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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¡Supere el no! Cómo negociar con personas que adoptan posiciones inflexibles (2ª ed.)]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Nacional de Colombia Facultad de Ciencias Económicas ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p><b>        <center>     <font face="verdana" size="4">&iexcl;Supere el no! C&oacute;mo negociar con      personas que adoptan posiciones inflexibles (2&ordf; ed.)</font>    </center>   </b></p>     <p>        <center>     <img src="img/revistas/inno/v14n23/v14n23a17f1.gif">    </center> </p>     <p>&nbsp;</p>     <p>La evoluci&oacute;n de las sociedades y el desarrollo de los individuos est&aacute;n    estrechamente influenciados por sus decisiones e interacciones diarias. Desde    los primeros cient&iacute;ficos de la econom&iacute;a y pensadores de los aspectos    sociales ya se reconoc&iacute;a el papel de los intercambios mutuamente beneficiosos    como mecanismo para la consecuci&oacute;n de la armon&iacute;a social.</p>     <p> Por eso, conocer las posibles barreras a dichos procesos de intercambio &#8211;teniendo    en cuenta que las personas no solo intercambian bienes, sino tambi&eacute;n    ideas, sentimientos y otros elementos inmateriales&#8211; ha sido tema de investigaci&oacute;n    de muchos cient&iacute;ficos, con el fin de promover la ejecuci&oacute;n de    acuerdos que generalmente llegan a ser previsibles o eludibles. As&iacute;,    uno de los objetivos del estudio de los procesos de negociaci&oacute;n es contribuir    con la ejecuci&oacute;n de estos acuerdos.</p>     <p> El autor del libro posee amplia experiencia en el estudio y pr&aacute;ctica    de la negociaci&oacute;n, ha participado en procesos que van desde fusiones    de corporaciones o huelgas en minas de carb&oacute;n, hasta venganzas familiares    o guerras &eacute;tnicas en Rusia, Sud&aacute;frica y ex Yugoslavia. Es cofundador    del programa de negociaci&oacute;n de la Universidad de Harvard. Actualmente    es director del International Negociation Network, organismo que act&uacute;a    como intermediario neutral en negociaciones internacionales de gran complejidad,    cuyo director era el ex presidente de los Estados Unidos Jimmy Carter.</p>     <p> Grandes empresas del mundo han utilizado su asesor&iacute;a en casos de negociaci&oacute;n    y obtenido excelentes resultados, lo que ha conducido a que hoy por hoy William    Ury sea considerado como experto en la materia. La acogida de sus teor&iacute;as    es tal, que su libro S&iacute;, de acuerdo ha sido traducido a m&aacute;s de    veinte idiomas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> La propuesta del autor en este libro consiste en cambiar el concepto tradicional    de negociaci&oacute;n. As&iacute;, la negociaci&oacute;n no ser&aacute; considerada    un juego en el cual uno gana lo que el otro pierde, sino que pasar&aacute; a    ser un proceso que beneficie a los participantes de la negociaci&oacute;n.</p>     <p> Para esto, la negociaci&oacute;n debe ser entendida como un proceso cooperativo    de soluci&oacute;n de problemas, basado en la comprensi&oacute;n de los intereses    y a partir de dicha identificaci&oacute;n, por una parte, evitar una serie de    comportamientos que disuaden los acuerdos y, por otra, promover acciones que    incentiven el logro de los mismos.