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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ingeniería de Sistemas y Computación: Una utopía realizada en la Universidad de los Andes]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>Ingenier&iacute;a de Sistemas y Computaci&oacute;n: Una utop&iacute;a realizada en la Universidad de los Andes*</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b>Systems Engineering and Computation: A  utopia accomplished at the University of the Andes</b></p>     <p>* La Memoria fue escrita por Paola Estrella a partir de las entrevistas realizadas a Eduardo Aldana, Carlos Amaya, Xavier Caicedo y Alfredo Amore, realizadas por Antonio Garc&iacute;a Rozo y Francisco Rueda</p> <hr size="1">     <blockquote>       <p align="right">&laquo;La invenci&oacute;n y el desarrollo de las (sic) computadores han tra&iacute;do consigo lo que se ha llamado la "revoluci&oacute;n de la informaci&oacute;n". Debiendo conformarse a la realidad, las universidades se est&aacute;n viendo obligadas a modificar sus programas educativos. Sin embargo, se ha visto que no s&oacute;lo hay que modificar los programas existentes, sino que tambi&eacute;n es necesario introducir nuevas disciplinas y nuevos planes de estudio independientes de los programas tradicionales.&raquo;    <br>     <i>Programa en Ingenier&iacute;a de Sistemas y Computaci&oacute;n (Proyecto)</i>.    <br>     Universidad de los Andes, Facultad de Ingenier&iacute;a. Noviembre de 1967 [<a href="#r1">1</a>]</p> </blockquote>     <p>Entre las tarjetas perforadas, las reglas de c&aacute;lculo, los libros de Fortran y Cobol, y los cursos de algoritmos, sistemas de informaci&oacute;n y teor&iacute;a de juegos, los j&oacute;venes Alfredo Amore, Xavier Caicedo y Diego Escobar recibieron el 28 de agosto de 1970 su grado como los primeros Ingenieros de Sistemas y Computaci&oacute;n del pa&iacute;s. Por la celebraci&oacute;n de su aniversario 40, la <i>Revista de Ingenier&iacute;a</i> se propone hacer memoria sobre el proceso de creaci&oacute;n de este programa y sus primeros egresados, pues constituyen un hito determinante en la historia de la ingenier&iacute;a colombiana, gestado desde la Universidad de los Andes.</p>     <p>Amore, Caicedo y Escobar empezaron su carrera estudiando Ingenier&iacute;a en los Andes y hab&iacute;an dirigido sus rumbos en los distintos departamentos que exist&iacute;an en ese entonces en la Facultad de Ingenier&iacute;a, pero en el a&ntilde;o de 1967 se encontraron con una nueva propuesta educativa. El profesor Eduardo Aldana, quien era el decano de la Facultad en ese momento, recuerda as&iacute; la antesala de la creaci&oacute;n de la primera carrera de Ingenier&iacute;a de Sistemas y Computaci&oacute;n en Colombia: "Todo este desarrollo est&aacute; muy influenciado por nuestras relaciones con el Massachusetts Institute of Technology - MIT y especialmente por el <i>Interamerican Program in Civil Engineering</i>, un programa dise&ntilde;ado por MIT para colaborar con Am&eacute;rica Latina en el fortalecimiento de sus programas de educaci&oacute;n y tambi&eacute;n en la investigaci&oacute;n sobre problemas cr&iacute;ticos de la regi&oacute;n utilizando nuevas herramientas (.) Nos visitaban con frecuencia profesores de esta Universidad -entre ellos Frederick J. McGarry, director asociado del programa- quienes nos ofrecieron dictar un seminario sobre las aplicaciones del computador en Ingenier&iacute;a Civil en el mes de julio de 1963. Para poder hacer eso, deb&iacute;amos tener funcionando el computador que nos hab&iacute;a donado la IBM, el 650, que fue el primer computador instalado en una universidad colombiana. El impacto que tuvo en todos nosotros, en la manera de pensar y en los cursos que buscaban utilizar el computador en la ense&ntilde;anza en la Facultad de Ingenier&iacute;a fue grande" [<a href="#r2">2</a>].