height="28"></TD>       <TD width=148>             ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=right>[17]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e50.jpg" width="138" height="28"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[18]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">Es decir, el nivel de interacciones sociales (<i>J</i><sub>t</sub><sup>s</sup>) y el nivel de    interacciones del gobierno (<i>J</i><sub>t</sub><sup>g</sup>) son constantes intratemporalmente. La población    de estudio tiene características constantes a través del tiempo (<i>l</i>) y la    diferencia de las utilidades privadas determinísticas <i>e</i><sub>t</sub> no cambia en el  tiempo.</P>     <P align="justify">Así, el sistema dinámico [14] es:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e51.jpg" width="484" height="56"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[19]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify"><b>Determinantes de la estratificación</b></P>     <P align="justify">Bénabou (1994) en su trabajo sobre acumulación de capital humano y formación    de comunidades por familias heterogéneas prueba que pequeñas diferencias en    educación, preferencias o riqueza conllevan altos grados de estratificación. El    modelo aquí presentado muestra que las decisiones individuales sobre nivel de    formación en capital humano producen estratificación, y que es independiente del  nivel de riqueza inicial de los individuos.</P>     <P align="justify"><b>Definición 2: </b>decimos que los agentes de una comunidad están estratificados    si sus decisiones sobre el nivel de formación en capital humano tienden a    agruparlos en ‘vecindades’ diferentes. Es decir, una ‘vecindad’ tiene un nivel    de capital humano dado (<i>h</i><sub>i</sub>) si la mayoría de sus miembros tienen dicho nivel de  formación.</P>     <P align="justify"><b>Proposición 1:</b> existe al menos una media de elección <i>h</i>* (vecindad) tal  que:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e52.jpg" width="418" height="56"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[20]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify"><b>Prueba: </b>ver Manosalva y Monsalve (1997).</P>     <P align="justify"><b>Proposición 2: </b>estratificación bajo no cooperación y sin interacciones del    gobierno    <BR>   En ausencia de mecanismos de cooperación y de interacciones del    gobierno (<i>J</i><sup>g</sup> = 0), la existencia de complementariedades entre las decisiones    individuales y las decisiones de los demás agentes es una condición necesaria    para que exista estratificación, y ésta es independiente del nivel de riqueza  inicial.</P>     <P align="justify"><b>Prueba:</b> debido a la estabilidad estructural de [20] sin pérdida de    generalidad suponemos <i>l</i> = 1, de manera que el término de la derecha de [20]    corresponde a la función tangente hiperbólica <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e53.jpg" width="124" height="32" align="absmiddle">. A partir de las propiedades de    dicha función, podemos caracterizar los múltiples equilibrios de la ecuación <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e54.jpg" width="162" height="32" align="absmiddle"> de  la siguiente manera:</P>     <P align="justify">i) Si<img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e55.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle"> &gt; 1 y <i>e</i> = 0, entonces existen tres raíces distintas: una positiva, una    negativa y otra nula.    <BR>   ii) Si <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e56.jpg" width="64" height="32" align="absmiddle"> y <i>e</i> = 0, la única raíz de equilibrio es <i>h</i>* = 0.    <BR>   iii)    Si <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e55.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle">&gt; 1 y <i>e</i> &sup1; 0, existe un número T (que depende de <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e55.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle">) tal que,    <BR>   a) Si <i>b</i><sub>0</sub> &iuml; <i>e</i> &iuml; &lt; T,    existen tres raíces, una de las cuales tiene el mismo signo que <i>e</i> y las otras dos    poseen signos opuestos.    <BR>   b) Si <i>b</i><sub>0</sub> &iuml; <i>e</i> &iuml; &gt; T, sólo existe una raíz y tiene el    mismo signo que <i>e</i>.    <BR>   c) Si <i>b</i><sub>0</sub> &iuml; <i>e</i> &iuml; = T, existen dos raíces con signos opuestos.    Este caso difícilmente sucede.    ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>   iv) Si <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e55.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle"> = 1 y <i>e</i> &sup1; 0, existen dos raíces con signos    opuestos. Este caso difícilmente ocurre.    <BR>   v) Si <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e55.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle"> &lt; 1 y <i>e</i> &sup1; 0, sólo existe una raíz y  tiene el mismo signo de <i>e</i>.</P>     <P align="justify">Finalmente, el proceso de estratificación es independiente del nivel de    riqueza en la medida en que no depende del ingreso inicial de los individuos:    todos los individuos pueden tener igual nivel de riqueza inicial. Además, es    independiente del ingreso que reciben de acuerdo con el nivel de educación    escogido: el proceso de estratificación es el que determina los distintos  niveles de educación alcanzados por los individuos.</P>     <P align="justify">La proposición 2 nos permite asignar a cada una de las raíces de la ecuación <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e54.jpg" width="162" height="32" align="absmiddle"> un tipo de vecindad que resulta en un proceso de estratificación:</P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e57.jpg" width="46" height="28" align="absmiddle">: si la mayoría de sus miembros tiene un nivel de formación donde <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e58.jpg" width="50" height="28" align="absmiddle">    <BR>   <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e59.jpg" width="46" height="28" align="absbottom">: si la    mayoría de sus miembros tiene un nivel de formación donde <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e60.jpg" width="50" height="28" align="absmiddle">    <BR>   <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e61.jpg" width="40" height="28" align="absmiddle">: si el nivel de  formación de la vecindad está entre <i>h<sub>a</sub></i> y <i>h</i><sub>b</sub></P>     <P align="justify"><b>Proposición 3: </b>cómo las interacciones del gobierno y el gasto en educación    afectan la estratificación anterior. En ausencia de mecanismos de cooperación,    si existen pequeñas interacciones con el gobierno, <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e62.jpg" width="52" height="32" align="absmiddle"> pequeño, es decir que las    decisiones del gobierno sobre gasto en educación no afectan de manera    considerable las decisiones individuales sobre capital humano, tenemos que el    gasto en educación por parte del gobierno afecta los niveles de estratificación,  pero no el tipo de estratificación.