</p>     <p> Muy razonablemente el autor identifica un principio que debe ser fundamental:    &#8220;la cooperaci&oacute;n no significa el fin de la competici&oacute;n. El    camino que lleva del enfrentamiento a la cooperaci&oacute;n es la negociaci&oacute;n&#8221;    (Nota del autor a la segunda edici&oacute;n). Sobre este aspecto cabe recordar    la intuici&oacute;n de John Locke, aun en el siglo XVII, cuando afirmaba que    &#8220;Todos los hombres est&aacute;n dotados de la raz&oacute;n y la libertad    suficiente para conocer un orden del mundo que los lleva a cooperar por la preservaci&oacute;n    de sus intereses&#8221; <sup><a href="#1" name="s1">1</a></sup>. Es decir, desde    siempre, el ser social ha establecido acuerdos que lo beneficien. Si percibimos    el logro de esos acuerdos como una oportunidad para derrotar o competir con    el otro, es m&aacute;s probable que tengamos que conformarnos con resultados    sub&oacute;ptimos porque nuestra intransigencia y &aacute;nimo de competencia    nos limitan.</p>     <p> El autor enuncia que los impedimentos se dan en dos sentidos: a) los nuestros:    se deben restringir las posibles reacciones propias por una acci&oacute;n del    oponente y b) los del oponente: se deben disuadir emociones negativas, posiciones    y descontento de otros por acciones nuestras.</p>     <p> El libro describe las fallas en que frecuentemente incurrimos a la hora de    negociar cualquier tipo de acuerdo y presenta unas alternativas de comportamiento.</p>     <p> El esquema de negociaci&oacute;n es llamado &#8220;negociaci&oacute;n de penetraci&oacute;n&#8221;    y sugiere cinco acciones para preservar una negociaci&oacute;n. Estas son:</p>     <p> 1. No reaccione, suba al balc&oacute;n: significa que eventualmente nos debemos    apartar de nuestros impulsos y emociones naturales para pensar mejor el problema.    El primer paso de la negociaci&oacute;n de penetraci&oacute;n nos propone identificar    el tipo de juego que encaramos, las posibles t&aacute;cticas de nuestros oponentes,    nuestras debilidades y sobre todo comprender la importancia de darnos un tiempo    para pensar antes de tomar decisiones.</p>     <p> 2. No discuta, p&oacute;ngase al lado de su oponente: para esto debemos comprender    que &#8220;los hechos no son sino la percepci&oacute;n que tiene la gente de    ellos&#8221; y, por tanto, para vislumbrar mejor la situaci&oacute;n debemos    pensar c&oacute;mo est&aacute;n percibiendo los dem&aacute;s nuestras propuestas.    Esta secci&oacute;n, en mi opini&oacute;n, subraya uno de los puntos m&aacute;s    dif&iacute;ciles de la negociaci&oacute;n de penetraci&oacute;n porque implica    tres cosas: &#8220;escuchar, reconocer y acceder&#8221;. Distinguir entre la    persona y su comportamiento, cuando los comportamientos de otros nos irritan    no es tarea f&aacute;cil, como tampoco lo es reconocer el punto de vista del    otro sin considerarlo un acto de debilidad. Sin embargo, estos dos aspectos    se plantean como retos fundamentales para mejorar los procesos de negociaci&oacute;n.</p>     <p> 3. No rechace, replantee: cada dificultad debe ser vista como una oportunidad    si el problema es replanteado. Por eso formular las preguntas adecuadas, usar    un lenguaje corporal que no sea agresivo y reconsiderar las t&aacute;cticas    del otro se convierten en pautas imprescindibles al negociar, no s&oacute;lo    la situaci&oacute;n principal, sino tambi&eacute;n las reglas del juego dentro    de la negociaci&oacute;n.</p>     <p> 4. No presione: tienda un puente de oro. Cuando nos esforzamos por sacar adelante    un acuerdo podemos enfrentarnos a una serie de obst&aacute;culos que pueden    conducir al oponente a negarse a negociar. El autor explica cuatro obst&aacute;culos:    cuando la idea no es de &eacute;l, cuando tiene intereses insatisfechos, cuando    tiene temor de quedar mal por verse d&eacute;bil ante las personas que representa    y/o cuando cree que se logr&oacute; mucho en muy poco tiempo. Para cada obst&aacute;culo    propone una estrategia que lo evite. Estas estrategias son muy f&aacute;ciles    de llevar a la pr&aacute;ctica.