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<publisher-name><![CDATA[Universidad de los Andes.]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La adaptación al cambio climático en Colombia]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Adaptation to Climate Change in Colombia]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales IDEAM  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Recently, scientific and political communities reach consensus on the reality of climate change and on the fact that man is causing it. However this consensus took too long and meanwhile the change is already affecting the planet and is now irreversible whilst no effective measures where taken to face the problem. As well as trying to reduce GGE to control the magnitude of the change, it is urgent to adopt actions to anticipate its impacts. This requires innovation to take advantage of existing knowledge and technology in an ingenious way whilst specific knowledge an technology is developed.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>La adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico en Colombia</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b>Adaptation to Climate Change in Colombia</b></p>     <p><b>Carlos Costa Posada</b>    <br> Ph.D. Director general del Instituto de Hidrolog&iacute;a, Meteorolog&iacute;a y Estudios Ambientales IDEAM. Bogot&aacute; D.C. Colombia    <br> <a href="mailto:direccion@ideam.gov.co">direccion@ideam.gov.co</a></p>     <p>Recibido 26 de septiembre de 2007, aprobado 31 de octubre de 2007.</p> <hr size="1">     <p><b>PALABRAS CLAVES</b>    <br> Cambio clim&aacute;tico, adaptaci&oacute;n.</p>     <p><b>RESUMEN</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Recientemente se alcanz&oacute; el consenso pol&iacute;tico y cient&iacute;fico de que el cambio clim&aacute;tico es una realidad y que es causado por el hombre. Sin embargo esto tom&oacute; demasiado tiempo y, mientras tanto, el fen&oacute;meno ya est&aacute; afectando al planeta hasta llegar a un nivel considerado irreversible, sin que se adoptaran medidas efectivas para enfrentar el problema. Adem&aacute;s de tratar de reducir emisiones de GEI para controlar la magnitud del impacto, es indispensable iniciar acciones para anticiparse a dichos impactos. Esto requiere innovaci&oacute;n para aprovechar el conocimiento y la tecnolog&iacute;a disponible de manera ingeniosa, mientras se desarrolla conocimiento y tecnolog&iacute;a espec&iacute;fica.</p> <hr size="1">     <p><b>KEYWORDS</b>    <br> Climate change, adaptation</p>     <p><b>ABSTRACT</b></p>     <p>Recently, scientific and political communities reach consensus on the reality of climate change and on the fact that man is causing it. However this consensus took too long and meanwhile the change is already affecting the planet and is now irreversible whilst no effective measures where taken to face the problem. As well as trying to reduce GGE to control the magnitude of the change, it is urgent to adopt actions to anticipate its impacts. This requires innovation to take advantage of existing knowledge and technology in an ingenious way whilst specific knowledge an technology is developed.</p> <hr size="1">     <p><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>     <p>Desde hace varios a&ntilde;os, hay pr&aacute;cticamente un consenso cient&iacute;fico universal sobre el hecho de que el cambio clim&aacute;tico es una realidad y que su causa es la emisi&oacute;n de gases de efecto invernadero (GEI), como resultado de la actividad humana. Sin embargo, la posici&oacute;n oficial de varios gobiernos como el de Estados Unidos, China y Australia era la de explicar las alteraciones recientes del clima como parte de la variaci&oacute;n clim&aacute;tica normal que se presenta de a&ntilde;o a a&ntilde;o denominada “variabilidad clim&aacute;tica”.