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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">     <p>    <br></p>     <p>    <br></p>     <p><font size="4"><b>       <center>     El mar: una opci&oacute;n de competitividad olvidada   </center> </b></font></p>     <p>    <br></p>     <p>Andr&eacute;s Alberto Mari&ntilde;o Ar&eacute;valo* y Diana Josefina Fern&aacute;ndez Villa</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>* Estudiantes de octavo y sexto semestre de Administraci&oacute;n de Empresas, respectivamente, Universidad Nacional de Colombia. Correos electr&oacute;nicos: <a href="mailto: aamarinoa@unal.edu.co">aamarinoa@unal.edu.co</a>, <a href="mailto: djfernandezv@unal.edu.co">djfernandezv@unal.edu.co</a></p>     <p><hr size="1" noshade></p>       <p><i>&#171;Primero estaba el mar. Todo estaba oscuro. No hab&iacute;a ni sol, ni luna, ni gente, ni animales, ni plantas. El mar estaba en todas partes. El mar era la madre, la madre no era gente, ni nada, ni cosa alguna. Ella era esp&iacute;ritu de lo que iba a venir y ella era presentimiento y memoria&#187;.</i></p>         <p> LEYENDA KOGUI </p>   </i></i>     <p>    <br></p>     <p><font size="3"><b>Introducci&oacute;n</b></font><a href="#1" name="f1">&#91;1&#93;</a></p>     <p> En el actual orden mundial se habla de globalizaci&oacute;n y de inserci&oacute;n de las econom&iacute;as nacionales en el mercado mundial, como una condici&oacute;n para el desarrollo de los pa&iacute;ses en general. Esta inserci&oacute;n trasciende los t&eacute;rminos de lo administrativo o lo econ&oacute;mico, y se&ntilde;ala la necesidad del estudio y an&aacute;lisis de aspectos pol&iacute;ticos, geogr&aacute;ficos, sociales y culturales, entre otros, que determinan y reflejan la complejidad de la sociedad contempor&aacute;nea en su conjunto.</p>     <p> Existe una clara tendencia a aplicar “f&oacute;rmulas” pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y administrativas para el aumento de la competitividad de las naciones. Sin embargo, dichas f&oacute;rmulas deben ser cuestionadas pues se aplican de una manera generalizada, sin un previo an&aacute;lisis del entorno y el ambiente que rodean al pa&iacute;s estudiado, lo cual degenera en un estancamiento &#150;en el mejor de los escenarios&#150; o en una disminuci&oacute;n de la competitividad.</p>     <p> En este orden de ideas, se ha reiterado un sinn&uacute;mero de veces la privilegiada ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica del pa&iacute;s, gracias al acceso a dos mares &#150;el Pac&iacute;fico y el Atl&aacute;ntico&#150;, lo cual constituye una ventaja que no s&oacute;lo le otorga una inserci&oacute;n privilegiada en los mercados m&aacute;s importantes del mundo, sino que le ofrece una buena cantidad de recursos explotables en un campo que a&uacute;n est&aacute;   relegado e inexplorado en la econom&iacute;a nacional.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Colombia ha olvidado una de sus principales ventajas para el desarrollo de una competitividad sostenible a lo largo del tiempo, que le permita contar con los suficientes elementos para sustentar su inserci&oacute;n en un mercado internacional, caracterizado por ser cada vez m&aacute;s competitivo y exigente. Lo anterior constituye un reto para aquellos que a&uacute;n no han sabido hacer una lectura adecuada de sus fortalezas.</p>     <p> Es pertinente entonces hacer un an&aacute;lisis m&aacute;s profundo al respecto, sin dejar de lado las dem&aacute;s ramas del conocimiento que de una u otra manera influencian nuestra disciplina, para hacerse a una visi&oacute;n integradora acerca de este tipo de problem&aacute;ticas y, a su vez, plantear soluciones aplicables en un contexto como el colombiano.</p>     <p>En la primera parte del trabajo se presentar&aacute;n unas herramientas conceptuales relacionadas con la competitividad en general y se considerar&aacute; la importancia del mar para el desarrollo de un pa&iacute;s. Posteriormente se examinar&aacute; el problema de la subutilizaci&oacute;n del mar en Colombia, haciendo un an&aacute;lisis en t&eacute;rminos de tama&ntilde;o y estableciendo una relaci&oacute;n de recursos explotados frente a recursos disponibles. Para ahondar en el estudio del problema, se abarcar&aacute; desde la perspectiva de infraestructura y acceso a los mercados internacionales &#150;v&iacute;a mar&iacute;tima&#150;, donde la competitividad ser&aacute; un tema permanente debido a la transversalidad del mismo en este trabajo. Para finalizar se propondr&aacute;n unas conclusiones, en las cuales se dejar&aacute;n planteados unos retos con miras a encontrar las soluciones adecuadas al problema.</p>     <p>    <br></p>     <p><font size="3"><b> Marco conceptual</b></font></p>     <p><b><i> Competitividad</i></b></p>     <p> La competitividad de las naciones no se puede entender como la suma de la competitividad de todas y cada una de sus industrias, como algunos err&oacute;neamente lo pueden considerar. La competitividad del sector productivo s&iacute; hace a un pa&iacute;s competitivo, pero dicho sector carecer&aacute; de competitividad de no estar soportado por una infraestructura y unas condiciones de entorno y ambiente caracter&iacute;sticas que permitan su desarrollo apropiado.