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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ingeniería Biomédica. Los rastros del camino]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica. Los rastros del camino</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b> Biomedical Engineering. The traces of the path</b></p>     <p>Este art&iacute;culo fue redactado a partir de entrevistas realizadas a Lu&iacute;s Enrique Amaya, Juan Carlos Brice&ntilde;o, Pedro Cabrales, Germ&aacute;n Cavelier, Marcela Hern&aacute;ndez y Antonio Salazar</p>     <p>Con casi cuarenta a&ntilde;os, la Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica ha tenido en la Universidad de los Andes una historia que ha dejado un particular sendero de evoluci&oacute;n: partiendo de la convergencia de las necesidades del medio y de las capacidades de algunos de sus profesores, ha generado una escuela cuyos resultados trascienden los puramente acad&eacute;micos. Muchos nombres han escrito esta historia, muchos proyectos han nacido y han sido reconocidos. Queremos mostrar a ustedes, lectores, las huellas principales que ha dejado el trayecto de la Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica en la Universidad de los Andes.</p>     <p>A finales de la d&eacute;cada de 1960 y a principios de la d&eacute;cada 1970, se construyeron los primeros lazos entre Ingenier&iacute;a y Medicina, en la Universidad de los Andes. Estos contactos iniciales se daban de una manera muy particular: &quot;Todo empez&oacute; con consultas hechas por m&eacute;dicos sobre alg&uacute;n problema que necesitaba resolver. Tra&iacute;an sus inquietudes aqu&iacute; y se las remit&iacute;an a algunos ingenieros. As&iacute;, m&eacute;dicos e ingenieros empezaron a trabajar y a desarrollar proyectos de investigaci&oacute;n conjunta -recuerda Lu&iacute;s Enrique Amaya -. Por ejemplo, el oftalm&oacute;logo Alejandro Arciniegas ten&iacute;a problemas con la presi&oacute;n ocular; vino e, inicialmente, empez&oacute; a trabajar con un grupo de Ingenier&iacute;a Mec&aacute;nica. Su trabajo con este grupo termin&oacute; y le aconsejaron continuar con otro ingeniero. Empezamos a trabajar juntos y hemos tenido proyectos muy exitosos desde esa &eacute;poca&quot;. Sin embargo, esta primera etapa se caracteriz&oacute; por que cada trabajo se desarrollaba de manera interna, sin que existiera contacto con los otros grupos de investigaci&oacute;n. Personajes como Salom&oacute;n Hakim, Jorge Zapp, John Burton, Jaime Lobo Guerrero; Alejandro Arciniegas, Lu&iacute;s Enrique Amaya, Jaime Garc&eacute;s; Jos&eacute; Gabriel Venegas y Manuel Venegas Gallo; Amador Burgoa y Enrique Susemihl, son indispensables en la historia de los inicios de la Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica uniandina.</p>     <p>Cuatro de las investigaciones que se desarrollaron en la primera etapa fueron acreedoras del Premio Nacional de Ciencias de la Fundaci&oacute;n Alejandro &Aacute;ngel Escobar. El primer trabajo premiado, en 1974, fue la mec&aacute;nica de la actividad craneana y la importancia de un sistema autom&aacute;tico para el tratamiento de la hidrocefalia, realizado por Salom&oacute;n Hakim y Jos&eacute; Gabriel Venegas. En 1978, Jos&eacute; Gabriel Venegas y el m&eacute;dico Manuel Venegas Gallo obtienen este galard&oacute;n por investigaci&oacute;n: Pulsos reversos de presi&oacute;n, una nueva alternativa para el tratamiento de las enfermedades pulmonares obstructivas cr&oacute;nicas (Epoc). En 1980, el trabajo Mec&aacute;nica de la cavidad ocular, del grupo de oftalmoingenier&iacute;a liderado por Alejandro Arciniegas y Luis Enrique Amaya gan&oacute; nuevamente el Premio Nacional de Ciencias.</p>     <p>Este mismo equipo tambi&eacute;n se hizo acreedor del mismo premio en 1988, con el trabajo Asociaci&oacute;n de la queratotom&iacute;a radial y la circular para la correcci&oacute;n de ametrop&iacute;as, investigaci&oacute;n con la que tambi&eacute;n obtiene la Medalla al M&eacute;rito Oftalmol&oacute;gico otorgada por el Instituto Barraquer de Am&eacute;rica.