<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0121-5051</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Innovar]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Innovar]]></abbrev-journal-title>
<issn>0121-5051</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Facultad de Ciencias Económicas. Universidad Nacional de Colombia.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0121-50512007000100010</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Depreciación probabilística y sus implicaciones para la depreciación de grupos]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ijiri]]></surname>
<given-names><![CDATA[Yuji]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kaplan]]></surname>
<given-names><![CDATA[Robert]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>17</volume>
<numero>29</numero>
<fpage>171</fpage>
<lpage>183</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0121-50512007000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0121-50512007000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0121-50512007000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>       <center>     <font size="4"><b>Depreciaci&oacute;n probabil&iacute;stica     y sus implicaciones para     la depreciaci&oacute;n de grupos</b></font>*   </center> </p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Yuji Ijiri &amp; Robert Kaplan**</p>     <p>* La versi&oacute;n original en ingl&eacute;s   de este art&iacute;culo “Probabilistic   depreciation and its implications   for group depreciation” fue   publicada en <i>The Accounting   Review</i>, vol. 44, No. 4. octubre   1969, pp. 743-756, y est&aacute; disponible   en l&iacute;nea en <a href="http://aaahq.org/pubs.cfm" target="_blank">http://aaahq.org/pubs.cfm</a>. Los derechos   sobre la versi&oacute;n original en ingl&eacute;s,   pertenecen a los autores y   a la <i>American Accounting Association</i>   (AAA), que amablemente   concedieron la autorizaci&oacute;n   para publicar esta versi&oacute;n en   espa&ntilde;ol. La AAA no ha revisado   esta traducci&oacute;n raz&oacute;n por la   cual no se responsabiliza por la calidad de la misma.</p>     <p>  ** La traducci&oacute;n fue elaborada   por Nohora Garc&iacute;a, profesora   de la Universidad Nacional de   Colombia, Sede Bogot&aacute;, quien   agradece la colaboraci&oacute;n recibida   de Bill Dickinson y Fernedy   Mart&iacute;nez. La traductora desea   agradecer tambi&eacute;n a Dreidre   Harris de la AAA, por su amable   ayuda en el proceso de autorizaci&oacute;n   para publicar esta versi&oacute;n   en espa&ntilde;ol.</p> <hr noshade size="1">     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La depreciaci&oacute;n es el m&eacute;todo de asignaci&oacute;n del costo depreciable (costo de adquisici&oacute;n   menos valor de salvamento) de un activo a trav&eacute;s de su vida de servicio.   Un activo alcanza el fin de su vida de servicio debido al deterioro f&iacute;sico y   da&ntilde;o o debido a la obsolescencia t&eacute;cnica. El gasto de depreciaci&oacute;n asignado al   final de un periodo debe reflejar la parte del servicio potencial total que ha expirado   durante el periodo<a href="#1" name="s1">&#091;1&#093;</a>. Si se espera que el servicio de un activo sea distribuido   uniformemente a trav&eacute;s de su vida sin deteriorarse, se utiliza la depreciaci&oacute;n   de l&iacute;nea recta; este m&eacute;todo asigna una cantidad igual cada a&ntilde;o durante la vida   del activo. Si se espera que el servicio del activo se deteriore durante su vida, los   m&eacute;todos de depreciaci&oacute;n acelerada se utilizan para asignar mayores gastos a los primeros a&ntilde;os de la vida del activo.</p>     <p>  Claramente, la vida de servicio de un activo es un factor crucial para computar   la depreciaci&oacute;n. Sin embargo, rara vez &eacute;sta se conoce anticipadamente con   certeza. La depreciaci&oacute;n generalmente se estima con base en la vida promedio   de activos de la misma clase o activos similares que ha sido utilizados en el pasado.   En los m&eacute;todos de depreciaci&oacute;n convencionales, el gasto de depreciaci&oacute;n   para cada periodo est&aacute; basado &uacute;nicamente en el promedio estimado de la vida   de servicio. En este documento, nosotros mostramos que incluso si los m&eacute;todos   de depreciaci&oacute;n acelerada son utilizados o no, los m&eacute;todos de depreciaci&oacute;n   convencional generalmente conducen a una subdepreciaci&oacute;n en los primeros   periodos de la vida de un activo, comparada con un m&eacute;todo m&aacute;s exacto en el   que la depreciaci&oacute;n es computada para cada posible vida de servicio del activo   y luego calculado el promedio. Si se calcula el promedio antes o despu&eacute;s de   que los gastos de depreciaci&oacute;n sean obtenidos, se puede crear una diferencia   significativa en los patrones de depreciaci&oacute;n sobre la vida del activo, como lo   veremos en este documento. Por conveniencia, llamaremos al m&eacute;todo convencional   depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stica, y al m&eacute;todo propuesto depreciaci&oacute;n   Probabil&iacute;stica.</p>     <p>  Para una sencilla ilustraci&oacute;n de nuestro punto, vamos a considerar tres m&aacute;quinas   de un tipo id&eacute;ntico cuyas vidas de servicio son uno, dos y tres a&ntilde;os, respectivamente,   que proporcionan un servicio uniforme durante sus vidas. Si el   costo depreciable de cada m&aacute;quina es $1.000, depreciar&iacute;amos en el primer a&ntilde;o   $1.000 para la m&aacute;quina con un a&ntilde;o de vida, $500 para la m&aacute;quina con dos   a&ntilde;os de vida y $333 1/3 para la m&aacute;quina con tres a&ntilde;os de vida, para un total   de 1.833 1/3. Los gastos de depreciaci&oacute;n para el segundo y el tercer periodo son obtenidos similarmente, siendo $833 1/3 y $333 1/3,   respectivamente.</p>     <p>  Este c&aacute;lculo est&aacute;, por supuesto, basado en el supuesto   de que la vida de servicio de las m&aacute;quinas es conocida   anticipadamente con certeza. Sin embargo, supongamos   que hace tres a&ntilde;os compramos tres m&aacute;quinas y   observamos que sus vidas eran uno, dos y tres a&ntilde;os,   respectivamente. Supongamos adem&aacute;s que ahora compramos   una nueva m&aacute;quina del mismo tipo. A menos   que exista una raz&oacute;n para creer que el patr&oacute;n de vida   de servicio de la nueva m&aacute;quina ser&iacute;a diferente del de   las viejas m&aacute;quinas, esperaremos que la nueva m&aacute;quina   tenga una igual probabilidad de servir uno, dos y tres   a&ntilde;os. Entonces, la vida de servicio promedio de esta   nueva m&aacute;quina ser&iacute;a estimada en dos a&ntilde;os, y seg&uacute;n el   m&eacute;todo Determin&iacute;stico podr&iacute;amos depreciar $500 en   cada uno de los primeros dos a&ntilde;os de servicio.