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</front><body><![CDATA[ <html> <head> <title></title> </head><font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>CAPITALISM HITS THE FAN: THE GLOBAL ECONOMIC MELTDOWN AND WHAT TO DO ABOUT IT. </b></p>     <p align="center"><b>RICHARD D. WOLFF.</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="right"><b>Ian J. Seda-Irizarry*</b></p>     <p>* Estudiante de Doctorado e Instructor en el Departamento de Econom&iacute;a de la Universidad de Massachusetts en Amherst. Direcci&oacute;n de correspondencia: Department of Economics, 818 Thompson Hall, University of Massachusetts-Amherst (Amherst, Estados Unidos). E-Mail: <a href="mailto:isedairi@gmail.com">isedairi@gmail.com</a>.</p>     <p>Esta rese&ntilde;a fue recibida el 24 de febrero de 2010 y su publicaci&oacute;n aprobada el 8 de marzo de 2010.</p><hr />     <p>En tiempos donde la discusi&oacute;n gira en torno a si salimos o no de la crisis econ&oacute;mica, es importante no perder la perspectiva hist&oacute;rica de los acontecimientos que contribuyeron a la presente coyuntura. Son muchos los an&aacute;lisis que prefieren referirse a bur&oacute;cratas ineptos, individuos irresponsables o funcionarios corruptos como los causantes de la cat&aacute;strofe que atraviesa el sistema capitalista global. Si bien es cierto que personas encarnaron esos papeles, tal an&aacute;lisis no explica el origen de las motivaciones o cu&aacute;l es el andamiaje institucional que promueve esas actuaciones.</p>     <p>Por otra parte, existen an&aacute;lisis en los cuales hay una perspectiva hist&oacute;rica e identifican como el principal culpable de la crisis al sector financiero, cuya volatilidad dentro de un marco de regulaci&oacute;n &quot;ligera&quot; se prest&oacute; para perder el control y llevar a una crisis sist&eacute;mica. Esta posici&oacute;n, compartida por cr&iacute;ticos de la talla de Paul Krugman y Paul Stiglitz, argumenta que la soluci&oacute;n radica en una mayor regulaci&oacute;n guiada por un estado benefactor/intervencionista que nuevamente tome las riendas de la econom&iacute;a. En esta visi&oacute;n, el camino a la crisis financiera se concibe dentro del momento neoliberal, periodo en el cual el estado benefactor y regulador es desmantelado a favor de las nuevas necesidades del capital privado.</p>     <p>Por &uacute;ltimo, es posible encontrar una visi&oacute;n hist&oacute;rica m&aacute;s amplia que apunta al propio sistema capitalista como el principal sospechoso de la debacle econ&oacute;mica mundial. En esta perspectiva la l&oacute;gica y las contradicciones del sistema explican por qu&eacute; la crisis se manifest&oacute; en el sector financiero. En otras palabras, la crisis financiera es meramente un s&iacute;ntoma de problemas sist&eacute;micos.</p>     <p>En su libro <i>Capitalism Hits the Fan</i> (CHTF), el distinguido economista norteamericano Richard Wolff adopta esta &uacute;ltima postura en una compilaci&oacute;n de art&iacute;culos publicados originalmente para la versi&oacute;n online de la reconocida revista norteamericana <i>Monthly Review</i>. Los escritos fueron elaborados entre 2005 y mediados de 2009, y buscan explicar la m&aacute;s reciente crisis capitalista desde la &oacute;ptica de un economista, en un pa&iacute;s que sigue sirviendo de centro para el funcionamiento del sistema capitalista global. En otras palabras, el libro es una especie de diario en el cual se puede observar c&oacute;mo a trav&eacute;s del tiempo se van mezclando varios factores para finalmente dar paso a la crisis. Es importante se&ntilde;alar que los escritos son trabajados de manera clara y sencilla, caracter&iacute;stica refrescante a la hora de enfrentar este tipo de temas que se prestan para la aplicaci&oacute;n de la impenetrabilidad que caracteriza la disciplina econ&oacute;mica y la academia en general. En ese sentido la obra de por s&iacute; es un rotundo &eacute;xito.