</p>     <p> Debido a la confusi&oacute;n conceptual, es preciso definir clara y concisamente qu&eacute; se entiende por competitividad. Existen diferentes acepciones en torno al concepto. La intenci&oacute;n no es sesgarnos por una de las definiciones o desarrollos te&oacute;ricos, sino tomar los conceptos que se crean m&aacute;s adecuados para el presente an&aacute;lisis.</p>     <p> Michael Porter es reconocido como uno de los gur&uacute;s de la competitividad en el mundo, por lo cual es necesario analizar el concepto propuesto por &eacute;l, en el que es m&aacute;s importante su trasfondo que la definici&oacute;n como tal. Porter desarrolla el concepto en torno a variables de tipo micro y macro, al hablar de competitividad empresarial y competitividad de las naciones. Las variables micro de Porter se encuentran en el conocido <i>diamante de competitividad</i>, donde se analizan factores del ambiente que rodean a la organizaci&oacute;n, como el poder de negociaci&oacute;n de los competidores, el poder de negociaci&oacute;n de los clientes, la amenaza de entrada de nuevos competidores, la amenaza de entrada de productos o servicios sustitutivos y, en el centro, un an&aacute;lisis del sector, para estudiar la lucha entre los competidores actuales.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> En su texto <i>La ventaja competitiva de las naciones</i>, Porter (1990) estudia el entorno macro de la competitividad, analizando el papel de la econom&iacute;a y el ambiente generado por el Estado en la construcci&oacute;n de competitividad. Seg&uacute;n Porter (1999), “El Estado no puede crear sectores competitivos: s&oacute;lo pueden hacerlo las empresas”   (p. 192), con lo cual quiere decir que el Estado por s&iacute; solo no puede garantizar la existencia de la competitividad en los sectores productivos de la econom&iacute;a. Sin embargo, menciona que “la pol&iacute;tica que tiene &eacute;xito es la que crea un marco en el que las empresas puedan lograr ventaja competitiva, y no la que implica directamente al Estado en el proceso, excepto en naciones que est&aacute;n en el comienzo de su desarrollo” (p. 192).</p>     <p> A pesar del reconocimiento de Porter en los estudios referentes a competitividad, existen otras corrientes al respecto. Una de las alternativas te&oacute;ricas es la creada por autores como Jorg Meyer-Stamer, Messner Dirk, entre otros, del Instituto Alem&aacute;n de Desarrollo, con la elaboraci&oacute;n del concepto de competitividad sist&eacute;mica (Esser, 1996).</p>     <p> Este concepto surge en contraposici&oacute;n al de competitividad de Porter, quien asume que la competitividad es un asunto de las empresas y de un ambiente macroecon&oacute;mico favorable. Sin embargo, en la competitividad sist&eacute;mica se contemplan adicionalmente la creaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de medidas por parte de los gobiernos e instituciones no gubernamentales, encaminadas a la creaci&oacute;n y el fortalecimiento de la competitividad de las empresas.</p>     <p> La competitividad sist&eacute;mica incluye cuatro niveles anal&iacute;ticos &#150;macro, micro, meso y meta&#150; que afectan a las organizaciones en los planos local, regional, nacional y supranacional. Anal&oacute;gicamente, se podr&iacute;a hablar de un diamante de la competitividad sist&eacute;mica, a trav&eacute;s de la conjunci&oacute;n de los cuatro niveles anal&iacute;ticos.</p>     <p> El nivel macro se refiere a la existencia de pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas sanas y anticipables; el nivel micro, al dinamismo de las empresas, con formas propias de divisi&oacute;n del trabajo y cooperaci&oacute;n interempresarial; el nivel meso se basa en la existencia de pol&iacute;ticas sectoriales por parte de instituciones, tanto p&uacute;blicas como privadas, que tengan como objetivo crear estructuras competitivas y optimizar econom&iacute;as externas; y, por &uacute;ltimo, el nivel meta tiene que ver con la participaci&oacute;n en sistemas pol&iacute;tico-sociales (Messner, 1993, citado en Rojas, 2002).</p>     <p> Como se se&ntilde;al&oacute;, para el presente estudio es conveniente tomar elementos de las posiciones existentes, sin sesgarse por uno de manera exclusiva. No obstante, el concepto de competitividad sist&eacute;mica resulta mucho m&aacute;s complejo e integrado, lo cual lo hace m&aacute;s &uacute;til por la mayor conjunci&oacute;n de elementos y variables que afectan el entorno competitivo en todos sus niveles.</p>     <p> La competitividad suele ser medida por distintos organismos internacionales para dar un referente a los pa&iacute;ses. Algunos de los indicadores propuestos, basados en el enfoque de competitividad sist&eacute;mica, son el de la Cepal, la OCDE y el Foro Econ&oacute;mico Mundial, siendo este &uacute;ltimo el m&aacute;s reconocido y de mayor importancia.</p>     <p> El Indicador del Foro Econ&oacute;mico Mundial emplea dos enfoques complementarios para la medici&oacute;n de los niveles de competitividad de un pa&iacute;s: <i>el &iacute;ndice de competitividad para el crecimiento</i> (GCI) y el <i>&iacute;ndice de competitividad para los negocios</i> (BCI).</p>     <p> El GCI se desglosa en tres factores de an&aacute;lisis: tecnolog&iacute;a, ambiente macroecon&oacute;mico e instituciones p&uacute;blicas. Por su parte, el BCI se descompone en dos grandes categor&iacute;as: operaciones y estrategias de las empresas, y condiciones de factores. Esta &uacute;ltima categor&iacute;a mide los niveles de infraestructura f&iacute;sica del pa&iacute;s.