</p>     <p>  Sin embargo, de acuerdo con el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n   Probabil&iacute;stica, calculamos los gastos de depreciaci&oacute;n   para el primer a&ntilde;o seg&uacute;n cada posible vida de   servicio. Si la m&aacute;quina logra durar s&oacute;lo un a&ntilde;o, depreciar&iacute;amos   $1.000 en el primer a&ntilde;o. Si la m&aacute;quina logra   durar dos a&ntilde;os de servicio, depreciar&iacute;amos $500 en   cada uno de los primeros dos a&ntilde;os. Si la m&aacute;quina logra   durar tres a&ntilde;os de servicio, depreciar&iacute;amos $333 1/3   en cada uno de los tres a&ntilde;os. Dado que cada evento es   igualmente probable que ocurra, el servicio potencial   esperado que expirar&aacute; en el primer a&ntilde;o es obtenido tomando   el promedio de las tres cifras, es decir: ($1.000   + $500 + $333 1/3)/3 = 611 1/9. La <a href="#t1">tabla 1</a> muestra   los c&aacute;lculos para los gastos de depreciaci&oacute;n para cada   uno de los tres a&ntilde;os bajo los m&eacute;todos Determin&iacute;stico   y Probabil&iacute;stico.</p>     <p><a name="t1">&nbsp;</a></p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10t1.jpg"></center></p>     <p>La diferencia en la depreciaci&oacute;n acumulada seg&uacute;n los   dos m&eacute;todos tambi&eacute;n se presenta en la <a href="#g1">gr&aacute;fica 1</a>. Debido   a los altos gastos de depreciaci&oacute;n en los primeros   periodos, la depreciaci&oacute;n acumulada es mayor bajo la   depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica que bajo depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stica.   Mientras que el activo es totalmente depreciado   al final de la vida promedio estimada bajo   la depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stica, no ocurre lo mismo al   final de la m&aacute;s larga vida posible del activo bajo depreciaci&oacute;n   Probabil&iacute;stica. Por tanto, la depreciaci&oacute;n acumulada   bajo el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stica   excede la obtenida bajo el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica   en alg&uacute;n punto antes del fin de la vida promedio estimada<a href="#2" name="s2">&#091;2&#093;</a>.</p>     <p><a name="g1">&nbsp;</a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10g1.jpg"></center></p>     <p>  En el <a href="#ap1" name="sap1">ap&eacute;ndice 1</a> probamos que para cualquier m&eacute;todo   de depreciaci&oacute;n donde la depreciaci&oacute;n del primer   a&ntilde;o disminuye a una tasa decreciente, la depreciaci&oacute;n   del primer a&ntilde;o es siempre mayor bajo depreciaci&oacute;n   Probabil&iacute;stica que bajo depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stica, sea cual sea la distribuci&oacute;n de probabilidad de la vida   de servicio. Los tres m&eacute;todos de depreciaci&oacute;n m&aacute;s com&uacute;nmente   utilizados –a saber, el m&eacute;todo de l&iacute;nea recta,   el m&eacute;todo de la suma de los d&iacute;gitos de los a&ntilde;os,   el m&eacute;todo del doble saldo decreciente– tienen todos   esta propiedad. Adem&aacute;s, probamos que, para cualquier   m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n que satisface la anterior   condici&oacute;n y para el que el gasto de depreciaci&oacute;n   anual no est&aacute; incrementando durante la vida de servicio,   la depreciaci&oacute;n acumulada bajo la depreciaci&oacute;n   Probabil&iacute;stica excede la depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stica   hasta cierto punto en el tiempo. Despu&eacute;s de tal punto   la &uacute;ltima llega a ser mayor que la primera durante   la vida de servicio restante. El punto particular en el   tiempo en el que los dos m&eacute;todos se cruzan depende   de la distribuci&oacute;n de probabilidad de la vida de servicio   y del m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n particular adoptado   (acelerado o no acelerado).</p>     <p>  Es posible obtener un indicador cualitativo de los factores   que afectan las diferencias entre los gastos de   depreciaci&oacute;n bajo los m&eacute;todos de depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica   y depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stica. Tomaremos   como ejemplo el m&eacute;todo de l&iacute;nea recta, aunque la conclusi&oacute;n   puede ser generalizada al m&eacute;todo de la suma de   los d&iacute;gitos de los a&ntilde;os y al m&eacute;todo del doble saldo decreciente.   Por el m&eacute;todo de l&iacute;nea recta, el gasto de depreciaci&oacute;n   en el primer a&ntilde;o puede ser expresado como   una funci&oacute;n de la vida de servicio como se muestra en   la <a href="#g2">gr&aacute;fica 2</a>.</p>     <p><a name="g2">&nbsp;</a></p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10g2.jpg"></center></p>     <p>De acuerdo con el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stica,   la vida de servicio promedio se calcula primero   (es decir, cuatro a&ntilde;os) y luego se obtiene el gasto de   depreciaci&oacute;n (es decir, el punto A); mientras que de   acuerdo con el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica, los gastos de depreciaci&oacute;n para cada posible vida de servicio son calculados (es decir, 2-6 a&ntilde;os con igual probabilidad) y luego se obtiene el promedio de los gastos (es decir, el punto B). Seg&uacute;n la <a href="#g2">gr&aacute;fica 2</a>, es evidente que la diferencia en los gastos de depreciaci&oacute;n bajo las dos pol&iacute;ticas (a saber, B-A en la gr&aacute;fica 2) depende de dos factores. Uno es la vida de servicio esperada y el otro es el rango de posibilidades de la vida de servicio. Si la vida esperada de servicio llega a ser mayor, la diferencia en los gastos de depreciaci&oacute;n llega a ser m&aacute;s peque&ntilde;a (v&eacute;ase la diferencia entre B&acute; y A&acute;, B&acute; – A&acute;).  Tambi&eacute;n, si el rango de posibilidades de la vida de servicio llega a ser m&aacute;s peque&ntilde;o (es decir, la distribuci&oacute;n de las posibilidades de vida &uacute;til se concentra m&aacute;s alrededor   de la vida de servicio esperada), la diferencia en   los gastos de depreciaci&oacute;n llega a ser m&aacute;s peque&ntilde;a (v&eacute;ase la diferencia B&acute; – A comparada con B – A).</p>     <p>Por ejemplo, para una m&aacute;quina con una vida de servicio   de 3, 4, 5, 6 &oacute; 7 a&ntilde;os, cada una con una igual   probabilidad de ocurrencia, el gasto de depreciaci&oacute;n   en cada a&ntilde;o para los primeros tres a&ntilde;os bajo depreciaci&oacute;n de l&iacute;nea recta Probabil&iacute;stica es el promedio de <img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex1.jpg" align="absmiddle">&oacute; 21,9%, mientras que la misma bajo depreciaci&oacute;n de l&iacute;nea recta Determin&iacute;stica es 20%, puesto que la vida de servicio promedio es cinco a&ntilde;os. Esto crea aproximadamente un error del 10%. De otro lado, para una m&aacute;quina con la misma distribuci&oacute;n, pero una vida de servicio esperada mayor, por ejemplo, 8, 9, 10, 11 &oacute; 12 a&ntilde;os, cada una con igual probabilidad de ocurrencia, el gasto de depreciaci&oacute;n en cada uno de los primeros ocho a&ntilde;os de acuerdo con el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n de l&iacute;nea recta probabil&iacute;stica es <img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex2.jpg" align="absmiddle"> comparado con 10% bajo el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n de l&iacute;nea recta Determin&iacute;stico, creando s&oacute;lo un error de 2,0%. Sin embargo, la diferencia es incrementada si aumentamos las posibles vidas de servicio, por ejemplo, cinco a&ntilde;os, con igual probabilidad de ocurrencia. Por tanto, el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n de l&iacute;nea recta Probabil&iacute;stica ahora nos da <img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex3.jpg" align="absmiddle"> para los primeros cinco a&ntilde;os, mientras que de acuerdo con el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n de l&iacute;nea recta Determin&iacute;stico nos da el mismo 10%, puesto que la vida de servicio esperada no cambia. La tasa de error ahora aumenta a m&aacute;s del 10%.