</p>     <p>Esta posici&oacute;n s&oacute;lo es explicable por el temor a las implicaciones econ&oacute;micas y probablemente por la convicci&oacute;n de que era posible desarrollar una soluci&oacute;n tecnol&oacute;gica en un plazo corto.</p>     <p>En 1994, la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses firmaron la Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Clim&aacute;tico, con la intenci&oacute;n de cooperar para mantener el fen&oacute;meno bajo control. No obstante, cuando a&ntilde;os despu&eacute;s se negoci&oacute; el protocolo de Kyoto y se asignaron compromisos de reducir las emisiones de GEI, casi no se logra suficiente respaldo para que entrara en vigor. La raz&oacute;n es que la convenci&oacute;n y el protocolo parten de que la responsabilidad, aunque compartida, es diferenciada; es decir, hay una responsabilidad hist&oacute;rica de aquellas naciones que han emitido m&aacute;s GEI en el pasado. Esto explica por qu&eacute; las naciones en desarrollo no tienen compromisos de reducci&oacute;n de emisiones de GEI aunque hoy sean grandes emisores, como China. Asumir los compromisos de Kyoto implica costos y restricciones al crecimiento industrial para las naciones desarrolladas y una ventaja competitiva para las naciones en desarrollo que todav&iacute;a no tienen compromisos.</p>     <p>Por esta raz&oacute;n, un n&uacute;mero importante de naciones se negaron a firmar el protocolo de Kyoto y respaldaron p&uacute;blicamente su posici&oacute;n argumentando la supuesta falta de evidencia concluyente. Este motivo cambi&oacute; a partir de febrero de este a&ntilde;o, cuando el Panel Intergubernamental de Cambio Clim&aacute;tico (IPCC) se reuni&oacute; en Par&iacute;s para revisar y adoptar el documento “Cambio Clim&aacute;tico 2007: La base cient&iacute;fica f&iacute;sica” [1], en el cual se evidenci&oacute; cient&iacute;ficamente que las actividades humanas en gran medida modifican la qu&iacute;mica de la atm&oacute;sfera y, por lo tanto, el clima. Este documento es oficialmente respaldado por los pa&iacute;ses miembros de las Naciones Unidas, incluido Estados Unidos. Esto permite esperar un fuerte cambio de actitud pol&iacute;tica internacional que haga que todos los pa&iacute;ses adopten medidas responsables, aunque no necesariamente adopten el protocolo de Kyoto.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Mientras tanto, la demora en alcanzar el consenso retraz&oacute; las decisiones e inversiones en materia de reducci&oacute;n de emisiones; pero, m&aacute;s a&uacute;n, retraz&oacute; decisiones e inversiones en preparativos para enfrentar los impactos del cambio clim&aacute;tico. Hoy el tema est&aacute; conceptualmente retrazado a nivel mundial y a pesar de que se requiere mucha profundizaci&oacute;n en el conocimiento y el desarrollo de nuevas tecnolog&iacute;as, tambi&eacute;n es necesario utilizar el conocimiento y la tecnolog&iacute;a disponible de manera creativa para recuperar el tiempo perdido.</p>     <p><b>EVIDENCIAS CAMBIO CLIM&Aacute;TICO EN COLOMBIA</b></p>     <p>La evidencia sobre el calentamiento del planeta es incontrovertible. El monitoreo sistem&aacute;tico del IDEAM permite afirmar que, de manera similar al igual al resto del planeta, los glaciares colombianos pierden entre 50 cent&iacute;metros y un metro de espesor al a&ntilde;o, retrocediendo consecuentemente entre diez y veinte metros al a&ntilde;o. El nevado de Santa Isabel tiene hoy veinticinco metros (25m.) de espesor en el sitio de m&aacute;s profundidad, si consideramos que est&aacute; perdiendo un metro (1.0 m.) de espesor al a&ntilde;o, su existencia no debe superar treinta a&ntilde;os.</p>     <p>Desde 1960, el nivel del mar aument&oacute; en promedio 1.8 mil&iacute;metros al a&ntilde;o en el planeta, mientras que en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os viene aumentando en 3.1 mil&iacute;metros por a&ntilde;o. En Colombia se percibe un comportamiento parecido. El IDEAM ha registrado, en Cartagena y en Tumaco, incrementos de entre 3 y 5 mil&iacute;metros por a&ntilde;o durante los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os, lo cual ha hecho que en este per&iacute;odo el nivel medio del mar en las costas colombianas haya aumentado 10 cm. en el Caribe y 22 cm. en el Pac&iacute;fico.