</p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br></p>     <p><font size="3"> La importancia del mar</font></p>     <p> El mar ha sido considerado a lo largo de la historia como un gestor y motor de crecimiento de gran cantidad de civilizaciones, sociedades y naciones, debido a las innumerables ventajas que ofrece, as&iacute; como por el reconocimiento de su importancia por parte del hombre y su intenci&oacute;n de utilizar a su favor dichas ventajas. El mar constituye cerca del 70% de la superficie del planeta Tierra, por lo cual debe ser analizado con un mayor detenimiento.</p>     <p> Las tres ventajas a las cuales se hace referencia al hablar del mar son (Urrutia, 1999)</p>     <p>&#8226; Fuente de recursos</p>     <p>&#8226; Puerta de acceso al mercado internacional</p>     <p>&#8226; Mecanismo de relaci&oacute;n con otras sociedades</p>     <p>    <br></p>     <p><b><i> El mar como fuente de recursos</i></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> El hombre, en su continua b&uacute;squeda de recursos que le permitan su subsistencia, se ha encontrado con el mar, que le ha abierto un gran n&uacute;mero de posibilidades para el logro de sus objetivos de desarrollo y construcci&oacute;n de sociedad, pues le ofrece un acceso considerable &#150;mas no ilimitado&#150; a recursos vivos, de gran valor alimenticio, siendo pieza fundamental del desarrollo humano. “Aproximadamente 90 millones de toneladas de pescado fueron producidas en 1994, de las cuales 82 millones de toneladas provienen de la pesca marina (FAO, 1997); se estima que aproximadamente 9,5 billones de personas, la mayor&iacute;a en pa&iacute;ses en v&iacute;a de desarrollo, dependen del pescado como primera fuente de alimento y que el 16% de la prote&iacute;na animal que consume la humanidad es proveniente de esta misma fuente de alimento (WRI, 1997)” (Comisi&oacute;n Colombiana del Oc&eacute;ano).</p>     <p> Adem&aacute;s, el avance de las tecnolog&iacute;as en la sociedad moderna ha permitido una exploraci&oacute;n m&aacute;s profunda de los recursos que el mar tiene para ofrecernos, dejando atr&aacute;s la concepci&oacute;n del mar como una fuente de recursos vivos, gracias a la existencia de recursos no vivos.</p>     <p> El mar es una gran fuente de recursos, que en ning&uacute;n momento deben considerarse como inagotables. En su conservaci&oacute;n entran en juego cantidad de variables, que han obligado a los Estados a unirse en torno a pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n y conservaci&oacute;n de los recursos marinos, pues la explotaci&oacute;n inadecuada y excesiva ha ocasionado da&ntilde;os irreversibles.</p>     <p> Cabe destacar que el mar no s&oacute;lo ha servido como fuente de recursos, sino como un medio regulador del planeta, pues el oc&eacute;ano permite controlar la temperatura de la superficie terrestre, adem&aacute;s de absorber el CO2 de la atm&oacute;sfera y producir ox&iacute;geno, almacenar nutrientes y regular las aguas, cumpliendo una funci&oacute;n ignorada en muchas ocasiones por el hombre: la conservaci&oacute;n del planeta Tierra.</p>     <p>    <br></p>     <p><b><i> Puerta de acceso al mercado internacional</i></b></p>     <p> El mar ha servido para el desarrollo de las econom&iacute;as en el mundo; fue parte activa en el origen del comercio internacional. Desde que las antiguas civilizaciones se empezaron a relacionar con otras sociedades mediante el intercambio de productos, el mar ha venido consolid&aacute;ndose como un actor de primer orden en la historia del comercio internacional y su actual desarrollo.</p>     <p> El comercio mar&iacute;timo ha sido uno de los principales medios de intercambio comercial en el mundo, ante la inexistencia de v&iacute;as capaces de igualar sus alcances y ventajas, que adem&aacute;s han permitido el enriquecimiento y crecimiento de las sociedades.</p>     <p> Gracias al surgimiento y consolidaci&oacute;n del comercio mar&iacute;timo se han creado y consolidado grandes urbes alrededor del mar en todo el mundo: “M&aacute;s del 50% de la poblaci&oacute;n mundial (tres mil doscientos millones de personas) vive actualmente a 200 km de las l&iacute;neas de costa y dos tercios de la humanidad a 400 km, siendo por lo tanto dependientes directa o indirectamente de aquella. Las proyecciones indican que para el a&ntilde;o 2025, 500 millones de personas m&aacute;s, podr&iacute;an trasladarse a dichas zonas. (Hinrichsen, 1998)” (citado en Comisi&oacute;n Colombiana del Oc&eacute;ano).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Este desarrollo urbano al lado del mar ha permitido la creaci&oacute;n de ciudades y regiones que han surgido dependientes de &eacute;l, adem&aacute;s de la construcci&oacute;n de ciudades desarrolladas como centros de convergencia cultural, debido a la influencia constante que reciben de otras culturas, con el mar como mecanismo de relaci&oacute;n con otras sociedades, tema que se tratar&aacute; a continuaci&oacute;n.