</p>     <p>En general, este comportamiento puede ser explicado   al reconocer que dado que la vida de servicio esperada   incrementa y el rango de esta vida de servicio esperada   disminuye, la funci&oacute;n que computa el gasto de   depreciaci&oacute;n bajo el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica   puede ser aproximada por una funci&oacute;n lineal de   la vida de servicio. Recordemos que la diferencia entre   el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stico y el Determin&iacute;stico   se origina debido a la diferencia cuando se   computa la esperanza. Si la funci&oacute;n cuya esperanza es tomada, pero es lineal, la esperanza de la funci&oacute;n iguala la funci&oacute;n de los valores esperados y los dos m&eacute;todos dar&aacute;n resultados similares.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  Por consiguiente, puede ser que consideremos la convencional   depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stica una aproximaci&oacute;n   a la m&aacute;s exacta depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica, cuya   aproximaci&oacute;n es satisfactoria cuando la vida de servicio   esperada es grande y las posibles vidas de servicio   se concentran m&aacute;s alrededor de la vida de servicio esperada.   Si estas condiciones no se mantienen, debemos   hacer una estimaci&oacute;n de la distribuci&oacute;n de probabilidad   de las vidas de servicio, con el fin de utilizar la   depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica, de modo que los servicios   previstos consumidos en cada periodo puedan ser reflejados   m&aacute;s exactamente.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><i> Distribuciones emp&iacute;ricas</i></b></font></p>     <p>  En la pr&aacute;ctica, puede ser dif&iacute;cil obtener estimaciones   de la probabilidad <i>p<sub>i</sub> i</i> 1, 2,..., <i>n</i> de la vida de servicio   que es igual a <i>i</i> periodos<a href="#3" name="s3">&#091;3&#093;</a>. Sin embargo, una aproximaci&oacute;n   a la distribuci&oacute;n de la vida de servicio puede   ser posible asumiendo una forma dada para la distribuci&oacute;n de probabilidad, de modo que s&oacute;lo uno o dos   par&aacute;metros especifiquen toda la distribuci&oacute;n.</p>     <p>  Por ejemplo, si se espera que la distribuci&oacute;n actual sea   sim&eacute;trica alrededor de la vida de servicio promedio,   una aproximaci&oacute;n por la distribuci&oacute;n normal puede   ser satisfactoria (v&eacute;ase la <a href="/img/revistas/inno/v17n29/29a10g3.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 3a</a>). Esta aproximaci&oacute;n   s&oacute;lo requiere una estimaci&oacute;n de la media y la varianza.   Alternativamente, si se espera que el n&uacute;mero de retiros   para cada periodo en un intervalo sea relativamente   constante, una distribuci&oacute;n rectangular puede ser utilizada   para el intervalo (v&eacute;ase <a href="/img/revistas/inno/v17n29/29a10g3.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 3b</a>). &Eacute;sta tambi&eacute;n   requiere especificar dos valores: el l&iacute;mite superior y el   inferior de la distribuci&oacute;n. Si se espera que la distribuci&oacute;n   actual sea sesgada hacia los &uacute;ltimos periodos,   una distribuci&oacute;n Poisson puede proporcionar una buena   aproximaci&oacute;n (v&eacute;ase <a href="/img/revistas/inno/v17n29/29a10g3.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 3c</a>). Si se espera que la   probabilidad de retiro en cualquier periodo sea una   constante, independiente de la edad del activo, una distribuci&oacute;n   geom&eacute;trica puede ser &uacute;til (v&eacute;ase <a href="/img/revistas/inno/v17n29/29a10g3.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 3d</a>).   La distribuci&oacute;n Poisson s&oacute;lo requiere una estimaci&oacute;n   de la vida esperada, y la distribuci&oacute;n geom&eacute;trica s&oacute;lo   requiere una estimaci&oacute;n de la probabilidad de retiro (constante) en cada periodo para determinar completamente   la distribuci&oacute;n. La elecci&oacute;n de una distribuci&oacute;n   particular para calcular la depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica   debe hacerse s&oacute;lo despu&eacute;s de un estudio cuidadoso de   las vidas de servicio de los mismos activos o activos similares   utilizados en el pasado.</p>     <p>  Para lograr una mejor idea de las diferencias entre la   depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica y la Determin&iacute;stica en la   pr&aacute;ctica, consideramos el caso donde la vida de servicio   de un activo tiene una distribuci&oacute;n Poisson<a href="#4" name="s4">&#091;4&#093;</a>. Dejemos   que <i>DD(i,L)</i> sea el gasto de depreciaci&oacute;n para el   a&ntilde;o <i>i</i> para un activo con una vida de servicio esperada   de <i>L</i> a&ntilde;os bajo el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stica,   y dejemos que <i>DD(i,L) </i>sea la misma cantidad bajo   el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica<a href="#5" name="s5">&#091;5&#093;</a>. Sabemos de   la discusi&oacute;n en la secci&oacute;n 1 que <i>DP(</i>1,<i>L)</i> &gt; <i>DD(</i>1,<i>L)</i>;   por tanto, &#091;<i>DP (</i>1,<i>L)</i> – <i>DD(</i>1,<i>L)</i>&#093; &frasl; <i>DD (</i>1,<i>L)</i> nos da el   porcentaje de incremento en el primer a&ntilde;o de depreciaci&oacute;n   si se usa la depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica en lugar   de la Determin&iacute;stica. La columna 2 en la <a href="#t2">tabla 2</a> nos   da el porcentaje para los valores de la vida de servicio   esperada que se extiende desde los 2 hasta los 11 a&ntilde;os.   La columna 3 indica el &uacute;ltimo a&ntilde;o en el que el gasto   de depreciaci&oacute;n bajo depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica excede &eacute;ste bajo depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stica. Puede verse que para aproximarse a la media de la vida de servicio esperada, el m&eacute;todo Probabil&iacute;stico genera un gasto de depreciaci&oacute;n m&aacute;s alto que el m&eacute;todo Determin&iacute;stico, acelerando de este modo la depreciaci&oacute;n en los primeros a&ntilde;os. La depreciaci&oacute;n acumulada es mayor bajo el m&eacute;todo Probabil&iacute;stico que bajo el m&eacute;todo Determin&iacute;stico hasta e incluyendo el a&ntilde;o dado en la cuarta columna de la <a href="#t2">tabla 2</a>.