</p>     <p>Un nuevo paso en la historia de la Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica se da con la consolidaci&oacute;n de este trabajo alrededor de un grupo formal de investigaci&oacute;n dentro de la universidad. En 1985, se estableci&oacute; el Programa de Investigaci&oacute;n y Desarrollo en Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica, financiado por Colciencias y coordinado por Germ&aacute;n Cavelier, profesor de Ingenier&iacute;a El&eacute;ctrica: &quot;El profesor Ernesto Lleras, quien acababa de ser nombrado director del Centro de Investigaciones de la Facultad de Ingenier&iacute;a (CIFI), me coment&oacute; que hab&iacute;a inter&eacute;s de parte del CIFI y de Colciencias en presentar solicitudes para proyectos de investigaci&oacute;n, en particular en el &aacute;rea de Bioingenier&iacute;a-recuerda Cavelier. Como yo ya ten&iacute;a una red de conocidos que trabajaban en esa &aacute;rea, me reun&iacute; con varios de ellos y en pocas semanas comenzamos a redactar con Lu&iacute;s Enrique Amaya y Enrique Susemihl la solicitud para el que finalmente se llamar&iacute;a Programa de Investigaci&oacute;n y Desarrollo en Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica: una iniciativa interdisciplinaria que abarcaba los departamentos de Ingenier&iacute;a Civil, El&eacute;ctrica y Mec&aacute;nica, adem&aacute;s de colaboradores en el departamento de Biolog&iacute;a, y en varios hospitales y cl&iacute;nicas de Bogot&aacute;. Nos tom&oacute; nueve meses terminar la solicitud de un proyecto que, en esa &eacute;poca, era el primero de tal magnitud que se intentaba en la Facultad de Ingenier&iacute;a. Finalmente, Colciencias aprob&oacute; el proyecto y comenzamos trabajo a finales de 1985&quot;.</p>     <p>Este programa dividi&oacute; sus proyectos en cuatro grandes &aacute;reas: 1.) Biopr&oacute;tesis valvulares card&iacute;acas: dirigida por Lu&iacute;s Enrique Amaya, profesor del Departamento de Ingenier&iacute;a Civil. 2.) Sistemas de infusi&oacute;n de insulina: dirigida por Enrique Susemihl de Ingenier&iacute;a Mec&aacute;nica. 3.) Modelaje y control de la presi&oacute;n arterial: dirigida por Germ&aacute;n Cavelier; y 4.) Ingenier&iacute;a Hospitalaria: dirigida por Rafael Beltr&aacute;n, Profesor de Ingenier&iacute;a Mec&aacute;nica. La formaci&oacute;n de este programa result&oacute; indispensable en la consolidaci&oacute;n de la Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica en al Universidad de los Andes, tanto acad&eacute;mica como investigativamente.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Con este nuevo impulso, los que fueron intereses muy particulares en otros a&ntilde;os se convirtieron en proyecto de vida de profesores y alumnos. Se inici&oacute; un periodo de formaci&oacute;n acad&eacute;mica a nivel de maestr&iacute;a y doctorado en el extranjero, de quienes ser&iacute;an en las siguientes etapas los gestores de la consolidaci&oacute;n en el campo docente: Jorge Boh&oacute;rquez, Juan Carlos Brice&ntilde;o, Fabio Rojas, entre otros.</p>     <p>El siguiente paso en este sendero se da con el afianzamiento de todo este trabajo alrededor de programas formales de educaci&oacute;n. Juan Carlos Brice&ntilde;o, actual Director del Grupo Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica, opina: &quot;La evoluci&oacute;n de la Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica en los Andes, desde sus inicios hasta ahora, ha pasado de asumirse como una dedicaci&oacute;n marginal -por el inter&eacute;s y afici&oacute;n de algunos profesores- a asumirse como un quehacer a&uacute;n m&aacute;s relevante; lo que ha llevado a establecer un grupo de investigaci&oacute;n formal, estructurado a la facultad. La mayor formaci&oacute;n acad&eacute;mica de los profesores en esta &aacute;rea de la Ingenier&iacute;a y la articulaci&oacute;n con los estudiantes de pregrado, maestr&iacute;a y doctorado, han hecho que el trabajo de investigaci&oacute;n que se realiza tenga una mayor visibilidad y un mayor impacto&quot;.