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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="verdana">     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>    <center> <font size="4"><b>Lo que hacen los mejores profesores universitarios</b></font> </center> </p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/inno/v22n46/v22n46a15f1.jpg"></center></p>     <p>El autor y un grupo de colegas exploraron, y definitivamente se adentraron, en el devenir acad&eacute;mico de casi 36 profesores universitarios extra&iacute;dos de un grupo de entre 60 y 70 catedr&aacute;ticos, con el objetivo fundamental de establecer las actividades que ellos han desarrollado y lo que piensan respecto a la actividad de la docencia, teniendo como escenario subyacente establecer si todo aquello que ellos han vivido, experimentado y aprendido ser&iacute;a de verdadera utilidad para instruir y mejorar las actividades de docencia de otros profesores universitarios en cualquier lugar del mundo. Para lograrlo, fue necesario adelantar un estudio mediante el cual se lograra la caracterizaci&oacute;n de las diferentes pr&aacute;cticas de profesores de cerca de dos docenas de universidades, recogiendo informaci&oacute;n desde las facultades de libre acceso y pasando por universidades que priorizan altamente la investigaci&oacute;n y que entre sus c&aacute;nones tienen el ser altamente selectivas; se atendieron tanto a estudiantes con las m&aacute;s altas tipolog&iacute;as acad&eacute;micas, como a estudiantes con historias acad&eacute;micas por debajo del promedio. As&iacute; mismo fue necesario recopilar un amplio conjunto de disciplinas, de tal manera que en el grupo de profesores, algunos proven&iacute;an de facultades de derecho, Ciencias B&aacute;sicas, Ciencias sociales, Humanidades, Artes, Gesti&oacute;n y medicina. </p>     <p>Uno de los primeros retos que enfrentaron fue establecer lo que para el estudio significar&iacute;a ser un profesor extraordinario; determinaron entonces que ser&iacute;a aquel que "hab&iacute;a logrado un gran &eacute;xito a la hora de ayudar a sus estudiantes a aprender, consiguiendo influir positiva, sustancial y sostenidamente en sus formas de pensar, actuar y sentir". En segunda instancia se trabaj&oacute; la manera de llegar a ubicar la informaci&oacute;n que estableciera si un determinado profesor ten&iacute;a los atributos para ser uno de estos profesores extraordinarios, puesto que se concluy&oacute; que las informaciones provenientes de los estudiantes y de los colegas no resultaban ser suficientes. </p>     <p>Respecto de este tema, el autor nos ilustra sobre la decisi&oacute;n de someter a todos los profesores a lo que ellos denominaron dos pruebas de fuego, de tal manera que para ser hacer parte del selecto grupo final, cada profesor deber&iacute;a ser sometido a estas dos pruebas y aprobarlas con lujo de detalles. La primera de estas dos pruebas ten&iacute;a que ver con la opini&oacute;n de sus estudiantes respecto a si hab&iacute;an aprendido, y sobre todo si se sent&iacute;an animados a seguir aprendiendo; as&iacute; se trascend&iacute;a del simple hecho de si al estudiante le hab&iacute;a gustado el profesor o no; pero esto fue necesario contrastarlo al mismo tiempo con los resultados finales obtenidos por los estudiantes no solo en la(s) asignatura(s) de un determinado profesor bajo estudio, sino de asignaturas conexas, puesto que el profesor que se pretend&iacute;a estudiar deb&iacute;a no solo ense&ntilde;ar, sino dejar en el estudiante el ansia de seguir aprendiendo y disfrutando de esa experiencia. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El n&uacute;mero de estudiantes atendido y su relaci&oacute;n con el n&uacute;mero de estudiantes satisfechos tambi&eacute;n fue una variable importante, pues lo que interes&oacute; fue aquel profesor capaz de influir no solo en algunos estudiantes sino en la mayor&iacute;a de ellos. En conclusi&oacute;n, fue de inter&eacute;s analizar a aquellos profesores que s&iacute; lograron obtener de la gran mayor&iacute;a de los estudiantes aquello que los otros profesores en general no lograron, pero respaldado tanto con evidencias sustra&iacute;das de los estudiantes como, adicionalmente, de sus propios colegas, que recib&iacute;an a quienes fueron sus estudiantes. </p>     <p>La segunda prueba de fuego ten&iacute;a relaci&oacute;n con aquello que realmente aprendieron los estudiantes en diferentes y variadas disciplinas, que abordaban temas tan delicados y diversos como el pensamiento cr&iacute;tico, la resoluci&oacute;n de problemas, la creatividad, la curiosidad, el compromiso con los asuntos &eacute;ticos; se daba importancia a la amplitud de conocimientos y a la profundidad de ellos, priorizando la permanencia de la influencia. En otras palabras, el estudio no se centr&oacute; en establecer si los profesores eran expresivos o no, si usaban una determinada t&eacute;cnica o no; se buscaba determinar si se aprend&iacute;a con este profesor y si se estimulaba el inter&eacute;s por una determinada &aacute;rea del conocimiento. </p>     <p>Puntos que se pueden considerar como aquellos que componen la columna vertebral de este estudio son: el conocimiento se construye d&iacute;a tras d&iacute;a, y de ninguna