</p>     <p><a name="t2">&nbsp;</a></p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10t2.jpg"></center></p>     <p>  De esta tabla podemos ver que con nuestros supuestos   de depreciaci&oacute;n de l&iacute;nea recta y la distribuci&oacute;n Poisson   de las vidas de servicio, el uso del m&eacute;todo Determin&iacute;stico   subestima considerablemente la verdadera depreciaci&oacute;n   en los primeros a&ntilde;os de servicio del activo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><i>Depreciaci&oacute;n en grupos</i></b></font></p>     <p>  Nuestra discusi&oacute;n ha estado limitada al uso de la depreciaci&oacute;n   Probabil&iacute;stica para la depreciaci&oacute;n de activos   individuales. Sin embargo, la depreciaci&oacute;n de grupos   es una importante &aacute;rea donde esta idea puede ser aplicada   inmediatamente, puesto que los datos necesarios   para estimar la distribuci&oacute;n de probabilidad de las vidas   de servicio est&aacute;n generalmente disponibles<a href="#5a" name="s5a">&#091;5a&#093;</a>.</p>     <p>  En la depreciaci&oacute;n de grupos, todos los &iacute;tems con caracter&iacute;sticas   similares se agrupan juntos en un solo   grupo de activos. Las ganancias o p&eacute;rdidas del retiro   de &iacute;tems individuales no son reconocidas, pero pueden   ser adicionadas o sustra&iacute;das a la depreciaci&oacute;n   acumulada, que es llevada para todos los activos en   el grupo. Tales ganancias o p&eacute;rdidas son reconocidas   s&oacute;lo cuando todos los activos en el grupo son retirados   completamente.</p>     <p>  Una justificaci&oacute;n principal para el uso de un m&eacute;todo   para el grupo es que incluso &iacute;tems id&eacute;nticos en el momento de la compra (es decir, camiones de una flota,   unidades de aire acondicionado para una planta o para   un motel) tendr&aacute;n una vida de servicio actual diferente   debido al envejecimiento probabil&iacute;stico o a un proceso   fallado. Luego, m&aacute;s que llevar una cuenta separada   para cada uno de estos &iacute;tems y depreciar con base en   la vida de servicio esperada, considerables ahorros en   la tenedur&iacute;a son logrados al agrupar tales &iacute;tems en una   sola cuenta de activo.</p>     <p>  Los gastos de depreciaci&oacute;n para la depreciaci&oacute;n de un   grupo son calculados con base en las curvas de mortalidad   de un grupo de activos. Estas curvas dan la proporci&oacute;n   de art&iacute;culos que se esperan sean retirados en   un periodo dado. Haciendo la asociaci&oacute;n natural entre   la proporci&oacute;n retirada en un periodo y la probabilidad   de retiro para un solo art&iacute;culo se obtiene la probabilidad   de la vida de servicio, <i>P<sub>i</sub></i>, la probabilidad de que   un retiro ocurra en el periodo <i>i</i>. Sin embargo, quiz&aacute;s   debido a la carencia de un modelo que considere expl&iacute;citamente   la depreciaci&oacute;n para activos con vidas de   servicio probabil&iacute;stica, la informaci&oacute;n probabil&iacute;stica   detallada disponible de tales curvas de mortalidad no   ha sido explotada en la depreciaci&oacute;n convencional de   grupos<a href="#6" name="s6">&#091;6&#093;</a>. Adem&aacute;s, la vida de servicio esperada es calculada   ponderando el periodo de falla con la proporci&oacute;n   esperada de falla en tal periodo y usando esta cifra   como una base para la depreciaci&oacute;n del grupo.</p>     <p>  Por ejemplo, consideremos las tres m&aacute;quinas mencionadas   en la secci&oacute;n anterior, donde las probabilidades de falla en el primer, segundo y tercer a&ntilde;o son iguales   a <sup>1</sup>/<sub>3</sub>. Seg&uacute;n la convencional depreciaci&oacute;n de un grupo,   la vida de servicio promedio es calculada en dos a&ntilde;os   y, por tanto, 50% del costo de depreciaci&oacute;n de las m&aacute;quinas   que est&aacute;n a&uacute;n en servicio al comienzo del a&ntilde;o   es asignada al a&ntilde;o. <a href="#t3">La tabla 3</a> muestra los gastos de   depreciaci&oacute;n para los tres a&ntilde;os. Seg&uacute;n la depreciaci&oacute;n   Probabil&iacute;stica, los gastos de depreciaci&oacute;n son calculados   como se muestra en la <a href="#t4">tabla 4</a>.</p>     <p><a name="t3">&nbsp;</a></p>       <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10t3.jpg"></center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="t4">&nbsp;</a></p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10t4.jpg"></center></p>     <p>  Comparando las gr&aacute;ficas en las tablas <a href="#t3">3</a> y <a href="#t4">4</a>, f&aacute;cilmente   puede verse que la depreciaci&oacute;n convencional de   grupos termina en una subdepreciaci&oacute;n para todos   los periodos hasta la vida m&aacute;xima de servicio. (Para el   caso de una sola m&aacute;quina, la depreciaci&oacute;n acumulada   seg&uacute;n el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n convencional llega a   ser mayor que bajo el m&eacute;todo Probabil&iacute;stico en alg&uacute;n   punto antes del final de la vida de servicio promedio   estimada como se muestra en la <a href="#g1">gr&aacute;fica 1</a>, pero esto   no ocurre en el caso de la depreciaci&oacute;n de grupos).   En el <a href="#ap1">ap&eacute;ndice 1</a> mostramos que si el comportamiento   real de las fallas de la m&aacute;quina sigue el comportamiento   esperado, la depreciaci&oacute;n acumulada bajo el   m&eacute;todo convencional es siempre menor que o igual   a &eacute;sta bajo el m&eacute;todo Probabil&iacute;stico para la depreciaci&oacute;n   de l&iacute;nea recta.</p>     <p>  Con el fin de ilustrar el punto anterior con un ejemplo   un poco m&aacute;s complicado, vamos a considerar   cien m&aacute;quinas id&eacute;nticas con un costo depreciable de   $1.000 cada una. La historia reciente de m&aacute;quinas similares muestra la distribuci&oacute;n de las vidas de servicio   seg&uacute;n se presenta en la <a href="/img/revistas/inno/v17n29/29a10t5.jpg" target="_blank">tabla 5</a><a href="#7" name="s7">&#091;7&#093;</a>. Asumiendo que   el retiro ocurre s&oacute;lo al final del a&ntilde;o indicado, la vida   de servicio promedio es calculada en cinco a&ntilde;os. Por   tanto, la depreciaci&oacute;n de grupos convencional, 20%   del costo depreciable de las m&aacute;quinas que est&aacute;n en   servicio durante el a&ntilde;o, es asignada al a&ntilde;o. Esto tambi&eacute;n   se muestra en la <a href="/img/revistas/inno/v17n29/29a10t5.jpg" target="_blank">tabla 5</a>.</p>     <p>  De acuerdo con el m&eacute;todo Probabil&iacute;stico, los gastos de   depreciaci&oacute;n son calculados como se muestra en la <a href="/img/revistas/inno/v17n29/29a10t6.jpg" target="_blank">tabla   6</a>. De nuevo, al comparar la columna de la depreciaci&oacute;n   acumulada en las tablas <a href="/img/revistas/inno/v17n29/29a10t5.jpg" target="_blank">5</a> y <a href="/img/revistas/inno/v17n29/29a10t6.jpg" target="_blank">6</a> puede verse la   depreciaci&oacute;n de grupos convencional subvalorada con   relaci&oacute;n al m&eacute;todo Probabil&iacute;stico.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b>Conclusiones</b></font></p>     <p>  En este documento hemos anotado que la depreciaci&oacute;n   convencional, con base en la vida de servicio esperada,   es una aproximaci&oacute;n a la depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica,   que es te&oacute;ricamente m&aacute;s exacta. La aproximaci&oacute;n es   buena s&oacute;lo cuando la vida de servicio esperada es relativamente   larga y las posibles vidas de servicio est&aacute;n   concentradas alrededor de la vida de servicio esperada.   