</P>     <P align="justify"><b>Prueba:</b> con &#955; = 1 y <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e62.jpg" width="52" height="32" align="absmiddle">, las soluciones de equilibrio corresponden a las raíces    de la ecuación <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e63.jpg" width="158" height="32" align="absmiddle">con <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e64.jpg" width="90" height="30" align="absmiddle">. La acción gubernamental a través de inversión en educación    determina vecindades con características distintas a las encontradas en la    proposición 2, siguiendo este resultado y remplazando <i>e</i> por <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e64.jpg" width="90" height="30" align="absmiddle"> obtenemos lo  siguiente:</P>     <P align="justify">i) Si <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e55.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle"> &gt; 1 y <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e65.jpg" width="76" height="48" align="absmiddle">, existe un número T (que depende <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e55.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle">) tal que,     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>   a) si <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e66.jpg" width="96" height="32" align="absmiddle"> &lt; T,    existen tres raíces, una de las cuales tiene el mismo signo de <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e67.jpg" width="78" height="30" align="absmiddle">y las otras dos    poseen signos opuestos.    <BR>   b) si <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e66.jpg" width="96" height="32" align="absmiddle"> &gt; T, sólo existe una raíz y tiene el mismo    signo de <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e67.jpg" width="78" height="30" align="absmiddle">.    <BR> ii) Si <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e55.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle">&lt; 1, y <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e65.jpg" width="76" height="48" align="absmiddle">, sólo existe una raíz y tiene el mismo signo de <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e67.jpg" width="78" height="30" align="absmiddle">.</P>     <P align="justify">La <a href="#g1">gr&aacute;fica 1</a><a name="vg1"></a> muestra que las interacciones con el gobierno afectan el proceso    de estratificación. Allí, las gráficas 1.1 y 1.3 corresponden a los procesos de    estratificación que surgen cuando la diferencia promedio de las utilidades es    cero, <i>e</i> = 0, y sólo hay interacciones sociales (proposición 2). Las    interacciones con el gobierno conllevan a un proceso de estratificación como el    que se muestra en las gráficas 1.2 ó 1.4 (proposición 3). Es claro que al pasar    de la gráfica 1.1 a la 1.2 no se afecta el número de equilibrios y tampoco el    tipo de estratificación. Sin embargo, los niveles de estratificación sí resultan    afectados. La misma conclusión se saca al pasar de la gráfica 1.3 a la    1.4.    <BR> </P>     <P align="justify"><a href="#vg1"><b>GR&Aacute;FICA 1</b></a><a name="g1"></a>    <BR>   <b>ESTRATIFICACIÓN BAJO INTERACCIONES DEL GOBIERNO</b></P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4g1.jpg" width="490" height="284"> </P>     <P align="justify">Como vemos, no es la cantidad invertida en educación la que determina la    estratificación, sino la coincidencia de voluntades, es decir, la coordinación    entre los agentes y el gobierno. Sin embargo, como veremos más adelante, las    cantidades invertidas influyen en el nivel paretiano de bienestar. Entonces, la    dinámica alrededor de los niveles de capital humano estacionarios dados por las  vecindades B(<i>h<sub>a</sub></i>), B(<i>h<sub>b</sub></i>) y B(<img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e76.jpg" width="18" height="26" align="absmiddle">) tiene el siguiente comportamiento:</P>     <P align="justify"><b>Proposición 4: </b>dinámica de la estratificación,</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">i. Si existe una sola vecindad, ésta debe ser estable.    <BR>   ii. Si existen tres  vecindades, las vecindades B(<i>h<sub>a</sub></i>) y B(<i>h<sub>b</sub></i>) son estables, mientras que la vecindad B(<img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e76.jpg" width="18" height="26" align="absmiddle">) es    inestable.    <BR>   iii. Si existen dos vecindades dadas por B(<i>h<sub>a</sub></i>) y B(<i>h<sub>b</sub></i>) entonces ambas son  estables.</P>     <P align="justify"><b>Prueba: </b>ver Manosalva (1997).    <BR> </P>     <P align="justify"><b>Utilidad esperada y bienestar social</b></P>     <P align="justify">Por último, el análisis de la utilidad esperada bajo los dos tipos de    equilibrio, dada la simetría de las preferencias, permite evaluar el bienestar    social para las vecindades B(<i>h<sub>a</sub></i>) y B(<i>h<sub>b</sub></i>)  que resultan del proceso de estratificación.  Comparamos así:</P>     <P align="justify">  <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e68.jpg" width="442" height="44"></P>     <P align="justify">  con:</P>     <P align="justify">  <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e69.jpg" width="442" height="44"></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify"><b>Proposición 5:</b> bienestar sin interacciones con el gobierno. En ausencia de  mecanismos de cooperación y de interacciones del gobierno (<i>J</i><sup>g</sup>=0),</P>     <P align="justify">i. Si <i>e </i>&gt; 0 [&lt;0], entonces el equilibrio asociado con la vecindad B(<i>h<sub>a</sub></i>) [ B(<i>h<sub>b</sub></i>)] tiene un nivel más alto de utilidad esperada que el equilibrio asociado    con la vecindad B(<i>h<sub>b</sub></i>) [B(<i>h<sub>a</sub></i>)].     <BR>   ii. Si e = 0, el equilibrio asociado a la    vecindad B(<i>h<sub>a</sub></i>)  y el equilibrio asociado a la vecindad B(<i>h<sub>b</sub></i>)  tiene iguales  niveles de utilidad esperada.</P>     <P align="justify"><b>Prueba:</b> ver Manosalva (1997).</P>     <P align="justify"><b>Proposición 6:</b> bienestar bajo interacciones del gobierno. En ausencia de  mecanismos de cooperación, si existen pequeñas interacciones con el gobierno (<img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e62.jpg" width="52" height="32" align="absmiddle">),</P>     <P align="justify"> i. Si <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e70.jpg" width="18" height="24" align="absmiddle"> &gt;0 [&lt;0],<sup><a href="#8">8</a></sup><a name="n8"></a> entonces el equilibrio asociado con la vecindad B(<i>h<sub>a</sub></i>) [ B(<i>h<sub>b</sub></i>)]  tiene un nivel más alto de utilidad esperada que el equilibrio asociado      con la vecindad B(<i>h<sub>b</sub></i>) [B(<i>h<sub>a</sub></i>)].    <BR>   ii. Si <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e70.jpg" width="18" height="24" align="absmiddle"> = 0<a name="n9"></a><sup><a href="#9">9</a></sup>, el equilibrio asociado a la      vecindad B(<i>h<sub>a</sub></i>) y el equilibrio asociado a la vecindad B(<i>h<sub>b</sub></i>) tiene iguales    niveles de utilidad esperada.</P>     <P align="justify"><b>Prueba: </b>se sigue de manera inmediata de la proposición 5.</P>     <P align="justify">Al igual que en el modelo de Manosalva (1997), tenemos que el equilibrio en    el que el signo de <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e70.jpg" width="18" height="24" align="absmiddle"> es el mismo que el signo del nivel medio de elección, produce    una utilidad promedio más alta que el equilibrio en el que los signos son    opuestos. Esto explica la existencia de comportamientos que son colectivamente    indeseables, pero que son óptimos individualmente aun en presencia de    interacciones con el gobierno.    <BR> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify"><b>Política económica y bienestar social</b></P>     <P align="justify">Inicialmente analizaremos el bienestar en ausencia de mecanismos de    cooperación y sin interacciones del gobierno. Luego miraremos el impacto de la  política económica sobre el bienestar.</P>     <P align="justify"><b>Proposición 7:</b> el nivel de bienestar es independiente del nivel de    interacciones sociales. En ausencia de mecanismos de cooperación y de    interacciones del gobierno, si los individuos son indiferentes entre un nivel de    educación alto o un nivel de educación bajo (es decir <i>e</i> = 0), entonces el nivel de    bienestar para cada vecindad es el mismo y es independiente del nivel de  interacciones sociales.</P>     <P align="justify"><b>Prueba:</b> se sigue de manera inmediata de las proposiciones 2 y 5.</P>     <P align="justify"><b>Proposición 8:</b> existencia de un<i> ranking </i>de Pareto. En ausencia de mecanismos    de cooperación y de interacciones del gobierno, si los individuos no son    indiferentes entre los dos tipos de capital humano existentes, es decir <i>e</i> &sup1; 0, y si    el nivel de interacciones sociales es ‘alto’, es decir <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e55.jpg" width="42" height="32" align="absmiddle"> &gt; 1, entonces las    vecindades<sup><a name="n10"></a><a href="#10">10</a></sup> que resultan del proceso de estratificación tienen un <i>ranking </i>de    Pareto<sup><a name="n11"></a><a href="#11">11</a></sup> en tanto se pueden ordenar de mayor a menor en el sentido de optimalidad  paretiano.</P>     <P align="justify"><b>Prueba:</b> se sigue de manera inmediata de las proposiciones 2 y 5.</P>     <P align="justify"><b>Proposición 9:</b> la coincidencia de voluntades o coordinación sin ambigüedad    mejora el bienestar económico. En ausencia de mecanismos de cooperación y bajo    interacciones del gobierno, si existe coincidencia de voluntades, es decir, un    gasto alto del gobierno en educación coincide con un nivel de capital humano    alto por parte de los individuos, mejora el bienestar, y ésta mejora es  independiente del nivel de interacciones sociales.</P>     <P align="justify"><b>Prueba: </b>se sigue de manera inmediata de las proposiciones 3 y 6.</P>     <P align="justify"><b>Proposición 10:</b> el bienestar depende del proceso de estratificación. El nivel    de bienestar depende del proceso de estratificación, y no de si el nivel    promedio de formación en capital humano alcanzado por las vecindades es alto o  bajo.</P>     <P align="justify"><b>Prueba: </b>la prueba de esto es inmediata, en la medida en que estamos midiendo    el bienestar a partir de las utilidades esperadas. Independiente de la    existencia de interacciones con el gobierno, las vecindades que resultan del    proceso de estratificación pueden alcanzar un bienestar más alto, en el sentido    de Pareto, con un nivel de capital humano bajo.     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR> </P>     <P align="justify"><b>INTERACCIONES SOCIALES BAJO MECANISMOS DE COOPERACIÓN</b></P>     <P align="justify">En esta sección introducimos el problema del planeador central benevolente en    economías grandes, es decir, con un número grande de agentes, y con    externalidades proporcionales. Esto consiste en encontrar la medida de    probabilidad que surge cuando se asigna, de manera conjunta, a cada agente la    elección que maximiza su función de utilidad dentro del conjunto de elecciones    individuales posibles.    <BR> </P>     <P align="justify"><b>El problema del planeador central </b></P>     <P align="justify"><b>Definición 3: </b>una función de utilidad estocástica del planeador central con    interacciones sociales es aquélla donde el planeador benevolente, al asignar las    elecciones de los<i> m</i> individuos sobre capital humano <i>h</i><sub>i</sub> en el tiempo<i> t</i> deriva su  beneficio de un componente determinístico <i>U</i><sub>t</sub>(<i>h</i>*) y de un término de utilidad aleatorio <i>e</i><sub>t</sub>(<i>h</i>*):</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e71.jpg" width="160" height="32"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[21]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">donde:</P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e72.jpg" width="210" height="34" align="absmiddle">, </P>     <P align="justify">Aquí supondremos que el componente determinístico es igual a la suma de las  componentes determinísticas de las utilidades individuales de los <i>m</i> agentes:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e73.jpg" width="284" height="68"></TD>       <TD width=148>             ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=right>[22]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">donde:    <BR>       <BR> <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e74.jpg" width="88" height="68"></P>     <P align="justify">Al igual que en el caso descentralizado, la decisión del planeador central es    también un problema de elección binaria que consiste en escoger un nivel de    gasto en educación g &Icirc; {-1, 1]. Estos niveles de gasto en educación están dados por g<sub>a</sub> y g<sub>b</sub> donde    g<sub>a</sub> &gt; g<sub>b</sub>. La realización de los niveles de gasto en educación se indicarán así: el    gobierno elige gastar en educación al nivel g<sub>a</sub>, -1 &ordm; el gobierno elige gastar en  educación al nivel g<sub>b</sub>.</P>     <P align="justify">A partir de [21] y [22] se obtiene:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e75.jpg" width="346" height="68"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[23]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">donde <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e76.jpg" width="18" height="26" align="absmiddle"> y <i>g</i> en las funciones de utilidad social indican que el planeador    central en cada tiempo<i> t</i> internaliza las externalidades derivadas de las    interacciones sociales entre los individuos inducidos por el nivel de elección  media, como también las interacciones entre los individuos y el gobierno.</P>     <P align="justify">Al igual que en el modelo bajo decisiones no cooperativas, la función de    utilidad social que captura las interacciones sociales, presentará    externalidades proporcionales. Asumiremos también que los {<i>h</i><sub>i</sub>} son distribuidos  idéntica e independientemente.</P>     <P align="justify">Las preguntas centrales en el modelo centralizado o cooperativo son: ¿cómo    toma el gobierno sus decisiones? ¿cuál es la probabilidad de que el gobierno    decida asignar un determinado nivel de formación en capital humano a cada  individuo?</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">Bajo externalidades proporcionales y <i>?</i><sub>t</sub> suficientemente cercano a 1, el  planeador central asignará a la elección conjunta <i>h</i>* la probabilidad:</P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e77.jpg" width="222" height="68"></P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e78.jpg" width="497" height="117"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[24]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e79.jpg" width="422" height="131"></P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e80.jpg" width="330" height="131"></P>     <P align="justify"></P>     <P align="justify">donde:  <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e64.jpg" width="90" height="30" align="absmiddle"></P>     <P align="justify">Con el fin de analizar esta medida, que se conoce como el Modelo de    Curie-Weiss en la mecánica estadística, es conveniente eliminar los términos  cuadráticos de [24].</P>     <P align="justify">Siguiendo a (Brock 1993)<sup><a href="#12">12</a><a name="n12"></a></sup> obtenemos:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e81.jpg" width="384" height="91"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[25]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">con:</P> <TABLE width=552 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD width="470"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e82.jpg" width="470" height="128"></TD>       <TD width=72>             <P align=right>[26]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">  Notemos que <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e83.jpg" width="70" height="34" align="absmiddle"> sólo depende de <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e84.jpg" width="192" height="68" align="absmiddle"></P>     <P align="justify"><b>Proposición 11:</b> convergencia no uniforme de <i>K</i>(<i>m, y</i>) cuando el número de    agentes (<i>m</i>) crece.    <BR>   <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e85.jpg" width="112" height="72" align="absmiddle"> para todo <i>m</i>, y además <i>K</i>(<i>m, y</i>) se comporta, asintóticamente,  como una función Delta de Dirac, es decir:</P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e86.jpg" width="230" height="80"></P>     <P align="justify">donde <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e87.jpg" width="192" height="32" align="absmiddle"></P>     <P align="justify"><b>Prueba:</b></P>     <P align="justify">  i) Es claro que <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e85.jpg" width="112" height="72" align="absmiddle"> puesto que al integrar en (26), las expresiones      del numerador y el denominador resultan iguales.    <BR>   ii) Si <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e89.jpg" width="148" height="44" align="absmiddle"> se tiene que    <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e90.jpg" width="118" height="36" align="absmiddle">.    ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>   iii) Como <i>K</i>(<i>m, y</i>) con m fijo, está determinada únicamente por el numerador    de [26], <i>y</i>* se calcula por:</P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e91.jpg" width="178" height="44"></P>     <P align="justify">es decir:</P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e92.jpg" width="390" height="56"></P>     <P align="justify">Diferenciando y ordenando términos obtenemos que <i>y</i>* es una solución de:</P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e93.jpg" width="192" height="32"></P>     <P align="justify"><b>Proposición 12: </b>si <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e94.jpg" width="96" height="34" align="absmiddle"> y <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e95.jpg" width="78" height="34" align="absmiddle">entonces existe al menos una media de elección para el  planeador central benevolente, es decir <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e96.jpg" width="172" height="34" align="absmiddle">.</P>     <P align="justify"><b>Prueba: </b>es inmediata a partir de la proposición 11.    <BR> </P>     <P align="justify"><b>La solución cooperativa y no cooperativa bajo externalidades  proporcionales</b></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">Tenemos que bajo el planeador central o la solución cooperativa se alcanza    una media de elección social mayor que bajo la solución no cooperativa. La razón    es que el planeador central internaliza el total de externalidades que surgen de    las interacciones sociales, mientras que los agentes actuando no    cooperativamente ignoran la mitad del total de externalidades inducidas por las    decisiones individuales. Es decir, si bien las externalidades de los demás    individuos afectan el comportamiento del individuo <i>i</i>, este parece no tener en  cuenta las externalidades inducidas por su propio comportamiento.</P>     <P align="justify"><b>Proposición 13:</b> el nivel de escogencia promedio de equilibrio bajo el    planeador central puede ser alcanzado bajo la solución no cooperativa, si los    signos de las medias son preservados y se duplica el nivel de interacciones  sociales (<i>J</i><sup>s</sup>).</P>     <P align="justify"><b>Prueba:</b> es inmediata: Si partimos de la solución no cooperativa, la solución    de equilibrio corresponde a la función tangente hiperbólica: <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e97.jpg" width="126" height="32" align="absmiddle"> con <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e88.jpg" width="94" height="32" align="absmiddle">. Manteniendo    <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e88.jpg" width="94" height="32" align="absmiddle"> constante y duplicando <i>J</i><sup>s</sup> obtenemos la solución de equilibrio <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e108.jpg" width="134" height="32" align="absmiddle"> que es la media de    elección de equilibrio alcanzada por el planeador central.    <BR> </P>     <P align="justify"><b>CONCLUSIONES</b></P>     <P align="justify"><b>La distribución del ingreso y el crecimiento económico</b></P>     <P align="justify">En el modelo presentado, las interacciones sociales (entre los individuos, y    entre éstos y el gobierno) conllevan a un proceso de estratificación que agrupa    a los individuos en vecindades B(<i>h<sub>a</sub></i>), B(<i>h<sub>b</sub></i>) y B(<img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e76.jpg" width="18" height="26" align="absmiddle">), y de acuerdo con sus decisiones individuales    sobre capital humano (alto o bajo). A su vez, el proceso de estratificación    conlleva una distribución del ingreso para cada vecindad y para la economía en    su conjunto, en la medida en que el ingreso individual depende del nivel de  formación en capital humano que maximiza la función de utilidad individual.</P>     <P align="justify"><b>Definición:</b> el ingreso individual es una función de valor real definida sobre    el espacio medible<a name="n13"></a><sup><a href="#13">13</a></sup> (<i>H, H</i>) de los niveles de capital humano (alto o bajo) que  maximiza la función de utilidad individual:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e98.jpg" width="72" height="28"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[27]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">Supondremos, por simplicidad, que dicha función es continua y creciente de    acuerdo con el nivel de formación en capital humano<sup><a href="#14">14</a><a name="n14"></a></sup> y que es posible ordenar a    los agentes de acuerdo con su ingreso, como se muestra en la <a href="#g2">gr&aacute;fica 2</a><a name="vg2"></a>. De    manera que la distribución del ingreso para cada vecindad estará dada por la  integral:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e99.jpg" width="216" height="62"></TD>       <TD width=148>             ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=right>[28]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify"><b><a href="#vg2">GR&Aacute;FICA 2</a><a name="g2"></a>    <BR> INGRESO INDIVIDUAL DE LA VECINDAD</b> <b>B(<img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e76.jpg" width="18" height="26" align="absmiddle">)</b></P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4g2.jpg" width="505" height="298"></P>     <P align="justify">En el caso más simple, a cada nivel de capital humano (alto o bajo) le    hacemos corresponder un nivel de ingreso (alto o bajo). Tendremos que el nivel    de ingreso promedio de la vecindad B(<i>h<sub>a</sub></i>)  será mayor que el ingreso promedio de la    vecindad B(<i>h<sub>b</sub></i>). A diferencia de Bénabou (1994) donde el proceso de estratificación    depende de la distribución inicial de la riqueza, en nuestro modelo la    estratificación determina la distribución del ingreso. Faltaría analizar el    efecto que tiene la estratificación sobre el crecimiento económico y sobre la  convergencia regional o entre países.</P>     <P align="justify">Uno de los resultados importantes del modelo es que las interacciones de los    individuos con el gobierno en general, y la coincidencia de voluntades en    particular, afectan los niveles de estratificación y, por consiguiente, tendrán  efectos sobre la distribución del ingreso.</P>     <P align="justify">En lo referente al bienestar económico, el primer resultado importante es que    la coincidencia de voluntades contribuye a su mejora. Una sociedad donde los    individuos prefieran, en promedio, un nivel de capital humano alto y a su vez el    gobierno lleve a cabo un gasto en educación alto, la sociedad en su conjunto    logrará un bienestar mayor. El segundo resultado importante es que el nivel de    bienestar que surge del proceso de estratificación es independiente del nivel de    capital humano alcanzado. Así, por ejemplo, una sociedad de agricultores con  algunos individuos altamente calificados puede alcanzar un bienestar máximo.</P>     <P align="justify">Del análisis de la solución cooperativa y no cooperativa tenemos que, en la    primera, el planeador central alcanza una media de elección social mayor debido    a que internaliza el total de externalidades que surgen de las interacciones    sociales, mientras que los agentes al actuar de manera no cooperativa ignoran la    mitad del total de externalidades inducidas por las decisiones    individuales.    <BR> </P>     <P align="justify"><b>Interacciones sociales y estimación econométrica</b></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify">Es importante mencionar las posibilidades de aplicación econométrica como el    que hemos estudiado que se conocen como Modelos de respuesta cualitativa    (Amemiya 1985 y Green 1993). El modelo presentado introduce una forma    especializada de interacción social dentro del modelo logístico binario    estándar, que corresponde a un modelo de respuesta cualitativa de datos panel.    Este esquema nos permitirá adaptar resultados de la Estadística Mecánica para    obtener una Ley de grandes números y un Teorema de límite central. Una vez que    estos sean desarrollados será posible diseñar criterios sobre la existencia de  interacciones sociales en los datos.</P>     <P align="justify">Si se supone que no existe correlación a través del tiempo para cada    individuo, ni correlación entre los individuos (corte transversal), la    estimación se reduce a la de un modelo logístico binario estándar a través del  cual se puede estimar <i>b</i><sub>0</sub> de la ecuación [6].</P>     <P align="justify">En caso contrario, debemos estimar un modelo de datos de panel con un número    adecuado de observaciones en cada ‘celda’ para ser capaces de determinar la    presencia de interacciones sociales –y/o la presencia de heterogeneidad    correlacionada no tenida en cuenta– solamente corriendo ciertas regresiones y    haciendo una prueba de diagnóstico de la dependencia de los residuos de  regresión.</P>     <P align="justify">Como es claro, los rechazos de las distintas hipótesis nulas de no    interacciones sociales que se exploren no implican que hay interacciones    sociales y, entonces, que tampoco hayan multiplicadores sociales que puedan ser    elemento de discusión de políticas sociales. Aquí, las pruebas de independencia    que se diseñen tienen un alto poder con respecto a una forma particular de  interacciones sociales.</P>     <P align="justify">Por la Ley de los grandes números y el Teorema del límite central tenemos  que:</P>     <P align="justify"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e101.jpg" width="214" height="50"></P>     <P align="justify">entonces:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e102.jpg" width="400" height="104"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[29]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">El término <i>H</i>(<i>bJ</i>) le adiciona un elemento no lineal a <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e104.jpg" width="70" height="46" align="absmiddle"> cuando <i>J </i>= 0. Así podemos utilizar    pruebas de no linealidad para probar <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e105.jpg" width="72" height="28" align="absmiddle">. Por supuesto, si rechazamos <i>H</i><sub>0</sub> esto se puede  explicar por otras causas tales como: </P>     <P align="justify">i) No linealidad no tenida en cuenta (la función de regresión de <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e104.jpg" width="70" height="46" align="absmiddle"> no es lineal    en X*).    ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>   ii) Heterogeneidad no considerada (hay una ‘mezcla de tipos’ que tienen    las mismas características observadas X*, pero cada uno tiene una función de    regresión diferente).    <BR>   iii) Efectos dinámicos no considerados (Heckman y    Willis 1977).    <BR>   iv) Características no observadas (un vector de características    extras no contenidas en X*, que entran en la función de regresión de <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e104.jpg" width="70" height="46" align="absmiddle">, pero que no    fueron observadas por el econometrista.    <BR>   v) Otros efectos sociológicos (Manski  1993).</P>     <P align="justify">Por lo tanto, la sola no linealidad no da la certeza de la existencia de    interacciones sociales. El término de la derecha de [29] que se asumía lineal    sin la presencia de interacciones sociales (es decir <i>J</i> = 0) pudo haber estado    equivocado. Puede, en realidad, ser no lineal sin la presencia de interacciones  sociales.</P>     <P align="justify">La presencia de multifurcaciones (<i>thresholds</i>) es mejor evidencia de la    presencia de interacciones sociales que la simple no linealidad. Es posible    tratar de encontrar evidencia de multifurcaciones al determinar que la función    de regresión de <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e104.jpg" width="70" height="46" align="absmiddle"> es no lineal en X* (en población) llamémoslo H(X*). Así, podemos estimar    el T (ver proposiciones 2 y 3) mediante cualquier método de regresión  consistente y verificar o negar la presencia de multifurcaciones.</P>     <P align="justify">Como vimos en las proposiciones 2 y 3, si <i>bJ</i> &gt;0 implica un salto discontinuo de <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e104.jpg" width="70" height="46" align="absmiddle"> cuando <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e70.jpg" width="18" height="24" align="absmiddle">&sup1; 0. Este resultado es independiente de cómo <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e107.jpg" width="82" height="24" align="absmiddle"> depende del vector de    características, X*. Así que, de acuerdo con los resultados de la regresión, la    evidencia consistente con la aparición de multifurcaciones es evidencia    consistente de <i>J </i>&gt; 0. De manera que si las otras causas de rechazo de hipótesis son    continuas en X*, la evidencia de discontinuidad de <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e104.jpg" width="70" height="46" align="absmiddle"> en X* es buena evidencia de la  presencia de interacciones sociales.</P>     <P align="justify">De otra parte, si hay heterogeneidad en la forma de características no    observadas y se está dispuesto a asumir el conocimiento de su distribución,    entonces uno podría, en principio, generalizar el desarrollo de arriba,    integrando sobre la función de distribución de estas características no    observadas. La integración sobre una distribución continua de tales    características no observadas puede ‘disfrazar’ la presencia de las  multifurcaciones presentes y hacer difícil su detección.</P>     <P align="justify">Si bien la estimación de las interacciones sociales es aún un trabajo de    frontera, bajo ciertos supuestos explícitos se podrían llevar a cabo    estimaciones no paramétricas que nos permitieran determinar las probabilidades    para rangos de interacciones sociales, así como el diseño de hipótesis sobre la  existencia o no de interacciones sociales.