</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Entre 1963 y 1967, la Universidad de los Andes pas&oacute; de tener un IBM 650 a tener un IBM 1620, y despu&eacute;s de una ardua labor de consecuci&oacute;n de fondos se adquiri&oacute; un IBM 1130, financiado por la Fundaci&oacute;n de la Universidad de los Andes en New York y por una donaci&oacute;n personal de Rodman Roquefeller, cuando se retir&oacute; de su presidencia de esta fundaci&oacute;n [<a href="#r3">3</a>]. Con el IBM 1130 la Universidad se puso a la par con otras universidades extranjeras que ten&iacute;an el mismo equipo [<a href="#r3">3</a>]. Aldana a&ntilde;ade: "A esto se le sum&oacute; la reforma realizada en la ense&ntilde;anza de la ingenier&iacute;a a principio de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 60 en los Estados Unidos, que ocasion&oacute; que la National Science Fundation estableciera institutos de verano para capacitar a los profesores en estos nuevos desarrollos computacionales; varios profesores de la Facultad de Ingenier&iacute;a solicitamos admisi&oacute;n a dichos seminarios y fuimos admitidos, con lo cual nos situamos en la frontera de la ense&ntilde;anza de la ingenier&iacute;a. Fue un momento de mucha evoluci&oacute;n y result&oacute; natural que pens&aacute;ramos en continuar con esta evoluci&oacute;n creando un programa en Ingenier&iacute;a de Sistemas y Computaci&oacute;n" [<a href="#r2">2</a>].</p>     <p>Por esa &eacute;poca, Eduardo Aldana le pidi&oacute; a Enrique D&aacute;vila, otro de los nuevos profesores de la Facultad, que preparara un curso sobre inform&aacute;tica o, como era llamada en la &eacute;poca, <i>Computer Science</i>. Poco despu&eacute;s, Carlos Amaya, Director del Departamento de Ingenier&iacute;a El&eacute;ctrica, visit&oacute; en Estados Unidos al egresado uniandino Javier Caro, quien realizaba sus estudios de maestr&iacute;a en esta &aacute;rea en la University of Pennsylvania. Juntos empezaron a trabajar en una propuesta de programa tomando como paradigma las propuestas de la Association for Computing Machinery - ACM. Cuando Amaya retorn&oacute; a Colombia con un borrador de programa establecido, en noviembre de 1967, la Facultad de Ingenieria inici&oacute; el tr&aacute;mite de aprobaci&oacute;n ante el Consejo Acad&eacute;mico, justo antes de que Aldana se retirara de la decanatura de la Facultad para realizar sus estudios doctorales en MIT. A su partida, Carlos Amaya fue nombrado decano y continu&oacute; con la labor de sacar adelante este proyecto educativo que muchos consideraban un salto al vac&iacute;o: "no fue f&aacute;cil, era algo nuevo y hab&iacute;a que responder preguntas que deb&iacute;an convencerlos a todos: &iquest;para qu&eacute; este programa?, &iquest;los egresados van a tener trabajo?... En medio de ese proceso, debatimos el nombre que se le dar&iacute;a a esta carrera: inicialmente se pensaba en nombrarla Ciencias de la Computaci&oacute;n, pero este nombre remit&iacute;a a la Facultad de Ciencias y no a la Facultad de Ingenier&iacute;a. Como se quer&iacute;a darle a la carrera una estructura s&oacute;lida con una amplia formaci&oacute;n en matem&aacute;ticas y f&iacute;sica, y ya que la Facultad de Ingenier&iacute;a funcionaba con el s&oacute;lido esquema de los tres a&ntilde;os b&aacute;sicos de ingenier&iacute;a, llegamos a proponer el nombre de <i>Ingenier&iacute;a de Sistemas y Computaci&oacute;n</i>, que era muy utilizado en la &eacute;poca pero no justamente para designar los estudios de <i>Computer Science</i>, pues su significado era m&aacute;s universal y general", afirma Carlos Amaya [<a href="#r4">4</a>]. Una vez recibida la aprobaci&oacute;n por parte de la Universidad, la rector&iacute;a busc&oacute; la aprobaci&oacute;n gubernamental y fue conseguida sin ning&uacute;n contratiempo.