Cuando esto no es verdad, debe hacerse un esfuerzo   para estimar la distribuci&oacute;n de probabilidad de las   vidas de servicio y calcular los gastos de depreciaci&oacute;n   utilizando el m&eacute;todo Probabil&iacute;stico, de modo que gastos   de depreciaci&oacute;n m&aacute;s exactos reflejen el consumo   actual de los servicios de los activos.</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b><a name="ap1">Ap&eacute;ndice 1</a></b></font></p>     <p>Definamos <i>P<sub>i</sub></i> como la probabilidad de que el activo   ser&aacute; retirado al final del <i>i</i>-&eacute;simo a&ntilde;o. (Asumiremos que   el activo s&oacute;lo es retirado al final del a&ntilde;o). Dejemos que   <i>n</i> sea el n&uacute;mero entero m&aacute;s grande <i>i</i> para el que <i>P<sub>i</sub></i> es   positivo, de tal modo que n es la m&aacute;xima vida posible del activo. Entonces, por definici&oacute;n, </p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10e1.jpg"></center></p>     <p>Dejemos que <i>h<sub>ij</sub></i> sea la tasa de servicio proporcionado   por el activo en su <i>i</i>-&eacute;simo a&ntilde;o en servicio respecto al   servicio total proporcionado durante su vida, dado que   su vida es <i>j</i> a&ntilde;os. Puesto que la depreciaci&oacute;n est&aacute; basada   en el consumo de los servicios del activo, <i>h<sub>ij</sub></i> tambi&eacute;n   puede ser interpretado como la proporci&oacute;n del costo   depreciable a ser depreciado en el a&ntilde;o <i>i</i>-&eacute;simo si la vida   de servicio es <i>j</i> a&ntilde;os. Entonces, si el servicio se distribuye uniformemente, tenemos que</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10e2.jpg"></center></p>     <p>mientras que si la vida de servicio declina linealmente,   llegando a cero al final de su vida, tenemos el familiar m&eacute;todo de la suma de los d&iacute;gitos de los a&ntilde;os con:</p>     <p>    <center>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10e3.jpg"></p> </center></p>     <p>procederemos, aunque en un caso general con hij sujeto &uacute;nicamente a:</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10e4.jpg"></center></p>     <p>de tal modo que los resultados obtenidos tendr&aacute;n el m&aacute;ximo nivel de generalidad.</p>     <p>  Con los m&eacute;todos convencionales, la vida esperada de   un activo, <i>L</i>, se obtiene de</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10e5.jpg"></center></p>     <p>En la pr&aacute;ctica, <i>L</i> se aproxima al n&uacute;mero entero m&aacute;s cercano,   pues muchos m&eacute;todos de depreciaci&oacute;n convencionales   se determinan para vidas enteras. Con el fin   de evitar complicaciones adicionales que se originen en   el an&aacute;lisis de considerar tales efectos de aproximaci&oacute;n,   en esta secci&oacute;n trataremos s&oacute;lo con las distribuciones   de probabilidad que generan valores enteros para las   vidas de servicio esperadas. Un caso m&aacute;s general ser&aacute; discutido en el <a href="#ap2" name="sap2">ap&eacute;ndice 2</a>.</p>     <p>Entonces, la tasa de depreciaci&oacute;n en el a&ntilde;o <i>i</i> bajo el m&eacute;todo   convencional est&aacute; dada por <i>h<sub>iL</sub></i> y la depreciaci&oacute;n acumulada al final del a&ntilde;o <i>k</i>(<i>k</i>&le;<i>L</i>) es</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex4.jpg"></center></p>     <p>Con el m&eacute;todo Probabil&iacute;stico propuesto, la depreciaci&oacute;n   para cada a&ntilde;o es computada para cada posible   vida del activo, ponderada por la probabilidad de tal   vida del activo y sumada para todas las posibles vidas   del activo. Entonces, la tasa de depreciaci&oacute;n en el a&ntilde;o   <i>i</i>-&eacute;simo est&aacute; dada por</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex5.jpg"></center></p>       <p>Por consiguiente, la depreciaci&oacute;n acumulada al final de a&ntilde;o k-&eacute;simo (1 &le;<i></i> k &le;<i></i> n) est&aacute; dada por</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex6.jpg"></center></p>     <p>Observe que</p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex7.jpg"></center></p>     <p>de modo que el activo estar&aacute; completamente depreciado si &eacute;ste dura toda su vida m&aacute;xima.</p>     <p>  Con el convencional m&eacute;todo Determin&iacute;stico, el primer   a&ntilde;o de depreciaci&oacute;n est&aacute; dado simplemente por   <i>h<sub>iL</sub></i>, donde <i>L</i> es la vida de servicio esperada. Seg&uacute;n el   m&eacute;todo Probabil&iacute;stico propuesto, el primer a&ntilde;o de depreciaci&oacute;n   es</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex8.jpg"></center></p>     <p>Ahora mostramos que bajo restricciones d&eacute;biles y que   se cumplen frecuentemente sobre <i>h<sub>ij</sub></i>, el primer a&ntilde;o de   depreciaci&oacute;n computado por el convencional m&eacute;todo   Determin&iacute;stico es siempre menor que el computado   por el m&eacute;todo Probabil&iacute;stico propuesto, sea cuales   sean los m&eacute;todos de depreciaci&oacute;n que son utilizados. Con el fin de obtener este resultado, necesitamos</p>     <p><i>  Lema 1</i>: (Desigualdad de Jensen)<a href="#8" name="s8">&#091;8&#093;</a> Si <i>f(x)</i> es una funci&oacute;n   estrictamente convexa de <i>x</i>, entonces <i>Ef(x)   &ge; f(Ex)</i> con igualdad s&oacute;lo para el caso en el que la funci&oacute;n de distribuci&oacute;n de probabilidad est&aacute; concentrada en un &uacute;nico punto.</p>     <p><i>  Prueba</i>: Si <i>f</i> es una funci&oacute;n convexa de <i>x</i>, entonces en   cada punto <i>P=(&xi;,f(x))</i> sobre el gr&aacute;fico de <i>f</i> existe   una l&iacute;nea de soporte <i>l</i> pasando a trav&eacute;s de <i>P</i> tal que el   gr&aacute;fico de <i>f</i> est&aacute; totalmente por encima de 0 en <i>l</i>. Por   tanto, si <i>&lambda;</i> es la pendiente de <i>l</i> tenemos que</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex9.jpg"></center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Y, por consiguiente, <i>f(x)</i> es una funci&oacute;n estrictamente   convexa, manteniendo la igualdad s&oacute;lo para <i>x=&xi;</i>.   Con una distribuci&oacute;n de probabilidad arbitraria en el   dominio de <i>f</i>, elegimos <i>&xi;=E(x)</i>. Tomando la esperanza en * obtenemos <i>Ef(x)&le;<i></i>f(E(x))</i>.</p>     <p><i>Teorema 1</i>: Si <i>h<sub>ij</sub></i> es una funci&oacute;n estrictamente convexa de <i>j</i>, entonces</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex10.jpg"></center></p>     <p>con una igualdad para las distribuciones degeneradas   en las que la funci&oacute;n de distribuci&oacute;n de la probabilidad est&aacute; concentrada en un &uacute;nico punto.</p>     <p><i>  Prueba</i>: Dejemos que hij sea la funci&oacute;n que asigna el   primer a&ntilde;o de depreciaci&oacute;n a un activo con una vida   de <i>j</i> a&ntilde;os. Entonces, si <i>h<sub>1L</sub></i> es una funci&oacute;n estrictamente   convexa de la variable <i>j</i>, tenemos del Lema 1 que</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex11.jpg"></center></p>     <p>con una igualdad que se mantiene s&oacute;lo si <i>p<sub>j</sub></i> =1 para cualquier <i>j</i>.