<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0121-5051</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Innovar]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Innovar]]></abbrev-journal-title>
<issn>0121-5051</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Facultad de Ciencias Económicas. Universidad Nacional de Colombia.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0121-50512008000100009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Separación de los hechos y los pronósticos en los estados financieros]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Glover]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jonathan]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ijiri]]></surname>
<given-names><![CDATA[Yuji]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Levine]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carolyn]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jinghong Liang]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pierre]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Carnegie Mellon University  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>01</day>
<month>01</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>01</day>
<month>01</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<volume>18</volume>
<numero>31</numero>
<fpage>135</fpage>
<lpage>146</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0121-50512008000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0121-50512008000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0121-50512008000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="verdana">     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>       <center>     <font size="4"><b>Separaci&oacute;n de los hechos     y los pron&oacute;sticos en los estados     financieros</b></font>*   </center> </p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Jonathan Glover, Yuji Ijiri, Carolyn Levine, Pierre Jinghong Liang**</p>     <p>* Tomado de <i>Accounting Horizons</i>, 2005,   vol. 9, No. 4, pp. 267-282. El texto original   en ingl&eacute;s est&aacute; disponible en l&iacute;nea en   <a href="http://aaahq.org/pubs.cfm" target="_blank">http://aaahq.org/pubs.cfm</a>. Esta traducci&oacute;n   fue elaborada por Nohora Garc&iacute;a,   profesora de la Universidad Nacional de   Colombia, quien agradece la colaboraci&oacute;n   de Bill Dickinson en la revisi&oacute;n del documento   y de Deirdre Harris y Lisa Habblitz   de la American Accounting Association   (AAA), por facilitar el tr&aacute;mite y autorizaci&oacute;n de su publicaci&oacute;n.</p>     <p>  ** Jonathan Glover y Yuji Ijiri son profesores   de Carnegie Mellon University. Carolyn   Levine y Pierre Jinghong Liang son profesores   asociados de la misma universidad.   Este documento fue desarrollado con   base en un primer borrador de Ijiri (2002)   circulado bajo el t&iacute;tulo de “El efectivo es   un hecho, pero el ingreso es un pron&oacute;stico:   certificaciones del CEO/CFO de los   informes financieros”. Agradecemos los   valiosos comentarios de Bob Lipe (editor)   y los dos &aacute;rbitros an&oacute;nimos, las discusiones   con Timothy Bell, Joel Demski y   James L. Murdy, y la retroalimentaci&oacute;n   de los participantes de Carnegie Mellon   University, Harvard University y KPMG Business   Measurement Research Workshop.   Damos gracias a KPMG &amp; UIUC Business   Measurement Research Program por su   apoyo financiero.</p>     <p><hr noshade size="1"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     <p>  Gran parte del inter&eacute;s de la FASB (Financial Accounting Standards Boards)   se ha centrado en el mejoramiento de la relevancia de los informes financieros.   Las normas sobre pensiones, inversiones en t&iacute;tulos financieros, deterioro   de los activos fijos, obligaciones sobre el retiro de activos, y derivados sirven   como ejemplos. Posiblemente, muchas de las normas de la FASB afectan adversamente   la confiabilidad de los informes sobre la situaci&oacute;n financiera. Por   ejemplo, el objetivo de la FASB en el SFAS<a href="#i" name="si">&#091;<i>i</i>&#093;</a> (Statements of Financial Accounting   Standards) No. 106, <i>Contabilidad para prestaciones de pos-retiro de   los empleados exceptuando las pensiones</i><a href="#ii" name="sii">&#091;<i>ii</i>&#093;</a>, era el de aumentar la relevancia de   los resultados reportados sobre las operaciones y el estado financiero de los   empleadores. En este sentido, la FASB expres&oacute; su sensibilidad por las preocupaciones   sobre lo confiable que pueden ser las valoraciones de la atenci&oacute;n   m&eacute;dica de pos-retiro pero, al mismo tiempo, sosten&iacute;a que un aumento en la   relevancia compensar&iacute;a la disminuci&oacute;n de la confiabilidad (SFAS No. 106,   Resumen, FASB, 1990).</p>     <p>  En el &aacute;rea de los derivados, la FASB concluye: “El valor razonable de los activos   financieros y las obligaciones proveen informaci&oacute;n m&aacute;s relevante y comprensible   que el costo &#091;hist&oacute;rico&#093; o las mediciones basadas en el costo” (SFAS   No 133, &para; 221, FASB, 1998). Los valores razonables contin&uacute;an siendo enfatizados   en los proyectos en curso de la FASB. Parte de la motivaci&oacute;n para el reciente   <i>Pronunciamiento propuesto de las normas de contabilidad financiera sobre   mediciones del valor razonable</i> es que “muchos constituyentes han aumentado   su inter&eacute;s acerca de la capacidad para desarrollar estimaciones confiables del   valor razonable en ciertas circunstancias, en particular, en ausencia de precios   cotizados en bolsa” (FASB, 2004b). La norma propuesta est&aacute; pensada para remediar   parcialmente la situaci&oacute;n, proporcionando una gu&iacute;a unificada y desarrollando   una jerarqu&iacute;a orientada a la confiabilidad en los valores razonables.   La jerarqu&iacute;a orientada a la confiabilidad desempe&ntilde;a un papel tanto en la medici&oacute;n   como en la declaraci&oacute;n. La jerarqu&iacute;a hace &eacute;nfasis en la subjetividad de   los insumos administrativos (estimaciones/pron&oacute;sticos) en los cuales se tiene   que confiar cuando los precios de mercado u otros insumos del mercado no   est&aacute;n disponibles; tales estimaciones son denominadas “estimaciones de nivel   3” (las menos confiables)<a href="#1" name="s1">&#091;1&#093;</a>.</p>     <p>En la reuni&oacute;n del Grupo Consultivo en septiembre   de 2004, la Junta de Vigilancia de la Contabilidad de   Compa&ntilde;&iacute;as P&uacute;blicas (PCAOB<a href="#iii" name="siii">&#091;<i>iii</i>&#093;</a>), dedic&oacute; una de las   sesiones a las cuestiones de la verificabilidad con respecto   a los valores razonables. En esa reuni&oacute;n, algunos   participantes expresaron la opini&oacute;n de que las estimaciones   contables plantean problemas m&aacute;s amplios que   el de computar valores razonables, y los inversionistas   necesitan ser educados sobre el papel de las estimaciones en los estados financieros<a href="#2" name="s2">&#091;2&#093;</a>.</p>     <p>  En este documento, sugerimos una extensi&oacute;n al modelo   contable existente que les permite a los usuarios   entender mejor el papel de las estimaciones/pron&oacute;sticos   en los estados financieros<a href="#3" name="s3">&#091;3&#093;</a>. Nuestra aproximaci&oacute;n   se basa en una presentaci&oacute;n matricial de los estados   financieros. Llamamos a los nuevos estados generados “estados financieros intertemporales”. Los estados se presentan con tres columnas, “Hecho”, “Pron&oacute;stico”, y “Total”, donde la columna Total es exactamente la misma que la de los estados convencionales. Si una transacci&oacute;n (y el valor relacionado) es un hecho, entonces &eacute;sta siempre ser&aacute; un hecho. Si una transacci&oacute;n es un pron&oacute;stico, &eacute;sta aparecer&aacute; en la columna de Pron&oacute;stico. Cuando cierta incertidumbre que circunda la transacci&oacute;n es resuelta, los valores relevantes son transferidos a las cuentas factuales permanentes.</p>     <p>  La separaci&oacute;n de los hechos y los pron&oacute;sticos en los   estados financieros tiene muchas ventajas potenciales.   Tales estados financieros intertemporales les indicar&iacute;an   a los inversionistas cu&aacute;les cifras son m&aacute;s confiables y   cu&aacute;les lo son menos, proporcionando as&iacute; informaci&oacute;n &uacute;til para tomar decisiones. Otro papel de la contabilidad consiste en facilitar las relaciones administrativas entre los administradores y los propietarios. Desde una perspectiva administrativa, es a&uacute;n m&aacute;s importante saber cu&aacute;l informaci&oacute;n es confiable; as&iacute; genera beneficios tanto a los due&ntilde;os como a los administradores (encargados). Los auditores tambi&eacute;n acoger&iacute;an una clara diferenciaci&oacute;n de las cuentas de balance, las clases de las transacciones y las revelaciones complementarias para las cuales el nivel de aseguramiento obtenido es alto con respecto a aquellos art&iacute;culos para los que el nivel de aseguramiento no es tan alto<a href="#4" name="s4">&#091;4&#093;</a>. Esta separaci&oacute;n no eximir&iacute;a a los administradores o a los auditores en el caso de un comportamiento impropio.