</p>     <p>    <br></p>     <p><b><i> El mar: un mecanismo de relaci&oacute;n con otras sociedades</i></b></p>     <p> En 1492, los espa&ntilde;oles llegaron a Am&eacute;rica en tres carabelas despu&eacute;s de un largo viaje en busca de las Indias. Al arribar, se encontraron con una cultura completamente diferente e inusual. As&iacute;, se origin&oacute; en nuestro continente la relaci&oacute;n de diferentes culturas por medio del mar.</p>     <p> Un ejemplo de la importancia del mar &#150;entendido como mecanismo de relaci&oacute;n&#150; en la construcci&oacute;n de culturas es la &eacute;poca del colonialismo, cuando se intercambiaron costumbres, en unos casos, y se impusieron muchas, en otros.</p>     <p> El mar no s&oacute;lo ha cumplido la funci&oacute;n de puente comercial, tambi&eacute;n ha sido un canal facilitador de intercambio cultural, que ha llevado ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas, religiones, costumbres, entre muchas otras, de un lado al otro, enriqueciendo sobre todo a las ciudades ubicadas a sus orillas.</p>     <p> Analizado el mar y su importancia para la sociedad, se examinar&aacute; el caso espec&iacute;fico de Colombia. &iquest;C&oacute;mo ha aprovechado el acceso al mar y qu&eacute; problemas o beneficios le ha reportado dicha utilizaci&oacute;n?</p>     <p>    <br></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b> Planteamiento del problema</b></font></p>     <p> Colombia no ha tenido una buena ubicaci&oacute;n en los <i>rankings</i> de competitividad a lo largo del tiempo, evidenciando las numerosas falencias del pa&iacute;s en torno a la competitividad. En el Ranking de Competitividad Global del Foro Econ&oacute;mico Mundial 2004-2005 para la categor&iacute;a de competitividad para los negocios (BCI), Colombia ocupa el puesto 58 entre 103 pa&iacute;ses (<a href="#t1">tabla 1</a>).</p>      <p><a name="t1">    <br></a></p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v16n27/27a08t1.jpg"></center></p>     <p> Como se puede observar en la tabla, Colombia ocupa un puesto en la mitad de la clasificaci&oacute;n, tanto a nivel mundial como respecto a los dem&aacute;s pa&iacute;ses latinoamericanos. Sin embargo, en la mayor&iacute;a de estos pa&iacute;ses, incluyendo a Colombia, se ve una tendencia a perder posiciones.</p>     <p>Como se sabe, el BCI tiene muy en cuenta el factor de competitividad en t&eacute;rminos de infraestructura del pa&iacute;s. Una explicaci&oacute;n para el descenso de Colombia en los &iacute;ndices de competitividad se encuentra en la tendencia generalizada de los pa&iacute;ses en el mundo a hacer inversiones en infraestructura para adecuarla a las necesidades de los mercados internacionales y en t&eacute;rminos de inserci&oacute;n en los mismos.</p>     <p> Al contrario de dicha tendencia, Colombia realiza inversiones en infraestructura de una manera t&iacute;mida e incipiente y, en muchos casos, de forma inadecuada, pues las inversiones se hacen aislada e independientemente, mas no de un modo integrado, que permita crear una infraestructura conectada y al servicio de los sectores productivos.</p>     <p> Por ejemplo, se realizan obras de adecuaci&oacute;n de algunas v&iacute;as y de remodelaci&oacute;n en el Aeropuerto El Dorado de Bogot&aacute;, mientras los puertos mar&iacute;timos se tienen completamente olvidados, ignorando la importancia estrat&eacute;gica del comercio mar&iacute;timo internacional, sobre todo cuando Colombia tiene una posici&oacute;n envidiable con acceso a los Oc&eacute;anos Pac&iacute;fico y Atl&aacute;ntico.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No s&oacute;lo se ha ignorado la posici&oacute;n estrat&eacute;gica del mar en t&eacute;rminos de competitividad para el sector exportador del pa&iacute;s, sino que se han olvidado los recursos &#150;vivos y no vivos&#150; que el mar tiene para ofrecernos, con miras a consolidar un nuevo sector productivo, que sea competitivo y que surja como una alternativa a los sectores tradicionales de la econom&iacute;a colombiana, que ya no rinden los mismos dividendos que ofrec&iacute;an en sus &eacute;pocas de bonanza.</p>     <p>    <br></p>     <p><font size="3"><b> Colombia, de espalda al mar</b></font></p>     <p> Colombia se ha caracterizado por ser uno de los pa&iacute;ses con mayor biodiversidad en el mundo, ubic&aacute;ndose en los primeros lugares de dicha clasificaci&oacute;n. Es uno de los pocos pa&iacute;ses con acceso a la totalidad de los pisos t&eacute;rmicos, as&iacute; como a dos oc&eacute;anos: el Atl&aacute;ntico y el Pac&iacute;fico, como se puede observar en el <a href="#g1">gr&aacute;fico 1</a>.</p>     <p><a name="g1">    <br></a></p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v16n27/27a08g1.jpg"></center></p>     <p> Respecto al Mar Caribe, Colombia posee una extensi&oacute;n de mar territorial de 658.000 km&sup2; aproximadamente, mientras que en el Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico cuenta con cerca de 330.000 km&sup2;, para un total de cerca de 998.000 km&sup2;.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> De acuerdo con lo anterior, se puede decir que Colombia es un pa&iacute;s con un territorio 50% mar&iacute;timo, pues la extensi&oacute;n terrestre se aproxima a 1.141.748 km&sup2;, lo cual da cuenta de la importancia del mar para el pa&iacute;s<a href="#2" name="f2">&#91;2&#93;</a>.