</p>     <p>  Notemos que para la depreciaci&oacute;n de l&iacute;nea recta   <i>h<sub>ij</sub></i> = 1&frasl;<i>j</i> y para la suma de los d&iacute;gitos de los a&ntilde;os   <i>h<sub>1j</sub></i> = (2&frasl;<i>j</i>+1), que son convexas en <i>j</i>. La <i>h<sub>1j</sub></i> para el m&eacute;todo   del doble saldo decreciente es 2&frasl;<i>j</i>, que es tambi&eacute;n   convexa en <i>j</i>.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  Con el fin de obtener una mayor caracterizaci&oacute;n de   la trayectoria de la depreciaci&oacute;n acumulada bajo   los m&eacute;todos de depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stico y Probabil&iacute;stico,   introduciremos el concepto de concavidad   discreta. Una funci&oacute;n <i>f(j)</i> definida sobre los   enteros 0, 1, 2, ..., n, ..., es discretamente convoca si <i> &beta; f(j<sub>1</sub>)+(1-&beta;)</i><i>f(j<sub>2</sub>)&le;<i></i>f(&beta;j<sub>1</sub>+(1-&beta;)j<sub>2</sub>) </i>para todo<i> &beta;</i> &#1108; &#091;0,1&#093; donde <i>&beta;j<sub>1</sub></i> + (1-<i>&beta;</i>)<i>j<sub>2 </sub></i>es un entero. Una condici&oacute;n suficiente para la concavidad discreta es que &#091;<i> f(j+1) - f(j)</i> &#093; - &#091;<i> f(j) - f(j-1)</i> &#093; = <i>f(j+1) - 2f(j) + f(j-1)</i><i>&le;</i>0 para todo j= 1, 2, ... . Esta es una versi&oacute;n discreta de   la familiar propiedad de las primeras diferencias decrecientes   de las funciones c&oacute;ncavas continuas. Para   nuestros prop&oacute;sitos, <i>f(j)</i> para <i>j</i>=0, 1, ..., <i>n</i> es la depreciaci&oacute;n   acumulada despu&eacute;s de <i>j</i> a&ntilde;os, aunque para <i>j</i> = <i>n+1, n+2, ..., f(j)=f(n)</i>.</p>     <p>  Tambi&eacute;n necesitamos asumir que el servicio consumido   en un a&ntilde;o es funci&oacute;n no creciente de la edad de tal   modo que <i>h<sub>ij</sub></i> <i> &ge; h<sub>i+1</sub></i> para todo <i>i</i>=1, ...., <i>n</i>. Este supuesto   se satisface en la pr&aacute;ctica con los m&eacute;todos de depreciaci&oacute;n   com&uacute;n, como los m&eacute;todos de l&iacute;nea recta, suma de   los d&iacute;gitos de los a&ntilde;os y doble saldo decreciente.</p>     <p><i>  Teorema 2</i>: Si <i>h<sub>ij </sub></i>&ge;  <i>h<sub>i+1</sub></i> para <i>i</i> = 1, ...., <i>j</i>; <i>j</i> = 1, ..., <i>n</i>, la depreciaci&oacute;n   acumulada despu&eacute;s de <i>k</i> a&ntilde;os (1       &le; <i>k</i> &le;  <i>n</i>)   bajo el m&eacute;todo Probabil&iacute;stico,</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex12.jpg"></center></p>     <p>es una funci&oacute;n discretamente c&oacute;ncava de <i>k</i> para <i>k</i> = 1, 2, ...., <i>n</i>.</p>     <p>  Prueba:</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex13.jpg"></center></p>     <p>Es f&aacute;cil de obtener un resultado similar para el m&eacute;todo  Determin&iacute;stico como se muestra en el</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  <i>Teorema 3</i>: Si <i>h<sub>iL </sub></i>&ge;  <i>h<sub>i+1,L</sub></i> para <i>i</i> = 1, ..., <i>L</i>, la depreciaci&oacute;n   acumulada despu&eacute;s de <i>k</i> a&ntilde;os (1 &lt; <i>k</i> &lt; <i>L</i>) bajo el m&eacute;todo Determin&iacute;stico,</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex14.jpg"></center></p>     <p>es una funci&oacute;n discretamente c&oacute;ncava de <i>k</i>.</p>     <p>  Prueba:</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex15.jpg"></center></p>     <p>Las conclusiones de los tres teoremas permiten comparar   la trayectoria de la depreciaci&oacute;n acumulada bajos   los m&eacute;todos de depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica y Determin&iacute;stica, como se ilustra en la <a href="#g4">gr&aacute;fica 4</a>.</p>     <p><a name="g4">&nbsp;</a></p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10g4.jpg"></center></p>     <p>La depreciaci&oacute;n acumulada bajo el m&eacute;todo Probabil&iacute;stico   excede inicialmente la misma bajo el m&eacute;todo   Determin&iacute;stico, reflejando el gasto creciente en los primeros   a&ntilde;os (teorema 1). Mientras que bajo el m&eacute;todo   Determin&iacute;stico, el activo es completamente depreciado   hasta el final de los <i>L</i> a&ntilde;os, bajo el m&eacute;todo Probabil&iacute;stico   el activo no es completamente depreciado hasta el   final de <i>n</i>(&gt;<i>L</i>) a&ntilde;os; las dos trayectorias se intersecan   en alg&uacute;n a&ntilde;o menor a <i>L</i>. La concavidad demostrada en   los teoremas 2 y 3 asegura que las trayectorias tienen   la forma general indicada y que las trayectorias s&oacute;lo se cruzan una vez.</p>     <p>  En el caso de la depreciaci&oacute;n de grupos, la tasa de depreciaci&oacute;n   para el m&eacute;todo Probabil&iacute;stico es id&eacute;ntica a   aquella utilizada para el caso de un solo activo. La &uacute;nica   diferencia es que el costo depreciable est&aacute; basado   en todos los &iacute;tems del grupo de activo en lugar de un   solo activo.</p>     <p>  Sin embargo, el esquema para la depreciaci&oacute;n de grupos   convencional difiere, en cierto modo, del caso de   un solo activo. Para la depreciaci&oacute;n de l&iacute;nea recta con   una vida de servicio esperada de <i>L</i> a&ntilde;os, la tasa en el i&eacute;simo   a&ntilde;o est&aacute; dada, como se mencion&oacute; antes, por 1&frasl;<i>L</i>.  Ahora, esta tasa es aplicada s&oacute;lo para aquellos activos   que estuvieron en servicio al comienzo del <i>i</i>-&eacute;simo a&ntilde;o.   Por consiguiente, la trayectoria de depreciaci&oacute;n actual   bajo el m&eacute;todo de grupo convencional es una funci&oacute;n   del patr&oacute;n actual de retiros que ocurra. Para prop&oacute;sitos   de comparaci&oacute;n, consideremos un patr&oacute;n t&iacute;pico en   el que el n&uacute;mero actual de retiros en cada a&ntilde;o corresponde   al n&uacute;mero esperado. En la pr&aacute;ctica, se puede   esperar que la trayectoria actual fluct&uacute;e alrededor de   esta trayectoria t&iacute;pica.</p>     <p>  Entonces, si comenzamos con <i>N</i> &iacute;tems, cada uno con   un costo depreciable de <i>C</i>, el n&uacute;mero esperado de &iacute;tems   a&uacute;n en servicio al comienzo del <i>i</i>-&eacute;simo a&ntilde;o est&aacute;   dado por</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex16.jpg"></center></p>     <p>Por tanto, el gasto de depreciaci&oacute;n bajo el m&eacute;todo de   l&iacute;nea recta Determin&iacute;stico en el <i>i</i>-&eacute;simo a&ntilde;o est&aacute; dado por</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex17.jpg"></center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>y la depreciaci&oacute;n acumulada despu&eacute;s de <i>k</i> a&ntilde;os es</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex18.jpg"></center></p>     <p>Para <i>k</i> = <i>n</i> tenemos la depreciaci&oacute;n acumulada igual a</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex19.jpg"></center></p>     <p>de tal modo que el grupo de activos es completamente   depreciado s&oacute;lo hasta el final de la vida m&aacute;xima de servicio.   