</p>     <p>  Por supuesto, la provisi&oacute;n de informaci&oacute;n adicional casi   siempre es costosa. Los costos com&uacute;nmente discutidos   incluyen los de transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n, recepci&oacute;n   y de procesamiento. Si los estados financieros intertemporales   requieren nueva informaci&oacute;n obtenida del   sistema contable, entonces el costo de la transmisi&oacute;n   (incluyendo la preparaci&oacute;n) puede ser considerable. El   significado de los costos de recepci&oacute;n de informaci&oacute;n   y de procesamiento es menos claro. Nuestra esperanza   se cifra en que los estados financieros intertemporales,   de hecho, generar&aacute;n informaci&oacute;n m&aacute;s f&aacute;cil de procesar   y de entender. Otro costo potencial indirecto de la   informaci&oacute;n adicional es que &eacute;sta puede eliminar las   oportunidades para asegurarse (Hirshleifer, 1971). Un   ejemplo obvio es que la capacidad de los accionistas   para recuperar sus p&eacute;rdidas por pleitos puede ser disminuida.   (El correspondiente beneficio es la disminuci&oacute;n   de los costos de litigaci&oacute;n y, esperamos, mejores decisiones   del inversionista en primer lugar). Finalmente,   los estados financieros intertemporales pueden proveer   informaci&oacute;n de los propietarios a los competidores.</p>     <p>  La segunda secci&oacute;n del art&iacute;culo analiza el actual entorno   pol&iacute;tico y legal y otros enfoques basados en la confiabilidad   para desagregar informaci&oacute;n dentro de los   estados financieros. La tercera secci&oacute;n desarrolla las   reglas de clasificaci&oacute;n alternativas para catalogar los   valores de los estados financieros como hechos o pron&oacute;sticos.   La cuarta secci&oacute;n presenta dos ejemplos junto   con los estados financieros intertemporales para los   ejemplos. La quinta secci&oacute;n incluye algunas opiniones   preliminares sobre c&oacute;mo incorporar los valores razonables,   y la &uacute;ltima secci&oacute;n concluye el art&iacute;culo.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b>  Antecedentes</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b><i> El actual entorno pol&iacute;tico y legal</i></b></font></p>     <p>  En la respuesta del FASB al estudio de la SEC sobre   la adopci&oacute;n de una contabilidad basada en principios,   ellos expresan preocupaci&oacute;n respecto a que “muchos   preparadores y auditores han llegado a estar menos   dispuestos a ejercer el juicio profesional en &aacute;reas que   implican estimaciones de contabilidad, incertidumbre   y subjetividad inherente” (FASB, 2004a). Los estados   financieros que proporcionan informaci&oacute;n adicional   sobre la variada confiabilidad de los valores de los estados   financieros podr&iacute;an ayudar a atenuar el problema.   Probablemente, una informaci&oacute;n mejor sobre la   confiabilidad de los diferentes valores de los estados   financieros ayudar&aacute; a cada uno, incluyendo a los jurados, a entender mejor la subjetividad inherente a los   valores pronosticados de los estados financieros<a href="#5" name="s5">&#091;5&#093;</a>. Uno   podr&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute; y permitir a los administradores una   protecci&oacute;n “de salvaguardia” completa o parcial si la   informaci&oacute;n pronosticada difiere de los resultados observados,   considerando que los pron&oacute;sticos se han hecho   de buena fe y sobre una base razonable. Luego,   construimos un caso para tal protecci&oacute;n de salvaguardia   (parcial o completa).</p>     <p>  La aprobaci&oacute;n de la Ley Sarbanes-Oxley de 2002 inici&oacute;   uno de los m&aacute;s significativos cambios en la pr&aacute;ctica   de la contabilidad financiera en Estados Unidos.   En detalle, CEO y CFO<a href="#iv" name="siv">&#091;<i>iv</i>&#093;</a> son requeridos para certificar que:</p> <ol>     <p>       <li>El ejecutivo que firma ha revisado el informe;</li> </p>     <p>       <li>De acuerdo con el conocimiento del ejecutivo, el     informe no contiene ninguna declaraci&oacute;n falsa de     un hecho material ni omite declarar un hecho material     necesario para que tales declaraciones, a la     luz de las circunstancias en que se hicieron, no sean     enga&ntilde;osas;</li> </p>     <p>       <li>Seg&uacute;n el conocimiento del ejecutivo, los estados financieros     y la otra informaci&oacute;n financiera incluida     en el informe presenta imparcialmente en todos los     aspectos materiales la situaci&oacute;n financiera y los resultados     de las operaciones del emisor en la fecha,     y para los periodos presentados en el informe (Secci&oacute;n     302(a) de la ley Sarbanes-Oxley)<a href="#6" name="s6">&#091;6&#093;</a>.</li>   </p>     </ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  La certificaci&oacute;n cambia la condici&oacute;n jur&iacute;dica de los   CEO y de los CFO. De acuerdo con un art&iacute;culo de   <i>Wall Street Journal</i>, antes de que la Ley Sarbanes-   Oxley entrara en vigencia, los altos ejecutivos firmaron “en nombre de la compa&ntilde;&iacute;a y no &#091;como&#093; un endoso personal... y un caso penal en el que se recurre a mentir en una declaraci&oacute;n juramentada es generalmente mucho m&aacute;s f&aacute;cil de probar que un complejo fraude de contabilidad” (Beckett, 2002). Las sanciones penales bajo la Ley Sarbanes-Oxley son muy severas, incluyendo multas hasta de US$5 millones y hasta de 20 a&ntilde;os de encarcelamiento.</p>     <p>¿Deben los ejecutivos corporativos ser considerados   responsables de la exactitud de su informaci&oacute;n financiera   y ser castigados cuando ellos cometen fraude?   Indudablemente s&iacute;. El problema es que casi todas las   normas de informaci&oacute;n financiera actuales requieren   estimaciones y pron&oacute;sticos, los cuales son intr&iacute;nsecamente   inciertos. Incluso el ejecutivo m&aacute;s escrupuloso   calcular&aacute; errores de pron&oacute;stico, dado que el futuro no   puede ser previsto perfectamente. El problema con la   certificaci&oacute;n del CEO es que &eacute;sta requiere que los ejecutivos   sean responsables de los hechos que ellos reportan,   as&iacute; como de los pron&oacute;sticos que ellos comunican,   pues los dos se agregan en los estados financieros.</p>     <p>  La Declaraci&oacute;n de Conceptos No. 2 (&para; 73, FASB,   1980) de la FASB establece:</p>     <p> <ul>     <small> Diferentes usos de la informaci&oacute;n puede requerir diferentes     grados de confiabilidad y, en consecuencia, lo que     constituye una p&eacute;rdida material o una ganancia en confiabilidad     puede variar de acuerdo con el uso. Un error     en el cronometraje de algunos segundos al d&iacute;a ser&aacute; usualmente     aceptable para el due&ntilde;o de un reloj ordinario,     mientras que el mismo error har&iacute;a normalmente que un     cron&oacute;metro sea juzgado como no confiable. La diferencia     se relaciona con el uso –un reloj se utiliza para prop&oacute;sitos     para los cuales la exactitud dentro de algunos segundos     (o quiz&aacute;s de algunos minutos) es satisfactoria–; un cron&oacute;metro     se utiliza para la navegaci&oacute;n, el trabajo cient&iacute;fico     y dem&aacute;s usos para los cuales se requiere un alto grado de     exactitud porque un error de algunos segundos o de una     fracci&oacute;n de segundo puede tener grandes consecuencias.     En el lenguaje diario, el reloj y el cron&oacute;metro ser&iacute;an confiables.     Por el criterio del cron&oacute;metro, el reloj, de hecho,     no es fiable. Aun as&iacute; el due&ntilde;o del reloj no percibe que no     sea confiable, porque no espera que tenga la exactitud de     un cron&oacute;metro.     </small>     </ul> </p>     <p>  Suponga que fuerzan al navegante a entregar su cron&oacute;metro   (por ejemplo, se aprueba una ley que proscribe   los cron&oacute;metros) y &eacute;ste es sustituido por el reloj arriba   mencionado. Si el barco a&uacute;n conf&iacute;a en sus medidas de   la misma manera que antes, entonces el barco probablemente   se perder&aacute; y el navegante ser&aacute; despedido y   demandado. ¿Es esto justo? Nosotros afirmamos que la   respuesta es no. <i>Ex ante</i>, cada uno sabe que el reloj es   menos exacto y no es capaz de realizar las mismas funciones   que el cron&oacute;metro. Aun as&iacute; el contrato bajo el   cual el navegante est&aacute; trabajando no ha cambiado para   ajustarse a las inexactitudes esperadas.</p>     <p>De manera similar, las normas de lo que constituye   una inadecuada revelaci&oacute;n financiera han cambiado,   pero el sistema contable no. Como el reloj, el sistema   contable no puede tener la precisi&oacute;n requerida para   distinguir entre un administrador que enga&ntilde;a voluntariamente   a los inversionistas y las inexactitudes de   errores de pron&oacute;stico inevitables. La certificaci&oacute;n administrativa   sugiere que no ser correcto (no necesariamente   intencional) puede ser suficiente para demandar   y castigar a la gerencia. La &uacute;nica herramienta de los   administradores es el reloj, pero no lo estamos ajustando   de acuerdo con las caracter&iacute;sticas conocidas. La   salvaguardia expl&iacute;cita parcial o completa para los pron&oacute;sticos   supuestos en los estados financieros puede ser   considerada. Las revelaciones basadas en la confiabilidad   proporcionar&iacute;an por s&iacute; mismas probablemente un nivel impl&iacute;cito de salvaguardia.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b>  Otras aproximaciones basadas en la confiabilidad para la desagregaci&oacute;n</b></font></p>     <p>  La idea de presentar la informaci&oacute;n en los estados financieros   en columnas con base en la confiabilidad no   es nueva. Paton y Littleton (1940, p. 118) notaron que mientras que</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <ul>     <small>    el uso de valores estimados, tales como precios actuales de     sustituci&oacute;n, da lugar a cifras menos confiables del ingreso     neto que con el uso de los costos realmente incurridos ...     