manera se debe considerar como algo que simplemente se debe recibir; los modelos mentales generalmente est&aacute;n posicionados, y para lograr cambiarlos es necesario tener paciencia y ser insistentes; las preguntas que se hacen en el aula de clase y por fuera de ella son fundamentales para generar y mantener un ritmo de aprendizaje que sea motivador; y finalmente, es de suma importancia el crear y mantener un alto nivel inter&eacute;s por parte de los estudiantes, al punto que los lleve a querer ir m&aacute;s all&aacute; de lo que se estudia en una determinada asignatura. </p>     <p>Con referencia a las conclusiones, estas tienen una relaci&oacute;n directa con las caracter&iacute;sticas estudiadas, que fueron agrupadas en seis &iacute;tems, pero los resultados no pueden llevar a pensar falsamente que quien ostente estas seis caracter&iacute;sticas ser&aacute; un buen profesor. Las interrelaciones que existen entre cada una de ellas, y entre todas, miradas como un  estrecho conjunto, son importantes y para nada despreciables, todo lo contrario. Esta forma de presentar las conclusiones solo obedece a la necesidad de darles un ordenamiento para tratar de lograr su comprensi&oacute;n, y son las siguientes: </p>     <p>&iquest;Qu&eacute; saben y entienden los mejores profesores? Una condici&oacute;n indispensable pero no suficiente es conocer a cabalidad su asignatura, estar permanentemente actualizado respecto a las discusiones que se desarrollan tanto en sus materias como en otras, puesto que leen, discuten y analizan materias de otros campos, y se enfocan en discusiones incluso epistemol&oacute;gicas en variados escenarios. y todo esto lo han compaginado de tal manera que les permite transmitir de forma clara y sencilla aquello que tiene un alto grado de complejidad, asegurando as&iacute; la comprensi&oacute;n por parte de los estudiantes. El autor hace referencia al principio del pensamiento meta-cognitivo, que es lo que a su juicio permite lograr todo lo anterior (cap&iacute;tulo 2). </p>     <p>&iquest;C&oacute;mo preparan su docencia?  se estableci&oacute; que estos profesores asumen la preparaci&oacute;n de cada una de sus diferentes clases mediante una actitud que les permite colocarlas al mismo nivel de relevancia que si estuviesen preparando material cient&iacute;fico para una importante publicaci&oacute;n de sus investigaciones acad&eacute;micas, dando prioridad a los objetivos de aprendizaje de los estudiantes (cap&iacute;tulo 3). </p>     <p>&iquest;Qu&eacute; esperan de los estudiantes? o en otras palabras, &iquest;qu&eacute; hacen los profesores con m&aacute;s &eacute;xito para fomentar un rendimiento alto? sobre este aspecto se concluye que ellos priorizan las formas de razonar y de actuar que se esperan en el d&iacute;a a d&iacute;a (cap&iacute;tulo 4). </p>     <p>&iquest;Qu&eacute; hacen cuando ense&ntilde;an? aunque existe un gran n&uacute;mero de m&eacute;todos desplegados por los profesores, ellos coinciden en seleccionar aquellos en los que prevalece la generaci&oacute;n y el mantenimiento de un ambiente en donde se privilegia el an&aacute;lisis de problemas considerados como importantes, que mantienen el inter&eacute;s por ser desafiantes y que obligan a recapacitar sobre los modelos mentales que se juzgan ya establecidos y validados (cap&iacute;tulo 5). </p>     <p>&iquest;C&oacute;mo tratan a los estudiantes? la confianza es el com&uacute;n denominador respecto a este tema, aunado con la amabilidad (cap&iacute;tulo 6). </p>     <p>&iquest;C&oacute;mo comprueban su progreso y eval&uacute;an sus resultados? Partiendo del hecho que existen objetivos claros, el evaluarlos sin apartarse de ellos es lo que prima (cap&iacute;tulo 7). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cabe se&ntilde;alar que aquellos profesores que hicieron parte del grupo estudiado no es que siempre hayan hecho todo de manera perfecta, que nunca hubiesen cometido errores, que todos sus estudiantes siempre los hayan considerado como aquellos insuperables; de ninguna manera, puesto que la perfecci&oacute;n no existe y mucho menos en este tipo de actividades. Lo que s&iacute; existe es la voluntad de aprender de sus errores y poner en pr&aacute;ctica permanentemente un proceso de reconocimiento y de an&aacute;lisis de las causas de sus fracasos. Para lograrlo, requieren ser conscientes de sus errores y limitantes, y no transferirlos a los estudiantes, culp&aacute;ndolos de sus propios desaciertos. </p>     <p>Como conclusi&oacute;n final, este libro definitivamente no es para leerlo pensando en encontrar una receta o una serie de puntos por realizar para llegar a ser un profesor extraordinario; es un libro que nos lleva a hacer un an&aacute;lisis de nuestras propias experiencias, modelos y metodolog&iacute;as docentes, en el caso en que nuestro objetivo sea ser cada vez mejores profesores universitarios. </p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Gloria I. Rodr&iacute;guez Lozano </p>     <p>Profesora asociada, Facultad de Ciencias econ&oacute;micas, Universidad Nacional de Colombia. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:girodriguezl@unal.edu.co">girodriguezl@unal.edu.co</a></p></font>       ]]></body>
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