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otro detalle relevante es que m&aacute;s de 60 art&iacute;culos que componen el libro, en una manera u otra, elaboran y complementan los temas del documental f&iacute;lmico <i>Capitalism Hits the Fan</i> que Wolff protagoniz&oacute; en 2009 y que fue lanzado por el Media Education Foundation (<a href="http://www.mediaed.org"target="_blank">www.mediaed.org</a>). Queda claro que la motivaci&oacute;n principal de todos estos trabajos e intervenciones de Wolff es hacer accesible al observador no-acad&eacute;mico la m&aacute;s reciente de las crisis que el sistema capitalista ha tra&iacute;do.</p>     <p>Si bien CHTF toca gran variedad de temas, es posible resumir el argumento principal y el hilo conductor de los art&iacute;culos en t&eacute;rminos de la historia de Estados Unidos, como centro del sistema capitalista global. Y es que Wolff enfatiza en la historia norteamericana desde el desarrollo de su base industrial con Alexander Hamilton a finales del siglo XIX hasta el presente. El tema que une la manera en que el autor ve la presente crisis es la relaci&oacute;n entre salarios, productividad y ganancias que se evidencia en la econom&iacute;a norteamericana durante los &uacute;ltimos 120 a&ntilde;os.</p>     <p>Wolff toma el conocido dato de que los salarios reales para los trabajadores, espec&iacute;ficamente aquellos que ocupan posiciones que no son de supervisi&oacute;n, han estado estancados o descendiendo desde la d&eacute;cada de los 70. Una diferencia crucial del an&aacute;lisis de Wolff con respecto a otros trabajos &ndash;que trazan paralelos entre la Depresi&oacute;n del 30 y la presente crisis, y que consideran el Nuevo Trato como lo que sac&oacute; a los Estados Unidos de la debacle econ&oacute;mica en aquella ocasi&oacute;n, y que por ende debe ser copiado de una manera u otra&ndash;, es que Estados Unidos ocup&oacute; una posici&oacute;n privilegiada en el periodo de postguerra que usualmente se conoce como la &quot;edad dorada del capitalismo&quot;. Para el autor esto es fundamental para comprender por qu&eacute; el problema no es el neoliberalismo y que la soluci&oacute;n no radica en traer al estado benefactor/regulador, que supuestamente fue el art&iacute;fice de la &eacute;poca dorada, y que brinda la posibilidad de una &quot;cara humana&quot; al capitalismo.</p>     <p>En cuanto al Nuevo Trato, cuando el mismo fue trazado e implementado a mediados de los 30, la econom&iacute;a norteamericana se recupera (en t&eacute;rminos de crecimiento del producto dom&eacute;stico bruto) por un breve periodo, para recaer nuevamente entre 1936-1937. Wolff enfatiza que el presidente Franklin Delano Roosevelt (FDR) y las regulaciones implementadas por su gobierno &quot;fallaron en sacar a los Estados Unidos de la Depresi&oacute;n y evidentemente fallaron en prevenir crisis subsiguientes&quot; y es que desde FDR varios presidentes, hasta el presente con Barack Obama, han prometido que regulaciones por parte del estado no s&oacute;lo &quot;resolver&aacute;n la crisis presente, sino que tambi&eacute;n van a prevenir cualquier desplome futuro&quot;<sup><a name="nr1"></a><a href="#1">1</a></sup>. Lo que verdaderamente apart&oacute; a la econom&iacute;a de la Depresi&oacute;n fue la Segunda Guerra Mundial, dado que la destrucci&oacute;n asociada con el conflicto b&eacute;lico literalmente dej&oacute; a Estados Unidos como &uacute;nica potencia sin necesidad de reconstruirse, proceso que conlleva grandes gastos y sacrificios.</p>     <p>Aun con esta realizaci&oacute;n, las expectativas no eran muy alentadoras dado que el regreso de los miles de soldados significaba tener que lidiar nuevamente con problemas como el de desempleo. De hecho, en 1943 el destacado economista y futuro ganador del Premio Nobel, Paul Samuelson, vislumbraba un regreso a la depresi&oacute;n. Lo que Samuelson no pudo preveer fue el impacto que el papel de Estados Unidos iba a tener en su propia econom&iacute;a como facilitador de la reconstrucci&oacute;n de los pa&iacute;ses devastados por la guerra.