la &#091;c&#093;ontabilidad no establece ning&uacute;n l&iacute;mite al proveer informaci&oacute;n     interpretativa en los estados financieros a trav&eacute;s     de las notas al pie de p&aacute;gina, los t&iacute;tulos de las cuentas,     las cifras entre par&eacute;ntesis, o de las columnas adicionales     para los valores actuales estimados     </small>     </ul> </p>     <p>  y que “la regla del ‘costo o del mercado’ se debe remplazar   por la pr&aacute;ctica de informar las p&eacute;rdidas de activos   actuales en el estado de resultados s&oacute;lo cuando &eacute;sta es realizada, e informar los activos actuales en el balance general con un par&eacute;ntesis presentando el valor de la diferencia estimada entre el costo y el valor actual si el valor es sustancial”. Otra aproximaci&oacute;n es la “contabilidad pertinente, apropiada” de Ronen y Sorter (1972), la cual incluye un balance general con las columnas para el costo hist&oacute;rico, el valor de salida, la ventaja espec&iacute;fica y el valor econ&oacute;mico total.</p>     <p>  Quienes establecen las normas han explorado aproximaciones   relacionadas en a&ntilde;os recientes. La Junta de   Normas Internacionales de Contabilidad (IASB) y la   FASB tienen un proyecto com&uacute;n sobre la informaci&oacute;n   del desempe&ntilde;o financiero. Antes del proyecto com&uacute;n,   cada junta ten&iacute;a proyectos separados. Una caracter&iacute;stica   central del proyecto de la IASB era un estado de   resultados con tres columnas: total, antes de remediciones   y las remediciones<a href="#7" name="s7">&#091;7</a>,<a href="#8" name="s8">8&#093;</a>. Barker (2004) describe esta   presentaci&oacute;n matricial. &Eacute;l argumenta que una distinci&oacute;n   importante entre las remediciones y las mediciones   iniciales (y su asignaci&oacute;n) es que las remediciones   tienen t&iacute;picamente un &iacute;ndice bajo de recurrencia y, por   tanto, poco valor predictivo. En este esquema, la depreciaci&oacute;n   refleja la asignaci&oacute;n de una medici&oacute;n inicial   del activo y, por consiguiente, se presenta en la   columna “Antes de las remediciones”. En contraste, el   deterioro del activo o una ganancia por la tenencia son   ambas remediciones. El costo del servicio de la pensi&oacute;n   es una medici&oacute;n inicial, mientras que los aumentos y   las p&eacute;rdidas actuariales sobre los pasivos pensionales   son remediciones<a href="#9" name="s9">&#091;9&#093;</a>.</p>     <p>  Nuestra aproximaci&oacute;n se diferencia de estas perspectivas   en que &eacute;sta se centra en la incertidumbre m&aacute;s que   en los valores comerciales o en las remediciones. Por   ejemplo, el costo del servicio de la pensi&oacute;n es una medida   inicial y un valor de intercambio inicial incierto.   El costo hist&oacute;rico de un activo comprado en efectivo   es tanto una medici&oacute;n inicial como un valor de intercambio   inicial cierto.</p>     <p>  Las propuestas de revelaci&oacute;n existentes (a diferencia   del reconocimiento) tambi&eacute;n se centran en estimaciones.   Lev (2003) sugiere la rutina de revisar (anual y   cada tres a&ntilde;os) las ganancias con base en las realizaciones   de los valores previamente pronosticados. Lundholm   (1999) propone estados financieros que incluyan   informes a posteriori sobre la exactitud de las estimaciones   pasadas en la forma (“real” en comparaci&oacute;n con   lo “divulgado originalmente”) de estados financieros   revisados. Utilizamos el ejemplo de Lundholm (1999)   para destacar c&oacute;mo nuestra aproximaci&oacute;n “ajusta las cuentas” en una base actual mientras que los pron&oacute;sticos   individuales se convierten en hechos en lugar de   esperar hasta que cada pron&oacute;stico divulgado en un periodo   particular se determine. Desde un punto de vista   pr&aacute;ctico, esperar que todos los pron&oacute;sticos en un   conjunto dado de estados financieros se conviertan en   hechos antes de presentar los estados financieros revisados   puede requerir una espera extremadamente larga   (por ejemplo, en el caso de los pron&oacute;sticos de una   pensi&oacute;n). La correspondiente desventaja de nuestra   aproximaci&oacute;n es que un esquema completo de la divergencia   entre lo que fue anticipado en un periodo   y lo que finalmente se realiz&oacute; no ser&aacute; presentado t&iacute;picamente   en un solo periodo futuro (a menos que todo   ocurra en un solo periodo futuro), generando como resultado   una diferencia en el ajuste. Una caracter&iacute;stica   com&uacute;n de Lundholm (1999), Lev (2003) y de nuestra   aproximaci&oacute;n es que ellos desarrollan m&aacute;s funciones   para una informaci&oacute;n contable dura al disciplinar la   informaci&oacute;n contable suave.</p>     <p>  Los modelos de principal-agente se han utilizado para   estudiar c&oacute;mo un tiempo oportuno (time liness) se   relaciona con el intercambio entre la relevancia y la   confiabilidad<a href="#10" name="s10">&#091;10&#093;</a>. El oportuno reconocimiento de la contabilidad   permite t&iacute;picamente una informaci&oacute;n m&aacute;s   suave (m&aacute;s manipulable), mientras que un reconocimiento   menos oportuno permite que la informaci&oacute;n   sea m&aacute;s dura (menos manipulable). Antle y Demski   (1989), Liang (2000) y Dutta y Zhang (2002) tienen   consideraciones expl&iacute;citas del reconocimiento en los   planes de consumo y en los esquemas de la evaluaci&oacute;n   administrativa. Liang (2000) muestra que el reconocimiento   tard&iacute;o en la contabilidad puede ser preferible (a   un reconocimiento temprano) si una fuente no contable   temprana pero suave ya existe, pues este reconocimiento   permite que la informaci&oacute;n contable cumpla un papel disciplinador.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b>¿Qu&eacute; es un hecho?</b></font></p>     <p>  Mientras la clasificaci&oacute;n de una transacci&oacute;n en hecho   o pron&oacute;stico es binaria, el concepto subyacente no lo   es. Seg&uacute;n el espectro de la incertidumbre presente en   las transacciones, la localizaci&oacute;n de la l&iacute;nea divisoria   ser&aacute; una fuente de debate y discusi&oacute;n considerables.   No obstante, cualquier esfuerzo por separar estados financieros   en hechos y pron&oacute;sticos debe comenzar con   una definici&oacute;n operacional de cada uno. En esta secci&oacute;n   discutimos la fuente de la incertidumbre en la informaci&oacute;n   financiera, y proponemos dos posibles reglas de clasificaci&oacute;n:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  Cuando se opera de acuerdo con un sistema de costo   hist&oacute;rico que se mueve entre “la contabilidad de caja”   a “la contabilidad diferida” y de &eacute;sta a la “contabilidad   acumulada”, los registros del libro diario tienden cada   vez m&aacute;s hacia el futuro. En el sistema contable m&aacute;s   primitivo, el flujo de efectivo y el flujo de ingresos ocurren   simult&aacute;neamente. Las entradas de efectivo, con   excepci&oacute;n de las contribuciones de los propietarios,   son vistas como ingresos, y los desembolsos de efectivo   como costos, con excepci&oacute;n de las distribuciones   de los dividendos a los due&ntilde;os. Un pr&eacute;stamo (empr&eacute;stito)   de dinero es un costo (ingreso) porque el cobro   anticipado (reembolso) no est&aacute; vinculado con el pr&eacute;stamo.   Los pron&oacute;sticos son innecesarios, pues el registro   se retrasa simplemente hasta que ocurre el flujo de   efectivo. Esta forma extrema de contabilidad de caja   es nuestro par&aacute;metro para examinar las otras formas de contabilidad.</p>     <p>  La “contabilidad diferida” adiciona diferidos a la   contabilidad de caja, donde los diferidos son de dos   clases: d&eacute;bitos (o costos) y cr&eacute;ditos (o ingresos). En   ambos casos, los diferidos se caracterizan por el hecho   de que el efectivo es pagado o recibido antes de   que ocurran los costos o ingresos correspondientes   hasta el &uacute;ltimo momento del tiempo. Los diferidos requieren   cuentas de activo o de pasivo que servir&aacute;n   como intermediarias entre el efectivo y los desembolsos/   entradas de efectivo y la realizaci&oacute;n (ocurrencia)   de los gastos/ingresos. El valor total de la transacci&oacute;n   no tiene incertidumbre. Sin embargo, el consumo o   la entrada parcial es com&uacute;n y debemos utilizar el “volumen”   como la base de la asignaci&oacute;n del costo o del   ingreso. Los asientos de una asignaci&oacute;n introducen   pron&oacute;sticos (y por tanto, incertidumbre) en el sistema   contable. Denominamos a este tipo de incertidumbre “incertidumbre de volumen”.</p>     <p>  Finalmente, en un sistema de “contabilidad acumulada”,   si los bienes y los servicios cambian de manos ahora   y el efectivo cambia de manos despu&eacute;s, entonces los   bienes y servicios son registrados con base en los valores   pronosticados (precios ponderados). Puesto que los   valores son en s&iacute; mismos pron&oacute;sticos, llamamos a este   tipo de incertidumbre “incertidumbre del valor”.</p>     <p>  La incertidumbre se resuelve con el paso del tiempo.   Consideremos una empresa que decide reestructurarse   el 31 diciembre de 2001. Antes de cualquier actividad   de reestructuraci&oacute;n, registra un pasivo financiero y un   compromiso para reestructurarse. En ese punto, la incertidumbre   del valor existe, pues la empresa no sabe   exactamente los costos que le acarrear&aacute; este proceso.