</p>     <p> Gracias a la amplia superficie mar&iacute;tima con que se cuenta, los recursos all&iacute; existentes son incalculables, si se considera que son aguas de gran riqueza no s&oacute;lo pesquera, sino tambi&eacute;n mineral. Sin embargo, hasta el momento, dichos recursos no han sido explotados por diversos motivos que han llevado a un desaprovechamiento de la riqueza mar&iacute;tima que se posee.</p>     <p> El olvido de las regiones cercanas a los mares, ligado a la d&eacute;bil inversi&oacute;n que se observa en &eacute;stas, as&iacute; como la “centralizaci&oacute;n” de los procesos econ&oacute;micos, entre muchos otros factores, han conducido a una subexplotaci&oacute;n de los recursos pertenecientes a nuestros mares, perdi&eacute;ndose innumerables oportunidades en los mercados internos y externos.</p>     <p> Los dos mares, adem&aacute;s de las ventajas anteriormente enunciadas, le dan al pa&iacute;s una posici&oacute;n geopol&iacute;tica envidiable, que hasta el momento ha sido poco o nulamente explotada, debilitando las conexiones que dicha ubicaci&oacute;n facilitar&iacute;a con Oriente y Occidente.</p>     <p>Esta falta de visi&oacute;n con respecto al mar se refleja en que la primera ciudad industrial del pa&iacute;s se encuentra situada a casi 1.000 km de los principales puertos del Caribe y a casi 500 km del Pac&iacute;fico (Avella, 2003, p. 219).</p>     <p>    <br></p>     <p><b><i> Desaprovechamiento geogr&aacute;fico y econ&oacute;mico del mar</i></b></p>     <p> Adem&aacute;s del desconocimiento de la privilegiada posici&oacute;n que nos otorga el mar, tambi&eacute;n se ha ignorado lo que econ&oacute;micamente puede representar, no s&oacute;lo en t&eacute;rminos de conexi&oacute;n con el mundo y el mercado internacional, sino desde un punto de vista econ&oacute;mico de explotaci&oacute;n de los recursos vivos y minerales que all&iacute; se encuentran. En la <i><a href="#t2">tabla 2</a></i> se puede observar la dimensi&oacute;n de dicha situaci&oacute;n, donde se relacionan los recursos disponibles, su potencial y explotaci&oacute;n en la actualidad.</p>      <p><a name="t2">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br></a></p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v16n27/27a08t2.jpg"></center></p>     <p>En el caso del Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico se tiene un potencial total de 111.365 toneladas dispuestas para la explotaci&oacute;n econ&oacute;mica, de las cuales s&oacute;lo se aprovechan 10.230, para un porcentaje de explotaci&oacute;n de tan s&oacute;lo el 9,19%. Lo anterior indica que se est&aacute; desaprovechando cerca de un 90,81% del potencial del Atl&aacute;ntico, con lo que se est&aacute;n dejando de percibir ingresos significativos a nivel regional y nacional.</p>     <p> Sin embargo, el caso del Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico no es tan cr&iacute;tico como el observado en el Atl&aacute;ntico, ya que se cuenta con un potencial de explotaci&oacute;n de 209.450 toneladas, de las cuales se aprovecha actualmente un 27,18%, equivalente a 56.940 toneladas al a&ntilde;o. Queda un remanente de 152.510 toneladas, que bien podr&iacute;an ayudar en el desarrollo de las atrasadas regiones del Pac&iacute;fico ubicadas en la zona costera y de sus respectivos departamentos.</p>     <p>    <br></p>     <p><b><i> Bajo nivel cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico</i></b></p>     <p> A&uacute;n no es posible establecer de una manera certera la subexplotaci&oacute;n de los recursos marinos en Colombia, pues las investigaciones son todav&iacute;a muy superficiales y no aportan mucho a la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas claras, conducentes a corregir los problemas que se evidencian en este campo de la econom&iacute;a.</p>     <p> La subexplotaci&oacute;n es causada, en cierta medida, por el bajo nivel de investigaci&oacute;n existente respecto a los recursos con los que se cuenta en la actualidad, pues en Colombia no se han incentivado centros de investigaci&oacute;n relacionados con los recursos marinos. Un claro ejemplo de este fen&oacute;meno es que no existe un inventario sobre los recursos no vivos que existen en el pa&iacute;s.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Este bajo nivel de investigaci&oacute;n es ocasionado en gran proporci&oacute;n por el bajo nivel tecnol&oacute;gico disponible para la investigaci&oacute;n de recursos, debido al exiguo porcentaje presupuestal destinado a este rubro. Se ignora as&iacute; que de la investigaci&oacute;n y el conocimiento de los recursos marinos del pa&iacute;s depende el trazado y elaboraci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de explotaci&oacute;n.</p>     <p> A su vez, el desconocimiento de los recursos impide que los sectores industriales encargados de su explotaci&oacute;n adec&uacute;en su infraestructura tecnol&oacute;gica y su maquinaria de acuerdo con las condiciones, lo que genera en algunos casos una explotaci&oacute;n inapropiada e insuficiente.</p>     <p> Existen pocas instituciones dedicadas a investigar los recursos marinos de Colombia, como la Comisi&oacute;n Colombiana del Oc&eacute;ano, el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder) y el Ej&eacute;rcito Nacional, a trav&eacute;s de la Naval, entre otras. Sin embargo, ninguna de las instituciones dedicadas al estudio del mar cuenta con una pol&iacute;tica de investigaci&oacute;n a largo plazo, con un presupuesto adecuado a las necesidades.