</p>     <p>Bajo el proyecto iniciado en 1985, se conforma el Grupo de Investigaciones en Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica (GIB), el cual es reconocido por Colciencias como Grupo de Excelencia. Esta etapa en la historia de Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica se distingue por los v&iacute;nculos oficiales que el grupo logr&oacute; establecer con otras instituciones como la Fundaci&oacute;n Cardio-Infantil Instituto de Cardiolog&iacute;a, la Facultad de Medicina de la Universidad del Rosario, la Fundaci&oacute;n Santa Fe, el Instituto Roosevelt, el Hospital Universitario San Ignacio y el Hospital La Samaritana.</p>     <p>En lo docente, en 1996, la Facultad cre&oacute; la Especializaci&oacute;n en Ingenier&iacute;a Hospitalaria, que busca formar profesionales altamente capacitados para desempe&ntilde;arse en entidades del sector salud: cl&iacute;nicas, hospitales, y empresas fabricantes y comercializadoras de equipos biom&eacute;dicos, como apoyo t&eacute;cnico en la gesti&oacute;n de los servicios de tecnolog&iacute;a biom&eacute;dica y hospitalaria. En el 2002 la Facultad de Ingenier&iacute;a de la Universidad de los Andes y la Facultad de Medicina de la Universidad del Rosario instauraron la Maestr&iacute;a en Ciencias Biom&eacute;dicas, que actualmente ofrece tres l&iacute;neas de investigaci&oacute;n: Gen&eacute;tica y Bioqu&iacute;mica, L&iacute;nea de Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica, L&iacute;nea de Microbiolog&iacute;a y Parasitolog&iacute;a. En el a&ntilde;o 2005, se cre&oacute; tambi&eacute;n la Opci&oacute;n de Bioingenier&iacute;a para pregrado. &quot;Creamos esta opci&oacute;n un grupo de m&aacute;s o menos ocho profesores, con vinculaci&oacute;n de todos los Departamentos de la Facultad, a excepci&oacute;n de Ingenier&iacute;a Industrial. Nuestra labor no fue f&aacute;cil, dado que la Bioingenier&iacute;a es un &aacute;rea supremamente grande y cubre muchos aspectos de variada &iacute;ndole, en los que intervienen todas las ramas de la Ingenier&iacute;a; de manera tal, que estudiantes de diversas carreras -no s&oacute;lo de ingenier&iacute;a sino tambi&eacute;n de medicina, f&iacute;sica, matem&aacute;ticas, dise&ntilde;o industrial, arquitectura y biolog&iacute;a- puedan aportar para el desarrollo de tecnolog&iacute;a aplicada a la Medicina&quot;.. Comentarios de Marcela Hern&aacute;ndez, profesora de Ingenier&iacute;a de Sistemas y Computaci&oacute;n, en los que se hace visible otra caracter&iacute;stica esencial de este paso de la Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica: su apertura hacia a otros programas curriculares, tanto a nivel de docencia e investigaci&oacute;n -con la vinculaci&oacute;n de profesores de otros departamentos-, como a nivel de apertura hacia estudiantes de distintas carreras, quienes ahora pueden tener acceso desde pregrado a la formaci&oacute;n en Bioingenier&iacute;a.</p>     <p>Los estudios en Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica han pasado los l&iacute;mites de la opci&oacute;n en pregrado y de la maestr&iacute;a. &quot;Eso le permite a profesionales de ingenier&iacute;a y de otras disciplinas como f&iacute;sica, biolog&iacute;a, medicina, odontolog&iacute;a, participar en proyectos y tener una formaci&oacute;n en ciencias biom&eacute;dicas y particularmente en ingenier&iacute;a biom&eacute;dica. Despu&eacute;s el trabajo de maestr&iacute;a, hemos permeado un poco hacia el doctorado y ya tenemos un graduado del programa de doctorado de la facultad que hizo su doctorado en ingenier&iacute;a biom&eacute;dica. Tenemos, adem&aacute;s, otros dos estudiantes en este momento de doctorado que lo est&aacute;n siguiendo en la misma rama&quot; afirma Brice&ntilde;o.</p>     <p>Hoy en d&iacute;a, el GIB no es el &uacute;nico grupo interesado en Biom&eacute;dica en la Universidad de los Andes. Otros centros y grupos como: el Laboratorio de Gen&eacute;tica Humana, el CIMIC (Centro de Investigaciones Microbiol&oacute;gicas), el CIMPAT (Centro de Investigaci&oacute;n en Microbiolog&iacute;a y Parasitolog&iacute;a Tropical) y el CIBI (Centro de Investigaciones en Bioqu&iacute;mica) trabajan de forma interdisciplinaria en el tema. Adem&aacute;s, a partir de GIB han nacido grupos afines: el Grupo de Investigaci&oacute;n en Hemosustitutos, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares &quot;Carlos Lleras Restrepo,&quot; Fundaci&oacute;n Cardio-Infantil Instituto de Cardiolog&iacute;a y el Grupo de Biomec&aacute;nica y Rehabilitaci&oacute;n., de la Universidad de Los Andes y la Universidad del Rosario, Centro de Investigaci&oacute;n y Desarrollo en Biomec&aacute;nica y Tecnolog&iacute;a en Rehabilitaci&oacute;n -BIOTEC-.