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 5. No ataque: use el poder para educar. Este punto fue, en mi opini&oacute;n,    el m&aacute;s delicado de comprender. Por eso, creo que las frases que mejor    ilustran esta acci&oacute;n y que el autor cita en el libro son: &#8220;Ojo    por ojo y todos podemos acabar ciegos&#8221; (Gandhi) y &#8220;ganar cien victorias    en cien batallas no es el colmo de la habilidad. El colmo de la habilidad es    subyugar al enemigo sin luchar&#8221; (Sun Tzu). Conseguir que el oponente se    concentre en la resoluci&oacute;n del problema principal requiere una mezcla    entre presi&oacute;n (para hacerle comprender las consecuencias del desacuerdo)    y suavidad (para que la presi&oacute;n no se interprete como amenaza). El poder    no se debe concebir como el mecanismo para hacer arrodillar al oponente, sino    como una herramienta para hacer que entre en raz&oacute;n y coopere en la negociaci&oacute;n.</p>     <p> El libro invita a recapacitar sobre nuestro proceder cotidiano y a trazar    un camino que pueda llevarnos al logro de los acuerdos que favorecen nuestros    intereses. No obstante, lo percibo como un manual de negociaci&oacute;n que    presenta ejemplos ilustrativos de las estrategias planteadas, pero, que solo    se hace efectivo y muy &uacute;til en la medida en que nosotros los lectores    estemos en capacidad de recordar las sugerencias del autor en cada momento de    la negociaci&oacute;n.</p>     <p> Lograr esto es complicado &#8211;pero no imposible&#8211; porque requiere    un proceso de reflexi&oacute;n continua sobre nuestros actos e implica una serie    de sentimientos y cualidades con las que algunas personas no contamos, como    la paciencia, la tolerancia y la comprensi&oacute;n de acciones que podemos    percibir como agresivas o desafiantes por parte del oponentes, y esto se convierte    en la chispa que agota el logro de los acuerdos.</p>     <p> En el libro, la psicolog&iacute;a y la cultura de los negociadores son ejes    fundamentales. Unos y otros contamos con diferentes caracter&iacute;sticas dependiendo    del entorno en el cual nos hemos formado y de los acontecimientos en los que    hemos participado. Por eso el libro va dirigido a cualquier tipo de p&uacute;blico,    porque cada lector puede tomar de &eacute;l las sugerencias en las que considere    que est&aacute; fallando y tener presentes las que son su fuerte.</p>     <p> En s&iacute;ntesis, la negociaci&oacute;n de penetraci&oacute;n &#8220;no    se basa en ganarle a los oponentes, sino en ganarse a los oponentes&#8221;<sup><a href="#2" name="s2">2</a></sup>.    Adicionalmente, las discrepancias se deben resolver construyendo acuerdos entre    las partes, que sean favorables para todos, enmarcados en un ambiente amistoso    y de empat&iacute;a sin echar a perder relaciones valiosas.</p>     <p><b> <font face="verdana" size="3">Pi&eacute; deP&aacute;gina</font></b></p>     <p><a href="#s1" name="1">1</a> Adaptado de la conferencia Econom&iacute;a institucional    y constituci&oacute;n, Mauricio P&eacute;rez, Seminario de Econom&iacute;a Institucional.</p>     <p><a href="#s2" name="2">2</a> Sinopsis del libro publicada en <a href="http://www.gestion2000.com" target="blank">www.gestion2000.com/asp/alibrook.asp</a>.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"> <b>Andrea Paola Garc&iacute;a Ruiz</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Estudiante de Econom&iacute;a Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas    <br>   Universidad Nacional de Colombia     <br>   E-mail: <a href="mailto:apgarciar@unal.edu.co">apgarciar@unal.edu.co</a></p> </font>       ]]></body>
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