</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/ring/n26/n26a10f1.jpg"><a name="f1"></a></center></p>     <p>Figura 1. Evoluci&oacute;n del nivel del mar en Tumaco.</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/ring/n26/n26a10f2.jpg"><a name="f2"></a></center></p>     <p>Figura 2. Retroceso glaciar en Colombia.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por otra parte, durante los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os la temperatura promedio de la superficie aument&oacute; 0.65&deg;C. No puede ser coincidencia que, a partir de 1995, pr&aacute;cticamente todos los a&ntilde;os hayan sido los m&aacute;s calientes de la historia. El IDEAM tiene evidencias de que el incremento de la temperatura es mayor a mayores alturas, lo que permite suponer que los impactos ser&aacute;n mayores a mayor altitud.</p>     <p><b>LOS IMPACTOS FUTUROS</b></p>     <p>El IPCC respald&oacute; el hecho de que, inclusive si se detuviera s&uacute;bitamente la emisi&oacute;n de todo gas de efecto invernadero, el planeta seguir&iacute;a calent&aacute;ndose casi medio grado cent&iacute;grado m&aacute;s durante los pr&oacute;ximos treinta a&ntilde;os. Esto debido a que los gases ya emitidos permanecer&aacute;n actuando en la atm&oacute;sfera, algunos hasta cien a&ntilde;os. Impedir el calentamiento global ya no es posible, de manera que el asunto ahora es si se lo puede mantener bajo niveles que no amenacen la estabilidad ambiental del planeta.</p>     <p>La magnitud del cambio clim&aacute;tico y sus impactos depender&aacute; totalmente de las decisiones pol&iacute;ticas que los grandes emisores de gases efecto invernadero tomen durante los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os. Los escenarios de emisiones futuras avalados por el IPCC muestran que, si no se imponen controles efectivos a la emisi&oacute;n de gases efecto invernadero, para el a&ntilde;o 2100 el aumento de la temperatura promedio puede llegar a ser de tres grados y medio, el nivel promedio del mar puede subir hasta 60 cent&iacute;metros. Por otra parte las lluvias se redistribuir&aacute;n; en general, las zonas &aacute;ridas y secas ser&aacute;n m&aacute;s &aacute;ridas y secas aumentando los desiertos y zonas inhabitables.</p>     <p>Estos impactos se ir&aacute;n presentando paulatinamente y Colombia ser&aacute; afectada de manera importante. El IDEAM estima que en el 2050 habr&aacute; desaparecido el 80% del &aacute;rea glaciar del pa&iacute;s y el 60% del &aacute;rea de p&aacute;ramos estar&aacute; altamente degradada. Esto tendr&aacute; diversas, lo cual tendr&aacute; implicaciones globales si consideramos que la mayor biodiversidad de p&aacute;ramos del mundo se encuentra en Colombia. Por otra parte, la degradaci&oacute;n de los p&aacute;ramos tambi&eacute;n afectar&aacute; la oferta h&iacute;drica de Bogot&aacute; y las capitales del eje cafetero. Por el momento no es posible saber la magnitud de esta afectaci&oacute;n, dado que no existen modelos del ciclo del agua para alta monta&ntilde;a que consideren adecuadamente el aporte del p&aacute;ramo.</p>     <p>Por otra parte, y aunque la cantidad de lluvia no ha cambiado mucho, lo que s&iacute; es evidente en los datos del IDEAM es que la intensidad de las lluvias ha aumentado. Esto coincide con las conclusiones del IPCC: aumento de la intensidad de lluvias y huracanes en todo el planeta. Esto tiene implicaciones serias para la poblaci&oacute;n y los sectores en riesgo de desastres naturales, porque una mayor intensidad de las lluvias y los huracanes implica mayor n&uacute;mero de crecientes s&uacute;bitas, de inundaciones y de deslizamientos de tierra que son los eventos que generan el 90% de los desastres del pa&iacute;s.