</p>     <p>El Plan Marshall de reconstrucci&oacute;n no s&oacute;lo facilitaba ayuda monetaria a los pa&iacute;ses destruidos, sino que tambi&eacute;n contribuy&oacute; a crear una demanda por productos norteamericanos. De hecho, seg&uacute;n ciertos estimados, Estados Unidos produc&iacute;a el 50% de producci&oacute;n industrial mundial &ndash;otros c&aacute;lculos indican que lleg&oacute; a producir dos tercios de la producci&oacute;n industrial mundial (Hobsbawm, 2003, 261)&ndash;. Es importante notar que tambi&eacute;n la &quot;amenaza roja&quot; desempe&ntilde;aba un papel primordial en la batalla ideol&oacute;gica, para explicar la cantidad de dinero facilitada a los pa&iacute;ses devastados.</p>     <p>En resumen, Estados Unidos no tuvo competencia significativa en los mercados internacionales durante el periodo de la postguerra que dur&oacute; dos d&eacute;cadas. Esto facilit&oacute; que muchas de las demandas de trabajadores por mejores salarios y condiciones de trabajo fueran adoptadas. Para Wolff esto explica la situaci&oacute;n peculiar de que en Estados Unidos se experimenten aumentos en los salarios reales, la productividad y las ganancias luego de la posguerra. Tambi&eacute;n explica lo peligroso de trazar paralelos hist&oacute;ricos que no toman en cuenta la especificidad de los acontecimientos.</p>     <p>Ahora bien, esa tendencia creciente entre salarios, productividad y ganancias se detiene en la d&eacute;cada de los 70 por varios factores, entre los cuales se encuentran:</p> <ul>    <p>    <li>La competencia entre capitales (los pa&iacute;ses devastados se han reconstruido y compiten con los productos norteamericanos en t&eacute;rminos de precios bajos y mejor calidad).</li></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <li>La tensi&oacute;n insostenible entre capital y trabajo en Estados Unidos (aumentos en salarios y concesi&oacute;n de beneficios marginales, atenta contra la capitalizaci&oacute;n de las corporaciones dentro del ambiente competitivo internacional).</li></p>    </ul>     <p>Wolff observa que la productividad sigui&oacute; aumentando durante la d&eacute;cada de 1970, pero lo que se pagaba a los trabajadores detuvo su ascenso. Esa diferencia entre el salario estancado de los trabajadores y el aumento en la cantidad de bienes y servicios producidos es fundamental en el an&aacute;lisis de CHTF, dado que sienta las bases para comprender el papel que desempe&ntilde;a el cr&eacute;dito y el sector financiero, en el periodo neoliberal que desemboca en la presente crisis.</p>     <p>Sin embargo, no son suficientes estos factores sino se reconoce el papel que desempe&ntilde;&oacute; la cultura de consumo en la sociedad norteamericana. Como se&ntilde;ala Wolff en su ensayo &quot;Consumerism: Curses and Causes&quot;: &quot;un acuerdo hist&oacute;rico defini&oacute; al capitalismo estadounidense durante 150 a&ntilde;os &#91;1820-1970&#93;. Los capitalistas pagaban altos salarios facilitando aumentos en el consumo de la clase trabajadora&quot;, consumo que fue promulgado tanto por la industria de la publicidad, como por las uniones de trabajadores que se enfocaron en &quot;aumentar salarios y consumo-justo lo que el capitalismo norteamericano promet&iacute;a y prove&iacute;a &ndash;en vez de disputar la organizaci&oacute;n de la producci&oacute;n&quot;.</p>     <p>Todo ese dinero que proven&iacute;a de la diferencia entre el valor de lo producido y el valor pagado a los trabajadores termin&oacute; en muchas ocasiones siendo depositado en instituciones bancarias, que ahora contaban con grandes cantidades de dinero para prestar y as&iacute; recibir ganancias derivadas del inter&eacute;s cobrado por los pr&eacute;stamos. En otras palabras, a los trabajadores no se les recompensaba por sus aumentos en productividad con un salario m&aacute;s alto, sino que se les prove&iacute;a con pr&eacute;stamos para que continuaran sus aumentos en los niveles de consumo.</p>     <p>Como se&ntilde;ala Wolff, las presiones para mantener esos niveles de consumo tuvieron otras manifestaciones, entre las cuales se encuentra: la salida al mercado laboral de m&aacute;s miembros de la familia y a edades m&aacute;s tempranas; y un aumento en las horas trabajadas, muchas veces en trabajos parciales que complementaban el ingreso derivado de la ocupaci&oacute;n principal.