</P>     <P align="justify"><b>ANEXO</b></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify"><b>Identidad para eliminar t&eacute;rminos cuadr&aacute;ticos (Brock 1993)</b></P>     <P align="justify">A partir de la identidad:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e109.jpg" width="342" height="60" align="absmiddle">R</TD>       <TD width=148>             <P align=right>[A1]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">  y substituyendo <i>a</i> por <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e110.jpg" width="118" height="70" align="absmiddle"> tendremos:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e111.jpg" width="478" height="82"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[A2]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">Utilizando el cambio de variable <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e112.jpg" width="118" height="66" align="absmiddle">, es entonces el caso que:</P> <TABLE width=580 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD width="538"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e113.jpg" width="538" height="62"></TD>       <TD width=32>             <P align=right>[A3]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">Sumando esta expresi&oacute;n sobre todas las posibles realizaciones de obtenemos:</P> <TABLE width=580 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD width="538"><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e114.jpg" width="538" height="123"></TD>       <TD width=32>             <P align=right>[A4]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">Sin embargo, como:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e115.jpg" width="390" height="54"></TD>       <TD width=148>             ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=right>[A5]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">entonces:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e116.jpg" width="492" height="128"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[A6]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">o bien:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e117.jpg" width="382" height="91"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[A7]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P align="justify">con:</P> <TABLE width=550 border=0>   <TBODY>     <TR>       <TD><img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e118.jpg" width="478" height="128"></TD>       <TD width=148>             <P align=right>[A8]</P></TD>     </TR>   </TBODY> </TABLE>     <p align="justify">    <br>       <b>NOTAS AL PIE</b></p>     <p align="justify"><a href="#n1">1</a><a name="1"></a>. Para Becker (1964) lo que cuenta son las oportunidades.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a href="#n2">2</a><a name="2"></a>.  En Arrow (1963) los m&eacute;todos sobre escogencia social pueden ser dados por la costumbre, la autoridad y el consenso. Este &uacute;ltimo hace referencia a la escogencia social a trav&eacute;s de la votaci&oacute;n o a trav&eacute;s de las interacciones del mercado. Ver tambi&eacute;n Greif (1994).</p>     <p align="justify"><a href="#n3">3</a><a name="3"></a>.  Aunque una definici&oacute;n general no incluir&iacute;a al gobierno, para los resultados presentados el gasto del gobierno juega un papel central.</p>     <p align="justify"><a href="#n4">4</a><a name="4"></a>.  Es decir, el efecto que puede tener la media de elecci&oacute;n de un grupo de referencia sobre una escogencia individual.</p>     <p align="justify"><a href="#n5">5</a><a name="5"></a>.  Manosalva (1997) plantea una funci&oacute;n de utilidad social con efectos de conformidad pura que tambi&eacute;n presenta complementariedades estrat&eacute;gicas.</p>     <p align="justify"><a href="#n6">6</a><a name="6"></a>.  Al principio supusimos que los agentes ten&iacute;an expectativas comunes con respecto al gasto del gobierno.</p>     <p align="justify"><a href="#n7">7</a><a name="7"></a>.  Manosalva y Monsalve (1997) sostienen que asumir otro tipo de racionalidad acotada implica abrir un nuevo espacio de an&aacute;lisis.</p>     <p align="justify"><a href="#n8">8</a><a name="8"></a>.  Bajo interacciones con el gobierno, tenemos que <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e70.jpg" width="18" height="24" align="absmiddle"> &gt; 0 cuando: <i>e-J<sup>g</sup>g &gt; 0, -e-J<sup>g</sup>g &gt; 0, e-J<sup>g</sup>g &gt; 0</i>. De igual manera <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e70.jpg" width="18" height="24" align="absmiddle">&lt; 0 cuando <i>e-J<sup>g</sup>g &lt; 0, -e-J<sup>g</sup>g &lt; 0, e-J<sup>g</sup>g &lt; 0</i>.</p>     <p align="justify"><a href="#n9">9</a><a name="9"></a>.  Bajo interacciones con el gobierno, tenemos que <img src="/img/revistas/ceco/v24n42/n42a4e70.jpg" width="18" height="24" align="absmiddle">= 0 solamente cuando <i>e = J<sup>g</sup>g</i>.</p>     <p align="justify"><a href="#n10">10</a><a name="10"></a>.  Si s&oacute;lo existe una vecindad, &eacute;sta es &oacute;ptima en el sentido de Pareto.</p>     <p align="justify"><a href="#n11">11</a><a name="11"></a>.  Ver Cooper y John (1988), Durlauf (1992, 1993), Manosalva (1997), Jovanovic (1979) y Woodford (1991).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a href="#n12">12</a><a name="12"></a>. Ver el Anexo: identidad para eliminar t&eacute;rminos cuadr&aacute;ticos.</p>     <p align="justify"><a href="#n13">13</a><a name="13"></a>.  Para un tratamiento formal ver Bartle (1966).</p>     <p align="justify"><a href="#n14">14</a><a name="14"></a>.  Es posible suponer que dicha funci&oacute;n sea independiente del tipo de capital, es decir que un individuo con un nivel de capital humano bajo puede tener un ingreso mayor que otro individuo cuyo nivel de capital humano es alto.</p> <hr>     <P align="justify"><b>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS</b></P>     <!-- ref --><P align="justify">1. Amemiya, T. <i>Advanced Econometrics</i>. Cambridge: Harvard University  Press (1985).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000297&pid=S0121-4772200500010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">2. Arrow, K.  <i>Social Choice and Individual Values</i>. London: Yale    University Press (1963).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000298&pid=S0121-4772200500010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">3.  Arthur, B.  Self-reinforcing mechanisms in economics.      In <i>The Economy as an Evolving Complex System</i> (pp. 9-31). SFI Studies in the    Sciences of Complexity. Addison-Wesley Publish Company (1988).