</p>     <p>Los modelos globales de clima tambi&eacute;n pronostican una redistribuci&oacute;n de las lluvias debido a cambios en la circulaci&oacute;n de la atm&oacute;sfera. La mayor&iacute;a de los modelos prev&eacute;n aumento de la precipitaci&oacute;n en el pac&iacute;fico colombiano y reducci&oacute;n en la cuenca del caribe. A la fecha, el IDEAM ha detectado un peque&ntilde;o pero estad&iacute;sticamente significativo aumento de la precipitaci&oacute;n en el occidente del pa&iacute;s (<a href="#f3">Figura 3</a>) lo que corrobora los modelos globales.</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/ring/n26/n26a10f3.jpg"><a name="f3"></a></center></p>     <p>Figura 3. Tendencias de aumento de la precipitaci&oacute;n en Armenia (+6 mm/a&ntilde;o) y en Quibd&oacute; (+35 mm/a&ntilde;o) (C&aacute;lculo seg&uacute;n m&eacute;todo RClimDex desarrollado por el National Climate Data Centre (NCDC) de la NOAA).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La reducci&oacute;n de las lluvias, por otro lado, coincide con zonas que de partida son zonas secas, lo que contribuir&iacute;a con el proceso de desertificaci&oacute;n del que Colombia no es ajeno. Seg&uacute;n el IDEAM, Colombia posee 24.534.200 hect&aacute;reas en ecosistemas de zonas secas (21,5% del pa&iacute;s), de los cuales 19.351.000 hect&aacute;reas se encuentran en desertificaci&oacute;n (16,95% del pa&iacute;s).</p>     <p>Los corales del caribe tambi&eacute;n ser&aacute;n fuertemente afectados. El territorio marino colombiano alberga el treinta por ciento de la cuenca del caribe y la tercera barrera coralina del planeta. Eventos recientes de calentamiento temporal del Mar Caribe han demostrado que dos grados de temperatura por encima del promedio hist&oacute;rico son suficientes para causar la muerte o “blanqueamiento” de comunidades de coral. Ante un aumento permanente en la temperatura en el mar y de este orden de magnitud, los corales del caribe enfrentan un alto riesgo de desaparecer.</p>     <p>Los impactos de la degradaci&oacute;n de los corales son m&uacute;ltiples. Primero, la p&eacute;rdida de la biodiversidad asociada. Segundo, el sector pesquero y la seguridad alimentaria de las comunidades costeras se ver&aacute;n amenazados debido a que el 65% de las especies pesqueras dependen de los corales durante sus primeras etapas de desarrollo. Adem&aacute;s, paulatinamente se perder&aacute; la protecci&oacute;n contra marejadas y huracanes que las barreras coralinas ofrecen a islas y costas. Todo esto sin considerar la importancia de los corales para el sector turismo ni su valor cultural.</p>     <p>El aumento del nivel del mar tambi&eacute;n puede traer impactos negativos. Este aumento se debe a que el agua del oc&eacute;ano aumenta de volumen al calentarse y al derretimiento de los glaciares y del Polo Norte. Seg&uacute;n el IPCC, dependiendo del modelo de desarrollo que elija el planeta, el nivel del mar puede aumentar entre 20 y 60 cm., hacia finales del siglo 21. Esto tendr&aacute; consecuencias importantes en las ciudades costeras por el aumento del riesgo de anegamiento por marejadas y de inundaci&oacute;n por lluvias fuertes en ciudades como Barranquilla, Cartagena y San Andr&eacute;s, que hoy enfrentan esos problemas.</p>     <p>Finalmente, otro impacto previsto es el aumento de riesgo de epidemias de dengue y malaria dado que el aumento de la temperatura ampl&iacute;a el &aacute;rea apta para el desarrollo del los mosquitos que transmiten dichas enfermedades.</p>     <p><b>&iquest;REACCIONAR&Aacute; EL PLANETA?</b></p>     <p>Colombia tiene muy poco control sobre el cambio clim&aacute;tico dado que genera s&oacute;lo el 0.25 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, de manera que estamos en las manos de las decisiones del planeta.