</p>     <p>    <br></p>     <p><b><i> Bajo nivel cultural y educativo</i></b></p>     <p> Los bajos niveles de difusi&oacute;n y de informaci&oacute;n entre la poblaci&oacute;n colombiana respecto a los recursos marinos han producido un manejo inadecuado de todo aquello que el mar puede entregar. Desde la explotaci&oacute;n de los recursos hasta su utilizaci&oacute;n.</p>     <p> En Colombia no existe una pol&iacute;tica clara de formaci&oacute;n de las personas implicadas en el proceso de explotaci&oacute;n de los recursos, como pescadores artesanales, industrias pesqueras, petroleras, entre muchas otras. Esto ha implicado graves problemas, pues el desconocimiento de los recursos pesqueros ha causado la subexplotaci&oacute;n de algunos y la sobreexplotaci&oacute;n de otros.</p>       <p><i> No se ha explotado el potencial de pesca de dorado, estimada en 30.000 toneladas al a&ntilde;o; o de peces demersales, en unas 15 mil; o de carduma, en 30 mil; o de plumuda, en 15 mil (estas dos muy utilizadas en la industria de harina de pescado); o de atunes de pesca artesanal (barrilete o aleta amarilla), en 45 mil, o de calamares, en 2.000, y jaibas, en 3.000 toneladas. Mientras tanto, acabamos con el camar&oacute;n y el tibur&oacute;n. </i>    <br>   (<i>El Tiempo</i>, 18/03/2005, Editorial)</p> <font face="Verdana" size="2">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La explotaci&oacute;n inadecuada de los recursos marinos, desnuda otra falencia de Colombia respecto al mar: la ausencia de una legislaci&oacute;n adecuada. Las leyes respecto al mar en Colombia deber&iacute;an ser producto de un an&aacute;lisis estructural de fondo y no de situaciones coyunturales de forma.</p>     <p> Las leyes existentes referentes al mar est&aacute;n aisladas y desarticuladas. S&oacute;lo hasta 1990, con la Ley 13 del 15 de enero, se cre&oacute; un Estatuto General de Pesca y, junto a &eacute;ste, el Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura (INPA) que orient&oacute; su gesti&oacute;n hacia el ordenamiento, investigaci&oacute;n y fomento de la actividad, aunque con profundas debilidades institucionales. Ambos institutos fueron adscritos al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, que ha conservado su rol como rector de la pol&iacute;tica pesquera.</p>     <p> Sin embargo, el INPA fue liquidado mediante el Decreto 1293 de mayo 21 de 2003, en el marco de la pol&iacute;tica de renovaci&oacute;n de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, y sus funciones fueron transferidas al Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder), creado con el Decreto 1300 en la misma fecha. En el Incoder fue creada la Subgerencia de Pesca y Acuicultura, que asumi&oacute; las funciones del extinto INPA.</p>     <p> No existen leyes que planteen una explotaci&oacute;n adecuada y controlada de los recursos, adem&aacute;s de vincularlas con pol&iacute;ticas de desarrollo sostenible, con el objetivo de salvaguardar los ecosistemas. Las pocas leyes que se tienen fracasan en su aplicaci&oacute;n, debido al escaso control sobre la actividad pesquera, lo cual conduce a una explotaci&oacute;n inadecuada de los recursos.</p>     <p> Sumado a la explotaci&oacute;n inadecuada de los recursos, que terminan por devastar los ecosistemas, existe una lamentable presencia de embarcaciones extranjeras no autorizadas, que explotan los recursos de los mares colombianos de una manera igualmente inadecuada y sin ning&uacute;n tipo de control. Esto se debe a una debilidad institucional que permea diferentes esferas de una sociedad donde se crean leyes, pero no existen mecanismos eficientes que garanticen su correcta aplicaci&oacute;n.</p>     <p> A pesar de las debilidades notorias en torno a la regulaci&oacute;n de los recursos marinos de Colombia, en el pa&iacute;s no existe una preocupaci&oacute;n al respecto, pues para los colombianos los productos del mar no hacen parte de sus alimentos predilectos, a pesar del acceso que se tiene a ellos.</p>     <p> Lamentablemente, el consumo de pescado en Colombia es muy limitado, cuyo consumo per c&aacute;pita es de solo 6 kilos. En Espa&ntilde;a, por ejemplo, es de 25 kilos. Esto genera que la explotaci&oacute;n de pescado en los mares colombianos no haga parte de la dieta de los colombianos, pues debido a la pesca ilegal e indiscriminada de nuestros recursos, &eacute;stos terminan en lugares como Hong Kong. All&iacute;, una sopa de aleta de tibur&oacute;n se vende por 450 d&oacute;lares en los mejores restaurantes y un at&uacute;n de buen tama&ntilde;o puede costar 3.000 d&oacute;lares, pues sus compradores saben que fileteado valdr&aacute; varias veces ese precio.</p>     <p> A lo anterior se suma el problema de la contaminaci&oacute;n, derivado de la profunda ignorancia en torno a conservaci&oacute;n de los recursos. La contaminaci&oacute;n es un arma “silenciosa” que va destruyendo lentamente los ecosistemas y no existen planes gubernamentales o estatales de concientizaci&oacute;n sobre esta problem&aacute;tica.</p>     <p> Las brigadas de limpieza, realizadas por organizaciones ecologistas en los mares colombianos, dan cuenta de la cantidad de basura que se arroja a los mares. En cada jornada se extraen cantidades de basura cercanas a las 5 toneladas, siendo un peque&ntilde;o reflejo de lo que en realidad sucede, pues estas cifras corresponden a un &aacute;rea cercana a las costas, por lo tanto se desconoce la contaminaci&oacute;n que hay mar adentro.