</p>     <p>Los rumbos de la Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica se extienden, debido a la apertura de la Facultad de Medicina en la Universidad de los Andes. Esto permitir&aacute; que entre a otra etapa de evoluci&oacute;n en la que se potenciar&aacute; mucho su labor: &quot;Para la Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica es muy importante la apertura de la Facultad de Medicina en la Universidad de los Andes, no s&oacute;lo por la interacci&oacute;n que tenemos a nivel de investigaci&oacute;n, porque antes de que existiera la Facultad ya la ten&iacute;amos con otras entidades, sino por que ahora tenemos a los m&eacute;dicos m&aacute;s a la mano, definiendo y trabajando con nosotros en los proyectos y evaluando los desarrollos que hagamos de los mismos; adem&aacute;s, dentro del mismo campus - dice Marcela Hern&aacute;ndez-.</p>     <p>A futuro, aunque a&uacute;n no lo podamos probar, la interacci&oacute;n que se tendr&aacute; con los estudiantes ser&aacute; fundamental; en este momento, ellos est&aacute;n iniciando su carrera: (la primera generaci&oacute;n cursa 2o semestre); por lo que se espera que en tres a&ntilde;os, cuando est&eacute;n terminando su pregrado y deban escoger su perfil entre los que ofrece su facultad, se decidan por el de investigaci&oacute;n, hagan rotaciones con el grupo y trabajen conjuntamente con nosotros.</p>     <p>Los proyectos, entonces, avanzar&aacute;n no s&oacute;lo con estudiantes de ingenier&iacute;a sino con estudiantes de medicina, en una estrecha interacci&oacute;n&quot;. El desarrollo curricular de la nueva Facultad de Medicina tiene, entre sus componentes, que los estudiantes tomen el curso Introducci&oacute;n a la Bioingenier&iacute;a, adem&aacute;s de que puedan hacer rotaciones con el grupo.</p>     <p>Las huellas de la Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica en la Universidad de los Andes son indispensables en la narraci&oacute;n de la historia uniandina. &quot;Muchas personas con diferentes formaciones han conseguido conectar diferentes disciplinas con las ciencias m&eacute;dicas -dice Pedro Cabrales, primer Doctor en Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica de la Universidad de los Andes-. Cada persona que pasa por el grupo lo impulsa, ya que introduce nuevos elementos que enriquecen su naturaleza&quot;. Sabemos que son muchos los protagonistas que han quedado por fuera de esta breve memoria, sin cuyo trabajo la Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica no se habr&iacute;a conformado como una escuela caracter&iacute;stica de la Universidad, escuela verdaderamente interdisciplinaria, con una gran trayectoria y reconocimiento nacional e internacional; que es tomada, adem&aacute;s, como ejemplo de los esfuerzos realizados en la producci&oacute;n cient&iacute;fica colombiana.</p> <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></p>     <p>ANECDOTARIO -1948, 1998- Bogot&aacute;: Facultad de Ingenier&iacute;a Departamento de Ingenier&iacute;a El&eacute;ctrica y Electr&oacute;nica. Universidad de los Andes. Colecci&oacute;n 50 a&ntilde;os.</p>     <p>Brice&ntilde;o, Juan Carlos, Marcela Hern&aacute;ndez, Jos&eacute; Tiberio Hern&aacute;ndez, Elsa Nieto, Antonio Salazar, Ana Carolina Silva, Diana Tabima y Jorge Torres. &quot;Relaci&oacute;n Ingenier&iacute;a, Biolog&iacute;a y Medicina: lineamientos generales en este campo para la actividad acad&eacute;mica de la Facultad de Ingenier&iacute;a de la Universidad de los Andes&quot; en Revista de Ingenier&iacute;a No. 20. Bogot&aacute;: Universidad de los Andes, Noviembre de 2004, pp. 68.</p> </font>     ]]></body>
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