</p>     <p>El grado de incertidumbre puede ser diferente a trav&eacute;s   de diversas actividades de la reestructuraci&oacute;n; ciertas   actividades pueden tener una cl&aacute;usula de “salida” expl&iacute;cita   permitiendo que los valores de reestructuraci&oacute;n   sean bien conocidos o est&eacute;n bien definidos. Durante   los dos a&ntilde;os siguientes, la empresa lleva a cabo la reestructuraci&oacute;n.   Mientras que el efectivo es pagado, el   costo de la reestructuraci&oacute;n se mueve del pron&oacute;stico   al hecho. Cuando la reestructuraci&oacute;n se completa, los pron&oacute;sticos no permanecen.</p>     <p>  Ahora volvamos a la pregunta de qu&eacute; es un hecho   o, en otras palabras, ¿cu&aacute;nta incertidumbre podemos   tolerar e incluso incluir un valor en la columna de los   hechos?</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><i> Regla de clasificaci&oacute;n 1 (RC1)</i></b></font></p>     <p><i> Transacciones sin incertidumbre son hechos. Todo lo dem&aacute;s   son pron&oacute;sticos.</i></p>     <p>  Puesto que RC1 compara certeza con el pago de efectivo   (<i>realizaci&oacute;n</i>), parece natural preguntar si RC1   proporcionar&iacute;a nueva informaci&oacute;n que no ha sido presentada   en el estado de flujos de efectivo. Como hasta   cierto grado es dif&iacute;cil relacionar las cifras del estado de   flujos de efectivo con el estado de resultados y viceversa,   aparentemente RC1 proporcionar&iacute;a nueva y &uacute;til   informaci&oacute;n en el estado de resultados. El &eacute;nfasis en el   efectivo puede ser debilitado al permitir tanto la realizaci&oacute;n   como su “viabilidad” (<i>realizability</i>). La idea ser&iacute;a   generalizar la prueba de “viabilidad” asociada por   tradici&oacute;n al reconocimiento del ingreso, acentuando   alg&uacute;n nivel limitado de incertidumbre sobre la capacidad   de que se convierta en efectivo. Al mismo tiempo,   se deber&iacute;a adicionar un requerimiento de un hecho   que estar&iacute;a basado en un verdadero intercambio neutral.   Como el director contable de la SEC coment&oacute;:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <ul>     <small>    Como el actual modelo mixto permite que los activos y     los pasivos se divulguen usando diversas medidas de los     atributos, es importante que los inversionistas tengan acceso     a la informaci&oacute;n que les permita distinguir entre los     componentes del balance general que son un resultado de     las transacciones y aquellos que llevan a un cambio en el     valor pero no supone transacciones (Nicolaisen, 2004).     </small>     </ul> </p>     <p>  Otro enfoque es incluir los valores que implican incertidumbre   de volumen como hechos. Asignar el   costo de un activo fijo en los periodos en los cuales   se utiliza ese activo requiere dos pron&oacute;sticos: la vida   de servicio estimada y el valor de salvamento. La vida   de servicio es una incertidumbre de volumen, mientras   que el valor de salvamento es una incertidumbre   de valor. El costo de la depreciaci&oacute;n y la depreciaci&oacute;n   acumulada asociada es un pron&oacute;stico bajo la RC1<a href="#11" name="s11">&#091;11&#093;</a>.   De manera que la depreciaci&oacute;n se separa en dos componentes,   la asignaci&oacute;n del costo del activo completo   (la cual s&oacute;lo contiene incertidumbre de volumen) y el   componente del valor residual (que implica incertidumbre   del valor). Al reconocer que &uacute;nicamente los   pron&oacute;sticos con incertidumbre de volumen est&aacute;n limitados   por el valor inicial de la compra, tenemos en   seguida la regla de clasificaci&oacute;n 2, que clasifica exclusivamente   las transacciones con incertidumbre de volumen   como hechos.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><i> Regla de clasificaci&oacute;n 2 (RC2)</i></b></font></p>     <p><i>  Las transacciones sin incertidumbre en el valor son hechos.   El resto de las transacciones son pron&oacute;sticos.</i></p>     <p>  Otro tipo de transacci&oacute;n que proponemos para la inclusi&oacute;n   en la columna de hechos es una venta o una   compra a cr&eacute;dito con un precio de compra fijo. De   nuevo, podemos separar la incertidumbre de valor del   precio ponderado en dos componentes: el precio de   compra fijo y un ajuste para el riesgo de operaci&oacute;n mediante   el uso de una cuenta de orden. De esta manera,   toda la incertidumbre de valor se lleva en la cuenta   de orden. Esto parece permitir que cualquier saldo de   una cuenta se pueda descomponer en una fracci&oacute;n de   hecho y una fracci&oacute;n de pron&oacute;stico; sin embargo esto   no es correcto. La separaci&oacute;n &uacute;nicamente es posible   cuando el valor es limitado (un m&aacute;ximo que ser&aacute; recibido   para un activo y un m&aacute;ximo que ser&aacute; pagado por   un pasivo). Permitir que la transacci&oacute;n original reciba   la categor&iacute;a de hecho es una innovaci&oacute;n significativa   de la contabilidad de caja. Es decir, las ventas a cr&eacute;dito   ser&iacute;an hechos, pero el gasto de una deuda de dif&iacute;cil   cobro (y las provisiones para las cuentas incobrables)   ser&iacute;a un pron&oacute;stico.</p>     <p>  A pesar de que no podemos ordenar forzosamente las   reglas de clasificaci&oacute;n (utilizando alguna forma de   an&aacute;lisis del bienestar), observamos que para que cualquier   desagregaci&oacute;n de hecho/pron&oacute;stico sea &uacute;til, los   inversionistas tendr&iacute;an que entender plenamente las   nuevas reglas contables. Esto incluye entender c&oacute;mo   se registran los hechos y pron&oacute;sticos que corresponden   a la regla de clasificaci&oacute;n elegida. En particular,   la RC2 puede parecer que genera una contabilidad de “hechos” inflada o agresiva. Las incertidumbres   que aumentan el ingreso son registradas como hechos   (ventas no cobradas), mientras que las cuentas que   disminuyen los ingresos (gasto de deudas de dif&iacute;cil   cobro) son pron&oacute;sticos. Puesto que este anticonservadurismo   difiere de los sistemas contables tradicionales,   los usuarios de los estados financieros deben ser   educados sobre la naturaleza de los hechos de modo   que &eacute;stos no sean sobrestimados.</p>     <p>  Si el conservadurismo es visto como una caracter&iacute;stica   esencial de la contabilidad, entonces la RC2 puede   ser eliminada como regla posible de clasificaci&oacute;n. Una   modificaci&oacute;n aceptable puede ser: “Todas las transacciones,   gastos o pasivos sin ninguna incertidumbre en   el valor son hechos. El resto de las transacciones son   pron&oacute;sticos”.</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>  Ejemplos</b></font></p>     <p>  En esta secci&oacute;n presentamos dos ejemplos. En ambos   ejemplos, los siguientes elementos son comunes. La   empresa inicia en el comienzo del a&ntilde;o 1, y continuaremos   con &eacute;sta durante tres a&ntilde;os. Usando US$75 del   capital invertido, la empresa compra un activo fijo en   efectivo al principio del a&ntilde;o 1. El preparador pronostica   la vida de servicio &uacute;til y el valor residual del activo   y reconoce un gasto de depreciaci&oacute;n que asigna al   final de cada diciembre. (Por simplicidad, asumimos   que solamente deben ser preparados los estados financieros   anuales). En el a&ntilde;o final de la vida del activo,   la verdadera vida de servicio y el valor residual llegan   a ser conocidos<a href="#12" name="s12">&#091;12&#093;</a>. Para este ejemplo, asumimos que su   vida &uacute;til es la &uacute;nica incertidumbre. La empresa sabe   que el valor residual ser&aacute; cero con probabilidad de 1.   (No existe ning&uacute;n mercado secundario para el activo   depreciado, y los costos de enajenamiento son insignificantes).   La empresa pronostica la vida para tres   a&ntilde;os, que es incierta a la hora del pron&oacute;stico pero m&aacute;s   adelante resulta correcta. En cada ejercicio fiscal, el   preparador hace dos ventas a cr&eacute;dito, una en febrero y   otra en agosto. La venta de febrero se recoge en julio   del mismo a&ntilde;o. La venta de agosto se recoge en enero   del pr&oacute;ximo a&ntilde;o. La empresa usa el m&eacute;todo de cuentas   por cobrar al final del a&ntilde;o para determinar la provisi&oacute;n   que es necesaria al terminar el a&ntilde;o. La <a href="/img/revistas/inno/v18n31/31a09i1.jpg" target="_blank">ilustraci&oacute;n   1</a> muestra una representaci&oacute;n cronol&oacute;gica de las transacciones   para el a&ntilde;o 2.</p>     <p>En el ejemplo 1, cada venta a cr&eacute;dito es de US$ 100.   Para las ventas hechas en el a&ntilde;o de la venta, las realizaciones   reales son US$90. La empresa tambi&eacute;n estima   que un 10% de las cuentas por cobrar son de dif&iacute;cil cobro.   Las realizaciones observadas de las ventas de agosto   resultan ser US$88 en el a&ntilde;o 2 y US$92 en el a&ntilde;o 3.   Los estados de resultados intertemporales se presentan   para los tres a&ntilde;os en la <a href="/img/revistas/inno/v18n31/31a09t1.jpg" target="_blank">tabla 1</a>, seg&uacute;n la RC1 y la RC2.   Consideremos los estados de resultados del a&ntilde;o 1 bajo   la RC1. La venta de febrero de US$100 es un hecho (es   decir, US$90 se han recogido en el a&ntilde;o 1 y el resto se   ha dado de baja) pero la venta de agosto de US$100 y   el costo asociado a la deuda de dif&iacute;cil cobro (US$10)   son pron&oacute;sticos porque no ha ocurrido el cobro. En contraste, bajo la RC2, la venta de agosto se incluye en la columna del hecho con la venta de febrero (US$100 + 100 = US$200). En este ejemplo, las diferencias entre las dos reglas de clasificaci&oacute;n son que la RC1 trata inicialmente las ventas a cr&eacute;dito y la depreciaci&oacute;n como pron&oacute;sticos, mientras que la RC2 trata las dos como hechos porque implican solamente incertidumbre de volumen.