</p>     <p> Sin embargo, los esfuerzos en educaci&oacute;n no pueden ni deben concentrarse &uacute;nicamente en las poblaciones que habitan cerca de los mares. Para el caso de Colombia, los r&iacute;os son contaminados a lo largo de su recorrido hacia el mar, depositando todos estos desechos en &eacute;l, tal como ocurre con el R&iacute;o Magdalena.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Todos estos factores menguan la capacidad del pa&iacute;s para aprovechar los recursos existentes y no ofrecen una base legislativa, institucional y educativa que permita construir un sector productivo competitivo y fuerte en torno al mar.</p>     <p>    <br></p>     <p><b><i> D&eacute;bil infraestructura</i></b></p>     <p> Como se mencion&oacute; en el marco conceptual, el mar ha servido hist&oacute;ricamente como impulsor del comercio internacional de las naciones. Por esto es importante analizar los flujos de comercio que se presentan a trav&eacute;s de los puertos mar&iacute;timos colombianos y cu&aacute;l es su impacto en la econom&iacute;a nacional, as&iacute; como examinar la situaci&oacute;n de los puertos existentes.</p>     <p>La ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica colombiana le permite acceder a una gran cantidad de mercados, pues por el Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, Colombia tiene acceso a mercados del Cono Sur latinoamericano (Chile, Argentina) y a los pa&iacute;ses de la Cuenca del Pac&iacute;fico, que constituyen uno de los mercados m&aacute;s grandes a nivel mundial. Por el Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, se tiene acceso a mercados de Centroam&eacute;rica, Norteam&eacute;rica, Europa y &Aacute;frica, por lo cual Colombia tiene una ventaja potencial en cuanto a accesibilidad a mercados se refiere.</p>     <p> Sin embargo, a pesar de los niveles de mercanc&iacute;a movilizada a trav&eacute;s de los puertos, la inversi&oacute;n en &eacute;stos no es lo suficientemente significativa con respecto a las cifras globales para infraestructura en Colombia, como se puede observar en las <i>tablas <a href="#t3">3</a></i> y <i><a href="#t4">4</a></i>.</p>      <p><a name="t3">    <br></a></p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><img src="/img/revistas/inno/v16n27/27a08t3.jpg"></center></p>      <p><a name="t4">    <br></a></p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v16n27/27a08t4.jpg"></center></p>     <p>Como se puede ver en las anteriores tablas, el comercio exterior colombiano se basa principalmente en el transporte mar&iacute;timo, con una carga movilizada de 87.399.815,8 toneladas, para un porcentaje de 96,2% de las exportaciones y un 89,7% de las importaciones.</p>     <p> Sin embargo, en la <i><a href="#t4">tabla 4</a></i> se puede observar c&oacute;mo el porcentaje ha disminuido en el &uacute;ltimo decenio como una constante, pues, para el caso de las exportaciones, se pas&oacute; de un 96,9% a un 96,2%, y para el de las importaciones de un 91,3% a un 89,7%. A pesar de ser reducciones poco significativas, se han venido dando de manera continua, y puede llegar a afectar el flujo de mercanc&iacute;as que circula a trav&eacute;s de los puertos colombianos.</p>     <p> Lo m&aacute;s grave es que este descenso parece ser reflejo de los bajos niveles de inversi&oacute;n por parte de los gobiernos departamentales y nacional, pues el comercio exterior crece significativamente, mientras que la infraestructura no se adec&uacute;a a las nuevas necesidades y requerimientos.</p>     <p> Las <i>tablas <a href="#t5">5</a></i> y <i><a href="#t6">6</a></i> muestran los niveles de inversi&oacute;n en infraestructura para los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os, desglosados en sus cinco componentes: carreteras, transporte fluvial, ferroviario, a&eacute;reo y mar&iacute;timo.</p>      <p><a name="t5">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br></a></p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v16n27/27a08t5.jpg"></center></p>      <p><a name="t6">    <br></a></p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v16n27/27a08t6.jpg"></center></p>     <p>Como se puede observar en estas tablas, la inversi&oacute;n en infraestructura para el transporte mar&iacute;timo ha disminuido ostensiblemente desde 1994 hasta 2004, pues se ha reducido la inversi&oacute;n en un 60% aproximadamente. A pesar de tener a su cargo m&aacute;s del 90% del comercio exterior colombiano, recibe el porcentaje m&aacute;s bajo en inversi&oacute;n de infraestructura.</p>     <p>Esto s&oacute;lo demuestra una inconsistencia y ausencia de pol&iacute;ticas coherentes en cuanto a infraestructura y comercio exterior, pues se invierte m&aacute;s en el transporte ferroviario, que en la actualidad no tiene ning&uacute;n peso en el comercio del pa&iacute;s. Mientras tanto, la infraestructura de puertos mar&iacute;timos ha tenido una reducci&oacute;n presupuestal de cerca 1.228.326.000 para mejoras y adecuaciones.