</p>     <p>La &quot;bonanza&quot; capitalista tambi&eacute;n tuvo sus efectos en la transformaci&oacute;n de muchas corporaciones en t&eacute;rminos de identificar maneras de lograr mayores ganancias. Por ejemplo, la General Motors (GM) desarroll&oacute; una rama de facilitaci&oacute;n de cr&eacute;dito que en efecto se convirti&oacute; en un banco. Esa divisi&oacute;n, llamada General Motors Acceptance Company, le facilitaba cr&eacute;dito a la gente para que comprara los autos que produc&iacute;a la GM. Luego pasaron a ser una instituci&oacute;n bancaria como tal. Al igual que GM, muchas otras corporaciones abrazaron la idea de que era m&aacute;s f&aacute;cil lograr realizar ganancias prestando dinero que de la producci&oacute;n y venta de bienes y servicios. Eso explica en parte el desarrollo de toda una gama de instrumentos financieros y la expansi&oacute;n de ese sector a partir de los 70. Por ejemplo, a comienzos de la d&eacute;cada de los 80 las ganancias derivadas de activos financieros eran un 10% del total de las ganancias corporativas. A mediados de la d&eacute;cada del 2000 esa proporci&oacute;n subi&oacute; al 40% (Crotty, 2009, 3).</p>     <p>Para Wolff no se puede comprender el fen&oacute;meno de la extensi&oacute;n de cr&eacute;dito sin mirar las contradicciones entre capital y trabajo, y capital y capital dentro de la especificidad de la estructura capitalista mundial. Ahora bien, &iquest;qu&eacute; conclusi&oacute;n deriva Wolff de todo este an&aacute;lisis, en t&eacute;rminos de hacia d&oacute;nde debemos enfocarnos para lograr salir del atascadero?</p>     <p>Reconociendo que la mayor parte de las soluciones siguen la l&iacute;nea de la ret&oacute;rica de la regulaci&oacute;n o del estado benefactor, el autor propone enfocarse  en un &aacute;rea que en raras ocasiones sale a la luz p&uacute;blica en las discusiones del tema. Y es que Wolff es un socialista, en el sentido cl&aacute;sico de enfatizar el papel que deben desempe&ntilde;ar los trabajadores en el control del proceso de producci&oacute;n. Su an&aacute;lisis denuncia que todas las discusiones son a nivel macroecon&oacute;mico y obvian la dimensi&oacute;n microecon&oacute;mica de las relaciones de producci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por m&aacute;s de 30 a&ntilde;os, Richard Wolff y su co-autor, el tambi&eacute;n economista en la Universidad de Massachusetts en Amherst, Stephen A. Resnick, han enfatizado en la necesidad de enfocarse en qui&eacute;n es el que produce y qui&eacute;n es el que se apropia del excedente. Para ellos ese detalle es el que gu&iacute;a la noci&oacute;n de si un grupo explota a otro.</p>     <p>Para Wolff y Resnick, el an&aacute;lisis en t&eacute;rminos de propiedad en los medios de producci&oacute;n oscurece las relaciones de explotaci&oacute;n que se dan dentro de las sociedades capitalistas y ha llevado a la presente situaci&oacute;n, en la cual el socialismo es articulado a partir del control del Estado sobre los medios de producci&oacute;n, en lugar de ser los trabajadores quienes controlen el proceso productivo<sup><a name="nr2"></a><a href="#2">2</a></sup>.</p>     <p>El an&aacute;lisis de clase a partir del excedente lleva a Wolff a poner sus ojos en la estructura corporativa, en la cual los miembros de la junta de directores de las corporaciones modernas son quienes se apropian del excedente que los trabajadores producen y tambi&eacute;n son los que deciden qu&eacute; hacer con el mismo. Algunas de las cosas que las corporaciones hicieron con ese excedente durante el periodo neoliberal fueron: el comprar otras compa&ntilde;&iacute;as que eran competidoras, aumentar la supervisi&oacute;n de los trabajadores y pagarle a cabilderos para que manipularan las leyes a su favor. Es aqu&iacute; que Wolff cuestiona la noci&oacute;n de democracia liberal norteamericana y trae a escena la necesidad de que los trabajadores decidan qu&eacute; hacer con el fruto de su trabajo. El autor afirma que &quot;los socialistas que se enfocan en la reorganizaci&oacute;n de la producci&oacute;n se&ntilde;alan que si los trabajadores hubiesen sido su propia