El m&eacute;todo utilizado en la prueba de los teoremas 2 y 3 muestra que</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex20.jpg"></center></p>     <p>es una funci&oacute;n c&oacute;ncava de <i>k</i>, y sabemos por el teorema   1 que el primer a&ntilde;o de depreciaci&oacute;n bajo el m&eacute;todo   Probabil&iacute;stico excede la misma bajo el m&eacute;todo Determin&iacute;stico.   Dado que dos funciones c&oacute;ncavas no id&eacute;nticas   s&oacute;lo pueden ser iguales en dos puntos (aqu&iacute; <i>k</i> = 0 y <i>k</i> = <i>n</i>), tenemos que</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  <i>Teorema 4</i>: Si en la depreciaci&oacute;n de grupos bajo l&iacute;nea   recta el n&uacute;mero actual de retiros iguala el n&uacute;mero esperado,   la depreciaci&oacute;n acumulada bajo el m&eacute;todo   Probabil&iacute;stico es siempre mayor que la depreciaci&oacute;n   acumulada bajo el m&eacute;todo Determin&iacute;stico hasta el final   de la vida m&aacute;xima de servicio posible cuando la depreciaci&oacute;n   acumulada bajo ambos m&eacute;todos es igual.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><a name="ap2" href="#sap2">Ap&eacute;ndice 2</a></b></font></p>     <p><font size="3"><b><i>Activos con vida de servicio continua</i></b></font></p>     <p>  A trav&eacute;s del an&aacute;lisis hemos asumido que los activos &uacute;nicamente son retirados al final del a&ntilde;o. El an&aacute;lisis se extiende directamente a la situaci&oacute;n en la que los activos pueden ser retirados al final de cualquier intervalo fijo, tal como un mes, seis meses, etc. En este caso, <i>p<sub>i</sub></i> es la probabilidad de que el activo sea retirado al final del <i>i</i>-&eacute;simo intervalo de tiempo.</p>     <p>  El l&iacute;mite de tomar intervalos de tiempo m&aacute;s finos y   m&aacute;s finos puede ser conseguido al considerar un proceso   de depreciaci&oacute;n continuo en el que la vida de   servicio esperada puede tomar cualquier valor sobre   la recta de los reales positivos. De esta manera, incluso   aunque los gastos de depreciaci&oacute;n ser&iacute;an computados   en intervalos de tiempo discreto, desear&iacute;amos   considerar el problema de los activos con distribuciones   de vida de servicio continua, de tal modo que los &iacute;tems puedan ser retirados en cualquier tiempo dentro del intervalo de tiempo. En este caso, definimos <i>h(x,y)</i> &ge;  0 para 0    &le;  x    &le;  y como la tasa a la que la vida de servicio est&aacute; siendo gastada en el punto del tiempo <i>x</i>, dado que la vida de servicio total es <i>y</i>. Normalizamos <i>h(x,y)</i> de tal modo que <img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex21.jpg" align="absmiddle">. Para un activoque proporciona un servicio uniforme durante su vida de servicio <i>h(x,y)</i> = 1&frasl;<i>y</i> mientras que para un servicio que se deteriora linealmente <i>h(x,y)</i> = 2	( 1 –<i> x&frasl;y </i>). La depreciaci&oacute;n acumulada en el punto del tiempo <i>z</i> ( 0    &le;  <i>z</i>&le;  <i>y</i>) para un activo con una vida de servicio de <i>y</i> est&aacute; dada por <img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex22.jpg" align="absmiddle"></p>     <p>La vida se servicio ahora puede ser caracterizada por una funci&oacute;n de densidad continua <i>f(y)</i>, donde <img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex23.jpg" align="absmiddle">es la probabilidad que la vida de servicio esperada sea menor o igual a <i>z</i>.</p>     <p>De acuerdo con estos supuestos, la depreciaci&oacute;n acumulada   en el punto del tiempo <i>z</i> utilizando el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stico est&aacute; dada por <img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex24.jpg" align="absmiddle">. El m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n Determin&iacute;stico primero obtiene la vida de servicio esperada, <i>L</i>, de <img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex25.jpg" align="absmiddle"> y computa la depreciaci&oacute;n con base en <i>L</i>. Entonces la depreciaci&oacute;n acumulada Determin&iacute;stica en el punto del tiempo <i>z</i> est&aacute; dada por:</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex26.jpg"></center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es f&aacute;cil de obtener los teoremas 1-3 equivalentes en tiempo continuo.</p>     <p><i> Teorema 1&acute;</i>: Si <i>h(0, y)</i> es una funci&oacute;n estrictamente   c&oacute;ncava de <i>y</i> y <i>f(y)</i> no est&aacute; concentrada en un &uacute;nico   punto, <i>D<sub>p</sub> ‘(0)    &ge;  D<sub>d</sub> ‘(0)</i>.</p>     <p>  <i>Prueba</i>: Por la regla de Leibnitz,</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex27.jpg"></center></p>     <p>Por tanto, por la desigualdad de Jensen (Lema)</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex28.jpg"></center></p>     <p>El teorema 1&acute; prueba que la pendiente de la depreciaci&oacute;n   acumulada utilizando el m&eacute;todo de depreciaci&oacute;n   Probabil&iacute;stico inicialmente excede la misma bajo   el m&eacute;todo Determin&iacute;stico. Por conveniencia, para demostrar   los teoremas 2&acute; y 3&acute; asumimos que <i>h(x, y)</i> es   a la vez una funci&oacute;n continuamente diferenciable de   <i>x</i>. Por tanto, las condiciones discretas de que hij son   funciones no crecientes de <i>i</i> para un <i>j</i> dado pueden ser remplazadas por la condici&oacute;n</p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex29.jpg"></center></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><i>Teorema 2&acute; y 3&acute;</i>: Si <i>h(x, y)</i> es a la vez una funci&oacute;n continuamente diferenciable de <i>x</i> con,    <i>&part;h(x,y)/&part;x</i> &le; 0 </p>     <p>  (i) <i>D<sub>p</sub>(z)</i> es una funci&oacute;n c&oacute;ncava de <i>z</i></p>     <p>(ii) <i>D<sub>d</sub>(z)</i> es una funci&oacute;n c&oacute;ncava de <i>z</i></p>     <p><i>  Prueba</i>:</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex30.jpg"></center></p>     <p>La funci&oacute;n <i>D<sub>p</sub> ‘‘(z)</i> &le;  0 es suficiente para garantizar la concavidad de <i>D<sub>p</sub>(z)</i>.</p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex31.jpg"></center></p>     <p>Los teoremas 1’ - 3’ muestran que para activos que se   deprecian continuamente las trayectorias de la depreciaci&oacute;n   acumulada siguen el mismo patr&oacute;n general como en el caso discreto.