</p>     <p>  Una pregunta se origina relacionada con la mejor manera   de presentar las alteraciones intertemporales. ¿Deben las alteraciones y las diferencias entre los valores y los pron&oacute;sticos observados (diferencias establecidas) ser presentados con respecto al valor bruto o al valor neto? En la <a href="/img/revistas/inno/v18n31/31a09t1.jpg" target="_blank">tabla 1</a> utilizamos el valor bruto con el fin de proporcionar mayor informaci&oacute;n. Recordemos que la empresa estima que recoger&aacute; US$90 de cada US$100 de ventas en el periodo siguiente. La exactitud del pron&oacute;stico es destacada por las diferencias establecidas (diferencias entre los valores pronosticados y los reales), las cuales son f&aacute;ciles de rastrear con la separaci&oacute;n entre el hecho-pron&oacute;stico. La empresa subestima sus deudas de dif&iacute;cil cobro en el primer periodo y las sobrestima en el segundo, lo cual es reflejado por las diferencias establecidas de US$2 y US$(2) de los a&ntilde;os 2 y 3, respectivamente. En el ejemplo 1 no hay sesgos recurrentes (sub o sobrestimaci&oacute;n) en los pron&oacute;sticos, lo cual parece consistente con una empresa que proporciona su mejor conjetura de los resultados “desconocidos” (por ejemplo, un intento bienintencionado).</p>     <p>  En el ejemplo 2, la primera venta en el a&ntilde;o 1 es de   US$110, y cada venta posterior aumenta en US$10.   Seis meses despu&eacute;s de cada venta, la empresa recoge   US$90. Aunque las ventas aumentan cada seis meses,   las transacciones no se realizan<a href="#13" name="s13">&#091;13&#093;</a>. Cada julio, la empresa   recoge US$90 de la venta de febrero. Para el ejemplo 2 solamente presentamos la RC1. La <a href="/img/revistas/inno/v18n31/31a09t2.jpg" target="_blank">tabla 2</a> muestra el   estado de resultados intertemporal con las alteraciones   intertemporales con respecto al valor bruto. En el   ejemplo 2, la empresa sistem&aacute;ticamente subestima el   gasto de la deuda de dif&iacute;cil cobro y la subestimaci&oacute;n es   m&aacute;s severa en cada periodo. En consecuencia, la empresa   tiene un ingreso disminuido por las diferencias   establecidas de US$18 en el a&ntilde;o 2 y de US$36 en el   a&ntilde;o 3. El valor que es convertido de pron&oacute;stico a hecho   est&aacute; disminuyendo a trav&eacute;s del tiempo (de US$108   a US$76 en los a&ntilde;os 2 y 3, respectivamente) a pesar del   aumento en las ventas. Las cuentas intertemporales   proyectan una luz poco favorable sobre el preparador e   insin&uacute;an la manipulaci&oacute;n basada en una amortizaci&oacute;n   sistem&aacute;ticamente inadecuada. Por supuesto, reiteramos   que esta es una interpretaci&oacute;n subjetiva, como los estados   financieros intertemporales lo resaltan. Sin embargo,   los estados financieros intertemporales pueden   realzar la capacidad de valorar la exactitud del pron&oacute;stico,   que recibimos como informaci&oacute;n &uacute;til. (Compare   los estados financieros tradicionales –la columna total–   con el detalle proporcionado por las columnas de   hecho y pron&oacute;stico).</p>     <p>  Pensamos que el an&aacute;lisis detallado entregado al incluir   las transferencias de los pron&oacute;sticos a hechos y las diferencias   presentadas, las cuales se relacionan en los   estados financieros con base en los valores descritos,   compensa la complejidad, aunque los preparadores   pueden encontrar la complejidad a&ntilde;adida excesivamente   pesada. Una presentaci&oacute;n m&aacute;s agregada para   el ejemplo 2 se encuentra en la <a href="/img/revistas/inno/v18n31/31a09t3.jpg" target="_blank">tabla 3</a>, en la que se   incluye tanto el estado de resultados como el balance   general. La aproximaci&oacute;n m&aacute;s agregada mantiene la   advertencia para los inversionistas de que los pron&oacute;sticos   son valores inciertos y s&oacute;lo facilita parcialmente   el an&aacute;lisis de la exactitud del pron&oacute;stico. Aqu&iacute;, las   transferencias intertemporales son hechas directamente   a las ganancias retenidas, de modo que las ganancias   retenidas factuales en el a&ntilde;o 2 son iguales a las   ganancias retenidas del a&ntilde;o 1 m&aacute;s las ganancias retenidas   el a&ntilde;o 2, menos los dividendos factuales m&aacute;s las   transferencias intertemporales (90 + 72 – 0 + 108 =   270). El pron&oacute;stico de las ganancias retenidas son de   manera similar determinadas tomando el saldo inicial   del pron&oacute;stico de las ganancias retenidas, y despu&eacute;s se   adiciona el ingreso neto esperado y la transferencia intertemporal   pronosticada (83 + 101 – 108 = 76).</p>     <p>  Para la presentaci&oacute;n agregada provista en la <a href="/img/revistas/inno/v18n31/31a09t3.jpg" target="_blank">tabla 3</a> (y   la RC1, la cual hace &eacute;nfasis en los flujos de efectivo),   podemos convertir los estados financieros tradicionales   del a&ntilde;o 1 en estados financieros intertemporales de   los mismos estados financieros<a href="#14" name="s14">&#091;14&#093;</a>. En los a&ntilde;os siguientes,   necesitamos saber qu&eacute; flujos de efectivo pertenecen   a las transacciones que fueron originadas en el   periodo actual (por ejemplo, ingreso de efectivo <i>versus</i>   el efectivo recogido de una venta a cr&eacute;dito del a&ntilde;o   anterior). Para facilitar la aproximaci&oacute;n m&aacute;s detallada   (valores brutos) en las tablas 1 y 2, necesitamos saber el a&ntilde;o en que cada pron&oacute;stico se origina, de tal modo   que todos los componentes de un pron&oacute;stico realizado   en un a&ntilde;o sean transferidos a la columna hecho en el   a&ntilde;o de realizaci&oacute;n.</p>     <p>  La contabilidad de devengados (es decir, la incorporaci&oacute;n   de pron&oacute;sticos) es preferida respecto a la contabilidad   de caja porque es m&aacute;s &uacute;til para predecir los   flujos de efectivo futuros. Aunque los inversionistas incorporan   tanto hechos como pron&oacute;sticos en sus modelos   de valuaci&oacute;n, ellos pueden ver que los hechos y   los pron&oacute;sticos tienen diversos niveles del riesgo, de   persistencia, o una capacidad diferenciada de reflejar   oportunidades de crecimiento. Si es as&iacute;, la separaci&oacute;n   entre el hecho y el pron&oacute;stico permite que los inversionistas   apliquen individualmente diversas ponderaciones   a las columnas, en lugar de un promedio basado   en la descomposici&oacute;n incierta de hechos y pron&oacute;sticos,   lo cual conduce a una mejor valuaci&oacute;n. Los tenedores   de bonos redactan convenios para el pago de las deudas   con el fin de evitar que los gerentes favorezcan   el patrimonio de los inversionistas a su costa. Si los   pron&oacute;sticos pueden ser manipulados m&aacute;s f&aacute;cilmente,   entonces los tenedores de bonos pueden creer que los   convenios basados en un ingreso de base factual (el   ingreso neto m&aacute;s las transferencias) en lugar del ingreso   total proporciona mayor protecci&oacute;n. Glover <i>et al.</i> (2005) sugieren que si el entorno contable para los pron&oacute;sticos   es menos entendido que el entorno para los   hechos, entonces puede ser demasiado costoso motivar   al gerente para trabajar duro cuando la remuneraci&oacute;n   est&aacute; basada conjuntamente tanto en hechos como   en pron&oacute;sticos. En tal caso, la empresa est&aacute; mejor si se disminuye la medici&oacute;n del desempe&ntilde;o con base en   pron&oacute;sticos en favor de una informaci&oacute;n contable bien   entendida (basada en hechos).</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b>  Valores razonables</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  Extender el esquema para lidiar con los valores razonables   es un asunto delicado. Es decir, ¿cu&aacute;les valores   razonables, si los hay, son hechos? Un valor razonable   basado en una visi&oacute;n subjetiva de la econom&iacute;a, en el   plan estrat&eacute;gico de la compa&ntilde;&iacute;a y en los datos pasados   parece intr&iacute;nsecamente ser un pron&oacute;stico. Un precio   de mercado basado en el comercio real respecto a un   intercambio activo parece intr&iacute;nsecamente factual en   su naturaleza<a href="#15" name="s15">&#091;15&#093;</a>. Sin embargo, las revaluaciones basadas   en los precios de mercado representan pron&oacute;sticos de   transacciones (hipot&eacute;ticas) supuestas, y en el lenguaje   de nuestras reglas de clasificaci&oacute;n, la incertidumbre   existe sobre el valor del intercambio supuesto. Continuando   con esta l&iacute;nea del pensamiento, se podr&iacute;a   plantear que todos los valores razonables son pron&oacute;sticos   de transacciones supuestas, puesto que la entidad   reportante por s&iacute; misma no ha llevado a cabo un   intercambio<a href="#16" name="s16">&#091;16&#093;</a>. Desde esta perspectiva, nuestras reglas   de clasificaci&oacute;n catalogar&iacute;an todas las revaluaciones   como pron&oacute;sticos, pues &eacute;stas contienen incertidumbre de valor.</p>     <p>  Presentar valores razonables en la columna de pron&oacute;stico   tiene un atractivo de amplio potencial. Los   usuarios de los estados financieros que no encuentran &uacute;tiles los valores razonables pueden f&aacute;cilmente aislarlos de otras mediciones en los estados financieros. Para los que utilizan y desean medidas de valor razonable, sus necesidades podr&iacute;an ser cumplidas ampliando los GAAP para incluir valores razonables sin quitar la informaci&oacute;n hist&oacute;rica de costo demandada por otros.