</p>     <p>La adopci&oacute;n oficial, por parte de la mayor&iacute;a de las naciones del mundo, de las conclusiones del IPCC en febrero de este a&ntilde;o representa un cambio radical. Dicha actitud refleja la decisi&oacute;n universal, no s&oacute;lo de aceptar los hechos sino de enfrentarlos. Ninguna naci&oacute;n puedo hoy continuar actuando pasivamente despu&eacute;s de aceptar p&uacute;blicamente que el cambio clim&aacute;tico es una realidad y que es el resultado de la actividad humana. Ya no ser&iacute;a una falta de &eacute;tica como lo ha sido hasta ahora sino un error pol&iacute;tico. Esto no quiere necesariamente decir que la reacci&oacute;n de los pa&iacute;ses desarrollados vaya a ser unificada ni necesariamente coherente. Existe la posibilidad de que algunos pa&iacute;ses act&uacute;en de manera independiente, dado que asumir acuerdos universales puede tener implicaciones econ&oacute;micas importantes. De hecho los pa&iacute;ses en desarrollo, que no son responsables del problema pero que van a sufrir las consecuencias, presionan cada vez m&aacute;s por medidas compensatorias. Estados Unidos ya empez&oacute; a actuar de manera independiente, algunos estados ya empezaron a implementar mecanismos aut&oacute;nomos de control de emisiones y se espera que el pa&iacute;s asuma una estrategia nacional al respecto. La gran inc&oacute;gnita es la manera como reaccionar&aacute;n los pa&iacute;ses en desarrollo con alto crecimiento industrial como China, India, Brasil y M&eacute;xico. &Eacute;stos son pa&iacute;ses que est&aacute;n creciendo de manera no muy responsable con el ambiente, pero que no son responsables del calentamiento pasado y reclaman su derecho a crecer sin restricciones como crecieron los hoy pa&iacute;ses desarrollados. De nuevo se habla de compensaci&oacute;n en forma de transferencia de tecnolog&iacute;a y preferencias arancelarias, pero &iquest;seremos capaces de absorber los requerimientos de China e India?</p>     <p>Mientras tanto pa&iacute;ses como el nuestro tienen que mantener su visibilidad y poder de negociaci&oacute;n internacional, al tiempo que deben prepararse para enfrentar el cambio clim&aacute;tico e incluir en los planes de desarrollo de mediano y largo plazo los escenarios futuros de clima.</p>     <p><b>ADAPTARSE AL CAMBIO CLIM&Aacute;TICO EXIGE CREATIVIDAD Y ESTAR DISPUESTO A ROMPER PARADIGMAS</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Prepararse para enfrenar el cambio clim&aacute;tico o “adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico” tiene barreras conceptuales, tecnol&oacute;gicas, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas que han retrasado su implementaci&oacute;n. Ante conclusiones como las expuestas anteriormente, era de esperarse que las inversiones en anticipaci&oacute;n a los cambios fueran comunes; sin embargo, Colombia es el primer pa&iacute;s que consigue financiaci&oacute;n para inversiones directas en adaptaci&oacute;n de parte del Fondo Mundial para el Medio Ambiente GEF.</p>     <p>Esto se logra como resultado de romper varios de los paradigmas existentes:</p>     <p>Primero, la incertidumbre ante el comportamiento del clima futuro es muy alta ya que esta depende tanto de las decisiones que tomen o no los grandes pa&iacute;ses emisores de GEI como de la precisi&oacute;n de los modelos globales de clima. Por esta raz&oacute;n, los mecanismos de financiaci&oacute;n multilateral se negaban a financiar adaptaci&oacute;n. La posici&oacute;n de Colombia es la de enfrentar las tendencias del cambio y no escenarios futuros. Es decir, aunque no sepamos la temperatura final, el porcentaje de cambio en la precipitaci&oacute;n o el cambio en la oferta h&iacute;drica, sabemos con bastante certeza la direcci&oacute;n del cambio. Reaccionar contra la reducci&oacute;n de la oferta h&iacute;drica en San Andr&eacute;s instalando sistemas de recolecci&oacute;n de aguas lluvias, por ejemplo, permite iniciar acciones de prevenci&oacute;n aunque no conozcamos la magnitud del cambio.