</p>     <p>As&iacute;, a finales de 1967 en la rector&iacute;a de Ram&oacute;n de Zubir&iacute;a, se cre&oacute; el primer programa de Ingenier&iacute;a de Sistemas y Computaci&oacute;n de Colombia, el cual estaba adscrito al Departamento de Ingenier&iacute;a El&eacute;ctrica y Electr&oacute;nica de la Universidad de los Andes [<a href="#r5">5</a>, <a href="#r6">6</a>]. Es importante mencionar que para aquel entonces, la Facultad de Ingenier&iacute;a funcionaba como una unidad compacta, aunque exist&iacute;an cuatro departamentos. Esto seguramente se deb&iacute;a a su tama&ntilde;o, pues la planta profesoral no superaba los 20 profesores y todos ellos aportaban al crecimiento de la facultad mientras iba aumentando el n&uacute;mero de profesores a medida que avanzaban los semestres de la carrera. Es el caso de Xavier Caro, quien se hab&iacute;a establecido en el pa&iacute;s y fue contratado como coordinador del programa, pues era la persona que en realidad sab&iacute;a del tema y ten&iacute;a el entusiasmo, quien organizaba el trabajo de los estudiantes y dirig&iacute;a sus tesis, junto con el apoyo irrestricto de Hernando Dur&aacute;n y Gabriel Cuervo, profesores del Departamento de Ingenier&iacute;a El&eacute;ctrica.</p>     <p>Se debe anotar tambi&eacute;n que este programa pionero no empez&oacute; con estudiantes que cursaban primer semestre, sino que cont&oacute; con j&oacute;venes que estaban terminando su tercer a&ntilde;o de estudios b&aacute;sicos de ingenier&iacute;a y con otros m&aacute;s adelantados que decidieron cambiarse de carrera. Recuerda Xavier Caicedo: "Mi caso fue bastante extra&ntilde;o. Despu&eacute;s de un primer intento de ser arquitecto y tras otro breve tiempo en el departamento de Ingenier&iacute;a Civil, opt&eacute; por estudiar Ingenier&iacute;a El&eacute;ctrica. Por fortuna en esa &eacute;poca la Universidad de los Andes era bastante flexible y tolerante -tal como es ahora- con estudiantes extra&ntilde;os como yo, lo cual me permiti&oacute; moverme f&aacute;cilmente por las carreras que quer&iacute;a explorar. Mis planes eran terminar Ingenier&iacute;a El&eacute;ctrica, pero ocurrieron otros eventos que hicieron que cambiase una vez m&aacute;s: me encontraba haciendo doble programa con Matem&aacute;ticas y, ya que mis inclinaciones eran muy te&oacute;ricas y hab&iacute;a tomado cursos de l&oacute;gica que tambi&eacute;n hac&iacute;an parte de Ingenier&iacute;a de Sistemas y Computaci&oacute;n, me atrajo poderosamente el nuevo programa. As&iacute; que, en el a&ntilde;o 68, cuando llevaba tres a&ntilde;os y medio de estudios, una vez m&aacute;s y sin encontrarme con ning&uacute;n obst&aacute;culo (probablemente porque necesitaban estudiantes), hice otro cambio a Sistemas" [<a href="#r4">4</a>].</p>     <p>Alfredo Amore, por su parte, estaba inscrito en el sistema 3/2 con el prop&oacute;sito de terminar Ingenier&iacute;a Qu&iacute;mica en los Estados Unidos. "Al cabo de un a&ntilde;o abandon&eacute; la idea de ser ingeniero qu&iacute;mico y me pas&eacute; a Ingenier&iacute;a El&eacute;ctrica. Adem&aacute;s, trabajaba para la misma universidad como perforista de las m&aacute;quinas modelo 26, porque escrib&iacute;a bastante bien a m&aacute;quina; as&iacute; que empec&eacute; a relacionarme prontamente con el centro de c&oacute;mputo y el cuarto de las m&aacute;quinas perforadoras. En ese momento Gabriel Cuervo, mi cu&ntilde;ado, me habl&oacute; con mucho entusiasmo de los lenguajes de programaci&oacute;n y de los computadores, y de la posibilidad de estudiar esto por primera vez en Colombia. As&iacute; que apenas abrieron el programa de Ingenier&iacute;a de Sistemas y Computaci&oacute;n me cambi&eacute; de carrera. Conoc&iacute;a  ya algo del tema y me resultaba apasionante" [<a href="#r4">4</a>].