</p>     <p> Ante esta situaci&oacute;n se impone un reto bastante serio, pues es necesario adecuar la infraestructura de acuerdo con el aparato y las necesidades del sector productivo del pa&iacute;s, as&iacute; como con los requerimientos del mercado internacional, pues la infraestructura est&aacute; qued&aacute;ndose obsoleta, frente a los retos que se imponen como el Tratado de Libre Comercio, entre otros.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <br></p>     <p><font size="3"><b> Conclusiones</b></font></p>     <p>&#8226; Existe un alto nivel de subexplotaci&oacute;n de la gran mayor&iacute;a de recursos marinos en Colombia.</p>     <p>&#8226; La mayor&iacute;a de recursos son extra&iacute;dos de manera ilegal por embarcaciones extranjeras, de tal manera que no se est&aacute;n aprovechando los recursos que son explotados en territorio colombiano.</p>     <p>&#8226; No existe un nivel de investigaci&oacute;n adecuado, que permita conocer certeramente los recursos existentes en el mar.</p>     <p>&#8226; Existen elevados niveles de ignorancia respecto al mar, sus recursos y sus formas de explotaci&oacute;n.</p>     <p>&#8226; La legislaci&oacute;n existente es d&eacute;bil, inadecuada y poco estructurada de acuerdo con las necesidades reales del sector.</p>     <p>&#8226; Se presenta una oportunidad &uacute;nica de construir y potenciar un sector productivo de grandes magnitudes en torno a los recursos que el mar ofrece.</p>     <p>&#8226; Es urgente y necesario realizar inversi&oacute;n en infraestructura en las regiones aleda&ntilde;as al mar.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#8226; Para elevar la competitividad de Colombia, es obligatorio aprovechar las ventajas inigualables que el mar ofrece.</p>     <p>    <br></p>     <p><font size="3"><b>Pie de p&aacute;gina </b></font></p>     <p><a href="#f1" name="1">&#91;1&#93;</a> Esta ponencia es resultado de una investigaci&oacute;n realizada durante el segundo semestre de 2005, en el Seminario Problemas Cr&iacute;ticos Colombianos, dirigido por el profesor Pedro Amaya. Ocup&oacute; el primer lugar en VII Congreso Nacional de Estudiantes de Administraci&oacute;n, realizado los d&iacute;as 17 y 18 de noviembre de 2005, en la Pontificia Universidad Javeriana en la ciudad de Cali.</p>     <p><a href="#f2" name="2">&#91;2&#93;</a> Fuente: Pol&iacute;tica nacional ambiental para el desarrollo sostenible de los espacios oce&aacute;nicos y las zonas costeras e insulares de Colombia. MinAmbiente, Direcci&oacute;n General de Ecosistemas.</p>     <p>    <br></p>     <p><font size="3"><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b></font></p>     <!-- ref --><p>Avella, F. (2003). <i>El mundo marino de Colombia. Investigaci&oacute;n y desarrollo de territorios olvidados</i>. Bogot&aacute;: Unibiblos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000182&pid=S0121-5051200600010000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Esser, K. et al. (1996). Competitividad sist&eacute;mica. Nuevo desaf&iacute;o para las empresas y la pol&iacute;tica. <i>Revista de la Cepal</i>, 59.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000183&pid=S0121-5051200600010000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Ministerio de Transporte. Anuario Estad&iacute;stico 2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000184&pid=S0121-5051200600010000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Montenegro, S. &amp; Steiner, R. (2002). <i>Propuestas para una Colombia competitiva</i>. Bogot&aacute;: Alfaomega.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000185&pid=S0121-5051200600010000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Porter, M. (1999). <i>Ser competitivo. Nuevas aportaciones y conclusiones</i> (11ª ed.). Bilbao: Deusto.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000186&pid=S0121-5051200600010000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> ______ (1990). The competitive advantage of Nations. <i>Harvard Business Review</i>, 4º   trimestre.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000187&pid=S0121-5051200600010000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Rojas L., G. (2002). <i>Conceptualizaci&oacute;n y m&eacute;todos para la competitividad internacional</i>. Cali: Ed. Universidad Santiago de Cali.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000188&pid=S0121-5051200600010000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Superintendencia de Puertos y Transportes. Anuario Consolidado 2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000189&pid=S0121-5051200600010000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Urrutia B., P. (1999). <i>El Control del mar en el siglo XXI. Sus caracter&iacute;sticas tradicionales y su posible evoluci&oacute;n</i>. Disponible en: <a href="http://www.revistamarina.cl/revistas" target="_blank">http://www.revistamarina.cl/revistas</a>, <a href="http://www.cambiocultural.com.ar" target="_blank">www.cambiocultural.com.ar</a>, <a href="http://www.colombiacompite.gov.co" target="_blank">www.colombiacompite.gov.co</a>, <a href="http://www.dane.gov.co" target="_blank">www.dane.gov.co</a>, <a href="http://www.incoder.gov.co" target="_blank">www.incoder.gov.co</a>, <a href="http://www.weforum.org" target="_blank">www.weforum.org</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000190&pid=S0121-5051200600010000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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