</p>     <p>  Consideremos, por ejemplo, la reestimaci&oacute;n de un pr&eacute;stamo   por cobrar a su valor razonable. Supongamos que   un pr&eacute;stamo para US$1 (precio de intercambio de hoy)   es originado ahora y es pagado en dos a&ntilde;os. <i>Ex ante</i> (a   la hora de solicitar el pr&eacute;stamo), la probabilidad de no   pago es 0,2 y de pago es 0,8. Asumimos que la tasa libre   de riesgo es 0, as&iacute; que el inter&eacute;s refleja solamente el   riesgo de fracaso y es establecido en 11,8% compuesto   anualmente (25% durante los dos a&ntilde;os). Asumimos que   el pr&eacute;stamo requiere un solo pago de US$1,25 al final   de dos a&ntilde;os. Supongamos que, al final del primer a&ntilde;o,   la acreedora observa la informaci&oacute;n que le permite actualizar   sus creencias. Al final del primer a&ntilde;o, ella observa   que la probabilidad de no pago puede disminuir   a 0,1 o aumentar a 0,3. Asumamos que la probabilidad   de la disminuci&oacute;n de no pago es 0,1. La contabilidad   de costo hist&oacute;rico valora el pr&eacute;stamo en US$1,118 al   final del primer a&ntilde;o, la cual refleja el riesgo original   mas no el riesgo actualizado de no pago. Si, en cambio,   la empresa reconoce el activo a su valor razonable de   US$1,125, entonces los inversionistas tienen la informaci&oacute;n   necesaria para revisar sus expectativas sobre el   valor del activo. Supongamos que el resultado final es   que el deudor no paga. Si el valor razonable es incluido   pero no se clasifica como pron&oacute;stico, los inversionistas   pueden sentirse enga&ntilde;ados porque el precio hab&iacute;a sido   ajustado en la direcci&oacute;n “incorrecta”.</p>     <p>  La separaci&oacute;n entre el hecho y el pron&oacute;stico podr&iacute;a   tambi&eacute;n ser utilizada para eliminar algunos otros ingresos   comprensivos (OIC) empleados actualmente.   Seg&uacute;n los GAAP existentes, una ganancia de US$5   en un derivado mantenido como un flujo de liquidez   aparece en OIC en el a&ntilde;o en que el valor del derivado   cambia. En el a&ntilde;o que la transacci&oacute;n cubierta afecta   las ganancias, los US$5 se sacan de los OIC y se   ponen en las ganancias. Seg&uacute;n nuestra propuesta, la   transferencia intertemporal de pron&oacute;sticos a hechos   puede ser vista como la eliminaci&oacute;n de la necesidad   de esta circularidad.</p>     <p>  Si se categorizaran todas las revaluaciones como pron&oacute;sticos   debido a la carencia de un intercambio real,   entonces se deber&iacute;a considerar la distinci&oacute;n entre los   pron&oacute;sticos <i>oficiales</i> y los <i>no oficiales</i>. Los pron&oacute;sticos   oficiales son los pron&oacute;sticos que al computarse siguen   reglas expl&iacute;citas<a href="#17" name="s17">&#091;17&#093;</a>. Los pron&oacute;sticos oficiales no necesariamente   mejoran la exactitud de los pron&oacute;sticos, pero   facilitan la normalizaci&oacute;n, haciendo pron&oacute;sticos potencialmente   m&aacute;s f&aacute;ciles de entender, m&aacute;s dif&iacute;ciles de   manipular y con menor probabilidad para ser utilizados   como una base para los pleitos.</p>     <p>  El punto m&aacute;s amplio es que la distinci&oacute;n entre los hechos   y los pron&oacute;sticos es sutil y m&aacute;s continua de lo   que nuestras reglas binarias de clasificaci&oacute;n sugieren.   Hasta el momento, hemos considerado una separaci&oacute;n   en dos columnas, donde las transacciones se clasifican   como hechos o pron&oacute;sticos. ¿Por qu&eacute; no tres, cuatro o   cinco columnas? La “pronosticabilidad” de una transacci&oacute;n   puede depender del horizonte del pron&oacute;stico   y de los tipos de incertidumbre. Por ejemplo, los bonos   emitidos por una compa&ntilde;&iacute;a se espera que sean pagados   cuando maduren. El valor puede f&aacute;cilmente ser   pronosticado por el emisor si, con el fin de hacer sus   propios pron&oacute;sticos, el emisor asume que continuar&aacute;   operando. De otra parte, el cobro de los pr&eacute;stamos a   largo plazo a los proveedores es m&aacute;s dif&iacute;cil de pronosticar.   Durante medio siglo de pr&aacute;ctica contable en Estados   Unidos, las empresas han clasificado los rubros en   <i>corriente</i> (en el plazo de un a&ntilde;o) y <i>no corriente</i> (m&aacute;s de   un a&ntilde;o). Si se desea una extensi&oacute;n para destacar m&aacute;s   la incertidumbre dentro de pron&oacute;sticos, entonces una   clasificaci&oacute;n de corto plazo/largo plazo parece ser un   lugar razonable para iniciar<a href="#18" name="s18">&#091;18&#093;</a>.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b> Conclusi&oacute;n</b></font></p>     <p>  Los recientes esc&aacute;ndalos contables provocaron que los   legisladores y reguladores revaluaran los requerimientos   y las obligaciones existentes de los informes financieros   y de quienes los preparan. Tambi&eacute;n creemos que   es el momento para revaluar el modelo de informaci&oacute;n   financiera b&aacute;sica. A trav&eacute;s del tiempo, informaci&oacute;n relevante   ha sido adicionada para auditar los estados financieros b&aacute;sicos. El incremento en la relevancia ha   llevado al costo de disminuir la confiabilidad. Nuestro   documento propone estados financieros intertemporales   que separan los hechos de los pron&oacute;sticos como   una manera de recordarles a los inversionistas la diversa   confiabilidad de las cifras de los estados financieros.   Esperamos que otros ampl&iacute;en nuestro trabajo a 1) un   tratamiento m&aacute;s expl&iacute;cito con los valores razonables y   2) explorando alternativas de confiabilidad orientadas   a las clasificaciones y las revelaciones.</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>Pie de p&aacute;gina</b></font></p>     <p><a href="#si" name="i">&#091;<i>i</i>&#093;</a> (<i>N. del T.</i>): Es la sigla de Statement   of Financial Accounting Standards.</p>     <p>  <a href="#sii" name="ii">&#091;<i>ii</i>&#093;</a> (<i>N. del T</i>.): Las prestaciones   de pos-retiro, exceptuando la   pensi&oacute;n, son todas las formas   de prestaciones, principalmente   la atenci&oacute;n m&eacute;dica y el seguro   de vida, que son pagadas por   un empleador a los jubilados.</p>     <p> <a href="#siii" name="iii">&#091;<i>iii</i>&#093;</a> (<i>N. del T.</i>): Del ingl&eacute;s <i>Public Company Accounting Oversight Board</i> </p>     <p><a href="#siv" name="iv">&#091;<i>iv</i>&#093;</a> (<i>N. del T.</i>): Del ingl&eacute;s <i>Chief Executive Officer</i> y <i>Chief Financial Officer</i>, respectivamente.</p>     <p>  <a href="#s1" name="1">&#091;1&#093;</a> De acuerdo con las deliberaciones   p&uacute;blicas, el n&uacute;mero final   de categor&iacute;as parece probable   que sea mayor a tres.</p>     <p><a href="#s2" name="2">&#091;2&#093;</a> Similarmente, la Asamblea Americana (2004) sugiri&oacute; recientemente a los usuarios los que pueden ser los beneficios de los estados financieros que contienen un rango de n&uacute;meros, calculados seg&uacute;n diferentes conjuntos de supuestos.</p>     <p>  <a href="#s3" name="3">&#091;3&#093;</a> En este documento no empleamos la distinci&oacute;n convencional entre estimaciones y pron&oacute;sticos contables.</p>     <p>  <a href="#s4" name="4">&#091;4&#093;</a> Comunicaci&oacute;n con Tim Bell de KPMG.</p>     <p><a href="#s5" name="5">&#091;5&#093;</a> La litigaci&oacute;n es frecuentemente provocada por una gran disminuci&oacute;n del precio y el restablecimiento de las ganancias. Sin embargo,   suponemos (o al menos esperamos) que el aspecto educativo de la separaci&oacute;n entre los hechos y los pron&oacute;sticos ayude a los jurados   en los casos que envuelven alegatos de estimaciones inadecuadas (por ejemplo, reservas injustificadas) y en general mejora su alfabetismo contable, generando resultados imparciales y juicios menos fr&iacute;volos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#s6" name="6">&#091;6&#093;</a> Los p&aacute;rrafos restantes (4)-(6) de la Secci&oacute;n 302(a), que tratan de la certificaci&oacute;n del control interno y la auditor&iacute;a que no est&aacute;n directamente relacionados con el tema principal de este documento, son omitidos.</p>     <p><a href="#s7" name="7">&#091;7&#093;</a> Las filas est&aacute;n organizadas en categor&iacute;as de negocios, financiamiento, impuestos y operaciones discontinuas.</p>     <p>  <a href="#s8" name="8">&#091;8&#093;</a> Igual que la escritura de este documento, el Grupo Internacional Conjunto de la IASB/ FASB sobre informes de desempe&ntilde;o ha discutido   recientemente los m&eacute;ritos de tener una categor&iacute;a de financiamiento y mayor desagregaci&oacute;n basada en cinco modelos alternativos:   1) No excepcional-Excepcional; 2) Recurrente-No recurrente; 3) Realizado-No realizado; 4) Operacional-No operacional, y 5) Efectivo   acumulado-Valor de mercado-Valor estimado (Financial Accounting Standards Advisory Council, 2005). El modelo 5) es m&aacute;s parecido   a la vieja propuesta de la IASB, con las remediciones desagregadas con relaci&oacute;n a aquellas que consideran los valores de mercado as&iacute;   como aquellas que consideran un modelo basado en valores estimados.</p>     <p>  <a href="#s9" name="9">&#091;9&#093;</a> Wahlen (2000) tambi&eacute;n precisa este punto relacionado con los cambios en el valor de mercado corriente de deuda o de los derivados.</p>     <p><a href="#s10" name="10">&#091;10&#093;</a> Liang (2001) discute las conexiones entre esta aproximaci&oacute;n moderna del agente-principal para estudiar el reconocimiento y la extensa literatura de la teor&iacute;a contable sobre el mismo tema.