</p>     <p>En medio de este "ambiente pionero de Universidad en construcci&oacute;n" -como lo llama Xavier Caicedo- los estudiantes Pedro Bossio, Mar&iacute;a Consuelo Gonz&aacute;lez, Rodrigo Salas, Luis Pineda, Hern&aacute;n Moreno, Alfredo Amore, Diego Escobar y el mismo Caicedo, entre otros, empezaron a tomar los cursos de Sistemas que se dictaban por primera vez en la Universidad de los Andes, los cuales muchas veces no cumpl&iacute;an el n&uacute;mero de estudiantes exigidos para ser abiertos. Estos j&oacute;venes empezaron su camino acad&eacute;mico junto a los profesores Hernando Dur&aacute;n, Carlos Amaya y Xavier Caro -este &uacute;ltimo hab&iacute;a sido compa&ntilde;ero suyo en algunas materias cuando se encontraba finalizado el pregado.</p>     <p>El Centro de Computaci&oacute;n Electr&oacute;nica -dirigido en ese entonces por Germ&aacute;n Herr&aacute;n, y en donde trabajaban &Aacute;lvaro Villaveces, Eduardo Bayona, Fabio Roberto Gonz&aacute;lez, Luis Enrique Amaya y Hernando Dur&aacute;n- era el apoyo y soporte de todas las actividades de la Facultad de Ingenier&iacute;a, con las que se buscaba hacer aplicaciones de las nuevas tecnolog&iacute;as. Los estudiantes ten&iacute;an la libertad de usar las herramientas con las que contaba la Facultad casi sin pedir permiso, aunque en ciertas ocasiones deb&iacute;an luchar por hacerse a los turnos para tener el privilegio de usar el computador, sin importar la hora. Recuerda Amore que tuvo que aceptar valiosos turnos del centro de c&oacute;mputo a las dos de la ma&ntilde;ana, en el fr&iacute;o de la universidad s&oacute;lo compensado por el calor del Centro de C&oacute;mputo. [<a href="#r4">4</a>].</p>     <p>Los primeros trabajos de los egresados, incluso antes de recibir su t&iacute;tulo, les fueron ofrecidos por la Universidad de los Andes: Amore era el operador de la n&oacute;mina y Caicedo trabajaba como profesor de L&oacute;gica Matem&aacute;tica en la Facultad de Ingenier&iacute;a, pues hab&iacute;a recibido en 1969 su t&iacute;tulo como Matem&aacute;tico y les dictaba clase a sus propios compa&ntilde;eros. Aunque Caicedo nunca ejerci&oacute; la Ingenier&iacute;a de Sistemas, pues al otro d&iacute;a de recibir el grado sali&oacute; del pa&iacute;s para cursar sus estudios de posgrado en Matem&aacute;ticas, sigui&oacute; dictando clase en los Andes a su regreso, especialmente a matem&aacute;ticos e ingenieros, labor que sigue desarrollando en conjunto con la investigaci&oacute;n. Amore, por su parte, empez&oacute; a trabajar con Carlos Garc&iacute;a-Reyes, quien hab&iacute;a conformado la firma Consultores en Investigaci&oacute;n de Operaciones y Computaci&oacute;n - CIOC, la primera compa&ntilde;&iacute;a de consultores en sistemas de informaci&oacute;n de Colombia. Hoy, despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os de graduado, se desempe&ntilde;a como Gerente General de Terremark Colombia Inc., firma pionera en el pa&iacute;s en centros de c&oacute;mputo neutrales de misi&oacute;n cr&iacute;tica. Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de su grado, estos j&oacute;venes, y varios de sus compa&ntilde;eros de promociones posteriores, volvieron a juntarse con el prop&oacute;sito de fundar la Asociaci&oacute;n Colombiana de Ingenieros de Sistemas - ACIS en 1975, la cual a&uacute;n hoy permanece vigente y goza de plena salud.</p>     <p>Durante la entrevista que antecedi&oacute; esta Memoria, Amore mostro una copia del diploma de grado y caus&oacute; sorpresa que estuviera firmado por el actual rector Carlos Angulo Galvis, siendo de 1970; y no menos sorpresa caus&oacute; la explicaci&oacute;n del hecho: con el objetivo de crear un exposici&oacute;n del Museo Colombiano de Informatica -creado y dirigido por Alfredo Amore- en la feria Compuexpo de 1982, se presentaron junto a las piezas del museo, como curiosidad, los tres diplomas originales enmarcados de Caicedo, Escobar y Amore; con tal mala suerte de que al desmontar la exposici&oacute;n se rompieron los vidrios protectores y los diplomas quedaron embodegados a la merced de los ratones, quienes dieron buena cuenta de ellos. As&iacute;, en un acto especial Escobar, Caicedo y Amore tuvieron el honor de recibir un "segundo grado" cuando cumpl&iacute;an su aniversario 31, y un nuevo diploma, aunque sin la firma original de Francisco Pizano de Brigard y Carlos Amaya, sino firmado por Pablo Navas y por Carlos Angulo Galvis.