</p>     <p>El segundo paradigma a romper era que un problema de tal magnitud requer&iacute;a del desarrollo de nueva tecnolog&iacute;a. Esto tambi&eacute;n fue desvirtuado con ejemplos como el anterior. Tambi&eacute;n con la reconversi&oacute;n hacia sistemas productivos agropecuarios con uso eficien <i>79</i> te de agua en zonas con tendencia a la reducci&oacute;n de oferta h&iacute;drica. O tambi&eacute;n con el fortalecimiento de medidas de prevenci&oacute;n de incendios en cuencas abastecedoras de agua sujetas a aumento de incendios por el aumento de la temperatura.</p>     <p>El tercer paradigma a romper era que financiar acciones que tuvieran beneficio presente no pod&iacute;a considerarse como acciones de adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico. Fortalecer &aacute;reas protegidas que hoy son importantes por conservaci&oacute;n de biodiversidad pero que bajo cambio clim&aacute;tico ser&aacute;n importantes por otras razones como abastecimiento de agua o fuente de alimento, no era considerado adaptaci&oacute;n a cambio clim&aacute;tico. Para esto se demostr&oacute; con datos del IDEAM y con respaldo del IPCC que el cambio clim&aacute;tico ya lo estamos sintiendo, por lo que hay que enfrentar los impactos desde ya. Por otra parte, se argument&oacute; que inversiones que no tienen beneficio inmediato dif&iacute;cilmente sobrevivir&aacute;n hasta que sean &uacute;tiles. En el caso del sistema de recolecci&oacute;n de aguas lluvias en San Andr&eacute;s, las comunidades beneficiarias mejoran desde hoy la disponibilidad de agua potable y reducen los costos de provisi&oacute;n del servicio. Esto garantiza que el sistema ser&aacute; mantenido por los usuarios hasta que sea indispensable.</p>     <p>Con estos principios a la cabeza, el pa&iacute;s se est&aacute; preparando para los cambios que vienen. El IDEAM inici&oacute; el primer proyecto de adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico y, en asocio con el Invemar, Coralina, el Instituto Nacional de Salud y Conservaci&oacute;n Internacional, est&aacute; trabajando para enfrentar los problemas que se avecinan en los corales y la reducci&oacute;n de la oferta h&iacute;drica en el caribe; la afectaci&oacute;n de los p&aacute;ramos y la reducci&oacute;n de la oferta h&iacute;drica en las zonas de alta monta&ntilde;a, y el anticipado incremento de la malaria y el dengue. Adicionalmente, se est&aacute;n preparando los escenarios futuros de clima para que sean incluidos en la planeaci&oacute;n a mediano y largo plazo de todos los sectores, de manera que el cambio clim&aacute;tico sea un elemento clave en la planeaci&oacute;n de un desarrollo sostenible.</p>     <p><b>CONCLUSIONES</b></p>     <p>El cambio clim&aacute;tico es hoy un fen&oacute;meno plenamente aceptado por cient&iacute;ficos y pol&iacute;ticos y la demora en el alcance de este consenso requiere del concurso de todos: cient&iacute;ficos, tomadores de decisi&oacute;n, sector privado y comunidad en general para recuperar el tiempo perdido.</p>     <p>El proceso de cambio del clima es imposible de detener. Aunque se detuviera por completo la emisi&oacute;n de gases de efecto invernadero, la tierra seguir&iacute;a calent&aacute;ndose por el efecto de los gases que ya se emitieron.</p>     <p>Un pa&iacute;s como Colombia, que tiene poco control sobre las causas del fen&oacute;meno, debe dedicarle gran esfuerzo a prepararse para sus impactos. Y estos preparativos deben iniciarse cuanto antes.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La academia debe dedicarse a reducir las incertidumbres de los modelos de clima global y a modelar los impactos locales en el pa&iacute;s. Temas como el impacto de los cambios de precipitaci&oacute;n y temperatura en la escorrent&iacute;a, la tasa de almacenamiento de CO<sub>2</sub> en las turberas de los p&aacute;ramos, el costo extra en que la naci&oacute;n tendr&aacute; que incurrir para enfrentar el cambio clim&aacute;tico (que deber&iacute;a ser financiado por los pa&iacute;ses responsables del cambio clim&aacute;tico), entre muchos otros, requieren de investigaci&oacute;n.</p>     <p>Los profesionales del pa&iacute;s deben contribuir con soluciones innovadoras pero viables en nuestras condiciones socioecon&oacute;micas y ambientales para enfrentar las consecuencias del cambio clim&aacute;tico.