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><a name="ap3" href="#sap3">Ap&eacute;ndice 3</a></b></font></p>     <p><font size="3"><b><i> Curvas de mortalidad del equipo f&iacute;sico</i></b></font></p>     <p>  Edwin Kurtz<a href="#9" name="s9">&#091;9&#093;</a> estudi&oacute; las caracter&iacute;sticas de vida de 52   tipos de propiedad f&iacute;sica incluyendo los sistemas de   suministro de agua, los cables telef&oacute;nicos, equipos de   interruptores y postes, l&aacute;mparas el&eacute;ctricas y postes, vagones   de ferrocarril, locomotoras y traviesas. El &uacute;ltimo   trabajo (1937)<a href="#10" name="s10">&#091;10&#093;</a> incluy&oacute; datos sobre autom&oacute;viles   y equipo de agricultura. Kurtz encontr&oacute; que las curvas   de mortalidad de estos diversos equipos siguieron   comportamientos similares y pod&iacute;an ser agrupados. Finalmente, &eacute;l lleg&oacute; a siete curvas generales que caracterizaron las particularidades de retiro del equipo bajo estudio. Los datos para estas curvas son presentados en la <a href="/img/revistas/inno/v17n29/29a10t7.jpg" target="_blank">tabla 7</a>, en la que el intervalo de edad, <i>x</i>, es expresado como un porcentaje de la vida promedio, la columna <i>&pound;x</i> presenta un porcentaje de la vida promedio y la columna <i>dx</i> el porcentaje de fallas durante los intervalos. Kurtz asume que las fallas en un intervalo ocurren a la mitad del intervalo, mientras en nuestros an&aacute;lisis hemos asumido que los retiros ocurren al final de un intervalo.</p>     <p>  Si la vida de servicio del activo en consideraci&oacute;n puede   ser caracterizada por uno de los siete tipos de curvas, los n&uacute;meros en la columna <i>dx</i> pueden ser usados para   proporcionar estimaciones de las <i>p<sub>i</sub></i> requeridas por el   m&eacute;todo Probabil&iacute;stico. Por ejemplo, con el tipo de curva   IV, asumimos que la vida promedio es diez a&ntilde;os e	   interpolamos con los puntos sucesivos para obtener estimaciones   sobre las probabilidades de falla al final del   a&ntilde;o, m&aacute;s que a mediados. Esto genera los valores de <i>d<sub>i</sub></i>   y <i>l<sub>i</sub></i> presentados en la <a href="#t8">tabla 8</a>.</p>     <p><a name="t8">&nbsp;</a></p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10t8.jpg"></center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  Alternativamente, podemos utilizar la distribuci&oacute;n   Poisson para proporcionar una aproximaci&oacute;n a estas   curvas de mortalidad. Continuando nuestro ejemplo,   consideremos una distribuci&oacute;n de la vida de servicio   Poisson con una media de diez a&ntilde;os. Los valores de <i>p<sub>i</sub></i>   y tambi&eacute;n de <i>s<sub>i</sub></i> –la probabilidad de que el activo est&eacute;   a&uacute;n en servicio al comienzo del a&ntilde;o– son presentados   en la <a href="#t8">tabla 8</a>.</p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v17n29/29a10ex32.jpg"></center></p>     <p>Comparando <i>l<sub>i</sub></i> con <i>s<sub>i</sub></i> vemos que el ajuste es en efecto   excelente, con una desviaci&oacute;n m&aacute;xima entre las dos   curvas menor a .04. Aplicando la prueba de Kolmogorov-   Smirnov<a href="#11" name="s11">&#091;11&#093;</a>, tal desviaci&oacute;n est&aacute; dentro del 95% del   intervalo de confianza de la distribuci&oacute;n (Poisson) te&oacute;rica   para tama&ntilde;os de muestra aproximadamente hasta de 1.200<a href="#12" name="s12">&#091;12&#093;</a>.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b>Pie de p&aacute;gina</b></font></p>     <p><a href="#s1" name="1">&#091;1&#093;</a> Un concepto alternativo de depreciaci&oacute;n   consiste en reflejar la   disminuci&oacute;n en el valor de mercado   del activo durante el periodo.   Sin embargo, la discusi&oacute;n   en este documento no depende   de un concepto particular de   depreciaci&oacute;n: &eacute;sta s&oacute;lo requiere   que el concepto est&eacute; bien   establecido. Por consiguiente,   para prop&oacute;sitos ilustrativos,   concentraremos nuestro an&aacute;lisis   &uacute;nicamente en el servicio potencial consumido.</p> </font>     <p><a href="#s2" name="2">&#091;2&#093;</a> En este documento no consideramos revisar los gastos de depreciaci&oacute;n como resultado de los cambios en las estimaciones de la vida   de servicio esperada o en la distribuci&oacute;n de probabilidad de las vidas de servicio, que pueden ser experimentadas seg&uacute;n la manera como son utilizados los activos. Este tema ser&aacute; discutido en un documento posterior.</p> <font face="verdana" size="2">     <p><a href="#s3" name="3">&#091;3&#093;</a> Un estudio de las caracter&iacute;sticas de la mortalidad de la propiedad f&iacute;sica es descrita en Edwin B. Kurtz, <i>Life expectancy of physical property</i> (Ronald Press, 1930). El <a href="#ap3" name="sap3">ap&eacute;ndice 3</a> resume algunos de los resultados de este estudio.</p>     <p><a href="#s4" name="4">&#091;4&#093;</a> De hecho, la distribuci&oacute;n Poisson proporciona una excelente aproximaci&oacute;n a las curvas de mortalidad descritas en Kurtz (v&eacute;ase   <a href="#ap3">ap&eacute;ndice 3</a>).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  <a href="#s5" name="5">&#091;5&#093;</a> Puesto que la distribuci&oacute;n Poisson es especificada por un solo par&aacute;metro, el gasto de depreciaci&oacute;n Probabil&iacute;stica en cualquier a&ntilde;o   puede ser considerado como una funci&oacute;n &uacute;nicamente de la vida esperada. Esta funci&oacute;n es, por supuesto, considerablemente m&aacute;s   compleja que la del m&eacute;todo Determin&iacute;stico.</p>     <p>  <a href="#s5a" name="5a">&#091;5a&#093;</a> Para una discusi&oacute;n de la depreciaci&oacute;n de grupos, ver Eugene Grant y Paul Norton, <i>Depreciation</i> (Ronald Press, 1949). </p>     <p><a href="#s6" name="6">&#091;6&#093;</a> Un m&eacute;todo similar al propuesto en esta secci&oacute;n ha sido considerado antes. Ver Edwin B. Kurtz, <i>The science of valuation and depreciation</i>   (Ronald Press, 1937); Gabriel Preinreich, “The practice of depreciation,” <i>Econometrica</i>, (julio, 1939); Robley Winfrey, <i>Depreciation   of group properties</i>, (Iowa State College Bulletin 155, 1942); Gabriel Preinreich, “Review of depreciation of group properties,” <i>the   accounting review</i>, (abril, 1944); Bradford F. Kimball, “The failure of unit-summation procedure as a group method of estimating depreciation,”   <i>Econometrica</i>, (1945). Este m&eacute;todo parece haber sido descartado debido al fracaso en reconocer el modelo Probabil&iacute;stico   subyacente. Los autores asumieron que los &iacute;tems fallar&iacute;an precisamente como las curvas de mortalidad indicaban, y que por lo tanto era importante identificar con anticipaci&oacute;n cuales &iacute;tems fallar&iacute;an en cada a&ntilde;o.</p>     <p><a href="#s7" name="7">&#091;7&#093;</a> Este ejemplo es tomado de Myron J. Gordon y Gordon Shillinglaw, <i>Accounting: A management approach</i>, Third Edition (Richard D. Irwin, Inc., 1964) pp. 350-352.</p>     <p><a href="#s8" name="8">&#091;8&#093;</a> Ver William Feller, <i>An introduction to probability theory and its applications</i>, Volume II (John Wiley and Sons, Inc., 1960) pp. 151- 152.</p>     <p><a href="#s9" name="9">&#091;9&#093;</a> Kurtz, <i>Life expectancy of physical equipment</i>.</p>     <p>  <a href="#s10" name="10">&#091;10&#093;</a> Kurtz, <i>The science of valuation and depreciation</i>.</p>     <p><a href="#s11" name="11">&#091;11&#093;</a> Paul G. Hoel, <i>Introduction to Mathematical Statistics</i>, Third Edition, (John Wiley and Sons, Inc., 1962) pp. 345-349.</p>     <p>  <a href="#s12" name="12">&#091;12&#093;</a> Los datos para el tipo de curva IV son un promedio de los datos de diversos equipos, puesto que es dif&iacute;cil obtener una estimaci&oacute;n   del tama&ntilde;o muestral real utilizado al derivar la curva.</p> </font>      ]]></body>
</article>