</p>     <p>Por &uacute;ltimo, debe traerse a colaci&oacute;n un &uacute;ltimo hecho determinante de esta historia. Siendo Rodrigo Querub&iacute;n el de jefe de Ingenier&iacute;a El&eacute;ctrica y Electr&oacute;nica y Joaqu&iacute;n Oramas director del Centro de C&oacute;mputo, se propuso que el tercer programa m&aacute;s grande de la Facultad, despu&eacute;s de Industrial y Civil, tuviera presupuesto propio y una propia unidad administrativa. Se cre&oacute; entonces, en 1976, el Departamento de Ingenier&iacute;a de Sistemas y Computaci&oacute;n y Querub&iacute;n fue su primer director.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Un reto importante con el que tuvieron que enfrentarse el programa, la Facultad de Ingenier&iacute;a y la Universidad de los Andes, fuera de sus predios, fue convencer a la comunidad acad&eacute;mica del pa&iacute;s sobre la relevancia de esta nueva carrera, pues para muchos se trataba de un tema esot&eacute;rico: "En un Congreso de Facultades de Ingenier&iacute;a hecho por Acofi en Medell&iacute;n, en el cual presentamos el programa, fuimos duramente cuestionados por los asistentes y las directivas", recuerda Carlos Amaya [<a href="#r4">4</a>]. A pesar de las dudas que gener&oacute; y de un primer rechazo, se puede considerar que &eacute;ste fue un caso de &eacute;xito, pues muchas universidades del pa&iacute;s comenzaron a emular el programa de Uniandes: hoy en d&iacute;a hay m&aacute;s de 280 programas a lo largo y ancho de la naci&oacute;n y, adem&aacute;s, se ha creado una Red de Decanos y Directores de Ingenier&iacute;a de Sistemas y Afines - REDIS.</p>     <p>Ante la inevitable pregunta del impacto de los ingenieros de sistemas en estos 40 a&ntilde;os, responde Xavier Caicedo: "el impacto de la fundaci&oacute;n del programa en Uniandes fue una especie de bomba que hizo que el pa&iacute;s se modernizara r&aacute;pidamente en este aspecto, en comparaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n; adem&aacute;s, el inter&eacute;s por j&oacute;venes en esta carrera fue amplio. La Ingenier&iacute;a de Sistemas lo perme&oacute; todo y puede afirmarse que hoy todo depende de la Ingenier&iacute;a de Sistemas" [<a href="#r4">4</a>].</p> <hr size="1">     <p><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></p>     <p><b><a name="r1"></a>[1]</b> <i>Programa en Ingenier&iacute;a de Sistemas y Computaci&oacute;n (Proyecto).</i> Universidad de los Andes, Facultad de Ingenier&iacute;a. Noviembre de 1967.</p>     <p><b><a name="r2"></a>[2]</b> "Entrevista con Eduardo Aldana". Noviembre de 2010. Archivo <i>Revista de Ingenier&iacute;a</i>.</p>     <p><b><a name="r3"></a>[3] J. Aristizabal.</b> "Del 650 al 360: los primeros computadores de la Universidad de los Andes". <i>Revista de Ingenier&iacute;a</i>, No. 20, Noviembre de 2004, pp. 103-105.</p>     <p><b><a name="r4"></a>[4]</b> <i>"Entrevista con Carlos Amaya, Alfredo Amore, Xavier Caicedo y Francisco Rueda"</i>. Noviembre de 2010. Archivo <i>Revista de Ingenier&iacute;a</i>.</p>     <p><b><a name="r5"></a>[5]</b> <i>Universidad de los Andes: 40 a&ntilde;os, 1948-1988</i>. Bogot&aacute;: Universidad de los Andes, 1989.</p>     <p><b><a name="r6"></a>[6]</b> Departamento de Ingenier&iacute;a El&eacute;ctrica y Electr&oacute;nica, Universidad de los Andes. <i>Anecdotario - 1948 1998</i> -. Antonio Garc&iacute;a Rozo (editor). Bogot&aacute;: Universidad de los Andes, Colecci&oacute;n 50 a&ntilde;os.</p> </font>      ]]></body>
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