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000299&pid=S0121-4772200500010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">4.  Bartle, R. <i>The    Elements of Integration.</i> John Wiley and Sons, Inc (1966).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000300&pid=S0121-4772200500010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">5.  Becker, G.  <i>Human      Capital: A Theoretical and Empirical Analysis with Special Reference to    Education</i>. New York: Columbia University Press (1964).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000301&pid=S0121-4772200500010000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">6.  Becker, G. and Tomes, N.       An equilibrium theory of the distribution of income and intergenerational    mobility. <i>Journal of Political Economy</i>, 87: 1153-1189 (1979).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000302&pid=S0121-4772200500010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">7. Bénabou, R.       Education, income distribution, and growth: the local connection. <i>NBER Working    Paper</i>, n. 4798 (1994).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000303&pid=S0121-4772200500010000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">8.  Bryant, J.  A simple rational-expectations Keynes-type    model. In <i>New Keynesian Economics</i>, 1991, v. 2: 25-29 (1983).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000304&pid=S0121-4772200500010000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">9. Brock, W.       Pathways to randomness in the economy: emergent nonlinearity and chaos in    economics and finance. <i>Estudios Económicos</i>, 8(1): 3-55 (1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000305&pid=S0121-4772200500010000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">10.  Cooper, R. and John,      A.  Coordinating coordination failures in Keynesian models. In <i>New    Keynesian Economics</i>, 1991, v. 2: 3-24 (1988).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000306&pid=S0121-4772200500010000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">11.  Diamond, P.  Aggregate-demand      management in search equilibrium. In <i>New Keynesian Economics</i>, 1991, v. 2:    31-45 (1982).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000307&pid=S0121-4772200500010000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">12.  Durlauf, S.  A theory of persistent income inequality. <i>NBER    Working Paper</i>, n. 4056 (1992).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000308&pid=S0121-4772200500010000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">13.  Durlauf, S.  Nonergodic economic growth. <i>Review    of Economic Studies</i>, 60: 349-366 (1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000309&pid=S0121-4772200500010000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">14.  Galor, O. and Zeira, J.  Income      distribution and macroeconomics. <i>Review of Economic Studies</i>, 60:    35-52 (1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000310&pid=S0121-4772200500010000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">15.  Green, W.  <i>Econometric Analysis</i>. Prentice-Hall. Englewood    Cliffs (1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000311&pid=S0121-4772200500010000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">16.  Greif, A.  Cultural beliefs and the organization of society: a      historical and theoretical reflection on collectivism and individualist    societies. <i>Journal of Political Economy</i>, 102: 912-950 (1994).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000312&pid=S0121-4772200500010000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">17.  Jovanovic, B.       Job matching and the theory of turnover. <i>Journal of Political Economy</i>, 87:    972-990 (1979).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000313&pid=S0121-4772200500010000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">18.  Lucas, R. Jr.  On the mechanics of development planning.    <i>Journal of Monetary Economics</i>, 22: 3-42 (1988).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000314&pid=S0121-4772200500010000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">19.  Manosalva, M.  <i>Interacciones      sociales y comportamiento económico. Un modelo matemático</i>. Tesis de Magister.    Universidad Nacional de Colombia (1997).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000315&pid=S0121-4772200500010000400019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">20.  Manski, C.  <i>Identification Problems      in the Social Sciences</i>. Cambridge, Massachussets: Harvard University    Press (1993).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000316&pid=S0121-4772200500010000400020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">21.  Monsalve, S. y Manosalva, M.  Aproximaciones de la mecánica    estadística al estudio del comportamiento socioeconómico. Mimeo (1997).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000317&pid=S0121-4772200500010000400021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">22.  Palmer, R.         Statistical mechanics approaches to complex optimization problems. <i>The        Economy as an Evolving Complex System</i> (pp. 177-241). SFI Studies in the Sciences    of Complexity. Addison-Wesley Publish Company (1988).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000318&pid=S0121-4772200500010000400022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">23.  Persson y Tambellini.  Is    inequality harmful for growth? <i>American Economic Review</i>, 84: 600-621 (1990).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000319&pid=S0121-4772200500010000400023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">24.  Uzawa,        H.  Optimal growth in a two-sector model of capital accumulation. <i>Review    of Economic Studie</i>s, 31: 1-24 (1964).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000320&pid=S0121-4772200500010000400024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align="justify">25.  Woodford, M.  Self-fulfiling expectations        and fluctuations in aggregate demand. In <i>New Keynesian Economics</i>, 1991, v. 2:      77-110 (1991).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000321&pid=S0121-4772200500010000400025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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