</p>     <p><a href="#s11" name="11">&#091;11&#093;</a> Recordemos, sin embargo, que la inversi&oacute;n inicial en el activo es un hecho. Este no significa que el m&aacute;ximo precio de compra ser&aacute;   realizado (por ejemplo, la empresa obtiene su valioso dinero), a pesar de que el desembolso inicial de efectivo sustenta la condici&oacute;n del hecho.</p>     <p><a href="#s12" name="12">&#091;12&#093;</a> En un ejemplo m&aacute;s realista, la empresa podr&iacute;a tener un grupo de activos, de tal modo que en cualquier momento del tiempo, algunos activos est&aacute;n en una etapa de vida intermedia y otros est&aacute;n expirando.</p>     <p><a href="#s13" name="13">&#091;13&#093;</a> El ejemplo 2 es de Lundholm (1999), con la adici&oacute;n de la depreciaci&oacute;n.</p>     <p>  <a href="#s14" name="14">&#091;14&#093;</a> Paso 1: CFO = IN Factual. Paso 2: Pron&oacute;stico IN = Total IN – CFO. Paso 3: Gasto de depreciaci&oacute;n es un pron&oacute;stico. Paso 4: La amortizaci&oacute;n   para las cuentas de dif&iacute;cil cobro es creada por un pron&oacute;stico del gasto de las cuentas de dif&iacute;cil cobro. Paso 5: Hecho GDDC =   Total GDDC – Total amortizaciones para las cuentas de dif&iacute;cil cobro. Paso 6: Pron&oacute;stico del ingreso = Pron&oacute;stico IN + Pron&oacute;stico GDDC   + Gasto pronosticado de la depreciaci&oacute;n. Paso 7: Ingreso factual = Ingreso total – Ingreso pronosticado.</p>     <p><a href="#s15" name="15">&#091;15&#093;</a> Este punto de vista parece subyacer en el borrador de orientaci&oacute;n de la FASB sobre la medici&oacute;n del valor razonable.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  <a href="#s16" name="16">&#091;16&#093;</a> Ijiri (1975, p. 88) utiliza este v&iacute;nculo entre el costo hist&oacute;rico como una forma &uacute;til de evaluar la efectividad de las decisiones pasadas.   La verificabilidad tambi&eacute;n es resaltada, tanto por Ijiri (1975), como por Paton y Littleton (1950). Para ser m&aacute;s claros, supongamos una   empresa que no posee acciones del patrimonio de Google. Nadie aboga por incluir el aumento en el precio de mercado de Google para   representar las utilidades pasadas que la empresa podr&iacute;a haberse ganado al comprar y vender posteriormente.</p>     <p><a href="#s17" name="17">&#091;17&#093;</a> Un ejemplo fue el uso requerido de una tasa de descuento del 10% en la revelaci&oacute;n del valor estimado de las reservas en las industrias   de extracci&oacute;n. M&aacute;s recientemente, la introducci&oacute;n por parte de la SEC de un m&eacute;todo simplificado para estimar el tiempo esperado   para las opciones sobre acciones de los empleados cuando los modelos de valuaci&oacute;n Black-Scholes-Merton son utilizados para el   “plan vainilla” puede ser considerado como un pron&oacute;stico oficial. El valor razonable estimado que resulta puede ser descrito como un   cuasi valor razonable. Incluso el uso de los precios de mercado al final del periodo para tasar los t&iacute;tulos valores puede considerarse un pron&oacute;stico oficial.</p>     <p>  <a href="#s18" name="18">&#091;18&#093;</a> Ampliar a tres columnas, incluyendo hechos, pron&oacute;sticos de corto plazo y pron&oacute;sticos de largo plazo origina la pregunta de c&oacute;mo   tratar la columna del medio. ¿Los pron&oacute;sticos de corto plazo son hechos m&aacute;s probables o pron&oacute;sticos m&aacute;s probables? Si los pron&oacute;sticos   de corto plazo son suficientemente “probables” respecto a las otras dos columnas, entonces regresar&iacute;amos a nuestra presentaci&oacute;n   original de dos columnas. Definir&iacute;amos nuestra regla de clasificaci&oacute;n para incluir en la primera columna tanto los hechos como   los pron&oacute;sticos de corto plazo.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b></font></p>     <!-- ref --><p>American Assembly. (2004). <i>The future of the accounting profession</i>. Extra&iacute;do desde <a href="http://www.americanassembly.org/programs.dir/repor_file.dir/accounting_repot_report_file_future%20of%20the%20accounting%20profession%20report%20final.pdf" target="_blank">http://www.americanassembly.org/programs.dir/repor_file.dir/accounting_repot_report_file_future%20of%20the%20accounting%20profession%20report%20final.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S0121-5051200800010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Antle, R., &amp; Demski, J. S. (1989). Revenue recognition.   <i>Contemporary Accounting Research</i>   (pp. 423-451).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S0121-5051200800010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Barker, R. (2004). Reporting financial performance.   <i>Accounting Horizons</i>, <i>18</i>(2), 157-172.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S0121-5051200800010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Beckett, P. (2002, July, 5). New SEC order forces   executives to swear by their numbers. <i>Wall   Street Journal</i>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S0121-5051200800010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Dutta, S., &amp; Zhang, X-J. (2002). Revenue recognition   in a multiperiod agency model. <i>Journal   of Accounting Research</i>, <i>40</i>, 67-84.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S0121-5051200800010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Financial Accounting Standards Board, FASB .   (1980). Qualitative characteristics of accounting   information. <i>Statement of Financial   Accounting Concepts</i>, <i>2</i>. Norwalk, CT :   FASB .&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S0121-5051200800010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Financial Accounting Standards Board, FASB .   (1990). Employers’ Accounting for Postretirement   Benefits Other than Pensions. <i>Statement   of Financial Accounting Standards</i>,   <i>106</i>. Norwalk, CT : FASB .&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S0121-5051200800010000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Financial Accounting Standards Board, FASB .   (1998). Accounting for derivative instruments   and hedging activities. <i>Statement   of Financial Accounting Standards</i>, <i>133</i>.   Norwalk, CT : FASB .&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S0121-5051200800010000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Financial Accounting Standards Board, FASB .   (2004a). <i>FASB response to sec study on   the adoption of a principles-based accounting   system</i>. Norwalk, CT : FASB .&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S0121-5051200800010000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Financial Accounting Standards Board, FASB .   (2004b). <i>Proposed statement of financial   accounting standards: fair value measurements.   Norwalk</i>, CT : FASB .&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S0121-5051200800010000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Financial Accounting Standards Advisory Council.   (2005, June 15). <i>Financial performance   reporting by business enterprises</i>. Extra&iacute;do   desde <a href="http://www.fasb.org/fasac/06-21-05_perfreporting.pdf" target="_blank">http://www.fasb.org/fasac/06-21-05_perfreporting.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S0121-5051200800010000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Glover, J., Ijiri, Y., Levine, C. B. &amp; Liang, P. J.   (2005). Verifiability and manipulability vs.   robustness to information asymmetries   about verifiability and manipulability. Working   paper, Carnegie Mellon University.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S0121-5051200800010000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Hirshleifer, J. (1971). The private and social value   of information and the reward to inventive   activity. <i>The American Economic Review</i>,   <i>61</i>(4), 561-574.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S0121-5051200800010000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Ijiri, Y. (1975). <i>Theory of Accounting Measurement</i>.   Sarasota, FL: American Accounting   Association.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S0121-5051200800010000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Ijiri, Y. (2002). Cash is a fact, but income is a forecast:   CEO/CFO certification of financial reports.   Working Paper, Tepper School of   Business, Carnegie Mellon University.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S0121-5051200800010000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Lev, B. (2003). Corporate earnings: facts and fiction.   <i>The Journal of Economic Perspectives</i>,   <i>17</i>(2), 27-50.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S0121-5051200800010000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Liang, P. J. (2000). Accounting recognition, moral   hazard, and communications. <i>Contemporary   Accounting Research </i>(pp. 457-490).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S0121-5051200800010000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Liang, P. J. (2001). Accounting recognition: an information   content perspective. <i>Accounting   Horizons</i> (pp. 223-242).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S0121-5051200800010000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Lundholm, R. J. (1999). Reporting on the past: a   new approach to improving accounting today.   <i>Accounting Horizons</i> (pp. 315-322).