</p>     <p>Los tomadores de decisi&oacute;n p&uacute;blica y la empresa privada deben incluir las tendencias de cambio del clima en sus procesos de planeaci&oacute;n a mediano y largo plazo para minimizar decisiones riesgosas y para financiar investigaci&oacute;n, desarrollo de tecnolog&iacute;a y acciones directas de adaptaci&oacute;n ante aquellos impactos que son imposibles de evitar.</p>     <p>La sociedad civil debe tratar de generar la m&iacute;nima cantidad de emisiones posible usando eficientemente los combustibles y la energ&iacute;a, y reduciendo la presi&oacute;n sobre recursos que se ver&aacute;n afectados por el cambio clim&aacute;tico, como la oferta h&iacute;drica en algunas regiones.</p>     <p><b>BIBLIOGRAFIA</b></p>     <!-- ref --><p>  Panel Intergubernamental de Cambio Clim&aacute;tico (IPCC). &quot;Cambio Clim&aacute;tico 2007: La base cient&iacute;fica f&iacute;sica&quot;. Par&iacute;s, 2007. Disponible en: <a href="http//www.ipcc.ch/SPM2feb07.pdf" target="_blank">http//www.ipcc.ch/SPM2feb07.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000068&pid=S0121-4993200700020001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Instituto de Hidrolog&iacute;a, Meteorolog&iacute;a y Estudios Ambientales,    IDEAM.    Primera comunicaci&oacute;n nacional de Colombia ante la Convenci&oacute;n    Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico. Bogot&aacute;    D.C.: Trade Link Ltda., 2001.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000069&pid=S0121-4993200700020001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Instituto de Hidrolog&iacute;a, Meteorolog&iacute;a y Estudios Ambientales,    IDEAM.    Informe anual sobre el estado del medio ambiente y los recursos    naturales renovables en Colombia. Bogot&aacute; D.C.: Imprenta    Nacional de Colombia, 2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000070&pid=S0121-4993200700020001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  C. Costa Posada, H. G. Rivera, H. Romero Pinz&oacute;n, C.    Contreras Trujillo, G. Olaya Triana, M. Carvajal Contreras.    Protocolo para el monitoreo y seguimiento del agua: conocimiento    hidrol&oacute;gico para el bienestar de la poblaci&oacute;n. Bogot&aacute; D.C.:    Acodal, 214, 29 - 34, 2006.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000071&pid=S0121-4993200700020001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Instituto de Hidrolog&iacute;a, Meteorolog&iacute;a y Estudios Ambientales,    IDEAM.    Memorias de la Primera Conferencia Internacional de Cambio    Clim&aacute;tico: Impacto de los Sistemas de Alta Monta&ntilde;a. Bogot&aacute;    D.C. Imprenta Nacional de Colombia 2007&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000072&pid=S0121-4993200700020001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Instituto de Investigaciones Marinas y costeras, Jos&eacute;    Benito Vives de Andr&eacute;is, INVEMAR.    Acciones de Colombia frente al cambio clim&aacute;tico global: definiendo    la Vulnerabilidad de la zona costera colombiana. 2007&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000073&pid=S0121-4993200700020001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Instituto Nacional de Salud, INS.    Documento de trabajo: Cambio clim&aacute;tico y salud humana. Bogot&aacute;    D.C., 2007.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000074&pid=S0121-4993200700020001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  The Intergovernmental Panel on Climate Change. IPCC    Climate Change 2007: The Physical Science Basis. Contribution of    Working Group I to the Fourth Assessment. Cambridge, United    Kingdom and New York, NY, USA: Cambridge University    Press, 2007, 996.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000075&pid=S0121-4993200700020001000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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