junta de directores durante la d&eacute;cada de los 70, no hubiesen detenido el aumento en sus salarios reales dado los incrementos en productividad&quot;. Con esta observaci&oacute;n el autor trata de darle validez a su argumento de que en vez de estar viendo si la propiedad es privada o p&uacute;blica, o si es el mercado o el estado el que debe dirigir la actividad econ&oacute;mica, la discusi&oacute;n se deber&iacute;a reorientar a cu&aacute;l es el papel que deben desempe&ntilde;ar aquellos que se ver&aacute;n afectados en el proceso de toma de decisiones. La democracia en el trabajo es vista como fundamental para afrontar la crisis y transformar la sociedad, sociedad que en el presente est&aacute; a la merced de una minor&iacute;a que ocupa las sillas en las juntas directivas y que es un grupo elegido por otra minor&iacute;a la que controla la mayor parte de las acciones corporativas.</p>     <p>Aunque el an&aacute;lisis de Wolff sobre el papel de la democracia y su relaci&oacute;n con el capitalismo es l&uacute;cido y penetrante, a veces parece caer en el mismo problema reduccionista de aquellos que s&oacute;lo se enfocan en el marco macroecon&oacute;mico. Y es que si bien el an&aacute;lisis marxista enfatiza en las nuevas formas que toma la explotaci&oacute;n bajo el capitalismo en relaci&oacute;n con otros modos de producci&oacute;n, el papel del mercado capitalista es crucial para determinar c&oacute;mo se van a desarrollar esas nuevas empresas en las cuales los trabajadores sean su propia junta de directores y se tomen las decisiones de manera democr&aacute;tica (Wolff y Resnick llaman a este tipo de arreglo estructuras de clase comunistas). Una preocupaci&oacute;n evidente es &iquest;qu&eacute; sucede cuando hay competencia entre tales empresas dentro del mismo sector? &iquest;Qu&eacute; din&aacute;micas se dan dentro de las empresas si se compite contra una empresa capitalista que busca seguir bajando precios? &iquest;Qu&eacute; tipo de jerarqu&iacute;as dentro de la empresa pueden surgir o perpetuarse si se mantiene intacta la divisi&oacute;n del trabajo prevaleciente? Todas estas son preguntas antiguas, v&aacute;lidas e importantes a la hora de discutir una posible transici&oacute;n a una sociedad postcapitalista.</p>     <p>Incluso con los anteriores se&ntilde;alamientos, Capitalism Hits the Fan es un libro muy pr&aacute;ctico a la hora de dar una visi&oacute;n general de las particularidades de la presente crisis. Los art&iacute;culos pueden ser utilizados en salones de clase para complementar distintas tem&aacute;ticas y si bien su perspectiva es una que viene desde el centro del sistema, hay varios escritos que hacen conexiones con las din&aacute;micas de la econom&iacute;a global. El libro es altamente recomendado dado que logra la rara haza&ntilde;a de ser accesible a todo tipo de p&uacute;blico en un tema tan complicado como lo es el funcionamiento del sistema capitalista actual.</p>     <p>NOTAS AL PIE</p>     <p><a href="#nr1">1</a><a name="1"></a> Desde la d&eacute;cada de los 30, la econom&iacute;a norteamericana ha sufrido cerca de una docena de ca&iacute;das seg&uacute;n reporta el <i>Bureau of Labor Statistics</i>.</p>     <p><a href="#nr2">2</a><a name="2"></a> Para una exposici&oacute;n m&aacute;s general del trabajo de Resnick y Wolff, ver Seda-Irizarry (2009).</p><hr />     <p><b>Referencias Bibliogr&aacute;ficas</b></p>     <p>&#91;1&#93; Crotty, J. (2009). The Bonus-Driven &quot;Rain Maker&quot; Financial Firm: How These Firms Enrich Top Employees, Destroy Shareholder Value and Create System Financial Instability. <i>Working Paper Series 2009-13</i>. Amherst: University of Massachusetts- Amherst, Department of Economics.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#91;2&#93; Hobsbawm, E. (2003). <i>Historia del Siglo XX</i>. Buenos Aires: Cr&iacute;tica.</p>     <p>&#91;3&#93; Seda-Irizarry, I.J. (2009). Review of &quot;New Departures in Marxian Theory&quot;. <i>Review of Radical Political Economics, 41</i>, 581-585.</p><hr></font>    </body></html>      ]]></body>
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