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S0121-5051200800010000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Nicolaisen, D. (2004). Remarks before the 2004   AICPA National Conference on current   SEC and PCAOB developments. Extra&iacute;do   desde <a href="http://www.sec.gov/news/speech/spchl20604dtn.htm" target="_blank">http://www.sec.gov/news/speech/spchl20604dtn.htm</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S0121-5051200800010000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Paton, W. A., &amp; Littleton, A. C. (1940). <i>An introduction   to corporate accounting standards</i>.   Sarasota, FL: American Accounting Association.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S0121-5051200800010000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Public Company Accounting Oversight Board,   PCAOB . (2004). Standing Advisory Group   Meeting, September 8-9, 2004: Auditing   Fair Vale. Washington, D.C.: Government   Printing Office.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S0121-5051200800010000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Ronen, J., &amp; Sorter, G. (1972). Relevant accounting.   <i>The Journal of Business</i> (pp. 258-   282).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S0121-5051200800010000900023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Wahlen, J. (2000). Response to the special report   of the G4+1: reporting financial performance:   A proposed approach. <i>Accounting   Horizons</i>, <i>14</i>(3), 365-379.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S0121-5051200800010000900024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="">
<collab>American Assembly</collab>
<source><![CDATA[The future of the accounting profession]]></source>
<year>2004</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Antle]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Demski]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Revenue recognition]]></article-title>
<source><![CDATA[Contemporary Accounting Research]]></source>
<year>1989</year>
<page-range>423-451</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barker]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Reporting financial performance]]></article-title>
<source><![CDATA[Accounting Horizons]]></source>
<year>2004</year>
<volume>18</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>157-172</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Beckett]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[New SEC order forces executives to swear by their numbers]]></article-title>
<source><![CDATA[Wall Street Journal]]></source>
<year>2002</year>
<month>, </month>
<day>Ju</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dutta]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zhang]]></surname>
<given-names><![CDATA[X-J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Revenue recognition in a multiperiod agency model]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Accounting Research]]></source>
<year>2002</year>
<volume>40</volume>
<page-range>67-84</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Financial Accounting Standards Board</collab>
<source><![CDATA[Qualitative characteristics of accounting information]]></source>
<year>1980</year>
<volume>2</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Norwalk^eCT CT]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FASB]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Financial Accounting Standards Board</collab>
<source><![CDATA[Employers’ Accounting for Postretirement Benefits Other than Pensions]]></source>
<year>1990</year>
<volume>106</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Norwalk^eCT CT]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FASB]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Financial Accounting Standards Board</collab>
<source><![CDATA[Accounting for derivative instruments and hedging activities]]></source>
<year>1998</year>
<volume>133</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Norwalk^eCT CT]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FASB]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Financial Accounting Standards Board</collab>
<source><![CDATA[FASB response to sec study on the adoption of a principles-based accounting system]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[Norwalk^eCT CT]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FASB]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Financial Accounting Standards Board</collab>
<source><![CDATA[Proposed statement of financial accounting standards: fair value measurements]]></source>
<year>2004</year>
<month>b</month>
<publisher-loc><![CDATA[Norwalk^eCT CT]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FASB]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="">
<collab>Financial Accounting Standards Advisory Council</collab>
<source><![CDATA[Financial performance reporting by business enterprises]]></source>
<year>2005</year>
<month>, </month>
<day>Ju</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Glover]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ijiri]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Levine]]></surname>
<given-names><![CDATA[C. B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Liang]]></surname>
<given-names><![CDATA[P. J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Verifiability and manipulability vs. robustness to information asymmetries about verifiability and manipulability]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-name><![CDATA[Carnegie Mellon University]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hirshleifer]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The private and social value of information and the reward to inventive activity]]></article-title>
<source><![CDATA[The American Economic Review]]></source>
<year>1971</year>
<volume>61</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>561-574</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ijiri]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Theory of Accounting Measurement]]></source>
<year>1975</year>
<publisher-loc><![CDATA[Sarasota^eFL FL]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[American Accounting Association]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ijiri]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cash is a fact, but income is a forecast: CEO/CFO certification of financial reports]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-name><![CDATA[Tepper School of Business, Carnegie Mellon University]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lev]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Corporate earnings: facts and fiction]]></article-title>
<source><![CDATA[The Journal of Economic Perspectives]]></source>
<year>2003</year>
<volume>17</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>27-50</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Liang]]></surname>
<given-names><![CDATA[P. J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Accounting recognition, moral hazard, and communications]]></article-title>
<source><![CDATA[Contemporary Accounting Research]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>457-490</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Liang]]></surname>
<given-names><![CDATA[P. J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Accounting recognition: an information content perspective]]></article-title>
<source><![CDATA[Accounting Horizons]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>223-242</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lundholm]]></surname>
<given-names><![CDATA[R. J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Reporting on the past: a new approach to improving accounting today]]></article-title>
<source><![CDATA[Accounting Horizons]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>315-322</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nicolaisen]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Remarks before the 2004 AICPA National Conference on current SEC and PCAOB developments]]></source>
<year>2004</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Paton]]></surname>
<given-names><![CDATA[W. A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Littleton]]></surname>
<given-names><![CDATA[A. C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[An introduction to corporate accounting standards]]></source>
<year>1940</year>
<publisher-loc><![CDATA[Sarasota^eFL FL]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[American Accounting Association]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Public Company Accounting Oversight Board]]></surname>
<given-names><![CDATA[PCAOB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Standing Advisory Group Meeting, September 8-9, 2004: Auditing Fair Vale]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[Washington, D.C. ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Government Printing Office]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ronen]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sorter]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Relevant accounting]]></article-title>
<source><![CDATA[The Journal of Business]]></source>
<year>1972</year>
<page-range>258-282</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wahlen]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Response to the special report of the G4+1: reporting financial performance: A proposed approach]]></article-title>
<source><![CDATA[Accounting Horizons]]></source>
<year>2000</year>
<volume>14</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>365-379</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
